martes, 19 de julio de 2022

Huelgas y protestas en Panamá


Las masas panameñas se han subido a la ola de protestas que recorren el globo. 

Desde hace casi dos semanas se desarrolla en el país canalero un proceso de protestas y huelgas contra el ajuste del gobierno de Laurentino Cortizo. El detonante directo fue el impacto de la inflación en una serie de productos básicos de consumo popular como consecuencia de la crisis mundial. Pese al congelamiento de precios anunciado por el mandatario, la lucha de clases no se ha atenuado.
 Las protestas tuvieron su origen con un paro dispuesto por el gremio de maestros y profesores en la provincia de Veraguas, lo que fue seguido por acciones de lucha del movimiento indígena y del poderoso sindicato de la construcción Suntracs. Estas tomaron la forma de piquetes, movilizaciones y construcción de barricadas en diversos puntos del país. 
 Los obreros de la construcción han avanzado en la realización de una huelga por un aumento salarial, que fue de la mano de un corte en accesos a la capital. Entretanto, los maestros han ido a la huelga y movilizado a la Asamblea Nacional, reclamando un aumento generalizado de salarios. Los trabajadores de la construcción ya han protagonizado luchas contra el otrora gobierno de Juan Carlos Varela, el cual implementó en 2018 un paquete de ajuste que trajo consigo un aumento del 8% en la tarifa de luz y adeudaba millones de dólares en materia de salarios.
 Las acciones de lucha que se desarrollaron en las inmediaciones de la Asamblea fueron antecedidas por acampes y cacerolazos. El corte de carreteras por parte de sectores de la clase obrera tuvo lugar en lugares como Santiago, Aguadulce o Penonomé; y se han potenciado cuando la Coordinadora Nacional de los Pueblos Indígenas de Panamá sumó su aporte a las medidas de fuerza. 
 Las protestas actuales no se reducen simplemente a demandas de características económicas, sino que también apuntan contra el régimen político tomado de conjunto, el cual es visto por importantes franjas de la población laboriosa como corrupto.
 En este marco, los movilizados han rechazado las disposiciones gubernamentales y se encuentran reclamando por una rebaja mayor de los precios. Los sindicatos se hallan exigiendo que el precio del galón baje hasta los 3 dólares y que se lleve adelante una reducción más pronunciada de los precios de los productos básicos.
 Una porción de la burguesía, como la Asociación Panameña de Ejecutivo de Empresas (Apede), ha dicho que las medidas dispuestas por el gobierno no surtirán ningún efecto en los precios de las mercancías y ha levantado un planteo represivo contra las protestas. Cortizo ha tomado nota de las presiones de los capitalistas y convocó a una mesa de negociaciones con las direcciones de los sectores en lucha, lo que estará mediado por la Iglesia católica. 
 Asimismo, el gobierno de Cortizo aprovechó las medidas que tomó frente a la crisis para introducir un nuevo ataque contra los trabajadores, con una reducción del 10% de la planta estatal. Esto lo ha hecho bajo el velo de una avanzada contra los “privilegios” de los funcionarios, los cuales están en la mira del movimiento popular. Las remarcaciones de precios en las que se ha embarcado la burguesía que opera en el país fueron justificadas en nombre de los sacudones que produjera la guerra en Europa. 
 Cortizo es miembro del Partido Revolucionario Democrático, una tendencia política “socialdemócrata” que gobierna el país desde julio de 2019. La administración de Cortizo se distingue por su carácter marcadamente proimperialista y por haber introducido en 2020 una reforma laboral reaccionaria. El presidente ha mantenido el carácter colonial de la economía panameña y no ha ido contra la influencia que posee Estados Unidos en el estratégico Canal de Panamá, que usufructúa los beneficios del 72,5% de la carga. Se trata de una región codiciada por grandes jugadores del tablero político internacional, como China, que tiene importantes inversiones allí. 
 El impacto de la bancarrota capitalista internacional ha causado estragos en la dolarizada economía del país canalero y la inflación mundial puede terminar asestándole un golpe demoledor, ya que le resta liquidez al sector agroexportador y encarece el préstamo internacional, dos componentes fundamentales de su ingreso. Además, Panamá es un gran importador de energía, una materia prima cuyo precio se encuentra en ascenso.
 Panamá fue incluida en 2017 por el Banco Mundial en el top 10 de países más desiguales del mundo; en ese informe se destacaba que una de cada cuatro personas no tenía acceso a servicios de salud y una de cada cinco vivía por debajo de la línea pobreza. Según un informe de Wealth X elaborado en 2012, 115 millonarios en el país poseían una riqueza de $16 mil millones, casi la mitad del PIB de ese año (WSWS, 9/5/2019). 
 Las masas panameñas se han subido a la ola de protestas que recorren el globo, como en Ecuador y Sri Lanka. La crisis capitalista es el caldo de cultivo para el desarrollo de grandes convulsiones sociales. 

 Nazareno Kotzev 

«Nuestra arma principal escupe palabras, no balas»


Liberación de Saigón: evacuación cerca de la embajada de EE.UU., 30 de abril de 1975. 

Las guerras contra Vietnam, Irak y Afganistán fueron derrotas para Estados Unidos. Sin embargo, los medios dominantes y la industria cultural las presentaron no solo como victorias morales, sino también como victorias militares. 

El experto en propaganda computacional, Samuel Woolley, en 2020 publicó en su libro The Reality Game la historia de Jascha, quien se había instalado en Ucrania en 2013, un año antes del golpe de Estado. Durante este período, “fue testigo de nuevas formas de manipular la opinión pública usando información de muy baja calidad destinada a determinados grupos en el país. Más tarde nos dimos cuenta de que Ucrania era la avanzada de la propaganda computacional en el mundo. Ahora [2020] cuando queremos tener una idea de hacia dónde va el futuro de las fake news y de los bots políticos, simplemente miramos hacia Ucrania usamos Ucrania como caso de estudio”. En Computacional Propaganda, libro en el que reunió en 2019 una decena de expertos, reiteró la idea: la manipulación de la opinión pública a través de la propaganda computacional ha sido una guerra entre Rusia y Occidente en Ucrania desde los primeros años del siglo XXI.
 Aparte de la CIA, desde 1997 la OTAN se aseguró de fundar agencias en Ucrania, para que las milicias cibernéticas aprendan el arte de la guerra moderna, es decir, de la propaganda computacional, con la fundación del “Centro de Información y Documentación (NIDC)”. Según sus declaraciones de principios, se trataba de un mecanismo que apuntaba a “crear conciencia y comprensión sobre los objetivos de la OTAN en Ucrania”, formando por décadas a “periodistas independientes”.
 Los diagnósticos de los expertos han sido abundantes y consistentes, pero ninguno ha alcanzado los titulares de los grandes medios occidentales. El 16 de marzo de 2022, Sean McFate, integrante del Atlantic Council, fue directo: “Rusia puede estar ganando la guerra en el campo de batalla, pero Ucrania está ganando la guerra de la información. Esa es la clave para obtener el apoyo y la simpatía de los aliados”. Un oficial del Departamento de Estado señaló que “los ucranianos han dado una clase magistral en guerra de información”. Otro alto funcionario de la OTAN, en calidad de anonimato, le reconoció al Washington Post que el gobierno de Ucrania estaba haciendo un “excelente trabajo de comunicación” y de “operación psicológica” junto con un centenar de compañías publicitarias y medios internacionales. Es probable que esta funcionaria anónima sea Natalia Popovych, presidenta de One Philosophy, poderoso grupo que gestiona la imagen de gigantes como Microsoft, McDonald’s, MasterCard y Opel, financiadas, a su vez por varios gobiernos europeos, por la embajada de Estados Unidos en Ucrania, la USAID y el Institute for Statecraft de Inglaterra.
 La guerra de Washington en Vietnam, como en Irak o en Afganistán más recientemente, fue una vergonzosa derrota que los medios dominantes y la industria cultural se empeñaron en presentar como una victoria moral. Más que eso, se vendió como una victoria militar, sobre todo en las películas, al extremo que hasta estudiantes universitarios aún hoy se sorprenden cuando escuchan que su país perdió la mítica guerra de Vietnam, recordada en millones de gorras de baseball que usan los “héroes ancianos” en McDonald o en Walmart para que los dejen pasar primero en la fila de la caja y, de ser posible, se arrodillen y les repitan aquello de “gracias por su servicio”, “gracias por proteger la libertad de nuestra nación”.
 Al igual que la humillación de Bahía Cochinos en 1961, en Vietnam la derrota se basó, en alguna medida, en un defecto de la propaganda, pese al tsunami de millones de dólares inyectados por la administración de Johnson para demonizar a los disidentes más conocidos (Martin Luther King, Mohammed Ali, Noam Chomsky, Edward Said…) y a estudiantes que protestaban contra la guerra, hasta el extremo de reprimirlos a tiros en varias universidades. El resultado fue parcial pero sintomático: los padres de los estudiantes masacrados en universidades como Kent State University justificaron la violencia policial para evitar alguna forma de antipatripitsmo.
 En Cuba se debió a la observación del médico argentino Ernesto Guevara, quien en 1954 se encontraba en Guatemala cuando la CIA destruyó esa democracia manipulando los medios. Cuando la Revolución cubana triunfó en 1959, una anomalía histórica en América latina, Guevara aseguró: “Cuba no será otra Guatemala”. Las enigmáticas palabras revelaban mucho para quienes tenían algún conocimiento de la realidad, como el agente de la CIA David Atlee Phillips quien, luego de la vergonzosa derrota, afirmó: “Castro y Guevara aprendieron de la historia; nosotros no”. Una década después, ocurrió algo similar en Vietnam. La millonaria maquinaria propagandística de Washington había regado ese país no sólo con armas de destrucción masiva, como el Agente Naranja, sino también con seis mil millones de panfletos para convencer a la población de su superioridad moral. El resultado fue catastrófico: los vietnamitas usaron los panfletos como papel higiénico.
 Tanto en las Guerras Bananeras, como en la Primer Guerra Fría, como en esta Segunda Guerra Fría, las estrategias de la propaganda imperial son las mismas. Una de las consecuencias directas de la guerra psicológica consiste en el objetivo maniqueo que el presidente George W. Bush resumió en su paranoia belicista: “O están con nosotros o están contra nosotros”. Como decía la CIA en los años 50, “nuestra principal arma escupe palabras, no balas”. De esta forma se secuestran los pueblos para que se identifiquen con sus gobiernos que, básicamente, son instrumentos de las multimillonarias corporaciones. Ese “nosotros” apela a lo que hace dos décadas llamamos “La enfermedad moral del patriotismo” (ver también, “Las fronteras mentales del tribalismo”). Nada diferente al lema de la dictadura brasileña: “Brasil, ame-o ou deixe-o”. Por “Brasil” querían decir “nuestra ideología, nuestra oligarquía, los dueños del país”. Bajo este lema expulsaron al pedagogo y teórico Paulo Freire, “por ignorante” y antipatriota. 
 Esta estrategia de la propaganda convierte a cualquier crítico en un enemigo, tal como lo definiera la socialista convertida en halcón conservador del gobierno de Ronald Reagan, Jeane Kirkpatrick (no hay seres más resentidos que los conversos). Según la consejera y luego embajadora ante las Naciones Unidas, “aquellos que nos definen como una fuerza imperialista, racista, colonialista, genocida y guerrera, no son auténticos demócratas, no son amigos; se definen como enemigos y deben ser tratados como enemigos”. 
 Por esta lógica profundamente antidemocrática, gente decente que podría hacerle algún bien real a su propio país y al mundo se convierte con extrema facilidad en ciudadanos dóciles, autocensurados y funcionales a los intereses ajenos—en nombre de sus propios intereses, claro, porque en eso consiste cualquier tipo de propaganda. 
 Según mi modesto entender, no existe democracia sin dos requisitos fundamentales: 
 1) Tanto el poder político, económico como mediático deben estar supervisados y controlados por el pueblo (en el caso de las redes sociales, a través de comités internacionales); 
 2) Una democracia verdadera se mide por su tolerancia a la crítica radical, porque el pueblo también puede equivocarse, aún en un estado ideal donde su opinión no ha sido manipulada por el poder de turno. 

 Jorge Majfud | 22/06/2022

lunes, 18 de julio de 2022

Shinzo Abe, el triunfo póstumo de un impulsor del armamentismo de Japón


Momentos previos al asesinato de Shinzo Abe.

 El asesinato en un acto de campaña callejero del ex primer ministro de Japón Shinzo Abe, a manos de un atacante solitario con un arma casera, ha dejado abierto el debate sobre la permanencia de la Constitución pacifista de Japón, que el fallecido impulsaba modificar. El triunfo electoral del domingo del Partido Liberal Democrático, del que Abe era miembro abre la posibilidad de un cambio. 

 Un aliado de la Otan 

Abe fue primer ministro en dos oportunidades, apenas asumió en la primera (20/9/2006 – 26/9/2007) visitó la sede de la Otan y en un discurso dijo: “… mi Gobierno promoverá y llevará a cabo una política exterior activa, y que Japón debe desempeñar un papel significativo en el escenario mundial. En este planteamiento, Japón quiere colaborar con la Otan en base a una relación de confianza mutua”. Refiriéndose a China dijo que en la búsqueda de una “relación beneficiosa para ambas partes”, “… tenemos que comprender que China suscita ciertas dudas, por ejemplo, su creciente gasto en defensa y su continua falta de transparencia…”. 
 Abe parecía olvidar que Japón agredió e invadió China (1931) y creó el Estado títere projaponés de Manchukuo del que su abuelo materno, Nobusuke Kishi, fue ministro hasta que el Ejército Rojo expulsó a los japoneses de China. Luego el abuelo de Abe evitó ser condenado por crímenes de guerra por sus posiciones pronorteamericanas y logró ser liberado. Más tarde fue presidente del Partido Liberal Democrático y primer ministro de Japón en dos oportunidades.
 Shinzo Abe, continuando con la tradición familiar, fue afiliado al Partido Liberal Democrático y estableció una relación de colaboración práctica con Estados Unidos y la Otan, de la que Japón no puede ser miembro ni tener un ejército regular porque su Constitución lo prohíbe. La Constitución fue votada en 1946 (redactada por generales estadounidenses) durante la gestión del general Douglas MacArthur cuando era Comandante Supremo de las Potencias Aliadas (SCAP) en Japón. El artículo 9 dice: “Japón renuncia a la guerra” y al “uso de la fuerza como medio de solución en controversias internacionales”.

 El segundo mandato 

Regresa en 2012 para un segundo mandato (26/12/2012 – 16/12/2020). Se destaca el impulso de un programa económico conocido como “Abemonics”, que establecía tres conceptos básicos para impulsar la economía japonesa del estancamiento y la recesión iniciado en 1989. Profundizar el “estímulo” monetario que el Banco de Japon inició al comienzo de la década de 1990, reduciendo las tasas de interés y la compra de bonos y acciones. Una reforma de la “estructura” laboral no fue implementada.
 Las “abemonics” no dieron el resultado de hacer despegar la economía de Japón que mantuvo un crecimiento anémico frente a China que logró un crecimiento muy superior. Japón es relegada a tercera economía global según el PBI nominal al ser superada por China en 2011.

 La rivalidad con China 

Según el PBI nominal China superó a Japón como segunda economía en 2011 desde allí la distancia se fue ampliando y hoy China tiene una economía tres veces superior. Y según las mediciones de Paridad de Poder Adquisitivo, China ya superó a Estados Unidos.
 Este “ensanchamiento” de la brecha de las economías de China y Japón impulsó a Shinzo Abe a ejercer más presión en reformar la Constitución de 1946 para facilitar la formación de fuerzas armadas regulares y ser parte de la Otan. Pero a pesar de las limitaciones “constitucionales” no fue impedimento para que Japón avance en un mayor gasto militar.
 Funio Kishida, el actual primer ministro de Japón, en una reciente conferencia de defensa en Singapur centrado en la zona de Asia Pacífico, reiteró gastos adicionales de defensa, en una nueva interpretación de la Constitución que los prohíbe. En una nota de la revista Defense News relata que se comprometió a continuar los esfuerzos para fortalecer la alianza de seguridad entre Estados Unidos y Japón, “calificándola como el eje de la seguridad regional”. También anunció la asistencia a los países de la región, particularmente en el dominio marítimo. Ese apoyo “se brindará a través del llamado grupo Quad, integrado por Japón, Australia, India y Estados Unidos”. 


 El endeudamiento de Japón, el mayor del “primer mundo” es una bomba de tiempo 

Japón es el país más endeudado del planeta si comparamos su endeudamiento con su producto, está cerca de ser tres veces el PBI. Pero lo más destacable es que el principal comprador de la deuda es el propio Banco de Japón que posee la mitad de la deuda emitida por el Tesoro. 
 Dentro de los bancos centrales del “primer mundo” todos han comprado su propia deuda, Japón lleva la delantera, seguido por el Banco de Inglaterra con el 38%, el BCE 37% y la Reserva Federal 28% según datos de Bloomberg.
 Sobre este “experimento” donde los bancos centrales compran la deuda emitida por el mismo Estado, del que no hay precedentes en la historia monetaria del capitalismo, el jefe del J. P. Morgan, el banco con mayor cantidad de activos de Estados Unidos, dijo en una entrevista reciente al diario El País que “los bancos centrales han ido demasiado lejos. Ha habido una estimulación monetaria y fiscal excesiva” y ahora a diferencia con lo sucedido en 2008, cuando los bancos tenían un alto apalancamiento en sus deudas, “el problema del apalancamiento lo tienen, en cambio, los Estados”.
 La “realidad” de Japón es que el abultado endeudamiento del Estado es financiado con emisión monetaria del Banco de Japón, no hay una demanda de “mercado” para los bonos de deuda del gobierno.
 El problema al que se enfrenta el “Banco de Japón es que puede defender la paridad inundando el mercado con dinero recién creado, enviando así al yen a una caída en picada potencialmente descontrolada, o puede defender su moneda como una reserva inmutable de valor, pero no puede hacer ambas cosas, y el mercado lo obliga a tomar una decisión”.
 Pero no puede hacer ambas cosas. “El Banco de Japón parece estar cada vez más atrapado entre la espada y la pared”, dijo un economista (ídem). Y el derrumbe del yen está contribuyendo a aumentar la inflación por las compras de alimentos y energía que tienen precios también en suba.
 Dado el papel de Japón como el mayor propietario extranjero de la deuda del gobierno de EE.UU., con un estimado de $ 1,2 billones en reservas en bonos del Tesoro, “el dólar podría verse presionado si Tokio comienza a liquidar sus tenencias para apuntalar su propia moneda” (ídem). El legado de las “abemonics” de Shinzo Abe es una bomba de tiempo para las finanzas globales. 

 El triunfo electoral del Partido Liberal Democrático abre la reforma de la Constitución

 El asesinato de Shinzo Abe, 48 horas antes de la votación para elegir parlamentarios, tuvo un gran impacto en la ciudadanía japonesa que dio un importante triunfo al Partido Liberal Democrático
 “El gobernante PLD de Japón obtiene una victoria aplastante tras el asesinato de Shinzo Abe”, titula el Financial Times; y agrega: “sumando los escaños ganados por otros dos partidos que respaldan la reforma constitucional, la coalición gobernante logró 93 escaños, muy por encima de la mayoría de dos tercios necesaria para revisar la constitución, que fue redactada por las fuerzas de ocupación estadounidenses después de la Segunda Guerra Mundial”. 
 La aspiración de Abe expuesta en una reciente entrevista es que “Japón debería considerar albergar armas nucleares estadounidenses”. Aunque “Japón es signatario del Tratado de No Proliferación Nuclear y tiene sus tres principios no nucleares, pero no debe tratarse como un tabú las discusiones sobre la realidad de cómo se mantiene seguro el mundo”.
 El único país en el planeta que fue bombardeado con armas nucleares va en la búsqueda de ser una potencia nuclear. La decadencia de Japón luego de sociedad especial con Estados Unidos lo ha llevado al estancamiento, ante el fracaso de sus políticas se vuelcan al armamentismo que impulsa el imperialismo norteamericano para eliminar sus competidores. 

 Sergio Rivero

sábado, 16 de julio de 2022

John Bolton, o cuando el imperialismo se confiesa


El exasesor de la Casa Blanca dijo que ayudó a planificar golpes de Estado. Bolton fue asesor de Trump entre abril de 2018 y septiembre de 2019 “Como alguien que ha ayudado a planear un golpe de Estado, no aquí, sino en otros lugares, se necesita mucho trabajo”, se jactó el exasesor de la Casa Blanca, John Bolton, en una entrevista televisiva con la CNN. Aunque se negó a dar precisiones, se refirió después al (frustrado) golpe de Estado de 2019 en Venezuela, período en el cual se desempeñaba como funcionario del gobierno de Donald Trump.
 En 2019, Juan Guaidó se autoproclamó presidente venezolano, como parte de un plan para derrocar a Nicolás Maduro que incluyó un bloqueo económico yanqui contra el país caribeño, que se extiende hasta estos días. Es recordada una conferencia de prensa de entonces en la Casa Blanca, en que Bolton sostenía un papelito con la leyenda “5.000 tropas a Colombia”, lo que se interpretó como una amenaza de intervención armada sobre Venezuela, a través del país vecino. 
 Bolton fue asesor de Trump entre abril de 2018 y septiembre de 2019 y terminó fuertemente enfrentado con el mandatario tras ser apartado del cargo, en medio de discusiones internas sobre la política hacia Afganistán y Venezuela.
 En la entrevista con la CNN, Bolton ponía en duda que el magnate tuviera la capacidad de organizar un golpe en Norteamérica, en referencia a la toma del Capitolio durante el fin de su gestión, planteando que aquel simplemente “estaba dando tumbos de una idea a otra”. El periodista, en cambio, le decía que “uno no tiene que ser brillante para dar un golpe”.
 La arrogante declaración de Bolton, quien también supo apoyar la invasión de Irak y planteó el bombardeo de Irán, sigue a otra que tuvo menos repercusión. El exjefe de la Otan, el español Javier Solana, sostuvo en marzo que con la discusión de sumar a Ucrania y Georgia a la alianza atlántica, en 2008, “Rusia se quedó con la copla [la idea] de que Ucrania podía estar en la Otan y ahora estamos viviendo en cierto modo las consecuencias”. 
 El imperialismo es un promotor de guerras de saqueo, golpes de Estado y sojuzgamiento de pueblos. 

 Gustavo Montenegro

viernes, 15 de julio de 2022

Ucrania: dilema en la OTAN


Con el reciente y rápido colapso del bolsón de Severodonetsk-Lisichansk, se cierra otro capítulo de la guerra en Ucrania. Zelensky había declarado que la batalla por retener Severodonetsk tenía un carácter ´trascendental´ para el destino del combate por el Donbass (BBC 8/6). Como habíamos escrito hace unas semanas, la zona comprendida en el triángulo entre Popasna, Severodonetsk-Lisichansk y Sloviansk-Kramatorsk se convirtió en el centro de los combates entre rusos y ucranianos. De esos tres conglomerados urbanos, Ucrania sólo mantiene el último, ubicado en el Oblast de Járkov. Es esperable que en lo inmediato los futuros combates se concentren en la toma de ese conglomerado y de la ciudad de Bajmut, ubicada al oeste de Popasna. Con la toma de Lisichansk, la totalidad del territorio reclamado como soberano por la república separatista de Lugansk pasó a manos rusas, restando ´liberar´ la mitad del territorio de Donetsk. 
 Desde el punto de vista estratégico, se están expresando tendencias negativas para los ucranianos. Según una estimación del ejército austríaco [1], al comienzo de la Batalla del Donbass, ucranianos y rusos tenían respectivamente unas 81 contra 93 formaciones operativas del tamaño de batallones (no todas en el Donbass o en el resto del territorio ucraniano). Al momento de la caída de Lisichansk, pasaron a 60 batallones ucranianos contra 108 rusos. Esto quiere decir que pasando en limpio bajas contra reemplazos, en el balance neto Ucrania está sufriendo un desgaste mucho mayor que Rusia. Hace varias semanas, un general ucraniano por primera vez confirmó en público que han sufrido también enormes pérdidas en material militar, en promedio (y contando los envíos de armas de la OTAN) las formaciones ucranianas perdieron la mitad de sus armas pesadas (National Defence, 15/6). La situación se revela más desesperada aún si se tiene en cuenta que Ucrania ha estado realizando una movilización total desde los primeros días de la guerra, mientras que los rusos están haciendo una movilización mucho más limitada y de bajo perfil (y nunca tuvieron una superioridad numérica). Mientras que los rusos logran hacer rotaciones de sus unidades [2], una de las principales quejas que aparecen en los numerosos videos de protesta de las tropas ucranianas amotinadas es precisamente la falta de rotaciones. 
 En cuanto al ejército ucraniano profesional que existía antes de la invasión rusa, prácticamente ha dejado de existir. A modo de ejemplo, un comandante de fuerzas especiales declara que el 80 porciento de su unidad ha sido herida o muerta en combate y los reemplazos son conscriptos con mucho menor entrenamiento (Sky News, 25/6). Por su parte, los conscriptos movilizados en masa pueden tener un entrenamiento de unas pocas semanas (Sky News, 9/7). De esto se desprende que una parte muy importante de los 700.000 a un millón de soldados movilizados por Ucrania (estos son los números declarados por el gobierno ucraniano) son lanzados a las líneas del frente ni bien logran un entrenamiento mínimo para tapar los baches que las bajas y deserciones van produciendo, lo cual pone en duda la capacidad de Ucrania de poder acumular suficientes nuevas unidades para la tan anunciada ´gran contraofensiva´ (BBC, 11/7). En el mismo sentido, hace unas semanas la Rada aprobó una ley para enviar las Brigadas de Defensa Territorial fuera de sus áreas regionales como si fueran unidades del ejército regular [3] (TASS 12/7). 
 El principal argumento que los países de la OTAN han esgrimido para justificar el traspaso en masa de armamento a Ucrania era que permitiéndole continuar el combate, eventualmente iba a forzar a los rusos a llegar a un punto muerto a partir del cual poder negociar en mejores condiciones. La práctica está demostrando que al alargar la guerra, la posición de ucraniana ha empeorado significativamente. Esto ha provocado que, entre las filas de la OTAN, lentamente vayan resurgiendo los desacuerdos y las grietas que el triunfalismo y la fanfarronería de los primeros meses de la guerra estaba disimulando. Una Ucrania que marcha hacia la derrota ´en cámara lenta´ puede convertirse no sólo en una suerte de agujero negro que se va ´chupando´ los arsenales de la OTAN, también implica una extención indefinida de la guerra económica, cuyos efectos colaterales se están haciendo sentir también en los países que han sancionado a los rusos. Con respecto a lo primero, un estudio publicado por RUSI [4] titulado “El retorno de la guerra industrial” [5] revela que mientras los rusos tienen la capacidad industrial para sostener los actuales niveles de uso de munición y armamento, ningún país de la OTAN puede sostener el ritmo de desgaste que se está viendo en Ucrania. A modo de ejemplo, en sólo 4 días Ucrania usa (o mejor dicho, ´pierde´) la totalidad de la capacidad de producción anual de los misiles Javelin, a cargo de la Lockheed Martin. Estados Unidos ha transferido a Ucrania más de un tercio de la totalidad de su propio arsenal de esos misiles y le tomará años reponerlo, incluso si la Lockheed aumenta su capacidad de producción, para lo cual ya debe estar contando con un jugoso apoyo del presupuesto público. Esta situación se replica en la producción de todo tipo de armas y está exacerbada por los procesos de desindustrialización de algunas de las principales economías europeas. De acuerdo al mismo estudio, Gran Bretaña agotaría sus reservas de municiones críticas en sólo 8 días de combate contra los rusos. Con varios países, como Eslovaquia, que han donado la totalidad de sus flotas de aviones de combate (Bulgaria Military, 9/7), el problema del rearme de la OTAN después de la guerra adquiere una escala mucho mayor.
 Un segundo problema es que la guerra económica que EEUU y sus auxiliares emprendieron contra Rusia no está yendo de acuerdo al plan. No sólo esta guerra ha catalizado las propias situaciones de crisis al interior de los países occidentales sino que ha fracasado en lograr un impacto negativo en la producción militar rusa para el esfuerzo de guerra. En la prensa británica incluso se habla de que “Rusia está ganando la guerra económica” (The Guardian, 2/6). La exacerbación de la penuria económica en los países occidentales ya está teniendo impactos políticos: Biden tiene una imagen positiva por el suelo, el italiano Draghi se acaba de sumar al inglés Johnson en la lista de primeros ministros que muerden el polvo, Macrón ganó unas elecciones presidenciales ´a lo Pirro´ (y luego perdió las legislativas), y todo parece indicar que esta tendencia continuará. 
 No es sorpresa entonces que se vuelvan a escuchar voces como la de Henry Kissinger llamando a llegar lo más rápido posible a un acuerdo con los rusos y que los ucranianos cedan ante sus demandas; después de todo, las condiciones sólo empeorarán para ellos con el paso del tiempo (New York Times, 26/5). Esto no contradice los objetivos estratégicos primarios que los estadounidenses persiguen en Ucrania, que no son la victoria ucraniana o ni siquiera garantizar su continuidad, sino un debilitamiento duradero de Rusia. No obstante, como todos los indicadores militares empeoran para Ucrania, la Casa Blanca sólo puede ordenarle seguir adelante ´hasta el último ucraniano´. 

Leib Erlej 
 15/07/2022 

Notas

 [1] https://youtu.be/dEbLuAPobao?t=434 
 [2] Esto es, después de cierto tiempo, retirar a las unidades que han estado en combate a la retaguardia o a territorio ruso para descansar y recomponerse, lo cual requiere que haya otras unidad frescas para reemplazarla en el frente. 
 [3] Estas brigadas son una suerte de milicia cuyo atractivo era precisamente la garantía de que no iban a ser desplegadas por fuera de sus regiones asignadas.
 [4] El think tank británico más antiguo. 
 [5] https://www.rusi.org/explore-our-research/publications/commentary/return-industrial-warfare

jueves, 14 de julio de 2022

El Estado de Israel y Alemania retiran un mural en la exposición Documenta


La máquina de censura sionista en acción. 
 La obra pertenece al colectivo indonesio Taring Padi 

Kassel es una ciudad mediana de Alemania conocida, además de por haber sido hogar de los hermanos escritores Grimm, por contar desde 1955 y cada cinco años con la exposición internacional de arte contemporáneo Documenta.
 Este año fue noticia, además, por ser el escenario de una repetidísima puesta en escena. 
 En el día de la inauguración de la muestra, un clamor de censura se lanzó contra la obra People’s Justice, un mural colgante de grandes dimensiones creado por el colectivo indonesio Taring Padi. La pieza fue acusada de antisemitismo por incluir entre sus imágenes a un soldado representado con cabeza de cerdo y que lleva entre sus identificativos una estrella de David y el término Mossad (nombre de la tristemente célebre Agencia de Inteligencia israelí); así como a un hombre que lleva la sigla de la organización nazi SS en su sombrero y cuya vestimenta y peinado recordarían a un judío ortodoxo. La demanda escaló y llevó a que la obra fuese primero cubierta y luego retirada, intervención mediante de la Embajada de Israel y con complicidad del presidente alemán Frank-Walter Steinmeier, que manifestó “sus dudas” sobre participar de la inauguración de la muestra. 
 El clamor fue tan grande que empujó incluso a Taring Padi a emitir un comunicado de disculpas, no sin dejar de señalar que estaban “shockeados y tristes por el furor mediático que nos ha catalogado de antisemitas”. Como señalan en el comunicado, People’s Justice fue creado en 2022 con el objetivo de representar “nuestra lucha contra la dictadura militar de Suharto”, un régimen parido en el genocidio anticomunista de medio millón de víctimas y extendido de forma directa hasta 1998 (año de su renuncia) e indirectamente hasta el presente. El mural denuncia, asimismo, el respaldo de la CIA y la complicidad de una gran parte de los gobiernos del mundo con el sangriento régimen de Suharto, entre ellos el del Estado de Israel, histórico aliado de Estados Unidos. La representación del soldado israelí apunta en esa dirección. 
 Se trata, por tanto, de un nuevo hecho de censura apoyado en la estratagema del sionismo de catalogar cualquier denuncia del Estado de Israel como antisemitismo, manipulando pérfidamente la memoria de las víctimas judías del genocidio nazi para justificar sus propios crímenes. En particular, la limpieza étnica del pueblo palestino, en que se apoya la existencia misma del Estado de Israel. Entre los antecedentes resonantes en el mundo del arte, en 2015 se impidió que la cantante húngara Boggie participase de la competencia Eurovisión con su canción “Guerras para nada”, en la que denunciaba la masacre acometida contra el pueblo de la franja de Gaza un año antes (apodada cínicamente “Margen protector”).
 La censura había tenido sus episodios previos en la propia Documenta. Meses atrás, se lanzaron acusaciones de antisemitismo contra el colectivo encargado este año de la curaduría de Documenta, el también indonesio ruangrupa, por dar lugar a una exhibición del colectivo palestino The Question of Funding. El clima de persecución dio lugar a que en mayo la muestra palestina fuese atacada e intervenida con graffitis amenazantes. Un mes antes, ruangrupa había sido forzado a cancelar un panel de debate sobre antisemitismo e islamofobia. 
 No satisfecho con el ocultamiento del mural, el Consejo Central de los Judíos en Alemania exigió la renuncia de la ministra de Cultura, Claudia Roth, mientras que el presidente de la Sociedad Germano-Israelí demandó que hiciese lo propio la coordinadora general de Documenta, Sabine Schormann. Medios como Clarín informan que esta última estaría a la vuelta de la esquina, y que la exposición continuaría “de algún modo intervenida, bajo observación estrecha de (…) Roth, quien ya ha anunciado una reforma de sus estatutos y manejo municipal de sus fondos” (4/7). 
 Mientras Israel despliega pública y orgullosamente su política de Hasbará (“propaganda”, en hebreo), que supone la intervención sobre medios y foros para censurar denuncias contra el Estado sionista, corporaciones como Facebook instan a sus empleados de monitoreo a dar de baja cualquier publicación en esta dirección, y gobiernos de todo el mundo -incluido el argentino- se pliegan a esta política de persecución.
 La manipulación de la Inquisición, los pogroms y el genocidio nazi para justificar la política proimperialista y genocida de Israel amerita ser denunciada sin miramientos. 

 Tomás Eps

miércoles, 13 de julio de 2022

Sri Lanka, una profunda rebelión popular

El presidente huye al exterior y los manifestantes ocupan las oficinas del primer ministro. Una multitud irrumpe en las oficinas del primer ministro 

El líder de Sri Lanka, Gotabaya Rajapaksa, escapó este martes de la isla en un avión militar con rumbo a las Maldivas, tras las manifestaciones masivas del fin de semana que ocuparon la residencia presidencial en reclamo de su renuncia. Sin embargo, como en este país insular también es objeto de un repudio masivo (de hecho, lo recibió una protesta en el aeropuerto), estudiaba la posibilidad de trasladarse a Singapur.
 La rebelión popular, mientras tanto, continúa su curso, desbordando la represión, el estado de emergencia y los toques de queda. Los manifestantes erigieron barricadas cerca del parlamento y tomaron las oficinas del primer ministro Ranil Wickremesinghe. Este maniobraba para mantenerse en el cargo, pero su suerte parecía echada, ya que le han soltado la mano hasta los militares.
 Sin Rajapaksa ni Wickremesinghe, quien asumiría transitoriamente el poder es el jefe del parlamento, Mahinda Yapa Abeywardena. Para el 20 de julio, está programada una sesión parlamentaria para elegir al nuevo gobierno, que debería completar el mandato hasta las elecciones de 2024. 
 Los partidos patronales negocian -exhortados por las fuerzas armadas y la burguesía- la formación de un nuevo gobierno que ponga fin a la rebelión. Uno de los nombres en danza es el del líder de la oposición, Sajith Premadasa, quien pertenece al SJB (Samagi Jana Balawegaya), una fuerza que encabeza una coalición de diez partidos. Otro de los nombres que circula es el de Dullas Alahapperuma, del oficialista SLPP (Sri Lanka Porujana Peramuna). 
 Pero mientras se desenvuelve esta rosca política, la residencia presidencial sigue tomada y las manifestaciones y mítines continúan, teniendo como uno de sus centros el bello parque Galle Face Green de Colombo, junto al mar.
 Las últimas semanas de mandato de Rajapaksa estuvieron marcadas por un agravamiento dramático de la crisis. Se intensificaron los apagones eléctricos programados, las colas para conseguir combustible, y se cerraron las escuelas y oficinas para disminuir el uso del transporte (La Nación, 7/7). A su vez, el gobierno promovió que los empleados públicos tomaran parte de su jornada laboral para plantar alimentos en sus casas, e incluso ofreció licencias pagas para buscar trabajo en el exterior, con el objeto de que emigren y envíen las divisas. Ciertamente, los pedidos para irse del país se dispararon y se habla de gente huyendo en botes hacia la India (ídem). El gobierno insistió hasta el último momento en descargar la crisis sobre la población trabajadora. Una de sus últimas medidas fue el aumento del IVA.
 El disparador de esta crisis fue la dificultad del país para seguir financiado las importaciones de combustibles y otros productos, ante la suba de precios a nivel internacional, tras el estallido de la guerra en el este europeo. La inflación en alimentos ya trepa al 57% interanual y el 70% de los hogares redujo su consumo de víveres, según una encuesta de la ONU. 
 El clan gobernante, los Rajapaksa (Mahinda, el hermano del actual presidente, renunció a su cargo de primer ministro en el curso de las protestas), hundió a Sri Lanka con la emisión de bonos de alto rendimiento que facilitaron un gran negocio para el capital financiero. El país entró en default en mayo y el gobierno depuesto negociaba un paquete de rescate con el FMI, que exige como condición un ajuste en regla.
 Sri Lanka es la mayor expresión de las convulsiones políticas y sociales que acarrea la crisis capitalista mundial, que se agravó con la conflagración en Ucrania pero que es previa a ella. El desenlace positivo de esta situación sería un gobierno de trabajadores en la isla.

 Gustavo Montenegro

Mesa Redonda de análisis de la operación político-mediática contra Cuba


martes, 12 de julio de 2022

Boris Johnson: game over


Tras varios días de tensión en el Reino Unido, Boris Johnson renunció a su cargo, dejando de lado la amenaza de disolver al Parlamento para convocar nuevas elecciones. Sin embargo, seguirá siendo líder interino tanto del partido conservador como del gobierno hasta que se haya designado un reemplazo. Los laboristas y otros conservadores han puesto el grito en el cielo. En los medios ingleses se afirma que la crisis debería ser arbitrada por la reina Isabel, quién podría designar un ministro “caretaker”, un cuidador, hasta que fuera designado oficialmente un reemplazante por el Parlamento. Las opciones que se manejan son el actual vice primer ministro Dominique Raab o la propia May. 
 Entre los candidatos para una sucesión formal se han anotado un amplio abanico de funcionarios y ex funcionarios del gobierno conservador. Todos ellos son partidarios de un programa “gradualista” contra el “paquetazo” propuesto por Johnson para el aumento de tarifas y alimentos. 
 La “lotería de nombres” como ha sido señalado en varios diarios da muestras claras de una fractura al interior del partido conservador que no tardará en convertirse en una fractura del propio régimen político. Johnson ingresó al gobierno gracias a un voto de veto en el Parlamento, ahora la acción fue más brusca: una renuncia intempestiva (e indeclinable) de ministros, mientras el gobierno se derrumbaba por su propio peso. Las próximas fracciones que asuman el gobierno no serán más que meras camarillas, sin ninguna base de apoyo sustentable en el tiempo. 
 El punto nodal de esta crisis es el fracaso completo del hombre que encarnó el Brexit y la liberación total de la economía británica. La caída de este es la caída de la empresa apoyada por toda la gran burguesía de la isla. Lo que comenzó siendo una fiesta de los capitales y la bolsa londinense acaba por demostrarse como una salida impotente, sino regresiva para la economía inglesa, en particular, sus trabajadores. 
 La inflación ha tocado niveles récord no vistos desde hace 40 años. En una reciente encuesta difundida se afirma que el 49% de los británicos dejó de comprar alimentos por la suba del costo de vida. Otro 41% afirmó que debió destinar dinero que antes era utilizado en otras actividades para cubrir la compra de alimentos. En general, el 91% afirmó ver una elevación del costo de vida abrupta durante junio. (Destape, 08/07)
 Las huelgas se han generalizado en los trabajadores, desde los ferroviarios, pasando por transportistas hasta las asociaciones de abogados. Las protestas por reclamos de salarios se han visto disparadas. Una continuidad de las elecciones de medio término, donde la cuestión del costo de vida y los salarios había otorgado una victoria a los republicanos en Irlanda del Norte. 
 El debate fundamental es cómo administrar el tarifazo que para agosto debiera oscilar en el 40% de las tarifas de gas y luz. Esto llevaría los cálculos inflacionarios interanuales por encima de los dos dígitos y proyectaría la inflación anual más alta del último medio siglo. Este salto fenomenal ha sido impulsado por el quiebre de la cadena de pagos, producción y abastecimiento provocado por la guerra comercial y las sanciones devenidas de la guerra imperialista. La suba de la tasa de interés en los Estados Unidos busca generar una tendencia absorbente de capitales radicados en el exterior. De conjunto, se vislumbra el nivel intolerable que ha alcanzado la especulación financiera, es decir, el desfase entre su valor real y el de mercado. En el año 2016, advertimos sobre el carácter disolvente que tendría el brexit sobre la zona euro y como un incentivo a la guerra comercial misma.
 Al momento de la asunción de Johnson, su programa de gobierno estaba centrado en una iniciativa para llevar el Brexit hasta sus últimas consecuencias. Ahora, ese programa se ha llevado puesto al propio Johnson en momentos que la deuda pública y privada alcanza niveles históricos nunca antes vistos. Una devaluación de la moneda sería un impulso a sucesivas devaluaciones del Euro y, a su turno, del propio dólar. Lo que se traduciría en una cadena de quiebres y defaults internacionales comenzando por Turquía y la Argentina.
 La guerra de la OTAN contra Rusia que tenía como objetivo principal un cambio de régimen en Rusia se ha demostrado como un socavamiento de los ya debilitados gobiernos de occidente. Boris Johnson se ha convertido en la primera víctima de una larga lista de gobernantes que atraviesan dificultades crecientes y explosivas en sus países. La guerra mundial (contrarrevolucionaria) se ha convertido en el caldo de cultivo de situaciones revolucionarias. Sobre esta presente crisis debe centrarse la atención y la acción revolucionaria de los trabajadores y la clase obrera mundial.

 Joaquín Antúnez 
 10/07/2022

domingo, 10 de julio de 2022

Gavazzo y Etchecolatz, dos asesinos en memoria y presente

El 26 de junio en Montevideo, Peñarol empató 1 a 1 como local con Villa Española. El equipo visitante, que suele hacer de local en Flor de Maroñas, ingresó al Estadio con una pancarta en la que se leía –sobre fondo celeste– “ni olvido ni perdón”. 
 La frase hacía referencia al fallecimiento del represor uruguayo José Nino Gavazzo, uno de los militares que acumulaba más condenas por torturas y homicidios por su participación en el Plan Cóndor, encargado de aniquilar a una generación comprometida con sueños y realidades emancipatorias, gestadas y practicadas en inmenso coraje durante las décadas del ´60 y ´70. 
 Gavazzo murió a los 81 años en la noche del 24 de junio y los jugadores del equipo visitante decidieron hacer presente la consigna que acompaña aún hoy a gran parte de los organismos de Derechos Humanos y a los familiares de las víctimas de la represión genocida, tanto en Uruguay como en Argentina. 
 Además de la pancarta, uno de sus jugadores de Villa Española –el delantero Santiago Bigote López– ingresó con un buzo negro, cuya inscripción en letras blancas rezaba “Te fuiste sin hablar, cobarde”, en referencia al silencio cómplice pactado por Gavazzo junto a centenas de represores responsables de desapariciones y tormentos aplicados a víctimas indefensas.
 En una entrevista posterior al empate con Peñarol, el jugador recordó el momento en que decidió comunicar su malestar por la actitud de genocida que se hallaba detenido en su casa, antes de ser internado en el Hospital Militar donde falleció: “quise transmitirle a este hijo de puta lo que tengo ganas de decirle (…) cuando caminé por el túnel y salí a la cancha sentí que era la voz de muchos que ya no estaban (…) Si estuviese Gavazzo vivo le escupiría la cara”. 
 La imagen de la bandera y la inscripción portada por Bigote tuvo su correlato en Buenos Aires, días después, con la muerte en Ezeiza de uno de los engendros más inhumanos del aparato represor argentino, Miguel Osvaldo Etchecolatz. En este caso, su muerte fue referida por su hija, Mariana Dopazo, quien decidió cambiarse el apellido ante la ignominia que significaba continuar con el patronímico de ese progenitor condenado a nueve prisiones perpetuas por los crímenes cometidos contra 84 personas. 
 El señalamiento de la bajeza de su silencio también fue subrayado por Mariana: “Detenido en una cárcel común hoy murió, y se lleva con él la verdad de cientos de desaparecidos.”. 
 Los Gavazzo y los Etchecolatz no se extinguen. Son herederos de quienes son capaces de destripar vidas para conservar un poder que sienten siempre amenazados. Por eso es tan importante que la perversidad sea señalada, recordada y puesta en el lugar de oscuridad que merece. 
 Muchxs sabemos de la existencia de sus acólitos contemporáneos: de aquellos que serían capaces de cometer los mismos crímenes en el marco de un odio que no pueden controlar. De un desprecio que teatralizan hoy en atriles políticos y que modelan a golpes de gritos televisivos o radiales.
 Los torturadores de ayer resurgen hoy en quienes desprecian a lxs trabajadores y a lxs indigentes. En quienes condenan a las disidencias sexuales. E todxs aquellos que desdeñan la destrucción ambiental. Pero también en lxs que impulsan las estigmatizaciones hacia quienes se empecinan por construir un mundo más fraterno y vivible. 
 Las muertes de esos genocidas no nos liberan de estar atentos. Sus seguidores, admiradores –e incluso sus potenciales partidarios– están entre nosotros. Transitan por nuestras calles detentando los mismos principios que alguna vez enunció Adolf Eichman, frente a sus acusadores, en Jerusalén: “yo solo obedecí como un soldado”. 
 La banalidad del genocida siempre está en sus convicciones. En la posibilidad de dañar sin culpas. En la autorización para apoderarse de un cuerpo en sus distintos formatos posibles: como lógica esclavista, como apropiación patriarcal, como formato asalariado, como descarte humano. 
 Como sugirió Albert Camus en el último párrafo de La Peste. “Pues él sabía que esta muchedumbre dichosa ignoraba lo que se puede leer en los libros, que el bacilo de la peste no muere ni desaparece jamás, que puede permanecer durante decenios dormido en los muebles, en la ropa, que espera pacientemente en las alcobas, en las bodegas, en las maletas, los pañuelos y los papeles, y que puede llegar un día en que la peste, para desgracia y enseñanza de los hombres, despierte a sus ratas y las mande a morir en una ciudad dichosa”. 
 Bigote y Mariana han cumplido, durante las últimas semanas, con la tarea reclamada por el médico Bernard Rieux, el protagonista de La Peste. Han señalado el lado feroz de un silencio que lleva inscripta la marca de la indiferencia más desalmada. 
 Pero también han hecho una advertencia –todavía necesaria– sobre la latencia de un calamidad capaz de volver a desparramar los huevos de las serpientes, en los pliegues de una sociedad que sigue instigando a futuros torturadores en las reglas de un sistema donde la compasión, la paz y la justicia son valores despreciados por la deidad del dinero.

 Jorge Elbaum. Sociólogo, doctor en Ciencias Económicas, analista senior del Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE, www.estrategia.la)

Pedagogía de la independencia


Reseña del libro de Martín Almada «Paraguay: Educación y dependencia» 

 Martín Almada escribe este libro y con el libro escribe su vida. Cuenta simultáneamente su historia personal y la historia de su pueblo guaraní, de su país, de su continente. 
 Martín, el compañero de tantas luchas, intentó llevar a la práctica en Paraguay la experiencia de Paulo Freire, promoviendo una escuela que hiciera “educación como práctica de la libertad”, el Instituto Juan Bautista Alberdi de San Lorenzo. La osadía le costó la represión, la muerte de su compañera de vida, Celestina Pérez de Almada, y la cárcel.
 Martín Almada escribe con la tinta del sobreviviente. Con la sangre de su compañera y la de sus compañeros asesinados por la dictadura de Stroessner, Martín escribe sobre la educación en Paraguay. Escribe con dolor. Pero también, escribe con rebelde esperanza. 
 Fundamenta en estas páginas que la educación dominante es uno de los engranajes aceitados que posibilitan y naturalizan la dependencia. Bucea en la historia del continente, buscando claves de interpretación del drama paraguayo. El papel de la oligarquía, de la Iglesia, del Estado, de las fuerzas armadas, de los gobiernos y de las oligarquías de los países vecinos, de los distintos agentes del poder, son analizados en esta perspectiva latinoamericanista. Dice Martín Almada en el artículo que completa este libro –escrito 30 años después-, que esta publicación … “en el fondo es la carta de un sobreviviente dirigida a sus torturadores. Es la carta de un educador sobreviviente que busca un remedio para curar dolores del alma. No olvidemos que debajo del dolor está el amor…. Es la historia de la reconstrucción de mi mismo luego de tutearme con la muerte”. 
 En esa identidad de sobrevivientes se escribieron muchas páginas en Nuestra América, y en especial en Paraguay, donde el pueblo hermano sufrió sucesivos genocidios, el del pueblo guaraní, y de otros pueblos originarios, durante las guerras de conquista, las guerras por territorio y por petróleo, la Guerra de la Triple Alianza, y la prolongada dictadura stronista. 
 Me interesa decir en estas líneas, que el pueblo argentino no puede permanecer indiferente frente a la opresión vivida por el pueblo paraguayo. Hay una responsabilidad de la oligarquía argentina en la Guerra de la Triple Alianza, y en el sostén a la dictadura de Stroessner. También en las modalidades de opresión que llegan hasta la actualidad, con los acuerdos leoninos de saqueo de recursos hidroeléctricos. Tal vez estos tiempos en los que se buscan nuevas posibilidades de integración latinoamericana, sean momentos para poner en marcha profundas reparaciones frente a todo lo destruido, lo saqueado, y lo aniquilado por la imposición de los intereses imperialistas, que contaron con diversos gobiernos argentinos como instrumentos de ejecución de sus políticas. Y esto sólo puede ser impulsado activamente desde abajo y desde la izquierda, donde se tejieron también los lazos de solidaridad profundo con las víctimas de la dictadura, que por miles recibieron abrigo en nuestras tierras.
 Pero Martín Almada no es sólo un sobreviviente. Es también un creador de nuevas posibilidades para la aventura libertaria. Abogado de causas justas. Defensor de los derechos humanos. Inventor de modelos que buscan el estímulo a la producción agroecológica, promoviendo los usos populares de la energía solar, impulsando la creación de aldeas solarizadas, y hasta editando un libro de recetas solares elaboradas con alimentos locales. Siendo la educación popular -fundamentalmente- pedagogía de la autonomía, Martín Almada contribuye en esta dirección, estimulando maneras de pensar la vida que no se basen en los paradigmas del desarrollo que destruyen a la naturaleza y a la gente en ella. 
 Educador. Investigador –por su obsesiva búsqueda de la verdad fue posible el descubrimiento de los “Archivos del Terror” y por su terca voluntad de denuncia fue posible la creación del Museo de las Memorias-. El descubrimiento y estudio de los Archivos del Terror, en los que se encontraron los documentos del Plan Cóndor, son una pieza fundamental para el momento actual de lucha por la justicia que se está llevando adelante en los Tribunales argentinos, con el enjuiciamiento a los criminales de lesa humanidad. Es un material de enorme valor, para desnudar la complicidad de los gobiernos latinoamericanos, y del gobierno norteamericano en la ejecución de las políticas de terrorismo de estado. Por estas contribuciones realizadas a la lucha por la justicia, Martín Almada recibió en el año 2002 el Premio Nobel Alternativo de la Paz, que al mismo que otros muchos premios que le fueron otorgados, es un reconocimiento a su coraje, a su coherencia como defensor de los derechos humanos, como pedagogo de la justicia. 
 Quiero decir que siempre pensé que Martín Almada cumple cabalmente con la recomendación de Paulo Freire, que es la de vivir “sanamente locos, y locamente sanos”, como condición para seguir siendo creadores… y creadores revolucionarios. Como el loco Simón Rodríguez, ha puesto en la libertad y en la educación su pasión completa. 
 Escribe Martín Almada: “El miedo, en nuestro país, se volvió cultural. La segunda piel del paraguayo es el miedo, porque la ignorancia y la tortura fueron la base de la represión, fueron el corazón del sistema dictatorial”. Con ese miedo, y contra ese miedo es la vida y la lucha de este pedagogo de las luchas libertarias. Y sabe que la educación, es uno de los caminos para aportar a la organización del pueblo en la lucha emancipatoria. Y que es la acción colectiva, un largo proceso de desafío al miedo que tiende a aislarnos y a desorganizarnos. 
 En este libro, el repaso de las prácticas educativas en Paraguay, terminan constituyendo una radiografía de la dominación, y también una búsqueda activa de caminos para la descolonización y para la desmercantilización de la enseñanza en América Latina, porque tal como él investiga y denuncia, las políticas educativas son producto de una estrategia continental ordenada por instituciones del gobierno mundial, que administran la subordinación cultural, en diferentes terrenos -incluido el pedagógico-. Martín Almada se concentra en el estudio de Paraguay, pero lo pone en espejo con los modelos educativos de Chile, y de otros países latinoamericanos. Hoy, cuando muchos de los gobiernos que se llaman progresistas siguen utilizando chalecos de fuerza como los modelos educativos que impone el Banco Mundial, o como las Leyes Antiterroristas que impone el CIADI[1], es interesante utilizar este texto para pensar una nueva pedagogía, que nazca y crezca contra todas las formas de dominación, las históricas y las actuales. Una pedagogía descolonizadora que sea regada desde las raíces con nuestras propias miradas del mundo. Una pedagogía originaria, libertaria, y audazmente democratizadora. En esta dirección, el libro de Martín Almada es sobre todo una invitación para esa búsqueda, y para crear –con la audacia y el riesgo ineludibles en todo acto transformador- un camino en el que todas las tradiciones de lucha de Nuestra América, se rebelen junto con los nuevos gritos de Ya Basta, frente a la mediocridad y el conservadurismo. Le agradezco por ello a Martín y a su locura, la posibilidad de mirarnos sin anteojeras, de pensarnos sin muros, y de atrevernos a caminar sin chalecos de fuerza, con la pasión intacta y ese alegre dolor que nos sigue conmoviendo. 

 Claudia Korol | 09/07/2022 

 Notas: 
 [1] Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones. Organismo del Banco Mundial que tiene por objetivo propiciar la solución de disputas entre gobiernos (N. del E.).

 MARTÍN ALMADA (Paraguay, 1937) Profesor, abogado y reconocido activista y defensor de los Derechos Humanos en su país natal durante la dictadura de Alfredo Stroessner. Líder del movimiento “Por un techo para cada educador” de la Federación de Educadores del Paraguay, fundador y director de la Escuela Juan Bautista Alberdi en San Lorenzo, que fue cerrada en 1974 por órdenes dictatoriales. Ese año, Almada presenta su tesis doctoral “Paraguay, Educación y Dependencia” en la Universidad Nacional de La Plata, en Argentina, siendo calificada de “subversiva y terrorista” por la Policía Federal Argentina, lo que le significó ser detenido y torturado, y que su primera esposa, Celestina Pérez, falleciera de un infarto al escuchar telefónicamente las torturas a las que era sometido Almada. 
En 1977 es liberado después de una huelga de hambre y el apoyo de distintos grupos de derechos humanos, asilándose en Panamá, retornando a su país después de la caída del dictador Strossner, en 1989. 
Con la ayuda del juez José Agustín Fernández, el 22 de diciembre de 1992, en la ciudad de Lambaré (Paraguay) descubre los “Archivos del Terror”, la prueba documental de la existencia de la Operación Cóndor en América Latina, que contiene las comunicaciones y acuerdos entre las autoridades militares y policiales, para reprimir las sociedades y mantener las dictaduras de Paraguay, Argentina, Brasil, Chile y Uruguay, entre 1970 y 1980.
 Martín Almada ha recibido varios galardones internacionales por su actividad a favor de la aclaración histórica de la Operación Cóndor y de las violaciones de Derechos Humanos en Sudamérica, donde destaca el Premio Right Livelihood, o Premio Nobel Alternativo de la Paz, en 2002.

viernes, 8 de julio de 2022

Los migrantes haitianos, retrato de la barbarie capitalista


A fines de mayo, una embarcación con 842 personas procedentes de Haití que tenía como objetivo llegar a territorio estadounidense, arribó a las costas de Caibarién, Cuba. Ese numeroso grupo de emigrantes haitianos fue devuelto hacia Haití en seis vuelos, con salida desde la provincia de Villa Clara.
 Desde mediados del año pasado, decenas de miles de haitianos migran en busca de mejorar sus paupérrimas condiciones de vida. Haití es el país más pobre de América, con un 60% de su población que vive bajo la línea de la pobreza. Según el Banco Mundial, la tasa de desempleo es del 15,5%, aunque se estima que es muchísimo más alta y más de la mitad de la población vive con menos de 2 dólares al día. 
 Partiendo de su país, los migrantes haitianos deben cruzan nueve países pasando por las selvas más peligrosas, con el objetivo de ingresar a EEUU: Quienes no lo logran, optan por intentar ingresar a México, donde el número de solicitudes de haitianos creció más del triple en 2021 con respecto al 2020. 
 Las noticias de endebles embarcaciones llenas de haitianos intentando alcanzar por mar las Bahamas o EEUU se difunden frecuentemente a través de los medios, dando cuenta de la odisea que esto representa para numerosas familias haitianas. 
 Pero la realidad de los haitianos que logran cruzar la frontera hacia EEUU, es muy diferente a la que pintan los funcionarios de la OEA, dando cuenta de violentas expulsiones y brutales represiones, dentro del país. La suerte de los haitianos que logran ingresar es tan oprobiosa como aquella que encuentran los deportados. Las operaciones que desarrolla la Patrulla Fronteriza en Del Río, Texas, provocaron protestas generalizadas después de que los agentes fueran fotografiados golpeando y arreando a los migrantes que intentaban cruzar el río. La respuesta de la administración Biden fue suspender el uso de caballos en esa faena, como si la brutalidad y la violencia a pie fueran aceptables. 
 Al mismo tiempo, se registraron numerosos casos de refugiados haitianos que se rebelaron contra los intentos ilegales y brutales del gobierno estadounidense de expulsarlos. A lo largo de la frontera, los migrantes haitianos bajo custodia secuestraron varios autobuses que intentaban desplazar o deportar a los refugiados del campamento de Del Rio, obligando a los conductores a salir en situaciones que amenazaron con interrumpir las deportaciones. 
 Por otro lado, la Administración Biden ejecuta deportaciones de haitianos a su país en un puente aéreo donde muchos son encadenados y los refugiados son tratados prácticamente como esclavos, dejándolos con la perspectiva inmediata de quedarse sin hogar. La situación es tan grave que llegó a propiciar la renuncia de Daniel Foote, enviado especial del gobierno estadounidense en Haití, quien calificó como inhumanas a las expulsiones de migrantes. Al mismo tiempo, el Departamento de Seguridad Nacional (DHS), mediante un contratista, tendría preparado un centro de detención para ellos, en Guantánamo.
 Para los deportados, el futuro se presenta oscuro e incierto. Haití atravesó por sucesivas crisis como el devastador terremoto ocurrido en 2021 que mató a más de 2.200 personas, destruyó o dañó más de 137.000 hogares, 212.000 personas perdieron el acceso a agua potable segura y la mitad de los necesitados aún esperan ayuda, según Naciones Unidas. Esto se suma a la pandemia de coronavirus, un asesinato presidencial y la pobreza extrema, así como una desintegración general de la sociedad, donde gran parte del país está dirigido esencialmente por señores del crimen.
 El porvenir del proletariado haitiano y del conjunto de América plantea una lucha decisiva contra el imperialismo y sus políticas expulsivas y represoras. 

 Sergio Escalas 
 08/07/2022

La barbarie de la guerra Rusia – Otan y sus consecuencias ambientales


La guerra actual tendrá severos impactos ambientales 

La guerra presente expresa ante todo la inviabilidad del régimen de explotación capitalista para el progreso de la humanidad y la felicidad de los habitantes del planeta. Que es un sistema que ya no puede desenvolver las fuerzas productivas, y que, al contrario, las destruye (en especial a la principal que es la vida humana), ahora se expresa de una forma cruda e indiscutible. No hacía falta la guerra para comprenderlo, ya que la existencia de millones de hambrientos en el globo, en medio de los avances tecnológicos y científicos, revela una contradicción entre el modo de producción capitalista y la satisfacción de las necesidades más elementales.
 Pero la guerra es la expresión más elocuente de esta contradicción, en la que el gran capital imperialista, cuyo brazo armado es la Otan, y el aparato del Estado ruso, representante de los intereses de la burguesía oligárquica del este europeo, se disputan la restauración capitalista. La tasa de beneficio del imperialismo está en juego y la arena donde se dirime está localizada hoy en Ucrania, pero amenaza con extenderse a toda Europa y China. 

 Los efectos directos 

Los efectos en la planta atómica (clausurada) de Chernobyl, por los incendios en sus proximidades, han amenazado en marzo y abril con la pérdida de partículas radiactivas cuyas consecuencias se extenderían a Europa. Por otra parte, los misiles y cohetes contaminan las aguas subterráneas y la tierra donde se producen alimentos. Hay que añadir que otro de sus efectos es el costo en términos de vidas animales silvestres y el incremento del efecto invernadero. 
 La contaminación del agua y el aire producirá consecuencias en la salud de los niños que nazcan bajo esas condiciones. Se han detectado consecuencias en los ecosistemas marinos, con la muerte de delfines en el Mar Negro.
 Los bombardeos a las fábricas de fertilizantes han dado lugar a la pérdida de amoníaco, sumamente contaminante para el agua y la tierra. 
 El vapor de hidrógeno y cianuro, consecuencia de los bombardeos, puede tener como consecuencia lluvias ácidas. 

 La guerra, la guerra comercial y las emisiones de carbono

 La ofensiva de la Otan en el este europeo, con epicentro en Ucrania, ha tenido su continuidad en el boicot comercial en relación a la adquisición de gas ruso, cuya consecuencia es la interrupción del gasoducto Nord Stream 2 para transportar gas ruso hacia Alemania. Antes de la guerra, el imperialismo norteamericano había combatido ese gasoducto y amenazado con sanciones, lo cual interrumpió su finalización. Esto ha llevado a una carrera por sustituir al gas ruso y a acuerdos con países petroleros como Qatar o Arabia Saudita, que darían satisfacción a ese reemplazo con energía fósil. Al mismo tiempo, Europa terminó aceptando la técnica del fracking, comprando combustible obtenido de esa forma a Estados Unidos, levantando de esta forma el veto, cuyo origen son los acuerdos ambientales de París de 2015. De esta forma, las emisiones de CO2 aumentarán este año un 14% y marcarán un nuevo récord histórico. El beneficiado, como se ve, es el imperialismo norteamericano, pero también la monarquía reaccionaria saudita y el régimen opresor qatarí. 
 The Guardian, renombrado diario británico, ha salido a denunciar la explotación que las compañías petroleras están haciendo de la guerra entre la Otan y Rusia en el sentido de hacer subir los precios y obtener beneficios récord. Y señala que las grandes compañías petroleras han estado presionando agresivamente para obtener nuevos oleoductos y otros proyectos de infraestructura que darán satisfacción a sus intereses. Esta guerra, además de llevar a la carnicería a los pueblos de Rusia y Ucrania, es el caldo de cultivo de negocios más rentables, que al mismo tiempo propiciarán más víctimas.
 Las llamadas bombas de carbono, consistentes en la explotación de carbón, petróleo o gas fósil con un potencial de emisión de una gigantonelada (mil millones de toneladas métricas) de CO2, están al acecho, esperando comenzar a explotarse. The Guardian ha hecho público que hay 425 de estos emprendimientos en todo el mundo que no incluyen la explotación de carbón, pero sí de gas y petróleo, situados en China, Estados Unidos, Arabia Saudita y Rusia. 
 Las mayores corporaciones del mundo ya están operando estas bombas de carbono (casi 200). Las compañías que lo hacen son Exxon (norteamericana), Gazprom (Rusia) y Aramco (Arabia Saudita), consistentes en proyectos masivos de petróleo y gas que podrían desatar 646.000 millones de toneladas de emisiones de CO2, lo cual desatará una crisis climática de enormes proporciones. Esto revela que los acuerdos climáticos de las grandes naciones capitalistas son cartón pintado y que lo que predomina es la tasa de beneficio. La guerra en el este europeo es también una oportunidad para hacer negocios. 

 Más contaminación

 De acuerdo a un informe de Le Monde Diplomatique de junio de 2022, “la producción y el transporte de GNL (gas natural licuado) estadounidense tiene el doble de huella de carbono que la producción y el transporte de gas ruso convencional (58 gramos de CO2 por kilovatio hora para un viaje hacia Francia contra 23 (del gas ruso por gasoducto). Si se incluye en el cálculo la contaminación causada por la fracturación hidráulica (…) asciende a 85 gramos de CO2 por kwH”. 
 Cabe señalar que los verdes alemanes esta vez, por defender a la Otan en la guerra imperialista, han dado una voltereta sin explicarla, apoyando esta política de destrucción del medio ambiente, en consonancia con su apoyo a la política expansionista de la Otan. No hay política de defensa del ambiente genuina que sea ajena a la que puede y debe llevar a cabo el proletariado a escala planetaria, inscripta en el cuadro actual en la estrategia de guerra a la guerra, esto es: considerar a los gobiernos de la Otan y de Rusia como enemigos de sus respectivos pueblos y clases obreras y desenvolver la lucha contra ellos dentro de sus propias fronteras en la perspectiva de unirlos contra la opresión imperialista para luchar por la unidad socialista de Europa, a partir la conquista del poder por parte de la clase obrera. 

 Roberto Gellert

PIT-CNT Paro General Joselo López


 

 Paro 7-7 con el Pueblo por Nuestros Derechos contra el ajuste Regresivo

martes, 5 de julio de 2022

Entrega de materiales históricos, al PIT-CNT, 49 años de la Heroica Huelga General


Ecuador: rebelión popular y pax social


Tras 18 días de movilizaciones y cortes de ruta, que incluyeron una brutal represión con más de 7 muertos y miles de heridos, la Confederación de Nacionalidades Indígenas de Ecuador (Conaie) junto a otras federaciones indígenas -Feine y Fenocin- y el gobierno han firmado un acta acuerdo tras la intervención de la Conferencia Episcopal Ecuatoriana. David de la Torre, secretario general de la conferencia episcopal fue quien anunció públicamente la firma del acta a la prensa. 
 Los puntos acordados fueron reducir el valor del combustible Diésel, Extra y Ecopaís en 15 centavos de dólar por galón, derogar el Estado de Excepción "en la medida en que se restablezca la paz en el territorio ecuatoriano", y restringir la actividad minera en áreas protegidas y territorios ancestrales; zonas declaradas como intangibles; zonas arqueológicas; áreas de protección hídrica; se garantizará la consulta previa, libre, e informada de las comunas, comunidades, pueblos, y nacionalidades indígenas (CNN, 30/06).
 En un video publicado en las redes sociales, el presidente de la Conaie, Leónidas Iza, explica que ellos deben ser "responsables con el país" y firmar el acta. En la filmación, en cambio, puede oírse el rechazo de los presentes a suscribirla pues no contempla ni la mitad de las reivindicaciones que motivaron las movilizaciones. 
 En junio el galón de combustible aumentó en promedio 36 centavos de dólar; desde el comienzo de la guerra en Ucrania, el incremento asciende a 2 dólares. 
Como ocurrió en 2019, la rebelión popular nuevamente es ahogada por las direcciones oficiales de los movimientos de lucha, ligadas completamente al Estado y al régimen político. La Conaie ha salido nuevamente al rescate del presidente Lasso, luego de haber sorteado el pedido de destitución presentado en el Parlamento por la oposición correísta, que reunió 80 de los 92 votos necesarios. La debilidad del gobierno es absoluta. 
 El papel firmado pronto será letra muerta, pues no ha llevado la satisfacción de ninguna reivindicación popular. 

 Joaquín Antúnez 
 03/07/2022

lunes, 4 de julio de 2022

Colombia: Jose Antonio Ocampo, un hombre del mercado


El recientemente electo Gustavo Petro lanzó un guiño al mercado con la designación de José Antonio Ocampo, un “Columbia Boy” colega de Joseph Stiglitz. Esto le valió la apreciación del peso colombiano, luego que después de las elecciones la moneda norteamericana casi había llegado a precio récord. 
 Ocampo no es nuevo en esto de la política. Durante la presidencia del liberal Ernesto Samper, entre 1996 y 1997, presidió la cartera económica. Además, fue director del Departamento Nacional de Planeación (1994-1996) y ministro de Agricultura (1993-1994). Y en 2012, fue candidato a la presidencia del Banco Mundial, nominado por el G-11, en representación de los países en desarrollo. Los medios colombianos definen a Ocampo como un “liberal progresista”, y destacan que tiene una gran interlocución con el mundo empresarial. Es decir, es un hombre del corazón del capitalismo colombiano. Es un hombre de confianza del imperialismo, sobre todo de Estados Unidos, que veía con temor el acercamiento de Petro a Venezuela. 
 Según los especialistas, el primer gran reto de Ocampo será la reforma tributaria, con la que buscará recolectar 50 billones de pesos. El último intento de reformas tributarias anunciadas por Duque terminó desatando una rebelión popular el año pasado. Las cuentas públicas están en rojo. La deuda privada alcanza los 724 billones de pesos colombianos y es equivalente al 61,5% del PIB colombiano.
 Adicionalmente, Ocampo anunció que la reforma tributaria va a venir del brazo de "un ajuste fiscal de unos tres puntos del PIB". En un país donde el desempleo ronda el 11%, la informalidad el 45% y la pobreza afecta al 39 %, un ajuste de estas proporciones sería brutal. La contrapartida será un "ambicioso programa social" del cual no ha especificado ni una coma. La inflación sigue haciendo caer los salarios reales, mientras la burocracia sindical sigue sin aparecer. 
 La reforma agraria, tema central e histórico en Colombia, fue borrada de todos los portales, excepto una vaga mención acerca de “incorporar claramente el compromiso del Acuerdo de Paz de redistribuir tres millones de hectáreas”, sin decir cuándo o cómo el gobierno piensa instaurarla. Mientras tanto, las bandas paramilitares siguen operando. Colombia ostenta el récord mundial de refugiados internos.Finalmente, en tema de defensa del medio ambiente, el presidente Gustavo Petro había insistido en que va a detener la exploración de petróleo en Colombia. Pero Ocampo contradijo a Petro y aseguró que una de las prioridades del país para lograr una economía ´sustentable´ es seguir con la exploración y exportación de hidrocarburos. 
 Esta es la hoja de ruta del gobierno de Petro. El “Capitalismo progresista'' muestra, una vez más, sus límites insalvables y su sumisión a la patria financiera. Es incapaz de resolver sus contradicciones propias. En el Perú de Castillo y en la Argentina de los Fernández, los trabajadores van sacando sus propias conclusiones. 

Mauri Colón
04/07/2022

domingo, 3 de julio de 2022

29 de junio, día nacional del camarógrafo: Leonardo Henrichsen presente


Se cumple el 49 aniversario del crimen del cameraman argentino Leonardo Henrichsen, asesinado por los carabineros el 29 de junio de 1973. Es reconocido por haber sido el “camarógrafo que filmó su propia muerte”.
 La corta y trascendental carrera de Leonardo se inició a temprana edad en el noticiero cinematográfico “Sucesos argentinos”. Más tarde llegaría a canal 7, donde se destacaría por cubrir golpes militares y rebeliones en América Latina. En 1969 recabó las escenas más famosas del Cordobazo, por las que sería contratado por la TV sueca. 

 El tanquetazo y el golpe en chile 

El golpe pinochetista del 73 no fue un rayo en cielo sereno. Los golpes en Bolivia y luego en Uruguay marcaban la antesala de las dictaduras más violentas en el cono sur. Desde principio de la década del 70, cuya finalidad era liquidar de raíz la enorme irrupción de las masas en América del sur. 
 Para cuando se produce el arribo de Leonardo a Chile, la situación política era explosiva. Se venían desarrollado intentonas golpistas como el lok-out patronal y el desabastecimiento de alimentos. El 29 de junio se produce un levantamiento militar con utilización de tanques y carros pesados para atacar el palacio presidencial de La Moneda. Es en ese momento que, con 33 años, el “camarógrafo que filma su propia muerte”, empuñando su arma más poderosa, su cámara, logra retratar sus últimas imágenes con su último aliento, cuando es alcanzado por la bala de un carabinero. Imágenes que representan el clima de época, la crudeza de la reacción y el accionar cobarde de sus fuerzas armadas. El gobierno de Salvador Allende, tres meses más tarde, sería liquidado.

 Casi medio siglo de impunidad 

Héctor Hernán Bustamante Gómez es el nombre de uno de los autores materiales del crimen. Murió sin recibir algún tipo de condena. Los instigadores intelectuales del asesinato, identificados, tampoco han cumplido condena alguna. El Estado chileno ha garantizado su impunidad. 
 La familia de Leonardo, su esposa e hijos caratulan el caso como un crimen de lesa humanidad, pero la justicia chilena lo niega argumentando que, en la fecha del fusilamiento, existía un gobierno democrático. Si bien la causa está abierta desde el año 2005, hasta el día de hoy está completamente paralizada. Se refleja de esta manera el carácter de clase del Estado, luego de varias décadas de gobiernos “democráticos”, no se ha avanzado en nada en la condena a los autores. 
 El asesinato de Henrichsen es un crimen contra todos los trabajadores del foto periodismo, en beneficio de la censura, porque a la burguesía le aterra que los Leonardos, los Cabezas, los Julián Assange, retraten la barbarie capitalista y desnuden su régimen ante los ojos del mundo entero, demostrando lo que son capaces de hacer cuando su normal proceso de acumulación capitalista se ve comprometido. 
 A 49 años del cobarde asesinato exigimos justicia por Leonardo. Juicio y castigo a todos los responsables. 

 Carlos Villarroel 
 30/06/2022

sábado, 2 de julio de 2022

Tiene la palabra el camarada Roa


La OTAN en Madrid: una estrategia para la guerra mundial


Los gobiernos y los voceros de la OTAN no se han mordido los labios para anunciar con gran fanfarria los objetivos de la reunión en Madrid que tiene lugar en estos momentos. En el evento participan los países del Asia-Pacífico – Japón, Nueva Zelanda, Australia y Japón. Los anuncios oficiales en la previa fueron claros: elevar la presencia militar en los estados fronterizos con Rusia de 40 mil a 300 mil efectivos; organizar una fuerza de intervención rápida en la región; llevar el aporte económico de los países miembros de la OTAN a “un piso” del 2% de sus presupuestos nacionales. “Reforzar la presencia militar en las repúblicas del Báltico y abrir en Polonia un cuartel general permanente para su V° Ejército (de Estados Unidos)”. El objetivo es crear un “ejército de tierra masivo en Europa”, para que el arsenal misilístico sea acompañado de una fuerza de ocupación del terreno. No será una armada al uso antiguo, porque todas las potencias nucleares han desarrollado armas atómicas ‘tácticas’, precisamente para enfrentar en tierra a ejércitos rivales. El documento de esta ‘cumbre’ caracteriza que se desarrolla a nivel global una “Competencia estratégica…, por lo cual mejoraremos... el alcance (militar) para disuadir, impugnar y pegar, en todos los dominios y direcciones, en línea con nuestro enfoque de 360°”. La Alianza del Atlántico Norte se despliega, entonces, en todo el globo. El comandante en jefe de las fuerzas armadas de Gran Bretaña, general Sanders, llamó a preparar “una guerra total” contra Rusia. Otro vocero declaró que “si bien la OTAN es una fuerza defensiva…”, es necesario que esté preparada para iniciar una guerra. La reunión de Madrid es el escenario para justificar la guerra por medio del apoyo a la acción de otros (el gobierno de Ucrania), para evitar la confrontación directa con Rusia. Ahora, al revés, califica a Rusia de enemiga “directa” y “un peligro inmediato”. Esta misma reunión oficializa lo que es harto conocido – la preparación para la guerra contra China. China, asegura el texto, “trata de controlar sectores industriales y tecnológicos clave, infraestructuras críticas, materiales estratégicos y cadenas de suministros… para crear dependencias estratégicas”. De acuerdo a esto, China debería replegarse a la condición de un país limitado a industrias secundarias. El planteo desnuda el carácter imperialista de la guerra en desarrollo, que es la dominación de China por parte del capital financiero internacional piloteado por Estados Unidos. Biden anunció un plan de inversiones de 600 billones de dólares para disputar el mercado internacional a China. 
Esto mismo lo había advertido en la reciente Cumbre de las Américas, en Los Ángeles – una demostración de que el Imperialismo 360 abarca a Eurasia, de un lado, pero también a América Latina, que ha sido incluida en el campo de la guerra mundial sin que nadie lo hubiera pedido. Es un escenario infinitamente más grave que el que dominó desde mediados de los años 60 del siglo pasado, bajo el imperio de la lucha contra el comunismo y la Revolución Cubana. Los caprichos (dialécticos) de la historia llevan a la OTAN a un enfrentamiento con los Brics (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica – al cual podría ingresar Argentina), un bloque creado a instancias del banco de inversión Goldman Sachs cuando China todavía era el imán internacional más poderoso para las inversiones extranjeras. China ha pasado a ser para el Pentágono y los estados mayores de Europa, el ‘adversario’ “estratégico” por excelencia. El imperialismo es una máquina de devorar pueblos, naciones y la humanidad entera.
 En la guerra contra China es donde entran los invitados del Asia-Pacífico a la reunión de Madrid. Se trata de una coalición liderada por la flota norteamericana del Pacífico para controlar los mares y espacios náuticos que circundan a China. Es un paso fundamental en la re-militarización de Japón, una formidable potencia imperialista, que ha visto limitada su capacidad por los acuerdos posteriores al fin de la última guerra. En medio de una inflación galopante, crisis financieras y derrumbe de los salarios, la salud y la educación, el capitalismo mundial re-direcciona recursos para fomentar la destrucción y la muerte. Aunque el gobierno del partido socialista y de Podemos no haya obtenido el acuerdo para incorporar sus posesiones de Melilla y Ceuta, en el norte de África, tampoco se ha quedado con la manos vacías, porque la OTAN ha expresado la intención de extender su dominio al norte de África – desde Egipto hasta Marruecos, pasando por Libia, Túnez y Argelia. Bajo el manto de la OTAN, España sigue al mando de esas ciudades, cuando la monarquía marroquí ha obtenido el reconocimiento de su soberanía en la región sub-sahariana. De nuevo, Imperialismo 360. No hace falta decir que Malvinas ha quedado ratificada en su condición de colonia, además de una base militar de la OTAN. Precisamente la OTAN quiere expulsar a los pesqueros chinos de la plataforma marítima del Atlántico sur. El diario The Wall Street Journal acaba de revelar una reunión de hace dos meses entre Israel, Estados Unidos, Qatar, Arabia Saudita, para activar los planes de guerra contra Irán y Siria. Los servicios secretos del sionismo se encuentran embarcados en un plan de asesinatos de funcionarios iraníes dentro de Irán. 
 La OTAN se ha extendido al Báltico con la incorporación de Suecia y Finlandia. Finlandia es una potencia militar a título propio, que ha conseguido bajo el manto de su pretendida “neutralidad”. Toda Europa se alista para la guerra. El inglés Boris Johnson dio su apoyo a una reciente propuesta de su colega francés, Macron, para crear una comunidad de estados, más allá de la Unión Europea e incluso de Europa, a la cual bautizó como un nuevo Imperio Romano, o sea, extendido al medio Oriente y al norte de África. Se trata de un refrito del “lebensraum” de Hitler empaquetado en una coalición de ‘democracias’.
 Mientras tanto, el gobierno de Lituania bloquea el transporte de mercancías de Rusia a su enclave de Kalinigrad, que, encima, se disputan de nuevo, ahora Polonia y Alemania. Noruega, por su lado, también bloquea el acceso de Rusia a sus instalaciones mineras en el Ártico. The New York Times acaba de documentar que la CIA y brigadas del Pentágono operan en territorio ucraniano, de modo que el enfrentamiento ‘directo’ entre la OTAN y Rusia está avanzando bastante. Con este escenario, la prensa y las cancillerías del mundo siguen sosteniendo que la guerra fue encendida por la invasión de Rusia, y no que ésta fue interesadamente provocada por las potencias de la OTAN, para desencadenar la guerra. Rusia no ha ido a la guerra en nombre de la lucha contra el imperialismo o de la emancipación del pueblo ucraniano de la miseria que le ha impuesto la restauración capitalista y los planes del FMI. Ha ido a la guerra en defensa de sus propios intereses restauracionistas, con la intención de participar del condominio de la dominación del Asia Central con el imperialismo. No tiene la capacidad ni los recursos para hacerlo por cuenta propia. Objetivamente, el régimen de Putin se encuentra en un callejón sin salida, lo cual no podía ser de otro modo. Las masas de Ucrania y de Rusia no deben pagar, de ningún modo, la política criminal de sus gobiernos y de la OTAN. Tampoco el resto de los pueblos del mundo. Es una guerra social y política contra las masas y contra la humanidad. El fin de la guerra sólo puede ser obtenido por el levantamiento revolucionario de los trabajadores. Mientras tanto, la guerra se encamina hacia una conflagración mayor en el terreno y a nivel internacional. El ejército de Rusia se apresta a controlar la totalidad del sureste de Ucrania y sus puertos, a costa de grandes pérdidas de ambos bandos. Una guerra de larga duración solamente puede desangrar a Rusia, que ya atraviesa un retroceso económico enorme. En el terreno, la OTAN cuenta con toda la capacidad para fomentar desde las bambalinas una guerra de desgaste, incluso de guerrillas en los territorios que han sido ocupados, aunque esto lleve a extender la guerra a Europa oriental. Ucrania cuenta con una línea de suministros viable; con Rusia ocurre lo contrario, pues a medida que avanzan, sus tropas se alejan de sus bases logísticas, mientras no cuentan con el apoyo popular para crearlas en el terreno. Un observador de las reuniones del G-7, recientemente, en Múnich, y de la OTAN en Madrid, califica a los anuncios de mayores paquetes de guerra como apenas “un pinchazo en el Oso”, porque Rusia cuenta con misiles hipersónicos, capaces de disuadir cualquier amenaza. Bien entendido, esto significa el peligro de la guerra nuclear. De otro lado, la desorganización económica internacional avanza a pasos agigantados, no solamente por la inflación, sino por la escasez y la quiebra de las naciones endeudadas. En medio de enormes carencias, todas las Tesorerías y bancos centrales abogan por políticas de rigurosa austeridad. Crecen las huelgas en Europa y Estados Unidos, y las rebeliones populares en parte de Asia y en América Latina.
 El ajuste internacional, en medio de una guerra que crece, revela el temor al dislocamiento financiero de los estados en conflicto. Es el caso de la zona euro, donde el BCE ha salido a comprar títulos de España, Portugal, Italia y Grecia, para evitar un default en un bloque con moneda única – lo que demuestra que el peligro de la cesación de pagos no aqueja solamente a las economías “bimonetarias”. La guerra mundial es empeñada por estados imperialistas políticamente débiles, en medio de intensas fracturas de gobernabilidad y de rebeliones populares. 
 La política de los luchadores obreros y de los luchadores socialistas debe ajustarse a las perspectivas catastróficas de la crisis y la guerra internacional.

 Jorge Altamira 
 30/06/2022