sábado, 12 de marzo de 2022

El Departamento de Estado reconoce el desarrollo de armas biológicas en Ucrania por parte de Estados Unidos


Durante una audiencia ante el Senado de los Estados Unidos, la subsecretaria de Estado, Victoria Nuland, ha reconocido que en Ucrania se encuentran operando instalacioDiputados no aprobó nada, ni lo hará el Senadones de investigación biológica”. Esta declaración surgió durante una interpelación de la funcionaria con el senador republicano Marco Rubio. La sesión fue televisada en numerosas países, pero ha sido ocultada hasta hoy por los medios de comunicación de Argentina. 
 Rápidamente, Nuland “revisó” sus afirmaciones durante el transcurso de la propia reunión, evitando precisar el involucramiento directo de EEUU en los laboratorios, con el pretexto de “evitar que cualquiera de esos materiales de investigación caiga en manos de las fuerzas rusas” (idem). Enseguida, pasó entonces a asegurar que la amenaza es la utilización de armas biológicas por parte de las fuerzas rusas. La portavoz del ministerio de Exteriores de China intervino ante esta denuncia de acción criminal con tres reclamos, por medio de un tweet: “¿Qié estaba tratando de ocultar la Embajada de EEUU en Kiev al eliminar apresuradamente documentos de su sitio web? ¿Por qué ha prevenido EEUU en solitario y durante 20 años la conclusión de un protocolo de verificación de la Convención sobre armas biológicas? ¿Qué detiene a EEUU para abrir sus laboratorios biológicos en el extranjero, así como Fort Detrick, para una inspección independiente internacional?” 
 Al día siguiente de las declaraciones de Nuland, la agencia Reuters publicó un vasto informe que recoge declaraciones de la portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia, Maria Zakharova, quien dijo “que Rusia había descubierto pruebas del presunto programa durante lo que llama su operación militar en Ucrania, que sus fuerzas invadieron el 24 de febrero”. Zakharova agrega que Rusia tenía “documentos que mostraban que el Ministerio de Salud de Ucrania había ordenado la destrucción de muestras de peste, cólera, ántrax y otros patógenos después del 24 de febrero”. Para culminar señalando: “Ya podemos concluir que en los laboratorios biológicos ucranianos en las proximidades directas del territorio de nuestro país, se estaba llevando a cabo el desarrollo de componentes de armas biológicas” (ídem). 
 La portavoz del ministerio de Exteriores de Rusia insistió en “descartó cualquier uso pacífico en los programas biológicos en Ucrania”, Añadió que “EEUU planeaba en 2022 investigar en Ucrania patógenos de aves, murciélagos y reptiles para luego estudiar la posibilidad de transmitir la peste porcina africana o el ántrax”. Este señalamiento cobra actualidad cuando se tiene en cuenta la vinculación que habría habido entre acciones de guerra quimica en la primera guerra mundial con el desarrollo de la pandemia de 1918-21 conocida como Grupe Española, que mató a 50 millones de personas. Nuland dejó en off side al Pentágono, cuyo vocero que declaró que las denuncias rusas eran “ridículas”, y al presidente ucraniano, Volodimir Zelensky, que había emitido un comunicado negando, con antelación a la ‘confesión’ de Nuland, que tales programas existieran. 
 El pasado 6 de marzo la prensa rusa había adelantado declaraciones del general de división Igor Konashenkov en diálogo con la agencia TASS. Allí expuso que sus soldados habían hallado laboratorios con desarrollo de armas biológicas, financiados por el Pentágono. Es curioso que la denuncia rusa hubiera sido recogida por el senador de ultraderecha, Marco Rubio, para poner en aprietos a la subsecretaria de Estado de Biden. La secretaria de prensa de la Casa Blanca, Jen Psaki, salió al cruce tanto de las versiones rusas como chinas, para acusarlos de involucrarse en una “operación de desinformación”. Psaki se limitó a señalar que Estados Unidos “cumple plenamente con sus obligaciones en virtud de la Convención de Armas Químicas y la Convención de Armas Biológicas y no desarrolla ni posee tales armas en ninguna parte” (ídem).
 Otro secretario de la Casa Blanca arremetió con la hipótesis de que Rusia acusa a Estados Unidos para legitimar el uso de armas biológicas en territorio ucraniano. Hasta Biden mismo se ha sumado a este coro. 
 De conjunto, los medios occidentales han ignorado las acusaciones sobre el desarrollo de armas biológicas en Ucrania; la OMS se ha sumado recomendando a Ucrania destruir todos los patógenos existentes en sus laboratorios. La declaración de Nuland ha expuesto, de manera perversa, todo el preparativo de guerra del imperialismo en las puertas de Rusia. Cada día se confirma que la principal responsable de esta guerra es la OTAN. 

 Joaquín Antúnez 
 12/03/2022

jueves, 10 de marzo de 2022

El apoyo militar del imperialismo al gobierno de Ucrania


Un amplio despliegue que intensifica el conflicto. 

 Las potencias occidentales están interviniendo activamente en la actual guerra en Ucrania, por medio del apoyo militar al gobierno de Volodomir Zelenski. Desde el comienzo del conflicto, Estados Unidos aportó 350 millones de dólares, Canadá un monto similar, y la Unión Europea 450 millones. Existen al mismo tiempo acuerdos bilaterales de tipo militar entre Ucrania y varios Estados, entre ellos España, Suecia, Bélgica y Finlandia. 
 En el caso de Washington, ya había desembolsado cientos de millones en las semanas previas, y el presidente Joe Biden acaba de solicitar al Congreso la aprobación de un paquete de asistencia militar y “humanitaria” por 10 mil millones adicionales. 
 El material suministrado consiste principalmente en armamento antitanques, rifles, pistolas automáticas, lanzagranadas y municiones. Su entrega se va complicando con el correr de los días, debido a los avances de las tropas rusas. Hoy solo puede entregarse en forma terrestre, desde la vecina Polonia, integrante de la Otan. 
 Washington está negociando un acuerdo con Varsovia para que esta envíe aviones de origen soviético a Kiev (que son los que saben pilotear los militares ucranianos), a cambio de la entrega de cazabombarderos F16. En la tierra natal de Chopin, Estados Unidos ha desplegado miles de soldados y hay misiles apuntando a Rusia desde el gobierno de Trump. Un artículo del Washington Post afirma que la Casa Blanca evalúa inclusive un plan de contingencia para apoyar un eventual gobierno de Zelenski en el exilio, en Polonia, “que pueda comandar operaciones de guerrilla” en Ucrania (La Nación, 7/3).
 Francia, un socio fundador de la alianza atlántica, prepara el envío de 500 soldados a Rumania y 200 a Estonia, además de aviones Mirage 2000 y vehículos blindados. 
 El despliegue militar del imperialismo atiza el conflicto y crea condiciones para su expansión a nuevos países. En forma simultánea, Alemania ha iniciado una política de rearme de sus fuerzas, mientras la carrera armamentística da un salto a nivel global. 

 Una larga historia de apoyo militar 

Desde 2014, es decir ocho años antes de la invasión rusa, Estados Unidos venía proporcionando asistencia militar a Kiev. Entre esa fecha y junio de 2019 desembolsó 1.500 millones de dólares en tal concepto (Euronews, 22/11/19). El financiamiento buscaba modernizar el equipamiento e incluía también el entrenamiento de tropas. 
 La fecha no es casual: coincide con el encumbramiento de un gobierno prooccidental, tras la caída del mandatario afín a Moscú, Viktor Yanukovich. Este apoyo militar ayudó a Kiev en la guerra contra las regiones del este (Donetsk y Lugansk), que se levantaron ese mismo año en reclamo de una mayor autonomía, y que tiempo después proclamarían su independencia. El conflicto dejó hasta hoy alrededor de 7 mil muertos.
 Por más condenable que resulte la invasión a Ucrania por parte del Kremlin, el origen de la guerra actual es la colonización económica del este europeo por parte del imperialismo y la expansión de la Otan en esa región, que ha ido cercando a Rusia desde mucho antes que Moscú desplegara sus tropas en la frontera. De hecho, Ucrania es desde hace varios años candidata a incorporarse a la alianza militar.
 A pesar del apoyo recibido hasta ahora, Zelenski reclama a la Otan un auxilio mayor. La exhorta a imponer una zona de exclusión aérea en Ucrania, pero el líder ruso Vladimir Putin ha advertido que considerará país “cobeligerante” a cualquiera que se sume a ese plan. 
 No a la guerra. Fuera la Otan y el FMI. Fuera Putin de Ucrania. Cese de los bombardeos e incursión militar de Moscú. Por la unidad de los pueblos de Rusia y Ucrania. Por la unidad internacional de los trabajadores. 

 Gustavo Montenegro

El espiral ascendente de la guerra y la crisis mundial

Con la guerra, se dispararon los precios de las materias primas. 

 La decisión de Estados Unidos de prohibir las importaciones de petróleo y gas proveniente de Rusia, el martes pasado, representa un salto en las sanciones contra el Kremlin -luego de la desconexión de los bancos rusos del sistema Swift, el congelamiento de los activos del Banco Central ruso y la cancelación de los vuelos, entre otras cosas. El Reino Unido, por su parte, ya anticipó que se suma a la iniciativa yanqui y que le cerrará el grifo a los rusos antes de que termine el año. Es que las exportaciones de gas y petróleo generan casi el 50% de los ingresos de divisas de Rusia. Sin embargo, quien se resiste a seguir el mismo camino emprendido por EEUU y Gran Bretaña es la Unión Europea, dada la dependencia de sus países de la importación de energía rusa, principalmente de gas.
 Con la guerra en Ucrania y la cadena de sanciones económicas libradas contra el Kremlin, se han disparado los precios de las materias primas y entre ellas el precio del petróleo, que pasó a cotizar 130 dólares el barril Brent. Este proceso acicatea enormemente la tendencia inflacionaria, tanto en los Estados Unidos como en el resto del mundo, y echa por tierra la tentativa de contenerla por medio de una política monetaria contractiva, es decir aumentando la tasa de interés de la Reserva Federal norteamericana. Un fenómeno económico ya clásico para los argentinos, la estanflación (inflación más recesión), asoma ahora en el escenario mundial. Es lo que acaba de diagnosticar para 2022 la compañía de servicios financieros, con sede en Londres, Barclays.
 Aunque Biden alertó de los sacrificios que el pueblo norteamericano deberá realizar, la contención de la inflación aparece como una cuestión fundamental, ya que este año afronta un proceso electoral de medio término. Además, durante todo el último año se ha desarrollado un importante proceso de recomposición y sindicalización del movimiento obrero norteamericano. Ante este escenario, el gobierno yanqui está promoviendo la venta de las reservas estratégicas de petróleo del país, con el objetivo de contener momentáneamente el precio de los combustibles. No solo eso, Biden ha debido pedirle la escupidera a Venezuela, Irán, Arabia Saudita y los Emiratos Árabes, al pedirle que aumenten la producción de petróleo para evitar así una mayor alza del precio del barril. En un solo acto -negociando con Maduro- Biden pasó a mejor vida al “presidente” reconocido por la OEA y el propio EEUU, Juan Guaidó. Arabia Saudita y los Emiratos Árabes, por el momento no le han atendido el teléfono, porque rechazan el acuerdo nuclear que EEUU estaría por cerrar con Irán. 
 Los riesgos que Biden parece dispuesto a correr en su propio país tienen como función tratar de mantener a Ucrania bajo el redil del imperialismo, sobre la base de debilitar al gobierno ruso con las sanciones económicas y abriendo una brecha entre la oligarquía rusa y Putin. En última instancia, el imperialismo busca generar las condiciones para un recambio de régimen en Rusia. Pues es evidente que el pueblo ucraniano está siendo utilizado como carne de cañón en aras del objetivo fundamental del imperialismo, que es proceder a una plena colonización económica y financiera del ex espacio soviético. EEUU acepta abastecer a Polonia de armas y que ésta, como integrante de la Otan, provea de armas a Ucrania, pero no acepta el camino inverso. El imperialismo yanqui no quiere aparecer, por el momento, directamente involucrado en el conflicto militar. Por ese mismo motivo, la Otan no accede al reclamo de Zelenski de derribar a los aviones rusos que sobrevuelan cielo ucraniano. Pues eso significaría el involucramiento militar directo de las potencias occidentales y un recrudecimiento de la tendencia a una conflagración mundial. 
 Aunque por el momento la escalada militar no ha llegado a ese punto, hay que observar con detenimiento el accionar de las distintas potencias. China, que ha mantenido una posición cautelosa en el conflicto ucraniano, y de conjunto se ha ubicado en el campo ruso, se ha propuesto para mediar en el conflicto. Un sector del establishment norteamericano le reclama al gigante asiático una intervención más activa, con el objetivo de ponerle un coto a la escalada. En el lado opuesto, un sector de los republicanos reclama sanciones contra China. Es lo que expresa el proyecto legislativo presentado por el senador Marco Rubio, que formula sanciones contra China si ésta utiliza su sistema de pagos para ayudar a Rusia a eludir las sanciones por su exclusión del sistema Swift. Sea como fuese, hay que tomar nota de que China viene de aumentar su gasto militar a pesar de prever su crecimiento económico más bajo de los últimos 30 años (Infobae, 6/3). Es la respuesta del gigante asiático al aumento de la presencia militar estadounidense en la región Asia-Pacífico. Tampoco hay que perder de vista que Suiza rompió su principio de neutralidad ante la guerra, el impresionante aumento del gasto militar de Alemania, y que junto con Suecia enviaron armas a Ucrania a pesar de que sus propias leyes lo prohíben. Finalmente, hay que tener en cuenta lo señalado por algunos analistas sobre la posibilidad de un recalentamiento del conflicto en el siempre fogoso Medio Oriente, mientras los ojos del mundo se “distraen” en el Este europeo (Jerusalem Post, 3/3). 
 A los estragos que la invasión rusa está provocando en Ucrania -generando dos millones de refugiados, la destrucción de pueblos y ciudades, y la muerte de numerosísimos civiles- hay que sumarle los estragos que generan para el pueblo ruso las sanciones económicas del imperialismo y la política de Putin. El gobierno ruso viene de establecer un cepo cambiario y un corralito bancario, para preservar las reservas en divisas y contener una mayor devaluación del rublo.
 El agravamiento de la crisis capitalista y la pauperización de las masas a nivel global, como consecuencia de la guerra, plantean la emergencia de las luchas de los pueblos en todo el mundo. Es lo que se acaba de evidenciar en Kazán, Rusia, donde los trabajadores de la fábrica Gemont vienen de realizar una extraordinaria huelga que hizo retroceder a la patronal. Escudada en el derrumbe del rublo, la patronal de Gemont les adeudaba a los trabajadores el pago de sus salarios. Mientras la inflación, la carestía y las guerras amenazan con profundizarse y afectar, cada vez más, a las masas del mundo entero, un puñado de capitalistas festejan por sus ganancias extraordinarias. Más que nunca queda claro que la lucha contra la guerra conlleva, necesariamente, declararle la guerra al capitalismo.

 Pablo Giachello

miércoles, 9 de marzo de 2022

Uruguay: el 8M y la crisis de la campaña por la derogación de la LUC


Por una campaña independiente por su derogación y por todas las reivindicaciones obreras. 

 La conmemoración del Día Internacional de la Mujer Trabajadora se convirtió en un eje de la crisis política en el país vecino, al estar precedida por una serie de choques y controversias entre la conducción del PIT-CNT, la central obrera que conducen el Partido Comunista y el Frente Amplio (FA), y el movimiento que se nuclea en la Intersocial Feminista y otros colectivos de mujeres. 
 El asunto se inicia hace un mes, cuando la dirección del PIT-CNT resolvió convocar a un “paro de mujeres y hombres” para el 8M, “por los derechos de las mujeres y la derogación de la Ley de Urgente Consideración (LUC)”, cuyo referéndum está previsto para el próximo 27 de marzo. La Intersocial Feminista cuestionó esta decisión como una apropiación de la jornada por parte de los sindicatos. Una “machiruleada”, en términos de CFK. 
 La crítica al paro no tardó en expresarse al interior de la central. La presidenta del Sindicato Policial fue la primera en levantar la voz planteando que no debían mezclarse las reivindicaciones de las mujeres con la campaña por el Sí a la derogación de la LUC. 
 En el mismo sentido se pronunció Valeria Ripoll, secretaria general de ADEOM. Ripoll declaró que “la LUC divide a las mujeres”. Tras un debate en su Mesa Representativa, el PIT-CNT ratificó el paro y el 8M habrán marchas y actos divididos. 

 Lacalle Pou aprovecha la crisis 

El gobierno derechista de la Coalición se regocija con esta crisis en el campo político y social opositor. La vicepresidenta de Lacalle Pou, Beatriz Argimón, se despachó con declaraciones asegurando que “no participará de las marchas del 8M” por la “desnaturalización” de la jornada operada por el PIT-CNT, “para cambiar el violeta por el rosa” (el color de la boleta del Sí contra la LUC). Hay una profusa campaña contra el paro en este sentido, que busca golpear a todo el movimiento popular.
 En rigor, las desavenencias del FA en relación a la LUC comienzan desde el mismo día de la aprobación de la ley. Recordemos que sus legisladores votaron a favor de la inmensa mayoría de los artículos, inclusive los que avanzan contra el régimen previsional, y negociaron el texto de aquellos que promueven el desmantelamiento de ANCAP, la petrolera estatal. La reacción contra la LUC provino de las bases del movimiento obrero, sobre las cuales maniobró el PIT-CNT para circunscribir los reclamos a la derogación de solo 135 de los 475 artículos, es decir, solo de aquellos que habían sido rechazados por el FA.
 La juntada de firmas por la derogación de estos 135 artículos superó todas las expectativas, reuniendo 800 mil firmas en una campaña protagonizada por activistas y cuadros medios del movimiento sindical. Los dirigentes, como denuncian ahora distintas murgas en el carnaval uruguayo, “llegaron al final para sacarse la foto”. El PIT-CNT quiso hacer de la LUC una pantalla desviacionista, para ocultar su inacción frente a la estrepitosa caída de los salarios, los recortes del gobierno y el aumento de la miseria. “Están medios achanchados, hay que despertar”, afirma en su cuplé la murga opositora Asaltantes con Patente. 

 La batalla política por la LUC

 Los 135 artículos en juego en el referéndum del próximo 27 de marzo expresan una política antiobrera y concentran numerosos agravios al pueblo y los trabajadores uruguayos. Sancionan un tarifazo permanente al aumentar los combustibles de acuerdo al precio internacional, avanzan sobre los derechos de la docencia y la educación pública en su conjunto, habilitan la intervención del gobierno sobre los sindicatos y otorgan toda una serie de arbitrariedades para las fuerzas represivas, entre las cuestiones fundamentales. 
 La estrategia del gobierno es disimular todo esto, convirtiendo a la LUC en una cuestión político-electoral de orden general. Lacalle Pou y sus seguidores plantean que la campaña contra los 135 artículos de la LUC es una venganza del FA por haber perdido las elecciones y que la oposición solo busca poner palos en la rueda a su gobierno. Buscan retener a sus votantes, en la expectativa de ratificar el resultado de las últimas elecciones, donde la Coalición entre blancos, colorados y militares (Cabildo Abierto de Manini Ríos) consiguió una exigua victoria.
 El gobierno necesita para esto un holgado triunfo del No en el interior, que permita contrapesar la esperada ventaja que el Sí obtendría en Montevideo. Para contener el malestar popular, Lacalle Pou resolvió reducir el aumento de los combustibles en marzo, contrariando lo indicado por la propia LUC. Reconoce, de esta forma, que una aplicación taxativa de la LUC sería inviable en el actual marco social uruguayo. Los combustibles acumulan un 36% de aumento en estos dos años y arrastran la suba de todos los precios de la canasta familiar. 
 La política del gobierno es promover una burbuja financiera que vuelva a colocar a Uruguay como plaza de refugio para el capital financiero internacional. Como resultado del ingreso de dólares golondrina, el peso oriental se revalúa, poniendo en crisis al gobierno con su propia base social exportadora. El dólar perdió un 5% de su valor en lo que va de 2022. La base de esta línea de endeudamiento es un fuerte ajuste fiscal, que derrumbó el poder adquisitivo de salarios y jubilaciones. La nota de la pandemia uruguaya la dieron las ollas populares, que emergieron en las barriadas para mitigar esta política de hambre.
 Es anticipándose a los choques sociales inevitables que entraña la LUC y toda esta orientación que la Coalición impulsa la intervención de los sindicatos, la persecución de los activistas y el reforzamiento policial. La otra cara del lastre en el aumento de los combustibles es una campaña bolsonarista de demagogia represiva, al estilo Massa o Patricia Bullrich. “Si cae la LUC van a correr a pedradas a los patrulleros”, declaró el ex militar y actual senador Manini Ríos. 
 La respuesta del FA y el PIT-CNT a toda esta iniciativa derechista ha sido patética. El presidente del FA, Fernando Pereira, declaró que “ningún artículo de la LUC plantea privatizar la educación”, contradiciendo a sus propios militantes y spots de campaña. En respuesta a la maniobra del gobierno para convertir a la LUC en una contienda político-electoral, el FA resolvió tercerizar la campaña por el Sí… en un publicista, Esteban Valenti. Su idea de despolitizar la campaña colocando al frente a la Pantera Rosa debió ser desestimada por una impugnación de la cinematográfica yanqui Metro-Goldwyn-Mayer. Completa este cuadro el apartamiento del presidente del PIT-CNT, Marcelo Abdala, tras protagonizar un choque automovilístico estando alcoholizado. 

 Por un paro masivo y una campaña independiente por la victoria del Sí 

El rechazo a destacar en el 8M la lucha contra la LUC es negativo y muestra las consecuencias de una política que aborda la opresión de género como un aspecto disociado del antagonismo social bajo la sociedad capitalista. Pero esta posición sería incomprensible si no se tomara en cuenta la parálisis de los sindicatos que promovió el FA y el resultante descrédito de sus dirigentes y aparatos políticos. La dirección del FA es el principal obstáculo para el triunfo del Sí, en su búsqueda de reciclarse como variante política del régimen.
 El declive de la campaña por el Sí, tras la obtención de las miles de firmas, es señalado por las encuestadoras, que otorgan una pequeña ventaja al No aunque registran que más de un 20% de la población está indecisa. Una derrota de la campaña contra la LUC sería una repetición de lo ocurrido en 2009, cuando el gobierno del FA le sacó el cuerpo al referéndum por la derogación de la Ley de Caducidad, facilitando la continuidad de la política de impunidad para los militares genocidas. 
 Revertir este cuadro plantea una reasunción del paro del 8M y de la campaña por el Sí por parte de las y los activistas, luchadoras y luchadores del movimiento obrero y popular uruguayo. Mientras el PIT-CNT encubre su postración ante el gobierno con el paro aislado del 8M, se suceden bravísimas luchas obreras como la de los médicos y trabajadores de la Casa Galicia o la de los trabajadores de Conaprole. Es necesario poner en pie asambleas, plenarios obreros y coordinadoras que debatan el apoyo a estas luchas y una campaña por el Sí independiente del aparato publicitario del FA y la burocracia sindical. La batalla para asegurar la derrota de la LUC y del gobierno requiere una campaña a fondo, que denuncie el conjunto de los agravios oficiales e incorpore una agenda en defensa de salarios y jubilaciones, por la continuidad de un plan de lucha para conquistar todas las reivindicaciones planteadas. Un triunfo de los activistas obreros y luchadores uruguayos sobre el gobierno derechista sería una luz que se proyectaría con fuerza sobre todo el escenario de América Latina. 

 Julián Asiner 
 07/03/2022

lunes, 7 de marzo de 2022

América Latina y la guerra de Ucrania


En nuestro mundo globalizado e interconectado, un conflicto de la envergadura de la guerra de Ucrania tiene obviamente consecuencias planetarias. 

 Desde el inicio de las hostilidades, el 24 de febrero pasado, las dos hiperpotencias nucleares del planeta han iniciado un peligrosísimo pulso. Washington, la Unión Europea, la OTAN y todos sus aliados –incluidas las megaempresas digitales GAFAM (Google, Amazon, Facebook, Apple, Microsoft)–, han prometido ahora, en respuesta a la invasión de Ucrania, aplastar a Rusia, aislarla, descuartizarla. Consecuencia: esto se está convertiendo en una guerra mundial de nuevo tipo. Un hiperconflicto híbrido que por el momento, en su arista militar, se está desarrollando en un teatro concreto y local: el territorio de Ucrania. Pero que en todos los demás frentes –político, económico, financiero, monetario, comercial, mediático, digital, cultural, deportivo, espacial, etc.– se ha transformado en una guerra mundial y total.
 Latinoamérica no es un actor relevante en el escenario donde se desarrollan las principales tensiones geopolíticas ligadas al conflicto Rusia-Ucrania. Excepto en sus relaciones con Cuba, Venezuela y Nicaragua, Moscú no dispone en la región, ni de lejos, de la influencia que siempre ha tenido Washington y que últimamente ha conseguido Pekín. Por ejemplo, en 2019, para que nos podamos hacer una idea, Sudamérica exportó bienes y servicios por un valor de 66.000 millones de dólares a Estados Unidos y de 119.000 millones a China, pero apenas de 5.000 millones a Rusia. 
 Obviamente, como al resto del mundo, esta nueva situación global impacta a América Latina y el Caribe. Sobre todo por sus repercusiones económicas. Los precios de todas aquellas materias primas de las cuales Rusia y Ucrania son importantes productores se han disparado. En particular, el petróleo y el gas. Pero también varios metales: aluminio, níquel, cobre, hierro, neón, titanio, paladio, etc. Algunos productos alimentarios: trigo, aceite de girasol, maíz… Y también los fertilizantes. Todos los países importadores de estos insumos se van a ver fuertemente afectados. 
 En un contexto mundial de inflación en alza (véase “Lo que subyace a la “amenaza” de inflación”), estos incrementos de costes contribuirán en algunas naciones a una fuerte subida de los precios, muy particularmente en los transportes, la electricidad, el pan y otros productos alimentarios. En sociedades latinoamericanas que acaban de ser ya fuertemente golpeadas por las consecuencias de la pandemia de la covid no es imposible, por consiguiente, que en varios países se produzcan protestas populares contra el aumento del coste de la vida (véase el artículo de Ernesto Samper “Un expresidente toma la palabra”). Inversamente, los Estados exportadores de hidrocarburos, minerales o cereales –por ejemplo, Venezuela, Chile, Perú, Bolivia, Argentina, Brasil– se verán beneficiados de la importante subida actual de los precios. 
 Las nuevas sanciones impuestas a Moscú y el cierre del espacio aéreo en todo el Atlántico norte a los aviones rusos afectará también, en particular, a las potencias turísticas del Caribe, en particular a Cuba y República Dominicana. Para ambos países, Rusia fue en 2021, respectivamente, el primer y segundo emisor de turistas. La guerra de Ucrania les podría hacer perder, este año, unos quinientos mil visitantes, y miles de millones de dólares… 
 Últimamente, Moscú ha tratado de acercarse a la región por varias vías. Incluso con ocasión de la crisis sanitaria durante la pandemia de la covid-19. Cuando las naciones ricas acapararon las vacunas, el Kremlin supo responder presente: la Sputnik V fue la primera vacuna en llegar (aunque no gratuitamente) a Argentina, Bolivia, Nicaragua, Paraguay y Venezuela. En el aspecto geopolítico, desde hace años, Putin ha tenido la habilidad de aportar apoyo político y diplomático a gobiernos de la región sancionados por Washington como los de Venezuela, Cuba y Nicaragua. Los cuales, como parte de su estrategia de resistencia frente a las medidas estadounidenses, han intensificado las relaciones con Rusia, inclusive en el aspecto militar. 
 Recordemos que, cuando fue subiendo la tensión en las semanas antes de la guerra, hubo aquellas declaraciones del viceministro ruso de Exteriores, Serguéi Riabkov, que no descartó un “despliegue militar” en Cuba y Venezuela como respuesta a la política de Washington en Ucrania. A lo cual, el consejero de Seguridad Nacional estadounidense, Jake Sullivan, le respondió que si Rusia avanzaba “en esa dirección”, Estados Unidos “lidiará” con ello “de forma decisiva”. En ese sentido, el presidente de Colombia Iván Duque –único país latinoamericano con estatus de socio extracontinental de la OTAN–, durante su reciente visita a la sede de la Alianza Atlántica, en Bruselas, expresó su preocupación por la “profundización de la cooperación entre Rusia y China, incluido su apoyo a Venezuela”. Y declaró en días posteriores que confiaba que “la asistencia militar de Rusia a Venezuela no se utilice para amenazar a Colombia”… Por su parte, el canciller ruso, Serguéi Lavrov, declaró que Moscú reforzará su cooperación estratégica con Venezuela, Cuba y Nicaragua “en todos los ámbitos”. 
 En los días que precedieron al inicio de la guerra, Vladímir Putin recibió sucesivamente en el Kremlin, con gran cordialidad, a dos importantes mandatarios sudamericanos: Alberto Fernández, de Argentina, y Jair Bolsonaro, de Brasil. El primero le ofreció al presidente ruso que su país sea “la puerta de entrada” de Moscú a América Latina… Putin le respondió que Argentina debe dejar de ser un satélite de Washington y cesar de depender del Fondo Monetario Internacional (FMI). A Bolsonaro, el mandatario ruso le propuso la construcción de varias centrales nucleares y la dinamización de una alianza tecnológica entre ambos países en áreas punta como biotecnología, nanotecnología, inteligencia artificial y tecnologías de la información. 
 Días después Rusia invadía Ucrania… Varios mandatarios latinoamericanos –en particular el presidente Nicolás Maduro, de Venezuela– declararon entender la exasperación de Moscú frente a las constantes provocaciones de Estados Unidos y de la OTAN. Pero ningún país de la región se alineó de modo incondicional con las posiciones del Kremlin. Todos, en última instancia, de una manera o de otra, incluidos Cuba, Venezuela y Nicaragua, defendieron el Derecho Internacional, la Carta de las Naciones Unidas, y abogaron por un entendimiento diplomático para resolver la crisis por medios pacíficos y diálogo efectivo que garantice la seguridad y soberanía de todos, así como la paz, la estabilidad y la seguridad regional e internacional. 
 A pesar de la intensa actividad diplómatica desplegada por el presidente Putin para explicar su punto de vista, en conversaciones telefónicas directas con diferentes líderes latinoamericanos, cuando llegó la hora de la verdad, el 2 de marzo pasado, en la Asamblea General de la ONU, con ocasión del voto de una resolución de condena contra la invasión de Ucrania, Rusia apareció singularmente aislada. Apenas cuatro Estados en el mundo (Bielorrusia, Siria, Corea del Norte y Eritrea) apoyaron su guerra contra Kiev. En América Latina no pudo contar con un solo voto favorable.

Ignacio Ramonet | 07/03/2022 

Un agravamiento extraordinario de la guerra


“Estados Unidos está trabajando con Varsovia”, informa el Financial Times, hoy, domingo 6, “en un acuerdo para proveer a Ucrania de jets de combate, mientras Kiev aumenta su presión al Oeste para reforzar las capacidades de su fuerza aérea para repeler los ataques de Rusia. El acuerdo implica que Ucrania reciba de Polonia aviones de guerra de fabricación rusa, quien recibiría, por su lado, aviones F-16 por parte de Estados Unidos. Esto ocurre cuando se teme que Rusia incremente sus bombardeos aéreos como consecuencia del lento progreso que registran distintas partes de su campaña terrestre”. Antonhy Blinken, el secretario de Estado, reveló ayer, en una conferencia de prensa, que EEUU había reforzado en diez mil hombres su presencia militar en Polonia. Algo similar está ocurriendo con todas las naciones que limitan con Rusia. 
 Estas acciones son una respuesta al reclamo de Volodomir Zelensky de declarar al espacio aéreo de Ucrania, una ‘no fly zone’, que obligaría a la Otan a enfrentar a la fuerza aérea de Rusia en el terreno y producir una conflagración militar entre Estados Unidos y el conjunto de la Unión Europea, de un lado, y Rusia, del otro. La declaración de la guerra entre ambos es sustituida por el reforzamiento de la aviación ucraniana.
 De otro lado, un enviado especial de Clarín señala también que Estados Unidos ha venido utilizando una base militar al interior de Ucrania, en la ciudad de Yavoriv, donde los boinas verdes y otras fuerzas de operaciones especiales entrenan para la guerra a reclutas ucranianos. Lo hace desde 2014, cuando Rusia ocupó Crimea, y ha formado a 22 mil soldados, además de proveer un financiamiento militar a Ucrania de 3 mil millones de dólares. 
 Estos desarrollos indican con claridad que la Otan se ha decidido a llevar la guerra hasta sus últimas consecuencias. Este propósito se hallaba inscripto en los reiterados ataques de las milicias ucranianas a las ciudades separatistas de la región del Donbass, que se iniciaron en 2014. El objetivo de Putin de arrancar una negociación por medio de la presión militar ha fracasado. Primero con las maniobras militares en la frontera con Ucrania, luego con la participación en ellas de Bielorrusia, en la frontera norte de Ucrania, más tarde con la ocupación militar de las regiones del este y, por último, con la invasión masiva del país. Bajo el código de “operación especial”, las fuerzas armadas de Rusia han avanzado para cortar a Ucrania en dos, desde el norte hasta los mares Negro y Azov, sin abandonar el objetivo de obtener una negociación. La Otan, largamente preparada para este desarrollo, no se ha movido un ápice del planteo de incorporar Ucrania a la Otan y de convertirla, por lo tanto, en una base militar, a cinco minutos de un ataque con misiles a Moscú. A esta altura de la guerra, no hay sombre de duda de que el propósito es el derrocamiento de Putin y el “cambio de régimen” en el Kremlin. Uno tras otro, los intelectuales más apreciados en la prensa de la Otan, aseguran ahora que el destino de Putin está sellado, que la invasión ha sido una operación suicida y que la Otan acabará plantando bandera en Moscú, para acabar con el autoritarismo y establecer la democracia. 
 La “Operación Especial” no ha obtenido su propósito político. Ahora que Rusia se ha asegurado el control de los mares y puertos del sur (en especial, si ocupa Odessa), todo indica que avanzará hacia la ocupación completa de Ucrania. Pasará de la “Operación Especial” a la Operación Anexión, con la que Putin ha venido jugando con sus elucubraciones acerca de la inexistencia de una nacionalidad ucraniana. Es cierto que esa nacionalidad ha progresado dolorosamente en el curso de la historia, pero el paso de varios ejércitos por su territorio, en los últimos cien años, la ha reforzado. Stalin y Hitler, en el pasado, y Putin ahora, han contribuido con sus acciones a que se reforzara un liderazgo de derecha. Detrás de las banderas nacionales, la derecha representa los intereses internacionales de la Otan. La invasión de Putin ha premiado una década de provocaciones de la derecha contra las regiones orientales de Ucrania. 
 Putin debe enfrentar también las sanciones económicas dictadas por la Otan, que ha demostrado ser la verdadera ONU del mundo. Las sanciones son, en efecto, acciones de guerra, pues tienen el objetivo de socavar las bases del régimen adversario. De nuevo, el objetivo de guerra de la Otan es un golpe de estado contra Putin y su clan o, en su defecto, una crisis interior que facilite una operación militar contra Rusia. Una derrota político-militar de la burocracia capitalista rusa no pondría fin a la guerra – solamente cambiaría su fisonomía o carácter, porque desataría una guerra entre los ‘vencedores’ por los despojos del país, y la perspectiva de una guerra contra China. Hoy mismo, el monopolio petrolero francés, Total, se ha negado a abandonar los negocios en el Ártico ruso, como anunciaron British Petroleum y Shell, alegando que no recibió la orden de hacerlo de parte del presidente Macron. El régimen de Xi Jingpin se encuentra ante el desafío de intervenir para contener un desplome de Rusia. La guerra económica ha extendido la guerra a todos los confines del mundo. Yemen ha anunciado una crisis humanitaria de alimentos en los próximos días, como consecuencia del faltante de trigo y maíz de Ucrania y de Rusia. Es una hambruna que amenaza a Asia del centro y el Medio Oriente, y una crisis de alimentación en América Latina, como consecuencia de la suba sideral de los precios. Las sanciones no alcanzan, sin embargo, al petróleo y al gas de Rusia, aunque sí a importantísimas materias primas estratégicas. El gas ya ha subido un 800%. El sueño de la UE de canjear gas ruso por inversiones industriales en Rusia, ha quedado para mejores tiempos. Italia pierde un intercambio de 10 mil millones de dólares. El entrelazamiento económico internacional genera que las sanciones contra Rusia produzcan daños planetarios. 
 Las movilizaciones contra la guerra han hecho blanco contra Putin y Rusia, no contra la Otan, es decir que no atacan a sus propios gobiernos, verdaderos responsables de la guerra, y los más interesados en su continuación, hasta que produzcan todos los efectos coloniales que esperan de ella. Los pacifistas alemanes no tienen nada nuevo que decir ahora que el presupuesto militar alemán se ha duplicado y las acciones de la industria de armamentos vuelan al cielo. Es necesario dar una lucha política implacable contra quienes quieren alinear a las masas con uno de los bandidos (el más poderoso por otra parte) en esta guerra, en lugar de sublevar a los pueblos contra la guerra imperialista, que es la manifestación suprema del estallido de un sistema de explotación social y nacional de carácter mundial. 

 Jorge Altamira 
 06/03/2022

sábado, 5 de marzo de 2022

Lacalle: un cosmético balance de gestión y el alcance de la guerra en Uruguay

Por segunda vez en su gobierno, el presidente derechista Luis Lacalle Pou compareció ante la Asamblea General legislativa para dar cuenta de los últimos doce meses de su gestión, con un discurso donde vuelve a ilustrar un país de las maravillas que dista mucho de la realidad de cientos de miles de uruguayos. 
 Por su parte, el conflicto ruso-ucraniano también tiene sus repercusiones en tierras uruguayas. Manifestaciones, posicionamiento por parte del gobierno y yerros diplomáticos. 
 Este 2 de marzo Lacalle realizó su segundo discurso en carácter de balance de su gestión hasta el momento. Sin duda alguna dicho balance fue positivo para su gestión, soslayando los temas más acuciantes para la población y haciendo autobombo de sus logros.
 Inició por el plan de vacunación, destacando allí el alto porcentaje de ciudadanos vacunados. Es real, pero se le olvidó mencionar los meses de demora en obtener la vacuna por temas ideológicos y los uruguayos fallecidos en ese momento. Ni una palabra dijo sobre los tres meses en que los casos, las internaciones y las muertes ascendieron a niveles terribles. 
 Un tema que brilló por su ausencia en el discurso presidencial fue el de la cada vez más cuestionada concesión del puerto de Montevideo hasta 2081 a la trasnacional belga Katoen Natie. 
 Como al pasar, mencionó que prevé para este año un llamado a licitación para potabilizar aguas del Río de la Plata. El año pasado había anunciado el “proyecto Neptuno” y ahora se le llama “proyecto Arazatí”, como cuando fue impulsado a comienzos de este siglo. 
 Más allá del nombre y sobre todo de las objeciones técnicas que llevaron antes a descartarlo, implica la asociación con inversores privados, y en 2004 hubo una reforma constitucional para establecer que “el servicio público de abastecimiento de agua para el consumo humano” sea prestado “exclusiva y directamente por personas jurídicas estatales”. Quizá lo que esté preanunciando su interés en la privatización del agua.
 Con énfasis en el “dato, no relato”, Lacalle Pou destacó ante la Asamblea General que “se cumplieron los planes económicos y no se les metió la mano en el bolsillo a los uruguayos”. En comparación con el informe de 2021, en este pareció que había menos trabajo previo para seleccionar los datos y el modo de presentarlos, con miras al destaque en titulares de los medios de comunicación y el impacto en la opinión pública.
 La enrevesada promesa de que este año “va a comenzar el proceso de registrar la recuperación del poder adquisitivo del salario” no da para iniciar festejos, y menos aún el compromiso de reducir el impuesto a las jubilaciones y el IRPF para las franjas más bajas de ingresos… en 2023 y sólo si se obtienen “resultados satisfactorios en la economía”. Eso no es dato ni relato, señaló un editorial de ladiaria. 
 En materia de políticas sociales, destacó que el refuerzo de las asignaciones familiares implicó un aumento de 127% de los fondos y dijo que en 2021 “se triplicó la población asistida a través del sistema de comedores” y llegó a 24.000 personas. Aunque parezca mentira, es el mismo gobierno que le negó a los escolares repetir el plato de comida en los comedores. 
 Sobre seguridad Lacalle Pou apuntó que “no se trata de relatos ni de voluntarismo”, sino de “datos”, ya que “las cifras son contundentes, ha habido una mejora sensible en este aspecto”. 
 Alegó que la Ley de urgente consideración (LUC) le proporcionó a la Policía el “escudo legal” que necesita ante una delincuencia que “está cada vez más armada y cada vez más tecnificada”. Obviamente era un título para la prensa, porque nunca dijo a qué norma se refería, ni dijo cuál es el plan para “potenciar las posibilidades de rehabilitación” en las cárceles. 
 El 27 de marzo se realizará el plebiscito sobre la eliminación de 135 normas antipopular y represivas incluídas en la LUC.
Fernando Pereira, el líder sindical devenido en presidente del centroizquierdista Frente Amplio, insistió con que Lacalle Pou ante la Asamblea General “ignoró las principales necesidades de la gente” .“Yo no sé qué pueden pensar una maestra o un policía cuando les dicen que no les metieron las manos en el bolsillo, si en el primer año de gobierno perdieron 19 jornales”, sostuvo.
 Señaló Lacalle que, para “no entrar en la discusión infértil” sobre la disminución de delitos y la asociación a las restricciones de movilidad de la pandemia, iba a comparar con las cifras de 2019 y apuntó que “los homicidios se redujeron 23%, las rapiñas y los hurtos casi 19% y 36% los abigeatos”. “Si bien hay una disminución de 1%, nos sigue azotando el flagelo de la violencia doméstica”, agregó.
 En tema seguridad, que fue en campaña electoral el caballo de batalla y actualmente también lo es por parte del gobierno, sus detractores lo definen como un relato falso. Se ha modificado la manera de cuantificar los delitos y las denuncias y en realidad los abusos policiales han ido en aumento. Recientemente tres policías abusaron dentro de un móvil policial a dos mujeres. También dentro de los delitos cometidos por violencia de género y con arma de fuego, los policías representan un altísimo porcentaje. En materia de política exterior, destacó el inicio de “conversaciones formales con Turquía para ver si se puede avanzar en un TLC”, y mencionó que hubo “acciones puntuales”, como la firma de acuerdos o la solución de situaciones, en las que se coordinó la “estrategia con el sector exportador para así poder tener acceso a la mayor cantidad de mercados en países y regiones”. El mandatario dijo que “la pandemia cambió al mundo” y que la invasión de Rusia a Ucrania “está haciendo cambiar aún más la realidad mundial. Así fue que nos tuvimos que mover en las relaciones exteriores, y tendremos que estar atentos a lo que sucede en estos tiempos”, afirmó. Cabe recordar que el canciller Fernando Bustillo votó en la OEA en contra de la condena del ataque de Rusia a Ucrania, en una postura que sorprendió a propios y extraños, ya que el Presidente ya se había pronunciado por twitter condenando a Rusia. Bustillo puso el cargo a disposición luego de error en la OEA y Lacalle no lo aceptó. Lo que sí requirió es que Uruguay rectifique su voto ante el organismo internacional. 
 Elbio Rosselli, exrepresentante de Uruguay ante ONU dijo estar “confundido” tras “idas y vueltas” ante Nicolás Centurión. “Estos titubeos nos dejan muy mal acomodados en el escenario internacional”, aseguró el doctor en Diplomacia. 
 La empresa estatal de telecomunicaciones Antel, dejó de transmitir Rusia Today (RT) por Vera TV el canal de la empresa. El presidente de la telefónica estatal, Gabriel Gurméndez, argumentó que es un “canal al servicio de la propaganda y justificación de la violenta invasión militar de Rusia a Ucrania”.
 “Ni en los peores momentos de la Guerra Fría se hizo algo igual”, declaró Guido Manini Ríos, senador ultraderechista de Cabildo Abierto, integrante de la coalición derechista de gobierno. La Embajada de Rusia en Uruguay “lamentó” la decisión del presidente de la compañía estatal. De esta manera, Uruguay toma partido en el conflicto y se suma al coro de del doble rasero de Occidente en cuanto a invasiones e intervenciones militares. 

 Nicolás Centurión. Licenciado en Psicología, Universidad de la República, Uruguay. Miembro de la Red Internacional de Cátedras, Instituciones y Personalidades sobre el estudio de la Deuda Pública (RICDP). Analista asociado al Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE, estrategia.la)

viernes, 4 de marzo de 2022

“Las putas de San Julián”, 100 años de un gesto de solidaridad de clase


Echaron a patadas a los "asesinos de obreros" de la Patagonia Rebelde. 

 El pasado 17 de febrero se cumplieron 100 años de que un grupo de mujeres prostitutas de la ciudad portuaria de San Julián en Santa Cruz impartieran -a decir de Osvaldo Bayer- una “inesperada derrota a los vencedores”. Las cinco mujeres que se encontraban ese día en el prostíbulo “La Catalana” -a cargo de la madama Paula Rovira- se negaron a prestar sus servicios a los soldados que acababan de terminar una de las peores represiones contra trabajadores de la historia argentina: más de 1.500 fusilados enterrados en fosas comunes en la estepa patagónica, cientos de detenidos, desaparecidos y otros tantos que salvaron su vida huyendo a Chile y de los que no se sabrá nunca más nada. Esa fue la respuesta del gobierno de Yrigoyen a la huelga iniciada en noviembre de 1921.
 María Juliache, Maud Foster, Ángela Fortunato, Amalia Rodríguez y Consuelo García eran los nombres de “las putas de San Julián”, quienes fueron las únicas que se atrevieron a plantar bandera contra los represores. Fueron contundentes a la hora de decir que ellas no se acostaban con asesinos de obreros y echaron a palazos a los soldados que esperaban recibir como “premio” pasar una tarde sometiendo mujeres en “La Catalana”. 
 Luego del hecho, estas mujeres fueron detenidas, torturadas en la Comisaría y luego desterradas de la provincia. A los policías matarlas les dio miedo. En el fondo sabían que el enorme acto de valentía de las prostitutas trascendería tiempo y espacio y no habría que agrandarlo. 
 Esta acción, que lejos de ser una anécdota que adorna o complementa una historia, es un hecho que nos permite analizar las intrincadas aristas de la participación de las mujeres en las luchas de la clase obrera de principios de siglo XX. 

 Los y las rebeldes del sur 

Las huelgas de la Patagonia Rebelde forman parte de un ciclo de luchas que estaba en alza en el país desde 1919, con la llamada “Semana trágica”. En esta ocasión, una huelga iniciada en los Talleres Vasena de Boedo fue el puntapié para una huelga general que se esparció por toda la ciudad de Buenos Aires, dirigida centralmente por el anarquismo. La misma fue escalando no solo por las importantes demandas pendientes que no eran escuchadas, sino también por la brutal respuesta represiva del gobierno de Yrigoyen. Llegaron incluso a disparar contra un cortejo fúnebre de un grupo de obreros asesinados el día anterior. Una semana después la rebelión era aplastada con el ejército en las calles, donde los muertos llegaron a más de 700 (aunque nunca hubo números oficiales). 
 En noviembre del año siguiente los peones de distintas estancias de Santa Cruz -organizados, entre otros, por Antonio Soto de la Sociedad Obrera, de filiación anarquista- iniciaban una huelga debido a los despidos que los terratenientes llevaron a cabo excusándose en la caída del precio de la lana tras la finalización de la primera Guerra. Pero también la huelga era contra las condiciones inhumanas de trabajo: el pliego de reclamos consistía en el pedido de velas, abrigo, camas donde dormir y el fin del pago en vales que solo aceptaban en el almacén de la estancia. Hubo un acuerdo, que fue incumplido por los patrones y un año después, en noviembre de 1922, los trabajadores iniciaron una segunda huelga, más contundente que la anterior. La respuesta fue el envío del 10º Regimiento de Caballería de más de 200 hombres a cargo del teniente coronel Héctor Varela. Durante más de tres meses estos soldados persiguieron, torturaron y asesinaron a los peones en rebelión, llegando al terrible numero -no oficial- de más de 1.500 fusilados. Estos soldados fueron los que las putas de San Julián despreciaron y echaron a patadas gritándoles en la cara lo que eran: asesinos de obreros. 

 El rol de las mujeres en el periodo

 A pesar de la política de invisibilizar el rol de las mujeres en las luchas de la clase trabajadora de este tiempo, la participación femenina fue importante. Durante el periodo que va desde fines del siglo XIX hasta la década de 1910 las mujeres se incorporaron al mercado laboral en trabajos mal pagos y en condiciones aun peores que las de los trabajadores varones. Eso llevó al desarrollo de la organización sindical femenina, en la que el anarquismo tuvo un rol fundamental. Mujeres como Virginia Bolten, Juana Rouco Buela, Rosa Dubovsky y otras fueron las pioneras en dar una lucha al interior de las organizaciones de izquierda para organizar a las mujeres trabajadoras en el ámbito de las fábricas. Pero no debemos olvidar que las mujeres también soportaban extensas jornadas en los hogares, donde pasaban hambre y frío junto a sus hijos en los conventillos donde vivían hacinadas. Luchas como la huelga de inquilinos de 1907 -protagonizada especialmente por mujeres- pusieron de relieve el papel que las mujeres tuvieron durante todo este periodo en enfrentar la doble opresión, aunque se quisiera ocultar. 
 Asimismo, la explotación de la condición femenina no solo se dio en el ámbito de los lugares de trabajo o de las casas. Mientras que el modelo agroexportador se desarrollaba, Buenos Aires y otras ciudades (como las de la Patagonia) se fueron llenando de estancias, frigoríficos y puertos. A estos lugares llegaron también proxenetas que abrían “casas de tolerancia” con el total aval de policías, jueces y funcionarios públicos. Allí muchas mujeres encontraban una forma de sobrevivir ejerciendo la prostitución en condiciones espantosas. Pero no solo había allí mujeres “por voluntad propia”. La Argentina de este periodo fue sede de una de las redes de trata mas grandes la historia conocida como la “Zwi Migdal”. Esta red traía engañadas a niñas y mujeres judías del este europeo con promesas de trabajo en América, pero una vez aquí eran encerradas en prostíbulos, violadas, golpeadas y obligadas a “trabajar a destajo” de 4 de la tarde a 4 de la mañana, atendiendo a 70 hombres por día y 600 por semana (Albert Londres, “El camino a Buenos Aires”). 
 En este breve raconto tratamos de recoger una parte de las experiencias de las mujeres trabajadoras de principios de siglo XIX, de las que el acto de dignidad de “las putas de San Julián” es solo una muestra más. 
 Osvaldo Bayer en “Los vengadores de la Patagonia Trágica” rescata del olvido esta acción y cierra diciendo: “(…) Jamás creció una flor en las tumbas masivas de los fusilados; sólo piedra, mata negra y el eterno viento patagónico. Están tapados por el silencio de todos, por el miedo de todos. Sólo encontramos esta flor, este gesto, esta reacción de las pupilas del prostíbulo ‘La Catalana’, el 17 de febrero de 1922. El único homenaje a tantos obreros fusilados.”
 Hacemos nuestras sus palabras.

  Rosalía Rodas

Las rebeldes de la Patagonia cumplen 100 años


"¡Asesinos! ¡porquerías!", "¡con asesinos no nos acostamos!" 

 En las tierras de la provincia de Santa Cruz, luego de que se produjese una de las mayores masacres contra la clase obrera de nuestra historia ocurrió un hecho poco conocido pero que fue rescatado de los archivos por el historiador Osvaldo Bayer cuando investigo sobre los fusilamientos en la Patagonia.
 La situación para enero y febrero de 1922 en Santa Cruz el tema de las huelgas, las asambleas y toda acción obrera organizada estaba controlada, o mejor dicho había desaparecido. El trabajo que le fue encomendado al Teniente Coronel Varela por el entonces presidente Hipólito Yrigoyen fue realizada satisfactoriamente para todas las partes que habían pactado un crimen contra los trabajadores y peones. Después de estos acontecimientos debía prepararse el retorno a la provincia de Buenos Aires, de todas las tropas de soldados que fueron movilizadas para fusilar obreros. 
 Dos meses después, exactamente el 17 de febrero de 1922 en la ciudad de Puerto San Julián se preparaban los barcos para partir pero antes, tal como relata Osvaldo Bayer en “Los vengadores de la Patagonia Trágica”, el Coronel Varela quería darles a los soldados un descanso y que puedan “descargarse” de los muchos días que llevaban en la Patagonia solo entre hombres. 
 Los soldados tenían órdenes de ir por tandas a los prostíbulos del lugar, se los preparó incluso con recomendaciones para no contagiarse gonorrea, ya tenían todo arreglado con las dueñas de los lugares para que sean atendidos. Sin embargo en uno en particular sucedería algo que les haría retorcer el estómago de bronca a quienes esperaban sacarse las “ganas” con las mujeres. Las Catalanas era el nombre del prostíbulo donde cinco mujeres se negarían a atender a los soldados responsables de los asesinatos de los obreros de la Patagonia. 
 “Cabrones mal paridos, asesinos y porquerías” fueron los gritos de las jóvenes mujeres y que con mucho valor rechazaron aquellos hombres haciéndoles saber el rechazo que sentían por quienes se habían atrevido a matar a sangre fría a tantos obreros. No podían ser obligadas a atenderlos y eso generó la bronca de los soldados que en patota y por la fuerza intentaron entrar al prostíbulo, pero fueron corridos por las pupilas con escobas y palos teniendo ellos que retroceder. A partir de allí las que serían perseguidas y sufrirían el escarmiento por rehusarse a acostarse con asesinos serían ellas, que serían encarceladas en la comisaría del pueblo de San Julián, en un calabozo por haber ofendido el uniforme y por ende a la patria. 
 Hoy se cumplen cien años de aquel acontecimiento que fue si no es el único que pudimos conocer que conmueve por la valentía de cinco jóvenes mujeres, un gesto que simbólicamente tiene un contenido político fuertísimo porque decidieron no ser ajenas a lo que había pasado con los obreros, les hicieron saber a esos soldados que en la conciencia de las trabajadoras sus actos no quedarían impunes. 
 En Santa Cruz en pleno 2020 durante la cuarentena estricta por el Covid -19 se llevó adelante la demolición de la comisaría donde estuvieron detenidas las pupilas de Las Catalanas, a pesar que desde varios sectores que revindican y rescatan la memoria de los huelguistas habían presentado su rechazo y solicitado que este espacio se convierta en un museo de la memoria para que estas mujeres no queden en el olvido, poco duro la resistencia y el discurso de los funcionarios del gobierno de cumplir este reclamo. 
 La mujer obrera, la más empobrecida y explotada, destinada a ser una mujer en la fábrica, a estar en el hogar o a ser una prostituta era lo que el capitalismo industrial requería de ellas, eso representaban en la época, rebelarse contra lo establecido alzar la voz era impropio y así es que recibieron su castigo por atreverse, por rebelarse ante la injusticia. 
 Consuelo García (29) Argentina, Ángela Fortunato (31) Argentina, Amalia Rodríguez (26) Argentina, María Juliache (28) Española y Maud Foster (31) inglesa, son los nombres de las pupilas de San Julián.
 A pocos días de un nuevo Día Internacional de la Mujer Trabajadora, queremos hacerles un homenaje a estas mujeres reivindicando su memoria, a cien años la organización contra la explotación y contra todo tipo de violencia está más vigente que nunca, nos rebelamos ante el Estado y los gobiernos encubridores de cientos de abusos y femicidios, gritamos contra quienes garantizan impunidad a las fuerzas de seguridad que siguen cometiendo abuso dentro de la institución y fuera de ella al amparo de los funcionarios del Gobierno Provincial.
 ¡Arriba las pupilas de San Julián! 

 Gabriela Ance

martes, 1 de marzo de 2022

La Ley de urgente consideración pone en debate dos modelos de país


A un mes del referendo donde se definirá si se derogan o no 135 artículos de la Ley de Urgente Consideración (LUC), Uruguay tuvo el primer debate televisado sobre esta contienda y los apoyos para una campaña y la otra delinean los perfiles de los intereses de fondo.
 Por su parte el presidente Luis Lacalle Pou viajó a Dubai con ministros y asesores para vender las bondades del país que se parecen mucho a los logros frenteamplistas de los últimos tres gobiernos.
 Hubo debate y Uruguay lentamente se va acostumbrando a este tipo de formatos e instancias. Es cierto que los debates no cambian drásticamente las opiniones de nadie y tampoco vuelcan votos de manera destacable, pero al menos deja registro de las posturas de cada debatiente y potencia o devalúa posibles candidatos. 
 La primera de las suertes la corrieron Oscar Andrade y Ernesto Talvi en el debate presidencial de 2019, donde ambos demostraron buenos dotes de oratoria y fundamentos. Cada uno convenció a los suyos y dejó buena imagen hacia sus no-seguidores. 
 La segunda instancia fue la de Carolina Cosse, actual intendenta de Montevideo y el entonces (luego fallecido) precandidato presidencial y luego ministro del Interior Jorge Larrañaga. Ambos dieron un espectáculo endeble en las artes de la oratoria. El último debate fue entre los senadores Oscar Andrade, del centroizquierdista Frente Amplio, a favor de derogar los 135 artículos de la LUC y Guido Manini Ríos, líder del ultraderechista Cabildo Abierto. 
 Ambos con perfiles distintos marcaron su impronta. Andrade con más datos y argumentos, Manini apelando a las fibras más sentimentales de la población, a los golpes bajos, retóricas más llanas y que esquivaban muchas veces el tema central que era la LUC. 
Manini no habló en ningún momento del comunismo, ni Andrade del terrorismo de Estado, y en general hubo escasa interacción entre ambos.
 A pesar de todo ello, Manini puede haber calado más hondo en los que aún no están convencidos de qué votar. Apoyadores de uno y otro dirán que cada uno ganó. Lo cierto es que fue un debate interesante, sin faltarse el respeto y que deja bien parados a ambos contrincantes.
 Al oficialismo le conviene recrear la polarización de las elecciones de 2019, que volcó en su favor a personas poco politizadas. Gran parte de los dirigentes que integran la coalición derechista de gobierno parecen haber decidido que el tema más eficaz para activar respuestas emocionales favorables al No es el de la seguridad pública. 
 Y que la forma de lograr esas respuestas es presentar la consulta popular como una opción global entre los criterios que orientaron la actuación policial durante los gobiernos del Frente Amplio (insistiendo en que causaron un terrible aumento del delito) y los aplicados por el actual (que dice que la delincuencia ha disminuido).
 Este planteamiento tiene grandes debilidades. Quizá el problema más grave es que el oficialismo, al adoptar esta línea de argumentación, parece sentirse obligado a vincular todo lo que hacen los policías con la LUC y la consulta popular. 
 Parte del discurso oficialista sobre la relación entre el Poder Ejecutivo, la LUC y la actuación policial se apoya en la tesis –indemostrable– de que los funcionarios logran mejores resultados porque ahora “se sienten más apoyados” por las autoridades, como si la eficacia de la política criminal dependiera ante todo, o exclusivamente, de factores subjetivos y de una especie de “coaching motivacional”, señala ladiairia. 
 Los números de apoyo a derogar la LUC siguen en aumento… como también aumentó el barril de petróleo. El precio del crudo ya venía en ascenso y con la escalada del conflicto ruso-ucraniano, promete dispararse. La LUC ata directamente el precio de los combustibles al del petróleo sin mediación alguna del gobierno y la suba de precios no demora en concretarse.
 Recordemos que la última vez que aumentó el combustible (la tercera en ese mes), las firmas contra la LUC crecieron de a miles. Lo único que puede matizar dicha situación es que el precio de las materias primas vienen en aumento y las exportaciones no dejan de crecer. Ahora, eso tampoco implica una mejora de la economía de las familias.
 En estas últimas horas se sumaron a la campaña del oficialismo, la del NO, cámaras empresariales que siempre apoyaron las políticas del gobierno pero que nunca quisieron quedar pegadas al mismo. Ahora el apoyo es explícito y las restantes se pronunciarán en estos días sobre plegarse o no a la campaña.
 Mientras, el Poder Ejecutivo fue observado por el Tribunal de cuentas debido a la concesión del puerto de Montevideo a la empresa multinacional belga Katoen Natie hasta 2081. El informe señala que el gobierno firmó el contrato sin “contar con acreditación suficiente en cuanto a la presencia y tutela del interés general.” Además cuestiona que el presidente de la Asociación Nacional de Puertos actuó sin apoyo de su directorio. 
 El terreno queda más que delineado y como decía un viejo general, esto es entre oligarquía o pueblo. 

 Los viajes de Lacalle Pou

 El presidente Lacalle visitó oficialmente la ciudad-emirato de Dubai, donde firmó un acuerdo de entendimiento con cámaras empresariales emiratíes para fomentar la cooperación entre los países. El acuerdo estratégico fue firmado por Hamad Buamim, presidente de las Cámaras de Dubai y Haroldo Espalter, miembro de la junta directiva de la CCSUY, en presencia de representantes de ambas cámaras de comercio. La firma fue seguida por el presidente Lacalle. 
 Lo curioso de dicha visita es que la Ministra de Economía y Finanzas, Azucena Arbeleche, presentó en la Expo Dubai 2022, un cúmulo de bondades del Uruguay, que en realidad son logros de los anteriores gobiernos frenteamplistas y que el propio gobierno a la interna se ha encargado de echar por tierra e incluso criticarlos en la campaña lectoral, para utilizarlo como dardo arrojadizo. 
 El otro aspecto a destacar, y que da cuentas del blindaje mediático existente, es la defensa, por parte de periodistas de dicho acuerdo entre Uruguay y los Emiratos Árabes Unidos. Las piruetas retóricas son dignas del Cirque du Soleil. 
 El presidente olvidó en su discurso hablar de la libertad, de los derechos humanos y la separación de poderes. No fue para nada enfático ni promotor de la libertad como lo fue contra Nicaragua, Cuba y Venezuela. Olvidó la libertad como cuando inició trámites por un TLC con China. Nuevamente el medidor de libertad para Lacalle Pou y su indignación, se hierve según el PBI del país con que negocie. 

 Nicolás Centurión. Licenciado en Psicología, Universidad de la República, Uruguay. Miembro de la Red Internacional de Cátedras, Instituciones y Personalidades sobre el estudio de la Deuda Pública (RICDP). Analista asociado al Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE)

Uruguay, una democracia sostenida en la impunidad

El coronel Juan Carlos Gómez, que estuvo preso tres años por las torturas y asesinato del militante tupamaro Roberto Gomensoro, en marzo de 1973, falleció este martes, en momentos en que desde la derecha se trata de reflotar e imponer en el imaginario colectivo la llamada teoría de los dos demonios, que en definitiva es el verdadero demonio. 
 Gómez fue procesado en el año 2010, junto con José Nino Gavazzo como autor y coautor del delito de homicidio muy especialmente agravado de Gomensoro. No obstante, con fecha 24/12/2013 se dispuso el sobreseimiento y la clausura del proceso respecto de los dos imputados, acogiendo de ese modo la solicitud realizada por el Fiscal Letrado Departamental. 
 Gomensoro fue secuestrado el 12 de marzo de 1973 en su casa del barrio montevideano de Malvín, trasladado al Batallón de Artillería Nº 1 donde fue torturado hasta la muerte, y su cuerpo apareció seis días después en el lago de la represa de Rincón del Bonete, en el Río Negro, a pocos kilómetros de Paso de los Toros. Estaba desnudo, atado de pies y manos, y recubierto con una malla, sujetada con tres piedras. 
 En 2009, un exmilitante del Movimiento de Liberación Nacional (MLN) brindó su testimonio y la Justicia lo consideró: declaró haber visto a Gomensoro en el Batallón de Ingenieros Nº 3 de Paso de los Toros, donde Gómez era enlace de inteligencia, recuerda La Diaria.
 «A ese chiquilín le hacían preguntas, lo castigaban, Gavazzo era el peor y estaba ese capitán Juan Carlos Gómez, era terrible, era muy violento… Este muchacho le contestó de malos modos y lo castraron, el que lo castró fue Gómez y yo lo miré muy feo; cuando él se dio vuelta y vio que yo lo estaba mirando me dio un hachazo con la bayoneta que lo había castrado y me cortó la rótula», denunció. 
 En agosto de 2010, la jueza penal de Paso de los Toros, Lilián Elhorriburu, lo procesó con prisión junto a Gavazzo por homicidio especialmente agravado. Eso generó cuestionamientos como los del entonces ministro de Defensa, Eleuterio Fernández Huidobro, que afirmaba su convencimiento de que Gómez no era el responsable de la muerte de Gomensoro. 
 En las actas de los Tribunales de Honor Militar en 2009 consta que Gavazzo reconoció haber trasladado el cuerpo de Gomensoro a Tacuarembó e intentar hundirlo en el río Negro, pero su versión no la ratificó ante la Justicia, para cubrir a sus subalternos del batallón. El fiscal especializado en Crímenes de Lesa Humanidad, Ricardo Perciballe, solicitó la reapertura de la causa, pero aún aguarda el pronunciamiento de la Justicia.
 Gomez murió en su casa, impune como tantos otros represores y torturadores que con este tipo de hechos demuestran día a día la democracia a medias en la que vivimos, por más que agentes de comunicación del norte digan que vivimos en una democracia plena. Mientras esta democracia siga sostenida sobre los cimientos de la impunidad, cualquier dicho o acción que se lleve adelante estará cargada de contradicciones mayúsculas. 
 Por si faltaba algo para abonar a este Uruguay de la impunidad, el presidente Luis Lacalle Pou recibió este martes a la organización que se denomina Familiares de Prisioneros Políticos, compuesta por allegados y familiares a los procesados y condenados por crímenes de lesa humanidad cometidos en la dictadura, recluidos en la cárcel Domingo Arena. 
 En realidad, las personas que se reunieron con el presidente son parientes de militares y policías que están detenidos porque en un juicio que tuvo todas las garantías de nuestro sistema se los condenó por haber cometido tortura y asesinato. No hubo consideraciones ideológicas o partidarias en sus procesos, por lo que es equivocado llamarlos presos políticos. Los familiares que se reunieron con el presidente, y algunos otros, están interesados en quebrar la relación del pueblo uruguayo con la historia.
 El encuentro suscita una pregunta inmediata a partir de la denominación del colectivo: ¿hasta qué punto aceptar recibirlo implica aceptar la situación que enuncia el nombre elegido? Es decir, ¿la presidencia de la República entiende que hay presos políticos en Uruguay?, se pregunta Ladiaria. Lacalle se había reunido en noviembre con voceros del llamado Foro de Montevideo, que sostiene los mismos reclamos, basados también en la descalificación de la actuación de la justicia. 
 Esta escalada de los represores de la dictadura llega acompañada por una campala de desinformación sobre la naturaleza de los enfrentamientos ocurridos en Uruguay cuando se cometieron las graves violaciones a los derechos humanos, por lo cual están recluídos en el penal Domingo Arena.
 .Según dijo uno de los integrantes de los Familiares de Prisioneros Políticos a la prensa, en la reunión el mandatario no dio su parecer personal sobre los reclamos del grupo ni se comprometió a dar respuestas, pero sí coincidió “en la necesidad de contar la historia completa” y en que “no se puede mirar parcialmente el pasado reciente”. 
 Diego Flores, yerno de Ariel Ubillos –procesado por el asesinato del estudiante Hugo Leonardo de los Santos, ocurrido en setiembre de 1973–, sostuvo que el objetivo de la reunión fue presentarle el “eje principal” de su “denuncia”, que es lo que consideran “una situación arbitraria en el procesamiento” de sus familiares. 
 Flores destacó la receptividad del presidente en la reunión: “Ayer nos atendió el Estado, nos atendió la República, la democracia que encarna el presidente de la República. Nos escuchó atentamente, se mostró comprensivo, entendió”, dijo. 
 En el encuentro también le informaron a Lacalle que denunciarán al Estado uruguayo ante Naciones Unidas “y preparando una batería de denuncias contra el Estado a nivel local”. 
 A su vez, este encuentro se enmarca en una ronda de audiencias que la organización inició en noviembre con el fiscal de Corte, el ministro de Defensa Nacional, la Suprema Corte de Justicia –que no los ha recibido– y con la Comisión de Constitución y Legislación del Senado.
 Recordemos que todavía está en ciernes un proyecto presentado por el partido de extrema derecha Cabildo Abierto, también conocida como “Ley Manini” que pretende otorgarle prisión domiciliaria a los presos de más de 65 años de edad y que comprende a los de Domingo Arena, condenados por delitos de lesa humanidad. 
 Consultado sobre el encuentro, el integrante de la Comisión de Derechos Humanos del PIT-CNT, Raúl Olivera, dijo al recibirlos “de alguna manera el presidente está avalando que el Estado uruguayo tiene presos políticos”, lo que calificó como un hecho “grave” que “va de la mano de los dichos de [los senadores de derecha] Bianchi y Manini”.
 Mientras tanto, Elena Zaffaroni, integrante de Madres y Familiares de Detenidos Desaparecidos, criticó la forma de autodenominarse del grupo: “Que todos los denominen presos políticos porque la asociación se llama así es una vergüenza, porque no son presos políticos, no están ahí por sus ideas, están por sus acciones, están por sus delitos, los más aberrantes delitos que se conocen”. 
 “Sería bueno una señal del presidente que aclare esto: la Justicia es la Justicia, punto. Estamos en un régimen democrático. Tiene fallas, lo que quieras, pero la Justicia les dio todas las garantías”, agregó Zaffaroni. 
 Prisión domiciliaria para represores, organizaciones de familiares de represores acusando que en Uruguay hay presos políticos cuando fueron sus propios familiares los que torturaron, secuestraron, violaron, asesinaron y cometieron demás vejaciones a compatriotas por pensar distinto.
 La teoría de los dos demonios, la que dice que hubo una guerra entre el Ejército y la guerrilla tupamara, donde el pueblo quedó en el medio, olvida que no solo se combatió a los tupamaros, sino a sindicalistas, estudiantes, obreros, gremialistas y cualquiera que se opusiera al proyecto económico que debía implementarse a sangre y fuego, en nuestro país y en todo el Cono Sur. 
 La teoría de los dos demonios es miope, hemipléjica de análisis de la realidad y cínica. Hoy se encuentran en el gobierno los que siempre pidieron dar vuelta la página, no mirar atrás, perdonar, olvidar y no tener ojos en la nuca con respecto a temas de terrorismo de Estado. Pero se reúnen y gobiernan en conjunto con apologistas de las botas y los crímenes de lesa humanidad.
 Si no los despeina el viento, los va a despeinar la historia, decía Mario Benedetti. 

 Nicolás Centurión. Licenciado en Psicología, Universidad de la República, Uruguay. Miembro de la Red Internacional de Cátedras, Instituciones y Personalidades sobre el estudio de la Deuda Pública (RICDP). Analista asociado al Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE)

«Nunca hubo en Uruguay un incendio de las proporciones que tuvimos»

Entrevista a Mónica Riet, corresponsal de 'Resumen Latinoamericano' en Uruguay 

 Entrevista sobre la actualidad política social de Uruguay. 

 M.H.: Te dejo la libertad para que nos cuentes cómo empezaron y terminaron el año en Uruguay. Con el próximo referéndum el 27 de marzo respecto de la Ley de Urgente Consideración (LUC) y también una cierta, al menos desde mi punto de vista, y me gustaría conocer tu opinión, recuperación del Frente Amplio. 
 M.R.: Pensaba también contarte sobre los últimos acontecimientos que vivimos a partir del 29 de diciembre, hasta el 17 de enero, porque son eventos históricos que han conmocionado a toda la sociedad del Uruguay y que dejan al descubierto una cantidad de facetas de lo que es el modelo económico que se está llevando adelante. Con esta idea del Estado empobrecido y minimizado que ha dejado a la población verdaderamente indefensa frente a una cantidad de eventos climatológicos extremos que hacía 60 años no sucedían en nuestro país. 
 M.H.: Un récord de incendios. 
 M.R.: Sí, eso es histórico, nunca había habido en Uruguay un incendio de las proporciones que tuvimos. Empezó el 29 de diciembre alcanzando su máximo histórico el 1° de enero. Son los típicos incendios del modelo forestal, pero acá no se tenía experiencia de eso. Se constató ante esa situación que no había ningún tipo de previsión, que no se les exige a las grandes empresas forestales como UPM tener una cantidad de condiciones y de infraestructura que normalmente en otros países se les pide, en Chile, Brasil, supongo que en Argentina también. Están obligados a proveerse de agua para poder abastecer a los helicópteros. Se usa mucho el transporte aéreo para controlar este tipo de incendios. Es conocido en otros países, pero acá nos agarró de sorpresa. A la gente sobre todo. 
 Hay pueblos que están rodeados de forestación, donde vive en general gente sumamente humilde y que fue tomada absolutamente de sorpresa. Sus casas están a escasos 100 metros de las masas de forestación inmensas que se extienden por kilómetros y kilómetros y nunca habían experimentado algo así desde tan cerca. Estuvieron a punto de perderlo todo, muchos por supuesto perdieron no solo áreas de campo sino animales, caballos, vacas, que no pudieron sacar a tiempo y también tuvieron conflictos con las forestales que no les abrieron las porteras para pasar por sus campos para llegar de manera más inmediata a los lugares críticos. 
 En estos 18 días se desarrollaron temperaturas extremas históricas en Uruguay, venía ya cursándose una crisis hídrica gravísima que esto, como suele suceder y que tenemos claro ya por el tema de la forestación, en particular del eucalipto, con falta de agua para consumo humano, para consumo de los animales y, por supuesto, para el riego y todo tipo de plantaciones. 
 Ni hablar de que la soja sufrió particularmente esto. Ya veníamos en una alerta agropecuaria, cuando nos toma de sorpresa esta elevación extrema de la temperatura, también de vientos, que forman un combo que lleva a estos incendios que desconocíamos. Los pobladores decían que se formaron tornados de fuego, corrientes que se elevaban varios metros. Todo un fenómeno que acá no se conocía. Además el viento cambiaba de orientación y expandía para ambos lados el fuego de una manera acelerada, que lo hacía imprevisible.
 M.H.: Dos cuestiones respecto de esto, porque evidentemente hay una reasignación de tareas en el mercado mundial de Uruguay, que era una pradera históricamente. Mencionás también el tema de la pérdida de la calidad y la cantidad del agua. Yo recordaba, leyendo respecto de esta situación, que cuando yo era niño, uno de mis tíos me llevaba a veranear a Colón en nuestra provincia de Entre Ríos y una de las cosas que me llamó siempre poderosamente la atención era ese río Uruguay transparente donde uno ingresaba al agua y se podía ver los pies. Cosa que no sucedía con los ríos conocidos por nosotros como el Paraná o el Río de la Plata. Supongo que eso ya no debe ocurrir más. 
 M.R.: No, incluso en estos días han publicado fotos de ríos que desembocan el en Uruguay, el Río Negro puntualmente, que es donde se ubica la nueva planta de UPM. El Río Negro está completamente seco en este momento, y la parte viva está completamente contaminada de cianobacterias, verde, no se puede ver nada a través. A partir de ese estado de contaminación se va a empezar a producir. Es inimaginable, porque en primer lugar ni siquiera va a poder tener un funcionamiento continuo. 
 Hay unas cláusulas del contrato que se firmó con UPM que dice que Uruguay está obligado a mantener, independientemente de las condiciones del clima, como si fuera un tema de voluntad de gobierno, un flujo de equis cantidad de miles de mililitros de agua sin interrupción y si no se da, lucro cesante. Son cosas de locos. Esa amenaza sobre la cabeza. 
 Este modelo deja a la luz, como decían algunos productores muy lúcidos, cómo podemos pensar los 4 millones de hectáreas que están declaradas de prioridad forestal, cómo podría ser el Uruguay cuando eso suceda, si es que sucede, si es que van a seguir indefinidamente hasta completar los 4 millones de hectáreas de eucaliptus, si ahora sólo tenemos un millón de hectáreas y tenemos estos problemas con el agua, con los suelos y con los incendios. Imagínense esto por cuatro. Cuando el Estado y la gente se vio sumamente superada.
 Por supuesto el Estado raquítico, todo el mundo empieza a quejarse porque nadie quiere poner la cabeza como responsable de una situación tan grave. La Asociación de Bomberos diciendo que hace años que vienen pidiendo más personal, más maquinaria, más todo. Son los momentos en donde la gente queda absolutamente desarmada, pierde todo. Respecto a eso el gobierno dijo que iba a reparar las pérdidas, veremos. Pero se generó una gran movilización de productores y habitantes de la zona que se han organizado y le están exigiendo al gobierno.
.Referéndum: Búsqueda publicó una nueva encuesta que le da un 49,4% al Sí 
 M.H.: También te preguntaba por el referéndum el próximo 27 de marzo. 
 M.R.: Falta un poco más de un mes. Han salido algunas encuestas, en principio las que habían publicado hasta noviembre no eran positivas para nosotros, o sea, para quienes queremos derogar los 135 artículos de la LUC. Y la última que salió finalizando diciembre, de una consultora poco conocida llamada “Nómade” que salió publicada en Búsqueda, que es un semanario prestigioso pero de derecha, publica una nueva encuesta que le da un 49,4% al Sí, a aquellos que queremos derogar. Casi un 50% y un 42% a quienes quieren mantenerla y un poco más de 8% de gente indecisa. 
 La conclusión es que en cualquier caso, incluso las encuestas anteriores que eran negativas para nosotros, hay una correlación entre quienes defienden y quienes quieren derogar, con lo que fue la votación última a nivel presidencial, que en segunda vuelta hubo casi un empate técnico, donde termina ganando la derecha. Pero este empate técnico se sigue visualizando a través de esta intención de votos y creo que nos vamos a mantener con el corazón en la boca hasta último momento, porque los que van a definir son los que hoy por hoy se muestran indefinidos, es la gente menos informada, entonces es todo un desafío.
 Ya se ha planeado de parte de las organizaciones por el Sí, tanto del PIT-CNT y el Frente Amplio y todas las organizaciones sociales, lanzar este próximo fin de semana en barriadas, el puerta a puerta, recorrer las ciudades, tanto de las capitales como de otras ciudades. Y, por parte del gobierno, que está defendiendo la LUC, también una serie de reuniones que se empezaron a realizar ahora, porque acabamos de salir de las fiestas de fin de año donde hubo un parate de toda la actividad política. 
 Así que están corriendo los plazos hacia el 27 de marzo y no tenemos un panorama claro de lo que ocurre. Yo tiendo a pensar que también depende mucho de lo que siga pasando a nivel económico, del empleo y de los errores que pueda cometer el gobierno o el Frente Amplio. Me preguntabas por la capacidad de recuperación del Frente Amplio. Frente Amplio: se ve la presencia de los comités de base y de la militancia que antes no la veías 
 M.H.: Había notado en la elección interna del frente una recuperación después de la última elección nacional.
 M.R.: Sin duda alguna. Primero la patriada que se mandó la gente que salió a esa segunda vuelta a votar, sin organización, gente que estaba peleada, divorciada de la estructura frenteamplista. Todo eso zafó la paliza de la primera vuelta en la que la derecha había tenido diez puntos de diferencia sobre el Frente. 
 Después de eso promedió un largo período en que las cosas no cambiaron en ese divorcio, hasta que la base recoge las 800.000 firmas para el referéndum y llamó la atención el nivel de seriedad con la que se tomaron las firmas, quedaron decenas de miles de firmas sin inspeccionar porque ya se había llegado a la base de lo requerido. Y eso en plena pandemia.
 A partir de ahí creo que hay un proceso como el que mencionás, donde el Frente Amplio convoca a los comités de base y se empiezan a reorganizar masivamente. Pude verlo personalmente, yo estuve en la organización de la convocatoria por el “Sí” en donde yo vivo que abarca una jurisdicción muy importante de muchos barrios. Entonces se ve la presencia de los comités de base y de la militancia que antes no la veías, y la gente que empezó a retomar banderas, una identidad. Basadas en esas patriadas que se hicieron, en las que la gente retoma un orgullo de ser, identidad, garra. Esa es la foto del momento. 
 Hay encuestas a nivel político, pero los números reflejan igualmente esa paridad que te dije, porque desgraciadamente hemos llegado a una situación en donde la derecha despertó e involucró a mucha gente que no estaba involucrada directamente y eso se mantiene. El discurso de la seguridad que embandera la LUC es un tema que ha pegado muy fuerte en mucha gente. Es el gran tema de campaña de ellos. También hay militantes de las huestes por el “Sí” que criticamos el embanderamiento que ha hecho la estructura política del Frente respecto del referéndum. 
 Porque los referéndums siempre trascendieron a los partidos políticos, de hecho hay colorados y hay blancos que conforman el gobierno que están por el “Sí” y se trata de poder llegar a sectores que están hoy y que se vincularon por uno u otro tema a la coalición de gobierno, esa disputa está y cada vez se dificulta más la disputa por el relato histórico. Hay una grieta que muchos quieren negar, algunos con pánico como Mujica, dicen que acá no hay grieta, que no es como en Argentina. Pero la realidad dice otra cosa, la realidad muestra que se ha instaurado el odio, que antes no existía de esa forma, que es muy parecido a lo que pasa en Argentina, y un discurso restaurador como nunca antes habíamos sentido. 
 Y que como ellos tienen una centralización tan grande de los medios de comunicación, fenómeno que nosotros no habíamos vivido a ese nivel, tienen una prédica muy constante y que permeabiliza a todos los sectores sociales. Yo creo que es muy fuerte, porque más allá de que son 475 artículos que tocan una cantidad de temas diversos, todo eso tiene un trasfondo filosófico que está enfrentando a dos sectores ideológicos de la población uruguaya que hoy se podría decir que se identifican más como izquierda o derecha. Ese es un fenómeno nuevo para nosotros. 
 M.H.: Días atrás leía sobre la situación de los niños nacidos en Haití, de padres de las fuerzas de la MINUSTAH. Recuerdo que años atrás cuando visité Uruguay y compartimos allí la visita del senador haitiano, Moise, uno de los temas fuertes que se trataron a nivel del entonces presidente Mujica y el ministro de Relaciones Exteriores, Almagro, tenía que ver con el involucramiento de los soldados uruguayos en la violación de niños y ahora este informe que se ha conocido menciona a las fuerzas de ocupación uruguayas como las mayores responsables de las violaciones y de los nacimientos de niños en Haití.
 M.R.: Es un reclamo de un abogado que representa a las víctimas, mujeres haitianas que fueron abusadas desde el punto de vista de que fue abusada su vulnerabilidad económica y de toda índole, gente que está pasando hambre y los soldados que ofrecían un plato de comida por sexo. A mujeres y a niños.
 Estas mujeres que en su momento además muchas eran adolescentes y ahora son mujeres, tienen hijos, y están reclamando las pensiones alimenticias correspondientes. No es una demanda nueva, es una demanda instalada hace tiempo. Todo el mundo conoce ahora lo que es la situación de Haití, estas personas están desesperadas, tienen a dónde ir a reclamar porque tienen hijos de padres que viven en otros países que tienen otro nivel de ingresos y que hay leyes que determinan la responsabilidad respecto de esos hijos. 
 Entonces están apelando a lo que hay, a las reparaciones, a lo que ellos tienen muy integrado, reparaciones de todo tipo por todo lo que se le ha causado a ese pueblo. El ministro Javier García no quiso ni contestarle al abogado. Ellos se amparan en las leyes de la ONU y EE UU que dicen que las tropas de la Minustah tienen inmunidad.
 A propósito de eso hubo un sindicato, Fenapes, de profesores de secundaria, que hace una declaración a través de Twitter relacionando el tema de la LUC con este tema, planteando que hay que votar contra la LUC para que la gente no sea ignorante, para que los miembros de las FF AA no sean tan ignorantes y no asuman actitudes de abuso, etc. Hacen mención a la situación en Haití. Eso ocasionó que el ministro de Defensa, Javier García, hiciera una denuncia penal al sindicato Fenapes y toma a dos personas que aparecen como representantes, porque no lo puede hacer contra la asociación, lo hace contra dos personas; juicio que quedó pendiente, que va a ser retomado luego de la feria judicial, porque esto fue en diciembre y hasta febrero estamos en feria. Pero que está pendiente y Fenapes debe presentarse para salvar sus responsabilidades respecto a los dichos que hicieron. Esto para que veas el nivel de persecución que hay. Cualquier cosa que un sindicato declare es inmediatamente cuestionado, judicializado, son acusados de cometer delitos. 
 M.H.: En un contexto donde hay una reactivación de la lucha sindical ¿no? 
 M.R.: Sí. También eso. En este momento tenemos la huelga de los bancarios, que viene de lejos. Son los bancarios del Banco República, el más importante a nivel estatal. Y es un banco que el gobierno del Frente empezó a privatizar y luego este gobierno como a todas las demás cosas, ha profundizado y acelerado. 
 Entonces una de las cosas que se notan a nivel de todo el Estado, es la falta de personal, no toman personal, la gente se va jubilando o retirando y no hay reposición y el personal actual no puede cubrir los servicios mínimos. Ahora los bancarios del BROU están haciendo una serie de paros, por ejemplo, el mes pasado no repusieron billetes en los cajeros de toda la costa, donde está lleno de turistas. Buscan a dónde pegar, han endurecido la lucha. Los bancarios están planeando una marcha a Punta del Este. Fue en el gobierno de Jorge Batlle, en el último gobierno colorado antes de que asumiera en Frente Amplio en 2005, que era una situación de pobreza y miseria tremendas, cuando se cayeron los bancos; en ese momento hubo dos marchas a Punta del Este, una del PIT-CNT y otra de FUCVAM, que fueron gloriosas, movilizaron a todo el movimiento sindical de todo el país, y la gente a lo largo del camino, no solo en las ciudades y los pueblos, a lo largo del campo salió la gente con carteles. Yo estuve y saqué fotos, la gente lloraba a los costados del camino porque se identificaban.
 Hubo en la previa todo un desafío del gobierno que le decía al PIT- CNT que no podía hacer la marcha, le prohibió ir a Punta del Este. Prohibición que ojo, ya la había establecido el Frente Amplio antes. Vergonzoso. Había establecido una norma que decía que podés entrar a Punta del Este en verano si tenés determinado aspecto que queda librado a la persona que te detenga. Tanto aquel gobierno de Batlle, como este gobierno lo ha retomado. 
 Así que esta marcha nueva de los bancarios está planteada en esos términos, de confrontación, porque justamente la LUC prohíbe todas las expresiones de la lucha sindical. Están prohibidos los cortes de calle, inclusive los enlentecimientos para entregar volantes o hablar con la gente. Cualquiera de esas cosas que hagas ya te mandan a la Guardia Nacional a sacarte. 
 A fin de año en el puerto hubo otra situación de confrontación con la Guardia Metropolitana. Pasó eso, cerraron por un rato una de las puertas del puerto por sus reivindicaciones, una sentada, todo pacífico. Ahora ni eso, estás violando la LUC entonces es un delito. Con la vigencia de la LUC cualquier expresión de lucha está prohibida. Ellos dicen que hay derecho a expresarse, pero es verbalmente, poner un cartelito o una bandera pero nada que sea una medida de fuerza que pueda generar una presión sobre la patronal o el gobierno. En esa relación asimétrica que tiene el trabajador con las patronales no le permite ninguna medida de fuerza. 

 Coronavirus: el mensaje es “no pasa nada”

 M.H.: Te pido un comentario respecto de la situación del Coronavirus. 
 M.R.: El coronavirus ha retomado de manera exponencial, como ha sucedido en todos los países y también en estos últimos días ha sido alarmante. La gestión ha cambiado y este puede ser uno de los errores que te mencionaba que al tomar el gobierno puede cambiar el apoyo de algunas personas que dieron muchísimo apoyo a la gestión de Lacalle en la primera ola del Coronavirus.
 Pero en diciembre tuvieron la oportunidad de gestionar de manera más inteligente y medida la apertura de fronteras y el turismo, pero están tan desesperados porque la economía funcione que han sacrificado todo eso. No hubo prácticamente coto a la apertura de fronteras, hubo fiestas de miles de personas en todo el Este. Eso no solo ha dado lugar a contagios, sino como decía un cardiólogo intensivista que criticó al gobierno muy inteligentemente, no solo es grave por lo que ocurrió esas noches, sino por el mensaje que está transmitiendo. Esas personas que estuvieron en esas fiestas, no van a esperar que otro organice, van a organizar otra fiesta porque el mensaje es “no pasa nada”. Esa era la gran equivocación que señalaba este médico que había estado en el drama de la primera ola y que resaltaba que faltó personal calificado, respiradores y medicamentos. O sea, que él estima que de los 6.000 muertos que hubo en la primera ola, la mitad podrían haberse salvado.
 En esta circunstancia entramos en esta segunda ola, donde no se han tomado las medidas que se tomaron en la primera, sino que se han abierto las compuertas y según él esto se había desmadrado. Así que los números al día de hoy, pasaron de dar por acabado el Coronavirus hace pocos días, teníamos cero o una muerte por día durante muchos días y semanas, no tengo los datos de hoy, pero el día domingo hubo 12.500 nuevas infecciones y ese mismo día Argentina tuvo 65.000, España 133.0000 y en México 143.000 pero todo esto en relación a la población de cada país y teniendo en cuenta que Uruguay tiene solamente 3 millones de habitantes, ese coeficiente es gravísimo. En este fin de semana tuvimos 29 muertos, veníamos de no tener ninguno. Esa es la situación del día de hoy.[1] 

 Mario Hernandez | 22/02/2022 

Nota: [1] Nota del editor: Se refiere a datos de hace un mes.