viernes, 10 de agosto de 2018

Movilización por presupuesto




Convocados por la Intergremial universitaria y por la Coordinadora de Sindicatos de la Enseñanza del Uruguay (CSEU) estudiantes, docentes y funcionarios se movilizan en reclamo de un presupuesto digno para la educación

Desde la explanada de la Universidad docentes, funcionarios y estudiantes se movilizan en rechazo a esta rendición de cuentas que incumple lo prometido por el Frente Amplio de llegar al 6% para la educación.
La intergremial universitaria, integrada por sindicatos docentes, no docentes y estudiantes ha denunciado que con la Rendición de Cuentas que plantea el gobierno se estarán otorgando alrededor de 430 millones de pesos, es decir que se esta contemplando solo el 15% de lo reclamado por la Universidad.
En los trabajadores (docentes y no docentes) estas partidas permitirían un magro aumento salarial (alrededor de 900 pesos en el sueldo de un funcionario de la Universidad) y se estaría incumpliendo las promesas de las autoridades de llegar al equivalente de 10 BPC para el salario de ingreso.
Con esta rendición de cuentas se están postergando las necesidades del Hospital de Clínicas, donde hace pocas semanas cesaron a trabajadores, en su mayoría mujeres y también implica continuar con las restricciones en la política de becas, por lo cual muchos estudiantes ven peligrar la continuación de sus estudios.
En el día de hoy los estudiantes de Bellas Artes ocuparon la Facultad reclamando el 6% y para mañana los trabajadores nucleados en Affur ocuparán la Facultad de Derecho.
Cuando aún se trata en el parlamento la Rendición de Cuentas se hace necesario discutir un plan de lucha de forma democrática por trabajadores, docentes y estudiantes, que unifique las luchas e imponga al gobierno un presupuesto justo para la educación
Plata para un presupuesto digno hay si se deja de pagar la deuda externa y se tocan los intereses de los sectores más ricos de la sociedad, gravando con impuestos las grandes fortunas, a la gran propiedad de la tierra, a la renta financiera, a la usura y a las grandes inversiones de empresas multinacionales.

LID

jueves, 9 de agosto de 2018

Los partidos del clero rechazan el aborto legal, una movilización gigantesca lo refrenda en las calles




Durante el día de hoy, los voceros y opinadores enemigos del aborto legal presentaron a la sesión del Senado –que terminó con el rechazo de la media sanción por 38 votos a 31– como una jornada signada “por un debate sano y abierto”. De este modo, quisieron embellecer la conspiración que precedió al pretendido “debate”, y que se urdió en las oficinas de los obispos y del propio Vaticano. Apenas se votó el proyecto en Diputados, arrancado por una gigantesca movilización popular, comenzó un encarnizado operativo contra la ley, que tuvo como protagonistas a la Iglesia y al núcleo duro de los principales partidos del régimen, tanto los de gobierno como de oposición. En medio del derrumbe económico y el ajuste, la Iglesia ofrecía sus oficios de “contención” social frente a la escalada fondomonetarista. A cambio, exigía frenar este derecho crucial de las mujeres trabajadoras. Pero este pacto terminó sacando a la luz algo que no es novedoso: el compromiso de hierro que une a los partidos del régimen con el clero. Bloque por bloque, se fue enhebrando la mayoría precaria –pero suficiente– para frustrar por ahora el derecho al aborto legal. La pretendida “apertura” de Macri al debate mostró su verdadero rostro en la figura de Michetti, fogonera de las movilizaciones y pronunciamientos antiabortistas –generosamente regadas con recursos económicos. En el radicalismo, donde suelen abundar las alusiones a la “democracia” y al “laicismo”, también abundaron los senadores que cerraron filas con el clero. Varios pejotistas, a su turno, rechazaron la ley por considerarla un “avasallamiento a las facultades de las provincias”. No se quejaron, en cambio, de los “pactos fiscales” a medida del FMI y del gobierno central, que liquidan los recursos de la educación o la salud públicas del interior para pagar la deuda externa.
Pero las brutales limitaciones de los partidos capitalistas se pusieron de manifiesto incluso entre quienes votaron a favor, sólo bajo la presión del enorme movimiento de lucha que arrancó este debate. El caso más claro es el de Cristina Fernández de Kirchner, quien justificó su ninguneo de 12 años al aborto legal con el argumento de que este reclamo… era “novedoso”. Más grave aún, la ex presidente llamó a buscar “alternativas” a la ley rechazada. En vez de convocar a la lucha por la victoria del aborto legal, pidió un compromiso con los antiderechos, un pacto que sólo podría prosperar a costa de cercenar sustancialmente la reivindicación del aborto legal.
Pero no fue el Senado mediocre y clerical el protagonista de la jornada de hoy: del otro lado del recinto, se desplegó una movilización gigantesca, que desafió a la lluvia y al frío y que superó a la ya extraordinaria gesta del 13J. Esa convocatoria se replicó en Córdoba, Rosario y todas las capitales y pueblos del país, sin excepción. La pretensión de mostrar una Plaza Congreso “dividida” por dos marchas similares terminó derrumbada por los propios datos oficiales: fuentes de la propia policía estimaban que la proporción entre la `marea verde´ y los celestes clericales era de 7 a 1.
El rechazo del Senado es el rechazo a una enorme conquista popular que fue reclamada por una prolongada y creciente movilización. Pero a la vez, acrecienta el abismo entre el pueblo explotado y los partidos del régimen. Sobre esta base, el enorme movimiento de lucha por el aborto debate los pasos a seguir. Ese movimiento extraerá todas las conclusiones políticas planteadas, y ampliará su campo de acción en estrecha relación con todos los agravios –despidos, precarización, tarifazos– que el mismo Estado y los mismos partidos clericales consuman cotidianamente contra los trabajadores.

Marcelo Ramal

A 85 años del concordato entre el Vaticano y el régimen nazi




La doble moral de la Iglesia Católica.

En medio de los debates por la conquista del aborto legal, la Iglesia se ha erigido como el principal enemigo de este derecho adjudicándose una supuesta bandera en defensa de “la vida”. La impostura de los autodenominados “pro vida” es doblemente perversa porque la Iglesia católica se ha bañado de sangre a lo largo de su historia desde tiempo inmemorial. La cruz y la espada fueron de la mano aplastando civilizaciones enteras de las que hoy apenas quedan rastros. Entre tantos hitos de una historia plagada de crímenes y abusos, uno de los más destacados es su complicidad con los regímenes fascistas que se cobraron millones de vidas en Europa. El pasado 20 de julio se cumplió el 85 aniversario de un histórico pacto internacional que firmaron el Vaticano y el nazismo en el marco de una alianza sin la cual Hitler no hubiera podido consolidar su poder. Al igual que Cristo, la Iglesia Católica tiene que cargar con una cruz muy pesada. En este caso, la de su propia historia siniestra.

´El concordato´: un pacto criminal contra la clase obrera

El 24 de marzo de 1933 se debatió en el Reichstag (parlamento alemán) la Ley Habilitante, oficialmente llamada “Ley para remediar la miseria del pueblo y del Reich”. Esta ley otorgaría plenos poderes a Hitler, con los cuales buscaba imponer una derrota aplastante al proletariado, movilizando a su base social, la pequeña burguesía alemana, a una guerra civil sin cuartel contra la clase obrera. Los nazis y sus aliados contaban con más del 50% de los votos de los diputados, pero necesitaba 2/3 para poder aprobar la ley. El Partido Comunista no participó de la sesión ya que a raíz del incendio del Reichstag, realizado por los propios nazis unos meses antes, todos sus diputados habían sido arrestados y enviados a campos de concentración, junto con algunos de los socialdemócratas. Fue entonces cuando Hitler abrió una negociación con el partido del clero, llamado Zentrumspartei (Partido del Centro), liderado por el sacerdote Ludwig Kaas, agente del cardenal Pacelli (futuro Papa Pío XII) para obtener los votos que le permitirían llevar a cabo su política criminal.
Finalmente, todos los diputados del clerical Partido del Centro votaron a favor de la Ley Habilitante y desde entonces el régimen nazi desató un ataque sin límites a todos los derechos democráticos, políticos y sindicales que quedaban el pie en Alemana para resistir al nazismo. Suele considerarse esta ley como el inicio de una escalada que terminará con la carnicería de la Segunda Guerra Mundial y con los campos de concentración más atroces de la historia. A pocas semanas de este acuerdo entre la iglesia y el nazismo a propósito de la Ley Habilitante, el 20 de Julio de 1933 el Vaticano y el gobierno de Hitler, en plena persecución contra la clase obrera alemana, llegaron a un acuerdo en Roma, conocido como el Reichskonkordat (oficialmente Concordato entre la Santa Sede y el Reich alemán) que significó una lavada de cara internacional de un régimen que estaba cometiendo los peores crímenes puertas adentro.

Con Dios y con los fascistas

El Vaticano ya contaba con antecedentes en la realización de pactos con regímenes de tipo fascistas. En 1929, bajo la jefatura del papa Pío XI, firmó el famoso Pacto de Letrán con Benito Mussolini. Con este acuerdo la Iglesia católica obtuvo la fundación de la Ciudad-Estado del Vaticano, tal como existe hoy, dando fin a la larga controversia de la Questione romana. También obtuvo el reconocimiento del catolicismo como única religión oficial de Italia, aumentaron los subsidios del Estado a la Iglesia, se eliminó la legislación laica y los crucifijos se volvieron a fijar en todas las escuelas. Mussolini, otrora ateo, colocó a seis sacerdotes en los ministerios de su primer gabinete y llevó a cabo un saneamiento de las finanzas del Vaticano con el rescate al Banco di Roma que se encontraba en bancarrota. La Iglesia mantuvo una participación activa en el gobierno fascista y, por supuesto, sirvió de manto ideológico y justificación divina para los abusos y asesinatos de Mussolini.
Con el concordato con el Reich alemán, la Santa Sede selló otro pacto de sangre desarrollando su política de colaboracionismo con los regímenes fascistas. El encargado de llevar a cabo dicho acuerdo fue el cardenal Eugenio Pacelli, , quien había sido arzobispo de Baviera (1917-20) y nuncio papal en Alemania desde 1920 a 1925. Pacelli era entonces el Secretario de Estado del Vaticano ,y como recompensa sería elegido en 1939 para ser el nuevo Vicario de Cristo, convirtiéndose en el Papa Pío XII. La iglesia otorgó una cobertura ideológica a la población alemana que marchaba al frente de batalla con la idea de que llevaban a cabo una “cruzada” contra el bolchevismo. Compartían con los nazis su odio hacia los judíos y hacia la revolución, muchas veces unidos en uno solo por el protagonismo de los judíos en la fundación de sindicatos y de partidos obreros en el siglo XIX.
En su encíclica Quadragesimo anno (1931), el Papa Pío XI condenó inequívocamente al comunismo y sostuvo que los principios del socialismo son incompatibles con las doctrinas de la Iglesia católica, así como también defendió la prohibición de las huelgas y la liquidación de los sindicatos, llevadas a cabo por el fascismo. La entrega de la Iglesia tanto al fascismo en Italia como al nazismo en Alemania, dos movimientos políticos sobre los que tenían poca ascendencia en su origen, venía de la importancia que tenían estos regímenes como último recurso para aplastar la revolución proletaria.
Al acercarse el final de la Segunda Guerra, el papa Pío XII, quien nunca olvidaría su experiencia como nuncio apostólico en Munich durante las revoluciones de 1919, comenzó a presionar por un compromiso de paz entre las potencias imperiales enfrentadas, en oposición a quienes pretendían una derrota total de Alemania, para evitar un nuevo levantamiento del proletariado alemán. Luego de la derrota de los países del Eje, muchos nazis aprovecharán los vínculos que habían estrechado durante largos años con la Iglesia católica para que Roma fuera su ruta de escape hacia los países latinoamericanos. La Iglesia también jugó un papel clave en la reconstrucción del Estado italiano de posguerra, recomponiendo una parte importante del aparato del Estado fascista, para evitar lo que parecía un inminente levantamiento de la clase obrera italiana.

“La iglesia se separa del Estado”

La estrecha vinculación del Vaticano con los gobiernos fascistas tiene como contrapartida su política hostil para con el Estado ruso que parió la revolución proletaria de 1917. Y no le faltaron razones. El 20 de enero de 1918 el Consejo de Comisarios del Pueblo presidido por Lenin lanzó un decreto sobre las asociaciones eclesiásticas que en su artículo 1 decretaba la separación de la Iglesia del Estado”. En su artículo 9, “la escuela es separada de la iglesia”; en su artículo 11 quedó prohibida “la recaudación forzosa de impuestos” por parte de la Iglesia y en su artículo 13, todos sus bienes “se declaran propiedad del pueblo”. A su vez, en el artículo 3 sostenía que “cada ciudadano puede profesar cualquier religión o bien no profesar ninguna. Todas las limitaciones de los derechos ligados al hecho de profesar la fe que sea o de no profesarla son abolidas”.
En el decreto sobre la protección de la salud de las mujeres del 18 de noviembre de 1920, el Comisariado del Pueblo de Salud y Justicia denunció que la prohibición del aborto en el mundo llevó a generalizar la práctica de abortos clandestinos “y ha hecho de las mujeres víctimas de charlatanes mercenarios y a menudo ignorantes, que hacen una profesión de las operaciones secretas. Como resultado, hasta el 50 por ciento de estas mujeres desarrollan infecciones en el transcurso de la operación, y hasta el 4 por ciento de ellas mueren”. Por eso, en el mismo decreto se resolvió “permitir que este tipo de operaciones [abortos] se practique libremente y sin ningún cargo en los hospitales soviéticos, donde las condiciones necesarias para minimizar el daño de la operación estén aseguradas”.
Como contrapartida, el papa Benedicto XV realizó en 1920 una declaración (motu proprio) llamado Bonum Sane, donde condenó expresamente el comunismo y advirtió contra el advenimiento “de una república universal basada en el principio de la perfecta igualdad entre los hombres y en la comunidad de bienes, república en la que hubiesen desaparecido las diferencias entre las naciones y en las que no se reconociese ya autoridad alguna del padre sobre los hijos, del Estado sobre los ciudadanos ni la de Dios sobre la sociedad de los hombres”. Inmediatamente a la revolución, el Vaticano comenzó a tejer vínculos diplomáticos con los Estados limítrofes con Rusia (Finlandia, Polonia, Lituania, Estonia, Letonia, etc) con el fin de crear un muro de contención y aislamiento de la Revolución Rusa del resto de Europa. El Estado soviético y el clero, sin embargo, comenzaron nuevamente a colaborar bajo el régimen stalinista, tanto con la iglesia ortodoxa en Rusia como con la católica en la ocupación de Polonia, y el aborto legal fue abolido en 1936 con un decreto de Stalin.

Aborto legal, seguro y gratuito

El marxismo ha supeditado su lucha contra los prejuicios religiosos a la lucha por el socialismo, porque la emancipación material de los hombres y las mujeres es la base de su emancipación ideológica. Con ese espíritu la Revolución Rusa decretó la libertad de culto religioso, al mismo tiempo que separó a la iglesia del Estado y comenzó una intensa labor educativa sobre la clase obrera para promover el ateísmo. Esa es la razón por la que el Vaticano tejió alianzas con los regímenes más sanguinarios y brutales que jamás hayan pesado sobre las cabezas de la clase obrera: porque la explotación material de ser humano es la base de su enajenación mental. En momentos en que las mujeres, en nuestros días, están luchando por sus derechos, la Iglesia se encuentra desatando toda su fuerza contra esta pelea. La conquista del aborto legal, seguro y gratuito será un enorme paso en la lucha por la emancipación material y mental de la humanidad.

El Be

Solidaridad en Uruguay con la lucha por el aborto legal en Argentina




Cientos de personas se acercaron a la embajada argentina en Montevideo en apoyo a la lucha de las mujeres argentinas por el aborto legal, seguro y gratuito.

Respondiendo al llamamiento por el pañuelazo internacional por el aborto legal en Argentina cientos de personas se convocaron en una vigilia las inmediaciones de la Embajada argentina en Montevideo mientras se vota el proyecto en la Cámara de Senadores del país vecino.
La convocatoria fue impulsada por la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito de Argentina llamando a la concentración en las embajadas de los distintos países.
La agrupación de mujeres Pan y Rosas de Uruguay participó activamente de la movilización para que llegue el apoyo y solidaridad con la lucha que llevan adelantes las mujeres argentinas para que el proyecto que hoy se está votando en la cámara de senadores sea ley.

La Izquierda Diario Uruguay

miércoles, 8 de agosto de 2018

Sanidad Cuba vs USA.




Sanidad Cuba vs USA. Fragmento del documental Sicko de Michael Moore, donde unos ciudadanos estadounidenses buscan solución a sus enfermedades en la isla caribeña.

martes, 7 de agosto de 2018

Lava Jato: una operación judicial para elegir a dedo al presidente de Brasil




La operación Lava Jato es la más completa y golpista pieza de intervención política en la historia reciente de Brasil. Sus métodos y procedimientos, llenos de arbitrariedad y casuismos, tenía, como se hace evidente en este momento, un objetivo predeterminado: digitar quién se va a sentar en la silla presidencial.

Cada paso de la mediática operación, desde 2013 a esta parte, condujeron a un solo punto culminante del ataque: encarcelar arbitrariamente a Lula e impedir el derecho de la población a votar a quién quiera. Un derecho que debe ser defendido incondicionalmente, incluso ante un programa de conciliación de clases como el propuesto por el exmandatario y el PT, que contribuyó a abrir camino a los actuales golpistas.
La causa del Lava Jato trabaja para digitar quién se sentará en la silla presidencial, para profundizar y consolidar lo que ha sido conquistado por la burguesía con el golpe institucional y su continuidad. Para ello, la principal apuesta en este momento es abrirles camino a figuras firmes y confiables, como el actual gobernador de San Pablo, Geraldo Alckmin. Este hecho es cada vez más evidente.
Alckmin es "puerto seguro" para los empresarios y ha recibido todos los aplausos de la bolsa de valores. Promete terminar con el Ministerio de Trabajo, armar a los latifundistas, privatizar todas las empresas estatales, imponer una reforma previsional para que los brasileños trabajen hasta la muerte y terminar con la enseñanza superior pública gratuita.
El nombramiento de Ana Amélia como vice le da crédito al “tucano” (como le dicen a los partidarios del PSDB del expresidente F.H. Cardoso) para intentar incorporar mejor parte del programa del reaccionario y ultraderechista Jair Bolsonaro, quien sigue liderando las encuestas que excluyen a Lula.
La decisión de nombrar como vice de Bolsonaro a uno de los más renombrados generales de la reserva, Antonio Hamilton Mourão, quien admitió la posibilidad de intervención militar, implicará una renovada presión hacia la derecha sobre Alckmin y cierta fuerza de Bolsonaro en las Fuerzas Armadas.
¿Cómo un candidato insulso, como Alckmin, y con un programa impopular puede ganar las elecciones? Con las manos y la ayuda del poder judicial y los medios. Solo así.
Las elecciones están amañadas de antemano. los límites del sufragio bajo el capitalismo estará aun más limitado para garantizar que el tucano miembro de la reaccionaria congregación católica Opus Dei dirija toda la agenda de ataques a los trabajadores y subordinación al imperialismo, para profundizar y consolidar lo que ya fue conquistado por el golpe, prescindiendo del papel de Lula en el régimen.
El PT intentó mostrar a la burguesía que conduciría ataques, poco antes de la prisión de Lula. La senadora Gleisi Hoffmann, presidenta del PT, defendió en varias entrevistas una reforma previsional, pero el nivel de ataques deseado por los empresarios es superior, y para eso entra en acción la operación Lava Jato.
La Lava Jato y la actuación de la Corte Suprema (STF) no tiene nada que ver con el combate a la corrupción o con la justicia. Los medios no tienen nada que ver con la información y la verdad. Son órganos políticos a los que nadie votó.
Los procuradores, los jueces y los medios presentan la operación Lava Jato como la “mayor operación contra la corrupción de la historia”. Nada más lejano. Todo y cualquier delator que ofreció alguna denuncia contra Lula está suelto y de vuelta en su mansión. Cada caso que remotamente tocara intereses imperialistas fue dejado de lado y todo el cuerpo de evidencias contra integrantes del PSDB y en particular contra Geraldo Alckmin, bautizado “El Santo” en el departamento de propinas de Odebrecht, se lo dejó caducar o fue archivado.
La operación se condujo en contradicción con las leyes vigentes, con el aplauso y participación de los medios. Escuchas ilegales, filtraciones de información, delaciones y prisiones sin juicio fueron parte de su modus operandi. Otra parte fue su “sintonía fina” con los medios para intervenir en momentos cruciales de la política.
En el final del gobierno de Dilma Rousseff los rumbos del país se encontraban en una encrucijada: el nombramiento de Lula como Jefe de Gabinete para que el PT condujese los ajustes que el “mercado” pedía o la prisión de Lula y la destitución de Dilma. A minutos del nombramiento del expresidente, el juez Sergio Moro ya tenía en manos escuchas ilegales de aquel exacto momento y en el mismo instante ya estaban al aire en la red Globo.
El mismo procedimiento se vio pocas semanas atrás cuando el juez Fraveto determinó la liberación de Lula y los comentaristas de Globo se preguntaban “qué hará Moro”. En el instante siguiente decían “urgente, recibimos aquí una decisión de Moro, que está de vacaciones en Portugal y acaba de ser expedida” y toda una sucesión de ilegalidades para mantener el líder de las encuestas en la cárcel de esa manera garantizar mejores chances para que Alckmin, "el Santo", tome por asalto el Palacio del Planalto y conduzca todas las privatizaciones, la reforma previsional y otros fines reaccionarios acordados con Washington, en la Bolsa de San Pablo (Bovespa) y en Curitiba.
Embolsando parte del dinero recuperado en las delaciones premiadas y acuerdos de indulgencia, el Ministerio Público se enriqueció y se sospecha que los propios procuradores y jueces mordieron parte del botín, como criticaba el juez Teori Zavacki antes de su misteriosa muerte.
La operación fue dirigida a objetivos políticos determinados. Eligió blancos partidarios y de la base económica brasileña de forma completamente arbitraria para echar luz a determinados esquemas y ocultar otros para siempre. Es así que tomó como blanco primordial al PT y los entramados de corrupción en Petrobrás, Eletrobras, Eletronuclear, astilleros y en la licitación de cazas Super-X.
Cada denuncia que involucraba a integrantes del PSDB fue archivada, y la propia selección de qué investigar tenía un objetivo claro: elegir a dedo a la presidencia de la República y atacar todo lo que remotamente señalara algún nivel de independencia con respecto a los monopolios imperialistas. Los principales blancos fueron la tecnología de punta: la transferencia de tecnología del Caza Super-X, el desarrollo del submarino nuclear, el desarrollo de navíos sonda.
Las decisiones del juez Sérgio Moro, el procurador Deltan Dallagnol y compañía visaron primero la destitución de Dilma, después la prisión de Lula y el impedimento de la población a votar su programa de conciliación con los empresarios y el imperialismo, que ya no era tolerable o deseable para un importante sector de empresario y el imperialismo.
La operación comenzó en Curitiba alrededor de un entramado de lavado de dinero en una oficina en estación de servicio. Tuvo como protagonistas un juez especialista en la Operación Manos Limpias (Mani Pulite) italiana, nombrado en comunicaciones secretas de Estados Unidos que se filtraron, como un defensor de los intereses estadounidenses.
Los intereses geopolíticos de determinados monopolios imperialistas se evidenciaron en distintos momentos, por ejemplo, en las acciones y cooperaciones ilegales con el FBI y el Departamento de Justicia norteamericano, o las críticas del partido de Angela Merkel de Alemania, pero el punto cúlmine es ahora.
Abrir el camino sacando a Lula, impidiendo el derecho de la población a votar a quien quiera, para elegir a dedo al próximo presidente del país y contribuir así para consolidar y avanzar en lo ya conquistado por la burguesía con el golpe y su continuidad. Para hacer frente al golpe hay que superar al PT por izquierda, construyendo una corriente militante en los lugares de trabajo y estudio.

Leandro Lanfredi
Trabajador petrolero | Rio de Janeiro

La Sudáfrica actual, un país pobre basado en el neoliberalismo

Nelson Mandela habría cumplido cien años el pasado 18 de julio. La Sudáfrica actual está llena de contradicciones fruto de las políticas neoliberales, de la corrupción y de los problemas heredados del apartheid y que todavía no se han solucionado.
Esperábamos en Italia a Irvin Jim, el cual ha sido desde 2008 secretario general de NUMSA (siglas en inglés de Sindicato Nacional Metalúrgico de Sudáfrica), el sindicato de los metalúrgicos fundado en 1987 y que representa a unos 400.000 miembros. Una persona acerca de la cual oiremos hablar más en los próximos años: Irvin Jim empezó a trabajar como limpiador en una fábrica en 1991 e inmediatamente se convirtió en un líder sindical que luchaba para garantizar la igualdad de derechos con independencia del puesto de trabajo de una persona. Rápidamente se hizo popular por rechazar aquellos compromisos que pudieran perjudicar a los trabajadores.
Venía a Italia a establecer o consolidar relaciones con la izquierda a consecuencia de la decisión del sindicato de convertirse en catalizador de la formación de un partido político. Se quedó para seguir la difícil situación de los trabajadores en ESKOM, la empresa eléctrica estatal, que está paralizando el país. La empresa está en crisis y propone a los trabajadores un ajuste salarial del 0 %, mientras que la inflación está al 7 % y han subido tanto el IVA como el combustible. Tres sindicatos, NUMSA, NUM (mineros, porque la electricidad se sigue produciendo a partir del carbón) y SOLIDARITY (que en general organiza a trabajadores afrikaner) empezaron las acciones de protesta el 16 de junio y siguieron ralentizando la producción de electricidad debido a lo inadecuado de las promesas subsiguientes; se está racionando la electricidad y todo esto ocurre en medio del invierno del hemisferio sur, con las inevitables consecuencias que ello tiene para los trabajadores y la población en general.
Entrevistamos a Jim e inmediatamente le pedimos que nos aclarara la situación de ESKOM: “La crisis empezó en 1996 con la introducción del marco GEAR (siglas en inglés de Crecimiento [Growth], Empleo [Employment] y Redistribución [Redistribution]), que exigía que el gasto público se mantuviera por debajo del 25 % del PIB, unas políticas neoliberales que sometieron al país al modelo promovido por el Fondo Monetario Internacional (FMI), el Banco Mundial (BM) y las agencias de calificación. Empezó la privatización de los activos públicos, mientras que se aseguraban de que las empresas que no habían podido privatizar a consecuencia de nuestra resistencia se alejaban de su mandato original”. El líder de NUMSA destacó entonces que cuando ESKOM era una empresa totalmente estatal producía electricidad a precios competitivos y garantizaba el suministro de electricidad a zonas del país que hasta entonces habían carecido de él. “El problema empezó cuando ESKOM tomó sus minas de carbón, que se habían creado con el dinero de los contribuyentes, y las entregó al sector privado para que las explotara para ESKOM como contratistas. La codicia del capitalismo, que sistemáticamente sigue a la privatización, provocó que el coste del carbón primario se disparara cada año desde 2008 a 2015 y paralizara la economía. Quienquiera que dirigiera las minas logró un aumento del 300 % del volumen de ventas, con una inflación del 7.4%. La situación se agravó con la entrada de los productores independientes de energía (los llamados IPP [por sus siglas en inglés])”. Jim continuó: “Esto se hizo a pesar de las enormes inversiones públicas para construir nuevas centrales eléctricas de carbón en 2009, que costaron a las arcas públicas 250.000 millones de rand. A consecuencia de ello el país tiene actualmente un exceso de energía en comparación con la época en que se concibieron las IPP, pero el gobierno justificó la entrada de 27 productores privados en la red eléctrica nacional jugando la carta medioambiental de la mezcla de energías”. Jim explicó que “en NUMSA nos opusimos a este proyecto, no porque estemos en contra de la transición a fuentes más limpias, sino porque queremos una transición justa. La introducción de energías renovables debería ser un proceso de propiedad social. Y esa introducción no destruiría la economía ni los empleos sudafricanos”. Según este sindicalista, se debe transformar este sector estratégico en interés de la mayoría, “de otro modo 92.000 trabajadores se quedarán sin empleo”. Los productores privados de energías renovables ponen en peligro la producción de ESKOM porque tienen prioridad sobre cualquiera que produzca con carbón, pero a unos precios cuatro veces más altos. “Nuestra campaña no se ocupa solamente de los salarios, sino que consiste en asegurarnos de que tanto la economía como nuestras comunidades tienen una tarifa y un suministro eléctricos competitivos y seguros. El plan que propusimos al gobierno contempla ahorrar por medio de una transición justa, reducir los gastos de los gestores, luchar contra la corrupción y salvar 47.000 puestos de trabajo dentro de la empresa. Detrás de esta crisis hay interés en privatizar ESKOM”.
Una vez más vemos la cara de un país en el que continúa la lucha contra la explotación, incluso una vez que acabó la lucha contra el apartheid. La mayoría negra sigue viviendo en comunidades rurales o en “townships” situados a las afueras de las zonas urbanas. Esta organización urbana significa que la mayoría de la población tiene que gastar una gran cantidad de tiempo y de dinero solo para acudir a su trabajo en el centro de las ciudades. Al mismo tiempo la pobreza extrema afecta al 60 % de la población y los conflictos laborales a menudo acaban siendo graves, como fue el caso de los mineros de Marikana en agosto de 2012, cuando 34 trabajadores murieron a consecuencia de los disparos de la policía.
La leyenda de Mandela como Padre de la Nación y símbolo de la unidad sigue prevaleciendo, pero actualmente se cuestiona el papel del ANC (siglas en inglés de Congreso Nacional Africano), en el gobierno desde 1994. Ya en 2013 NUMSA aprobó una resolución en su congreso nacional especial para retirar su apoyo al gobierno dirigido por el ANC y estudiar la creación de un partido de la clase trabajadora. Y tras esta resolución NUMSA planea celebrar este año el primer congreso de su partido. Jim explicó las razones de esta decisión: “Los problemas de NUMSA con el ANC se remontan a la época de las negociaciones con el gobierno del apartheid. En 1994 se garantizó el voto de las personas negras, pero ya era evidente que se había llegado a una opción de compromiso estructural. La dirigencia del ANC renunció a determinadas reivindicaciones de la revolución, especialmente a las referentes a los derechos de propiedad y al control de la economía. Obtuvimos poder político perdiendo poder económico, lo que supuso una victoria vacía. Gestionamos las arcas públicas, pero incluso la capacidad de gestionar el presupuesto se redujo a través del marco macroeconómico del GEAR, que significaba que el presupuesto no podía superar el 25 % del PIB. Nos opusimos a esto cuando participamos en la alianza de gobierno a través de nuestra participación en COSATU (siglas en inglés de Congreso de Sindicatos Sudafricanos). Pedimos sistemáticamente que se abandonara el GEAR porque era una política terrible para la clase trabajadora sudafricana. En vez de defender la nacionalización de los principales elementos de la economía e impulsar una estrategia industrial enfocada al empleo, GEAR defendió y mantuvo la extracción de los minerales sudafricanos a beneficio de unos pocos capitalistas. En vez de promover bonificaciones para defender los empleos existentes, crear nuevos sectores y nuevos empleos GEAR promovió la desregulación del mercado de bienes y servicios. A consecuencia de ello, Sudáfrica redujo los aranceles muy por debajo de lo que había acordado el resto del mundo en la Organización Mundial de Comercio (OMC) y este marco macroeconómico provocó importantes salidas de capital, tanto legales como ilegales. Entonces se permitió a muchas empresas sudafricanas cotizar en las Bolsas de Londres y Nueva York. Era un capital que hubiera sido vital para el desarrollo”.
Jim señala que el privatizado Banco de la Reserva de Sudáfrica mantuvo la concentración de la riqueza en manos de personas blancas y aumentó la desigualdad. “Queremos que esta situación se invierta. Por ejemplo, consideramos que es criminal que en 2018 el 87 % de la tierra siga perteneciendo a una minoría muy pequeña como ocurría en la época anterior al apartheid, mientras que la mayoría de personas negras vive hacinada en el 13 % de la tierra con unas infraestructuras pobres o inexistentes. Fue en este contexto cuando en 2013 los miembros de NUMSA decidieron que era el momento de que la clase trabajadora dejara de seguir a la burguesía y que debía organizarse como clase para sí misma y defender la lucha de clases como única garantía del cambio. Y por reivindicar una agenda revolucionaria NUMSA fue expulsada de COSATU a pesar de que NUMSA hace todo lo posible para preservar la unidad de la clase trabajadora Después de nuestra expulsión no nos quedó más remedio que crear una nueva federación llamada SAFTU. Ahora trabajamos como catalizador para la creación del Partido Socialista Revolucionario de los Trabajadores que NUMSA está contribuyendo a crear”, concluyó Jim, “cuya misión es superar el capitalismo, cambiar las relaciones de producción y socializar los medios de producción bajo control obrero”.
El secretario general de NUMSA hace una crítica radical del compromiso de clase de la ANC, critica que se debe entender en relación a la historia y al presente de la dominación y segregación de clase y racial: un país en el que el control de la economía sigue estando en manos de unas pocas personas y en el que la minoría de personas blancas (8 % de la población) continúa obviando sus privilegios arraigados en las atrocidades del colonialismo y el apartheid. Un legado colonial que no ha sido transformado substancialmente por las políticas de acción afirmativa emprendidas por el gobierno de la ANC para promover que el nombramiento de personas negras para puestos directivos o consejos de administración de empresas. Aunque de estas políticas ha surgido una clase media de personas negras, sigue siendo una parte ínfima de la población negra, que es predominantemente pobre. Y especialmente entre la juventud negra empezamos a ver que cada vez hay críticas más fuertes, incluso en contra de las luchas del pasado. Hay un partido nuevo, el EFF (siglas en inglés de Luchadores por la Libertad Económica) de personas jóvenes que han abandonado el ANC. Cuestionan los acuerdos firmados con el capital internacional, quieren la expropiación de la tierra y la nacionalización. Son eficaces en las estrategias comunicativas y parecen atacar al ANC desde la izquierda, pero debido a su enfoque populista no se están ganando necesariamente a la clase trabajadora en general. Cien años después del nacimiento de Nelson Mandela, ¿liberalismo, populismo o revolución?
Gracias a Miriam Di Paola, investigadora del NUMSA y de la Tricontinental no solo por haber traducido [al inglés] esta entrevista y haberla hecho posible, sino también por haberme proporcionado información básica para ayudar a entender la situación actual de Sudáfrica.

Stefano Galieni
Counterpunch
Traducido del inglés para Rebelión por Beatriz Morales Bastos

lunes, 6 de agosto de 2018

Capitalismo y desarrollo desigual, ¿una desmentida al imperialismo?




Retomamos aquí la discusión sobre la vigencia de la teoría del imperialismo que venimos desarrollando en diversos artículos de Ideas de Izquierda , en este caso a partir de una acalorada polémica protagonizada en los últimos meses por David Harvey, uno de los académicos marxistas contemporáneos más prominentes.
El debate sobre las relaciones imperantes en la economía mundial actual tiene numerosas aristas, algunas de las cuales hemos plasmado en notas y entrevistas previas . En qué medida está en crisis del poderío indiscutido norteamericano y cuáles son sus implicancias , qué efectos producirá la creciente polarización política que mina el consenso neoliberal en las principales potencias , empezando por los EE. UU. gobernados por Donald Trump , son algunos de los elementos que lo atraviesan. Otro de ellos es en qué grado los cambios que produjo la internacionalización productiva de las últimas décadas , que convirtió a algunas economías que hace décadas eran eminentemente agrarias y atrasadas en polos de acumulación capitalista con considerables grados de desarrollo, se puede explicar a partir de la categoría de imperialismo.
Sobre esta última cuestión se viene desarrollando un contrapunto entre David Harvey, uno de los autores marxistas contemporáneos más conocidos, autor de numerosos volúmenes sobre El capital de Karl Marx y animador de la geografía crítica, y John Smith, autor de El imperialismo en el siglo XXI: globalización, superexplotación y crisis final del capitalismo (que hemos reseñado en otra oportunidad ) y colaborador regular de Monthly Review [ 1 ].
El disparador fue una afirmación realizada por Harvey en su comentario al libro de Prabhat Patnaik y Utsa Patnaik, A Theory of Imperialism . Allí afirma que:
Aquellos de nosotros que pensamos que las viejas categorías del imperialismo no funcionan demasiado bien en estos tiempos, no negamos para nada todos los complejos flujos de valor que expanden la acumulación de riqueza y poder en una parte del mundo a expensas de otra. Simplemente pensamos que los flujos son más complicados y están siempre cambiando de dirección. El histórico drenaje de riqueza de Oriente hacia Occidente durante más de dos siglos, por ejemplo, se revirtió en gran medida durante los últimos treinta años.
Smith ya había criticado a Harvey en su libro por no otorgar la relevancia que se merece a la explotación de la fuerza de trabajo del llamado “Sur Global” que vienen realizando las multinacionales de los países imperialistas en las últimas décadas a partir de las llamadas Cadenas Globales de Valor. En su opinión, este es el fenómeno determinante del imperialismo moderno, que explica la forma en que se desarrolló la internacionalización productiva desde los años ‘70.
La crítica que ahora le realiza a Harvey es doble. Por un lado, la inversión de los puntos cardinales. Donde Harvey dice “Oriente”, afirma Smith, debe leerse Sur, ya que toda la historia del colonialismo y del imperialismo es la de la explotación de lo que Smith llama, siguiendo a numerosas teorías de centro-periferia, el “Sur global”. Luego de señalar esta inversión, que es parte en su opinión de la operación que Harvey realiza –desdibujar las relaciones que estructuran al capitalismo global–, va a la cuestión nodal: la idea de que Occidente, según Harvey, y el Norte, en términos de Smith, ha dejado de extraerle riqueza al “Este”/”Sur global” es
… refutada por una mirada superficial a la más importante transformación individual de la era neoliberal –el cambio de los procesos de producción a los países de bajos salarios. Las corporaciones trasnacionales con base en Europa, Norte América y Japón lideraron este proceso, reduciendo los costos de producción y elevando los márgenes mediante la sustitución del relativamente bien pago trabajo doméstico por trabajo extranjero mucho más barato.
Esta es la base central de su noción de “superexplotación”. Con este concepto Smith se propone, siguiendo la elaboración de Andy Higginbottom [ 2 ], definir la existencia de una tercera forma de incremento de la plusvalía, a la par de la plusvalía absoluta y relativa definidas por Marx en El capital. Esta tercera forma consistiría en reducir los salarios por debajo del valor de la fuerza de trabajo, que es lo que el capital trasnacional logra según Smith en los países oprimidos, transformándose en una fuente de ganancias extraordinarias que obtienen gracias a la relocalización de actividades productivas en estos países en los que pueden pagar la fuerza de trabajo más barata. La idea de superexplotación tal como la plantea Smith suscita algunos problemas, que lo pueden llevar a magnificar la magnitud del valor total de las cadenas globales generado en los países del “Sur global”, aspecto que ya discutimos en otro artículo . No obstante, su trabajo pionero en indagar cómo articular desde la teoría marxista los estudios sobre el arbitraje global de la fuerza de trabajo desarrollados por Stephen Roach y otros autores, aborda un aspecto central para entender la internacionalización productiva de las últimas décadas.
Harvey aclara en su respuesta a Smith, que él se refiere no al “Sur global” sino a China, junto a otras economías asiáticas. “Agreguemos a Corea del Sur, Taiwán y (con un poco de licencia geográfica) a Singapur, y tenemos un verdadero bloque de poder en la economía global”. Concluye que “si miramos al mundo como se ordenaba en, digamos, 1960, entonces el impresionante ascenso de Asia del Este como un centro de poder de la acumulación global resulta evidente”.
Para Harvey, una “teoría rígida del imperialismo”, no puede dar cuenta de estos fenómenos.

Una reversión que no se verifica

Pero no basta la constatación de estos nuevos polos de acumulación para afirmar que se han revertido los flujos globales de apropiación de riqueza, como asume Harvey. Las fuentes disponibles muestran por el contrario que la expoliación continúa, y los flujos de apropiación de riqueza mantienen la misma dirección hacia las economías imperialistas más ricas.
El estudio Flujos financieros y paraísos fiscales: combinándose para limitar la vida de miles de millones de personas [ 3 ], que cita John Smith, realiza un análisis de los flujos financieros globales. Su estimación es que las “transferencias financieras netas” entre los países desarrollados y los países en desarrollo, combinando flujos entrantes y salientes lícitos e ilícitos –“ayudas al desarrollo”, remesas de salarios, saldos comerciales netos, servicios de deuda, nuevos préstamos, inversión extranjera directa (IED), inversiones de cartera y otros flujos–. El estudio calcula que entre 1980 y 2012, los “países emergentes y en desarrollo” perdieron 3 billones de dólares en trasferencias netas hacia los países ricos. En promedio, desde los años 2000, las transferencias representaron al año más de 8 % del PBI de los países afectados. China representa nada menos de 1,9 billones de dólares del total transferido durante esos años. En lo que hace a salida de capitales, el conjunto de los países emergentes registraron durante este período una salida de 13,4 billones de dólares, que se reducen a 10,6 billones excluyendo a China. Para que nos demos una idea, la economía de China alcanza hoy los 12,5 billones de dólares.
No es sorprendente que el flujo mantenga la misma dirección que caracteriza toda la historia del imperialismo. Los países imperialistas son la base de la mayor parte de las firmas trasnacionales (un sistema de alrededor de 90 mil firmas con 600 mil subsidiarias); en 2017, el 70 % de los flujos de IED se originó en estas economías desarrolladas (que a la vez fueron receptoras del 50 % de los desembolsos). Como vemos, las economías más ricas tienen de conjunto una posición neta inversora sobre el resto del mundo. No sorprende entonces que los frutos de dichas inversiones fluyan como giros de utilidades netos positivos nuevamente hacia los países más ricos. Al mismo tiempo, estas inversiones tienen un fuerte impacto moldeando las economías de los países dependientes en función de los beneficios del capital imperialista, lo cual confiere las “dualidades estructurales” que suelen caracterizar a estas economías atrasadas y oprimidas. Además, EE. UU., la UE y Japón son la base de operaciones también de los grandes bancos e instituciones financieras, que entre otras funciones no menores drenan riqueza del resto del mundo .
Harvey afirma que su preferencia por un esquema de “desarrollo geográfico desigual” no significa “negar que el valor producido en un lugar termina siendo apropiado en otro, y que hay un grado de crueldad en todo esto que es asombroso”. Pero el rechazo a la teoría del imperialismo desdibuja lo que son mecanismos de una apropiación sistémica, que constituyen una relación de opresión.

Lo que la internacionalización productiva nos dejó: desarrollo desigual y nuevos centros de gravedad en el capitalismo global

Aunque Smith refuta que las grandes potencias hayan retrocedido en su apropiación privilegiada del excedente producido globalmente, y demuestra la centralidad de las cadenas globales de valor para entender la dinámica de las últimas décadas, Harvey acierta al señalar un punto ciego de su esquema teórico, que es el lugar jugado por los nuevos polos de acumulación, y sobre todo China [ 4 ].
Por su parte, si Harvey plantea un elemento relevante al señalar que el desarrollo geográfico desigual es clave a la hora de analizar los cambios que puedan producirse en las relaciones imperantes en la economía mundial, falla en dar por concluida la expoliación realizada por las economías más ricas. Como afirma más matizadamente Alex Callinicos, la “jerarquía global de poder económico y militar que es una consecuencia fundamental del desarrollo desigual y combinado inherente al capitalismo imperialista no fue disuelta, sino más bien complicada por la emergencia de nuevos centros de acumulación” [ 5 ].
Algunos indicadores de esta jerarquía más “complicada” los tenemos en los cambios en la IED: si los países desarrollados concentraban el 90 % de su stock en el año 2000, hoy vieron caer ligeramente su presencia hasta 75 %. Esta es una de las dimensiones que muestra que algunos países dependientes ven crecer su participación subordinada en la expoliación del resto del planeta. A esto apunta Harvey cuando señala que:
Cuando leemos reportes sobre terribles condiciones de superexplotación en manufacturas en el Sur global, usualmente se revela que son firmas de Taiwán o Corea del Sur las que están involucradas, aun cuando el producto final termina en Europa o EE. UU. La sed china por commodities mineros y agrarios (granos de soja en particular) significa que las firmas de China están también en el centro de un extractivismo que está arruinando el paisaje en todo el mundo (miremos a América Latina). Una mirada superficial a las apropiaciones de tierra en África muestra que las compañías y fondos de inversión de China están por delante de todos los demás en sus adquisiciones.
China, por el tamaño de adquirió su economía como resultado de la atracción que realizó de IED dirigida a desarrollar la exportación aprovechando el reservorio de mano de obra barata, así como por la manera administrada en que la burocracia del PCCh orientó la restauración capitalista, es un producto singular de este desarrollo desigual y combinado que produjo la internacionalización productiva. Al mismo tiempo que la radicación de empresas imperialistas en ese país redundó en una formidable transferencia de la plusvalía generada por la explotación de la fuerza de trabajo de China hacia las economías ricas durante las últimas décadas, esta fue la base para una transferencia de tecnologías, desarrollo productivo y la apropiación de recursos que el Estado volcó en un proceso de fuerte acumulación de capital y, cada vez más aceleradamente, competencia en la arena global por los espacios de acumulación .
Esto se expresa en el peso adquirido por este país en la IED. Harvey nos recuerda que
… el mapa de la IED de China estaba en 2000 casi completamente vacío. Ahora un torrente de la misma atraviesa no solo el “Un cinturón, una ruta” [como se conoce la “nueva ruta de la seda”, NdT] a través de Asia en dirección a Europa, sino también el Este de África en particular y América Latina.
Efectivamente, desde el comienzo del milenio hasta 2017, la IED de China en el resto del mundo se multiplicó por 54 [ 6 ]. Hoy las empresas chinas tienen un valor inversión en emprendimientos productivos en el extranjero que es casi igual al que el capital extranjero tiene en China. La relación está cambiando de manera acelerada: en 2010 la IED extranjera en China era casi el doble que la de China en el exterior, y en 2000 la primera era 7 veces la segunda. De esta forma, si bien el gigante asiático sigue siendo una fuente de redituables inversiones para las firmas trasnacionales imperialistas, participa a la vez de manera cada vez más agresiva en ese reparto. China es hoy el segundo inversor global, después de EE. UU., y sus desembolsos representaron en 2017, a pesar de haber caído drásticamente en relación a los del año anterior, el 9 % de la IED total (la IED originada en EE. UU. representó ese año el 25 %).
La capacidad de China de competir en el desarrollo tecnológico en los sectores de punta es lo más preocupa hoy al imperialismo norteamericano. La escalada de Trump en materia comercial, que tiene el trasfondo la competencia por la primacía en estos terrenos, es un recordatorio de que el ascenso de China no podrá concretarse como un tránsito pacífico. David Harvey, por el contrario, parece opinar que el pasaje de China a convertirse en una potencia “hegemónica” (que no califica de imperialista) ya se estaría consumando, sin mayores trastornos.

¿Desafío o refuerzo del entramado imperialista?

Los aspectos de cambio en el balance entre las economías desarrolladas y algunos países emergentes producido por el desarrollo desigual y combinado, es mejor comprendido en el marco de una teoría del imperialismo, y no descartándola como propone Harvey. Este desarrollo desigual complejizó las condiciones de la dependencia, ampliando sus gradaciones, y permitió el surgimiento de fenómenos en transición como China, cuyo destino estará ligado al desarrollo de las tensiones que caracterizan la convulsionada situación mundial .
Que estos fenómenos, lejos de cuestionar el entramado que asegura los beneficios del capital trasnacional imperialista, lo refuerzan, lo pone en evidencia la manera en la que se integran en las instituciones como el FMI. China buscó, y logró, tener más peso en las decisiones de este organismo multilateral, que es sostén del orden monetario internacional basado en el dólar [ 7 ]. Esta es apenas una muestra de cómo los centros de acumulación emergentes resultan un “amplificador del imperialismo” [ 8 ].
El análisis de los fenómenos contemporáneos confirma la vigencia de la categoría de imperialismo; no como un fenómeno rígido o estático, sino como uno dinámico que es reconfigurado, pero no revertido, por el desarrollo desigual que caracteriza la acumulación capitalista global.

Esteban Mercatante

Notas:

[ 1 ] Los artículos que componen la polémica son John Smith, “David Harvey Denies Imperialism” (“David Harvey niega el imperialismo”), Roape , enero 2018; David Harvey, “Realities on the Ground” (“Realidades en el terreno”), Roape , febrero 2018, y John Smith, “Imperialist Realities vs. the Myths of David Harvey” (“Realidades imperialistas vs. Los mitos de David Harvey”), Roape , marzo 2018.
[ 2 ] Autor del libro La tercera forma de incremento de la plusvalía
[ 3 ] “Financial flows and tax havens: combining to limit the lives of billions of people”, Global Financial Integrity, diciembre 2015
[ 4 ] Claudio Katz observa este mismo problema en “Semejanzas y diferencias con la época de Marini”, Lahaine.org, marzo 2018.
[ 5 ] Callinicos, Imperialism and Global Political Economy , Londres, Polity, 2009, p. 186.
[ 6 ] World Investment Report (Reporte mundial de inversiones), Conferencia de las Naciones Unidas para el Desarrollo, junio 2018
[ 7 ] Vijay Prashad, “In the ruins of the present” (En las ruinas del presente), Monthly Review , marzo 2018.
[ 8 ] Patrick Bond, “Towards a Broader Theory of Imperialism” (“Hacia una teoría más abarcativa del imperialismo”), Roape , Abril 2018.

domingo, 5 de agosto de 2018

Declaración del Gobierno Revolucionario cubano sobre atentado contra Nicolás Maduro




El Gobierno Revolucionario de la República de Cuba condena enérgicamente el atentado contra el presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Nicolás Maduro Moros, ocurrido el sábado 4 agosto durante un desfile militar en Caracas, con motivo del 81 aniversario de la fundación de la Guardia Nacional Bolivariana.
Este acto de terrorismo, que pretende desconocer la voluntad del pueblo venezolano, constituye un nuevo intento desesperado por conseguir, por la vía del magnicidio, lo que no han podido obtener en múltiples elecciones, ni tampoco a través del golpe de estado del 2002 contra el entonces Presidente Hugo Chávez, el golpe petrolero del 2003 y la guerra no convencional desplegada mediante campañas mediáticas, sabotajes, y actos violentos y crueles.
El Gobierno Revolucionario denuncia una vez más la operación en marcha contra el gobierno legítimo de Venezuela, como parte de la política de hostigamiento del imperialismo por derrocar la Revolución Bolivariana, que incluye la arbitraria y agresiva Orden Ejecutiva de los Estados Unidos que califica a Venezuela como “una amenaza inusual y extraordinaria a la seguridad nacional y la política exterior” de la superpotencia, las sanciones económicas unilaterales violatorias del derecho internacional, la declaración del Secretario de Estado de los EEUU de la plena vigencia de la Doctrina Monroe, su llamado a un golpe militar contra el Gobierno constitucional de Venezuela y la advertencia del Presidente de EEUU de utilizar contra ella “una posible opción militar”.
El 14 de julio de 2017 el General de Ejército Raúl Castro Ruz advirtió:
“La agresión y la violencia golpista contra Venezuela dañan a toda “Nuestra América” y solo benefician los intereses de quienes se empeñan en dividirnos para ejercer su dominación sobre nuestros pueblos, sin que les importe generar conflictos de consecuencias incalculables en esta región, como los que estamos presenciando en diferentes lugares del mundo”.
“Alertamos hoy que quienes pretenden derrocar por vías inconstitucionales, violentas y golpistas a la Revolución Bolivariana y Chavista asumirán una seria responsabilidad ante la historia”.
El Gobierno Revolucionario expresa su plena e inquebrantable solidaridad con Venezuela y el irrestricto apoyo al Presidente Nicolás Maduro Moros y a la unión cívico-militar del pueblo bolivariano y chavista.
Como afirmó el Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros de la República de Cuba Miguel Díaz-Canel Bermúdez el pasado 17 de julio en el marco del XXIV Encuentro del Foro de Sao Paulo, debemos: “Fortalecer la convicción de que luchar por Venezuela es luchar por la integración de la región, por el respeto a la soberanía y la independencia de Nuestra América”.

La Habana, 4 de agosto de 2018

Por qué Israel se acerca al fascismo de Europa

Enemigo común

El primer ministro húngaro, Viktor Orban, visitó Israel el 19 de julio para reunirse con el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, y otros cargos. La visita de Orban no sería de tanta importancia si no fuera porque el líder húngaro se caracteriza por sus repetidos comentarios racistas y antisemitas.
Así que, ¿por qué Orban se reúne y cena con los líderes del llamado ‘Estado judío’?
La respuesta no sólo incumbe a Orban y a Hungría, sino también a la actitud general de Israel hacia los movimientos de extrema derecha en Europa. Netanyahu y los líderes sionistas de todo el mundo no sólo son conscientes de este cambio político extremo en Europa, sino que, de hecho, también trabajan diligentemente para utilizarlo en beneficio de Israel.
En su visita a Israel, Orban afirmó que los ciudadanos húngaros judíos pueden sentirse a salvo en su país, una afirmación curiosa, dado que fue el partido de Orban el que privó a muchos judíos y miembros de otros grupos minoritarios de cualquier sensación de seguridad.
Aún así, Netanyahu ha recibido a Orban como un “verdadero amigo de Israel”, y Orban ha pedido a sus homólogos europeos que brinden más apoyo a Israel. Misión cumplida.
Netanyahu visitó Budapest en julio de 2017, pero esa visita supuestamente histórica no cambió en nada el discurso oficial de Hungría, plagado de racismo y antisemitismo. De hecho, en marzo de 2018, Orban se burló de los judíos, criticando particularmente a financieros judíos como George Soros.
Durante un mitin en campaña electoral, Orban dijo: “Luchamos contra un enemigo distinto a nosotros. No es abierto, se esconde; no es sincero, es astuto; no es honesto, es falso; no es nacional, es internacional; no cree en el trabajo pero especula con dinero; no tiene una patria propia pero piensa que domina el mundo entero.”
Sabemos que Israel y los líderes sionistas son bastante selectivos a la hora de manipular la definición de ‘antisemitismo’ para servir a sus intereses políticos, pero la actitud de Israel frente a los movimientos racistas de extrema derecha de Europa lleva esta realidad a un nivel totalmente nuevo.
De hecho, la ‘relación especial’ entre Netanyahu y Orban sólo es la cima del iceberg. Durante años, el Israel de Netanyahu ha estado ‘tonteando’ con los movimientos de derecha radical en Europa.
Por supuesto, la inconfundible estrategia israelí tiene su propia lógica. Los líderes israelíes creen que el cambio de Europa hacia la extrema derecha es irrevocable, y quieren beneficiarse todo lo posible del sentimiento anti musulmán que acompaña a este cambio.
Además, la determinación de la UE de etiquetar los productos de asentamientos ilegales y la negativa a desplazar sus embajadas de Tel Aviv a Jerusalén empujan a Netanyahu a explorar estos nuevos caminos.
Durante su visita a Hungría, Netanyahu se reunió con los líderes del llamado Visegrad-4; Hungría, Polonia, República Checa y Eslovaquia.
En esa visita, Netanyahu esperaba encontrar nuevos canales de apoyo en la UE, ejerciendo presión al utilizar sus nuevos aliados en esos países. En una grabación de audio obtenida por Reuters, Neanyahu reprendió a Europa por atreverse a criticar el terrible historial israelí de violaciones contra los derechos humanos, políticas de asentamiento ilegales y ocupación militar.
“Creo que Europa tiene que decidir si quiere vivir y prosperar o si quiere marchitarse y desaparecer,” dijo.
La arrogancia de Netanyahu no tiene fin, especialmente cuando la censura emana de un líder que representa a un Estado etnonacionalista, que acaba de eliminar cualquier referencia a la democracia con su nueva Ley del Estado-Nación Judío.
Esta nueva ley define a Israel con una entidad étnica, no con valores democráticos. Ahora Netanyahu está más cerca de los grupos racistas de extrema derecha europeos que de cualquier modelo democrático liberal, gracias al ‘coqueteo’ entre Israel y estos países.
De hecho, el término ‘coquetear’ es un eufemismo, considerando que los lazos de Israel con varios partidos de extrema derecha, neonazis o fascistas requieren de una coordinación política a alto nivel y, en particular en el caso de Ucrania, de un suministro de armas
Hace poco, varias ONGS solicitaron al Alto Tribunal Israelí que pusiera fin a la exportación de armas de Israel a grupos neonazis.
El acercamiento de Israel a la extrema derecha toca a casi todos los países europeos, incluidas Italia y Alemania, cuya historia con el nazismo y el fascismo ha causado la muerte y la miseria de millones de personas.
En Italia, la conexión entre los partidos de extrema derecha italianos e Israel se remonta a principios de la década de los 2000, cuando el líder post fascista Gianfranco Fini intentó renovar su movimiento.
Al principio, Fini era el líder del Movimiento Sociale Italiano, que se consideraba a sí mismo como el “heredero del Partido Fascista”.
La renovación del partido requirió del viaje de Fini a Israel en 2003, tras cambiar el nombre de su movimiento a Alianza Nacional. Curiosamente, durante esta visita Fini fue acompañado por Amos Luzzatto, el líder de la comunidad judía italiana.
Como era de esperar, el líder de la extrema derecha Matteo Salvini, el actual ministro del Interior de Italia, pasó por el mismo bautismo político del Israel sionista que Orban y Fini y visitó Tel Aviv en marzo de 2016 para impulsar su carrera política y declarar su amor eterno por el Estado judío.
La escena se repite en Alemania, donde el partido de extrema derecha – Alternativa para Alemania (AfD) – ha aumentado su popularidad hasta el punto de casi derrocar al gobierno de coalición liderado por la canciller Ángela Merkel.
AfD tiene más cosas en común con Israel aparte de las opiniones anti musulmanas y anti inmigrantes. El partido “ridiculizado por sus visiones antisemitas y xenófobas que evocan a los nazis también es un firme partidario de Israel,” informó The Times of Israel.
El pasado abril, el partido alemán antisemita e islamófobo comenzó una campaña entusiasta en favor del reconocimiento de Jerusalén como la capital de Israel, a pesar de la opinión contraria de Merkel.
Pero la historia no acaba ahí. Lo que empezó como un ‘tonteo’ israelí con los movimientos racistas de extrema derecha es ahora la política oficial de Israel en cuanto a Europa. La misma historia, con diferentes actores y nombres, nos la encontramos con el Partido de la Libertad de Austria (FPO), el Vlaams Belang de Bélgica, y prácticamente en cualquier otro país.
Está por ver cómo acabará el acercamiento de Israel a la Europa fascista, tanto para Israel como para la Unión Europea. ¿Marchitará y desaparecerá la UE, o al fin Israel quedará expuesto por lo que realmente es, un Estado etnonacionalista con ningún interés por la verdadera democracia?

Ramzy Baroud
Monitor de Oriente

Un año sin Santiago




A un año de la desaparición forzada seguida de muerte de Santiago Maldonado en manos de Gendarmería como parte del aparato represivo del estado que comandan Macri y Bullrich, el Ojo Obrero lanza una pieza audiovisual. La misma fue realizada en forma colectiva con imágenes enviadas por decenas de fotógrafos comprometidos con esta causa a partir de una convocatoria abierta para redoblar la lucha y exigir Justicia.
El gobierno puso todos sus recursos políticos, judiciales y mediáticos para atacar a Santiago y a las masas que salieron a exigir su aparición con vida. Esto incluyó un hostigamiento permanente a la familia y un especial ataque represivo a manifestantes, periodistas y fotoreporteros, durante las masivas y pacíficas movilizaciones.
Exigimos la renuncia de Patricia Bullrich. El Estado es responsable. Justicia por Santiago.

sábado, 4 de agosto de 2018

Sin papeles




Entrevista a inmigrantes cubanos y Valeria de España.

Alvaro Balbi asesinado en Coraceros


La hermosa historia del EJT




De la historia, las misiones y las realizaciones del Ejército Juvenil del Trabajo en sus 45 años de existencia, se hablará este jueves en la Mesa Redonda, con la presencia de oficiales y trabajadores civiles de esta sui géneris tropa.

El presidente Trump contra el Orden Mundial

¿Una tempestad en una tetera?

Introducción

Líderes políticos, expertos mediáticos y periodistas han saturado al público de todo el mundo con afirmaciones y acusaciones al presidente Trump de quien dicen que está destruyendo el Orden Mundial, debilitando las alianzas históricas, los valores occidentales, las organizaciones comerciales mundiales y violando las constituciones e instituciones nacionales e internacionales.
En Estados Unidos, algunos legisladores, jueces y líderes de ambos partidos han acusado al presidente Trump de ser un traidor por confraternizar con el presidente ruso Putin y serle funcional.
Esta nota analizará y discutirá esas afirmaciones y acusaciones. Comenzaremos comparando y analizando las acciones y reacciones de los predecesores del presidente Trump para determinar si ha habido acaso un “quiebre” con el pasado. Esto requiere hacer un examen de su “herencia”, es decir, las acciones que precedieron a su presidencia. Después, evaluaremos lo que ha dicho el presidente Trump y lo que ha hecho, y la trascendencia de sus hechos.
Acabaremos examinando si los conflictos tienen o no significación histórica mundial o si se trata de una tempestad en una tetera y si el presidente Trump ha actuado contra el Orden Mundial actual en la búsqueda de un nuevo orden mundial.

La herencia del presidente Trump: ¿qué ‘Orden’ y qué ‘Mundo’?

Hablar de un ‘Mundo’ es una abstracción; nuestra vida está construida en torno a muchos micro-mundos –de índole local o regional– y macro-mundos, que están conectados y desconectados entre ellos. El del presidente Trump es el mundo imperial, centrado en la supremacía de Estados Unidos; el mundo regional está centrado en sus aliados y satélites. En la medida que Trump ha provocado divisiones en la Unión Europea y amenazado a China, ha cuestionado el orden mundial existente. Sin embargo, no ha conseguido construir uno nuevo.
Trump ha heredado un mundo desordenado y dividido por prolongadas guerras regionales en África, Oriente Medio y el sur de Asia. Durante la últimas presidencias, los valores imperiales sustituyeron a los ideales democráticos como lo atestiguan los millones de asesinados en Iraq, Siria, Libia, Yemen, Somalia y Palestina en el curso de las dos últimas décadas.
El presidente Trump está tratando de reconfigurar un orden mundial basado en la presión económica, la amenaza militar y las bravatas políticas.
En el proceso de ‘rehacer’ un orden mundial centrado en Estados Unidos, Trump genera caos y desorden con el propósito de reforzar su posición en futuras negociaciones y acuerdos. La llamada “locura” de Trump es una táctica para asegurar los ‘mejores arreglos’, como es el caso en estos momentos un acuerdo con la Unión Europea. Un enfoque de corto plazo consigue resultados imprevistos en el mediano plazo.
De hecho, Trump ha hecho muy poco para desmontar el orden existente. Estados Unidos rodeó militarmente a China durante la presidencia de Obama, una política que Trump sigue al pie de la letra. Washington continúa en la OTAN y comercia con la Unión Europea. El Pentágono eterniza sus guerras en Oriente Medio. El Tesoro de EEUU financia la limpieza étnica israelí.
En otras palabras, Trump ha estado muy poco dispuesto y ha sido incapaz de sacar a Estados Unidos del caos político legado por sus predecesores.
Ha aumentado el presupuesto militar pero no ha sido capaza de proyectar poder. Trump ha amenazado con una guerra comercial de ámbito mundial pero de hecho el comercio ha aumentado y los déficits siguen pesando.
A pesar de que el discurso de Trump habla de una ‘gran’ transformación y sus enemigos le acusan de destrucción sistemática, la pregunta sigue en pie: en realidad, ¿qué ha cambiado?

Retórica y realidad con Trump y con sus oponentes

Pese a las bravatas y la retórica, pocos cambios destacables han tenido lugar en el ‘corralito’ político.
Pese a los cambios de personalidades, las estructuras políticas subyacentes siguen estando ahí y prometen continuar, a pesar de las elecciones y las interminables investigaciones y revelaciones.
La llamada ‘guerra comercial’ no ha tenido éxito en su objetivo de reducir el comercio mundial, el empleo continúa inalterable, y la desigualdad persiste y se profundiza. Las políticas que amenazan con más guerra se alternan con tentativas de paz. Los incrementos en los presupuestos militares son gastados por los generales de salón, que se benefician con ellos.
Demócratas y republicamos se denuncian unos a otros y asisten juntos a cócteles y cenas, y creen que han ‘trabajado honestamente todo el día’. Se apresa a los inmigrantes, se les encierra en campos de internamiento y se les expulsa hacia países dominados por escuadrones de la muerte financiados por los políticos estadounidenses de ambos partidos.
Trump amenaza a Irán con una guerra catastrófica mientras las sanciones económicas no disuaden a las autoridades de Teherán en su desarrollo de vínculos con Europa y Asia
Los organismos nacionales que prometen ‘transformaciones’ están muy activos, mientras que las promesas de un billón de dólares para infraestructuras desaparecen en el agujero de la memoria.
Las acaloradas denuncias resuenan en los recintos legislativos pero su tratamiento es postergado para asegurar acuerdos bipartidistas que agreguen unos miles de millones de dólares más al presupuesto de las fuerzas armadas.
Los regalos impositivos a los muy ricos provocan discusiones intrascendentes.
Asesinos de salón simulan ser periodistas y ordenan al Pentágono que no obedezcan al presidente ‘traidor’ y lancen una guerra para provocar una respuesta presidencial... amenazando con nuevas guerras. ¡Ninguno de ellos arriesgará su propia piel!
Los empleadores afirman que hay escasez de trabajadores cualificados, pero se olvidan de financiar la formación profesional o aumentar los salarios.
Los candidatos a un cargo gastan millones de dólares, pero cuanto más gastan menos votos obtienen.
La respuesta mayoritaria a tanta falsa guerra comercial, tanta falsa intromisión rusa, tanta farsa legislativa, tanta pornografía política y tantos tweets como zurullos es la abstención.

Conclusión

La sobrecogedora realidad es que el ‘caos’ es como la espuma en la cerveza desbravada –escasa, si acaso alguna–, ha habido muy pocos cambios.
El Orden Mundial sigue en pie, la hueca guerra comercial entre Europa y América del Norte no lo ha afectado.
Las airadas voces de Washington son ahogadas ventosidades en comparación con la multimillonaria expansión de infraestructura materializada por China en la obra llamada Belt and Road, que atraviesa África Occidental.
En el orden mundial en curso, Washington aumenta sus dádivas a Israel a 38.000 millones de dólares para el decenio que viene y presupuesta el 4 por ciento de su PBI para robotizar el complejo militar-industrial.
El presidente [Trump] alterna órdenes vía tweet sobre guerra y paz a los miembros de su leal y desleal gabinete y al honesto y deshonesto espionaje operativo.
Bajo la misma tienda, los investigadores se investigan unos a otros.
Nada de esto es algo malo para lo peor –ya que nada cambia– al menos hasta ahora: no hay juicio por traición o de destitución; no hay paz ni nuevas guerras en Oriente Medio, ¡no hay guerra comercial ni nuclear!
Pero no hay razón alguna para pensar que esas amenazas no podrían convertirse en una realidad.
Netanyahu puede arrastrar a Trump hacia una desastrosa guerra con Irán.
Trump puede ocasionar una guerra comercial con China.
El cambio climático puede conducirnos a las siete plagas bíblicas.
Las burbujas económicas pueden reventar y los bancos centrales pueden ser incapaces de sacar de apuros a los bancos demasiado grandes para caer.
Cada desastre que se ha prometido y no ha ocurrido puede ser una realidad.
Mientras tanto, quienes siempre ven todo negro cobran su cheque semanal y ponen su visto bueno en la lista de injusticias de sus adversarios elegidos. El 10 por ciento de quienes defienden o se oponen al orden mundial siguen determinando quién gobierna al otro 90 por ciento. ¡No os asombréis de que haya apoyo bipartidista al aumento del poderío policíal!

James Petras
Rebelión
Traducido del inglés para Rebelión por Carlos Riba García

La OTAN es la mina de oro del armamentismo

El Presidente Trump ha ordenado a los países de la alianza militar atlántica (OTAN) que aumenten sus gastos en armamento y las razones de su insistencia en hacerlo se aclaran cada vez más. No tiene nada que ver con alguna lógica de defensa, porque, después de todo, el Secretario General de la alianza militar EEUU-OTAN, Jens Stoltenberg, ha admitido que "no vemos que exista amenaza inminente alguna contra un aliado de la OTAN" y el Instituto Internacional de Estocolmo sobre Investigaciones de la Paz (Stockholm International Peace Research Institute) registró en su Informe Mundial de 2018 que "con 66.300 millones de dólares, el gasto militar de Rusia en 2017 era un 20 % menor que en 2016".
Radio Europa Libre (Radio Free Europe), la emisora anti-rusa del gobierno estadounidense, reporta reiteradamente que Rusia ha reducido sus gastos de defensa.
Está demostrado que Rusia no representa amenaza alguna para ningún país de la OTAN, pero incluso esto se considera irrelevante en el contexto de que las ventas de armas de EEUU están floreciendo y sus ejecutores están siendo animados a aumentar sus negocios y multiplicarse.
El 12 de julio, segundo y último día de la reciente reunión entre Estados Unidos y la OTAN, la agencia de noticias británica Reuters citó una categórica declaración de clara orientación promocional de Trump: "Estados Unidos fabrica, con mucho, el mejor equipamiento militar del mundo: los mejores aviones, los mejores misiles, las mejores armas, lo mejor de todo".
A continuación el presidente, enumeró por sus nombres a los principales fabricantes de armas estadounidenses: Lockheed Martin Corp, Boeing Co y Northrop Grumman Corp".
Trump declaró orgulloso en la citada Conferencia de la OTAN que Estados Unidos tiene como clientes a muchos países ricos, “pero tenemos también algunos no tan ricos y me preguntan si pueden comprarnos equipamiento militar y si podemos ayudarles, y les decimos que les ayudaremos un poco.” Agregó que “los países más pobres que quieran comprar armas estadounidenses quizás no tengan que poner dinero en efectivo para sus compras”.
Esa sola declaración elevó más de diez dólares los precios de las acciones de los tres fabricantes de armas nombrados por Donald Trump referidos en el párrafo anterior.
Para impulsar la bonanza, el Departamento de Estado hizo todo lo posible para facilitar aún más la venta de armas de Estados Unidos al permitir a los fabricantes de armas obviar los controles y equilibrios que se habían establecido para obstaculizar mediante la hoja de parra de algunas restricciones legales, morales y económicas las compras de armas a Estados Unidos por regímenes considerados de mala reputación en el mundo que quieren comprar armas en EEUU.
De hecho, estas regulaciones ya no se aplican, porque el 13 de julio el Departamento de Estado anunció nuevas medidas para "acelerar la aprobación gubernamental de las propuestas de las empresas de defensa y aeroespaciales",
Dentro de la OTAN europea, los mayores compradores de armas estadounidenses son Polonia, Rumanía, Gran Bretaña y Grecia, y las cantidades implicadas son colosales.
El mensaje para la OTAN europea es que EEUU está haciendo todo lo posible para vender armas y les quiere hacer ver que hay margen para comprar más de "los mejores jets, los mejores misiles, las mejores armas" que les ofrece Trump.
Como lo ha definido el periodista Brian Cloughley el 30 de julio en las publicaciones digitales Counterpunch y Strategic-Culture, “la mina de oro de la OTAN está ahí para ser explotada y, tras el entusiasta aliento de Trump a los fabricantes de sus armas, parece que la extracción será eficaz. El Complejo Militar-Industrial de los Estados Unidos se beneficiará enormemente de la campaña de su Presidente para aumentar las cantidades de armas en el mundo.
El Teniente General Charles Hooper, Director de la Agencia de Cooperación para la Seguridad de la Defensa estadounidense, declaró en el Salón Aeronáutico Internacional de Farnborough el 18 de julio que "las exportaciones de defensa son buenas para nuestra seguridad nacional, son buenas para nuestra política exterior… y son buenos para nuestra seguridad económica". Luego propuso que su agencia redujera la tarifa de transporte cobrada a los clientes extranjeros de ventas militares, lo que sería un importante estimulante para las ventas de "los mejores jets, los mejores misiles, las mejores armas" tan valoradas por el Sr. Trump.
Este oficial, obviamente un devoto seguidor de su Presidente, siguió su línea de acción con dedicación recordando a los medios de comunicación que como lo han dicho "la administración y nuestro liderazgo, la seguridad económica es seguridad nacional".

Manuel E. Yepe

jueves, 2 de agosto de 2018

“Seremos testigos de un retorno del marxismo”




Entrevista a Razmig Keucheyan

Razmig Keucheyan es profesor de Sociología en la Universidad de Burdeos (Francia). Es miembro del consejo editorial de las revistas Actuel Marx y Contretemps y autor de libros como Hemisferio Izquierda (2010) y La naturaleza es un campo de batalla (2014), así como de múltiples artículos sobre problemas de teoría marxista. También editó, con un estudio preliminar propio, una selección en francés de textos de los Cuadernos de la cárcel de Antonio Gramsci titulada Guerra de movimiento y guerra de posición (2012).
En esta entrevista repasamos el “mapa de los pensamientos críticos” trazado por él en Hemisferio Izquierda , la relación entre la crisis en curso desde 2008 y las perspectivas del marxismo, la situación de la clase trabajadora y su relación con los movimientos de las mujeres y los inmigrantes, la relación entre el marxismo y el problema de la crisis ambiental y su crítica de ciertas versiones “mainstream” de la teoría de Gramsci que circulan en Francia.
Con Keucheyan tenemos distintas visiones sobre algunos fenómenos políticos o sobre la cuestión de “democratizar el Estado”, en la que él está más cerca de Poulantzas, mientras nosotros defendemos el enfoque del marxismo clásico. No obstante estas diferencias, consideramos muy destacable su tentativa de trazar una visión de conjunto sobre los principales debates teóricos de las últimas décadas, incluyendo autores de Estados Unidos, Europa, Asia, África y América Latina. Gran conocedor de la tradición marxista y de la historia intelectual reciente, su trabajo es una contribución fundamental en este sentido, más aún en una época en la que entre la intelectualidad abunda la super-especialización y el culto a la parcialidad.
Por último, destacamos su valoración de la experiencia de lucha de los trabajadores de Onet , conflicto que el año pasado logró un importante triunfo de un sector especialmente precarizado de la clase trabajadora en Francia, a los que Keucheyan llama, con razón, “los verdaderos herederos de Gramsci”.
Venís trabajando sobre un "mapa" de las teorías críticas. Primero te quería preguntar por qué considerás que el "mapeo" tiene una connotación estratégica y cuáles son las principales "teorías críticas" en la actualidad...
En el campo de batalla, un ejército necesita buenos mapas. Un mapa te dice dónde se ubica tu oponente, quién es, sus fortalezas y debilidades, y por lo tanto cómo atacar. Un mapa debería también proveer información sobre el terreno, de qué está hecho, y sus potencialidades. Hacer la guerra en ciudades o en la selva, por ejemplo, requiere diferentes planes de batalla y armamentos. Por supuesto, solamente en la ficción de Jorge Luis Borges un mapa es una reproducción exacta de la realidad. Un mapa es por definición una aproximación o una simplificación. Su propósito específico es representar una realidad compleja en términos simplificados. Más aún, para la misma realidad pueden coexistir varios mapas, con diferentes funciones. La cartografía, en suma, es una condición de la estrategia. Es por esto que siempre fue controlada por el Estado y los militares.
Mapear las teorías, y en especial las teorías críticas, es parte del esfuerzo más general de hacer un mapa de la coyuntura política actual. Obviamente, las cosas no han ido bien para la izquierda –reformista o revolucionaria– durante el siglo XX. La propia idea de revolución está en crisis –lo cual no quiere decir que ya no sea relevante–. Lo sigue siendo y mucho, en mi opinión.
Uno tiene que ser lúcido y admitir que las fuerzas y teorías de la izquierda están ahora en un proceso de reconstrucción que puede llevar tiempo. El siglo XXI es como un continente desconocido para nosotros y deberíamos tratar de representarnos este campo de batalla con mapas precisos. Eso es lo que intento hacer en mi libro Hemisferio Izquierda. Un mapa de los nuevos pensamientos críticos .
Las teorías críticas contemporáneas son numerosas. Asistimos a un proceso de fragmentación de las teorías críticas. Esto refleja la fragmentación de los “sujetos” políticos en curso por lo menos desde 1970. Desde el nacimiento del movimiento de la clase obrera en la primera mitad del siglo XIX, el proletariado fue central en la izquierda como un agente de cambio social y político. Siempre coexistió con otros “sujetos”, cuya influencia política era, sin embargo, menos importante.
Hoy, la clase obrera sigue existiendo por supuesto, pero su centralidad política en la izquierda se ha debilitado. Más aún, es más diversa desde un punto de vista profesional y étnico, lo cual hace más difícil su representación política.
Otros movimientos –el movimiento de mujeres, o el de las organizaciones de derechos civiles y antirracistas por ejemplo– han ganado impulso, al igual que las teorías que ponen a estos movimientos en el centro de su visión del mundo moderno.
Luego te voy a hacer una pregunta sobre esto último que planteás. Pero antes quiero hacerte una consulta sobre otro tema más global. Una de las debilidades que señalás en las teorías críticas actuales es la ausencia de la cuestión estratégica, que en el marxismo está relacionada con las ideas de crisis y revolución. ¿Qué influencia tiene para vos la crisis que surge en 2008 sobre este mapa de las teorías críticas y qué fortalezas puede tener el marxismo en este aspecto?
Desde los años ‘80, las teorías críticas no-marxistas volaron alto: el postestructuralismo, los estudios culturales, los estudios poscoloniales, la teoría del reconocimiento de Axel Honneth (tercera generación de la Escuela de Frankfurt), el igualitarismo radical de Jacques Rancière. En las teorías críticas del siglo XX, el marxismo en sus distintas formas solía ser hegemónico en muchos países. Pero no lo es más.
Estas teorías críticas no-marxistas son muy diferentes unas de otras. Sin embargo, comparten al menos dos suposiciones. Primero: las clases dejan de ser centrales en su visión del mundo moderno. A veces son algo completamente ausente, o de importancia secundaria.
En segundo lugar, estas teorías son desconfiadas de cualquier forma de “totalización”, o representación del mundo moderno como un “sistema coherente” de algún tipo. Esto explica por qué el concepto de “capitalismo” no puede encontrarse en ellas.
Ahora bien, vos podés esforzarte por olvidar la existencia del capitalismo. Pero el capitalismo no se va a olvidar de vos. En otras palabras, la explotación capitalista y la alienación están vivas y coleando. La crisis que comenzó en 2008, que es parte de una “crisis orgánica”, como dijera Gramsci, y que todavía está en curso, lo dejó abundantemente claro.
Esta crisis está provocando un cambio en las relaciones de fuerza entre las teorías críticas. La teoría poscolonial o Jacques Rancière, por ejemplo, simplemente no tienen mucho que decir sobre la crisis del capitalismo. Esto es porque no tienen mucho que decir sobre el capitalismo como tal. ¿Quiénes son hoy los teóricos que nos ayudan a entender la dinámica de la crisis? Leo Panitch, Nancy Fraser, Robert Brenner, Perry Anderson, Ellen Meiksins Wood, Anwar Shaikh, Giovanni Arrighi, Claudio Katz, Mike Davis, Gérard Duménil… todos ellos marxistas de algún tipo u otro.
Por lo tanto, pienso que seremos testigos de un “retorno del marxismo” en los años por venir. Cuando el marxismo retorna, sin embargo, nunca retorna en las mismas formas que en el pasado. La historia del marxismo muestra que mientras mantiene los aspectos centrales de la visión del mundo marxista, se somete a un proceso de mutación conceptual, que le permite comprender los principales elementos de la nueva coyuntura.
Por ejemplo, hay una teoría de las finanzas en Marx y el marxismo clásico. En su libro El capital financiero , publicado en 1910, Rudolf Hilferding ha desarrollado un abordaje que todavía es relevante hoy. Pero está claro que la financierización del capital desde los años ’70 requiere a los marxistas trabajar para entender el funcionamiento de esta fase particular de la historia del capitalismo. Y esto es precisamente lo que muchos marxistas contemporáneos han hecho. Los marxistas deberían apreciar los tesoros de su tradición, pero también estar listos para innovar frente a nuevos desarrollos.
Hablando de los nuevos problemas y volviendo a lo que decías antes sobre la clase trabajadora en la actualidad... en una gran parte de las teorías críticas, la clase trabajadora ha sido desplazada como sujeto de emancipación en favor de otros colectivos. Sin embargo, hay movimientos cuyos integrantes puede ser definidos como clase trabajadora por su condición social, más allá de que su principio de activación pueda ser a partir de movimientos que reivindican una identidad distinta a la de clase, por ejemplo las mujeres que son la mayoría de la clase trabajadora a nivel internacional o los inmigrantes que son una parte fundamental de la clase trabajadora en las ciudades europeas. ¿Se puede pensar que estos movimientos en lugar de desarrollarse por separado permitan revitalizar el movimiento obrero?
Absolutamente. Como decía Stuart Hall, en algunos contextos históricos, la raza es la forma en que ciertos segmentos de las clases populares experimentan subjetivamente la condición de clase. Lo mismo puede decirse del género y otras formas de identificación política.
Esto no significa, sin embargo, que todas las relaciones sociales en el mundo moderno pueden ser reducidas, “en última instancia”, a la clase. Raza y género tienen una dinámica “relativamente autónoma” por sí mismas. Pero esto significa que todos los oprimidos comparten un interés material en construir un movimiento común. Por lo tanto, el movimiento obrero está aquí para quedarse, sin duda, aún si está experimentando una profunda crisis desde fines del siglo XX. Atravesó muchas crisis durante su larga historia.
Las preguntas difíciles para nosotros en la actualidad incluyen las siguientes. La primera, ¿el centro de gravedad del movimiento obrero en el siglo XXI estará en el Sur global o permanecerá en el Norte? Hay poderosos movimientos obreros en ascenso en China, India, Sudáfrica o Brasil, con especificidades nacionales. Del otro lado, en Estados Unidos y algunos países europeos, el “socialismo democrático” volvió a la agenda política, con las campañas de Bernie Sanders y Jeremy Corbyn, o con Jean-Luc Mélenchon en Francia. Estos líderes y movimientos tienen sus limitaciones, y los marxistas deberían ser críticos de ellos. Pero uno tiene que reconocer también que todos ellos hablan el lenguaje de clase de una forma u otra, a menudo mezclándolo con otros elementos discursivos.
Segunda pregunta: ¿qué tipo de organizaciones políticas debería construir el movimiento obrero? Durante el siglo XX, los partidos revolucionarios evolucionaron y se adaptaron a las circunstancias. Actuar en una dictadura o en una democracia importa mucho para el tipo de intervención política que el movimiento obrero debe asumir. En una palabra, el partido de vanguardia de Lenin no es el partido de masas de Togliatti. Entonces, ¿cuáles deberían ser las formas políticas revolucionarias relevantes en la actualidad?
Respecto de lo que decís sobre que las formas de organización política no pueden ser siempre las mismas creo que es cierto. Pero no me queda claro cómo se podría rescatar al PCI de Togliatti, que sostuvo una política de "unidad nacional" a la salida de la guerra, después la "vía italiana al socialismo" y el "compromiso histórico"...
Es cierto, no estoy abogando por un retorno al comunismo de posguerra en absoluto. El PCI y también el Partido Comunista Francés, que todavía existe en la actualidad, se volvieron fuerzas estabilizadoras para sus capitalismos nacionales, más que partidos revolucionarios. Pero esto no significa que no haya lecciones que sacar de sus historias, especialmente sobre el modo en que fueron capaces de organizar la vida cotidiana de cientos de miles de personas de la clase obrera. En Francia por lo menos, la extrema izquierda no comunista siempre fue más de clase media, a menudo con un alto "capital cultural", más que clase obrera.
Siguiendo la reflexión sobre los nuevos problemas, otro de los temas sobre las que trabajás es la ecología y su relación con la cuestión de clase. En el marxismo clásico, la idea del comunismo está asociada tanto a la reconciliación del género humano con la naturaleza como a una liberación de las "fuerzas productivas", es decir, a una abundancia relacionada con una utilización colectiva de las conquistas científicas y tecnológicas producto de la socialización. ¿En qué medida la crisis ecológica incide sobre la manera de abordar la relación entre sociedad y naturaleza en un proyecto socialista?
El marxismo ecologista es una de las tendencias más interesantes del marxismo contemporáneo, con autores como John Bellamy Foster, Jason Moore, Daniel Tanuro, Andriana Vlachou, Michael Löwy, James O’Connor, Ted Benton… La capacidad de adaptarse a los desafíos intelectuales de una nueva época es el principal criterio con el cual uno puede juzgar la vitalidad de una tradición política. Y pienso que es bastante obvio que el marxismo ha pasado esta prueba. Teóricamente, el marxismo me parece de lo más interesante hoy en día. El problema es que ha perdido su influencia política sobre las clases populares. La conexión entre la teoría y la práctica que es tan vital para el marxismo se ha debilitado, y en muchos países ha desaparecido completamente.
Hay dos formas de ver la relación entre el marxismo y la crisis ambiental. Ambas son interesantes. La primera es volver a leer a Marx y la tradición marxista, y demostrar que tenían una conciencia bastante clara de los desastres ecológicos provocados por el capitalismo. Esto, por ejemplo, es lo que John Bellamy Foster hace en su maravilloso libro sobre La ecología de Marx .
O uno puede usar las categorías marxistas –valor, clases, fetichismo, imperialismo...– para dar cuenta de la crisis ambiental, en una forma más empírica. Esto requiere a menudo adaptarlas a la realidad actual, una realidad que Marx por definición no conoció. He intentado contribuir con esta segunda tendencia del marxismo ecologista con mi libro La naturaleza es un campo de batalla .
Para darte un ejemplo: un punto crucial, a menudo pasado por alto, es que la relación entre el capitalismo y la naturaleza nunca es inmediata. Está siempre mediada por el Estado. Como decía Marx en su famosa cita de los Grundrisse , “La tendencia a crear el mercado mundial está dada en el concepto mismo del capital”. Sin embargo, para circular por todo el mundo, las mercancías necesitan infraestructuras: medios de transporte y comunicación, sistemas de energía. Esas infraestructuras simultáneamente destruyen y producen naturaleza. Ahora bien, ¿quién es responsable de construir, mantener y renovar estas infraestructuras? El Estado lo es a menudo. Por lo tanto el Estado capitalista debería ser visto como un poderoso productor-de-naturaleza en las manos de las clases dominantes. El propósito de este instrumento es ayudar al capitalismo a expandir su lógica a través del planeta, para garantizar lo que Marx llamaba “condiciones de producción”.
Por lo tanto, uno de los objetivos de los movimientos progresistas y revolucionarios debería ser recuperar control del Estado, para democratizarlo tanto como para cortar su conexión con el proceso de valorización capitalista.
En un artículo escrito hace unos meses dijiste que los huelguistas de Onet eran los verdaderos herederos de Gramsci, ¿por qué?
Curiosamente, Gramsci se ha puesto de moda en Francia en los últimos cuatro o cinco años. Pero de moda de una mala manera. Políticos y periodistas del sistema han adquirido el hábito de citar o citar mal, ciertos pasajes de los Cuadernos de la cárcel , especialmente aquellos sobre el “frente cultural”, la necesidad de dar una “batalla cultural” de ideas, y aquellos sobre los “fenómenos morbosos”, que aparecen en tiempos de crisis.
En Francia, como en otros países, las fuerzas e intelectuales de derecha se han interesado en Gramsci. Alain de Benoist, el principal pensador detrás de la “Nueva Derecha” (de extrema derecha) escribió un famoso ensayo en los años ’80 titulado “Por un gramscianismo de derecha”. En este texto, él declara que para recuperar poder después de los movimientos del ’68, la derecha y la extrema derecha debían primero ganar las batallas “culturales.” Esta es la principal idea del concepto de “metapolítica” de Benoist. Es interesante notar que Alain de Benoist ha tenido una gran influencia sobre el movimiento “Alt Right” en Estados Unidos.
Todos estos políticos e intelectuales olvidan el simple hecho de que Gramsci era un marxista y su perspectiva del mundo moderno se basaba en las clases. Para Gramsci el “frente cultural” no puede ser considerado separado del “frente económico” y del “frente político”.
Onet es una empresa francesa de limpieza. En 2017 algunos de sus empleados en las afueras de París fueron a la huelga contra los bajos salarios y las malas condiciones de trabajo. Eran no solamente trabajadores pobres, sino también muchos de ellos recientes inmigrantes en Francia, algunos indocumentados. En ese momento, publiqué un artículo en Le Monde Diplomatique diciendo que si Gramsci estuviera vivo hoy, hubiera volcado toda su energía en apoyar a estos trabajadores. Los trabajadores de Onet representan la nueva clase obrera de la que estábamos hablando antes. Gramsci siempre estuvo atento en la búsqueda de nuevas formas de praxis anticapitalista. De acuerdo con él, el “frente cultural” es parte de una estrategia revolucionaria más amplia, cuya meta final es superar el capitalismo.

La Izquierda Diario

miércoles, 1 de agosto de 2018

Marxismo: Cultura, ideología y hegemonía. Comunicación y lucha de clases. Nestor Kohan




Teoría marxista de la cultura, la ideología y la hegemonía. Comunicación y lucha de clases. De los Simpson y Hollywood a Marx y Lenin, Antonio Gramsci y la Escuela de Frankfurt, Fredric Jameson, Raymond Williams, Terry Eagleton y Pierre Bourdieu. De la Doctrina de la Seguridad Nacional (de Estados Unidos) a Rodolfo Walsh, Haroldo Conti y Raymundo Gleyzer. Las nuevas tareas en el siglo XXI.