viernes, 10 de febrero de 2017

Segunda Declaración de La Habana, 55 años de vigencia




A 55 años de su aprobación en Asamblea General Nacional del Pueblo de Cuba, la Segunda Declaración de La Habana mantiene validez ante la ofensiva de la derecha continental, aupada por Washington, para recuperar espacios políticos.
A través de ese documento, aclamado por más de un millón y medio de personas el 4 de febrero de 1962, en inmediata respuesta a la expulsión del país caribeño de la Organización de Estados Americanos (OEA), Cuba desenmascaró la estrategia divisionista de Estados Unidos y fijó ante el mundo su postura antiimperialista.
No es casual que el texto de esa Declaración leída por el líder histórico de la Revolución cubana, Fidel Castro, en la Plaza de la Revolución José Martí, evoque el ideario de ese prócer independentista cubano, como expresión de la continuidad histórica de las luchas por la emancipación de la isla.
En carta inconclusa a su amigo Manuel Mercado, Martí planteó la necesidad de 'impedir que en Cuba se abra, por la anexión de los imperialistas, el camino que se ha de cegar, y con nuestra sangre estamos cegando, de la anexión de los pueblos de nuestra América al Norte revuelto y brutal que los desprecia'.
La expulsión de Cuba de la OEA fue, de hecho, la antesala del recrudecimiento del bloqueo económico, comercial y financiero, las agresiones, y del accionar de Washington contra las aspiraciones legítimas de los pueblos de la región de superar el tutelaje de la potencia del norte.
Las acciones para subvertir en la región procesos progresistas, antiimperialistas, socialistas, o simplemente reformadores se han mantenido como parte de la estrategia de política exterior de demócratas y republicanos en su afán de preservar la hegemonía estadounidense por cualquier vía.
Golpes parlamentarios, juicios políticos, guerras económicas, apoyos a la subversión interna se suman hoy al arsenal estratégico de Washington para frenar el impulso emancipador en América Latina, y minar sus esfuerzos integradores.
Ante los nuevos desafíos que entraña la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca, Cuba reiteró recientemente la voluntad de perfeccionar la vía socialista escogida para su desarrollo, así como su compromiso con el fomento de la unidad y la paz de América Latina y el Caribe.
Al comparecer en el segmento de alto nivel de la V Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños, celebrada en República Dominicana, el presidente cubano, Raúl Castro, instó a fortalecer la integración de la región, teniendo en cuenta los numerosos intereses en común.
Trabajar por la unidad en la diversidad constituye una necesidad impostergable para las naciones del área, apuntó.
Afirmó el estadista cubano que para el éxito de este esfuerzo unitario se requiere de un irrestricto apego a la proclama de América Latina y el Caribe como zona de paz, firmada por los jefes de Estado y de Gobierno de la región en La Habana en 2014.
Asimismo, reiteró la voluntad de Cuba de continuar negociando los asuntos bilaterales pendientes con Estados Unidos sobre la base de la igualdad, la reciprocidad y el respeto a la soberanía y la independencia, y proseguir el diálogo respetuoso y la cooperación en temas de interés común.
Cuba y Estados Unidos pueden cooperar y convivir civilizadamente respetando las diferencias y promoviendo todo aquello que beneficia a ambos países y pueblos, dijo; pero reafirmó que para ello la isla caribeña no realizará concesiones en asuntos inherentes a su soberanía e independencia.
Ante el nuevo escenario planteado con el restablecimiento de los nexos diplomáticos entre Cuba y Estados Unidos y el inicio del complejo proceso hacia la normalización de sus relaciones, la nación caribeña enarbola hoy su independencia, latinoamericanismo, y antimperialismo como ejes fundamentales de su política, tal como lo hiciera hace 55 años.

Prensa Latina

jueves, 9 de febrero de 2017

Decretazo y crisis política




En torno del decreto que prohibe el ingreso de inmigrantes -sobre todo de musulmanes- se está procesando una gran crisis politica. La Justicia bloqueó la aplicación del veto migratorio y provocó la reacción presidencial dirigida a remover este escollo. Por ahora, la batalla legal no le ha sido favorable a Trump. Una corte de apelaciones de San Francisco rechazó un recurso de urgencia del gobierno que pretendía anular otro fallo de un juez de Seattle y dejó sin efecto la resolución antimigratoria, a pedido de los Estados de Washington y Minessota.
Estamos ante una pulseada estratégica. Un revés del gobierno sería un golpe serio a su tentativa por avanzar hacia un régimen de poder personal, por encima del Congreso. El hilo conductor de este esfuerzo apunta a poner en pie un Estado policial y a desenvolver una política de guerra comercial y belicista a escala internacional.
Trump deberá demostrar si es capaz de abrirse paso en esa dirección, y reunir los recursos políticos y económicos que necesita para gobernar en esa línea. Por eso el presidente deslizó la posibilidad de llevar la batalla legal hasta la Corte, lo que a su vez ha puesto en el orden del día la cuestión clave de su composición. Aún resta nombrar al noveno integrante del cuerpo, en un cuadro de paridad de fuerzas entre el ala liberal y la conservadora. La Casa Blanca no oculta su interés por acelerar la designación del miembro faltante , lo que le permitiría a Trump contar con una Corte afín. Pero un fracaso de este operativo podría acelerar el impeachment del magnate, extremo que ya insinúan algunos sectores.

Fractura y división

El decretazo contra los inmigrantes ha puesto de relieve la enorme fractura del Estado yanqui, que se extiende a todos sus estamentos e instituciones: Estados federales han tomado la iniciativa de interponer causas judiciales, mientras municipios, el cuerpo diplomático y hasta la propia administración central, algunos de cuyos funcionarios
han repudiado la resolución de la Casa Blanca y se niegan a colaborar en su aplicación.
Esta fractura se nutre de una gran división de la burguesía imperialista. Un centenar de empresas de Silicon Valley, lideradas por Google, Facebook y Microsoft, rechazó el decreto inmigratorio de Trump y se sumó a la demanda presentada por varios Estados. En la lista no sólo figuran las empresas tecnológicas; también otras como AirBnB , firma lider en alquiler de viviendas, Uber y Lyft, en servicios de transporte. La decisión de la Casa Blanca generó mucho malestar en estos sectores, con gran peso de fuerza laboral inmigrante. En 2016, el 37% de los empleados de estas empresas eran extranjeros. Pero este rechazo al veto inmigratorio es un tiro por elevación contra el conjunto de la orientación económica del nuevo gobierno. Su proteccionismo choca con el esquema “global” de negocios y producción que impera en muchas de las grandes corporaciones estadounidenses.

Iniciativa popular

Al reparo de esta crisis politica se ha colado la movilización popular. En la última semana, en forma ininterrumpida, continuaron las protestas contra el decretazo. Cientos de miles de personas se manifestaron en aeropuertos y centros urbanos norteamericanos, y protestas similares se multiplicaron alrededor del mundo.
Este proceso tiene un carácter contradictorio. Por un lado, encarna un repudio popular a la política derechista, xenófoba y discriminatoria de Trump y en defensa de los derechos democráticos. Al mismo tiempo, es clara la dirección patronal de este movimiento. Estamos ante un frente de contención encabezado por el Partido Demócrata y que incluye al papa Francisco, y que apunta a enchalecar al movimiento anti-Trump bajo su tutela.
Los demócratas como Obama y el líder de la minoría en el Senado, Charles Schumer, se están asociando con las protestas para encausarlas y evitar que se desmadren. La hipocresía está a la vista, si se piensa que bajo la administración demócrata se alcanzó un record de 2,5 millones de deportaciones. Uno de los representantes demócratas que encabeza la denuncia contra el decreto de Trump es Michael Morell, exdirector de la CIA bajo la gestión demócrata, quien ha defendido públicamente el uso de la tortura y los asesinatos con drones que él monitoreó en persona durante su mandato.
Viene al caso recordar que la política inicial de Obama y de los demócratas fue colocar paños fríos a la conmoción popular que provocó el triunfo de Trump, y exhortar a favor de una colaboración con el nuevo gobierno. Ello incluyó a Sanders y a la burocracia sindical enrolada históricamente en el Partido Demócrata. La masiva y honda reacción que provocó la ascensión del magnate y sus primeras medidas los obligó a acomodar de apuro su libreto.
El desafío que plantea este nuevo escenario es darle a este gran irrupción de masas una fisonomía política independiente. Es necesario separar a los trabajadores y la juventud de la tutela de la burguesía y defender la independencia de clase. Esto vale también para el sector de trabajadores que abrigan expectativas en Trump cuya política xenófoba y demagogia nacionalista ha introducido una cuña divisionista entre los explotados.
A las variantes y opciones patronales en disputa, es necesario oponerles un rumbo y un programa político propio que enarbole la defensa integral de los derechos democráticos y reivindicaciones sociales de los trabajadores, para que la crisis la paguen los capitalistas.La llamada izquierda radical debe discutir una estrategia en la convulsiva etapa política que ingresamos.

Pablo Heller

miércoles, 8 de febrero de 2017

Juan Pablo II, otro papa que bancó a muerte a los curas pedófilos




El abogado Thomas Doyle afirmó que en 1985 Wojtyla envió un obispo a Estados Unidos con el objetivo de encubrir a varios sacerdotes abusadores de menores. Ratzinger y Bergoglio siguieron sus pasos.

Según algunas agencias internacionales como EFE o Deutsche Welle en las últimas horas se produjo en Australia una “noticia”. El abogado estadounidense Thomas Doyle, especializado en derecho canónico, confirmó que el papa “Juan Pablo II conocía el encubrimiento de abusos sexuales” y que, lejos de actuar para combatirlo, lo convalidó.
La afirmación de Doyle se produjo en el marco de las audiencias que está llevando adelante una comisión impulsada por el gobierno australiano que investiga casos de abusos sexuales contra menores cometidos en instituciones públicas, deportivas y religiosas de ese país.
Sin embargo, a esta altura del partido, afirmar que el Vaticano encubrió y encubre, sistemáticamente, a todos los miembros (con o sin sotana) de la Iglesia Católica que violan niñas y niños no es ninguna novedad. En todo caso, lo interesante de la afirmación de Doyle es que él habla de su propia experiencia personal con Karol Wojtyla, el papa que gobernó la institución entre 1978 y 2005.

El problema y la “solución”

En el contexto de las audiencias en Australia, Doyle recordó que en 1985 el Vaticano recibió varios informes sobre abusos sexuales cometidos por curas a menores de edad en, al menos, cuatro diócesis de Estados Unidos. Y que uno de esos informes fue elaborado por él mismo, en calidad de abogado especializado en derecho canónico (la ley interna por la que se rige la Iglesia Católica).
El letrado estadounidense dijo que en aquel entonces pidió al Vaticano que enviara un obispo a Luisiana para que se pudieran abordar los casos de pedofilia denunciados. Tanto el informe como el pedido fueron enviados por él al cardenal de Filadelfia John Krol, quien lo llevó personalmente a Roma y se lo entregó al papa.
Juan Pablo II designó entonces al obispo AJ Quinn como responsable de intervenir en el asunto. Pero según Doyle, Quinn “resultó ser parte del problema, no de la solución, porque se dedicó a buscar la manera en qué podrían continuar con el encubrimiento”.
Como se dijo, a esta altura ya no es ninguna novedad que el Vaticano y las jerarquías eclesiásticas de todo el planeta se han especializado durante siglos en orquestar todo tipo de maniobras para silenciar cuanta violación a menores se produzca intramuros de conventos, parroquias y colegios, con el consiguiente encubrimiento e impunidad de los victimarios.
En todo caso la catarata de noticias que a lo largo de los últimos años se suceden sin parar no sacan a la luz nada nuevo respecto a las conductas eclesiásticas sino que hablan de la valentía de miles y miles de víctimas que se animaron a romper los pactos de secretismo y denunciaron con nombres y apellidos a quienes ultrajaron sus infancias. Víctimas que, en su gran mayoría, pudieron hablar ya siendo adultas y no sin atravesar largos procesos de autoreconocimiento como tales.
Lo que es inevitable, claro está, es que con cada nuevo testimonio surjan nuevos datos que permiten armar el rompecabezas de metodologías, discursos y entramados simbólicos que se ponen en práctica para consumar tamaña impunidad y permitir que los abusos y violaciones se sigan reproduciendo por los siglos de los siglos.

La escuela de Francisco

Escándalos como el de las sedes argentinas del Instituto Provolo, destapado a fines del año pasado, con los curas Nicola Corradi y Horacio Corbacho a la cabeza de decenas de abusos sexuales a niñas y niños sordos, lejos de “sorprender” y “anoticiar”, sirven para hundir un poco más en el fango de la hipocresía, el patetismo y la ignominia a quienes se llenan la boca (y los bolsillos) hablando de moral y amor al prójimo.
En este sitio ya se detalló el rol de Francisco en el entramado de encubrimiento a los curas pedófilos del Provolo. También de su amigo, el arzobispo de La Plata Héctor Aguer, quien tuvo bajo su órbita a varios de los denunciados de la sede que el instituto tiene en la capital bonaerense.
Las recientes declaraciones del abogado Thomas Doyle en Australia no hacen más que confirmar que Bergoglio, más allá de sus diatribas y relatos agiornados, es un digno discípulo de sus antecesores Wojtyla y Ratzinger.
En un artículo titulado “Los papas y la pederastia”, publicado hace tres años en el sitio La Excepción, se dijo con precisión que “el papa Juan Pablo II y su cardenal prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe y después papa, Joseph Ratzinger ’impusieron una obligación taxativa a todos los obispos, sacerdotes, personal auxiliar, etcétera, para que no llegara a las autoridades civiles nada de lo que tuviera que ver con casos de pedofilia eclesiástica’.
Allí se menciona incluso un motu proprio (documento papal) del mismo Wojtyla, según el cuál se ordena a miembros de la Iglesia avisar, antes que a nadie, a la Congregación para la Doctrina de la Fe si se enteran “con cierta verosimilitud de un delito reservado, tras haber realizado una indagación preliminar”.
El artículo de La Excepción cita a su vez un trabajo publicado por el filósofo Paolo Flores d’Arcais en el diario El País en abril de 2010, titulado “El Vaticano y la pedofilia”. Allí el autor explica que, con esas directivas precisas, “papa y prefecto informados de todo (es más, siendo los únicos en saberlo todo) son, exclusivamente, quienes tienen la primera y última palabra acerca de los procedimientos que se han de seguir. La ’pena’ máxima (casi nunca infligida) no va más allá de la reducción al estado laico del sacerdote. Por lo general, el castigo se limita a trasladar al sacerdote de una parroquia a otra. Donde, obviamente, reiterará su delito. ’Pena’ exclusivamente canónica, en todo caso. No ha de efectuarse denuncia alguna ante las autoridades civiles”.
De esa manera, concluye Flores d’Arcais, Juan Pablo II y Banedicto XVI “pretendieron e impusieron que los crímenes de pedofilia fueran tratados exclusivamente como pecados, en vez de como delitos, o a lo más como ’delitos’ de Derecho Canónico”.

Sin penitencia

El testimonio del abogado Thomas Doyle aporta datos que sirven para comprender qué hace y qué no hace la jerarquía católica en asuntos de abusos sexuales eclesiásticos contra menores de edad. También lo hace la comisión que hoy está investigando sobre el tema en Australia. Por ejemplo, ya se sabe que entre 1980 y 2015 unas 4.500 personas, como mínimo, denunciaron en ese país casos de abusos sexuales a menores por parte de casi dos mil curas, laicos o monjas.
Pero mientras miles y miles de víctimas siguen hablando, denunciando y rompiendo el silencio, la Iglesia de Bergoglio sigue con su perorata moralista sin tomar siquiera las medidas mínimas para que la pedofilia eclesiástica deje de reproducirse.
Por caso, ningún jerarca católico denuncia ante la justicia civil a sus “ovejas descarriadas”.
Y mucho menos se abren los hediondos archivos de los tribunales canónicos, guardados bajo siete llaves, que echarían una importante luz sobre infinidad de casos que las sotanas con poder pretenden condenar al silencio y al olvido.

Daniel Satur
@saturnetroc

martes, 7 de febrero de 2017

55 años de genocidio contra Cuba




La Orden Ejecutiva Presidencial No. 3447 proclamaba el “embargo” sobre el comercio entre los Estados Unidos y Cuba, el cual debía hacerse efectivo a las 12:01 a.m del 7 de febrero de 1962. Foto: White House/ Archivo.

El 3 de febrero de 1962, el presidente de los Estados Unidos, John.F.Kennedy, firmó la Orden Ejecutiva Presidencial No. 3447, a través de la cual se oficializó el bloqueo total al comercio con Cuba. Los pretextos utilizados en el documento y que formaron parte del discurso de la élite de poder en los Estados Unidos durante años, integraban la gran conjura donde era imprescindible presentar a la Isla agredida como la agresora. Su gran pecado, haber hecho una revolución verdadera en el hemisferio occidental, rompiendo con los requerimientos mínimos de “seguridad” establecidos por la nación del norte para América Latina y el Caribe, después de la segunda guerra mundial.
La Orden Ejecutiva buscaba legitimar la criminal decisión bajo el manto de la Octava Reunión de Consulta de Ministros de Relaciones Exteriores de la OEA celebrada en Uruguay, donde bajo la presión ejercida por Washington, se había alcanzado una Declaración Final donde se señalaba que, los vínculos del Gobierno de Cuba con la ofensiva subversiva del comunismo chino-soviético, eran incompatibles con los principios y objetivos del Sistema Interamericano.
El documento justificaba además la acción con un argumento aún más risible, que Cuba representaba una amenaza a la seguridad nacional de los Estados Unidos y a todo el hemisferio, y que era responsabilidad de los Estados Unidos velar por esa seguridad.
Después de presentados los falsos argumentos, la orden ejecutiva proclamaba el “embargo” sobre el comercio entre los Estados Unidos y Cuba, el cual debía hacerse efectivo a las 12:01 a.m del 7 de febrero de 1962. A partir de esa hora, quedaba prohibida la importación a los Estados Unidos de todos los productos de origen cubano, además de todos los productos importados desde o a través de Cuba. El Secretario del Tesoro sería el encargado de dar cumplimiento a la orden.
El hecho de que el bloqueo se haya oficializado en febrero de 1962 ha conllevado a lecturas erróneas y a no pocas tergiversaciones de la verdad histórica, al interpretarse el hecho como punto de partida de la guerra económica contra Cuba y una repuesta al estrechamiento de las relaciones de la Isla con Moscú, las nacionalizaciones de 1960 y el rumbo socialista de la Revolución. Lo cierto es que la Orden Ejecutiva fue el momento de maduración de todo un sistema de guerra económica que los Estados Unidos venía desarrollando contra la revolución cubana y cuyas primeras acciones habían comenzado desde el propio enero de 1959, cuando fueron recibidos en los Estados Unidos, junto a criminales y torturadores, los culpables del saqueo del tesoro nacional. Ni un solo centavo fue devuelto a Cuba. En ese momento, aun no se habían establecido las relaciones más cercanas con la URSS, las cuales se afianzaron durante la visita de Mikoyan a la Isla en febrero de 1960, no se había iniciado el proceso más amplio de las nacionalizaciones de las propiedades estadounidenses, que comienza el 6 de agosto de 1960, ni tampoco se había declarado el carácter socialista de la Revolución, lo cual sucede el 16 de abril de 1961. La esencia del conflicto no era otra que hegemonía versus soberanía. Esencia que también había llevado con anterioridad a Washington a intervenir en Bolivia (1952) y en Guatemala (1954). Las revoluciones estaban sencillamente prohibidas en América Latina y el Caribe.
Mas fue después de la firma de la Ley de Reforma Agraria que la guerra económica de los Estados Unidos contra la Mayor de las Antillas cobró mayor virulencia, incluyendo bombardeos, actos terroristas y sabotajes sobre industrias y campos cañeros. Sin embargo, el presidente estadounidense, Eisenhower, se mostraba inconforme e impaciente con los resultados. En enero de 1960, en una reunión donde la CIA presentó un plan de sabotajes a centrales azucareros cubanos, Eisenhower pidió al director de la agencia, Allen Dulles, que regresara con un programa más amplio de agresión económica. Días después expresaría –con total transparencia- la lógica de esa guerra económica y su objetivo fundamental, demostrando el carácter genocida de la misma: “Si ellos –el pueblo cubano- sienten hambre, botarán a Castro”. [i] Enfoque que, el 6 de abril de 1960, ratificaría el secretario asistente de Estado, Lester D. Mallory: “La mayoría de los cubanos apoyan a Castro (…) no existe una oposición política efectiva (…) el único medio previsible para enajenar el apoyo interno es a través del descontento y el desaliento basados en la insatisfacción y las dificultades económicas (…) Debe utilizarse prontamente cualquier medio para debilitar la vida económica de Cuba (…)negándole a Cuba dinero y suministros con el fin de reducir los salarios nominales y reales, con el objetivo de provocar hambre, desesperación y el derrocamiento del gobierno”.[ii]
En marzo del propio año, junto al Programa de Acciones Encubiertas contra el régimen de Castro, el presidente estadounidense había sancionado un Programa de Presiones Económicas contra Castro. Al parecer, según sugieren los documentos desclasificados en los Estados Unidos, a partir de esa fecha se creó un grupo super-secreto presidido por el Secretario del Tesoro, Robert Anderson –uno de las figuras que mostró mayor hostilidad hacia a la Revolución Cubana dentro de la administración Eisenhower- encargado de estudiar y poner práctica las medidas de agresión económica contra la Isla.
En sus últimos seis meses en el cargo, Eisenhower se encargó, además de empujar y buscar el rompimiento de las relaciones diplomáticas con Cuba, de dar los pasos fundamentales en dirección al establecimiento de un total bloqueo económico contra Cuba: el golpe petrolero –cuando se redujo el suministro de petróleo a la Isla y luego las compañías estadounidenses ESSO y TEXACO, y la británica SHELL, instigadas por el gobierno estadounidense se negaron a refinar el petróleo proveniente de la Unión Soviética-, la reducción y luego eliminación de la cuota azucarera cubana y la prohibición de las exportaciones a Cuba, fueron medidas que se sucedieron una detrás de la otra en ese segundo semestre de 1960. Solo la última de las medidas ocurrió el 19 de octubre, después del inicio del proceso de nacionalización de las propiedades estadounidenses en 1960.
Por tanto, las nacionalizaciones –necesarias y totalmente legales de acuerdo al derecho internacional-, aunque estaban comprendidas en el proceso revolucionario, fueron aceleradas como respuesta a las medidas de guerra económica emprendidas por el gobierno de los Estados Unidos contra Cuba. No obstante, Cuba una vez más mostró su disposición a compensar a los afectados, pero el gobierno de los Estados Unidos se negó a negociar el asunto. El proyecto de invasión a Cuba –que ocurriría meses después- se encontraba en una etapa avanzada, por lo que creyeron no era necesario establecer negociaciones con un gobierno que, supuestamente, en breve iba a ser derrocado.
Kennedy seguiría sumando eslabones en la guerra económica contra Cuba y llevaría la escalada del conflicto al máximo de expresión. De hecho, en el momento en que firma la Orden Ejecutiva, estaba funcionando la Operación Mangosta, el plan de guerra encubierta más grande que los Estados Unidos han llevado adelante contra país alguno. De 32 tareas de guerra encubierta, 13 se dirigían al área económica. En ese período –noviembre de 1961 a octubre de 1962- se registraron 716 acciones de sabotaje económico contra Cuba.
Pierre Salinger, quien fue secretario de prensa de Kennedy, relataría años después en sus memorias, que el Presidente lo llamó una noche a principios de 1962 y le ordenó le consiguiera muchos tabacos habanos. ¿Cuántos?, preguntó Salinger. “Alrededor de mil”, respondió Kennedy. Al día siguiente el Presidente lo llamó a su despacho para averiguar si había conseguido los tabacos y Salinger le respondió que había comprado un millar. “Bravo” exclamó el Presidente, “ahora dispongo de una reserva suficiente de tabacos y puedo firmar la proclama prohibiendo en Estados Unidos los productos de Cuba”.[iii]
La anécdota, aunque refleja el buen gusto de Kennedy por los tabacos cubanos, resulta maquiavélica, en tanto refleja como un presidente de los Estados Unidos, con una simple firma y hasta con una sonrisa en los labios, puede privar a millones de estadounidenses de privilegios que solo conserva para él. Esa firma también significó la afectación a millones de cubanos quienes han tenido que sufrir los efectos del bloqueo durante décadas.
En 1963 quedó establecido el armazón fundamental del bloqueo contra Cuba, con rostros perversos añadidos como: el terrorismo, el sabotaje, el espionaje y la agresión biológica. La Ley Toricelli (1992) y la Ley Helms Burton (1996) vendrían a ser los eslabones más importantes que se le agregarían y que aun hoy, dan vida a ese entramado de leyes y prohibiciones con las que tuvo que lidiar el presidente Barack Obama, después de los anuncios del 17 de diciembre de 2014, aunque realmente en el terreno práctico se apartó bastante de su discurso, tomando en cuanto lo que podía haber hecho de acuerdo a sus prerrogativas presidenciales.
Lo que resulta inaudito es que aun ese bloqueo exista en pleno siglo XXI, como un puñal clavado en la garganta de los cubanos. Artículos de la Convención de derechos económicos, sociales y culturales, así como de la Convención de derechos civiles y políticos, son muy explícitos en cuanto a que uno de los derechos humanos fundamentales es el derecho a la subsistencia de un pueblo, de ahí que mientras ese criminal bloqueo exista, hasta el último minuto continuará siendo la más grande y flagrante violación de los derechos humanos que se ha practicado contra el pueblo cubano durante ya 55 años.
Ahora bien, resulta pertinente hacerse la siguiente pregunta, el día que ese bloqueo sea totalmente levantado –pues estamos consientes que más temprano que tarde sucederá-, ¿habrá terminado la guerra económica contra Cuba o esta aparecerá bajo otra modalidad donde los instrumentos económicos serán empleados para reforzar la batalla ideológica y cultural entre capitalismo y socialismo en la que ya nos encontramos inmersos? Creo vimos un importante avance de ese futuro durante la administración Obama, escenario ante el cual también debemos estar preparados, aunque somos consientes de que la batalla más imperiosa de hoy es lograr la muerte definitiva del bloqueo.
A pesar de que muchas de las ideas y concepciones que la administración Obama manejó en su “nuevo enfoque” de política hacia Cuba, tienen una larga historia en determinados círculos de poder de los Estados Unidos, es hoy más visible que nunca la contradicción que se establece entre los que consideran que el bloqueo es funcional a la subversión, y aquellos que consideran constituye un obstáculo para convertir los elementos del llamado Carril II de la Ley Toricelli en una gran autopista de influencias. Termino con dos citas, pronunciadas en dos momentos diferentes, por dos figuras importantes de la clase política de Washington, que hablan por sí mismas.
A inicios de 1999, la entonces secretaria de Estado norteamericana durante la administración de William Clinton, Madeleine Albright, expresó: “estamos utilizando armas inteligentes apuntadas al blanco que queremos. Deseamos ayudar a crear una economía de mercado independiente y tratar de que continúe expandiéndose y se llegue a separar por completo del Estado”.[iv]
Dieciséis años después, Antony Blinken, subsecretario de Estado de los Estados Unidos, durante una visita realizada a España en julio del 2015, señaló: “El embargo tenía buena intención. Reflejaba el hecho de que el Gobierno cubano en la época denegaba derechos básicos a sus ciudadanos y representaba una amenaza de seguridad con su alianza con la URSS. Pero no ha sido eficaz en lograr sus objetivos. Lo lógico es intentar algo diferente. Creemos que abrir la relación es la mejor manera de alcanzar los objetivos que tenían aquellos que apoyaban el embargo. Esto permitirá al pueblo cubano, a la clase media, tener más contacto con el mundo y con EE.UU. Esto nos permitirá extender nuestros contactos en la sociedad cubana. Las medidas que estamos tomando reforzarán a la clase media de Cuba. Este es el mejor instrumento para obtener lo que todos queremos: una Cuba libre, próspera y democrática”.[v]

Elier Ramírez Cañedo

Notas

[i]Foreign Relations of the United States, 1958–1960, Cuba, Volume VI. Document 436. Memorandum of a Conference With the President, White House, Washington, January 25, 1960.
[ii]Foreign Relations of the United States, 1958–1960, Cuba, Volume VI. Document 499. Memorandum From the Deputy Assistant Secretary of State for Inter-American Affairs (Mallory) to the Assistant Secretary of State for Inter-American Affairs (Rubottom),Washington, April 6, 1960.
[iii] Pierre Salinger, De Mémoire, Editions Denoel, París, 1995.
[iv] Citado por Andrés Zaldívar Diéguez, en: Bloqueo. El asedio económico más prolongado de la Historia, Editorial Capitán San Luis, La Habana, 2004, p.188.
[v] Antony Blinken, Subsecretario de Estado de EE UU: “El deshielo reforzará a la clase media de Cuba”, en El País, 27 de julio de 2015.

Trabajadores de la Ex Fripur convocan a movilización




La convocatoria surgió espontáneamente desde la red social Facebook. Los trabajadores y trabajadoras de la ex FRIPUR no cobran hace meses. Están reclamando que por lo menos se destrabe a nivel judicial algún dinero para pasar estos primeros meses del año.

Surgió desde las redes sociales. Sería para el próximo lunes 6 a las 14 hs. Descontento de los trabajadores con el gobierno, la justicia y el sindicato.

La justicia clasista

El proceso judicial a duras penas se ha movido, y siempre a favor de los capitalistas, en este caso la empresa canadiense Cooke Aquaculture que se presentó y ganó la liquidación de la ex FRIPUR, dándoles un tiempo totalmente desproporcionado para que presentaran la documentación sobre su patrimonio, y mientras tanto se le impedía a los trabajadores que cobraran sus haberes adeudados y sus licencias tantas veces no otorgadas. “Lo que pasa es que la gente está desesperada y quiere agarrar lo que venga” nos cuenta un trabajador que todavía la quiere seguir peleando. La justicia y los síndicos han actuado totalmente en contra de los intereses de los trabajadores y favoreciendo a los empresarios.
Esta justicia, que otorga tiempos exorbitantes a los capitalistas pero que no se inmuta ante la necesidad de la familia obrera, no es ajena a la falta de voluntad política del gobierno del Frente Amplio que desde que el conflicto se inició en ningún momento hizo girar la balanza a favor de los trabajadores dejando que la empresa se hunda con su personal adentro. Tampoco aceptó la propuesta de trabajo presentada por los mismos trabajadores donde se transformaban en cooperativa para gestionar la fábrica y realizar una utilización saludable de los recursos naturales marítimos. “El gobierno nos traicionó” se escucha entre quienes ocuparon la planta, quienes fueron a las manifestaciones, a los paros del PIT-CNT y a tantas otras instancias de negociación. Hoy mascan bronca y sacan conclusiones.
Durante varios meses los trabajadores cobraron un seguro de paro especial, pero que para las categorías más bajas – ocupadas por las mujeres – la cifra recibida era unos $ 8.000, lo que hace insostenible la situación. Mientras tanto, quien pase por la planta de la calle Rondeau puede ver que se le ha cambiado el nombre a la firma, en señal de toma de posesión de la nueva empresa, y al parecer, se está haciendo limpieza y algo de mantenimiento. Esto también es significativo de que nada será para los trabajadores porque le canadiense ya anticipó que no va a tomar al personal de la ex FRIPUR y que no le interesa el procesamiento del pescado en tierra.

Descontento y disconformidad

Por lo que trascendió, los trabajadores y trabajadoras también han manifestado su descontento con el sindicato que “los abandonó”. Luego de varios intentos frustrados de concretar la cooperativa imponiéndosela a los trabajadores como la única alternativa, los dirigentes del Sindicato Úníco Nacional de Trabajadores del Mar y Afines - SUNTMA – dejaron a la deriva a cientos de mujeres y hombres de la ex FRIPUR que nunca tuvieron experiencia de organización sindical, de asambleas de base y de cómo enfrentar un conflicto tan duro como el que se dio.
Existe un desencuentro respecto a la representación legal de los trabajadores ya que al parecer un sector estaría conforme con la solicitud de los abogados de la nulidad del proceso judicial por considerarlo lleno de irregularidades - como por ejemplo el exceso en el tiempo otorgado a la empresa canadiense -mientras que otro sector opina que esa petición es perjudicial porque es lo que está impidiendo que se destraben los fondos adeudados a los obreros.
Sin embargo, no se trata de ver quién tiene la razón sino de pensar que detrás de toda táctica legal debería haber una estrategia de lucha obrera, y es lo que está faltando. Si se cobran los adeudos o se espera y se declara nulo el proceso, dependerá de la predisposición a luchar que tengan los trabajadores y trabajadoras que deberán sostener medidas de lucha, lo que lamentablemente no está ocurriendo actualmente.

Pedido de solidaridad

Quienes organizan la medida para el próximo lunes están solicitando el apoyo de otros sectores tanto obreros como estudiantiles. La medida puede ser, a la vez, una oportunidad para la reunión y debate entre la base obrera, cansada ya de tanto esperar y de que sus derechos nos les importe a nadie.

Karina Rojas
Montevideo

Repercusiones y más adhesiones al Petitorio contra el Plan Cóndor




Medios de América Latina y Europa dan cuentas del Petitorio que ya cuenta con casi 200 adhesiones entre organizaciones y personalidades repudiando la impunidad del Plan Cóndor.

El petitorio fue publicado en la noche del viernes en La Izquierda Diario, donde contaba con decenas de firmas. El motivo del mismo es repudiar el fallo del Juicio de Roma, sobre decenas de casos del Plan Cóndor, donde la mayoría de los militares enjuiciados fueron absueltos generando decepción y repudio de parte de los familiares de las víctimas, que no hace más que reforzar la impunidad ya existente en nuestros países, y como respuesta a esto desde nuestra familia quisimos manifestarnos públicamente.
Con el pasar de los días a la lista se han sumado organizaciones de derechos humanos y sindicales, víctimas del terrorismo de estado, personalidades, periodistas, artistas, trabajadores de distintos rubros, lo que alcanza prácticamente las 200 firmas, y siguen llegando adhesiones.

Repercusión en los medios

Entre los medios que difunden y replican la noticia se encuentran “La Diaria”, “El Espectador”, “Montevideo Portal”, “LR21”, “Ecos” de Uruguay, “Telesur” de Venezuela, “Agencia de Información Paraguaya” agencia estatal de Paraguay, “cronicadigital” de Chile, “opinión” de Bolivia, “El Comercio” de Ecuador, “W Radio” de Colombia, “Crónica” de México, “Prensa Latina” y “sierramaestra” de Cuba, “Terra” y “scoopnest” de España, “Newstral” de Alemania, “Alianza News” de Estados Unidos para hispanos, “The World News” red internacional de noticias traducida en cinco idiomas, la agencia árabe “Shafaqna”, y siguen sumándose otros medios.
Ayer lunes en la tarde la Agencia EFE me entrevistó por ser uno de los impulsores del Petitorio. Dicha agencia es una red internacional de medios más importantes del mundo con más de tres mil periodistas de 60 nacionalidades y en al menos 180 ciudades de 110 países, según figura en distintos sitios web. En la entrevista les comunicaba que el texto busca generar "conciencia de la impunidad que todavía reina en Suramérica", y que "la idea es conseguir la adhesión de todas partes del mundo", “…somos muchas las personas y organizaciones en el mundo que opinamos que la sentencia garantiza la impunidad de criminales de la humanidad".

Adhesiones que siguen llegando

Impulsamos el petitorio junto a mi prima Victoria y mi padre Dardo difundiéndolo el pasado viernes a la noche. El mismo ya cuenta con la adhesión de personalidades de derechos humanos como Elsa Pavón, Nora Cotiñas y Mirta Baravalle, fundadoras e integrantes de Madres y Abuelas de Plaza de Mayo de Argentina, así como Ruben Olviera quien es integrante de Madres y Familiares de Desaparecidos de Uruguay, Valenín Enseñat y Amaral García de “Hijos” de desaparecidos de Uruguay, Valentina Chaves hija de Ubagesner Chavez Sosa quien fuera desaparecido y de los primeros restos encontrados en Uruguay, Sara Méndez quien fue secuestrada y sobreviviente del Plan Cóndor así como testigo del Juicio de Roma, la organización “Madres y Familiares Uruguayos Detenidos Desaparecidos”, “Hijos” Mar del Plata de Argentina, integrantes de CRYSOL y SERPAJ de Uruguay, María Stella Cáceres quien es la Directora del "Museo de las Memorias: dictadura y derechos humanos" de Paraguay, la Fundación Mario Benedetti de Uruguay, a las que se le suman más adhesiones de hijos y nietos recuperados, ex presos políticos, familiares de torturados, asesinados y desaparecidos por el Plan Cóndor.
También cuenta con un importante respaldo de personalidades públicas como el cantautor y comunicador uruguayo Daniel Viglietti, el sociólogo y ensayista argentino Eduardo Gruner, el abogado uruguayo y miembro del Observatorio Luz Ibarburu del PITCNT Pablo Chargoñia, el cineasta uruguayo Walter Tournier, periodistas uruguayos como Soledad Platero Puig del diario uruguayo La Diaria, Daniel Figares y Carlos Pelaez de Radio El Espectador, Fabián Cardozo de TNU Canal 5, Bárbara Brito del movimiento feminista de Chile y vicepresidenta de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile.
Las adhesiones siguen llegando desde Uruguay y Argentina pero también de Chile, Paraguay, Brasil, Francia, Italia, España. En las últimas horas se sumaron adhesiones de importantes sindicatos uruguayos como FUECYS (Sindicato Único de Empleados del Comercio y Servicios) y FENAPES (Federación Nacional de Profesores de Educación Secundaria) del PICTNT de Uruguay.

Sebastián Artigas

ADESIONES: petitorioadhesion@gmail.com

Irlanda del Norte: el fatídico “Domingo Sangriento”




El 30 de septiembre de 1972 el Reino Unido asesinó a 14 manifestantes católicos desarmados en Irlanda del Norte que se movilizaron para protestar por los derechos civiles.

Una colonia inglesa

Durante ochocientos años. Irlanda fue una colonia en el más estricto sentido de la palabra: la isla fue repoblada a partir del siglo XVI por colonos escoceses e ingleses (los protestantes, que se adueñaron de las mejores tierras, mientras que los indígenas (los católicos), eran sometidos a un sistema de “apartheid”. No faltó ni la aniquilación de la cultura autóctona (solo 70.000 personas conservan hoy el uso de la lengua irlandesa, el gaélico). ni el genocidio: gracias a las represiones y a la miseria en que se mantenía a los indígenas, la población irlandesa es la única de Europa que ha disminuido desde la Edad Media; hoy día Irlanda tiene la mitad de habitantes que en 1800.
El relato comienza en la Edad Media, cuando a a partir de una serie de invasiones a la región Irlanda comienza a tener una identidad inglesa. Durante el reinado de Isabel, este país ya era un “problema”, los británicos se sostenían a espadazos en la costa, negociaban y reprimían, hacían la guerra y comerciaban con “bandas” irlandesas.
La historia de los ingleses en Irlanda nunca llegó a ser una de “absorción” ni de “integración”, como lograron hacerlo en la isla mayor, donde los escoceses y galeses se transformaron más o menos en británicos (con vueltas y autonomías, pero en serio). Los irlandeses siempre fueron de lealtad dudosa a la corona y esto lo percibió los próximos reyes como Enrique VIII que comenzó una política de reemplazo de población en este país y con una política de cero de tolerancia a las rebeliones. La misma fue continuada por el republicano Cromwell y por los Carlos, gobernantes con pocas luces pero dispuestos a derramar sangre. Este proceso de ocupación terminó con un curioso nombre, “Plantación”, y fue aún más cruel.
Las tierras se ocupaban con ingleses y escoceses de diferente condición social, pero protestantes, y los antiguos dueños morían, emigraban o pasaban a ser peonada. Así nació el exilio irlandés, que solo cesó en 1998. En algunos condados del Norte, los británicos llegaron a ser mayoría y con el tiempo se radicaron allíbvg la mayoría de las industrias. El resto del país vivió de crisis en crisis, de rebelión en rebelión, y acabó gobernado directamente desde Londres, como una colonia, al perder su Parlamento propio. La inmovilidad política hizo que tomara siglos algo tan simple como darles el voto a los católicos, la inmensa mayoría del país.
A mediados del siglo XIX, Irlanda estaba superpoblada (cinco millones de habitantes en una isla del tamaño de Entre Ríos) en un equilibrio inestable, quebrada políticamente y siempre al borde de la catástrofe social. Fue entonces que un hongo destruyó casi completamente la cosecha de papas del país. Fue el comienzo de la”Gran Hambruna”. A un siglo y medio de distancia, resulta difícil entender por qué un país entero sufrió una catástrofe indecible por perder una cosecha de un producto. La respuesta es que la papa era, literalmente, lo único que comían los campesinos que vivían en una economía donde lograban alquilar un terreno de veinte por veinte metros para cultivar sus papas y donde el único dinero que se veía era por la venta anual de un chancho. De hecho, del único chancho de la familia. Perder las papas fue perder todo. Por ese hecho murieron un millón y medio de personas. Otro millón y medio se fue del país, principalmente a Estado Unidos, pero también a Inglaterra, Australia, Argentina y reinos lejanos del Imperio Británico. Irlanda volvió a tener cinco millones de habitantes recién a fines del siglo XX.

Años de lucha contra la opresión inglesa

Dos años después del comienzo de la Primera Guerra Mundial, los nacionalistas irlandeses se alzaron en armas en Dublín. Duraron una semana, pero estrenaron la bandera tricolor, se inmolaron en una batalla perdida de antemano y proclamaron la República, “en nombre de Dios y de las generaciones muertas”.
Eran una mezcla rara de poetas, estudiosos del idioma irlandés, sindicalistas, nobles y proletarios, casi todos pero no todos católicos. El ejército británico los capturó, los juzgó como traidores a la patria en tiempos de guerra y comenzó a fusilar a los líderes. Grave error: Irlanda ama a sus mártires y aunque la abrumadora mayoría del pueblo estaba verde de bronca con los rebeldes, a todo el mundo le cayó torcido que los ingleses los fusilaran. Fue entonces que nació una belleza terrible.
En 1919, ya ganada la guerra, hubo elecciones y los rebeldes, bajo la bandera del partido “Sinn Fein”, ganaron barriendo a todos los partidos tradicionales, más “políticos”. En lugar de tomar sus bancas en Londres, se reunieron en Dublín, se proclamaron como el gobierno legítimo de la República de Irlanda y ordenaron a su brazo armado, el IRA (Ejército Revolucionario de Irlanda) que comenzara el combate contra el ocupante. Como contaban con un inesperado genio militar en el ministro Collins y como lograron unificar de una vez la fragmentada opinión pública, ganaron la batalla.
El gobierno británico cedió, negoció que Irlanda fuera un Estado Libre (ni República, ni Provincia, ni Dominio), los condados del Norte con mayoría protestantes seguirían siendo ingleses: los irlandeses votaron en un plebiscito tragarse la imposición y así nació esa entidad tan rara, Ulster, o más exactamente, Irlanda del Norte. Al Sur, en el flamante Estado, hubo una feroz y breve guerra civil. Al Norte, en la nueva colonia, se instauró un fuerte apartheid con una inestable paz..
La Fuerza Voluntaria del Ulster, UVF, un pequeño grupo de clase obrera protestante que quería luchar contra la “subversión católica”. El grupo emitió un comunicado detallando que los primeros blancos serían “cuadros conocidos del IRA”, pero el festival de matanzas siguió con un homeless alcohólico y católico, y con un chico de 18 años que volvía tarde de trabajar.
Durante la década del 60 múltiples marchas se dieron en ciudades como Claudy, Derry que fueron reprimidas por la Real Policía del Ulster (RUC). En 1971 dos hombres católicos fueron asesinados por el ejército británico. Los disturbios se intensificaron tras sus muertes. El ejército británico detuvo 342. Luego del primer soldado del Ulster Defense Regiment (UDR) fusilado por el IRA hubo más arrestos en los días y meses siguientes.
El verano es la época más cruel en el Ulster, ya que los protestantes festejan sus viejos triunfos del siglo XVII contra la nobleza católica con marchas provocativas, que por alguna razón siempre pasan por los barrios católicos. Ese año, comenzaron a llover ladrillos y molotovs sobre los estandartes naranjas de las marchas. Los unionistas (protestantes) se encontraron desbordados y la conducción del IRA se encontró con que los militantes jóvenes de Belfast ya no obedecían las moderadas órdenes de Dublín (capital de la Irlanda católica). La batalla estalló con muertos en Derry y Belfast, donde los extremistas protestantes atacaron abiertamente los barrios católicos, protegidos por la policía. Los jóvenes militantes del IRA salieron a la calle a defenderlos con lo que tenían a mano. En agosto, el gobierno capituló y pidió a Londres que enviara al ejército. Los protestantes comenzaron a armarse. Y el IRA comenzó un debate interno que resonaría en Irlanda por décadas.
A partir de las bajas militares, las decenas de bombas, los muchos asesinatos selectivos, el constante desorden, las batallas callejeras y las huelgas, tanto católicas como protestantes, el 7 agosto de 1971 el ejército inglés desembarcó en la zona con múltiples efectivos. Ese día en la madrugada se realizaron las primeras razzias en los barrios católicos, con tropas armadas hasta los dientes y con listas de sospechosos a detener sin cargos ni jueces. La operación resultó un una batalla campal y en pocas horas había 15 muertos y 342 detenidos, doce de los cuales fueron torturados por una semana en una base de la fuerza Aérea en Ballykelly.
La operación fue un fracaso. Hubo un escándalo en Gran Bretaña por las torturas. El Consejo Militar del IRA dio una conferencia de prensa para mostrar que seguía libre y operando, y la venganza terminó con el saldo de 32 militares ingleses muertos. La espiral de violencia empeoró, con ambos bandos poniendo bombas en bares y locales comerciales, con una alarmante cantidad de niños y hasta bebés muertos. El año 1971 terminaba con un baño de sangre.

El Domingo Sangriento

Derry, la segunda ciudad de Ulster llamada Londonberry por los protestantes, se había salvado de lo peor. Los moderados todavía marcaban el tono. Por eso no llamó la atención que los militantes por los derechos civiles llamaran a una marcha protestando por las “internaciones” para el 30 de enero de 1972. Las concentraciones estaban prohibidas, pero el jefe de policía Frank Logan aconsejó autorizar el acto. Por razones que nunca se revelaron Robert Ford, supremo comandante militar británico, ordenó que el ejército frenara la marcha. La decisión había sido tomada al más alto nivel político.
Ese domingo, varios cientos de jóvenes se reunieron en el barrio católico de Bogside para escuchar a los oradores en la “Esquina Libre” de Derry, en el corazón de la zona nacionalista. Todo iba en paz hasta que poco antes de las cuatro de la tarde llegaron diez autos blindados, los notorios “sarracenos”, con “paracaidistas” provocadores. Las tropas bajaron de sus coches, se desplegaron en orden cerrado e inmediatamente balearon a un señor que pasaba por ahí casualmente, que moriría meses después de sus graves heridas. Uno de los “sarracenos” provocadores atropelló a otro hombre y sus conductores se bajaron de un salto, le pusieron los pies encima y lo fusilaron a quemarropa, tirado en el piso.
Esto fue como una señal: las tropas empezaron a disparar con sus armas automáticas para todos lados, desatando un pánico general y ametrallando las casas. La gente comenzó a correr, pero otro regimiento –con el peculiar nombre de Royal Anglicans- había tomado posición atrás y también abrió fuego. Hubo muertos por los francotiradores, hubo muertos por la ráfagas tiradas al voleo y hubo fusilados de rodillas, con las manos en la nuca y frente a testigos. El milagro fue que hubiera solo trece muertos (catorce con el que murió unos meses después).
La masacre rompió toda posibilidad de que el conflicto del Ulster pudiera ser mediado por Londres, que pasó a ser un actor desorientado, descontrolado y torpe por los siguientes 25 años. Después del Domingo Sangriento (Bloody Sunday), el ejército británico se encontró como en un Vietnam interminable y de entrecasa, atacado por los provisionales (católicos) y despreciado por “blando” por los protestantes. Lo que era un problema político terminó en una mezcla de guerra de liberación imposible de ganar, conflicto étnico y simple batalla territorial entre bandas. Irlanda del Norte pasó a ser sinónimo de bombas, huelgas de hambre, crueldades y arbitrariedades, famosa por invenciones como el “auto-bomba”, que debutó en las calles de Belfast en la década del setenta.
En 1995 la situación mundial era otra y pese a las furiosas protestas de Londres, Gerry Adams, notorio líder del frente político del IRA Provisional y del resucitado partido “Sinn Fein” fue invitado a la Casa Blanca por Bill Clinton en el día de San Patricio. El mismo Adams, que doce años después, es un factor de poder en Belfast y el que piloteó una de las negociaciones de paz más ricas en sabotajes, escisiones y agachadas de la historia humana.
En 1997, a veinticinco años de la inexplicable masacre del Domingo Sangriento, el proceso de paz estaba ganando fuerza y el entonces gobierno de Tony Blair admitía en una nueva investigación que si bien era cierto que algunos manifestantes estaban armados, el ejército había abierto fuego sin provocación. Una comisión llena de lores publicará las conclusiones de cientos de testimonios, y con la promesa de nombrar a los responsables.

Darío Brenman

El Partido Socialista de Colonia y su voto al impuesto por el alumbrado

Hace pocos días se conocieron los argumentos con que el Partido Socialista de Colonia fundamenta su apoyo a la medida tomada por la Intendencia de Colonia a cargo de Carlos Moreira del Partido Nacional. Cabe acotar que aunque los blancos contaban con votos propios para aprobar la iniciativa, el Partido Socialista de Colonia igualmente quiso mostrar su apoyo a la medida votando también la propuesta.

Argumentos que no son de izquierda

El partido Socialista de Colonia plantea para comenzar dos problemas por los cuales según ellos es necesario tomar una medida como la del nuevo impuesto. Por un lado sostienen que de esa manera se terminará el problema de que las intendencias no paguen al gobierno central mientras a su vez cobran a los contribuyentes, y que por otra parte se reciba el subsidio correspondiente para poder brindar el servicio.
Ante tal problema su “solución” es agregar un nuevo impuesto a los trabajadores y el pueblo, que se suma al importante aumento de todas las tarifas públicas y de subas en el cobro de IRPF para franjas de los trabajadores a partir de enero de 2017.
¿No piensan los dirigentes del Partido Socialista que existen alternativas que impliquen que los grandes propietarios, los que se benefician del turismo, de los negocios agropecuarios, los que viven en lujosas mansiones puedan pagar algo más?
Se conoció en estos días también que 2500 personas en el Uruguay tienen el 14% de la riqueza nacional . Luego de más de 10 años de gobierno del FA ¿no es hora de sacarles algo a los ricos en lugar de seguirles sacando dinero a los trabajadores? La abrumadora concentración de la riqueza en pocas manos (el 10% más rico acumula el 62% de la riqueza según el mismo informe) ¿no le dice nada al Partido Socialista?
Los argumentos esgrimidos se acercan peligrosamente a los que utilizaban los partidos tradicionales en los 90, cuando se creaban impuestos al salario de los trabajadores y a la vez se les daban más beneficios y exenciones impositivas a los empresarios nacionales y extranjeros.
Se olvidan también que mientras el gobierno frenteamplista nacional “presiona” a las intendencias para que se cobre al pueblo por el alumbrado, a su vez privatiza la generación de energía eléctrica garantizando los negocios de los empresarios del sector (como denuncia el sindicato de UTE) y que incluso algunos de ellos son los que fundieron FRIPUR dejando en la calle a sus trabajadores y hoy hacen negocios con la energía eólica.

La posición del Partido Socialista sobre el plebiscito

El argumento en contra del plebiscito con que algunos sectores intentan derogar el impuesto son peores aún:
El Partido Socialista señala que “la percepción de tributos no puede quedar supeditada a la voluntad de quienes están obligados a pagarlos” o sea que como el pueblo es el que lo paga el pueblo no puede tener iniciativas en contra.
Es triste que personas que alguna vez se reivindicaron marxistas callen frente a la casta política que gobierna a favor de los intereses de los capitalistas mientras le quitan legitimidad al poder de decisión de las grandes mayorías populares.
¿Que intenta decirnos el Partido Socialista? ¿Que políticos como Moreira que ganan 340000 pesos (20 veces lo que ganan casi 500000 uruguayos) son los que pueden agregar como si nada nuevos impuestos para castigar a los trabadores y el pueblo y que eso no puede ser cuestionado?
Lamentablemente la lógica de la declaración reafirma el lugar del PS como parte de un Frente Amplio que desde el gobierno nacional se ha convertido en un simple administrador del Estado capitalista, y que desde ese rol parece no tener problemas en seguir sacándole plata a los trabajadores y el pueblo y naturalizar que no hay alternativa posible y que las clases dominantes son intocables.

LID

lunes, 6 de febrero de 2017

A 50 años de la muerte de Violeta Parra



Fue, tal vez, la mayor folclorista de la historia latinoamericana
Tenía todo un abolengo familiar, el linaje plebeyo de Los Parra de Chile.
“Me falta algo, no sé qué es. Lo busco y no lo encuentro, seguramente no lo hallaré jamás”, le había dicho a un periodista poco antes de ese domingo 5 de febrero de 1967 a las seis menos diez de la tarde, cuando se pegó un tiro en la sien dentro de la Carpa de la Reina. Allí pensaba instalar Violeta su Universidad Nacional del Folclore, en unos terrenos que le había cedido la alcaldía de La Reina en el parque La Quintrala, un paraje de acceso difícil, ya en los faldeos andinos. Su hermano, Nicanor Parra, guardó para la intimidad, como correspondía, la carta en la que aquella artista excepcional le explicó las razones del balazo final.
Hacía menos de un año que Violeta había compuesto Gracias a la vida, un himno que sintetiza su calidad poética: “…me ha dado la marcha de mis pies cansados / con ellos anduve ciudades y campos / playas y desiertos, montañas y llanos / y la casa tuya, tu calle y tu patio”. Una belleza arrasadora en su sencillez, por la naturalidad tan simple con que la poesía une las ciudades y los campos, las montañas y los llanos, con “la casa tuya, tu calle y tu patio”. Al mismo tiempo, algunos de sus amigos creyeron ver en ese canto a la vida una suerte de despedida, un síntoma de la depresión que desde tiempo atrás atribulaba a la artista.
Los Parra de Chile, y en primer lugar Violeta —casi a la par su hermano Nicanor— fueron un hito, un punto de inflexión que cambió la historia del folclore y, más en general, de la música popular de Chile y de América latina. Ellos miraron al Chile profundo, a la música que hundía raíces lejos de las ciudades e incluso de los caminos, y la resignificaron para darle una entidad novedosa. Violeta fue tan chilena que se hizo universal como pocos. Al mismo tiempo, le dio a esos sones sencillos, a la poesía acompañada por una sencilla guitarra de madera, una proyección social inédita entonces al vincularla con la lucha de los trabajadores de la ciudad y del campo. Fue, además, pintora, escultora, ceramista y bordadora y expuso en esa condición en grandes salas de Europa.
Hija de un profesor de música y de una costurera de origen campesino, había conocido una pobreza rigurosa en su infancia y su primera juventud, con sus siete hermanos (“…por suerte tengo guitarra / y también tengo mi voz / también tengo siete hermanos amén del que se engrilló / los siete son comunistas por la gracia del Señor…”
Empezaron temprano los hermanos Parra. Imitaban a artistas de circo que actuaban cerca de su casa, se disfrazaban, Violeta y Lalo cantaban a dúo y montaban representaciones en las que cobraban una pequeña entrada que ayudaba a parar la olla. Violeta empezó a tocar la guitarra a sus 9 años, y a los 12 compuso sus primeras canciones.
A los 18 años, fallecido ya su padre, llegó con su familia a Santiago y comenzó allí su enorme historia. Cantó boleros, corridos, cuecas, rancheras y tonadas que sonaron en bodegones, teatruchos ínfimos, cafetines del puerto y hasta en burdeles, junto con sus hermanos Clara, Eduardo, Hilda y Roberto. En esa época se casó con un obrero ferroviario con el que tuvo dos hijos, Ángel e Isabel —serían también músicos notables. Cereceda la aproximó al Partido Comunista antes de separarse porque la vida artística de Violeta implicaba libertades que aquel hombre no podía tolerar.
Fue a comienzos de la década de 1950 que Violeta le dio a su carrera el giro definitivo, cuando empezó a recopilar tradiciones musicales de los suburbios santiaguinos y luego del resto del país. Conoció en esos andares a Pablo Neruda y Pablo de Rokha. Con Nicanor cambió radicalmente los estereotipos vigentes entonces en el folclore chileno, y así fue que los boleros, cantos españoles, corridos mexicanos y valses peruanos dejaron su lugar a las tradiciones profundas del bajo pueblo de Chile. Ya era, definitivamente, Violeta Parra.
Vivió en Santiago de Chile, en General Pico (La Pampa, Argentina), en Buenos Aires, en París, expuso arpilleras bordadas en el Louvre, recorrió con sus giras media Europa y la Unión Soviética, además de casi toda la América latina y todo Chile, de norte a sur. Fue fundadora allá por los ’60 de la que se llamó Nueva Canción Chilena. De esa época son sus canciones más combativas: “La carta”,“Qué dirá el Santo Padre”, “Que vivan los estudiantes”, “Arauco tiene una pena” y tantas otras que formaron parte de un repertorio de más de un millar de canciones.
Amó apasionadamente, y tal vez en ese tumulto de pasiones estaba ese algo que le faltaba y que no pudo hallar. Tal vez, el balazo de aquel 5 de febrero fue su último intento de encontrarlo. Tenía 49 años, fue y es, quizá, la mayor folclorista surgida de América latina. Una artista popular gigantesca.

Alejandro Guerrero

domingo, 5 de febrero de 2017

Petitorio internacional en repudio a la impunidad




Dardo Artigas sosteniendo la pancarta de su hermana desaparecida Asunción Artigas, en la Marcha del Silencio de 2015, Uruguay.

Familiares de desaparecidos lanzan un petitorio que exigen juicio y castigo a los represores, a partir del fallo del juicio en Roma.

Desde nuestra familia, querellante en el juicio de Roma, y que viajó hasta allí a escuchar el fallo, decidimos lanzar un petitorio internacional en repudio a la escandalosa sentencia que absolvió a los militares que participaron del Plan Cóndor, y la exigencia de juicio y castigo a todos los represores en los países del Cono Sur.
Asunción Artigas y Alfredo Moyano, padres de Victoria, fueron desaparecidos por el Plan Cóndor, Dardo Artigas hermano de Asunción y cuñado de Alfredo, fue perseguido político. Nuestra abuela Blanca Nilo fue fundadora de la organización Familiares en Uruguay y se murió sin saber dónde están los restos de su hija y de su yerno. El fallo nos indignó, pero también nos llenó de fuerzas para seguir luchando. Por eso decidimos lanzar el petitorio, para que muchos otros familiares, organizaciones sociales y gente de a pie exprese también su malestar. Además, queremos utilizar este petitorio en la apelación del juicio en Roma.
Tenemos un correo para recibir más adhesiones que iremos actualizando con el correr de los días:

petitorioadhesion@gmail.com

María Victoria Moyano
Nieta restituida y miembro del CeProDH
Sebastián Artigas

A continuación el petitorio con las primeras adhesiones:

PETITORIO

Quienes abajo firmamos, queremos manifestar nuestro repudio a la sentencia dictada el pasado 17/01/17 por la Tercera Corte de Asís del Tribunal de Roma, en el juicio por Plan Cóndor. En la misma quedaron absueltos e impunes casi todos los imputados. De un total de 27 represores de Uruguay, Bolivia, Chile y Paraguay, sólo 8 fueron condenados. En el caso de los 14 militares uruguayos implicados, sólo fue condenado el ex canciller Blanco.
La búsqueda de Justicia y Verdad no ha avanzado lo suficiente en el Cono Sur porque esa ha sido la voluntad de estos estados. En Uruguay se han conseguido unas pocas condenas con diversos privilegios como la cárcel vip o la prisión domiciliaria, pero todavía hay cientos de represores que no han sido llevados a la justicia local, gracias a la legislación de ese país. En otros países como Argentina, luego de 40 años del golpe genocida, se ha avanzado aunque lentamente en el juzgamiento, pero muchos de los juicios de lesa humanidad se encuentran hoy estancados y durante el último año unos 50 represores fueron beneficiados con arrestos domiciliarios.
Asimismo, existen cantidad de causas que no avanzan y se encuentran en franco retroceso en los juzgados nacionales de países como Uruguay.
Porque es necesario terminar con la impunidad, quienes firmamos esta declaración repudiamos el fallo de la Corte Penal del Tribunal de Roma y exigimos el juicio y la debida condena a todos los represores, civiles y militares que actuaron en las dictaduras de nuestros países.

PRIMERAS FIRMAS:

DERECHOS HUMANOS:

- María Victoria Moyano Artigas, hija de desaparecidos y nieta recuperada, querellante del juicio en Roma, Uruguay.
- Sebastián Artigas, familiar de desaparecidos, Uruguay.
- Dardo Artigas, familiar de desaparecidos, querellante del juicio en Roma, Uruguay.
- Rubén Olivera, familiar de desaparecidos y músico, integrante de “Madres y Familiares de Uruguayos Detenidos Desaparecidos”, Uruguay.
- Elsa Pavon, Asociación Clara Anahí - Miembro y fundadora de Abuelas de Plaza de Mayo, Argentina.
- Nora Cotiñas, fundadora y presidenta de Madres de Plaza de Mayo (Línea Fundadora), Argentina.
- Mirta Baravalle, fundadora de Madres de Plaza de Mayo y Abuelas de Plaza de Mayo, Argentina.
- Valentin Enseñat, hijo de desaparecidos, Uruguay.
- Amaral García, hijo y nieto recuperado, Uruguay.
- Alejandrina Barry, hija de asesinados en dictadura, Argentina-Uruguay.
- Graciela Rosemblum, Presidenta de la Liga por los Derechos del Hombre, Argentina.
- Matias Reggiardo Tolosa, nieto recuperado, Argentina.
- Marta Ungaro, hermana de Horacio Ungaro, víctima de la Noche de los Lápices, Argentina.
- Yolanda Medina, hermana de Oscar Medina, obrero metalúrgico desaparecido de Gdor Galvez, Argentina.
- Piero Perrini, hijo de Aldo “Chiquito” Perrini, asesinado bajo tortura en dictadura, Uruguay.
- Marcelo Perrini, sobrino de Aldo “Chiquito” Perrini, asesinado bajo tortura en dictadura, Uruguay.
- Baldemar Tarocco, ex preso político, integrante de CRYSOL, Uruguay.
- Nibia Lopez, ex presa política, integrante de CRYSOL, Uruguay.
- Pedro Strada, miembro de Uruguayos en Argentina por los Derechos Humanos, Argentina.
- Ana María Parnas, Uruguayos en Argentina por los Derechos Humanos, Argentina.
- Mary Quijano, Uruguayos en Argentina por los Derechos Humanos, Argentina.
- María Acosta, Francia.
- Cristina Miura, Uruguayos en Argentina por los Derechos Humanos, Argentina.
- Hugo Crossatto, Asociacion de Ex - Trabajadores y Familiares Desaparecidos de Mercedes Benz, Argentina.
- Patricia Walsh, hija del desaparecido escritor y periodista Rodolfo Walsh, Ex Diputada nacional, Argentina.
- Jorge Zabalza, ex preso político, integrante de la Fundación “Ricardo Zabalza”, Uruguay.
-Verónika Engler, familiar de ex-preso político, integrante de la Fundación “Ricardo Zabalza”, Uruguay.
- Cristina Porta, familiar de asesinado en la tortura y docente, Uruguay.
- Irma Leites, ex presa política, Uruguay.
- Martha Passeggi, ex presa política y reportera gráfica, Uruguay.
- Estela Assaf, APDH Tucumán, Argentina
- Victoria Basualdo, integrante del CELS, Argentina.
- Mauro Tomasini, integrante de SERPAJ, Uruguay.

COLECTIVOS:

- HIJOS Mar del Plata, Argentina.
- Comisión por los Derechos Humanos de Trenque Lauquen, Argentina.
- SUTEBA Quilmes, Argentina.
- Agrupación Universitaria Tesis XI, FEUU, Uruguay.
- Semanario Alternativas, Uruguay.

CULTURA Y PROFESIONALES:

- Eduardo Gruner, Sociólogo, ensayista y crítico cultural, FFyL- FSOC, Universidad de Buenos Aires, Argentina.
- Pablo Chargoñia, abogado y miembro del Observatorio Luz Ibarburu del PITCNT, Uruguay.
- Walter Tournier, cineasta, Uruguay.
- Lala Severi, cineasta, Uruguay.
- Ramiro Alonso, ilustrador y diseñador, Uruguay
- Sandra Petrovich, artista visual, Uruguay.
- Ernesto Díaz, músico, Uruguay.
- Maine Hermo, música y docente, Uruguay
- Rafael Fernández Pimienta, poeta y docente, Uruguay.
- Analia Gil, Licenciada en Ciencias de la Comunicacion y Docente, UdelaR, Uruguay.
- Daniel Viñar Ulriksen, Ingeniero, Uruguay.
- José Luis Perera, carpintero, Uruguay.

PERIODISMO:

- Soledad Platero Puig, periodista, Uruguay.
- Roger Rodríguez, periodista e investigador en DDHH, Uruguay.
- Carlos Pelaez, periodista, Uruguay.
- Daniel Figares, periodista, Uruguay.
- Fabián Cardozo, periodista, Uruguay.
- Iván Franco, editor gráfico de La Diaria, Uruguay.
- Santiago Mazzarovich, periodista gráfico, Uruguay.
- Pablo Silveira Artagaveytia, locutor de radio, músico y docente, Uruguay
- Leonardo Flamia, periodista del Semanario Voces y docente de UTU, Uruguay.
- Luis Carro D’errico, periodista de FM Claridad de Colonia, Uruguay.
- Ana María Erguiz Mignone, periodista de FM Claridad de Colonia, Uruguay.
- Elio García, periodista de Radio Lugares de Carmelo, Uruguay.
- Virginia Recagno, periodista y docente, Uruguay.
- Laura Cabrera San Martín, periodista, Uruguay.
- Sol Ferreira, correctora de La Diaria, Uruguay.
- Rosanna Peveroni Miranda, correctora de La Diaria, Uruguay.

POLÍTICA Y SINDICAL:

- Nicolás del Caño, ex diputado nacional por el FIT, Argentina.
- María Elena Naddeo, ex legisladora porteña y Directora General de Niñez, Adolescencia, Género y Diversidad de la Defensoría del Pueblo de la Ciudad de Buenos Aires, Argentina.
- Gabriel Weiss, poeta y docente, ex presidente de la Junta Departamental de Montevideo, Uruguay.
- Myriam Bregman, abogada defensora de causas de DDHH, diputada por el FIT,Argentina.
- Regino López, Coordinador Departamental de Cultura Intendencia de Salto, Uruguay.
- Guillermo Chiribao, Consejero de la Facultad de Derecho, UdelaR, Uruguay.

EDUCACIÓN Y MOVIMIENTO ESTUDIANTIL:

- Jose Cesar Villarruel, Instituto Gino Germani, docente, UBA, Argentina.
- José Enrique Silva, docente de Extensión, UdelaR, Uruguay.
- Agustín Cano, docente universitario, UdelaR, Uruguay.
- Claudio Álvarez, docente de Secundaria, Uruguay.
- Alicia Fernández Gómez, Enseñante, Asturias Estado español.
- Fernando Brun, maestro rural de Educación Inicial y Primaria, Uruguay.
- María Eugenia Olano, Profesora, Uruguay.
- Alexander Rojo, maestro en Educación Primaria, Uruguay.
- Arles Galli, docente, Uruguay.

Un revulsivo contra la ingenuidad.




Hans Modrow fue el último dirigente del extinto campo socialista europeo en visitar la URSS y el Comité Central del PCUS en esa función. Poco antes había sido testigo excepcional del golpe de estado burocrático que dio el tiro de gracia al estado soviético. Solo esos testimonios harían muy interesante el libro de , cuya edición en castellano se presentara en la Feria del Libro de La Habana en febrero de 2016.
Pero el último Presidente del Consejo de Ministros de la República Democrática Alemana (RDA) no se limita a ello. Modrow recoge en su libro lo que vivió desde primera fila en la conducción económica y política de los países miembros del Tratado de Varsovia desde que se desempeñara como Secretario del Partido Socialista Unificado Alemán (PSUA) en la provincia alemana de Dresde y su visión de la URSS a través de su vínculo primero con el Secretario del Partido Comunista de la Unión Soviética (PCUS) en la entonces región de Leningrado, Gregori Romanov, y luego con varios funcionarios soviéticos y especialmente con Gorbachov en el proceso que condujo a la absorción de la RDA por Alemania Occidental.
Según plantea Modrow en su libro, Romanov era una de las figuras alternativas a Gorbachov para asumir la dirección soviética tras la muerte de Konstantin Chernenko, a quien después de su ascenso el artífice laPerestroika sacó del escenario político. Precisamente el tema de la sucesión en el socialismo de signo soviético y su conexión con la sacralización del máximo dirigente partidista es abordado desde temprano en el libro, quien plantea Modrow en su prólogo, “o moría en el cargo o era destronado”.
También en el prólogo se esboza otro problema esencial: la contradicción acumulación-consumo en la RDA que Erich Honecker habría resuelto a favor de lo segundo a costa de un endeudamiento creciente con Occidente, frente a la estrategia de su predecesor Walter Ulbricht, destituido por decisión de Moscú a través de una subordinación que nunca concibió la relación entre iguales para los Partidos supuestamente hermanos del Este europeo. Sobre esto último, Modrow aporta la nécdota de cómo Konstantin Chernenko “regañó a Honecker en el Kremlim, a puertas cerradas, como si fuera un escolar, y le prohibió una invitación para visitar Bonn”; junto a Chernenko estaba Gorbachov, “quien también hurgó en la misma herida”.
Aunque comenzando el libro el autor se pregunta “¿estaba el socialismo de corte soviético condenado a terminar como terminó o existió realmente alguna oportunidad de una auténtica renovación?”, y arriesga sus simpatías por el corto periodo de dirección de Yuri Andropov -ya muy enfermo cuando llegó a estar al frente de la URSS-, argumentando con datos el crecimiento agrícola e industrial producido durante su mandato, Modrow no revela en el libro las capacidades con que una dirección realmente colectiva y una real democracia dentro de las filas del Partido hubieran impedido el colapso de ese sistema. Su tesis es que Gorbachov “acostumbraba a dar pasos sirviéndose de rodeos y compromisos intermedios que sabía utilizar gracias a su astucia táctica” comparte con los norteamericanos Condoleeza Rice y Philip Zelnikov la idea sobre este de que “los cambios en la política exterior fueron concebidos como apoyo a la renovación interna”, agregando que el último Secretario General del PCUS más allá de sus declaraciones en sentido contrario después del colapso, “nunca supo cuál era el final del viaje”.
A pesar de que cuestiona el inmovilismo y el voluntarismo de Erich Honecker al frente del PSUA, negado a acometer transformaciones en la RDA para enfrentar los recortes en los envíos de petróleo desde la URSS a partir de 1981, y de ser tildado -Hans Modrow- por la prensa occidental como el “Gorbachov de la RDA”, el autor da la razón a Honecker al llamar “aventurero político” y “apostador” al padre de la perestroika.
A la altura de 1987, Modrow caracteriza ya la situación en la URSS de modo muy crítico:
“El partido ya no dirigía, los funcionarios dejaban todo correr y a eso le llamaban “libre autodeterminación””
Su apreciación es que para mediados de 1988, cuando Gorbachov llamó a la aceleración de la perestroika, “Moscú renunció a la idea de una alternativa socialista”, y para Modrow “el cambio a una economía de mercado no resolvió ninguno de los problemas existentes”.
Sin embargo, es en su análisis de las negociaciones con Estados Unidos alrededor de Europa y particularmente sobre el futuro de las dos Alemanias donde el libro aporta los testimonios más interesantes y sale a la luz la ingenuidad e irresponsabilidad de los líderes soviéticos y en particular de Gorbachov.
Partiendo de la Cumbre con Reagan en Moscú en el verano de 1988, donde Washington se negó a aceptar la propuesta soviética de no intervención en los asuntos internos de los estados, la trayectoria de concesiones sucesivas a cambio de promesas que serían siempre incumplidas es una aleccionadora constante. “¿Pero cómo se podría convertir a Saúl en Pablo sin que mediara un trámite legal?” se pregunta Modrow. Para el último Primer Ministro de la RDA se pasó del “cambio a través de la fuerza” de Konrad Adenauer a un concepto mucho más exitoso -“cambio a través del acercamiento”- que incluía a la vez la fuerza militar y la oferta de negociación y que contaba con la propensión de Gorbachov a no hacer nada que aprovechando las contradicciones interimperialistas contrarrestara la estrategia estadounidense, como cuando se negó a aceptar la invitación del Presidente francés Francois Miterrand para visitar juntos Berlín y enviar un mensaje común a Washington contra la unificación alemana en la OTAN.
Hay un momento cumbre de la ¿ingenuidad? del máximo dirigente soviético. En marzo de 1990, ya aceptada por la URSS la reunificación alemana con permanencia en la OTAN, cosa que ni el propio gobierno de Bonn defendiera hasta poco antes, Gorbachov llama telefónicamente a Modrow para comunicarle “aspectos concretos” de sus conversaciones con el Secretario de Estado norteamericano James Baker y el canciller alemán Helmut Kohl, y le comenta su “sorpresa por la coincidente actitud de alemanes y norteamericanos” (!!!!), como si acabara de ingresar en el Primer año de vida del Círculo Infantil de la política internacional.
Pero aun después, el 30 de mayo Gorbachov rompió su propio récord en el ingenuómetro al anfirmar en una Cumbre en Washington con George Bush padre que una Alemania unida debería pertenecer tanto a la OTAN como al Pacto de Varsovia.
Hacia el final del libro hay un párrafo en que Modrow resume sus impresiones sobre la evolución del estilo de trabajo de Gorbachov:
“Al principio sobresalió por su capacidad de escuchar y por sus ideas originales. Pero estas virtudes desaparecieron pronto. El “demócrata” respetaba cada vez menos los modelos democráticos.”
La pregunta que surge en el lector es si cuando eso comenzó a suceder y “su ingenua conducta se repetía una y otra vez a expensas de la URRS y sus aliados” la democracia interna del Partido estaba en condiciones de percatarse y actuar a tiempo contra quien terminó disolviéndolo.
La Perestroika: Impresiones y confesiones es un libro interesante y útil para todo el que se interese en los procesos que determinaron el fin de los experimentos socialistas en Europa. Su autor sigue siendo un convencido de la necesidad del socialismo como solución para los graves problemas que acosan a la humanidad y mira con esperanza los cambios de orientación socialista que a inicios del Siglo XXI se desataron en América Latina que hoy enfrentan graves desafíos. Precisamente, una edición en castellano de este título es sobre todo útil de este lado del mundo, donde Estados Unidos ha renovado su estrategia y pretende con su soft power seducir ingenuos para renovar su hegemonía y restablecer una dominación que la Revolución cubana comenzó a quebrar en nombre del socialismo hace más de cinco décadas.

Iroel Sánchez
Publicado en el Nro 3 de la Revista Cuba Socialista.

sábado, 4 de febrero de 2017

G. Plejánov, el padre del marxismo ruso




Gregori Plejánov nació el 29 de noviembre de 1856 en Gudalovka, una provincia de Tambov, en la Rusia central. Su padre, Valentín Plejánov, y sus tres hermanos mayores pertenecieron al ejército del zar desde muy jóvenes. Valentín Plejánov al retirarse del ejército se dedicó a administrar sus propiedades. Era miembro de la nobleza rural, pero pertenecía al estrato inferior de los propietarios campesinos.
Gregori Plejánov nació en una época en la que el zar Alejandro II (1855-81) había dado vida a un programa de reformas que, aunque dejaba intacto el poder autocrático de la monarquía, tendría como efecto el incipiente surgimiento del proletariado industrial en un país con características semifeudales y el transtorno de las condiciones de los pequeños propietarios agrícolas como los Plejánov a quien afectó profundamente la pérdida de sus derechos sobre los campesinos.
Teniendo 10 años de edad, Gregori ingresó a la Academia Militar de Vorónezh en donde, orientado por al gunos profesores “librepensadores”, tendría su primer contacto con el universo de ideas que alimentaban la Intelligentsia (intelectuales de la época producto del contacto con expresiones culturales e ideológicas de Occidente).
En 1873 se matriculó en la Escuela Militar Konstantinóvskoe de San Petersburgo. Tenía 17 años cuando “Gregori se planteó abiertamente uno de los principales interrogantes que había estado meditando: saber si el deber auténtico de cada cual estribaba en la lealtad al Zar o en la lealtad a la nación.” (Baron, 1976, p.17) Decidió entonces abandonar la Escuela Militar y matricularse en la carrera de Ingenería de Minas. El joven Plejánov parecía tener especial interés en la ciencia como camino para aumentar el bienestar popular.
Plejánov llega por primera vez a San Petersburgo en medio del movimiento popular y juvenil ¡Id al pueblo! con claras tendencias anarquistas. Los naródniks incapaces de comprender el significado del Estado burgués se habían propuesto derribar al zarismo para “no dar al pueblo un nuevo amo”.
En el verano de 1874, se realizó la primera peregrinación de ¡Id al pueblo!, pero los naródniks encontraron muchas complicaciones al descubrir el desinterés de los campesinos y al enfrentar una serie de detenciones y encarcelamientos que obligarían a la incipiente organización a adoptar una nueva dirección que implicaba la creación de una organización mucho más clandestina y la exclusión de propaganda socialista entre los campesinos para dar paso a una agitación con vistas a levantamientos inmediatos que deberían culminar en una revolución masiva pidiendo tierra y libertad (Zemliá i Volia), ese fue el nombre dado a la nueva organización revolucionaria. La vida de Plejánov se inserta con el movimiento revolucionario en esta etapa de su desarrollo, abandonandó sus estudios y se sumó a la causa en el año de 1875-76, en un primer momento dando asilo a revolucionarios prófugos (tal es el caso de Axelrod, quien después se convirtiera en su más íntimo colaborador), asistiendo a reuniones de la Intelligentsia, círculos de obreros fabriles y participando destacadamente en la manifestaciones como la de la Plaza de Kazán poniéndose irremediablemente fuera de la ley y escapando al extranjero hasta mediados de 1877.
Habiendo fracasado en el campo, los revolucionarios iniciaron la propaganda en las fábricas. Gregori encabezaba la “sección obrera” de Zemliá i Volia que no era una organización de masas, pero resultaba ser muy eficiente a nivel organizativo y contaba con el apoyo de muchos simpatizantes pese a tener un escaso número de miembros. En el programa, estatutos y dirección de Zemliá i Volia quedó plasmada la huella del entonces joven bakuninista Plejánov.
En 1879, a lo interior de Zemliá i Volia, estalló una crisis que se venía gestando desde tiempo atrás. Se trataba de una pugna entre los defensores de una política de masas (entre ellos Plejánov) y los defensores del terrorismo, reflejo de dos concepciones teóricas y tácticas sobre el movimiento revolucionarios. La crisis condujo a la disolución de dicha organización.
Plejánov concluiría que la imagen dada por Bakunin del campesino como revolucionario nato, a quien se podría inducir a la acción sólo con pronunciar las palabras adecuadas, guardaba poca semejanza con los campesinos de carne y hueso. El trabajo realizado entre los campesinos mostraba constantemente que se encontraban lejos de los éxitos espectaculares prometidos por Bakunin. En contraste, el éxito de la agitación emprendida por Plejánov entre los obreros dejó huella en su pensamiento. Pocos tiempo después, en su exilio de treinta y siete años, Plejánov abandonaría el bakuninismo por el marxismo al que se acercó inicial e irónicamente a través de los textos de Bakunin.
Junto con otros exiliados rusos fundó el Grupo de Emancipación del Trabajo, la primera organización marxista rusa en donde fue la figura dominante. Casi todos los personajes más sobresalientes del movimiento ruso, incluido Lenin, empezaron como discípulos suyos. “Durante dos décadas el movimiento socialdemócrata se agrupó en torno suyo, y continuó siendo figura de gran relieve hasta el final de sus días.” (Baron, 1976, p.2)
Junto con Lenin, editó Iskra, el primer periódico marxista clandestino de toda Rusia, que jugaría un papel importante en la unificación de los distintos grupos revolucionarios dispersos en el país y en la construcción del Partido Obrero Socialdemócrata Ruso (POSDR), que se fundaría en 1898 en Minsk cuando se reunieron en su primer congreso diversas organizaciones encabezándolas el grupo dirigido por Plejánov y Lenin.
El Segundo Congreso del POSDR de 1903 fue un parteaguas no sólo para la organización, sino también para el desarrollo político de Plejánov. Es ampliamente conocido que este congreso marcó la división del partido entre el ala bolchevique (“la mayoría”) y mencheviques (“la minoría”) pero esta división en sus inicios no tuvo un carácter político, los seguidores de Lenin (bolcheviques) y los de Martov (mencheviques) estuvieron de acuerdo en los puntos políticos fundamentales de congreso –especialmente la cuestión nacional-. La división se dio por cuestiones organizativas: quiénes debían ser considerados miembros del partido y sobre la composición del comité de redacción de Iskra.
Estas diferencias representaban, en el fondo, dos concepciones organizativas distintas cuyo trasfondo político se iba a desarrollar en el futuro, sin embargo, ya se dibujaba dos maneras de entender una organización, la que concebía al partido como un instrumento disciplinado de lucha o, por el contrario, un organismo más o menos laxa de simpatizantes.
En esta polémica agria e inicialmente sorpresiva para ambos bandos, Plejánov se posicionó al lado de Lenin. En honor del padre del marxismo ruso hay que decir que su enorme capacidad teórica le permitió entender que las posiciones de Martov expresaban presiones pequeñoburguesas. Fue implacable en sus argumentos.
No obstante el haberse posicionado en la ruta que llevaría a los bolcheviques a la postre al triunfo de la revolución, Plejánov no pudo mantenerse en esta posición. El II Congreso se dio en un periodo de transición organizativo: de un pequeño grupo de propaganda, con métodos amateurs e informales, a un partido disciplinado, que estuviera en condiciones de intervenir y ganar a las masas. Plejánov vivió y luchó en un largo periodo donde la tarea principal fue el de la propaganda, en este papel jugó un rol gigantesco consistente en educar a los futuros cuadros e introducir el andamiaje teórico del partido bolchevique. Los lazos fraternos que lo unían a la vieja guardia (Martov, Zasúlich, Axelrod, Potrésov) –la cual se posicionó en contra de Lenin- fueron demasiado pesados. Poco después del congreso Plejánov renunció el comité de redacción y capituló ante el boicot y las exigencias que los mencheviques impusieron al partido, desconociendo los acuerdos del congreso y rechazando todos los intentos de conciliación de Lenin. Al respecto de esto Alan Woods escribe: “[…] para ser revolucionario, no es suficiente tener una compresión teórica. También es necesario tener la necesaria fuerza de voluntad”.
Después del rompimiento Plejánov aportó algunas obras teóricas de valor, pero su separación de la organización revolucionaria, el aislamiento de la lucha de masas lo pondrá en una deriva hacia la derecha. En la primera guerra mundial Plejánov apoyará el bando ruso. Tras la Revolución de febrero de 1917, regresó a Rusia, donde su actitud favorable a la cooperación con los partidos burgueses y la continuación del conflicto bélico lo aislaron del grueso del movimiento. Quien educara a toda una generación de marxistas rusos murió en Finlandia en el año de 1918. Un triste final político para un pionero y creador de la semilla del bolchevismo.

Ninnette Torres

viernes, 3 de febrero de 2017

La larga historia de racismo y xenofobia antiinmigrante en Estados Unidos




Muchas de las principales figuras del partido Demócrata argumentan que la prohibición del ingreso a los inmigrantes es "antiamericano", ignoran la larga historia de políticas xenófobas de los Estados Unidos.

El domingo, el líder de la minoría demócrata del Senado Chuck Schumer (por Nueva York) dio una conferencia de prensa en la que habló en contra de la orden ejecutiva de Trump para bloquear la entrada de personas de siete países de mayoría musulmana. Con lágrimas en los ojos, dijo: "Esta orden ejecutiva fue mal intencionada y antiestadounidense". Por supuesto, Schumer no mencionó que la lista de países se había creado por primera vez por un programa bipartidista de restricción de visas, la ley de prevención del terrorismo y el programa de exención de visas. Esta ley fue votada por ambos partidos en el Congreso y aprobada por Obama en 2015.
Schumer también olvidó mencionar que estos son los países que la administración Obama atacó a un ritmo de tres bombas por hora en 2016
En su declaración pública, Schumer sugirió que un grupo bipartidista de legisladores debería formular un plan de inmigración para contrarrestar la orden reaccionaria de Trump. Continuó, "Las lágrimas corren por las mejillas de la estatua de la libertad esta noche como una gran tradición de América, la bienvenida a los inmigrantes, que ha existido desde la fundación de Estados Unidos, que hoy ha sido pisoteada".
Schumer argumenta que las acciones de Trump son contrarias a las tradiciones de Estados Unidos, pero esto es completamente falso. El gobierno de Estados Unidos siempre ha mantenido leyes y políticas antiinmigrantes. Los siguientes ejemplos ilustran cuatro de las principales.

Ley de Sedición y Extranjería

La Ley de Sedición y Extranjería fue aprobada por John Adams, el segundo presidente de los Estados Unidos, en 1798. Esta ley aumentó los requisitos de residencia para obtener la ciudadanía de cinco a catorce años. También prohibió que las personas de naciones consideradas "enemigas" se conviertan en ciudadanos de Estados Unidos. Los inmigrantes estaban sujetos a la deportación si eran considerados "peligrosos para la paz y la seguridad de los Estados Unidos".
El hecho de que el segundo presidente de los Estados Unidos haya firmado una ley con una clara política antiinmigrante revela cuán lejos llega el precedente histórico de la xenofobia que continúa hasta hoy.

La Ley de Exclusión China

La Ley de Exclusión China fue aprobada en 1882 y se mantuvo de diversas formas durante más de 100 años. La ley prohibía el ingreso de trabajadores chinos ingresen a EE. UU., al mismo tiempo que negaba la ciudadanía a cualquier residente chino que ya viviera en el país. En 1943 se les otorgó el derecho de naturalización y de migración desde China -aunque este derecho tenía un tope de 105 personas por año. En 1968 estos límites se volvieron más laxos, con un máximo anual que permitía el ingreso de 20.000 personas procedentes de países por fuera del hemisferio occidental.
La Ley de Exclusión China era explícitamente racista, y es un claro ejemplo de la forma en que la xenofobia y la geopolítica han dominado la política estadounidense.

Campos de concentración japoneses

Durante la Segunda Guerra Mundial, de 110.000 a 120.000 personas de origen japonés fueron detenidas y encerradas en campos de concentración, solo por su origen y ascendencia, sin importar su nacionalidad. El concepto racista de que los japoneses eran enemigos nacionales y potenciales terroristas se repite hoy en las políticas antimusulmanas, chauvinistas y el discurso de la administración Trump.
Estos campos de concentración para japoneses son una clara muestra del racismo y la xenofobia que se repite a lo largo de toda la historia de Estados Unidos.

El Acta Patriótica

El Acta Patriótica de 2001, firmada por George W. Bush, y su renovación, firmada por Barack Obama, sentaron las bases para la prohibición de Trump con respecto a los inmigrantes de países musulmanes. Después de los ataques del 11S, el Acta Patriótica fue aprobada, ampliando el poder del gobierno para buscar e investigar a personas y empresas sin una orden judicial. También permitió la detención durante largos períodos y sin juicio a inmigrantes sospechosos de "terrorismo", lo que dio como resultado la persecución y vigilancia a nivel nacional de las personas musulmanas por parte del gobierno de Estados Unidos.

Las políticas xenófobas son profundamente estadounidenses

Esta mentira, de que la política antiinmigración es nueva y contraria a toda la tradición de Estados Unidos, es difundida ampliamente por el partido Demócrata, y es totalmente funcional a su política: demonizar al partido Republicano con el argumento de que solo los demócratas pueden mantener la "grandeza de Estados Unidos". Este discurso tiene el objetivo de desalentar el cuestionamiento del núcleo racista y xenófobo de toda la historia de Estados Unidos, responsabilizando a los republicanos por este "momento" de xenofobia y racismo. Una falsificación destinada a encubrir el rol y la responsabilidad de los demócratas en la formación reaccionaria y el racismo a lo largo de la historia de Estados Unidos.
La idea de los Estados Unidos como una nación abierta a todos los inmigrantes es una farsa, se contradice con toda su historia. Las palabras escritas en la Estatua de la Liberad han sido negadas por la historia. Las lágrimas derramadas por Schumer y las palabras que pronunció el domingo esconden la hipocresía de alguien que pertenece al partido que aprobó el bombardeo continuo sobre la región donde se encuentran los siete países a cuyos ciudadanos se les prohíbe el ingreso hoy. También pertenece al partido de Obama, el presidente que ha deportado a más inmigrantes que cualquier otro, y que abrió la puerta a los actuales ataques de la administración Trump.

Tatiana Cozzarelli

Nuevo feminicidio: la punta del iceberg de la discriminación de género

En la noche del pasado lunes ocurrió un nuevo feminicidio, el cuarto en lo que va del año. De acuerdo a testigos, el hombre mató a su pareja delante de sus hijos de 7 y 10 años luego después de una discusión en el apartamento en el cual vivían. En primera instancia se llevó a sus hijos pero posteriormente se entregó a la comisaría 6ª de Montevideo. La fallecida era integrante del conjunto carnavalero Mi Morena, quienes convocan a movilizarse este jueves.

Según informa Subrayado, la mujer ahora fallecida había radicado una denuncia como víctima de violencia doméstica el día 21 de noviembre de 2015 ante la misma comisaría que el hombre se entregó horas después.
El autor del feminicidio es un policía del DOE, Departamento de Operaciones Especiales, de iniciales J.A.L.M, de 42 años. El DOE es el departamento de inteligencia que viene operando desde la dictadura, donde se forma a agentes que llevarán acciones tanto de protección a autoridades nacionales e internacionales así como se infiltran en movilizaciones sociales.
Actualmente el hombre permanece detenido a disposición judicial.
El asesinato de mujeres por el único motivo de ser mujer es la expresión máxima de la discriminación de género de esta sociedad capitalista, machista y patriarcal.
La fallecida era parte del conjunto Mi Morena, comparsa que está participando actualmente del concurso de carnaval, y que el año pasado hiciera de la violencia de género una de las temáticas de su espectáculo.
Las expresiones machistas del régimen mientras se aproxima voto por “cuota de género”
En este sentido, las declaraciones de los últimos días del intendente de Durazno Carmelo Vidalín con respecto a la discusión parlamentaria sobre la denominada “ley de cuotas”, ha demostrado una vez más la profunda misoginia y el inveterado machismo que existe en algunos dirigentes de la cúpula del Partido Nacional.
Entrevistado por Gustavo Vaneskahian en su programa de Diamante FM “Quien es quien” Vidalín aseguró: “Creo que la presión que ejerce un puñadito de mujeres sobre el todo el sistema, que se deja dominar, no es bueno. Creo que la mujer que tiene vocación de servicio se gana el lugar por sí misma”.
Recordemos que es el mismo Partido Nacional en general, y el sector del herrerismo (al que pertenece Vidalín) en particular, el que se ha opuesto sistemáticamente a las progresivas leyes democráticas alcanzadas en estos últimos doce años en materia de género y diversidad sexual (ley de aborto “con condiciones”, ley de matrimonio igualitario, y ley de identidad de género y cambio de nombre y sexo registral); todos avances en que el herrerismo jugó el papel reaccionario y conservador que siempre ha demostrado en la historia nacional.
Estas últimas declaraciones del intendente Vidalín se suman al collar de perlas de otras de corte reaccionario provenientes del PN y más particularmente del herrerismo, como las del diputado evangélico Gerardo Amarilla (recalcitrante opositor de la “agenda de derechos”) que al jurar como presidente de la cámara de representantes el 1ero de Marzo del pasado año, había declarado anteriormente: “la ley de dios está por encima de los hombres”, causando polémica en algunos sectores liberales y del progresismo del sistema político y en importantes sectores sociales del Uruguay, un país caracterizado por una consolidada tradición y sensibilidad laica.

Salgamos a las calles

En las últimas horas Mi Morena anunció que convoca a una movilización con tambores este jueves a la hora 18 en la Casa Cultural de la comparsa, en La Paz y Gaboto, hacia la Plaza Cagancha.
Todas las conquistas de derechos de género han sido fruto de la organización y movilización durante muchos años. Ahora bien, no será por la discusión de la “ley de cuotas” que se frenará la ola de feminicidios (por más repudiables que sean las declaraciones de Vidalín) o por aspiraciones políticas de “igualitarismo” parlamentario que se conquistará la emancipación de la mujer. Será en primer lugar con la organización y movilización de las mujeres en la lucha por sus propios derechos, acompañadas por miles de trabajadores y estudiantes organizados en sus sindicatos y gremios, movilizados en las calles. Así podremos ponerle freno al machismo estructural.

Claudio Álvarez
Matías Matonte