martes, 11 de octubre de 2016

Diputados brasileros aprueban el congelamiento de gastos en salud y educación hasta el 2036




Una reforma que impone un techo al gasto público, basada en premisas que comprometen el futuro del país y profundizan la precarización de los servicios públicos.

Este jueves (6) los principales medios publicaron noticias en defensa de la PEC 241 (Propuesta de Enmienda Constitucional) que, como denunciamos en Esquerda Diário, tiene como principal objetivo descargar los costos de la crisis económica que afecta el país sobre las espaldas de los trabajadores y la juventud, así como garantizar exorbitantes ganancias a los empresarios.
Temer salió a sostener públicamente y de forma demagógica que las cuentas públicas se asemejan a las cuentas domésticas, en un claro objetivo de popularizar una medida que en última instancia se traducirá en despidos, precarización del servicio público y mayores penurias para la población, que depende directamente de los servicios ofrecidos por el Estado, mientras al mismo tiempo incrementan los sueldos de los jueces que garantizan el avance de la reforma laboral por la vía de acuerdos con los sindicatos vendidos.
El orden del día en la Cámara de Diputados fue la aprobación del PEC. Henrique Meirelles (PSD), actual ministro de Hacienda, también salió públicamente a defender la necesidad de reducir las cuentas públicas para equilibrar el país, defendiendo el mismo discurso engañoso de Temer. En otras palabras, "no piense en crisis, trabaje". El ministro agregó, "Confiamos en que el Congreso aprobará esta medida que va a equilibrar las cuentas públicas. Este es el camino para que nuestra economía vuelva a crecer y para la creación de empleos que nuestro pueblo necesita".
¿Cómo confiar en un Congreso que ha consumado un golpe contra los trabajadores y la juventud y que además está compuesto por un 60% de parlamentares involucrados en escándalos de corrupción, que no tienen otro interés que no sea hacer pagar la crisis a los trabajadores para enriquecerse, preservando sus infinitos privilegios?
Los parlamentarios del PT que participaron en el Comité especial de la Cámara de Diputados criticaron el voto. Sin embargo son palabras que se lleva el viento, así como hicieron durante todo el periodo de consolidación del golpe. Se unieron a la derecha, que hoy es golpista pero ayer era aliada en los ataques, con quienes intentaron cerrar acuerdos hasta último momento, sin poner en movimiento su principal brazo, la CUT (Central Única de Trabajadores) en lucha contra el golpe y los ajustes.

La juventud muestra el camino

Hay docenas de escuelas ocupadas en Paraná y en Belo Horizonte, contra la reforma de la enseñanza secundaria, pero también en contra esta Propuesta de Enmienda Constitucional. Los estudiantes saben y critican el intento de amordazarlos por la vía de las MPs (Decretos). Saben que su futuro está en juego y resisten ocupando sus escuelas, así como hicieron los secundarios de San Pablo, para resistir al cierre de centenares de escuelas por parte del gobierno de Alckmin (PSDB).
Así como la juventud, la clase trabajadora también necesita entrar en escena y resistir fuertemente a los ataques, como están haciendo los secundarios. Es necesario que las centrales sindicales, que dirigen la mayoría de los sindicatos como la CUT y CTB, abandonen los discursos, pasen de las palabras a la acción: organizando una huelga general contra los ataques, como la PEC 241, la reforma laboral y el sistema jubilatorio de los dirigentes y políticos golpistas, de los medios y de los empresarios.

Ana Paula
Dirigente del sindicato APEOESP | Santo André
Traducción: Guilherme

lunes, 10 de octubre de 2016

El laberinto de Nariño… y toda Colombia




Tras el inmovilismo en el que se sumió Colombia luego de conocerse el triunfo del NO en el plebiscito sobre el Acuerdo de Paz entre el gobierno y las Fuerzas Armadas de Colombia - Ejército del Pueblo (FARC-EP), comienzan los primeros estertores de lo que vendrá en los próximos días en el país caribeño. Y los sonidos que comienzan a oírse no son nada alentadores y llenos de incertidumbres.
En primer lugar, la derrota de la propuesta oficial ha incorporado un nuevo actor de hecho en el proceso, el sector que se opone a estos Acuerdos, la derecha más rancia y anquilosada del país, conformada no solamente por el partido Centro Democrático, sino por el ex procurador Ordoñez, el partido Conservador y dirigentes de las iglesias cristianas y católica. Deberá verse cuál es la forma en la que se vehiculiza esta participación, puesto que la negociación es a dos bandas, con los dos actores en pugna en la guerra que se viene desarrollando e Colombia en los últimos 52 años.
En segundo lugar, y casi como una reacción lógica, el Ejército colombiano se declaró en estado de emergencia ante el NO de las urnas, pues técnicamente el cese al fuego cayó tras el rechazo al paquete de medidas acordadas. Tal como se manifestaba durante las negociaciones de La Habana, hasta que no esté todo acordado no hay nada acordado.
En tercer lugar, las FARC-EP, que desde tomar conocimiento de los resultados electorales han manifestado su compromiso con el proceso de paz y con la negociación política para solucionar el conflicto y comenzar a desenvolverse en la arena político partidaria para llevar adelante sus ideas, mantuvieron su propuesta de alto el fuego definitivo y bilateral puesto que entienden que el resultado electoral no significa que el Acuerdo de Paz se haya convertido en letra muerta no sin antes, evaluar la pertinencia de juzgar legalmente desde el Presidente de la República hacia abajo, en una clara alusión al ex presidente Uribe.
Y en el mismo sentido se pronunció el Presidente Santos, aunque con matices. Reconoce el Gobierno que Colombia está ante ‘una zona gris, un limbo peligroso y riesgoso’ del que cuesta salir, porque no se quiere renegociar todo nuevamente, pero es evidente que ante el NO ciudadano algo debe cambiar. Y fue precisamente Santos quien decidió cambiar y afirmó que el cese al fuego acabará el 31 de octubre.
La jugada es riesgosa, porque puso a correr un reloj de arena que vale tanto como para encontrar una salida al conflicto como para no hacerlo, por ello es precisa y oportuna la respuesta del Jefe de las FARC-EP a dicho anuncio. Se pregunta Timoleón Jiménez ‘¿De ahí para adelante continúa la guerra?’, y es un cuestionamiento que no sólo se hace Timochenko sino toda la ciudadanía colombiana y los observadores extranjeros, puesto que está claro desde dónde se parte, pero no hacia dónde se va.
Puede pensarse que la propuesta de Santos se realizó para presionar a quienes se oponen al Acuerdo, para obligarlos a aceptar las partes más urticantes respecto al modelo de justicia transicional pactado o la asignación de curules representativos en la Asamblea, pero si así fuera, ¿cuál sería la alternativa si esa presión no surtiera efecto? La pregunta que se hacía el líder de las FARC-EP vuelve al centro de la escena.
Ante esto, el ex Presidente Uribe afirmó que ‘Este no es un problema solamente político. Aquí hay un problema jurídico muy hondo’, y en esta frase sintetiza el núcleo duro de su posición. Para la derecha no hay negociación política posible si no se enjuicia y se encarcela a los líderes de la guerrilla. Propone la imposición de la paz en lugar de la paz negociada, pero lo que olvida Uribe es que el Acuerdo no es producto del triunfo del Estado colombiano sobre las FARC-EP, sino una salida acordada para evitar la consecución de una guerra de la que nadie ve próximo un fin si no es a través de un pacto.
Entonces cabe preguntarse ¿y ahora qué? Puesto que Santos, apremiado por el resultado de un plebiscito innecesario y que creía ganado de antemano, propone revisar el Acuerdo que llevó más de cuatro años alcanzar en menos de un mes. ¿Y si no se alcanza ese nuevo Acuerdo?
Con la celebración del plebiscito, y su inesperado resultado, el gobierno colombiano ingresó en un laberinto, pero a diferencia de Teseo, no tiene un ovillo de lana con el que guiarse para salir y, para complejizar aún más la situación, el Minotauro que se creía débil y abatido, recobró fuerzas con su triunfo electoral. Fuera de él, la sociedad colombiana cual Ariadna, espera que regrese sano y salvo con la paz, tarea difícil por demás.
Mientras se discuten en amplios salones con café “tinto” en las mesas, el sentir de las zonas más golpeadas en el conflicto armado del país, -quienes votaron mayoritariamente el SI- es preocupante y desolador. Ellos son los que han sufrido en carne propia los horrores de la guerra. ¿Será que todo esto, dio inicio la campaña electoral para las elecciones presidenciales del 2018 en Colombia?

Diego Andrés Guevara Fletcher*Eduardo Rivas**

* Doctor en Ciencias Sociales. Académico colombiano | diegoguevara@gmail.com
** Magister en Estudios de la Unión Europea | eduardorivas07@gmail.com | @eduardorivas07
Coautores del libro “En torno al Desarrollo y la Calidad de Vida: Miradas reflexivas y transdisciplinarias en América Latina y situación de postconflicto en Colombia”.

El boleto estudiantil y la solidaridad obrera en Colonia




Una lucha que cuenta con la unidad de padres, trabajadores del transporte, profesores de secundaria, y alumnos. Y que muestra los negociados entre la intendencia y las patronales del transporte de pasajeros en desmedro de las mayorías populares.

Es de público conocimiento los acontecimientos ocurridos en Colonia respecto al boleto estudiantil. En lo que configura un hecho totalmente irregular la Intendencia de Carlos Moreira del Partido Nacional y su mayoría en la Junta Departamental mantienen vigente una disposición que data de hace 25 años, en la cual los niños que necesitan tomarse un ómnibus para ir a estudiar, solo pueden recorrer un kilómetro gratis. Lo irregular no solamente atañe al carácter antipopular de la normativa municipal, sino a su aplicación por encima de otra ley de carácter nacional que consagra la gratuidad del boleto para los escolares.
La medida generó malestar en un conjunto de padres que ante tanta bronca acumulada decidieron organizarse y hacer escuchar su reclamo. Los trabajadores de ABC Coop. tomaron nota y votaron ser parte de un movimiento por boleto gratis para los chiquilines. Inmediatamente se sumó la filial departamental de Fenapes en apoyo al reclamo y se comenzó a soldar una unidad entre trabajadores del transporte y la comunidad educativa que hace poner en evidencia al entramado entre el poder municipal y las empresas transportistas.
El movimiento no solamente reivindica el fin del cobro de boleto a los escolares del barrio El General, sino también reclama la construcción de un liceo en el mismo.
Sin lugar a dudas, la unidad gestada está poniendo a la orden del día y nacionalizando el reclamo. Pero sobre todo cumple un papel de visibilizador de los problemas que ocurren en el interior del país. Esto es muy importante, en una situación general marcada por los problemas económicos y políticas de recorte y ajuste llevadas adelante por el gobierno nacional del Frente Amplio, donde las intendencias no son para nada ajenas. En las últimas horas saltaron a la luz otras ciudades con problemas similares. Está planteada la posibilidad de que este movimiento tome extensión nacional y el reclamo llegue a otros departamentos.
En el caso de la gestión de Moreira y su antecesor Zimmer, ambos del Partido Nacional, vienen ajustando en las becas del Ministerio de Transporte y Obras Públicas para el viaje de estudiantes de secundaria. Los trabajadores de Gestión Obrera ABC Coop denuncian que pasaron de tener 360 estudiantes de secundaria como pasajeros a tener solo 70 gracias a este recorte de fondos.
Justo cuando se cumplen 15 años del comienzo de la lucha de Ceramicas Zanón en Neuquén, un ejemplo internacional de lucha y gestión obrera, los trabajadores de ABC Coop en unidad con la comunidad muestran la potencialidad de la gestión obrera para enfrentar los negociados empresarios realizados a costa de negarle servicios básicos al pueblo.
Luego de décadas de imposición de una ideología individualista, padres, profesores, estudiantes, y los trabajadores de la cooperativa de ómnibus ABC Coop. vuelven a marcar el camino de la solidaridad entre los trabajadores y el pueblo. ¡Viva el movimiento por el boleto gratuito en Colonia!

La Izquierda Diario Uruguay

domingo, 9 de octubre de 2016

La derecha intenta crecer pidiendo mano dura




La muerte el sábado pasado de un hombre en Carrasco Norte cuando intentaba defender a su amiga de un robo puso nuevamente en el centro de la opinión pública el tema de la inseguridad y las formas de afrontar este problema.
Entre domingo y lunes cientos de montevideanos cacerolearon en señal de protesta en distintos puntos de la ciudad (principalmente barrios acomodados) haciéndose eco del clima de inseguridad que se ha instalado en la ciudadanía mientras políticos de los partidos tradicionales intentan capitalizar el descontento exigiendo entre otras cuestiones la renuncia del Ministro del Interior Eduardo Bonomi

La solución para la derecha pasa por mayor represión

Primero fue Roberto Canessa, sobreviviente de los Andes y vecino de la víctima, quien al día siguiente de la muerte planteó como “solución” el fichaje de las personas que vivan en el asentamiento próximo a la zona del asesinato. A partir de sus declaraciones se sucedieron luego las convocatorias a marchas y protestas exigiendo mayor seguridad, represión y más presencia policial.
Al ver que el reclamo tenía eco en un sector de la ciudadanía, los partidos de la derecha tradicional no tardaron en subirse al descontento para intentar capitalizarlo.
Luis Lacalle Pou al término del Congreso de la agrupación Todos en Trinidad este fin de semana manifestó que el gobierno mantiene ministros que fracasaron y que las reuniones por el tema seguridad convocadas hace algunos meses no habían dado resultados.
Pero fue sin duda Pedro Bordaberry quien apostó más fuerte para confluir con el reclamo de ese sector de la población que pide mano dura y de esa manera intentar atraer votantes en momentos en que las encuestas marcan el escasísimo apoyo que tiene el Partido Colorado.
Al pedido de interpelación a Bonomi que ya ha sido votado por los senadores se sumaron las declaraciones del mismo Bordaberry proponiendo que haya elecciones anticipadas para las cámaras legislativas si el Ministro del Interior es confirmado en su cargo. El dirigente colorado se apoya en los artículos 147 y 148 de la Constitución que habilitan este mecanismo en ocasiones puntuales en las que además se requieren mayorías especiales.
Aunque décadas de políticas punitivas y de control social han fracasado (se tipificaron nuevos delitos, se aumentaron las penas, se dificultaron las salidas anticipadas, las condiciones de detención son inhumanas, etc.), los partidos tradicionales insisten en alentar la salida represiva como salida al tema de la inseguridad. Nada que venga de estos partidos puede significar una salida progresiva para la clase trabajadora y los sectores populares.

La impotencia del Frente Amplio

Aunque ya lleva tres periodos consecutivos de gobierno el Frente Amplio no puede dar una salida alternativa a la propuesta de la derecha.
El modelo económico que implementa (que con matices continúa la línea de sus antecesores) condena a importantes sectores de la población a la marginalidad mientras franjas significativas de trabajadores perciben ingresos miserables. Como lo reconocen las propias estadísticas oficiales casi la mitad de los niños viven en hogares pobres y la juventud se encuentra con un futuro sin porvenir.
Todos estos factores constituyen la base estructural que origina el fenómeno de la delincuencia y la inseguridad; sucesos como el de la muerte de Fratti son consecuencia directa del modelo capitalista y la única solución viable para esta problemática pasa por un cambio de fondo en la sociedad.
El Frente Amplio se mostró incapaz de encarar esta tarea y su claudicación alimenta las alternativas represivas y de mano dura que alientan desde siempre los tradicionales partidos de la burguesía.

Hernán Yanes

La hipocresía de otorgar un Nobel ¿de la Paz? a Juan Manuel Santos




"Es un reconocimiento al duro trabajo y a la muy importante iniciativa del presidente Santos", dijo la portavoz del Comité del Nobel de la Paz, cuando procedió a anunciar quien era el elegido de este año para esa distinción, cada vez más devaluada.
El sistema sabe a quien premia y en qué momento lo hace. Como ocurriera con la designación, en anteriores períodos, de esos dos grandes ejecutores de la política de exterminio contra el pueblo palestino, llamados Shimon Peres y Rabin. O el mismo galardón que le entregaron a Barak Obama, para que pueda ampliar impunemente la guerra en Medio Oriente o mantener en funcionamiento la base de torturas de Guantánamo.
Por más que se disfrace de lo que no es y que en este último tiempo haya hecho esfuerzos para cambiar de look y vestir de blanco a todo su gabinete, Santos tiene un largo recorrido como impulsor de las estrategias guerreristas del establecimiento colombiano.
Compartió gobierno con Alvaro Uribe Vélez y fue partícipe con éste en la aplicación de políticas genocidas contra el pueblo colombiano. Desde el cargo de Ministro de Defensa, el ahora Premio Nobel dirigió las Fuerzas Armadas desde 2006 hasta ayer nomás (mayo de 2009) en tareas de "limpieza" y "tierra arrasada" contra los guerrilleros de las FARC y el ELN.
Solo basta recordar su compromiso con regar el territorio con cadáveres de campesinos y campesinas a los que se conoció como "falsos positivos". Hombres y mujeres que ni siquiera pertenecían a la insurgencia pero que en su afán de extirpar las protestas reivindicativas y sembrar terror, el ejército los secuestraba, les ponía un uniforme verde oliva, les plantaba un arma y los asesinaba. Los medios del sistema hacían el resto identificándolos como "subversivos" o "integrantes de las bandas terroristas".
Como en la época de la "conquista del Oeste" estadounidense, cuando los soldados cazaban como animales a los indios y luego de asesinarlos les cortaban una oreja para luego exhibirla y recibir recompensa, los uniformados del ejército de Santos fotografiaban los cadáveres de los "falsos positivos" y por cada uno de ellos había una compensación económica extra.
Otra perla en el curriculum sangriento de Santos es la "Operación Fénix" por la cual la fuerza aérea colombiana violó la soberanía ecuatoriana, y bombardeó a mansalva el campamento del comandante de las FARC Raúl Reyes en la zona de Sucumbíos. Se trataba de una operación conjunta con el asesoramiento del Mossad israelí y tareas de inteligencia de la CIA norteamericana, que fue ejecutada cuando los guerrilleros dormían y poco pudieron hacer para evitar las bombas mortíferas de varias toneladas y la operación posterior a cargo de helicópteros artillados que balearon a mansalva a los sobrevivientes.
De esta manera, el ahora Nobel de la Paz y su colega Uribe Vélez, ambos halcones guerreristas, se sacaban de encima a uno de los hombres que precisamente estaban avanzando en la idea de abrir negociaciones entre las FARC y el Gobierno y para ello había hecho contactos internacionales que pudieran ayudar en esa tarea.
No sólo murió Reyes en ese acto de barbarie sino que también masacraron a otros 22 guerrilleros. La matanza se extendió a algunos estudiantes mexicanos de la UNAM que visitaban el campamento fariano, mientras que otros quedaron gravemente heridos.
Tiempo después, cuando Santos llega al gobierno prosigue con la estrategia uribista de golpear antes que nada al Secretariado de las FARC, y es durante su gestión que son asesinados el Mono Jojoy y el máximo jefe fariano Alfonso Cano, contando en cada oportunidad con la ayuda de servicios israelíes y norteamericanos.
El paramilitarismo, también es un factor a tener en cuenta en la historia santista, ya que cuando gobernaba Uribe alcanzó su máximo nivel operacional, aterrorizando a punta de balas y motosierras a la población civil. Prevalecía el concepto, y Santos participaba del mismo, de "quitarle el agua al pez", masacrando sin piedad a grandes núcleos poblacionales, sobre todo campesinos, que pudieran constituirse en semillero de la guerrilla. Así decenas de miles de personas fueron ejecutadas por las Convivir, las Autodefensas de Colombia, o las Aguilas Negras, todos rótulos utilizados por el terrorismo paramilitar.
En conclusión: no caben dudas de que este Nobel de la Paz a Santos viene con premio agregado ya que le llega en un momento en que su imagen de "blanca palomita de la paz" se había chamuscado parcialmente después de los resultados negativos del plebiscito. Es entonces que urgía "darle una manito" que le permitiera seguir en carrera y poder presionar a las FARC para renegociar los acuerdos firmados después de pactar estos cambios sustanciales con su socio Alvaro Uribe Velez. Qué mejor que un Premio Nobel para que el presidente Santos se sienta reconfortado y con fuerza para mostrar a la opinión pública que resulta importante sumar al uribismo "a la paz".
Los rasgos de hipocresía que aparecen casi siempre tras las bambalinas de estas distinciones internacionales son más que odiosos. Sirven para asegurar la impunidad de los violadores de todos los derechos humanos, los gratifican y blanquean socialmente. Más aún, les otorgan más poder para imponer sus criterios de "paz" a la contraparte, buscando que, como en este caso, sea la insurgencia la que esté obligada a aceptar cambios tramposos impuestos precisamente por quienes han hecho de la guerra una constante en la vida del pueblo colombiano.

Carlos Aznárez

sábado, 8 de octubre de 2016

La salud mental en Uruguay marca contradicciones al Frente Amplio




Este mes se vota una nueva ley de salud mental en Uruguay. La discusión sobre una nueva legislación en la salud mental, que supere a la Ley del Psicópata de 1936 generó repercusiones y choque de intereses.

Por un lado el gobierno tiene que decidir si sigue cediéndole el terreno de la salud mental al corporativismo médico, o atiende los reclamos de las organizaciones de derechos humanos, colectivos sociales, instituciones académicas y organizaciones de familiares y usuarios del Programa Nacional de Salud Mental. La no coexistencia entre el paradigma médico y un paradigma desde una perspectiva de derechos humanos que se exprese en la nueva ley, tal como reclaman las organizaciones nucleadas en la “Comisión por una nueva ley de salud mental desde una perspectiva de DDHH”, parece ser un hecho. En este punto, el Frente Amplio se juega mucho en cuanto a su caracterización como ideología de gobierno.

Primera parte

La ley de salud mental vigente en Uruguay data del 1936, es conocida como ley del Psicópata (nro. 9581) y fue firmada por el dictador Gabriel Terra. Desde décadas, aquel que padecía subjetivamente quedaba asociado a la peligrosidad y después recluido en manicomios y colonias ubicadas fuera de los márgenes de la ciudadanía. Esta lógica asilar se ha venido sosteniendo jurídicamente; loco igual a peligrosidad, la ley del psicópata aparentaba no tener fisuras, la ecuación era muy simple.
Desde finales de la década del 60, hasta mediados del 80, la violación de DDHH fue la norma en nuestro país, al igual que al “loco” o psicópata, todo militante político de izquierda se le atribuyó una figura de peligrosidad y se lo intentó recluir de toda comunidad de pertenencia. El mecanismo al momento de la vulneración de derechos tiene semejanzas: se etiquetan los anormales para el régimen vigente y las instituciones donde estos son depositados operan resquebrajando el lazo social.
Peligrosidad y reclusión a lo diferente, han sido lógicas instituidas, que a pesar de la transición democrática, todavía operan subjetivamente
Desde la salida de la dictadura, representantes del Estado uruguayo han estado presentes en conferencias internacionales y regionales, en donde han ratificado documentos, que dan cuenta que el viejo paradigma médico es proclive a la vulneración de los DDHH de los usuarios de los servicios de salud. Algunas de estas instancias son: Convención Americana sobre Derechos Humanos (ratificada por la ley Nro. 15.737), Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad (ratificada por Uruguay con la ley Nro. 18.418), Convención contra la tortura y otros tratos y penas crueles y degradantes ( ley Nro. 18.651), “Protección Integral de Personas con Discapacidad” (19/2/2010), Principios para la protección de los enfermos mentales y mejoramiento de la atención en salud mental (resolución de la Asamblea General de las Naciones Unidas Nro. 46/119 del 17/12/1991), Conferencia para la reestructuración de la atención psiquiátrica en América Latina OMS/OPS (Noviembre 1990 Caracas, Venezuela), Conferencia regional para la reforma de los servicios de salud mental: 15 años después de Caracas OMS/OPS (Noviembre 2005), Recomendaciones de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (OEA) sobre la Protección de los Derechos de las Personas con discapacidad mental (Santiago de Chile, 4/4/2009).
En 2005, todo hacía presumir que con el primer gobierno progresista del doctor Tabaré Vázquez, la legalidad jurídica en salud mental podía cambiar y se empezarían a cumplir con los acuerdos realizados por el Estado uruguayo. En 2006 se arma el subgrupo “Políticas, legislación y ddhh en salud mental”, convocado por el Programa Nacional de Salud Mental del Ministerio de Salud Pública (PNSM en adelante). Dicho subgrupo debía comenzar a trabajar en la producción de insumos para un anteproyecto de ley en salud mental desde una perspectiva de DDHH. Lo realizado en el período 2007-2009 como anteproyecto se presentó desde la Comisión Asesora Técnica Permanente.
El anteproyecto de ley, así como algunas iniciativas que existieron en 1997 para sustituir la ley de atención a psicópatas (ley 9581), quedo encajonado en el parlamento. Todavía seguimos sin una ley de salud mental que dignifique a los usuarios de los servicios de salud y a los trabajadores, que tienen que desarrollar sus actividades en condiciones laborales paupérrimas. En la lógica del encierro nadie se salva; el que cuida y el cuidado siguen cosificándose. El Estado practica ausentismo en materia de DDHH al no implementar las condiciones necesarias para garantizar y reafirmar los mismos.
El supuesto gobierno de izquierda frenteamplista, no puede sostener los pilares básicos de una democracia liberal. Primera contradicción frenteamplista.

Medios masivos de comunicación y el oportunismo del progresismo

Estamos transitando el tercer gobierno frenteamplista, pero marzo de 2015 se recordará como una fecha obscena para la historia de la salud mental en Uruguay.
Carlos Grecco después de estar cinco décadas recluido en la colonia Etchepare, muere arrasado por una jauría de perros salvajes, lo terrible se manifestaba sin mediación, la transparencia del desamparo al que están sometidos gran parte de los usuarios de nuestro PNSM, se propagaba por las redes sociales. El recinto del silencio, en el que se encuentra la locura, irrumpió salvajemente, disolviendo las fronteras entre ciudadano-no ciudadano, humanidad-animalidad.
Ante esto, Jorge Basso como representante del MSP, convoca a una asesoría en el mes mayo, en donde participan diversos actores con el objetivo de producir insumos para una nueva ley en Salud Mental.
Entre los actores se encontraban instituciones de perfil profesional como la Sociedad de Psiquiatría del Uruguay (SPU) o la Coordinadora de Psicólogos del Uruguay (CPU), desde la academia la Facultad de Psicología, instituciones de la sociedad civil como colectivos de usuarios de salud mental (Asumir), colectivos de familiares de usuarios como Caminantes y Grupo de la Esperanza, colectivos abocados a la lucha por los derechos humanos en salud mental como Radio Vilardevoz, y la Asamblea Instituyente por Salud Mental, Desmanicomialización y Vida digna. Desde el aparato estatal participaron; representantes del Poder Judicial, de la Administración de los Servicios de Salud del Estado (ASSE) y de la Secretaría de derechos Humanos de Presidencia.
Más allá de lo necesario de esta instancia, lo que no se puede dejar de señalar es lo siguiente: una persona debió ser devorada por los perros, y la noticia tener gran repercusión mediática, para que exista la voluntad política de comenzar a pensar una nueva ley en salud mental.
La política como instancia reflexiva de los procesos sociales queda reducida y subsumida al oportunismo mediático del momento. Las autoridades ya se encontraban advertidas sobre las lógicas que generan estas instituciones manicomiales; los acuerdos regionales e internacionales que se mencionaron en un comienzo dan cuenta de esto.
Una de las conclusiones que se puede sacar de esta situación, es la apoliticidad de un gobierno que se dice de izquierda. La misma que históricamente ha sido sensible a las relaciones de opresión en las diferentes instituciones, como la fábrica, las instituciones educativas o manicomios no percibe las relaciones de sometimiento a la que están sujetos los locos, y los trabajadores de la salud. La ceguera parece ser doble.
Un gobierno de “izquierda” que omite las relaciones de opresión en sus instituciones de salud. Segunda contradicción frenteamplista.

Antonio Camarota

El capitalismo a la uruguaya, ¿“triunfo” de la macroeconomía?

Le ganamos al CIADI, en la dura lucha contra una tabacalera, la ONU nos premia, con una silla en el Consejo de Seguridad, nos felicitan por la labor de nuestras FFAA en las “misiones de paz” mientras que diversos informes no señalan como los que mejor distribuimos la riqueza en América Latina, nos sugieren firmar tratados de libre comercio con el mundo entero, tenemos apreciados índices de desarrollo que nada debemos de envidiar al Primer Mundo.
Tenemos calidad de vida entre los primeros lugares del planeta según el New York Times, somos quintos a nivel mundial en fibra óptica, plan Ceibal, leyes de vanguardia; matrimonios gay, liberalización de la marihuana, convenios laborales, dialogo social, civismo, una Central Sindical ejemplo de unidad donde algunos sectores pasaron del marxismo -leninismo ha abanderarse con Kausky, “como tiene que ser”, mientras que otros se subieron al carro de la “democracia” y se han transformados en diputados, senadores o ministros.
En fin, quienes se quejan es porque nunca están contentos con nada, que lo que está mal la violencia callejera, cárceles deplorables, salarios sumergidos, violencia de género, carencias en la salud, y en la educación de la gente más humilde etc. son factores coyunturales que se están resolviendo, en la dinámica actual.
El progreso económico fomentado por el “primer ministro” Danilo Astori se hizo carne y el orden nacido del mismo, nos dio como resultado más tangible, la evidencia del “éxito”. Pero aun así cuando dudamos del mejor de los mundos posibles, algunos intelectuales, comunicadores y académicos nos enseñan con su dialéctica de la autoayuda, de que hay países que están peor, lo que sin lugar a dudas es cierto.
Los vaivenes ocasionados por las diferentes corrientes de pensamiento en el seno del gobierno uruguayo originados por sus actuales orientaciones económicas o mejor dicho por el equipo económico que lleva tres gobiernos de “izquierdas” bajo la batuta del Contador Danilo Astori, no es más que un ejercicio dialéctico cuyo final está escrito de avance. Eso sí, bueno es recordarlo, bajo el beneplácito de los organismos internacionales, FMI, BM, BID etc.
Profundizando un poco más en el tema, diremos que este avance conservador no puede explicarse por conspiraciones particulares, pues emana de la dinámica propia de la reproducción capitalista, como necesidad sistémica y no como políticas coyunturales que puedan cambiar sin modificar la naturaleza del capitalismo en su fase histórica actual.
Los retrocesos actuales en algunos rubros de la economía (inflación, crecimiento inocuo) vienen a reforzar las confusiones teóricas que se fueron gestando durante estos años de bonanza globalizadora. Es decir, la nueva fase del desarrollo de la economía mundial imperialista llamada globalización que define un perfil nuevo de la acumulación mundial en general y la acumulación capitalista subordinada en particular.
Escribía Lenin en 1916: “El capitalismo se ha transformado en un sistema universal de opresión colonial y de estrangulación financiera de la inmensa mayoría de la población del planeta por un puñado de países “avanzados”. Este “botín” se reparte entre dos o tres potencias rapaces de poderío mundial, armadas hasta los dientes (Estados Unidos, Inglaterra, Japón) que, por el reparto de su botín arrastran a su guerra a todo el mundo” (El imperialismo…Prólogo a las ediciones francesa y alemana de julio de 1920, párrafo II).
Se nos dirá una vez más que nuestras referencias son arcaicas, propias de nostálgicos trasnochados … pero, ¿quien puede negar que lo que este texto esboza, tiene una vigencia extraordinaria?
La facilidad de acceso de los capitales extranjeros como la apertura comercial no representa ninguna innovación, sino más bien una resurrección de las tesis más liberales. Para ello, estos organismos se centran en el progresivo desmantelamiento de los monopolios estatales, la eliminación de aranceles y otras medidas proteccionista, la persecución de las ayudas a la exportación, el fenómeno de las privatizaciones, el adelgazamiento del sector público entre otros objetivos.
Hasta ahora la OMC dicta las normas sobre los intercambios de bienes y servicios en el mundo, incluso puede declarar contrarias a la libertad comercial las leyes que un Estado promulgue sobre Derecho laboral, ambiental, cultural o de asistencia sanitaria pública. Recordamos además que todos estos mecanismos se potencializan en las negociaciones secretas de los Tratados de Libre Comercio (TLC).
Las derivas de la izquierda posmoderna, la que si entiende el mundo, la que se ha aggiornado, la que descalifica a sus oponentes cuando no se piensa igual, aquellos que ven en el pensamiento crítico a los nostálgicos de antaño, le advertimos con mucho respeto que su camino nos lleva a un callejón sin salida. En tanto no consiga cuestionar los fundamentos del sistema, “la izquierda” post modernista del progresismo seguirá desorientada, y si se aprovecha del carro de la administración estatista de la crisis para proponer sus reformas sociales, descarrilará con él.
El filósofo alemán Robert Kurz, autor de varias obras sobre Marx, no hace concesiones al respecto, al comparar el pensamiento posmoderno con la ideología neoliberal. Ahora, dice él,” la izquierda posmoderna se encuentra con los destrozos de sus ilusiones y es confrontada con la dura realidad de una crisis monumental, la que desde el comienzo no quiso admitir y para la que ella, por eso mismo, no está preparada. Incapaz de captar la dialéctica sujeto-objeto del fetichismo moderno, la izquierda cayó en un objetivismo tosco con un subjetivismo igualmente tosco.
En todas las formaciones históricas fetichistas, la ética no pasó de una tentativa de convivir socialmente con las condiciones de reproducción dada, presupuestas a ciegas, sin superarlas. Incluso la ética burguesa moderna pretende resolver contradicciones y crisis sin tocar las causas constitutivas. En ella, el lugar de la crítica radical debe ser asumido por un canon de normas de conducta moral para los individuos, a fin de que, dentro de las formas existentes, una persona pueda ser agradable para las otras. Lo que puede fallar no es el sistema, sino sólo la moral de los individuos. La crisis actual, por cierto, también ha sido atribuida a los déficits éticos de banqueros y ejecutivos. No es casualidad que el paquete de rescate de mayor volumen está en la ética, que, para variar, va en aumento. Lamentablemente, ese paquete es totalmente hueco.”
Todos los países latinoamericanos han aplicado tarde o temprano las reformas económicas propuestas por el Consenso de Washington y han tenido avances diversos y consecuencias más o menos parecidas. Los avances tienen que ver con la apertura comercial y financiera, la desregulación de los mercados en general, las privatizaciones etc. Ahora bien la pregunta que planteamos: ¿Cómo es posible establecer el libre comercio entre un país altamente desarrollado y países de economías débiles y dependientes como las nuestras?

Eduardo Camin
Nodal

Eduardo Camin, Periodista uruguayo, fue director del semanario Siete sobre Siete y colaboró en otras publicaciones uruguayas y de America Latina. Corresponsal en Naciones Unidas y miembro de la Asociacion de Coresponsales de prensa de la ONU. Redactor Jefe Internacional del Hebdolatino en Ginebra. Miembro de la Plataforma Descam de Uruguay para los Derechos Economicos sociales y medio ambientales. Docente en periodismo especializado sobre Organismos Internacionales.

jueves, 6 de octubre de 2016

Los comunistas no buscamos extender la vida del capital ni oxigenarlo.

XXVI entrega

Veo con atención que ya son muchos los amigos que plantean aspectos vinculado a la seguridad y a la acción del "paladín" de la democracia (sin formular contenido de clase) Bordaberry cuyo ADN está altamente contaminado, el plantea con angelical preocupación la interpelación y el instituto de la CENSURA, aun sabiendo que no hay VOTOS para la censura y por tanto en caso de prosperar la censura se dispara el asunto de las elecciones parlamentarias anticipadas.
¿Quiere eso Bordaberry? no, quiere hacer mucho más daño, sabiendo que este instrumento, dispositivo no va a funcionar, quiere llevar el desprestigio del PARLAMENTO y claro está de los legisladores del gobierno, es decir del Frente Amplio ¿ahora amigos vienen para truncar el cuarto gobierno del FA? no, eso sería minimizar el problema vienen por TODO y ese todo estamos nosotros.
¿Cuál es el fenómeno de la época y sus rasgos más notorio?: personalmente estoy convencido que transitamos un cambio de etapa, en ella quien tira del eslabón de la cadena es el capital financiero que sin duda alguna es la dictadura terrorista del capital financiero al decir del camarada Dimitrov, entiendo que esta afirmación para muchos huele a naftalina, por tanto aplicó el método: conclusión estamos en la etapa del capitalismo devenido en imperialismo, producto tambien del impresionante desarrollo de las fuerzas productivas en el marco de la revolución científica tecnológica, el imperialismo entra en su última fase, fase decadente pero sumamente peligroso, no estamos en cualquier cuadro político entonces, estamos ante una situación de suma gravedad, el desarrollo de las fuerzas productiva y la ciencia como una fuerza productiva en si mismo coloca un aspecto nuevo, ese fenómeno es la aplicacion de mayor trabajo muerto por encima del trabajo vivo ¿que genera este fenómeno? genera de forma inmediata la concentracion y centralizacion de mayor plusvalía concentrada y esto a su vez genera aumento de de desplazamiento de fuerza de trabajo (desocupación), por tanto se altera el núcleo central del capitalismo que se basa en la explotación para la extracción generalizada de plusvalía, siguiente conclusión cae la tasa de ganancia, para recomponer la tasa de ganancia se apela a la flexibilización y desregulación del mundo del trabajo y a la exportación de capitales vía deuda externa y depredación de las monedas locales. Préstamos (exportación de capitales) resolvió circunstancialmente una parte del problema al que hoy se debe agregar ya la captura de recursos naturales fundamental, nueva conclusión, no está solo el imperialismo norteamericano, está China, Rusia e incluso la UE (lucha y guerra económica con algunas escaramuzas que pagan los pueblos como Irak, Libia, Siria y los países de América Latina, con riesgo de perder la hegemonía los EEUU ante nuevos intereses capitalistas en la región, en particular China, pero tambien Rusia y la formación de los BRICS) ¿que tiene que ver con la región y con Uruguay?.
Todo estamos ante un reposicionamiento de los EEUU y ese fenómeno necesita de viejas y vigentes trenzas, los Estados y vienen por ello. Todo será y es utilizado para tal fin, CONSTITUCIÓN-PODER JUDICIAL-MEDIOS DE COMUNICACIÓN-PARTIDOS POLÍTICOS. Por tanto no estamos ante un situación casual, no es causal y está claro que los REFORMISMO-POPULISMO-IZQUIERDA han hecho mérito, pero no el suficiente, este se crea y eso es lo que tenemos en marcha.

Osbaldo Zuñiga

miércoles, 5 de octubre de 2016

La crisis del Deutsche Bank y la guerra financiera mundial




La crisis del Deutsche Bank muestra que las contradicciones que llevaron a la crisis de 2007/8 no están cerradas y se mezclan cada vez más con las tensiones geopolíticas entre las grandes potencias.

Como habíamos anticipado a comienzo de año y predijimos luego del enorme golpe que significó la filtración del Wall Street Journal (WSJ) de que el Departamento de Justicia norteamericano se aprestaba a aplicarle una multa record al gigante bancario alemán, las acciones del Deutsche Bank (DB) han caído en picada la semana pasada.
El pánico en el mercado está motorizado —la acción cayó a su nivel más bajo en más de 20 años— por temor a que el banco no pueda pagar esa multa masiva. El viernes, las acciones cayeron aún más a medida que rondaban los informes de que fondos de cobertura habían dejado de hacer negocios con el banco. Posteriormente subieron debido a trascendidos de que EEUU estaba preparado a disminuir 5.400 millones de dólares la multa, posiblemente una tregua de corta duración en la guerra financiera y económica en curso a los dos lados del Atlántico.

El Deutsche Bank: el Lehman de la burbuja mundial de deuda pública

El Deutsche Bank es a la burbuja global de la deuda pública mundial lo que Lehman fue a la burbuja de financiación de hipotecas en EE.UU. Dicho de otra manera, Lehman fue el catalizador, pero la raíz del problema eran los billones de valores depreciados, la existencia de precios de la vivienda insostenibles y un deterioro estructural profundo tanto a nivel financiero como económico del mercado hipotecario norteamericano.
El DB es mucho mayor hoy que lo que Lehman fue en 2008, y sus tentáculos están en todas partes. El alcance de la financiación de la burbuja de la deuda pública es varios múltiplos de la burbuja de la financiación de hipotecas.
Esta burbuja fue creciendo exponencialmente como resultado de un triple proceso: por un lado, los programas de expansión cuantitativa de los bancos centrales (principalmente en los últimos años del Banco Central Europeo y el Banco de Japón) que realizan compras masivas de estos valores de renta fija con el objetivo de estimular sus economías.
A ello se une la fuerte demanda de la banca internacional de bonos de deuda pública con el objetivo de cumplir los requisitos de capital.
Por último, como la situación de las bolsas de valores en el mundo se ha vuelto muy volátil, los inversores siguen viendo a la deuda pública como el único refugio en el que salvaguardarse de la fuerte tormenta que podría venir en un futuro más o menos cercano en la renta variable.
Esta fuerte demanda alimentó el círculo vicioso de falta de oferta de bonos de deuda pública, subidas de precios y bajada de rentabilidades nominales. Ello ha generado una enorme burbuja en el mercado de bonos de deuda pública en la cual los inversores se enfrentan a enormes pérdidas en su cartera si las condiciones excepcionales de liquidez cambian bruscamente.
Por eso, la crisis del DB no es el “capítulo más reciente de la interminable crisis bancaria de Europa”, sino “de la crisis más amplia de la globalización, que ha golpeado de forma particularmente dura a los bancos internacionales”.
Como explica un analista del WSJ: “Mucho antes de que la antiglobalización se volviera una causa política de moda, las autoridades financieras habían prometido “recuperar el control” y obligar a los bancos a resguardarse contra futuras crisis al mantener niveles de capital mucho más altos y proteger sus operaciones de los riesgos de otros activos. La resultante fragmentación de la industria financiera ha incrementado los costos de los bancos, incluido Deutsche, que ha sido obligado a colocar sus gigantescas operaciones estadounidenses en una subsidiaria segregada.
El Brexit probablemente generará una mayor fragmentación.
Al mismo tiempo, los bancos han sufrido un derrumbe de sus ingresos como consecuencia del doble golpe asestado por el estancamiento del comercio global y la menor cantidad de fusiones y adquisiciones, lo que ha reducido los honorarios de la banca de inversión, así como un nuevo mundo de tasas de interés negativas y curvas de rendimiento planas. Ambas tendencias también reflejan los desafíos de la globalización” (“Crisis of Globalization Lies Behind Deutsche Bank’s Troubles”, Simon Nixon WSJ 3/10/2016).

Los conflictos geopolíticos intensifican la crisis financiera

No cabe la menor duda que tanto el contenido de la decisión norteamericana como las circunstancias que la rodearon indican un movimiento calculado para golpear al
único gran banco internacional alemán.
Las respuestas políticas en Alemania no se hicieron esperar. Así, Peter Ramsauer, presidente del comité de economía del parlamento alemán, en declaraciones al diario alemán Welt am Sonntag, dijo que el movimiento del Departamento de Justicia norteamericano contra el Deutsche "tiene las características de una guerra económica".
Y agregó que los EE.UU. tenían una "larga tradición" de utilizar todas las oportunidades disponibles para librar lo que equivalía a una guerra comercial "si beneficia a su propia economía", y que las " exorbitantes reclamaciones" que se realizan en el caso de Deutsche Bank son un ejemplo de eso.
En el mismo sentido se pronunció Markus Ferber , miembro del Parlamento Europeo por la CSU, el partido hermano bávaro de los democristianos de Angela Merkel. Le dijo a Welt que el momento y el tamaño de la solicitud inicial del Departamento de Justicia contra Deutsche sugirieron que era una "respuesta de ojo por ojo" por las autoridades de Estados Unidos a la reciente decisión de la UE en contra de Apple. Recordemos que el mes pasado, la UE ordenó a Irlanda de recuperar 13 mil millones de euros en impuestos de la empresa de tecnología de Estados Unidos, afirmando que constituía una ayuda estatal ilegal a la compañía.
Por su parte, mientras el gobierno alemán está en una encrucijada por sus posturas duras en relacion a la crisis bancaria europea que puede volverse un boomerang político en caso de un eventual rescate (aunque todavía no estamos ahí), los principales líderes empresarios salieron sin ambigüedades a apoyar al gigante bancario.
"Los bancos alemanes fuertes son importantes para la fortaleza de la economía alemana", Dieter Zetsche, jefe del fabricante de automóviles Daimler Benz, dijo al diario Frankfurter Allgemeine. "Se trata de una estrecha relación, y lo seguirá siendo". Johannes Teyssen, jefe de la compañía eléctrica Eon, dijo al mismo diario que Alemania como un gran exportador sufriría "si solo podemos tener acceso seguro a los mercados internacionales de capital a través de bancos en otros países".
Por su parte, Peter Terium, la cabeza de la otra gran compañía eléctrica alemana, RWE, dijo que era "importante para nosotros tener un jugador global como el Deutsche Bank a nuestro lado" en el mercado internacional, mientras que Joe Kaeser, jefe de Siemens, dijo que el manejo de Deutsche "tiene toda nuestra confianza”.
La razón de fondo del agudizamiento de estos enfrentamientos es que en condiciones donde una inmensa masa de capital ficticio supera ampliamente (o no tiene contrapartida en) la riqueza ni en el capital real, cada sección del capital financiero debe enfrentarse cada vez más violentamente contra sus rivales en un intento de eliminarlos.
Así, a fines de la década de 1980, el DB trató de usar el espacio de maniobra abierto por la unificación de Alemania para ir mas allá de su pequeño mercado doméstico, expandiendo su negocio minorista alrededor de una Europa integrada a la vez que simultáneamente se transformaba a sí mismo en un banco mundial de inversión, rivalizando agresivamente a sus rivales, en especial los bancos norteamericanos.
Nada sintetiza mejor sus nuevas ambiciones que los dichos en noviembre de 1989, justo después de la caída del muro, y 10 días antes de su asesinato, de Alfred Herrhausen, director ejecutivo carismático del banco, que prevé que impulsado por la "gran fuerza económica" de Alemania reunificada, Deutsche estaba "destinado a jugar un papel importante en la banca global".
Pero esta financiarización del que el DB fue un ejemplo rivalizando e imitando, incluso en sus prácticas criminales, a los gigantes norteamericanos como Goldman Sachs, recibió un fuerte golpe con la crisis de 2007/8. Desde ese entonces, mientras que los bancos estadounidenses fueron reforzadas por los rescates organizados por el gobierno de Estados Unidos, la solidez financiera del Deutsche Bank se ha ido erosionando y desde entonces está abierta una batalla política por las nuevas reglas bancarias, de la que DB es uno de los primeros heridos.
Pero el Deutsche Bank no es el único objetivo. Las dimensiones más amplias del conflicto fueron dadas por el vicepresidente de la Comisión Europea (CE) para el Euro y encargado de servicios financieros, Valdis Dombrovskis, quien la semana pasada se opuso a elevar los requisitos de capital que se aplican a los bancos.
Este funcionario de la CE rechaza la idea de "igualar la ponderación media de riesgos a nivel mundial" como plantean los EEUU. "Una solución que no podemos respaldar es aquella que pesaría exageradamente sobre la financiación de la economía europea. Queremos evitar cambios que podrían llevar a un aumento significativo de los requisitos generales de capital asumidos por el sector bancario europeo", aseveró. Sin nombrar directamente a los EEUU, dijo: "Queremos una solución que funcione para Europa y no ponga a nuestros bancos en desventaja en comparación con nuestros competidores a nivel mundial".
La crisis del Deutsche Bank y la guerra financiera en curso entre EEUU y Alemania muestra cómo la exacerbación de las contradicciones insolubles de la economía capitalista agudizadas desde la crisis de 2007/8 están alimentando las tensiones geopolíticas, y viceversa, actualizando una vez más el carácter de la época de crisis, guerras y revoluciones como fue el caso a lo largo del siglo XX.

Juan Chingo

Crece el reclamo popular por el transporte gratuito para escolares en Colonia

La comunidad educativa y trabajadores de Colonia denuncian el cobro de boleto a escolares.

Todo comenzó en el barrio El General, de Colonia de Sacramento, donde viven más de 12000 personas, en su inmensa mayoría familias trabajadoras.
Como la escuela del barrio está superpoblada, los niños y niñas de la zona se ven obligados a trasladarse a escuelas más lejanas de la ciudad para poder estudiar.
Aunque la ley Nº 14254 establece como “obligatoria la conducción gratuita de los escolares públicos y privados hacia la escuela y su regreso, por medio del transporte colectivo de pasajeros”, un decreto municipal del Departamento de Colonia vigente desde 1990 señala que las empresas están obligadas solamente “a transportar a los beneficiarios al primer centro docente que se encuentre sobre la ruta de su recorrido”.
De esta manera la ordenanza permite que los transportistas cobren $ 42 para ir y volver a los más de 500 estudiantes (y los familiares que los acompañan) que diariamente se dirigen a las escuelas de Real de San Carlos o el centro de la ciudad.
Con el correr del año la indignación fue en aumento ante la evidente irregularidad y los padres y madres se comenzaron a organizar para terminar con esta reglamentación que no respeta lo que plantea la ley y la misma Constitución nacional. En sus reclamos recibieron el apoyo de la empresa de transporte bajo gestión obrera ABC coop., de FENAPES, filial Colonia y vecinos del departamento.
Juntos se movilizaron en distintas instancias hacia la Junta Departamental exigiendo que se termine el cobro del boleto para los escolares, negocio por el que Sol Antigua (una de las empresas beneficiadas) factura medio millón de pesos mensuales

El reclamo por boleto escolar gratuito tiene dimensión nacional

El martes pasado no fue una sesión más de Junta Departamental.
Padres, madres, niños y trabajadores manifestaron en las inmediaciones del edificio, y el propio recinto de la Junta, repudiando la decisión de los ediles del Partido Nacional, que haciendo valer su mayoría, vetaron una propuesta presentada por frenteamplistas y colorados que suspendía por 30 días la aplicación del decreto (lo que implicaba dejar de cobrar boleto) hasta encontrar una solución definitiva al tema.
Como expresa Michéle Barbé, una de las madres movilizadas, “se está violando un derecho consagrado en la Constitución como es el de poder elegir a que institución va ir un hijo a estudiar y con los hechos de la Junta quedó claro que el Partido Nacional defiende los intereses de una empresa”
Sin embargo, la movilización de toda la comunidad ya comienza a dar sus frutos ya que la noticia ha trascendido al Departamento para transformarse en un suceso de alcance nacional y multiplicarse las denuncias de distintas ciudades y pueblos donde sucede lo mismo que en Colonia. Solamente en el departamento de Colonia Fenapes ha denunciado que lo mismo sucede en Juan Lacaze, Carmelo y otras localidades del departamento de Colonia, donde las empresas del transporte cobran pasaje a los escolares. Lo mismo sucede en Maldonado, Durazno y Tacuarembo.
Por este mismo tema en el día de ayer representantes de la Comisión de Vecinos por el Boleto Gratuito y de ABC Coop fueron recibidos por la Comisión de Educación de la Cámara de Diputados donde plantearon sus reclamos.

Continuar la lucha por una educación de calidad para los hijos de los trabajadores y el pueblo

Estas acciones de la comunidad coloniense no son hechos aislados. El año pasado fue un momento de grandes luchas por el presupuesto digno y una educación de calidad en todo el país.
La solidaridad, la organización y la movilización conjunta y coordinada de trabajadores, padres, estudiantes y docentes muestran el camino con el que se pueden lograr que se conquisten las reivindicaciones.

Hernán Yanes

martes, 4 de octubre de 2016

Triunfo del No detona crisis política en Colombia




El rechazo al acuerdo entre el gobierno de Santos y las FARC provocó una seria crisis política y una coyuntura compleja políticamente y poco previsible. Aquí, realizamos un primer análisis del terremoto político.

Se impuso por un muy estrecho margen el rechazo a los términos del Acuerdo final firmado hace días por el gobierno de Juan Manuel Santos y la cúpula de las FARC.
La derrota es un duro golpe político para el presidente que va más allá del cuestionamiento al Acuerdo. De hecho, su gobierno queda severamente debilitado. Paralelamente, el ex presidente Uribe, cabeza de la oposición derechista, emerge fortalecido y se convierte en el inevitable interlocutor, sino árbitro, de una renegociación. Por otra parte, es una derrota política también para las FARC y los sectores de izquierda jugados al Acuerdo y que habían aceptado la propuesta de plebiscito de Santos.
En distintas notas hemos venido siguiendo el proceso de “paz”. Aquí abordaremos algunos elementos para un primer análisis del terremoto político que el inesperado resultado implica.

El NO en las urnas

Sólo un tercio del padrón electoral votó en un país donde la tradición de abstencionismo electoral refleja los estrechos límites de este régimen de “democracia para ricos”. La leve ventaja del No (50,2 % de los votos contra 49,8 % afirmativos), apenas 53.000 votos sobre un total de casi 13 millones de sufragios, expresó la enorme polarización social y política en el país, que aparece virtualmente dividido al medio entre ambos polos.
El triunfo urbano del NO podría reflejar una mayor movilización conservadora de las capas medias, sobre todos en las ciudades y en regiones tradicionalmente votantes del uribismo, como Antioquía (su capital es Medellín) o en Casanare, mientras que el predominio del SÍ en muchas áreas rurales se apoyaría en sectores campesinos y populares más directamente afectados por el conflicto armado.
El rechazo refleja también el viraje político a derecha que viene avanzando en Latinoamérica, al compás del descalabro de los proyectos progresistas y nacionalistas, con la asunción del gobierno de Macri en Argentina, el golpe institucional que encumbró a Temer en Brasil y la profundización de la crisis venezolana, donde aumenta la presión del imperialismo y la derecha regional para imponer una “transición poschavista”.
En ese marco, también sufre un traspié el gobierno de Obama, que apostaba a lograr con la “pacificación de Colombia” uno de los escasos logros en política exterior que podría entregar a su reemplazante en la Casa Blanca. Si bien el giro a derecha latinoamericano confirma la recuperación de influencia estadounidense en la región, su doctrina general de política exterior de “centro” combinando negociación y presión, incluso militar, se enfrenta en Colombia con un nuevo e inesperado dolor de cabeza que aunque pueda ser remontado, se suma a los empantanamientos y fracasos políticos en Medio Oriente y otras partes del globo que viene cosechando Washington.
El triunfo del NO demuestra además que las divisiones en las alturas, con su dinámica propia, pueden terminar en efectos negativos para lo que esperan los sectores dirigentes. Perdiendo percepción respecto de los humores y tendencias que influyen en el conjunto social, el “error de cálculo” de Santos se volvió en su contra como un boomerang... salvando las diferencias, una suerte de “efecto brexit” tropical.
Santos convirtió el proceso de “paz” en la clave de sus planes políticos. Sellado el Acuerdo final, no estaba obligado a recurrir al expediente plebiscitario, pues le era jurídicamente suficiente lograr el aval del Congreso y la Corte Constitucional. Sin embargo, en medio de crecientes dificultades económicas y enfrentando una fuerte baja en su popularidad, buscó en ese mecanismo la forma no sólo de legitimar el Acuerdo, sino de revalidar el conjunto de su política y asestar un golpe categórico al uribismo. Con esto se puso en riesgo, pues redoblaba la apuesta sin medir bien la situación. El plebiscito -un mecanismo bonapartista- fue una maniobra para recuperar fuerza política y avanzar en sus planes de conjunto que le salió mal.
Santos no tuvo en cuenta que tras cuatro años de tortuosas negociaciones, la expectativa en el proceso de “paz” había ido decayendo mientras el tenaz rechazo uribista ganaba audiencia. Tampoco midió el descrédito de su propio gobierno ni el descontento con la situación económica y social.
Pesó el odio a la guerrilla que Santos mismo, como Uribe y el conjunto del mundo político burgués y la prensa fue sembrando machaconamente en estos años, haciendo a las FARC culpables de la violencia de más de medio siglo con sus terribles secuelas, cuando en verdad la responsabilidad histórica recae primordialmente en el Estado, sus fuerzas militares, sus “auxiliares” paramilitares y los cárteles del narcotráfico. A eso ayudó la política de años de la propia guerrilla, con sus métodos alejados de las necesidades y experiencia del movimiento obrero y de masas, cuando no acciones reaccionarias e inhumanas como los secuestros de la “pesca milagrosa”, las represalias contra la población civil, incluyendo masacres de poblados, y otras que hicieron poco creíble su conversión pacifista.
Todo esos rechazos fueron cosechado por la oposición uribista con la “escoba” del NO. Así, la jugada de Santos terminó estallándole en la cara. No fueron suficientes para evitarlo ni el amplio apoyo imperialista y de sectores decisivos de la clase dominante, ni la colaboración del progresismo (como el Polo Democrático Alternativo) la izquierda reformista (el PC colombiano, Marcha Patriótica y otras fuerzas) y las direcciones de sindicatos y movimientos sociales que se cargaron al hombro la campaña por el SÍ.

Una seria crisis política y la búsqueda de un nuevo pacto

El fracaso en el plebiscito, caso para el cual el gobierno había confesado no tener “Plan B”, causó un terremoto político que afecta al régimen en su conjunto. Sobre el filo de los resultados, tanto desde el gobierno, como desde la oposición y las FARC adelantaron declaraciones conciliadoras.
Santos ratificó que el cese de hostilidades bilateral seguirá vigente y que seguirá "buscando la paz hasta el último minuto" de su mandato. Convocó "a todas las fuerzas políticas, y en particular a las que hoy se manifestaron por el ’No’, para abrir espacios de diálogo". Ya en la mañana de hoy lunes, el senador uribista Everth Bustamente, declaró que el rechazo "debería ser interpretado por el Gobierno y las FARC como la necesidad de un replanteamiento de varios puntos de la negociación", mientras que el ex vicepresidente Francisco Santos precisó que "el acuerdo lo podemos mejorar entre todos, hoy Colombia les dice a las FARC que queremos que este acuerdo continúe y le vamos a dar todas las garantías".
Por su parte, Timoshenko, principal comandante guerrillero reafirmó que “Las FARC mantienen su voluntad de paz y mantendremos únicamente el uso de la palabra como su medio de construcción", reiterando "Al pueblo colombiano que sueña con la paz, que cuente con nosotros, la paz triunfará".
Ya el lunes se preparaban los primeros contactos entre el uribismo y el gobierno en busca de un “pacto político” que permita reencauzar el proceso. La “Embajada”, es decir el imperialismo norteamericano, la ONU y los “gobiernos amigos” (comenzando por los de la Unión Europea y Cuba que fueron mediadores de las negociaciones) se moverán también.
Uribe, que subrayó que “queremos aportar a un gran pacto nacional”, adelanta sus pretensiones para modificar el Acuerdo: que las sanciones a los jefes de las FARC incluyan cárcel; que no puedan ser electos; que los bienes y recursos de la guerrilla paguen los costos de la reparación y reconstrucción; entre otros.
En este marco, cualquier renegociación implica modificar a derecha los términos acordados con las FARC, recortando o anulando varias de las garantías de la “justicia transicional” o las modalidades de desarme, reintegración a la vida civil y participación política como partido legal que se habían firmado. Los comandantes guerrilleros se verán ante la presión para hacer más concesiones como precio para reflotar el Acuerdo y deberán convencer a sus bases de aceptarlas. Esta es una de las principales razones que posiblemente compliquen la resolución de la crisis.
De hecho, están en cuestión los ritmos y pautas para la puesta en marcha de la fase de concentración, desarme y desmovilización de la guerrilla para la cual aceleraban preparativos la ONU, el gobierno y las Fuerzas Armadas de una parte, y las FARC de otra.

Los objetivos profundos del plan burgués para la “paz”

Uribe y Santos comparten el objetivo central de los diálogos de “paz” desde el punto de vista burgués: obtener la “rendición negociada” de la guerrilla. Chocan alrededor de los términos a imponer para la misma. Mientras Santos optó por una fórmula más “de centro”, potable para la conducción de las FARC, Uribe, apoyándose en un ala burguesa y terrateniente ferozmente anticomunista y que teme verse perjudicada, opina que las concesiones a la guerrilla son excesivas y que es posible apretar mucho más para profundizar esa rendición negociada y dejar más claro quién ganó la guerra.
A fin de cuentas, las necesidades políticas propias de ambos son contradictorias pero los objetivos estratégicos son convergentes entre las dos alas burguesas que representan. Para empezar, comparten el programa neoliberal y la defensa de las “conquistas” burguesas y terratenientes acumuladas en largos años de guerra interna a costa del pueblo, algo que el Acuerdo Final en verdad no amenazaba.
El Plan Colombia, financiado por Estados Unidos aportó durante la pasada década y media cerca de 10 mil millones de dólares en asistencia económica y militar, siendo decisivo en el fortalecimiento del Estado colombiano y la potenciación de sus Fuerzas Armadas hasta acorralar a la guerrilla. La cúpula política y militar del país y el imperialismo asumieron que no era posible erradicar a las FARC sólo por medios militares, era necesaria una salida política, es decir negociada. La guerra llevada adelante con generosa ayuda imperialista creó las condiciones para la negociación en La Habana. Ahora, rebautizado como "Paz Colombia," ese plan continúa y se ampliará a unos US$ 500 millones en 2017, lo que da idea de la importancia que tiene para Washington la consolidación de Colombia como uno de sus principales agentes económicos, políticos y militares en al región.
Los sectores claves de la burguesía y el imperialismo que apoyan el plan de Santos juzgan esta vía el mejor modo de consolidar y lavar la cara del orden de dominación política mediante una “reconciliación nacional” que cierre las profundas grietas de medio siglo de extrema violencia sociasl y política; con ello, abrir los territorios hasta ahora bajo control guerrillero a la inversión nacional y extranjera en minería, petróleo, ganadería y agroindustrias; y finalmente, proyectar a Colombia como actor regional con más peso en los asuntos continentales.

Un impasse que deja en suspenso y sujeto a rediscusión el Acuerdo

De todas formas, la situación colombiana ha entrado en una coyuntura compleja políticamente y poco previsible, aunque la variante menos probable por ahora parece ser una reanudación de los combates. Indudablemente, en los próximos días abundarán las novedades a seguir atentamente en medio de la incertidumbre que este impasse provoca. También será ocasión de discutir el balance del apoyo político al “proceso de paz” y su plebiscito, otorgados por la mayor parte de la izquierda, así como las alternativas desde el punto de vista de los intereses de los trabajadores, los campesinos, los afrodescendientes y pueblos originarios de Colombia.

Eduardo Molina

lunes, 3 de octubre de 2016

Colombia: la paz en los tiempos de cólera




Derrota electoral de los acuerdos

El 'No' a los acuerdos de paz obtuvo seis millones de votos y se impuso en Colombia por una ligera diferencia en un plebiscito marcado por una abstención del 60%.
Con estos resultados, el proceso no se rompe, pero sí ingresa en una nueva etapa.
Los resultados sorprenden, antes que nada, por el enorme frente que impulsaba el voto por el 'Sí'. En este revestían desde el presidente Juan Manuel Santos hasta el Partido Comunista, pasando por un arco internacional que iba desde Obama hasta el castrismo, incluyendo a la Unión Europea y el Vaticano.
En los días previos a los comicios, el Papa atacó abiertamente al ex presidente Alvaro Uribe, el principal crítico de los acuerdos, que batalló en soledad por el 'No' y se erige como el vencedor de la jornada.
Ni el espaldarazo de quince jefes de Estado ni el pronunciamiento por el 'Sí' de los artistas más populares del país (Shakira, Juanes, Carlos Vives, Aterciopelados), e inclusive de leyendas vivas del deporte como Carlos Valderrama o René Higuita, alcanzaron para torcer la apatía y el malestar de la población.
El profundo descrédito de Santos, cuya impopularidad por las políticas de ajuste y la situación económica asciende según algunas encuestas al 76%, ha sido una hipoteca ilevantable para el frente político impulsor del 'Sí', por más que la guerrilla termine siendo usada como chivo expiatorio ante los malos resultados.
Cabalgando sobre la impopularidad de su ex socio en la masacre de la guerrilla y de los campesinos colombianos, Uribe ha conseguido recuperar terreno luego de un largo período de aislamiento político.
El plebiscito marca, seguramente, el fin de la esperanza de Santos en un nuevo mandato. Fue por lana y terminó esquilado, como Cameron en otro reciente y disonante plebiscito -el que consumó el “Brexit”.

¿Se dobla pero no se rompe?

El rechazo a los acuerdos de paz registra un antecedente. En Guatemala, un plebiscito arrojó un triunfo del 'No' a los acuerdos con la guerrilla en 1999 (donde también hubo una abstención descomunal, en este caso del 80%), pero éstos siguieron adelante de todas formas.
Aquí también, intereses muy importantes motorizan el proceso como para dejar que sean entorpecidos por la 'voluntad popular': los titulares del FMI, el Banco Mundial y el BID estuvieron presentes en la firma de los acuerdos en Cartagena. La pacificación del campo colombiano ofrece al gran capital una oportunidad de negocios.
Y es sólo un aspecto, porque el proceso colombiano aparece imbrincado también con la apertura cubana.
Por eso, Santos ha anunciado la convocatoria a todas las fuerzas políticas del país, incluyendo al uribismo, para encauzar el proceso.
Durante la campaña, el uribismo atacó lo que serían en su opinión la impunidad y los privilegios que obtendrían los guerrilleros de las Farc: penas benignas a cambio de información, representación política asegurada en el Parlamento, etc.
Es probable que el triunfo del 'No' sea utilizado para forzar aún a mayores concesiones por parte de la guerrilla, que ha postulado su integración indeclinable al orden democrático en su reciente X Conferencia, donde colocó como techo el “mejoramiento de la democracia burguesa”.
Las Farc han expresado su voluntad de mantener las negociaciones.

'Paz tardía'

Desde un punto de vista político, el proceso de paz en Colombia forma parte de un operativo más general para forjar una arena común entre nacionalistas y derechistas del subcontinente, bajo el patrocinio del capital internacional.
Esta tentativa, sin embargo, tropieza con el volcán social y político sobre el que se asientan dichos regímenes, y que incluyen importantes procesos de resistencia de las masas.
Los resultados del plebiscito colombiano confirman que los acuerdos de paz colombianos han llegado demasiado tarde.

Gustavo Montenegro

domingo, 2 de octubre de 2016

La crisis del PSOE y la debacle de la socialdemocracia europea




El PSOE estalla y suma a la crisis de los socialdemócratas en Europa. Del hundimiento del PASOK en Grecia al fenómeno Corbyn en el Reino Unido. Crisis abismal del socioliberalismo europeo.

El Partido Socialista Obrero Español, que de “socialista” y “obrero” no tiene nada, afronta su mayor encrucijada desde 1979, cuando en un Congreso histórico la dirección logró imponer el abandono de toda referencia al marxismo, movimiento preparatorio para los años “dorados” en el poder como gestores del capitalismo español.
El artífice de aquel “giro” era el joven Felipe González, entonces con chaqueta de cuero y discursos de tribuna. El mismo que casi 30 años después, desde los despachos de los barones socialistas y las editoriales de El País, urde el “golpe de mano” para cortar la cabeza de Pedro Sánchez.
El objetivo de la jugada: apoyar mediante la abstención un gobierno del Partido Popular, como reclaman desde el establishment del IBEX35. Punto final para el papel histórico del PSOE como sostén del bipartidismo español, un rol que ya de por sí estaba muy degradado.
En estos días se define el futuro del PSOE, con la posibilidad de grandes rupturas, o, de mínima, el desencanto en cascada de gran parte de sus votantes que, según algunas encuestas, se inclinaban en un 70% por no apoyar un gobierno del PP.
Demás está decir que Sánchez no representa un proyecto político, social y económico muy diferente en lo sustancial, pero intentaba preservar al PSOE como "oposición" para evitar el hundimiento, de su partido y de sí mismo.
La crisis de los socialistas españoles agrava la hecatombe de la socialdemocracia europea, y se explica con ella.

El éxito del socioliberalismo en el poder preparó su ruina

La “edad de oro” de la socialdemocracia en el poder alcanzó su cenit desde fines de los ‘70 y durante los ‘80, llegando a sus máximos electorales en Europa a mediados de los ‘90. Pero, paradójicamente, fueron estos años “exitosos” de los partidos socialdemócratas en el poder los que forjaron su crisis actual.
Durante este período se produjo el giro neoliberal y su conversión en “socioliberalismo”, subordinados al capital financiero en el marco de la consolidación de las reglas del juego de la Unión Europea.
Felipe González fue un pionero en esta cruzada con desregulación de la economía y un proceso de “reconversión industrial” que dejó un tendal de cientos de miles de despidos. Los sucesivos gobiernos del bipartidismo PP-PSOE profundizaron esa línea.
Aunque el caso paradigmático que marcó la época fue la “Tercera vía” de Tony Blair. En palabras del intelectual anglo pakistaní Tarik Ali, el laborismo se transformó en un “thatcherismo por otros medios”. Ahondó las políticas neoliberales, en una sociedad marcada la derrota de la huelga minera y el aplastamiento de los sindicatos. Siguieron los recortes al gasto público, impuestos regresivos, desregulación sistemática y beneficios sin igual para la “City” de Londres. El nuevo laborismo de Blair fue también el partido de la guerra de Irak y la OTAN, aliado clave de Estados Unidos.
En Alemania esta política fue encabezada por el canciller Schroeder del SPD: con su “Agenda 2010” se modificaron leyes laborales para permitir la expansión de los trabajos parciales y precarios, uno de los “secretos” del “milagro alemán” de las últimas décadas. Junto con el aumento de las exportaciones alemanas y la utilización de mano de obra barata en el Este, este éxito permitió la estabilidad del gobierno de Merkel.
A fin de cuentas, los socialdemócratas de la “tercera vía” fueron la vía más eficaz para el neoliberalismo, desarmando o enfrentando a los sindicatos y a su propia base social, mientras fortalecían a una burocracia sindical adicta que cosechó –y sigue cosechando- las migajas del pastel.

Crisis económica y crisis política

La crisis económica capitalista abierta en 2008 ha acelerado, como un líquido revelador, esa crisis profunda de la socialdemocracia europea.
El hundimiento del PASOK en Grecia tuvo tal magnitud que el término ‘pasokización’ se transformó en la definición de todos los miedos para la socialdemocracia. Especialmente en el sur de Europa, donde la crisis golpeó de forma más directa y con mayor impacto social. En España, Grecia y Portugal, la crisis de la socialdemocracia abrió espacio a la irrupción de alternativas políticas reformistas a su izquierda, como Podemos, el Bloco o Syriza.
En este último caso, sin embargo, la voracidad de la crisis se “comió” no solo al PASOK, sino que logró la asimilación de Syriza como un partido socialdemócrata más en tiempo récord. Un partido que asumió el poder con un discurso a favor de un “gobierno de izquierda”, para convertirse en un eficiente aplicador de los recortes y ajustes contra el pueblo griego que exige la Troika.
En el otro polo, el territorio de la estabilidad germana, los gobiernos de “gran coalición” ubicaron al SPD en un papel estratégico de gobierno en común con los conservadores de Ángela Merkel, responsables de apretar la soga en favor de las políticas “austeritarias” para el resto de Europa. Las últimas elecciones regionales en Berlín, aunque mantuvieron a la socialdemocracia como el partido más votado, mostraron sin embargo que su caída sostenida de los últimos años no se detiene.
Entre estos dos extremos, transcurren múltiples expresiones de la crisis. Está el caso de Austria: allí los socialdemócratas también gobiernan en gran coalición con los conservadores, pero las últimas elecciones fueron un golpe potente, ya que ninguno de los dos partidos tradicionales logró pasar a la segunda vuelta, donde emergió un candidato de la extrema derecha frente a un candidato independiente ligado a los verdes.
En el Reino Unido, en una situación política marcada por la polarización y el brexit, la crisis del laborismo se manifestó de manera completamente distinta. La emergencia del “fenómeno Corbyn” y la afiliación masiva de miles de jóvenes para apoyar su candidatura, ahondó las divisiones internas del partido entre su ala más conservadora ligada al grupo parlamentario y la nueva dirección del partido, apoyada por la base juvenil y de los sindicatos. No hubo hundimiento como en Grecia, ni la emergencia de un Podemos a su izquierda como en España: lo que se produjo fue una “podemización” del laborismo desde su interior, aumentando la tensión interna que aún no está resuelta.
Por último, la situación del Partido Socialista en Francia es significativa. El gobierno ha enfrentado un movimiento de protesta profundo contra la reforma laboral, uno de los más largos y persistentes de los últimos años. En este marco, la caída sin fin de la popularidad de Hollande, expresa la ruptura de la base social tradicional del PS con ese partido. Un proceso que avanza sin que haya emergido hasta el momento una alternativa política importante por izquierda que pueda capitalizarlo. En cambio, se mantiene el ascenso de la extrema derecha del Frente Nacional, que seguramente disputará con Sarkozy las presidenciales, en un giro a la derecha del escenario político por arriba.
En toda Europa podemos ver las consecuencias de la crisis de la socialdemocracia -y también de los conservadores- con la emergencia de nuevos fenómenos políticos por derecha y por izquierda. Aunque estos últimos, como ya se ha mostrado en Grecia, Portugal y España, buscan clonar los modelos de la socialdemocracia para ganar a su electorado, asimilando su discurso y su programa.
La crisis del PSOE, que en estos días se ha precipitado hasta poner al partido al borde del abismo, es expresión de estos movimientos profundos, la desafección entre sectores de masas con sus antiguos representantes y el descontento social con las políticas austeritarias de los últimos años. Las consecuencias de esta crisis todavía están por verse, pero está claro que serán profundas.

Josefina L. Martínez
Historiadora | Madrid

El mundo imperialista despide a su gran aliado sionista Shimon Peres




Se realizó el funeral de quien fuera uno de los fundadores del Estado de Israel, precursor de sus letales fuerzas armadas y de su armamento nuclear.

Peres fue uno de los mentores de la firma de los acuerdos de Oslo. Un acuerdo presentado como un logro por la paz y la autonomía del pueblo palestino pero que nunca impidió que el Israel guerrerista continuara con el robo, la usurpación y el asesinato sistemático del pueblo palestino.
En el Monte Herzl, cementerio nacional de Israel situado en la ciudad de Jerusalén, que debe su nombre al fundador del sionismo Theodore Herzl, se reunieron representantes de 70 países para despedir los restos de Peres, que falleció la semana anterior a los 93 años, como consecuencia de un accidente cerebro vascular.
Los asistentes más destacados fueron naturalmente los líderes de países imperialistas como Obama, el príncipe Carlos de Inglaterra, Angela Merkel, Felipe VI, rey del Estado Español. También despidió con honores al dirigente sionista, Mahmud Abbas el líder de la Autoridad Palestina que recibió muchas críticas del mundo árabe por haber asistido a los funerales de quien es considerado uno de los “Padres” del Estado Israelí, surgido sobre la base de la masacre, la expulsión de su propio territorio y el robo de propiedades del pueblo palestino en 1948. Abbas no solo fue repudiado por Hammas, que dirige la Franja de Gaza, por esta decisión, incluso también en su propio partido Al Fatah, se alzaron fuertes quejas.
Hace 23 años, Shimon Peres, junto a Abbas fueron quienes dirigían las conversaciones en la capital noruega (por lo que los acuerdos adoptaron su nombre), y que luego con la mediación de EEUU -cuyo presidente en ese momento era Bill Clinton, también presente en las exequias-, se firmó en la Casa Blanca. En esos acuerdos de Oslo se definió que el ejército israelí se retiraba de Gaza y de Cisjordania y se establecía el derecho palestino al autogobierno en esas zonas, claro que con distintos niveles de control militar del Estado Israelí. Esto a cambio de que la Autoridad Palestina reconociera el derecho del Estado sionista a existir. El status de Jerusalén (ciudad sagrada tanto para judíos, como para palestinos) quedaba por fuera de este acuerdo, como así también el derecho de retorno de los palestinos y los crecientes asentamientos de colonos sionistas.
Fue un acuerdo a la medida de Israel, que el cinismo del mundo imperialista coronó con el Premio Nobel de la Paz por partida triple: a Peres, a Arafat y a Isaac Rabin, que en ese momento era el Primer Ministro israelí. Años después, en el 2000, vendría la segunda intifada, aquella rebelión palestina que se alzó cuando ya fue incontrastable que ni siquiera ese acuerdo poco favorable a los árabes, el Estado colonialista de Israel respetó, pues en todos esos años Israel siguió colonizando tierra palestina.

Shimon Peres: un halcón estadista

Peres, líder histórico del Partido Laborista Israelí, es presentado como un líder cuya obsesión siempre fue la paz entre palestinos e israelíes, de ahí su halo de “pacificador”. Fue en verdad un hábil estadista, que trabajó toda su vida para hacer de Israel la fortaleza armamentística que es, pero entendía que para sostener esa primacía bélica que aseguraba la expoliación de las tierras palestinas, debía también hacer acuerdos, mantenerse funcional a las necesidades políticas de EEUU, de quien Israel recibe –desde su creación- partidas presupuestarias millonarias que garantizan ese poderío.
Por ejemplo: en el mes que acaba de concluir, el Congreso de Estados Unidos, a instancias de la administración demócrata de Obama, acordó financiar a las Fuerzas de Defensa Israelí (el ejército regular creado por Shimón Peres), en 34.000 millones de euros por los próximos diez años. Se trata de la mayor ayuda financiera por parte de EEUU, destinada a armamento militar. El acuerdo incluye una cláusula por la cual el 75% de esa fortuna, el Estado de Israel deberá invertirlo en la compra de armamento estadounidense.
Esa, es la verdadera razón del homenaje rendido este viernes por Clinton y Barack Obama a la memoria de Peres. Ellos estaban despidiendo a un verdadero amigo del principal país imperialista.
La prensa mundial se encargó por estos días de mostrar a ese líder estadista como un “fervoroso defensor de la paz” y poco o nada se escribió o habló del guerrero sionista integrante del Haganá, el ejército no oficial de los asentamientos judíos en Palestina, durante la ocupación de Gran Bretaña. Peres se había unido a esa guerrilla sionista, que se dedicaba a asesinar palestinos, e incluso judíos que se manifestaban en contra de esos asesinatos, a la temprana edad de 18 años, en 1941. Algunos de sus compañeros de armas fueron Isaac Rabin y Ariel Sharon.
Participa en 1946, del XXII Congreso Mundial Sionista, donde se reúne con David Ben Gurión, (el Primer Ministro del Estado Sionista en el año de su creación), a partir de ese encuentro, se convierte en su delfín. Un año más tarde, Ben Gurión lo nombra parte de los altos mandos del Haganá, desde allí se involucra en la adquisición de armamento, lo cual lo va convirtiendo en uno de los altos líderes militares que forjan la industria armamentística del Estado colonialista enclavado en Medio Oriente.
Más acá en el tiempo, en 1996, dos años después de recibir el Premio Nobel de la Paz, ya como Primer Ministro, es responsable directo de uno de los tantos crímenes de guerra cometidos por ese Estado: el bombardeo de la sede de la ONU, en la aldea de Qana, sur del Líbano. Centenares de civiles murieron en ese ataque.
Esta es la verdadera historia de uno de los últimos “padres de Israel”, un verdadero halcón, con cualidades de estadista, un fiel amigo que pierde el mundo imperialista.

Mirta Pacheco

sábado, 1 de octubre de 2016

Los comunistas no buscamos extender la vida del capital ni oxigenarlo.




XXV entrega

Retomo esta columna que tiene ya un año y que entiendo sigue siendo hoy un aspecto de intercambio y debate con compañeros, amigos y camaradas:

Hace algún tiempo no mucho lo compartía en algunos grupos, entiendo que en estas horas hay aspectos que son comunes en términos de consecuencias, es decir producto del abandono del materialismo dialéctico y del materialismo histórico, este lleva sin dudas a perder de vista el tema del PODER y del ESTADO, entre muchas otras cosas:
En estas horas que corren, viejos fenómenos no resueltos afloran con nuevas formas, en el fondo no dejan de ser los mismos antagonismos. El ideario socialdemócrata ha estado siempre unido y en lucha con la concepción revolucionaria (marxismo-leninismo), Plejanov, Eduard Bernstein, Carl Kausky y otros, de algún modo son las figuras más trascendentes, mucho después aparecerá Willy Brandt y en el campo de los comunistas aparecerá el Eurocomunismo, con figuras emblemático como Althusser, Poulantza Carrillo. De lo que trataba y trata en definitiva es de “mellar” el filo revolucionario, subversivo y conspirativo del marxismo-leninismo, es decir estos últimos citados son los vulgarizadores del materialismo dialéctico. Todos ellos y otros, García Linera, vicepresidente de Bolivia hoy, con discursos “novedosos” sobre el tránsito pacífico y las supuestas vías para llegar al socialismo cobraron vigencia desde la mitad del siglo XX, no es de extrañar entonces que también el histórico XX Congreso del PCUS operó en beneficio de estos “sofistas” de la revolución.
La coexistencia pacífica no es un aspecto menor, es la conclusión a la que llega el “viejo” y remozado ideario socialdemócrata. También en Uruguay buena parte de estos ejes se anudarían a una orientación errática, son ya muchos los años en que la supuesta ascensión al Poder estaba vinculada al Gobierno, casi como un “peaje” para la toma del Poder. De él se desprende la “ingeniosa” consigna que se la conoce también como expresión táctica “avanzar en democracia”, es decir la “vía” pacífica hacia la toma de Poder.
Por cierto tal formulación, primero que todo y antes que nada, debe someterse a las categorías de análisis. Esta formulación revisionista aun hoy está en boga, claro que para ello debía y debe hacer un “driblen” o una “moña fugas” a las categorías dialécticas. Esta y otras formulaciones inocuas han sido sostenidas de este modo, por ejemplo: democracia sin formular nunca el contenido de clase de la misma, de manera que la expresión “avanzar en democracia” pueda ser sostenida. En caso de formular el contenido de clase, ella sería inviable desde su misma enunciación. Para sostener este planteo hacía falta darle rigor argumental, se lo hace desde la política, desconociendo que la política es solo un polo de la contradicción, unido y en lucha (primera ley de la dialéctica y la más importante) está el otro polo de la contradicción, que es la ideología. La ideología es un cuerpo teórico, el cual no se puede amputar, es decir consta de: teoría de clase (la historia de toda la humanidad ha sido hasta el presente, la historia de la lucha de clases), la economía política y el método.
El marxismo leninismo es la concepción del mundo y del hombre expresivo de los intereses del proletariado, la principal clase explotada. Sus fundamentos están en la ciencia y la racionalidad. A más de un siglo de la desaparición de los históricos, mantiene su frescura y vigencia dada por la propia existencia del sistema capitalista, contra el que nace y se desarrolla hasta ser patrimonio de la humanidad. Defender su frescura subversiva y revolucionaria, implica revalorizar la actividad de hombre como hacedor de la historia, contra el mecanicismo que todo lo deja librado a las famosas condiciones objetivas, la importancia del marxismo leninismo se centra en el ensamble del método y del sistema, en la acción cognoscitiva (el método) y en la acción transformadora (praxis) interrelacionadas. Su concepción es abierta al continuo enriquecimiento teórico práctico, en pos de la compleja interacción existente en la realidad; es una filosofía de las relaciones, negadora de las definiciones congeladas, del pensamiento separado de lo concreto. Reivindica la lucha ideológica que combina la polémica teórica, la confrontación política y el quehacer organizativo. Rechaza el empirismo subvalorizante de la teoría y el academicismo desligado de la práctica.
Mucho se ha insistido sobre estas cuestiones y mucho también ha aportado el materialismo histórico, es decir hay sobrada literatura sobre el mismo.
Algunos ejemplos históricos y aun ejemplos actuales han intentado manejar y orientar a las grandes masas con respectos a una suerte de “capitalismo humano o bueno”, en función de quien administra el gobierno, formulaciones sin ningún fundamento han sido lanzado a la “brega” política como ser: Socialismo del siglo XXI.
En síntesis producto del agotamiento de partidos exponente y representante de la clase dominante han generado fenómenos nuevos, irrupciones y movilizaciones que han dado vida pública y también política a novedosas expresiones, cuyo objetivo es transformarse en catalizadores del reclamo de las masas, este es el caso en Grecia de Syriza y España con Podemos.
Aun hoy hay compañeros y también camaradas que esgrimen algún ejemplo “trasnochado” sobre el Poder y el Estado. De tal confusión surge el fenómeno “vías”, todo ello para introducir la supuesta vía del tránsito pacifico, algunos apelan al ejemplo húngaro o checoslovaco, no faltara quien mencione a Venezuela o incluso Bolivia, Ecuador.
Estos aspecto políticos-ideológico, he incluso la situación que vive hoy Grecia motivan esta opinión (recuerdo que este material es del año pasado).
Por cierto no se puede o no se debe ver la historia por capítulos, la historia es la concatenación de hechos y sucesos vinculado a la contradicción y toda la vida es una contradicción.
Desde el punto de vista dialéctico hay que ubicar las contradicciones, la fundamental y la principal. El modo de resolución de la contradicción fundamental. Esta es de carácter antagónico e irreconciliable, arranca en el principio y termina en el final. La contradicción fundamental está en la base misma del Modo de Producción, este modo de producción se le conoce como capitalista, en tanto el capital determina la relación. Su antagonismo parte de la contradicción entre Capital-Trabajo, de la que surge: producción social y apropiación privada. No se puede entender este fenómeno sin entender el papel del Estado como órgano coercitivo de una clase sobre la otra, desde luego estamos hablando del Poder y esté en manos de una clase, es decir de la Burguesía, cuyo instrumento u órgano es el Estado. Por tanto en el inicio o principio arranca la contradicción fundamental, ella es superada dialécticamente, termina en el final, el final es la resolución del viejo modo de producción, es el nuevo Estado, es una nueva relación de Poder y es la superación dialéctica la contradicción, por cierto estamos hablando de un nuevo Modo de Producción.
La dialéctica es la ciencia del desarrollo y el movimiento. El desarrollo y el movimiento está ligado a la contradicción, por ello se puede afirmar que la vida es una contradicción, desde luego la sociedad y en ella el hombre/mujer.
Para entender esto “fenómenos” por llamarlos de algún modo, hay leyes fundamentales que rigen, marcan el desarrollo, son leyes generales.
La lucha de masas, la lucha de la clase obrera y sus formas son aspectos necesarios a ser analizados ¿para qué? podría decir algún desprevenido. Para generalizarlas. La generalización genera la ley y esta a su vez se eleva al grado de teoría. Inferir que desde la particularidad existe la posibilidad de que este se transforme en verdad es realmente una forma de vulgarización del materialismo dialéctico. La categoría de análisis es de lo general a lo particular. Un ejemplo aislado o aun varios, no son argumentos válidos para sostener “taxativamente” que es posible sostener este camino como una “vía” posible.
Desde luego que hay otros factores que también es importante mencionar, la burguesía como clase maduro, ya no es la burguesía naciente del siglo XVI o incluso la misma burguesía de principio del siglo XX. Hoy para la burguesía no es un problema que gobierne una fuerza política de izquierda (aun sin mencionar el contenido de clase) no, ya no es un problema. Puede la izquierda gobernar un país, puede gobernar para la burguesía sin ningún inconveniente, maduro la burguesía.
Claro puede algún camarada decirme “si pero no gobierna una fuerza política funcional a la clase obrera, porque entonces sería diferente”. Pero bueno lo que está en juego es el Poder, el poder no se gana en elecciones por más libres que esta sean, se podrá ganar el gobierno, pero el Poder es otra cosa. El Poder se toma, se arrebata y la resolución de la contradicción fundamental y por tanto antagónica e irreconciliable, es violenta. Es la muerte de lo viejo y el nacimiento de lo nuevo, es la tercera ley de la dialéctica, es la negación de la negación.
No hay vías, hay vía. Acá no vale la particularidad, el fenómeno aislado no es ley. Termino afirmando a la luz del materialismo histórico, a la luz del materialismo dialéctico, lo improbable, no es probable. No es azar, no es fenomenología, no es metafísica. Es acción consciente, voluntaria y siempre es de masas, las masas hacen la revolución y digo más, masas en concreto es decir CLASE OBRERA. Hay fenómenos históricos que bien se pueden analizar a la luz del materialismo dialéctico e histórico, se puede y se debe.

Osbaldo Zuñiga