jueves, 12 de mayo de 2016

La larga depresión y el futuro del capitalismo




Michael Roberts es uno de los autores marxistas con más prolífica elaboración acerca la crisis iniciada en 2007. Animador del blog thenextrecession.wordpress.com, donde discute aspectos teóricos que permiten explicar la crisis y los libros de actualidad sobre el tema y debate con los economistas mainstream, se ha convertido en una referencia indiscutida. A propósito de la inminente salida de su segundo libro La larga depresión, conversamos con él sobre el panorama de la economía mundial.

IdZ: Está por salir tu nuevo libro. En la presentación del mismo se afirma que “la economía global sigue padeciendo una depresión”. Considerando que la mayoría de los analistas de la economía mundial se refiere técnicamente a la Gran Recesión para abarcar el período de 2008/09, seguido por un crecimiento extremadamente débil de la economía mundial, ¿cuáles son los elementos que te llevan a definir la crisis actual como una “depresión”?
En mi libro intento hacer la distinción entre la generalmente llamada “recesión normal”, y una depresión. La producción capitalista no se expande de una manera armoniosa, con crecimiento constante de la inversión, el producto, los ingresos y el empleo. El ciclo de alzas y bajas (cuando la inversión colapsa y el producto y el empleo se contraen) usualmente ocurre cada 8-10 años en las economías modernas. El grado de contracción varía.
Sin embargo, en la historia del capitalismo industrial moderno de los últimos 150 años, hubo unas pocas veces en las que la contracción fue muy profunda y duradera y la “recuperación” posterior es tan débil que las tasas previas de crecimiento en el producto y el empleo nunca se restablecen. Estos períodos son los que defino como “depresiones” en el libro. El capitalismo (y el resto de nosotros) ha sufrido tres de estas depresiones en los últimos 150 años. La depresión de finales del siglo XIX (1873-1890); la Gran Depresión de los años ‘30 (1929-1942) y lo que ahora llamo la Larga Depresión (2008-20??).
Las recesiones ocurren regularmente por lo que yo llamo el ciclo de la rentabilidad. Lo que define si las compañías capitalistas invierten es si esperan realizar ganancias de lo producido o no. Las compañías no invierten ni producen cosas o proveen servicios para satisfacer lo que la gente necesita. Eso es secundario. El capitalismo es un modo de producción orientado a hacer dinero y ganancias. Sin ganancia, no hay inversión, ni por tanto producción. Esto crea una contradicción fundamental en el proceso capitalista de inversión y producción.
Los capitalistas solo pueden obtener ganancias empleando la sangre, el sudor y esfuerzo de los trabajadores que no poseen nada más que su capacidad de trabajar. Y los capitalistas están compitiendo unos contra otros en el mercado para vender los productos o servicios por la máxima ganancia. Esto los fuerza no solo a intentar estrujar los salarios al mínimo y hacer que los asalariados trabajen tanto y tan duro como sea posible. Los capitalistas también intentan introducir máquinas ahorradoras de trabajo que disminuyan la dotación de la fuerza de trabajo al mismo tiempo que incrementan la productividad de los trabajadores remanentes. Los costos por unidad de tiempo se reducen y los capitalistas, con el último grito de la tecnología ahorradora de trabajo, pueden tener mayores ganancias que sus competidores en el mercado.
Pero si todos introducen la misma tecnología, esto significa que la fuerza de trabajo se reduce en relación al valor de la maquinaria que está siendo empleada. Por un lado la productividad de la fuerza de trabajo se está incrementando, pero por otro lado el valor extraído a la fuerza de trabajo tiende a encogerse (relativamente). Por lo tanto hay una tendencia para que la tasa general de ganancia obtenida de los desembolsos en tecnología y fuerza de trabajo caiga. Esta es la contradicción fundamental de la producción capitalista porque esta se realiza con miras a la ganancia, no a las necesidades. Los capitalistas invierten para estimular la ganancia; esto estimula la productividad y la producción, pero pasado un tiempo la rentabilidad sobre el capital invertido empieza a caer. En un cierto punto, más inversión significa menos ganancia y los capitalistas dejan de invertir y ocurre un desplome. Como dije, esto parece ocurrir cada 8-19 años aproximadamente.
Pero más que esto, la tendencia de la tasa de ganancia a caer a medida que se desarrolla el capitalismo a lo largo del mundo eventualmente conduce a una caída de largo plazo. La rentabilidad del capital en las principales economías era mucho más alta en el siglo XIX o a finales de la II Guerra Mundial de lo que es hoy. Esto es un indicador de que el capitalismo tiene una duración limitada en la historia de la organización social de la humanidad. Pero la rentabilidad no cae en línea recta. Hay períodos en los que la rentabilidad del capital aumenta (por más de dos décadas) y luego períodos en los que cae (por más de dos décadas). Una depresión ocurre (cada 50-70 años más o menos) por una conjunción de contradicciones: una reducción gradual en la rentabilidad, disminución en los precios de los productos, el colapso de una burbuja financiera e inmobiliaria; es decir que una serie de cosas confluyen para convertir una recesión en una depresión, como hemos visto desde 2008.
IdZ: ¿Cómo caracterizás el período de crisis de los años ‘70 y la recuperación posterior, que hasta hace poco era convencionalmente definida como la Gran Moderación?
La II Guerra Mundial permitió una masiva destrucción de valor del capital (no solo física como en Europa y Japón) sino también de valor como en los EE. UU., así como un marcado incremento en la tasa de explotación. Como resultado después de la guerra, la tasa de ganancia en EE. UU. y eventualmente en todos los demás lugares era muy elevada, y las nuevas tecnologías desarrolladas durante la guerra junto a la disponibilidad de masiva fuerza de trabajo excedente y crédito de las finanzas del dólar estadounidense sentaron las bases para un largo boom (1946-65). Pero eventualmente la ley de Marx de la rentabilidad comenzó a ejercer su influencia y la tasa de ganancia cayó marcadamente desde 1965, culminando en dos recesiones importantes en 1974/5 y 1980/2. Estos desplomes debilitaron a la clase trabajadora, y crearon la oportunidad para que la clase dominante impusiera las políticas neoliberales de leyes contra el trabajo, recortes de gasto público, bajas de impuestos para las corporaciones, relajamiento de las regulaciones a las finanzas, etc. La rentabilidad aumentó desde comienzos de los ‘80 hasta fines de los ‘90; se extendió la globalización del capital y tuvimos la Gran Moderación. Sin embargo, esto no podía durar, y la ley de Marx comenzó a dominar nuevamente desde fines de los ‘90, conduciendo finalmente a la Gran Recesión, como expliqué antes.
IdZ: En tu blog has planteado como probable una recesión en EE. UU. en 2017. ¿Cuáles son las contradicciones estructurales que observás en la economía estadounidense y qué relación tendrían con un proceso recesivo el año próximo?
Para ser más precavido en el pronóstico (una tarea difícil, algunos dirían imposible), vengo planteando que otra recesión o desplome ocurrirá probablemente en uno o tres años. Digamos que hay una probabilidad de 20 % de ocurrencia en 2016 pero una de 75 % de que haya tenido lugar para 2018. Creo que esto ocurrirá porque la inversión capitalista permanece globalmente demasiado débil para restablecer el crecimiento del producto y del empleo a nivel global. Efectivamente, mes a mes, las agencias internacionales como el FMI o la OCDE o el Banco Mundial, revisan a la baja sus pronósticos para el crecimiento del producto global para el próximo año. Incluso los EE. UU., que logró la mejor recuperación relativa desde la Gran Recesión de 2008/09, está creciendo en términos reales poco más que 2 % al año, comparado con su promedio de largo plazo de 3,3 % al año. Europa a duras penas crece por encima del 1 %, al igual que Japón. China, el gran milagro de crecimiento de los últimos 30 años con crecimiento anual a dos dígitos, está batallando para crecer por arriba del 5-6 % anual, mientras que las otras grandes “economías emergentes” como Brasil, Rusia y Sudáfrica, están en recesión.
El fracaso para recuperarse se debe mayormente a dos contradicciones estructurales. La primera es que la rentabilidad del capital no se restableció a sus niveles previos de antes de la Gran Recesión. E incluso entonces, la rentabilidad de las principales economías estaba en una onda descendente desde el pico de finales de los años ‘90 y ahora está bien por debajo del nivel de rentabilidad alcanzada en la llamada Época dorada del capitalismo de posguerra (1948-1965). Esto mantiene la inversión baja y por tanto el crecimiento de la productividad es muy débil y no hay pleno empleo. El capitalismo puede salir de esta situación de baja productividad solo de una forma: recortando el costo del capital. Pero esto significa cerrar viejas plantas y equipos, dejando que las empresas capitalistas quiebren, barrer sus activos y dejar en la calle a sus trabajadores (en otras palabras, otro desplome).
Segundo, uno de los mayores disparadores o causas de la Gran Recesión fue la gigantesca expansión del crédito y la especulación en bienes raíces e instrumentos financieros antes del crash en 2007/08. Esta fue una respuesta de los capitalistas a la caída en la rentabilidad del capital productivo señalada arriba. Los inversores se volvieron hacia los mayores retornos en la especulación financiera o en lo que Marx llamó el “capital ficticio”, la propiedad en acciones y bonos de una porción de lo que el capital productivo puede tener de ganancia. Cuando los bancos colapsaron porque este capital ficticio resultó ser simplemente eso –ficticio–, los gobiernos tuvieron que intervenir y salvarlos. La alternativa habría sido una recesión aún más profunda. Pero esto significó que los gobiernos debieron emitir más deuda y aumentar los ingresos por impuestos y los recortes en gasto público y provisión de servicios. El capitalismo fue salvado (aunque aún se arrastra) por las fuertes inyecciones de dinero y crédito de los gobiernos y bancos centrales. Como resultado, la deuda total (privada y pública) no cayó globalmente, al contrario, aumentó aún más.
Así que, el capitalismo se encuentra en un estado de baja rentabilidad e inversión, y deuda elevada. Esa es la combinación para la débil recuperación. Todos los intentos de los bancos centrales y gobiernos para poner en marcha las economías han fracasado. La depresión solo puede ser quebrada por otra caída que permita librarse del capital “improductivo” y reduzca la carga de la deuda mediante defaults. ¡Lo peor está por venir!
IdZ: En la recuperación en EE. UU. poscrisis de 2008/09, se observa una divergencia bastante notable entre el desempeño de los servicios (y las finanzas) y la producción industrial. ¿Cómo analizás esa situación?
Sí, en cada una de las economías más desarrolladas, los sectores de los llamados servicios domésticos lo están haciendo mejor que los sectores industriales y manufactureros. Eso es porque los hogares y consumidores todavía pueden pedir prestado a muy bajas tasas de interés y así gastar más aunque el crecimiento salarial sea débil. Eso ayuda a la venta minorista, los servicios, la construcción, sector inmobiliario, etc. Pero el crecimiento del sector manufacturero –que es clave– es muy débil e incluso está cayendo: hay limitada inversión aquí y el comercio mundial se ha estancado. ¿Impulsarán los sectores de servicios al manufacturero o viceversa? Este último es menor como proporción del PBI, pero sin embargo es la fuerza más importante para impulsar la inversión en activos productivos y la productividad. La inversión es lo que importa, no los consumidores yendo a los negocios.
IdZ: ¿Qué opinás del debate sobre el estancamiento secular?
El estancamiento secular es una explicación de la actual Larga Depresión desde el ala keynesiana de la economía mainstream. Esto lo cubrí con gran detalle en varios posteos de mi blog. Se trata de un regreso a la idea de que lo que está mal en el capitalismo ahora es que está sufriendo de una carencia de demanda de bienes y que está atrapado en una “trampa de liquidez”, en la que incluso tasas de interés muy bajas o de cero por ciento no pueden hacer que la economía arranque porque la inversión se mantiene retraída. Los exponentes de esta teoría sostienen que en condiciones de estancamiento secular (de largo plazo), las continuas inyecciones de dinero o tasas de interés bajas solo generarán más burbujas crediticias en el mercado de acciones y no conducirán a ninguna recuperación real. Lo que se necesita es estímulo fiscal e inversiones. Eso es correcto, pero los teóricos del estancamiento secular no explican por qué hay estancamiento (solo ha ocurrido). La razón, como expliqué antes, es la baja rentabilidad y elevada deuda. También estancamiento implica un ritmo bajo y sin fin debido a la baja productividad y el enlentecimiento del crecimiento poblacional. No hay una comprensión del rol de la ganancia y como afecta la inversión en esta teoría.
IdZ: ¿Cómo ves que podría darse una suficiente destrucción de valor de capital que abra las puertas de una verdadera recuperación económica?
Nada es permanente. No existe la crisis permanente en el capitalismo ni en ningún sistema. Yo sostengo que para que el capitalismo salga de esta Larga Depresión tendrá que ocurrir una nueva recesión que permita que se incremente la rentabilidad y disminuya la carga de deuda. Pero entonces los capitalistas podrán empezar a aumentar la inversión, particularmente en las estimulantes nuevas tecnologías como inteligencia artificial, robots, medicina genética, nano tecnología, impresoras 3D, autos sin conductor, etc.
El capitalismo podría ingresar en una onda ascendente de la rentabilidad y el crecimiento que podría durar 20 años. Pero sí, esto solo es posible después de una destrucción de valor de capital de grandes proporciones, no vista desde la II Guerra Mundial (aunque en esta ocasión no sea mediante una guerra). Y esto solo es posible si la clase obrera en las economías capitalistas más importantes no hace nada para reemplazar al sistema capitalista a través de la lucha de clases.
IdZ: ¿Cómo imaginás una destrucción equivalente a la de la guerra, sin guerra? ¿Por qué descartás un escenario de guerra?
Sí, yo creo que es posible que el capitalismo se recupere y logre otra “edad dorada” sin atravesar otra guerra (por supuesto, todos los días hay guerras en todas partes bajo el dominio imperialista). La depresión de fines del siglo XIX terminó sin una guerra, aunque la recuperación en la década de 1890 y posterior estuvo basa en el enfrentamiento entre las potencias imperialistas por colonias que finalmente condujo a la I Guerra Mundial. Pero como ya dije, la actual Larga Depresión no va a terminar sin una nueva recesión como mínimo. Si no hay acción de la clase trabajadora en las economías más ricas, las clases dominantes lograrán revivir sus economías nuevamente sobre las espaldas de los trabajadores.
De todos modos, la rivalidad entre las potencias imperialistas se va a intensificar, con el conflicto con China e India convirtiéndose en la central desde el 2020 en adelante. Pero la clase dominante estadounidense y sus aliados desearían evitar una guerra mundial (no es buena para los negocios), y esta solo podría ocurrir si un régimen fascista o militar llegara al poder en EE. UU., Japón, etc.
IdZ: Un debate importante en los últimos tiempos es cuál es el futuro de China, si va camino a convertirse en una gran potencia o se trata de una economía grande y dinámica pero que continúa siendo dependiente y dominada por el imperialismo. ¿Cómo caracterizarías el lugar que ocupa hoy China en el sistema mundial capitalista, y qué perspectiva le ves? Y, relacionada con ésta, ¿cuál consideras que fue su rol en sostener el crecimiento global desde 2009 hasta hoy?
Vengo discutiendo sobre el rol de China y sobre el imperialismo en general recientemente en mi blog, con comentarios de varios lectores. China ha sido un milagro económico, creciendo más rápido y por más tiempo sostenido que cualquier otra economía en la historia humana, sacando de la extrema pobreza a cientos de millones de personas desde 1949. Es ahora el principal manufacturero global y la segunda economía del mundo en términos de Producto Bruto Interno (pero no en producto per cápita). Esto fue posible gracias a la expropiación de los terratenientes y de los capitalistas lacayos del imperialismo durante la revolución y guerra civil de 1946/9. Una economía que es mayormente de propiedad estatal con un plan nacional de inversiones, se probó como la vía más exitosa que el capitalismo podía tener en China. La apertura de secciones de la economía a la inversión extranjera capitalista, mientras que el Estado se mantuvo como dominante, también sacó la economía adelante desde los años ‘80. Pero un mayor crecimiento se encuentra obstaculizado por un régimen autoritario que no permite reformas democráticas y juega con la idea de moverse completamente hacia la dominación capitalista de la economía con sus líderes como multimillonarios.
El desarrollo de posguerra en China fue el resultado del fracaso (hasta ahora) del imperialismo de lograr el control de la economía china. El Estado y los burócratas del partido todavía dominan la inversión, el empleo y el comercio, para disgusto de los economistas y gobernantes de Occidente. Durante esta Larga Depresión, la economía china que mantiene mayoría de propiedad y control estatal contribuyó con el grueso del crecimiento económico global mientras que las potencias occidentales flaquearon. Pero la debilidad del crecimiento global y la mayor influencia de los funcionarios favorables a las políticas procapitalistas en China condujeron a un gran enlentecimiento que amenaza el progreso futuro de su economía.
IdZ: ¿Considerás que el capital puede lograr nuevas fuentes de mano de obra barata al nivel de lo que fue China? ¿Cuáles?
El capitalismo está siempre buscando nuevas vías para extraer valor de la población trabajadora. La globalización de la fuerza de trabajo bajo el modo de producción capitalista desde 1980 fue un factor poderoso para contrarrestar la caída de la rentabilidad del capital que las grandes economías imperialistas sufrieron en los ‘70. Explotar nuevas fuentes de fuerza de trabajo en Asia, América Latina, África y las economías post-soviéticas fue significativo. Y el ejército de reserva de fuerza de trabajo en campesinos, trabajadores rurales y subempleados urbanos no se encuentra aún agotada. No hay nada como la fuerza de trabajo de China, aunque esta no puede ser utilizada plenamente para la ganancia capitalista de todos modos. Pero aún hay más valor para extraer en India, Burma, Vietnam, Indonesia, Brasil, África, etc. El capitalismo no está muerto aún.

Entrevistaron: Paula Bach y Esteban Mercatante.

Traducción: Esteban Mercatante.

miércoles, 11 de mayo de 2016

El Mayo Francés: cuando obreros y estudiantes desafiaron al poder




¡La imaginación al poder! ¡Tomemos el cielo por asalto! ¡Seamos realistas, pidamos lo imposible! Con estas consignas se recuerda comúnmente el Mayo Francés de 1968.

Aunque no fueron los únicos slogans de esta gesta, fueron utilizados por la burguesía y sus medios para mostrar que fue una “revuelta estudiantil y utópica”. Sin embargo, los hechos desmienten esta interpretación.
El imperialismo y sus sirvientes, ocultan que fue un movimiento donde los estudiantes y los obreros tendían a confluir en la lucha contra un sistema capitalista que llegaba al fin de su recuperación, después del boom económico que se produjo luego de la Segunda Guerra Mundial. Este fin llevó al presidente De Gaulle, en 1967, a decretar la reforma de la Seguridad Social de los trabajadores y, al mismo tiempo, un plan que dificultaba a grandes sectores el acceso a la universidad. También reglamentos internos en los colegios secundarios que impedían la actividad política. O sea, una ofensiva en toda la línea contra los trabajadores y el pueblo. Apenas anunciada, comenzó la resistencia en sectores de los trabajadores, el estudiantado universitario y secundario. Todo esto combinado con la represión feroz del imperialismo francés contra la guerra de independencia de Argelia y la pérdida de posiciones en Indochina/Vietnam, donde tuvo que dejar paso al imperialismo yanqui para derrotar la guerra de liberación.
El partido que tenía mayor influencia entre los trabajadores era el Partido Comunista Francés (PCF), a través de su central sindical, la CGT. El Partido Socialista también tenía influencia pero sobre todo electoral. En el movimiento estudiantil también el PC tenía influencia, aunque había otros grupos llamados de “extrema izquierda” (como la antigua LCR).

La chispa que encendió la pradera

La represión de la movilización del 22 de marzo a una manifestación estudiantil a favor de Vietnam y la detención de algunos estudiantes, fue “la chispa que encendió la pradera”. Los estudiantes ocuparon la Universidad de Nanterre (cerca de París) para liberar a los detenidos. A fines de abril, es detenido uno de sus principales dirigentes, Daniel Cohn-Bendit. La Universidad de la Sorbonne (la más importante de Francia) se moviliza en solidaridad con la de Nanterre. El PCF acusa a los manifestantes de “grupúsculos ultraizquierdistas”. La Sorbonne es clausurada por el gobierno. Los estudiantes llaman a la huelga general universitaria por la libertad de los detenidos y el retiro de la policía del Barrio Latino (cercano a la Sorbonne).
Comienza la organización estudiantil, los combates callejeros y las barricadas, que van a llegar a su punto culminante el 10 de mayo. Ese día las barricadas llegan a 60 y pasó a la historia como “La noche de las barricadas”. En ella confluyeron junto a los estudiantes cientos de jóvenes obreros que se sentían identificados con los reclamos y que habían sido abandonados por el PCF. Con la ayuda de los vecinos del Barrio Latino, los jóvenes estudiantes y obreros impidieron la entrada de la policía. Las centrales obreras se vieron obligadas a llamar a una huelga general para el 13 de mayo. Allí se consolida la unidad obrero-estudiantil. La huelga será la mayor de Francia: 10 millones de trabajadores, miles de estudiantes y obreros se manifiestan en París y decenas de ciudades contra De Gaulle y su política.
Entre los trabajadores se extendieron rápidamente las ocupaciones de fábrica, muchas con secuestros de jerárquicos o empresarios. Los periodistas se organizaron para hacer llegar la contrainformación oficial. Se paralizaron los transportes, los astilleros, el gas, la electricidad. La CGT discute cómo reubicarse frente a un movimiento obrero que la está desbordando en sus acciones y consignas y, a su vez, cómo separa el movimiento estudiantil de los trabajadores, organizando a sus militantes para impedir la solidaridad entre los dos sectores.
De Gaulle regresa del exterior para “poner orden” y llama a un referéndum sobre la reforma social y universitaria. Pero “el orden” no llegaba. Seguían las manifestaciones, enfrentamientos con la policía, huelgas de estudiantes y obreros y las tendencias a unificarse a pesar de sus direcciones. El 24 de mayo una nueva “noche de las barricadas” termina con un muerto y 500 heridos. En Nantes, se suman también los campesinos, que invaden la ciudad bajo la consigna “No al régimen capitalista, sí a la revolución completa de la ciudad”.

Cómo se “pacificó” el Mayo Francés

Para dividir el movimiento, las centrales sindicales (CGT, CFDT, FO, etc.) concurren a las reuniones con el gobierno y los empresarios para firmar los “acuerdos de Grenelle”. Estos “acuerdos” se firman el 27 de mayo y establecen un aumento salarial, la reducción de la jornada de trabajo y otras concesiones. Pero los obreros de la fábrica Renault y Citroën los rechazan, abucheando en la asamblea a los burócratas firmantes. De Gaulle se prepara para una posible intervención militar, apoyándose en manifestaciones de derecha que decían “No al comunismo”. Disuelve el parlamento, suspende el referéndum y adelanta las elecciones legislativas.
En junio, aunque siguen las barricadas, los acuerdos de la burocracia permiten que en muchas fábricas se levanten las huelgas, dejando aislada a la vanguardia que se oponía a ellos. Comienza una feroz represión policial, que se cobra la vida de un joven estudiante solidario con los obreros. En Peugeot también es abatido un joven obrero. La Sorbonne es desalojada. De Gaulle triunfa en las elecciones legislativas. Las huelgas de vanguardia se extenderán hasta mayo de 1969. Aunque De Gaulle pierde un referéndum ese año y renuncia, se realizan elecciones presidenciales en junio donde gana el anterior ministro de De Gaulle, Georges Pompidou.

Repercusiones en el mundo

A pesar de esta derrota-desvío, el Mayo Francés abrirá paso a una época de ascensos obreros estudiantiles, como la Primavera de Praga (derrotada por los tanques estalinistas rusos), los estudiantes en México (masacrados en la Plaza Tlatelolco) o el Cordobazo en Argentina. Este proceso tendrá su momento culminante con la derrota yanqui en Vietnam, la revolución en Portugal y el ascenso polaco de 1981. Pero como explicamos en el artículo sobre la revolución portuguesa (ver LVO 567), el imperialismo, ayudado por los Partidos Socialistas y Comunistas y la Iglesia, lo logrará desviar con “transiciones a la democracia” o derrotas obreras en los países imperialistas, dejando aislada la revolución en las semicolonias para dar paso a tres décadas de neoliberalismo capitalista.

Gabriela Liszt

martes, 10 de mayo de 2016

Brasil: la clase obrera debe terciar en la crisis política




La movida de Dilma Rousseff de anunciar su renuncia y exigir elecciones anticipadas -que estaría analizando en estas horas- apunta a presionar a su vice Michel Temer a que haga lo mismo, y precipitar así elecciones anticipadas en octubre.
Esta maniobra, sin embargo, tendría escasas posibilidades de prosperar. Requiere aprobar una enmienda con el voto favorable del 60 % de ambas Cámaras, un número fuera de las chances del PT y los aliados que aún le quedan.

Golpe parlamentario

Si había alguna duda de la finalidad y el alcance político del impeachment, basta ver el programa de gobierno que propone Temer. El paquete contempla subir la edad jubilatoria a los 65 años y desenganchar los aumentos del salario mínimo -que se deciden una vez al año de acuerdo con la inflación- del reajuste jubilatorio, que seguiría un ritmo inferior. Esto iría de la mano de un recorte drástico de los planes sociales. El banquero Henrique Meirelles, ex titular del Banco Central con Lula y ex directivo mundial del Banco de Boston, sería el próximo ministro de Hacienda. Tras varias idas y vueltas, el PSDB habría optado por adherirse oficialmente al gobierno interino de Temer y estaría negociando los lineamientos del paquete económico, así como la garantía de que el vicepresidente no se presentará en las próximas elecciones. El futuro canciller sería José Serra, un ex ministro de Fernando Henrique Cardoso.
La envoltura “institucional” (impeachment) del golpe es el vehículo para una profunda modificación de las relaciones entre la clase capitalista y las masas.
No se nos escapa que en Brasil se enfrentan dos bandos capitalistas, y que el PT en el poder se empeñó en aplicar una política de ajuste y de cercenamiento de las conquistas de los trabajadores. Pero este régimen se ha agotado y son los partidos políticos aliados al gobierno y la clase capitalista- empezando por la poderosa burguesía industrial paulista- quienes le sueltan la mano. El golpe en Brasil se inscribe en una reconfiguración continental de mayor amplitud. El agotamiento del progresismo y el nacionalismo burgués es la oportunidad para un salto en la recolonización del subcontinente por parte del imperialismo, que en Brasil apunta a apropiarse de Petrobras, las riquezas mineras y los contratos de obra pública financiados por el Estado. Los fondos estatales, que en el pasado usufructuó la patria contratista local, serían redireccionados para promover el ingreso del capital extranjero y un nuevo reparto del botín.

Elecciones anticipadas

La orientación de Temer está clara, pero lo que queda en duda es su capacidad de pilotear la transición. Ni él ni su aliado, el diputado Cunha, gozan de la simpatía popular, y están salpicados por el esquema de corrupción.Tampoco se salva la oposición: la justicia acaba abrir la investigación por corrupción y lavado de dinero contra Aecio Neves, líder del PSDB y ex candidato presidencial en las últimas elecciones. Existe una desconfianza fundada en la burguesía sobre la estabilidad que pueda tener una coalición de gobierno como la señalada. Ello explica que algunos círculos empresariales planteen las elecciones adelantadas. Pero el punto de vista mayoritario en la clase capitalista se inclina por alentar la asunción de
Temer, y reclama a la oposición participar en el nuevo gobierno interino.
Rousseff y el PT son incapaces de contener este avance y aparentan “resistencia”, mientras abortan cualquier plan de lucha real contra el golpe parlamentario en marcha.
Algunos de sus voceros quieren ver en la demanda de elecciones anticipadas un revival de la batalla por las “directas” de varias décadas atrás, cuando esa consigna fue una bandera contra la dictadura militar. Hoy, es sólo el manotazo de ahogado de un gobierno agotado. El PT no tiene un programa alternativo al de los ajustadores Temer y Cunha. Ello no se remedia con los anuncios tardíos de Dilma, disponiendo el aumento de los planes sociales y otras mejoras asistenciales que hace semanas atrás había resuelto recortar. Los seguidores de Dilma abrigan la expectativa de que podrían ganar los comicios y contrarrestar el operativo golpista, pero la realidad es que la iniciativa está enteramente en manos de la oposición patronal. En ese cuadro, las elecciones sólo pueden echar agua al molino de la derecha.

Congreso de trabajadores

La lucha contra el golpe exige una demarcación rigurosa con el centroizquierdismo en descomposición, que ha perdido toda autoridad ante los trabajadores. Es una continuidad, bajo otra forma, de la misma batalla política contra el gobierno de Dilma y Lula. El seguidismo al PT implica colocarle un chaleco de fuerza a las energías que puede desplegar el movimiento popular, en el que anida un rechazo tanto a oficialistas como opositores.El PT promete huelgas y movilizaciones para el día en que asuma Temer, mientras en estas semanas definitorias se ha limitado a acciones regimentadas y aisladas.
Junto al rechazo del golpe parlamentario, llamamos a impulsar la convocatoria un Congreso de bases de los trabajadores que resuelva una programa contra el ajuste y una salida obrera frente a la crisis. Este llamado está dirigido a las centrales y organizaciones obreras que hoy están atravesadas y conmovidas por la crisis en curso y es extensivo a Conlutas, a los movimientos sociales y a las organizaciones de izquierda. Un congreso de trabajadores abrirá a la clase obrera la posibilidad de terciar en la crisis política, en un escenario que hoy está dominado por los partidos burgueses.
Una derrota del golpe en estos términos no afianzaría al PT, sino que prepararía las condiciones para desplazarlo por la acción de las masas y no de la oposición patronal.

Pablo Heller

lunes, 9 de mayo de 2016

Un libro imprescindible sobre Marx y Engels




Reproducimos una versión reducida del Prólogo al libro Marx y Engels, de David Riazanov, publicado por Ediciones IPS en el año 2012. Lectura recomendada para quienes deseen conocer sus ideas.

El trabajo de Riazanov es un clásico de la literatura de divulgación marxista. Y lo es por varios motivos. En primer lugar por la destacada trayectoria del autor como investigador y propagandista. En segundo lugar por su forma de aplicar el método del materialismo histórico a la narración de la propia conformación del marxismo como teoría y movimiento político y social. Por último, porque permite un conocimiento bastante exhaustivo de la actividad militante de Marx y Engels desde los orígenes del marxismo hasta la disolución de la I Internacional, los últimos años de Marx y la labor posterior de Engels hasta su muerte.
Este último aspecto es para destacar, dado que por obra del academicismo, el costado militante de la actividad de Marx se ha secundarizado o directamente mantenido en el olvido durante las últimas décadas, construyendo una imagen de Marx como un teórico separado de la organización concreta de la clase obrera. Y en realidad, el rol militante de Marx no es un aspecto más, dentro de muchos otros, sino que es un punto central para la comprensión de su obra.
Entrelazando las biografías personales con los grandes hechos históricos que marcaron el período, Riazanov remite de los procesos que influenciaron a Marx y Engels a los que están en la base del surgimiento de la clase obrera y el marxismo: la Revolución industrial inglesa y la Revolución francesa.
En Alemania, la Revolución de julio de 1830 en Francia y la insurrección de Polonia en 1831 generan un nuevo empuje de los movimientos revolucionarios, compuestos principalmente de jóvenes y estudiantes, los cuales sufren el castigo del régimen monárquico luego de una insurrección fallida. La resistencia de los intelectuales y el naciente movimiento obrero serán las coordenadas desde las cuales Marx y Engels se relacionarán con la “izquierda hegeliana” y empezarán a intervenir en las cuestiones políticas de su tiempo. Engels escribiendo por su cuenta y Marx interviniendo en la Gaceta Renana, bajo dirección de Moses Hess, donde escribe su conocida crítica de las leyes que prohibían la utilización comunal de la leña y el derecho a proveerse de la misma en los bosques, que después el propio Marx señalara como un paso decisivo hacia su elaboración de la concepción materialista de la historia. Esta experiencia marcó el desarrollo político e intelectual de Marx profundamente.
Desde la fundación de la Liga de los Comunistas hasta la I Internacional, el enfoque de Riazanov destaca de manera permanente el carácter de militantes revolucionarios de Marx y Engels. Riazanov cuestiona las posiciones que presentan la relación de Marx y Engels con la organización obrera de su época como si esta hubiese sido relativamente externa. Así, desde la vinculación con el movimiento cartista, las tentativas tendientes a realizar en Bruselas un congreso general de los partidarios del comunismo, la ruptura con Weitling en 1846, la conformación de la Sociedad de Educación Obrera de Bruselas, continuaba el trabajo de organización acometido por Marx y Engels. Riazanov destaca especialmente el papel de Marx y pone de relieve un “oficio” poco popular entre la intelectualidad en tiempos actuales, pero que ha sido fundamental en la historia del movimiento obrero; hablamos del papel del organizador revolucionario: “A los historiadores les ha pasado inadvertido este trabajo de organización de Marx, a quien presentan como un pensador de gabinete, y no han conocido el papel de Marx como organizador, descuidando uno de los aspectos más interesantes de su personalidad. Si no se conoce el papel que Marx (y no Engels) tuvo por los años 1846-47 como dirigente e inspirador de todo ese trabajo de organización es imposible comprender la importancia que tuvo luego como organizador de 1848-49 y en la época de la I Internacional”.
Marx y Engels participaron de la Revolución de 1848 en Alemania interviniendo como ala izquierda de la organización de la burguesía democrática. Sin embargo, el desarrollo de la revolución, con el fortalecimiento de la reacción y la capitulación del partido democrático frente a esta última, los llevó a modificar su punto de vista y radicalizar sus posiciones. Al balance de 1848 sucede en 1850 el “Mensaje del Comité Central a la Liga de los Comunistas”, que plantea la delimitación con el partido democrático y la necesidad de la que clase obrera tenga un programa y una organización independientes de aquel, impulsando la revolución más allá de lo que quiere la dirección de la burguesía y la pequeñoburguesía.
Estas conclusiones de Marx tienen una importancia capital para pensar los problemas de táctica y estrategia de la clase obrera en su época y en la actual. El Manifiesto Comunista había sentado las bases y principios fundamentales de la lucha de clases del proletariado y señalado el objetivo estratégico de la dictadura del proletariado como gobierno de transición hacia el socialismo y la sociedad comunista. La experiencia de 1848 demostró que el rol histórico progresivo de la burguesía ante los restos del Ancien Régime había llegado a su fin. Sin embargo, la clase obrera todavía no tenía la fuerza suficiente para tomar el poder, con lo cual se abría una etapa de experimentación y acumulación, que Alain Brossat –en su libro En los orígenes de la revolución permanente. El pensamiento político del joven Trotsky– definió como el “ya no más de la revolución burguesa y el todavía no de la revolución proletaria”, que luego de la derrota de la Comuna de París en 1871 daría lugar al desarrollo exponencial de la socialdemocracia alemana y a la primacía de la táctica electoral y sindical, dejando de lado (parcial o totalmente, según el caso) los problemas de la estrategia revolucionaria. Sin embargo, ya en un trabajo como Resultados y perspectivas, Trotsky, al calor de la experiencia de la Revolución de 1905 en Rusia, recoge las conclusiones de Marx y Engels en 1848 trazando una continuidad con las elaboraciones de estos y el análisis de la burguesía rusa y su debilidad frente a las tareas de la revolución en una interpretación que sobrepasaba los puntos de vista predominantes de la socialdemocracia internacional de ese momento, retomando desde una nueva y original perspectiva el planteo de la “revolución permanente”.
La explicitación de una perspectiva internacionalista es uno de los más importantes aportes programáticos del marxismo a la historia del movimiento obrero. Como dice Riazanov, Marx plantea una “tarea política extremadamente importante. La clase obrera no debe encerrarse en la esfera estrecha de la política nacional. Debe seguir con atención todos los problemas de la política exterior. Si el éxito de la obra de liberación de la clase obrera depende de la solidaridad fraternal de los obreros de todos los países, aquella no puede cumplir su misión si las clases que dirigen la política exterior aprovechan sus prejuicios nacionales para poner a los obreros de diferentes países los unos contra los otros, derramar en las guerras de rapiña la sangre del pueblo y despilfarrar su riqueza. Por esto, los obreros deben dominar todos los secretos de la política internacional; deben vigilar la diplomacia de sus gobiernos respectivos, resistirla, en caso de necesidad, por todos los medios y unirse en una protesta unánime contra los manejos criminales de los Estados”. La I Internacional tuvo el mérito de plantar esta bandera para el movimiento obrero mundial: “Conocer todos los secretos de la política internacional”, unir a la clase trabajadora más allá de las fronteras nacionales y luchar en todo el mundo contra la dominación capitalista. Estas ideas guiaron también la labor de Engels al frente de la II Internacional y constituyen un acervo estratégico fundamental para la clase obrera mundial.

Christian CastilloUn
Juan Dal Maso

Una mujer se enfrenta a una manifestación fascista en Suecia




El momento en que una mujer planta cara a más de 300 nazis que marchaban en Suecia este 1º de Mayo. La foto se hizo viral en toda Escandinavia.

La imagen muestra el momento en que una valiente mujer se planta frente a los líderes de una marcha que congregaba a más de 300 nazis y se niega a dejarlos pasar. La activista es considerada desde entonces una heroína en Suecia por su “icónico” gesto de desafío a la marcha fascista.
La fotografía fue tomada en Borlange, Dalarna, en Suecia central, donde la organización nazi Nordiska motståndsrörelsen (Movimiento de Resistencia Nórdica) estaba llevando a cabo una manifestación el pasado 1 de mayo.
Mientras cientos de neonazis, vestidos con uniformes caseros de camisas blancas y corbatas de color verde oscuro, marchaban por las calles de Borlange, Tess Asplund, una mujer negra de 42 años de edad, se puso en su camino y se enfrentó a los líderes del grupo con su puño en alto.
La imagen de esta valiente acción ya ha sido compartida por miles de escandinavos en Twitter y Facebook, y el instante captado por la cámara ya está siendo aclamado como un momento icónico en la historia moderna de Suecia.
Militantes neonazis de la organización de extrema derecha autodenominada Nordiska motståndsrörelsen (Movimiento de Resistencia Nórdica).
Tess Asplund había participado el mismo domingo de en una contra-manifestación, organizada por “Dalarna contra el racismo”, para repudiar la marcha nazi de Borlange.
En declaraciones a los medios de comunicación locales, Asplund, de Estocolmo, mostró su sorpresa por la difusión que ha tenido la fotografía en los últimos días.
"Normalmente levanto el puño en las manifestaciones, esto no es nuevo para mí, dijo Asplund, que es activista hace 26 años, a P4 Dalarna.
Sobre el momento en que se plantó cara a car con los fascistas, Asplund comentó a la prensa que “uno de ellos se me quedó mirando y yo lo miré a él. No dijo nada y yo no dije nada, y luego vino la policía y me quitó”.
Valentía: Tess Asplund enfrenta a los nazis mientras marchan por las calles de Borlange (Suecia) antes de ser separada por la policía.
Cuando se le preguntó si no había sentido miedo de enfrentar a los nazis -muchos de los cuales tienen condenas por crímenes violentos- Asplund se limitó a decir: "No tengo miedo de ellos.”
El fotógrafo David Lagerlöf, que capturó la acción de Asplund, escribió en su página de Facebook sobre la fotografía: “Una sola mujer sale a la calle y se encuentra en frente de la organización nazi más violenta de Suecia”.
"El lugar es Borlänge, 1 de mayo, donde los nazis han conseguido un permiso de manifestación. En un solo gesto, la mujer entonces levanta su puño y se niega a moverse. ‘¿Qué es lo que piensa?’, es mi reacción sorprendido mientras elevo la cámara para tomar la fotografía”.
“Frente a ella, los líderes de la organización se acercan en un solemne silencio. La mirada de la mujer se encuentra con la del hombre en el medio, el líder de la organización nazi que parece mirar hacia atrás.”
“Hay una corta "batalla de las miradas" antes de que la policía intervenga y retire a la mujer.”
Desde Francia hasta Suecia, los partidos neonazis y xenófobos, se fortalecen al calor de las políticas coinciden anti inmigración, las deportaciones y recorte de derechos de los gobiernos europeos.
A pesar de saber que miembros del Movimiento de Resistencia Nórdica han sido condenados por crímenes violentos, Asplund dijo que no había tenido miedo de enfrentarse a los nazis.
Todo un ícono de la lucha contra la extrema derecha, la xenofobia y el racismo.
Asplund, de 42 años de edad, había participado el mismo día de una contra manifestación en repudio a la marcha fascista.

LID

domingo, 8 de mayo de 2016

Los estadounidenses creen que ellos vencieron a Hitler y que la URSS "apenas ayudó"




"Si le preguntas a cualquier ruso sobre la experiencia de su familia durante la Segunda Guerra Mundial, casi invariablemente la respuesta será la siguiente: sufrimiento y servicio a la patria en el campo de batalla".

Crecen las huelgas en China




El régimen chino enfrenta un acelerado ascenso huelguístico, desde que la crisis desatada hace ocho años en los Estados Unidos también la pusiera en el centro de la tormenta mundial

El régimen chino enfrenta un acelerado ascenso huelguístico, desde que la crisis desatada hace ocho años en los Estados Unidos también la pusiera en el centro de la tormenta mundial. De acuerdo con el China Labor Bulletin (CLB), las 2.700 huelgas contabilizadas durante 2015 duplican a las de 2014, en el cuadro de un fuerte desmadre económico. "Fábricas, minas y otras empresas retienen salarios y prestaciones, reajustan personal o cierran" (New York Times, 26/3). Entre 5 y 6 millones de trabajadores podrían perder su empleo en los próximos dos o tres años, asegura CLB. El carbón y el acero ocupan 12 millones de operarios y el recorte alcanzaría a 1,3 millones de trabajadores en el carbón y 500.000 en el acero sólo este año. El ajuste incluye una reducción de 150 millones de toneladas en la producción (Clarín, 17/4). A comienzos de marzo, miles de mineros del carbón se movilizaron en la provincia nororiental de Heilongjiang, por el enorme atraso en el pago de salarios y por el proyecto que pretende ejecutar 100.000 despidos en la empresa estatal Longmay.

Caza de brujas y Bonapartismo

La amenaza que estos movimientos de protesta suponen para el Partido Comunista han llevado al gobierno a la represión y el encarcelamiento de activistas, aunque también el presidente Xi Jinping “ha buscado aplacar a los trabajadores, presionando a las compañías a que arreglen las disputas y pongan a disposición miles de millones de dólares para pagos de asistencia social y programas de recapacitación” (NYT, ídem). En este cuadro de desaceleración económica y acentuación de la lucha de clases, se refuerza el rol de arbitraje del presidente en función de la preservación del régimen. La institución presidencial ha asumido un rol bonapartista. De este modo, ha ganado poder y autoridad en detrimento de la burocracia estatal y del propio PCCh. Las remociones y las purgas hechas en los últimos años refuerzan esta tendencia.

Es la economía…

A pesar de haber devaluado el yuan en más de un 30%, la crisis mundial cruza a China por el vértice. Pues estas medidas, no encuentran resultado alguno, ya que la caída de las exportaciones y la fuga de capitales han alcanzado una profundidad inusitada. Los márgenes de beneficio de la tasa de ganancia en la industria siderúrgica son sorprendentemente bajos.
En los últimos meses, el desplome en los negocios del mercado inmobiliario ha parado la construcción, y millones de trabajadores en este rubro se encuentran suspendidos. El caso más emblemático es el de la ciudad Kangbashi, según un especialista en Clarín, "la ciudad fantasma más grande de China", que fue construida para un millón de personas y hoy sólo alberga a 50 mil (7/4). Estas ciudades fantasmas son efecto del colapso del mercado inmobiliario y de la especulación de la bolsa (que ha tambaleado).
El temor a desbordes sociales ha llevado al primer ministro Li Keqiang a proponer el establecimiento de un fondo de 100.000 millones de yuanes (13.800 millones euros) para asistir a aquellos que pierdan sus empleos. China ha mutado en un factor de agravamiento de la crisis mundial. En su seno, esa misma crisis genera las condiciones de grandes convulsiones sociales.

Federico Sedov

sábado, 7 de mayo de 2016

Militares plantean hacerse cargo de los jóvenes que no estudian ni trabajan




La pasada semana el Comandante en Jefe del Ejército Guido Manini Ríos anunció su intención de proponer que los jóvenes que no estudian ni trabajan, los generalmente denominados ni-ni, sean incorporados a las fuerzas armadas. El comandante anticipó que propondrá un plan para que las fuerzas militares brinden “educación cívica, cierta disciplina y normas de higiene”, así como capacitación en oficios a los jóvenes que no están trabajando ni estudiando.

La pasada semana el Comandante en Jefe del Ejército Guido Manini Ríos anunció en una entrevista en Radio Espectador su intención de proponer en el marco de las mesas de dialogo social que promueve Presidencia de la República que los jóvenes que no estudian ni trabajan, los generalmente denominados ni-ni, sean incorporados a las fuerzas armadas.
El comandante anticipó que propondrá un plan para que las fuerzas militares brinden “educación cívica, cierta disciplina y normas de higiene”, así como capacitación en oficios a los jóvenes que no están trabajando ni estudiando.

¿Los problemas sociales se solucionan con disciplina?

En el momento en que el tema de la “inseguridad” se ha instalado como uno de los temas centrales de la agenda política no debe sorprender la idea que ha planteado el comandante del Ejército.
Cuando la oposición blanqui-colorada insiste en sus planteos de mano dura e intenta fomentar un clima de mayor control social, campaña a la que el Frente Amplio también se suma con sus propuestas de endurecimiento de penas hacia los procesados por delitos o el aumento de patrullajes policiales en las ciudades, la propuesta de Manini Ríos constituye una profundización de la solución represiva para los problemas derivados de la exclusión social.
Con una visión esteriotipada y estigmatizante de los jóvenes pobres, a los que se los presenta como faltos de higiene o vagos, la proposición de Manini pone la responsabilidad de la situación de falta de proyectos personales de muchos jóvenes del país en ellos mismos, escondiendo que el principal responsable de esta situación es el propio sistema social en el que vivimos. Como lo muestran los datos del Instituto Nacional de Estadística existe en estos últimos años un aumento de la desigualdad social y aún con la década de bonanza económica que vivió el país amplios sectores sociales viven en condiciones de exclusión sin posibilidades de integración social a través del estudio o un trabajo digno.

Las Fuerzas Armadas buscan convertirse en actores políticos

La propuesta de Manini Ríos apunta también a lavarle la cara a las fuerzas armadas genocidas al presentarlas como un actor social activo que puede ser útil al país a través de este tipo de acciones. Este rol en el que intentan ubicarse los militares, con una mayor injerencia en asuntos internos del país alejados totalmente de sus funciones originales, es también responsabilidad del propio gobierno frenteamplista que respalda y mantiene en su cargo al Ministros Fernandez Huidobro, activo defensor de las FFAA y partidario ferviente de “reconciliarlas” con la sociedad y dejar en el pasado su papel en la Dictadura.
Con una crisis que ha llegado para quedarse y una situación económica que empeora día a día este tipo de propuestas buscan promover soluciones represivas y de control social ante el empeoramiento de las condiciones de vida que se viene y los ataques a las conquistas de los trabajadores que se comienzan a poner en marcha.

Hernán Yanes

jueves, 5 de mayo de 2016

Karl Marx y su legado internacionalista




Hace 198 años nacía Karl Marx, el fundador del socialismo científico. Uno de los teóricos más prolíficos, militante toda su vida, una de las grandes personalidades de la historia. Sobre su vasto legado elegimos concentrarnos en el internacionalismo, aportando algunos elementos marxistas a las discusiones que atraviesan a la izquierda argentina, en ocasión del 1° de Mayo.

“¡Proletarios del mundo uníos!” no es sólo un gran final para un gran libro2, encierra tal vez su principal idea política en forma de programa. Por eso Marx, como Engels, hicieron titánicos esfuerzos por poner en pie una organización internacional de los trabajadores y en 1864 fueron parte de la fundación de la Primera Internacional. Esta era la expresión de la idea, planteada años antes en el Manifiesto Comunista, de que “la lucha de los trabajadores es nacional por su forma pero internacional por su contenido”, uno de los más importantes aportes programáticos del marxismo a la historia del movimiento obrero.
La crisis que atravesaba el capitalismo en ese momento y los intentos de la burguesía de descargarla sobre los trabajadores, habían reavivado la lucha y la organización del movimiento obrero, sobre todo de Inglaterra y Francia. Así, en la década de 1850, surgieron en Gran Bretaña, las Trade Unions (sindicatos), que tomaban tanto demandas sindicales como políticas (como el derecho al voto y poder ser elegidos). Marx y Engels siempre buscaron fusionarse con la vanguardia de lucha del momento que, más allá de su ideología, peleaba por los derechos de los trabajadores. Lo hacían con la intención de agrupar a todas las organizaciones obreras reales existentes en el mundo e infundirles una más clara conciencia comunista en cuanto a sus objetivos y a los medios de acción que debían emplearse para alcanzar dichos objetivos. El internacionalismo de Marx no era entendido como una idea abstracta, moral o dogmá- tica, sino como una necesidad estratégica para la lucha de los trabajadores.
Convencido por el hecho de que ignorar la solidaridad y la organización que debe existir entre los obreros de los distintos países sólo podía llevar a un fracaso de todos los esfuerzos que se hicieron dentro de las fronteras nacionales, planteaba que el movimiento obrero tenía que seguir con atención la polí- tica exterior. La liberación de la clase obrera no puede realizarse si las clases que la dirigen aprovechan los prejuicios nacionales para enfrentar a los obreros de los distintos países, derramar la sangre de los pueblos en las guerras y despilfarrar sus riquezas. Marx llegó muy pronto a ser el principal orientador de la Internacional, escribió sus principales documentos, sus manifiestos y estatutos. Fue “el alma de esta organización” – como dijera Lenin– que unificó al movimiento obrero de los diferentes países. Al tiempo que combatía las teorías de las diversas corrientes obreras que existían dentro de la Internacional, como las anarquistas y socialistas utópicas, entre otras, las orientó por el cauce de una actuación conjunta. En el Manifiesto Inaugural enfatiza todos esos principios internacionalistas: “No ha sido la prudencia de las clases dominantes, sino la heroica resistencia de la clase obrera de Inglaterra a la criminal locura de aquellas, la que ha evitado a la Europa Occidental el verse precipitada a una infame cruzada para perpetuar y propagar la esclavitud más allá del océano Atlántico2. La aprobación impúdica, la falsa simpatía o la indiferencia idiota con que las clases superiores de Europa han visto a Rusia apoderarse del baluarte montañoso del Cáucaso y asesinar a la heroica Polonia (…) han enseñado a los trabajadores el deber de iniciarse en los misterios de la política internacional, de vigilar la actividad diplomática de sus gobiernos respectivos, de combatirla, en caso necesario, por todos los medios de que dispongan; y cuando no se pueda impedir, unirse para lanzar una protesta común y reivindicar que las sencillas leyes de la moral y de la justicia, que deben presidir las relaciones entre los individuos, sean las leyes supremas de las relaciones entre las naciones. La lucha por una política exterior de este género forma parte de la lucha general por la emancipación de la clase obrera.
¡Proletarios de todos los países, uníos!”. Que a tantos años de escrito el Manifiesto Comunista y de la Primera Internacional, la frase “la lucha de clases es nacional por su forma pero internacional por su contenido”, sea parte del discurso que cerró el acto del 1° de mayo frente a la embajada de Brasil cuyo mensaje fue que los revolucionarios de hoy debemos plantear un combate al golpe institucional de Brasil y contra el ajuste; y apoyar la lucha de clases que están dando los jóvenes y la clase obrera en Francia, expresa que el legado internacionalista de Marx comienza a ser retomado.

Emilio Salgado
Jazmín Jimenez

Notas:

1. Nos referimos al Manifiesto Comunista publicado en febrero de 1848, escrito por Marx y Engels a pedido de La Liga de los Comunistas de la cual eran militantes.
2. Se refiere a la guerra civil de los Estados Unidos (1861-1865). Los dos bandos enfrentados fueron las fuerzas de los estados del Norte (la Unión) contra los recién formados, Estados Confederados de América, integrados por once estados del Sur, que proclamaron su independencia. Fue una lucha entre dos tipos de economías, una industrial-abolicionista (Norte) y otra agraria-esclavista (Sur).

A Berta Cáceres




Berta Cáceres, ecologista y activista hondureña por los derechos indígenas y de las mujeres fue asesinada en su casa de La Esperanza en 2 de marzo del 2016.

Jack London, un siglo después de su muerte




Jack London vivió tanto como escribió.

En http://bolcheviqueandaluz.blogspot.com.es/, los amigos y amigas del autor de La llamada de la selva podrán encontrar un extenso “dossier” compuesto por textos del novelista más numerosos trabajos del autor de estas líneas.

La vida y la obra de Jack London representan muchas cosas al mismo tiempo. En el transcurso de su corta y fulgurante biografía, fue un hombre armado con una utopía, vital y lleno de vida, pero también un personaje contradictorio, sujeto a atracciones e influencias muy diversas. Esa intensidad existencial se desprende fácilmente de los siguientes datos: en los últimos 16 años de su vida fue el autor de 19 novelas, 18 colecciones de cuentos y artículos (157 en total), 3 dramas y 8 libros autobiográficos y de sociología. Después de haberse agotado como un cohete brillante y de profunda concentración, London tuvo su postrero gesto romántico quitándose la vida cuando no había vivido más que cuarenta años. Casi un siglo después de su prematura muerte, sus obras siguen vivas en las librerías, y el personaje sigue atrayendo a biógrafos y ensayistas. 1/.
Aunque no han faltado críticos que consideran su obra como irregular, desmañada, y lo han tachado de novelista de vuelos, no es menos cierto que existen muchos más que afirman todo lo contrario. Más allá de esta disputa, el veredicto de los lectores no ha podido ser más elocuente. Después de mantener su celebridad a lo largo del siglo XX, en los últimos tiempos su obra siendo editada con el marchamo de un “clásico”, e incluso conocido una mayor revalorización. Admirado a lo largo de los tiempos por gente tan diversa como Anatole France, Lenin, John Steinbeck, Trotsky. Hemingway, Orwell o, Jack Kerouac, etc; London inspiró al “Che” Guevara el que el héroe guerrillero creyó que sería su último pensamiento: “La única visión que recuerdo”, escribirá hablando de un momento en el que estando herida es cercado por las tropas de Batista Y busca la mejor manera de morir, y se le presenta la imagen de un personaje de London acosarlo por la agonía, se sostiene sobre un árbol y “se dispone a terminar su vida con dignidad”. Pensamos que no es abusivo pensar que al propio London le habría fascinado también un personaje como el “Che”, con el que compartió la admiración de la juventud norteamericana de los años sesenta.
London ha sido para varias generaciones de inconformistas, alguien reconocido por su dimensión revolucionaria. Esta dimensión de London permaneció semioculta en tiempos de conformismo y sometimiento, para resurgir en tiempos de ira, como el presente, cuando la palabra del día es crisis, crisis del sistema del máximo beneficio, crisis civilizatoria…Tiempos no tan diferentes como nos quieren hacer creer a los de aquel London considerado como “muy peligroso” por las autoridades de su país y escribió numerosos libros “subversivos”, en particular una obra que figura por derecho propio entre las clásicas de la literatura revolucionaria; Gente del abismo. 2/.
En sus constantes peroratas como agitador y propagan dista del socialismo, London fue consecuente con una idea que aprendió en el Manifiesto Comunista, y según la cual los socialistas deben de hablar sin ocultar sus objetivos y sus puntos de vistas. Llevó adelante esta premisa a las calles de las grandes urbes norteamericanas y a los salones donde los grandes burgueses le invitaron en honor a su prestigio como literato. Así, en 1905, y delante del “tout” San Francisco, London proclamó cosas como las siguientes: “¡Nada de una parte!. Necesitamos todo lo que poséis. No nos conformaremos con menos. Queremos llevar las riendas del poder y el destino de género humano. ¡Mirad nuestras manos!. Os quitaremos vuestro gobierno, vuestros palacios y toda vuestra dorada riqueza, y llegará el día en que tendréis que trabajar con vuestras propias manos para ganaros el pan como hace el campesino en; el campo o el botones consumido en vuestra metrópolis. Mirad nuestras manos, miradlas bien: ¡Son manos fuertes!”.
Estas palabras tienen plena vigencia hoy en día, reflejan de alguna manera el sentimiento y el sueño de millones de seres por que desaparezca de una vez el sistema capitalista, basado desde su origen en la injusta explotación del trabajo humano, el ansia de lucro ilimitado y el expolio destructor de los bienes de la Tierra. Sí esto ha podido ser ocultado por ocultado en fases integradoras como la última –integración acentuada por la descomposición del sistema burocrático en el Este, y por la involución de las viejas izquierdas con las que London se mostrará despiadado en el talón de hierro-, ahora resulta patente el mal social y ecológico que ha causado. London representó con potencia una de las alternativas históricas que propugnaban la llamada a la “revolución social”, la socialista del “sueño” de eugene V. Debs, y que, después de toda clase de vicisitudes, acabaría formando parte de la misma enfermedad. Arruinada por el señuelo del consumismo –en realidad de las conquistas parciales del movimiento obrero y popular- tras siglos de miseria y, del sometimiento a los “principios” de la “libre empresa” y de una competitividad salvaje que con su egoísmo propietario ha llegado a asimilar a una izquierda “realmente existente” encerrada en el juego de la gestión leal.
En estos últimos tiempos, el triunfal.-capitalismo retomó algunos de sus viejos trajes como el del darwinismo social en consonancia con la el conservadurismo religioso y nacionalista, ese maridaje que del liberalismo neocon al que se adaptaría el neofranqusmo sin la menor dificultad, y desde el cual se auguraba nada menos que el fin de la Historia. La economía capitalista respondería a la “naturaleza de las cosas”, y l lógica de la cima y el abismo social a los que se solía referir London, se habrían impuesto como algo natural. Como parte de esa lógica mediática en la que los grandes beneficios resultan inocentes de las miserias extremas, lo mismo que los grandes negocios se entienden como éxito social en tanto que las movilizaciones de los de abajo suelen ser tratada como sucesos, como actitudes irresponsables que atentan contra el orden cuando no contra la democracia…
Hay un London que habló de todo esto, un militante que sentía que la revolución “aquí y ahora” y que se despedía en sus cartas con las siguientes palabras: “Con Usted por la Revolución” 3/. Se dice que London se contradijo desde el momento en que dejó de ser un paria, un vagabundo y un proletario, para ser un intelectual. No creo que se pueda llamar a eso deserción, aunque el mismo lo apunta en una de sus narraciones, concretamente en El renegado. El London escritor se forjó en el London proletario. Fue trabajando en condiciones de semiesclavitud como se forjó leyendo y reescribiendo la obra de los maestros, así lo cuenta en Martin Eden, cuyo nombre es paradigma del proletario que accede a las Letras, un lugar muy estrecho en el que caben muy pocos ejemplares: Máximo Gorki, Panait Istrati, Miguel Hernández…Nadie habría seguido haciendo trabajos embrutecedores sí tenía la oportunidad de una realización personal, la del escritor. Pero al mismo tiempo London continuó con su militancia socialista en la tendencia de Eugene V. Debs, siguió con sus discursos airados, y lo que es más importante, con sus aportaciones subversivas.
Como parte de esa militancia en la que persistió hasta las vísperas de su muerte, justo después de una renuncia en la que London a pesar de sus contradicciones, ajustó sus cuentas con una socialdemocracia que no lo estaba dejando de ser, se insertan obras como las ya mencionadas, como estos escritos que el lector tiene en sus manos, y también una auténtica pesadilla que tituló El talón de hierro (4), sobre la que hemos anexado unas consideraciones de Trotsky escritas décadas más tarde, y que revelan todo lo que London tuvo de visionario…
Decíamos que London era tanto su obra como su vida. Una vida vivida bajo el signo de lo “novelesco”, de la aventura. London, por el contrario, apenas sí escribió nada que no hubiera, vivido directamente o muy de cerca, y su fantasía es una prolongación de una realidad inmediata o estrechamente: relacionada con el mundo en que le tocado vivir. En su devenir de aventurero encontramos grandes capítulos que pueden ser catalogados como “inolvidables” por sus lectores cuando fue el “Príncipe” de los ladrones de bancos de ostras, cuando viajó al Klondike en busca de oro y encontró el primer filón de su inspiración, cuando recorrió Estados Unidos, y Canadá como un vagabundo, etc. Más allá de la literatura y del socialismo, hay en London un concepto existencial muy singular y que le hace ser en buena medida lo que fue. Se trata del concepto de que la vida tiene que ser vivida intensamente y que hay que despreciarlas adversidades. Su secreto es la pasión y la energía acumuladas en un cuerpo rebosante de vitalidad creadora. Pasión energía que empleará constantemente contra la adversidad desde su más pronta infancia en la que se inicia en la lucha por salir de la fosa social. Lo consiguió duramente, y a pesar de haberse convertido en uno de los escritores más aclamados y mejor pagados, su vida siguió siendo un desafío.
Un desafío que se trasluce en estos escritos reunidos en esta antología socialista, a la que se le ha añadido El amor a la vida, una de sus narraciones más representativas y sobre la cual Nadie Krupskaya contó en sus memorias que entusiasmó a un Lenin moribundo que pidió otra, pero la elección no sería muy afortunada porque cuando comenzó a escucharla hizo un gesto con la mano para que dejaran la lectura. Se trata de una serie de textos muy importantes en su biografía, y en los que London da cumplida cuenta de su origen social, de su opción política, y de cuales fueron sus argumentos marxistas. Junto con los periodísticos hemos añadido dos narraciones –La fuerza de los fuertes y El sueño de Debs– en los que el “mensaje” toma la forma de una ficción. El conjunto se cierra con una aproximación a la filmografía de Jack London, una curiosidad que, entre otras cosas, revela como london ha sido asimilado, pero que también deja constancia de magníficas adaptaciones que merecen ser conocidas y disfrutadas por los lectores y lectoras de London que siguen renovándose, y a los que al igual que a él, les ha tocado vivir unos tiempos de ira.
Se ha dicho que Jack London es, junto a Walt Whitman, el escritor de una joven y romántica Norteamérica que avanzaba imparable hacia las transformaciones que llegarían con el siglo XX. Prototipo de aventurero, su intensa y dramática existencia va desde la Guerra Civil estadounidense hasta la Primera Guerra Mundial. Con el rostro y el cuerpo de un dios griego, se lanzó a la vida con el idealismo de esa generación que se buscaba a sí misma entre los buscadores de oro de California y los esforzados pioneros de la helada Alaska. También con el realismo y la capacidad de autodestrucción de los que arriesgan su vida por una pepita de oro que les cambiase la existencia. Él no la encontró, como otros muchos, y decidió probar fortuna contando historias para sacar, al menos, unos centavos.
Amontonó cartas de rechazo –más de cien– en el modesto cuartucho de la casa de su desquiciada madre. Insistió con la voluntad del superviviente. Estudió literatura en la Universidad. Se hizo socialista. Y llegó por fin la obra que le habría de rescatar del anonimato de una vida esforzada para lanzarle a otra vorágine más peligrosa, para la que estaba menos preparado. El éxito de The Call of the Wild (La llamada de lo salvaje) fue el comienzo de una saga de héroes que mostraban una nobleza inquebrantable frente a las fuerzas de la Naturaleza y la condición humana. Martin Eden, el hombre, y Colmillo Blanco, el perro, son dos de sus creaciones más acabadas.
London encarnó la promesa del socialismo en el país de las grandes corporaciones, denunciando que el afán desmedido de riqueza del capitalismo oprime a los trabajadores. Escribió ensayos y pronunció conferencias, hasta que abandonó el partido del que fue uno de sus valedores e indiscutible estrella. No se podía predicar la austeridad y beber daiquiris con los potentados de Haway, abogar por la república de los trabajadores y vivir la vida al límite. Aunque libertario de espíritu, Jack London era tan disciplinado como metódico y durante toda su vida adulta escribió como mínimo durante seis horas, aunque fuera en medio de una tormenta en el mar. Hombre de extremos, buceador arriesgado de los fondos del alma, comprendió demasiado tarde que la fama y la riqueza no iban a complacer, tampoco, la insaciable sed de su espíritu.
Para ganar nuestro respeto, los héroes no tienen por qué ser perfectos. Pero sí luchadores. Y Jack London lo fue hasta el último momento en que su cuerpo hinchado y enfermo, astragado por el alcohol y paralizado por una artrosis que prácticamente lo inmovilizó, le abandonó con poco más de cuarenta años. Había defendido al débil hasta el último aliento y su literatura se convirtió en objeto de culto. Por eso son célebres, clásicas desde el principio, sus novelas sobre perros y niños. Su escritura posee un vigor primitivo que aún conmueve, un lirismo acorde con el esplendor de la Naturaleza intacta. Su vida confirma su talento.

Pepe Gutiérrez-Álvarez

Notas

—1/ Entre las biografías publicadas cabe destacar la de Alex Kershaw, Jack London. Un soñador americano (Barcelona, la Liebre de Marzo, 2000), y entre los ensayos, el de E. L. Doctoow, Poetas y presidentes (Barcelona, Munich Ed., 1997).
—2/ Barcelona, El Viejo Topo, 2001, incluye fotografías del propio London sobre los barrios de Londres que describe descarnadamente en una obra que influyó poderosamente para que Eric Blair, alias George Orwell, viviera y escribiera Sin blanca en París y Londres.
—3/ Con Usted por la Revolución fue el título de una antología de escritos sociales que apareció en Ediciones 29, Barcelona, 1987, y a cargo del autor de estas líneas. Algunos de sus textos han sido retomados para la presente edición.
–4) De la que existe una edición reciente prologada por Howard Zinn en Akal, Madrid, 2003.

miércoles, 4 de mayo de 2016

Problemas del socialismo cubano.




He trabajado mucho el tema y los problemas del socialismo en Cuba desde que era muy joven, en una gama de asuntos, formas y propósitos, e incluso he publicado varios libros acerca del socialismo cubano. Por eso no me parece atinado intentar una selección de esos resultados de trabajo y sintetizarla en el breve tiempo con que contamos. Prefiero entonces plantear lo que creo de mayor importancia y relieve en esta coyuntura de fines de abril de 2016, y utilizar algunos breves fragmentos de textos míos recientes integrados al discurso de esta exposición.
Para ser, consolidarse y satisfacer las necesidades y los anhelos que la desataron, la revolución que triunfó en 1959 tuvo que optar por ser socialista de liberación nacional. Al bautizarla, Fidel, su conductor máximo, la calificó de socialista, democrática, de los humildes, por los humildes y para los humildes. Esa no era una frase oratoria, sino una definición. Tampoco lo hizo dentro de una reunión política, sino en la calle, ante una multitud de personas armadas y decididas a combatir hasta morir o vencer a los lacayos de la burguesía de Cuba y sus amos imperialistas, como hicieron horas después. Desde el origen estuvo muy claro de qué tipo de socialismo se trataba, y se puede afirmar con orgullo que en Cuba ese es el significado de la palabra socialismo.
Las cubanas y los cubanos, la sociedad y su poder revolucionario emprendieron desde 1959 colosales cambios de sí mismos, sus relaciones sociales y sus instituciones. La acumulación y el entrelazamiento de viejos y nuevos problemas e insuficiencias condicionaron desde el inicio la creación de una nueva sociedad. Fidel, el Che y otros dirigentes, y un número cada vez mayor de revolucionarios pensaron las batallas y las situaciones que vivían. Entre cientos de expresiones de Fidel acerca del socialismo escojo una, del 3 de septiembre de 1970, que ilustra su acierto, su lucidez extrema y su capacidad de guiar:
“Nosotros llegaríamos muy lejos si con el trabajo de masa ganamos esta batalla. Nosotros llegaríamos muy lejos si introducimos hasta su grado máximo la democratización del proceso. No puede haber ningún Estado más democrático que el socialista, no puede; ni debe haberlo. Es más: si el Estado socialista no es democrático, fracasa (…) sin las masas, el socialismo pierde la batalla: se burocratiza, tiene que usar métodos capitalistas, tiene que retroceder en la ideología. Así que no puede haber sociedad más democrática que la socialista, sencillamente porque sin las masas el socialismo no puede triunfar.”1
Quisiera destacar una dimensión que a mi juicio ha sido siempre y todavía es principal: la humana. Millones de individuos han puesto sus vidas en la balanza del socialismo cubano y le han entregado lo mejor de sus actos, sus sentimientos y sus pensamientos. Ellos son hijos, creadores y partícipes de una cultura socialista. Hoy muchos quizás no le llamen socialista, porque no está de moda en estos días, pero estoy seguro de que cada vez que sea necesario tendrán suficiente determinación personal para defender e impulsar el socialismo cubano.
El predominio del llamado socialismo real en Cuba entre 1971 y1985 fue solamente parcial. Pero constituyó una amarga aceptación de los límites de una Revolución que había sido la más avanzada del mundo, y llevó a un recorte fuerte de los ideales y del proyecto, al mismo tiempo que a la implantación de características y prácticas muy negativas en nombre del socialismo. Sin embargo, Cuba siguió siendo socialista-comunista en campos esenciales internos y en el internacionalismo, ese rasgo primordial que también es distintivo del socialismo cubano, y que tanto nos ha desarrollado y salvado de mezquindades y retrocesos. El resultado de aquella etapa fue muy híbrido y contradictorio, pero muy fuerte en cuanto al socialismo. La persistencia de rasgos de “socialismo real” en Cuba de los años noventa en adelante, hasta hoy, que es tan perjudicial como obstinada, resulta en la práctica un hecho ajeno u opuesto a las dos opciones que ha enfrentado y enfrenta el país: cambios para profundizar un socialismo verdadero, creciente y atractivo; o un retorno paulatino al capitalismo.
En los últimos veinticinco años, la acumulación cultural de la Revolución ha sido un baluarte fundamental del socialismo cubano y sigue teniendo un peso enorme en la actualidad.
Cuba está entrando en una etapa de dilemas y alternativas diferentes, entre los que sobresalen los que existen entre el socialismo y el capitalismo, teatro de una lucha cultural abierta en la que se pondrá en juego nuestro futuro. El gran dilema planteado es desarrollar el socialismo o volver al capitalismo. No servirá aferrarse meramente a lo que existe, habrá que desarrollar el socialismo. Tampoco debemos creer que el capitalismo será un futuro inevitable, que hasta podría traer progresos consigo: sería regresar al capitalismo. No se está librando una pugna cultural entre el neoliberalismo y la economía estatal: es entre un socialismo que tendrá que transformarse y ser cada vez más socialista, o perecerá, y un capitalismo que ha apostado a acumular cada vez más fuerza social, ir conquistando con sus ilusiones a la sociedad y que se vayan acostumbrando los cubanos a sus hechos, sus relaciones y su conciencia social.
Estamos ante un claro enfrentamiento cultural, que no ha conllevado hasta ahora confrontaciones políticas. Amplios sectores de la población están conscientes de esto o lo perciben bastante, y reaccionan en consecuencia. Pero otros sectores no están conscientes y se sitúan a partir de aspectos del problema, o de incidentes y comentarios.
Una cuestión principal es si el contenido de la época cubana que se está desplegando en estos últimos años será o no será finalmente posrevolucionario. En las posrevoluciones se retrocede, sin remedio, mucho más de lo que los juiciosos involucrados habían considerado necesario al inicio. Los abandonos, las concesiones, las divisiones y la ruptura de los pactos con las mayorías preludian una nueva época en la que se organiza y se afinca una nueva dominación, aunque ella se ve obligada a reconocer una parte de las conquistas de la época anterior. Las revoluciones, por el contrario, combinan iniciativas audaces y saltos hacia adelante con salidas laterales, paciencia y abnegación con heroísmos sin par, astucias tácticas con ofensivas incontenibles que desatan las cualidades y las capacidades de la gente común y crean nuevas realidades y nuevos proyectos. Son el imperio de la voluntad consciente que se vuelve acción y derrota las estructuras que encarcelan a los seres humanos y los saberes establecidos. Y cuando logran tener el tamaño de un pueblo son invencibles. 2
La política cubana tiene que avanzar mucho. La política no existe en general, ni la cultura tampoco. Si un pueblo hace una revolución anticapitalista y entra en la época de transición socialista, la política y la cultura –como la economía y todo lo demás– adquieren nuevas especificidades y nuevos órdenes de relaciones radicalmente diferentes a los que hasta entonces habían tenido, que deben ser vividos, pensados y organizados. Al mismo tiempo, debe adelantarse sin descanso en el conocimiento profundo de esas realidades nuevas. Las razones de tantos requisitos son obvias. El capitalismo sigue existiendo, y no de modo inerte, sino atacando siempre, de manera aguda o crónica, pero también y sobre todo ingresando, retornando, reviviendo, empapando, contagiando las instituciones y las actitudes individuales y de grupos de la sociedad que quiere ser nueva y socialista.
El mal mayor está en la reproducción en el seno de la sociedad en transición socialista de las relaciones, las instituciones, las ideas y los sentimientos que rigen la dominación capitalista. Y esa reproducción no depende tanto de conspiraciones y acciones de origen externo –por más reales y peligrosas que ellas sean, y lo son– como de la inmensa, formidable acumulación cultural de signo favorable a las dominaciones de unas personas sobre otras, antigua y renovada, que caracteriza a las sociedades. Una verdadera batalla cultural se libra entre ambos complejos de maneras de vivir.
En la batalla entre esas dos maneras de vivir, la del capitalismo ha estado recibiendo muchos refuerzos en la época reciente. Tiene, además, la sabiduría –a escala social no es necesario saber para ser sabio– de no pretender el poder político: su campo de batalla principal está en la vida cotidiana, las relaciones sociales, el aumento y la expansión de los negocios privados y sus constelaciones de relaciones económicas y sociales, las ideas y los sentimientos que se consumen.
No podemos permitir que avance un proceso de desarme ideológico que dejaría al país inerme. Es necesario rescatar o utilizar bien los instrumentos de la cultura de liberación.
Es la falta de cultura política suficiente la que impide que le saquemos más provecho a la vida que hemos construido entre todos, a la sociedad que despierta tanta admiración a millones de personas en el mundo y que sustenta tantas simpatías y manifestaciones de solidaridad que recibimos. La liberación humana necesita una militancia de la cultura, que brinde espacios y sea capaz de reunir la diversidad de las subjetividades, habilidades y propensiones humanas, el planeamiento de las tareas revolucionarias, el afán de belleza, goces y felicidad, la expansión de la influencia y del control de la gente común sobre todos los ámbitos de la vida pública, la creatividad y la originalidad para enfrentar las escaseces y dificultades, que son tan graves que serían insalvables si no se ponen en marcha nuevos medios de desplegar la superioridad de las personas.
El avance real del socialismo en Cuba dependerá en gran medida del afianzamiento y la expansión de una cultura anticapitalista y creadora a la vez de satisfacciones y educación. Por eso es tan necesario darnos plena cuenta de la hora tremenda que vivimos, de los deberes de cada cual y del bienestar que pudiéramos sacar del ejercicio de pensar y de la creatividad.
El concepto de socialismo es conservado por muchos revolucionarios activos, pero a escala de la sociedad desde hace tiempo se ha batido en retirada. Fidel y Raúl lo mantienen siempre, de manera expresa. Algunos documentos oficiales también lo hacen. Pero en la propaganda y en los rituales la palabra socialismo fue desapareciendo, y hoy es solo una mención rara. Por otra parte, para diferentes sectores de la población el socialismo persiste como una noción, fuerte o no, con atributos que también son diferentes. Por ejemplo, como palabra que sintetiza las grandes conquistas que obtuvo nuestro pueblo y la nación cubana, o como la etapa de bienestar material de los años setenta-ochenta. Es necesario precisar qué significa hoy el socialismo para la población. Habría que ayudar a esa tarea con investigaciones bien planteadas y bien ejecutadas, que vayan más allá de la encuesta y la recopilación de datos, y sobre todo con intercambios y discusiones serias.
Hoy resulta imprescindible librar combates culturales e ideológicos concretados, orientar y conducir a las mayorías con acciones y mensajes atractivos y con firmeza revolucionaria, incitar a participar y debatir, y brindar realmente las condiciones para que eso suceda efectivamente, presentar y divulgar sin descanso los datos necesarios, los problemas candentes, las opciones existentes, las discrepancias, las posiciones políticas e ideológicas, nuestras ideas y los logros de la Revolución, sin miedo a polemizar entre revolucionarios. En suma, hacer realmente mucho trabajo político e ideológico, que incluya formas nuevas o que han parecido impensables.
El socialismo cubano tiene una profunda necesidad de apelar al patriotismo popular de justicia social, hilo conductor de la hazaña maravillosa protagonizada por este pueblo en el último siglo y medio, y no servirán de nada los rituales vacíos y los lenguajes pequeños de un patriotismo formal y simplón, reiterador de lugares comunes siempre iguales, que oculta la historia social y las voces y las vidas de los de abajo, omite lo que le parece inconveniente y esconde las contradicciones y los conflictos que existieron en el seno de los movimientos revolucionarios.
Estamos en medio de una gran pelea de símbolos. Los enemigos pretenden borrar toda la grandeza cubana y reducir al país a la nostalgia de “los buenos tiempos”, antes de que imperaran la chusma y los castristas. La estrategia actual de Estados Unidos contra Cuba nos deparará un buen número de recursos “suaves” e “inteligentes”, modernos “cazabobos” de la guerra del siglo XXI. Desbaratar confusiones y desinflar esperanzas pueriles es una de las tareas necesarias.
La ofensiva de paz norteamericana contra Cuba se inscribe también dentro de una estrategia general bien diseñada y bien ejecutada con ayuda de una democratización del mercado cultural controlada por el sistema, que tiene como uno de sus fines la expansión acelerada y triunfal del papel de los símbolos y los valores homogeneizadores y universalizantes que rigen las vidas, los sentimientos y las conciencias de las mayorías en los países dominados por el capitalismo. En el caso cubano esa transformación es imposible sin someterse a Estados Unidos.
Este es el enemigo que está tocando a nuestra puerta, duro y con aire triunfalista. Está decidido a recuperar el dominio que tuvo sobre Cuba mediante la victoria en una guerra cultural.
No podemos separar las respuestas a la política imperialista de las acciones dirigidas a defender y profundizar nuestro socialismo: en realidad, estas últimas serán lo decisivo. La sociedad pasa al centro del combate político, y ella necesita que entre todos hagamos política social, y hagamos política. Un requisito básico será la activación de muchos medios organizados que no están siendo eficaces ni atractivos, y la creación de nuevos espacios y mecanismos para fomentar la actuación y la creatividad populares. Ganar la batalla de la participación de los que están dispuestos y reconquistar a la mayoría de los que no lo están. Son innumerables los asuntos, los retos, las necesidades, los campos en los que podrían ejercitar su participación quienes sientan que deben hacerlo.
Necesitamos rescatar en términos ideales y materiales las relaciones y la manera de vivir socialistas; mayor socialización dentro del ámbito y la gestión estatales; un impulso cierto a la municipalización y otras formas de descentralización que beneficien a empeños de colectivos y comunidades, al país y al socialismo, y no al individualismo y el afán de lucro.
Se está produciendo un aumento de la politización en sectores de la población, que estimula el nivel inmenso de conciencia política que posee el pueblo cubano. Emergen sectores no pequeños de jóvenes que rechazan el capitalismo. Ha crecido bastante la expresión pública de críticas y criterios diferentes hechos por cubanos socialistas y dirigidos a fortalecer el socialismo. El pueblo cubano ha ejercido la justicia social, la libertad, la solidaridad y el pensar con su propia cabeza, y se ha acostumbrado a hacerlo.
Tenemos conciencia política del momento histórico en que vivimos y lo que se juega en él. Es hora de expresar esa conciencia en las prácticas que Cuba necesita.

Fernando Martínez Heredia

1 Fidel Castro Ruz: Discurso en la Plenaria Provincial de la CTC, Teatro de la CTC, 3 de septiembre de 1970. Departamento de Versiones Taquigráficas del Gobierno Revolucionario.

2 He reproducido este párrafo de “Días históricos, épocas históricas”, de agosto de 2015, porque considero que sigue siendo muy procedente el problema que plantea de manera muy sintética. El texto completo en Fernando Martínez Heredia, A la mitad del camino, Editorial Ciencias Sociales, La Habana, 2015, pp. 296-300.

martes, 3 de mayo de 2016

1º de Mayo en Uruguay




Como es tradicional, el PIT-CNT realizó su acto del Día de los Trabajadores en la Plaza Mártires de Chicago. El acto contó con la presencia de unas 5 mil personas. Lo que dijeron y lo que no dijeron los oradores.

La jornada comenzó a las 10.30hs con una performance artística de Larbanoix & Carrero. Poco a poco se fue nutriendo el acto que en total contó con unas 5 mil personas. En las primeras filas de sillas estaban presentes dirigentes políticos como José Mujica y Lucía Topolansky. También había dirigentes de los partidos de la derecha como Fernando Amado, o el Senador Álvaro Delgado del Partido Nacional, lo cual fue reconocido desde el estrado.
La parte oratoria comenzó con un saludo de Luis Lavega por la Comisión de Discapacidad del PIT-CNT, agradeciendo el apoyo a la campaña realizada por una ley de empleo para personas discapacitadas. Seguidamente leyeron un saludo de la Central de Trabajadores de Cuba (CTC), planteando la solidaridad del pueblo cubano y las felicitaciones por los 50 años del surgimiento de la CNT.
Posteriormente hicieron uso de la palabra Familiares de Detenidos Desaparecidos en la última dictadura cívico-militar, lo que sirvió como tribuna de denuncia del robo de datos y las amenazas a los antropólogos del GIAF el pasado mes de marzo.
Luego tomó la palabra Julio Burgueño, dirigente de la Federación de Obreros Papeleros y Cartoneros del Uruguay (Fopcu), quién se centró en reivindicar los esfuerzos para la formación de la CNT en la década del 60’ y recordar al ex dirigente Wladimir Turiansky, y a “Pata” Beltrán, ambos fallecidos el último año. Burgueño recordó anécdotas de la militancia obrera bajo la dictadura, volviendo a machacar sobre la “conquista de la unidad” del movimiento sindical uruguayo, planteando que “a la izquierda del PIT-CNT no hay nada”. El dirigente papelero prosiguió su discurso planteando que en Brasil hay un golpe de estado orquestado por la derecha. Sobre el final de su alocución Burgueño planteó su defensa del gobierno, manifestando: “somos independientes, pero no indiferentes. Hoy nos encontramos con que muchos nos acusan de ser el brazo sindical del gobierno y otros nos acusan de ponerle palos en la rueda al gobierno. Somos independientes. En la reunión con el presidente (Tabaré Vázquez) presentamos cinco leyes y las mismas fueron aceptadas, eso nos pone orgullosos”. Cuando se refirió a las pautas salariales, Burgueño definió cual es a su parecer el reclamo de la central: “proponemos que los correctivos de los salarios sean anuales, para perder un poco menos, que se mantengan el mismo porcentaje de las pautas salariales para el año que viene”.
El orador encargado de cerrar el acto fue Daniel Diverio, Secretario General del SUNCA. Al tomar la palabra planteó la solidaridad con Dolores, y, al igual que Burgueño, reivindicó el despliegue hecho por las brigadas del PIT-CNT en la ayuda en la reconstrucción de la ciudad.
El dirigente del SUNCA habló sobre la crisis mundial que atraviesa el capitalismo y la manera en la que el imperialismo oprime a los países de la periferia, para plantear que hay que “profundizar los procesos de izquierda, los cuales están demostrando que tienen avances y retrocesos. Hay que tener conciencia de lo que cuesta hoy hacer la pata ancha para lograr la unidad. El imperialismo está herido, pero está vivo. En Argentina llega la oligarquía dura. Por lo que no es casualidad lo que pasó en Paraguay y lo que está pasando en Brasil. Hoy manifestamos toda nuestra solidaridad con Brasil porque está viviendo un golpe que afecta a toda la región”.
Luego se refirió nuevamente a la unidad del movimiento sindical, un factor que después de 11 años de apoyo al gobierno comienza a ser cuestionado por los trabajadores protagonistas de lucha como la educativa de 2015. “Muchos la quieren destruir. Los milicos lo intentaron, pero no pudieron. Hace poco se realizaron las elecciones para el representante de los trabajadores en el BPS y la derecha junto a algunos que se dicen de izquierda intentaron destruir la unidad de los trabajadores, pero no lo pudieron...”, sentenció.
Diverio también habló sobre la ley que democratiza el acceso a las fotocopias para poder estudiar, la cual ha traído inconvenientes con artistas y trabajadores de la cultura también del palo de la izquierda. Se nombró el problema de la diversificación de la matriz energética, y las compras estatales como forma de fortalecer el mercado interno. Por último, para rivalizar con la derecha, el dirigente de la construcción reivindicó las leyes conquistadas por los peones rurales y recordó que el ex candidato del Partido Nacional, Lacalle Pou había votado en contra.
A la salida del acto, el Ministro de Trabajo Ernesto Murro tuvo palabras de elogios para los discursos, y recordó que "el ministerio va a escuchar lo que tengan los trabajadores para proponer". Vale recordar que Murro fue el ministro que más duramente se enfrento a los docentes el año pasado con la medida de esencialidad.

Las ausencias en los discursos

Ninguno de los oradores planteó la pelea por salarios igual a la media canasta básica, y ante la propuesta del gobierno de flexibilizar las jornadas laborales, no hubo una respuesta contraria contundente. Frente a la remarcación de precios por parte de los supermercados, la única propuesta de la central se basa en la “fiscalización de los precios”, sin cuestionar la ganancia de esas mismas patronales. Cuando se hizo referencia a los cierres de fábricas como FRIPUR, el PIT-CNT se limitó a plantear la Ley de Insolvencia Patronal para que a los trabajadores que pierden su fuente laboral le paguen lo adeudado.
Si bien el acto estuvo atravesado por la discusión de los problemas económicos que vive el país por la desaceleración económica, los oradores más allá de lo incendiario o apagado de sus discursos no se plantearon perspectivas de enfrentamiento al gobierno y sus pautas salariales mediante la movilización en las calles. En otras palabras, estuvo ausente un programa para que la crisis en curso la paguen quienes se enriquecieron como nunca antes estos últimos 11 años, los empresarios.

Otras actividades

La Tendencia Clasista y Combativa y organizaciones afines convocaron a una jornada de pintada de murales con motivo del 1º de mayo. Mientras tanto, en 18 de Julio y Ejido, el Movimiento 26 de Marzo, la Unidad Popular, y la nueva Confederación Sindical del Uruguay (CSU) realizaron su acto.

La Izquierda Diario Uruguay

lunes, 2 de mayo de 2016

Argentina: Los libros que la dictadura quemó hace cuarenta años




Millones de libros fueron quemados por la dictadura y sus colaboradores civiles. El objetivo: destruir de raíz cualquier ideología "contraria al ser nacional".

Al poco tiempo de llegar al poder el partido nazi alemán llevó adelante un “ritual purificador” para los jóvenes de su época. La noche del 10 de mayo de 1933, miles de estudiantes miembros de la juventud hitleriana, profesores y hombres de las SS y las SA quemaron alrededor de 25 mil libros en una hoguera pública en Berlín, extendiéndose luego a 20 ciudades más. Algo muy similar ocurrió en Argentina hace 40 años cuando militares y funcionarios civiles –apenas comenzado el golpe – iniciaron una práctica que se volvió recurrente: quemar libros, cuidadosamente seleccionados, en grandes fogatas a la vista de todos.
En abril de 1976 hubo dos quemas importantes de libros y ambas fueron en Córdoba. La primera se produjo en la escuela secundaria comercial “Manuel Belgrano” el 2 de abril. Ese día el interventor teniente primero Manuel Carmelo Barceló recorrió la biblioteca, seleccionó 19 libros (entre los autores estaban Marx, Engels, Margarita Aguirre, Godio y Martí) y procedió a quemarlos en el patio a la vista de numerosos estudiantes como testigos. La fogata fue acompañada por la posterior desaparición de 12 estudiantes, decenas de chicos expulsados y varios docentes cesanteados. Años después, los estudiantes acusaron a su ex director Tránsito Rigatuso de haber armado “listas negras” de libros y personas. Rigatuso fue un hombre del peronismo ortodoxo que ocupó el cargo a partir del Navarrazo en 1974 y fue diputado nacional durante el gobierno de Alfonsín. Uno de los tantos colaboradores de la dictadura que murió sin ir preso (1).
La segunda gran fogata se produjo el 29 de abril. El general Luciano Benjamín Menéndez ordenó la quema colectiva de libros que habían sido secuestrados de bibliotecas, colegios y universidades en los días previos. Luego de brindar conferencias de prensa con periodistas de la provincia el Jefe del Regimiento de Infantería Aerotransportada 14 del Comando del III Cuerpo del Ejército, Jorge Eduardo Gorleri, exhibió ante los presentes la pila de libros confiscada y ordenó quemarlos. Periodistas, funcionarios y militares estuvieron invitados a observar la gran fogata de autores marxistas. Ante los presentes Gorleri afirmó que “a fin de que no quede ninguna parte de estos libros, folletos, revistas, etc (…) para que con este material se evite continuar engañando a nuestra juventud, sobre el verdadero bien que representan nuestros símbolos nacionales, nuestra familia, nuestra Iglesia, nuestro más tradicional acervo sintetizado en Dios, Patria, Hogar”. Así informó el diario La Voz el día 30 de abril bajo el título “Incineración de literatura marxista”. Algunos de las obras eliminadas pertenecían a García Márquez, Marx, Trotsky, Galeano, Bayer, Perón, Cortázar, Saint-Exupery, Engels, Freud, Sartre, entre muchos otros.
Con la vuelta de la democracia, el genocida Gorleri fue ascendido a general a pedido de Alfonsín quien mandó la propuesta al Senado en el que todos los radicales votaron a favor. Le duró poco, recibió presiones para que renuncie en 1986 porque se oponía abiertamente a que sus subordinados sean juzgados por tribunales civiles.
La quema de libros se volvió una práctica recurrente. Se procedía a seleccionar, censurar, secuestrar y quemarlos. Se conocen casos en Entre Ríos, Capital Federal (90 mil libros quemados en Palermo), Rosario (80 mil libros) y, en 1980, se produjo la destrucción de 1 millón y medio de libros y revistas editados por la CEAL (Centro de Estudios de América Latina), fue 60 veces más grande que la quema nazi del 33.
En la mayoría de los casos, los “rituales purificadores”-como solían llamarlo- eran realizados en lugares públicos, con testigos y fotógrafos. Los casos de Córdoba y Sarandí fueron filmados y difundidos al conjunto de la sociedad. El mensaje debía ser claro: aniquilar de raíz cualquier ideología “contraria al ser nacional y cristiano” y que la sociedad sea testigo de ello.



Quema de libros el 29 de abril en Córdoba

Los libros (y las ideas) como enemigo

Víctor Hugo dijo alguna vez que las que conducen y arrastran el mundo no son las máquinas sino las ideas. En la Argentina de los 70, producto del ascenso obrero y revolucionario mundial, calaron profundamente entre los estudiantes y trabajadores las ideas de igualdad, revolución y socialismo. La mayoría de estas definiciones partían de la literatura marxista, cuestionadora del orden social establecido, que se difundía ampliamente en escuelas y universidades de todo el país y en el resto de América Latina. Los libros eran considerados una amenaza de primer orden: transmitían ideas e incentivaban el uso de la imaginación y de la reflexión.
Por eso, con el golpe no sólo se buscó destruir aquella vanguardia obrera y juvenil que se había forjado a partir del Cordobazo, sino también dar una guerra en el ámbito cultural y educativo. La dictadura debía combatir al marxismo, considerada como la ideología de mayor peligrosidad, según cuentan Hernán Invernizzi y Judith Gociol en Un golpe a los libros. Represión a la cultura en la última dictadura militar. La quema de libros fue sólo un eslabón dentro de un plan sistemático para censurar, controlar y, eventualmente, eliminar “la infiltración marxista en las escuelas” y terminar con la subversión (1). El libro también afirma que la persecución ideológica no comenzó con el régimen militar sino que los criterios de censura eran los mismos que aplicó el gobierno peronista de Isabel, no olvidemos que en julio de 1974 un grupo de hombres ingresó en los talleres de Eudeba al grito de “¿dónde está El marxismo, de Henri Lefevre?” y quemaron más de 25 mil libros. Estas acciones fueron realizadas por grupos de tareas como la Triple A que también amenazaba y asesinaba artistas y periodistas (además de miles de obreros y estudiantes).
A partir de 1976, el Ministerio de Interior estaba a la cabeza de la cruzada mientras que la Dirección General de Publicaciones se encargaba de la censura de los libros. También se identificó 120 “editoriales marxistas”. Temáticas como psicoanálisis, lógica, feminismo, sexualidad, erotismo, materialismo histórico y literatura fueron las más golpeadas. En las bibliotecas se realizaron estrictos controles sobre los ficheros, se retiró de los mismos cualquier ficha que tuviera alusión a las palabras: “rojo”, “Cuba” o “revolución”. Cientos de revistas y diarios, muchos de ellos partidarios, fueron prohibidos. Ni los infantiles escaparon de la censura: El reino del revés de Maria Elena Walsh, Un elefante ocupa poco espacio de Elsa Borneman (según el decreto militar la huelga que convocaban los animales en el cuento tenía la finalidad de adoctrinar y captar ideológicamente a los niños) y muchos más de autores de origen nacional y extranjero.
El arsenal de decretos, normas e informes sobre antecedentes permitía desarrollar un estricto control sobre la cultura y la literatura pero era necesaria la colaboración de los padres para que el accionar represivo se extienda también al ámbito doméstico. Por eso la revista Para Ti se sumó a la cruzada antisubversiva y escribió una carta abierta a los padres argentinos porque “en esta guerra no sólo las armas son lo importante. También los libros, la educación, los profesores”. Incentivaba a los padres a leer los libros y cuadernos de sus hijos y a estar alertas, “no es sólo una obligación sino también una responsabilidad”. Queda claro que la colaboración de la prensa y de miles de funcionarios civiles, como los políticos radicales y peronistas, fue vital para sostener al régimen político y económico de la dictadura. Pero también fueron necesarios para sostener el estricto aparato de control cultural y comunicacional.

“Los libros que vos quemaste van a volver…”

Como en las fábricas y en las universidades, también se resistió desde la clandestinidad la censura a los libros, la cultura y el arte. Seguramente cada militante setentista tendrá una historia para contar de sus libros más queridos, esos que marcaron un quiebre en la conciencia de cada uno. Miles fueron enterrados para no terminar en las grandes quemas, algunos fueron escondidos, a otros tantos se les cambiaba la tapa para pasar desapercibidos. Muchos otros fueron quemados en pequeñas hogueras privadas para ocultar evidencias. Sin embargo la resistencia a la dictadura demostró que a pesar de los “rituales purificadores” y de los intentos de eliminar la libertad de expresión, las ideas continuaron moviendo al mundo con mayor o menor intensidad. En la actualidad, la lectura continúa siendo un medio para dejar volar la imaginación, profundizar reflexiones y como una práctica de esparcimiento sea a través de los libros impresos o utilizando otro soporte tecnológico. Muchos de aquellos libros prohibidos comenzaron publicarse nuevamente en los años siguientes a través de editoriales de izquierda. Una de ellas es el Centro de Estudios e Investigaciones León Trotsky (CEIP) que ha reeditado numerosos clásicos – junto con las publicaciones de nuevos trabajos de investigación- y apuesta difundir las ideas del marxismo entre jóvenes, mujeres y trabajadores que quieren organizarse para que las ideas revolucionarias se transformen en una práctica revolucionaria consciente, como diría Lenin.

Claudia Ferri

Notas
- Rigatuso debió costear el juicio que le realizó a Sonia Torres, madre de una alumna desaparecida que lo acusó de delator, absuelta luego de que el político peronista la llevara a juicio por calumnias e injurias. Más allá del reconocimiento de su participación murió en 2012 libre e impune.
- Ver Invernizzi Hernán y Gociol Judith, Un golpe a los libros. Represión a la cultura en la última dictadura militar. Eudeba, 2002.

domingo, 1 de mayo de 2016

Uruguay, la Suiza de América




Uruguay está ranqueado en el primer tercio de un listado de 102 paraísos fiscales: ocupa el lugar 28 de 102 en una lista encabezada por Suiza y seguida por Hong Kong y Estados Unidos; Panamá está en el lugar 13, Gran Bretaña en el 15, China en el 20 y Brasil en el 26.
Está en esa lista porque es miembro del Global Forum on Transparency and Exchange of Information for Tax Purposes (Foro Global para la Transparencia y el Intercambio de Información para Propósitos Fiscales), producto de un movimiento que empezó en la sociedad civil en 2003 y que se transformó en política del G 20, al aceptar pedir información a los países para hacer más transparentes a las corporaciones y luego revelar la propiedad de las compañías offshore.
En 2006 la opinión del Fmi sobre Uruguay no era muy buena. Su informe de diciembre de ese año establecía que “Uruguay es un centro financiero offshore y un riesgo para el lavado de dinero y la financiación de terrorismo, particularmente a partir de operaciones de no residentes y trasnacionales. Tiene un diversificado sector financiero con un significativo componente offshore que abastece mercados latinoamericanos, incluyendo Argentina y Brasil. Su sector financiero se caracteriza por una importante concentración de clientes no residentes y una economía altamente dolarizada. Las instituciones financieras uruguayas son muy activas en transacciones a través de la frontera como puntos de depósito y/o intermediarios para acceder e invertir en mercados internacionales, lo que incluye hacerlo a través de bancos, financieras, corretaje, cambio de moneda y servicios de transferencia de dinero”.
El Fmi entendía que la evasión fiscal sería el principal motivo de los fondos extranjeros invertidos en el sistema financiero uruguayo, y llamó a los sectores financieros a prestar mayor atención a su actividad y al cumplimiento de los requisitos de lucha contra el lavado de dinero y financiación del terrorismo, pues se incrementan –sostenía en esa época– los riesgos de que esas actividades tengan lugar.
Para 2015 el Informe Internacional de la Estrategia de Control de Narcóticos (Incsr, por sus siglas en inglés) afirmaba que “pese a que el gobierno de Uruguay dio pasos positivos en 2014 para contrarrestar el lavado de dinero y el financiamiento de actividades terroristas, y sigue haciendo progresos en su aplicación, (el país) sigue siendo vulnerable a estas amenazas”.
Hay otro punto de vista a tener en cuenta. En la página web de la consultora Cpa Ferrere, el artículo principal del 10 de abril de 2010 llevó el título “Adiós a las Safis. ¿Adiós a sus beneficios?”. En su primer párrafo se afirmaba: “La reforma tributaria extendió la partida de defunción de las famosas Safis (sociedades anónimas financieras de inversión). Éstas deben dejar de funcionar como tales el 31 de diciembre de 2010. Sin embargo, el uso de sociedades comunes y una adecuada planificación tributaria permiten diseñar estructuras convenientes que hagan pasar desapercibido el cambio”.
Elocuente. El lema de la consultora es “Inteligencia aplicada a su negocio”. La desaparición de las Safis fue total en 2014. Para la Incsr, la situación (de riesgo o de posibilidad, según como se mire) es favorecida por la economía altamente dolarizada del país y porque el dólar es usado frecuentemente como moneda para los negocios. “Alrededor del 80 por ciento de los depósitos y 55 por ciento de los créditos están en esa denominación. Jerarcas policiales y judiciales uruguayos evalúan que organizaciones criminales colombianas, mexicanas y rusas están operando en Uruguay. Hay una sostenida preocupación sobre el crimen organizado trasnacional desde Brasil. En 2013 y 2014 hubo cinco casos de alto perfil relativos al lavado de fondos de Perú, Argentina y España.”
“Los casos de lavado de dinero que tomaron estado público –continúa el Incsr– están fundamentalmente relacionados con narcóticos y/o implican al sector inmobiliario. La corrupción pública no parece ser un factor significativo tras el lavado de dinero o la financiación del terrorismo. Uruguay tiene fronteras porosas con Argentina y Brasil, y pese a su reducida extensión, la diferencia de precios entre Uruguay y sus países vecinos sostiene un mercado de bienes contrabandeados. El contrabando de paquetes de dinero y el lavado de dinero proveniente del comercio también tienen lugar. Dada la libre movilidad del capital –de vieja data en Uruguay–, el dinero es presuntamente lavado a través del sector formal, tanto onshore como offshore. Hay seis bancos offshore operando en Uruguay, tres de los cuales no pueden iniciar nuevas operaciones en tanto están en proceso de liquidación”, afirmó el Incsr en 2015.
En un detallado informe de 2006 sobre medidas contra el lavado de dinero, del Grupo de Acción Financiera de Sudamérica (Gafisud), se había hecho notar “una situación particularmente problemática con el país (Uruguay) y el registro de propiedades”, algo que se superaría (aunque no a satisfacción de estos controles) con las acciones nominativas. En 2009 el Gafisud expresó satisfacción por los avances logrados en la materia, y asimismo lo hizo el Foro Global (Global Forum), pese a que no se podía asegurar en todos los casos el cumplimiento de los avances en la nominación de los tenedores de acciones. El grupo también señaló la persistencia de problemas en relación con la información bancaria y el intercambio práctico de información.
En cuanto al secreto bancario, el Foro Global (al que Uruguay adhiere) afirma que la posibilidad de acceder a información bancaria anterior al 2 de enero de 2011 está limitada por la legislación local. También que Uruguay aplica una interpretación del acuerdo de intercambio de información impositiva (Tiea, por sus siglas en inglés) que va contra el estándar internacional, y cuya consecuencia es que Uruguay rehusó contestar el 75 por ciento de los pedidos de información recibidos.2
En cuanto a los incentivos impositivos para no residentes, el Foro Global hizo hincapié en “un tipo especial de compañía, la sociedad anónima de zona franca (Sazf), que puede ser incorporada” a las actividades de los no residentes y que puede operar sólo en las 12 zonas de las Sazf y en el exterior. “Sus usuarios se benefician no sólo de la excepción de los derechos aduaneros sino también de los impuestos nacionales, incluyendo el impuesto a los ingresos, presente o futuro, en las actividades de la zona franca.”
“Uruguay también permite la incorporación relativamente sencilla de bancos offshore”, que se conocen localmente como “instituciones financiera externas”, o Ife. Su capital mínimo es de 500 mil dólares. El banco está exceptuado de cualquier impuesto a cualquiera de sus actividades, líneas de negocio, ingresos o bienes. “Es interesante que no requiera un agente bancario registrado localmente. La banca offshore uruguaya puede desarrollar cualquier forma de actividad bancaria (como ofrecer todo tipo de cuentas corrientes o depósitos de activos, incluyendo cuentas en moneda extranjera), empero sólo puede hacer negocios con no residentes.”
A la situación aquí descrita se agregan los beneficios impositivos y exenciones de varios tipos que tienen las inversiones extranjeras. Al respecto, el asesor senior Krishen Mehta, de Tax Justice Network, afirma en la web de esta organización que “la permisividad impositiva de los países en desarrollo es el precio para atraer tecnología e inversiones y tomar decisiones importantes para sus economías. En el proceso de hacerlo, los países en desarrollo deben renunciar a su soberanía impositiva; tienen que hacer concesiones impositivas para que se asienten compañías en el país. Deben aceptar la coerción impositiva a través de tratados. Eso no es justo”.

Andrés Alsina
Brecha, Montevideo

Notas

1.Según www.taxjustice.net
2.Véase www.oecd.org/tax/transparency/global-forum-on-transparency-and-exchange-of-information-for-tax-purposes-peer-reviews-uruguay-2015-9789264231665-en.htm

Intervención en Libia: ¿error de seguimiento o crimen avalado por los medios?




Basado en un texto de Randy Alonso Falcón – Cubadebate.- Barack Obama declaraba a Fox News que su peor error en política exterior ha sido la falta de seguimiento a la situación en Libia. Un país “hundido en el caos”, decía también a la revista The Atlantic. Edición: Javier Borja.