lunes, 10 de agosto de 2015

“Mother Jones”, una madre inolvidable para los trabajadores y las trabajadoras




Sí se está olvidando lo que fue el movimiento obrero en el Reino de las Españas, ¿qué no pasará del que conmovió los Estados Unidos en los tiempos de las internacionales obreras? Un movimiento del que existen muy pocas huellas en el cine, pero de la que se pueden encontrar muchas más en la literatura. La historia del ascenso, apogeo, crisis y decadencia (y reanimación creciente según cuentan los estudiosos que nos periódicos), fue extraordinariamente rica. Recordemos sin más que algunos de los mayores eventos de la historia social (el Primero de Mayo, el 8 de marzo día de la mujer trabajadora, Sacco y Vanzetti) reflejan esta potencia, como lo hacen igualmente nombres legendarios como el de “Mamma o Mother” Jones (Cork, Irlanda, 1830-USA, 1930) que corresponde al una militante que representó desde la sencillez y la ternura, la solidaridad y la combatividad de la clase trabajadora más allá de los sectarismos de quienes creen que sus idea están más allá de los intereses concretos del pueblo trabajador. Unas pocas y unos pocos habrán leído sus memorias (*), la asociará con una revista de izquierda, posiblemente las más prestigiosas de los Estados Unidos. Incluso el personal más enterado, sobre todo el que conoce y valora a la cantante Lila Downs, habrán escuchado la canción que lleva este nombre, una canción con aires de blues en la que se percibe el latido de una vida intensa y luchadora, la de la legendaria Mary Harris que en cierta ocasión declaró “no soy una humanista, soy una provocadora”.
No creo exagerar al afirmar que en su momento me resultó difícil abandonar la lectura de este libro una vez comenzado, cuando vencidas las reticencias propias del desconocimiento, pero sus páginas se suceden con plenitud y densidad. Uno sabe obviamente quién se dice que fueron grandes hombres que no resisten la prueba de los hechos concretos. Sin embargo, sus memorias emocionaron a un anciano León Trotsky que anotó en uno de sus cuadernos del exilio:
He acabado de leer la autobiografía de Mamá Jones. Hace mucho tiempo que una lectura no me había interesado y emocionado tanto. ¡Un libro épico! ¡Qué indefectible devoción hacia los trabajadores, y qué elemental desprecio hacia los traidores y arribistas que se encuentran entre los jefes” obreros. (…) En su descripción de las luchas obreras, condensadas y desprovistas de toda pretensión literaria, Jones desvela paso a paso un espantoso cuadro de los desafueros del capitalismo americano y de su democracia. No se puede leer esta narración sin estremecerse y maldecir, en particular cuando se trata de las mutilaciones de los niños en las fábricas. (1)
Descubrimos que “Mother” Jones es un caso fuera de serie, una mujer de la estirpe de Flora Tristán, Louise Michel, Teresa Claramunt, Eugenia Bosch, Bernardette Devlin, Domitila, etc. La pequeña y frágil figura de “Mother” Jones se engrandece hasta niveles increíbles por la enorme amplitud del campo de batalla por el que camina sin más armas que su integridad física y moral, Mamá Jones recorre los EE.UU. de norte a sur y de este a oeste, donde le llama una lucha que muchas veces parece más bien una guerra civil. No la detiene la extrema violencia de los enfrentamientos provocados por la gente de orden, un escenario sobre el que nos puede dar una idea estas líneas con las que John Reed comienza su veraz reportaje sobre La huelga de Paterson:
Hay una guerra en Peterson, Nueva Jersey. Pero es Un curioso tipo de guerra. Toda la violencia es obra de Un bando: los dueños de las fábricas. Su servidumbre, la policía, golpea a hombres y mujeres que no ofrecen resistencia y atropella a multitudes respetuosas de la ley. Sus mercenarios a sueldo, los detectives armados, tirotean y matan a personas inocentes. Sus periódicos, el Paterson Press y el Paterson Call, incitan al crimen publicando incendiarios llamadas a la violencia masiva Contra los líderes de la huelga. Su herramienta, el juez penal Carroll, impone penosas sentencias a los pacíficos obreros capturados por la red policíaca. Controlan de modo absoluto la policía, la prensa, los juzgados (2).
Las influencias morales e ideológicas de “Mother Jones” son muy diversas, y es evidente que pesa cierto cristianismo irlandés.
Pero su actitud no es la una sentimental y su mentalidad no tenía nada de misionera, aunque como hija de Irlanda es cristiana, su cristianismo es un arma de liberación, se pone al servicio de la lucha social. Aunque ardía de amor y de sensibilidad, estos sentimientos no le llevaban a la pasividad; por el contrario, se convierten en elementos de denuncia. Consolaba no con las palabras, sino con los actos, no creaba entre sus “hijos” ninguna vana esperanza en un “más allá” de gloria eterna. Les decía que tenían que liberarse mediante la organización, la razón y la lucha. Aunque se puede decir que su comportamiento puede ser básicamente caracterizado como sindicalista revolucionario, pero poco importa dicha catalogación, lo que importa es que todos los que se identifican con la lucha de los trabajadores y de los oprimidos pueden encontrar en ella una “madre” extraordinaria, a la manera que apuntaba Máximo Gorky en su célebre novela que tanto entusiasmo ha causado en varias generaciones militantes.
Tenia cinco años cuando sus padres emigraron a los Estados Unidos como parte de los cuatro millones de irlandeses que lo hicieron en la década de 1830-1840. Su verdadero nombre era Mary Harris, pero adoptó el de Jones, apellido del hombre con el que se casó en 1861, un obrero fundidor que destacó como sindicalista. En 1867 se trasladó con su familia a Memphis, Tennesse, y al poco tiempo se declaró la «fiebre amarilla» que acabó con él y con los cuatro hijos del matrimonio. Tras enterrar a los suyos, Mary se marchó a Chicago donde montó un próspero taller de modista hasta que un incendio acabó con todo.
Esta mujer no se ahogó en ningún mar de lágrimas, sino que se convirtió en cierta medida en la “madre” de todos aquellos que sufrían las calamidades de un régimen social muy concreto: el capitalista, que en aquel entonces se imponía con todo su poderío en una gran nación y que empezaba a concentrarse en unos grandes monopolios, los Pullman (industria ferroviaria), los Westtinghouse (sector eléctrico) los McCormick (maquinaria agrícola), los Hearts (prensa), los Carnaggie (Steel Corporation), los Morgan (metalurgia), etc. Su poderío era tal que todas las instituciones se inclinan ante su paso y cuando alguien se resiste a su afán de predador, debe de ir contra una poderosa corriente. Utilizan entre otras cosas la “libertad” de prensa y con ésta voluntad llega a una movilización “militante” impresionante, por ejemplo, se dice en sus periódicos que los obreros odian la jornada de ocho horas y que los que están en contra sólo son una minoría de vagabundos y revoltosos.
Con su sencillez demostraba a los trabajadores que era posible avanzar siempre que la conciencia se afirma a través de una poderosa voluntad. Nadie la conoció por lo que dijo, sino por lo que hizo; trabajó despreciando la fatiga, el peligro de cualquier actuación violenta, la prisión -con cuyas estancias conmovía a la opinión pública de izquierdas-, o la muerte. Los patronos tratan de denigrarla, de ponerle toda clase de barreras, de impedir su llegada a cualquier zona de conflicto y ella se desliza por medio de toda clase de mallas a través de la fuerza de su debilidad. Es difícil contener a una anciana que se parece a la abuela o a la madre de uno, que pretexta inocentemente cualquier ardid y que emerge entre la muchedumbre esgrimiendo la tremenda demagogia de los hechos, el certero puño de una verdad que condena a la miseria a hombres, mujeres y niños que trabajan hasta la extenuación para enriquecer a una minoría.
Con el tiempo, se convirtió en la «Mamma» de los explotados y oprimidos desde que inició su larga marcha de militante en los rangos de los «Caballeros del Trabajo». Pronto su nombre comenzó a ser leyenda, en particular en medio de la batalla por las ocho horas; que ella misma describe así: «De toda la agitación obrera surgieron campañas para obtener las ocho horas. Los sindicatos de los Caballeros del Trabajo la sostenían. Con esta organización colaboraron muchos elementos extranjeros, entre ellos varios anarquistas. A partir de ese momento los patronos de Chicago y la gente en general comenzaron a ver por todas partes el fantasma de la anarquía. Las pasiones se encendieron. La ciudad se dividió en dos campos: de un lado los obreros oprimidos, hambrientos, sin trabajo y por otro los patronos al abrigo del hambre y del frío, protegidos por la Policía, por la prensa y por todas las fuerzas del Estado soberano».
En 1895, cuando tres sindicalistas, Putham (ferroviario), Palmer (empleado de correos) y Wayland, publicaron el periódico La llamada de la razón, Mary se encargó de su difusión recorriendo para ello numerosas poblaciones y pronto consiguió una amplia implantación. En sus recorridos llevaba siempre consigo carnés del sindicato. Recorrió el país de extremo a extremo. En no pocas ocasiones lo hizo a pie y siempre tuvo que superar los numerosos obstáculos que le ponían las fuerzas del orden. Conoció como poca gente las cárceles. Descansaba y pernoctaba en casa de los obreros y hablaba en las fábricas, en el campo, en los ayuntamientos, allí donde le era posible. Sus concentraciones concluían en ocasiones a golpes o a tiros. En una ocasión, Mary evitó el desencadenamiento de una masacre poniendo su dedo en el cañón de la escopeta de un guardia.
En otra, respondió a un juez que le preguntó en nombre de quien hablaba, respondió: «Me han autorizado Thomas Jefferson, John Adams, Abraham Lincoln y Patrick Henry». Su vida es la historia de una plena dedicación a la causa obrera. Cuando un diputado (el mismísimo Woodrow Wilson) le interrogó sobre donde habitaba, Mary contestó: «Habito en los Estados Unidos, pero exactamente no sé dónde. Vivo en todas partes donde se lucha contra la opresión, por la justicia y el derecho; a veces en Washington, otras en Arizona. Texas, Minnesota o Colorado. Mi casa está en la suela de mis zapatos y la llevo siempre conmigo».
En 1903 las suelas de los zapatos de mary se encontraban en Kesigton, Pennsylvania, donde en las fábricas de hilados trabajaban 75.000 obreros y entre ellos, 10.000 niños de 9 y 10 años. Todos los días acudían al sindicato niños lesionados, amputados de una mano o de algún dedo. La miseria obligaba a los padres a falsificar el acta de nacimiento de sus hijos. Mary descubrió todo esto participando en otra lucha y comenzó a remover cielo y tierra y armó un tremendo escándalo a pesar del boicot deliberado de la prensa. Con los niños detrás fue de ciudad en ciudad hasta llegar a Nueva York, donde el alcalde se negó a recibirlos. Pero sus «columnas» de niños eran imparables y las autoridades se vieron obligadas a arbitrar medidas protectoras.
Esta mujer que ya tenía los cabellos emblanquecidos por el esfuerzo y la pena, conoció las cárceles del país de la “libertad” mejor que cualquier clase delincuente, incluidos los que ocultan con sus pequeñas fechorías una justicia que protege las grandes. Pero al mismo tiempo, forzaba el respeto de sus adversarios, que preferían a los héroes y los santos para colocarlos en las estatuas y homenajearlos una vez muertos. Se imponía solamente por la fuerza tranquila (nunca mejor dicha la expresión) de su convicción moral y militante. Convencía con su coraje, pero también con su verbo simple, concreto, ceñido a objetivos muy moderados: more pay and less hours (mejores salarios y menos horas de trabajo).
Detrás de este pequeño programa había un aliento de gran alcance: la organización, la movilización y la independencia de la clase obrera. Empleaba con toda naturalidad y sinceridad los conceptos de la democracia norteamericana y del cristianismo y se los tomaba al pie de la letra. Conceptos como amar al prójimo, el derecho a la felicidad, a la rebelión, etc., que se encontraban en la Biblia y en la Constitución de su país adoptivo, cobraban una dimensión muy diferente a la dominante entre los diversos fariseos al servicio de los trusts. Cuando los evocaba en virtud de los hechos que conocía, avergonzaba a todos aquellos que los violaban y no sabían qué responderle. Su único argumento entonces era el de siempre: la fuerza, el monopolio estatal y burgués de la violencia legal. Sheriffs, gobernadores, senadores, clérigos, temblaban delante de ella y trataban de esquivar su mirada.
Tal como ya hemos indicado, Mary no tuvo ninguna preocupación doctrinal ni teórica, como tampoco tuvo ninguna inclinación feminista. Desconfiaba del sectarismo de cualquier signo que pudiera dividir a los trabajadores, y aunque siempre actuó como una mujer no pensó como tal, incluso creía que el lugar de ésta no estaba en la empresa sino educando a sus hijos y cuidando del hogar doméstico. Su grandeza radica en primer lugar en su colosal capacidad de lucha y en segundo lugar, en su inteligencia táctica. Su programa era muy sencillo (el habitual programa mínimo), pero no lo empleaba como un fin sino como un medio para movilizar y organizar a los trabajadores para una futura revolución social.
Según el gran Eugene V. Debs fue la personificación de la revolución norteamericana. Actuó sin prejuicio al lado de marxistas y anarquistas y trabajó con todos los sindicatos, aunque su manera de hacer coincidía sobre todo con los «wobblies». Amiga de las minorías raciales e internacionalista activa, Mother Jones estuvo al lado de la revolución mexicana y fue una buena amiga de Ricardo Flores Magón.
Todo esto lo cuenta Mamma Jones en su modesto pero vibrante libro de memorias que fue escrito cuando Mary Jones era lo que se llama una anciana, pero se encontraba muy lejos de la jubilación militante. Se trata de un breve -demasiado, a nuestro juicio- libro de historia de los trabajadores y en el que la lucha de clases se manifiesta de forma impecable, y en el que la realidad de un país de capitalismo floreciente no se expresa por esas estampitas coloreadas con que nos la presentan sus servidores. Su filosofía es la de muchos socialistas primitivos, pero en este caso su pensamiento queda superado por el compacto y el elevado nivel de su acción. Son muchos los que se han elevado por encima de ella en el campo del intelecto, pero son muy pocos los que han llegado a enriquecer con tanto brío lo que pensaba su cabeza con el corazón y las manos.
“Mother Jones” fue primordialmente una sindicalista revolucionaria. Se había educado como una adversaria radical de la política de concertación y de negocios de la Federación Americana del Trabajo, que dirigía el negociador Samuel Gompers, opuso a este sindicalismo un internacionalismo y un antirracismo vivo y ardiente que sé tradujo con acciones solidarias con revoluciones como la mexicana y la rusa, y con luchas en las que los chicanos y los negros fueron los principales destinatarios.
Su posición ante la corrupción de ciertos sindicalistas fue rotunda. Famoso fue su enfrentamiento con John Mitchell, al que Mary había ayudado a organizar los mineros de la antracita de Pennsylvania. Se había entregado con su habitual devoción a la empresa: a había dirigido las milicias de mujeres que, a la manera como se representa en la película La sal de la tierra, se armaron con escobones y se trasladaban de una localidad a otra para impedir la actividad de los esquiroles. John Mitchell estuvo entonces en primera línea, pero después dio un voltaface y, aunque era uno de los jefes de la Federación, ella la denunció vivamente. Lo acusó de haber aceptado el arbitraje del presidente “Teddy” Roosevelt y de haber caído en la colaboración de clases.
No obstante, a pesar de esta denuncia, no dudó en apoyar la unidad de las dos federaciones mineras existentes, por que creía que los trabajadores eran capaces de dar la espalda a burócratas como Mitchell y acercarse a revolucionarios como William Haywood. También fue una entusiasta defensora de la revolución rusa tal como ella la contempló en sus inicios. Ya los 93 años se adhirió al «partido obrero y granjero», de Suzanne la Follette. Convertida en leyenda, los trabajadores que asistieron a su entierro cantaron en su honor una balada dedicada a su nombre que alcanzaría celebridad. Ulteriormente, sus memorias han servido de base para una obra de teatro, para una importante revista de izquierdas y para un serial televisivo que aquí no hemos tenido ocasión de disfrutar.
Aunque “Mother” Jones se comportó siempre como una mujer, nunca la hizo como una feminista. Quizá fuera éste el punto más débil de su trayectoria, y esto tiene una explicación. Su empirismo le llevó a menos preciar a aquellas “damas” de la burguesía o de la clase media que se preocupaban del sufragio femenino y se mostraban indiferentes a la condición obrera ya las injusticias sociales. Al tiempo que llama a las mujeres obreras a la militancia, sobre todo secundando la acción de sus maridos en lucha, piensa que ésta debe de ser una actuación excepcional, ya que el “auténtico” destino de la mujer es estar en la casa y preocuparse de la educación de sus hijos. Cuando clama ante las condiciones de trabajo de las mujeres en las fábricas, convertidas en verdaderas bestias de carga, viene a decir el lugar “natural” de su sexo. Esta grave deficiencia no era particular de Mamá Jones, sino que resultaba predominante dentro de todas las tendencias del movimiento obrero y sólo era contestada por algunas personalidades femeninas; tampoco resultan de recibo sus comentarios sobre los “indios salvajes”, fruto de una oscura ignorancia muy compartida entre las almas más libres como las de Walt Whitman o Jack London. Esto debe de ser algo a explicar de cara a las compañeras y compañeros que lean su vida.
Dejando aparte estos aspecto, se puede decir que se trata de un libro que -insistimos- deberían de leer con devoción los jóvenes militantes, sobre todo aquellas y aquellos que saben la que es la esclavitud asalariada y la lucha social. No deberán de buscar en él ninguna clase de floritura literaria ni un análisis exhaustivo de una realidad mucho más compleja. Si encontraran algo no menos difícil que la buena literatura: autenticidad. No hay una sola línea de este libro que no haya sido vívida y sentida por su autora. No existen tampoco muchos ejemplos en la literatura de su tiempo que se le pueda comparar y cuya validez como testimonio sea tan elevada, ciertamente a la altura de las grandes aportaciones del socialismo norteamericano, a la par de La Jungla, de Upton Sinclair, El talón de hierro, de Jack London, o el ya citado de John Reed. De ahí que su nombre haya seguido siendo ampliamente utilizado a través del tiempo por toda clase de publicaciones. No en vano esta mujer, que en palabras de Eugene V. Debs “personificó la revolución” norteamericana y el socialismo concreto, es un ejemplo que merece ser conocido y divulgado.
Que yo sepa, estas memorias no se han vuelto a editar. Lástima porque se trata de una verdadera “clásica” del socialismo que fue también una mujer fuera de lo común, un personaje reconocido por toda la izquierda norteamericana cuya grandeza habría que rescatar del olvido al que ha sido sometida, al menos por estos lares.

Pepe Gutiérrez-Álvarez

(*) Existe una edición castellana en Hacer, Barcelona, 1985, obviamente ya descatalogada.
1. Journal d’ exil, Ed. GalIimard, París, 1960, pp, 181-182.
Rojos y Rojas (Ed. Intervención cultural/El Viejo Topo, Barcelona, 1999)

domingo, 9 de agosto de 2015

Brasil: entre ajuste, impeachment y golpe




La crisis política brasileña ha llegado a un punto sin retorno, alimentada por una crisis económica sin precedentes. El índice de popularidad del gobierno de Dilma Rousseff cayó a 7,7%, con tendencia a caer todavía más.
El partido derrotado por muy escaso margen en la segunda vuelta de 2014 (PSDB) puso sobre el tapete el juicio político a la presidenta, mientras el principal aliado del PT en la coalición gubernamental, el PMDB (con las mayores bancadas parlamentarias y el mayor número de intendentes) impulsa la investigación de los numerosos casos de corrupción del gobierno petista, especialmente el petrolão.
Para aplacarlo, Dilma cedió al PMDB casi todos los cargos del "segundo escalón" del gobierno, sin conseguir casi nada. Desde luego, los que gritan "al ladrón!" son más ladrones que los denunciados.

Un frente golpista dividido

Contrariamente a lo que afirma la izquierda (para defender al gobierno), no hay un frente golpista unificado. Sin hablar de los descolgados minoritarios (pero muy activos) que proponen una intervención militar, tanto el PSDB como el PMDB están divididos hasta sobre los pasos inmediatos después de "impichar" a la presidente.
Frente a las acusaciones por su corrupción, el gobierno levantó una puntita de la alfombra del vecino, denunciando al presidente de la Cámara (Eduardo Cunha, PMDB) por actos similares. Cunha respondió declarando su ruptura con el gobierno y su pasaje a la oposición, lo que motivó que el PMDB inmediatamente declarase que se trataba de una actitud personal. En ese cuadro, Obama intervino, dándole una ayudita a Dilma en su visita oficial a los Estados Unidos.

El ajuste, en crisis

El gobierno Dilma-Levy impulsa el más brutal ajuste económico ya realizado en el país. Los despidos de este año ya se aproximan de 400 mil, y cada mes se bate un nuevo récord. Los salarios de los estatales están congelados. Nuevas exenciones impositivas para el gran capital, amnistía fiscal y penal para los que fugaron divisas al exterior, nuevos aumentos de las tasas de interés (las más altas del mundo), corte de 70 mil millones de reales (también récord histórico) en gastos sociales. Las agencias calificadoras internacionales le van a bajar igualmente los puntos al crédito del país, advirtiendo sobre una fuga de capitales ante la posibilidad de incumplimiento.
El PBI retrocederá (por lo menos) 2% este año. La recaudación fiscal ha caído más de 3%, con perspectiva a la baja. El ajuste, por lo tanto, se está yendo al diablo ni hay tampoco una coalición política sólida para implementarlo. La "oposición" ha convocado a una manifestación de masas para el 16 de agosto, que probablemente registrará su declinante capacidad de movilización popular, desde el supuesto millón de las calles de San Pablo en marzo, hasta las pocas decenas de miles de las manifestaciones posteriores.

El PT y la izquierda

La posibilidad objetiva y la urgencia de una intervención y de un programa obrero independiente para que la crisis la paguen los capitalistas supera con creces el carácter defensivo de las luchas actuales: sólo los estatales mantienen una huelga parcial por el salario, con una manifestación nacional convocada en Brasilia el 22 de julio. La crisis galopante del PT es una evidencia de ello. En el reciente congreso del PT en Salvador, la izquierda consiguió mantener las elecciones internas para la elección de la dirección (contra la corriente mayoritaria), pero la propia dirección elegida por el Congreso abrió una gran puerta para la reelección aparatesca de la públicamente corrupta (¡hasta Lula lo dice!) camarilla dirigente.
En su actual configuración política, la izquierda no puede jugar un papel político independiente. El "frente popular" impulsado por la izquierda petista y movimientista reivindica un programa de reactivación económica capitalista (que no moviliza a nadie) y produce manifiestos en los que pide al gobierno que llame al pueblo a las calles para combatir a los golpistas. Y el gobierno sigue con el ajuste. Y el Frente Popular con sus manifiestos virtuales. Los manifiestos son firmados, entre otros, por la CUT y el MST, que no ven ningún problema en criticar públicamente la política del gobierno (no sólo la económica) y en continuar integrados, con centenas de representantes, en ese mismo gobierno. Reivindicar la ruptura de todas las organizaciones obreras y populares con el gobierno y el Estado es el primer punto de toda lucha por una salida obrera a la crisis.
Fuera del PT y su "área de influencia", el PSOL, "un balaio de gatos" como dicen los brasileños, actúa de modo disparatado al sabor de cada una de sus numerosas tendencias internas (el PSOL es, en realidad, un frente de tendencias) provisoriamente unificado en la reivindicación de destituir a Eduardo Cunha de la presidencia de la Cámara, un apoyo avergonzado al gobierno en la perspectiva de algún éxito electoral en las elecciones municipales de 2016.
El PSTU ignora la crisis política bajo el ultrarradical argumento de que "son todos lo mismo", salpicado por alguna frase "contra la derecha golpista". Nada plantea sobre la ruptura de todas las organizaciones obreras con el gobierno, pues la minicentral sindical que dirige (Conlutas) se encuentra en un duelo aparatesco de "disputa de base" con las centrales mayoritarias. El argumento electorero y la política de autoconstrucción han dejado al PSTU, el único partido de izquierda militante en el movimiento obrero, en la marginalidad política y electoral (menos de 0,1% en las dos últimas elecciones generales). La crisis económica y política pone todas estas cuestiones al rojo vivo y plantea un estado de deliberación política obrera, juvenil y popular del que puede emerger un reagrupamiento revolucionario.

Osvaldo Coggiola

La actualidad de Dialéctica de la Naturaleza




«El movimiento enseña permanentemente, pero no podemos sumirnos en la espontaneidad, en el día a día, en el ‘sentido común’, ni en el posibilismo. La revolución es más que movimiento y es más que teoría revolucionaria, la revolución es la fusión de ambos»

Cuando suena el despertador estamos otra vez en el ‘Día de la Marmota’. Todos los días iguales pero, a la vez, como sabemos lo que pasó el día anterior, aprendemos de la experiencia y reformamos lo hecho. Una oportunidad tras otra, pero no salimos del ‘Día de la Marmota’. Han tensado tanto la cuerda, nos están golpeando tan fuerte que un movimiento tras otro nos agota y repetimos y volvemos a repetir. Suena el despertador y una reivindicación concreta y unas elecciones, de nuevo suena el despertador y otra reivindicación concreta y nuevas elecciones… Somos comunistas pero estamos a la zaga de lo espontáneo, sin pararnos a pensar en las necesidades de futuro, en el mejor camino para que cada acto espontáneo se convierta en movimiento general hacia la revolución.
Ante nuestras batallas perdidas en la guerra por la Historia, salen los nuevos profetas clamando por lo ‘moderno’, por lo ‘nuevo’, que con su eclecticismo posmoderno se afanan por descuartizar en lo teórico la cultura proletaria. Y así nos cuentan: ‘El marxismo está superado’ y muchos nos dejamos llevar por las novedades de los siglos XVI, XVII y XVIII, por Maquiavelo, Spinoza, Rousseau o Robespierre; ‘el fordismo se acabó y la clase obrera es sólo residual o asimilada al capital’ y aceptamos un ‘nuevo’ sujeto político (ni siquiera revolucionario) llamado ‘precariado’ y su aspecto intelectual, el ‘cognitariado’, abocándonos a priorizar el frenético juego democrático y electoral; ‘el imperialismo ha sido superado’, y nos embaucan con el final de la historia que representa el ‘imperio’ que lo único que necesita es la gestión democrática a través de la ‘multitud’ y de ‘lo común’ (el foro del individualismo ciudadano); ‘el materialismo dialéctico es stalinismo’ y agachando la cabeza nos arrugamos y callamos o gritamos e insultamos.
El movimiento enseña permanentemente, pero no podemos sumirnos en la espontaneidad, en el día a día, en el ‘sentido común’, ni en el posibilismo. La revolución es más que movimiento y es más que teoría revolucionaria, la revolución es la fusión de ambos. Por eso, es imprescindible estar en el movimiento de la clase obrera y también es imprescindible analizar la experiencia con la teoría revolucionaria destinada a la práctica política. Necesitamos volver a estudiar y recuperar nuestra concepción del mundo, pensar como clase obrera y como comunistas para no vivir permanentemente en el ‘Día de la Marmota’.

“DIALÉCTICA DE LA NATURALEZA” Y LA LUCHA TEÓRICA.

Es necesario ‘fundir’ la teoría y la práctica para poder desarrollar la lucha de la clase obrera hacia la revolución. Engels comprendía perfectamente, al igual que Marx, y posteriormente Lenin, que la intervención de los comunistas en la lucha de clases no podía limitarse a la acción concreta en el terreno de la lucha económica o de las reivindicaciones políticas más inmediatas. El objetivo de la lucha política general por el poder, exigía y exige, la intervención coordinada y organizada en los tres aspectos de la lucha de clases de los obreros, en los terrenos económico, político y teórico. En este sentido, el aspecto teórico es fundamental pues permite atajar la influencia de la ideología dominante en el proletariado y también independizar a éste del dominio que ejercen en el movimiento obrero la costumbre y la ideología pequeño-burguesa y sus expresiones políticas oportunistas. Evidentemente, la lucha ideológico-teórica contra las ideología burguesa y las expresiones pequeño-burguesas, y la lucha de líneas dentro del partido (todavía por construir) y del movimiento del proletariado contra el revisionismo de derecha y el de ‘izquierda’, hay que llevarla al mismo movimiento obrero para que los propios obreros comprendan la necesidad de la ruptura. Es por estas razones por las que tenemos la necesidad de estudiar, asumir y ‘popularizar’ la concepción del mundo revolucionaria como lucha para una práctica política de masas independiente.
Visto esto, hoy me atrevo a poner como ejemplo y a recomendar a todos los marxistas el estudio de la obra “Dialéctica de la Naturaleza”. El manuscrito se publicó por primera vez en la URSS, en 1925. Engels no pudo acabarlo porque tuvo que priorizar otros asuntos más urgentes dentro de la lucha teórica y práctica. Con esta obra, Engels pretendía sintetizar los conocimientos de las ciencias naturales, pero no por un afán de erudición, sino para explicar el movimiento y desarrollo de la materia, siempre en movimiento, su unidad y lucha de contrarios, sus concatenaciones,… frente al clericalismo y la seudociencia, al idealismo y la metafísica y frente al materialismo vulgar y su burdo empirismo. Demuestra así que el materialismo dialéctico es la concepción del mundo revolucionaria que explica el desarrollo de la naturaleza y de las sociedades. La verdad es concreta y no abstracta y se demuestra en la práctica, nuestra práctica política debe basarse también en el análisis concreto sobre la base del materialismo dialéctico.
Ciertamente, la lectura completa del libro de Engels es siempre aconsejable para poder reconocer su valor en toda su dimensión, incluso sabiendo que muchas de las cuestiones científicas planteadas han sido superadas por nuevos descubrimientos y avances científicos de los siglos XX y XXI. Pero nada de esto menoscaba la esencia materialista dialéctica que Engels nos lega. Todo lo contrario, la teoría de la relatividad, la mecánica cuántica, la deriva de los continentes, los más modernos descubrimientos sobre las teorías del origen de la vida y de la evolución, etc., aunque muchas de ellas se formulan sobre los parámetros de la ideología burguesa, profundizan en la demostración materialista dialéctica del texto de Engels.
Como decía, es recomendable la lectura completa, pero dadas las necesidades de la realidad concreta, podemos centrarnos en cuatro de los textos que la obra incluye, quizás los que mejor puedan servirnos para su utilización directa o indirecta en la práctica política de masas. Pero, ¿cuál puede ser su contenido práctico de actualidad?, ¿qué tienen que ver con la lucha de masas? Lo mejor será que estas preguntas sean respondidas por cada uno al estudiar los textos para poder llevar a la práctica los conocimientos adquiridos. De todas formas, voy a intentar marcar algunas pautas para el conocimiento de su utilidad práctica.

NADA ES INMUTABLE

De los cuatro, los dos primeros textos son la “Introducción” y el denominado “Eliminado del ‘Feuerbach’”. Ambos resultan complementarios y es recomendable su estudio unificado. Son un brillante análisis del desarrollo de las ciencias naturales, del desarrollo y movimiento de la materia. Son una demostración de que la dialéctica materialista se abre paso en lucha permanente contra la metafísica y en relación directa con la práctica y la producción, que, a la vez, determinan el desarrollo de la ciencia. Vemos como Engels no pierde nunca de vista el objetivo político, sin el cual la teoría revolucionaria pierde todo sentidos.
Tal vez la “Introducción” y el “Eliminado…” no sean fáciles para comprender su aplicación práctica, pero para la práctica transformadora es fundamental contemplar a fondo argumentaciones científicas para llegar a realizar una verdadera política revolucionaria. ¿Qué sería de nosotros sin la comprensión, entendimiento, análisis e intervención en los procesos políticos y sociales? Nos quedaríamos en la superficie de los procesos,en los fenómenos, en el simplismo de la contradicción metafísica, en lo inmediato, básicamente, en el plano político, nos moveríamos permanentemente en los parámetros del oportunismo reformista (que asimila los valores absolutos burgueses y su ética humanista o del ‘sentido común’) o ‘izquierdista’ (que asume la dialéctica sólo como antagonismo absoluto, en una especie de metafísica maniquea). El entendimiento de la dialéctica materialista y la comprensión del proceso general de la materia, los estudios de Engels sobre el desarrollo de las ciencias, nos enseñan sobre bases objetivas la tendencia a la superación de lo caduco y la necesaria práctica social para la transformación revolucionaria. Observemos algunas cuestiones.
La inmutabilidad no existe. Los capitalistas y su ideología pueden reconocer que ha existido una evolución constante, pero en un momento determinado, coincidente el mismo con ‘su mercado’, ‘su libertad’ y ‘su democracia’, los procesos históricos llegaron a su parada definitiva, su sistema ‘perfecto’ se convirtió en inmutable. Con todos sus poderes en acción, así lo proclaman los capitalistas para eternizarse. A estos poderes se unieron voces intelectuales del campo de la ‘izquierda’, los cuales escribieron la esquela del imperialismo y bautizaron los nuevos tiempos como ‘superimperialismo’ o ‘imperio’, en cuyo seno la lucha de clases había desaparecido y sólo bastaba la humanización, un cambio de gobierno o la democracia de la multitud para llegar al paraíso terrenal. Las ciencias demuestran que el desarrollo del ser humano y, con él, el de las sociedades, es parte del desarrollo de la materia en permanente movimiento. Lo que nos quieren hacer ver como eterno e inmutable, la sociedad de explotación actual, es perecedera y sólo “la organización consciente de la producción social, en la que se produzca y distribuya con arreglo a un plan, podrá elevar a los hombres, en el campo de las relaciones sociales, sobre el resto del mundo animal”, librándose de la libre concurrencia, siendo este tipo de organización social “cada día más inexcusable y, al mismo tiempo, más posible”. Engels nos regala argumentos para demostrar que no hay nada inmutable, que la evolución, el cambio, la transformación son constantes con saltos cualitativos condicionados por la necesidad objetiva. Y como no hay nada eterno (las sociedades tienen un desarrollo histórico: devienen, se desarrollan y perecen por superación), tampoco lo es el sistema capitalista de explotación, ni existen los valores universales ni la conciencia inmutable.
Es importante la insistencia en analizar la contradicción entre ciencia y teología y la lucha entre el materialismo y el idealismo. Las masas trabajadoras necesitan deshacerse de los grilletes que representa lo ‘eterno inmaterial’ para explicar su situación, necesitan encontrar las respuestas en el mundo de los vivos, en la realidad, en las relaciones sociales para poder transformarlas.
¿La ciencia es la gran panacea? Tenemos que tener cuidado con esto y analizarlo de manera dialéctica. Las teorías científicas y sus interpretaciones no se separan de la ideología dominante, no pueden apartarse de forma radical del desarrollo social, ni tampoco del terreno de la lucha de ideas. La ciencia no es independiente sino que desarrolla teórica y prácticamente las necesidades de la clase dominante, aunque, a la vez, pone los cauces para la superación de la sociedad de clases y de la estrechez ideológica burguesa. Es así porque responde al estudio sobre la verdad objetiva de la materia. La ciencia y los científicos en general, en nuestra sociedad, no pueden quedarse fuera del predominio de la ideología dominante para la interpretación de los datos objetivos de cualquier investigación, pues deben dar respuesta a los intereses de la burguesía en el poder. Pero la misma burguesía no puede contener que los avances científicos y tecnológicos necesarios para la producción se vuelvan en su contra y posibiliten más y más su propia extinción como clase. Por ello, la ciencia, como parte del entramado de la superestructura, busca el mantenimiento y la reproducción social; pero, como elemento de la estructura social, da pasos fundamentales y argumentos necesarios para la revolución social.
Un ejemplo. A lo largo del siglo XIX, el médico Cesare Lombroso, tras una larga investigación empírica, llegó a la conclusión que la criminalidad se debía a tendencias de orden genético que se podían observar en ciertos rasgos fisionómicos. Esta era la causa de los delitos (además del clima, la alimentación, el alcoholismo,…), la sociedad de clases no tenía nada que ver en ellos. Pues bien, esta línea creó toda una escuela. Parecen cosas del pasado, pero no es así. Hace solamente unos pocos años se pudo conocer por la prensa que unos científicos neurólogos habían llegado a la conclusión de la posibilidad de que la ideología se heredase, llegando a manifestar que eran capaces de reconocer a un terrorista a través del estudio de su cerebro. Evidentemente no podemos menospreciar los grandes avances en cuanto al estudio del cerebro, pero interpretar los datos objetivos, amparados en un presunto materialismo, para tumbar las teorías revolucionarias que explican que la conciencia es generada por el ser social, significa plegarse totalmente a los intereses capitalistas y renunciar a la verdad. También hace unos años, otros sesudos científicos ‘demostraban’ que la homosexualidad se debía a un defecto genético en el cerebro. Aquello no era políticamente correcto, pero en una parte de las masas cuajó como cierto y todavía hoy podemos ver en muchos ambientes como se trata la homosexualidad como una enfermedad. Todavía se acercan más a Lombroso aquellas gentes de las ciencias que plantean como un hecho científico que la sociedad de clases no influye en la conciencia y en la adquisición de ideología, sino que esta tiene que ver con cuestiones físicas y así, con los ‘antisociales’, con los que no profesan los valores universales o los que no se pliegan a su impuesta ‘ciudadanía’, los capitalistas y sus amigos científicos se podrán decidir por la solución médico-química. Pero tal vez no tengan tanta suerte y en una o dos generaciones el virus de la ideología comunista pueda provocar una generalizada mutación genética y la inmensa mayoría adquiera el defecto mental del comunismo y esta enfermedad se convierta en lo ‘normal’.

¿CIENCIA SOBRENATURAL?

El tercer texto que os propongo es el capítulo titulado “Los naturalistas en el mundo de los espíritus”. El mismo título dice mucho de su contenido. Un nutrido grupo de científicos podría identificarse rápidamente. Estos, impregnados de concepciones de la ideología dominante, despreciando recoger su ciencia practicada en una concepción nueva del mundo, despreciando, tal cual manda la clase dominante, la dialéctica y el poder de transformación, se enredan en el empirismo y se precipitan en el pozo del más burdo idealismo, en el pensamiento falso regido por la superstición.
La superstición es uno de los legados implantados en la costumbre de las clases populares, principalmente, a través de la religión, que hace un gran servicio a la clase dominante para adormecer, embrutecer y hacer pasivos y conformistas a los trabajadores. Actúa como un muro de contención frente a la adquisición de conciencia de los intereses de clase. Los ‘salvajes’ daban explicación a los sueños y a lo incomprendido mediante espíritus errantes y dioses. Con las religiones oficiales se formaliza una doctrina basada en el miedo a lo eterno, en el miedo al pecado, en la sumisión y en la recompensa futura. Indudablemente a la burguesía le interesa el mantenimiento y la propagación de lo sobrenatural para conservar y reproducir constantemente las relaciones sociales de explotación. No es de extrañar que insistentemente nos metan en el cerebro, a través del poderoso medio de la televisión, series de multimillonaria producción, como “Perdidos”, “La Cúpula” o “Resurrección”, en las cuales nos muestran soluciones sobrenaturales a nuestra vida cotidiana.
Esta es una cuestión que está al orden del día y que los comunistas tendríamos que trabajar desde la base. Engels se refiere a ello cuando plantea que algunos científicos quieren dar una razón empírica al mundo de los espíritus, dando publicidad al mantenimiento de la ignorancia, del mismo modo que se hace desde la religión o el espiritismo. ‘Mi reino no es de este mundo’, decía, al parecer, Jesucristo. Rápidamente se propagó por todo el planeta “el reflejo fantástico de las cosas humanas en la cabeza del hombre”. Desde entonces, a las clases dominantes que se sucedieron en el poder les intereso mantener el engaño del mundo inmaterial, cifrado en el bienestar y la recompensa en aquel otro mundo. Por la sed que tenemos de una vida mejor, los explotados esperamos lo extraordinario. Pero sabemos que las necesidades vitales son de este mundo, los intereses de clase son de este mundo, al igual que la necesidad de la transformación revolucionaria de la sociedad, que únicamente los proletarios por nosotros mismos podremos lograrla. La solución a la explotación es de este mundo y ni dioses ni espíritus tienen cabida en el. Con la unidad de la clase obrera podremos acabar con la explotación y la sumisión ideológica y no con iglesias salvadoras, en el siglo XXI lo haremos y no en el ‘Cuarto milenio’. Decía Lenin que cambiar las costumbres es mucho más difícil que hacer revoluciones, pero el deber de los comunistas es trabajar desde lo cotidiano en todos los aspectos de la lucha de clases para que estas costumbres sean modificadas o sean el menor freno posible para avanzar hacia el objetivo político revolucionario.

EL TRABAJO COMO TRANSFORMACIÓN

El cuarto texto propuesto es “El papel del trabajo en el proceso de transformación del mono en hombre”. Es una verdadera joya del marxismo que hace una plasmación dialéctica del proceso de evolución del ser humano como hacedor de trabajo, como “la primera condición fundamental de toda la vida humana” y, también, como producto del mismo. Todo ello supeditado a la conclusión final de la necesidad actual del cambio social. De este texto podemos sacar muchos elementos de actualidad para la práctica, señalo algunos.
Un ejemplo. La ideología burguesa concibe el trabajo como generador de riqueza pero, además del trabajo productivo y el reproductivo, considera como el trabajo más elevado el que realizan los capitalistas, como parásitos, moviendo el capital en busca del rápido beneficio. Para los capitalistas la riqueza que nace del trabajo no es un elemento de transformación, sino que lo transmuta en beneficio económico individual y en dinero, para ello precisa de la explotación de los trabajadores. Por otro lado, exigen el trabajo al máximo de los obreros, incluso lo constitucionalizan llenándolo de dignidad y responsabilidad, pero como exclusiva obligación para quien y cuando les convenga, y no como un derecho, que se convierte en una aspiración sin contenido real. Los capitalistas persiguen solamente la ganancia inmediata a través de su parasitismo y a costa del trabajo de los proletarios.
Otro ejemplo. “El papel del trabajo…” nos da elementos para la divulgación de la relación inseparable del trabajo con la transformación, como elemento histórico y como necesidad de actualidad. El trabajo genera las bases para la transformación de la sociedad: extiende al proletariado y desarrolla las fuerzas productivas, así posibilita la generación de la necesidad del cambio de las relaciones sociales. Engels se adentra en el tema dando claves importantes de cómo la transformación social en beneficio colectivo precisa de una planificación consciente y la eliminación de los límites que impone el libre mercado y el parasitismo. La conjunción de trabajo y conciencia es la fuerza de la transformación social.
Un tercer ejemplo. Como nos abre los ojos para la lucha contra el oportunismo y la ideología pequeño-burguesa. Está muy de moda entre los círculos de la izquierda y en movimientos democráticos la petición de una renta básica ciudadana. Ya hace años, Izquierda Unida y Esquerra Republicana de Cataluña presentaron en el Parlamento una moción para crear una renta básica universal e incondicionada, o sea, todos los ciudadanos cobrarían una renta a costa del Estado, independientemente de su condición social (no estamos hablando en ningún momento de ‘salario social’ ni de prestación por desempleo indefinida). Alegaban la eliminación de la pobreza, la independencia de los trabajadores frente a los empresarios y la libertad y el derecho a no trabajar. Los partidos burgueses ponen el grito en el cielo ante esta propuesta, manifestando que es ‘insolidaria’ y que representa el ‘derecho a vivir a costa de quienes sí trabajan’. Realmente los burgueses tienen razón, pero algo esconden. Esta propuesta se corresponde con un sentimiento individualista pequeño-burgués (ideología que también influencia, de manera considerable en la actualidad, a otras capas de trabajadores) que razona su interés de universalizar el parasitismo. Pero lo que no dicen los representantes de los capitalistas es que la pequeña-burguesía quiere imitarles, quiere conseguir pasar la pasarela que les separa de la burguesía capitalista. De esta han aprendido y a ellos quieren parecerse, pues el derecho a ser un parásito en esta sociedad es exclusivo de los capitalistas. Tengamos en cuenta otra cosa que deberíamos pensar y analizar, ¿sería posible acometer esta propuesta sin la sobrexplotación de los trabajadores de los países dependientes, o sea, sin que España fuese un país imperialista? Ahí lo dejo.
Para finalizar con los ejemplos, el texto de Engels da una maravillosa lección sobre los principios fundamentales de una ecología comunista, sobre el trabajo transformador, su relación e influencia sobre la naturaleza, observando de forma perspicaz los intereses en este sentido de los capitalistas y de una futura sociedad socialista. Así manifiesta que el capitalismo es depredador en todos los sentidos cueste lo que cueste. Se preocupa exclusivamente de la ganancia inmediata sin hacerlo en absoluto sobre las consecuencias sociales y las consecuencias naturales de sus actos. Por el contrario, una nueva sociedad tendrá que cuidarse de mantener el equilibrio entre el trabajo transformador y la naturaleza. Los fundamentos aquí expresados no podremos olvidarlos cuando debamos estudiar y acometer, como práctica política, la conservación de la naturaleza.
Estos capítulos de “Dialéctica de la Naturaleza” pueden ser una importante e instructiva lectura para este verano. Siempre con un ánimo de encontrar el valor práctico para la lucha política revolucionaria que, según mi punto de vista, no podremos desarrollar en toda su expresión sin interiorizar la concepción del mundo marxista-leninista, sin practicar sobre esa base los análisis concretos cotidianos, el movimiento, las contradicciones, la estrategia y la táctica. ¡Cuánto nos hace falta a los comunistas el materialismo dialéctico!

Pepe Sánchez

Fuente original: http://trabajodemocratico.es/content/la-actualidad-de-dialéctica-de-la-naturaleza

viernes, 7 de agosto de 2015

Las mentiras del gobierno frenteamplista sobre el presupuesto educativo




En momentos en que el gobierno prepara sus lineamientos de cara al presupuesto 2015-2020 distintas noticias dan cuenta de la perspectiva con que encara el tema el gobierno del Frente Amplio.

El anuncio de la rebaja salarial que implicarán las nuevas pautas que maneja el poder ejecutivo para las negociaciones colectivas generó mucha bronca entre los trabajadores, y hasta los dirigentes sindicales oficialistas del PIT-CNT han tenido que llamar a un paro de 24 horas; poco tiempo después que estos mismos dirigentes invitaran al “compañero” presidente Tabaré Vázquez a inaugurar el congreso sindical.
Cuando las perspectivas económicas anuncian dificultades y crisis, las patronales y el propio gobierno se toman de estas señales para atacar directamente a los trabajadores e intentar que sean ellos los que paguen el costo de la crisis. El modelo de apertura económica y grandes negocios para los empresarios que promovió el FA desde su asunción ahora avanza directamente sobre las condiciones de vida de la mayoría de la población procurando bajar aún más los salarios en los próximos años al pretender que sean la variante de ajuste para que las cuentas cierren.
En este contexto los anuncios sobre el presupuesto educativo parecen ir por la misma línea
Primero fueron las declaraciones del director nacional de Educación Juan Pedro Mir el mes pasado, diciendo que el gobierno tenía previsto financiar parte del sistema nacional de cuidados ( el cuidado para niños de 0 a 3 años y la formación de las cuidadoras) con el 6% del PIB asignado a educación. Aunque fue desmentido a los pocos días, el anuncio pareció un tanteo de integrantes del gobierno para ver hasta donde podían llegar en los recortes presupuestales para la educación
Ahora hace pocos días la ministra de educación y cultura María Julia Muñoz anunció que el porcentaje que se destine a la enseñanza incluirá a la educación militar, policial, al Plan Ceibal y al Ibirapitá (tablets para los jubilados).
Es decir que en caso de llegar al 6% del PBI el presupuesto incluirá a sectores que claramente no tienen que ver con enseñanza dejando postergada otra vez a la educación.

Mientras el gobierno niega recursos a la educación pública financia cada vez más a la educación privada.

La noticia de que la fundación Impulso que gestiona el Liceo del mismo nombre recibió casi 6.000.000 de dólares de financiamiento privado revela el perverso mecanismo que sostiene el Frente Amplio desde el gobierno. En realidad esa plata no la ponen los empresarios sino el Estado que vía exoneraciones impositivas libera a las patronales de pagar impuestos y transfiere ese dinero a la educación privada.
El mecanismo es el siguiente: los empresarios pueden descontar hasta el 83% de lo que les corresponde pagar de impuestos al patrimonio (IPAT) y a la renta de las actividades económicas (IRAE) donándolo a emprendimientos educativos privados o públicos. El Estado exonera de esos impuestos a los privados y los transfiere de sus propias arcas. El caso del liceo Impulso es un buen ejemplo porque entonces de los 6.000.000 millones de dólares que recibió la Fundación casi 5.000.000 fueron puestos por el Estado, y a su vez los empresarios son los que quedan como benefactores.
Esto permite la intromisión empresarial en el financiamiento de la educación privada mientras el Estado resigna recursos que podrían ser destinados a la educación pública y los transfiere a privados.

Hernán Yanes

jueves, 6 de agosto de 2015

Envenenados por el cultivo en Uruguay





En la ciudad de Montevideo, Uruguay se siembran alimentos que son genéticamente modificados; el impacto socio ambiental por el uso de transgénicos se ha notado considerablemente.
Los ciudadanos que residen cerca de los cultivos se han visto afectados y argumentan que el mal uso de estas tecnologías genera consecuencias negativas sobre la salud humana entre otras.

Son demasiadas




Marcharon por 26 mujeres asesinadas en lo que va del año; Red contra la Violencia Doméstica reclama que se declare “emergencia nacional”.

La cifra aterra por sí sola y en contexto. 26 mujeres fueron asesinadas en lo que va del año por violencia de género. El número casi iguala a la totalidad de homicidios (28 casos) cometidos en 2014 por este motivo. Ayer, mujeres y varones salieron nuevamente a las calles capitalinas a hacer más visible algo que es imposible no ver y que, sin embargo, sigue solapado. Pasadas las 18.30, el grupo Feministas en Alerta y en las Calles hizo una nueva movilización, que se concentró en la plaza Independencia y marchó hasta la plaza Libertad, donde dibujaron a la última de las mujeres asesinadas, que murió prendida fuego en Paysandú el lunes 20. Por ella también se realizó, pasadas las 20.00, en la explanada de la Intendencia de Montevideo, La caída de las campanas, “una performance que vivencia lo ignorado en una sociedad que calla”, según la descripción de la convocatoria.
“Impacta el número, impacta el tipo de violencia”, dijo a la diaria Alicia Migliaro, vocera de la Coordinadora de Feminismos. Comentó que mientras preparaban esta alerta en otro departamento, en Canelones, otro hombre roció a su pareja con alcohol e intentaba prenderla fuego cuando llegó la Policía, pero que, pese a ser detenido, “quedó libre” (fue procesado sin prisión). En la proclama, el colectivo mencionó la crudeza de la violencia hacia las mujeres y pidió a los medios de comunicación que no desviaran el foco de atención, porque no se trata de un asunto de crónica roja y porque lo central no son los detalles laterales reproducidos -si tenían consumo problemático de drogas o las conexiones con el narcotráfico-, sino la violencia patriarcal. “Estos casos extremos de violencia tienen por detrás pequeñas violencias cotidianas que son difíciles de visualizar. A medida que vamos tolerando el acoso callejero, el acoso laboral hacia las mujeres, el maltrato en el noviazgo, la sexualización del cuerpo de la mujer en la televisión, nos vamos como anestesiando a esas pequeñas violencias y después, cuando aparecen estos casos extremos, nos parece que son casos aislados. No podemos ver el entretejido que hay detrás, y eso es lo que queremos poner de manifiesto con este tipo de acciones. Es un tema social, político”, subrayó.
La Coordinadora de Feminismos se movilizó también por la mujer trans asesinada hace dos semanas en Montevideo, pero no consensuó si incluirla en la lista de mujeres asesinadas (por eso el grupo contabiliza 25 feminicidios en lo que va del año). “Entre 2011 y 2015 hubo siete homicidios” de mujeres trans, comentó Marcela Pini a la diaria, y agregó que “las mujeres trans sufren una doble vulneración”. “Si tú ves la historia de cualquier mujer trans, es muy difícil que no haya transitado la prostitución, y la prostitución pone a la persona en una situación de vulnerabilidad mucho mayor, el comerciar con su cuerpo, porque es la única manera de sobrevivir que tienen. Es una doble victimización, una doble estigmatización”. Pini indicó que ese asesinato “es parte de la violencia de género que tenemos institucionalizada en Uruguay, en este sistema patriarcal, capitalista, que relega a las mujeres a un espacio de inferioridad en cuanto a los modos de producción”.

Situación de emergencia

Hace diez días, la Red Uruguaya contra la Violencia Doméstica y Sexual exhortó a los tres poderes del Estado a declarar la violencia doméstica como una emergencia nacional. En diálogo con la diaria, Teresa Herrera, coordinadora de la red, manifestó que el número de muertes que se cobra la violencia de género en Uruguay “es como un tsunami”. La red plantea “generar respuestas y programas prioritarios y presupuesto prioritario para implementar respuestas acordes a la magnitud y complejidad del problema”. Pide contar con una ley integral de violencia de género y generaciones, que el sistema de tobilleras electrónicas se extienda a todo el país, que se fortalezcan los servicios de atención a mujeres, instalar en cada departamento servicios de atención especializados para niños, niñas y adolescentes en situación de violencia, implementar una campaña nacional contra la violencia doméstica, juzgados especializados en todo el país, capacitar a operadores del sistema judicial, incluir el tema en la currícula de educación primaria, secundaria y terciaria.
Consultada por la diaria, Mariella Mazzotti, directora del Instituto Nacional de las Mujeres (Inmujeres), respondió que se suele declarar emergencia nacional a la respuesta que se despliega ante fenómenos climáticos, pero que tendría que conocer más de cerca cuál es el planteo de la Red Uruguaya contra la Violencia Doméstica y Sexual. “Si se están refiriendo a que en Uruguay la magnitud del problema de violencia doméstica es enorme, estamos completamente de acuerdo”, afirmó. Indicó que están trabajando junto con la red en el marco del Consejo Nacional Consultivo de Lucha Contra la Violencia Doméstica para lograr una ley integral “de prevención, protección, reparación y acceso a la Justicia”. En ese sentido, comentó que Inmujeres está trabajando en la elaboración de un anteproyecto de ley en consulta con organizaciones sociales y que el consejo está trabajando en la definición de un nuevo plan de lucha contra la violencia doméstica.
Respecto de las posibilidades de contar con un presupuesto acorde a la dimensión de la problemática, Mazzotti indicó que “los distintos organismos del Estado están previendo en su presupuesto quinquenal acciones vinculadas a la violencia basada en género”. Mencionó, por ejemplo, que el Ministerio del Interior “tiene pautado en los primeros años del quinquenio avanzar hacia todo el país” con las tobilleras electrónicas y que Inmujeres se propone “ampliar los servicios de atención a la violencia basada en género”, pero no quiere adelantar más detalles en tanto no termine de elaborarse la solicitud presupuestal.
Al tiempo que salen a la calle, las mujeres trabajan en diferentes planos. Lilián Celiberti, de Cotidiano Mujer, comentó que un conjunto de organizaciones sigue trabajando en el análisis del proyecto de Código Penal, una discusión que lanzó a fines de 2014. La crítica principal de los colectivos hacia el proyecto que los legisladores volverían a analizar en agosto es que “contiene visiones muy patriarcales y conservadoras” y no penaliza la explotación sexual. Los colectivos apuntan a incorporar en el código la figura de feminicidio, “no tanto para aumentar las penas, sino por prevención, para visibilizar la existencia de un problema que, si no estuviéramos en la plaza cada vez que muere una mujer, pasaría como una muerte más”. En relación con la movilización de Feministas en Alerta y en las Calles, opinó: “Esto demuestra la vigencia del patriarcado presente en las relaciones cotidianas entre hombres y mujeres. Es impresionante que a esta altura de la vida siga existiendo, pero es así, y la prueba está en las 26 mujeres asesinadas en manos de sus maridos, ex maridos”.

Amanda Muñoz

Paro general contra el TISA en Uruguay




Este jueves la central sindical uruguaya PIT-CNT realiza un paro general que tiene como uno de sus objetivos oponerse a la participación del país en la negociación del TISA, Acuerdo sobre el Comercio Internacional de Servicios, un tratado impulsado por EEUU y otros países desarrollados para desregular el mercado internacional de los servicios.

América Latina no decide en tratados comerciales con EEUU y UE, dice excanciller uruguayo

Los servicios incluyen una amplia gama de actividades vitales – transporte, comunicaciones, justicia, educación, salud, servicios públicos – y su regulación afecta todos los aspectos de la sociedad y la economía, como las finanzas.
Antonio Elias, secretario de Relaciones Internacionales del PIT-CNT, explicó en un foro de la Fundación Vivián Trías en Montevideo, que la central se opone a la participación en el TISA, no solo por el secretismo con el cual se ha manejado la negociación, sino porque “los objetivos son el libre acceso de las transnacionales a los mercados de servicios sin limitaciones de ningún tipo. Nosotros, los enanitos del sur, vamos a competir en igualdad de condiciones con las empresas transnacionales”, expresó, concluyendo que “este acuerdo reducirá la soberanía nacional y la democracia”.
Roberto Kreimerman, ex ministro de Industria y Energía de Uruguay, que se opuso a la participación en las negociaciones, explicó, en entrevista al semanario Brecha, que el acuerdo se negocia al margen de la Organización Mundial de Comercio (OMC), para responder a la nueva realidad mundial de las “cadenas de valor”, que nacen “a partir de la deslocalización industrial de los años ochenta en busca de mano de obra más barata en el sudeste asiático o en regiones de América Latina”.
“Con este tratado se busca disminuir los costos, ingresar incluso en las áreas más sensibles, disminuyendo la soberanía de regulación de los propios países”, brindando trato nacional a las empresas extranjeras en las licitaciones públicas y permitiendo que estas demanden directamente a los Estados.
“Tratar a los servicios públicos como mercancías destinadas al comercio crea un error conceptual fundamental acerca de los servicios públicos”, dice un estudio de la Internacional de Servicios Públicos (ISP), que agrupa a los sindicatos del sector.
El TISA “es un intento deliberado por privilegiar los beneficios de las empresas y países más ricos del mundo por encima de los que tienen mayores necesidades”, olvidando que los servicios públicos son para satisfacer “las necesidades sociales y económicas vitales –tales como la atención de la salud y la educación– de una manera asequible, universal y en función de las necesidades. Los servicios públicos existen porque los mercados no producirán estos resultados”, concluye.

Sputnik Mundo

Tabaré Vázquez enfrenta su primera huelga general




El presidente Tabaré Vázquez enfrenta el jueves la primera huelga general durante su gobierno convocada por la central obrera única de Uruguay en reclamo mejoras salariales y otras demandas. "En lugar de freno se necesita un impulso a cambios profundos", dijo Marcelo Abdala, coordinador del Plenario Intersindical de Trabajadores - Convención Nacional del Trabajo, en alusión a la impronta más conservadora del gobierno de Vázquez, que lleva 100 días en el poder, respecto de su antecesor José Mujica, ambos de la coalición de izquierda Frente Amplio. El paro se realiza bajo la consigna "para que los cambios no se detengan". En una entrevista divulgada en la página de internet de la central obrera, Abdala dijo que la huelga tiene como objetivo el reclamo de mejoras salariales, que el Estado promueva la creación de puestos de trabajo de calidad y que el presupuesto para la educación llegue a 6% del Producto Bruto Interno. También paran en rechazo a la adhesión de Uruguay al acuerdo internacional para el libre intercambio de servicios (TISA, según sus siglas en inglés). Según datos del Plenario, 40% de los asalariados gana menos de 15.000 pesos uruguayos, una cifra equivalente a unos 550 dólares mensuales. Abdala dijo que Uruguay comienza a padecer los síntomas de una desaceleración económica. "Para los trabajadores que están quedando desocupados la situación es grave", afirmó. El porcentaje de desempleados ha venido experimentando pequeñas subas en los últimos meses y alcanzó 7,3% en marzo cuando asumió Vázquez, última cifra oficial disponible. La mayoría de los sindicatos no trabajarán el jueves por cuatro horas pero los funcionarios de la salud pararán nueve horas y los gremios docentes lo harán todo el día. El paro coincide con la discusión en el parlamento del presupuesto quinquenal del que dependen en gran medida los ajustes de salarios de los funcionarios públicos. El ministro de Economía Danilo Astori, que fue vicepresidente durante el gobierno de Mujica, dijo en un consejo de ministros realizado en marzo que para elaborar el presupuesto el gobierno "se manejará con especial cautela" porque "no podemos ignorar el contexto internacional complicado en que se encuentra Uruguay".

El fallecimiento de Friedrich Engels




Reproducimos un texto de homenaje de Lenin ante el fallecimiento del gran pensador y militante revolucionario amigo y copartícipe de la obra teórico y práctica de Karl Marx.

¡Qué antorcha de la razón se ha apagado!
¡Qué gran corazón ha dejado de latir!
Nikolai Nekrásov

El 5 de agosto de 1895 falleció en Londres Friedrich Engels. Después de su amigo Karl Marx (…), Engels fue el más notable científico y maestro del proletariado contemporáneo de todo el mundo civilizado. Desde que el destino relacionó a Marx con Engels, la obra a la que ambos amigos consagraron su vida se convirtió en el fruto de su actividad común. (…) Marx y Engels fueron los primeros en demostrar que la clase obrera, con sus reivindicaciones, es un producto necesario del régimen económico actual quien crea y organiza inevitablemente al proletariado al mismo tiempo que la burguesía. Demostraron que la humanidad se verá liberada de las calamidades que la azotan actualmente, no por los esfuerzos bienintencionados de algunas nobles personalidades, sino por la lucha de clase del proletariado organizado.
Marx y Engels fueron los primeros en esclarecer en sus obras científicas que el socialismo no es una invención de soñadores, sino la meta final y el resultado inevitable del desarrollo de las fuerzas productivas dentro de la sociedad contemporánea. Toda la historia escrita hasta ahora es la historia de la lucha de clases, del cambio sucesivo en el dominio y en la victoria de una clase social sobre otra. Y esto continuará hasta que desaparezcan las bases de la lucha de clases y del dominio de clase: la propiedad privada y la producción social caótica. Los intereses del proletariado exigen que dichas bases sean destruidas, por lo que la lucha de clases consciente de los obreros organizados debe ser dirigida contra ellas. Y toda lucha de clases es una lucha política. (…) estos puntos de vista eran completamente nuevos. A la sazón había muchos hombres con talento o sin él, muchos honestos y otros no, que (…) no percibían el antagonismo existente entre los intereses de la burguesía y los del proletariado. (…) no admitían siquiera la idea de que los obreros actuasen como una fuerza social independiente. Por otra parte, hubo muchos soñadores, algunas veces geniales, que creían que bastaba convencer a los gobernantes y a las clases dominantes de la injusticia del régimen social existente para que resultara fácil implantar en el mundo la paz y el bienestar general. Soñaban con un socialismo sin lucha. (…) Contrariamente al miedo general ante el desarrollo del proletariado, Marx y Engels cifraban todas sus esperanzas en su continuo crecimiento. (…) Podrían expresarse en pocas palabras los servicios prestados por Marx y Engels a la clase obrera diciendo que le enseñaron a conocerse y a tomar conciencia de sí misma, y sustituyeron las quimeras por la ciencia. He ahí por qué el nombre y la vida de Engels deben ser conocidos por todo obrero (…).
Engels nació en 1820, en la ciudad de Barmen, provincia renana del reino de Prusia. Su padre era fabricante. En 1838, se vio obligado por motivos familiares, antes de terminar los estudios secundarios, a emplearse como dependiente en una casa de comercio de Bremen. Este trabajo no le impidió ocuparse de su capacitación científica y política. Cuando era todavía estudiante secundario, llegó a odiar la autocracia y la arbitrariedad de los funcionarios. El estudio de la filosofía lo llevó aún más lejos. En aquella época predominaba en la filosofía alemana la doctrina de Hegel, de la que Engels se hizo partidario. (…) La fe de Hegel en la razón humana y en los derechos de ésta, y la tesis fundamental de la filosofía hegeliana, según la cual existe en el mundo un constante proceso de cambio y desarrollo, condujeron a los discípulos del filósofo berlinés que no querían aceptar la realidad, a la idea de que la lucha contra esa realidad, la lucha contra la injusticia existente y el mal reinante procede también de la ley universal del desarrollo perpetuo. Si todo se desarrolla, si ciertas instituciones son remplazadas por otras, ¿por qué, entonces, deben perdurar eternamente el absolutismo del rey prusiano o del zar ruso, el enriquecimiento de una ínfima minoría a expensas de la inmensa mayoría, el dominio de la burguesía sobre el pueblo? La filosofía de Hegel hablaba del desarrollo del espíritu y de las ideas: era idealista. Del desarrollo del espíritu deducía el de la naturaleza, el del hombre y el de las relaciones entre los hombres en la sociedad. Marx y Engels conservaron la idea de Hegel sobre el perpetuo proceso de desarrollo, y rechazaron su preconcebida concepción idealista; el estudio de la vida real les mostró que el desarrollo del espíritu no explica el de la naturaleza, sino que por el contrario conviene explicar el espíritu a partir de la naturaleza, de la materia... Contrariamente a Hegel y otros hegelianos, Marx y Engels eran materialistas. Enfocaron el mundo y la humanidad desde el punto de vista materialista, y comprobaron que, así como todos los fenómenos de la naturaleza tienen causas materiales, así también el desarrollo de la sociedad humana está condicionado por el de fuerzas materiales, las fuerzas productivas. Del desarrollo de estas últimas dependen las relaciones que se establecen entre los hombres en el proceso de producción de los objetos necesarios para satisfacer sus necesidades. Y son dichas relaciones las que explican todos los fenómenos de la vida social, las aspiraciones del hombre, sus ideas y sus leyes. El desarrollo de las fuerzas productivas crea las relaciones sociales, que se basan en la propiedad privada; pero hoy vemos también cómo ese mismo desarrollo de las fuerzas productivas priva a la mayoría de toda propiedad para concentrarla en manos de una ínfima minoría. (…)
Estos sólo deben comprender cuál es la fuerza social que por su situación en la sociedad contemporánea está interesada en la realización del socialismo, e inculcar a esa fuerza la conciencia de sus intereses y de su misión histórica. Esta fuerza es el proletariado. Engels lo conoció en Inglaterra, en Manchester, centro de la industria inglesa, adonde se trasladó en 1842 para trabajar en una firma comercial de la que su padre era accionista. (…) no se limitó a permanecer en la oficina de la fábrica, sino que recorrió los sórdidos barrios en los que se albergaban los obreros y vio con sus propios ojos su miseria y sufrimientos. (…) Como fruto de sus observaciones y estudios apareció en 1845 su libro La situación de la clase obrera en Inglaterra. (…) fue el primero en afirmar que el proletariado no es sólo una clase que sufre, sino que la vergonzosa situación económica en que se encuentra lo impulsa inconteniblemente hacia adelante y lo obliga a luchar por su emancipación definitiva. Y el proletariado en lucha se ayudará a sí mismo. El movimiento político de la clase obrera llevará ineludiblemente a los trabajadores a darse cuenta de que no les queda otra salida que el socialismo. A su vez, éste sólo será una fuerza cuando se convierta en el objetivo de la lucha política de la clase obrera. (…)
Engels se hizo socialista solo en Inglaterra. En Manchester se puso en contacto con militantes del movimiento obrero inglés y empezó a colaborar en las publicaciones socialistas inglesas. En 1844, al pasar por París de regreso a Alemania, conoció a Marx, con quien ya mantenía correspondencia. En París (…) Marx también se hizo socialista. (…)
De 1845 a 1847 Engels vivió en Bruselas y en París, alternando los estudios científicos con las actividades prácticas entre los obreros alemanes residentes en dichas ciudades.
Allí Engels y Marx se relacionaron (…) a la “Liga de los Comunistas” que les encargó expusieran los principios fundamentales del socialismo elaborado por ellos. Así surgió el famoso Manifiesto del Partido Comunista de Marx y Engels, que apareció en 1848. Este librito vale por tomos enteros: inspira y anima, aún hoy, a todo el proletariado organizado y combatiente del mundo civilizado.
La revolución de 1848 (…) determinó que Marx y Engels regresaran a su patria. Allí en la Prusia renana, asumieron la dirección de la Nueva Gaceta Renana (…). Los dos amigos eran el alma de todas las aspiraciones democráticas revolucionarias de la Prusia renana (…) contra las fuerzas de la reacción. (…) éstas triunfaron. Nueva Gaceta Renana fue prohibida, y Marx (…) fue expulsado del país; Engels, participó en la insurrección armada del pueblo, combatió en tres batallas por la libertad, y una vez derrotados los insurgentes se refugió en Suiza, desde donde llegó a Londres.
También Marx fue a vivir a Londres; Engels no tardó en emplearse de nuevo (…). Hasta 1870 vivió en Manchester y Marx en Londres, lo cual no les impidió estar en estrecho contacto (…) intercambiaban sus opiniones y conocimientos, y continuaban elaborando en común el socialismo científico. En 1870, Engels se trasladó a Londres y hasta 1883, año en que murió Marx, continuaron esa vida intelectual compartida, plena de intenso trabajo. Como fruto de la misma surgió, por parte de Marx, El Capital, la obra más grandiosa de nuestro siglo sobre economía política, y por parte de Engels, toda una serie de obras más o menos extensas. (…) De estos trabajos (…), El origen de la familia, la propiedad privada y el Estado, Ludwig Feuerbach, (…) sus magníficos artículos sobre el problema de la vivienda, y finalmente, dos artículos, cortos pero muy valiosos, sobre el desarrollo económico de Rusia.
Marx murió sin terminar en forma definitiva su grandiosa obra sobre el capital. Sin embargo, estaba concluida en borrador (…). Engels emprendió la ardua tarea de redactar y publicar los tomos II y III. (…) le exigieron muchísimo trabajo. (…) “Al lado de Marx –escribió a un viejo amigo suyo– siempre toqué el segundo violín”. Su afecto por Marx mientras vivió y su veneración a la memoria del amigo desaparecido fueron infinitos. Este luchador austero y pensador profundo, tenía una gran sensibilidad.
Durante su exilio (…) se dedicaron no sólo a la labor científica. Marx fundó en 1864 la “Asociación Internacional de los Trabajadores” (…). También Engels participó activamente en sus tareas. (…) Después de la muerte de Marx, Engels siguió siendo el consejero y dirigente de los socialistas europeos. A él acudían (…) tanto los socialistas alemanes, cuyas fuerzas iban en constante y rápido aumento, a pesar de las persecuciones gubernamentales, como los representantes de países atrasados. (…) Todos ellos aprovechaban el riquísimo tesoro de conocimientos y experiencias del viejo Engels. (…) Con su muerte los revolucionarios rusos han perdido al mejor de sus amigos.

¡Memoria eterna a Federico Engels, gran luchador y maestro del proletariado!

V. I. Lenin

miércoles, 5 de agosto de 2015

China: ¿Qué hay detrás del derrumbe bursátil?




La reciente conmoción del Mercado de Valores generó un desbarranque de las acciones del 35% en un mes, incluyendo la peor caída en un día desde el año 2007. Representa el primer traspié importante que enfrenta el capitalismo chino luego del estallido de la crisis de 2008 y bajo la nueva administración Xi Jinping, colocando al desnudo las grandes disyuntivas de su economía. Aunque las causas inmediatas que dispararon el derrumbe continúan siendo objeto de especulaciones múltiples, la intentona del gobierno durante el mes de junio de frenar el endeudamiento de las empresas y limitar el apalancamiento de los bancos, se encuentra entre los determinantes centrales. Esta tentativa –fallida por ahora- es expresión de contradicciones agudas que involucran tanto los límites del lugar de China en el mundo en cuánto fuente de atracción de capitales, como el agotamiento del “modelo exportador” mancomunado y su dificultosa necesidad de incorporarse al mercado financiero internacional. Todas determinaciones asociadas, en última instancia, al interrogante sobre la capacidad china de continuar actuando como factor de contención de la crisis económica mundial, así como sobre la viabilidad de su tortuosa tentativa en pos de consolidar los rasgos imperialistas que la caracterizan.

Shanghai y Shenzhen

En el curso del último año los dos grandes índices bursátiles chinos –correspondientes a las ciudades de Shanghai y Shenzhen-, acumularon un crecimiento vertiginoso equivalente al 150% y muchos adquirientes de títulos habrían tomado dinero prestado colocando esas mismas acciones como garantía. A pesar de las caídas recientes, aún las acciones se encuentran, en promedio, cerca de un 75% por encima de los valores que marcaban hace un año. Es cierto que el mercado bursátil todavía ocupa un lugar marginal en la economía china. Los mercados accionarios del país mueven un monto equivalente a aproximadamente un tercio del Producto Bruto Interno, en comparación con más del 100% en los países centrales. Si por un lado estos factores acotan la posibilidad de que la bolsa arrastre al conjunto de la economía china, por el otro, la existencia de un gran sector bancario no regulado –denominado “Banca en las sombras”-, hace pensar que una ruptura de la cadena de pagos en el ámbito bursátil no estaría exenta de desatar una oleada de corridas bancarias, precipitando una crisis de la economía.

Fundamentos tras un boom

Los motivos del incremento acelerado de la bolsa china durante el último año, están asociados a múltiples factores de entre los que resaltamos a continuación los más significativos. En primer lugar, China actuó desde su entrada a la Organización Mundial del Comercio (OMC) en el año 2001, como fuente privilegiada de acumulación del capital proveniente de procesos de deslocalización que se desarrollaban en países centrales, en particular, Estados Unidos. Luego de la crisis de 2008 y tras el gigantesco plan de estímulos fiscales del gobierno, la economía china logró retomar una alta senda de crecimiento que a partir del año 2010 la convirtió en clara contratendencia a la Gran Recesión desatada en la arena internacional. Durante el período siguiente y a la vez que China se convertía en la segunda economía mundial, comenzaba a sufrir los efectos combinados de una tendencia interna a la sobreacumulación de capitales –con una inversión cercana al 50% del PBI y reducción de la rentabilidad- y los límites que el estancamiento de la economía mundial imponía a su “modelo exportador”. Estos factores constituyeron el punto de partida del intento de la burocracia gobernante de efectuar un giro hacia un “modelo” que permitiera incrementar el consumo interno, incentivar la exportación de capitales y una mayor internacionalización de su moneda, el yuan, a fin de participar con mayor agresividad sobre el resto del mundo y en el llamado “mercado de capitales”. Si el proceso de menor crecimiento –o enfriamiento- de la economía china es una consecuencia lógica, derivada de los límites a la continuidad del “modelo exportador”, el ritmo de ese enfriamiento depende estrechamente de la capacidad del país de llevar a cabo las transformaciones mencionadas. Transformaciones cuyo éxito conjunto se asocia en última instancia, a la posibilidad/imposibilidad de China de reafirmar sus crecientes rasgos imperialistas. Hasta el momento, el estado de avance de los tres elementos señalados más arriba resulta contradictorio y no logra suplir la brecha abierta por los límites a la continuidad del “modelo” anterior. La resultante es una compleja trama en la cual si el crecimiento de la economía no cae abruptamente, tampoco la transformación lograda es suficiente para mantener el nivel de incremento esperado por el gobierno. Esta contradicción explica tanto el desarrollo de la burbuja inmobiliaria de los años anteriores como la reciente burbuja bursátil.

Burbujas

El estímulo de distintas “burbujas” por parte del gobierno –de una manera no muy distinta a la occidental- es una respuesta a los límites de las trasformaciones señaladas. Persigue generar tanto un espacio para la “valorización” de capitales que no encuentran lugar para la inversión como la creación de demanda a través del estímulo del crédito. No casualmente el crecimiento de la burbuja bursátil del último año, se produjo a la par de la retracción del sector inmobiliario. Ambos procesos se encuentran en la base del incremento de la deuda y el crecimiento de la banca no regulada que desde el 2008 hasta la actualidad pasó a representar un tercio del total de las instituciones bancarias. Pero el ascenso desenfrenado del mercado bursátil desencadenó un panorama contradictorio para la administración Xi Jingping. Las tensiones que se estaban acumulando en la economía condujeron al gobierno a intentar frenar el endeudamiento de las empresas e intervenir para limitar el apalancamiento de los bancos. El resultado, sin embargo, fue catastrófico con el conocido derrumbe bursátil que llevó al gobierno a revertir su accionar inicial retomando las medidas de intervención estatal a fin de sostener el precio de las acciones. Amén de que aún no está claro en qué grado el accionar gubernamental podrá frenar el derrape, el acontecimiento puso de manifiesto una sucesión de contrariedades.

Efecto amplificador

El accionar del gobierno frente a la caída de la bolsa desnudó cuestiones estructurales que tienen que ver con las dificultades de China para liberalizar su moneda y sus “mercados de capitales”. Por un lado el país no puede liberalizar completamente el yuan ni los movimientos de sus mercados de capitales y bursátiles, porque eso lo convertiría en presa de los movimientos especulativos –y no especulativos- del capital extranjero haciéndolo perder el control de su moneda. Pero por otro lado, si China quiere lograr mayor injerencia mundial debe aceptar “las reglas” del mercado de capitales. Con esta contradicción juegan Estados Unidos y el FMI que la presionan para que liberalice el yuan mientras le impiden el ingreso a la canasta de monedas que integra los Derechos Especiales de Giro.
En conclusión, detrás de los movimientos bursátiles, se esconden fundamentalmente dos complejas cuestiones. Por un lado un crecimiento del PBI moderadamente –al menos por ahora- inferior al esperado, que expresa el resultado contradictorio de los intentos desarrollados hasta el presente por el gobierno en el camino de modificar el estatus de la economía china. En el contexto internacional el derrape bursátil amplificó un factor -en escena desde hace tiempo- como la caída del precio del petróleo, el mineral de hierro, el cobre, el aluminio y otras materias primas cuyas cotizaciones se encuentran en baja no sólo por el menor crecimiento chino sino también, y muy especialmente, por la revaluación del dólar y la amenaza norteamericana de elevar las tasas de interés. Por otra parte, los movimientos espasmódicos que el gobierno efectuó con la Bolsa dejan ver que tras el velo bursátil se oculta la cuestión de la liberalización del yuan y los mercados de capitales, una de las mayores contradicciones y peligros que enfrentará el gobierno chino en el período próximo.

Paula Bach

martes, 4 de agosto de 2015

Puerto Rico: La isla del (des)encanto




Quienes visitan Puerto Rico comprenden por qué la llaman la isla del encanto. Lo palpan en el aire, en la luz, en el paisaje y también en la gente que la habita. Algo muy diferente provoca la dramática situación que vive su pueblo. Porque los puertorriqueños nunca han sido dueños de ese entorno maravilloso ni tampoco de su destino, amarrados bajo el dominio colonial, primero de España y durante los últimos 117 años de Estados Unidos.
Washington trató de engañar al mundo disfrazando la colonia con el embeleco de un imaginario Estado libre asociado (ELA), que promovía como una vitrina del Caribe de las bienandanzas que la tutela norteña ofrecía generosamente. La experiencia para los boricuas fue bien diferente. Sus consecuencias sociales, políticas y económicas han encontrado siempre la resistencia popular, muchas veces desconocida fuera de la isla.
Tras recorrer un largo camino el tema llega hoy a una coyuntura definitoria. El ELA fue rechazado por la mayoría absoluta del pueblo puertorriqueño en el plebiscito efectuado allí en noviembre de 2012, que las autoridades estadunidenses ignoran hasta ahora.
En los últimos años la situación se ha complicado, hasta el extremo de que el país no puede pagar sus deudas, la economía continúa decreciendo y urge encontrar una salida a la grave crisis financiera. La asamblea legislativa local aprobó una ley enfilada a buscar una solución, olvidando que ni ella ni ninguna otra institución del ELA posee capacidad soberana.
Quienes verdaderamente mandan allá se lo recordaron. El 6 de julio de 2015 la Corte Federal de Apelaciones del primer circuito, ubicada en Boston, Massachusetts, que es la máxima instancia judicial para Puerto Rico, determinó la inconstitucionalidad de esa ley y la anuló subrayando, argumento irrefutable, que es el Congreso federal estadunidense el que tiene plenas facultades sobre ese país y no la asamblea insular.
Hay que agradecer a los jueces del mentado tribunal haber puesto el dedo en la llaga aunque, en rigor, repitieron lo que ya se sabía y lo han sufrido los boricuas por más de un siglo. Sólo que el recordatorio no llega en un momento cualquiera.
El estatus colonial fue rechazado categóricamente por la población y ahora se comprueba igualmente que el modelo económico ha fracasado, ya no es viable y quienes lo administran no tienen capacidad legal para enfrentar el desastre. La quiebra de su economía es consecuencia directa del sometimiento a Estados Unidos y cualquier medida, en las condiciones actuales, estaría exclusivamente en manos del gobierno federal.
La alcaldesa de San Juan, Carmen Yulin Cruz, se refirió el 15 de julio a los problemas que afectan a Puerto Rico y de los que el gobierno federal evade su responsabilidad y se abstiene de tomar decisión. “Su falta de acción en cuanto a las herramientas que nos prohíbe tener y nos niegan, como es la quiebra, lo demuestran… son una serie de instancias en las que Estados Unidos continuamente nos ha faltado el respeto como nación.”
Esa actitud, junto con la negativa de excarcelar a Óscar López Rivera, hace afirmar a Carmen Yulin que el estatus de Puerto Rico es insostenible y el país tiene que decir basta ya.
Por mucho tiempo la propaganda estadunidense se empeñó en presentar a Puerto Rico como un modelo para el resto de América Latina, con su economía supuestamente floreciente en un país libre, feliz y pacífico.
Ocultaba el verdadero rostro del ELA: la destrucción de la economía autóctona, el dominio absoluto de las corporaciones yanquis, el desempleo generalizado, la emigración masiva, el grave deterioro del medio ambiente y la persecución al movimiento patriótico, víctima del acoso y el espionaje del FBI y de otras incontables acciones hostiles, incluyendo asesinatos que han conmovido al país pero siguen totalmente impunes.
Hace ya más de 10 años que ese modelo entró en la crisis que ahora alcanza titulares en la gran prensa. Desde entonces, la economía se estanca o retrocede. Luego de saquear sus recursos, no pocos inversionistas se han retirado de la isla; el déficit fiscal no dejó de crecer, y más de la mitad de la población se ha visto forzada a emigrar: quedan en la isla unos 3.7 millones y su diáspora en Estados Unidos se acerca ya a 5 millones, según el censo oficial más reciente.
El pueblo, por su parte, ha librado una lucha admirable. Cuando por todas partes avanzaba la ola neoliberal, en Puerto Rico las masas trabajadoras impedían la privatización de servicios públicos esenciales. Lograron con su lucha sacar al ejército invasor de Vieques y de otras bases militares; fueron sus estudiantes los primeros que tomaron las universidades y las calles exigiendo que la educación no fuera presa del lucro; soportando la represión que nunca ha cesado y enfrentando al imperio más poderoso, dieron su voto, en noviembre de 2012, rechazando de modo aplastante al régimen colonial.
Ahora, mientras los políticos discuten y los grandes emporios mediáticos descubren que Puerto Rico existe, decenas de miles de boricuas más se van, escapan del falaz encanto. No van hacia el paraíso. Los esperan, como siempre, la pobreza y la miseria, pero también la discriminación, el odio racial y el desprecio en los arrabales de New York y Chicago, en las granjas de Florida y en otras partes. Su partida es la prueba irrefutable: la vitrina se cae en pedazos.

Ricardo Alarcón de Quesada. Escritor, doctor en filosofía y letras y político cubano. Entre 1993 y 2013 fue presidente de la Asamblea Nacional del Poder Popular de Cuba, máximo órgano legislativo del país.

lunes, 3 de agosto de 2015

Norman Bethune: una vida dedicada a la lucha contra el fascismo




Norman Bethune es una de las personalidades canadienses más atrayentes y significativas de la primera mitad del siglo pasado. A pesar de ello, su obra, su pensamiento y su entrega por la causa de los oprimidos, no le ha valido mas que ser sistemáticamente silenciado y por lo tanto desconocido por la mayoría de sus conciudadanos.
Digo esto no por extrañeza sino para confirmar la lógica de los aparatos ideológicos del Estado burgués. Los historiadores orgánicos a la agenda del establishment y todo el andamiaje cultural y político que hace a la construcción de la historiografía canadiense nunca podrían destacar a Bethune como lo que fue, un humanista de la causa más justa, la causa del pueblo trabajador.
Bethune nació en 1890 en un pueblecito de la provincia de O­ntario llamado Gravenhurst.
Desde su temprana juventud sintió el llamado a compartir la rudeza de la vida de los trabajadores y es así que en 1911 abandona temporalmente sus estudios de medicina en Toronto y se alista como maestro-trabajador voluntario en las zonas de mayor explotación laboral, las áreas mineras y forestales del norte de o­ntario. Su misión, enseñar el idioma Inglés a los trabajadores inmigrantes y a los canadienses analfabetas.
Despuntada la Primera Guerra Mundial y seguramente con una buena dosis de chauvinismo se enrola como enfermero de una ambulancia en el frente francés. Es herido de cierta gravedad y convalece por tres meses en Inglaterra, luego de lo cual retorna a Canadá donde se diploma de médico en 1916.
Se alista en la Royal Navy en 1917 y desarrolla su trabajo de cirujano con el grado de Teniente.
Con su flamante esposa Frances Penny y luego de un aventurero recorrido por Europa, se transladan a Detroit, Estados Unidos, donde Bethune por su continuo trabajo médico en favor de los más humildes contrae la tuberculosis, enfermedad que esquilma a la clase trabajadora industrial en el neurálgico centro del capitalismo estadounidense.
Salva su vida gracias a su insistencia de aplicarse el tratamiento llamado pneumotorax y se translada a Montreal donde junto al Dr. Edward William Archibald se especializa en cirugía toráxica y desarrolla y modifica más de una docena de instrumentos quirúrgicos, uno de los cuales sigue actualmente en uso, la Pinza Bethune.
A pesar de sus adelantos en el área de la cirugía toráxica, Bethune se da cuenta de las limitaciones sociales de su práctica y centra su atención en los aspectos socio-económicos de lo que se conoce como enfermedad. Durante los años de la “Gran depresión” brinda atención gratuita a miles de pacientes sin recursos y a su vez reta a sus colegas y al establecimiento médico de Montral, como al
Gobierno canadiense a realizar reformas radicales en el servicio de salud.
Es uno de los primeros en proponer la medicina socializada y funda el Grupo de de la Seguridad Sanitaria del Pueblo en Montreal.
En 1935 viaja a la Unión Sovietica y se afilia al Partido Comunista de Canadá. El comienzo de la Guerra Civil Española afirma sus posiciones revolucionarias.
Bethune acepta la invitación del Comité de Ayuda para la España Democrática y dirige la Unidad Médica Canadiense en Madrid. Se une a la Brigada Internacionalista Canadiense Mackenzie-Papineau, compuesta por revolucionarios comunistas, socialistas y anarquistas de su país.
Una muerte frecuente en el campo de batalla era la causada por la pérdida de sangre. Bethune concibe la idea de administrar transfusiones de sangre en el mismo lugar de la contienda. Desarrolla la primer unidad móvil de transfusiones, la cual suplía elementos para sanar 500 heridas y medicinas y equipos para realizar 100 cirugías. Bethune también crea el servicio de recolección de sangre donada y su translado al campo de batalla, lo que resultó en innumerables vidas salvadas. Lo que Bethune realizó en España con su unidad de medicina móvil fue lo que posteriormente se desarrolló como el Hospital Quirúrgico Móvil del Ejército o MASH (en sus siglas en Inglés).
Bethune regresa a Canadá en 1937 con la intención de ofrecer una serie de conferencias sobre la lucha antifascista en España, realizar colectas de dinero para la causa republicana y alistar voluntarios.
En 1938 Bethune viaja a China, se une a las fuerzas comunistas lideradas por Mao Zedong en su lucha contra los invasores japoneses durante la Segunda Guerra Chino-Japonesa.
En China Bethune desarrolla una labor incansable en el mejoramientro de la operación quirúrgica de emergencia en el campo de batalla, establece un entrenamiento médico a doctores y enfermeras e impone un tratamiento igualitario para los combatientes chinos como japoneses.
Bethune muere el 12 de noviembre de 1939, a los 49 años de edad, a consecuencia de una grave infección en su sistema sanguineo, producida por un corte en medio de una cirugía.
Bethune logró reconocimiento internacional cuando el líder chino Mao Zedong publicó su ensayo “En memoria de Norman Bethune”, el cual documentó los últimos meses del médico y revolucionario canadiense en China.
"Todos nosotros debemos aprender de su espíritu de absoluta determinación. Con ese espíritu todos podemos ayudarnos unos a otros. La habilidad de una persona puede ser mayor o menor, pero si él o ella tiene ese espíritu, él o ella es desde ya de una mente noble y pura, una persona de integridad moral y por encima de intereses vulgares, una persona de gran valor para el pueblo”, escribió Mao sobre Norman Bethune.
Bethune es uno de los pocos occidentales a los que se les ha honrado en China con monumentos y estatuas. Bethune está enterrado en el Cementerio de los Mártires Revolucionarios en Shijiazhuang, provincia de Hebei.
También en China Bethune es honrado en la Universidad de Ciencias Médicas Norman Bethune, en el Colegio de Medicina, en el Colegio de Medicina Militar, en el Colegio de Medicina Especializada y en el Hospital Internacional de Paz, todos los cuales llevan su nombre.
En Canadá, luego del reconocimiento chino, no se lo pudo ocultar por más tiempo. Su casa paterna en Gravenhurst se convirtió en museo y en Montreal fue construida una plaza pública con su nombre y una estatua en su honor, localizada en las cercanías de la transitada estación del Metro Guy-Concordia.
En España, la ciudad de Málaga inauguró en el 2006 el “Paseo de los Canadienses” en su memoria. Esta avenida que corre paralela al Mediterraneo y en dirección de Almería, paga tributo a la acción solidaria del Dr. Norman Bethune y sus colegas, quienes ayudaron a la población de Málaga bajo el bombardeo fascista, durante la Guerra Civil Española.
El último noviembre se cumplió el aniversario 70 de la desaparición física de Bethune, aunque su ejemplo, su obra internacionalista, su consistencia ideológica están lejos de languidecer. Hoy, más que nunca, Bethune vive en las Brigadas Médicas cubanas que se esparcen por el mundo con el ideal de la solidaridad internacional.

Erasmo Magoulas