domingo, 12 de abril de 2015

Namibia y Cuba: 25 años después




Queridas compañeras
Queridos compañeros;

Hace un cuarto de siglo, un 21 de marzo, fue uno de los días más felices de mi vida.
¡Que emoción aquella, ver al Presidente de Sudáfrica De Kler, hacer descender del mástil la odiosa bandera del régimen del Apartheid y a Sam Nujoma izar el pendón de la Namibia independiente, guiada por la SWAPO, la aguerrida organización que encabezó la heroica lucha de su pueblo por la libertad!
Compartimos la emoción cubana con el Comandante de la Revolución Juan Almeida Bosque, Presidente de nuestra delegación, integrada también por el General Leopoldo Cintra Frías, el victorioso jefe de las tropas cubanas que junto a las angolanas y de la SWAPO derrotaron en Cuito Cuanavale, T´ Chipa, y Calueque a las huestes racistas de Pretoria.
La identificación y la confianza mutua entre Cuba y la SWAPO era tal, que nuestro embajador en la naciente república, Ángel Dalmau presentó sus cartas credenciales horas antes de la ceremonia de las banderas, que marcaban el surgimiento de la República de Namibia.
Por cierto, nuestro actual embajador en Namibia, Giraldo Mazola, integró también aquella delegación.
Por si fuera poca la emoción de aquel día victorioso, pudimos abrazar a Nelson Mandela, apenas a un mes de ser liberado de su larga y cruel condena, quien asistió jubiloso al inolvidable acontecimiento.
El pasado viernes 27, nuestra televisión ofreció el reportaje fílmico de Estela Bravo, “La última colonia” que recoge las hermosas palabras que nos expresó Mandela sobre el rol decisivo de las tropas cubanas en la derrota de los invasores racistas, cuyo alcance político conduciría al fin del Apartheid en Sudáfrica:
“Cuito Cuanavale marca el viraje en la lucha por librar al continente y a nuestro país del azote del Apartheid.
“Yo y mis colegas estuvimos en prisión por casi 30 años y ese periodo nos pareció extraordinariamente corto porque sabíamos que teníamos amigos firmes en casi todas las partes del mundo y uno de esos amigos, que ha sido muy consistente y cuya voz ha sido muy clara, ha sido el compañero Fidel Castro.
“Nunca hemos dudado de que en él y en Cuba tenemos a un amigo en que el que podemos confiar.
“Desde el punto de vista del tamaño y la cantidad de población, Cuba es un país pequeño, pero tiene un gran impacto en los asuntos internacionales, similar al de las grandes potencias.
“Y Cuba ha demostrado que no importa el tamaño del país, sino de su política y del calibre de sus líderes: es lo importante.
“Nos hemos beneficiado tremendamente de las enseñanzas de la Revolución Cubana y con lo que Cuba está haciendo, especialmente en África. Nosotros, en esta parte del continente quedamos muy impresionados con el papel que jugó Cuba en la liberación de Angola.
“El mundo entero, Sudáfrica en particular, no olvidarán la lección de Cuito Cuanavale, porque fue el punto de viraje de la situación militar en la región.
“También creemos que la independencia de Namibia habría sido muy difícil de alcanzar si Cuba no hubiera actuado tan valiente y decididamente en Angola.
“Por tanto, estamos en deuda con Cuba.
“Quisiéramos agradecer al compañero Fidel Castro y al pueblo de Cuba por el apoyo que nos han brindado”.

Compañeras y compañeros:

Pensando en Namibia, tan poco olvido un día muy triste. El 4 de mayo de 1978, después de asesinar a más 650 niños, mujeres y ancianos, los paracaidistas sudafricanos huyeron, eludiendo el combate con las tropas cubanas que desde Chamutete se abrieron paso hacia el campamento de refugiados namibios en Cassinga al costo de 16 compatriotas muertos y 76 heridos por el fuego de la aviación sudafricana y las minas sembradas en la ruta por el cobarde enemigo.
La llegada de los valientes combatientes de nuestro Regimiento, basado en Chamutete, interrumpió la labor genocida de los racistas, salvando la vida de más de 350 refugiados heridos graves y de los centenares indefensos namibios que habían escapado al bosque colindante.
Miles de niños namibios, incluyendo un centenar de ellos sobrevivientes de Cassinga, fueron traídos a Cuba para ocupar las escuelas edificadas para ellos en la Isla de la Juventud, junto a los jóvenes de Angola, Mozambique, Etiopía, Sudáfrica, Zimbabwe , Yemen del Sur , Frente Polisario, Nicaragua, y otros países. Escuelas, al decir de Nyerere, que hicieron de la Isla de la Juventud, el sitio más bello bajo el sol.
En el momento de la aplicación de la Resolución 435 para la independencia de Namibia, que convocaba a elecciones para escoger a los gobernantes del nuevo estado, todos los becarios namibios en Cuba que tenían edad electoral marcharon a su país y constituyeron una vanguardia -gente joven, con educación política y elevado nivel cultural- decisiva en el triunfo de la SWAPO en los comicios realizados.
Es preciso recordar que el gobierno racista sudafricano se oponía a la aplicación de la Resolución 435.
Mas se vio forzado a aceptarla como resultado de las Negociaciones Cuatripartitas: Angola y Cuba, Sudáfrica y Estados Unidos como “mediador” y amigo de los racistas.
En la primera de estas reuniones cuatripatitas, efectuada en Londres, a principios de mayo de 1988, el Comandante en Jefe Fidel Castro, en presencia de Raúl, me instruyó: “Cuando tomes la palabra, pregunta directamente a los sudafricanos si están de acuerdo con la aplicación inmediata de la Resolución 435. Si dicen que no, te levantas, das por terminada la reunión y abandonas la sala”.
Los sudafricanos estaban obligados aceptar la aplicación de la Resolución 435 pues era condición Sine Qua Non para el inicio de la retirada de las tropas cubanas de Angola,
En el actual mes que finaliza, hace unos diez días, la delegación cubana presidida por Miguel Díaz-Canel, Primer Vicepresidente de los Consejos de Estado y de Ministros, participó en los actos de Windhoek por el 25 Aniversario de la Independencia de Namibia y la toma de posesión del nuevo Presidente de la República Hage Geingob.
Es de destacar que en el discurso de toma de posesión del tercer presidente namibio, (luego de Nujoma y Pohamba), Hage Geingob hiciera referencia a Cuba, como el pueblo hermano que vertió la sangre de sus hijos por la independencia de su país.
Así es. La hermandad entre Cuba y Namibia es indestructible.

PATRIA O MUERTE,

VENCEREMOS

Jorge Risquet Valdés

*Casa de la Amistad, 31 de marzo del 2015

Declaración Final Cumbre de los Pueblos 2015.




América Latina, una patria para todos, en paz, solidaria y con justicia social.

Cumbre de los Pueblos 2015 en el Paraninfo de la Universidad de Panamá.

sábado, 11 de abril de 2015

Estudiando «El Capital» con el Che Guevara - Entrevista a Orlando Borrego.




SINOPSIS: Estudiando El Capital de Marx con el Che Guevara.¿Cómo pensaba el Che la transición al socialismo? ¿Cuáles fueron sus estudios marxistas? ¿Qué pensaba el Che de la autogestión financiera? ¿Qué es el Sistema Presupuestario de Financiamiento (SPF)? ¿Cómo caracterizaba Ernesto Che Guevara a Keynes? Mercado, autogestión y planificación en la transición socialista. Ética comunista y nueva subjetividad: la batalla por la cultura y la conciencia. La lucha contra el imperialismo y el capitalismo, la explotación y la alienación. Recomendamos leer en: www.amauta.lahaine.org y en otros sitios de la web la entrevista (escrita) a Orlando Borrego “Che Guevara lector de El Capital”.

Marx en su (Tercer) Mundo. Entrevista a Nestor Kohan. ICAIC (Julio Guanche - Cuba).




Marx en su (Tercer) Mundo. Entrevista a Nestor Kohan. Instituto Cubano de Arte e Industria Cinematográficos ICAIC (realizada por el escritor Julio Cesar Guanche - La Habana, Cuba). Videoteca contracorriente.

25 verdades sobre el disidente cubano Manuel Cuesta Morúa




El opositor cubano participa en la Cumbre de las Américas los días 10 y 11 de abril de 2015 en Panamá y llevará la palabra de Washington, su principal patrocinador.

1. Nacido en 1962, Manuel Cuesta Morúa es un opositor cubano, fundador, entre otros, del Partido Arco Progresista de Cuba. También es coordinador de la Plataforma “Nuevo País”, que agrupa a una parte de la disidencia.

2. Favorable a un cambio de sistema en Cuba, Cuesta Morúa, quien no obstante militó en la Unión de Jóvenes Comunistas (UJC), es un feroz detractor del Gobierno y publica regularmente acerbas crónicas en el sitio Cubanet, que recibe subvenciones de la Agencia Estadounidense Internacional para el Desarrollo (USAID), ella misma financiada directamente por el Departamento de Estado de Estados Unidos.

3. La Fundación Nacional para la Democracia (National Endowment for Democracy, NED) financia las actividades de oposición de Cuesta Morúa. La NED fue creada por el antiguo presidente estadounidense Ronald Reagan en 1983, en una época en que la violencia militar había tomado el paso sobre la diplomacia tradicional en los asuntos internacionales. Gracias a su poderosa capacidad de penetración financiera, la NED tiene como objetivo debilitar a los gobiernos que se opondrían a la política exterior de Washington.

4. Según el New York Times [artículo de marzo de 1997], la NED “se creó hace 15 años para realizar públicamente lo que la Central Intelligence Agency (CIA) ha hecho subrepticiamente durante décadas. Gasta 30 millones de dólares al año en apoyar a partidos políticos, sindicatos, movimientos disidentes y medios informativos en decenas de países”.

5. En septiembre de 1991 Allen Weistein, padre de la legislación que dio nacimiento a la NED, expresó lo siguiente al Washington Post: “Mucho de lo que hacemos hoy lo hizo la CIA hace 25 años de modo clandestino”.

6. Carl Gershman, primer presidente de la NED, explicó en junio de 1986 la razón de ser de la Fundación: “Sería terrible para los grupos democráticos del mundo entero aparecer como subvencionados por la CIA. Vimos eso en los años 60 y por eso acabamos con ello. Es porque no podíamos seguir haciéndolo por lo que se creó la Fundación”.

7. Así, según el New York Times, Allen Weinstein y Carl Gershman, Manuel Cuesta Morúa está financiado por una oficina pantalla de la CIA.

8. Manuel Cuesta Morúa condenó el ataque al cuartel Moncada del 26 de julio de 1953 que lanzó Fidel Castro contra la dictadura militar de Fulgencio Batista apoyada por Estados Unidos, acción que desató la Revolución Cubana. El disidente fustigó a todos los dirigentes latinoamericanos por viajar a Cuba con el fin de celebrar al 60 aniversario de la sublevación popular en 2013 y hacer, según él, “apología de la violencia”. Según él, “esta alabanza latinoamericana y caribeña es […] una falta de respeto hacia nuestra historia”. [1]

9. Para Cuesta Morúa la Revolución Cubana, cuyas conquistas sociales son alabadas por las más prestigiosas instituciones internacionales –particularmente en el campo de la salud –, es un fracaso total. Según sus palabras, con el advenimiento del socialismo, Cuba se ha convertido en un “país sin baños públicos, con portales con tres décadas de suciedad, edificios a medio derrumbar, hospitales listos para transmitir infección”. [2]

10. Según el opositor, el mercado del empleo en Cuba es sinónimo de “regreso de la esclavitud en el trabajo, ahora sin trata negrera”. [3] La Organización Internacional del Trabajo (OIT) no comparte este punto de vista y al contrario califica el sistema cubano de seguridad social de “milagro” por la protección que brinda a los trabajadores y por la baja tasa de desempleo. [4]

11. Nelson Mandela, héroe de la lucha contra el apartheid, símbolo del combate por la emancipación humana, rindió homenaje a la intervención cubana en África para ayudar a los movimientos de liberación nacional en Angola y Namibia, entre otros, y al Congreso Nacional Africano (ANC) en su lucha contra el régimen de Pretoria: “Desde sus días iníciales, la Revolución Cubana ha sido una fuente de inspiración para todos los pueblos amantes de la libertad. El pueblo cubano ocupa un lugar especial en el corazón de los pueblos de África. Los internacionalistas cubanos hicieron una contribución a la independencia, la libertad y la justicia en África que no tiene paralelo por los principios y el desinterés que la caracterizan”. [5] Thenjiwe Mtintso, embajadora de Sudáfrica en Cuba, recordó la verdad histórica a propósito del compromiso de Cuba en África: “Hoy Sudáfrica tiene muchos amigos nuevos. Ayer estos amigos se referían a nuestros líderes y a nuestros combatientes como terroristas y nos acosaban desde sus países a la vez que apoyaban a la Sudáfrica del apartheid. Esos mismos amigos hoy quieren que nosotros denunciemos y aislemos a Cuba. Nuestra respuesta es muy simple, es la sangre de los mártires cubanos y no de estos amigos la que corre profundamente por la tierra africana y nutre el árbol de la libertad en nuestra Patria”. [6] Pero Cuesta Morúa, por su parte, lejos de rendir tributo a la solidaridad internacionalista de su país, denuncia lo que llama “el imperialismo revolucionario hacia el Tercer Mundo”. [7]

12. Del mismo modo, mientras el mundo entero celebra las misiones internacionalistas humanitarias cubanas por todo el planeta, con más de 50.000 médicos y otro personal sanitario que trabaja voluntariamente en más de 60 países del Tercer Mundo –el ejemplo más reciente la intervención cubana en el oeste de África para luchar contra la epidemia de ébola–, Manuel Cuesta Morúa estigmatiza, al contrario, “el imperialismo revolucionario hacia el Tercer Mundo : en forma de misiones militares o de misiones médicas y educativas”. [8]

13. Para el opositor “la Revolución Cubana ya no existe” pues “fue, por naturaleza, una revolución conservadora” sin “posibilidades de una modernización social, política y cultural coherente, en consonancia con la dinámica mundial: el feminismo, los negros y el movimiento homosexual y de lesbianas”. [9] Aquí también Cuesta Morúa contradice a las más eminentes instituciones internacionales que multiplican las alabanzas a Cuba por su política de integración de las minorías. A guisa de ejemplo, hay unanimidad entre los estudiosos para reconocer que la Revolución Cubana ha sido sinónimo de emancipación de la mujer. Con una esperanza de vida de 80 años, una tasa de mortalidad infantil de 4,6 por mil, una tasa de mortalidad materna de un 0,02%, una tasa de fecundidad de 1,5 hijos, un salario estrictamente igual al del hombre por un empleo similar, un derecho a una pensión plena después de 30 años de cotización, la mujer cubana goza de un estatus único entre los países en vía de desarrollo. También representa el 60% de los estudiantes, el 44% de la población activa, el 66,4% de los técnicos y profesionales del país de nivel medo o superior (profesores, médicos, ingenieros, investigadores, etc.), el 66% de los funcionarios civiles, el 46% de los cargos de dirección en el sector económico y el 48,66% de los diputados del Parlamento nacional.

14. Para Manuel Cuesta Morúa, la hostilidad de Estados Unidos hacia Cuba es una fabricación de las autoridades de La Habana: “El gobierno cubano construyó un enemigo formidable para enmascarar un régimen autoritario”. [10] Así, la invasión de Bahía de Cochinos de 1961, la amenaza de desintegración nuclear en 1962, el financiamiento del terrorismo contra Cuba (3.478 muertos y 2.099 discapacitados), las sanciones económicas, la agresión política, diplomática y mediática sólo son un “muro narrativo” inventado por “el régimen cubano”.

15. Según él la política de Estados Unidos hacia La Habana desde 1959 “ayudó a poner de relieve el tema de los derechos humanos en Cuba”. [11]

16. Manuel Cuesta Morúa está a favor de la Ley de Ajuste Cubano que adoptó el Congreso de Estados Unidos en 1966, destinada a fomentar la emigración ilegal y el robo de cerebros. Única en el mundo, estipula que todo cubano que entre legal o ilegalmente a Estados Unidos, pacífica o violentamente, después del 1 de enero de 1959, consigue automáticamente al cabo de un año y un día el estatus de residente permanente. Para el disidente, la eliminación de dicha legislación “sería contraproducente para el control legal del flujo migratorio”. [12]

17. Manuel Cuesta Morúa minimiza el impacto de las sanciones económicas contra la población cubana. Según él se trata de un simple “embargo” y no de un “bloqueo” y omite señalar así el carácter extraterritorial, es decir contrario al derecho internacional, del estado de sitio impuesto a la isla desde 1960. [13]

18. El disidente cubano está cercano a los círculos de poder estadounidenses. Intervino ante el Senado a invitación del senador Marco Rubio, acérrimo opositor a todo acercamiento a Cuba y exigió que se dejara de “culpar al vecino del norte por los problemas de la isla”. [14] Según él las sanciones económicas son una excusa del Gobierno cubano para justificar las dificultades que enfrenta el país, contradiciendo así a la comunidad internacional que condenó en 2014, con abrumadora mayoría de 188 votos contra 2 (EE.UU. e Israel), por vigesimotercer año consecutivo, el estado de sitio impuesto a los cubanos, que constituye el principal obstáculo al desarrollo de la isla.

19. Según Cuesta Morúa el acercamiento entre Washington y La Habana constituye una “victoria estratégica de los Estados Unidos frente al Gobierno cubano”. [15] El presidente Obama, por su parte, no comparte este punto de vista y reconoce que la política de hostilidad hacia Cuba ha sido un fracaso total: “Vamos a poner fin a un enfoque obsoleto que ha fracasado durante décadas en promover nuestros intereses. […] Ninguna nación nos ha seguido en la imposición de esas sanciones. […] Después de todo, esos últimos cincuenta años han demostrado que el aislamiento no ha funcionado. Es tiempo de adoptar un nuevo enfoque. […] La política estadounidense hacia Cuba ha aislado a Estados Unidos de sus socios regionales e internacionales, ha limitado [la] capacidad de influencia en el continente americano”. [16] John Kerry, secretario de Estado de Estados Unidos, comparte el análisis: “N o sólo esta política ha fracasado […] sino que también ha aislado a Estados Unidos en vez de aislar a Cuba”. [17]

20. El disidente cubano es un gran admirador del modelo estadounidense. Según él “el modelo de éxito y bienestar, y no solo para la generación de nuestros hijos, radica en los Estados Unidos. Muchos de nuestros padres y abuelos viajan allí para insertarse en la generosa estructura de seguridad social que se ofrece en aquel país para los ancianos”. [18] Poco importa si todos los indicadores contradicen esta afirmación. A guisa de ejemplo, según las estadísticas oficiales, mientras Estados Unidos es el país más rico del mundo, al menos el 14,5% de la población vive por debajo del umbral de pobreza, o sea 45,3 millones de personas. Del mismo modo el 19,9% de los niños menores de 18 años sufren pobreza. [19]

21. Manuel Cuesta Morúa denuncia a los países de la nueva América Latina, a saber, Venezuela, Ecuador, Bolivia, Nicaragua, Brasil y Argentina y fustiga “el antinorteamericanismo histórico de la región [que] […] pospone […] la defensa íntegra de los valores democráticos en el hemisferio”. [20] Según él ninguno de los presidentes que llegaron al poder mediante escrutinios reconocidos por su transparencia por las instituciones internacionales es legítimo: “¿Cree alguien de verdad que la Kirchner, o los Lula, Correa, Morales, Ortega y Maduro son demócratas?”

22. En cambio el disidente cubano rinde homenaje a la Organización de Estados Americanos, “única organización […] que cuenta con mecanismos consolidados, con una referencia y una experiencia tradicional”. [21] No obstante esta entidad, tradicionalmente sumisa a Estados Unidos al punto de recibir el apodo de “Ministerio de las Colonias”, suscita un rechazo creciente en América Latina, en beneficio de nuevas estructuras de integración basadas en la igualdad soberana y la reciprocidad como la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), fundada en 2011, que agrupa a los 33 países del continente americano –más allá de las diferencias políticas e ideológicas– con la excepción de Canadá y Estados Unidos.

23. De hecho Manuel Cuesta Morúa expresa su oposición a los procesos de integración en América Latina si no se realizan bajo la tutela estadounidense. Para él la CELAC es un “fantasma político de reciente estreno”, “sin mecanismos, instituciones, [ni] representatividad política”, “de la que nadie en su sano juicio hablará en largo rato, si acaso lo hace en el futuro”. [22]

24. Desde 1959 uno de los principales pilares de la política exterior de Estados Unidos hacia Cuba ha consistido en organizar, asesorar y financiar a una oposición interna con el fin de conseguir un “cambio de régimen”. Si esta política fue clandestina de 1959 a 1991, ahora es pública y está asumida por Washington. Así, la ley Torricelli de 1992, la ley Helms-Burton de 1996, la Comisión de Asistencia para una Cuba Libre en sus informes de 2004 y 2006, prevén un financiamiento de la oposición interna en Cuba que llega a 20 millones de dólares anuales.

25. En una palabra Manuel Cuesta Morúa, que reside en Cuba y se beneficia de todas las ventajas del sistema de protección social del país, es un disidente vinculado al poder estadounidense mediante la NED, una oficina pantalla de la CIA que contribuye financieramente al desarrollo de sus actividades de oposición al Gobierno de La Habana.

Salim Lamrani
Al Mayadeen

NOTAS

[1] Manuel Cuesta Morúa, “Progresistas muy raros”, Cubanet, 2 de agosto de 2013. http://www.cubanet.org/articulos/progresistas-muy-raros/ (sitio consultado el 7 de abril de 2015)
[2] Manuel Cuesta Morúa, «La revolución pudo haberse escapado por la alcantarilla», Cubanet, 12 de agosto de 2013. http://www.cubanet.org/otros/la-revolucion-pudo-haberse-escapado-por-la-alcantarilla/ (sitio consultado el 7 de abril de 2015)
[3] Manuel Cuesta Morúa, «La piñata, la represión y el capitalismo en Cuba » , Cubanet, 2 de mayo de 2014. http://www.cubanet.org/opiniones/63383/ (sitio consultado el 7 de abril de 2015)
[4] Granma , «Director regional de OIT califica de ‘casi un milagro’ sistema cubano de seguridad social», 30 de marzo de 2005.
[5] Salim Lamrani, Cuba. Ce que les médias ne vous diront jamais, Paris, Editions Estrella, 2009, prologue.
[6] Piero Gleijeses, «Cuito Cuanavale: batalla que terminó con el Apartheid», Cubadebate, 23 de marzo de 2013.
[7] Manuel Cuesta Morúa, «Los muertos no hablan de revolución», Cubanet, 22 de enero de 2014. http://www.cubanet.org/destacados/los-muertos-no-hablan-de-revolucion/ (sitio consultado el 7 de abril de 2015)
[8] Ibid.
[9] Manuel Cuesta Morúa, «Los muertos no hablan de revolución», Cubanet, 22 de enero de 2014. http://www.cubanet.org/destacados/los-muertos-no-hablan-de-revolucion/ (sitio consultado el 7 de abril de 2015)
[10] Agustina Ordoqui, « ‘La apertura de Cuba es el fin del modelo, pero no del gobierno’ » , Infobae, 15 de marzo de 2015. http://www.infobae.com/2015/03/15/1716051-la-apertura-cuba-es-el-fin-del-modelo-pero-no-del-gobierno (sitio consultado el 7 de abril de 2015)
[11] Ibid.
[12] Manuel Cuesta Morúa, «La ley ‘asesina’ que permite comer a muchos cubanos » , Cubanet, 28 de noviembre de 2013. http://www.cubanet.org/articulos/la-ley-asesina-que-permite-comer-a-muchos-cubanos/ (sitio consultado el 7 de abril de 2015)
[13] Ibid.
[14] 14ymedio , “Opositores cubanos hablaron en la audiencia del Senado de Estados Unidos”, 3 de febrero de 2015. http://www.14ymedio.com/internacional/Opositores-hablaron-audiencia-Senado-Unidos_0_1718828110.html (sitio consultado el 7 de abril de 2015)
[15] Manuel Cuesta Morúa, «Cuba: la derrota estratégica I », Cubanet, 21 de mayo de 2014. http://www.cubanet.org/opiniones/cuba-la-derrota-estrategica/ (sitio consultado el 7 de abril de 2015)
[16] The White House , « Barack Obama’s Speech: Charting a New Course of Era », 17 de diciembre de 2014. http://www.whitehouse.gov/issues/foreign-policy/cuba (site consulté le 17 décembre 2014)
[17] John Kerry, “Statement by Secretary Kerry: Announcement of Cuba Policy Changes”, U.S. Department of State, 17 de diciembre de 2014. http://iipdigital.usembassy.gov/st/english/texttrans/2014/12/20141217312131.html#axzz3MC4Z8Upx (sitio consultado el 17 de diciembre de 2014)
[18] Manuel Cuesta Morúa, «La derrota estratégica II», 22 de mayo de 2014. http://www.cubanet.org/opiniones/cuba-la-derrota-estrategica-ii/ (sitio consultado el 7 de abril de 2015)
[19] The United States Census Bureau , “2013 Highlights”, 2014. http://www.census.gov/hhes/www/poverty/about/overview/ (sitio consultado el 7 de abril de 2015)
[20] Manuel Cuesta Morúa, « Cuba y las democracias en América Latina”, Cubanet, 28 de abril de 2014. http://www.cubanet.org/opiniones/cuba-y-las-democracias-en-america-latina/ (sitio consultado el 7 de abril de 2015)
[21] Manuel Cuesta Morúa, « Desconcierto en las Américas ante Venezuela”, Cubanet, 5 de marzo de 2014. http://www.cubanet.org/opiniones/desconcierto-en-las-americas-ante-venezuela/ (sitio consultado el 7 de abril de 2015)

[22] Ibid.

Doctor en Estudios Ibéricos y Latinoamericanos de la Universidad Paris Sorbonne-Paris IV, Salim Lamrani es profesor titular de la Universidad de La Reunión y periodista, especialista de las relaciones entre Cuba y Estados Unidos. Su último libro se titula Cuba, the Media, and the Challenge of Impartiality, New York, Monthly Review Press, 2015, con un prólogo de Eduardo Galeano. http://monthlyreview.org/books/pb4710/ Contacto: lamranisalim@yahoo.fr ; Salim.Lamrani@univ-reunion.fr Página Facebook: https://www.facebook.com/SalimLamraniOfficiel

jueves, 9 de abril de 2015

Fidel Castro reformador social




El hijo espiritual de José Martí se ha ubicado del lado de los humildes y de los humillados

El líder de la Revolución Cubana también es percibido como el portavoz de los sin voz en busca de justicia social y de una repartición equitativa de las riquezas. Cuba es unánimemente reconocida por su sistema de protección social y sus resultados excepcionales en los campos de la educación, la salud, la ciencia, la cultura y el deporte. Al dar la prioridad a los más desheredados, Fidel Castro ha creado la sociedad más igualitaria del continente latinoamericano y del Tercer Mundo.
Las cifras son elocuentes. En cuanto a la educación, la tasa de analfabetismo en América Latina es de un 11,7% y de un 0,2% en Cuba. La tasa de escolarización en la enseñanza primaria (hasta los 11 años) es de un 92% en el continente latinoamericano y de un 100% en el archipiélago del Caribe. La tasa de escolarización en la enseñanza secundaria (hasta los 14 años) es de un 52% en América Latina y de un 99,7% en Cuba. Cerca del 76% de los niños latinoamericanos alcanzan el nivel del colegio y esta cifra es del 100% para los alumnos cubanos. [1] El Consejo Económico y Social de la Unión Europea reconoce que “estas cifras son excepcionales entre los países en desarrollo”. [2]
El Departamento de Educación de la UNESCO señala que Cuba dispone de la tasa de analfabetismo más baja y de la tasa de escolarización más alta del continente. Según este organismo un alumno cubano tiene el doble de conocimientos que un niño latinoamericano. Agrega que "Cuba, aunque es uno de los países más pobres de América Latina, dispone de los mejores resultados en cuanto a la educación básica” porque “la educación ha sido la prioridad más importante en Cuba”. [3]
La UNESCO subraya que Cuba ocupa el decimosexto puesto mundial –el primero del continente americano– en el Índice de Desarrollo de la Educación para todos (IDE), que evalúa la enseñanza primaria universal, la alfabetización de los adultos, la paridad y la igualdad entre los sexos, así como la calidad de la educación. A título de comparación, Estados Unidos está en el puesto 25. [4] El organismo informa también de que Cuba es la nación de todo el mundo que dedica más parte de su presupuesto a la educación, con cerca del 13% del PIB. [5] Este porcentaje es del 7,3% en Estados Unidos, 6,7% en Suecia, 6,4 en Finlandia, 6,3 en Francia, 6,2 en Holanda, 6% en el Reino Unido y Australia, 5,6% en España, 5,3% en Alemania, 5,2% en Japón y 4,9% en Italia. [6]
Algunos indicadores permiten evaluar la excelencia del sistema de salud en Cuba. Así, la tasa de mortalidad infantil es de un 32 por mil en América Latina y de un 4,6 por mil en Cuba, la más baja del continente, desde Canadá hasta Argentina. [7] La esperanza de vida es de 70 años para los latinoamericanos y de 78 años para los cubanos. Según la Organización Mundial de la Salud, Cuba es uno de los países que cuentan con el más alto número de centenarios con respecto a su población. [8] El número de médicos por 100.000 habitantes es de 160 en América Latina y de 590 en Cuba. [9] Cuba es la nación que dispone de más médicos por habitante de todo el mundo.
La American Association for World Health, cuyo presidente de honor es James Carter, señala que el sistema de salud de Cuba es “considerado de modo uniforme como el modelo preeminente para el Tercer Mundo”. [10] Según la American Public Health Association, “no hay barreras raciales que impidan el acceso a la salud” y enfatiza “el ejemplo ofrecido por Cuba, un país con la voluntad política de brindar una buena atención médica a todos sus ciudadanos”. [11]
Según el New England Journal of Medecine, la más prestigiosa revista médica del mundo, “el sistema de salud cubano parece irreal. Hay demasiados doctores. Todo el mundo tiene un médico de familia. Todo es gratis, totalmente gratis […]. A pesar de que Cuba dispone de recursos limitados, su sistema de salud ha resuelto problemas que el nuestro [el de Estados Unidos] todavía no ha logrado resolver”. El NEJM agrega que “Cuba dispone del doble de médicos por habitante que Estados Unidos”. [12]
Según el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo, en la última década Cuba es el único país de América Latina y del Tercer Mundo que se encuentra entre las primeras diez naciones con el mejor índice de desarrollo humano sobre los tres criterios “esperanza de vida, educación y nivel de vida”. [13]
Según la Organización Mundial de la Salud, Cuba es un modelo para los países en vía de desarrollo en cuanto a la atención médica brindada a las madres y a los niños. [14] La UNICEF enfatiza que “Cuba es un ejemplo en la protección de la infancia”. [15] Según Juan José Ortiz, representante de la UNICEF en La Habana, “la desnutrición severa no existe en Cuba […]. Aquí no hay ningún niño en las calles. En Cuba los niños siempre son una prioridad y por ello no sufren las carencias que afectan a millones de niños en América Latina que trabajan, que son explotados o que se encuentran en las redes de prostitución”. [16] Según el, Cuba es un “paraíso de la infancia en América Latina”. [17] La UNICEF señala que Cuba es el único país de América Latina y del Tercer Mundo que ha erradicado la desnutrición infantil. [18]
La Organización no Gubernamental Save the Children coloca a Cuba en el primer puesto de los países en desarrollo en las condiciones brindadas a las madres, delante de Argentina, Israel o Corea del Sur. En ese estudio se tuvieron en cuenta varios criterios como el sistema de salud y educación, o sea la asistencia por personal cualificado durante el parto, la difusión de los métodos anticonceptivos y el nivel de educación de las mujeres y niños. También se tomó en consideración la igualdad política y económica entre hombres y mujeres, o sea la participación de las mujeres en la vida política y la igualdad salarial. [19]
La Organización Internacional del Trabajo (OIT) calificó el sistema de seguridad social cubano de “milagro”, dada la protección que brinda a los trabajadores y la tasa de desempleo muy baja (1,9%). Según la OIT, en América Latina el 11% de las personas sin trabajo y cerca del 65% de los habitantes no tienen acceso a la seguridad social. En América Latina una de las grandes paradojas reside en el hecho de que 25 millones de niños están obligados a trabajar mientras que 19,5 millones de adultos se encuentran sin trabajo. [20]
Al ubicar al ser humano en el centro del proyecto de la sociedad nueva, Fidel Castro ha demostrado al mundo que es posible, a pesar de recursos muy limitados y un estado de sitio económico que impone Estados Unidos, ofrecer a todos los ciudadanos un sistema de protección social similar al de las naciones más ricas.

Salim Lamrani
Al Mayadeen

NOTAS:

[1] United Nations Development Program, «Human Development Indicators 2003: Cuba», 2003. www.undp.org/hdr2003/indicator/cty_f_CUB.html ( sitio consultado el 22 de marzo de 2004); Commission Economique Pour l’Amérique Latine (CEPAL), Indicadores del desarrollo socioeconómico de América Latina. (Nations Unies, 2002), pp. 12, 13, 39, 41, 43-47, 49-56, 66-67; 716-733.
[2] Mick Hillyard & Vaughne Miller, «Cuba and the Helms-Burton Act», House of Commons, Research Paper 98/114, 14 de diciembre de 1998, 8.
[3] Latin American Laboratory for Evaluation and Quality of Education, «Learning in Latin American», UNESCO, 3 de septiembre de 1999. Margarita Barrio, «Obtuvo Cuba las más altas calificaciones de la calidad de la educación», Juventud Rebelde, 21 de junio de 2008. http://www.juventudrebelde.cu/cuba/2008-06-21/obtuvo-cuba-las-mas-altas-calificaciones-en-evaluacion-de-la-calidad-de-la-educacion/ ( sitio consultado el 22 de junio de 2008).
[4] UNESCO, Informe de 2012. Los jóvenes y las competencias: trabajar con la educación, 2012, p. 370. http://www.unesco.org/new/es/education/themes/leading-the-international-agenda/efareport/reports/2012-skills/ ( sitio consultado el 2 de enero de 2013).
[5] Ibid., p. 180.
[6] Ministère de l’éducation nationale, «L’éducation nationale en chiffres», République française, 2012. http://www.education.gouv.fr/cid57111/l-education-nationale-en-chiffres.html (sitio consultado el 11 de febrero de 2013).
[7] Opera Mundi , «Cuba registra menor taxa de mortalidade infantil das Américas», 3 de enero de 2013. http://operamundi.uol.com.br/conteudo/noticias/26374/cuba+registra+menor+taxa+de+mortalidade+infantil+das+americas+.shtml ( sitio consultado el 3 de enero de 2013).
[8] Le Figaro , «Cuba : centenaires grâce au système», 22 de mayo de 2009.
[9] Para América Latina (CEPAL), Indicadores del desarrollo socioeconómico de América Latina. (Nations Unies, 2002), pp. 12, 13, 39, 41 , 43-47, 49-56, 66-67; 716-733.
[10] American Association for World Health , «Denial of Food and Medecine: the Impact of the U.S. Embargo on the Health and Nutrition in Cuba», marzo de 1997.
[11] Diane Kuntz, «Statement from American Public Health Association», American Public Health Association, 2 de mayo de 1996.
[12] Edward W. Campion & Stephen Morrissey, «A Different Model: Medical Care in Cuba», New England Journal of Medecine, 24 de enero de 2013, p. 297-99.
[13] O. Fonticoba Gener, «Mantiene Cuba alto índice de desarrollo humano», Granma, 1 de octubre de 2011. http://www.granma.cu/espanol/cuba/1octubre-mantiene.html ( sitio consultado el 5 de octubre de 2011).
[14] AIN, «Cuba, 4,7 de mortalidad infantil, la más baja de su historia», 2 de enero de 2009; José A. De la Osa, « ¡4,7! », Granma, 2 de enero de 2008.
[15] José A. De la Osa, « Cuba es ejemplo en la protección a la infancia », Granma, 12 de abril de 2008.
[16] Fernando Ravsberg, «UNICEF: Cuba sin desnutrición infantil», BBC, 26 de enero de 2010.
[17] Marcos Alfonso, «Cuba: ejemplo de la protección de la infancia, reconoce UNICEF», AIN, 18 de julio de 2010.
[18] UNICEF, Progreso para la infancia. Un balance sobre la nutrición, 2011.
[19] Save the Children , «Informe Estado Mundial de las madres 2011», 2012. http://www.savethechildren.es/ver_doc.php?id=115 ( sitio consultado el 2 de enero de 2012).
[20] Granma , «Director regional de OIT califica de ‘casi un milagro’ sistema cubano de seguridad social», 30 de marzo de 2005. www.granma.cu/espanol/2005/marzo/mier30/califican.html ( sitio consultado el 13 de mayo de 2005).

Doctor en Estudios Ibéricos y Latinoamericanos de la Universidad Paris Sorbonne-Paris IV, Salim Lamrani es profesor titular de la Universidad de La Reunión y periodista, especialista de las relaciones entre Cuba y Estados Unidos. Su último libro se titula Cuba, the Media, and the Challenge of Impartiality, New York, Monthly Review Press, 2014, con un prólogo de Eduardo Galeano. http://monthlyreview.org/books/pb4710/ Contacto: lamranisalim@yahoo.fr ; Salim.Lamrani@univ-reunion.fr Página Facebook: https://www.facebook.com/SalimLamraniOfficiel

Uruguay contra Venezuela


¿Otra vez el “Estado tapón”?

“La prisión de opositores es preocupante”, dijo el canciller uruguayo Rodolfo Nin Novoa. “Es enormemente preocupante. Sobre todo para un país que vivió las mismas condiciones que están viviendo parte de los venezolanos ahora, hace más de 30 años, y tuvimos que salir al mundo a pedir ayuda. Porque los derechos humanos es la única materia en la cual el argumento de la no injerencia en asuntos internos de un país no es válida” (El Observador, 7 de abril de 2015).
Las declaraciones del canciller uruguayo se producen horas antes de la Cumbre de las Américas en Panamá y confirman el hondo viraje de la política externa del gobierno de Tabaré Vázquez que asumió el cargo hace apenas un mes. Peor: de algún modo compara la situación en Venezuela con la dictadura militar uruguaya.
Llama la atención que el gobierno uruguayo enfoque sus críticas hacia Venezuela y pase por alto las miles de violaciones de los derechos humanos que se producen en México, incluyendo asesinatos y desapariciones. Sorprende que esas afirmaciones del canciller se produzcan cuando Estados Unidos emprende una fuerte campaña contra Venezuela y no se dice nada al respecto.
En rigor, no es la primera vez que el gobierno de Vázquez se enfrenta con otros gobiernos progresistas de la región. En 2011 reconoció que durante su primera gestión (2005-2010) durante el conflicto con Argentina por la instalación de la papelera Botnia en Fray Bentos pidió apoyo a Estados Unidos (en concreto a Condoleeza Rice, entonces secretaria de Estado, ante una eventual guerra entre vecinos).
Pero fue bastante más lejos en un intercambio con Hugo Chávez, cuando Vázquez quería firmar un TLC con Washington. Según el propio presidente uruguayo, le dijo a Chávez que Uruguay estaba dispuesto a declararle la guerra a Estados Unidos si Venezuela dejaba de venderle petróleo a ese país. Vázquez recordó que Chávez le dijo: “Tabaré, vas a firmar un tratado de libre comercio con el imperio...”. “Sí, si es favorable para Uruguay, sí. ¿Tú no le vendés petróleo a Estados Unidos? Si vos no le vendés más petróleo, yo le declaro la guerra a Estados Unidos”, afirmó ante las risas de la platea. “Le quiero vender carne, lana, tierra, arena... lo que pueda porque es trabajo para nuestra gente”, señaló Vázquez (1).
La conversación refleja un modo de ver el mundo que se ha vuelto hegemónico en buena parte del mundo. Una lógica que dice que todo lo que genere empleo es necesario para el bienestar de la población. Pero esa lógica no sólo es engañosa sino que puede llevar a situaciones en las que el único proyecto del país sea vender, ganar dinero, tener ingresos. Deja de haber proyectos de largo plazo, como la integración regional.
La actitud del gobierno uruguayo es doblemente problemática. En primer lugar, ignora que vivimos una transición hacia un mundo unipolar, en la cual habrá aún más conflictos que ahora, y cada quién deberá tomar partido. Es posible que, por puro pragmatismo, este gobierno ya haya elegido que su lugar en el mundo es junto a los Estados Unidos. Sería bueno saberlo.
En segundo lugar, pueden y deben formularse críticas a Venezuela. Pero cuando un país que vive un proceso complejo de cambios, es agredido por la principal potencia del mundo, es obligatorio ponerse del lado del agredido. Gobiernos conservadores como el de Juan Manuel Santos no han dudado en hacerlo. Por eso lo que está haciendo el canciller Nin Novoa, con indudable apoyo del presidente Vázquez, suena a ignominia.
La peor hipótesis sería que Uruguay haya optado por volver a jugar el papel de “Estado tapón” que le asignó la corona británica cuando apoyó la independencia, con el objetivo declarado de “poner un algodón entre dos cristales”, como dijera Lord John Ponsonby cuando gestionó el nacimiento del país en 1830 evitando la continuación de las guerras entre Brasil y Argentina. Pero detrás de la creación de un nuevo país, estaba el interés de la nueva potencia hegemónica, Inglaterra, de asegurar la navegación de los ríos para facilitar el comercio, la principal arma en su expansión imperial.
Sería penoso que casi dos siglos después, el país juegue a dividir a la región, a ser usado como punta de lanza contra el Mercosur y, muy en particular, contra Argentina y Brasil.

Raúl Zibechi
Alai

Nota

(1) Las declaraciones completas en http://www.180.com.uy/articulo/21990_Vazquez-pidio-ayuda-a-Bush-por-posible-guerra-con-Argentina

- Raúl Zibechi, periodista uruguayo, escribe en Brecha y La Jornada. Integrante del Consejo de ALAI.

lunes, 6 de abril de 2015

Qué significa el acuerdo entre Estados Unidos e Irán




Este es un paso importante para la estrategia del gobierno de Obama que necesita la cooperación del régimen iraní para combatir al Estado Islámico en Irak y Siria y a los talibán en Afganistán.

El 2 de abril el G5+1 (las potencias occidentales más Rusia y China) liderado por Estados Unidos llegó a un acuerdo preliminar con Irán sobre el programa nuclear de la República Islámica, que deberá cerrar en junio de este año. Este es un paso importante para la estrategia del gobierno de Obama que necesita la cooperación del régimen iraní para combatir al Estado Islámico en Irak y Siria y a los talibán en Afganistán. El restablecimiento de relaciones entre Estados Unidos e Irán, suspendidas desde 1979, es fuertemente resistido por Arabia Saudita, Israel y Turquía, y ya está produciendo un cimbronazo en el sistema de alianzas en el convulsionado Medio Oriente.
Fuera del plazo previsto el jefe de la diplomacia norteamericana, John Kerry, al frente del G5+1 lograba un acuerdo con el régimen iraní sobre el programa nuclear de Teherán. Aunque no se conocen los detalles del acuerdo que adquirirá forma definitiva para junio de este año, lo que sí se sabe es que Irán reducirá en dos tercios su actividad nuclear y abrirá sus instalaciones a la inspección internacional, sometiéndose a este control por un plazo que va entre los 10 y los 15 años. A cambio, las potencias occidentales levantarán las sanciones que pesan sobre Irán y que han afectado seriamente su economía, reduciendo su capacidad de producción de petróleo y gas.
Estados Unidos se adjudicará el triunfo de haber alejado la posibilidad de que Irán se haga de armamento nuclear por al menos la próxima década. El régimen iraní tratará de venderlo en su frente interno como una legitimación de su programa nuclear ante la comunidad internacional y como la vía regia para liberarse de las sanciones económicas e iniciar un curso de inversión y crecimiento.
Pero el significado del acuerdo excede con creces el problema nuclear y habla mucho de los conflictos regionales y de los dilemas de la política norteamericana. Obama asumió la presidencia de Estados Unidos con el objetivo de cerrar las dos experiencias fallidas de la presidencia de Bush, la ocupación de Irak y Afganistán, y poder reorientar de esa manera la política exterior hacia otros puntos en que se juega el interés nacional imperialista, sobre todo en el Asia Pacífico donde Estados Unidos busca reafirmar la posición de los aliados (Japón, Corea del Sur) frente al avance de China.
Desde ese punto de vista, su política exterior fue fallida. Terminará su segundo mandato con Estados Unidos participando en otra guerra en Irak y Siria (y quizás en Libia y/o Yemen) contra el Estado Islámico y sus grupos afines, un enemigo surgido de las condiciones mismas creadas por la ocupación norteamericana de Irak y alimentado por el curso reaccionario que tomó la situación con la derrota de los procesos de la primavera árabe.
Este es el marco para el giro pragmático del gobierno de Obama que ha priorizado acelerar un acuerdo con el régimen iraní en torno a su programa nuclear. Estados Unidos necesita la cooperación de Irán para combatir el Estado Islámico (EI) y lograr restablecer alguna semblanza de estabilidad en Irak (y más en general mantener bajo control a las minorías shiitas activas en otros países), y a la vez, para avanzar en la retirada de tropas de Afganistán que se está mostrando cada vez más dificultosa frente a la resistencia persistente de los talibán.
Con este acuerdo, Estados Unidos admite que no le da la relación de fuerzas para destruir el programa nuclear de Irán, lo que implicaría abrir otro frente militar en un país de 80 millones de personas. El objetivo realista es mantenerlo controlado para que la actividad de enriquecimiento de Irán esté por debajo del umbral para fabricar armas nucleares.
La esperanza norteamericana es que en los próximos años se produzca un “cambio de régimen” y que surja un gobierno más afín a sus intereses, ya sea producto de un proceso evolutivo y pacífico –que vayan ganando terreno los reformistas y marginando a los conservadores- o por un giro más brusco de la situación por la dinámica social conflictiva. En caso de que este acuerdo se rompa, el cálculo de Estados Unidos y sus aliados es que tendrían un año para organizar la respuesta y evitar que Irán dé el salto a obtener armamento nuclear.
Lo más importante es que este acuerdo implicaría el inicio del restablecimiento de las relaciones entre Estados Unidos e Irán, interrumpidas desde la revolución de 1979. Este hecho no es menor dada la importancia histórica que ha tenido Irán en la arquitectura del dominio norteamericano en Medio Oriente.
Obama se juega el final de su mandato en este acuerdo. Como se sabe, tiene una fuerte oposición interna en el Congreso de mayoría republicana. En el plano externo, esta política hacia Irán es duramente resistida por Arabia Saudita, Turquía e Israel donde acaba de ganar un nuevo mandato el derechista Benjamin Netanyahu, quizás el vocero más estridente de los halcones que agitan contra la amenaza nuclear pero en realidad se oponen a que Irán pase de paria internacional a socio de Estados Unidos en Medio Oriente.
La alternativa de este sector lleva inevitablemente a un enfrentamiento militar contra Irán para resolver el dilema que dejó planteado la derrota de la política militarista de Estados Unidos. La invasión a Irak y el derrocamiento de Saddam Hussein rompieron los equilibrios regionales que se habían sostenido durante décadas. Su principal efecto colateral fue el fortalecimiento regional de Irán, el enemigo número uno de Estados Unidos y sus aliados –Arabia Saudita e Israel. El advenimiento en Irak de la mayoría shiita al poder le dio a Irán una proyección de potencia regional que hasta el momento no tenía. Con un sistema de alianzas basado en el régimen de Bashar al Assad en Siria, Hezbollah en el Líbano, Hamas en los territorios palestinos e Irak, el régimen iraní se volvió una pieza indispensable para la seguridad de Estados Unidos, no solo en Irak sino también para tratar de encontrar una salida estable a la ocupación de Afganistán y combatir al Estado Islámico. Esto mismo hace que se incremente la influencia regional de Irán, que ahora se ha extendido hasta Yemen.
Sin embargo, la República Islámica tampoco la tiene fácil. La llegada al poder en 2013 de Hassan Roahni, un clérigo moderado que representa al sector llamado “reformista” en oposición al sector conservador del clero, facilitó este giro político de Washington que ve una ventana de oportunidad para lidiar con el problema iraní. Pero en caso de que el acuerdo fracase o que haya provocaciones de aliados norteamericanos resurgirán con fuerza las fracturas del régimen iraní, que usa demagógicamente el antinorteamericanismo para justificar su política de control social.
Está por verse si este acuerdo ayudará a la estabilidad o potenciará tensiones y rivalidades. El Medio Oriente está inmerso en una situación a la vez reaccionaria y altamente inestable. Después de la enorme convulsión que significó la primavera árabe, que llevó al derrocamiento de aliados fundamentales de Estados Unidos, como Mubarak en Egipto, el gobierno de Obama está volviendo a una línea “realista” de buscar que se equilibren las potencias regionales que disputan la hegemonía. Esto hace que Estados Unidos trabaje en común con Irán en Irak y Afganistán y parcialmente en Siria, pero esté enfrentado a sus aliados en Siria y Yemen.
Se abrió un periodo de fuertes disputas y rivalidades entre los diversos actores para lograr un posicionamiento más favorable a los intereses de cada uno. Esta situación ha llevado a algunos analistas a plantear que el destino de la región está regido por los avatares de una “guerra fría” entre Irán y Arabia Saudita.
El conflicto en Yemen podría ser la antesala de una conflagración mayor, ya que es allí donde se está probando la alianza “sunita” impulsada por Arabia Saudita para lograr frenar al avance de los hutíes (y por lo tanto de Irán).
La guerra contra el Estado Islámico puede ser un proceso prolongado y costoso, de hecho el propio gobierno norteamericano habla de años más que de meses. Por otra parte no está dicho que el EI será la única o la última organización de este tipo que cause problemas a occidente y sus aliados. La liquidación del islamismo moderado como agente de desvío por la vía de la “reacción democrática” de los procesos de la primavera árabe alimenta el surgimiento de variantes radicalizadas como el Estado Islámico que encuentran eco no solo en los países musulmanes sino también en las comunidades árabes en occidente.
Si se toma como parámetro la última oleada de ruptura de variantes radicalizadas del islamismo sunita, como el GIA argelino o el grupo Gamaa Islamiya en Egipto, el combate estatal contra estos grupos se extendió como mínimo por una década.
Como ha sucedido históricamente los conflictos en la región tienen proyección y alcance internacional. Los atentados en París del pasado enero quizás sean un anticipo de una tendencia que puede extenderse en los próximos años.

Claudia Cinatti

domingo, 5 de abril de 2015

Kathe Kollwitz, en el mundo de las atrocidades




“Nunca más guerra”, 1924

Presentamos la historia de vida de una artista con una profunda conciencia social. Denunció la pobreza, la explotación, luchó por el fin de las miserias que generaban las guerras en la clase obrera, y enfrentó al nazismo. Su arte fue censurado por el nazismo. Como era imposible ocultarla, hicieron el intento de silenciarla.

“Mi trabajo no es arte puro. No obstante es arte... Quiero que tenga un impacto en esta época, cuando la gente está desesperada y en necesidad de ayuda”.

Kathe nació un 8 de julio de 1867 en Konigsberg, la antigua capital de Prusia, previo a la unificación Alemana. Se conoce que tuvo una enfermedad llamada micropsia o síndrome de Alicia en el país de las maravillas, que es un trastorno neurológico que afecta la percepción visual. Muchos trataron de utilizar esa excusa para abatir el dolor, la crueldad y las miserias que mostraban sus obras, lejos de parecer alterada su percepción en las formas que encarnan sus pinturas, esculturas, dibujos y grabados, nos devuelve una mirada sensible y profunda de los acontecimientos que ciñeron una época infame. Más que Alicia en el país de las maravillas, fue Kathe, en el mundo de las atrocidades.
Hacia el año 1888 se establece en Munich y tiene contacto con muchos artistas de vanguardia de ese entonces, Greiner, Kogel, y de la literatura como Emile Zola, Henrik Ibsen, Máximo Gorki. Además fue contemporánea del surgimiento de la Bauhaus y de Edward Munch, quien también retrató el horror pero desde perspectivas muy diferentes, en términos más individuales.
En 1891 se casó con Karl Kollwitz, se mudaron a Berlín, y vivieron en uno de los barrios más pobres y proletarios. Karl era un médico y militante socialista. Sin duda la realidad que los circundaba tuvo una gran influencia en la obra de Kathe, que vivió de cerca las paupérrimas condiciones de vida de los trabajadores y el activismo político. Al poco tiempo nació su primer hijo, Hans, y en 1896 nació su segundo hijo, Peter.
Su primera gran serie de grabados fue "La rebelión de los tejedores" (1893-97). Le siguieron "El levantamiento" (1899) y el "Baile de la guillotina" (1901), que la consagran ante el público. Entre 1902 y 1908, realiza otra gran serie, "Guerra de los campesinos".
En 1898 formó parte de la Secesión de Berlín, una asociación artística fundada junto a 65 artistas berlineses como alternativa a la Asociación de Artistas de Berlín, que era de carácter estatal con un marcado orientación conservadora. Ese año, el Salón Oficial había rechazado un paisaje del artista Walter Leistikow.
Visitó París en 1904 y 1907 y estableció contacto con el escultor Auguste Rodin. Cuando la República de Weimar concedía el voto a la mujer en 1919, ella era la primera mujer admitida en la Akademie der Künste berlinesa.
Al estallar la Primera Guerra Mundial, su hijo Peter fue llamado a filas y falleció el mismo octubre de 1914, en combate. Esta tragedia y sus convicciones políticas la llevaron a manifestarse públicamente contra la guerra.
En sus obras podemos encontrar las lecciones que saca de sus propias vivencias, así como de información extraída de los medios de la prensa de la clase obrera, de la radiofonía y, sobre todo, del análisis y reflexión interior de autores como su amigo Máximo Gorki.
No solo su activismo se expresaba en sus obras, sino que se comprometió con causas sociales y el movimiento por la paz, con la solidaridad en Rusia. En su diario se describe como “asociada a la clase obrera” y “con claras querencias hacia los partidos de izquierda”, en octubre de 1920.
Formó parte de Ayuda Internacional al Obrero, una organización de solidaridad, de la que también formaron parte los artistas Otto Dix y George Grosz. En 1932, junto con numerosos artistas y figuras de gran reconocimiento como Albert Einstein, Walter Hammer, Theodor Hartwig, Arthur Kronfeld, Heinrich Mann, Pietro Nenni, Paul Oestreich, Franz Oppenheimer, Ernst Toller y Arnold Zweig, firma el Dringenden Appell, un llamamiento de unidad contra el Partido Nacionalista Obrero Alemán, el partido nazi, que comenzaba a cobrar impulso, dirigido por el entonces ex-cabo del ejército bávaro, Adolf Hitler.
Para cuando Hitler asumió, Kathe era miembro de la Academia Prusiana de las Artes, siendo la primera mujer en ocupar una plaza en esa institución, y fue forzada a abandonarla en 1933.
Realizó numerosos carteles contra la guerra y en contra del avance del nazismo. Pero sus reivindicaciones pacifistas estaban ligadas al fin de una guerra encarnizada por las potencias mundiales y que estaba exterminando a los sectores obreros y populares.
Kathe era amiga cercana de la familia Liebnknecht, fundador de la Liga Espartaquista con Rosa Luxemburgo. En 1919, cuando fue ejecutado, pidió ir a ver el cuerpo para dibujar el rostro del líder. Realizó a modo de homenaje una xilografía, “Hoja recordatorio en memoria de Karl Liebkneckt”, de la cual se hizo unas pocas tiradas y esta se vendió en la Exposición de Arte de los Trabajadores de Berlín en 1920.
El nazismo arremetió fuertemente contra los artistas de vanguardia. Las obras de Kathe Kollwitz fueron incluidas en la Exposición de Arte Degenerado en julio de 1937 donde había cientos de pinturas que buscaban ridiculizar el arte de vanguardia. En contraposición se hizo una exposición que vanagloriaba el Gran Arte Alemán que presentó el propio Hitler. Irónicamente, el nazismo utilizó una de sus obras más conocidas, “Madre e hijo”, para hacer propaganda fascista.
Su última serie fue "La muerte" (1933), donde se pueden apreciar las marcadas influencias expresionistas. En 1936 la Gestapo arresta a ella y a su esposo. Ambos había decidido suicidarse, cuestión que no llevaron a cabo debido a que su reconocimiento les permitió abandonar Berlín.
Karl Kollwitz murió en 1940. Su casa en Berlín fue devastada y se perdieron muchos de sus dibujos y documentos. Kathe se refugió como huésped del príncipe Ernesto Enrique de Sajonia y murió días antes del final de la Segunda Guerra Mundial. Su fin la alcanzó antes que el fin último que tanto ansiaba y por el que tanto luchaba.
Muchos dan cuenta de su obra como expresionista, y podemos reconocer esos rasgos en el plano de lo formal, pero en la profundidad que alcanzan sus elaboraciones no podemos dejar de registrar el tenor que adquiere un extraordinario realismo crítico, en el legado que ha dejado en la humanidad y no sólo en el ámbito de la cultura universal. Su obra, frente a la censura y la prohibición de esas épocas de vejámenes, tortura y exterminio sin límites, adquiere un valor como documento histórico que nos interpela desde lo sensible y que nos conmueve hasta nuestros días.

Natalia Rizzo
@rizzotada
Carmela Torres

La Pascua y la constitución de la Iglesia Católica




La Pascua, una importante celebración de las religiones católica y judía, tiene sus raíces en celebraciones paganas de las que se sirvió el Concilio de Nicea para fundar la Iglesia tal como la conocemos en la actualidad.

La Pascua es una celebración tradicional del mundo occidental inscripta en la misma cultura y particularmente un elemento fundante de la Iglesia Católica, tal como se manifiesta hasta nuestros días. Del mismo modo que la Pascua judía, de la cual no se registra ninguna evidencia histórica (ya sea de Moisés como del éxodo de los judíos de Egipto relatado en el Antiguo Testamento), la Pascua de la cristiandad tampoco registra prueba fáctica alguna en la existencia de Jesús más que los textos de los Evangelios, el más antiguo de ellos, el de San Marcos, escrito poco más de un siglo después de los acontecimientos narrados.
Contra todo purismo, y análogamente a la Navidad, la Pascua hunde sus raíces en las culturas paganas de los pueblos germánicos y anglosajones que celebraban con ritos vinculados a la naturaleza el cambio de estaciones. Así la Pascua como fecha de la resurrección de Jesús estaba asociada al festival de Eostre, la diosa germánica de la primavera y la luz, celebrada en el equinoccio de primavera después de la luna llena. La festividad se extendía durante una semana, aunque non tan sancta, con motivo del renacer de la vida dejando atrás la cepa de los fríos inviernos europeos. De esas costumbres se distinguió el conejo como símbolo de la fertilidad y los huevos coloreados traduciendo el esplendor de los rayos del sol que renace. Esas tradiciones remiten incluso a culturas más antiguas como los asirios y los babilonios que transferían las mismas propiedades a la diosa Ishtar. La superposición de estas tradiciones místicas es la característica del sincretismo cristiano, como producto original de la evangelización, mediante la cual se resemantizaban los ritos paganos, es decir que se asimilaban las formas de las celebraciones paganas pero con un significado distinto. A fines del siglo IV, en una carta enviada por el papa Gregorio I a Agustín de Hipona, más conocido como San Agustín (el gran pensador de la cristiandad cuyas ideas rigieron durante el primer milenio e nuestra era), aquel sugiere la conversión de los pueblos paganos conservando las formas de las prácticas religiosas aunque modificando las tradiciones para “consensuar más fácilmente la consolación interna de la gracia de Dios”.
La institucionalización de la Pascua fue uno de los aspectos más importantes del Concejo de Nicea del año 325, el primer concilio católico convocado por el emperador Constantino para unificar a la Iglesia Católica como religión de Estado del Imperio Romano, recién reunificado bajo el leit motiv “un emperador, una ley, un Dios”. Sin embargo el imperio estaba condenado, Constantino administraba la declinación de una economía sostenida sobre el pillaje de los pueblos conquistados cuyas arcas estaban exhaustas y la vigencia de la institución de la esclavitud que ya resultaba sumamente cara. Para contrarrestar esas tendencias centrífugas hacia la descomposición del imperio, Constantino se propuso homogeneizar las diferencias en el seno de la Iglesia, proporcionándole la configuración jerárquica del imperio, ordenándola desde el pontífice, tal como se llamaba al emperador.
Alrededor de la Pascua la discusión abrevó sobre el concepto de la “trinidad”, es decir la configuración de Dios como padre, como hijo y como espíritu santo, un concepto que los católicos explican como un “misterio de fe”. Esa entelequia fue cuestionada por los partidarios de Arrio, los que señalaban que Jesús era un hombre creado por Dios, al único que le reservaba un carácter divino. La mayoría del concilio atacó la herejía de los arrianos, que de hecho ponía en tela de juicio la letra de los Evangelios, pero resultó impotente para responder ese argumento lógico. Fue la picardía pragmática de Constantino la que resolvió el cisma con la formulación fantástica de la “consustancialidad”, puesto que Dios en tanto padre e hijo son de la misma sustancia. Así Constantino consumó su objetivo, los arrianos fueron excomulgados (perseguidos junto a otras sectas heréticas) y la Iglesia se fusionó con el Estado, pasando numerosos obispos a revistar como funcionarios civiles del imperio.
Sobre esas bases la Iglesia se constituyó como una organización de dominio de las clases dominantes en 2000 años de historia, legitimando las más terribles masacres en el nombre del padre, del hijo y del espíritu santo.

Miguel Raider

viernes, 3 de abril de 2015

Germanwings: consecuencia trágica de una sociedad que destruye a los individuos




La caída del avión de la Germanwings, filial low cost de Lufthansa, que le costó la vida a 150 personas, provocó mucha emoción. Según los datos de la caja negra, sería el copiloto quien habría provocado voluntariamente la caída del avión. Una tragedia y una historia que por diferentes aspectos revelan el carácter bárbaro de la sociedad capitalista.

Varios periódicos revelaron que el copiloto, Andreas Lubitz, había sufrido un “episodio depresivo grave” en 2009 y que aún hoy estaba bajo un tratamiento específico. Por su parte la investigación reveló que Lubitz ocultó a la empresa que el día del accidente estaba de baja médica. Como afirma un psicólogo especialista en el seguimiento de los pilotos: “Las personas que sufren depresión ‘saben bien que [confesar] una depresión hipoteca la aptitud’ a volar (…) pero esto se puede esconder. Si alguien simula, no quiere que los otros se den cuenta, es ’muy difícil’ descubrir tales casos”. En el caso de Lubitz, la empresa estaba al tanto de sus problemas anteriores, lo que lo podría empujar a disimular aún más su estado de salud.
Si bien algunos periódicos evocan un “síndrome de burnout”, en la mayoría de los medios el tema es tratado bajo el ángulo del traumatismo individual, evocando una “ruptura sentimental” reciente. Claro está que este análisis sirve para desviar la investigación de una posible responsabilidad de la empresa y de las condiciones de trabajo.
En cierto modo se podría decir que las revelaciones sobre el estado de salud mental de Lubitz son una buena noticia para la patronal de Lufthansa. Es que al no tratarse de una falla mecánica o incluso de un error humano sino de un acto individual deliberado, el de un “loco”, la empresa puede desligarse de toda responsabilidad. De hecho, el director de Lufthansa insistió en varios medios de comunicación sobre “el caso particular” que constituye lo sucedido.
Sin embargo, las declaraciones de la excompañera de Lubitz parecen indicar un malestar con respecto a ciertos aspectos de su trabajo: “Hablábamos mucho del trabajo y en esos momentos se transformaba en otra persona, se enfurecía con respecto a las condiciones de trabajo: bajos salarios, miedo por el contrato [de trabajo], demasiada presión”.

Estigmatización de las enfermedades mentales, banalización del sufrimiento psicológico

Otra consecuencia de este drama es la acentuación de la criminalización/estigmatización de las personas que sufren algún tipo de discapacidad o patología mental, psiquiátrica. No sería sorprendente que el control y la represión hacia los pilotos y el personal de cabina bajo tratamiento psicológico o psiquiátrico, o que hayan estado bajo tales tratamientos, se refuercen.
Paralelamente, todo está hecho para que nadie denuncie la responsabilidad profunda de la sociedad capitalista en esta tragedia. Una sociedad cuya barbarie engendra y/o acentúa todas estas enfermedades mentales y traumatismos psicológicos.
En este caso se trata de una tragedia que le costó la vida a 150 personas. Todo parece indicar que Lubitz estrelló el avión voluntariamente, por lo que es comprensible la indignación que provoca este acto. Sin embargo, la lógica misma de una sociedad que banaliza el sufrimiento y estigmatiza las enfermedades mentales, conduce a ciertas personas a interrogarse cínicamente: “¿Por qué no se suicidó solo?”. La pregunta sería más bien: "¿Cuánta gente se suicida sola, anónimamente, sin que a nadie le importe?".
Más allá de los aspectos críticos de los tratamientos psicológicos y psiquiátricos que, en sus versiones dominantes, pueden incluso ser nefastos ya que se integran perfectamente a la lógica reaccionaria de la sociedad burguesa, es imposible de no denunciar el hecho que el capitalismo lleva a considerarlos en su conjunto como una especie de lujo.
La crisis económica mundial hace aumentar el número de suicidios, como el ejemplo de Grecia lo muestra. Los gobiernos capitalistas que aplican los planes de ajustes desmantelan poco a poco los servicios que, en los hospitales y clínicas públicas, deberían encargarse de las personas que sufren traumatismos psicológicos y enfermedades mentales. Al contrario, muchos de estos que se los designa como “locos” no conocen otros tratamientos que ser inundados de medicamentos para “estabilizarlos”, postrarlos en un estado casi vegetativo, hasta perder toda sensibilidad, toda humanidad.
Vivimos en una sociedad que engendra la “locura” y al mismo tiempo destruye todos los medios de tratarla, la criminaliza y la estigmatiza. La tragedia de Germanwings es en ese sentido una terrible consecuencia de una sociedad brutal que nos destruye no solo físicamente sino también psicológicamente. Una razón suplementaria para subvertirla en la perspectiva del establecimiento de una sociedad liberada de opresión y explotación que son la fuente de tanto sufrimiento en nuestro planeta.

Philippe Alcoy
París

El Rayo Vallecano, orgullo de la clase obrera




La historia y la lucha dentro del mundo del fútbol de un Club obrero, en una ciudad donde se encuentran el Real Madrid y el Atlético de Madrid.

El Rayo Vallecano se funda en 1924, en 1931 se crea en España la Federación Obrera de Fútbol, donde participa El Rayo Vallecano hasta el inicio de la Guerra Civil Española .
Desde su nacimiento, este club deportivo ha tenido que luchar en una ciudad donde se encuentran dos grandes clubes de fútbol, el Real Madrid y Atlético de Madrid, los que en comparación del Rayo, manejan miles de euros. Pero, esto junto a su afición, es justamente lo que lo hace diferente dentro de la clase obrera española y del mundo, y a pesar de no tener grandes títulos dentro de lo deportivo, cuentan con una gran admiración. Como su misma afición lo dice, “pequeño en lo deportivo, grande en sus valores, que viva el Rayo de la clase obrera”.
En los últimos años y producto de una gran crisis económica, la clase obrera de España ha tenido que sufrir desahucios, miles de familias quedaron en las calles, sin trabajo, y obreros se han quitado la vida por no tener como mantener a sus familias. En este sufrimiento y lucha no se queda fuera el Rayo Vallecano, el que ha demostrado junto a sus jugadores, la solidaridad de clase en varias ocasiones.
La más conocida es la ayuda que se le dio a Carmen Martínez Ayuso de 85 años, a quien la sacaron de su casa en noviembre de 2012, después que su hijo, de quien Carmen fue aval, no pudiese seguir pagándole un préstamo al banco. El entrenador del club mencionado, Paco Jémez, se comprometió con la causa a través de estas palabras: “Nosotros no nos vamos a quedar parados, vamos a ayudar a esa señora. No sólo yo, sino el cuerpo técnico, los jugadores… Vamos ayudarle y echarle una mano para que encuentre un sitio para que pueda vivir dignamente y no se sienta sola”.
Por otra parte, el 29 de septiembre de 2010 también marcó un hecho importante en la lucha obrera del Rayo Vallecano, haciéndose parte todo el club de la huelga general en España, cerrando las oficinas, sin entrenamientos, como manera de solidarizar con toda la clase obrera que ha sufrido con las medidas de un Estado que no da soluciones a una de las más grandes crisis económicas. Ese día la afición del Rayo, llamados los Bukaneros, declaró que “hoy podemos decir orgullosos que con acciones como esta nuestro equipo representa los auténticos valores de un club obrero de verdad. Hoy sí podemos decir que el Rayo Vallecano es el orgullo de la clase obrera".
La misma afición obrera mencionada se encarga en cada partido de denunciar al Estado con lienzos, cuyas consignas expresan frases como “lucha obrera, huelga contra el capital”, “el capitalismo está en crisis, nosotros en guerra, todos a la huelga general”, “no son suicidios, son homicidios, bancos culpables políticos cómplices, stop desahucios” o “si el capitalismo no tiene salida, no te quites la vida, uníos hermanos proletarios”.
Por todo esto y más, el Rayo Vallecano día a día crece en admiración entre los obreros del mundo entero, ya que no sólo es un club, no sólo juegan fútbol, también son obreros cambiándole el sentido a un deporte, en una de las ligas más grandes del mundo, llevando esa alegría deportiva al barrio Vallecas y a todos los obreros de España.

Carolina Muñoz

jueves, 2 de abril de 2015

Fidel Castro, arquitecto de la soberanía nacional de Cuba




El líder revolucionario ha realizado el sueño del Apóstol y Héroe Nacional José Martí de una Cuba independiente y ha devuelto su dignidad al pueblo de la Isla.

El triunfo de la Revolución en Cuba el 1 de enero de 1959 engendró la más importante transformación social de la historia de América Latina. Al derrocar el orden y las estructuras establecidas, Fidel Castro puso en tela de juicio el poder de la oligarquía batistiana y de los conglomerados de dinero y ubicó al ser humano en el centro del nuevo proyecto de sociedad dedicando los recursos nacionales al pueblo.
La principal conquista de la Revolución cubana es la independencia y la soberanía tan anheladas por el pueblo cubano desde el siglo XIX y por las cuales José Martí sacrificó su vida en 1895. Al poner fin a más de 70 años de dominio de Estados Unidos sobre la Isla, Fidel Castro devolvió a los cubanos su dignidad perdida durante la intervención estadounidense en la guerra de independencia de Cuba en 1898 y la ocupación militar que había transformado a la Isla en simple protectorado. El presidente John F. Kennedy no se equivocó: “Fidel Castro forma parte del legado de Bolívar. Deberíamos haber dado al fogoso y joven rebelde una bienvenida más calurosa en su hora de triunfo” [1] .
Para entender la importancia simbólica de Fidel Castro en la historia de Cuba resulta necesario remontarse a principios del siglo XIX, en el momento en que la isla empezó a suscitar las apetencias del “vecino pujante y ambicioso”. [2] En efecto, Cuba es una de las más antiguas inquietudes de la política exterior de Estados Unidos. En 1805 Thomas Jefferson evocó la importancia de la isla enfatizando que su “posesión [era] necesaria para asegurar la defensa de la Luisiana y de la Florida pues [era] la llave del Golfo de México. Para Estados Unidos, la conquista sería fácil”. [3] En 1823 John Quincy Adams, entonces secretario de Estado y futuro presidente de Estados Unidos, aludió al tema de la anexión de Cuba, elaborando la famosa teoría de la “fruta madura”: “Cuba, separada por la fuerza de su propia conexión desnaturalizada con España e incapaz de sostenerse por ella misma, tendrá necesariamente que gravitar en torno a la Unión Norteamericana y sólo a ella”. [4] Así, durante el siglo XIX, Estados Unidos intentó comprar Cuba a España al menos seis veces.
Durante la Primera Guerra de Independencia, de 1868 a 1878, los insurrectos cubanos, afligidos por profundas divisiones internas, fueron derrotados por el ejército español. Estados Unidos brindó su apoyo a España vendiéndole las armas más modernas y se opuso resueltamente a los independentistas, persiguiendo a los exilados cubanos que intentaban brindar su contribución a la lucha armada [5] . El 29 de octubre de 1872 el secretario de Estado Hamilton Fish hizo partícipe a Daniel Edgar Sickles, entonces embajador estadounidense en Madrid, de sus “augurios de éxito para España en la supresión de la revuelta”. Washington, opuesto a la independencia de Cuba, deseaba tomar posesión de la Isla. [6]
Durante la Segunda Guerra de Independencia entre 1895 y 1898, los revolucionarios cubanos, unidos en torno a su líder José Martí, tuvieron que enfrentar otra vez la hostilidad de Estados Unidos, que brindó su concurso a España vendiéndole armas y arrestando a los patriotas cubanos en su territorio que intentaban suministrar a los insurrectos.
En 1898, a pesar de su superioridad material, España estaba al borde del abismo, vencida en el campo de batalla por los independentistas cubanos. En una misiva el presidente estadounidense William McKinley, con fecha del 9 de marzo de 1898, a Stewart Woodford, embajador en Madrid, le señaló que “la derrota” de España era “segura”. “[Los españoles] saben que Cuba está perdida”. Según él, “Si Estados Unidos quiere Cuba, debe obtenerla por la conquista”. [7]
En abril de 1898, tras la misteriosa explosión del buque de guerra estadounidense The Maine en la bahía de La Habana, el Presidente McKinley solicitó el permiso del Congreso para intervenir militarmente en Cuba e impedir que la isla consiguiera su independencia. Varios parlamentarios estadounidenses denunciaron una guerra de conquista. John W. Daniel, senador demócrata de Virginia, acusó al Gobierno de querer intervenir para evitar una derrota de los españoles: “Cuando ha llegado la hora más favorable para una victoria revolucionaria y menos ventajosa para España, […] se asigna al Congreso a que entregue al presidente el ejército de Estados Unidos para ir a imponer por la fuerza un armisticio entre dos partes, cuando una de dos ya depuso las armas”. [8] Así, en tres meses, Estados Unidos tomó el control del país e impuso un Tratado de Paz a España, del cual los cubanos fueron excluidos, destrozando su anhelo de independencia.
De 1898 a 1902 Washington ocupó Cuba y obligó a la Asamblea Constituyente a que incluyera la enmienda Platt en la nueva Carta Magna, so pena de prorrogar indefinidamente la ocupación militar. El texto redactado por el senador Orville H. Platt prohibía a Cuba que firmara cualquier acuerdo con un tercer país o que contratara una deuda con otra nación. También daba a Estados Unidos el derecho a intervenir en todo momento en los asuntos internos de Cuba y compelía a la isla a que arrendase indefinidamente a Washington la base naval de Guantánamo [9] . En un correo de 1901, el general Leonard Wood, entonces gobernador militar de Cuba, felicitó al Presidente McKinley: “Desde luego, bajo la enmienda Platt, no hay independencia –o poca– para Cuba y la única cosa que resulta importante ahora es buscar la anexión”. [10]
De 1902 a 1958, Cuba tenía el estatus de República neocolonial, totalmente dependiente del poderoso vecino. Una librería estadounidense no se equivocó cuando difundió en 1902 un mapa de la isla bajo el título: “Nuestra nueva colonia: Cuba”. [11] El Tratado de Reciprocidad Comercial impuesto a Cuba en 1902 constituyó de facto una anexión económica. [12]
Estados Unidos intervino militarmente en Cuba en 1906 e instaló al gobernador Charles E. Mangoon hasta 1909, recordando a los cubanos quién era el verdadero dueño de la isla. [13] En 1912, Washington se inmiscuyó otra vez en los asuntos internos de Cuba y mandó a sus fuerzas armadas, tras la revuelta de los Veteranos de Color, independentistas apartados del poder. El encargado de negocios estadounidense Hugh S. Gibson explicó las razones de esa sublevación: “Los cubanos que tomaron las armas por la causa española […] ocupan ahora los cargos públicos”. [14] Estados Unidos había tomado en efecto la precaución –recordaba Gibson– de colocar en puestos claves a “quienes habían tomado las armas contra la causa de la independencia cubana”. [15]
La enmienda Platt, que legalizaba el intervencionismo estadounidense, ubicaba al gobierno cubano en una situación “de inferioridad humillante mediante un desprecio de sus derechos nacionales, causando su desprestigio en el interior y el exterior del país”. [16] Tales fueron las palabras del presidente cubano José Miguel Gómez. Este apéndice legislativo no dejaba de recordar al pueblo cubano que el destino de su patria se subordinaba a los intereses de la potencia neocolonial. Así, en 1917, el presidente Woodrow Wilson mandó varios buques de guerra a Santiago de Cuba y Camagüey cuando unos insurrectos tomaron las armas, bajo el liderazgo de José Miguel Gómez, contra el presidente Manuel García Menocal que deseaba mantenerse en el poder mediante un fraude masivo. [17]
Temiendo una reminiscencia de la revuelta de 1917 durante las elecciones presidenciales de 1920, Washington impuso al Presidente Menocal la presencia del general Enoch H. Crowder, el cual se encargó de elaborar las nuevas leyes electorales y organizar el escrutinio. [18] Menocal hizo partícipe de sus reservas al presidente estadounidense: una supervisión de las elecciones cubanas por parte de Washington “lastimaría el orgullo cubano [y sería] una humillación” para toda la nación. [19] Woodrow Wilson rechazó con desprecio la observación y nombró al Procónsul Crowder presidente del Comité Electoral.
Cuando en diciembre de 1920 el presidente Wilson envió a Crowder a Cuba para hacer frente a la grave crisis “política y financiera”, debida en parte al desmoronamiento de la cotización del azúcar, y salvar las inversiones estadounidenses de una quiebra de la economía cubana, ni siquiera se dignó a informar al presidente Menocal. [20] Ante las protestas de éste, la respuesta de Washington fue mordaz y recordó a La Habana, en términos bastante alejados de las costumbres de la diplomacia, quién era el verdadero dueño de la isla: “El presidente de Estados Unidos no considera necesario obtener la autorización previa del presidente de Cuba para enviar a un representante especial”. [21]
En 1933, cuando el movimiento insurreccional que lanzaron los estudiantes contra la dictadura militar de Gerardo Machado tomó un giro revolucionario bajo el impulso de Antonio Guiteras, Washington intervino otra vez para imponer a un sargento estenógrafo llamado Fulgencio Batista. El gobierno “pentárquico” que dirigió Ramón Grau San Martín, que emprendió considerables reformas sociales, no fue del agrado de Estados Unidos. En efecto, bajo la égida de Guiteras, ése creó tribunales para sancionar los crímenes que se cometieron bajo Machado, llamó a elecciones para el 22 de abril de 1934, convocó una Asamblea Constituyente para el 20 de mayo de 1934, otorgó la autonomía a las universidades, bajó el precio de los artículos de primera necesidad, dio el derecho de voto a las mujeres, limitó la jornada laboral a ocho horas, creó un ministerio del Trabajo, redujo las tarifas de gas y electricidad, puso término al monopolio de las empresas estadounidenses, impuso una moratoria temporal sobre la deuda y, sobre todo, nacionalizó la Compañía Cubana de Electricidad, filial de la American Bond and ForeignPower Company [22]
El embajador Sumner Welles indicó la vía a seguir: “Ningún gobierno puede sobrevivir aquí por un periodo prolongado sin el reconocimiento de Estados Unidos y una falta de reconocimiento hundirá a Cuba en una situación aún más caótica y anárquica”. [23] Roosevelt no reconoció al nuevo poder y mandó varios buques de guerra a la isla. Las consecuencias fueron inmediatas: el Gobierno revolucionario fue derrocado por Batista -apenas había durado 127 días– el cual instaló en la presidencia al fantoche Carlos Mendieta, prefiriendo gobernar tras bambalinas.
Welles expresó su satisfacción. Su acción había sido fructífera y lo explicó en una misiva al Departamento de Estado: “Estoy convencido de que los cubanos nunca podrán autogobernarse hasta que estén forzados a realizar que deben asumir sus propias responsabilidades”. Evidentemente, Washington se encargaría de dicha tarea, imponiendo a su hombre fuerte. [24]
Batista, sumiso a Estados Unidos, tuvo el poder real de 1933 a 1959, excepto el periodo 1944-1952. Su golpe de Estado de marzo de 1952 contra el presidente Carlos PríoSocarrás fue acogido calurosamente en Washington: “Bastita es fundamentalmente amistoso con Estados Unidos y su Gobierno sin duda no será peor que el de Prío e incluso probablemente mejor”. [25] El sargento, convertido en general, se comprometió a proteger los intereses económicos de Estados Unidos en detrimento de los del pueblo cubano, de lo que se felicitó el embajador Beaulac: “Las declaraciones del general Batista relativas al capital privado fueron excelentes”. [26]
Fidel Castro, en nombre del pueblo cubano, se opuso inmediatamente a la dictadura militar y lanzó un movimiento insurreccional en las montañas de la Sierra Maestra. El líder del Movimiento 26 de Julio, retomando la antorcha de José Martí, se hizo muy popular entre la juventud cubana, que veía en él al redentor de una Cuba colonizada y humillada y el símbolo de la resistencia a la hegemonía estadounidense. Durante du discurso en Santiago de Cuba el 1 de enero de 1959, tras la huida de Batista, Fidel Castro advirtió a Washington de que en adelante Cuba sería libre y soberana: “Esta vez, por fortuna para Cuba, la Revolución llegará de verdad al poder. No será como en el 95, que vinieron los americanos y se hicieron dueños de esto […]. Ni ladrones, ni traidores, ni intervencionistas. Esta vez sí que es la Revolución”. [27]
John F. Kennedy fue uno de los pocos dirigentes de Estados Unidos que comprendió la importancia histórica de Fidel Castro. Lo explicó en un discurso de 1960 y reconoció el apoyo de Washington a Batista: “en vez de tender una mano amistosa al pueblo desesperado de Cuba, casi toda nuestra ayuda tomaba la forma de asistencia militar –asistencia que sencillamente reforzó la dictadura de Batista, una asistencia que fracasó completamente en mejorar el bienestar del pueblo cubano”. [28]
Agregó al respecto:
Usamos la influencia de nuestro gobierno para promover los intereses y aumentar los beneficios de las empresas americanas privadas, que dominaban la economía de la isla. Al inicio del año 1959, las empresas económicas poseían cerca del 40% de las tierras azucareras cubanas, acaso todos los ranchos de ganado, el 90% de las minas y concesiones mineras, el 80% de los transportes y caso toda la industria petrolera […]. Nuestra acción daba la impresión demasiadas veces que nuestro país estaba más interesado en sacar dinero del pueblo cubano que en ayudarlo a edificar una economía autónoma, fuerte y diversificada. Era imposible no suscitar la animosidad del pueblo cubano [29]
El advenimiento de una revolución radical en Cuba era inevitable pues Estados Unidos, por su estrategia de dominación, negó a los cubanos toda perspectiva de emancipación verdadera, de independencia política y de progreso económico y social. El embajador Philip Bonsal evocó esta realidad: “En la Cuba pre-Castro, la presencia americana aplastante en términos geopolíticos era un permanente recuerdo de la naturaleza imperfecta de la soberanía cubana […]. Suscitaba rechazo ya que se consideraba una transgresión intolerable de la independencia y la dignidad del pueblo cubano”. [30] La intromisión constante del Vecino del Norte en los asuntos internos de la isla había dañado profundamente el sentimiento de orgullo nacional de los cubanos. El último objetivo de la Revolución era recuperar la soberanía de la nación y poner fin a la dependencia de Estados Unidos. Tal fue la misión de Fidel Castro.
Fidel Castro tomó el poder y puso fin a la tutela estadounidense que había aplastado al país durante más de sesenta años. La república neocolonial se desintegró con la huida de Batista. El triunfo de la Revolución Cubana en 1959 permitió al pueblo cubano realizar finalmente el sueño de una patria libre y soberana, haciendo de Fidel Castro el emblema de la dignidad nacional y continental que supo oponerse a los designios hegemónicos de Washington en América Latina. Se acabó entonces la era del complejo “plattista”, en virtud del cual había que buscar soluciones estadounidenses a los problemas cubanos, con la llegada de Fidel Castro al poder.

Salim Lamrani
Al Mayadeen

Notas:

[1] Luis Báez, “Absuelto por la Historia”, Granma, 11 de marzo de 2014. http://www.granma.cu/granmad/secciones/fidel/ (sitio consultado el 23 de febrero de 2015).
[2] José Martí, «El Congreso de Washington», La Nación, 2 de noviembre de 1889.
[3] Antonio Beltrán Hernández, L’Empire de la liberté, París, EditionsSyllepse, 2002, p. 78.
[4] Philip S. Foner, Historia de Cuba y sus relaciones con Estados Unidos, La Havane, Editorial de Ciencias Sociales, tome I, 1973, p. 157.
[5] Philip S. Foner, La Guerra hispano/cubano/americana y el nacimiento del imperialismo norteamericano, op. cit., Volumen 1, p.16-17.
[6] Hamilton Fish, «Mr. Fish to Mr. Cushing», 6 de febrero de 1874, FRUS, 7 de diciembre de 1874, p. 859.
[7] Stewart L. Woodford, «Mr. Woodford to the President», 9 de marzo de 1898, FRUS, 6 de diciembre de 1898, p. 682-84.
[8] Philip S. Foner, La Guerra hispano/cubano/americana y el nacimiento del imperialismo norteamericano, op. cit., Volumen 1, p. 337.
[9] C. I. Bevans, Treaties and Other International Agreements of the United States of America, 1776-1949 (Washington D. C.: United States Government Printing Office, 1971), p. 1116-17.
[10] Fidel Castro Ruz, «El imperio y la isla independiente, primera parte», Cuba Debate, 14 de agosto de 2007. http://www.cubadebate.cu/reflexiones-fidel/2007/08/14/imperio-isla-independiente-primera-parte/ (sitio consultado el 15 de agosto de 2009).
[11] Robert Merle, Moncada : premier combat de Fidel Castro, Paris, Robert Laffon, 1965, p. 34.
[12] Tomas Estrada Palma, « Message of TomásEstrada Palma, President of the Republic of Cuba, to the Congress of Cuba», 6 de abril de 1903, FRUS, 7 de diciembre de 1903, p. 356-57.
[13] Edwin V. Morgan, «Minister Morgan to the Secretary of State», 13 de octubre de 1906, FRUS, 1909, p. 489.
[14] Hugh S. Gibson, «Veteranista Agitation – Attitude of the United States. The American Chargé d’Affaires to the Secretary of State», 10 de noviembre de 1911, FRUS, (Washington Government Printing Office, 1919), p. 236-37.
[15] Hugh S. Gibson, «Veteranista Agitation – Attitude of the United States. The American Chargé d’Affaires to the Secretary of State», 16 de noviembre de 1911, FRUS, 1919, p. 237.
[16] José Miguel Gómez, « he President of Cuba to the President», 26 de mayo de 1912, FRUS, 1919, p. 248.
[17] Robert Lansing, «The Secretary of State to Minister Gonzales», 13 de febrero de 1917, FRUS, 1926, p. 356 ; William E. Gonzales, «Minister Gonzales to the Secretary of State», 15 de febrero de 1917, FRUS, 1926, p. 359 ; William E. Gonzales, «Minister Gonzales to the Secretary of State», 27 de febrero de 1917, FRUS, 1926, p. 369.
[18] Robert Lansing, «The Secretary of State to Minister Gonzales», 10 de marzo de 1917, FRUS, 1926), p. 382 ; Frank Polk, «The Acting Secretary of State to the Chargé in Cuba (Bingham)», 15 de enero de 1919, FRUS, Volume II (Washington Government Printing Office, 1934), p. 1-2.
[19] Rutherfurd Bingham, «The Chargé in Cuba (Bingham) to the Acting Secretary of State», 18 de enero de 1919, FRUS, 1934, p. 2.Véase el informe complete de Enoch H. Crowder sobre su estancia en Cuba: Enoch H. Crowder, «General Enoch H. Crowder to theSecretary of State», 30 de Agosto de 1919, FRUS, 1934, p. 29-77.
[20] Norman H. Davis, «The Acting Secretary of State to the Judge Advocate General, War Department (Crowder) », 31 de diciembre de 1920, FRUS, 1936, p. 41-43.
[21] Norman H. Davis, «The Acting Secretary of State to the Minister in Cuba (Long) », 4 de enero de 1921, FRUS, 1936, p. 671.
[22] Salim Lamrani, Cuba. Ce que les médias ne vous diront jamais, op. cit., p. 224.
[23] Sumner Welles, «The Ambassador in Cuba (Welles) to the Secretary of State», 10 de septiembre de 1933, FRUS, 1952, p. 417.
[24] Sumner Welles, «The Ambassador in Cuba (Welles) to the Secretary of State», 25 de septiembre de 1933, FRUS, 1952, p. 458.
[25] Edward G. Miller Jr., «Secretary Staff Meetings», 11 de marzo de 1952, lot 63 D 75, FRUS, 1983, p. 868.
[26] Willard L. Beaulac, «Memorandum of Conversation, by the ambassador in Cuba (Beaulac)», 22 de marzo de 1952, FRUS, 1983, p. 868.
[27] Fidel Castro Ruz, «Esta vez no se frustrará la Revolución», 1 de enero de 1959, Fondo Fidel Castro Ruz, n°, Archivo de la Oficina de Asuntos Históricos del Consejo de Estado (OAH-CE)
[28] John F. Kennedy, «Speech of Senator John F. Kennedy, Cincinnati, Ohio, Democratic Dinner», 6 de octubre de 1960.
[29] Id.
[30] Philip W. Bonsal, Cuba, Castro, and the United States, Pittsburgh, University of Pittsburgh Press, 1971, p. 9.

*Doctor en Estudios Ibéricos y Latinoamericanos de la Universidad Paris Sorbonne-Paris IV, SalimLamrani es profesor titular de la Universidad de La Reunión y periodista, especialista de las relaciones entre Cuba y Estados Unidos. Su último libro se titula Cuba, the Media, and theChallenge of Impartiality, New York, MonthlyReviewPress, 2014, con un prólogo de Eduardo Galeano. http://monthlyreview.org/books/pb4710/ Contacto: lamranisalim@yahoo.fr ; Salim.Lamrani@univ-reunion.fr Página Facebook: https://www.facebook.com/SalimLamraniOfficiel

miércoles, 1 de abril de 2015

Lucy Parsons: “Más peligrosa que mil manifestantes”




Lucy Eldine Gonzalez comenzó una intensa militancia a fines del siglo XX junto a su compañero Albert Parsons, uno de los mártires de Chicago. Logró convertirse en un ícono de la lucha de la clase trabajadora y en una verdadera preocupación para el estado norteamericano.

Rayos los ojos, metralla las palabras

Lucy Parsons nació en 1853, en la Texas esclavista. De ascendencia mexicana y probablemente afroamericana, fue testigo del racismo más crudo. Vio con sus propios ojos los linchamientos del Ku Kux Klan y debió huir a Chicago en 1871, cuando se unió a un hombre blanco, quien luego fuera su compañero, Albert Parsons.
Inspirada por la gran acción de los obreros ferroviarios de 1877 -que desembocó en una histórica huelga general-, redoblaría su compromiso militante. Cuando Albert fue despedido por su actividad política, Lucy, único sustento del hogar y madre de dos hijos, se involucró en el Partido Socialista Laborista y se hizo miembro de los Caballeros del Trabajo, una de las primeras organizaciones que nuclearon negros y mujeres. Cuando no trabajaba como costurera, escribía regularmente artículos y pronto se convirtió en una destacada organizadora del Sindicato de Mujeres Trabajadoras del Partido Socialista Laborista. En 1883 rompería con este partido junto a Albert, enfrentándose a un ala que adoptó una estrategia reformista: ella estaba convencida de que sólo una revolución podría acabar con este sistema.

Organizando a los esclavos del salario

El año 1886 marcó un quiebre en la historia estadounidense. El 1° de Mayo fue declarada la huelga general. En Chicago, las fábricas y las calles se convirtieron en un hervidero de ira obrera. Frente a la represión, que no se hizo esperar, miles se reunieron en la Plaza Haymarket. Allí, la policía arremetió contra trabajadores y militantes socialistas y anarquistas. Ocho fueron falsamente acusados de poner una bomba. Entre ellos estaba Albert Parsons.
Durante el año y medio que Albert estuvo detenido esperando la ejecución, Lucy viajó por todo el país, vendiendo panfletos y brindando multitudinarios discursos. Cuando José Martí, como corresponsal de La Nación, cubrió el caso, no pudo evitar referirse a la señora Parsons: “la apasionada mestiza en cuyo corazón caen como puñales los dolores de la gente obrera (…); dicen que con tanta elocuencia, burda y llameante, no se pintó jamás el tormento de las clases abatidas; rayos los ojos, metralla las palabras, cerrados los dos puños, y luego, hablando de las penas de una madre pobre”.
El día que su compañero fue ahorcado, Lucy fue apresada y no pudo verlo antes de que fuera ejecutado. Esto no la desmoralizó. Posteriormente escribiría: “Nuestros camaradas no fueron asesinados por el estado porque tuvieran una conexión con la bomba sino porque estaban organizando a los esclavos del salario. La clase capitalista (…) creyó tontamente que matando a los espíritus activos del movimiento obrero del momento, iban a asustar a toda la clase obrera, manteniéndola esclava”*. Esta indómita mujer dedicó su vida a demostrar lo contrario.

Somos las esclavas de los esclavos

Lucy consideraba que sólo la lucha por la libertad de la clase obrera en su conjunto podía llevar a una emancipación total de las mujeres. Por ello, llegó a acusar a la anarquista feminista Emma Goldman de perseguir una libertad individual, “dirigida a audiencias de clase media”. Lucy reivindicó siempre los derechos reproductivos, la educación sexual, y la accesibilidad al divorcio, a la par que bregaba por la organización de las mujeres dentro del movimiento obrero.
En 1905 se fundó la combativa organización Trabajadores Industriales del Mundo. Sólo hubo dos mujeres presentes. Una fue la valiente Mother Jones; la otra fue Lucy Parsons. En esa ocasión tomó la palabra: “Nosotras somos las esclavas de los esclavos. Somos explotadas más crudamente que los hombres. Cuando los sueldos deben ser rebajados, la clase capitalista usa a las mujeres para reducirlos (…) si cada hombre y cada mujer que trabaja (…) decide que debe tener lo que le pertenece por derecho (…) entonces no hay ejército lo suficientemente grande para vencerlos”.
Lucy también combatió activamente el racismo. Aunque nunca fue miembro oficial, estuvo ligada al Partido Comunista. Dentro del mismo, desde 1925, fue parte de la Defensa Laborista Internacional, que tenía como objetivo pelear por las víctimas de la represión capitalista y por los derechos de los negros.

Ella vivió para el futuro

Hasta el final de sus días, Lucy Parsons hizo carne la pelea contra este sistema. Por ello la policía de Chicago la catalogó en sus archivos como “más peligrosa que mil manifestantes”.
En 1941 Lucy realizaría su última aparición pública, durante una huelga. Ni la temperatura helada, ni la ceguera, ni sus 88 años, amainaron su discurso. Curiosamente, se dirigía a obreros que enfrentaban a la fábrica International Harvester, heredera de la planta McCormick, en la cual el asesinato de seis trabajadores había encendido la chispa para la revuelta de la plaza Haymarket en 1886.
Desde fines del siglo XIX, en Estados Unidos se legitimó oficialmente el Día del Trabajo de septiembre por temor a que el 1° de mayo se convirtiera en una ocasión de disturbios. Pero los mártires de Chicago y las grandes batallas de la clase obrera forman parte de una tradición imborrable. Cuando Lucy Parsons murió en 1942, la policía allanó su departamento y confiscó sus cuantiosos libros y artículos, que fueron entregados al FBI. Aunque la pérdida fue grande, las huellas de Lucy se mantienen vivas: en cada acto de resistencia contra la opresión hacia las mujeres, en las luchas contra la explotación. La indomable Elizabeth Gurley Flynn escribió en su obituario: “Ella no vivió en el pasado. Ella vivió para el futuro. Ella vivirá en el futuro, en el corazón de los trabajadores”.

Jazmín Bazán

*Lucy Parsons en The Agitator, 1912.