domingo, 16 de noviembre de 2014

Burkina Faso: Un líder tras otro es derrocado por las masas revolucionarias




La situación en Burkina Faso se ha estado moviendo a la velocidad del rayo desde quela revolución estalló el jueves 30 de octubre. Las masas revolucionarias no sólo derrocaron al odiado Blaise Compaoré, sino también a su sucesor elegido a dedo, en general Honoré Traoré, tan sólo unas horas más tarde. Desde entonces, el régimen ha estado tambaleando. Mientras tanto, el alto mando, algunos elementos reaccionarios dentro de la oposición y las principales potencias imperialistas han estado luchando para salir del cascarón y buscando algún tipo de acuerdo para pacificar a las masas y restaurar algún tipo de normalidad burguesa.

El derrocamiento de Blaise Compaoré

La noche del jueves 30 de octubre, después que las masas quemaron los edificios parlamentarios y mantenía a los políticos huyendo en todas direcciones, se hizo evidente que el tiempo de Blaise Compaoré se estaba acabando. Trató desesperadamente de aferrarse al poder mediante la entrega de la gestión del día a día del gobierno al general Honore Traore mientras se puso a sí mismo a cargo del 'periodo de transición'.
Como su primer acto, el general ordenó un toque de queda nocturno. Pero las masas podían ver a través de este engaño y desafió tanto el toque de queda como el estado de emergencia. En esa misma noche, las masas llenaron la Plaza de la Revolución (llamada así en lugar de la Plaza de la Nación por las misma gente). Estaba claro que el viernes 1 de noviembre iba a ser decisivo. Grandes movilizaciones se concentraron de nuevo con las masas decididas a marchar por las calles y reunirse en la Plaza de la Revolución, y en frente del palacio presidencial.
Estas movilizaciones de masas continuas demostraron ser cruciales. Todavía en la noche del jueves, Compaoré seguía firme en que no iba a abandonar el poder. Sin embargo, la presión de las calles era simplemente demasiada. Posteriormente, el régimen trató de preservarse a sí mismo cortando una de sus extremidades en descomposición. Un mensaje salió del palacio presidencial que se iba a hacer un anuncio pronto. Blaise Compaoré luego apareció en la televisión, anunciando su dimisión: ''Con el fin de preservar los logros democráticos, así como la paz social, declaro un vacío de poder para permitir el establecimiento de una transición que conduzca a elecciones libres y justas en un plazo máximo de 90 días'', dijo. Después, llegaron informes de que él viajaba en un convoy de 30 vehículos hacia la frontera de Ghana. Informes posteriores confirmaron que en realidad está en Yamoussoukro, la capital de Costa de Marfil.
El teniente coronel Isaac Zida, el diputado comandante de la guardia presidencial, anunció luego la renuncia de Compaoré en la Plaza de la Revolución. A medida que salían a luz las noticias de la partida de Blaise Compaoré, las calles de Ouagadougou estallaron en grandes celebraciones. Un rugido masivo se oía venir desde la Plaza de la Revolución. Escenas increíbles de euforia hablaban por sí solas en las polvosas calles. Había bailes y cantos espontáneos. Algunos jóvenes corrían sin sentido por las calles. Otros rompían en llanto. El odiado Blaise Compaoré, el asesino de Thomas Sankara y el único dirigente que la mayoría de las masas jamás habían conocido, se había ido, derrocado por el mismo pueblo. Uno de los protestantes dijo: "Blaise Compaoré se ha ido, está huyendo y todos somos muy felices. Es difícil decir estas palabras porque soy tan feliz. Mis hijos no conocerán otro presidente".
Escenas como éstas se presentan en las etapas iniciales de todas las revoluciones cuando las masas han alcanzado la victoria inicial. Todos los sentimientos reprimidos como resultado de vivir en una sociedad de clases son liberados en una explosión colectiva de emoción. Luego, la experiencia le enseña a las masas que aunque ellas han logrado una gran victoria, la podrida clase dominante aún se mantiene y son obligados de nuevo a volver a la senda revolucionaria. Lo más remarcable de los eventos del viernes fue la rapidez con lo que estos eventos se concretaron.
En lo que sólo puede ser descrito como una montaña rusa, el estado de ánimo se convierte nuevamente en odio, incluso ira una vez que las masas se dan cuenta de lo que realmente sucedió: aunque Compaoré se ha ido, él había llevado a Traoré, que era una odiada figura también, y un cercano y seguro colaborador del depuesto líder. El estado de ánimo se obscureció de nuevo y la atmósfera se puso espesa con un sentimiento de ira a medida que los revolucionarios iban ahora en busca de Traoré.

Un segundo gobernante derrocado

Los medios de comunicación describieron lo que pasó luego como una "lucha por el poder" entre Traoré y Zida. El generla Traoré, siendo el comandante de las fuerzas armadas, elaboró una declaración en la que decía: "De acuerdo con las normas constitucionales, y dado el vacío de poder, asumiré a partir de ahora mis responsabilidades como cabeza del estado".
Sin embargo, a primeras horas de la mañana la radió declaró el sábado, que Zida había anunciado que él había tomado el poder. "Asumo desde ahora la responsabilidad de la dirección de esta transición y como presidente del estado" dijo. Como noticia extra, los medios reportaban que una "artillería pesada" se había oído cerca del palacio presidencial justo antes del anuncio de Zida. Todo esto los medios lo reportaron como una lucha entre el comandante de las fuerzas armadas, Traoré y el comandante de la guardia presidencial, Zida, y la victoria de éste último.
Pero lo que los medios no reportaron fue lo que estaba pasando en las calles mientras esta supuesta "lucha por el poder" se llevaba a cabo por sí sola. Después de la euforia inmediata del derrocamiento de Compaoré, el estado de ánimo en la plaza central de Ouagadougou cambió drásticamente. Surgieron reportes de una movilización de hombres jóvenes que salían en grandes cantidades de la Plaza de la Revolución con el objetivo de dirigirse a los cuarteles militares y el palacio presidencial. Después de lo que había sucedido tan sólo un día antes cuando escenas similares terminaron en la quema del parlamento, los dirigentes del ejército tenían que actuar rápido. Fue entonces que Traoré fue reemplazado por Zida. En su prisa por describir lo que estaba ocurriendo como una lucha militar interna, los medios brevemente mencionaron que la siguiente declaración elaborada por jerarquía militar fue realmente firmada por el jefe de la junta, ¡Traoré! A medida que el intercambio de disparos tenía lugar (si es que realmente sucedió) no hay evidencia que ello tuviera algún significado o relevancia. Todo esto indica que esto fue solo un incidente localizado. Seamos claros: el general Honoré Traoré no fue echado como resultado de una lucha por el poder entre los militares oficiales. Él fue derrocado por las masas a tan sólo horas después de que Compaoré había sido derrocado.

Las masas se vuelven contra los militares

Si los jefes militares pensaron que su maniobra ayudaría a apaciguar la situación y volver las cosas a la normalidad, estaban penosamente equivocados. Sucedió todo lo contrario. Luego que Zida anunció su control del Estado, el odio inmediatamente se volcó contra los altos jefes militares. El sábado, en las calles de Ouagadougou los manifestantes gritaban con ira que ellos habían echado a Compaoré nada más para tener a otro militar sobre sus hombros. Reuters reporta el comentario de un manifestante: "Es ridículo. Es como reemplazar a Blaise por un pequeño Blaise. La guardia presidencial abrió fuego sobre la concentración. Si fuimos capaces de deshacernos de Blaise, entonces él (Zida) no será capaz de detenernos. ¡Él se va a ir también!
La coalición de los partidos de oposición y grupos de la sociedad civil los cuales nominalmente dirigían la revolución, se reunieron más tarde y elaboraron un declaración en la cual describían el control militar como una confiscación de la victoria del pueblo. "La victoria del levantamiento popular-y consecuentemente el manejo de la transición- pertenece a la gente y no debería de ningún modo ser confiscada por el ejército. Nuestra consulta reafirma que esta transición debería ser civil y democrática en su carácter", decía la declaración. Ellos también anunciaron una movilización a la Plaza de la Revolución para el domingo por la mañana.
Mientras tanto, también el sábado, Zida estaba haciendo lo mejor que podía "para ganar los corazones y mentes del pueblo". Apareció en televisión diciendo: "Este no es un golpe de estado, sino un levantamiento popular, reconozco la memoria de los mártires de este levantamiento y me inclino hacia los sacrificios hechos por nuestra gente". El problema para él era que nadie le creía. Esto fue probado el domingo, cuando miles de personas inundaron de nuevo las calles para protestar contra los intentos militares de robar la revolución. Las masas vehementemente se declararon en contra de las acciones del ejército. La BBC resaltó los comentarios de un hombre que declaraba: "Esta mañana salimos porque hasta ahora la situación no es clara. Todavía no tenemos un líder definido para nuestro país. No queremos que el ejército esté en el poder, especialmente el regimiento presidencial".
El comentario sobre la guardia presidencial es significativo. Un análisis cuidadoso de los eventos muestra que desde que comenzó la revolución, ha sido este grupo élite el cual ha sido usado casi exclusivamente por el ejército mientras que las tropas ordinarias han sido mantenidas alejadas. Esto es significativo dada la historia de este país. Burkina Faso tiene una historia de oficiales de bajo rango y soldados de base que se han puesto del lado las masas. Thomas Sankara es el más prominente ejemplo de esto. Por eso, los altos generales han sido cuidadosos en mantenerlos al margen de las batallas principales. Si ellos se atreven a usar las tropas contra la gente, existe el riesgo de que el ejército se divida en líneas de clase.
La situación era todavía muy tensa. Portando carteles y banderas los que volvieron denunciaron las acciones de los militares. Cientos de manifestantes exigían que los militares renunciaran al poder, cantando consignas como "Los soldados han robado nuestra revolución", "Fuera Zida" y "Zida es Judas". Desafortunadamente, las concentraciones del domingo no fueron tan grandes como las del jueves y el viernes debido a las acciones de la oposición. Cuando había arriba de cientos de miles de personas dentro de la Plaza de la Revolución, tropas de la guardia presidencial llegaron entonces y comenzaron a disparar al aire y se movieron alrededor, despejando la plaza de protestantes y luego colocando barricadas.
Lo que se necesita entender es que la oposición está constituida de muchos grupos y facciones, cada uno con su propia agenda. El ala más revolucionaria y la punta de lanza del levantamiento revolucionario es Le Balai Citoyen (La Escoba de los ciudadanos) concentrados alrededor del rapero Smokey y el músico de reggae Sams'k Le Jah. La referencia a la escoba recuerda al revolucionario régimen de Thomas Sankara el cual inició las campañas de limpieza del barrio. Es usado hoy en día como símbolo de la limpieza de toda la podredumbre y porquería que se estableció luego del asesinato de Sankara.
Sin embargo, también hay algunos elementos reaccionarios en el movimiento de oposición, organizados principalmente alrededor del Movimiento de la Gente por el Progreso. Estos son personas del partido de Blaise Compaoré y aliados cercanos, los cuales lo habían apoyado en la aprobación del artículo 37, la propuesta para cambiar los límites permitidos para la permanencia presidencial lo que desató la revolución.
Los límites de los líderes de la oposición fueron evidentes en el fin de semana. El sábado, cuando Zida anunció que él estaba tomando el control, la oposición no se esforzó en establecer un comité de acción, ni hicieron el llamado para concentraciones de masas inmediatamente. En su lugar ¡a la gente se le animó a limpiar las calles!
Los líderes de Balai Citoyen, que habían jugado un papel crucial en la movilización de la juventud en acciones revolucionarias contra el viejo régimen, también mostraron limitaciones en su perspectiva. En una conferencia de prensa ellos anunciaron su apoyo para Zida, bajo el argumento que, si no eran los militares, ¿quiénes debían tomar el poder en el periodo de transición? Claramente, su campaña era la que tenía un único y claro objetivo: Deshacerse de Compoaré, pero no tenían ninguna idea de quién lo reemplazaría o cómo.
El llamado para las concentraciones masivas llegaron solamente el sábado por la noche. Esto ya era lo suficientemente malo, pero al haber llamado a las concentraciones, uno de los líderes de la oposición dio un discurso radical el siguiente día en contra de los altos mandos del ejército, pero terminó su discurso llamando a las masas a dispersarse pacíficamente. Fue después de esto, cuando la plaza se vaciaba, que la guardia presidencial tuvo la oportunidad de despejar la plaza y poner sus barricadas.
Esto causó escándalo entre las masas. La BBC entrevistó un manifestante ordinario que estaba visiblemente enojado con los partidos de oposición y resumió el estado de ánimo de las masas con brillante profundidad y extraordinaria conciencia revolucionaria:
"Estoy muy enfadado con los partidos de la oposición. La noche anterior nos dijeron que saliéramos a las calles y protestáramos esta mañana a las ocho. Tenía algunas cosas que hacer, tú sabes. Tengo una familia que alimentar, tengo cinco hijos. Pero aun así salí, pero ellos no tenían nada que decirnos. Tuve que regresar a casa y buscar alguna noticia, en caso que ellos sólo se hayan retirado y hablado a alguna de las radios locales".
"En todas nuestras familias, existen problemas, pero cuando las cosas se ponen calientes, queremos ver las cabezas de las familias. ¿Dónde están ellos ahora? Incluso si ellos han sido amenazados, incluso si ellos tienen problemas, ellos deberían estar allí con nosotros en la Plaza de la Revolución. Una lucha política es un combate para cambiar el equilibrio de las fuerzas. Si los militares saben que tienen tropas, los partidos políticos tienen militantes. Así que ellos deberían haber estado aquí con nosotros, y nosotros hubiéramos marchado juntos hacia el palacio presidencial, y de esa forma Zida se hubiera dado cuenta que eran personas apoyadas por la oposición. Pero los líderes de la oposición se quedaron en casa, si ellos no se encuentran en ningún lugar, ¿Cómo van a afrontar la lucha por el poder?"
"Ahora, estamos enfadados con ellos, porque ellos son los que hicieron posible la reacción de los militares. Pero nosotros, el pueblo, no seremos callados".

Un tercer gobernante en su camino al derrocamiento

Al mismo tiempo las masas fueron heridas por soldados, Zida estuvo sosteniendo reuniones detrás del telón con el resto de oficiales de alto rango, así como elementos reaccionarios de la oposición y diplomáticos de otros países africanos, también con los poderes imperialistas, USA y Francia. Aquellos que estaban presentes eran el líder de la oposición Zephirin Diabr (un traidor desde el inicio), el anterior ministro de asuntos internacionales Ablasse Ouedraogo, el antiguo premier Roch Marc Kaboré y Benewende Sankara. Luego de las conversaciones, un vocero militar dijo que un cuerpo interino sería formado con un "amplio consenso" de todos los participantes. Era claro que este "amplio consenso" significaba el involucramiento de todos en un intento desesperado de evitar que el poder cayera en las manos de las masas revolucionarias.
El lunes 3 de noviembre, se volvió claro que el resultado había sido producto de esas negociaciones bajo la mesa. Zida anunció a la misma reunión de diplomáticos que él daría poderes excepcionales al "gobierno de transición". Nos vamos a mover muy rápido, pero tengan cuidado de no cometer un error que podría dañar nuestro país. No estamos aquí para usurpar el poder y establecernos y dirigir el país, sino más bien ayudar al país a salir de esta situación" dijo. Agregó que un nuevo jefe de estado, probablemente un civil burgués, sería "escogido" siguiendo consultas con varios grupos. Un gobierno civil de "transición" tenía que instalarse.
¡Si esto se logra, significaría que las masas han derrotado realmente tres presidentes en cuestión de cuatro días!

Hipocresía imperialista

La hipocresía de los poderes imperialistas no conoce límites en absoluto. El imperialismo norteamericano y francés, en mutuo acuerdo con la débil y patética Unión Africana (UA) y las naciones unidas, han estado haciendo tiempo y llamados para que los militares cedan y den el poder a alguna "autoridad civil". El Departamento de Estado de los Estados Unidos condenó el sábado la toma del poder del ejército de Burkina Faso y urgió a que se transfiriera inmediatamente a las autoridades civiles. Washington dice que podría congelar la ayuda militar si llega a la conclusión de que un golpe de estado se ha llevado a cabo.
La Unión Africana tomó la misma postura. "El presidente de la Comisión de la Unión Africana...resaltó el deber y obligación de que la defensa y fuerzas de seguridad se coloquen a disposición de las autoridades civiles quienes deberían dirigir la transición" rezaba una declaración. El hecho de que la débil, servil y sin dientes Unión Africana tomara una idéntica posición con Washington no es ninguna sorpresa. Después de todo, ellos son simplemente los lacayos locales de las oficinas de sus amos imperialistas. Cuando el imperialismo dice salten, ellos gritan ¿Qué tan alto? Este es la misma Unión Africana que se llevó muy bien con los bombardeos criminales de la OTAN en Libia en el 2011 que dejó miseria para el pueblo de Libia. 72 civiles libios fueron asesinados por las "bombas inteligentes", un tercio de ellos eran niños, luego que dijeran que su objetivo era proteger a los civiles de Gaddafi. Ellos han apoyado los militares como el Concejo Nacional Transicional (NTC) el cual, de acuerdo a las Naciones Unidas mantienen 8,000 personas sin ser enjuiciadas, han masacrado 30,000 libios negros en el pueblo de Tawergha y se están enrolando diariamente en la tortura rampante y limpieza étnica por la cual la Unión Africana-y aquellos gobiernos africanos que se sientan en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, el cual ha aprobado los bombardeos-es responsable también. La Unión Africana está constituida de muchos líderes igualmente despreciables y despóticos que están ahora de repente defendiendo la "democracia".
El imperialismo norteamericano ha apoyado cada régimen podrido y despótico que haya existido, incluido el actual régimen de Burkina Faso. De hecho, de acuerdo con un vocero del comando Africano de los Estados Unidos, el coronel Zida ha recibido entrenamiento especial anti-terrorista estadounidense por lo menos en dos ocasiones.
Todos estos intentos de los imperialistas y sus títeres en la UA son para beneficiarse los unos a los otros. Ellos pueden darse cuenta que el ejército en Burkina Faso es muy débil para resistir el avance de la revolución. Ellos están ahora desesperadamente intentando fraguar algún acuerdo que incluya a los militares que nominalmente se han mantenido al margen por algúna autoridad "civil" en un transparente intento de pacificar a las masas. En otras palabras, están preparando una contra-revolución con una cara democrática.

Lecciones

Una de las grandes lecciones de la revolución de Burkina es lo increíblemente activa que se ha mostrado. Los revolucionarios se han estado moviendo en las calles de abajo para arriba, del palacio presidencial a la Plaza de la Revolución y de un edificio a otro. Esta es una gran lección para los revolucionarios alrededor del mundo. La revolución nunca es estática. Aunque la Plaza de la Revolución es el epicentro de la revolución, no se limita a permanecer allí. Además, una vez que las masas revolucionarias habían alcanzado su destino, ellos no tenían miedo de cruzar el umbral. Ellos no se manifestaron solamente en frente de un edificio. Ellos ingresaron activamente y persiguieron todos los políticos burgueses y los elementos reaccionarios. Estas son las razones para el extraordinario éxito que han alcanzado en sólo cinco días.
El lunes 3 de noviembre, las calles de Ouagadougou estaban relativamente en calma, aunque la tensión se sentía aún en el ambiente. Esta es una consecuencia directa de las acciones de los líderes de oposición que llegaron a un acuerdo rápidamente con el régimen. Parece que el ejército, algunos dentro de la oposición y los poderes imperialistas han llegado todos a un trato donde el ejército tiene que entregar el poder a un cuerpo civil el cual dirigirá al país a las elecciones.
Las masas revolucionarias de Burkina Faso han conseguido milagros en tan sólo una semana. Pero es claro que están siendo impedidos por la falta de un liderazgo revolucionario. Esta confirma lo que los Marxistas han dicho todo este tiempo: una dirección revolucionaria debe ser pacientemente construida con anticipación.

Ben Morken

Cartas y postales de amigos solidarios del mundo




Queridos amigos:
Cada vez que mami viene a visitarme me trae un “paquetico” de cartas de Cuba.
En el envío de esta ocasión venía una carta de su cuñada, María de las Nieves, la cual quiero compartir con ustedes.
Nieves, como le llamo, desde que se dio a conocer nuestro injusto encarcelamiento, en el año 2001, se dio a la tarea de ir llevando una estadística y organización de todas las cartas de Cuba y del mundo, que una vez yo respondía le enviaba a mi madre. Eso es parte del cuantioso archivo del que mi mamá ha hablado. A esta tareíta luego se sumó con mucha entrega y cariño una vecina del barrio, Griselda. Un día les hablaré con más detalle de la obra de amor que entre las 3, con apoyo de otros, han realizado.
En esta ocasión quiero ofrecerles los datos que Nieves me acaba de enviar y que a mí mismo me han sorprendido un poco, porque iba respondiendo cartas y enviado a Cuba, pero no tenía una idea exacta de la magnitud de este maravilloso intercambio, muestra palpable de la inmensa solidaridad que nos ha acompañado a lo largo de estos años, donde quiera que hemos estado.
Aunque tengo datos precisos por año, por países e incluso por personas; voy a ofrecerles las estadísticas generales.

CARTAS Y POSTALES DE AMIGOS SOLIDARIOS DEL MUNDO

Desde finales del 2001 hasta el 2013, Nieves ha recogido un total de 6 868 cartas recibidas.
Además, desde el 2000 hasta el 2006 ha contabilizado un total de 821 postales (le falta el dato del 2007 al 2014).
Es decir, un total de 7 689 cartas y postales.
En estadísticas que yo tengo por acá de cartas y postales del 2013 y 2014, contabilizo cerca de 400 más.
Es justo aclarar que por una u otra razón no todas las cartas las he podido enviar a Cuba y que además han habido sus pérdidas por traslados y otras causas.
Me atrevería a ofrecer un estimado de 10 000 cartas y postales enviadas solo a mí, porque aquí no cuento la de mis hermanos, por los amigos del mundo.
Según las estadísticas de Nieves proceden de 69 países, aunque ese dato habría que precisarlo, porque pueden ser más.

CARTAS Y POSTALES DE CUBA

Aquí se tienen las estadísticas por año y por provincia, aunque faltan por contabilizar algunos años.
Para que tengan una idea aquí les van los datos.

2002- 444 cartas
2003- 676 cartas
2004- 863 cartas
2005- 1 038 cartas
2006- 900 cartas
2011- 851 cartas

Debo comentar que muchas cartas de amigos del mundo vienen firmadas por muchas personas solidarias. Ademas no se contabilizan aquí los envíos de periódicos, revistas y libros que han sido permanentes.
A todo ello debemos agregar los mensajes de correo electrónico. Desde el 2010 se puso a disposición para los reclusos del Sistema Federal de Prisiones este servicio. Imposible es contabilizar todos los intercambios que he tenido por esa vía con amigos de todas las latitudes, gracias a los enlaces con los amigos y familiares con los que me han permitido estar directamente conectado.
Espero no haberlos abrumado con tantas estadísticas.
Sin dudas, es fácil ver a través de estos “numeritos” el infinito amor que nos ha hecho, nos hace y nos hará sentir a los cinco hombres libres, hombres invencibles, hombres felices, hombres eternamente agradecidos con cada uno de nuestros amigos.

Cinco abrazos fuertes.
iVenceremos!

Tony Guerrero Rodríguez
12 de noviembre de 2014
Prision Federal de Marianna

sábado, 15 de noviembre de 2014

Cambio de época: a 25 años de la caída del Muro de Berlín




Lejos del fin de la historia, el poder mundial atraviesa una crisis compleja: entre la decadencia de la hegemonía estadounidense y un incipiente multilateralismo.

El 9 de noviembre de 1989 cayó el Muro de Berlín. Poco después el contagio o efecto dominó derrumbaría ya no muros sino a los regímenes supuestamente socialistas erigidos como resultado de la nueva constelación geopolítica emergente a fines de la Segunda Guerra Mundial hasta que, entre fines de 1991 y comienzos de 1992, el proceso culminaría con la desintegración de la Unión Soviética. Estos acontecimientos dieron lugar a eufóricas declaraciones por parte de gobernantes, políticos, periodistas e intelectuales del mal llamado «mundo libre»: fervientes promesas de paz y prosperidad se escuchaban en Washington, Bonn, Londres y París, las que en el asfixiante clima neoliberal de los 90 se repetían hasta el hartazgo en América Latina y el Caribe.
En esta fragorosa batalla de ideas pocos textos pudieron captar el clima ideológico imperante en las metrópolis del capitalismo con más precisión que el libro de Francis Fukuyama, El fin de la historia y el último hombre, originalmente publicado en 1992. En esa obra se argumentaba que la Guerra Fría había terminado, y que su resultado final marcaba el triunfo definitivo de la democracia liberal y el capitalismo de libre mercado a lo largo y a lo ancho del planeta.
Un cuarto de siglo después las tesis centrales del libro fueron impiadosamente refutadas por la historia: primero, ésta no terminó sino que se aceleró, tornándose a la vez más compleja y truculenta. La Guerra Fría, luego de un paréntesis, retomó impulso con la renovada virulencia que vemos en estos días; y ni la democracia liberal ni el capitalismo de libre mercado han triunfado. Por el contrario, atraviesan una crisis que no pocos se atreven a calificar de terminal. Surgen teorizaciones y prácticas que hablan de nuevas formas de democracia que superan las limitaciones de su versión liberal (plasmadas, por ejemplo, en las constituciones de Bolivia, Ecuador y Venezuela) a la vez que proliferan los análisis que demuestran que el capitalismo ha chocado contra una frontera ecológica insuperable.
¿Qué ocurrió después de la caída del Muro? En el plano estrictamente doméstico, Alemania Federal anexó a la República Democrática Alemana y, menos de un año más tarde, el 3 de octubre de 1990, el canciller Helmut Kohl proclamó la reunificación. Ésta se llevó a cabo con un apenas solapado ánimo de venganza. En los demás países, una vez desaparecida la Unión Soviética, sus pueblos pudieron preservar su identidad nacional. En el caso alemán, en cambio, la reunificación intentó borrar hasta las más insignificantes huellas de la RDA.
Como comenta Maxim Leo, un joven periodista que creció en la RDA, «nuestro país dejó de existir y nosotros también». Lo que vino después fue una satanización de toda aquella experiencia, simbolizada en dos detestables rasgos del viejo sistema: la Stasi, temible policía secreta, el Muro de Berlín, y la rusticidad de los automóviles Trabant. ¿Hubo algo más? Sin duda, y eso es lo que hoy en Alemania se describe como «Ostalgia», porque «Ost» significa «Este» en alemán. ¿Nostalgia de qué? De varias cosas: había trabajo para todos, la vivienda era barata, la atención médica era gratuita y de calidad y existía un muy buen sistema educacional accesible para todos.
Como recuerda el periodista Wolfgang Herr, «no todo era tan malo antes y no todo es tan bueno ahora». Pese a los «paisajes floridos» que demagógicamente prometiera el canciller Kohl (producto de la euforia del momento, según lo reconoció años después) aquellos paisajes todavía hoy no se divisan. La brecha que separaba las dos regiones antes de la reunificación apenas si se ha atenuado en algunos aspectos, pero se ha acentuado en otros. El ingreso per cápita de las cinco provincias orientales equivale a las dos terceras partes de sus congéneres occidentales, un aumento si se considera que antes de la reunificación eran el 43%, pero hace varios años que esta brecha ha dejado de cerrarse y parece haberse cristalizado en aquella proporción. Y la tasa de desempleo en el este es casi el doble que la registrada en el oeste.
Un año después de la caída del Muro, el 61% de los alemanes orientales se consideraban a sí mismos simplemente como alemanes; cuatro años más tarde este porcentaje se redujo al 35% a causa de la desilusión causada por la unificación. Brechas que se acentuaron en relación con los derechos de la mujer, el escaso apoyo en términos de guarderías y jardines infantiles, acceso a la salud y educación. Una encuesta revelaba, en 2009, que solo el 12% de los alemanes orientales creía que se había alcanzado el mismo nivel de vida que en las provincias occidentales, mientras que el 86% decía que no. Sin duda, ahora gozan de libertades que antes no tenían pero en el capitalismo alemán, como en cualquier otro, esas libertades tropiezan con enormes dificultades a la hora de ser realizadas.
Pueden salir a voluntad de Alemania, porque ya no está el Muro, pero sus ingresos no se lo permiten. Pueden ir todos los días al KDW, la famosa tienda de departamentos que relumbraba como un sol del otro lado del Muro, pero no tienen dinero para adquirir lo que allí está a la venta.

Gasto militar

En el terreno internacional la caída del Muro fue el preludio del derrumbe de la Unión Soviética y el inicio del breve y turbulento «unipolarismo» estadounidense. Lo ocurrido en Berlín fue exaltado por los tanques de pensamiento y los intelectuales orgánicos del imperio como el alumbramiento de un nuevo orden mundial que, aseguraban, duraría todo un siglo. Eso pensaban los integrantes del Proyecto del Nuevo Siglo Americano, que habrían de sufrir un rudo despertar la mañana del 11 de setiembre de 2001 cuando todas sus ocurrencias, que no ideas, se derrumbaron junto con las Torres Gemelas de Nueva York.
La caída del Muro y todo lo que se precipitó después modificó radicalmente la realidad internacional. Los famosos «dividendos de la paz» prometidos por George Bush padre y Margaret Thatcher, gracias al fin de la Guerra Fría y la presunta disminución del gasto militar, se esfumaron de la noche a la mañana.
Cuando se produce la implosión soviética, en 1992, el presupuesto militar de Estados Unidos equivalía al de los 12 países que le seguían en la carrera armamentista. Cuando en 2003 se decide la invasión y posterior ocupación de Irak el gasto norteamericano ya era equivalente al de los 21 países que le seguían en ese rubro.
Las complicaciones de esa guerra, sumadas a la intensificación de las operaciones en Afganistán, hicieron que, para 2008, el gasto militar de los Estados Unidos sólo pudiera ser igualado si se sumaban los presupuestos militares de 191 países. En 2010 la erogación estadounidense en armas y pertrechos ya superaba al gasto militar de todos los países del planeta, quebrando la barrera psicológica del billón de dólares. Otra consecuencia de la caída del Muro, en el plano internacional, fue desencadenar la expansión de la OTAN hacia el Este, desde las nuevas provincias alemanas y también desde países como Polonia y la ex Checoslovaquia y, en general, de todos los que tenían fronteras con Rusia. Proceso, vale aclarar, que en días recientes se acentuó con la instalación de nuevas bases militares en Letonia, Lituania, Estonia, Rumania y Polonia, países altamente dependientes del suministro del gas ruso.
El Muro de Berlín fue caracterizado por la crítica del «mundo libre» como el «muro de la infamia». A lo largo de su historia (13 de agosto 1961 – 9 de noviembre 1989) murieron al intentar cruzarlo 136 alemanes. Es el único muro del cual se habla, soslayando la presencia de otros que demostraron, y demuestran todavía, ser mucho más letales que el alemán. Piénsese que en el que separa Estados Unidos de México mueren cada año cerca de 500 personas. Que hay otro muro de la infamia en la Ribera Occidental, erigido por Israel para contener a los palestinos y cuyas víctimas también se cuentan por cientos. El gigantesco Muro del Sahara Occidental, construido por Marruecos, un incondicional aliado de Occidente, para aislar a la región controlada por el Frente Polisario, y el alambrado construido en Melilla para impedir que desde ese enclave español los africanos puedan ingresar a Europa, son otros tantos ejemplos de una infamia que es ocultada ante los ojos de la opinión pública internacional. Sí, cayó el Muro de Berlín y se acabó su ignominia, pero quedan varios en pie, solo que blindados por el silencio cómplice del pensamiento dominante y su enorme aparato propagandístico al servicio del capital.

Atilio Borón

Detrás del régimen asesino de México están los planes recolonizadores de Estados Unidos




El miércoles 12 de este mes, el gobierno de los Estados Unidos, a través de la portavoz del Departamento de Estado, Jen Psaki, hizo un urgente llamado al gobierno mexicano y a los miles que se movilizan por los 43 normalistas de Ayotzinapa a “… mantener la calma durante y el proceso’’, ante lo que considera “crecientes tensiones” en su “patio trasero”. Mario Caballero

Esta clara declaración intervencionista sobre asuntos internos de otro país muestra la histórica subordinación del proimperialista régimen mexicano (ya sea durante el priato o en la alternancia), y al mismo tiempo es una advertencia a las masas populares que amenazan la estabilidad de esta semicolonia que comparte 3 mil kilómetros de frontera con el imperialismo estadounidense.
Es evidente la preocupación de Washington por la inestabilidad que pueda surgir en un país que, bajo la subordinación al imperialismo ha abierto sus fronteras al mercado transnacional con el TLC –metiendo en crisis al mercado interno y al campo– que ha desmantelado la economía nacional, terminando con las empresas estatales, privatizando los servicios y la seguridad social. Y que aprobó reformas como la ley laboral que liquida derechos históricos de los trabajadores en beneficio de las trasnacionales, o la energética que le cumplió a los Estados Unidos su vieja demanda de abrir Pemex al capital privado.
La inestabilidad en México puede repercutir en los millones de mexicanos emigrantes que vive en los EE.UU. Y que además tienen sus propias demandas como la reforma migratoria que Obama prometió y no cumplió. A un debilitado Obama no le convendrían movilizaciones encabezadas por el grito de ¡Fuera Peña!
Pero también le preocupa porque México es la punta de lanza para sus planes de recobrar su hegemonía en América Latina, mermada con el surgimiento del bloque de países llamados “antineoliberales” que buscan cierto margen de maniobra para negociar en mejores condiciones con la Casa Blanca. Ya en los 80s, el gobierno mexicano se puso al servicio de la estabilidad de la región y de los intereses yanquis al impulsar el Grupo Contadora que logró desactivar el proceso revolucionario en el Salvador y su extensión en Centroamérica en los 90s con el “Pacto de Chapultepec”.
Ante esa preocupación, el mes pasado Obama presionó a Peña Nieto para que atendiera el caso de la masacre de Tlatlaya a mano de militares, pues es algo que dañaba la imagen del principal socio (menor) del imperialismo en la región. Sin embargo, los EE.UU. no contaban con los sucesos de la masacre de Iguala que hoy tiene al país en una gran crisis política. Por lo que, imperativamente le exige al gobierno resolver lo que llama un “crimen atroz”, así como al respeto al “estado de derecho”.
En el colmo del cinismo, los campeones en desestabilizar gobiernos cuando así conviene a sus intereses (y de acabar con el estado de derecho), obvian que en 2011 el gobierno de Estados Unidos intencionadamente vendió armas de asalto a cárteles mexicanos de la droga para después rastrearlas y ubicar su destino. Armamento que fortaleció el poder de fuego y de desestabilización de los narcos mexicanos, causando miles de muertos en el país. También obvia que ha entrenado a los militares que han estado al frente de la represión a los que resisten los planes del gobierno mexicano. Acciones todas que son parte de esas tensiones que hoy preocupan en Washington.

Un pedido de “calma” difícil de lograr

Pese a los deseos imperialistas y su soberbia intromisión en el proceso de crisis en México, es el hartazgo de esta democracia asesina y hambreadora lo que motoriza la movilización de los miles que salen a la calle a cuestionar las instituciones. Ésas que en el 1999-2000 (la crisis del priato) Clinton aconsejó al gobierno –y a los principales partidos patronales de oposición– maquillar en una aparente reforma del régimen (la transición pactada “en las alturas”).
Pero hoy su carácter reaccionario y su desgaste han creado en la población trabajadora una gran desconfianza en los que los representan. Así, es simbólica la quema de los edificios públicos, de gobierno y los locales partidarios patronales. La pradera empieza encenderse y no es fácil apagar este fuego social.
Si bien, la movilización de masas ha avanzado en su conciencia identificando a la clase política como su enemiga –¡Fue el Estado! ¡Que se vayan todos! ¡Fuera Peña Nieto! –, falta ligar la política autoritaria del PRI (apoyada por el PAN y el PRD) a los planes de recolonización del coloso del norte.
Pero en un país avasallado por Estados Unidos, situaciones como la actual tienden a refrescar la memoria histórica –ocupación de Veracruz en 1914, invasión y robo de más de mitad del territorio mexicano en 1847, “expedición punitiva en busca de Francisco Villa en Chihuahua en 1919–, y no puede descartase que el descontento popular –con la participación central del magisterio combativo–, avance en identificar a la presión de los planes de Washington para México como la fuente del autoritarismo de ésta asesina democracia degradada. Y entonces los símbolos del imperialismo empiecen también a ser cuestionados.
Y es que la lucha por las demandas más elementales –democracia, seguridad, alto a la militarización, la tortura y las desapariciones forzadas, empleo y salarios mejor remunerados, respeto a los derechos laborales, alto a la entrega de la soberanía y los recursos naturales–, está ligada a la lucha contra la entrega al imperialismo.
Un programa que levante la independencia económica y política del país ante el vecino del norte, –ruptura de todos los pactos que atan al país al imperialismo–, es elemental para acabar con la miseria y el autoritarismo del PRI y sus aliados del Congreso.

Mario Caballero

Uruguay: ¿hacia la izquierda o hacia dónde?




Balance sobre lo que dejó la primera vuelta electoral y las expectativas para el balotaje. Pero sobre todo, un análisis minucioso sobre la etapa política que transita el país atravesado por la pregunta "¿alcanza con ser alternativa electoral a blancos y colorados para ser de izquierda?

Vamos a tratar de focalizarnos. Es mucha la información y son muchos los abordajes posibles sobre los resultados de las elecciones de octubre. En esta aproximación vamos a tratar de poner arriba de la mesa algunas consideraciones que esperamos sean útiles para ulteriores análisis, más fecundos y profundos.
Desde la izquierda hay quienes sostienen que las elecciones son un resumen de la lucha de clases. Esta es una afirmación bien interesante en la que nos parece que vale la pena detenerse; al menos más que en el método de las encuestadoras y su falibilidad, asunto sobre el que en estos días hay varios ríos de tinta y conciertos de teclas.
Si bien en cierto sentido se puede compartir esa definición, o al menos entender que es lo que se quiere decir con tal cosa, creo que los resultados electorales, más que resumen, son un anticipo del marco político en el que se va a desenvolver el ciclo de luchas por venir.
Si las elecciones son una forma de resumir la lucha de clases, entonces tendríamos que suponer que estas son la forma por excelencia de acumular fuerzas, que los partidos son en sí mismos los sujetos primordiales que expresan la lucha de clases y que la relación entre voto y conciencia de clase es directa. Cualquiera de las tres cosas es discutible, pero difícilmente sean verdaderas tajantemente. Por eso, lo que las elecciones tienen de resumen posee mucho más riesgos de confusión para sacar conclusiones, que las pistas que nos dan para pelear contra la confusión de cara al nuevo ciclo coyuntural.
Si las elecciones fueren un resumen, como el que se dice que es, se podrían sacar algunas conclusiones un tanto apresuradas. Por ejemplo, a ojos vistas, se puede decir que el pueblo uruguayo tendencialmente se viene corriendo hacia la izquierda. Ese sería un buen dato para la lucha de clases desde el punto de vista de los intereses populares. Si la lectura entre votos y estado ideológico fuere tan lineal o directa, estaríamos ante un resumen altamente positivo.
Desde una óptica que podemos describir como de “sentido común”, se puede decir que el resumen de los resultados electorales del 26 de octubre da a favor de la izquierda.
Supongo que quienes así piensan se podrían abastecer de dos tipos de argumentos. El primer tipo de argumentos se basaría en el análisis positivo de ciertos datos. Nos diría, por ejemplo, que el Frente Amplio creció cuantitativamente luego de diez años en el gobierno (28.925 votos más que en 2009, más que todos los votos conseguidos por la UP), que logró preservar la mayoría parlamentaria por tercera vez consecutiva y que queda encaminado de modo cuasi triunfal para la segunda vuelta.
Incluso, en auxilio de esta lectura, se puede esgrimir que los votos conseguidos por la izquierda fuera del Frente Amplio apuntala esta idea de corrimiento hacia la izquierda o que dentro de los partidos de oposición uno de los que creció fue el Partido Independiente, que es el menos de derecha de los partidos de oposición.
Por otro lado, analizando positivamente los resultados negativos de la derecha también se podría decir que ganó la izquierda. El plebiscito para tratar penalmente como adultos a los mayores de 16 años, que fue impulsado por las fuerzas más a la derecha del espectro político uruguayo, fue derrotado, quedando más de tres puntos por debajo de lo necesario.(1)
Al mismo tiempo, el Partido Colorado, perdió casi 90.000 votos respecto a las pasadas elecciones y logró tener, con ese resultado, su segunda elección más baja de la historia. Blancos y colorados juntos perdieron 2,4% de los votos que obtuvieron en las elecciones de 2009. Es más, si sumamos los votos de blancos, colorados y del Partido Independiente, todos juntos quedan por debajo del Frente Amplio en más de 22.000 votos.
Desde una perspectiva meramente aritmética y basados en el “sentido común” se podría afirmar como resumen de las elecciones de octubre que en Uruguay hay un corrimiento hacia la izquierda…
Sin embargo, desde una perspectiva menos lineal, se puede decir también que el corrimiento hacia la izquierda no es tal y que en realidad lo que explica el resultado electoral es un cierto corrimiento ideológico de los partidos que representan electoralmente a la izquierda hacia la aceptación de la lógica de la economía de mercado. Al menos en el caso del Frente Amplio y obviamente del Partido Independiente, del cual, más allá de su autoproclamación, se puede dudar fundadamente sobre su pertenencia a ese campo de ideas, prácticas y valores que es la izquierda.
Supongo que quienes así piensan recurrirían a una larga fila de datos y valoraciones sobre la política económica de estos diez años de gobierno frenteamplista y la ausencia de disputas estratégicas con la clase dominante por la transformación del patrón de acumulación.
Algunas de las cosas que en este sentido se podrían decir de modo crítico son:
Muy pocos concentran la misma cantidad de ingresos que muchos. Luego de una década de crecimiento económico sostenido, al doble de la tasa histórica, la desigualdad en la distribución del crecimiento económico se profundiza. Llevado al terreno estadístico, en el Uruguay actual las veintitrés mil personas más ricas se apropian de la misma cantidad de ingresos que el 50 % más pobre, es decir, un millón ciento cincuenta mil trabajadores.
Durante los gobiernos del Frente Amplio bajó la pobreza dirán en defensa de este cuestionamiento distributivo. Sí, tan cierto como que en los gobiernos del Frente Amplio el salario mínimo nacional está por debajo de la línea de pobreza y que la mitad de los y las trabajadoras ganan menos de 14.000 pesos mensuales (cuando un alquiler promedio vale entre ocho y diez mil pesos).
En la misma línea de razonamiento se argüiría sobre la tendencia creciente a la extranjerización de la economía (nueve de las diez empresas privadas con mayor empuje exportador son corporaciones capitalistas trasnacionales y regionales), o sobre la concentración de la tierra productiva, con el consiguiente despoblamiento rural de los pequeños productores que ha venido operando en los últimos diez años (doce mil productores menos y el 20% de la tierra productiva extranjerizada). O también se podría recurrir, sin miedo a error, al problema de la primarización de las exportaciones y la profundización de la dependencia, de la deuda pública y la consolidación de la privatización de la seguridad social, con los enormes riesgos estructurales que esto conlleva.
También, uno podría preguntarse cómo se puede ser de izquierda y al mismo tiempo levantar la promesa de vouchers para transferir recursos públicos a la enseñanza privada. O ser de izquierda y al mismo tiempo haber pedido auxilio a Bush para enfrentar a los ambientalistas argentinos y al gobierno de Kirchner. O ser de izquierda y realizar tantos intentos reiterados por enviar a su domicilio a los terroristas de estado de la última dictadura, etcétera.
En fin, para quienes sostienen que los resultados electorales son el resumen de la lucha de clases es muy plausible decir que en Uruguay hay un corrimiento hacia la izquierda… el Frente Amplio creció y va camino hacia su tercer gobierno consecutivo con mayorías parlamentarias.
A nuestro entender, sin embargo, lo que los resultados electorales tienen de resumen no es tan elocuente como lo que tienen de anticipo en relación a entender cómo, al menos del punto de vista tendencial, se va a comportar el escenario político de la lucha de clases.
Es decir, los resultados electorales nos pueden ayudar más a entender el comportamiento político de las fuerzas institucionales en el manejo de las políticas públicas y de las contradicciones del conflicto social, que a desentrañar qué significan las tendencias ideológicas detrás de los votos. Más aún cuando la política está cada vez más atada al mercado publicitario y la lucha de ideas entre bloques está gravemente empobrecida o, en el mejor de los casos, fuertemente invisibilizada.
En el fondo la pregunta es: ¿hay un corrimiento hacia la izquierda o la institucionalización de los principales exponentes electorales de la izquierda hace que estos estén cada vez más cerca de la derecha? ¿Alcanza con ser alternativa electoral a blancos y colorados para ser de izquierda?.
Obviamente, desentrañar esta pregunta nos lleva, al menos, a dos grandes asuntos: por un lado ¿qué es ser de izquierda hoy en Uruguay? y ¿es de izquierda la política económica y el modelo de desarrollo social que ha caracterizado a los gobiernos del Frente Amplio?.
En un escenario histórico donde prima la confusión generalizada del sentido de la política y del ser de izquierda, y donde el nuevo consenso hegemónico entre las principales figuras políticas es tan potente, es probable que los resultados electorales den cuenta, más que nada, de lo que se viene. Y lo que se viene, más allá de las dos enormes alegrías que representa la derrota del sí a la baja y el retroceso electoral de la derecha tradicional, no nos parece tan halagüeño. Ojalá estemos bien errados, por el bien de la acumulación histórica del pueblo uruguayo.

Sergio Sommaruga

(1) Vale subrayar que el sí a la baja consiguió 1.087.707 votos, casi lo mismo que el plebiscito para anular la ley de impunidad en 2009 (1.105.768 votos).

martes, 11 de noviembre de 2014

Uruguay por los estudiantes mexicanos desaparecidos




Ciudadanos mexicanos que residen en Montevideo, junto a estudiantes y trabajadores uruguayos solidarios con la causa, entre los que se encuentran algunas organizaciones sociales y políticas, realizaron el pasado domingo una actividad político cultural en repudio a la masacre en Ayotzinapa y exigiendo la aparición con vida de los estudiantes.

Hubo muestras artísticas, danza, teatro, instalaciones con los rostros y nombres de los estudiantes desaparecidos, y un altar con ofrendas por el día de los muertos (la actividad debía realizarse el pasado domingo 2 de noviembre, fecha especial para los mexicanos que festejan fuertemente el Día de los Muertos, pero el mal tiempo en Montevideo lo impidió).
La actividad se realizó frente a Tristán Narvaja, una de las principales ferias de Montevideo, donde acuden muchos uruguayos, además de que es un atractivo turístico, lo que hizo que pudiera captar la atención de muchos transeúntes.
Los organizadores ratificaron ante los medios presentes que existe un entramado profundo entre el narcotráfico y el poder político. En la proclama que leyeron denunciaron que lo que sucedió fue un crimen de lesa humanidad en donde estuvieron implicados los tres órdenes de gobierno: el municipal, el estatal y el federal. Por eso los responsables son quienes cometieron la masacre, pero también los políticos y miembros de las fuerzas represivas que son parte y avalan este tipo de accionar.
Finalmente aclararon que hasta que los cuerpos estén debidamente identificados, seguirán llamando a los estudiantes como desaparecidos. Es que temen que el Estado mexicano, para callar la protesta social que se abrió tanto en México como a nivel internacional, y para descomprimir el descontento, haya armado las declaraciones de los detenidos y quiera contentar a los familiares de las víctimas con unas cuantas bolsas donde solo hay cenizas que aún no se saben de dónde provienen.

¿Uruguay por Ayotzinapa?

Entre los organizadores y los estudiantes y trabajadores solidarios, a la vez que se felicitaban mutuamente por el éxito de la actividad, se rumoreaba las ausencias claras: desde que desaparecieron los normalistas, nada se hizo desde el partido de gobierno, el Frente Amplio, quien se dice de izquierda. Tampoco se escuchó nada de la oficialista Federación de Estudiantes Universitarios de Uruguay (FEUU), quienes no pasaron de realizar una declaración (a propuesta de sectores no frenteamplistas), mientras realizaban declaraciones a la prensa como si ellos fueran protagonistas en la exigencia de la aparición con vida de los estudiantes.
Recién en su Consejo Federal del lunes pasado, la FEUU votó una movilización estudiantil para el próximo 17 de noviembre, pero mientras tanto el movimiento estudiantil sigue inmovilizado, y la impunidad continúa.
Han sido estudiantes y trabajadores auto-convocados (muchos por las redes sociales, otros por sus lugares de trabajo y estudio) y las agrupaciones de la izquierda no frenteamplista quienes tomaron como propia esta causa (como las agrupaciones Primero de Mayo y Tesis XI de la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación).

¡Presentación!

La lectura de los nombres de cada uno de los 43 estudiantes desaparecidos fue sumamente emotiva, y logró conmover hasta las lágrimas a más de uno. Luego de cada nombre, se gritaba la palabra “¡presentación!”, versión mexicana de nuestro “¡aparición!” pero igual de profundo. La jornada terminó al grito de ¡Vivos los llevaron, vivos los queremos!

Karina Rojas
Montevideo

El México que Peña Nieto y el imperialismo no esperaban




La tercera jornada nacional del 5/11 mostró que el profundo descontento que se viene expresando en el último mes, dio un importante salto alentado por la abierta desconfianza en las instituciones y el cuestionamiento directo al gobierno de Peña Nieto. do de ánimo de las masas mostró un gran cambio. Esto, en medio de nuevos paros en la UNAM y otras escuelas universitarias, toma de edificios públicos, marchas, bloqueos de carreteras, tomas de casetas, etc., algo que va siendo común como forma de protesta en todo el país.

La conferencia de prensa de la PGR sobre la supuesta muerte de “los 43” –con un cinismo y desmoralizante intencionalidad–, lejos de atenuar la movilización provocó más indignación y mostró que la política del gobierno –que apuesta al desgaste y la división entre los padres de familiares, el magisterio y demás organizaciones del Movimiento Popular Guerrerense–, provoca más polarización social.
Nunca el PRI estuvo tan a la defensiva como en esta coyuntura: Peña Nieto es hoy el presidente más cuestionado del planeta. Esto no lo vimos ni cuando la masacre del ’68, ni en el fraude a Cárdenas en 1988, ni en 1994 cuando el alzamiento del EZLN, momentos clave de crisis política.
Hay un avance en la politización de la sociedad que no preveían los artífices del Pacto por México (PRI-PAN-PRD). En el amplio movimiento democrático que surgió participa mayoritariamente la juventud, pero también se integraron organizaciones de trabajadores –educación, electricistas, telefonistas, universitarios–, sociales y rurales.
Por ello, el gobierno no puede aminorar el descontento; todo lo contrario, el cuestionamiento se multiplica con acciones y expresiones radicales que muestran la crisis de este régimen autoritario y hambreador.
Se descubren más complicidades de los grupos políticos y de poder, que tiene su epicentro en el PRD pero ha tocado también a Peña Nieto. Hoy ya no es sólo Guerrero –evidente foco de la ingobernabilidad– el brote de rebeldía, sino un país donde muchos rechazan las formas de gobernar y el ataque a las conquistas más elementales.

Crece el descontento

Tras la indignación por la barbarie contra los jóvenes normalistas, aparece el descontento con las promesas sobre la democracia, la corrupción gubernamental y de los partidos del Congreso, el desempleo, los bajos salarios, los fraudes electorales, la subordinación de la justicia al poder presidencial, el repudio a la entrega de Pemex, etcétera.
La indignación se levanta contra la democracia salvaje que muestra su verdadero carácter al desaparecer, encarcelar y asesinar a los disidentes políticos. Mal balance para los que alimentaron la confianza en el “avance democrático” hace más de una década.
Las complicidades y relaciones con el narco del edil José Luis Abarca –conocidas de antemano por la justicia e inteligencia federales– muestran la descomposición del poder estatal, y hacen cuestionarse a muchos el tipo de sociedad en que viven y la ilusión en la “transición democrática”.
Expresiones como “estado sicario”, “narco estado”, “crimen de estado” y ¡Fuera Peña Nieto!, que crecen en las movilizaciones, muestran el gran desgaste de las instituciones recicladas en el 2000 y los partidos, incluido el PRD, repudiado como asesino en Guerrero. Es decir, hay un avance en la desilusión de los gobernados sobre su futuro y sus expectativas en los partidos burgueses “democráticos”.

Una situación candente difícil de cerrar

En las acciones espontáneas radicales, en el proceso de movilización constante –con el movimiento del Poli como piedra en el zapato del gobierno–, y en las consignas que cuestionan aspectos del Estado, se muestra el avance en la conciencia de sectores de masas en lucha.
A sólo 8 meses de las elecciones federales del 2105, el régimen político enfrenta un preocupante gran desgaste y esta democracia bárbara ya no es aceptada pasivamente. De ahí las presiones de la Casa Blanca porque Peña Nieto recomponga su imagen.
La desconfianza en las instituciones debilita al gobierno pro imperialista del PRI –el responsable de aplicar los planes de mayor subordinación del país al capital extranjero–; así como mancha al ejército, la PGR, la Suprema Corte de Justicia, la Comisión Nacional de Derechos Humanos, el Instituto Nacional Electoral, entre otros.
La situación reaccionaria que primó hasta hace poco, dio paso a un fenómeno democrático nacional que presiona por izquierda a direcciones como la del Morena, que se oponen a dar una salida radical a la crisis política y social.
Es una situación donde la estabilidad política está seriamente amenazada y de la que difícilmente se puede regresar a años anteriores de pasividad. Sectores de la población trabajadora –y fundamentalmente la clase media– empiezan a expresar que no quieren vivir como antes.
Sin embargo, estamos lejos de una situación donde “el Estado no existe”, como dicen algunos. Si no se desarrolla una perspectiva política para conquistar las demandas como “¡Fuera Peña Nieto!”, la clase dominante y sus instituciones pueden resolver la crisis, ya sea por mecanismos “democráticos” -como elecciones anticipadas- o autoritarios, y cortar este despertar de los oprimidos y explotados.
En la situación actual aparecen fuertes elementos de lo que los marxistas llamamos una crisis de hegemonía, expresado en la deslegitimación de los partidos tradicionales, y en que las salidas que dé la clase dominante difícilmente generen entusiasmo en las grandes mayorías. En este contexto, si la crisis económica se desarrolla y se combina con la crisis política -un temor reconocido por el Banco de México, el secretario de Hacienda y el FMI- la situación se complicaría para el gobierno de una manera impensada previamente.
La dinámica ascendente de la movilización, la impotencia del gobierno para frenarla y el marco mundial de crisis capitalista que repercute inevitablemente en un país tan dependiente de EE.UU., abre nuevos escenarios en la lucha de clases nacional.

Mario Caballero
México D.F.

domingo, 9 de noviembre de 2014

La nueva composición de la bancada frenteamplista y sus contradicciones.




Inmediatamente después de conocidos los datos de proyección de la Corte Electoral, también se comenzaron a delinear las bancadas parlamentarias de cada partido.

Los datos más interesantes aparecen en el Frente Amplio, donde se dan importantes corrimientos en el electorado. El gran triunfador es el Espacio 609 de Mujica y Topolansky con el 34% a la interna de la coalición de gobierno, seguidos muy de lejos por el Frente Líber Seregni con 18%, tercero la 711 de Sendic con el 14%, y el Partido Socialista con 12% son los datos más importante. La 1001 del Partido Comunista (PCU) se mantiene en un 6,3%, y Constanza Moreira ingresa al senado con su propio lema y prescindiendo del MPP (principal corriente de Espacio 609) con casi 8% de los votos a la interna del FA. Estos números se traducen en 6 senadores para el MPP, 3 para el Frente Líber Seregni (FLS, grupo del actual vicepresidente Danilo Astori), 2 para Sendic y el PS, y uno para la 1001 (Partido Comunista y aliados) y Constanza Moreira. De conjunto el “Grupo de los 8” (un bloque electoral dentro del FA compuesto por MPP, PCU, Sendic, CAP-L, y otros) se queda con 9 de 15 senadores de la bancada de gobierno, y el astorismo FLS pierde dos bancas.
Analizando los números, queda claro que el principal beneficiario del crecimiento del FA en el interior y de la captación de voto blanco y colorado ha sido el MPP. El FLS reafirmó sus dificultades para sostener la pelea por el voto de “centro” que ya manifestaba después de escándalos como el de PLUNA. De conjunto el ala de Danilo Astori sale golpeada de esta elección perdiendo peso en la bancada frenteamplista. Frente a esto, los distintos analistas de la burguesía y los propios partidos derechistas agitan el fantasma de la “bancada con mayoría radical”, donde en el próximo período de gobierno de Vázquez si bien tendrá mayorías parlamentarias, puede darse una dinámica de mayores tensiones a la interna del Frente Amplio. Este presagio tiene una cuota de verdad, ya que Mujica como líder de bancada buscará imponerle condiciones al Ministerio de Economía de Astori en importantes votaciones como la del presupuesto. Pero en lo estratégico tienen acuerdo. Y de hecho la transición encarada desde hace más de un año por Mujica en vistas de un nuevo gobierno es una demostración de que las diferencias son en la superficie. El puerto de aguas profundas de Rocha, la planta regasificadora, la de ciclo combinado de UTE, o los proyectos extractivistas son compartidos por todas las alas del FA.
Otro de los mitos dice que una bancada liderada por el MPP sería más de "izquierda". Sin embargo el voto masivo por el MPP también es un voto a la línea de seguridad de Bonomi, y va de la mano con el 46% que votó el SI a la baja y que el Partido Colorado no capitalizó.
El eventual vicepresidente Raúl Sendic consolida su votación de las elecciones internas, ocupando un espacio electoral que combina la simpatía de sectores que estuvieron en el astorismo, con una porción de voto del "espacio MPP" (al cual también pertenece la CAP-L).
El Partido Comunista a pesar de mantener la banca de la 1001 en senadores, lo hace a costa de acuerdos políticos con un viejo conocido de la casa como Marcos Carámbula, quien después de la ruptura del PCU de 1991-1992 se dedicó a integrar todo tipo de acuerdos "progresistas" que expresaban alas derechas en el Frente Amplio. Frente al hundimiento de sectores como el FLS y otros, Carámbula opta por volver a una alianza con su viejo partido. El acuerdo con el ex Intendente de Canelones surgió de la necesidad del PCU de rearmarse electoralmente, después de la decadente votación en las elecciones internas donde su propia base de votantes le termina cobrando el costo político de apoyar a Tabaré Vázquez, cuando la candidatura de Constanza Moreira aparecía como "más de izquierda". En este sentido, el acuerdo con Carámbula de cara a Octubre expresa un nuevo giro a la derecha del PCU que aún así no pudo avanzar electoralmente.
Constanza Moreira con su sublema "Casa Grande" acumula más de 75 mil votos resultando una de las granes ganadoras de la primera vuelta electoral, ya que ingresa al senado y consolida un bloque prescindiendo del aparato electoral del MPP. Sin embargo, se da a costa de la subordinación total al programa y la candidatura de Vázquez. Como ella mismo dijo a conocido semanario Brecha: "Fuimos una malla de contención por izquierda". Esa fue la función de la candidatura de Constanza Moreira: poder contener el flujo de descontento que iba hacia izquierda para mantenerlo en los marcos del Frente Amplio.

La Izquierda Diario

sábado, 8 de noviembre de 2014

El fin de la “Obamanía”




Las elecciones de medio término del 4 de noviembre le dieron a los republicanos un triunfo aun más contundente del que pronosticaban las encuestas. El partido republicano amplió su dominio en la Cámara de Representantes, consiguió la mayoría en el Senado y se quedó con varias gobernaciones. Consiguió incluso reelegir al gobernador de Wisconsin, Soctt Walker, que impuso una legislación profundamente antiobrera y antisindical.

Este resultado es una debacle para el partido demócrata y un duro revés para el presidente Barack Obama, que deberá transitar como un “pato rengo” los dos últimos años de su mandato. Esto probablemente lo empuje a una política conciliadora con los republicanos. Al menos todas las señales van en ese sentido.
Algunas particularidades de la política norteamericana contribuyeron a que la derrota demócrata sea más estrepitosa: en las elecciones legislativas baja la cantidad de votantes y sube el porcentaje del electorado masculino, blanco y mayor de 40 años, tradicionalmente base del partido republicano. A esto se suma que el Senado se renueva por tercios y que en esta elección primaban las bancas de estados con fuertes tendencias conservadoras.
Pero la explicación de fondo es el profundo descontento con la administración demócrata y el presidente Obama que subió con la promesa del “cambio” y gobernó como el garante del statu quo al servicio de los intereses imperialistas de la misma elite corporativa, financiera y política que su antecesor, George Bush. No por casualidad, los principales contribuyentes de la campaña, que costó nada menos que 4.000 millones de dólares, son las grandes empresas, como los hermanos Koch (propietarios del segundo grupo industrial de Estados Unidos) o Paul Singer (el buitre de Elliot Management), que aportaron generosamente para hacer posible el triunfo republicano.
El partido republicano comprendió rápidamente que haciendo una campaña “negativa” contra Obama podría transformarse en vehículo de ese descontento, dado que el sistema bipartidista solo permite el juego de la alternancia en el poder de los principales partidos capitalistas. Otra lección que sacó el liderazgo del partido republicano de las derrotas anteriores, es que para ganar debía domesticar al Tea Party, el ala de extrema derecha y adoptar un discurso más moderado, sobre todo en cuestiones raciales y en conquistas democráticas como el derecho al aborto.
Por eso, como primera definición, más que un giro a la derecha lo que expresaron las elecciones es el fin de las ilusiones en el partido demócrata. Este estado de ánimo se manifiesta en que solo votó el 38% (las elecciones no son obligatorias). El voto demócrata sigue siendo mayoritario entre las mujeres (sobre todo solteras), los jóvenes, las minorías (afroamericanos, latinos), los que tienen ingresos más bajos (hasta 30.000 dólares al año) y la elite intelectual, tradicionalmente progresista y liberal. Pero esos sectores no encontraron razones válidas para ir a votar y se quedaron en sus casas.
Hay otros datos curiosos que muestran el hastío y la falta de entusiasmo en la votación: las mismas encuestas a boca de urna que registraron un 59% de descontento con Obama, encontraron también un 61% de opinión desfavorable sobre los líderes republicanos del Congreso.

Guerrerismo

Obama ganó la presidencia en 2008, en el medio del estallido de la Gran Recesión y después de casi una década de aventuras militares desastrosas que llevaron a las derrotas de Irak y Afganistán. Su gran promesa fue poner fin a las guerras de Bush. Sin embargo, durante sus dos términos en el poder, aumentó la presencia militar en Afganistán, de donde todavía Estados Unidos no puede retirarse, continuó la “guerra contra el terrorismo”. Y como si la historia se repitiera como tragedia o como farsa, terminará su presidencia con Estados Unidos peleando una guerra, por ahora solo aérea, en Irak y en Siria, contra el Estado Islámico, un grupo surgido en Irak producto del caos y la exacerbación de conflictos producidos durante los años de la ocupación norteamericana.
Si bien la política de Obama de intervenir en Siria e Irak contra el Estado Islámico (EI) logró apoyo popular, particularmente después de que el EI decapitara a periodistas y ciudadanos occidentales tomados de rehenes, el límite que tiene Obama es el envío de tropas terrestres.
Por derecha, su política exterior es criticada por demasiado blanda por republicanos y neoconservadores que pugnan por una política militar más agresiva.

Sigue siendo la economía…

En la campaña presidencial de 1992, Bill Clinton hizo famosa, la frase “es la economía, estúpido”, como explicación popular de su triunfo sobre el candidato republicano, George Bush padre. Desde entonces, esa frase expresa cómo influye el empleo o la inflación a la hora de votar.
La economía norteamericana salió de la recesión en 2009. El tercer trimestre registró un índice de crecimiento del 3,5% (comparado con una situación de virtual estancamiento y tendencias a la recesión en la Unión Europea). La tasa oficial de desempleo descendió al 5,9% en septiembre de 2014. Y el mercado de valores alcanzó cifras récord. Pero estos indicadores macroeconómicos relativamente “exitosos” no alcanzan para convencer a la gran mayoría de la población trabajadora (llamada “clase media”) que ve que su situación no ha mejorado. Solo como ejemplo, la mitad de los norteamericanos considera que todavía hay recesión y dos tercios creen que la economía va a empeorar en el próximo periodo.
Y no es para menos. Los cinco años de recuperación han beneficiado solo al “1%” más rico. Mientras las ganancias corporativas llegaron a su punto más alto en los últimos 85 años (1,7 billones de dólares en 2013, o el equivalente al 10% del PBI), el salario está en su nivel más bajo de los últimos 65 años. Millones de asalariados cobran un salario mínimo miserable, fijado en U$ 7,5 la hora.
Según la Oficina de Censos, todavía hay 45,3 millones de norteamericanos, el 14,5% de la población, viviendo bajo la línea de pobreza (establecida en un ingreso de 23.834 dólares anuales para una familia de 4 personas).
La situación de las minorías tampoco ha mejorado cualitativamente. Como informa el Economic Policy Institute, la comunidad afroamericana tiene la tasa de desempleo nacional más alta, del 11%, seguida por los latinos (6,9%).
Estas condiciones de salarios bajos, empleos precarios y leyes antisindicales han dado lugar a fenómenos nuevos, como la organización AltLabor que expresa tendencias a la organización de los sectores más precarizados como los trabajadores de las fast food, y la campaña por la suba del salario mínimo a 15 dólares la hora. Incluso varios estados que votaron a los republicanos también votaron por la suba del salario mínimo que se había puesto a referendum (junto con otras cuestiones, como la legalización de la marihuana).
Si bien tanto Obama como los republicanos han dado señales de buscar la gobernabilidad, es decir, no polarizar y encontrar consensos, en este nuevo escenario no se puede descartar que se repitan situaciones de crisis interna, sobre todo teniendo en cuenta que ya ha comenzado la campaña para las elecciones presidenciales de 2016. Esto tendría consecuencias no solo en la política doméstica, sino también en el plano externo, porque complicaría aun más la administración por parte del gobierno norteamericano de la sostenida decadencia de su liderazgo como principal potencia imperialista del mundo.

Claudia Cinatti

"Raúl Sendic ha pasado a la clandestinidad nuevamente"




Entrevista a Jorge Zabalza, ex dirigente del Movimiento de Liberación Nacional Tupamaros

En el marco de la jornada de homenaje rioplatense al patriota de Uruguay y la Patria Grande Raúl “Bebe” Sendic que se realizará este Sábado 8 de noviembre a partir a partir de las 14:00 en el anfiteatro Eva Perón en la sede de ATE Nacional Argentina, entrevistamos al compañero Jorge Zabalza sobre el legado de Sendic, la coyuntura Uruguaya y la realidad latinoamericana.
Teniendo en cuenta que conociste a Sendic de muy cerca, ¿podrías comentarnos quién fue y que representa para vos?
Sendic se inició en la vida política como un luchador social, organizador de sindicatos, abogado defensor de sindicatos rurales. Se trasladó al norte uruguayo y desde ahí comenzó una actividad política que desembocó en la guerrilla urbana. Es una larga historia, bastante conocida. Sendic en realidad ha sido un ejemplo de entereza y de moral revolucionaria, de convicción. Un hombre que no se entregó nunca, ni cedió ante los halagos del poder después de haber salido de la cárcel. En ese sentido, para mí es un ejemplo de vida. Una especie de referencia para las cuestiones concretas cuando se hace política. Yo en realidad tuve durante un tiempo una relación con él que era prácticamente parental, de padre a hijo.
¿Cuál crees que es el mayor legado que nos deja Sendic?
El programa que plantea a la salida de la dictadura. Este era un pequeño programa, que se llamaba Los cuatro puntitos, que era nada más y nada menos que la expropiación de todos los latifundios mayores de 2.500 hectáreas, sin pagar indemnización; y la formación de colonias con la población de las villas miseria. Él entendía que había que recolonizar los campos del Uruguay que estaban despoblados por el latifundio, como hoy en día, que están despoblados por la soja, por el eucalipto.
Decía hay que llevar la gente al campo. Al revés, hay que hacer la emigración al revés, de la ciudad al campo. Para financiar eso él planteaba que no había que pagar la deuda externa y tenía una serie de argumentos de porque al no pagar la deuda externa no se iba a afectar la economía del país, no iba a haber un bloqueo al país, sino que por el contrario había que formar un frente de deudores latinoamericanos que tuviera la suficiente fuerza como para decirle a los acreedores ‘no les pagamos’.
El tercer punto que planteaba era la estatización de la banca porque él sostenía que ningún proyecto popular podía tener andamiento si no se maneja dinero y para eso hay que estatizar la banca. Finalmente planteaba un aumento salarial para equiparar el salario con la canasta básica familiar y fomentar la demanda de productos del mercado interno. Esos eran los 4 puntos que planteaba Raúl Sendic a la salida de la dictadura.
¿Por qué el Frente Amplio hoy en día no lo reivindica a Sendic? ​
No sólo no lo reivindica el Frente Amplio, sino que el presidente José Mujica no dice una palabra sobre él. El ministro de defensa Fernández tampoco dice una palabra, Bonomi no habla, los parlamentarios de la MPP que pertenecieron al Movimiento de Liberación Tupamaro no hablan. Esto es así porque Sendic es un espejo, no encuentran una sola cita, no encuentran una sola palabra de Raúl Sendic que pueda servir de fundamento a las políticas extranjerizantes, favorables a los corporaciones transnacionales que están llevando adelante. No encuentran una sola palabra de Sendic que justifique que se abrace son Soros, con Rockefeller, con Obama, que se firmen acuerdos secretos con EEUU, que se traigan instructores norteamericanos e israelíes para entrenar a la policía uruguaya. No encuentran una sola palabra en ese sentido, tampoco encuentran una palabra que pueda servir de argumento para esa política de olvido y perdón que hoy en día llevan los ex-guerrilleros que están en el gobierno, por eso no lo nombran, por eso lo olvidaron, por eso no se le hace un homenaje, por eso Raúl Sendic ha pasado a la clandestinidad nuevamente.
¿Crees que hay una continuidad entre las luchas que impulso Sendic y las marchas multitudinarias que se realizan en defensa de la tierra, el agua y la vida?
​Sí, por supuesto que hay una continuidad. Hay una continuidad por la lucha desde los años 60, que se vienen dando para conseguir tierras para trabajar en Uruguay. Es que la tierra que está en Uruguay pertenece cada vez a menos personas. El latifundio se ha ido agrandando y la propiedad se ha ido concentrando. Aa la par que se concentra la propiedad se extranjeriza, de manera que cuando Sendic planteaba un frente amplio contra la concentración, contra el capital extranjero, se mantiene completamente vigente esta reivindicación y hoy en día estas marchas en defensa de la tierra, el agua y el aire tienen menudo significado. Por supuesto que todavía es contra la megaminería, contra los transgénicos, contra el modelo extractivista que se está utilizando en Uruguay. Pero en algún momento estas luchas sociales van pasar al “por”: por la reforma agraria y por la expropiación de los latifundios. Es un proceso casi que inevitable: de la reivindicación se pasa al programa de transformación.
Yo creo que en Uruguay lo más interesante que está ocurriendo es precisamente esta lucha contra la megaminería, esta lucha contra el modelo extractivista, porque es la única oposición clara al capitalismo que existe en el Uruguay. No hay de parte de los otros movimientos, del Frente Amplio, no hay para nada una crítica al capitalismo, sino por el contrario se han transformado en operadores de las grandes empresas apitalistas.
¿Cual es tu análisis sobre la primera vuelta presidencial en la que Tabaré Vázquez obtuvo un 47,8% de los votos?
Y bueno parece que va a haber acá en el Uruguay progresismo para rato, aparentemente. El progresismo en el Uruguay le hace el trabajo a las grandes empresas transnacionales porque la deuda acá en el Uruguay sigue creciendo. Le hace el trabajo a la clase propietaria uruguaya porque el gran capital paga menos impuestos entonces el progresismo que le hace juego al capital tiene la virtud, al contrario de los partidos del sistema, de derecha, que son tan de derecha como el Frente Amplio, de poder manejar, controlar, manipular el movimiento popular. Entonces qué mejor que el Frente Amplio para servir al sistema. Por un lado hace los mandados y por otro lado controla a quiénes podrían protestar, resistir, indignarse. Es una solución ideal para ellos. Yo creo que en el Uruguay, por lo menos, hay progresismo para rato.
¿Qué análisis haces de la situación actual de Latinoamérica, luego de la elección de Evo y de Dilma?
Creo que de cierta manera lo que dije para el Frente Amplio se puede aplicar por lo menos en Brasil con Dilma. Cumplen el mismo papel que Tabaré Vázquez, Mujica y el Frente Amplio. Uno en realidad mira el panorama y sabe que los grandes capitales de norteamérica, la industria armamentística, el gobierno de EEUU tienen el punto de mira puesto en América Latina. Si el petróleo venezolano, que es la mayor reserva del mundo, está a tan sólo 5 días de las refinerías de Texas, en algún momento les van a hincar el diente. Por ahora son acciones de baja intensidad, buscando desestabilizar al gobierno pero en algún momento ellos van a entrar a saco en América Latina, de la misma manera que están en Medio Oriente. Ya lo hicieron a principios del siglo pasado y creo que no tienen otra solución que volver a hacerlo en algún tiempo en América Latina. Y ahí la definición va a ser la misma de siempre, con los pueblos de América Latina o contra los pueblos de América Latina. Y esa va a ser la definición que va a encauzar la lucha, creo que va a haber que enfrentar al imperio otra vez más con 2, 3, muchos Vietnam, pero que otra vez va a estar en la mesa el problema de las agresiones imperialistas en América Latina.

Facundo Guillén

martes, 4 de noviembre de 2014

Hace veintidós años la Iglesia le reconoció a Galileo que la Tierra se mueve alrededor del sol




El 31 de octubre de 1992, ante la Academia Pontificia de la Ciencia, el entonces Papa Juan Pablo II declaró oficialmente que Galileo Galilei era inocente de la acusación por la que había sido condenado en el año 1633. Fue, en ese momento, acusado de hereje por haber cuestionado la teoría aristotélica que la Iglesia defendía a ultranza ya que le permitía mantener el orden social, político y religioso, legitimándose como la Institución más poderosa durante más de 10 siglos. Tuvieron que pasar 359 años para que los representantes de Dios en la tierra consideren que los estudios realizados por Galileo no eran perjudiciales a la tradición católica.
En 1979, un año después de haberse convertido en Papa, Juan Pablo II manifestó su deseo de investigar el caso iniciando una profunda reflexión sobre las condenas a la Teoría Copernicana y a Galileo, quien murió cumpliendo prisión domiciliaria en una villa cercana a Florencia tras ser juzgado por la Inquisición romana mientras estaba enfermo y casi ciego. En 1981 Juan Pablo nombró a la Comisión finalmente encargada de investigar las pruebas que esclarezcan las condiciones del histórico juicio. Esta actitud adoptada por Juan Pablo II se dio en el marco de la continuación de los preceptos del Concilio Vaticano II que se llevó adelante entre 1962 y 1965 con el objetivo de dar una respuesta a la radicalización política que impulsaba la revolución cubana, la independencia de los países africanos (hasta ese entonces eran colonias europeas), el creciente giro a la izquierda de un sector de las clases medias urbanas y el surgimiento de la “teología de la liberación” dentro de sus filas. Esta política de aggiornamiento impulsada por el nuevo Papa tenía la intención de popularizar los preceptos de la iglesia mostrando una imagen más moderna y crítica frente al autoritarismo que censuró a los primeros hombres de ciencia como Nicolás Copérnico y Galileo después. Sin embargo esta reivindicación fue simplemente una pantomima ya que desde los inicios del Capitalismo era evidente que las pruebas científicas fueron ganando terreno en el marco de una sociedad que hace ya más de 400 años abandonó la visión teocentrista (Dios es el centro del mundo) para concentrarse en los hombres y el uso de la razón y la experimentación. Pero, ¿qué mal le hizo Galileo Galilei a la Iglesia?

El juicio de Galileo: la ciencia avanza, el dogma resiste

La causa armada a Galileo Galilei se produjo en la primera mitad del siglo XVII. En ese momento, la Iglesia era la institución más poderosa en el mundo ya que su influencia alcanzaba a controlar la vida pública y privada de las personas y gobernaba con las monarquías absolutas que se estaban constituyendo. Además era propietaria de un alto porcentaje de tierras en toda Europa y, posteriormente en América y África, trabajadas por campesinos sometidos a las peores condiciones de servidumbre. El Feudalismo le estaba cediendo su lugar al Capitalismo a pesar de que ciertos sectores, entre ellos la Iglesia, se desesperaron por miedo a perder sus enormes privilegios. Ya se había producido una ruptura con los protestantes que le disputaron un importante número de creyentes en el noroeste de Europa. Para esta época también recobraron protagonismo las ciudades como centros comerciales y administrativos en los que la Iglesia perdió jurisdicción. Con los siglos, y gracias a los avances técnicos y científicos, estas urbes albergaron las nacientes industrias, a la burguesía y, consecuentemente, a la clase trabajadora.
A su vez, la ciencia comenzó a dar respuesta a muchos de los aspectos que la Iglesia mantenía en el dogma absoluto como los avances en la medicina del cuerpo humano, el estudio de las estrellas y el orden inmutable preestablecido. La visión que tenían del mundo era aristotélica, es decir, la tierra se ubicaba en el centro del Universo y los astros, entre ellos el sol, giraban a su alrededor. Para el filósofo griego Aristóteles el cosmos era inmutable, estable y eternamente inmóvil. La iglesia se aferró a esta visión del mundo porque legitimaba su poder establecido por Dios. De esta manera los campesinos, que eran la mayoría superexplotada en los grandes campos, no podrían aspirar a mejores condiciones de vida ni a desestabilizar a los gobiernos vigentes. Debían padecer una vida terrenal abnegada y miserable a cambio una vida eterna de felicidad.
Por esos años nacía Galileo Galilei en Pisa en 1564. Fue profesor de matemática de la Universidad de Padua y astrónomo que se reconocía a sí mismo como un seguidor de Nicolás Copérnico y de sus ideas. Copérnico había planteado la Teoría Heliocéntrica que establece que es el sol y no la tierra, quien se ubica en el centro del universo mientras éste es un planeta más que se mueve sobre su eje y alrededor del sol. La Iglesia trató de impedir por todos los medios su difusión ya que iba en contra del orden establecido. Galileo, a pesar de ser un hombre creyente y de querer buscar un diálogo con los eclesiásticos, defendió la teoría copernicana y estudió el cielo utilizando el método científico: observación y experimentación a través del uso del telescopio. Descubrió las fases de la luna, los satélites que giran alrededor de Júpiter, manchas en el sol y la Vía Láctea.
Sus estudios lo llevaron a la conclusión general de que todos los hombres son seres racionales mientras que todo en el universo está en constante movimiento. Aunque Galileo no fue muy consciente de lo que esta idea implicaba en realidad: combatir una visión de la sociedad que se había mantenido influenciada más de 1.000 años por el oscurantismo de la Iglesia.
Advertido por primera vez en 1616, cuando se ratifica la condena a Copérnico, fue juzgado y declarado culpable por enseñar la teoría censurada en 1633. Además escribió Diálogo sobre los sistemas máximos, obra en la que expresaba sus posiciones a través del diálogo polémico de tres personajes: un defensor de Aristóteles, uno de Copérnico y un mediador entre ambos. Galileo tuvo la astucia de publicarlo en italiano, y no en latín como todos los libros de esa época, para que tenga mayor llegada al público culto en general. La inquisición lo obligó a retractarse y negar sus ideas a cambio de perdonarle la vida. Así lo hizo y vivió sus últimos años bajo prisión domiciliaria. La famosa frase con la que el matemático y astrónomo habría cerrado su intervención en el juicio: “eppure si mueve” (“Y sin embargo se mueve”) es para muchos de sus estudiosos un mito. Sin embargo no se pudo detener el avance de la ciencia y las técnicas que fueron fundamentales para el desarrollo de la sociedad que se iba gestando y que establecería los cimientos del sistema capitalista actual.

Aunque pidan disculpas, siguen siendo la institución más retrógrada de la sociedad

Hace pocos días el Papa Francisco relacionó el Comunismo con la consigna “Tierra, techo y trabajo”1 pero ayer reivindicó la existencia del diablo que vive en los pecados del mundo y de la carne2. Nuevamente expone ideas que pueden parecer progresistas, pero sólo son gestos que enmascaran su carácter retrógrado y verticalista. La Iglesia, sigue demostrando ser uno de los bastiones más antiguos de los sectores reaccionarios y de las clases explotadoras sobre las explotadas. A pesar de los “gestos” reformistas de Francisco I, el “Santo Sínodo” todavía sigue discutiendo si casa a los divorciados, prohíbe a las mujeres las jerarquías eclesiásticas superiores, que la homosexualidad es un pecado, que los anticonceptivos van contra la “ley divina”, que el aborto es un asesinato, etc., etc.
La Iglesia no podía reconocer que Galileo y Copérnico tenían razón en el siglo XVII ya que contradecía los fundamentos de su predicamento y podía abrir una crisis muy grande para el sistema de creencias religiosas y todas sus instituciones. Pero recién lo hicieron hace 22 años, cuando esta teoría ya no afectaba directamente sus intereses materiales ni simbólicos. Esta lavada de cara con la figura de uno de los padres de la ciencia moderna no fue casual que se haya expuesto públicamente en octubre de 1992 cuando días atrás se habían cumplido 500 años de la llegada de los españoles a América y uno de los debates que cobró mayor importancia fue poner en cuestionamiento el rol que la Iglesia había tenido en pos de evangelizar las nuevas tierras. Millones de indígenas fueron masacrados “en nombre de Dios” sino aceptaban al gobierno y a la fe conquistadora. Durante la década de 1990 sus valores retrógados y la creciente miseria, le hicieron perder peso relativo en Latinoamérica frente a nuevas creencias que iban surgiendo sobre todo en los sectores mas sometidos a la explotación cotidiana, entre ellas la brasilera La Iglesia Universal del Reino de Dios (fundada en Río de Janeiro en 1977), el evangelismo y distintas creencias impulsadas por el imperialismo norteamericano.
Aunque la Iglesia se reubique frente a determinadas discusiones teóricas y hasta teológicas lo cierto es que, de conjunto, ninguna afecta a los grandes intereses que representa. Su disfraz progresista en realidad esconde un oportunismo fehaciente a la hora de recuperar la representación espiritual de sus creyentes. Esta fe estuvo en tela de juicio en distintos momentos de la historia como con la difusión de la teoría de la evolución y en los momentos de efervescencia revolucionaria, cuando la clase obrera pateaba el tablero y se enfrentaba abiertamente a ella, como en la revolución española.
El Vaticano comenzó a perder poder político cuando los Estados nacionales se secularizaron para brindarle mayores libertades a la burguesía en su afán de enriquecimiento. Sin embargo sigue teniendo influencia en la sociedad poniendo trabas constantes a la sanción del aborto libre y gratuito, las relaciones entre las personas del mismo sexo y cualquier tendencia que afecte el orden y la moral católica. ¿Qué opina la iglesia de la extensión del SIDA por toda África debido a las trabas que impuso a la campaña por el uso del preservativo? ¿Y sobre la más reciente discusión acerca de la utilización de las células madres que permitirían mejorar la calidad de vida de las personas? ¿Y la fertilización asistida? Nuevamente se opone a cada una de ellas porque es parte de su razón ser controlar los cuerpos y las vidas de sus fieles.
Hoy la iglesia pretende demostrar una cara un poco más humana del capitalismo, inculcando que se puede ser pobre con dignidad, mientras se siga aceptando la explotación de un sistema “santificado” por la Iglesia. Es la naturaleza de la institución católica en la historia defender el orden establecido.
A pesar de las disculpas, después de condenarlo en vida hace casi 400 años al viejo matemático y astrónomo hereje, evidentemente, para la Iglesia, la herencia aristotélica continua rigiendo su forma de interpretar y “ordenar” el mundo, para que todo siga igual.
¡Eppure si muove!

Claudia Ferri

1.- http://www.laizquierdadiario.com/El-papa-y-el-comunismo
1.- http://www.clarin.com/mundo/Papa-Francisco-diablo_0_1240076054.html

Película recomendada: Galileo una película de Josep Losey con guión de Bertolt Brecht.
- https://www.youtube.com/watch?v=_w1I_2RsH-c
Documental sobre Galileo Galilei.
- https://www.youtube.com/watch?v=2wpaL-crg3c

lunes, 3 de noviembre de 2014

El Gran Bonete




Según cuenta la historia, durante más de un siglo el Partido Nacional y el Partido Colorado, operadores de los dueños del Uruguay y de las empresas extranjeras, apostaron a la demagogia como forma de obtener el consentimiento necesario del electorado pobre y trabajador. Educaban en la pasividad votante: enseñaban a ser pacientes durante cinco años pues les bastaba conque en cada elección fueran receptivos y sensibles a sus requerimientos.
A fines de los '50 se les complicaron las cosas: el pueblo trabajador se movilizó, trasladó la lucha a la calle y creó una nueva forma de hacer política. Se derrotó la estrategia elitista y despolitizadora en el mano a mano, puerta a puerta, ómnibus a ómnibus, mostrador a mostrador, comité a comité. Se venció al dominio ideológico creando opinión popular en los capilares de la sociedad. Los votantes dejaron de ser simples votantes en 1971. El crecimiento político de decenas de miles de luchadores sociales fue la razón secreta de la superviviencia del Frente Amplio en la intimidad de cada hogar y de cada corazón. En 1983 renació en la organización y la militancia de las bases populares.
En un momento dado, alrededor de 1990, comenzaron a molestar esos militantes que perdían el tiempo pensando y discutiendo y que resistían la religión del cambio pragmático hacia el centro y la derecha. En la política moderna hay que andar a todo trapo decían los grandes dirigentes: el militante no rentado va muy lento. Elegido intendente de Montevideo, Tabaré Vázquez resolvió el desfasaje de velocidades de un solo golpe, rompiendo el cordón umbilical que lo alimentaba con las posturas de izquierda de las bases. Sabotearon administrativamente los comités de base, se expulsó a los “asquerosos” que no se dejaban domar, se transformó el Frente Amplio en un movimiento de votantes pasivos, desorganizando lo organizado.
Hasta la semana final de esta campaña electoral del 2014 dominó el desinterés y la indiferencia. Es el efecto deseado de una persistente acción política hacia adentro del Frente que logró desalentar la participación política. El triunfo de Tabaré consagra el retorno a la vieja manera demagógica de la política: nosotros, los caudillos, gobernamos, y ustedes, los creyentes, de la casa al trabajo y del trabajo a la casa hasta dentro de cinco años, cuando les regalemos nuevas banderas y pegotines.
Nada permite pensar que, con Tabaré en la cumbre, se vaya a impulsar la politización, la movilización y la participación popular. Nadie puede decir que ha sido engañado: todos los votantes frenteamplistas conocen de sobra sus ínfulas autoritarias y lo respaldaron.
Daniel Chasquetti y Adolfo Garcé sostienen que el espectro electoral uruguayo se desplazó levemente hacia la izquierda. Por temor al oligarca, auténtico neoliberal sin asistencialismo social, la gente se volcó masivamente a votar la copia neoliberal con asistencialismo, al nacido en La Teja, barrio obrero al que regresa cada cinco años. La pregunta final: ese gobierno más de derecha que de centro al que apoya un espectro ligeramente inclinado a la izquierda... ¿a quién hará pagar la cuenta por la caída en el precio de las materias primas? ¿nuevamente habrá que trasladar la lucha política a las calles y plazas, como en España, como en Grecia?

Jorge Zabalza

domingo, 2 de noviembre de 2014

Una interpretación marxista del estancamiento secular




En un artículo reciente publicado en el periódico británico Financial Times, el economista Gavyn Davies, resalta que en los años posteriores a la Gran Recesión de 2008/9, las previsiones del crecimiento económico mundial, demostraron ser, de forma recurrente, demasiado elevadas. Esta sobreestimación del crecimiento se produjo tanto con respecto a los principales países denominados “emergentes” como con respecto a los países avanzados.

Davies apunta que para el caso de los países avanzados, el fallo en los pronósticos se asienta en la creencia de los economistas según la cual existiría en dichos países una tasa de crecimiento media, constante a través del tiempo. Sin embargo en la corroboración empírica, la convicción se habría demostrado falsa. El comportamiento del PBI en el largo plazo en las economías avanzadas, da cuenta de una desaceleración muy persistente en las tasas de crecimiento desde los años ’70, es decir en los últimos aproximadamente 40 años. La retracción a partir de 2008, se explicaría entonces como un momento particular de esa tendencia y no como un descenso aislado y repentino. La suposición de la tasa de crecimiento media como una de las grandes constantes económicas se demuestra, en las últimas décadas, sencillamente falsa. Según Davies, la verificación de este comportamiento novedoso del capitalismo, estaría en la base del auge y creciente “reclutamiento” de múltiples economistas, por parte de las teorías del “estancamiento secular”. Summers y Pritchett lanzaron la primera piedra al afirmar que existe escasa persistencia en las tasas de crecimiento de los países a través del tiempo y por lo tanto el crecimiento actual tiene muy poco poder de predicción para el crecimiento futuro.

A veces lo que anda mal es la realidad

En términos generales y como promedio de los países del G7, según Davies, la tendencia desacelerada que se arrastra desde los años ’70, debería buscarse en una declinación simultánea de otras dos tasas. La del crecimiento de la población y muy especialmente, la del crecimiento de la productividad del trabajo. El crecimiento de la productividad en los países del G7 tomados de conjunto, habría caído desde alrededor del 4% a aproximadamente el 2,5% anual durante la década de 1970, y luego parece haber caído a alrededor del 1% en la década del 2000, antes del estallido de la crisis. En general y tomadas de conjunto, la desaceleración de la tasa de crecimiento de la población y de la productividad, habrían ocasionado una reducción a la mitad del crecimiento del PBI de largo plazo en los países del G7, desde un valor superior al 4% en 1970 al 2% en la actualidad.
Por lo tanto y como señala el autor, para los partidarios de la tesis del estancamiento secular, la desaceleración del crecimiento de largo plazo en las economías desarrolladas, parece ser un hecho permanente de la vida, y no un resultado temporal consecuencia de la crisis. Aunque de todos modos y desde 2009, se ha estado formando un nuevo patrón de crecimiento del PBI bien por debajo del ya deprimido anterior patrón de largo plazo. Si se asume que la actividad del G7 en 2007 se hallaba en términos generales alrededor de una línea de tendencia de largo plazo del 3,25%, y que el crecimiento desde entonces ha estado por debajo del 2%, se concluye que se viene perdiendo más de 1,25% de crecimiento anual desde aquel momento. De modo tal que el nivel actual del PBI se encontraría todavía -y nada más y nada menos- que alrededor del 8% por debajo del nivel de tendencia de largo plazo.
Ante una verificación tal, estaría ampliamente justificado que los economistas se preguntaran no ya por la corrección o utilidad de sus mecanismos de predicción sino quizá por algo de la realidad que no estaría funcionando correctamente. Pero no, como se sabe, los economistas son gente amante de la “naturaleza” en la que invariablemente incluyen las relaciones (sociales) de producción. Si las economías avanzadas se estancan y eso se convierte en “parte de la vida”, pues será que los dioses se han enfadado…Sin embargo y muy a pesar de los economistas, de vez en cuando sucede que cuando la teoría está tan mal, lo que verdaderamente está fallando, es la realidad.

Traducción marxista

Dice Davies que el término “estancamiento secular” es interpretado de diferente manera por distintas escuelas de economistas. Algunos creen que el alicaído crecimiento desde 2009 se explica principalmente por la persistente escasez de la demanda debido a los problemas de balance de los bancos, las empresas y los hogares luego de la Gran Recesión. Otros lo atribuyen a una desaceleración de la oferta potencial en el curso de un largo período de tiempo. Davies no parece dispuesto a indagar mucho más.
A veces estas “cosas de economista” como el “lado de la oferta” o el “lado de la demanda”, triviales como son, pueden aportar más de lo que sus mismos postulantes creen. Sobre todo si se las pone a jugar con los distintos planos críticos que ellos mismos exponen y se los busca sintetizar como diferentes momentos de una misma realidad. Siguiendo este camino se podría “traducir” el plano de la desaceleración de la “oferta potencial”, como problemas estructurales de largo plazo asociados a las dificultades para la acumulación del capital. Lo que los economistas llaman problemas de “oferta potencial”, fueron durante la década del ’70 la manifestación de una caída de la tasa de ganancia. Caída que en gran parte fue mitigada por la ofensiva neoliberal que se inició a fines de esa misma década. La recuperación de la tasa de ganancia que, como señalan distintos autores marxistas como Duménil o Husson entre otros, se produjo bajo distintas formas y grados, resolvió sólo parcialmente y de una manera muy particular los problemas de la sobreacumulación del capital. Esa resolución parcial que entre otras cosas incluyó la “reconquista” de China y su enorme clase obrera para la extracción de plusvalía, no fue suficiente sin embargo para barrer de la escena los problemas estructurales del capitalismo que se habían puesto de manifiesto durante la mencionada década. De allí la larga historia del desarrollo de los mecanismos de “valorización financiera” si se permite el término, o de un sistema que como dice Summers, funciona entre la creación de burbujas y el estancamiento secular. Estas condiciones subyacen en gran parte a la imposibilidad de establecer una “tasa de crecimiento media constante” para las economías de los países centrales. El estallido de una de aquellas burbujas, la inmobiliaria en este caso, abrió paso a la crisis económica mundial que se desencadenó en 2008. Dicha crisis limitó en buena medida el festival de crédito que, en particular durante la década del 2000, contrarrestó el estancamiento o caída directa de los salarios. De modo tal que el incremento de la explotación -fundamento del ascenso de la tasa de ganancia- se pone de manifiesto desde el año 2008 como una fuerte debilidad del consumo de masas que se traduce en serias dificultades para la realización del plusvalor. Esto es lo que los economistas denominan “escasez de demanda”. De modo tal que los problemas de la “desaceleración de la oferta potencial” y la “escasez de demanda” mirados como problemas de la acumulación del capital y su realización, coexistirían como una cuestión estructural de largo plazo y una consecuencia derivada del estallido de la crisis tras la explosión de la última burbuja. En última instancia, los problemas de medición son lo de menos, los economistas deberían pensar que algo anda mal en su “naturaleza”.

Paula Bach

El PCU esperaba mejor votación


Para el Partido Comunista del Uruguay (PCU), la votación del Frente Amplio en las elecciones del domingo 26 significó un triunfo "del bloque político y social de los cambios sobre el bloque del poder y las clases dominantes". No obstante, para la lista 1001 del PCU fue una instancia agridulce: "nos proponíamos más, militamos y luchamos para más y no llegamos a los objetivos que teníamos planteados", dice el Comité Ejecutivo Nacional en un comunicado.

"Las elecciones nacionales no son un hecho aislado, son un momento de resumen de la lucha de clases". Así comienza el comunicado del PCU.
Más adelante agrega que los "éxitos obtenidos" no deben tapar "las insuficiencias y los problemas y los cambios que debemos promover en todos los niveles de acción política y social".
En esta elección la lista 1001 del PCU votó bajo un mismo sublema con el MPP y sus aliados, en el llamado "Grupo de los 8" en el Frente Amplio. Los comunistas obtuvieron una banca en el Senado (Marcos Carámbula) y un diputado (Óscar Andrade), y al menos cinco suplencias de diputados del interior.
El bloque del "Grupo de los 8" obtuvo el 56% de los votos del Frente Amplio. Solo la lista 1001 recibió en todo el país 69.857, lo que representa el 6,4% de los votos a la coalición de izquierda.
Al no cumplir este resultado con las expectativas que tenía el PCU, los comunistas dicen ahora que se proponen "discutir" su relacionamiento con la sociedad y sus métodos de acción.
El PCU se propone que el balotaje del 30 de noviembre sea "otro paso" hacia las definiciones adoptadas en su XXX Congreso: "Culminar la segunda independencia con la revolución de liberación nacional, agraria y antimperialista, avanzar en democracia construyendo la democracia avanzada hacia el socialismo, desplegar el más amplio frente continental de pueblos y gobiernos, fortalecer el movimiento popular, su unidad en el Pit-Cnt y el sistema de organizaciones populares, afianzar y ampliar la unidad política en el Frente Amplio, son las tareas que nos proponemos. Para esa perspectiva estratégica queremos ganar un tercer gobierno nacional del Frente Amplio. Para todo eso comprometemos nuestra militancia y la construcción de un más grande y fuerte Partido Comunista de Uruguay".
Los comunistas también destacaron que no se haya aprobado la baja de la edad de imputabilidad.

El País

sábado, 1 de noviembre de 2014

Uruguay: ganó el frente de la gobernabilidad




Después de una campaña electoral que lo mostró estancado en las encuestas, Tabaré Vázquez consiguió quedar a sólo dos puntos de la Presidencia y con una mayoría absoluta que se creía perdida en ambas cámaras del Congreso. La senadora del FA Lucía Topolansky declaró que "el susto despertó al mamado". En las últimas semanas se produjo un vuelco de muchos sectores indecisos en favor del candidato del Frente Amplio o, mejor dicho, en contra de un triunfo de la derecha "tradicional".
El Frente Amplio ganó en 14 de los 19 departamentos del país. En este contexto, la segunda vuelta es apenas un trámite.
Vázquez no es un desconocido para el capital financiero, a quien sirvió desde la intendencia de Montevideo y en su mandato anterior. El mismo número de votos plebiscitario que reunió en el primer turno es una prueba de la ventaja que tiene en términos de gobernabilidad frente a dos candidatos de los partidos tradicionales, Lacalle y Bordaberry, dibujados por las consultoras. Cuando la crisis capitalista socave esa capacidad de gobierno, surgirá antes una alternativa a la izquierda del frentamplismo que a su derecha.
El FA cuenta con mejores condiciones para aplicar el programa del FMI para la nueva etapa de la crisis mundial, que se caracteriza por una caída de los precios internacionales de las materias primas de exportación y por un reflujo de capitales. El FA controla la central obrera (PIT-CNT). El Partido Comunista, que chocó en algunas ocasiones con el gobierno de Mujica (en octubre de 2010, buena parte de sus militantes sindicales votó un paro general de 24 horas), acabó domesticado y derechizado. El PCU aplicó medidas represivas contra las huelgas en la intendencia de Montevideo y en el Ministerio de Salud Pública. Ahora, el ex dirigente sindical Juan Castillo, que lidera el PC, siempre se opuso a la tesis de un "gobierno en disputa", que justificaba peleas internas de colores 'chavistas', sin sacar los pies del plato de esta concertación. La lista del PCU estuvo encabezada por Marcos Carámbula, intendente de Canelones durante los últimos diez años, y uno de los dirigentes que en los ’90 rompió por derecha con el Partido Comunista.
En la bancada parlamentaria del Frente Amplio perdió peso su ala derecha (el astorismo y el Partido Socialista), aunque la campaña de Vázquez y su vice, Sendic, se caracterizó por defender medidas rabiosamente antipopulares. En particular, el programa del FA incluía el aumento (gradual) de la edad de retiro para jubilarse y la implementación del llamado “voucher educativo” -es decir, avanzar en la privatización de la enseñanza. Acerca del salario, la fórmula frenteamplista defendió los ajustes según la “productividad". En las actuales condiciones de crisis capitalista, constituye una declaración de guerra contra el salario. A diferencia de cinco años atrás, la expectativa en un "giro a la izquierda" se ha agotado entre los votantes frentamplistas. Es una señal de tormentas.
El FA compensó por derecha la fuga de votantes que apoyaron a distintos partidos minoritarios o incluso votó en blanco o anulado. La cifra de "desconformes" que votaron fuera del FA probablemente supere los 60.000 votos. La Unidad Popular, conformada por grupos escindidos del Frente Amplio, capitalizó en mayor medida este descontento y obtuvo un diputado. La UP plantea el objetivo de un gobierno "popular y antiimperialista" -es decir, una reedición de la estrategia "frenteamplista" de alianzas con la burguesía nacional. Su candidato puso énfasis en el eslogan "Patria o Entrega", "Somos Patria" y otras expresiones de índole similar. Este sector tiene como modelo a los gobiernos de Maduro, Evo Morales, Correa e incluso el kirchnerismo.
En este marco de inquietud política popular, tiene inicio una nueva etapa.

Rafael Fernández

México: Todos dicen: “fue el Estado”




Guerrero vive un cuadro de insurgencia popular

La enorme consigna estampada en las baldosas de la plaza del Zócalo de la capital mexicana ("Fue el Estado") resume la percepción del pueblo mexicano, que reclama la aparición con vida de los 43 estudiantes desaparecidos de Ayotzinapa. Acusado, ese Estado ya no sabe qué hacer para echar lastre y calmar los ánimos: el presidente Peña Nieto recibía por primera vez a los familiares de los desaparecidos; la Procuraduría de la República se vio obligada a acusar definitivamente al alcalde fugado de Iguala y a su esposa; hay más de 50 detenidos; se detuvieron también algunos jefes de cárteles, y finalmente el gobernador Angel Aguirre debió pedir licencia. Su sucesor, el gobernador interino Rogelio Ortega, recibió la instrucción presidencial de "restablecer el orden", en referencia evidente al cuadro de insurgencia que se vive en el estado de Guerrero.

Protestas

La movilización popular parece incontenible. Más de 50 mil personas marcharon en el Distrito Federal, y durante la jornada se replicaron protestas de miles por todo el país. Para ese momento, en Guerrero ya había 22 intendencias ocupadas por manifestantes, incluyendo la de Acapulco. Los manifestantes han prometido ocupar los más de 80 municipios del estado. Estudiantes y docentes de más de 30 universidades públicas y privadas realizaron un paro y movilización. Las protestas ya han logrado un alcance internacional, con concentraciones frente a las embajadas mexicanas en 20 ciudades de América y Europa, incluyendo a Buenos Aires. En su propia búsqueda de los estudiantes, las organizaciones nucleadas en la Unión de Pueblos y Organizaciones del Estado de Guerrero (Upoeg) afirman haber encontrado más de 30 fosas clandestinas en el estado. Hay miles de desaparecidos en México. La desconfianza se cierne ahora también sobre la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH), la que mientras triplica su presupuesto encubre las desapariciones y violaciones de los derechos humanos. Su titular es elegido en el Senado a partir de una rosca de los partidos que integran el Pacto por México (PRI-PAN-PRD). "La CNDH no está con las víctimas, el acceso al expediente siempre es farragoso", denuncia la directora de una organización que defiende los derechos de la mujer.

Irrecuperable

El régimen discute su regeneración, pero está podrido hasta la médula. El caso más notable es lo que ocurre con la centroizquierda: la dirección del PRD intentó sostener hasta último momento a su gobernador Angel Aguirre. El alcalde de Iguala, también del PRD y uno de los responsables de las desapariciones, tenía conexiones con López Obrador. El ex senador Lázaro Mazón, un operador político del referente centroizquierdista que rompió con el PRD, "tenía profundos vínculos de amistad con el fugado y había intercedido por él en importantes negocios. La pregunta es cómo fue posible que López Obrador diera su confianza a un político tan vinculado al alcalde de Iguala", se pregunta El País (25/10). Un analista asegura que el comportamiento del centroizquierda ante la desaparición de los normalistas "ha sido una especie de suicidio colectivo" (ídem).
¡Aparición con vida de los estudiantes desaparecidos!

Gustavo Montenegro