miércoles, 10 de septiembre de 2014

El genocidio del EIIL contra los pueblos kurdos




El grupo extremista EIIL (Estado Islámico de Irak y el Levante) despliega un genocidio contra los pueblos kurdos que habitan la región norte de Irak y Siria. El secuestro, la violación y la venta de mujeres yazidies, principales emergencias del conflicto.

Tras la firma de la tregua que puso fin a la ofensiva que durante 51 días mantuvo el régimen de Tel Aviv contra la Franja de Gaza, y que dejó por lo menos 2145 palestinos muertos y 11.100 heridos, pareciera, por lo menos en algunos medios, que los conflictos cesaron en Medio Oriente. Sin embargo, la realidad es otra: el autoproclamado Estado Islámico ha desarrollado una campaña de exterminio y genocidio étnicos y religiosos en el norte de Irak y Siria, especialmente contra de la población kurda, sin ninguna respuesta real de la comunidad internacional o de los organismos como Naciones Unidas.
En este momento, en Medio Oriente se vive una gran guerra, sobre todo en Irak y Siria, debido a las atrocidades cometidas por el EIIL, agrupación surgida con el comienzo de la guerra en Siria (2011) y apoyada, según últimos informes del Congreso Nacional de Kurdistán (CNK), por Turquía, Qatar, Arabia Saudita y otros estados occidentales.
Evidencias presentadas por Amnistía Internacional (AI) indican que miembros del Estado Islámico han lanzado una campaña sistemática de “limpieza” étnica en el norte de Irak, cometiendo crímenes de guerra, incluyendo asesinatos sumarios en masa y secuestros en contra de minorías étnicas y religiosas.
Después de haber ocupado la ciudad de Mosul y otras aldeas en el norte de Irak y en la frontera con Siria, el EIIL comenzó el ataque a las zonas del Kurdistán, ocupando la ciudad de Ezidi en la región de Sinjar, en la cual se desarrollaron durante miles de años diversas comunidades religiosas ancestrales -tales como los yazidies, cristianos, caldeos y kakais-, compuestas mayoritariamente por árabes, asirios, kurdos y turcomanos. Tal diversidad es parte importante de la antigua Mesopotamia.
Los ataques ocurridos desde el 3 de agosto en la región de Sinjar han desatado una espiral de masacres sistemáticas, secuestros, desplazamiento forzado y un sinnúmero de violaciones a los derechos humanos.
Según cifras del CNK, al menos 50 mil kurdos y kurdas yazidies se han tenido que refugiar en las montañas de Sinjar. Más de 300 mil mujeres, niños y ancianos fueron desplazados. Miles de mujeres han sido secuestradas y vendidas como esclavas, además de ser víctimas de violaciones. Casi 300 niños y niñas han muerto por hambre o deshidratación en las montañas o en los eternos caminos del desierto intentando llegar a la frontera con Siria. Los números aumentan diariamente.
El Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH) reportó que el Estado Islámico vende entre sus miembros a las mujeres yazidies con precio de mil dólares. De acuerdo con estas informaciones, centenares de mujeres se han suicidado para no caer en las manos del EIIL.
Esta situación, desatada gracias al repliegue injustificado y sin aviso en la región de las fuerzas Peshmergas (autoridades militares de la región autónoma kurda de Irak, dirigidas por el gobierno pro-occidental de Masud Barzani), fue confrontada por la guerrilla kurda de Turquía y Siria, quienes crearon un corredor seguro para la población que huye hacia la frontera, mientras continúan los enfrentamientos con el grupo extremista.
La zona de autoadministración establecida por los kurdos en el norte de Siria, denominada Rojava (occidente en kurdo), mantiene una situación crítica, puesto que sigue defendiéndose de los ataques del Estado Islámico y de otros grupos armados chovinistas como el Frente Al Nusrah, el Régimen Baathist y el Frente Islámico. Esa región también es azotada por un embargo, por lo cual espera ayuda internacional y apoyo humanitario.
Aparte de la ayuda suministrada por las fuerzas guerrilleras del HPG (fuerzas de defensa del pueblo) y YPG (unidades de protección del pueblo), ligadas todas al Partido de los Trabajadores de Kurdistán (PKK), no hay ningún apoyo nacional o internacional en el trasporte y defensa de las miles de personas que aún están en las montañas de Sinjar, después de abandonar las comunidades por el asedio de los grupos extremistas.
Ni la ONU, mediante su oficina de refugiados, ni la autoridad autónoma del Kurdistán iraquí, ni ninguna otra organización ha suministrado apoyo alguno a los pobladores, salvo el brindado por la guerrilla kurda.
Un reportero de la agencia de noticias kurda ANF declaró que “el grado de masacre en aquellas aldeas es todavía desconocido, pero, juzgando por lo que hemos visto en Solak, el número de muertes fue probablemente mucho más alto de lo que creemos. La gente no fue solamente abaleada sino dejadas a morir por hambre. Lo que EIIL perpetró en estas aldeas es un genocidio”.
El papel que en este conflicto juega Occidente, sobre todo Estados Unidos y la Unión Europea, es bien claro. Aunque trataron de encubrirla, su participación en el fortalecimiento y desarrollo del Estado Islámico es innegable. Sus políticas imperialistas de “divide y reinarás” han sido base para la creación de los conflictos religiosos y étnicos que aquejan a la región.

Camilo Bermúdez, miembro del Colectivo Latino-Africano, licenciado en Ciencias Humanísticas.

lunes, 8 de septiembre de 2014

El loco más cuerdo jamás conocido




Se cumplen 55 años del reencuentro de Fidel y Raúl Castro en Cinco Palma, un acontecimiento que anticipó la capacidad del Líder Histórico de la Revolución en la Mayor de las Antillas para viajar al futuro, regresar y luego anticiparle a sus semejantes los principales contornos de lo que sucederá.

Este 18 de diciembre se cumplen 55 años del reencuentro de Fidel y Raúl Castro en Cinco Palma, próximo a la Sierra Maestra del oriente cubano, un acontecimiento que anticipó la capacidad del Líder Histórico de la Revolución en la Mayor de las Antillas para viajar al futuro, regresar y luego anticiparle a sus semejantes los principales contornos de lo que sucederá. La vida así lo devela.
A mediados del penúltimo mes de 1956, estaba a punto de abrirse una nueva etapa en la lucha del pueblo de la Isla por su definitiva Libertad e Independencia. Entonces, Frank País intensificaba con el Movimiento Revolucionario 26 de Julio los preparativos de lo que se convirtió en Levantamiento del 30 de Noviembre de ese año en Santiago de Cuba en apoyo al desembarco del yate Granma que había zarpado de Tuxpan, México, el anterior día 25.
Pero las cosas no salieron tal como la previó Fidel al frente de los expedicionarios que tuvieron que desembarcar el 2 de diciembre de 1956. No obstante, se daba el paso inicial para la formación primero del destacamento guerrillero, luego del Ejército Rebelde y finalmente de las gloriosas Fuerzas Armadas Revolucionarias.
La Historia de Cuba registra que en la mañana del 5 del último mes del propio año, los hombres comandados por Fidel fueron sorprendidos en Alegría de Pío, y bajo intenso fuego se dispersaron. La confusión y la balacera impidieron los esfuerzos por reagruparse. Mas, Juan Almeida expresó: “Aquí no se rinde nadie” y una palabrota apropiada a las circunstancias.
Mas, parecía que el infierno decía “presente”. Veintiún combatientes perecieron de inmediato y/o fueron asesinados alevosamente, entre ellos Armando Mestre, Juan Manuel Márquez y Cándido González, Lugarteniente de Fidel en tierras aztecas.
Dos decenas de expedicionarios del Granma fueron apresados, juzgados por el Tribunal de Urgencia de Santiago de Cuba y condenados a penas de seis años de prisión. Un grupo logró llegar a las ciudades y en ellas se reincorporaron nuevamente a la lucha revolucionaria.
Otros alcanzaron enrumbarse hacia la misma Sierra Maestra. De tal destino, el 18 de diciembre de 1956, en Cinco Palma se reencuentra Fidel y Raúl con un puñado de hombres y unas pocas armas, y el Máximo Líder de la Revolución exclamó: “iAhora sí ganamos la guerra!”.
Tiempo después trascendió que el propio Raúl pensó en aquel momento algo que confesó cuando pasaron los años: “Ahora sí mi hermano se ha vuelto loco”. No obstante, ¡la Historia reveló que se trataba del loco más cuerdo jamás conocido!
Al decir de Martí, así se evidenció la pujanza de un principio justo ante un Ejército, por poderoso que pareciera. Y para nuestro pueblo, se develaban raíces de nuestras luchas victoriosas, una suerte de cultura de resistencia-creatividad en medio de las tempestades que nos ha permitido llegar hasta hoy día y apostar con nuestros propios esfuerzos a culminar con más agilidad la edificación de la sociedad de equidad y dignidad, de bienestar y felicidad que necesitamos cubanas y cubanos.

Noel Manzanares Blanco

Noam Chomsky habla sobre la ofensiva israelí contra Gaza y el apoyo estadounidense a la ocupación


Horrible. Sádico. Cruel. Asesino. Así es como Noam Chomsky describe los 29 días de ofensiva israelí sobre Gaza, que mató a casi 1.900 personas y dejó a casi 10.000 personas heridas. Chomsky ha escrito extensamente sobre el conflicto israelí-palestino. Después de la operación israelí de 2008-2009 conocida como «Plomo Fundido», escribió el libro "Gaza en crisis: Reflexiones sobre la guerra de Israel contra los palestinos", en coautoría con el académico israelí Ilan Pappé. Entre sus otros libros sobre el conflicto israelí-palestino, se pueden destacar: "¿Paz en oriente medio? Reflexiones sobre justicia y nacionalidad" y "El triángulo fatal: Estados Unidos, Israel y Palestina". Chomsky es un disidente político, lingüista y escritor de renombre mundial. También es profesor emérito del Instituto Tecnológico de Massachusetts, donde enseña hace más de 50 años.

Transcripción

JUAN GONZÁLEZ: Para ampliar la información sobre la crisis en Gaza nos vamos a Boston, desde donde nos acompaña Noam Chomsky, un disidente político, lingüista y escritor de renombre mundial. También es profesor emérito del Instituto Tecnológico de Massachusetts, donde enseña hace más de 50 años. Hace décadas viene escribiendo extensamente sobre el conflicto israelí-palestino.
AMY GOODMAN: Este mes se cumplen cuarenta años de la publicación del libro de Noam Chomsky "¿Paz en oriente medio? Reflexiones sobre justicia y nacionalidad". Otro de sus libros, "El triángulo fatal: Estados Unidos, Israel y Palestina", publicado en 1983, se considera una de las obras más contundentes sobre el conflicto israelí-palestino. El profesor Chomsky se comunica con nosotros desde Boston. Bienvenido de nuevo a Democracy Now!, Noam. En primer lugar, quisiera pedirte un comentario general, ya que no hemos hablado contigo durante esta ofensiva israelí en Gaza. ¿Que opinas sobre lo sucedido ahora?
NOAM CHOMSKY: Es una atrocidad horrible, sádica, cruel, asesina, llevada a cabo sin ningún pretexto creíble. Es otro de los ejercicios periódicos que hace Israel, que delicadamente denominan como "cortar el césped". Esto significa dispararles a los peces del estanque, para asegurarse de que los animales se queden quietos en la jaula que les has construido. Después viene un período de lo que se llama "alto el fuego", que significa que Hamas observa el alto al fuego, como Israel mismo reconoce, mientras Israel continúa violándolo. Luego eso se rompe por una escalada militar israelí. Hamas responde. Y ahí viene el momento de "cortar el césped". Éste, en muchos sentidos, es más sádico y cruel incluso que los anteriores.
JUAN GONZÁLEZ: ¿Y qué hay del pretexto que utiliza Israel para lanzar estos ataques? ¿Podrías hablarnos sobre eso y hasta que punto crees que es válido?
NOAM CHOMSKY: Según admiten altos funcionarios israelíes, Hamas ha respetado el último alto el fuego por 19 meses. El episodio anterior de "cortar el césped" fue en noviembre de 2012. Hubo un alto el fuego. Los términos de la negociación fueron que Hamas no dispararía misiles —lo que ellos llaman misiles— y que Israel actuaría para poner fin al bloqueo y dejaría de atacar en Gaza a los que ellos llaman milicianos. Hamas cumplió con el acuerdo. Israel lo admite.
En abril de este año sucedió algo que horrorizó al gobierno israelí: se llegó a un acuerdo de unidad entre Gaza y Cisjordania, entre Hamas y Fatah. Durante mucho tiempo, Israel ha intentado desesperadamente evitar que eso pase. Hay todo un contexto, que da cuenta de lo importante que es. Entonces, llegó el acuerdo de unidad. Israel se puso furioso. Y más aún se molestaron cuando EE.UU. lo respaldó de alguna manera, lo que es un gran golpe para ellos. Hicieron estragos en Cisjordania.
Lo que se utilizó como pretexto fue el brutal asesinato de tres colonos adolescentes. Primero se dijo que estaban vivos, a pesar de que se sabía que estaban muertos. Eso dio lugar a un enorme, ah y por supuesto, inmediatamente culparon a Hamas. Pero hasta ahora no presentaron ningún tipo de prueba, y de hecho, autoridades israelíes de alto rango señalaron de inmediato que los asesinos eran probablemente miembros de una especie de un clan díscolo que hay en Hebrón, el clan Qawasmeh, lo que al parecer resulta ser verdad. Este clan ha sido un dolor de cabeza para Hamas durante años. No respetan sus órdenes.
Pero de todos modos, eso dio lugar a esa incursión devastadora en Cisjordania, donde arrestaron a cientos de personas, y volvieron a arrestar a muchos que ya habían puesto en libertad, en su mayoría identificados con Hamas. Aumentaron los asesinatos. Y finalmente, vino la respuesta de Hamas: los llamados ataques con misiles. Y eso dio lugar a una nueva "cortada de césped".
AMY GOODMAN: Has dicho que Israel hace esto periódicamente, Noam Chomsky. ¿Por qué lo hacen?
NOAM CHOMSKY: Porque quieren mantener una cierta situación. Hay un contexto que lo explica. Por más de 20 años, Israel se ha esforzado, con el apoyo de Estados Unidos, por separar a Gaza de Cisjordania. Eso implica una violación directa del Acuerdo de Oslo, firmado hace 20 años, que estableció que Cisjordania y Gaza constituyen una entidad territorial única cuya integridad debe ser preservada. Pero para los estados canallas, los acuerdos solemnes no son un impedimento actuar a su antojo. Así que Israel, con apoyo de EEUU, se enfocó en mantenerlas separadas. Y tiene una buena razón para ello. Basta con mirar el mapa. Siendo Gaza es la única salida al mundo exterior de una entidad Palestina, cualquiera que sea, si Cisjordania está separada de Gaza, queda básicamente encerrada; tiene a Israel de un lado y a la dictadura de Jordania del otro.
Más aún, Israel viene expulsando sistemáticamente a los palestinos del valle del Jordán, destruyendo pozos, construyendo asentamientos. Primero delimitan allí zonas militares, luego establecen asentamientos; la historia de siempre. Eso significaría que los espacios que queden para los palestinos en Cisjordania, una vez que Israel tome lo que quiere y lo integre a Israel, estarían completamente encerrados. Gaza sería la salida al mundo exterior, de modo que mantenerlas separadas una de la otra es un importante objetivo político, tanto de la política estadounidense como de la israelí. Y el acuerdo de unidad amenazaba ese objetivo.
Y amenazaba otra cosa que Israel viene alegando hace años. Uno de sus argumentos para evadir entrar en negociaciones ha sido: ¿Cómo se puede negociar con los palestinos si están divididos? Bueno, está bien, entonces si se unen, ese argumento se cae. Pero el motivo más importante es lo geoestratégico, que es lo que mencionaba recién. Así que el gobierno de unidad era una amenaza real, lo mismo que el tibio, pero real, respaldo de Estados Unidos a éste. Y reaccionaron enseguida.
JUAN GONZÁLEZ: Noam, ¿qué piensas de la actitud de Israel de, como tú dices, buscar mantener el status quo y a la vez seguir alterando la realidad del territorio a través de la ampliación de los asentamientos. ¿Cómo interpretas que los sucesivos gobiernos de Estados Unidos, que oficialmente se opone a la expansión de los asentamientos, se nieguen persistentemente a llamarle la atención a Israel por este intento de expandirse en el territorio?
NOAM CHOMSKY: Bueno, tu expresión "oficialmente se opone" es bastante acertada. Podemos mirar, o sea, hay que distinguir entre la retórica de un gobierno y sus acciones. Y entre la retórica que usan los dirigentes políticos y sus acciones. Eso debería ser obvio. Poder ver cuán comprometido está EE.UU. con esta política es fácil. Por ejemplo, en febrero de 2011, el Consejo de Seguridad de la ONU evaluó una resolución que pedía, que llamaba a Israel a poner fin a la expansión de asentamientos. Tengamos en cuenta que la expansión de asentamientos no es realmente el problema. Son los asentamientos en sí mismos. Los asentamientos, el desarrollo de infraestructura, todo eso es una violación flagrante del derecho internacional. Eso ha sido determinado por el Consejo de Seguridad, por la Corte Internacional de Justicia. Prácticamente todos los países del mundo, fuera de Israel, reconocen esto. Esta era una resolución que llamaba al fin de la expansión de los asentamientos lo que se corresponde con la política oficial de Estados Unidos. ¿Y qué pasó? Obama vetó la resolución. Eso da a entender algo. Es más, la declaración oficial dirigida a Israel acerca de la expansión de los asentamientos va acompañada de algo que en lenguaje diplomático se denominaría un guiño, una indicación discreta de que no lo decimos en serio.
Así, por ejemplo, la última declaración de Obama condenando la reciente, como él la llama, violencia de las dos partes, fue acompañada por el envío de más ayuda militar a Israel. Bueno, ellos saben leer esas señales. Y eso ha sido así desde siempre. De hecho, cuando Obama llegó al gobierno, dio el discurso pertinente contra la expansión de los asentamientos. Y se le preguntó a su gobierno, a los voceros, en conferencias de prensa, les preguntaron si Obama iba a hacer algo al respecto, como el primer George Bush había hecho —sanciones moderadas— para frenar la expansión de los asentamientos. Y la respuesta fue: "No, esto es sólo un gesto simbólico". Bueno, eso le dice al gobierno de Israel exactamente lo que está sucediendo. Y de hecho, si se mira lo que sucede, cosa por cosa, la ayuda militar continúa, la ayuda económica continúa, la protección diplomática continúa, la protección ideológica continúa. Con esto quiero decir que se categorizan los problemas de tal manera que se ajusten a las demandas de Israel. Todo eso sigue sucediendo, acompañado por una especie de cacareo que dice: "Bueno, realmente no nos gusta lo que pasa, y no contribuye a la paz". Cualquier gobierno puede entender las señales.
AMY GOODMAN: Quiero que escuchemos al primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, que habló ayer con periodistas extranjeros. Primer Ministro Benjamin Netanyahu: Israel aceptó y Hamas rechazó la propuesta que hizo Egipto el 15 de julio para un alto el fuego. Y quiero que sepan que en ese momento el conflicto había cobrado unas 185 vidas. Recién el lunes en la noche Hamas aceptó esa misma propuesta, que entró en efecto ayer en la mañana. Eso significa que el 90%, el 90% del total de las muertes ocurridas se hubiera podido evitar si Hamas no hubiera rechazado en ese momento el alto al fuego que ahora sí acepta. Hamas tiene que rendir cuentas por la trágica pérdida de vidas.
AMY GOODMAN: Noam Chomsky, ¿qué le responderías al primer ministro israelí Benjamin Netanyahu?
NOAM CHOMSKY: [inaudible] hay una respuesta corta y una respuesta larga. La respuesta corta es que, por supuesto, como bien lo sabe Netanyahu, esa propuesta de alto el fuego fue negociada entre la dictadura militar de Egipto e Israel, dos gobiernos muy hostiles a Hamas. Ni siquiera se le comunicó a Hamas directamente. Ellos se enteraron a través de las redes sociales, y eso los enfureció, naturalmente. Y dijeron que no aceptarían la propuesta en esos términos. Pero bueno, esa es la respuesta corta.
La respuesta larga es que el 100% de las víctimas, de la destrucción y la devastación, y todo lo demás, se hubiera podido evitar si Israel hubiera respetado el acuerdo de alto al fuego después de, desde Noviembre de 2012, en vez de violar constantemente el acuerdo, y luego intensificar la violencia, —de la forma que he señalado— buscando frenar el gobierno de unidad y persistir en su política, sus políticas de apoderarse de las áreas que quieren de Cisjordania y mantenerla separada de Gaza. Así como mantener a Gaza en lo que llaman una 'dieta', según el famoso comentario de Dov Weissglass. Este es el hombre que negoció el retiro israelí de 2005, y señaló que el propósito de ese retiro era poner fin a la discusión sobre algún tipo de acuerdo político y bloquear cualquier posibilidad de creación de un Estado Palestino. Y que mientras tanto, los habitantes de Gaza ses a dieta, lo que significaba permitira la entrada de alimentos con apenas las calorías suficientes para que no se murieran todos —porque eso sería muy malo para la ya decadente reputación de Israel— pero que no tuvieran acceso a más que eso. Y con su proclamada capacidad técnica, Israel, los expertos israelíes, calcularon exactamente cuántas calorías se necesitaban para mantener a la gente de Gaza en una dieta, en un estado de sitio, con las exportaciones bloqueadas, con las importaciones bloqueadas. Los pescadores no pueden salir a pescar. Los buques de guerra los llevan de nuevo a la costa.
La gente palestina tiene prohibido el ingreso a una gran parte, probablemente más de un tercio, o quizás más, de la tierra cultivable de Gaza. Se le llama "barrera". Esa es la norma. Esa es la dieta. Los quieren mantener así, separados de Cisjordania, y continuar con el proyecto que ya están implementando, de apoderarse -podría dar los detalles, pero no es algo desconocido— de apoderarse de las partes de Cisjordania que Israel quiere, que ya está incorporando a Israel, y que probablemente al final termine anexándolas de algún modo, mientras siga contanto con el apoyo de Estados Unidos, mientras se sigan trabando los esfuerzos internacionales para llegar a un acuerdo político.
JUAN GONZÁLEZ: Noam. Tras lo ocurrido durante este mes, y con todas estas imágenes de la masacre en Gaza difundidas en el mundo, ¿qué impacto consideras que ha tenido esto en la relación, ya muy distante, entre el gobierno de Estados Unidos y el mundo árabe y musulmán? Me refiero especialmente a todos los jóvenes musulmanes y árabes del mundo que tal vez no habían estado expuestos a atrocidades anteriores del conflicto palestino-israelí.
NOAM CHOMSKY: Bueno, en primer lugar, tenemos que distinguir entre las poblaciones de países musulmanes y árabes, y sus gobiernos; hay una notable diferencia. Los gobiernos son en su mayoría dictaduras. Y cuando se lee en la prensa que los árabes nos apoyan en esto y lo otro, lo que se quiere decir es que los dictadores nos apoyan, no las poblaciones. Las dictaduras apoyan moderadamente lo que EE.UU. e Israel están haciendo. Eso incluye la dictadura militar de Egipto, que es muy brutal, la dictadura de Arabia Saudita. Arabia Saudita es el aliado más cercano de Estados Unidos en la región, y es el Estado fundamentalista islámico más radical del mundo. Arabia Saudí está propagando sus doctrinas wahabí-salafistas en todo el mundo, doctrinas fundamentalistas y extremistas. Es el aliado principal de Estados Unidos hace años, como antes lo fue de Gran Bretaña. Ambas potencias han tendido a preferir el Islam radical al peligro del nacionalismo secular y la democracia. Y ellos apoyan bastante, no les gusta Hamas, lo odian. No tienen ningún interés en los palestinos. Tienen que decir ciertas cosas para tratar de apaciguar a sus poblaciones, pero, de nuevo, la retórica y la acción son cosas diferentes.
Así que las dictaduras no están horrorizadas por lo que está pasando. Probablemente están celebrándolo en silencio. Las poblaciones, por supuesto, son muy diferentes, pero esto ha sido siempre así. Por ejemplo, poco antes de las manifestaciones de la Plaza Tahrir en Egipto, que derrocaron a la dictadura de Mubarak, hubo encuestas internacionales realizadas en Estados Unidos por las principales empresas de encuestas, que mostraron muy claramente que alrededor del 80% de la gente en Egipto consideraba que las principales amenazas para ellos eran Israel y Estados Unidos. Y, de hecho, la condena a Estados Unidos y sus políticas era tan extrema que, a pesar de que no les gusta Irán, una mayoría manifestó que sentía que la región estaría más segura si Irán tuviera armas nucleares.
Bueno, si nos fijamos en las encuestas de los últimos años, más o menos varían en torno a opiniones de este tipo. Pero eso es a nivel de las poblaciones. Y, por supuesto, a las poblaciones musulmanas de otros lugares tampoco les gusta. Pero no sólo a las poblaciones musulmanas. Por ejemplo, en Londres hubo una manifestación recientemente en la que participaron cientos de miles de personas, una manifestación enorme en protesta por las atrocidades israelíes en Gaza. Y eso también está pasando en otras partes del mundo. Vale la pena recordar que, un par de décadas atras, Israel era uno de los países más admirados del mundo. Ahora es uno de los países más temidos y despreciados del mundo. A los propagandistas israelíes les gusta decir que, bueno, es antisemitismo. Pero si bien puede haber un elemento antisemita, que es suave, es a causa de las acciones israelíes. El rechazo es a las políticas.
Y mientras Israel persista en estas políticas, eso es lo que va a pasar. En realidad, esto ha sido muy claro desde principios de la década de 1970. De hecho, yo vengo escribiendo sobre ello desde entonces, pero es algo tan obvio, que yo no creo tener ningún mérito por eso. En 1971, Israel tomó una decisión crucial, la más fatídica de su historia, yo creo. El presidente Sadat de Egipto ofreció a Israel un tratado de paz pleno, a cambio de la retirada de Israel del Sinaí egipcio. En ese momento había un gobierno laborista, el llamado gobierno laborista moderado. Consideraron la oferta y la rechazaron. Planeaban llevar a cabo extensos programas de desarrollo en el Sinaí, construir una enorme ciudad en el Mediterráneo, decenas de asentamientos, kibutzim, y otras grandes obras de infraestructura, desplazando decenas de miles de beduinos de esas tierras, destruyendo sus pueblos y todo eso. Esos eran los planes, y estaban comenzando a ponerlos en práctica.
Así que Israel tomó la decisión de elegir la expansión por encima de la seguridad. Un tratado con Egipto habría significado seguridad. Es la única fuerza militar significativa del mundo árabe. Y esa ha sido la política desde entonces. Cuando se sostiene una política que pone a la represión y la expansión por encima de la seguridad, van a pasar cosas. El país sufrirá una degeneración moral. Habrá una creciente oposición, indignación y hostilidad desde poblaciones de otros países. Podrán continuar recibiendo el apoyo de las dictaduras y del gobierno estadounidense, pero vas a perder el apoyo de las poblaciones. Y eso tiene consecuencias. Se podía predecir; de hecho, yo y otros lo predijimos en los años 70. Citándome a mí mismo: "quienes se consideran partidarios de Israel son en realidad partidarios de su degeneración moral, aislamiento internacional, y, muy posiblemente, su destrucción final".
Eso es lo que; bueno, es lo que está pasando. No es el único ejemplo en la historia. Se establecen muchas analogías con Sudáfrica, la mayoría de ellas bastante dudosas, en mi opinión. Pero hay una analogía que creo que es bastante realista, de la que no se habla mucho. Pero debería tenerse presente. En 1958, el gobierno nacionalista de Sudáfrica, que fue el que impuso el duro régimen del apartheid, reconoció que se estaba quedando aislado internacionalmente. Sabemos, por documentos desclasificados, que en 1958 el ministro de Relaciones Exteriores de Sudáfrica se reunió con el embajador estadounidense. Y tenemos la conversación que tuvieron. Él básicamente le dijo: "Mira, nos estamos convirtiendo en un estado paria. Estamos perdiendo, todos van a votar en contra de nosotros en las Naciones Unidas. Nos estamos quedando aislados. Pero realmente no nos importa, porque la única voz que cuenta es la de ustedes. Mientras ustedes nos apoyen, realmente no nos importa lo que piense el resto del mundo".
No fue una mala apreciación. Si nos fijamos en lo que sucedió años después, la oposición al apartheid sudafricano creció y se extendió. Hubo un embargo de armas de la ONU. Se implementaron sanciones. Se realizaron boicots. La oposición era tan fuerte en la década de 1980, que incluso el Congreso de Estados Unidos aprobó algunas sanciones, que el presidente Reagan tuvo que vetar. Reagan fue el último partidario del régimen del apartheid. El Congreso de hecho restableció las sanciones tras su veto, y luego él las violó. Todavía en 1988, el gobierno de Reagan, el último reducto, declaró que el Congreso Nacional Africano, el partido de Mandela, era uno de los grupos terroristas más infames del mundo. Para poder mantener el apoyo de EE.UU. a Sudáfrica. También apoyaba al grupo terrorista UNITA de Angola. Finalmente, incluso Estados Unidos se unió al resto del mundo, y el régimen del apartheid se derrumbó rapidamente.
Pero eso no es algo totalmente análogo al caso de Israel. Hubo otras razones para la caída del apartheid, dos razones cruciales. Una de ellas fue que se llegó a un acuerdo que era aceptable para Sudáfrica y para las empresas internacionales. Un acuerdo simple: mantener el sistema socioeconómico y permitir— hablando metafóricamente— permitir que haya algunas caras negras en las limusinas. Ese fue el acuerdo, y eso fue lo que se implementó, aunque no completamente. No hay un acuerdo comparable entre Israel-Palestina. Pero otro elemento crucial, del que no se habla, es Cuba. Cuba envió fuerzas militares y cientos de miles de trabajadores técnicos, doctores y maestros, entre otros, y sacaron a los agresores sudafricanos de Angola, y los obligaron a abandonar su ocupación ilegal de Namibia. Pero sobre todo, como de hecho lo señaló Nelson Mandela cuando salió de la cárcel, los soldados cubanos, que por cierto eran soldados negros, destrozaron el mito del súper hombre blanco invencible. Eso tuvo un efecto muy significativo tanto en la Africa negra como en la Sudáfrica blanca. Le indicó al gobierno y la población de Sudáfrica que no iban a ser capaces de imponer su deseo de un sistema de apoyo regional, al menos no silenciosamente, que les permitiría continuar sus operaciones dentro de Sudáfrica y sus actos terroristas en el extranjero. Y eso fue un factor clave para la liberación de la Africa negra.
AMY GOODMAN: Noam, tenemos que hacer un corte y volveremos a esta conversación. Estamos conversando con Noam Chomsky, disidente político, lingüista y escritor de renombre mundial. Profesor Emérito en el Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT). Esto es Democracy Now! Estaremos de vuelta con el profesor Chomsky en un minuto. [Corte]
AMY GOODMAN: Esto es Democracy Now!, Democracynow.org, el informativo de guerra y paz, Soy Amy Goodman y éste es Juan González. Nuestro invitado es el profesor Noam Chomsky. Quiero pasar un fragmento del discurso del presidente Obama en una conferencia de prensa el miércoles, en Washington, D.C.
PRESIDENTE BARACK OBAMA: A largo plazo, tiene que reconocerse que Gaza no puede sostenerse estando cerrada al mundo y sin la capacidad de proveer oportunidades sociales, trabajos, crecimiento económico, a la población que vive allí, sobre todo dada la densidad de población que tiene, y lo joven que es. Vamos a tener que ver un cambio en el acceso a oportunidades para la gente de Gaza. No tengo ninguna simpatía por Hamas. Pero sí siento mucha simpatía por la gente común y corriente que está luchando dentro de Gaza.
AMY GOODMAN: Eso dijo el presidente Obama ayer. Noam Chomsky, ¿qué le responderías?
NOAM CHOMSKY: Bueno, como siempre, con todos los estados y todos los dirigentes políticos, hay que diferenciar entre retórica y acción. Cualquier dirigente político puede tener una retórica preciosa, incluso Hitler o Stalin, cualquiera. La pregunta es: ¿Y qué están haciendo? ¿Qué sugiere exactamente Obama o que está haciendo para lograr el objetivo de acabar con el sitio y el bloqueo de Israel a Gaza, apoyado por Estados Unidos, que es lo que ha llevado a esta situación? ¿Qué ha hecho en el pasado? ¿Qué propone hacer en el futuro? Hay cosas que el gobierno de Estados Unidos podría hacer de forma muy fácil. De nuevo, no quiero abusar de la analogía con Sudafrica, pero es una buena muestra. Y no es el único caso.
Lo mismo ocurrió, como recordarán, en el caso Indonesia-Timor Oriental. Cuando Estados Unidos, Clinton, finalmente dijo a los generales de Indonesia, "se acabó el juego", ellos se retiraron inmediatamente. El poder de Estados Unidos es sustancial. Y en el caso de Israel, es fundamental, porque Israel cuenta con el apoyo unilateral de Estados Unidos. Hay muchas cosas que Estados Unidos puede hacer para implementar lo que Obama dice. Y la cuestión es, de hecho, cuando Estados Unidos da órdenes, Israel obedece. Eso ha ocurrido una y otra vez. Y es completamente obvio el porqué, dadas las relaciones de poder. Así que hay cosas que se pueden hacer. Se hicieron algunas cosas en los gobiernos de Bush segundo, Clinton, Reagan, y Estados Unidos podría hacerlas de nuevo. Entonces sabremos si esas palabras fueron algo más que la típica retórica agradable.
JUAN GONZÁLEZ: Hablando de separar la retórica de los actos, Israel siempre ha dicho que ya no ocupa Gaza. Democracy Now! recientemente habló con Josué Hantman, un asesor de alto rango del embajador israelí en Estados Unidos y un ex portavoz del Ministerio de Defensa israelí. Hantman dijo texualmente que "Israel salió de la Franja de Gaza en 2005. Retiramos todos los asentamientos. Retiramos las Fuerzas de Defensa Israelíes (IDF, en inglés). Sacamos a 10.000 judíos de sus casas, como un paso para la paz, porque Israel quiere la paz y está extendiendo su mano para la paz". ¿Tu respuesta?
NOAM CHOMSKY: Bueno, varios puntos. En primer lugar, la ONU y todos los países del mundo, incluido Estados Unidos, consideran a Israel como el poder ocupante en Gaza, por una razón muy simple: ellos controlan todo. Controlan las fronteras, la tierra, el mar y el aire. Determinan qué puede entrar y salidr de Gaza. Determina cuántas calorías necesitan los niños de Gaza para mantenerse vivos, pero no para crecer bien. Eso es una ocupación, bajo el derecho internacional, y nadie lo pone en duda, por fuera de Israel. Incluso Estados Unidos está de acuerdo, su apoyo más recurrente. Eso— ya con eso, con eso terminamos la discusión sobre si es un poder ocupante o no. Y sobre querer la paz, miremos con cuidado ese llamado 'retiro'. Recalquemos que dejó a Israel como el poder ocupante.
En 2005, halcones israelíes, dirigidos por Ariel Sharon, un halcón muy pragmático, reconocieron que no tenía sentido que Israel dejara a miles de colonos en una Gaza devastada y tuviera a una gran parte del ejército israelí protegiéndolos, y muchos otros gastos al partir a Gaza en partes y eso. Eso no tenía sentido. Tenía mucho más sentido agrupar a todos esos colonos en sus asentamientos subsidiados en Gaza, donde estaban residiendo de forma ilegal, y mandarlos a asentamientos subsidiados en Cisjordania, en áreas que Israel espera ocupar —ilegalmente, por supuesto. Eso era más pragmático. Y había una forma muy fácil de hacerlo. Hubieran podido informarle a los colonos en Gaza que en agosto el ejército de Israel iba a retirarse, y así ellos habrían corrido a los buses que se les ofrecieron y se hubieran ido a los asentamientos ilegales en Cisjordania, y , por incidencia, en los Altos del Golán. Pero eso, querían que se convirtiera en una forma de 'trauma nacional'. Así que el trauma se construyó, como un teatro. Fue ridiculizado por especialistas en Israel, incluidos líderes de la sociología— Baruch Kimmerling se burló de eso. Y el trauma se creó porque, si usted llega a tener un hijo, fotos de ellos suplicándole a los soldados de Israel, "¡No destruya mi casa!" y el fondo dice 'Nunca más', Eso quiere decir 'Nunca más nos hagan mudarnos de sitio'. refiriéndose a Cisjordania principalmente. Fue un trauma nacional teatral. Lo que lo hacía como una farsa fue que era la repetición de lo que incluso la prensa israelí llamó 'El Trauma Nacional del 82', cuando interpretaron un trauma cuando tuvieron que retirarse de Yamit, la ciudad que ocuparon de forma ilegal en el Sinai.
Pero la ocupación se mantuvo. Ellos siguieron. Y voy a repetir lo que dijo Weissglass. Recordemos, que él era negociador con Estados Unidos, el confidente de Sharon. Dijo que el propósito de ese retiro era ponerle fin a las negociaciones sobre un Estado Palestino o sobre los derechos de los Palestinos. Eso lo terminaría. Esto lo congelaría, con apoyo de Estados Unidos. Y luego imponen una dieta en Gaza para mantenerlos sobreviviendo, pero no sanos, y en el encierro. Después de semanas de lo que se llamó el retiro, Israel intensificó sus ataques contra Gaza e impuso sanciones muy duras, apoyadas por Estados Unidos. La razón fue que hubo elecciones en Palestina, y salieron los del lado equivocado. Claro, Israel y Estados Unidos, por supuesto, aman a la democracia, pero solo si los resultados son los que ellos quieren. Estados Unidos e Israel instantaneamente impusieron sanciones. Los ataques de Israel, que nunca habían parado, aumentaron. Europa, vergonzosamente, también dejó que eso pasara. Luego Israel y Estados Unidos inmediatamente comenzaron a planear un golpe militar para derrocar el gobierno. Cuando Hamas se adelantó a ese golpe, los dos países se pusieron furiosos. Las sanciones y los ataques militares aumentaron. Y estamos en lo que discutimos antes: episodios esporádicos para 'cortar el césped'.
AMY GOODMAN: Noam sólo-, sólo tenemos un minuto.
NOAM CHOMSKY: Sí.
AMY GOODMAN:* Muy rápidamente, en este punto, los medios de Estados Unidos dice que el país se ha hecho a un lado, que ahora toda la negociación está en las manos de Egipto. ¿Qué debe ocurrir en este momento? El alto el fuego va a terminar en algunas horas, si no se amplía. ¿Qué tipo de tregua que se debe lograr aquí?
NOAM CHOMSKY: Bueno, para Israel, con el apoyo de Estados Unidos, esta situación es una situación en la que van a ganar, o van ganar. Si Hamas acepta extender el alto al fuego, Israel puede mantener su control policíaco como describí antes: tomando lo que quieran de Cisjordania, separándola de Gaza, mantener la dieta y así seguir. Si Hamas no acepta el alto al fuego, Netanyahu puede dar otro discurso como el que usted— ese discurso cínico que ustedes citaron antes. Lo único que puede cambiar esto es si Estados Unidos cambia su política, como lo han hecho en otros casos. Mencioné Sudáfrica, Timor. Y hay otros. Eso es decisivo. Y va a haber un cambio, que dependerá en gran medida de la política exterior de Estados Unidos. Durante 40 años, Estados Unidos ha apoyado de forma unilateral el rechazo de Israel al consenso internacional para encontrar una solución de dos estados.
AMY GOODMAN: Noam, tenemos que parar acá, pero vamos a continuar nuestra conversación después del show, y lo vamos a poner online en democracynow.org Noam Chomsky, disidente político de renombre mundial, lingüista y autor, profesor emérito en el Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT).

Democracy Now
Traducido por Camila Osorio, Elia Gran, Veronica Gelman, Igor Moreno. Editado por Veronica Gelman, Clara Ibarra y Democracy Now! en Español

sábado, 6 de septiembre de 2014

Gaza: El partido comunista uruguayo se solidariza con... Israel




Hace unos días en Maldonado, hubo una “reunión de conciliación” entre el edil del “partido comunista uruguayo” Heber Núñez y el representante de la colectividad judía en Punta del Este, un tal Rolando Rosemblum.

En ese “encuentro conciliatorio” acordaron borrar de un muro una pintada que denunciaba al régimen terrorista de Israel por los ataques contra Palestina. Parece que la pintada molestó y ofendió a la colectividad sionista, y su jefe político y religioso actual, el empresario Rosemblum, se lo hizo saber al jefe político del “partido comunista de Maldonado”. Y la solicitud, el pedido o la exigencia fueron concedidas. Según la web del Comité Central Israelita del Uruguay, se eliminó la pintada en menos de 12 horas y el trabajo de limpieza fue realizado por el propio Partido Comunista. Aunque luego los jóvenes de la UJC desconocieron el acuerdo.
Y lo peor de todo, es quién es este fulano Rolando Rosemblum: es el hijo de Isidoro Rosemblum, también empresario que ESTAFARON hace unos años al Estado de Paraná en Brasil, con una evasión fiscal e impositiva que redondeo unos 80 millones de dólares. Ambos dos, el padre y el hijo Rosemblum “se fugaron del penal” en Brasil y “se refugiaron en Uruguay” para que no los encontraran (ni siquiera la Interpol logro dar con su paradero). Ahora ambos, son en Uruguay exitosos empresarios en Punta del Este y además, jerarcas de la colectividad judía en Maldonado
¡Quién lo diría! ¡Quién te ha visto y quién te ve! Ahora este Uruguay de las IMPUNIDADES a todo nivel (incluso las banqueras, financieras y demás delitos) pueden olvidarse y hasta convertirse en “cosas del pasado”. Ahora fulanos como los Rosemblum en Maldonado, concilian intereses con la nueva estrategia electorera y demagógica de nuevos comunoides uruguayos que negocian la solidaridad para con los Pueblos oprimidos, expoliados, explotados y hambreados del mundo.
Este parece ser el nuevo formato ideológico del partido comunista uruguayo, que integra el gobierno progresista y fraudeamplista actual. Ahora son tiempos de trepas, oportunistas, mercaderes y “mercachifles” (como los llamó José Artigas en su época de Revolución en la Banda Oriental), pequeña burguesía acomodada, casi la nueva casta comunoide que vive muy bien en este Uruguay “progresista”, que ocupa cargos y carguitos públicos con buenos sueldos y sin laburar.
Ahora con esta nueva estrategia comunoide actual, nada de solidaridad con Pueblos dominados y guerreados por el Imperialismo yanqui y sus aliados, socios o secuaces de turno. Nada de marxismo-leninismo, nada de REVOLUCIÓN, nada de izquierda verdadera y autentica. Más bien, nada de nada y mucho menos de ideología. Este es el Uruguay actual, el del progresismo, el del fraudeamplio con socios, secuaces y alianzas electoreras y demagógicas de turno. Es el Uruguay de las IMPUNIDADES varias y a varios niveles. Es el Uruguay de la “perestroika” a lo Gorbachov y de la “pereztroika” a lo Jaime Pérez y compañía en el pasado reciente.

¡VIVA PALESTINA LIBRE Y SOBERANA!

¡BASTA DE GENOCIDIO Y MASACRE EN LA FRANJA DE GAZA!

¡CONDENAMOS Y REPUDIAMOS LA MATANZA ORGANIZADA DEL GOBIERNO SIONISTA DE ISRAEL, SUS SOCIOS, ALIADOS Y SECUACES IMPERIALISTAS DE TURNO!

¡NO ES UNA GUERRA, ES UN GENOCIDIO!

Rodolfo Bisquiazzo

Tras las pistas de Althusser .Entrevista a Marta Harnecker de Nestor Kohan.




Su principal discípula (y traductora) latinoamericana recuerda a su maestro. ¿Cómo se gestó el libro colectivo «PARA LEER EL CAPITAL»? ¿Quiénes integraban la escuela de pensamiento de Althusser? ¿Cómo leían a Marx y al marxismo, a Freud, Lenin y Mao, a Spinoza y Hegel? ¿Ateísmo, materialismo o cristianismo? Su vínculo complejo con el PC Francés. La polémica China-Unión Soviética. ¿Humanismo práctico y antihumanismo teórico? ¿Por qué Althusser no incorpora el marxismo de Gramsci y del Che Guevara?

Noam Chomsky habla sobre la ofensiva israelí contra Gaza y el apoyo estadounidense a la ocupación.


Horrible. Sádico. Cruel. Asesino. Así es como Noam Chomsky describe los 29 días de ofensiva israelí sobre Gaza, que mató a casi 1.900 personas y dejó a casi 10.000 personas heridas. Chomsky ha escrito extensamente sobre el conflicto israelí-palestino. Después de la operación israelí de 2008-2009 conocida como «Plomo Fundido», escribió el libro "Gaza en crisis: Reflexiones sobre la guerra de Israel contra los palestinos", en coautoría con el académico israelí Ilan Pappé. Entre sus otros libros sobre el conflicto israelí-palestino, se pueden destacar: "¿Paz en oriente medio? Reflexiones sobre justicia y nacionalidad" y "El triángulo fatal: Estados Unidos, Israel y Palestina". Chomsky es un disidente político, lingüista y escritor de renombre mundial. También es profesor emérito del Instituto Tecnológico de Massachusetts, donde enseña hace más de 50 años.

Transcripción

JUAN GONZÁLEZ: Para ampliar la información sobre la crisis en Gaza nos vamos a Boston, desde donde nos acompaña Noam Chomsky, un disidente político, lingüista y escritor de renombre mundial. También es profesor emérito del Instituto Tecnológico de Massachusetts, donde enseña hace más de 50 años. Hace décadas viene escribiendo extensamente sobre el conflicto israelí-palestino.
AMY GOODMAN: Este mes se cumplen cuarenta años de la publicación del libro de Noam Chomsky "¿Paz en oriente medio? Reflexiones sobre justicia y nacionalidad". Otro de sus libros, "El triángulo fatal: Estados Unidos, Israel y Palestina", publicado en 1983, se considera una de las obras más contundentes sobre el conflicto israelí-palestino. El profesor Chomsky se comunica con nosotros desde Boston. Bienvenido de nuevo a Democracy Now!, Noam. En primer lugar, quisiera pedirte un comentario general, ya que no hemos hablado contigo durante esta ofensiva israelí en Gaza. ¿Que opinas sobre lo sucedido ahora?
NOAM CHOMSKY: Es una atrocidad horrible, sádica, cruel, asesina, llevada a cabo sin ningún pretexto creíble. Es otro de los ejercicios periódicos que hace Israel, que delicadamente denominan como "cortar el césped". Esto significa dispararles a los peces del estanque, para asegurarse de que los animales se queden quietos en la jaula que les has construido. Después viene un período de lo que se llama "alto el fuego", que significa que Hamas observa el alto al fuego, como Israel mismo reconoce, mientras Israel continúa violándolo. Luego eso se rompe por una escalada militar israelí. Hamas responde. Y ahí viene el momento de "cortar el césped". Éste, en muchos sentidos, es más sádico y cruel incluso que los anteriores.
JUAN GONZÁLEZ: ¿Y qué hay del pretexto que utiliza Israel para lanzar estos ataques? ¿Podrías hablarnos sobre eso y hasta que punto crees que es válido?
NOAM CHOMSKY: Según admiten altos funcionarios israelíes, Hamas ha respetado el último alto el fuego por 19 meses. El episodio anterior de "cortar el césped" fue en noviembre de 2012. Hubo un alto el fuego. Los términos de la negociación fueron que Hamas no dispararía misiles —lo que ellos llaman misiles— y que Israel actuaría para poner fin al bloqueo y dejaría de atacar en Gaza a los que ellos llaman milicianos. Hamas cumplió con el acuerdo. Israel lo admite.
En abril de este año sucedió algo que horrorizó al gobierno israelí: se llegó a un acuerdo de unidad entre Gaza y Cisjordania, entre Hamas y Fatah. Durante mucho tiempo, Israel ha intentado desesperadamente evitar que eso pase. Hay todo un contexto, que da cuenta de lo importante que es. Entonces, llegó el acuerdo de unidad. Israel se puso furioso. Y más aún se molestaron cuando EE.UU. lo respaldó de alguna manera, lo que es un gran golpe para ellos. Hicieron estragos en Cisjordania.
Lo que se utilizó como pretexto fue el brutal asesinato de tres colonos adolescentes. Primero se dijo que estaban vivos, a pesar de que se sabía que estaban muertos. Eso dio lugar a un enorme, ah y por supuesto, inmediatamente culparon a Hamas. Pero hasta ahora no presentaron ningún tipo de prueba, y de hecho, autoridades israelíes de alto rango señalaron de inmediato que los asesinos eran probablemente miembros de una especie de un clan díscolo que hay en Hebrón, el clan Qawasmeh, lo que al parecer resulta ser verdad. Este clan ha sido un dolor de cabeza para Hamas durante años. No respetan sus órdenes.
Pero de todos modos, eso dio lugar a esa incursión devastadora en Cisjordania, donde arrestaron a cientos de personas, y volvieron a arrestar a muchos que ya habían puesto en libertad, en su mayoría identificados con Hamas. Aumentaron los asesinatos. Y finalmente, vino la respuesta de Hamas: los llamados ataques con misiles. Y eso dio lugar a una nueva "cortada de césped".
AMY GOODMAN: Has dicho que Israel hace esto periódicamente, Noam Chomsky. ¿Por qué lo hacen?
NOAM CHOMSKY: Porque quieren mantener una cierta situación. Hay un contexto que lo explica. Por más de 20 años, Israel se ha esforzado, con el apoyo de Estados Unidos, por separar a Gaza de Cisjordania. Eso implica una violación directa del Acuerdo de Oslo, firmado hace 20 años, que estableció que Cisjordania y Gaza constituyen una entidad territorial única cuya integridad debe ser preservada. Pero para los estados canallas, los acuerdos solemnes no son un impedimento actuar a su antojo. Así que Israel, con apoyo de EEUU, se enfocó en mantenerlas separadas. Y tiene una buena razón para ello. Basta con mirar el mapa. Siendo Gaza es la única salida al mundo exterior de una entidad Palestina, cualquiera que sea, si Cisjordania está separada de Gaza, queda básicamente encerrada; tiene a Israel de un lado y a la dictadura de Jordania del otro.
Más aún, Israel viene expulsando sistemáticamente a los palestinos del valle del Jordán, destruyendo pozos, construyendo asentamientos. Primero delimitan allí zonas militares, luego establecen asentamientos; la historia de siempre. Eso significaría que los espacios que queden para los palestinos en Cisjordania, una vez que Israel tome lo que quiere y lo integre a Israel, estarían completamente encerrados. Gaza sería la salida al mundo exterior, de modo que mantenerlas separadas una de la otra es un importante objetivo político, tanto de la política estadounidense como de la israelí. Y el acuerdo de unidad amenazaba ese objetivo.
Y amenazaba otra cosa que Israel viene alegando hace años. Uno de sus argumentos para evadir entrar en negociaciones ha sido: ¿Cómo se puede negociar con los palestinos si están divididos? Bueno, está bien, entonces si se unen, ese argumento se cae. Pero el motivo más importante es lo geoestratégico, que es lo que mencionaba recién. Así que el gobierno de unidad era una amenaza real, lo mismo que el tibio, pero real, respaldo de Estados Unidos a éste. Y reaccionaron enseguida.
JUAN GONZÁLEZ: Noam, ¿qué piensas de la actitud de Israel de, como tú dices, buscar mantener el status quo y a la vez seguir alterando la realidad del territorio a través de la ampliación de los asentamientos. ¿Cómo interpretas que los sucesivos gobiernos de Estados Unidos, que oficialmente se opone a la expansión de los asentamientos, se nieguen persistentemente a llamarle la atención a Israel por este intento de expandirse en el territorio?
NOAM CHOMSKY: Bueno, tu expresión "oficialmente se opone" es bastante acertada. Podemos mirar, o sea, hay que distinguir entre la retórica de un gobierno y sus acciones. Y entre la retórica que usan los dirigentes políticos y sus acciones. Eso debería ser obvio. Poder ver cuán comprometido está EE.UU. con esta política es fácil. Por ejemplo, en febrero de 2011, el Consejo de Seguridad de la ONU evaluó una resolución que pedía, que llamaba a Israel a poner fin a la expansión de asentamientos. Tengamos en cuenta que la expansión de asentamientos no es realmente el problema. Son los asentamientos en sí mismos. Los asentamientos, el desarrollo de infraestructura, todo eso es una violación flagrante del derecho internacional. Eso ha sido determinado por el Consejo de Seguridad, por la Corte Internacional de Justicia. Prácticamente todos los países del mundo, fuera de Israel, reconocen esto. Esta era una resolución que llamaba al fin de la expansión de los asentamientos lo que se corresponde con la política oficial de Estados Unidos. ¿Y qué pasó? Obama vetó la resolución. Eso da a entender algo. Es más, la declaración oficial dirigida a Israel acerca de la expansión de los asentamientos va acompañada de algo que en lenguaje diplomático se denominaría un guiño, una indicación discreta de que no lo decimos en serio.
Así, por ejemplo, la última declaración de Obama condenando la reciente, como él la llama, violencia de las dos partes, fue acompañada por el envío de más ayuda militar a Israel. Bueno, ellos saben leer esas señales. Y eso ha sido así desde siempre. De hecho, cuando Obama llegó al gobierno, dio el discurso pertinente contra la expansión de los asentamientos. Y se le preguntó a su gobierno, a los voceros, en conferencias de prensa, les preguntaron si Obama iba a hacer algo al respecto, como el primer George Bush había hecho —sanciones moderadas— para frenar la expansión de los asentamientos. Y la respuesta fue: "No, esto es sólo un gesto simbólico". Bueno, eso le dice al gobierno de Israel exactamente lo que está sucediendo. Y de hecho, si se mira lo que sucede, cosa por cosa, la ayuda militar continúa, la ayuda económica continúa, la protección diplomática continúa, la protección ideológica continúa. Con esto quiero decir que se categorizan los problemas de tal manera que se ajusten a las demandas de Israel. Todo eso sigue sucediendo, acompañado por una especie de cacareo que dice: "Bueno, realmente no nos gusta lo que pasa, y no contribuye a la paz". Cualquier gobierno puede entender las señales.
AMY GOODMAN: Quiero que escuchemos al primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, que habló ayer con periodistas extranjeros. Primer Ministro Benjamin Netanyahu: Israel aceptó y Hamas rechazó la propuesta que hizo Egipto el 15 de julio para un alto el fuego. Y quiero que sepan que en ese momento el conflicto había cobrado unas 185 vidas. Recién el lunes en la noche Hamas aceptó esa misma propuesta, que entró en efecto ayer en la mañana. Eso significa que el 90%, el 90% del total de las muertes ocurridas se hubiera podido evitar si Hamas no hubiera rechazado en ese momento el alto al fuego que ahora sí acepta. Hamas tiene que rendir cuentas por la trágica pérdida de vidas.
AMY GOODMAN: Noam Chomsky, ¿qué le responderías al primer ministro israelí Benjamin Netanyahu?
NOAM CHOMSKY: [inaudible] hay una respuesta corta y una respuesta larga. La respuesta corta es que, por supuesto, como bien lo sabe Netanyahu, esa propuesta de alto el fuego fue negociada entre la dictadura militar de Egipto e Israel, dos gobiernos muy hostiles a Hamas. Ni siquiera se le comunicó a Hamas directamente. Ellos se enteraron a través de las redes sociales, y eso los enfureció, naturalmente. Y dijeron que no aceptarían la propuesta en esos términos. Pero bueno, esa es la respuesta corta.
La respuesta larga es que el 100% de las víctimas, de la destrucción y la devastación, y todo lo demás, se hubiera podido evitar si Israel hubiera respetado el acuerdo de alto al fuego después de, desde Noviembre de 2012, en vez de violar constantemente el acuerdo, y luego intensificar la violencia, —de la forma que he señalado— buscando frenar el gobierno de unidad y persistir en su política, sus políticas de apoderarse de las áreas que quieren de Cisjordania y mantenerla separada de Gaza. Así como mantener a Gaza en lo que llaman una 'dieta', según el famoso comentario de Dov Weissglass. Este es el hombre que negoció el retiro israelí de 2005, y señaló que el propósito de ese retiro era poner fin a la discusión sobre algún tipo de acuerdo político y bloquear cualquier posibilidad de creación de un Estado Palestino. Y que mientras tanto, los habitantes de Gaza ses a dieta, lo que significaba permitira la entrada de alimentos con apenas las calorías suficientes para que no se murieran todos —porque eso sería muy malo para la ya decadente reputación de Israel— pero que no tuvieran acceso a más que eso. Y con su proclamada capacidad técnica, Israel, los expertos israelíes, calcularon exactamente cuántas calorías se necesitaban para mantener a la gente de Gaza en una dieta, en un estado de sitio, con las exportaciones bloqueadas, con las importaciones bloqueadas. Los pescadores no pueden salir a pescar. Los buques de guerra los llevan de nuevo a la costa.
La gente palestina tiene prohibido el ingreso a una gran parte, probablemente más de un tercio, o quizás más, de la tierra cultivable de Gaza. Se le llama "barrera". Esa es la norma. Esa es la dieta. Los quieren mantener así, separados de Cisjordania, y continuar con el proyecto que ya están implementando, de apoderarse -podría dar los detalles, pero no es algo desconocido— de apoderarse de las partes de Cisjordania que Israel quiere, que ya está incorporando a Israel, y que probablemente al final termine anexándolas de algún modo, mientras siga contanto con el apoyo de Estados Unidos, mientras se sigan trabando los esfuerzos internacionales para llegar a un acuerdo político.
JUAN GONZÁLEZ: Noam. Tras lo ocurrido durante este mes, y con todas estas imágenes de la masacre en Gaza difundidas en el mundo, ¿qué impacto consideras que ha tenido esto en la relación, ya muy distante, entre el gobierno de Estados Unidos y el mundo árabe y musulmán? Me refiero especialmente a todos los jóvenes musulmanes y árabes del mundo que tal vez no habían estado expuestos a atrocidades anteriores del conflicto palestino-israelí.
NOAM CHOMSKY: Bueno, en primer lugar, tenemos que distinguir entre las poblaciones de países musulmanes y árabes, y sus gobiernos; hay una notable diferencia. Los gobiernos son en su mayoría dictaduras. Y cuando se lee en la prensa que los árabes nos apoyan en esto y lo otro, lo que se quiere decir es que los dictadores nos apoyan, no las poblaciones. Las dictaduras apoyan moderadamente lo que EE.UU. e Israel están haciendo. Eso incluye la dictadura militar de Egipto, que es muy brutal, la dictadura de Arabia Saudita. Arabia Saudita es el aliado más cercano de Estados Unidos en la región, y es el Estado fundamentalista islámico más radical del mundo. Arabia Saudí está propagando sus doctrinas wahabí-salafistas en todo el mundo, doctrinas fundamentalistas y extremistas. Es el aliado principal de Estados Unidos hace años, como antes lo fue de Gran Bretaña. Ambas potencias han tendido a preferir el Islam radical al peligro del nacionalismo secular y la democracia. Y ellos apoyan bastante, no les gusta Hamas, lo odian. No tienen ningún interés en los palestinos. Tienen que decir ciertas cosas para tratar de apaciguar a sus poblaciones, pero, de nuevo, la retórica y la acción son cosas diferentes.
Así que las dictaduras no están horrorizadas por lo que está pasando. Probablemente están celebrándolo en silencio. Las poblaciones, por supuesto, son muy diferentes, pero esto ha sido siempre así. Por ejemplo, poco antes de las manifestaciones de la Plaza Tahrir en Egipto, que derrocaron a la dictadura de Mubarak, hubo encuestas internacionales realizadas en Estados Unidos por las principales empresas de encuestas, que mostraron muy claramente que alrededor del 80% de la gente en Egipto consideraba que las principales amenazas para ellos eran Israel y Estados Unidos. Y, de hecho, la condena a Estados Unidos y sus políticas era tan extrema que, a pesar de que no les gusta Irán, una mayoría manifestó que sentía que la región estaría más segura si Irán tuviera armas nucleares.
Bueno, si nos fijamos en las encuestas de los últimos años, más o menos varían en torno a opiniones de este tipo. Pero eso es a nivel de las poblaciones. Y, por supuesto, a las poblaciones musulmanas de otros lugares tampoco les gusta. Pero no sólo a las poblaciones musulmanas. Por ejemplo, en Londres hubo una manifestación recientemente en la que participaron cientos de miles de personas, una manifestación enorme en protesta por las atrocidades israelíes en Gaza. Y eso también está pasando en otras partes del mundo. Vale la pena recordar que, un par de décadas atras, Israel era uno de los países más admirados del mundo. Ahora es uno de los países más temidos y despreciados del mundo. A los propagandistas israelíes les gusta decir que, bueno, es antisemitismo. Pero si bien puede haber un elemento antisemita, que es suave, es a causa de las acciones israelíes. El rechazo es a las políticas.
Y mientras Israel persista en estas políticas, eso es lo que va a pasar. En realidad, esto ha sido muy claro desde principios de la década de 1970. De hecho, yo vengo escribiendo sobre ello desde entonces, pero es algo tan obvio, que yo no creo tener ningún mérito por eso. En 1971, Israel tomó una decisión crucial, la más fatídica de su historia, yo creo. El presidente Sadat de Egipto ofreció a Israel un tratado de paz pleno, a cambio de la retirada de Israel del Sinaí egipcio. En ese momento había un gobierno laborista, el llamado gobierno laborista moderado. Consideraron la oferta y la rechazaron. Planeaban llevar a cabo extensos programas de desarrollo en el Sinaí, construir una enorme ciudad en el Mediterráneo, decenas de asentamientos, kibutzim, y otras grandes obras de infraestructura, desplazando decenas de miles de beduinos de esas tierras, destruyendo sus pueblos y todo eso. Esos eran los planes, y estaban comenzando a ponerlos en práctica.
Así que Israel tomó la decisión de elegir la expansión por encima de la seguridad. Un tratado con Egipto habría significado seguridad. Es la única fuerza militar significativa del mundo árabe. Y esa ha sido la política desde entonces. Cuando se sostiene una política que pone a la represión y la expansión por encima de la seguridad, van a pasar cosas. El país sufrirá una degeneración moral. Habrá una creciente oposición, indignación y hostilidad desde poblaciones de otros países. Podrán continuar recibiendo el apoyo de las dictaduras y del gobierno estadounidense, pero vas a perder el apoyo de las poblaciones. Y eso tiene consecuencias. Se podía predecir; de hecho, yo y otros lo predijimos en los años 70. Citándome a mí mismo: "quienes se consideran partidarios de Israel son en realidad partidarios de su degeneración moral, aislamiento internacional, y, muy posiblemente, su destrucción final".
Eso es lo que; bueno, es lo que está pasando. No es el único ejemplo en la historia. Se establecen muchas analogías con Sudáfrica, la mayoría de ellas bastante dudosas, en mi opinión. Pero hay una analogía que creo que es bastante realista, de la que no se habla mucho. Pero debería tenerse presente. En 1958, el gobierno nacionalista de Sudáfrica, que fue el que impuso el duro régimen del apartheid, reconoció que se estaba quedando aislado internacionalmente. Sabemos, por documentos desclasificados, que en 1958 el ministro de Relaciones Exteriores de Sudáfrica se reunió con el embajador estadounidense. Y tenemos la conversación que tuvieron. Él básicamente le dijo: "Mira, nos estamos convirtiendo en un estado paria. Estamos perdiendo, todos van a votar en contra de nosotros en las Naciones Unidas. Nos estamos quedando aislados. Pero realmente no nos importa, porque la única voz que cuenta es la de ustedes. Mientras ustedes nos apoyen, realmente no nos importa lo que piense el resto del mundo".
No fue una mala apreciación. Si nos fijamos en lo que sucedió años después, la oposición al apartheid sudafricano creció y se extendió. Hubo un embargo de armas de la ONU. Se implementaron sanciones. Se realizaron boicots. La oposición era tan fuerte en la década de 1980, que incluso el Congreso de Estados Unidos aprobó algunas sanciones, que el presidente Reagan tuvo que vetar. Reagan fue el último partidario del régimen del apartheid. El Congreso de hecho restableció las sanciones tras su veto, y luego él las violó. Todavía en 1988, el gobierno de Reagan, el último reducto, declaró que el Congreso Nacional Africano, el partido de Mandela, era uno de los grupos terroristas más infames del mundo. Para poder mantener el apoyo de EE.UU. a Sudáfrica. También apoyaba al grupo terrorista UNITA de Angola. Finalmente, incluso Estados Unidos se unió al resto del mundo, y el régimen del apartheid se derrumbó rapidamente.
Pero eso no es algo totalmente análogo al caso de Israel. Hubo otras razones para la caída del apartheid, dos razones cruciales. Una de ellas fue que se llegó a un acuerdo que era aceptable para Sudáfrica y para las empresas internacionales. Un acuerdo simple: mantener el sistema socioeconómico y permitir— hablando metafóricamente— permitir que haya algunas caras negras en las limusinas. Ese fue el acuerdo, y eso fue lo que se implementó, aunque no completamente. No hay un acuerdo comparable entre Israel-Palestina. Pero otro elemento crucial, del que no se habla, es Cuba. Cuba envió fuerzas militares y cientos de miles de trabajadores técnicos, doctores y maestros, entre otros, y sacaron a los agresores sudafricanos de Angola, y los obligaron a abandonar su ocupación ilegal de Namibia. Pero sobre todo, como de hecho lo señaló Nelson Mandela cuando salió de la cárcel, los soldados cubanos, que por cierto eran soldados negros, destrozaron el mito del súper hombre blanco invencible. Eso tuvo un efecto muy significativo tanto en la Africa negra como en la Sudáfrica blanca. Le indicó al gobierno y la población de Sudáfrica que no iban a ser capaces de imponer su deseo de un sistema de apoyo regional, al menos no silenciosamente, que les permitiría continuar sus operaciones dentro de Sudáfrica y sus actos terroristas en el extranjero. Y eso fue un factor clave para la liberación de la Africa negra.
AMY GOODMAN: Noam, tenemos que hacer un corte y volveremos a esta conversación. Estamos conversando con Noam Chomsky, disidente político, lingüista y escritor de renombre mundial. Profesor Emérito en el Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT). Esto es Democracy Now! Estaremos de vuelta con el profesor Chomsky en un minuto. [Corte]
AMY GOODMAN: Esto es Democracy Now!, Democracynow.org, el informativo de guerra y paz, Soy Amy Goodman y éste es Juan González. Nuestro invitado es el profesor Noam Chomsky. Quiero pasar un fragmento del discurso del presidente Obama en una conferencia de prensa el miércoles, en Washington, D.C.
PRESIDENTE BARACK OBAMA: A largo plazo, tiene que reconocerse que Gaza no puede sostenerse estando cerrada al mundo y sin la capacidad de proveer oportunidades sociales, trabajos, crecimiento económico, a la población que vive allí, sobre todo dada la densidad de población que tiene, y lo joven que es. Vamos a tener que ver un cambio en el acceso a oportunidades para la gente de Gaza. No tengo ninguna simpatía por Hamas. Pero sí siento mucha simpatía por la gente común y corriente que está luchando dentro de Gaza.
AMY GOODMAN: Eso dijo el presidente Obama ayer. Noam Chomsky, ¿qué le responderías?
NOAM CHOMSKY: Bueno, como siempre, con todos los estados y todos los dirigentes políticos, hay que diferenciar entre retórica y acción. Cualquier dirigente político puede tener una retórica preciosa, incluso Hitler o Stalin, cualquiera. La pregunta es: ¿Y qué están haciendo? ¿Qué sugiere exactamente Obama o que está haciendo para lograr el objetivo de acabar con el sitio y el bloqueo de Israel a Gaza, apoyado por Estados Unidos, que es lo que ha llevado a esta situación? ¿Qué ha hecho en el pasado? ¿Qué propone hacer en el futuro? Hay cosas que el gobierno de Estados Unidos podría hacer de forma muy fácil. De nuevo, no quiero abusar de la analogía con Sudafrica, pero es una buena muestra. Y no es el único caso.
Lo mismo ocurrió, como recordarán, en el caso Indonesia-Timor Oriental. Cuando Estados Unidos, Clinton, finalmente dijo a los generales de Indonesia, "se acabó el juego", ellos se retiraron inmediatamente. El poder de Estados Unidos es sustancial. Y en el caso de Israel, es fundamental, porque Israel cuenta con el apoyo unilateral de Estados Unidos. Hay muchas cosas que Estados Unidos puede hacer para implementar lo que Obama dice. Y la cuestión es, de hecho, cuando Estados Unidos da órdenes, Israel obedece. Eso ha ocurrido una y otra vez. Y es completamente obvio el porqué, dadas las relaciones de poder. Así que hay cosas que se pueden hacer. Se hicieron algunas cosas en los gobiernos de Bush segundo, Clinton, Reagan, y Estados Unidos podría hacerlas de nuevo. Entonces sabremos si esas palabras fueron algo más que la típica retórica agradable.
JUAN GONZÁLEZ: Hablando de separar la retórica de los actos, Israel siempre ha dicho que ya no ocupa Gaza. Democracy Now! recientemente habló con Josué Hantman, un asesor de alto rango del embajador israelí en Estados Unidos y un ex portavoz del Ministerio de Defensa israelí. Hantman dijo texualmente que "Israel salió de la Franja de Gaza en 2005. Retiramos todos los asentamientos. Retiramos las Fuerzas de Defensa Israelíes (IDF, en inglés). Sacamos a 10.000 judíos de sus casas, como un paso para la paz, porque Israel quiere la paz y está extendiendo su mano para la paz". ¿Tu respuesta?
NOAM CHOMSKY: Bueno, varios puntos. En primer lugar, la ONU y todos los países del mundo, incluido Estados Unidos, consideran a Israel como el poder ocupante en Gaza, por una razón muy simple: ellos controlan todo. Controlan las fronteras, la tierra, el mar y el aire. Determinan qué puede entrar y salidr de Gaza. Determina cuántas calorías necesitan los niños de Gaza para mantenerse vivos, pero no para crecer bien. Eso es una ocupación, bajo el derecho internacional, y nadie lo pone en duda, por fuera de Israel. Incluso Estados Unidos está de acuerdo, su apoyo más recurrente. Eso— ya con eso, con eso terminamos la discusión sobre si es un poder ocupante o no. Y sobre querer la paz, miremos con cuidado ese llamado 'retiro'. Recalquemos que dejó a Israel como el poder ocupante.
En 2005, halcones israelíes, dirigidos por Ariel Sharon, un halcón muy pragmático, reconocieron que no tenía sentido que Israel dejara a miles de colonos en una Gaza devastada y tuviera a una gran parte del ejército israelí protegiéndolos, y muchos otros gastos al partir a Gaza en partes y eso. Eso no tenía sentido. Tenía mucho más sentido agrupar a todos esos colonos en sus asentamientos subsidiados en Gaza, donde estaban residiendo de forma ilegal, y mandarlos a asentamientos subsidiados en Cisjordania, en áreas que Israel espera ocupar —ilegalmente, por supuesto. Eso era más pragmático. Y había una forma muy fácil de hacerlo. Hubieran podido informarle a los colonos en Gaza que en agosto el ejército de Israel iba a retirarse, y así ellos habrían corrido a los buses que se les ofrecieron y se hubieran ido a los asentamientos ilegales en Cisjordania, y , por incidencia, en los Altos del Golán. Pero eso, querían que se convirtiera en una forma de 'trauma nacional'. Así que el trauma se construyó, como un teatro. Fue ridiculizado por especialistas en Israel, incluidos líderes de la sociología— Baruch Kimmerling se burló de eso. Y el trauma se creó porque, si usted llega a tener un hijo, fotos de ellos suplicándole a los soldados de Israel, "¡No destruya mi casa!" y el fondo dice 'Nunca más', Eso quiere decir 'Nunca más nos hagan mudarnos de sitio'. refiriéndose a Cisjordania principalmente. Fue un trauma nacional teatral. Lo que lo hacía como una farsa fue que era la repetición de lo que incluso la prensa israelí llamó 'El Trauma Nacional del 82', cuando interpretaron un trauma cuando tuvieron que retirarse de Yamit, la ciudad que ocuparon de forma ilegal en el Sinai.
Pero la ocupación se mantuvo. Ellos siguieron. Y voy a repetir lo que dijo Weissglass. Recordemos, que él era negociador con Estados Unidos, el confidente de Sharon. Dijo que el propósito de ese retiro era ponerle fin a las negociaciones sobre un Estado Palestino o sobre los derechos de los Palestinos. Eso lo terminaría. Esto lo congelaría, con apoyo de Estados Unidos. Y luego imponen una dieta en Gaza para mantenerlos sobreviviendo, pero no sanos, y en el encierro. Después de semanas de lo que se llamó el retiro, Israel intensificó sus ataques contra Gaza e impuso sanciones muy duras, apoyadas por Estados Unidos. La razón fue que hubo elecciones en Palestina, y salieron los del lado equivocado. Claro, Israel y Estados Unidos, por supuesto, aman a la democracia, pero solo si los resultados son los que ellos quieren. Estados Unidos e Israel instantaneamente impusieron sanciones. Los ataques de Israel, que nunca habían parado, aumentaron. Europa, vergonzosamente, también dejó que eso pasara. Luego Israel y Estados Unidos inmediatamente comenzaron a planear un golpe militar para derrocar el gobierno. Cuando Hamas se adelantó a ese golpe, los dos países se pusieron furiosos. Las sanciones y los ataques militares aumentaron. Y estamos en lo que discutimos antes: episodios esporádicos para 'cortar el césped'.
AMY GOODMAN: Noam sólo-, sólo tenemos un minuto.
NOAM CHOMSKY: Sí.
AMY GOODMAN:* Muy rápidamente, en este punto, los medios de Estados Unidos dice que el país se ha hecho a un lado, que ahora toda la negociación está en las manos de Egipto. ¿Qué debe ocurrir en este momento? El alto el fuego va a terminar en algunas horas, si no se amplía. ¿Qué tipo de tregua que se debe lograr aquí?
NOAM CHOMSKY: Bueno, para Israel, con el apoyo de Estados Unidos, esta situación es una situación en la que van a ganar, o van ganar. Si Hamas acepta extender el alto al fuego, Israel puede mantener su control policíaco como describí antes: tomando lo que quieran de Cisjordania, separándola de Gaza, mantener la dieta y así seguir. Si Hamas no acepta el alto al fuego, Netanyahu puede dar otro discurso como el que usted— ese discurso cínico que ustedes citaron antes. Lo único que puede cambiar esto es si Estados Unidos cambia su política, como lo han hecho en otros casos. Mencioné Sudáfrica, Timor. Y hay otros. Eso es decisivo. Y va a haber un cambio, que dependerá en gran medida de la política exterior de Estados Unidos. Durante 40 años, Estados Unidos ha apoyado de forma unilateral el rechazo de Israel al consenso internacional para encontrar una solución de dos estados.
AMY GOODMAN: Noam, tenemos que parar acá, pero vamos a continuar nuestra conversación después del show, y lo vamos a poner online en democracynow.org Noam Chomsky, disidente político de renombre mundial, lingüista y autor, profesor emérito en el Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT).

Democracy Now
Traducido por Camila Osorio, Elia Gran, Veronica Gelman, Igor Moreno. Editado por Veronica Gelman, Clara Ibarra y Democracy Now! en Español

Movimientos y elecciones en Brasil

La polarización que dominó Brasil durante dos décadas, entre el Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB) de Fernando Henrique Cardoso y el Partido de los Trabajadores (PT) de Luiz Inácio Lula da Silva, quedó hecha añicos con las manifestaciones de junio de 2013. La disputa entre tucanos y petistas dividió al país entre quienes defendían el modelo neoliberal y las privatizaciones y los que proponían cambios de fondo para salir de ese modelo.
Como toda contradicción aguda, fue un principio de orden capaz de alinear a las más diversas fuerzas políticas y sociales detrás de cada una de las propuestas representadas por esas siglas y esos dirigentes. Mientras la década de 1990 fue un periodo de hegemonía del partido de Cardoso, la primera década del nuevo siglo estuvo dominada por los orientados por Lula. Cada una de ellas hizo alianzas amplias para asegurar la gobernabilidad y enfrentó demandas de los diversos grupos de presión.
Con las grandes movilizaciones de junio de 2013, este escenario cambió radicalmente. Era la primera vez que el gobierno del PT enfrentaba demandas nacidas de la sociedad, ya que hasta ese momento las disputas principales habían provenido, en lo fundamental, de diversos sectores empresariales y profesionales, y sólo secundariamente de los movimientos. Los millones de personas movilizadas en 353 ciudades exigieron la anulación del aumento del transporte, demanda que obtuvieron, cosechando un histórico triunfo.
Junio fue mucho más que eso. Fue un grito contra la desigualdad, focalizada en un primer momento en el transporte, y contra la criminalización de la protesta y de los movimientos, ya que la protesta se masificó por la desmedida represión policial. Brasil sigue siendo uno de los países más desiguales del mundo. Con los tres gobiernos del PT la pobreza disminuyó considerablemente, pero la desigualdad apenas se movió, ya que no hubo cambios estructurales, no se hizo la reforma agraria ni se procedió a la reforma urbana como demandan los nuevos movimientos. Sin cambios en la estructura de propiedad y de la renta, los planes sociales no pueden resolver los grandes desafíos que plantean los sectores populares.
La represión sigue siendo otra cuenta pendiente. Como muestra, ahí está la brutal y sofisticada represión que sufrieron los manifestantes el día que se jugaba la final del Mundial de Fútbol, en la plaza Sáenz Peña de Río de Janeiro. Fueron cercados por un abrumador despliegue policial, sin permitirles salir del cerco durante horas, hasta que finalizó el partido. La Policía Militar se mueve en las favelas con total impunidad, utilizando fuego real contra la población. La organización Maes de Maio, formada a raíz del asesinato de 500 personas inocentes en Sao Paulo en mayo de 2006, luego de acciones criminales del narcotráfico, contabiliza 25 masacres entre 1990 y 2013, a razón de una por año.
Junio de 2013 fue una reacción contra las continuidades entre los gobiernos del PSDB y el PT. Los analistas mediáticos y académicos suelen enfatizar los cambios habidos desde 2003 (cuando Lula llegó al gobierno), pero no mencionan las continuidades. El sociólogo Chico de Oliveira fue uno de los primeros en enfatizar que entre ambos partidos no hay tantas diferencias. En junio fue la calle quien se encargó de mostrarlo. Bruno Cava, uno de los más profundos analistas de Brasil, destacó que lo que está fuera del campo de visión de la izquierda sólo conlleva una carga errática y peligrosa, que debe ser controlada (IHUOnline, 5 de julio de 2013). Siento que la polarización de años entre tucanos y petistas empobreció la capacidad de análisis de estos militantes, razona el sociólogo Rudá Ricci en su blog.
En los últimos días hubo varios pronunciamientos de movimientos sobre la cuestión electoral. Lucas Oliveira, del Movimiento Passe Livre (MPL) que jugó un destacado papel en las manifestaciones de junio, señala que ninguno de los tres principales candidatos apoya la tarifa cero (en el transporte) ni tienen propuestas para reducir el precio del billete. El MPL defiende la movilización permanente, no cree en la vía institucional, de arriba abajo. Si creyéramos en ella, estaríamos contribuyendo a construir alguna candidatura. Y no estamos haciendo eso ( Estado de Sao Paulo, 23/8/14).
El Movimiento de Trabajadores Sin Techo (MTST) emitió un contundente comunicado en defensa de vivienda libre y reforma urbana. En nuestra presión sobre el Estado, en sus diversos niveles, no nos guiamos por quién esté en el gobierno. Tenemos rigurosa autonomía en relación a cualquier partido político y esencialmente ante cualquier gobierno (MTST.org, 26/8/14). Los sin techo agregan que sus demandas se construyen con lucha y organización popular y no a través de las instituciones. El texto finaliza: Reafirmamos que nuestro camino no es la participación en las campañas electorales. ¡Nuestro voto es el poder popular!
El 2 de septiembre el Movimiento Sin Tierra (MST) publicó un comunicado en el que demanda reforma agraria a los tres candidatos. Desgraciadamente, cada vez más, el poder del capital secuestra la política y las instituciones públicas, impidiendo las transformaciones políticas y económicas que interesan al pueblo brasileño (MST.org, 2/9/14). Luego de detallar un conjunto de demandas hasta ahora incumplidas, finaliza con su compromiso de luchar de forma permanente, en defensa y construcción de la Reforma Agraria Popular y de una sociedad socialista.
Dos días antes del comunicado, el MST había ocupado la hacienda de un senador y candidato a gobernador de Ceará, miembro del PMDB, aliado del gobierno. Las movilizaciones no se han detenido ni siquiera en la recta final de la campaña electoral. Junio de 2013 fue un parteaguas, profundo, irreversible. Un ¡Ya basta! para el que quiera o pueda escucharlo. El ser de izquierda, en este difícil periodo, sobrevive sólo en los movimientos anticapitalistas.

Raúl Zibechi
La Jornada

Entrevista a Orlando Borrego, compañero del Che




¿Cómo pensaba el Che la transición al socialismo? ¿Cuáles fueron sus estudios marxistas? ¿Qué pensaba el Che de la autogestión financiera? ¿Qué es el Sistema Presupuestario de Financiamiento (SPF)? ¿Qué pensaba Guevara de Keynes? Mercado, autogestión y planificación en la transición socialista. Ética comunista y nueva subjetividad. La batalla por la cultura y la conciencia. La lucha contra el imperialismo y el capitalismo, la explotación y la alienación.

Néstor Kohan

jueves, 4 de septiembre de 2014

Argentina: Fallo Griesa y estrategia K




La Argentina se encuentra en cesación de pagos independientemente de la cuestión de los Holdouts: la sentencia Griesa es sólo un disparador o detonante del problema de fondo que implica sostener una Deuda Pública impagable, tanto Externa como Interna.
Colocado en una gravísima encerrona financiera y legal - producto de sus propias responsabilidades en el manejo de la cuestión del endeudamiento y no sólo de circunstancias heredadas - la administración Kirchner trata ahora desesperadamente de diferir los efectos de la nueva Crisis de Deuda que le estalla este verano del 2014 (antes del rechazo de la apelación ante la Corte Suprema de los Estados Unidos del 16.6) pero lo hace sin querer reconocer el fracaso del Megacanje Kirchner-Lavagna de 2005-2010, que es la verdadera explicación de la crisis que en este momento vive la Argentina.

Ficciones versus realidades.

El gobierno engaña a la opinión pública sobre la realidad y gravedad del problema financiero insoluble de la Deuda Pública en base a tres ideas-eje que son tan falsas como inconsistentes:
1. Que la Argentina se está des-endeudando, cuando el stock de la Deuda viene creciendo a un ritmo promedio superior a los 10.000 Millones de Dólares (MD) por año.
2. Que la Argentina tiene solvencia y liquidez para atender el pago de los servicios de la Deuda, cuando en los hechos todas las cancelaciones de Capital se hacen con nuevas deudas e incluso parte de los intereses se capitaliza por anatocismo, cuando el Estado tiene Déficit fuertemente creciente y Balanza de Pagos negativa (esto es, déficits gemelos); y cuando el Tesoro no dispone de divisas para atender las transferencias al exterior, de modo que la política de pagos de la Deuda externa con Reservas Internacionales (RI) del Banco Central (BCRA) se sostiene con divisas que se compran con Deuda cuasi-fiscal (las Lebac/Nobac).
3. Que - en la formulación textual del gobierno - se dice “Queremos pagar pero no nos dejan” y “Los Fondos Buitre (FB) y el juez Griesa pretenden llevar a la Argentina al default”, cuando la Argentina ya se encuentra en default, que es cesación de pagos, porque las cancelaciones que se realizan se hacen íntegramente con nuevas deudas, en lo que constituye sólo un enmascaramiento del default.
Por ende, si la Argentina tiene cada vez más Deuda Pública, si los servicios de Capital e Intereses por esta Deuda provocan más Gasto y más Déficit Fiscal, y si este déficit se cubre con más deuda, el círculo vicioso de la Deuda Perpetua se cumple. Se cumple como ha venido ocurriendo desde hace 40 años de Historia Financiera Argentina.

Falsas expectativas y frustraciones

Aparentemente el gobierno Kirchner esperaba que después de haber hecho “buena letra” en materia de regularización de pagos externos las cosas le irían mejor este año:
- A fines de 2013 se aceptaron y financiaron con deuda nueva cinco laudos perdidos ante el CIADI (por 600 MD-Millones de Dólares).
- En Febrero de este año se convino una fuerte indemnización a Repsol por YPF pagando también con más deuda de nuevos bonos: 6.000 MD de Capital más 5.000 de Intereses a pagar.
- En Mayo pasado, después de haberse allanado a las exigencias totales del Club de París, la administración Kirchner llegó a un acuerdo sobre plan de pago en cuotas, reconociendo un monto de obligaciones por 9.700 ND que todavía no ha sido claramente explicado.
- Entre Marzo y Junio de este año el gobierno retomó la colocación de títulos públicos locales por 10.000 M$ (Millones de Pesos), pagando una tasa de interés del 28 % anual (BONAR 2017).
- Continuando con su política de pagos de Deuda Externa con reservas del BCRA, el gobierno ha seguido utilizando este mecanismo a través del Fondo de Desendeudamiento Argentino (FDA), que consiste en retirar divisas contra entrega de otros títulos de deuda, que son Letras Intransferibles a 10 años de plazo que no tienen capacidad de pago.
Habiendo dado todos estos pasos, el gobierno confiaba en que contaría con la predisposición favorable de la Corte Suprema de los Estados Unidos en su apelación de la sentencia Griesa, para avanzar en el cumplimiento de la Hoja de Ruta Boudou y volver con ello al Mercado Internacional de Capitales.
Pero el rechazo de la Corte (del 16.6) y el estrangulamiento de los plazos para el pago de los servicios de la deuda del Megacanje Kirchner-Lavagna (30.6) habrían estropeado las esperanzas del gobierno de poder diferir “pacíficamente” el pago a los holdouts hasta el 2015, zafar de los alcances de la cláusula RUFO y trasladar la mayor parte de los compromisos iniciales por nuevas obligaciones al futuro gobierno.
Esta desagradable sorpresa explica el desconcierto que lleva a las improvisaciones, desprolijidades y contradicciones en las acciones y dichos del gobierno, a las declaraciones desubicadas de la presidenta, del jefe de gabinete y del ministro de economía que se vienen haciendo “para la galería” contra los FB, el Juez Griesa y hasta el Gobierno Norteamericano cuando lo único que está en juego aquí es una definición concreta y expresa acerca del cumplimiento o no de un fallo emitido contra la Argentina:
- Si el Estado puede cumplir con la sentencia Griesa sin que la misma empeore aún más su posición jurídica y financiera, el gobierno debiera efectivizarla y listo, es decir, pagarla.
- Pero si el fallo es de cumplimiento imposible para el país - como lo es en realidad dado los efectos de la sentencia sobre el resto de los holdouts y el problema de la cláusula RUFO - entonces el gobierno tendría que notificar formalmente al juez esta situación blanqueando así el Default, como corresponde.
Aceptar un fallo - un fallo ya apelado y perdido en todas las instancias legales que el propio gobierno reconoció ante la justicia norteamericana - y eludir u obstaculizar después su cumplimiento es una contradicción mayúscula porque un fallo se cumple o no se cumple; y no se negocia.

Acciones mal improvisadas.

La “negociación” del fallo - con un mediador nombrado por el juez de por medio - no tiene sentido cuando la forma de pago de la sentencia no cambia el fondo de la cuestión, que es la incapacidad de pago de la Argentina frente al perfil de vencimientos de la Deuda, frente a la avalancha cierta del resto de los holdouts (estimada entre 20 y 30.000 MD) y frente a la apertura de un nuevo frente de tormenta jurídica de los bonistas del canje por la cláusula RUFO (que podrían llegar a reclamar más de 120.000 MD).
Ante esta situación, como agravante, el gobierno Kirchner actúa en sentido también contradictorio:
1. Soslaya el cumplimiento del fallo Griesa, aduciendo que el mismo es de “cumplimiento imposible” - como efectivamente lo es - pero no lo formaliza ante el tribunal, o sea, no le informa al juez dicha imposibilidad de pago (que significa default) como motivo de incumplimiento, sino que persiste en impugnar los términos de la sentencia y en afirmar que el país quiere pagar a los bonistas del canje pero el juez no se lo permite.
2. Como complemento de la inconsistencia anterior, el gobierno acepta la mediación abierta por el juez para negociar la forma de pago de su sentencia cuando la Argentina no tiene nada que negociar ya que el problema no reside en la forma de pago sino en las consecuencias ineludibles del fallo.
3. En lugar de blanquear su posición de manera directa y formal - una situación de default - el gobierno se embarca en una cadena de acciones y declaraciones destinadas a burlar el cumplimiento de la sentencia del juez lo que, con cada nuevo paso, complica y empeora aún más su propia situación de desacato.
El gobierno Kirchner trata así desesperadamente de dilatar de cualquier manera los tiempos del problema pero este comportamiento, cada día que pasa, agrava aún más su situación financiera y jurídica, externa e interna.

Tiempo versus acciones

A los fines de ganar tiempo - un tiempo que, en realidad, no le juega a favor sino en contra - la administración K incurre actualmente en una serie de chicanas que complican y descolocan cada vez más las posiciones oficiales frente a una realidad incontrastable:
a) En lo inmediato, están creciendo en forma exponencial los gastos por intereses a pagar, recargos por acumulación y por punitorios, honorarios directos e indirectos de letrados (no sólo de los abogados propios sino también de los demandantes y del mediador) y gastos administrativos de todo tipo.
b) La avalancha de reclamos del resto de los Holdouts - los bonistas que no entraron en el Megacanje Kirchner-Lavagna de 2005-2010 (hayan hecho o no juicio contra el país) - aumenta paralelamente en forma proporcional, agravada por el hecho que ya existen otras sentencias contrarias en firme (1.600 MD sólo en manos del mismo fondo NML-Elliot, de Paul Singer), estimándose - como dijimos - que el total de estos reclamos sumaria entre 20 y 30.000 MD.
c) Cualquiera sea el resultado que permita dilatar para el 2015 la efectivización de los pagos de la sentencia Griesa, eso no libra a la Argentina de otra tormenta de juicios por parte de bonistas del canje por la mala fe en tratar de esquivar el cumplimiento de las cláusulas RUFO y del Acreedor más Favorecido (MFC).
d) Por la cláusula Cross Default o de “incumplimiento cruzado” - firmada por este gobierno en el 2005 - el país se encuentra expuesto a la aceleración de los pagos de los bonistas del canje debido a que el Default dispara el derecho al reclamo de estos tenedores de bonos.
e) El proyecto de ley de pago local a los bonistas del canje reitera abiertamente la intención ya declarada del gobierno Kirchner de burlar el fallo Griesa, con lo que el país se coloca en una posición fáctica y legal de desacato ante el juez.
f) Después de haberle reconocido la competencia a ese “juez municipal” de Nueva York y de aceptadas todas las instancias legales de la justicia norteamericana, la misma administración Kirchner acomete una desubicada presentación ante la Corte Internacional de Justicia de La Haya contra el gobierno de los Estados Unidos cuando no se trata de una cuestión entre Estados.
g) La posición política de la administración Kirchner - sostenida esencialmente “para la galería” y desconectada de los reales términos de la grave disputa en curso - no se corresponde con la posición jurídica del estudio Cleary ni con las verdaderas posibilidades legales de torcer los compromisos ya asumidos por el gobierno.
h) La actitud de dilatar y entorpecer las “negociaciones” con el mediador Pollack cuando, en la realidad, no hay nada que negociar sino la forma de pago, ha constituido un burdo intento de soslayar la lógica y necesaria formalización del default, que es la única forma de escapar a los efectos directos e inmediatos de la sentencia Griesa.
i) Convirtiendo a la Argentina - una vez más - en campo de experimentación y especulación extrema, se abre hoy una serie de posibles operaciones combinadas de triangulación por parte de los actores del Club y del Partido de la Deuda, la mayoría de las cuales se hace sobre la base de la variante Gramercy o de tercerización de la obligaciones, por compra de los derechos de la sentencia Griesa para renegociarla luego con el gobierno argentino.
j) El proyecto de ley del Poder Ejecutivo al Congreso, que busca cambiar la jurisdicción de pago y reabrir el canje es tan incompleto como tardío y no soluciona el fondo de la cuestión de la crisis de los holdouts, que es la incapacidad de pago.
En síntesis, la suma de malas improvisaciones de la administración K no sólo no ha conseguido resultados concretos frente a terceros sino que, por el contrario, ha agravado su posición, externa e interna.

Errores en la estrategia K

El gobierno trata de eludir el hecho que el Megacanje Kirchner-Lavagna del 2005-2010 (al que todavía llama “negociación exitosa”) ha fracasado y buscaría por ello dejar la puerta abierta para que sea el juez Griesa quien lo diga y “provoque” entonces el default (aunque el mismo ya ha sido declarado por la ISDA - la Asociación Internacional de Derivados y Swaps - lo que da derecho al reclamo de los seguros de default o CDS).
La sanción de un híbrido “default técnico” por la cuestión de los holdouts sirve de argumento para seguir pagando los servicios de intereses sobre las demás deudas del Estado y como modo de enmascarar el fracaso del Megacanje, presentando las cosas como si el default se derivase de una intervención exógena y no resultado de las propias falencias en el diseño de la reestructuración del 2005 y en su cumplimiento.
Pero el juez Griesa dictó el bloqueo o congelamiento del depósito argentino en el BoNY Mellon más no el embargo, con lo que los 539 MD siguen en un “limbo jurídico”, nuestro país continúa en rebeldía frente al cumplimiento de la sentencia, sigue expuesto al reclamo de bonistas del canje - que pueden invocar la aceleración de pagos por el default - y los tiempos se le acortan adicionalmente a medida que se acerca la fecha del próximo vencimiento de intereses del 30.9 por los Bonos Par.
El gobierno Kirchner oculta la real gravedad de esta situación y trata de taparla con toda una “puesta en escena” de declaraciones públicas y medidas improvisadas para cubrir lo que son, en realidad, sus propios errores en la estrategia legal seguida desde el origen frente a la demanda de los FB en Nueva York:
1. Porque insiste en porfiar que el Megacanje Kirchner-Lavagna fue un éxito cuando sus servicios no se pueden pagar y oculta que la quita efectuada fue compensada con los cupones ligados al PBI.
2. Porque aceptó sin cuestionar la legitimidad de los títulos reclamados pese a que los mismos estaban y siguen estando bajo investigación de la Justicia Argentina (causas Olmos I - con sentencia en firme desde el fallo Ballestero del año 2000) - Olmos II, Megacanje 2001, Olmos Gaona-Marcos y la más reciente de Mario Cafiero-Llorens-Negri sobre inconstitucionalidad de la prórroga de jurisdicción ante tribunales extranjeros).
3. Porque el Estado Argentino - que estaba y sigue estando bajo la vigencia de la Ley de Emergencia Económica 25.561 y conexas - si hubiera querido desarticular la estrategia de los FB debiera haber planteado el reconocimiento sólo de una Deuda auditada, aceptada como legítima y por el valor de compra de los títulos reclamados, no por el valor nominal de los mismos.
Después de haber cometido todos estos errores jurídicos, financieros y políticos, el mismo gobierno trata de presentarse ahora como campeón de una lucha contra los FB y contra las sentencias supuestamente parciales de un juez después que todas sus instancias de apelación le fueron rechazadas.

La Argentina como experiencia piloto

Estrictamente hablando, no fue Griesa quien torció arbitrariamente el criterio de interpretación del pari passu a favor de los holdouts sino el error del gobierno argentino de haber dictado la Ley Cerrojo 26.017 y sus modificatorias, con lo que le dio el argumento a los FB de haber sido excluidos de toda oferta.
El resultado fáctico de esto es que, en definitiva, el país ha quedado peor y doblemente expuesto en la mira de todos los acreedores: desde los demandantes y el resto de los holdouts a los bonistas que entraron en el Megacanje 2005-2010, y desde el reclamo posible de todo acreedor tercero hasta los eventuales participantes de la “solución Gramercy”.
Todo ello, sin embargo, tendría una explicación final de otro orden, que es que la Argentina está sirviendo hoy - otra vez más - como experiencia piloto de una nueva forma de manejo internacional en materia de Crisis de Deuda Soberana y que, en este sentido, el gobierno Kirchner se encuentra alineado con el Sistema Financiero Internacional (SFI) en la búsqueda de nuevas fórmulas de salida consensuada - no de confrontación o discusión - en el tratamiento de casos particularmente complejos como el nuestro, cuyos lineamientos van siendo definidos experimentalmente (por prueba y error):
1. Buscando encauzar aquellos casos en que los títulos públicos no tengan Cláusulas de Acción Colectiva (CAC) y requieran, por lo tanto, innovaciones en el manejo de mayorías como sustituto de dicha carencia.
2. Avanzando en la instalación de la idea del híbrido de Default parcial, sectorial o “selectivo”, para mantener la ficción de capacidad de repago y evitar las reestructuraciones totales de Deuda.
3. Experimentando - por aproximaciones sucesivas y en el terreno práctico - la instauración de nuevos mecanismos diseñados por el SFI (con el viejo proyecto Anne Krueger del FMI como modelo) para el encauzamiento de casos rebeldes o complicados como el de la Argentina.
En este contexto, uno de los capítulos centrales es despejar las acciones entorpecedoras de los FB contra países deudores como el nuestro, porque las mismas terminan bloqueando la colocación de nuevas deudas en los Mercados Internacionales de Capital y, más específicamente, de bonos de Países Emergentes en la Bolsa de Nueva York.
El gobierno Kirchner se ubica así - en los hechos y más allá de todas sus declaraciones altisonantes - como estrecho aliado del SFI y en contra de los FB, a través de una lucha de desgaste, en la búsqueda de “soluciones” institucionales para los casos de default y reestructuración de deuda soberana, aunque sin cambiar el sistema de endeudamiento perpetuo que rige en la Argentina y en la mayor parte del mundo.
Después de haber hecho la buena letra antes citada con el acuerdo de los laudos del CIADI, con la indemnización a Repsol por YPF y con el nuevo arreglo con el Club de París, después de haber comenzado a emitir deuda nueva de bonos en pesos (con el Bonar 17), después de haber traspasado la mayor parte de su Deuda Externa con Terceros a Deuda intra-Estado para descongestionar el perfil de vencimientos de su Deuda Total sin bajar su monto sino, por el contrario, aumentándolo; después de todo esto, el país estaría en condiciones de completar la Hoja de Ruta Boudou, que tiene por objeto volver al Mercado Internacional de Capitales, precisamente para tomar más Deuda Externa.
Esto ya se había comenzado a hacer con algunos emprendimientos de obras públicas e infraestructura, a través de diversas provincias (particularmente Buenos Aires y la CABA) y con algunas empresas de capital público (con YPF a la cabeza); y a ello se sumaría la nueva Deuda Externa que, directa o indirectamente, contraiga el BCRA (caso swap de monedas con China), ya que nuevas colocaciones abiertas del Estado Central en el mercado financiero externo no serían factibles a corto plazo.
De allí que para la vuelta a la colocación de deuda externa a más largo plazo se espere, en principio, a la asunción del nuevo gobierno en 2015, que sería el reestructurador de todo el cúmulo de deudas que actualmente se están contrayendo sin capacidad de repago, más las que se agreguen con la actual crisis de los holdouts.
Es la forma en que las estructuras de poder financiero manejan las decisiones del Estado y condicionan el financiamiento de las Políticas Públicas.

En conclusión: Default o más deuda

El default, como reconocimiento de la cesación de pagos, es la única alternativa hoy viable para sustraerse a la encerrona legal y financiera en que la administración Kirchner ha metido a la Argentina: es la forma necesaria de “barajar y dar de nuevo” en el marco de la nueva crisis de deuda que estamos viviendo, porque la otra alternativa es volver a tomar más deuda externa e impagable.
Frente al dilema de ir a un nuevo Default o tomar Deuda Externa, y en lugar de continuar con el enmascaramiento de la Crisis de Deuda, nuestro país debe blanquear su default, debe sincerar su cesación de pagos para poder replantear los términos de una nueva y diferente reestructuración de su Deuda Pública.
La Argentina tiene que blanquear el default porque el país no tiene solvencia ni liquidez fiscal para afrontar los servicios de la Deuda, como no sea tomando nuevas deudas y capitalizando obligaciones por intereses y por juicios perdidos.
Pero el default no es una solución en sí misma porque no es punto de llegada sino punto de partida: producida la suspensión de pagos, debe realizarse una Auditoría integral de las acreencias para determinar su legitimidad y debe establecerse la verdadera capacidad de pago futura del Estado para - recién con estos dos elementos perfectamente definidos - ir a una reestructuración forzosa y no voluntaria de la Deuda Pública.
Es la única manera de enfrentar la encrucijada de las crisis nacionales de Deuda Soberana, por medio de conversiones forzosas de Deuda, a través de la toma de decisiones de un Estado Soberano.

Héctor Giuliano

Nota:
- Artículos anteriores del autor sobre este mismo tema: Fallo Griesa y nuevo default argentino (25.7), Holdouts: la Argentina no tiene nada que negociar (4.7), La Argentina tiene que ir al Default (28.6), Holdouts: Default o más Deuda (25.6) y Fallo de la Corte y alternativa de un nuevo Default (18.6), todos del corriente año 2014.