martes, 13 de septiembre de 2011

Que pongan en libertad a los Cinco sin condiciones


Palabras de Ricardo Alarcón en acto por jornada solidaridad con los Cinco, en el cine Astral de La Habana, el 12 de septiembre de 2011

Seré breve para que sean los artistas quienes levanten sus voces en solidaridad con Gerardo, Ramón, Antonio, Fernando y René.
Hoy se cumplen trece años de una terrible injusticia que ya ha durado demasiado. Sobre ellos recayeron las peores condenas y un trato cruel que, entre otras cosas, les ha dificultado las visitas familiares llegando al extremo de inhumanidad con la prohibición a Adriana y Olga de encontrarse con Gerardo y René. Se les castiga también con el silencio total que impone la tiranía mediática y cuyo propósito es apagar la solidaridad que ellos merecen y ocultar la gran verdad: están en prisión por oponerse a los terroristas enemigos de Cuba y de su pueblo.
Un día como hoy, Washington los detuvo y los sometió a un proceso fraudulento y repleto de arbitrariedades por un solo motivo: proteger y apoyar al terrorismo anticubano que fue creado por el gobierno de Estados Unidos hace medio siglo y ha contado siempre con su respaldo activo o su tolerancia cómplice.
Los actuales gobernantes tendrán muy pronto que enfrentarse al dilema de continuar o no con el cinismo inmoral de sus predecesores. El próximo 7 de octubre saldrá de la prisión René González Sehwerert tras haber cumplido hasta el último minuto de su injusto encarcelamiento.
A René se abriría un período de tres años de la llamada “libertad supervisada” que constituye un riesgo cierto para nuestro compañero y una injusta sanción adicional para él y su familia. Pero significa también un reto para la Administración Obama que ojalá sepa afrontar con sabiduría y sentido común. A partir de ese día estaremos ante uno de los aspectos más reveladores, y por eso más silenciados, del sórdido proceso al que fueron sometidos nuestros compañeros.
Dije antes que el caso de los Cinco es prueba irrefutable de la complicidad de Washington con los terroristas. Créanme que no exageraba. Eso lo muestran las actas y otros documentos del juicio de Miami. La Fiscalía exigió que a los acusados les fueran impuestas las penas más duras y exageradas pero además, insistió en que para Washington había algo tan importante como el máximo castigo carcelario. Ese algo, que llamaron “incapacitación”, consiste en tomar medidas para que, después de concluir sus términos de prisión, ninguno de los acusados pudiera estar en condiciones de intentar siquiera algo contra los terroristas y sus planes.
En la sentencia dictada contra René esa exigencia se expresó con estas palabras: “Como una condición especial adicional de la libertad supervisada se le prohíbe al acusado acercarse a o visitar lugares específicos donde se sabe que están o frecuentan individuos o grupos terroristas.”
Esto lo proclamó un tribunal federal norteamericano en diciembre de 2001, apenas tres meses después del abominable acto terrorista del 11 de septiembre y lo hizo a solicitud expresa y formal de los farsantes que desataban una llamada “guerra contra el terrorismo”, fundada en la mentira y la ilegalidad, que ha causado la muerte y el sufrimiento a incontables inocentes en muchas partes del mundo.
Mientras se lanzaba a esa empresa tan cruel como hipócrita, el régimen de Bush reconocía que en el sur de la Florida hay individuos y grupos terroristas, que sabe donde están y por donde se desplazan. Pero en vez de capturarlos y juzgarlos como es su obligación los protege descaradamente y exige que ni René ni nadie pueda molestarlos.
¿Qué hará ahora el actual gobierno? Pedirle que anule esa sanción contra René y que se atreva a enviar a sus agentes a detener a los terroristas que ellos conocen, en los lugares donde “saben que están o frecuentan”, quizás sería pedirle demasiado. Tiene, sin embargo, la posibilidad de evadir el problema, dejando que René regrese a Cuba ahora, a su casa y su familia. Si se obliga a René a permanecer allá un solo día después del 7 de octubre, el Presidente Obama tendrá que elegir de qué lado colocarse en la lucha contra el terrorismo.
Otras cosas deberá responder Washington. La burda manipulación de las supuestas “pruebas” contra Gerardo para acusarlo por asesinato y después verse obligado a reconocer el 30 de mayo de 2001 que le era imposible probar esa acusación y pedir retirarla en lo que calificaron “un acto sin precedentes”.
La dimensión de su conspiración con los medios locales de Miami y con los fingidos “periodistas” a los que financió con el presupuesto federal para que mintieran y crearan un ambiente de odio contra los Cinco, que los condenaba de antemano. Las imágenes de sus satélites espaciales que oculta hace quince años porque ellas muestran que el incidente del 24 de febrero de 1996 ocurrió en territorio cubano y por tanto sobre el mismo no tenía Washington jurisdicción alguna y en consecuencia carecía de base legal para acusar a nadie. Su negativa a que se admita el recurso de Habeas Corpus de Gerardo y a que se le conceda una audiencia en la que él pueda hablar y en la que el gobierno tenga que discutir abiertamente sus falsos alegatos. ¿A qué teme Washington?
La esencia de la actitud oficial norteamericana es el ocultamiento. Si poco o nada conocen los ciudadanos de ese país sobre este tema no podrán hacer esas preguntas elementales. Cuando conozcan la verdad ellos serán capaces de persuadir al Presidente Obama que haga lo que tiene que hacer: Poner en libertad a los Cinco, a todos y cada uno de ellos, sin condiciones.
Derribar el muro de silencio es por eso lo más importante. Tratemos de lograrlo por todos los medios posibles. Que horaden ese muro la canción, el poema, el amor.

La Habana, Septiembre 12, 2011
ACTO CENTRAL JORNADA DE SOLIDARIDAD CON LOS CINCO

lunes, 12 de septiembre de 2011

Contra el capitalismo



Dentro de diez días hará diez años de los atentados famosos en Nueva York y Washington. La población del mundo, convertida en público, vio miles de veces las mismas imágenes de aviones impactando a unas torres que se deshacían de inmediato. Tres mil muertos certificaban la gravedad del asunto. Desde entonces la ideología imperialista de la lucha contra el terrorismo se impuso, a tal punto que hasta sus opositores se ven en la necesidad de utilizarla, y muchos terminan adaptando su pensamiento a ella. Esa victoria es mayor que las obtenidas en una década de “batallas contra los servidores del mal”. Claro que la utilización impune y descarada de la violencia contra las personas y los pueblos inermes ha sido y sigue siendo lo habitual, pero lo fundamental para el dominio del capitalismo imperialista a escala mundial es el control de las opiniones y los pensamientos que consumen las mayorías, es el paso de la estrategia y las técnicas antisubversivas a una gigantesca operación dirigida al control permanente de los valores, la vida espiritual y las capacidades de esas mayorías.
Diez años de asesinatos en masa o selectivos, agresiones armadas a países, derribo descarado de gobiernos, ocupaciones militares, imposiciones abiertas, bombardeos de ciudades o bodas, secuestros, campos de tortura, son algo muy incómodo para una operación que pretende lograr el consenso de la mayoría de los oprimidos y dominados. ¿Cómo desmontar los extraordinarios avances en el ordenamiento internacional, el aprecio y reclamo de convivencia humana y la capacidad de rechazo y condena a los crímenes y los abusos de los poderosos, que se extendieron tanto en el mundo durante el siglo XX? Ya no podían apelar a ideologías de supremacía abierta, chovinista y racista, de “pueblos elegidos”, que justificaran y exigieran ser despiadados, como fue el fascismo. Sin desdeñar el manejo de gran número de formas tradicionales que perviven, de subestimación de unos seres humanos por otros, de prejuicios y de usos crueles, el sistema combina la exaltación manipulada de valores centrales –como el individualismo--, la producción y el consumo masivos de informaciones, opiniones y gustos rigurosamente seleccionados, organizados e impuestos con medios y métodos totalitarios, y la naturalización de todos los eventos sociales que considera convenientes. El conjunto constituye un formidable complejo cultural favorable a la permanencia de la dominación capitalista.
¿Se trata del triunfo de la astucia y la sagacidad, o de una necesidad crucial que ha encontrado un buen modo de solventarse? Asomémonos a las condicionantes de la cuestión.
Está en curso la liquidación progresiva de la soberanía nacional y la autodeterminación, que después de 1945 casi todos los pueblos del planeta obtuvieron, o tuvieron la conciencia de que eran valores superiores que era imprescindible obtener. La soberanía y la autodeterminación han estado en la base de la personalidad cívica de miles de millones de personas, han sido una motivación para sacrificios y heroísmos supremos y el contenido más visible del sistema internacional de la segunda mitad del siglo XX. Durante siglos, el capitalismo pudo ser y desplegar todos sus logros a costa de negarles soberanía y autodeterminación a las mayorías del planeta, mediante su empresa universalizadora más criminal y de consecuencias más trascendentes: el colonialismo. Después de 1945 esa situación cambió radicalmente por la conjunción de dos grandes procesos: las luchas y los sacrificios de cientos de millones de personas que hicieron revoluciones o movimientos independentistas; y las transformaciones del sistema económico y del poder de las potencias en el seno del capitalismo, que generalizaron el neocolonialismo.
En esa segunda mitad del siglo, el desarrollo de aquella mayoría del mundo --que llamaban “subdesarrollada”-- fue el objetivo de innumerables proyectos, esfuerzos, estrategias y gastos de energía. Revolucionarios y reformistas, aliados y enemigos de los imperialistas parecían compartir ese ideal, aunque lo cierto es que lo identificaban de maneras muy diferentes. Lo que tenían en común --lograr el llamado desarrollo-- era una lección extraída de la historia económica del capitalismo, y las condiciones en que lo intentaban eran las de una nueva fase de la universalización imperialista. Pero su contenido divergía mucho, ya que unos pretendían que su país fuera dueño realmente de sus recursos y sus decisiones, y tenían como objetivos beneficiar a la mayoría de su población y ser autónomos respecto al sistema mundial. Otros, por el contrario, asumían nuevas integraciones subordinadas al sistema mundial, mantenían la explotación capitalista de los recursos y del trabajo y repartían la mayoría de las riquezas entre los extranjeros y minorías del propio país. Es decir, unos se debían al socialismo de liberación nacional y otros al capitalismo.
El neocolonialismo constituyó la madurez de la universalización del capitalismo. Considerado en un sentido más amplio que el dominio económico con medios indirectos, reconocía, en varias dimensiones y hasta cierto punto, las libertades, los intereses y la dignidad de los dominados. En el mundo real –que no se parece al de los sectarismos-- existieron y se desplegaron realidades y experiencias muy diversas a lo largo del planeta, con resultados sumamente variados para las personas y los países. Se crearon más de cien nuevos Estados; la mayor parte de ellos se reconocieron como perteneciente a un mundo que llamaron “tercero”, y llegaron a establecer algunas coordinaciones, aunque eran muy diferentes, en ciertos aspectos a un grado abismal. En esta región se establecieron --unidas, combinadas o mezcladas-- todas las contradicciones que dimanan del proceso histórico que han llamado modernidad y las propias de las culturas y los sistemas previos a las colonizaciones, desde las provenientes de las formas más terribles de desigualdad y los más bajos niveles de calidad de la vida hasta las procedentes de los intentos de constituir sociedades socialistas de liberación. Pero era un mundo que albergaba realidades, proyectos y estrategias propias, y esperanzas.
Como resultado de la época de crisis que sufrió entre 1914 y 1945, el capitalismo se vio obligado a profundizar, en sus países centrales, políticas sociales beneficiosas para amplios sectores de población, y a darles legalidad y permanencia a medidas reformistas. Con diferencias, casi siempre el Estado fue su garante o ejecutor. El alto nivel de las luchas de clases y el descomunal conflicto armado de 1939-1945 estuvieron en la base de esos logros, pero el sistema llegó a pensarlos e integrarlos como parte de su economía política y sus políticas económicas. Amplios pactos sociales respaldaron y fortalecieron los sistemas políticos. En muchos países “subdesarrollados”, las revoluciones, movilizaciones y resistencias populares conquistaron políticas sociales y reformas favorables a mayorías; en cierto número de países, gobernantes y sectores dominantes locales viabilizaron esas conquistas y las integraron a su gestión. En todos los países “subdesarrollados” que continuaron dentro del sistema capitalista se mantuvieron gigantescas diferencias en la actividad de las personas, el ingreso, los servicios y la calidad de la vida, injusticia social atada al carácter de las relaciones sociales fundamentales y al carácter de las relaciones del país con el sistema capitalista mundial. Pero hasta los más humildes supieron que el hambre tiene causas sociales, las mayorías exigían políticas sociales y reformas que los favorecieran y el mundo político, los empresarios y los gobiernos estaban obligados a tenerlos en cuenta.
En esa época se generalizaron bastante en el planeta el gobierno por representaciones, los sistemas políticos con partidos y elecciones periódicas, la participación de mayorías en las jornadas cívicas, los equilibrios de los poderes públicos a escala nacional y local, el predominio de ideas que se suelen llamar democráticas y las demandas de que los gobiernos y los Estados las realicen o las respeten. Es cierto que ha sido un campo de batalla entre las formulaciones, instituciones, sentimientos e ideas, por un lado, y por otro sus incumplimientos y defectos, y las violaciones y manipulaciones que han colmado su existencia. El capitalismo rechazó y combatió a la democracia a lo largo de su historia, la adaptó a su dominio según fue madurando y ha sido su principal usufructuario. Pero ella constituye un avance formidable en el largo camino humano y social de búsqueda de formas de convivencia que instituyan la igualdad y la equidad reales, la justicia como norma y el poder del pueblo sobre los procesos sociales. Uno de los errores más graves del socialismo ha sido el menosprecio a la democracia, que le regala al capitalismo lo que solamente un poder popular anticapitalista podría desarrollar, y facilita la conversión de las transiciones socialistas en nuevos sistemas de dominación de minorías sobre las mayorías.
En los últimos treinta años se han ido abatiendo todos los avances a los que me he referido. La naturaleza actual del capitalismo –hipercentralizado, excluyente, parasitario, estafador en finanzas y cobrador de tributos, depredador del planeta-- ha sido decisiva en ese proceso. Profundizar en sus características y actividades principales evidenciaría que está obligado a ser monstruoso, incluso respecto a aspectos que integraban su propio orden. El capitalismo tiene una necesidad vital de arrebatarle al mundo aquellos avances. Al inicio del período reciente se vivían los efectos de la segunda gran ola revolucionaria del siglo, que tuvo su centro en el llamado Tercer Mundo, pero incluyó un ciclo de grandes protestas en muchos países de los llamados desarrollados. Para pasar a la ofensiva y revertir la situación se apeló a sabias combinaciones: debilitar las instituciones y coordinaciones que pudieran servir al Tercer Mundo; librar guerras “de baja intensidad”; conservatizar en alto grado las prácticas y el lenguaje políticos, pero también el material ideal que se da a consumir a la gente; apoderarse de banderas como la de los derechos humanos y lanzar campañas como las supuestas luchas contra el narcotráfico y la corrupción; no oponerse en América Latina al fin de las dictaduras de “seguridad nacional”.
La autoliquidación de los regímenes de dominación existentes en Europa en nombre del socialismo fue para el imperialismo un evento feliz en medio de esas tareas.
La base de aquella ofensiva provino del despliegue de la nueva fase del capitalismo mundial. Neoliberalismo es la palabra clave que permite sintetizarla. Ella brinda ropa y excluye explicaciones para la aplicación de las más rígidas y despiadadas medidas de un imperialismo económico que resuelve las tremendas contradicciones inherentes a su desarrollo mediante la destrucción de los equilibrios económicos y sociales preexistentes, la imposición a todos de los rasgos de su naturaleza actual, la exclusión práctica del sistema de una parte de la población del mundo, la profundización de las desigualdades y la multiplicación de las iniquidades. Es, al mismo tiempo, la palabra clave de una ideología del desarme de toda resistencia o protesta, que franquea un retroceso descomunal del intelecto humano: el paso de los hechos económicos del terreno de las relaciones sociales al reino de la naturaleza.
Las víctimas necesarias de este proceso han sido la soberanía nacional de la mayoría de los países y sus intentos y proyectos de desarrollo autónomo, la democracia, los pactos sociales y los repartos de renta de alguna amplitud, propiciados o avalados por los Estados, y la incapacidad de representarse y pensar la situación y los problemas y del mundo, inducida a las mayorías. La victoria principal obtenida por el capitalismo ha sido evitar que sus acciones acarreen respuestas que creen y generalicen conflictos agudos que amenacen su existencia. Ese triunfo es lo que le permite contrarrestar el peligro mortal en que lo ha colocado su naturaleza, y es mayor si nos damos cuenta del sentido de la gigantesca acumulación cultural obtenida por la humanidad durante el siglo que terminó, mediante las resistencias, tomas de conciencia, movilizaciones, revoluciones y construcciones sociales que protagonizaron cientos de millones de personas, que se tradujeron en logros palpables, proyectos, experiencias y profundos cambios humanos y sociales. Esa es la verdadera bomba que podría estallar y barrer a los que dominan el mundo actual.
Es imperioso comprender estas cuestiones esenciales, y atenerse a esa comprensión al decidir qué hacer frente a este presente ominoso. Es preciso conocerlas, divulgarlas, denunciarlas y combatirlas. Los que trabajamos con las ideas y los análisis podemos hacerlo respecto al sistema colosal que mencioné al inicio, de control permanente de los valores, la vida espiritual y las capacidades de las mayorías, que es el objetivo central en la guerra cultural que libra el capitalismo. Cuba no está fuera de esa guerra: somos un objetivo especial de ella, porque los expulsamos de aquí y hemos resistido con éxito al imperialismo durante más de medio siglo. Ellos quieren restaurar en Cuba el capitalismo neocolonizado, y para nosotros no hay opciones intermedias.
Una entre otras tareas sería trabajar contra las formas cotidianas en que se siembra, difunde y sedimenta ese control, sobre todo las que parecen ajenas a lo político o ideológico, e inofensivas. Por ejemplo, a través del consumo de un alud interminable de materiales se intenta norteamericanizar a cientos de millones en todo el planeta, en cuanto a las imágenes, las percepciones y los sentimientos. A veces tratan cuestiones políticas, con enfoques variados –aunque prima el conservatismo--, pero la proporción es ínfima en relación con las cuestiones no políticas. Lo decisivo es familiarizar y acostumbrar a compartir con simpatía las situaciones, el sentido común, los valores, los trajines diarios, los modelos de conducta, la bandera, las aventuras de una multitud de héroes, las ideas, los artistas famosos, los policías, la vida entera y el espíritu de Estados Unidos. Sin vivir allá ni aspirar a una tarjeta verde. Es suicida quien cree que esto es solamente un entretenimiento inocente para pasar ratos amables.
¿Qué es noticia al servicio de la dominación, para qué, cómo se trabaja, cuánto dura? En este campo tan crucial para la ideología coexisten los análisis espléndidos o rigurosos de especialistas, que lo muestran o explican muy bien, con el tratamiento que suele darse en la práctica a la información y la consecuente formación de opinión pública. Se ven y se oyen materiales que constituyen propaganda imperialista acerca de los hechos que realizan contra los pueblos, sin hacerles ninguna crítica, o se repiten sus términos, como el que le llama “servicio internacional” a su ejército de ocupación de un país. No basta con hacer divulgación o propaganda antimperialistas, si ellas conviven con mensajes imperialistas y fórmulas confusionistas. La necesidad de enfrentar esas campañas es más aguda hoy, cuando la operación de Libia nos ha mostrado la soberbia, el descaro y la arrogancia con que bombardearon durante meses un país, asesinaron a cincuenta mil personas, aplastaron la soberanía, derrocaron al gobierno y se reparten los contratos del petróleo, con la complicidad de lo que fue la ONU y la más completa impunidad.
No es posible ser ciego: están tratando de convertir en hechos naturales hasta sus mayores crímenes, en asunto de noticias sesgadas y empleo de palabras más o menos comedidas. Su apuesta es lograr que los activistas sociales y los intelectuales y artistas que son conscientes y se oponen queden solos y aislados en sus nichos, y sus productos sean consumos de minorías, mientras las mayorías conforman una corriente principal totalmente controlada por ellos.
El apoliticismo y la conservatización de la vida social son fundamentales para el capitalismo actual. Sin enfrentamientos políticos o de ideologías, se extienden y sedimentan conductas, valores, percepciones y juicios sobre sí y sobre los otros y sentidos de la vida en el terreno personal, de las familias y los grupos afines, que constituyen una acumulación cultural favorable al capitalismo. Las prácticas suelen ser lo principal, pero los seres humanos necesitan elementos para guiar sus acciones y sus proyectos, y concepciones más generales. El ideal es reducirles la capacidad de pensamientos complejos, y ocupar ese espacio con lugares comunes y dicotomías sencillas y fuertes. Es el caso, por ejemplo, de éxito-fracaso, que permite clasificar a las personas según les vaya respecto a lo que se mide; se excluyen así las relaciones sociales y la situación social, y quedan los individuos supuestamente soberanos y realmente aislados. Gana fuerza también el peso de pretendidos “valores eternos” como son el bien y el mal, la bondad y la maldad, abstractos y desasidos de las realidades y los conflictos sociales. En el complicado cuadro resultante pueden convivir la ostentación de riqueza que busca un lugar social privilegiado y el afán del más pobre para alternar –o que alternen sus hijos--, con la idea de la bondad como supuesto patrimonio de los pobres.
He optado siempre por ser intransigente en las cuestiones esenciales y atender a los matices y diversidades en todo lo demás. Pero me temo que en este asunto hoy no hay lugar para los usos profesionales ni las pluralidades, ni siquiera para la urbanidad: o estamos contra el capitalismo o estamos a favor de él.

Fernando Martínez Heredia
Cubarte

sábado, 10 de septiembre de 2011

Los cascos azules celestes. Un país no es su gobierno



El creciente involucramiento militar del gobierno uruguayo en la construcción del orden imperial

Todos lo sabían. Supuestamente versado en cuestiones militares, el ministro de "defensa" siempre dice que conoce bien como funciona un cuartel. Al mismo tiempo sostiene que los hechos denigrantes ocurridos en Haití involucran solamente a "cuatro manzanas podridas" y no a la institución militar en sí misma.
De ser cierto esto habría que pensar que la Armada para comandante de una unidad selecciona al más reverendo pelotudo capaz de sentarse en el sillón y que le pasen un cocodrilo pintado a rayitas bajo la nariz. Como se sabe, de cosas de este tipo es más difícil no enterarse que enterarse.
Hace un mes una denuncia de una ONG haitiana en Port-Salut habló de violaciones a menores perpetradas por marinos uruguayos de la MINUSTAH. En cuestión de horas la Armada hace una "investigación interna" que concluye que esas denuncias son todas falsas, y los militares todos inocentes. El ministerio, el gobierno, todo el espectro político, los medios de comunicación, dan por buena esa versión.
Luego se conoce una denuncia concreta, una víctima con nombre y apellido, un pibe de 18 años. Y aparece un video. Ahora la versión de Armada es que se trató de una broma de mal gusto.
Las versiones de la Armada son una broma de mal gusto, las declaraciones del secretario de la presidencia de la República son una broma de mal gusto, las conclusiones de la ONU son una broma de mal gusto.
Los hechos habían ocurrido dos meses antes y demoraron un mes en hacer eclosión debido a la vergüenza y el dolor de la víctima, pero el video había sido filmado en la base naval y mostrado con jactancia por los violadores como una hazaña. No se conoció por una investigación del mando militar que negó todo, sino totalmente por afuera. Un haitiano logró sacar una copia, lo difundió, alguien lo subió a Internet, un juez haitiano tomó cartas en el asunto y notificó a Naciones Unidas, que lo remite al ministerio de Relaciones Exteriores de Uruguay. Y es entonces cuando el ministro de "defensa" se da por enterado.
Pero una organización de derechos humanos de Haití recopila hechos que demuestran que "cambiar" (dicho en español) actos sexuales por alimentos es una práctica instalada en la base naval uruguaya en Haití desde el comienzo, lo mismo que el tráfico de sustancias ilegales. Es IMPOSIBLE que esas cosas existiesen sin conocimiento del mando, las personas que ingresan en cualquier unidad militar tienen que pasar retenes, hay una oficina de guardia y un oficial a cargo, etc. Y ningún milico (con o sin galones) hace la vista gorda si no obtiene algo a cambio. Cualquiera que sepa como funciona realmente un cuartel lo sabe.
También es imposible que lo que pasaba en Haití no se supiese en Montevideo, el sistema de relevos hace que 75% de la tropa y el casi el 90% de la oficialidad haya pasado por destinos en "misiones de paz", y los que vienen siempre cuentan la cosas a los que van a ir.
La investigación de la Armada exonerando culpas mientras los hechos reales eran conocidos en la interna es la prueba flagrante del encubrimiento y la complicidad. De la misma forma, las versiones "suavizantes" de Naciones Unidas son la demostración más clara del cinismo de estas "misiones de paz".
La oficina de la ONU miente sin vergüenza al decir que se descarta una violación. El video le llegó en el expediente que le remite un juez, que también incluye el testimonio de la víctima y una pericia médica que constata un desgarro en el ano.
La Ley de Murphy les cayó a ellos. Esto les reventó cuando el fracaso inocultable de la MINUSTAH los está obligando a tratar de acomodar el cuerpo y han empezado a hablar de un "retiro gradual"... ¡en diez años!!!!
Y como Murphy sabe hacer las cosas, les reventó por el lado de Uruguay, el que tenía que hacer el papel del "milico bueno"; les aparecieron los casos de pedofilia cuando hace apenas dos meses el ejército uruguayo organizó, para mostrar las bondades de la MINUSTAH con el pueblo haitiano, una exposición fotográfica en la IMM que exhibía escenas de soldados uruguayos jugando con niños haitianos.
El gobierno de Mujica trabajó todo este tiempo (y allí hay una diferencia con los anteriores) para "recuperar la imagen" de las fuerzas armadas. Hacia adentro, sosteniendo que los "soldados de la patria" deben tener "relaciones íntimas" con el pueblo. Y hacia afuera, tratando de hacer un buen papel servil en el orden internacional, siendo la parte buena y esforzada de las llamadas "misiones de paz". Ambas cosas se cayeron de la peor manera.
Pero el tema aquí NO ES las violaciones sexuales, por degradantes que sean. Todos los ejércitos de ocupación son violadores, a lo largo de la historia. Pero lo son porque es esa misma condición lo que degrada moralmente al ocupante y lo conduce a actos aberrantes.
Así lo explica el sexólogo uruguayo Arnaldo Gomensoro: en estas violaciones "el sexo no es sino la herramientapara consumar el acto de violencia contra poblaciones discriminadas, el abuso sádico del poder de quienes tienen la posibilidad de oprimir a sus víctimas, una cuestión política [y no meramente sexual o de género. Por eso] frecuentemente las víctimas son niños y niñas pequeñas, cuyo único atributo común es la vulnerabilidad y la indefensión".
Dice Mujica que es normal que en todo ejército haya algo de soldadesca. Le faltó explicar por qué, y decir además que todo ejército de ocupación es todo él soldadesca, precisamente porque es de ocupación. Y que la demostración, si fuese necesario confirmarla, de que estamos ante una ocupación militar violatoria de la autodeterminación de los pueblos (y no ante una "intervención humanitaria") es precisamente la degradación moral generalizada de la soldadesca.
De modo que ocupémonos de la cuestión política.
Es nuestra responsabilidad como pueblo, más allá de lo que haga o deje de hacer este gobierno, asumir la solidaridad con el pueblo haitiano y al mismo tiempo ocupar nosotros un lugar digno en el mundo. Es nuestra responsabilidad la lucha anti-imperialista y anti-militarista.
Nos tocó estar presentes en una entrevista que mantuvimos el 30 de agosto con el canciller uruguayo Luis Almagro y el vice canciller Roberto Conde, asistieron otros integrantes de la Coordinadora por el retiro de las tropas de Haití, y dos representantes del PIT-CNT. En ella el canciller nos informa de la posición del gobierno uruguayo de ir al "retiro gradual" (nosotros reiteramos nuestro reclamo de retiro inmediato), y nos da al respecto su opinión personal: quedarse cinco años más sería "un disparate". Ahora hablan de quedarse diez años, DOBLE DISPARATE.
En nuestra militancia por el retiro de las tropas de Haití, hemos encontrado cuatro argumentos entre los partidarios de mantenerlas. Siempre son los mismos.
1. Los militares están, y algo hay que hacer con ellos.
2. Estamos allí para evitar una invasión directa de EEUU.
3. Si nos vamos, estos negros se matan entre ellos.
4. Uruguay se PRESTIGIA en el mundo con las "misiones de paz".
En una serie de futuras notas vamos a abordar, desde nuestro punto de vista, el fondo de esta problemática. Brevemente:
1. Las "misiones de paz" han pasado a ser la tarea casi única de las fuerzas armadas uruguayas y una forma de sostenerlas, en tanto hipertrofiadas, parasitarias e inútiles para la defensa territorial.
2. Para la ONU no son forma de contener o resolver conflictos bélicos sino una policía mundial globalizada al servicio del orden imperial.
3. El espejo haitiano es un nuevo paradigma de recolonización.
4. Los gobiernos socialdemócratas latinoamericanos cumplen el triste papel cipayo de aliviarle la carga militar al imperialismo.
5. En Uruguay el cipayismo es congénito al país y a su burguesía, y aquí encaja también la política del actual gobierno de ex-presos sosteniendo a sus ex-carceleros, que prolonga la complicidad del pasado.
6. Pese a todo, la decadencia política de la actual socialdemocracia cipaya latinoamericana y del orden imperial por un lado, y la resistencia del pueblo haitiano por el otro, están provocando la crisis de este laboratorio de dominación neocolonial. Allí hay una oportunidad para la reconstrucción solidaria de los vínculos entre los pueblos de nuestro continente, por encima de las rencillas entre alcahuetes de las burguesías y los gobiernos.
La seguimos.

FERNANDO MOYANO

A 40 años del "abuso"


La mañana del 30 de mayo de 1970, el Penal de Punta Carretas amaneció alborotado: sin efectuar un sólo disparo el MLN(T) se había llevado todas las armas del Centro de Instrucción de la Marina. Las puertas de las celdas fueron dejadas a media tranca, las burlas y los gritos triunfales transmitían la noticia de celda en celda y, poco más tarde, en el patio de recreo los presos políticos hicieron gimnasia todos juntos. Con el fin de disimular la fuerza real que representaban, habitualmente la preparación física se hacía por columna, cada día dos de las seis en que estaban organizados los tupamaros, cada cual con su cronograma de ejercicios físicos, deportes, cursos técnicos y formación política.
Esa mañana del 30 de mayo, los falsos pudores se quemaron en la hoguera del triunfalismo. Encabezados por Pedro Dubra y el Canario Long, doscientos revolucionarios formados de a cuatro en fondo, trotaron en una larga fila alrededor de la cancha de fútbol. La voz aflautada del Canario gritaba “izquier!” y doscientas suelas golpeaban al unísono el piso de balasto, resonando en los muros como un sólo golpe, seco, tremendo, que hacía temblar los cimientos del presidio. Los viejos retirados militares que formaban la Guardia Blanca y vigilaban desde lo alto del muro, cargaron sus carabinas maúseres por las dudas. Allá en al patio vaían un ejército de revolucionarios, un verdadero ejército acuartelado en el Penal de Punta Carretas.
Hubieron más de veinte planes de fuga en discusión. Estaba aquél que tanto gustaba a Jorge Manera Lluveras: dos de nuestros más atléticos compañeros (posiblemente Pedro y el Canario) se escondían en los baños,esperaban el momento exacto en que los dos guardias estuvieran alejados del punto de ataque, escalaban el portón del corredor 23, uno subía a hombros del otro y con dos palos de escoba atados, colgaba un gancho y una escala de cuerda de la baranda donde se apoyaban los guardias, trepaban hasta lo alto a fuerza de brazo y los reducían con revólveres de un tiro (de fabricación casera, invento del Inge). El resto treparíamos por la escala y bajaríamos hasta la calle descolgándonos por cuerdas los ocho metros de altura. Estaba pensado saltar a un camion cargado con colchones para acelerar la bajada. Se daba por descontado que el fuego de los compañeros de afuera cubriría la “descolgada”, para que la guardia no hiciera blanco en los fugados.
A mí me gustaba el proyecto de entrar un par de metras, reducir los guardias en la “tercera”, de mañana temprano al repartirse el café, tomar el “centro uno”, abrir los portones que daban a la calle Ellauri (no era difícil obtener sus llaves) y salir en tropel rumbo a la ciudad y la libertad.
En conversaciones con el “Diente” Rosa, cuya comisión era lavar la ropa blanca del hospital, Juancito Almiratti descubrió la posibilidad de irse por un túnel exacavado desde la cloaca hacia el sótano. Se tomaba el hospital y nos íbamos chiflando bajito. La operación la bautizamos “Gallo” y fracasó cuando se intentó llevar cabo.
La realización de una fuga estaba en el aire, creo que hasta los guardias daban por descontado que los tupas se iban a fugar en algún momento. Era un hecho virtual, faltaba concretarlo. La fuga de los tupamaros era la consecuencia necesaria de la situación de doble poder, cuya base política estaba en el accionar guerrillero y, en particular, el asalto al cuartel de la Marina, pero que en Punta Carretas alcanzaba una expresión muy clara.
Cada guardia de Punta Carretas estaba sujeto a la influencia de los dos poderes, el del aparato del Estado, que pagaba su sueldo y representaba la posibilidad de la represión policial, y el del aparato guerrillero, que en el penal ejercía una influencia muy concreta, mano a mano, que el guardia no podía desconocer de ninguna manera. Por un lado, el hombre era sensible al discurso antisubversivo del pachacato, convalidado por el consentimiento de la mayor parte del electorado y reafirmado cotidianamente por los medios de comunicación, pero por el otro, no podía desconocer la justicia de la causa que impulsó al movimiento tupamaro para tomar la armas. En la disyuntiva y la contradcción entre los dos poderes, el guardia a veces, pocas veces, cumplía con su triste oficio, y en otras, las más de las veces, hacía la vista gorda y no se metía en líos. No era moco de pavo estar identificado por quienes habían ejecutado al Comisario Morán Charquero.
El flaco Melián y Juancito Almirattti coordinaban las relaciones políticas con la población carcelaria, un arte en el que verdaderamente se debía hilar muy finito y en el cual jugaba un importasnte papel la solidaridad concreta: la mitad de las vituallas que entraban a los presos políticos pasaban a los presos sociales a través del “almacén” que administraban Arturo Dubra y el Indio Yamandú Rodríguez Olariaga. En la semana de turismo de 1971 el MLN(T) impartió cursos a los presos sociales que lo deseaban: historia nacional, economía política (lo dió Raúl Sendic), historia del movimiento sindical, la revolución cubana, etc. Sin esa base social favorable la fuga no habría sido posible; desde los planos del penal y los alrededores hasta el uso clandestino del teléfono (no había celulares ni facebook en aquellos tiempos), desde contar con información exacta sobre lo que pensaban y hacían las autoridades carcelarias hasta la posibilidad de entrar o sacar cualquier objeto, todo dependía de las simpatías y el apoyo de la población carcelaria. Y, como si eso fuera poco, solamente gracias a la incorporación de Arión Salazar se pudo excavar el túnel desde su celda en el primer piso, la más cercana al muro de la calle García Cortinas.
Con los secuestros de Mitrione, Dias Gomide y Fly, el MLN (T) apareció administrando la justicia popular, en un ejercicio puro de contrapoder, planteando canjear los prisioneros de Punta Carretas y Cabildo por los prisioneros de la Cárcel del Pueblo, de igual a igual. En aquella semana de agosto de 1970 tuvo lugar una pulseada histórica entre el régimen y el movimiento guerrillero. Pacheco se mantenía en sus trece, no quería negociar con subversivos, pero las presiones para ceder y salvar la vida de los secuestrados era mucha. La caída del Comité Ejecutivo en el allanamiento de la calle Almería, sobretodo por el apresamiento de Raúl Sendic, resolvió la pulseada en favor del pachecato. La suerte (o el trabajo de inteligencia) pareció inclinar la balanza del poder en favor del aparato del Estado.
Sin embargo, durante esos meses en que el MLN(T) pareció haber sido noquedao, la lucha popular siguió cuenstionando el poder del pachecato. Con sus diversas formas de movilización, los sindicatos, las organizaciones vecinales y los gremios estudiantiles iban desarrollando en los hechos y desde las bases una red de poder independiente del régimen y que apuntaba contra el sistema. Sobre esas experiecnia populares de lucha y resistencia frutificaron las gestiones que conformaron el acuerdo partidario “Frente Amplio”. En diciembre de 1970 el MLN(T) declaró su apoyo crítico a la nueva opción electoral y suspendió unilaterlamente las acciones militares para no obstaculizar su desarrollo como movimiento organizado en Comités de Base. Al influjo de las noticias del mundo exterior, los presos de Punta Carretas sintieron la imperiosa urgencia por conquistar la libertad para integrarse a la lucha revolucionaria, de ahí que fueran desempolvados los planes de fuga que habían sido archivados cuando el entusiasmo del canje. El movimiento tupamaro trabajó denodadamente por la fuga de los presos políticos, dentro de la cárcel y fuera de ella. No podemos olvidar las largas horas de los compañeros excavando el túnel apodado el Mangangá para llegar al subsuelo del Penal desde un apartamento ubicado a cuatrocierntos metros de distancia.
La historia del Abuso ha sido relatada en varias versiones. Hoy hace cuarenta años que Joaquín Schroeder tendió su brazo para ayudarme a salir por la boca del túnel. También hoy cumpliría noventa años Andrés Cultelli.
Los presos salimos con los planes “hipopótamo” y “del 72” en el bolsillo y en la cabeza. Salimos a trabajar empeñosamente construyendo tatuceras en el Collar y en el Tatú, a conectar berretines con las cloacaas en las cloacas, a armar milicias con la columna 70, a desarrollar el aparato militar hasta sus últimas consecuencias. El contrapoder guerrillero fue el imaginario que nos predispuso a tomar Soca y la comisaría de Camino Repetto, a declarar la guerra en Paysandú y a las jornadas del 14 de abril y del 18 de mayo de 1972. El MLN(T) no se quedó sin estrategia sino que implementó una equivocada: desarrollar el aparato guerrillero hasta dejarlo en condiciones de tomar Montevideo como el 8 de octubre dev 1969 se había tomado Pando. La gran fuga fue la apoteosis de la concepción del doble poder, la confirmación por la práctica de que era posible instaurar un poder guerrillero contrapuesto al poder del aparato represivo.
Las anteojeras que nos colocó el doble poder no nos permitieron ver la concepción qué entrañaban las movilizaciones populares de base en los barrios, los sindicatos de la tendencia combativa y los gremios estudiantiles donde crecían la ROE y los FER. Se pensó la insurrección como tarea del aparato guerrillero desarrollado en una telaraña que llegara “hasta el pueblo”, pero no se pudo imaginar la insurrección como tarea del pueblo organizado autónomamente y armado hasta los dientes. No percibimos ni discutimos ni elaboramos la insurrección en el marco del poder popular y ese error de concepción nos llevó a morir en la batalla “aparato contra aparato”.

Jorge Zabalza

viernes, 9 de septiembre de 2011

Retiro inmediato de las tropas de Haití


Un video recorrió el mundo mostrando a por lo menos cuatro oficiales de la Armada uruguaya abusando de un adolescente haitiano. Sus familiares han confirmado que este joven fue víctima de abuso sexual, por parte de algunos de esos marinos de las tropas uruguayas. El partido Colorado ha salido a la prensa a decir que existen dos videos más, con hechos aberrantes y abusos por parte de las tropas uruguayas. El partido Nacional, aconsejó al presidente Mujica, que pidiera disculpas al pueblo de Haití. Mujica, al parecer enviará una carta para disculparse por los hechos; algunas versiones señalan que el presidente viajaría a Haití en breve.

¿Qué hacen las tropas uruguayas en Haití?

Aunque nos quieren hacer creer que las tropas que están en Haití, son tropas de “paz” y están para “ayudar” a los haitianos, la realidad es otra muy diferente.
Estas tropas se encuentran bajo el mando de la ONU y a las órdenes de la MINUSTAH (Misión de Estabilización de las Naciones Unidas en Haití) para acallar y reprimir a un pueblo empobrecido y sometido a la depredación de los intereses del imperialismo. Las tropas uruguayas y de otros países latinoamericanos están en Haití para reprimir las protestas populares y de los trabajadores que ganan salarios de apenas dos dólares diarios. De este modo, su objetivo es mantener al pueblo haitiano sometido y en la más degradante miseria para que los países imperialistas más ricos –como lo han hecho históricamente- continúen saqueando la isla, a costa de la sangre y la muerte de miles de haitianos.
¿Estos hechos aberrantes de las tropas uruguayas, son culpa exclusiva de unos pocos hombres degenerados o también está involucrada la institución Fuerzas Armadas?
Se vuelve a poner sobre la mesa una vez más una importante discusión: ¿Quién tiene la responsabilidad de fondo sobre los hechos?
Lo primero que vamos a afirmar es que sin duda se debe investigar y castigar con juicios orales, públicos y sumarios a los directos responsables de estas atrocidades.
Lo segundo es un problema de fondo, es que estos hechos no son solo el problema de unos hombres, de unos cuantos oficiales. El problema central que cruza estos hechos es la institución Fuerzas Armadas.
Estas mismas Fuerzas Armadas son las que dieron el golpe de estado en 1973, las que violaron, mataron, secuestraron y desaparecieron a cientos de trabajadores y estudiantes en nuestro país. Son las mismas que han reprimido -desde la conquista de las libertades democráticas- los conflictos estudiantiles y populares y las ocupaciones de fábricas de los trabajadores. Estas FFAA son las que, bajo el gobierno de Lacalle, en la concentración que pedía el asilo de los ciudadanos vascos frente al hospital Filtro, dispararon a la multitud y asesinaron a dos jóvenes.
Hoy esta misma institución, bajo las órdenes de aquellos que dirigían el operativo represivo del Filtro, realiza los “mega operativos” en los barrios más pobres y son denunciados por sus atropellos. Son las FFAA de la corrupción que en la Armada Nacional, realizaron fraudes por millones de dólares.
Son las mismas FFAA que vienen actuando con total IMPUNIDAD, al amparo de la “ley de caducidad” que muy recientemente no fue anulada, ni siquiera derogada o interpretada, por disposición expresa del presidente Mujica y las más altas autoridades del Frente Amplio, que decidieron hacer primar los acuerdos contraídos con los militares en estos años por sobre la voluntad popular y el dolor de los familiares y miles de luchadores por los derechos humanos.
Las FFAA de nuestro país son entrenadas en maniobras conjuntas –UNITAS- por los más altos jefes militares del imperialismo, para servir de represores no solo de nuestro pueblo sino de todo país que el imperialismo señale como peligroso. Hoy esta institución al servicio del imperialismo, está pisoteando y violando los más elementales derechos del pueblo haitiano. El gobierno del Frente Amplio es el máximo responsable de esto, al votar junto a Colorados y Blancos en el parlamento, las participación de las Fuerzas Armadas en la ocupación y sometimiento del pueblo hermano de Haití.
No podemos tolerar un minuto más que botas militares continúen en las tierras de Haití, hay que exigir el retiro inmediato de todas las tropas, que vuelvan todos los contingentes en forma inmediata. Mientras escribimos esta nota, las acciones de protesta realizadas por los haitianos contra los hechos aberrantes que ya son conocidos a nivel mundial, son reprimidas por las fuerzas uruguayas y de la Minustah, quedando bien clara cuál es su verdadera misión.
Necesitamos poner de pie un gran movimiento por el Retiro de las Tropas de Haití. Debemos exigir al PIT-CNT que pase del discurso a la acción, junto con los organismos de Derechos Humanos convocar a una amplia y gran movilización, de todos los que reclaman el retiro inmediato de las tropas. Pero para que este reclamo tenga éxito debe ser parte de un PLAN DE LUCHA discutido y resuelto en las escuelas, las fábricas, oficinas, liceos y barrios populares. Solo una lucha de este tipo puede doblegar a este gobierno sumiso que en unidad con los Partidos Blanco y Colorado están al servicio de los intereses del imperialismo y los poderosos.

http://trabajadoressocialistas.es.tl/hait%cd-d--ante-los-aberrantes-actos-de-los-soldados-uruguayos.htm

ADEMU, paro del 7 de setiembre.

jueves, 8 de septiembre de 2011

Fidel concedió entrevista a programa La Hojilla de Venezolana de Televisión.


Movilización por el retiro de tropas de Haití



MIERCOLES 14 A LAS 18hs FRENTE AL MINISTERIO DE DEFENSA. AVENIDA 8 DE OCTUBRE, ENTRE GARIBALDI Y PRESIDENTE BERRO

ANTE LAS REITERADAS VIOLACIONES DE LA SOBERANIA, LA DIGNIDAD Y LOS DERECHOS HUMANOS DEL PUEBLO HAITIANO :

LA COOORDINADORA POR EL RETIRO DE HAITI DE LAS TROPAS EXIGE DEL PARLAMENTO URUGUAYO QUE VOTE EL RETIRO INMEDIATO Y TOTAL DE LAS FUERZAS DE OCUPACION QUE HAN AUTORIZADO REITERADAMENTE DESDE EL AÑO 2004.

ESTAS TROPAS SON ABSOLUTAMENTE RESPONSABLES DESDE ENTONCES DE REPRESIONES Y ASESINATOS, DE VIOLACIONES Y PEDOFILIA, DE CORRUPCION Y DE HUMILLAR AL PUEBLO HAITIANO.

HOY EL VIDEO QUE MUESTRA LA VIOLACION DE UN JOVEN HAITIANO ES UNA PRUEBA IRREFUTABLE Y UNA VERGUENZA PARA EL PUEBLO URUGUAYO.

CONCENTRACION POR EL INMEDIATO RETIRO DE LAS TROPAS DE OCUPACION DE HAITI

FRENTE AL MINISTERIO DE DEFENSA

AVENIDA 8 DE OCTUBRE, ENTRE GARIBALDI Y PRESIDENTE BERRO

MIERCOLES 14 A LAS 18hs

BASTA DE ENCUBRIMIENTO Y JUSTIFICACION DE LOS CRIMENES DE LAS FUERZAS ARMADAS

Libia: una guerra colonial por el dominio económico y militar.



Ante la resolución que autorizó la intervención militar en Libia, el PCE mostró su total rechazo a esta lógica de guerra del Consejo de Seguridad. Después de los desastres de Irak y Afganistán, aludiendo cínicamente a los intereses del pueblo, dijimos que una intervención militar en Libia acabaría como las otras, matando, destruyendo y vulnerando los derechos humanos de forma brutal, a la vez que rechazamos la intervención militar y el ataque a la soberanía nacional de Libia.
Condenamos la agresión militar a Libia, e hicimos un llamamiento a la resolución pacífica e interna de los problemas que existieran en Libia, y advertimos de los peligros que se cernían sobre la independencia y la integridad territorial de este país.
Con el pasar de los días y los hechos que están ocurriendo ahora mismo, queda clara la hipocresía y la brutalidad de una decisión que no era para salvar vidas, sino para saquear un país y convertirlo en colonia del imperio capitalista, al servicio de los negocios de las empresas transnacionales.

Desde el PCE afirmamos:

1. Que la intervención militar de la OTAN, brazo criminal del capitalismo, sólo ha servido para matar y destruir. La ONU, desgraciadamente encabezada por el pelele de EE.UU. Ban Ki moon, la Unión Europea y la Liga Árabe de los jeques medievales, son las principales responsables de la guerra civil y de la tragedia que vive el pueblo de Libia, al aprobar una resolución que era una carta blanca para matar, con el pretexto de la protección de vidas humanas. Ni la ONU, ni la UE, ni la Liga Árabe han buscado una solución pacífica y negociada al enfrentamiento libio, tal y como planteaba el Presidente Hugo Chávez y otros, y reiteró repetidamente La Unión Africana, porque se trataba de saquear y dominar Libia y establecer la gran base del imperialismo capitalista para controlar las riquezas y la política de todo el continente africano, ya que al parecer Gadafi y el gobierno de Libia no les servían para eso.
2. Que la brutal masacre, las torturas y asesinatos de defensores del gobierno anterior, que se están produciendo en estos momentos por parte de los denominados rebeldes, alentados e impulsados por los militares de la OTAN y los servicios secretos occidentales, era una consecuencia previsible, de la cual tenemos imágenes e informaciones. De las cometidas por el ejercito libio, no.
3. Que el Consejo Nacional de Transición (CNT), es un bloque reaccionario integrado por organizaciones creadas por la CIA y los servicios occidentales, por oportunistas que hasta hace poco formaban parte del gobierno libio, por integristas islamistas que no vacilan en pactar con occidente, y por empresarios vinculados a los negocios de las grandes empresas transnacionales, ademas de por autodenominados “socialistas”, partidarios del capitalismo más liberal y por ex militares en busca de destino y fortuna.
El presidente de este CNT fue el juez que condenó a varias enfermeras búlgaras con falsas acusaciones de haber atentado contra la vida y la salud del pueblo libio, además de ser Ministro de Justicia del gobierno. El ex jefe militar de los “rebeldes”, asesinado por los propios “rebeldes”, Mohammed Fatah Younis , había sido Ministro del Interior. Es decir, dos personajes con responsabilidades fundamentales cual son Justicia e Interior, que abandonan el barco porque dicen que defienden la libertad y la democracia.
Sobre todos ellos pesará la infamia de haber pedido a la OTAN y a los demás organismos de la guerra que bombardeasen a su propio pueblo, sin importarles la muerte y la destrucción, sólo sus intereses.
Cara al futuro, no existen demasiadas razones para suponer que esta gente inaugurará un período democrático, más bien tal y como el PCE dijo en su día, parece inevitable entrar en otro Irak o Afganistán que permita organizar la rapiña que el imperialismo seguro que tiene planificada en la región, además de que les permite establecer una cabeza de playa para lanzar las operaciones militares del imperialismo en África, ayudados por el régimen lacayo que se instale en Trípoli.
En estas condiciones, lo que le espera a Libia no es la democracia, sino el saqueo de sus riquezas, la pérdida de su soberanía nacional y su conversión en colonia económica, militar y política del imperialismo capitalista de Estados Unidos, Europa y los jeques medievales del Golfo.

Secretaría de política internacional del PCE
28 de Agosto de 2011

lunes, 5 de septiembre de 2011

Idéntica vergüenza



En nuestro territorio o en las “misiones de paz”, la misma pobreza humana, idéntica vergüenza.

Circula por varios medios el video sobre la violación a un haitiano por parte de militares uruguayos que están en “misión de paz” en Haití. Es la nueva generación de lo mismo, el mismo sadismo de aquellos que violaron, torturaron y asesinaron a nuestros seres queridos. Dale un uniforme y una pistola a un grupo de personas adoctrinadas para no pensar y no esperes otra cosa, bien lo sabemos…
Cada vez se le hace más difícil a algunos políticos defender la teoría de que esto es un problema de una o a lo sumo dos generaciones, se les complica el poder convencernos de que los militares de ahora son distintos, son mejores a los que los torturaron, secuestraron niñas y niños y asesinaron personas. Algunos políticos creen haber descubierto la formula para maquillar los valores humanos como si fueran un asunto generacional y anecdótico, como si pudieran cubrir con incoherente y folklórica semántica crímenes y realidades llenas de ausencias y oscuros huecos. Enredaron a un crédulo electorado, del cual, lamentablemente, una buena parte los volverá a votar a pesar de los pesares y la vergüenza.
Cuando Huidobro insiste en dar un papel protagónico a los militares o hace hincapié en la necesidad de trabajar en el acercamiento entre las FFAA, afirmando que la relación deberá ser “cada vez más íntima”, espero no se refiera a esto. Si pretende “que el pueblo sienta suya a las Fuerzas Armadas y que las Fuerzas Armadas sientan que están dentro del pueblo, que pertenecen y están al servicio del pueblo”, debería comenzar por juzgar y castigar a los culpables de delitos dentro de las mismas FFAA y retirarnos inmediatamente de las ”misiones de paz” , que tienen una antigua y vergonzosa historia (con Uruguay como uno de los protagonistas) en violaciones a los DDHH, uso y abuso con titulo de ”Paz”. Dudo de que alguien en su sano juicio tenga deseos de ”intimar” con violadores o tenerlos de vecinos o cerca de sus hijos o familia.
Supongo que todos somos conscientes de que el video de la violación recorrió el mundo, de modo que no solo nos conocen por nuestro destacado desempeño futbolístico, ahora somos violadores. Deberán admitir que la algarabía Celeste no combina bien con el verde sádico militar.
Justificaron este hecho todo lo que pudieron, dijeron que lo que hacían los jóvenes compatriotas militares era una ”morta”, que los simpáticos y divertidos uruguayitos le gastaban una broma típica a un muchacho como demostración de amistad. Si es eso lo que les enseñan a los militares, es hora compañeros y compañeras de ”poner las barbas en remojo”.
Intentan encubrirlos a toda costa, suerte que la tecnología que a veces nos asusta, a pillado a más de cuatro infraganti y les estalla en la cara como una vergonzosa verdad, en este caso en forma de video que recorre el mundo.
Confieso que estoy esperando escuchar a Huidobro decir que esto es un montaje digital para enlodar la imagen de sus queridos y siempre inocentes militares, inventado por la fatídica ”izquierda radical”, paradójicamente formada por muchos de sus excompañeros y otros tantos antiguos militantes de las mismas filas a las que pertenece o perteneció. O posiblemente veamos a Mujica afirmando que la prensa tiene la culpa de todo porque siembra violencia y después nos mande a todos a callar porque le estamos metiendo palos en la rueda (?)… distintas formas de repartir las culpas y los palos, pero que apuntan a la misma y consecuente equivoca dirección.
Claro que este video existe, no como aquel de los militares amenazando con liberar a los presos de Domingo Arena, del cual no se supo más nada. Posiblemente en uno o dos meses el tema este enterrado en el olvido como tantas otras denuncias de abusos de los ”cascos azules” en ”misiones de paz” y siga habiendo víctimas de la ”solidaridad” de los países que envían sus tropas a ”ayudar” a lo largo y ancho del mundo. El gobierno uruguayo seguirá mandando tropas e inventando razones que se contradicen con lo que opinaban hace unos años atrás cuando eran otros los partidos que lo hacían, pero ”que le hace una raya más al tigre”?
Una vez que se comienza a caminar en dirección contraria a lo dicho, sin que importe que muchos dieron la vida por esas palabras convirtiéndolas en hechos, no cuesta nada desdecirse, o contradecirse, aquí se está aplicando el método de ”borrón y cuenta nueva”
Hay muchos que parecen haber olvidado las torturas que sufrieron… o quizás piensen que se las merecían. Juegan con las palabras, los conceptos y la imagen de exguerrillero que sustentan. Lo hacen para confundir y erigirse por encima del bien y el mal, para desautorizar a casi un 50 % del pueblo por exigir justicia, que según ellos es venganza, o para trocar la búsqueda de la verdad por una dudosa incapacidad de perdonar, estado que nos adjudican a quienes queremos saber dónde están las y los compañeros que faltan. Se comportan como si habláramos de hechos de talla menor y no de viles y crueles crímenes cometidos contra todo un país.
Como no es suficiente encubrir a los militares por los crímenes cometidos en nuestro territorio, los mandamos disfrazados de ”pacíficos y solidarios” a que torturen a otros y otras que están en peores condiciones, porque si algo es seguro, es que se ensañan con los más débiles o los que se encuentran en inferioridad de condiciones. Huidobro está dispuesto a ir preso por encubrir al militar que le brinde información con respecto a los desaparecidos, qué estará dispuesto a hacer por esta nueva generación de flamantes militares?
Esos son los militares con los que se supone nos debemos integrar?, triste, cobarde, pobre y patético.

Veronika Engler

A modo de información y para recordar

”En 2004 varios medios de comunicación revelaron escándalos de explotación sexual y otras formas de abusos cometidos por integrantes de la misión de mantenimiento de la paz de Naciones Unidas en el Congo. Pero la situación no era nueva. La ONU ha recibido documentación sobre violaciones de derechos humanos (explotación y abuso sexual) cometidas por integrantes de estas misiones en Angola, Bosnia-Herzegovina, Burundi, Camboya, Congo, Costa de Marfil, Haití, Guinea, Timor Este, Kosovo, Liberia, Mozambique, Sierra Leona y Somalia. El argumento de que los comportamientos individuales no pueden ser controlados ya no es válido y desde Naciones Unidas se intenta hacer frente al problema. Pero, ¿qué distancia hay de las palabras a los hechos?”
Daniela Forte

En el 2006 Samuel Blixen escribe en Brecha sobre denuncias que fueron comunicadas en enero del 2005: “La conducta de oficiales y soldados uruguayos desplegados en el Congo bajo el estatuto de Cascos Azules quedó seriamente cuestionada tras un informe de las Naciones Unidas que incorpora acusaciones de graves delitos. El Ministerio de Defensa instruyó una investigación, dictó sanciones y ordenó bajas, aunque no pudo probar los episodios de violencia sexual contra mujeres menores”

Congo: graves acusaciones contra militares uruguayos
Saqueos, explotación sexual, pornografía...

Samuel Blixen
Brecha

La conducta de oficiales y soldados uruguayos desplegados en el Congo bajo el estatuto de Cascos Azules quedó seriamente cuestionada tras un informe de las Naciones Unidas que incorpora acusaciones de graves delitos. El Ministerio de Defensa instruyó una investigación, dictó sanciones y ordenó bajas, aunque no pudo probar los episodios de violencia sexual contra mujeres menores.
Veintinueve militares uruguayos que participaron de los contingentes de paz en el Congo, entre ellos varios oficiales, fueron acusados por las Naciones Unidas (onu) de gravísimos delitos: saqueos, deserción, violación de menores, explotación sexual, pornografía, e incitación a la prostitución, entre otros.
Las denuncias se comunicaron inicialmente en enero de 2005, pero fueron desestimadas por Yamandú Fau, entonces ministro de Defensa del gobierno de Jorge Batlle. Una reiteración de las denuncias de los responsables del programa para las Operaciones de Mantenimiento de la Paz (peacekeepers) fue trasladada por la Misión de Uruguay en la onu a fines de octubre último al Ministerio de Defensa. El informe de la Oficina de Supervisión de Servicios del cuartel general de Monuc, las fuerzas de paz en el Congo, detalla algunos de los episodios y aporta la identificación de los responsables de la mayoría de los delitos.
La ministra Azucena Berrutti ordenó en noviembre último una investigación que culminó un mes más tarde en la aplicación de sanciones por parte de tribunales de honor del Ejército y la Fuerza Aérea en los casos en que estaban involucrados oficiales, y la baja para algunos de los soldados denunciados. Sin embargo, la justicia militar no logró confirmar responsabilidad en las acusaciones sobre violaciones a menores y violencia sexual porque, según alegó a BRECHA el subsecretario de Defensa, José Bayardi, “Naciones Unidas no aportó pruebas”.
De acuerdo con fuentes consultadas por BRECHA ninguno de los casos fue derivado a la justicia ordinaria, tal como lo sugerían el informe de la onu y el representante del secretario general para el Congo, como parte de un esfuerzo para contener la reiteración de episodios de abuso sexual e incitación a la prostitución, en que se vieron envueltos personal de las fuerzas de paz de varios países que operan en la provincia de Iture.
En el Congo operan unos 10 mil cascos azules sobre los que la onu no tiene jurisdicción y cuyo cometido es preservar a la población civil de las consecuencias de los conflictos que sufre la región, asolada por milicianos reclutados en Uganda y Rwanda y envueltos en un conflicto entre dos etnias, los herma y los lendu, que se disputan el control de la región para la explotación de diamantes, oro y colton, un mineral utilizado en telecomunicaciones, especialmente en teléfonos celulares. Una vez concluidas las investigaciones de la justicia militar, la cartera de Defensa elaboró un expediente que fue derivado a la cancillería para su envío a la misión uruguaya en Nueva York. Según informaron a BRECHA fuentes de la Dirección de Asuntos Políticos de la cancillería, el informe de unas cien páginas sería comunicado en breve a las autoridades de la onu.

LAS DENUNCIAS

El documento de las oficinas de Mantenimiento de la Paz, al que BRECHA tuvo acceso, contiene 29 denuncias. Tres de ellas se refieren a otros tantos casos de violación de menores cometidos por una “banda” de soldados uruguayos. Uno de los casos, ocurrido en mayo de 2004 y sustanciado en el expediente boi 04/101, fue cometido en Bunia, una ciudad al noreste del Congo, sobre el lago Alberto. Los oficiales del Monuc no lograron identificar a los responsables, que abandonaron Bunia cuando se produjo el relevo de efectivos. La víctima quedó embarazada y dio a luz a un hijo.
Otro caso, consignado en el expediente dpko/019 como “violación de menor”, fue cometido en agosto de 2004 en Uvira, provincia de Kuvi, por una banda de violadores integrada por soldados no identificados, que retornaron a Uruguay luego de la rotación del contingente. El tercer caso, rotulado dpko/153, simplemente consigna la “violación de una menor por dos soldados uruguayos”. Un cuarto caso, que no es tildado de violación sino de “sexo con menor”, fue atribuido a Anuarute, que según explicó a BRECHA el subsecretario Bayardi, sería la transcripción literal del nombre del perpetrador expresado en el dialecto de la víctima, que también resultó embarazada.
La no identificación de los responsables y la ausencia de otros elementos de prueba impidieron, según el subsecretario Bayardi, confirmar los casos de violencia sexual, pese a la investigación realizada. Bayardi agregó que, en cambio, sí se confirmaron episodios de relaciones sexuales con mujeres locales menores de edad, que están prohibidas por las normas de la onu y son pasibles de sanción por nuestros códigos militares.Sin embargo, las denuncias contenidas en el informe de la onu atribuyen características especiales a tales “actos sexuales”. La investigación sobre abuso sexual contra Marie Thsibola culminó con la aceptación de los cargos por Laudelino Pechi y Nedi Álvez, miembros uruguayos del Monuc, cuya repatriación estaba en proceso en octubre de 2005, fecha de emisión del informe; ambos admitieron haber introducido a la mujer en las instalaciones militares de la misión.
Mario Moreira y otros fueron acusados de “prostitución” al ser “encontrados en un edificio abandonado con la víctima”. Sergio Gamarra, repatriado durante la rotación normal en mayo de 2005, fue acusado de “acoso sexual, explotación sexual y pornografía”. Nelson Acosta fue acusado de tomar contacto en el mercado de Kindu con un niño para que le proveyera mujeres dispuestas a tener relaciones sexuales a cambio de dinero. Acosta fue sorprendido con una mujer en su dormitorio del cuartel. Carlos Johnny González, según la documentación, indujo a la prostitución y mantuvo relaciones sexuales en público. Las autoridades de la onu recomendaron su repatriación y una investigación criminal. Luis Alberto Sanchez también cometió actos sexuales en público y fue repatriado. José Aguirre fue acusado de “explotación de relaciones sexuales” (lo que puede interpretarse como proxenetismo) y abandonó el Congo en mayo de 2005 después de iniciada una investigación, que sigue en curso, sustanciada en el expediente dpko/117/kal/2005.
Un par de acusaciones de violación de las normas sobre conducta sexual de las tropas de paz involucran a dos oficiales. El coronel Luis Lavista, comandante del contingente uruguayo, fue investigado en el expediente boi 04/66 por “prostitución en visitas organizadas al bar Jardin”. El teniente coronel (aviador) Pablo Taramasco, miembro del staff del comando, fue acusado de “acoso sexual, explotación y almacenamiento de material pornográfico”. El material pornográfico fue ubicado en la memoria de su computadora, cuyo fondo de pantalla consistía en la foto de una mujer negra, desnuda, con una flecha sobre el pubis y una leyenda que decía: “Esta es la verdadera puerta de entrada a África”. Su caso fue sustanciado en un expediente boi y estaba en curso en octubre de 2005; regresó a Uruguay en mayo del mismo año.
El expediente BOI 06//017, rotulado “sustanciado” contra el coronel Arquímedes Cabrera, fue sintetizado en el informe enviado a Uruguay de la siguiente manera: “Inconducta sea. Entre otras alegaciones, actuó contrario al buen orden y la disciplina militar involucrado en ‘relaciones no oficiales’ con un nacional congolés”. El coronel Cabrera, según el informe, “fue rotado antes de la conclusión del caso en mayo de 2005. Fue solicitada su repatriación por causas disciplinarias”.Otros dos oficiales resultaron investigados por su conducta en el Congo. El teniente coronel Ariel Sánchez Aries, mientras estaba destacado como miembro de Minurso, abandonó su puesto el 17 de julio de 2004. Su presencia fue reportada en Las Palmas, en compañía de su familia, contrariando las regulaciones de la onu. Fue repatriado en ausencia el 27 de julio de 2004.
El mayor Enrique Barrios protagonizó un accidente de tránsito el 5 de octubre de 2004. “El mayor Barrios conducía bajo la influencia del alcohol, a una velocidad por encima de los límites, abandonó la escena y retornó a los cuarteles generales sin reportar el accidente, trasladando a un contratista sin el permiso correspondiente.” Fue repatriado el 15 de octubre de 2004. Las autoridades de la onu en su momento solicitaron al gobierno uruguayo la investigación criminal de nueve soldados: Nelson Barrera, Wissler Bentos, Roberto Carrizo, José Cópola, Wilson Macedo, Eduardo Olivio, Nuber Osorio y otros dos no identificados, que el 6 de setiembre de 2003 participaron en actos de saqueo en Bunia, presumiblemente en los episodios en que se denunció el robo de un cáliz. Se solicitó su repatriación, pero los acusados retornaron a Uruguay durante la rotación normal.
El subsecretario Bayardi afirmó a BRECHA que la investigación realizada en noviembre último sólo permitió confirmar “unos pocos casos” del total de 29 denuncias. Se decretaron algunas bajas, que involucraron a algunos de los soldados involucrados en el saqueo. Se aplicaron también sanciones disciplinarias: las acusaciones contra el teniente coronel Taramasco sobre explotación de material pornográfico y acoso sexual no fueron confirmadas, pero sí se comprobó la existencia de material pornográfico en su computadora. La conducta del coronel Lavista, acusado de “prostitución”, quedó limitada, tras la actuación del tribunal de honor, a una contravención por sus visitas al bar Jardín, dijo Bayardi. El subsecretario acotó que “es prácticamente imposible impedir que el personal mantenga relaciones sexuales con mujeres locales” e indicó que las normas de la onu al respecto son en extremo severas. De todas formas, agregó, algunas de las faltas comprobadas son duramente castigadas por l
os reglamentos internos de las Fuerzas Armadas. Bayardi subrayó el pronto diligenciamiento de la investigación una vez que las nuevas autoridades tomaron formal conocimiento de las acusaciones.

SEXO POR COMIDA

Las normas que aplican las Naciones Unidas para prevenir abusos sexuales cometidos por soldados que visten cascos azules en las misiones de mantenimiento e imposición de la paz son consideradas en extremo severas. La política de la ONU se define como "tolerancia cero" e" virtud de la multiplicación de violaciones a mujeres, de la aparición de redes de prostitución regenteadas por soldados y de explotación de pornografía infantil. Así, lo que para los infractores es simplemente una relación sexual ocasional, para la ONU, cuando se trata de menores de edad, es la comisión del delito de pedofilia. Y se considera un delito de organización de la prostitución cuando se soborna a las menores con el pago de comida para inducirlas a consentir en el acto sexual.
Los 70 casos de violaciones y abusos de menores registrados en 2004 y 2005 en la localidad de Bunia, al noreste de la República Popular del Congo, donde están estacionados los contingentes uruguayos, y que fueron investigados por la Oficina de Supervisión de Servicios del cuartel general de las fuerzas de paz de la ONU, revelan la generalización de prácticas de violencia sexual, al amparo de la imposibilidad de que las Naciones Unidas impartan castigo porque no tienen jurisdicción sobre las tropas y sólo pueden pedir que los soldados infractores sean castigados por la justicia de su país de origen. Personal de los contingentes de Marruecos, Nepal, Uruguay y Túnez fueron identificados como responsables de las violaciones y explotación sexual de mujeres de entre 13 y 18 años.
La facilidad con que los cascos azules incurren en el fomento de la prostitución infantil está directamente relacionada con el deterioro social en Iture, la provincia congoleña cuya capital es Bunia y que ha sido escenario de una cruenta guerra entre milicianos congoleños y ugandeses. Los contingentes de mantenimiento de la paz operan en un escenario signado por el hambre, la desolación y la ruptura de los vínculos sociales. La mayoría de las menores víctimas de acoso y abuso sexual viven en un campamento de refugiados donde la ausencia de hombres las vuelve más vulnerables. "Estamos impactados, nos sentimos ultrajados y enfermos por esto. Los peacekeepers que juraron atender aquellos que enfrentan necesidades, y en particular a quienes fueron víctimas de violencia sexual, causan en cambio un enorme agravio. Es una conducta imperdonable, y estamos dispuestos a erradicarla ", sentenció William Lacy Swing, representante del secretario general de la ONU para el Congo, cuando se
dio a conocer el informe de la Oficina de Supervisión. Por su parte, el subsecretario general de las operaciones para el mantenimiento de la paz, Jean-Marie Guehenno, dijo que el juzgamiento de los soldados después que regresan a sus países es "una de las áreas que es necesario mejorar".
Muchas de las niñas explotadas sexualmente por cascos azules revelaron a los funcionarios de la ONU que accedieron a tener relaciones con soldados a cambio de un dólar y una barra de chocolate o simplemente por una caja de leche. Detallaron que se introducen en el perímetro militar utilizando huecos en el alambrado. En ocasiones consintieron no sólo por la comida o el exiguo pago, sino porque de hecho eran acosadas e implícitamente amenazadas. Entre el simple acto sexual y la explotación aprovechando las extremas carencias hay una delgada línea divisoria, la misma que existe entre el acoso y la violación."

CONDOTTIERI (*)

La controvertida participacion de Uruguay en las misiones de mantenimiento de la paz, bajo mandato de las Naciones Unidas, considerada como una oportunidad para la adquisición de experiencia de las tropas, tiene otro costado que se asemeja al oficio de mercenarios, según han resaltado militares de izquierda como el general Víctor Licandro.
Según una divulgada explicación, los soldados que participan de las fuerzas de la ONU reciben pagas que multiplican sus exiguos salarios. Hoy hay unos 2.500 efectivos apostados en el Congo y en Haití que reciben del programa de las Naciones Unidas viáticos que oscilan, por persona, entre 1.100 y 2 mil dólares. Esa paga se suma a los sueldos habituales que perciben del Ministerio de Defensa y que se cobran mientras se cumple con la misión.
Pero, además, según fuentes de la ONU, el gobierno uruguayo percibe, por intervenir en el programa, unos 40 millones de dólares anuales. Según esa fuente, la suma es independiente de los viáticos que se entregan a las tropas. No fue posible, en medios gubernamentales, confirmar esa afirmación, que aportaría una explicación adicional al debate que se desplegó sobre las razones que inducían a la administración a aumentar los efectivos que operan en Haití y que provocaron una crisis en el oficialismo.

DE MARACANÁ A BUNIA

En un reportaje concedido a Búsqueda (29-XII-05) el comandante del Ejército, Ángel Bertolotti, expresó: "Tenemos que ver cómo agrandamos nuestras fronteras y credibilidad. Por ejemplo, las operaciones de mantenimiento de la paz (OMP) sirven a Uruguay para aparecer en la coyuntura actual, no como los campeones del 30 o del 50, pero sí nos escuchan con muchísima atención y nos respetan en un foro como el de las Naciones Unidas. Todo es consecuencia de un respeto generado hoy a través de nuestra participación en las OMP. Y es algo que tiene que adaptarlo y adoptarlo la cancillería. Es una fortaleza de los uruguayos, ya no de los militares". Sobre los tribunales de honor y las sanciones a efectivos que actuaron en el Congo, ni una palabra.

(*) Condotiero, vocablo usado para designar a los jefes de bandas de mercenarios que existieron en buen número durante los siglos XIV y XV, época de incesante actividad bélica entre los estados italianos. (Nota de Andrés Capelán)

http://elmuertoquehabla.blogspot.com/2011/09/identica-verguenza.html

Ocupacion del campo de Ney Thedy.


domingo, 4 de septiembre de 2011

Apareció el video de los soldados uruguayos violando un Haitiano



Un video de escasos segundos de duración fue publicado en Youtube este sábado. En él se muestra a un grupo de soldados uruguayos violando a un adolescente haitiano.
El material estuvo publicado durante algunos minutos en la red audiovisial propiedad de Google pero fue levantado del sitio.
Las impactantes imágenes, que aparecen en la red social Twitter, hacer percibir a un joven de sexo masculino acostado sobre un colchón boca abajo con los pantalones semi bajos siendo sujetado por, al menos, dos soldados y sometido en consecuencia.
En el audio se escuchan con claridad las risas de los soldados y algunas frases que, con claridad, explican el hecho.
Exigimos el INMEDIATO retiro de las tropas uruguayas de Haití!

Ivonne Leites.

http://ateaysublevada.over-blog.es/article-aparecio-el-video-de-los-soldados-uruguayos-violando-un-haitiano-83264188.html

Alí Primera - America Latina Obrera


viernes, 2 de septiembre de 2011

Balance de la movilización en Chile: es necesario derribar el gobierno de Piñera



Es realmente maravilloso e inspirador el movimiento de estudiantes, trabajadores y demás sectores populares en Chile. El éxito de la huelga general de 48 horas de la semana anterior es la demostración de que un país entero está mirando a sus estudiantes y trabajadores para hacer con la movilización lo que no se hizo en 20 años de “transición”: acabar con el modelo económico social implementado por la dictadura y levantar un “Chile distinto”, con derechos garantizados para todos a la educación, la salud, la vivienda, el trabajo.

Las marchas del jueves, la muerte de Manuel

La convocatoria a huelga general de 48 horas salía tras 3 meses de intensas movilizaciones de los estudiantes y huelgas de varios sectores laborales. El éxito del paro convocado por la CUT es atestiguado por las imponentes marchas del pasado día jueves 25 (segundo día de huelga) que paralizaron al país de un extremo al otro (aquí un informe detallado). Se estima que en las diferentes marchas –4 sólo en la capital, Santiago– han participado alrededor de 600 mil personas, estudiantes, trabajadores, organizaciones sociales y militantes políticos, del PS y del PC principalmente.
Al finalizar una de las coloridas y pacificas marchas en la comuna de Macul los carabineros asesinaron a Manuel Gutiérrez, joven colegial de apenas 15 años.
Apuntarán el dedo a la violencia de los “encapuchados” –entre los cuales se infiltran los agentes– o dirán que se trata del exceso de un carabinero por la presión acumulada tras 3 meses de movilizaciones y enfrentamientos. La verdad es que este es el resultado de una evidente escalada represiva a la que apuesta el sector más radical de la derecha, y de los llamados de alcaldes y diputados a recurrir a las Fuerzas Armadas y la Ley de Seguridad Interior para reprimir las movilizaciones. Manuel ahora es un símbolo para todos los estudiantes chilenos. Sobra decir que solo la victoria del movimiento podrá impedir que sus asesinos, materiales e intelectuales, gocen de la total impunidad.

El éxito del paro

Los voceros del gobierno y los gremios empresariales han intentado minimizar la adhesión de los trabajadores a la huelga, que según ellos habría sido de apenas un 5% en el sector público y de un escaso 1% en la empresa privada. La Asociación Nacional de Empleados Fiscales estima en un 80% la adhesión de los trabajadores públicos. Hay que recordar que ya desde el año pasado este sector había realizado huelgas contra la cesantía y los despidos ocasionados por los recortes del gobierno de Piñera.
El Ministro de Trasporte tuvo que admitir que la huelga había provocado una congestión total del tráfico vehicular en las principales ciudades del país. Igualmente masiva fue la participación del magisterio. Aunque en los hospitales se garantizaron los servicios básicos, los trabajadores del sector salud fueron un componente notable de las movilizaciones.
Es muy difícil en cambio tener datos ciertos sobre la participación de obreros y trabajadores de empresas e industrias privadas. Hubo presencia de delegaciones de sindicatos de diferentes industrias en todas las marchas y, según un informe de TELESUR, por lo menos 250 empresas del sector privado en Santiago resultaron cerradas por efecto del paro. Sin embargo, y a pesar de la formal adhesión a la convocatoria de la CUT, algunos de los sectores estratégicos de la economía chilena, como la minería, no pararon totalmente.
Una demostración directa del éxito del paro es la disponibilidad manifestada por primera vez por el gobierno de reunirse con los dirigentes estudiantiles el martes 30 de agosto. Tomando en cuenta todos estos datos podemos fácilmente concluir que el paro fue contundente en el sector público y muy superior a las expectativas que había en el sector privado, aunque evidentemente todavía insuficiente para doblegar la resistencia del gobierno.

El sindicalismo chileno y la “transición”

Los escépticos en el movimiento no dejarán de atribuir el hecho de que la economía no haya parado totalmente al “aburguesamiento” del proletariado chileno, a su capitulación ideológica, al “consumismo” y otras amenidades al borde de la “magia”, mezcladas con toda clase de ideas reformistas. En realidad, el paro de los obreros industriales fue muy alentador y debe ser analizado realmente para encontrar el camino correcto hacia la victoria del movimiento y para revertir 40 años de retrocesos en las condiciones laborales y de vida del movimiento obrero chileno.
Como recordaba el presidente del Partido Comunista, Guillermo Teillier: “sabemos que hay mucha más paralización en empresas privadas que en paros anteriores…. lo que es interesante, porque no es fácil para un trabajador un llamado a paro”. La principal dificultad objetiva para los trabajadores es el Código Laboral de Pinochet, sustancialmente vigente, que restringe el derecho a la huelga, limitándolo a la negociación a nivel de empresa. Y, sin embargo, esta justificación y otras por el estilo no son todavía exhaustivas.
Las décadas de dictadura desreglamentaron el mercado laboral y eliminaron de hecho el derecho a la huelga. A pesar de ello, los primeros años de gobierno democrático de la Concertación fueron de resurgimiento del movimiento sindical y huelguístico en Chile. Las huelgas de obreros en las principales minas y empresas privadas en 1991 rompieron el largo periodo de paz social instaurado con la dictadura y prorrogado en la democracia, elevando el número de trabajadores sindicalizados a casi 700 mil, de los 300 mil del último período de la dictadura.
En 20 años de gobierno la Concertación no hizo más que poner unos parches a lo más intolerable que había hecho la dictadura.
Delegaciones sindicales en las marchas del 25
En el Código Laboral por ejemplo se modificó la norma que permitía a los empresarios contratar a otros trabajadores en caso de huelga, sin revertir mínimamente la desreglamentación laboral. La Central Única de Trabajadores (CUT), en su primer Congreso de 1991, apostó por la Concertación recibiendo de la misma un “compromiso inquebrantable” con el mercado, como dijo el entonces Ministro de Hacienda, Foxley. El resultado ha sido una caída vertiginosa en el nivel de sindicalización de los trabajadores chilenos. Actualmente poco más de 300 mil trabajadores chilenos están afiliados a un sindicato, un 12% de toda la clase trabajadora de Chile. Esto es el resultado de 20 años en los que la CUT fue la correa de trasmisión entre la Concertación y la clase trabajadora.
La actual generación de trabajadores chilenos ha conocido prácticamente una sola movilización nacional en 20 años de democracia, y fue la marcha del 29 de agosto de 2007, denominada “El Despertar de los Trabajadores”. Sin embargo esa gran manifestación de disponibilidad a la lucha fue despreciada en juegos y equilibrismos políticos –en función electoral– lo cual genera todavía un cierto escepticismo entre los trabajadores.

Un primer balance de las movilizaciones

Los estudiantes están demostrando una determinación y un valor absolutamente encomiables. Tres meses de combativas luchas han causado un enorme daño mediático al gobierno que a estas alturas apunta a deshacerse de las movilizaciones para concentrar su segunda parte de gestión en recuperar apoyo. Pero no lo han obligado a retroceder definitivamente. En cambio, una sola semana de paro productivo en CODELCO, la empresa
Los mineros presentes en las marchas
estatal del cobre, que genera el 30% de los ingresos fiscales de Chile, pondría al gobierno de rodillas. Es por esto que es tan importante soldar la unión entre trabajadores y estudiantes, y por eso nos detuvimos en un análisis real del impacto de la huelga.
De hecho, en cualquier balance que podamos sacar de estos 3 meses de movilización hasta la huelga general la verdad es que el gobierno no ha dado todavía ningún paso atrás decisivo, más bien ha aumentado su apoyo parlamentario –como demuestra el voto favorable del Partido Demócrata Cristiano a la ley educativa de Piñera– ejerciendo evidentemente una fuerte presión sobre la componente burguesa de la Concertación, asustada por la oleada de protestas.

Huelga política por la caída de Piñera

En la rueda de prensa conclusiva al paro, Martínez (dirigente de la CUT) anunciaba la conformación de un gran pacto entre organizaciones sociales, el Acuerdo por la Democracia Social. Que también fue reivindicado por Cristian Cuevas, dirigente sindical de los mineros, para quien este pacto debería completar la transición, deshacerse de la dictadura y de sus leyes con la movilización social, tras el fracaso de la Concertación. Sus principales reivindicaciones son el plebiscito por definir el tema educativo, la reforma laboral y la reforma constitucional.
Es absolutamente correcto que la CUT se proponga como el eje de una movilización social más amplia, asumiendo los reclamos de diferentes sectores. Sin embargo es evidente que a pesar de su manifiesta y natural simpatía hacia los estudiantes y el movimiento en general, una capa de trabajadores esté delegando su papel en la lucha a otros actores sociales. El problema es que hay un elemento de confusión y poca claridad que todavía no mueve de su inercia a las capas menos avanzadas políticamente del movimiento obrero, y desarma a la vanguardia.
El problema es la actitud de la CUT hacia el actual gobierno y una posible alternativa al mismo. Dos años de derecha han sido suficientes para que la clase obrera considere a Piñera como su enemigo, pero ni la CUT ni sus partidos políticos, Partido Socialista y PC en primer lugar, la convocan a luchar por la caída del gobierno. Por otro lado los trabajadores perciben muy claramente que entre Piñera y la Concertación esta última representa un “mal menor”, pero “un mal menor” no es exactamente lo más motivador para luchar, hacer huelgas, perder jornadas de salario.
La burguesía y el gobierno chilenos ven con miedo el ingreso de la clase trabajadora a la escena con todo su potencial en este contexto de movilizaciones. Las aperturas al dialogo con los estudiantes representan una forma de desactivar la movilización ante el temor de los efectos que esta pudiera tener sobre la clase trabajadora. Un paro más prolongado y efectivo de la economía provocaría fisuras en el bloque dominante y Piñera sería abandonado por sus mismos patrocinadores burgueses.
Para poder contar plenamente con la fuerza del movimiento obrero es necesario convocarlo a luchar claramente por la caída del gobierno Piñera y por un gobierno de los trabajadores, para hacer un Chile distinto junto a la mejor juventud del país. Esto armaría a toda la vanguardia de militantes sindicales y políticos con el entusiasmo necesario y la capacidad convencedora como para poder arrastrar a todo el movimiento obrero en esta lucha a partir de sus sectores estratégicos.

Alternativas a Piñera y a la Concertación

La alternativa a Piñera es una cuestión central para el movimiento y para sus objetivos. Aunque la CUT, el PS y el PC sean renuentes a plantearlo públicamente, la realidad es que este tema ya está puesto sobre la mesa por la fuerza misma de los acontecimientos. La victoria de la derecha había sido nada más que el reflejo de una crisis de liderazgo y de proyecto de la Concertación, incapaz de hacer ni siquiera una verdadera transición, y menos aún afirmar los derechos de los trabajadores, los estudiantes y demás sectores populares. El movimiento no está haciendo nada más que profundizar esta crisis.
Sobre la cabeza de los estudiantes y los trabajadores se juega una lucha a brazo partido entre los dos polos de la Concertación. El voto del PDC a favor de la ley educativa de Piñera y las reuniones que este partido sostuvo con el gobierno para consensuar una agenda política representan un ultimátum al PS y son la expresión de la influencia que la derecha ejerce sobre las componentes burguesas de la Concertación. El PDC le está diciendo a los socialistas que no está dispuesto a abandonar el modelo neoliberal que ha guiado a Chile hasta ahora, ni a dejar de representar a su base social burguesa por las presiones de las plazas.
Los dirigentes del Partido Socialista en cambio demuestran querer defender a toda costa la Concertación pero con un mayor peso de su partido en la misma. Tratan de ofrecer al movimiento salidas institucionales, proponiéndose como trámite entre los estudiantes y los trabajadores y el sistema institucional, para tener un mayor control de las plazas y reducirlas de alguna manera a las razones de la Concertación. Al mismo tiempo buscan atraer a la órbita de la Concertación al Partido Comunista para tener aquella cobertura a izquierda que le faltó durante la presidencia de Bachelet y aumentar su margen de maniobra frente al PDC.

El papel del Partido Comunista por una alternativa a Piñera

El PC ha quedado como partido extraparlamentario durante toda la transición hasta 2009. El acuerdo con la Concertación que le permitió en 2009
Teillier (al medio) en rueda de prensa de balance de la huelga
conseguir por primera vez 3 diputados llegó con el más grande colapso electoral del partido, que pasó de un 6% a un 2%. En el momento en que los trabajadores y los estudiantes pedían al PC una alternativa a la Concertación, el partido llegaba al voto tras una serie de acuerdos de omisión con la Concertación en las municipales, y la perspectiva clara de que apoyaría al candidato del PDC en la segunda vuelta de las presidenciales, recibiendo así su mayor revés electoral.
Los militantes comunistas están entre los más destacados activistas y dirigentes del movimiento actual. Sin embargo, el Partido no se está desmarcando en lo sustancial de la línea del PS ni está intentando realmente resolver a favor del movimiento la crisis de la Concertación, lo cual deja pensar que la dirección del Partido cree que es mejor un partido del 2% con diputados que uno del 6% sin diputados, y que la estrategia de “inclusión” llevada adelante por el PS le dará un amplio margen de maniobra para poder condicionar a la Concertación.
El PC, los comunistas y el movimiento de los estudiantes y trabajadores no tienen nada que ganar con esta línea política. El acercamiento a la Concertación puede haber traído diputados, pero es la nueva generación de luchadores sindicales y el nuevo ambiente de combatividad entre los trabajadores y los estudiantes a partir de 2006 y contra la Concertación lo que ha permitido al Partido Comunista ganar un enorme espacio en sindicatos como el magisterio, los mineros, los empleados públicos. La luna de miel entre la clase trabajadora y la Concertación ha acabado, el objetivo del Partido Comunista no puede ser resucitarla generando nuevas y peligrosas ilusiones como en 1991.
El Partido Comunista representa la más grande estructura organizada con carácter de masas y presencia nacional que interviene activamente en el movimiento. Un reflejo de esto son las agresiones sufridas por sus sedes y militantes en las semanas anteriores. Lo que haga es de vital importancia para el movimiento. Es necesario que Teillier lance a todo el movimiento la consigna de la una huelga general política por la caída de Piñera y que todo el cuerpo militante del partido prepare en la CUT y los sindicatos el terreno para esto.
Para desmarcarse de la crisis de la Concertación y plantear al movimiento obrero y los estudiantes una alternativa clara a Piñera, el Partido Comunista debería lanzar al Partido Socialista una propuesta de Frente Único de Izquierda, basado en las reivindicaciones más avanzadas del movimiento, por la renacionalización del cobre, la reforma laboral y tributaria, el derecho a la educación y la salud gratuitas y de calidad etc. El pueblo, los trabajadores, los estudiantes no quieren más de lo mismo aunque con nuevos disfraces. Quieren un Chile distinto y confiarán en quien mejor sepa representar estas instancias. Si el movimiento fuera barajado en maniobras políticas, la rabia y la decepción consecuentes hundirían primeramente al PC que, en cambio, en estas movilizaciones tiene una portentosa ocasión para abrir en Chile una nueva época de luchas por un sistema sin explotación y desigualdad social.

José Pereira