viernes, 8 de abril de 2011

Japón: el desastre que sí se podía haber evitado



Cronología de una catástrofe

Se cumplen ya más de quince días desde que Japón sufriera un terremoto de proporciones colosales (8'9 en la escala de Richter, posteriormente elevado a 9 grados), el viernes 11 de marzo, seguido de un posterior tsunami que arrasó más de 500 kilómetros de costa que provocaron enormes tragedias personales y materiales.
La cifra de víctimas y desaparecidos provocada directamente por ambos cataclismos, en constante alza aún hoy en día, supera ya la cifra de 27.000 personas. 240.000 personas continúan alojadas en centros sociales o deportivos. Otras padecen cortes de luz y calefacción, en una de las principales potencias económicas del globo.
Lógicamente, hay desastres naturales que son difíciles de prever, si bien Japón es probablemente el lugar donde la especie humana acumula más saber sobre este tipo de tragedias merced a su propio devenir geológico. El país está asentado en la unión de dos placas oceánicas, lo que conlleva que sea una de las zonas sísmicas más activas del planeta. La palabra ‘tsunami' (maremoto) es una palabra japonesa extendida internacionalmente en su uso. Para los japoneses, desde hace centurias cuando menos, es conocido que a un fuerte terremoto le sigue un maremoto.

¿Qué pasó realmente aquel día?

Aunque se ha gastado mucha tinta asegurando que la central resistió bastante bien el terremoto, cada vez surgen más dudas al respecto. Según la propietaria de la central nuclear, la eléctrica TEPCO, y el Gobierno, las medidas de seguridad de la central se pusieron en marcha para llevar a cabo la parada progresiva de la misma. La cuestión es que llegó el tsunami ¡Y tenía que haber llegado el tsunami! Después de un fuerte terremoto, siempre viene un tsunami.
El lobby nuclear no ha dejado de decir desde ese día que ‘nadie podía esperar que llegase un terremoto tan fuerte'. En primer lugar, a lo largo del siglo XX ha habido terremotos aún más fuertes:

- Chile, 1960: 9,5 grados en la escala de Richter
- Alaska, 1964: 9,2 grados en la escala de Richter
- Sumatra, 1960: 9,1 grados en la escala de Richter
- Kamchatka, 1952: 9 grados en la escala de Richter

La ciencia, y el conocimiento en general, suponen el dominio sobre el saber pasado para anticiparse a problemas y sorpresas de este calibre. Y sí, eran de esperar, son de esperar de hecho en el futuro, terremotos incluso aún más fuertes que el de hace un par de semanas. Y es seguro que seguirán afectando a Japón, zona sísmica de primer orden ¿Qué geólogo serio no diría eso?
Parece que una vez que el golpe de mar impresionante golpeó a la central, ésta se quedó definitivamente sin electricidad, por lo que el sistema de refrigeración de los reactores dejó de funcionar y el complejo empezó a convertirse en una amenaza.
Pasaron cinco horas después del terremoto frente al Pacífico, pero menos de cuatro desde el tsunami. En TEPCO, la compañía eléctrica propietaria de la central, ya saben que los sistemas de refrigeración de los tres reactores de la central que estaban en funcionamiento (otros tres estaban en parada por revisión), los reactores 1, 2 y 3 de Fukushima, están fuera de control. TEPCO conoce el riesgo asociado a una prolongada parada, con el sobrecalentamiento aparejado sobre su combustible, pero la empresa oculta irresponsablemente durante un tiempo precioso el peligro.
Ahora bien, materialmente, sí sabemos que había recursos muy cercanos que podían haberse abierto paso en horas para iniciar las labores previas de conexión eléctrica que, posteriormente, tuvieron que tardar más de una semana en iniciarse. La VII Flota estadounidense, a la que el portaaviones Ronald Reagan pertenece, se encontraba a escasos 160km de la central mar adentro, y podía suministrar electricidad a través de un cable desde el mar.
Una vez llegados a este punto, hay un oscurantismo que a día de hoy no se ha esclarecido. No se sabe qué condiciones o negociaciones se llevaron a cabo a tres bandas entre la compañía, el Gobierno de los EE.UU. y el Gobierno japonés. Probablemente tengamos que esperar a que haya otra nueva filtración futura a través de Wikileaks.
En un contexto en el que la temperatura de diferentes reactores de la central aumentaba hasta un punto crítico (aunque la empresa propietaria ocultó al público esta informarción todo lo que pudo), el trabajar cerca de la central conllevaba ciertos riesgos. La medida que se ha presentado como ‘desesperada', de bombear agua desde el aire, y que se realizó días después, se podía haber efectuado el primer día, y probablemente pudo ser pedida por el Gobierno norteamericano al japonés para que sus soldados trabajasen con mayor seguridad.
Un ex ejecutivo de TEPCO ha cuestionado en The Wall Street Journal que la eléctrica tardara en inyectar agua de mar para refrigerar los reactores, y critica que durante el primer día la empresa tratara de salvar los reactores, con lo que perdió unas horas cruciales.
Sabemos fehacientemente, a través de los medios de comunicación, que el Gobierno norteamericano, como publicó la prensa española, llegó a mandar aviones para colaborar en la refrigeración de la central desde el aire. Esos aviones, en esas condiciones de doble cataclismo, nunca hubieran despegado sin el consentimiento inicial del Gobierno japonés. Lo cierto es que, posteriormente, el Gobierno japonés renunció a ese bombeo de agua con refrigerante, podemos suponer que por presiones de la empresa, que tiene una larga tradición de influencia sobre Gobiernos y jueces en Japón.
Entonces, antes de las explosiones posteriores, la empresa todavía aspiraba a controlar y reutilizar los reactores nucleares. No quería utilizar agua de mar en la refrigeración de la central porque aquella inutiliza los conductos eléctricos, dejando a los reactores prácticamente inservibles.
Independientemente de que muchos científicos se cuestionan la utilidad de estos bombeos de agua desde el aire, una vez que empieza una reacción nuclear descontrolada en cadena en el núcleo de los reactores (que es lo que parece haber ahora en uno o más reactores), en las primeras horas del accidente todavía no se había iniciado esa reacción debida al daño del núcleo.
El plan de la empresa era soltar vapor de los reactores sobrecalentados (¡Para ellos es un daño menor que se libere algo de radiación a la atmósfera!). Pero cuando sueltan este vapor radiactivo ocurre un problema: en los tres reactores que estaban en funcionamiento (en primer lugar en el número 1) no se evacua adecuadamente este vapor, que se descompone en sus partes constituyentes y se acumula entre el edificio de contención y el edificio del reactor (que rodea al anterior y a parte de las infraestructuras anexas a éste).
Se libera hidrógeno que explosiona con el oxígeno pero, debido al fallo de diseño de los reactores y de la central (que luego explicaremos más en detalle), lo hace dentro del edificio del reactor, con lo que se da un salto cualitativo: se dañan estructuras básicas que provocan fugas recurrentes del edificio de contención que, en teoría, era una cámara inexpugnable de más de dos metros de hormigón y acero.
Llegados a este punto, para entender cómo un problema de diseño básico (no de la Naturaleza), puede darse en la industria más peligrosa y delicada del planeta, demos un salto atrás para mejor entender toda la escalada de acontecimientos posteriores y por venir.

TEPCO, el Gobierno japonés y sus continuas mentiras durante años

TEPCO, la Tokyo Electric Power Co., propietaria de la planta en Fukushima, es la primera compañía eléctrica en Asia y está entre las más grandes del mundo. Su capacidad de producción llega a 64.487 megawatios MW). La mayor parte de la producción está representada por centrales térmicas. TEPCO tiene 25 centrales de ese tipo, para una capacidad total de producción de 38.189 MW. La capacidad de producción de sus tres plantas de energía nuclear (Kashiwazaki Kariwa, Fukushima Daiichi y Fukushima Dani) aportan 17.308 MW. En cambio, la cuota de producción de energías renovables de la multinacional es insignificante, 4 MW.
A su vez, en el conjunto de Japón, hay 54 reactores nucleares concentrados en 18 plantas, que producen anualmente 47.000 MW, representando la energía atómica el 29% de la energía producida por el país. Como vemos, tanto la energía atómica como TEPCO son muy importantes en la cadena de producción económica japonesa.
El año 2010 volvió a obtener beneficios que totalizaron 115 millones de yenes. Anteriormente, había sufrido pérdidas tanto en 2009 (-84 millones de yenes), como en 2008 (-150 millones de yenes), fruto, como veremos, de su anterior negligencia ante otro fallo en una central nuclear de su propiedad en el 2007.
El contexto de aquel accidente del 2007 recuerda, a una escala menor, a lo ocurrido ahora. Entonces, un terremoto de magnitud 6,8 Richter sacudió Japón causando daños a la planta de Kashiwazaki Kariwa, la más grande del mundo. Hubo un incendio. Las imágenes de humo fueron vistas saliendo de la central en directo por televisión durante una hora. El accidente causó la dispersión de más de 1000 litros de agua contaminada con sustancias radiactivas en el mar, aunque el Gobierno y la empresa en un primer momento hablaron solo de litro y medio.
Parece que para TEPCO, como veremos, la diferencia entre 1'5 y 1.000 depende muchas veces del griterío que se organice en la opinión pública. Más adelante veremos como con cifras mucho mayores lleva adelante lo que parece que es este macabro juego.
TEPCO se justificó diciendo que, cuando la planta fue construida en los años 70, no estaba constatada la presencia de la falla. Ese desconocimiento puede suscitar algunas dudas sobre la buena fe de los propietarios de TEPCO. Pero estas dudas se disipan rápidamente cuando conocemos que TEPCO tiene una muy bien ganada reputación de falta de transparencia.
Sólo cinco años antes, la alta gerencia tuvo que admitir haber falsificado los informes de seguridad de la energía por un período de más de 15 años, más de 200 informes en total. El presidente de la compañía tuvo que dimitir entonces. Hoy sabemos que esta fue una práctica habitual de todas las eléctricas japonesas: Hokoriku Electric o Chugoku Electric. Podemos preguntar: ¿Esto solo sucede en Japón?
El seísmo superó las bases de diseño de la nuclear de Kashiwazaki-Kariwa, la mayor del mundo, de siete reactores nucleares frente a la costa. La aceleración medida en la tierra durante ese terremoto de "solo 6,8 grados" en la escala Richter fue de 680 metros/segundo. Las bases de diseño en el reactor 1, por ejemplo, solo contemplaban un terremoto con una aceleración de 273 metros/segundo.
Resultó que la planta se había construido cerca de una falla sísmica activa. Kashiwazaki Kariwa fue cerrada durante dos años. NISA, la agencia oficial nuclear japonesa, mantuvo cerrados los reactores dos años (han abierto escalonadamente) y pidió a TEPCO que revisara la seguridad de sus nucleares contra terremotos. Una parada que explica el rojo intenso de las cuentas de la compañía en 2008 y 2009.
Hay más casos. The Guardian informó que WikiLeaks había publicado un cable diplomático en el que un político japonés "de alto nivel" decía a los diplomáticos estadounidenses que el ministerio responsable de la energía nuclear en los gobiernos japoneses había "encubierto los accidentes nucleares y ocultado los verdaderos costes y problemas asociados con la industria nuclear".
Más aún: según sabemos ahora, un representante del OIEA dijo que las guías de seguridad sísmica se habían revisado sólo tres veces en los últimos 35 años, y que el OIEA debería de volverlos a examinar. El cable, también de Wikileaks, continúa: "Además, el informante señaló que los recientes terremotos en algunos casos han superado la base de diseño de algunas centrales nucleares, y que este un problema grave que está afectando el trabajo de seguridad sísmica."
La central accidentada de Fukushima estaba diseñada (nos dicen) para resistir un terremoto de magnitud 7 y un tsunami de olas de 5,7 metros. Sin embargo, la central es más antigua que la anteriormente mencionada de Kashiwazaki Kariwa, construida entre 1980 y 1996, y accidentada en el 2007 ¿El diseño de la central más antigua resiste un terremoto de más intensidad que la más nueva? Nuevamente, nos tenemos que creer lo que dice la empresa que, a estas alturas, no conserva una gran credibilidad.
El diseño de este tipo de sistemas de contención fue debatido desde su diseño en los años 60 por General electric. Fue puesto en duda por un informe oficial de los EE.UU. en 1972, un año después de que abriera el primer reactor de Fukushima. Pero, después del primero, el Fukushima 1 (construido en 1971), vinieron los demás: el Fukushima 3 (1976) y el Fukushima 4 (1976) y el Fukushima 2 (1974).
Es decir, lisa y llanamente, la empresa TEPCO, con la complicidad del Gobierno japonés, obvió informes claros y contundentes que afirmaban que su diseño era incorrecto. No es un olvido menor, tampoco será la primera vez que actúe así esta empresa.

Volvemos a hace dos semanas: accidentes en cadena

Después de la primera explosión del edificio del reactor 1, en Viena, la agencia internacional de la energía atómica (OIEA), en base a la información procedente de Tokio, tranquiliza al mundo. En la noche del 12, cuando en Japón es la mañana del 13, un comunicado de prensa anuncia que se "ha clasificado el accidente en el nivel 4 en la escala INES. Con consecuencias locales."
Pero la agencia nuclear francesa reporta una contradicción objetiva entre la seguridad que pretende traslucir el Gobierno de Tokio y las medidas que el mismo Gobierno tiene adoptadas sobre el terreno, que responden a una alarma mucho mayor. El Gobierno francés, participante de la principal multinacional mundial nuclear, Areva, con casi tres cuartas partes de la electricidad generada en Francia por potencia nuclear, estaba particularmente interesado en aparecer como ‘preocupado'.
Frente al secretismo tradicional del Gobierno japonés (e incluso, en el pasado, del Gobierno norteamericano en el accidente de Chernobyl, en 1986), en este asunto, como en el de la intervención imperial en Libia días atrás, el pequeño Napoleón que se considera Sarcozy, ha intentado aparecer con toda su demagogia. En este caso, apareciendo como el campeón de la información, para intentar que no se cumpliesen las previsiones electorales que finalmente se acabaron concretando hace 7 días, cuando su partido recibió un ridículo 17% en las elecciones locales francesas.
El 13 de marzo, el área de evacuación se extiende a 20 km y comienza la distribución de píldoras de yodo a la población. Mientras, el 14 de marzo, otra nueva explosión sacude el edificio del reactor 3. Esto demuestra que en Fukushima, tres días después, las operaciones de enfriamiento de los reactores no han producido ningún efecto. La agencia de noticias Kyodo afirmó entonces que se habían comenzado a fundir los dos reactores afectados. Inmediatamente, se supo que el combustible del reactor número 2 quedó al descubierto. Es solo entonces, el 14 de marzo, cuando el Gobierno japonés pidió ayuda a los organismos internacionales. Se perdieron tres días desde el terremoto (cuando probablemente la empresa disponía de datos sobre fallos estructurales en los reactores) y dos desde la primera explosión.
Desde entonces, TEPCO, el Gobierno japonés y, ahora, la Agencia Internacional de la Energía atómica (OIEA) han continuado, por ser generosos, transmitiendo información opaca y muy contradictoria. Ya entonces, la autoridad nuclear francesa habló de que el accidente se encuentra en el nivel 6 en la escala INES, donde el 7 es el máximo, "más allá de Three Miles Island, sin llegar a Chernóbil", los anteriores máximos desastres nucleares.
La prueba de que la empresa está desbordada, y ha ocultado información preciosa, es que al día siguiente hay otra nueva explosión de hidrógeno en el reactor número 2 y, de repente, se produce un incendio en las piscinas (producido por la evaporación de agua) de desechos radiactivos del reactor número 4, piscinas alojadas irresponsablemente ¡¡Encima! de los reactores en esta central, para ahorrar costes! El incendio de la piscina se traslada al reactor a las pocas horas.

De cómo el sacrificio de los operarios no puede evitar el desastre provocado por la compañía

La situación entonces desemboca en el pánico y la empresa retira a casi todos sus operarios, menos a un retén de 50 trabajadores que hacen su labor a obscuras, con trajes especiales y pesados, respirando por tubos, trabajando en tramos inundados para reparar conexiones eléctricas y laberínticas inutilizadas por la mala planificación y el afán de lucro..., En condiciones propias de guerra nuclear, se sacrifican de manera valerosa intuyendo (y en los días posteriores con pleno conocimiento) que van a recibir dosis radiactivas cancerígenas o letales.
Las piscinas de los reactores 5 y 6 comienzan entonces a calentarse, por la pérdida del agua que recubre al material radiactivo usado, por motivos que nadie explicó exactamente hasta hoy. Estos últimos hechos arrojan totalmente por la borda la versión dada tanto por TEPCO, como por el Gobierno, como por parte también de la OIEA, hasta el día de hoy.
En primer lugar, los reactores 4, 5 y 6 estaban apagados cuando se produjo el terremoto debido a una revisión. En segundo lugar, los reactores 5 y 6 se encuentran relativamente separados y a distancia de los otros 4.
Los retenes de 50 trabajadores van cambiándose. Varios de ellos, antes de acabar su turno, sobrellevarán sobre su cuerpo dosis 10.000 veces a las recomendadas. Hoy son ya más de 700 trabajadores, la mayoría de rangos bajos (lo cual no es casualidad), muchos de ellos jubilados que se han presentado voluntarios que, en el mejor de los casos, podrán morir de manera natural antes de desarrollar el inevitable cáncer que les afectará.
Sufren "niveles de radiación letales", según Gregory Jaczo, presidente de la Comisión Reguladora Nuclear de los EE.UU. Evidentemente, ese trabajo no se hace por dinero (no hay ninguna prima especial). Aquí, como vimos en Chile con los mineros hace meses, los valores humanos más nobles brotan en mitad de tanto engaño y afán de mezquindad: la abnegación, el sacrifico desinteresado y el heroísmo para salvar al colectivo, que son los valores que jamás podrán ser superados por ninguno de los otros partícipes en esta tragedia.
Naoto Kan, primer ministro, llegó a amenazar sin ningún pudor a TEPCO con multas y castigos si los operarios abandonaban la planta de Fukushima, queriendo convertir este sacrificio en algo parecido a una ejecución.
Para ayudar a ello, el Gobierno japonés decidió cambiar los pasados días la dosis máxima permitida legalmente (elevándola de 100 milisievert al año, a 250) que pueden recibir los trabajadores de una central nuclear. "Diecisiete trabajadores han recibido dosis de entre 100 y 180 milisievert", según el OIEA. En una zona con agua en la que se contaminaron tres empleados, el OIEA midió dosis de "400 milisievert por hora", lo que implica que en un cuarto de hora un trabajador recibiría la dosis de un año.
No hizo falta obligar a los obreros. El pueblo japonés encontrará una referencia moral en sus obreros cualitativamente más elevada que en sus gobernantes económicos y políticos:
"Mi padre se fue a la planta nuclear. Nunca había oído a mi madre llorar tanto. Pero nunca había estado tan orgullosa de él. Por favor papá, vuelve vivo" (Público, 26-03-2011).
El día 17 se puede por fin bombear agua por medio de helicópteros a los reactores de la central y a las piscinas recalentadas. La cuestión es que ahora, posiblemente, ya había empezado una reacción en cadena descontrolada en uno o varios de los reactores de la central nuclear. Ese método hubiera servido el primer día para tratar de trabajar con más seguridad, enchufando corriente eléctrica a la central para aprovisionar de energía a ésta y restablecer sus sistemas de refrigeración instalados, hoy inservibles por sucesivas explosiones, o por la corrosión producida por la cristalización continuada de la sal marina después de muchos días de acción de ésta.
Se empieza a bombear agua en el reactor número 3 porque este funciona con una mezcla de uranio más plutonio, mientras que el resto de reactores funcionan tan solo con uranio. El plutonio es mucho más radiactivo que el uranio, por lo que este reactor por sí solo, potencialmente es mucho más peligroso.
El fin de semana del 19 y 20 de marzo la atención mundial queda desplazada por la intervención imperialista en Libia. Hay resúmenes y balances dominicales pero las noticias, a partir del lunes siguiente, descienden en intensidad a pesar de que posiblemente estemos ante una reacción nuclear en cadena descontrolada en uno o más reactores nucleares. La "tranquilidad" venía dada, según nos explican, porque se enchufó un cable hasta las bombas de refrigeración en los días siguientes, en todos los reactores. La cuestión es que, una semana justa después, como veremos, los resultados son parcos en este aspecto.
El sábado 20, el Consejo de seguridad nuclear español informó de que Fukushima tenía otra piscina de combustible, "enorme", que acumulaba desechos conjuntos de los seis reactores "sobre la que no se había suministrado información hasta ahora".
Se detecta contaminación de diferentes tipos de alimentos en diferentes zonas cada vez más amplias, que acaban afectando a la región central donde se sitúa Tokio. El martes 22 la OMS dice que la contaminación de alimentos es un problema "grave". La contaminación afecta también a un depósito de agua de la capital japonesa.
El jueves 24 y el viernes 25, con todo el mundo concentrado en Libia, la información sobre Japón pasa a mínimos en la prensa, una escasa página en los principales medios, informando sobre la mejora de los acontecimientos y de la radiactividad con efectos pasajeros sobre algunos alimentos.
Súbitamente, en este último fin de semana, todo cambia: se informan de incrementos sustanciales en los niveles de radiactividad. Tres trabajadores pisan charcos de agua radiactiva de 30 cm de altura en el reactor 3 (el que contiene plutonio además de uranio), que contienen 10.000 veces más radicación de lo habitual. "Un nivel tan alto de radiación podría significar bien que la vasija de contención del reactor número 3 está dañada, bien que las barras de combustible están parcialmente fundidas. En cualquier caso, una tragedia" (Público, 26-03-2011). Fue Hidehiko Nishiyama, portavoz de la agencia de seguridad nuclear japonesa, NISA, quien barajó en público ambas posibilidades, con lo que hizo saltar todas las luces de alarmas.
Horas más tarde, como viene siendo habitual, rectificó en sentido contrario.
El primer ministro, Naoto Kan calificó entonces el estado de Fukushima de "muy grave" y su evolución de "impredecible". La esposa de Naoto Kan publicó el año pasado un libro titulado ¿Qué demonios va a cambiar en Japón ahora que tú eres primer ministro? Sin querer entrar en elucubraciones catastrofistas, pero simplemente teniendo en cuenta la opacidad y falta de credibilidad del personaje que utiliza semejantes expresiones, la situación actual parece pronosticar una situación donde puede haber un imprevisible drama, mayor del vivido hasta ahora.

El peligro de la radiación

Para aumentar la confusión, el Gobierno japonés, que hasta entonces había evacuado tan solo un perímetro de 20 kilómetros alrededor de la central, creando otro perímetro de 30 kilómetros donde sí se podía residir voluntariamente, animó a las decenas de miles de personas que todavía sobrevivían entre los 20 y 30 kilómetros "encerrados en sus casas", a irse definitivamente. La Agencia de Seguridad Nuclear Japonesa (NISA) ha avisado de que pasarán meses, e incluso años, antes de que estas personas evacuadas pueden regresar a sus hogares.
El Gobierno norteamericano propuso despoblar un área mayor, de 80 kilómetros alrededor de Fukushima.
El día 15 de marzo se proporcionaron cifras oficiales por primera vez sobre el nivel de radiación registrados en la central: 400 milisieverts por hora. La cantidad que una persona promedio absorbe en un año de exposición a la radiactividad natural es de 2,4 milisieverts. El resultado ordinario de rayos X para un paciente ordinario es de una absorción de 1 milisievert.
En los últimos días ha cundido la desinformación sobre lo que significa realmente el peligro de la radiación. Se habla de exposición "segura", "inofensiva" o "menos que peligrosa". La verdad es que no hay ningún nivel de exposición a la radiación, por pequeño que sea, que resulte inofensivo. Toda agencia científica que regula la contaminación radioactiva está de acuerdo en este punto. Es decir, cualquier tipo de aumento de la radiación sobre lo ordinario es un crimen para la salud.
Evidentemente también hay una diferencia entre estar afectado intermitentemente por una fuente de baja radiación (o alta), que es grave, a que en tu cuerpo entre una partícula radiactiva (o muchas), que son ellas mismas fuentes de radiación. La demagogia, por no hablar de continua falacia, que en este sentido se está utilizando por parte de algunos responsables de determinadas agencias nucleares raya en lo criminal, minimizando el que se incrementen los niveles de radiación.
Las autoridades francesas estimaron hace unos días, el 23 de marzo, que Fukushima había liberado ya una décima parte de radiactividad de la que se liberó en Chernobyl, Estos datos no incluían las piscinas de combustible gastado.
Posteriormente, el Gobierno japonés, para contrarrestar el efecto del informe francés, ha estimado que las emisiones radiactivas de Fukushima suponen alrededor del 1% de las emisiones de Chernóbyl. Aunque estas cifras son difícilmente comparables por varias razones: en Fukushima, una parte de la radiación se ha originado en las piscinas de combustible gastado, lo que significa según los expertos que los elementos radiactivos liberados son significativamente de más larga duración y más peligrosos para la salud que los de Chernóbyl.
La última valoración comparativa con Chernóbyl corrió a cargo del Instituto Central de Meteorologìa y Geodinamica de Austria, una instituciòn oficial. Estimado este organismo que las emisiones de Fukushima ascienden al ¨20% de Chernobil, en yodo 131 y entre el 20 y el 60% en Cesio 137, utilizando datos de estaciones de mediciones de California y Japón.
Grossi, subdirector general adjunto de la OEIA, dijo el sábado 26 que no se producirá un nuevo Chernóbyl, porque allí "la liberación estuvo agravada por una explosión que liberó a la atmósfera una nube radiactiva monstruosa".
Ahora bien, aunque nunca ha habido un estudio serio sobre las consecuencias de Chernóbyl, fundamentalmente debido a la falta de recursos destinados a ello por la OEIA y la OMS, allí la liberación de energía radiactiva al espacio se paró cuando se vertió suficiente hormigón como para construir un sarcófago que encerrase al núcleo atómico de la central.
Diferentes expertos han reclamado ya esa solución para Fukushima. La cuestión es que ¿Haría falta hacer eso con un reactor, con dos...? No se sabe. La compañía eléctrica calla y el Gobierno también.
Por su parte, Greenpeace publicó este fin de semana un informe en el que eleva a nivel 7 el desastre de Fukushima, el mismo rango que Chernóbyl. Según el experto en seguridad nuclear Helmut Hirsch, la central japonesa ya ha liberado la suficiente cantidad de radiactividad como para ser calificado al máximo nivel según la Escala Internacional de Sucesos Nucleares (INES).
Tomando el estudio austríaco solo como aproximado:
- Aunque adoptemos el porcentaje más bajo de vertidos radiactivos que ha calculado
- Tomando como base que esto va a seguir así (liberación intermitente de radiactividad como la que hemos tenido), en el mejor de los casos, durante unas pocas semanas: la física teórica establece que una ‘reacción en cadena', tarda en controlarse semanas o meses.
- -Esperando ¡Ojalá! que se empiece a controlar la reacción que se haya podido generar y que empiece cuanto antes a enfriarse todos los reactores y todas las piscinas; entonces,...
... Al final, tendremos un nivel de radiación generada que, como mínimo, se va a acercar bastante al de Chernobyl.

Últimas y preocupantes noticias: se incrementa dramáticamente la radiación

Se han publicado los primeros análisis de contaminación radiactiva del suelo: A 40km de Fukushima se han medido 163,000 Bq/kg de cesio-137 y 1.170.000 Bq/kg de yodo. La NISA (Agencia de Seguridad Nuclear Japonesa) estima que el suelo tiene que ser "reemplazado".
La contaminación de la tierra en la región, con niveles del isótopo cancerígeno cesio 137, que tiene una vida media de 30 años, es comparable con Chernóbyl, según Tetsuji Imanaka, del Instituto de Investigación de reactores en Osaka.
El OIEA afirmó el sábado 26 que es probable que esté dañada la contención del reactor 3, el que usa uranio y plutonio como combustible, lo que lo convierte en potencialmente mucho más radiactivo que el resto.
TEPCO prefiere una explicación más alambicada: "la fuga radiactiva detectada en el agua es mayor de lo esperado", lo que puede demorar el enfriamiento de rector numero tres, ya que el problema parece proceder de la piscina de refrigeración (según la empresa, esto es lo que nos tenemos que creer).
Los niveles de radiación en el mar, en las cercanías de la costa, facilitados por TEPCO, se han incrementado dramáticamente:
- El martes 22 de marzo: el nivel de yodo 131 fue 126 veces el del tope legal
- El 24 de marzo: 145 veces más alto que el del tope legal.
- El 26 de marzo fue de 1.250 veces más alto que el del tope legal.
- El 27 de marzo fue de 1.850 veces más alto que el del tope legal.
Los niveles increíbles alcanzados el sábado fueron valorados por TEPCO simplemente como "relativamente altos". De hecho, hoy ya no ha sido TEPCO, sino la Agencia de Seguridad Nuclear e Industrial japonesa, NISA (organismo oficial ligado a la industria nuclear japonesa) quien ha informado, aunque, como luego veremos, ha sido desmentida posteriormente por la propia TEPCO.
El portavoz de la Agencia citada, NISA, Hidehiko Nishiyama, afirmó hoy domingo que beber medio litro de agua dulce con el actual nivel de radiactividad expondría a una persona a la dosis máxima permitida en un año. Claramente, no pueden negar la evidencia de los riesgos para la salud humana, que han sido públicamente dados a conocer en el público por otros medios científicos. Ahora bien, intentan minimizar y desviar riesgos a largo plazo en otros ámbitos:
"Nishiyama descartó que la contaminación suponga una amenaza para la vida marina y la seguridad en el consumo de pescado. ‘Hablando en general, el material radiactivo soltado al mar será dispersado por las corrientes, así que haría falta mucho más para que las algas y la vida marina lo absorbieran' "(web El País, 27-03-2011).
Las mediciones aportadas anteriormente están basadas en yodo radiactivo, cuya radiactividad se reduce a la mitad en ocho días. TEPCO afirmó anteayer: "para cuando la gente coma productos del mar, las cantidades habrán disminuido probablemente de forma significativa". Al parecer, para la gente de Japón, la que más pescado consume del mundo y que más sabe de su arte culinario, el comer el pescado ¡¡A los 8 días de ser pescado para recibir sólo la mitad de la radiación 1850 veces permitida para la salud, es algo posible y natural!!
Lo que hay que decir también es que, según las mediciones de TEPCO del sábado (no del domingo, cuando debieron de aumentar mucho más), los niveles de cesio 137, que tiene un ciclo de reducción de su vida de unos 30 años, multiplicaban por 79,6 veces el máximo legal.
Hoy, domingo 27, el OIEA ha comunicado que se ha detectado la presencia de yodo 131, cesio 137 y cesio 134 a niveles como los de la zona del reactor 3, donde tres trabajadores resultaron heridos el jueves cuando entraron en contacto con agua radiactiva a un nivel 10.000 veces superior al normal.
Después de los esfuerzos y los sacrificios sobrehumanos de los trabajadores, la web de El País informa hoy domingo de resultados desalentadores y muy preocupantes:
"Desde hace más de dos semanas, Japón trata de restablecer el suministro eléctrico, sin que ayer lo hubiera conseguido totalmente en cuatro de los seis reactores. Sí logró llevar líneas eléctricas, pero con las tres explosiones registradas, los equipos están dañados. Esas explosiones se produjeron por la salida de hidrógeno -un gas explosivo- desde el reactor. El OIEA afirmó ayer que es probable que esté dañada la contención del reactor 3, el que usa uranio y plutonio como combustible, lo que lo convierte en mucho más radiactivo que el uranio del resto.
"El humo negro que aparece ocasionalmente de los reactores procede presumiblemente de cortocircuitos al intentar encender las bombas. Después de dos semanas, ya tienen luz dos de las salas de control, lo básico, pero en esta situación se considera una gran noticia. Además, ya hay inyección de agua dulce y comienza a usar el sistema normal de refrigeración. Aunque ya no se recurre a la desesperada solución de lanzar agua desde helicópteros, más de dos semanas después nadie es capaz de predecir la evolución y aún queda una larga tarea por delante. Las piscinas de combustible gastado, altamente radiactivo, se han visto dañadas."
"En la central, los técnicos continuaron trabajando para estabilizar los reactores, tras las sospechas surgidas el viernes pasado de que la unidad 3 -de un total de seis- podría haber sufrido una grieta.
"En el reactor 2 han sido detectados niveles de radiación 10 millones de veces superiores a los normales, según informa TEPCO, la compañía que opera la planta, lo que ha obligado a evacuar a los técnicos que trabajaban para intentar repararlo. TEPCO señala que estos niveles se han detectado en el agua acumulada en el edificio en que se encuentra la turbina del reactor.
"TEPCO ha detectado hasta 400 milisievert en la superficie del agua acumulada en el edificio que alberga la turbina del reactor 3, un nivel que puede provocar daños a la salud si se recibe en un intervalo corto. También preocupan las grandes cantidades de líquido irradiado en los reactores 2 y 4 (...)
"En el reactor 1, la profundidad del agua tóxica era de 40 centímetros, mientras que en el 3, el lugar donde sufrieron quemaduras dos operarios, alcanzaba 1,5 metros."
Según la agencia local Kyodo, en los edificios de turbinas hay zonas inundadas con agua altamente contaminada, que en algunos lugares alcanza una profundidad de hasta 1,8 metros.
Siguiendo el ritual que lleva practicando desde hace tiempo, TEPCO informó en una rueda de prensa posterior que se ha errado en las mediciones hechas públicas horas antes: "Se ha producido una confusión entre el yodo 134 y el cobalto 56", ha declarado Sakae Muto, vicepresidente de la empresa.
TEPCO volverá a realizar un análisis de los niveles de radiación. No obstante, se mantiene la evacuación de los trabajadores.

¿Cuál es la situación actual?

Resumiendo, a pesar de la desinformación o no, tenemos, diseccionando los datos opacos que lanzan la OIEA, el Gobierno japonés y TEPCO:
- Piscinas de desechos tóxicos dañadas
- Reactor número 2 donde puede haber habido fusión parcial del núcleo
- Reactor número 3 que parece agrietado (y con declaraciones anteriores donde se sospechaba que también había fusión parcial del núcleo)
Rafael Grossi, subdirector general adjunto de la OIEA, decía el sábado 26 a El País que "la situación en la central de Fukushima es grave" y que "en cualquier momento" puede degradarse ¿Qué significa esto a estas alturas? Esperamos que no lo que imaginamos.
Hasta ahora, la estrategia ha sido restablecer la conexión eléctrica (seriamente dañada por los problemas que hemos mencionado) para refrigerar de esta manera a los reactores, los cuales no sabemos con exactitud hasta qué punto están dañados, aunque los niveles altísimos de radiación de los dos últimos días sugieren un daño estructural en algún lado.
Hirose Takashi es un experto en energía nuclear que concedió una entrevista, parte de la cual apareció en REBELIÓN (http://www.rebelion.org/noticia.php?id=124946 ). En ella ofrece su testimonio:
"Si se quiere enfriar un reactor con agua, hay que hacer circular el agua por dentro para sacar el calor, cualquier otra cosa no tiene sentido. La única solución es el restablecimiento del suministro eléctrico. Lo otro [verter agua encima del reactor] es como volcar agua en la lava (...) Durante una semana han estado volcando agua allí. Y el agua es salada. Si pones agua salada en un horno caliente, ¿qué pasa? Produces sal. La sal entra en las válvulas y las paraliza (...)"
Esta entrevista es de ¡Hace más de una semana!... Parece que, ahora, se ha empezado con agua destilada a volver a enfriar dos de los cuatro reactores afectados por explosiones. Pero, independientemente de eso, la situación en los reactores 1,2 y 3 es problemática, con altísimos niveles de radiactividad.
Si esto no funciona, pueden hacer falta medidas más drásticas como enterrar la central en arena y hormigón. Nuevamente, parece haber un problema de prestigio de la compañía, del Gobierno, y hasta de la OIEA para resistirse a esta opción ¡Sería la solución Chernóbyl! ¡Y Japón no es Chernóbyl! ¡Ni la OIEA es igual que la agencia nacional de seguridad nuclear soviética! Más adelante veremos que no es sólo una cuestión de prestigio.

Sí hay otra versión sobre lo sucedido. Sí hay otras alternativas

En un artículo aparecido en la web REBELIÓN de Alejandro Nadal, aparecido originalmente en el mexicano La Jornada, encontramos el siguiente análisis:
"Las fotografías, videos e imágenes de satélites (por ejemplo en la página www.isis-online.org) no contienen la evidencia de los destrozos que provocó el tsunami en la costa al norte de Fukushima. Ni los árboles en los estacionamientos, ni los patios de la planta tienen la huella del tsunami. Los escombros que aparecen se deben a las violentas explosiones de hidrógeno que destruyeron los edificios de los reactores 1 y 3.
"Una buena parte de la propaganda del lobby nuclear descansa sobre esta versión de los hechos. Pero la evidencia revela que si hubo un tsunami en Fukushima, tuvo que ser mucho más débil que en Minamisoma o Sendai (distantes unos setenta kilómetros al norte de la planta). Por lo tanto, se abren dos hipótesis inquietantes. Primero, es posible que un tsunami de menor fuerza efectivamente inundó los sistemas de enfriamiento y los depósitos de combustible de los motores diesel (respaldo del sistema principal). Pero eso significa que las plantas eran mucho más frágiles de lo que nos quiere hacer creer el lobby nuclear. En este caso, TEPCO quedaría (otra vez) mal parada por su negligencia. Nada nuevo para TEPCO.
"La segunda hipótesis es que el colapso en los sistemas de refrigeración fue provocado por el terremoto. En ambos casos, queda expuesta la falacia del lobby nuclear. Las plantas no son robustas y no funcionaron como se supone que deben hacerlo en caso de un terremoto".
Cada vez cobra más fuerza la idea de que el terremoto jugó un papel muy importante a la hora de dañar la estructura básica de la central, tanto de sus reactores activos como apagados, junto con sus piscinas de desechos radiactivos. El maremoto, posiblemente, tuvo los efectos originalmente explicados. Pero lo que hay que investigar hasta el final es si la empresa sabía que el terremoto había afectado de manera vital a la planta antes.

Nosotros acusamos... al capitalismo

En cualquier caso, la actuación de la empresa (como de otras tantas de su ramo) está probada como criminal desde hace décadas, y como tal debe ser juzgada.
Hay más casos. Construir una central nuclear en una falla, teniendo en consideración el nivel de conocimientos técnicos actuales, es una muestra de la negligencia que recorre el sistema de explotación económico en que vivimos. La planta nuclear de Tokai, a mitad de camino de Tokio y Fukushima, está en la unión de dos fallas locales, al igual que la mencionada antes y accidentada en el 2007 de Kashiwazaki Karina. Lógicamente, con la sabiduría actual, el peligro de que haya un desastre todavía mayor que el de Fukushima es mayor en estas dos plantas. Supone un acto de irresponsabilidad no cerrarlas de inmediato.
Construir una central nuclear a pie de playa, en el lugar mismo de donde proviene la palabra ‘tsunami' ¿Cómo es posible? ¿Por qué se han ubicado en Japón tantos reactores al lado del mar en una zona propensa a maremotos? La Union of Concerned Scientists lo ha documentado con precisión: por razones económicas. No hay que pagar por el agua del mar, sale muy barata, rebaja costes y aumenta beneficios, especialmente en un país sin ríos de caudal importante.
La negligencia y falta de previsión es escandalosa y solo puede ser atribuible racionalmente al ocultamiento de información básica por motivos de prestigio que ponen en cuestión el diseño básico de esta central (es decir, de otras muchas en todo Japón), que deberían así ser cerradas de inmediato, lo que pondría en la picota a casi todas las grandes eléctricas japonesas, con consecuencias importantes para el resto de multinacionales exportadoras japonesas. Esto, a su vez, también afectaría a esta industria a nivel mundial, y a la producción mundial a corto plazo. No hace falta explicar que la mayoría de centrales nucleares del mundo no cuentan con las medidas de seguridad que existen en Japón, ni las más generales, ni las más particulares contra los seísmos.
La situación generada por la locura de la producción capitalista, que lleva a la búsqueda mezquina del máximo de beneficios por parte de las multinacionales, ha llevado a una confabulación enorme de ocultación de la realidad, que afecta al conjunto del poder establecido en Japón y que, tal como revelan los cables de Wikileaks, no es nueva en absoluto.
Para el Estado japonés, a su vez, con una Deuda pública que llega ya al 204% del PIB, con daños que reparar por el doble cataclismo natural que puede que asciendan al 8% de su PIB, el tener que hacer frente a una factura suplementaria para limpiar y hacer frente al cierre de las centrales japonesas va a suponer una dolorosa carga.
El modelo japonés entró probablemente en una nueva crisis. Varias centrales nucleares deben ser cerradas ya y eso plantea un coste decisivo sobre los costes energéticos de las industrias instaladas allí, buena parte de las cuáles pueden pensar en deslocalizar parte de la producción. Evidentemente, va a haber resistencias a admitir esta situación.
Con los datos en la mano, todos los organismos internacionales y buena parte de los nacionales de seguridad nuclear, han perdido toda credibilidad por su ligazón material a los intereses de los capitalistas del sector. En la industria más delicada y peligrosa; en el país que tecnológicamente más nos maravilló en los últimos 50 años; en el país donde, con todas estas condiciones junto con su riesgo geológico, más seguros tenían que haber sido los protocolos de seguridad, éstos han fallado una y otra vez ¡Y hubo avisos! ¡Vaya si los hubo!
¿Cómo podemos confiar en este sistema? ¿Qué industria es segura? ¿Qué alimentación es sana y segura? Preguntémonos a nosotros mismos lo que implica la lógica de la dominación del capital financiero, de las grandes empresas y compañías de seguros, que solo buscan sus resultados a corto plazo. Hoy en día, la calidad de muchos productos se resiente en demasía, debido a la presión del corto plazo del capital financiero, ni siquiera los antaño prestigiosos grupos industriales realizan una inversión de recursos con visión a largo plazo. La propia crisis del capital financiero, cuyos valores ficticios son sostenidos por los Gobiernos cueste lo que cueste, amenaza con devorar y arrastrar tras de sí a muchos grupos industriales. Este es el capitalismo senil en todo su apogeo.
La cuestión es que, bajo el capitalismo, ni siquiera la industria concebida y planificada a más largo plazo, se libra de que está concebida "para buscar beneficios" y "más beneficios que la competencia".
Todo está en cuestión para estos grandes propietarios que quieren más y más. Si miramos a nuestro alrededor, desde la energía, hasta la salud, la jubilación, el ocio... Y, finalmente, el medio ambiente y, con él, el futuro físico de nuestros hijos. El capitalismo nos lleva a un callejón sin salida y, en definitiva, a la crisis del planeta.

Miguel Jiménez – Lucha de Clases (España)

jueves, 7 de abril de 2011

Yamandú Palacios - Coplas al Compadre Juan Miguel


Festival día de la Mujer -Colectivo Avanzar

Gobierno provisional de Libia: agentes del imperialismo



Mahmoud Jibril y Hillary Clinton.

Lo que comenzó como una auténtica revolución en contra de Gadafi, ha sido usurpado por elementos burgueses reaccionarios. En el Consejo Provisional, y ahora en el recién formado Gobierno Provisional, han sido promovidos a posiciones de liderazgo representantes directos de los intereses imperialistas.
Las condiciones que dieron lugar al inicio de la revolución Libia en febrero fueron creadas por las políticas que el régimen de Gadafi ha estado siguiendo en los últimos años, que implicaron la apertura de la economía a la inversión extranjera y a las privatizaciones, que derivó en problemas sociales crecientes, como el muy alto nivel de desempleo. Algunos calculan que podría ser tan alto como el 35%. Este es el resultado del desmantelamiento de una parte del antiguo sistema estatal.
Otros factores importantes que fomentaron la revolución fueron la corrupción rampante en el régimen y la falta agobiante de democracia y de derechos fundamentales. Después de décadas de censura estatal y de control personal estricto el pueblo siente que quiere tener la posibilidad de expresar su opinión y exponer sus quejas, sin correr el riesgo de ser encarcelados, torturados o simplemente "desaparecidos".
Las revoluciones de Túnez y Egipto fueron las chispas que en estas condiciones llevaron a la insurrección revolucionaria en ciudades como Al Bayda, Bengasi y Misurata. Inicialmente, el movimiento se extendió por toda Libia, de ciudad en ciudad, y en tal insurgencia masiva el Estado de facto se derrumbó en muchas zonas del país. El poder simplemente cayó en manos del pueblo revolucionario. A medida que la rebelión parecía estar ganando en una ciudad tras otra, los rebeldes libios pensaban que régimen de Gaddafi colapsaría pronto, y lo mismo creían los imperialistas. Parecía que los días de Gaddafi estaban contados y que pronto la revuelta se tragaría Trípoli. ¡Pero no lo hizo! Hemos explicado por qué en Why has the revolution stalled in Libya? (¿Por qué la revolución se estancó en Libia?).
Antes de que se hiciera evidente que Gadafi aún tenía reservas importantes de apoyo, y también una fuerza militar bien entrenada y equipada, un sector del régimen de Gaddafi también llegó a la conclusión de que el régimen estaba a punto de caer. Esto explica la deserción de un número de personalidades del interior del régimen, incluidos algunos ministros del gobierno de Gadafi.
Tenemos que preguntarnos por qué estos individuos abandonaron el barco tan rápido. Está claro que, a su juicio, la revolución iba a seguir el mismo camino que en la vecina Túnez y Egipto, y que Gaddafi podría terminar como Ben Ali y Mubarak. Al igual que los jefes militares egipcios, estos desertores deben haber pensado que era mejor "estar del lado de la revolución" que ser arrastrados por ella. No hay duda de que querían jugar el mismo papel que los generales egipcios o figuras como Gannouchi en Túnez; es decir, ponerse a la cabeza de la revolución con el fin de descarrilarla y mantenerla dentro de límites seguros.

La naturaleza del Consejo y del Gobierno Provisional

Esto nos lleva al papel desempeñado por el Consejo Provisional que se estableció en Bengasi. Este Consejo fue creado en una situación en la que las masas habían derribado el poder del Estado, pero no sabían con qué sustituirlo. Hubo un vacío de poder creado de facto. En esta situación los elementos accidentales salieron a la luz, y ahora están jugando claramente un papel contrarrevolucionario.
Inicialmente, la juventud revolucionaria tomó la delantera. Desde los primeros días del levantamiento vimos la tensión entre estos jóvenes y las personas designadas para el Consejo Interino. Los jóvenes estaban en contra de la ingerencia externa. Querían llevar a cabo un derrocamiento revolucionario de Gadafi. Pero eso no era lo que querían los dirigentes del Consejo. Se bloquearon los intentos de un derrocamiento revolucionario y se marginó a la juventud revolucionaria.
Ellos consiguieron transformar lo que había comenzado como una auténtica revolución en una guerra para derrocar a Gaddafi, pero sin que de ninguna manera cambiara la relación de Libia con el imperialismo, sin cuestionar en modo alguno la política económica de Gadafi. De hecho, en la economía, tanto Gadafi como el Consejo tienen posiciones similares: la apertura hacia occidente, la privatización, y así sucesivamente.
¿Cómo se explica este cambio dramático en la situación? Para ello, es útil examinar la composición del propio Consejo. El Consejo Provisional dispone de un número significativo de personas que habían sido parte del régimen de Gadafi hasta hace muy poco. Estas son personas que se han aprovechado de la magnitud de la revolución árabe para impulsar su propia agenda en el interior de Libia.
El Presidente del Consejo Provisional de Gadafi es el ex ministro de Justicia, Mustafa Abdel Jalil. También tenemos al ex Ministro del Interior de Gaddafi, el general Abdul Fattah Younes, quien se acercó a los rebeldes a finales de febrero. Aquí tenemos dos figuras que hasta hace sólo unas semanas estaban a cargo de la policía y del sistema judicial de Gaddafi. Entre los "rebeldes" también tenemos a los embajadores de Gran Bretaña, Francia, España, Alemania, Grecia, Malta e Italia, Abdel Al Monehim Joni, ex-embajador de Libia de la Liga Árabe y Abdullarhin Shalgam, el embajador ante la ONU.
Los consejos locales que surgieron en las ciudades donde la revolución triunfó, en un principio se componían principalmente de activistas de derechos humanos, abogados, profesores, expertos de todo tipo, algunos de los cuales muy probablemente fueron verdaderos demócratas. Algunos de ellos también fueron designados para el Consejo Provisional original, junto con ex altos funcionarios de Gadafi. Pero ahora las cosas han avanzado más. Como las potencias imperialistas se han involucrado más y más en el conflicto, también quieren asegurarse de que su propia gente esté conduciendo a los rebeldes, de quienes desconfían absolutamente. Una capa de personajes ha surgido y se ha catapultado a la cabeza de los rebeldes. Su característica común es que se los conoce en Occidente, algunos de ellos después de haber pasado décadas en el exilio en los EE.UU., financiados por la CIA y otras agencias. Otros han estado a cargo de la aplicación del programa de privatizaciones y de la "apertura de la economía" bajo Gadafi.
Uno de estos personajes sospechosos, Jalifa Hifter, que sólo llegó a Benghazi el 14 de marzo directamente desde su exilio en los EE.UU., y ha sido proclamado como el jefe militar del "Ejército Libre de Libia". Es un ex coronel del ejército de Gaddafi, que en el pasado creó el "Ejército Nacional Libio", que fue un grupo contrainsurgente que operó en el interior del Chad, y que recibe capacitación y financiamiento de la CIA, así como de Arabia Saudita, Egipto, Marruecos, Israel e Irak. También recibieron el apoyo de la inteligencia francesa. Por lo tanto, el hombre ahora a cargo de las operaciones militares es un agente directo del imperialismo de EE.UU.
Un nuevo "gobierno interino" ha sido proclamado, y su formación es una indicación de la contrarrevolución que ha sido llevada a cabo en las zonas liberadas de Libia. Todos sus miembros son agentes del imperialismo.
Ali Tarhouni, que regresó a Libia a finales de febrero, fue nombrado ministro de Finanzas el 23 de marzo. Él huyó de Libia en 1973 en el período en que Gadafi estaba empezando a moverse en contra de la empresa privada, y participó posteriormente en la oposición libia reaccionaria en el extranjero. Es profesor titular de Economía de la Empresa en la Universidad de Washington y siempre ha defendido abiertamente las privatizaciones generalizadas en Libia.
Ali Abd-al-Aziz al-Isawi ha sido designado ministro de Relaciones Exteriores. Anteriormente se desempeñó como Secretario de Economía, Comercio e Inversiones en el régimen de Gaddafi. Antes de eso había fundado el Centro de Desarrollo de las Exportaciones en 2006 y se convirtió en su primer Director General. También fue Director General de la Propiedad del Programa de Expansión (un fondo de privatizaciones) en 2005.
Mahmood Jibril ha sido nombrado Primer Ministro del Gobierno Provisional. Educado en El Cairo y los EE.UU., ha pasado la mayor parte de su vida formando a la élite árabe en técnicas de gestión capitalista. En 2007 fue nombrado jefe del Consejo Nacional de Desarrollo Económico de Libia (NEDB, sus siglas en inglés), un organismo semi-gubernamental directamente responsable ante el Primer Ministro, y encargado de la reestructuración de la economía y del Estado para que sean compatibles con el capitalismo internacional. Un cable de Wikileaks dice lo siguiente acerca de una reunión con él en la embajada de EE.UU.:
"Jibril le dio la bienvenida a las compañías norteamericanas, las universidades y los hospitales para que participaran en esta tarea [de la reestructuración de la economía] ... De acuerdo con Jabril, hay 11.000 proyectos de desarrollo en Libia ... El papel de la NEDB en estos proyectos es "allanar el camino" para el desarrollo del sector privado, y crear una asociación estratégica entre las empresas privadas y el gobierno "(Full cable: 09TRIPOLI386).
Omar Mokhtar El-Hariri, ha sido nombrado Ministro de Asuntos Militares. Estuvo involucrado en el golpe original de 1969 contra la monarquía que llevó a Gadafi al poder. Sin embargo, también estuvo implicado en un complot para derrocar a Gaddafi en 1975, un claro intento de detener el programa de nacionalizaciones de Gaddafi. Después del fallido golpe de Estado fue detenido, pasó 15 años en prisión hasta 1990, cuando fue puesto bajo arresto domiciliario. Cuando estalló la revuelta se puso del lado de los rebeldes en el Este.
Como podemos ver, los abogados y activistas de la comunidad, los jóvenes y demás, que formaban parte del primer Consejo Provisional parecen haber sido empujados a un lado. De los cuatro ministros anunciados hasta ahora tenemos dos provenientes del campo de Gadafi y dos de la parte reaccionaria de la oposición, pero todos ellos son títeres del imperialismo. Algunos de ellos se remontan a los primeros días del régimen de Gadafi, cuando se trataba de una dictadura militar abiertamente burguesa. Ninguno de estos siquiera pueden ser clasificados como "verdaderos demócratas". Estas son todas las personas a las que los EE.UU. "conoce y confía". Todas estas personas son agentes directos del imperialismo y están en contra de la revolución.
Es precisamente este cambio dentro de la oposición, con su llamamiento directo a las potencias imperialistas, lo que ha fortalecido a Gadafi. Hemos visto los informes de gente diciendo que están en contra de Gadafi, el tirano, pero si las potencias extranjeras bombardeaban Libia dejarían de luchar contra él y se unirían a Gadafi para luchar contra el agresor imperialista. Un reciente informe en The Independent explica que: "La conducta de quienes deberían ser los aliados más próximos en casa también está causando problemas a los rebeldes. En algunas ciudades y pueblos, los habitantes se volvieron contra ellos y lucharon junto a las tropas leales."
El imperialismo maniobra detrás de la escena para defender sus propios intereses
Está claro que el imperialismo ha estado maniobrando en la sombra para colocar sus títeres en lugares de confianza en los puestos de mando de las áreas que han sido liberadas de las fuerzas de Gaddafi. En medio de esta situación la revolución inicial ha sido apagada. Ya no estamos tratando aquí con una revolución para derrocar a Gaddafi. Se ha convertido en una agresión imperialista pura para eliminar un régimen reaccionario y reemplazarlo por uno más confiable para el imperialismo.
Si el gobierno en el Este consiguiera llegar al poder en todo el país no producirá el régimen que las masas querían. Basta con mirar el régimen de Karzai en Afganistán, o en el régimen de Maliki en Irak para ver qué tipo de régimen se puede esperar ver en Libia. Cualquier régimen que llegue al poder respaldado por las bayonetas imperialistas no puede ser un régimen que resuelva los candentes problemas sociales y económicos de las masas trabajadoras. Ni siquiera puede garantizar la verdadera "democracia burguesa". Sería un régimen en el que las diferentes facciones y grupos, incluyendo los diferentes líderes tribales, lucharían por la influencia y el poder. Sería un régimen corrupto, y no mejor que el de Gaddafi.
Algunos han planteado la idea de que se trata de una "guerra por el petróleo". El petróleo es un factor en la situación, pero limitar el análisis a esto solo sería simplista, por decir poco. El imperialismo ya tenía acceso al petróleo de Libia, como atestiguan los muchos contratos lucrativos que fueron concedidos por el régimen de Gaddafi a empresas petroleras multinacionales extranjeras.
La decisión adoptada por el imperialismo de intervenir en Libia tiene que verse dentro del contexto más amplio de la revolución árabe en curso. Las revoluciones tunecina y egipcia pusieron en marcha un proceso que se ha apoderado, en un grado u otro, prácticamente de todo el norte de África y de Oriente Medio. Los países más importantes, tales como Arabia Saudita y otros estados productores del petróleo del Golfo, corren el riesgo de ser derrocados. Bahrein ha visto un movimiento de gran alcance que corría el riesgo de infectar a Arabia Saudita.
Inicialmente, los imperialistas fueron tomados totalmente por sorpresa. No sabían qué hacer frente a la revolución egipcia. La administración Obama finalmente llegó a la conclusión de que eran necesarios algunos cambios por arriba para evitar perder el control por completo.
Libia, sin embargo, ha brindado la oportunidad de una intervención militar directa, lo que habría sido imposible en Túnez o Egipto. En Egipto, enviaron fuerzas navales al Canal de Suez, pero fueron incapaces de utilizarlas. De hecho, de haberlas utilizado habrían provocado una oposición masiva y hubieran desestabilizado toda la región aún más.
En el caso de Libia, sin embargo, han aprovechado la situación para presentar su intervención debido a razones "humanitarias". Si este fuera el caso, ¿por qué no se ataca al régimen de Bahrein, o al régimen del Yemen? Aquí, de hecho han consentido la represión brutal de la revolución.
En Libia se las han arreglado para colocar a la cabeza de los rebeldes a un gobierno que no es otra cosa que su títere. Este "gobierno de la Libia libre" pidió a los imperialistas que impusieran una zona de exclusión aérea, dando así a los imperialistas la cobertura que requerían. Así pueden disfrazar su agresión imperialista abierta de estar "a favor de la revolución".
Esto les permite recuperar parte de la credibilidad que habían perdido en el mundo árabe después de la guerra en Irak, especialmente cuando la Liga Árabe, así como las Naciones Unidas, que no apoyaron la guerra en Irak, ahora sí llamaron a actuar. Asimismo, establece un precedente que se puede utilizar en el futuro para justificar la intervención en otros países.
Por ejemplo, si colapsara el régimen saudí, que es una posibilidad concreta en esta situación, los EE.UU. no se quedarían quietos. Las reservas de petróleo son cruciales para los intereses de todas las potencias imperialistas, y tendrían que intervenir. Libia, por lo tanto sienta un precedente peligroso.

De la zona de exclusión aérea a la intervención activa

La política declarada ahora por todas las potencias imperialistas es que Gadafi debe irse. Cómo y exactamente cuándo, puede que no estén de acuerdo. Ellos siguen manteniendo, sin embargo, que la zona de exclusión aérea ha sido impuesta sólo para "defender a los civiles". Pero, ¿dónde se traza la línea?
La intervención de las fuerzas de la OTAN ya ha ido más allá de la mera imposición de una zona de exclusión aérea. No le están solamente impidiendo el vuelo a los aviones de Gaddafi. Han bombardeado tanques, carros blindados, lanzaderas de misiles y edificios específicos. Esto no tiene que ver sólo con "defender a los civiles", como ellos dicen. La OTAN se ha convertido en la fuerza aérea del Gobierno provisional en el Nordeste es decir, de su propio gobierno títere.
Sin embargo, con sólo impedir volar a los aviones de Gaddafi no van a lograr su eliminación. Este, tiene fuerzas muy superiores y mejor entrenadas, y esto puede verse en la lucha que se está llevando a cabo. Las fuerzas del Gobierno provisional han demostrado ser incapaces de avanzar militarmente de cualquier forma seria. En los últimos días han sido obligados a retroceder de las posiciones que habían tomado anteriormente, desde Bin Jawad hasta todo el camino de regreso a Ajdabya, a pesar de tener el respaldo de la fuerza aérea de la OTAN.
Por lo tanto, la única manera de que puedan realmente eliminar a Gadafi es intensificando el nivel de operaciones de la OTAN. Ha habido ahora algunas especulaciones sobre si la OTAN debería armar a los rebeldes. Este sería el siguiente paso lógico de la intervención imperialista. El único problema con esto es que no están seguros de en dónde acabarían las armas. Eso significa que los imperialistas no confían plenamente en que los rebeldes les puedan hacer el trabajo.
Así, en algún momento las fuerzas de tierra tendrían que ser desplegadas. Y se ha admitido el hecho de que fuerzas especiales, asesores militares, etc, ya están en funcionamiento sobre el terreno. Los riesgos de intervención comienzan a parecerse a Irak, una guerra por parte del imperialismo para imponer un gobierno a su gusto. No tiene nada que ver con el apoyo a la revolución o de garantizarle al pueblo libio sus derechos democráticos.
Al igual que en Irak, debemos oponernos a la agresión imperialista, ya sea en forma de bombardeos aéreos, "asesores militares" o de tropas de tierra. En caso de que los imperialistas tengan éxito en sus objetivos en Libia, sería un duro golpe a la revolución árabe. En lugar de una expresión genuina de la voluntad del pueblo libio tendríamos otro gobierno títere impuesto por el imperialismo que accedería a servir a sus intereses.
Tal gobierno sería corrupto y estarían en los bolsillos del imperialismo. Se procedería a acelerar el proceso de privatizaciones, en el que las corporaciones multinacionales estarían muy interesadas en participar.
No olvidemos que en Afganistán, Karzai no gobierna con el mandato real del pueblo. Él gana las elecciones mediante un fraude flagrante y se mantiene en el poder gracias a la presencia de tropas extranjeras. En Irak, la "democracia de estilo occidental" recientemente abrió fuego contra manifestantes pacíficos.
Desde el principio hemos declarado claramente nuestra oposición a Gaddafi y a su régimen. Este era un régimen dictatorial y opresivo que política y económicamente estaba siguiendo las políticas dictadas por los imperialistas. Sin embargo, el pueblo libio no puede conseguir una libertad auténtica poniendo su destino en las manos de los imperialistas. Los Sarkozy y Cameron de este mundo no está interesados en la juventud y los trabajadores de Libia. Sus intereses son los de la clase capitalista que ellos representan. En sus propios países están atacando las condiciones de vida básicas de los trabajadores y se enfrentan a una oposición creciente, como lo demostró claramente la gran manifestación sindical de más de medio millón en Londres, el sábado pasado [26 de marzo].
Si Gadafi es derrocado con la intervención directa del poder militar de los imperialistas, el pueblo de Libia no será libre, pero tendrá que prepararse

Fred Weston

miércoles, 6 de abril de 2011

Y ésta mugre vive cerca de mi casa...



Nadie lo va a escrachar?

Uruguay: El capitán Eduardo Ferro fue "renunciado" del Hotel

El capitán Eduardo Ferro, uno de los torturadores con más denuncias por violaciones a los derechos humanos durante la dictadura uruguaya, fue obligado a renunciar a su cargo de gerente en el Hotel Las Dunas, donde se desempeñaba como "Operative Management".
La presencia de Ferro, denunciada por el semanario fernandino "Nuevo Departamento" y por LA REPUBLICA, también fue recogida días atrás por el diario Clarín de Buenos Aires, al punto que muchos huéspedes del hotel señalaron su malestar por la presencia del torturador y sospechado asesino.
El capitán de Ejército Ferro, estuvo directamente vinculado al denominado "Plan Cóndor" con el que se coordinó la represión civil por parte de los regímenes dictatoriales del cono sur en los años setenta, y participó de múltiples acciones en el exterior.
Entre sus "méritos" se anota el haber sido uno de los que dispuso del cuerpo de María Claudia, la nuera del poeta Juan Gelman, luego de su asesinato en la Base Valparaíso en 1976, y fue quien secuestró en Porto Alegre a los uruguayos Lilián Celiberti y Universindo Rodríguez en 1978.
Egresado de la Escuela de las Américas, se integró en 1975 a Oficina Coordinadora de Operaciones Antisubversivas (OCOA) y a su sede, el "300 Carlos", donde cientos de uruguayos fueron torturados y decenas terminaron desaparecidos, entre ellos Oscar Tassino a quien el propio Ferro secuestró.
Ferro también estuvo vinculado a la "venta de seguridad" en empresas privadas y apareció como "operador" de importantes contrabandistas, antes de ocupar su nuevo rol gerencial en el hotel puntaesteño, al que llegaba en una flamante 4x4 Ford Ranger, matricula SAD 3871. *

Tomado de La República

El coronel (r) Eduardo Ferro fue jefe del Batallón de Contrainteligencia Militar, integró el SID y la OCOA y recibió un curso en la Escuela de las Américas en Estados Unidos.
Fue el autor material de la muerte del escribano Fernando Miranda en Uruguay y actuó dentro de la Operación Cóndor. En Argentina fue responsable por la tortura de Andrés Bellizi y Jorge Goncalves, entre otros. Fue el que dispuso del cuerpo de María Claudia García Irureta-Goyena de Gelman, secuestrada embarazada en Argentina y posteriormente asesinada. También participó en el traslado de Universindo Rodríguez, Lilián Celiberti y sus dos pequeños hijos, cuando fueron secuestrados en Brasil en 1978.

http://www.desaparecidos.org/

¿Quién es Eduardo Ferro?

El coronel (r) Eduardo Ferro es un peso pesado de la represión. Desde su puesto de mando en la Compañía de Contrainformación participó en varios operativos de secuestro y tortura de militantes políticos y sociales.
El caso más notorio por su repercusión internacional, fue el secuestro en la ciudad de Porto Alegre (Brasil) donde vivían exiliados, Universindo Rodríguez Díaz, Lilián Celiberti Rosas y los dos hijos menores de ella. Pero Ferro estuvo vinculado a por lo menos dos casos más, según consta en denuncias ante organismos de DDHH y ante la propia Comisión para la Paz que luego terminaron con la desaparición de los detenidos.
Ferro es un militar altamente entrenado, formado en contrainteligencia y es además un experto karateca.
El operativo más notorio en el que está plenamente comprobada su participación es el secuestro y tortura de Rodríguez, Celiberti y los dos pequeños hijos de esta última.
Según se documenta en el "Uruguay nunca más", se trató de un operativo conjunto uruguayo-brasileño, bajo la responsabilidad de la Compañía de Contrainformación del Ejército uruguayo, que lo denominó "Operación Zapato Roto".
El hecho pudo conocerse en todos sus detalles luego de la deserción del soldado fotógrafo Hugo García Rivas, quien prestó muy amplias declaraciones ante el Sijau. El procedimiento quedó bajo el mando del entonces capitán Eduardo Ferro y se utilizaron tres vehículos: un camión de tres toneladas cedido por el capitán Armando Méndez, a la sazón interventor de la Comisión Administradora de Abastos (CADA), en el que se trasladó a cuatro miembros del PVP detenidos en Montevideo; una camioneta "Kombi" de color amarillo y un Fiat 128. Al parecer, desde la frontera uruguayo-brasileña del Chuy los principales integrantes del operativo habrían sido trasladados a Porto Alegre en vehículos de la policía brasileña. Los oficiales que ingresaron a Brasil fueron Ferro y el capitán Glauco Yannone, que lo hicieron con documento falsificado por el mismo fotógrafo García Rivas.
El 12 de noviembre de 1978, Lilián Celiberti fue detenida en la calle por personas vestidas de civil, que se identificaron como policías. Fue llevada a una unidad policial de esa ciudad donde se encontraban dos funcionarios uruguayos.
Sus dos hijos y Universindo Rodríguez fueron también detenidos en su domicilio, por personal vestido de civil, entre los que se encontraban Ferro y Yannone.
A todos ellos los trasladaron a la Secretaría de Seguridad donde fueron torturados e interrogados. A Lilián Celiberti la llevaron a su domicilio, donde se dispuso una "ratonera".
Sin embargo, informados de la detención, llegaron al lugar Luis Claudio Acunha y Joâo Batista Scalco, dos periodistas brasileños que fueron amenazados y maltratados por los funcionarios policiales allí apostados. Estos periodistas fueron testigos clave del secuestro. Pudieron identificar a posteriori entre sus captores a varios integrantes de la DOPS, la policía política brasileña. Además, la divulgación de la noticia provocó una importante repercusión por la gravedad de los hechos producidos y forzó a las autoridades uruguayas a reconocer la detención, salvando a los secuestrados de una desaparición definitiva. Los cuatro secuestrados fueron llevados a la frontera con Uruguay, conducidos por el comando uruguayo-brasileño. En las cabañas del Parque de Santa Teresa (Rocha) fueron nuevamente interrogados bajo tortura. Los niños fueron separados de su madre y posteriormente, entregados a su abuela. Celiberti y Rodríguez estuvieron recluidos en la Compañía de Contrainformación, en su local de la calle Colorado y luego en el Batallón de Infantería Blindada Nº 13. Permanecieron en prisión hasta marzo de 1984.
Al trascender el secuestro de Porto Alegre, las FFAA libraron un comunicado afirmando que Celiberti y Rodríguez habían sido detenidos al pretender trasponer la frontera uruguayo-brasileña con un cargamento de armas. El propio García Rivas declaró después que él había tomado fotos de armas de la Compañía de Contrainformación que fueron presentadas como pertenecientes al presunto cargamento". *

http://www.militaresycomplicespresos.blogspot.com

martes, 5 de abril de 2011

ANULAR la ley de impunidad, sí o sí!!!



El catedrático en Derecho Constitucional Alberto Pérez Pérez aseguró que la aprobación de un texto interpretativo de la Ley Nº 15.848, Ley de Caducidad de la Pretensión Punitiva del Estado, puede ser un camino "no idóneo" para lograr su objetivo de "dejar sin efecto" la norma.
Pérez Pérez, director del Instituto de Derecho Constitucional y del Instituto de Derechos Humanos de la Facultad de Derecho de la Udelar, analizó ayer los efectos del reciente fallo de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) que condena al Estado uruguayo a "dejar sin efecto" la norma.
En este sentido, el catedrático reclamó el necesario cumplimiento del fallo, por cuanto implica una "obligación jurídica, y no moral". Empero, "lo que me temo es que la Ley Interpretativa no sea idónea para lograr el objeto que busca", por cuanto los jueces y la Suprema Corte de Justicia (SCJ) deberán interpretar si corresponde su aplicación, no pudiéndose saber cómo se unificará la jurisprudencia.
El Estado "no tiene que decir que la Ley de Caducidad carece de efectos, sino aplicar la sentencia" de la CIDH, por lo cual podría transitarse el camino de impulsar un pronunciamiento del máximo órgano del Poder Judicial uruguayo, en virtud de lo emanado del artículo 239.1 de la Constitución de la República, señaló Pérez Pérez.
"En Uruguay tenemos normas que no siempre han sido interpretadas, o más bien han permanecido olvidadas, como el artículo 239.1 de la Constitución, de las que surge la aplicabilidad directa y la primacía del derecho internacional" por sobre las leyes internas, resaltó.
Por tanto, el Poder Ejecutivo podría derivar el caso ante la SCJ, la cual tiene la potestad originaria para analizar los temas inherentes a la validez y eficacia de los tratados, la cual podría declarar la incompatibilidad de la Ley de Caducidad con las normas del derecho internacional de los derechos humanos. El pronunciamiento de la Corte tendría carácter general, con lo cual la Ley Nº 15.848 dejaría de tener efectos prácticos, dijo el catedrático. Pérez Pérez es actualmente ministro de la CIDH.

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La sentencia de Automores Orletti choca con la ley de caducidad



El Tribunal Oral Federal Nº 1 (TOF 1) de la Capital Federal dispuso la condena a "prisión perpetua" del general (r) Eduardo Cabanillas; 25 años de prisión de los ex agentes de la SIDE Eduardo Rufo y Honorio Martínez Ruiz, y 20 años de prisión del ex integrante del Batallón 601 de Inteligencia del Ejército, Raúl Gulielminetti.
En este sentido, las penas fueron graduadas por el nivel de participación de los cuatro integrantes del régimen dictatorial argentino, en la represión desatada en el centro clandestino de detención, según el fallo emitido por los ministros Adrián Grunberg, Oscar Amirante y Jorge Gettas.
Cabanillas, ex jefe de "Automotores Orletti", fue condenado como "participe necesario" penalmente responsable de cinco delitos de "homicidio calificado por su comisión con alevosía", 29 delitos de "privación ilegítima de libertad (...) agravadas por mediar violencia y amenazas" y de "imposición de tormentos" (torturas).
En tanto, Martínez Ruiz fue enjuiciado como "participe necesario" de 65 delitos de "privación ilegítima de libertad" y 60 casos de imposición de tormentos, mientras Ruffo fue condenado por los mismos delitos, pero en calidad de "coautor". Por su parte, Guglieminetti, alias "mayor Guastavino", fue condenado por 25 delitos de "privación ilegítima de libertad" y 21 casos de torturas. Todos los hechos fueron agravados por tratarse de ex funcionarios públicos.
El centro clandestino de detención "Automotores Orletti" estuvo bajo la órbita del fallecido ex jefe de la Triple A, Aníbal Gordon, y dependía funcionalmente de la SIDE, siendo uno de los centros de operaciones de los servicios represivos uruguayos para la persecusión de exiliados políticos en Argentina.
Por las entrañas de OT 18 desfilaron unos 200 presos políticos de diversas nacionalidades, entre ellos, decenas de uruguayos víctimas de la represión trasnacional desatada, en el marco del "Plan Cóndor". Una treintena de uruguayos declararon en el juicio oral.

Un poco de paz

Macarena Gelman, hija de Marcelo Gelman y María Claudia García, ambos víctimas de la represión desatada en "Orletti", aseguró que el fallo del TOF 1 "colabora a tener un poco más de paz". "Es un tramo del juicio que fue cumplido, hemos obtenido un poquito más de justicia (pero) esto sigue y uno puede estar tranquilo que estas causas puedan tener un buen desenlace".
En este sentido, Gelman afirmó que el actual desenlace se produce porque en Argentina los juicios por los crímenes de la Dictadura fueron declarados como "una política de Estado". "En Uruguay lamentablemente no existen políticas de Estado (en materia de derechos humanos), lo que no significa que no se haga nada, pero es insuficiente", señaló.
Empero, la búsqueda de verdad y justicia torna necesario impulsar una política integral en materia de investigación de los crímenes de la Dictadura. "No es que sacando la Ley de Caducidad, mágicamente, todo se va a hacer. Esto lleva trabajo", dijo. Eduardo Cabanillas estuvo directamente vinculado con el crimen de Marcelo Gelman, en tanto Honorio Martínez Ruiz visitó a Maria Claudia García, cuando ya había sido trasladada clandestinamente al Uruguay.
Otros parientes de los desaparecidos durante la Operación Cóndor aplauden al escuchar el veredicto
Eduardo Cabanillas, Honorio Martínez Ruiz, Eduardo Alfredo Ruffo y Raúl Guglielminetti fueron condenados por su participación en un centro clandestino donde fueron alojados decenas de sudamericanos víctimas del Plan Cóndor.
El ex general Eduardo Cabanillas fue condenado a prisión perpetua por ser el responsable del centro de represión “Automotores Orletti", que funcionó entre junio y noviembre de 1976 durante la dictadura (1976-1983) y por el cual pasaron víctimas del Plan Cóndor.
Además, el Tribunal argentino sentenció al ex policía del servicio de inteligencia Raúl Guglielminetti a 20 años de cárcel y a los agentes civiles de inteligencia Eduardo Ruffo y Horacio Martínez Ruiz a la pena de 25 años de cárcel cada uno, por secuestros y torturas.
El centro de exterminio funcionó entre junio y noviembre de 1976, en plena dictadura argentina (1976-1983), en un ex taller mecánico conocido como “Automotores Orletti” en el barrio de Floresta. Fue alquilado por la secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE) y los militares lo llamaban sarcásticamente "El jardín". El local, donde hoy funciona un centro para la memoria, cerró luego de que una pareja de secuestrados pudo huir en medio de un tiroteo y exiliarse en México.
La esencia del Plan Cóndor "estuvo presente a lo largo del juicio con testimonios y documentación, entre ellos, un responsable de los documentos desclasificados del Departamento de Estado, Carlos Osorio. De su testimonio surge claramente el plan criminal elaborado por las dictaduras sudamericanas", declaró Rodolfo Yanzón, uno de los abogados de la querella.
Yanzón señaló que han pedido la pena máxima de prisión perpetua, para el general retirado Eduardo Cabanillas, y de 25 años de cárcel para tres ex policías y agentes de inteligencia que actuaron en el centro clandestino.
"Por Automotores Orletti pasaron más de un centenar de opositores sudamericanos, la mayoría uruguayos, pero también chilenos, bolivianos, peruanos y dos funcionarios de la embajada de Cuba. Muchos testimonios denunciaron que militares de otros países los torturaban" en ese centro de detención, declaró el abogado.
En este juicio se ventila el homicidio, entre otros, del hijo del poeta y periodista argentino Juan Gelman, Marcelo, cuyos restos aparecieron en 1989 dentro de tambores hundidos en el Río Luján, ubicado a 60 km al oeste de Buenos Aires.
En cambio, no incluye el secuestro y desaparición de María Claudia García, la nuera del poeta quien tenía 19 años y estaba embarazada de siete meses cuando fue trasladada clandestinamente desde Orletti a Montevideo, donde dio a luz a Macarena, apropiada por un policía uruguayo y que recuperó su identidad en 2000.

UN SISTEMA ENTRE LAS DICTADURAS REGIONALES

El Plan Cóndor fue un sistema de coordinación en el cual las dictaduras sudamericanas intercambiaban información y, en muchos casos, realizaban operativos conjuntos para la detención o desaparición de opositores en sus respectivos territorios.
En Argentina, además del juicio por el centro Orletti, hay una causa abierta que ventila en forma directa las violaciones a los derechos humanos en el marco del Plan Cóndor que tiene como víctimas a 16 argentinos, 48 uruguayos, 13 paraguayos, 9 bolivianos, 21 chilenos, un ecuatoriano y un peruano, según la fiscalía del caso.
Un militar retirado uruguayo, Manuel Cordero, acusado de participar de actos represivos en territorio argentino en la década de 1970, fue extraditado de Brasil a Argentina a comienzos de 2010.

LA LEY DE CADUCIDAD DE URUGUAY

Luego de la dictadura de 1973 a 1985, el gobierno uruguayo sancionó la llamada Ley de Caducidad de la Pretensión Punitiva del Estado, por la cual el Estado renunciaba a investigar y condenar las violaciones a los derechos humanos. La norma obliga a los jueces a consultar al Poder Ejecutivo qué casos de violaciones de los derechos humanos pueden ser juzgados y cuáles no.
En Montevideo, más de cien personas que se congregaron en la embajada argentina para escuchar el fallo argentino -transmitido en vivo, al aire libre y a través de una pantalla gigante- recibieron la noticia con discretas reacciones y algunos abrazos.
"Este juicio tenía una carga muy importante, estaba relacionado directamente, además de con el cautiverio de mis padres, con el asesinato de mi papá y fundamentalmente con la condena de Cabanillas", declaró Macarena Gelman, nieta del poeta Juan Gelman, cuyo padre desapareció durante la dictadura argentina.

Sobrevivientes uruguayos reconocen a la Argentina por hacer justicia

Sobrevivientes uruguayos de "Automotores Orletti" expresaron hoy en Montevideo su reconocimiento hacia la Argentina, por hacer justicia con la condena a cuatro represores de ese centro clandestino de tormentos y exterminio de la última dictadura militar, dictada ayer.
"Viví la sentencia de buena gana, no voy a decir que disfrutando, porque no disfruto con la cárcel de nadie. Pero sí me alegró muchísimo que se haga justicia, y que se empiecen a aclarar las cosas, por lo menos en la Argentina", dijo a Télam Alicia Varela.
La ex detenida-desaparecida señaló que "este juicio en particular tiene que ver con nuestros compañeros (uruguayos) que están desaparecidos y bueno, sueño con que esto siga avanzando, que estas cosas sean puntas para seguir investigando y que se sepa la verdad, que es lo que todos estamos buscando".
Sergio López Burgos, secuestrado en Orletti en la época del denominado "primer vuelo", uno de los traslados ilegales de prisioneros políticos de Buenos Aires a Montevideo, sostuvo que estas condenas "son un capítulo que sana el dolor de las víctimas y que da un mensaje a la sociedad argentina, también".
"Y creo que otra gente también va a ser detenida a partir de esta causa, lo que permite un trabajo más fluido, sin presionar los plazos judiciales", estimó en línea con los otros sobrevivientes del terrorismo de estado entrevistados por esta agencia.
López Burgos recordó que "Orletti era un centro donde operaban unas 100 personas y entre los represores que hay detenidos en Uruguay y en Argentina suman 16 o 17. Algunos de los responsables murieron pero otros siguen estando afuera".
Camuflada como taller mecánico en una casona del barrio porteño de Floresta, Orletti fue base operativa del Plan Cóndor, la coordinación represiva de las dictaduras del Cono sur que en los `70 y `80 persiguió, secuestro, torturó y asesinó a opositores políticos como una "trasnacional" del terrorismo de estado.
Por el tenebroso centro clandestino pasaron unos 200 detenidos-desaparecidos argentinos, uruguayos, chilenos, bolivianos, peruanos y de otras nacionalidades, entre ellos también dos diplomáticos cubanos secuestrados en Buenos Aires.
López Burgos evocó la reapertura en 2005 de la causa en Buenos Aires, en la que fue parte de unos 30 testigos uruguayos, y anticipó a Télam que prepara con compatriotas otra presentación ante la Justicia argentina por el Plan Cóndor, con documentación que reunieron durante cuatro meses en la Cancillería de su país.
"Aparecen datos sorprendentes que muestran que (la coordinación represiva de las dictaduras) estaba mucho mejor armada de lo que se pensaba", y que utilizaba "tanto canales militares como diplomáticos", explicó sobre esa evidencia reunida.
"Lo importante es continuar la política de derechos humanos, que no haya impunidad y juzgar a los responsables con todas las garantías democráticas, porque faltan todavía muchos otros capítulos", apuntó.
"Realmente se está haciendo justicia en la Argentina. Y se siente un gran pesar porque nosotros cotejamos qué es lo que está pasando todavía en nuestro país", expresó a su vez Beatriz Barboza, también secuestrada en Orletti a fines de los años `70.
Testigo en causas por violaciones a los derechos humanos desde hace 25 años, también en la que culminó esta semana, en Buenos Aires, Barboza agregó que "se está llegando a algunas verdades y sobre todo se está haciendo justicia con los responsables de una masacre que nos tocó a los uruguayos pero que diezmó a tantos argentinos".
"Para nosotros es fundamental reconocer la labor del gobierno argentino en este campo, la labor de los jueces y el Estado como tal en todo lo que significó el arropar a las víctimas, en todo lo que fue la contención de los uruguayos que fuimos allá a declarar, porque son momentos muy difíciles, en los que se tocan cosas muy delicadas de los sobrevivientes", concluyó

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Víctor Licandro, general y compañero



Ante la muerte del general Víctor Licandro se pueden decir muchas cosas. En el caso de EL POPULAR lo hacemos desde el noble territorio del respeto, la admiración, y el profundo cariño.
La peripecia vital de 93 años del general Víctor Licandro está marcada, de principio a fin, por la coherencia y el compromiso.
Dos veces sufrió prisión, las dos veces por defender la libertad. En 1993 con tan sólo 15 años lo encarceló la dictadura de Terra; 40 años después, en 1973, lo torturó y lo encarceló por 10 años el fascismo.
Licandro fue militar por vocación y además brillante. Logró los más altos grados en el Ejército llegando a general por concurso y dirigiendo, incluso, el instituto Militar de Estudios Superiores.
Integró un excepcional grupo de militares artiguistas, demócratas y de izquierda, que se enfrentaron primero al autoritarismo de Pacheco y luego con enorme entereza a la dictadura.
En ése grupo estaban, entre otros, Líber Seregni, Carlos Zufriategui, Óscar Petrides, y Arturo Baliñas.
Licandro comprometió su vida con el Frente Amplio, aún antes de su fundación, y fue fiel a su fuerza política y a los valores que la inspiran, en todo lugar y circunstancia.
Su respuesta al Tribunal Militar que lo juzgó en la dictadura y que le sugirió que podría liberarlo si renunciaba públicamente al FA, lo pinta entero: “Nunca sentí la necesidad de irme del FA”.
Licandro fue vertical, coherente, y ejemplar, en la cárcel, en la militancia cotidiana, en las responsabilidades políticas que asumió, en su vida toda.
EL POPULAR ,que acompañó su lucha durante 40 años, hoy ante su muerte, destaca su ejemplo, su legado de principios y compromiso.
Hasta siempre, general y compañero del alma; te extrañaremos mucho.

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domingo, 3 de abril de 2011

Mueren miles de estadounidenses a causa del consumo de drogas



El número de muertos en Estados Unidos cada año a causa del consumo de drogas llegó a 31 mil, informó hoy la Administración Federal Antidrogas (DEA, por sus siglas en inglés).
Thomas Harrigan, jefe de operaciones de la agencia federal, precisó que los narcóticos ilegales tienen siete millones de adictos, mientras decena de millones pagan el precio de abusos e inseguridad.
El funcionario dio sus consideraciones ante un subcomité de la Cámara de Representantes, en el cual sostuvo que el costo real de la amenaza del tráfico de drogas incluye la corrupción de instituciones, la erosión del estado de derecho, violencia, inestabilidad y financiamiento del terrorismo.
Aseguró que el precio de la cocaína pasó de 97.71 dólares por gramo a 164.91 entre 2007 y 2010, pese a que la pureza del producto disminuyó en 30 por ciento.
El Senado estadounidense celebró hoy varias audiencias públicas sobre el tráfico de drogas y la seguridad con vistas a otorgar presupuestos.
En una de estas, Gil Kerlikowske, director de la DEA, anunció la preparación de una estrategia global para enfrentar el flagelo en América Latina, el cual englobará el Plan Colombia, la Iniciativa Mérida para México y las acciones en América Central y el Caribe.
Al hablar ante un comité del Senado sobre el tema, el subsecretario de Estado de lucha antinarcóticos, William Brownfield, reconoció que en la actualidad América Central es la amenaza más urgente en la región y según cifras oficiales, Washington apenas destinará 200 millones de dólares para enfrentar el problema.
Los gobiernos centroamericanos estiman que son necesarios cerca de mil millones de dólares para combatir el crimen organizado y sus manifestaciones.
Estados Unidos entregó más de seis mil millones de dólares a Colombia bajo un presunto plan de lucha contra el crimen organizado y para enfrentar a la guerrilla desde 2000, según cifras oficiales.

Australia, el mejor aliado de Estados Unidos



Libia también en la mirilla de Canberra

Nuevamente el presidente Obama ha afirmado públicamente que Australia es el más firme aliado de su país. Lo declaró a la prensa tras su primer encuentro cara a cara con la primera ministra australiana Julia Gillard, el 13 de noviembre de 2010, en Yokohama, Japón, en ocasión de celebrarse allí la cumbre del Foro de Cooperación Asia-Pacífico, y lo hizo el pasado 8 de marzo, al término de las conversaciones que sostuvo con ella en la Casa Blanca.
Esta última reunión formó parte del programa de la primera visita a Estados Unidos de Julia Gillard después de asumir como Primera Ministra, y uno de los temas abordados en esta fue precisamente el aniversario 60 de la alianza entre ambos Estados, formalmente sellada el 1ro. de septiembre de 1951, mediante el Tratado de Seguridad entre Australia, Nueva Zelanda y Estados Unidos de América [Australia, New Zealand, United States Security Treaty (ANZUS)].
Obama, el 8 de marzo afirmó igualmente que en ocasión de tal celebración era especialmente apropiado que la primera Ministra australiana estuviera allí y confirmó además que la misma tendría la posibilidad de dirigirse a una sesión conjunta del Congreso, un honor solo reservado para los más cercanos amigos de Estados Unidos.
En realidad, Australia bien merece formar parte de este círculo íntimo, y su envidiable historial de lealtad a los Estados Unidos justifica que este lo considere uno de sus mejores aliados, sin que esto signifique desconocer los méritos de otros, como Israel, Gran Bretaña o Francia.[1]
Ejemplos de la dedicación de los Gobiernos australianos, conservadores o laboristas, a defender los intereses de los Estados Unidos, no han escaseado en estos 60 años. Las Administraciones laboristas en el poder desde el 3 diciembre de 2007, entre ellas la de Julia Gillard, no han sido la excepción, aunque su incondicionalidad a Washington no pueda compararse con la del Gobierno de la coalición de los partidos Liberal y Nacional, encabezado por John Howard (11 de marzo de 1996-3 de diciembre de 2007) a la Administración estadounidense de George Bush.[2]
Pero, en este sentido ni Kevin Rudd (3 de diciembre de 2007-24 de junio de 2010) ni Julia Gillard (desde el 24 de junio de 2010) tienen de qué avergonzarse. Con independencia de algunos desacuerdos puntuales durante la etapa en que coincidieron Rudd en el Gobierno de Australia y Bush en la presidencia de Estados Unidos —el más conspicuo fue la retirada de las tropas australianas de Iraq—, no han faltado en estos años ejemplos de cómo la política exterior australiana se alinea con la estadounidense en situaciones coyunturales.
El propio Obama en sus declaraciones a la prensa sobre el encuentro con Julia Gillard en Washington, se refirió a dos de ellos. Por una parte, agradeció la extraordinaria contribución de Australia en Afganistán, y a la Primera Ministra australiana por su vigoroso respaldo a los esfuerzos estadounidenses en el país centroasiático, y por otra, expresó que consideraba que ambos compartían la firme convicción de que la violencia perpetrada por el Gobierno de Libia era inaceptable, y reconoció que Canberra se había unido a Washington en la imposición rápida de firmes y abarcadoras sanciones contra ese régimen.
Por su parte, Julia Gillard en su intervención expresó que estaba personalmente comprometida con el cumplimiento de la misión en Afganistán, a pesar de lo difícil de la situación allí, algo que ya había dejado claro en conversación telefónica con el presidente Obama apenas asumió la jefatura del Gobierno australiano, y más recientemente, el pasado 16 de febrero, en declaraciones hechas en Wellington, al término de un encuentro con el primer ministro de Nueva Zelanda, John Key.
No se refirió a la situación en Libia, pero la actuación de Australia en relación con los acontecimientos en el país norafricano no deja lugar a dudas acerca de su identificación con la posición de Estados Unidos.
Para ilustrar lo afirmado veamos una cronología, que en modo alguno pretende ser exhaustiva, sobre las principales declaraciones y decisiones de Australia relacionadas con la situación en Libia.
21 de febrero:El canciller australiano Kevin Rudd afirma que Al Gadafi debe acogerse a reformas democráticas.
24 de febrero:
- En declaración ante la Cámara de Representantes del Congreso australiano, Rudd manifiesta que el Gobierno del país condena de forma absoluta el uso de la violencia contra la población libia.
- En la propia declaración acoge calurosamente la solicitud por parte de la comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Navi Pillay, de una investigación internacional para determinar posibles violaciones de los derechos humanos en Libia, y señala que el Gobierno australiano saluda la decisión de la Liga Árabe de suspender a Libia como miembro de la misma.
25 de febrero:
- El Gobierno australiano es de los primeros en solicitar a la comunidad internacional acciones urgentes, firmes y decisivas contra el Gobierno libio.
- Asimismo urge al Consejo de Derechos Humanos (CDH) de la Organización de Naciones Unidas (ONU) a adoptar una resolución que promueva la realización de una investigación independiente y creíble sobre la violencia en Libia.
- También insta al Consejo de Seguridad de la ONU a que tome medidas contra el país norafricano, que incluyan el establecimiento de una zona de exclusión aérea sobre su territorio, un embargo de armas y otras sanciones específicas.
- En los debates del CDH sobre la situación de los derechos humanos en Libia, el representante australiano, Peter Woolcot, expresa que su país apoyaba la suspensión de Libia como miembro del Consejo y que lo haría igualmente en la reunión de la Asamblea General de las Naciones Unidas que se convocaría para analizar la aprobación de esta medida.
26 de febrero:
- El Canciller australiano, durante una visita a El Cairo, anuncia que su país pondría en vigor un régimen autónomo de sanciones contra el Gobierno libio e insta al Consejo de Seguridad a tomar sanciones similares a las contempladas en este, y además a establecer una zona de exclusión aérea sobre el territorio del país norafricano, así como la remisión del caso de Libia a la Corte Penal Internacional.
- Rudd declara a Australian Broadcasting Corporation (ABC) que Al Gadafi se había quedado “sin crédito” como líder de su pueblo y que debía abandonar de inmediato el país. Términos similares usó el presidente estadounidense Barack Obama durante una conversación telefónica con la Canciller federal alemana Ángela Merkel, y en Ginebra, la Secretaria de Estado estadounidense, en ocasión de celebrarse la reunión del Segmento de Alto Nivel del Consejo de Derechos Humanos.
27 de febrero:
- Australia retira su personal diplomático de Trípoli. Estados Unidos había tomado igual decisión.
- Canberra pone en vigor su régimen autónomo de sanciones contra el Gobierno libio, un día después que Estados Unidos adoptara el suyo. Este régimen comprende:
Ø La prohibición de entrar al país o transitar por este a Al Gadafi, miembros de su familia y figuras claves de su entorno incluidos en una lista de personas.
Ø La prohibición a quienes aparecen en esa lista de realizar cualquier tipo de transacción financiera con ciudadanos australianos.
Ø La prohibición de vender armas al Gobierno libio.
28 de febrero:
- Rudd participa en una reunión con Hillary Clinton y el canciller de Rusia, Serguei Lavrov, para coordinar, según trascendió, “una oposición internacional unificada a los ataques en los que han muerto centenares de personas en Libia”
- El titular de Exteriores australiano, tras concluir esta reunión, va directamente hacia el Consejo de Derechos Humanos de la ONU y al dirigirse al Segmento de Alto Nivel anuncia el respaldo de su Gobierno a la zona de exclusión aérea sobre territorio libio. La idea de establecer esta zona fue manejada el 28 de febrero y el 1ro. de marzo por Hillary Clinton, quien se comprometió a “considerarla activamente”, con el objetivo, supuestamente, de impedir la masacre de civiles por la aviación libia leal a Al Gadafi.
- Rudd en su intervención ante el Segmento de Alto Nivel del Consejo de Derechos Humanos ratifica que Al Gadafi debe abandonar de inmediato Libia.
- El Canciller australiano afirma en declaraciones a Associated Press (AP) que se tenían evidencias de que en Libia habían ocurrido bombardeos aéreos similares a los protagonizados en 1937 por la aviación franquista contra el poblado vasco de Guernica, durante la Guerra Civil Española.
1ro. de marzo: Australia apoya en la reunión de la Asamblea General de la ONU la suspensión de Libia como miembro del Consejo de Derechos Humanos.
6 de marzo: Rudd se reúne en Jedda, Arabia Saudita, con el Profesor Ihsanoglu, secretario general de la Organización de la Conferencia Islámica, y aborda la necesidad de establecer una zona de exclusión aérea sobre territorio libio.
9 de marzo: Rudd y los cancilleres del Consejo de Cooperación del Golfo en una declaración conjunta en Abu Dabi, Emiratos Árabes Unidos, solicitaron al Consejo de Seguridad la imposición de una zona de exclusión aérea sobre Libia.
11 de marzo: Rudd y el Ministro australiano para Energía, Recursos y Turismo, Martin Fergunson suscriben una carta a las refinerías de petróleo del país, procurando su cooperación para evitar que se produzcan compras de petróleo que puedan resultar en flujos de ingresos para el Gobierno libio.
18 de marzo:
- En declaración conjunta, la Primera Ministra y el Ministro de Asuntos Exteriores de Australia saludan la adopción de la Resolución 1973 del Consejo de Seguridad de la ONU, que entre otras medidas estableció una prohibición de navegación aérea para las aeronaves libias, incluyendo los vuelos comerciales.
- En la propia declaración se anuncia que Australia ha implementado totalmente la Resolución 1970 del Consejo de Seguridad.
Como puede apreciarse, Australia ha actuado diligentemente para respaldar la estrategia de Estados Unidos que persigue lograr la mayor presión posible sobre el Gobierno libio, buscando la salida del poder de Al Gadafi. Incluso ha ido más lejos en su apoyo a esta estrategia que algunas de las potencias occidentales, que como Alemania, se mostraron inicialmente cautelosas acerca de la posibilidad de establecer una zona de exclusión aérea sobre el territorio libio. La respaldó desde el primer momento decisivamente y fue especialmente activa en la búsqueda de formas de influir en el Consejo de Seguridad para lograr un consenso acerca de su imposición.
No obstante, la Primera Ministra australiana ha dejado claro —y así lo reiteró en conferencia de prensa el 13 de marzo en Canberra— que Australia no participaría en la implementación de tal medida, dada la distancia que la separa de Libia.
Por otra parte, hasta el momento el Gobierno australiano no ha comprometido ni efectivos ni medios de combate en las acciones militares contra Libia que lleva adelante la coalición encabezada por Estados Unidos, Gran Bretaña y Francia, y es presumible que si aplica la misma lógica que en el caso de la prohibición de la navegación aérea sobre Libia, no lo haga. Pero es imposible predecirlo con absoluta certeza.
De hecho, la propia Julia Gillard, en entrevista concedida el 10 de marzo al periodista Erin Burnett, de la CMBC, respondió evasivamente una pregunta de este, acerca de si Australia formaría parte de una coalición creada para intervenir militarmente en Libia.
Ahora bien, aunque Canberra no participe directamente en la intervención militar de las grandes potencias en Libia, sí la respalda. Declaraciones de la Primera Ministra y el Ministro de Asuntos Exteriores australianos no dejan lugar a dudas.
Rudd al dirigirse al Segmento de Alto Nivel del Consejo de Derechos Humanos, el 28 de febrero, había precisado que el Consejo de Seguridad para manejar la situación en Libia debía mantener todas las opciones sobre la mesa.
Ya iniciadas las operaciones militares contra Libia, el Canciller australiano, confirmó en conferencia de prensa el 20 de marzo, que su Gobierno las apoyaba totalmente, pues según expresó, era necesario hacer cuanto fuera posible para proteger al pueblo libio, y tales acciones eran consistentes con la autorización del Consejo de Seguridad, mediante la Resolución 1973.
Una vez más, ahora en el caso de Libia, Australia demuestra su voluntad de hacer causa común con las grandes potencias de Occidente y su lealtad a Estados Unidos. Con seguridad lo hará nuevamente en incontables ocasiones.
Julia Gillard, en sus comentarios a la prensa, en Washington, tras concluir su encuentro con Obama el 8 de marzo, fue enfática al expresar su convicción de que la alianza entre Estados Unidos y Australia, a pesar de sus 60 años, todavía era joven, y que ambos Estados tenían mucho por hacer juntos en el futuro.
En otras palabras, que habrá alianza para rato, así que muy probablemente tengamos la oportunidad de escuchar a Obama afirmar alguna otra vez, que Australia sigue siendo el mejor aliado de los Estados Unidos.
Sobre el tema de la posición australiana en relación con los acontecimientos en Libia, ver además el artículo del autor: En el apoyo a EE.UU. Australia no quiere ser segunda de nadie

Herminio Camacho
digital@juventudrebelde.cu

[1] En marzo de 2009, Obama calificó a Gran Bretaña como uno de los más firmes aliados de Washington, y el 10 de enero de 2011, después de un encuentro con Nicolas Sarkozy, de visita en Estados Unidos, afirmó que su país no tenía un amigo y aliado más firme que el presidente y el pueblo de Francia.
[2] Howard fue condecorado el 13 de enero de 2009 por el entonces presidente George Bush con la Medalla Presidencial de la Libertad, la máxima distinción que puede recibir un civil en Estados Unidos.

Noam Chomsky: qué es la globalización


viernes, 1 de abril de 2011

Lo mejor y más inteligente



Ayer, por razones de espacio y tiempo, no dije una palabra del discurso pronunciado por Barack Obama el lunes 28 sobre la guerra de Libia. Disponía de una copia de la versión oficial, suministrada a la prensa por el Gobierno de Estados Unidos. Tenía subrayadas algunas de las cosas que afirmó. Volví a revisarlo y llegué a la conclusión de que no valía la pena gastar demasiado papel en el asunto.
Recordaba lo que me contó Carter cuando nos visitó en el 2002 sobre el cultivo de los bosques en Estados Unidos; pues él posee una plantación familiar en el Estado de Atlanta. En esta visita le pregunté otra vez sobre aquel cultivo y me volvió a expresar que siembra las plantas de pino a la distancia de 3 por 2 metros, que equivalen a 1 700 árboles por hectárea, y se cosechan al cabo de 25 años.
Hace muchos años leí que The New York Times, en una edición dominical, consumía el papel extraído de la tala de 40 hectáreas de bosque. Se explica, por tanto, mi preocupación por el ahorro de papel.
Desde luego, Obama es excelente articulador de palabras y frases. Podría ganarse la vida escribiendo historietas para niños. Conozco su estilo porque lo primero que leí y subrayé, mucho antes de que asumiera la presidencia, fue un libro titulado “Los sueños de mi padre”. Lo hice con respeto y, al menos, pude apreciar que su autor sabía escoger la palabra precisa y la frase adecuada para ganar la simpatía de los lectores.
Confieso que no me gustó su táctica de suspense, ocultando sus propias ideas políticas hasta el final. Hice un especial esfuerzo por no escudriñar en el último capítulo lo que opinaba sobre diversos problemas, a mi juicio cruciales en este momento de la historia humana. Tenía la seguridad de que la profunda crisis económica, el colosal gasto militar, y la sangre joven derramada por su predecesor republicano, lo ayudarían a derrotar a su adversario electoral, pese a los enormes prejuicios raciales de la sociedad norteamericana. Estaba consciente de los riesgos que corría de que lo eliminaran físicamente.
Por obvias razones de politiquería tradicional buscó, antes de las elecciones, el respaldo de los votos de los anticubanos de Miami, en su mayoría dirigidos por gente de origen batistiano y reaccionaria, que convirtieron a Estados Unidos en una república bananera, donde el fraude electoral determinó nada menos que el triunfo de W. Bush en el 2000, lanzando al basurero a un futuro Premio Nobel: Al Gore, Vicepresidente de Clinton y aspirante a la presidencia.
Un elemental sentido de justicia habría llevado al Presidente Obama a rectificar las consecuencias del infame juicio que condujo al inhumano, cruel, y especialmente injusto encarcelamiento de los cinco patriotas cubanos.
Su Mensaje a la Unión, sus discursos en Brasil, Chile y El Salvador, y la guerra de la OTAN en Libia, me obligaron a subrayar, más que su propia autobiografía, el mencionado discurso.
¿Qué es lo peor de ese pronunciamiento y cómo explicar las aproximadamente 2 500 palabras que contiene la versión oficial?
Desde el punto de vista interno, su falta total de realismo coloca a su feliz autor en manos de sus peores adversarios, quienes desean humillarlo y vengarse de su victoria electoral en noviembre de 2008. No les basta todavía con el castigo a que lo sometieron a finales de 2010.
Desde el punto de vista externo, el mundo tomó más conciencia de lo que significan para muchos pueblos el Consejo de Seguridad, la OTAN y el imperialismo yanki.
Para ser tan breve como prometí, les explico que Obama comenzó su discurso afirmando que desempeñaba su papel “deteniendo la fuerza del Talibán en Afganistán y persiguiendo a Al-Qaeda por todo el planeta”.
De inmediato añade que: “Durante generaciones, los Estados Unidos de América han desempeñado un papel singular como pilar de la seguridad mundial y como defensor de la libertad humana”.
Esto es algo de lo cual, como los lectores conocen, los cubanos, los latinoamericanos, los vietnamitas y otros muchos, podemos dar constancia de su veracidad.
Después de esta solemne declaración de fe, Obama invierte una buena parte del tiempo en hablar de Gaddafi, sus horrores y las razones por las cuales Estados Unidos y sus aliados más cercanos: “-Reino Unido, Francia, Canadá, Dinamarca, Noruega, Italia, España, Grecia y Turquía- países que han luchado junto a nosotros durante decenios. [...] han elegido cumplir con su responsabilidad de defender al pueblo libio.”
Más adelante añade: “…la OTAN, ha tomado el mando para imponer el embargo de armas y la zona de exclusión aérea.”
Confirma los objetivos de la decisión “Como resultado de la transferencia a una coalición más amplia, centrada en la OTAN, el riesgo y costo de esta operación -para nuestro ejército y para el contribuyente estadounidense– se reducirá significativamente.
“Por ende, para aquellos que dudaron de nuestra capacidad para llevar a cabo esta operación, quiero dejar algo claro: Estados Unidos hizo lo que dije que haríamos.”
Vuelve a sus obsesiones sobre Gaddafi y las contradicciones que agitan su mente: “Gaddafi no ha abandonado el poder y, mientras no lo haga, Libia continuará siendo un peligro.”
“Es cierto que Estados Unidos no puede emplear a nuestro ejército donde quiera que haya represión y, dado los riesgos y el costo de una intervención, siempre debemos hacer un balance entre nuestros intereses y la necesidad de actuar.”
“La tarea que di a nuestras tropas (de) -proteger al pueblo libio [...] cuenta con el apoyo internacional y está respaldada por un mandato de las Naciones Unidas.”
Las obsesiones se reiteran una y otra vez: “Si tratáramos de derrocar a Gaddafi por la fuerza, nuestra coalición se rompería. Tendríamos [...] que enviar tropas estadounidenses al terreno para cumplir esa misión o arriesgarnos a la posibilidad de matar muchos civiles con los ataques aéreos.”
“…tenemos esperanzas en el futuro de Irak, pero el cambio de régimen allí tomó ocho años y costó miles de vidas estadounidenses e iraquíes y casi 3 millones de millones de dólares.”
Días después de iniciados los bombardeos de la OTAN comenzó a divulgarse la noticia de que un cazabombardero norteamericano había sido derribado. Después se conoció, por alguna fuente, que era cierto. Algunos campesinos al ver bajar un paracaídas, hicieron lo que por tradición hacen en América Latina: fueron a ver; y si alguien lo necesita, lo auxilian. Nadie podía saber cómo pensaban. Con seguridad eran musulmanes, estaban haciendo producir la tierra y no podían ser partidarios de los bombardeos. Un helicóptero que apareció repentinamente para rescatar al piloto disparó contra los campesinos, hirió gravemente a uno de ellos, y de milagro no los mató a todos. Como el mundo conoce, los árabes, por tradición, son hospitalarios con sus enemigos, los alojan en sus propias casas, y se ponen de espalda para no ver el camino que siguen. Incluso un cobarde o un traidor no significaría nunca el espíritu de una clase social.
Solo a Obama se le podía ocurrir la peregrina teoría que incluyó en su discurso, como puede apreciarse en el siguiente fragmento:
“Sin embargo, habrá ocasiones en las que nuestra seguridad no estará amenazada directamente, pero sí nuestros intereses y valores. [...] sabemos que a los Estados Unidos, como la nación más poderosa del mundo, se le pedirá ayuda con frecuencia.
“En esos casos, no debemos tener miedo de actuar, pero el peso de las acciones no debe recaer solamente sobre los Estados Unidos. Como lo hemos hecho en Libia, nuestra tarea es entonces movilizar a la comunidad internacional para emprender una acción colectiva.”
“Este es el tipo de liderazgo que hemos mostrado en Libia. Por supuesto, incluso cuando actuemos como parte de una coalición, los riesgos de cualquier acción militar serán elevados. Esos riesgos se apreciaron cuando uno de nuestros aviones sufrió una avería mientras sobrevolaba Libia. Incluso cuando uno de nuestros aviadores se lanzó en paracaídas, en un país cuyo líder ha satanizado con tanta frecuencia a los Estados Unidos, en una región que tiene una historia tan difícil con nuestro país, este estadounidense no encontró enemigos. En lugar de ello, fue recibido por personas que lo estrecharon entre sus brazos. Un joven libio que vino en su ayuda expresó: ‘Somos tus amigos. Estamos tan agradecidos de esos hombres que están protegiendo los cielos’.”
“Esta voz es sólo una entre muchas en una región donde la nueva generación se opone que se le continúen negando sus derechos y oportunidades.”
“Aún así, este cambio provocará que el mundo sea más complicado durante un tiempo. El progreso será desigual y el cambio llegará de un modo muy distinto a diferentes países. Existen lugares, como Egipto, donde este cambio nos inspirará e infundirá nuestras esperanzas.”
Todo el mundo conoce que Mubarak fue aliado de Estados Unidos, y cuando Obama visitó la Universidad de El Cairo, en junio de 2009, no podía ignorar las decenas de miles de millones de dólares sustraídos por aquel en Egipto.
Continuó con el emotivo relato:
“…acogemos con beneplácito el hecho de que la historia esté en marcha en el Oriente Medio y el Norte de África, y que los jóvenes estén a la vanguardia. Por que en cualquier lugar donde las personas anhelen ser libres, encontrarán un amigo en los Estados Unidos. A la larga, es esa fe, son esos ideales, los que constituyen el verdadero indicador del liderazgo estadounidense.”
“…nuestra fortaleza en el exterior se sustenta en nuestra fortaleza nacional. Esta siempre debe ser nuestra estrella polar, la capacidad de nuestro pueblo de alcanzar su potencial, adoptar decisiones inteligentes con nuestros recursos, incrementar la prosperidad que actúa como fuente de nuestro poder, y enarbolar los valores que apreciamos tanto.”
“Miremos hacia el futuro con confianza y esperanza, no sólo en nuestro propio país, sino también en todos aquellos que tienen ansias de libertad en todo el mundo.”
La espectacular historieta me hizo recordar al Tea Party, al senador Bob Menéndez y a la ilustre Ileana Ros, la loba feroz que desafiaba las leyes para mantener secuestrado al niño cubano Elián González. Ella es hoy nada menos que Jefa del Comité de Relaciones Exteriores de la Cámara de Representantes de Estados Unidos.
Gaddafi no se cansa de repetir que Al-Qaeda le hace la guerra y envía combatientes contra el gobierno de Libia, porque él apoyó la guerra antiterrorista de Bush.
Aquella organización tuvo en el pasado excelentes relaciones con los servicios de inteligencia norteamericanos en la lucha contra lo soviéticos en Afganistán, y posee sobrada experiencia sobre los métodos de trabajo de la CIA.
¿Qué ocurrirá si las denuncias de Gaddafi fuesen ciertas? ¿Cómo explicaría Obama al pueblo norteamericano que una parte de esas armas de combate terrestre cayeran en manos de los hombres de Bin Laden?
¿No habría sido mejor y más inteligente haber luchado para promover la paz y no la guerra en Libia?

Fidel Castro Ruz

Marzo 31 de 2011

7 y 58 p.m.