domingo, 6 de febrero de 2011

La revolución egipcia: "El pueblo quiere el fin del sistema"



Las masas han vuelto a tomar las calles en las mayores manifestaciones vistas hasta ahora en Egipto. Lo llaman el día de la despedida. Ya, esta mañana, Al Jazeera mostró una inmensa multitud de personas entrando en tropel en la plaza Tahrir. El estado de ánimo no era ni tenso, ni de miedo, sino de júbilo. En el mismo instante en que las oraciones del viernes terminaron, las masas irrumpieron con un grito ensordecedor de "¡Mubarak, fuera!". Los pocos partidarios de Mubarak fueron escabulléndose por las calles aledañas a la plaza como chacales impotentes.
En Alejandría hubo una manifestación masiva contra Mubarak de más de un millón. No había a la vista gente pro Mubarak, ni la policía, ni fuerzas de seguridad de ningún tipo en las calles. Hubo manifestaciones el jueves en Suez e Ismailia, ciudades industriales donde abunda la inflación y el desempleo, y aunque todavía hoy no he visto ningún informe, no puede haber ninguna duda de que habrá manifestaciones muy grandes hoy en todo Egipto. El pueblo egipcio ha hablado y el mensaje es inconfundible.

La dinámica de clase de la revolución

Marx señaló que la revolución necesita el látigo de la contrarrevolución. Este es el caso aquí. La embestida brutal de los contrarrevolucionarios ayer creó las condiciones para un nuevo avance de la revolución hoy. Una revolución se caracteriza por cambios violentos de la opinión pública. Lo hemos visto en las últimas 24 horas. Ayer, el estado de ánimo de los manifestantes era sombrío. Hoy, las masas revolucionarias olían el aroma de la victoria en el aire.
Esto representa un giro completo en pocas horas. Pero, ¿cómo se explica esta transformación? Para entender lo que ha sucedido es necesario comprender la dinámica de clase de la revolución. Las diferentes clases se mueven a velocidades diferentes. Las capas más avanzadas –especialmente los jóvenes– son las primeras en pasar a la acción. Sacan las conclusiones más avanzadas. Pero son una minoría. La masa del pueblo va por detrás. Su conciencia ha sido moldeada por las derrotas pasadas. Está abrumada por décadas de rutina, hábito y tradición.
El padre de la física moderna, Isaac Newton, explicaba que los objetos en reposo tienden a permanecer en reposo. El fenómeno de la inercia se aplica no sólo al mundo físico, sino también a la sociedad. Para superar la resistencia de la inercia es necesaria una poderosa fuerza externa. La época actual está preparando choques que sacarán a las masas de su inercia. Pero esto no ocurre todo de una vez. Mubarak ha tratado de jugar con el conservadurismo innato de la población, el miedo al cambio repentino y el peligro del caos.
Mubarak movilizó las fuerzas de la contrarrevolución en un intento de aplastar a la revolución por la fuerza. Al mismo tiempo dio un discurso tranquilizador ofreciendo reformas pacíficas. Este discurso tuvo un efecto en la mente de la masa inerte de la población, especialmente la clase media que tiene miedo del desorden. "Si me quitáis de en medio habrá caos, como en Irak", les dice. Estos argumentos pueden tener un efecto en los estratos más atrasados de las masas. Todavía no han empezado a moverse. No están en las calles. Están mirando los acontecimientos en la televisión y están preocupados. Con la promesa de reformas y un retorno a la normalidad, el presidente le estaba diciendo a esta gente lo que querían oír.
Después del discurso mucha gente que había sido inicialmente favorable a los manifestantes decía: "¡Eso es suficiente! Habéis tenido lo que queríais. El viejo va a dimitir en septiembre. ¿Por qué no podéis esperar unos pocos meses? Estamos cansados de todo esto. Queremos una vida tranquila, con las tiendas y los bancos abiertos y con todo funcionando como de costumbre". Este fue un momento peligroso para la revolución. El estado de ánimo de las clases medias fue girando hacia el presidente. Los contrarrevolucionarios fueron ganando terreno en las calles. El ejército estaba pasivo. En este punto, todo el proceso podría haber empezado a retroceder.
En este punto crítico, el destino de la revolución fue decidido por el coraje y la determinación de la vanguardia. Es cierto que las fuerzas activas de la revolución eran una minoría. Pero es igualmente cierto que las tropas de choque de la contrarrevolución eran una minoría. Con el fin de derrocar a la revolución, Mubarak reunió hasta el último gramo de apoyo. Trasladó en autobuses a gente de las provincias y concentraron sus fuerzas fuera de la plaza Tahrir.
Este fue el punto de inflexión decisivo. Si hubiesen conseguido echar a los manifestantes de la plaza, todo el proceso podría haber vuelto a la inversa. Pero fracasaron. No sólo les hicieron retroceder con la heroica resistencia de los revolucionarios. Después de siete horas de luchar por cada centímetro, los revolucionarios finalmente pusieron a los matones de Mubarak a la fuga. Esto produjo un cambio en la psicología de los elementos vacilantes. La violencia feroz de los contrarrevolucionarios produjo un nuevo giro en la opinión pública que bien puede volverse fatal para la causa de Mubarak.
La batalla fue transmitida en directo por Al Jazeera, y millones de personas pudieron ver lo que estaba sucediendo. Las escenas de una furgoneta de la policía lanzándose por la calle a toda velocidad, atropellando a los manifestantes lo dijo todo. La misma gente que tenía ilusiones en las promesas de reforma de Mubarak ahora podía ver que habían sido engañados. La máscara sonriente del “Padre del Pueblo” cayó para revelar la fisonomía fea de un faraón cruel y despótico.
¡Así que todo era mentira, después de todo! La advertencia de Mubarak sobre el caos si renunciaba, fue contradicha por estas imágenes. El caos existe ya, y el presidente es el responsable. ¡Abajo el presidente! Al Jazeera informó de un caso que explica el proceso por el que la conciencia de las masas se transforma en una revolución. Un hombre llegó a la plaza Tahrir, y dijo: "Yo creía que los manifestantes estaban siendo pagados por potencias extranjeras, pero ahora he venido aquí, he visto por mí mismo y he comprendido que no es verdad". Y este hombre, que hasta ayer apoyaba la contrarrevolución, se unió a la manifestación.

Crisis del régimen

La derrota en la plaza Tahrir ha provocado una crisis en el régimen. En una clara expresión de debilidad, el Gobierno está pidiendo disculpas públicamente por el derramamiento de sangre el miércoles. Hay indicios de divisiones en la cúspide. Ahmed Shafiq, el nuevo primer ministro, dijo que no sabía quién era responsable del derramamiento de sangre. Eso es muy extraño porque todo el mundo sabe que fue el trabajo de la policía secreta. También dijo que el ministro del Interior no debería obstruir las marchas pacíficas del viernes. Por su parte, el ministro del Interior negó que sus hombres ordenaran a sus agentes o policías atacar a los manifestantes, aunque ni siquiera su propia madre le cree.
Hay sospechas de que el presidente de 82 años, que permanece oculto dentro de su palacio, fuertemente custodiado, está cansado y desmoralizado en parte. Ayer le dijo a la cadena de televisión estadounidense ABC News. "Estoy harto. Después de 62 años de servicio público, he tenido suficiente. Quiero irme". Pero de inmediato agregó: "Si dimito hoy, habrá caos".
Hablando en el palacio presidencial, con su hijo Gamal a su lado, Mubarak dijo: "Nunca tuve la intención de presentarme de nuevo [a presidente]", dijo Mubarak. "Nunca tuve la intención de que Gamal fuese presidente después de mí". Y, ya que todo el mundo en Egipto sabe que esas eran precisamente sus intenciones, esto demuestra que por lo menos al viejo no le falta sentido del humor. Luego repitió su afirmación de que los Hermanos Musulmanes podrían llenar el vacío de poder dejado por su ausencia.
El Gobierno da la impresión de estar luchando por recuperar el control de los acontecimientos que se están escapando de sus manos. Tampoco parece saber lo que está haciendo. Mientras Mubarak emite advertencias oscuras acerca de los Hermanos Musulmanes, su primer ministro está invitando a los Hermanos Musulmanes a entablar conversaciones, una oferta muy amable que estos últimos han declinado amablemente. No son tan estúpidos como para ofrecer la mano a un hombre que está ahogándose y cuyo único deseo es tirar de ellos hacia el agua para que le hagan compañía mientras se hunde.
Los estadounidenses están repitiendo constantemente este argumento de que se trata de un movimiento islamista dirigido por los Hermanos Musulmanes, y que si Mubarak se va los yihadistas se harán cargo. Eso es una mentira, aunque los diplomáticos y los políticos estadounidenses son suficientemente estúpidos como para creérselo. Este movimiento no tiene nada que ver con el fundamentalismo yihadista o la política islámica. El New York Times señaló acertadamente: "Para muchos, los propios Hermanos Musulmanes son un vestigio de un viejo orden que cumple poco de lo que promete".
Este gran movimiento revolucionario no fue organizado por los Hermanos Musulmanes o cualquiera de los partidos políticos burgueses. Los Hermanos Musulmanes están bien organizados y tienen un aparato fuerte y dinero. Sus dirigentes están maniobrando entre bastidores. Sin embargo, el movimiento juvenil es el componente más grande y más decidido de la revolución. Es éste quien ha jugado el papel principal del principio al final.
Cuando estos valientes hombres y mujeres jóvenes salieron a las calles el 25 de enero, todos los partidos políticos, incluidos los Hermanos Musulmanes fueron tomados por sorpresa. Los Hermanos Musulmanes no los apoyaron. Los jóvenes del Movimiento Juvenil 6 de abril son los que están llamando a la acción. Ellos son los que convocaron la manifestación de hoy. Y hoy, cuando el pueblo revolucionario marchó en millones, todos los partidos políticos, incluidos los Hermanos Musulmanes, fueron insignificantes.
El pueblo revolucionario no está luchando por el Islam o cualquier otra religión. Están luchando por sus derechos democráticos y por la liberación nacional y social. Bajo Mubarak extremistas islámicos asesinaron a los cristianos. Pero en las manifestaciones cristianos y musulmanes marchan juntos. En la plaza Tahrir hay musulmanes y cristianos, creyentes y no creyentes –todos unidos en la misma lucha contra los mismos opresores–. La revolución ha eliminado todas las divisiones sectarias. Esto constituye su gran fuerza.

Una "transición significativa"… ¿hacia qué?

La amenaza inmediata de la contrarrevolución ha sido derrotada por la valentía y la determinación del pueblo revolucionario. Pero la victoria no ha sido ganada todavía. La clase dominante tiene muchas maneras de derrotar al pueblo. Cuando la violencia del Estado falla, puede recurrir a la astucia y el engaño. La situación es muy clara. Mubarak no puede controlar Egipto. O bien se marcha, o la revolución barrerá todo a su paso. Esta perspectiva es lo que llena de terror a los estadounidenses.
Washington ha perdido el control de los acontecimientos. Tomado por sorpresa en cada etapa, carece incluso de una política coherente hasta en apariencia. La CIA, Arabia Saudita y los israelíes quieren que Mubarak se mantenga, no por algún tipo de lealtad personal, sino para impedir que la revolución se extienda a otros países árabes. Pero los estadounidenses están jugando un doble juego. Obama y el Departamento de Estado pueden ver que los días de Mubarak están contados y están maniobrando en la sombra para mantener el antiguo régimen con otro nombre.
Ha salido a la luz que la Casa Blanca ha estado en conversaciones con el gobierno de El Cairo, acerca de cómo Egipto puede empezar a hacer una "transición significativa". El Vicepresidente de EE UU, Joe Biden, habló con su homólogo egipcio el jueves, un día después de que Suleiman mantuviese conversaciones similares con la secretaria de Estado, Hillary Clinton. Según el New York Times, entre las propuestas había un plan para que Mubarak renunciara de inmediato y entregara el poder a un gobierno interino respaldado por los militares bajo el Sr. Suleiman.
Ni la Casa Blanca ni el Departamento de Estado han negado directamente el informe. Sin embargo, un portavoz de Consejo Nacional de Seguridad del Presidente Barack Obama dijo que era "hora de comenzar una transición pacífica, ordenada y significativa, con negociaciones creíbles y de una composición amplia". Sin embargo, Mark Mardell de la BBC en Washington dice que otros informes sugieren que el plan de EE UU ya ha sido rechazado en Egipto, y que la administración ha sido "sorprendida" por la actitud de los militares y Suleiman.
Los norteamericanos saben muy bien que Suleiman estuvo involucrado en los ataques a la oposición y, sin embargo, le consideran el hombre adecuado para dirigir un gobierno interino. Todo el mundo conoce a Omar Suleiman, es el hombre de la CIA y de Israel. Esto es sólo un medio de mantener el sistema al mismo tiempo que se da la impresión de un cambio. Sería la negación de todas las aspiraciones democráticas del pueblo: una mentira y un cínico engaño.

Lo que la gente quiere

En la plaza de Tahrir hoy había un cartel que decía: "EL PUEBLO QUIERE LA CAÍDA DEL SISTEMA". Nótese con exactitud el mensaje: no solo la caída de Mubarak, sino la caída de todo el sistema sobre el cual se erige. La gente leía en voz alta una lista de los actuales dirigentes políticos y tras cada nombre gritaba: "¡Ilegitimo!". Es una advertencia a los políticos de que el pueblo no aceptará ningún acuerdo que incluya a figura alguna del antiguo régimen. Esto demuestra un instinto político absolutamente correcto.
El problema es de dirección. No puede confiarse en la burguesía liberal. Los individuos que están tratando de usurpar el control son como mercaderes en un bazar y usarán la revolución como pieza para su regateo con el régimen en su afán por ganar posiciones y hacer carrera. Traicionarán al pueblo en provecho de sus intereses egoístas. El partido Wafd y otros liberales aceptaron inmediatamente las "concesiones" de Mubarak y concluyeron su participación en la revolución. Al-Baradei es un títere de los norteamericanos a quien Washington desearía poner en el poder en reemplazo de Mubarak. ¿Cómo podemos poner confianza en gente como esta?
¡Los revolucionarios deben estar alerta! El pueblo egipcio no está luchando y muriendo para permitir que la vieja oligarquía y sus patrocinadores imperialistas permanezcan en el poder. El movimiento no debe desmovilizarse. Debe ser intensificado. ¡La revolución debe ser llevada hasta el final! ¡Ningún acuerdo con Suleiman ni con ninguna otra figura del viejo régimen! ¡No debe quedar ninguno!
El pueblo revolucionario debe coger una gran escoba en sus manos y barrer toda la vieja cúpula. ¡Por una purga masiva y la destitución de todos los viejos oficiales! Los culpables de corrupción deben ser puestos ante un tribunal y su propiedad confiscada y usada en beneficio de los pobres.
Mientras que el viejo aparato de represión estatal permanezca existiendo la revolución nunca estará segura. El pueblo no puede aceptar otra cosa que el completo desmantelamiento del antiguo aparato estatal. ¡Por el desmantelamiento inmediato del aparato represivo! ¡Por la creación de tribunales populares para juzgar y castigar a todos los culpables de actos represivos contra el pueblo!
La revolución necesita organización. Necesita organizaciones estructuradas, democráticas, populares, y una máquina de combate capaz de defenderse de cualquier agresión. ¡Por comités populares para la defensa de la revolución! ¡Por una milicia del pueblo! Una vez que el pueblo estuviese armado, ninguna fuerza en la tierra podría oprimirlo.
El pueblo armado es la única fuerza que puede garantizar las conquistas de la revolución, defender los derechos democráticos y convocar elecciones genuinamente libres a la Asamblea Constituyente.

Un pueblo orgulloso despierta

El New York Times, ayer, publicaba entrevistas que revelaban la esencia real de la revolución: "Le digo al mundo árabe que esté con nosotros hasta que conquistemos nuestra libertad", decía Khaled Yusuf, un clérigo de Al Azhar, la una vez estimada institución de escolarización religiosa ahora perteneciente al Gobierno. "Una vez que lo hagamos, vamos a liberar el mundo árabe".
"Durante décadas el mundo árabe ha estado esperando un salvador –ya fuese Gamal Abdel-Nasser, el carismático presidente egipcio o, incluso, durante un tiempo, Saddam Hussein–. Nadie estaba esperando un salvador el miércoles. Frente a casi tres décadas de autoridad acumulada –el poder de un Estado capaz de movilizar a miles a su antojo– el pueblo esta vez se tenía a sí mismo".
"'Estoy luchando por mi libertad', decía Noha al-Ustaz mientras rompía ladrillos en la acera. 'Por mi derecho a expresarme. Por el fin de la opresión. Por el fin de la injusticia'".
Mubarak es considerado merecidamente como un traidor y un títere de EEUU e Israel. Ese sentimiento es compartido por muchas partes del mundo árabe. Las mismas condiciones que provocaron la revolución en Túnez y Egipto causarán un efecto dominó en otros Estados árabes. Ese es el porqué de que las demandas del pueblo egipcio hayan encontrado un eco en las calles de Argelia a Marruecos, de los campamentos palestinos en Jordania a los suburbios de Ciudad Sadr en Bagdad.
Los cínicos observadores occidentales a menudo han descrito al pueblo egipcio como apático y pasivo. Ahora ese estereotipo, producto de un pensamiento superficial y de sentimientos de superioridad racial, ha sido puesto del revés. ¿Dónde está la apatía ahora? Este es un antiguo, orgulloso y noble pueblo que fue explotado, oprimido, insultado y humillado durante generaciones por amos extranjeros y sus corruptos agentes locales, que ahora está en el proceso de ruptura con el pasado y construyendo un nuevo y mejor futuro.
La revolución ha dado voz a aquellos que no tenían voz, ha articulado el sentimiento de desesperación, la frustración, las humillaciones a manos de la policía y la indignación de la juventud que no tiene suficiente dinero para casarse y crear una familia. Las masas no solo están luchando por pan y los derechos humanos elementales. Están luchando por la dignidad humana. Gracias a la revolución el pueblo egipcio se ha levantado y elevado a su verdadera estatura.
"Oriente Medio, siguiendo minuto a minuto la cobertura de los canales árabes y las conversaciones desde Iraq hasta Marruecos, observó conteniendo la respiración en una situación irresistible, de las que sólo ocurren una vez en toda la vida. Por primera vez en una generación, los árabes parece que están mirando de nuevo a Egipto en busca de liderazgo, y dicha sensación se expresó a lo largo del día".
Estas palabras del New York Times muestran la situación real. Todo esto está teniendo un tremendo impacto que se extiendo más allá del Oriente Medio y el norte de África. El Egipto revolucionario puede comenzar ahora a ocupar su verdadero lugar en la historia mundial.

Alan Woods

sábado, 5 de febrero de 2011

Así torturaban los militares uruguayos



Horacio Gelós Bonilla, ex edil del Frente Amplio, militante sindical e integrante del Partido Comunista, fue castrado y muerto -presumiblemente el 5 de enero de 1976- en el batallón de Ingenieros número 4 de Laguna del Sauce. Pero recién la semana pasada la familia recibió la información oficial sobre su muerte, aunque sus restos no han sido encontrados. La Comisión para la Paz difundió el jueves los nombres de ocho compatriotas que fueron asesinados en Uruguay mediante torturas entre los años 1973 y 1984. Entre ellos se encuentra Horacio Gelós Bonilla, asesinado en 1976 en el batallón de Ingenieros de Combate número 4 de Laguna del Sauce, departamento de Maldonado.
Gelós fue detenido entre las 19.30 y las 20 horas, el 2 de enero de 1976 en la esquina de Florida y Sarandí, pleno centro de Maldonado frente a la plaza de San Fernando. Tenía 33 años, era soltero, obrero de la construcción y militante del SUNCA y miembro del Partido Comunista. Un grupo de personas de civil lo introdujo a golpes dentro de una camioneta Indio color celeste, en presencia de un tío llamado Ramón Gelós. Varios testigos indicaron que ese vehículo era visto habitualmente en el ex cuartelillo de Maldonado, ubicado en 25 de Mayo y Sarandí dónde funcionaba el OCOA 4 y hoy se ubica el Paseo de San Fernando, a una cuadra del secuestro.
José Pedro Correa Sosa, fue testigo del secuestro y siguió a la camioneta en su moto hasta cerca de la Laguna del Sauce. Varios meses después fue detenido. Según consigna el libro "Nunca Más" editado por el Servicio Paz y Justicia del Uruguay, Correa relató que cuando lo estaban torturando en el 4º de Ingenieros a fines de octubre o principios de noviembre de 1976, le preguntaron por Gelós Bonilla y dijeron "ese no jode más". El testigo sostiene que "en otro interrogatorio le volvieron a preguntar y contestó...' ustedes saben bien dónde está'... Eso fue lo último que pude decir, después no me acuerdo de nada. Estuve varios días tirado".
La mencionada unidad militar fue un centro de torturas. Por allí pasaron centenares de militantes de izquierda del departamento e incluso quienes eran trasladados desde otros lugares del país. Por ejemplo: Raúl Sendic cuando era un rehén de la dictadura. Efectivos de esa unidad torturaron en el Cuartelillo de Maldonado al general (r) Líber Seregni y también asesinaron con torturas a Eduardo Móndelo, un joven frenteamplista de Pirlápolis.

Quienes fueron los torturadores

En el año 1985 se creó la Comisión Departamental de Derechos Humanos que integraron el abogado Alejo Fernández Chávez; el artista plástico Manolo Lima; el escribano Gonzalo Álvarez y el médico Carlos Laborde. El organismo se abocó enseguida a investigar el caso Gelós y obtuvo testimonios de Amado Viera; Omar Varona; un hombre de apellido Romero, conocido como "cara de goma"; y Carlos Julio Barrios. Todos estuvieron detenidos junto a Gelós.
A partir de las declaraciones y testimonios obtenidos se pudo reconstruir la nómina parcial de los oficiales que participaban de las sesiones de tortura. Entre ellos estaban: el capitán Stocco, el teniente Dardo Barrios, actual jerarca municipal de Maldonado, el oficial Cristi y el sargento Amorín. En tanto los médicos militares eran Francisco Pons, José Luis Braga y Julio César D'Albora. Pons y Braga fueron denunciados ante la Comisión de Ética Médica de la FEMI, la que según su presidente, Gregorio Martirena, "si bien tuvo la convicción de la participación de estos profesionales en hechos éticamente reprobables, nunca logró los testimonios para condenarlos". Con toda la información a la vista, la Comisión de DDHH de Maldonado radicó una denuncia penal el 22 de mayo de 1985. Pero la aprobación de la Ley de Caducidad generó impunidad para los asesinos.


Testimonios del horror

Los testigos que se presentaron voluntariamente ante la comisión departamental, relataron detalladamente el horror que se vivía en aquél tiempo. Pero, sin dudas, el proporcionado por el ex edil y dirigente comunista Carlos Julio Barrios, quién tenía entonces algo más de 50 años, fue determinante para saber cómo murió Gelós. Según la copia del testimonio prestado por Barrios el 26 de setiembre de 1986 ante los integrantes de la Comisión de DDHH, fue detenido el 2 de enero de 1976 a las 4 de la mañana en su chacra ubicada en cercanías de Cerro Pelado.
"Venía uno uniformado, que me puso la ametralladora en las costillas, y los otros de particular. Revolvieron toda la casa y dijeron que era un secuestro, que se trataba de un comando independiente" - dijo el testigo. "Yo no sé a donde me llevaron, supongo que sería cerca de la Laguna del Sauce. Ahí fueron indescriptibles las torturas. Me colgaron de las manos y del cuello, me pegaban fuerte por todos lados; en el estómago, en los testículos. También me daban picana y eso duró horas". Barrios recordó que luego lo sacaron en una camioneta y lo llevaron a un lugar donde había una pared.
"Yo estaba desnudo y encapuchado. Me colgaron y contra la entrepierna había una especie de caballete que me impedía siquiera ponerme en punta de pie. También estaba una pareja, aparentemente joven por las voces. Era claro que violaban alternativamente a la muchacha y al muchacho, haciendo que uno viera al otro cuando era violado. A ellos los interrogaban sobre la presunta tenencia de armas". El 5 de enero de tardecita, lo cargaron en una camioneta y lo trasladaron a Maldonado donde subieron a Romero y los llevaron a un lugar cerca de la Laguna del Sauce. "Ahí me hicieron lavar en un lugar que presumo era la propia laguna y después nos llevaron a un lugar lleno de barro".
Barrios reconoció las voces de algunos de sus compañeros: Viera, José Medina y Horacio Gelós. "Me sentaron en el suelo y me interrogaron sobre una lista secreta de contribuyentes al Partido Comunista. De repente vino uno que le dijo al que me interrogaba... 'déjelo a ese viejo traidor, que ahora vamos a hacerle una operación a su querido camaradita Bonillita y después se la hacemos a él'... Ahí me levantan la capucha y traen a Gelós Bonilla, maneado con las rodillas junto a la cabeza. Lo traían a rastras. Ahí vi que lo castraban y salía sangre a borbotones. Yo sólo veía parcialmente el cuerpo de Gelós, se quejaba espantosamente. Los quejidos se fueron apagando y a mí me ponen una venda en los ojos y la capucha y me llevan a unos 20 metros del lugar con un soldado al lado. Ahí se produce un gran revuelo entre los torturadores y siento que no muy lejos de mí se preguntan si largaban a Viera. Varias veces les había oído decir que o hablábamos o nos mataban y tiraban al medio de la laguna".
Después de eso Barrios aseguró que "los cargaron a todos en un vehículo y me tiraron en Rincón y Francisco Maldonado. Me dijeron que no me sacara la capucha hasta que no pasaran cinco minutos. Era la madrugada del 6 de enero de 1976". Pero tres días después vuelven a detenerlo. Lo suben encapuchado en VW negro matriculado en Argentina. Pocas cuadras después lo cambian de auto y lo llevan a un lugar que supone el Cuartelillo de Maldonado "porque oía las campanadas de la Catedral".
Barrios dijo que "ahí había mucha gente detenida. Ponen música de Gardel y Roberto Carlos. Me torturan horriblemente. El 12 de enero me cargaron en una camioneta, era de medianoche. Uno de los torturadores le dijo a otro: a éste enterralo en la arena. Y pusieron una pala a mi lado. Anduvieron mucho rato diciendo... acá no, acá nos ven... y arrancaban otra vez. Así estuvieron como dos horas. Por último pararon y dijeron... bueno, acá sí. entonces me tiraron en una cuneta diciendo que no me moviera y se fueron. Me saqué la venda y vi que estaba en la ruta 39 frente a la planta de supergas de Tortorella ".
Barrios se fue caminando a su casa y apenas aclaró le pidió a un familiar que le sacara pasaje en una compañía de ómnibus para irse a Porto Alegre. Era el 13 de enero de 1976. Después los militares volvieron a buscarlo, pero como no lo encontraron terminaron torturando a su nieto de 11 años para que dijera donde estaba. El niño sufrió trastornos sicológicos. Barrios falleció a mediados de los ´90 sin saber la verdad.
Por su parte Amado Viera, también relató como oyó morir a Gelós Bonilla. "Le preguntaban por unos campos comprados por el SUNCA para poner una Colonia de Vacaciones. Estábamos en un grupo de ranchos ubicados a orillas de la Laguna. Yo sentía que Horacio estaba como estaqueado y las cosas que le hacían eran muy graves porque en determinado momento dijo que prefería que lo mataran. Su respiración era muy fuerte hasta que dejó de oírse; después lo arrastraron y no oímos más hasta que enseguida nos sacaron a nosotros".

Monstruos

Jueza cita a 20 retirados por desaparición en Maldonado
Gobierno. Rechazó que FF.AA. defiendan a ex represores

Desde la semana que viene, unos 20 militares retirados deberán declarar ante la Justicia. El gobierno advirtió ayer que "no es admisible" que las Fuerzas Armadas asuman como institución "la defensa de personas indagadas por varios delitos".
A partir del próximo lunes 7, una veintena de militares comparecerán ante la jueza penal Mariana Mota y la fiscal Ana María Tellechea, quienes indagan la muerte de Horacio Gelós Bonilla, desaparecido a principios de 1976 estando detenido en el batallón de ingenieros de combate N°4 con asiento en Laguna del Sauce, Maldonado.
Gelós Bonilla integraba el Partido Comunista y se estima que sus restos habrían sido sepultados en un predio próximo al aeropuerto de la Laguna.
La jueza Mota y la fiscal Tellechea tienen previsto interrogar a militares retirados los próximos días 7, 8, 10 y 14 de febrero, a razón de cinco militares por día, dijeron fuentes del caso consultadas por El País.
Las mismas magistradas tienen a su cargo otros 19 casos de homicidio y desaparición que se indagan en forma conexa al juicio que se sigue contra el ex dictador Juan María Bordaberry, aunque por esos hechos todavía no se fijaron audiencias.
Por otro lado, la defensa del coronel (r) Tranquilino Machado -a cargo de los abogados Miguel Langón y Graciela Figueredo- presentó ayer un escrito solicitando el diligenciamiento de nuevas pruebas antes de que el juez Sergio Torres decida si procesa al militar por el asesinato de Ramón Peré en julio de 1973.
Langón dijo a El País que entre otras cosas se pidió al magistrado la posibilidad de analizar las piezas anatómicas de los restos de Peré como forma de probar que Machado no fue quien disparó el arma que terminó con la vida del joven. Las pericias ofrecidas serán realizadas por el forense Guido Berro.
"NO ES ADMISIBLE". En tanto, el gobierno señaló ayer que "no es admisible" que "se intente que las Fuerzas Armadas asuman como institución la defensa de personas indagadas por diversos delitos".
En una conferencia de prensa en la que estuvo acompañado por el secretario de la Presidencia, Alberto Breccia, el ministro de Defensa, Luis Rosadilla, leyó un comunicado de dos carillas que marca la posición formal del gobierno ante el Foro Concordia y Libertad, integrado por militares retirados y en actividad que reclaman acciones para que no haya más procesamientos por delitos ocurridos en la dictadura.
El comunicado señala que para "la convivencia armónica" es necesario "el respeto integral de las normas constitucionales y legales que la sociedad uruguaya ha construido a lo largo de su historia".
A su vez, la nota resalta que "el Poder Ejecutivo respaldará con sus instituciones en forma plena las resoluciones adoptadas por el Poder Judicial".
Rosadilla indicó ayer que el Foro Concordia y Libertad entregó una carta con sus pedidos a los comandantes de las tres fuerzas ya que él autorizó esas reuniones.
"Por tanto -dijo el ministro- no se trata de una actividad política sino de una actividad reservada en la que una organización como muchas otras solicita ser recibida para entregar una nota".
Breccia, por su parte, señaló que "de ninguna forma" los dichos formulados en la carta del grupo implican "una amenaza". Sin embargo, el funcionario advirtió que "contiene descalificaciones hacia algunos de los poderes legítimamente constituidos del Estado. Instamos a cesar con esa actitud".
PIT. En tanto, el Secretariado del Pit-Cnt calificó ayer como "tibia y tímida" la respuesta del gobierno al planteo de los militares aglutinados en el Foro Libertad y Concordia.
"Preocupa que se produzca un llamado a desconocer las citaciones de la Justicia y que no haya una contundente declaración del poder político", según dijo el dirigente sindical Washington Beltrán.
El Secretariado resolvió reunir el jueves a la comisión de Derechos Humanos de la central para organizar una movilización junto con otros grupos que venían apoyando la anulación de la ley de caducidad.

Van Rompaey: los jueces "no van a ceder ante amenazas"

"¿Y qué le parece?" Esa fue la escueta respuesta del presidente José Mujica ante la consulta de un periodista sobre si su presencia en la asunción de Leslie Van Rompaey como nuevo presidente de la Suprema Corte de Justicia (SCJ) era una señal de apoyo al Poder Judicial tras los cuestionamientos de militares retirados que reclaman que no haya más procesamientos por hechos de la dictadura.
En forma casi inesperada, Mujica junto el secretario y prosecretario de la Presidencia, Alberto Breccia y Diego Cánepa, asistieron a la ceremonia protocolar realizada en la mañana de ayer en el Palacio Piria, sede de la SCJ.
Hasta el lunes, la Corporación no tenía confirmación respecto a la asistencia de ningún jerarca del Poder Ejecutivo, pero al final de la tarde de ese día, la Presidencia anunció que Mujica asistiría al evento que marcó el inicio de la actividad judicial de 2011.
En su discurso, Van Rompaey agradeció la presencia de Mujica porque "honra al Poder Judicial". No es habitual que los presidentes asistan al acto de apertura de los tribunales. Así procedió durante su gobierno Tabaré Vázquez, ya que a esos eventos concurría el entonces vicepresidente Rodolfo Nin Novoa.
"Yo lo entiendo como un apoyo institucional al principio constitucional de la separación de poderes y a la independencia del Poder Judicial", dijo Van Rompaey sobre la presencia de Mujica.
Luego, en rueda de prensa, Van Rompaey resaltó que los jueces "no van a ceder ante amenazas o presiones provengan de quien provengan". Agregó que "todos los ciudadanos" van a ser juzgados según lo que dispone la ley.

Carlos Peláez
http://www.militaresycomplicespresos.blogspot.com

Egipto: la batalla de la Plaza Tahrir



"El cielo estaba lleno de rocas. Los enfrentamientos a mi alrededor eran tan terribles que podía oler la sangre". Con estas palabras, Robert Fisk describe los dramáticos acontecimientos en la Plaza Tahrir, donde las fuerzas de la revolución chocaron con las de la contrarrevolución. Todo el día y durante toda la noche, una batalla feroz hacía estragos en la Plaza y en las calles circundantes.
Este progrom fue presentado a la opinión pública mundial como una respuesta espontánea de ciudadanos comunes y corrientes que ya están hartos del desorden. Los medios de comunicación lo describieron como un choque entre dos movimientos políticos rivales. A ambos lados, decenas de miles de jóvenes lucharon, y a ambos lados se cantó el himno nacional y se agitaron banderas de Egipto. Fue descrito como "caos" y como una "batalla de egipcios contra egipcios".
Pero había una diferencia fundamental. A un lado están los representantes de los trabajadores y la juventud, de los demócratas y de la intelectualidad progresista, es decir, de todas las fuerzas vivas de Egipto. En el otro lado de las barricadas están los representantes de un régimen reaccionario y corrupto, la oligarquía y la burocracia, los mafiosos y los torturadores. Un lado está luchando por el futuro, la esperanza y la libertad. El otro lado está luchando para defender un pasado vergonzoso y bárbaro.

El lumpemproletariado

No había nada espontáneo acerca de este encuentro cruel y sangriento. Estaba muy organizado y bien planificado, un último esfuerzo desesperado por apuntalar la dictadura de Mubarak. Funcionarios del Partido Nacional Democrático (PND) distribuyeron enormes carteles de Mubarak, que eran mantenidos en el aire por hombres que portaban garrotes y porras de la policía. El uso indiscriminado de gases lacrimógenos por parte de esta última fue una prueba más (si es que hacía falta) de que estos "manifestantes" a favor del Gobierno eran, en realidad, policías de paisano.
Por supuesto, la policía no actuó sola. Vaciaron las cárceles de presos comunes, a quienes armaron y organizaron, y utilizaron sus contactos en el submundo criminal para movilizar a miles de jóvenes de los barrios pobres de El Cairo para pelear por ellos. Estos son los lumpemproletarios, las "fuerzas oscuras" de las que Marx y Engels escribieron en el Manifiesto Comunista:
"El lumpemproletariado, ese producto pasivo de la putrefacción de las capas más bajas de la vieja sociedad, puede a veces ser arrastrado al movimiento por una revolución proletaria; sin embargo, en virtud de todas sus condiciones de vida está más bien dispuesto a venderse a la reacción para servir a sus maniobras".
Eso es exactamente lo que estamos viendo en las calles de El Cairo. Fisk es testigo de ello:
"El problema es que los hombres de Mubarak incluían a algunos de los mismos matones que vi entonces, cuando estaban trabajando con la policía de seguridad armada para aporrear y asaltar a los manifestantes. Uno de ellos, un joven de camisa amarilla con el pelo alborotado y los ojos brillantes de color rojo –no sé con qué se había drogado– llevaba el mismo bastón de acero mortífero que había estado utilizando el viernes. Una vez más, los defensores de Mubarak habían regresado. Incluso cantaron el estribillo de siempre –constantemente revisado a fin de tener en cuenta el nombre del dictador local– 'Con nuestra sangre, con nuestra alma, nos ponemos a su disposición'".
Este ataque brutal fue la respuesta real de Hosni Mubarak a la reivindicación de democracia del pueblo egipcio. Un ejército de matones reclutados de las cárceles y de los barrios marginados y trasladados en autobuses de todas partes de Egipto llegó a la capital. Aquí había una coalición heterogénea de los elementos más ignorantes, corruptos y retrógrados de la sociedad. Los hombres a caballo y en camellos que galopaban en la plaza fueron, al parecer, reclutados entre los miserables que se ganan la vida alquilando sus animales a los turistas alrededor de las pirámides.
Fisk escribe: "Hasta en Giza, el PND había juntado a los hombres que controlaban el voto en las elecciones y los envió a gritar su apoyo mientras marchaban a lo largo de una zanja de drenaje pestilente. No muy lejos, incluso a un propietario de camellos se le obligó a decir que "si no conoces a Mubarak, no conoces a Alá", que, por decirlo suavemente, era una exageración".
Armados con palos, barras de hierro, cuchillos, piedras y cócteles molotov intentaron tomar por asalto la plaza. Los contrarrevolucionarios aparecieron en los tejados de los apartamentos cercanos, desde donde lanzaron bloques de hormigón y cócteles molotov a la gente. Al final del día se informó que había tres muertes en El Cairo.

El ejército

Muchos se preguntan: ¿qué pasa con el ejército? El ejército alentó a los manifestantes cuando calificó sus reivindicaciones como legítimas y prometió no disparar contra ellos. Pero se ha mantenido inactivo cuando han sido atacados. En otras palabras, el ejército ha actuado en connivencia con los contrarrevolucionarios. Abrió las barreras para que los matones entraran libremente en la plaza, luego se sentó y no hizo nada.
Cientos de los que protestaban en la plaza llevaban vendajes y otros signos de estar heridos, mientras que el ejército observaba. Robert Fisk escribe: "El Tercer Ejército egipcio, famoso en la leyenda y en la canción por cruzar el Canal de Suez en 1973, no pudo –o no quiso– incluso cruzar la plaza Tahrir para ayudar a los heridos". Tal "neutralidad" traicionera equivale a apoyar a los contrarrevolucionarios.
Mohamed al-Samadi, un médico que había estado curando a la gente, se quejaba de que las tropas no estaban ayudando. "Cuando llegamos aquí, nos cachearon buscando armas, y luego dejan que los matones armados vengan y nos ataquen", dijo. Pero se mantuvo desafiante: "Nos negamos a irnos. No podemos dejar que Mubarak siga ocho meses más".
Muchos observadores han encontrado esta conducta del ejército extraña. Pero no hay nada de extraño. Lenin explicó hace mucho tiempo que el Estado son cuerpos de hombres armados en defensa de la propiedad.
Es muy probable que haya divisiones dentro del ejército. Los generales tienen intereses creados en preservar el statu quo. Son una parte integral del régimen y tienen una porción del botín. Los soldados de base estarán bajo la presión de las masas, pero también están sujetos a la disciplina del ejército. Las capas medias de los oficiales estarán divididas: unos más inclinados al statu quo, pero otros simpatizando con los manifestantes.
La mayoría de las tropas están desconcertadas y no entienden lo que está sucediendo. Fisk cita el siguiente incidente: "Y allí estaba el soldado, en un vehículo blindado, dejando que las piedras de ambos lados volaran junto a él hasta que saltó a la carretera, fue hacia los enemigos de Mubarak, y les abrazó con las lágrimas rodando por su rostro".
Con el lanzamiento de una contraofensiva, Mubarak está llevando a cabo una estrategia muy arriesgada. Sin lugar a dudas, está siendo animado a mantenerse firme por los saudíes y otros regímenes árabes reaccionarios, aterrados del "contagio" de una revolución triunfante en Egipto. Pero estas acciones pondrán al ejército egipcio bajo una presión insoportable. Cuánto puede resistir la cohesión interna del ejército bajo estas presiones es una pregunta abierta.

La estrategia de la contrarrevolución

El resultado es una ecuación complicada que sólo puede ser resuelta por la lucha de las fuerzas vivas. Es por eso que la batalla por la posesión de la plaza Tahrir era tan importante. Si las fuerzas contrarrevolucionarias hubieran prevalecido, esto hubiera marcado un punto de inflexión en el proceso. La victoria de los contrarrevolucionarios hubiera tenido un efecto desmoralizador debido a la importancia simbólica de la plaza.
El vicepresidente egipcio, Omar Suleiman, instó el miércoles a los manifestantes en la plaza Tahrir a "marcharse y observar el toque de queda para restablecer la calma". Dijo que el inicio del diálogo con los reformistas y la oposición dependía de poner fin a las protestas callejeras. Pero una vez que las masas abandonen las calles, el régimen no tendrá ninguna prisa por hablar con nadie.
Una vez que los revolucionarios perdieran la iniciativa, sería relativamente fácil sofocar las tendencias revolucionarias en el ejército y restablecer la disciplina. El siguiente paso sería el de despejar las calles de la capital pulgada a pulgada, y hacer retroceder a la Revolución. El "orden" sería restaurado. Las tiendas y los bancos abrirían el domingo, dando una impresión de que "todo ha vuelto a la normalidad". Poco a poco, el ímpetu del movimiento se perdería y la gente se hundiría de nuevo en la rutina diaria.
La policía reaparecería en las calles y comenzaría con los arrestos. Incluirían a algunos elementos delincuentes, pero serían abrumadoramente partidarios anti-Mubarak, y empezarían por los principales activistas. Esto serviría para aterrorizar a la "oposición moderada", que se vería obligada a aceptar cualquier migaja que el régimen le ofreciera o iría al exilio. Mubarak se mantendría en su palacio. La contrarrevolución cogería las riendas. Pero todos estos planes se han alterado por la valentía y la determinación de los rebeldes.
Tomados por sorpresa, e inicialmente superados en número por los contrarrevolucionarios, se defendieron. El ejército permitió a los hombres de Mubarak entrar en la plaza (lo que claramente estaba planificado de antemano) y comenzaron a lanzar piedras y a atacar a los manifestantes. Pero éstos se negaron a dejarse intimidar y comenzaron a romper piedras para lanzarlas de nuevo.

Valentía de los revolucionarios

Según se extendió la noticia, miles de egipcios vinieron a la plaza. Como escribe Fisk, "se arrojaron unos hacia los otros como combatientes romanos, y simplemente arrollaron a las unidades de paracaidistas que 'protegían' la plaza, los cuales se subieron a sus tanques y vehículos blindados y los usaron como protección".
Los partidarios de Mubarak casi cruzaron toda la plaza, pero al final fueron expulsados por la valentía de los rebeldes. Robert Fisk estaba con los partidarios de Mubarak, cuando cargaron en la Plaza Tahrir y proporciona una imagen muy gráfica de lo que sucedió:
"El cielo estaba lleno de rocas –estoy hablando de piedras de 15 centímetros de diámetro–, que golpeaban el suelo, como granadas de mortero. En este lado de la 'línea', por supuesto, venían de los opositores a Mubarak. Se rompían y los trozos salpicaban contra las paredes a nuestro alrededor. En ese momento, los hombres del PND se dieron media vuelta y corrieron de pánico cuando los opositores del presidente avanzaron en tropel. Yo me quedé con la espalda apoyada contra la ventana de una agencia de viajes cerrada. Recuerdo un cartel anunciando un fin de semana romántico en Luxor y 'en el idílico valle de las tumbas'".
"(..) Por supuesto, sería una exageración decir que las piedras cubrieron el cielo, pero a veces había un centenar de rocas volando por el cielo. Destrozaron un camión del ejército, rompiendo sus laterales, aplastando sus ventanas. Las piedras vinieron de calles secundarias como la calle Champollion y de Talaat Harb. Los hombres sudaban, con bandas alrededor de su cabeza de color rojo, gritando con odio. Muchos ponían telas blancas a sus heridas. Algunos fueron llevados por delante de mí, salpicando sangre por todo el camino".
Fisk sigue:
"Vi a mujeres jóvenes con pañuelos y faldas largas, rompiendo el pavimento al tiempo que las rocas caían a su alrededor. Se defendieron con una inmensa valentía que más tarde se convirtió en una especie de terrible crueldad".
"Algunos arrastraron a hombres del servicio de seguridad de Mubarak por toda la plaza, golpeándolos hasta que la sangre brotó de sus cabezas y salpicó sus ropas".
¿Qué esperas? Cuando hombres y mujeres desarmados son objeto de un asalto violento, ¿no tienen derecho a defenderse por medios violentos? El derecho a la defensa legítima está reconocido universalmente en todas las naciones civilizadas. Y si posteriormente se vengaron con los matones a sueldo que no mostraron piedad con ancianos, mujeres y niños, no vemos nada censurable en eso. Estos monstruos recibieron lo que se merecían. Y, teniendo en cuenta las circunstancias, no salieron muy mal parados.
Los revolucionarios egipcios se defendieron bien ayer. Resistieron la embestida inicial y lucharon con valentía haciendo retroceder al enemigo. Finalmente ganaron la batalla de la plaza Tahrir. Pero pagaron un precio muy alto. Se ha informado que en El Cairo murieron cinco y 1.500 fueron heridos, pero nadie sabe las cifras reales. Y aunque el pueblo revolucionario ha ganado una importante batalla, la cuestión central –la cuestión del poder– sigue sin resolverse.

La hipocresía acerca de la violencia

La revolución egipcia ha causado confusión en los Gobiernos occidentales. No se esperaban estos acontecimientos y no saben como reaccionar. Su más reciente táctica es "deplorar la violencia" y hacer un llamamiento a todas las partes a "mostrar moderación". Ban Ki-moon, Secretario General de la o­nU, dijo que si el régimen empleaba la violencia "sería completamente inaceptable". Comentarios similares han llegado desde Washington y Londres: "si el régimen es responsable", "si se puede demostrar que el Gobierno ha organizado los ataques" o "si no ha hecho nada para prevenirlos". Y así, hasta la saciedad.
Todo el mundo sabe quién estuvo detrás del sangriento ataque a los manifestantes pacíficos y desarmados. Obama, Cameron y Ban Ki-moon son unos hipócritas al pretender que no saben quién es el responsable. Ponen a las víctimas al mismo nivel que los agresores. Incluso si el Gobierno egipcio es encontrado responsable, ¿qué se propone hacer? La respuesta es clara: nada en absoluto.
Robert Gibbs, portavoz de Obama, dijo el miércoles: "si el Gobierno está instando a la violencia debería parar inmediatamente". Urgió "a todas las partes a la moderación". Esto es hipocresía de la más repulsiva. Hasta ayer el movimiento en Egipto fue enteramente pacífico. Las masas que se concentraron en la plaza Tahrir han actuado ordenada y disciplinadamente. Protegieron los tesoros del Museo Nacional de los saqueadores. Dirigieron el tráfico. Incluso han limpiado la basura de las calles.
Ayer estos pacíficos manifestantes fueron ferozmente atacados por matones armados, organizados y dirigidos por la policía secreta de Mubarak. Este feroz ataque fue enteramente planificado. Imagínese el siguiente escenario: un pérfido bandido armado hasta los dientes ataca a un hombre desarmado en la calle e intenta matarlo. La víctima del ataque intenta defenderse mediante patadas y puñetazos. Entonces aparece un policía y no hace nada para detener el ataque, y sin embargo da una severa charla aconsejando a ambos, la víctima desarmada y el asaltante armado, a "mostrar moderación". ¿Qué podría decirse de tal actitud?
La violencia está complicándoles la vida a los aliados internacionales de Mubarak y a aquellos egipcios que habían confiado en su promesa de abandonar el poder en septiembre. Junto con los Estados Unidos, Francia, Alemania y Gran Bretaña han urgido a una rápida transición. Sus mentes han estado concentradas en los efectos económicos y políticos internacionales de los acontecimientos en Egipto.
Los precios del petróleo han hecho temer que los tumultos alcanzaran a otros estados árabes autoritarios, incluyendo el gigante petrolero Arabia Saudí, o interfirieran los suministros desde el Mar Rojo al Mediterráneo a través del Canal de Suez. El barril de tipo Brent sobrepasó los 103 $ por barril el jueves.
Mientras tanto la marea revolucionaria fluye en todas direcciones. El jueves miles de manifestantes antigubernamentales se concentraron en la capital yemení Sanaa demandando cambios en el Gobierno y diciendo que la oferta del miércoles del presidente Ali Abdullah Saleh de abandonar el poder en 2013 no era suficiente.
Por todo esto los imperialistas necesitan estabilidad en Oriente Medio. La cuestión es cómo van a conseguirla. Desde el comienzo, EEUU ha estado luchando por dar respuestas coherentes a unos acontecimientos que cambian día a día, incluso hora a hora. En los hechos, el mayor poder en el mundo ha sido reducido al rol de un espectador impotente. Un artículo en The Independent de hoy por su corresponsal en Washington, Rupert Cornwell, llevaba este interesante título: Las duras palabras de Washington destacan la impotencia de los Estados Unidos.
El artículo dice: "En realidad, sus palabras no están haciendo más que subrayar la impotencia de la administración, actualmente reducida a mirar la tele como cualquier otro, mantener sus dedos cruzados y ver como se desarrollan los acontecimientos - en Egipto en lo más inmediato pero también en otros países aliados en la región, especialmente Arabia Saudí y Jordania".
Obama no se atreve a llamar públicamente a Mubarak a que resigne por los efectos que pueda causar en esos otros estados. Está obligado a hablar en un registro cuidadoso y calculado. "Es necesaria una transición ordenada, real, pacífica, y debe empezar ahora", dijo el presidente de los EEUU horas después de que el dirigente egipcio hubiera hablado el martes. La palabra clave se supone que es "ahora". Se supone que eso dejaría claro de qué parte se situaba Obama.
Pero nadie en El Cairo recibió el mensaje. Peor aún, Mubarak inmediatamente se desmarcó haciendo un llamamiento a sus seguidores en la calle a atacar a los protestantes. En cualquier caso las últimas equívocas palabras de Obama son más vergonzosas y repugnantes que la política abiertamente reaccionaria de Bush. La "pasión y dignidad" de los manifestantes fue "una inspiración para los pueblos de todo el mundo", declaró el presidente. "Estamos oyendo vuestras voces".
Alguien dijo anoche que incluso este lenguaje no podría ser traducido a un árabe comprensible. Lo cual no sorprende teniendo en cuenta que difícilmente puede ser comprendido en inglés. La intención del lenguaje diplomático no es en ningún caso transmitir ideas sino disfrazarlas. El problema de Obama es que es muy difícil ir a cazar con los perros y huir con la liebre al mismo tiempo.
Cada administración americana ha apoyado, armado y financiado al régimen de Mubarak. Obama y Clinton no son diferentes de Bush y Reagan a este respecto. Todos ellos han respaldado a este aliado fiel de EEUU e Israel. Mantuvieron silencio acerca de los numerosos crímenes de este brutal régimen. En Noviembre de 2010 Clinton dijo: "la cooperación entre los EEUU y Egipto es un pilar de la estabilidad y seguridad en el Medio Oriente y más allá, y miramos a Egipto en busca de liderazgo regional y mundial en un amplio abanico de materias. Esta es una relación enraizada en el respeto mutuo y los intereses comunes, y con una historia de cooperación y una visión del futuro compartida".
Hoy, Tony Blair, principal compañero de crímenes de Bush en Iraq, tenía esto que decir de Mubarak:
"Tu opinión de él depende de si has trabajado con él desde fuera o desde dentro. Yo he trabajado con él sobre el proceso de paz en Oriente Medio entre israelíes y palestinos, así que es alguien con quien estoy en contacto y trabajando constantemente, y sobre este asunto tengo que decir que él ha sido inmensamente valiente y una fuerza para el bien". (Énfasis mío, AW).
Estas palabras fueron dichas tras los asesinos ataques a los manifestantes. Muestra que el historial de los Gobiernos europeos en Oriente Medio no es mejor que el de EEUU. Todos ellos son cómplices de esos crímenes y sus manos están igualmente manchadas de sangre.
Hábil político, Mubarak espera que la Casa Blanca soporte la ofensiva con la esperanza de que la estabilidad pueda de alguna forma ser mantenida en Egipto y los otros estados de la región. Pero es una vana esperanza. Solo retrasaría lo inevitable, e incrementaría enormemente la hostilidad hacia EEUU en Egipto y en toda la región.
Dando por sentado que los estrategas de EEUU no son particularmente brillantes, incluso el más estúpido de entre ellos puede captar que no sería una buena política para Washington sacrificar sus intereses a largo plazo por logros ilusorios en el corto plazo. Por el momento las consignas antiamericanas no han jugado un gran rol en las calles de El Cairo. Pero esto podría cambiar muy rápidamente.
Independientemente de lo que pase en las calles en los próximos días y semanas, el pueblo egipcio nunca olvidará los crímenes de Hosni Mubarak. Su nombre estará para siempre marcado por la infamia. Y nunca olvidarán ni perdonarán a aquellos Gobiernos occidentales que hasta el último momento dieron apoyo y ayuda a los verdugos de El Cairo. Las propias palabras "democracia" y "derechos humanos" en la boca de Obama y sus colegas europeos apestan a hipocresía.

Por un programa revolucionario

Mientras que los imperialistas hablan de una "transición ordenada" los contrarrevolucionarios están disparando a gente en las calles. Al amanecer hubo una tregua, con las tropas con tanques aún vigilando. Pero a media mañana grupos pro-Mubarak fueron vistos de nuevo por las calles dirigiéndose a la plaza Tahrir con cuchillos y palos. Reuters informa de que seguidores de Mubarak abrieron fuego sobre los manifestantes, matando al menos a cinco personas.
El tiroteo empezó a las 4 a.m. (02:00 GMT) cuando cientos de manifestantes antigubernamentales estaban acampados en la plaza. Los autores de este nuevo crimen son bien conocidos. Un oficial de alto rango norteamericano dijo el miércoles que estaba claro que "alguien leal a Mubarak ha lanzado a esos chicos a tratar de intimidar a los manifestantes".
No sirve de nada suplicarle al ejército intervenir para detener los asesinatos. Incluso más inútil es apelar a la "comunidad internacional", esto es, a los mismos Gobiernos occidentales que han estado tras Mubarak y su régimen todo este tiempo.
Hay una fuerza en la sociedad más fuerte que ningún estado. Esta fuerza es el pueblo. Pero esa fuerza debe estar organizada. Cuando la policía fue sacada a la calle para causar caos y desorden la gente formó comités para proteger sus calles de criminales. La misma idea debe ser ahora tomada y generalizada: ¡formar comités de defensa en todas partes!
La amenaza de las bandas contrarrevolucionarias criminales solo pueden ser contestadas si la gente está armada para la autodefensa. El pacifismo no sirve cuando se trata de enfrentarse con matones armados. ¡Es necesario armar a la gente! Si te atacan con palos y piedras, armaros vosotros también con palos y piedras. Si os atacan con cócteles molotov, armaros con cócteles molotov. Si os atacan con pistolas, armaros con pistolas.
La única forma de derrotar a la contrarrevolución es incrementando la acción de masas y llevándola a un nivel superior. Esto significa organizar una huelga general. Priven al régimen de transporte, combustible, teléfonos y correos, electricidad, calor y agua, y le demostrarán que la clase obrera es más poderosa que todos sus matones armados y policías juntos.
Una huelga general egipcia mostraría quién tiene realmente el poder en el país. Para organizarse de la forma más efectiva es imperioso establecer comités electos para la defensa de la Revolución en cada fábrica, calle y pueblo. Los comités revolucionarios deberían coordinarse a nivel local, regional y nacional. Este sería el embrión de un futuro Gobierno democrático del pueblo - una alternativa real al podrido régimen dictatorial.
Si hay alguna lección que sacar de la experiencia de las últimas semanas es ésta: el pueblo no puede confiar en nadie sino en sí mismo: confiad en vuestra propia fuerza, vuestra propia solidaridad, vuestro propio coraje, vuestra propia organización.

Alan Woods

viernes, 4 de febrero de 2011

Egipto: el momento de la verdad


La Gran Pirámide de Giza ha durado 3.800 años. Hosni Mubarak ha durado algo menos, pero le gustaría sobrevivir un poco más. La diferencia de su régimen con la pirámide de Keops es que es una pirámide invertida. Toda su fuerza está en la parte superior, pero sólo hay un pequeño punto en la parte inferior. Las leyes de la gravedad y la arquitectura nos dicen que tal estructura es inherentemente inestable. El menor empujón puede hacer que toda la estructura se derrumbe.
Todo Egipto está ahora en un equilibrio precario. Esa misma precariedad es aplicable al papel de las fuerzas armadas, el único punto de apoyo que le queda al régimen. Sobre el papel es una fuerza formidable, tan sólida como la mencionada pirámide. Sin embargo, los ejércitos se componen de seres humanos, y están sujetos a las mismas presiones que cualquier otro estrato social o institución.
De un momento a otro, los manifestantes esperaban la orden del presidente al ejército para que éste dispersara a la multitud. "Los soldados no están aquí para el pueblo, están aquí para el presidente", dijo un hombre de mediana edad. Según caía la noche, el fuerte zumbido de helicópteros militares podía escucharse de nuevo sobre el centro de El Cairo. A pesar de ello, los rebeldes continuaron gritando airadamente pidiendo la renuncia de Hosni Mubarak, algunos ondeando la bandera de Egipto. Aviones de la Fuerza Aérea hicieron varias pasadas sobre sus cabezas. Pero en tierra las tropas no hicieron ningún intento por romper las protestas.
Los tanques que rodaron por la plaza Tahrir estaban destinados a intimidar. Sin embargo, fueron rodeados de inmediato por una masa humana que les impedía seguir. Ha habido muestras de solidaridad, con los manifestantes compartiendo su comida con los soldados y, en un caso, llevando a un joven oficial sobre sus hombros. Cuanto más tiempo esté el ejército en contacto con las masas revolucionarias, mayor será el efecto y más difícil será que lo utilicen para aplastar la revolución.
La exhibición de poderío militar estaba destinada a tener un efecto psicológico en las decenas de miles de manifestantes reunidos en la plaza Tahrir. Sin embargo, los tanques no han logrado detener las protestas. Mubarak, un ex oficial de la fuerza aérea, decidió que los aviones de combate podrían obtener mejores resultados, ya que es difícil confraternizar con un piloto de alto vuelo. Ayer, aviones de combate volaban a baja altura sobre los manifestantes en un intento de causar pánico. Pero igual que se habían adaptado rápidamente a la presencia de los tanques en las calles, los manifestantes siguieron sin inmutarse.
En lugar de miedo, sin embargo, este gesto intimidatorio provocó ira. "¡Mira! Enviar a la fuerza aérea contra nosotros. A partir de este momento no tenemos Presidente. Vamos a deshacernos de Mubarak, o vamos a morir aquí". Esa fue la reacción de uno de los manifestantes. "Al principio, yo estaba asustado por el ruido de los aviones, pero ahora es como si estuviera escuchando música", comentó un estudiante que había salido a protestar por primera vez. "Está bien, no nos van a matar", dijo, y agregó, "aunque alguna gente dice que el presidente podría matar a todo el país sólo para poder quedarse".
En una revolución, como en una guerra, el tiempo es esencial. Lo mismo puede decirse de una contrarrevolución. Es necesaria una acción decisiva si se quiere imponer el orden por la fuerza de las armas. Pero aquí no hay una acción decisiva, sino vacilación, evasión e indecisión. Mubarak está "dispuesto a herir y, sin embargo, tiene miedo a golpear". Esta es una receta segura para el menoscabo de cualquier autoridad que todavía pudiera haber tenido. Maquiavelo dijo que para un gobernante es mejor ser temido que ser amado. Apenas hace una semana Mubarak no era amado, pero era temido. Ahora se le considera con desprecio. Ha perdido la iniciativa y le será imposible recuperarla.

Huelga general

Es obvio que la sociedad no puede seguir así. O el viejo orden vuelve a imponer su autoridad –una perspectiva que se está volviendo cada vez más improbable– o las masas imponen un nuevo orden. Se habla de una huelga general. Grupos de manifestantes acamparon en la capital durante la noche, decididos a no marcharse hasta que Hosni Mubarak se vaya. El impulso del movimiento continúa creciendo a medida que escribo estas líneas. Miles se reunieron el fin de semana en Alejandría y también hubo manifestaciones importantes en Mansoura, Damanhour y Suez.
De nuevo, multitudes están llegando a la plaza Tahrir de El Cairo, a pesar de los controles militares diseñados para limitar el acceso. Una marcha anunciada como la "protesta de los millones" se está llevando a cabo hoy (martes). Hay más de un millón de personas en la plaza Tahrir, 300.000 en Suez, 250.000 en Mahalla, 250.000 en Mansoura, y 500.000 en Alejandría. Hay manifestantes en cada ciudad y pueblo de Egipto, aproximadamente cuatro millones en todo el país. Es el momento de la verdad.
Incluso sin una huelga general, la vida económica normal ya se ha paralizado. El fabricante japonés de automóviles Nissan ha anunciado que va a detener la producción en su planta de Egipto durante una semana, y ha instado a los empleados no-egipcios a que salgan del país. El impacto ya se siente en los mercados mundiales. El Nikkei cayó en las primeras operaciones en Tokio cuando los disturbios de Egipto llevaron a los inversores a deshacerse de activos con riesgo.
La mayoría de las tiendas y negocios en El Cairo están cerrados. Las clases medias se apresuran a retirar dinero de cajeros automáticos de los bancos. Los pocos supermercados que están abiertos quedan rápidamente vacíos, con los compradores acumulando alimentos. En las zonas pobres, las panaderías se están quedando sin los panes redondos que son un elemento básico de la dieta nacional. Se dice que las calles están acumulando basura, con las tiendas y los hoteles agotando sus suministros básicos, y con la infraestructura rompiéndose debido a los disturbios.
En una vacilación más, se le ha ordenado a la policía que vuelva otra vez a las calles. La televisión estatal ha advertido que hay pandillas arrasando, aunque algunos creen que está exagerando la amenaza para asustar a la gente. El régimen está tratando de crear una atmósfera de tensión para justificar una represión. Algunas fuerzas de seguridad vestidas con ropa civil se dedican a destruir la propiedad pública a fin de dar la impresión de que muchos de los manifestantes representan un peligro público. Un reciente informe de Stratfor indicaba que policías vestidos de paisano del aparato de seguridad interna de Egipto son los principales impulsores de la creciente inseguridad en las calles durante los últimos días. Dice:
"Es importante tener en cuenta que, históricamente, ha existido animosidad entre la policía egipcia y los oficiales del ejército. El Ministerio del Interior, según fuentes de Stratfor, quería evitar que los militares impusieran control en las calles. Parece que la ausencia de la policía en las calles el 29 de enero era (al menos en parte), alentada por el Ministro del Interior saliente, quien fue despedido el mismo día junto con el resto del Gabinete. Policías de paisano egipcios supuestamente estaban detrás de una serie de fugas de la cárcel, robos de los principales bancos y la propagación de ataques y allanamientos en los barrios de clase alta. La idea detrás de la violenta campaña fue la de presentar a los manifestantes como una amenaza pública y provocar una represión dura por parte del ejército para enredar a los militares en una crisis aún mayor".
La reacción de la gente ha sido la de comenzar a hacerse cargo de la gestión de sus áreas de residencia. Los manifestantes están formando comités populares para proteger la propiedad pública y también para coordinar las actividades de los manifestantes, incluyendo el suministro de los alimentos, bebidas y primeros auxilios. En algunos barrios, los residentes están erigiendo puestos de control improvisados. Se están armando con palos y pistolas contra los saqueadores. Algunos utilizan equipamiento abandonado por la policía después de que cedieran sus posiciones habituales.
Las imágenes de las escenas según se desarrollan están siendo transmitidas a todos los hogares de Egipto y del mundo árabe, y hay grandes audiencias mirando y esperando a ver qué pasa. Las autoridades están tratando de obtener un monopolio sobre los medios de comunicación e Internet mediante la restricción de su uso. El Ministerio de Información ha cerrado la oficina local de Al-Jazeera en un nuevo intento por controlar la información. Sin embargo, estos esfuerzos parecen inútiles. Los egipcios, siempre emprendedores, continúan sintonizando la televisión por satélite para escuchar las noticias.

Una "transición ordenada"

En medio de crecientes temores en Londres y otras capitales europeas de que "los extremistas podrían tratar de explotar la situación", el Primer Ministro británico, David Cameron, habló con el rey Abdullah de Jordania el domingo sobre la situación en el Oriente Medio y África del Norte. (*)
El Ministro de Asuntos Exteriores británico, William Hague, dijo a la BBC: "Para evitar riesgos y atender las quejas y aspiraciones legítimas del pueblo egipcio estamos instando a las autoridades egipcias… a crear un Gobierno de base más amplia". Dijo que las reformas deberían ser "reales y visibles" y las elecciones "libres y justas".
Pero hay un pequeño problema con todos estos consejos bien intencionados. Mubarak parece decidido a no salir corriendo como Ben Ali hizo. Y, de hecho, los estadounidenses no quieren eso tampoco. Pueden ver que el vacío de poder resultante sería muy peligroso para ellos. Los estadounidenses han advertido con urgencia al presidente Mubarak que no debe haber más asesinatos. Saben que un choque sangriento sería suficiente para dividir el ejército en pedazos. A continuación, las compuertas se abrirían. Es por eso que el ejército ha declarado que no va a usar la fuerza para reprimir las manifestaciones. Este es el beso de la muerte para Mubarak.
El Baradei y los otros "reformistas" están rogando a los estadounidenses que intervengan: "Es mejor para el presidente Obama que no aparezca como el último en decirle al presidente Mubarak: 'Es hora de que te vayas'". Sin embargo, Obama no ha dicho esto, por lo menos, por ahora. Las masas quieren una transformación completa. Pero Barack Obama sólo quiere una "transición ordenada". Una transición ordenada ¿hacia qué? No lo sabemos. Pero sí sabemos que Obama ha pedido el señor Mubarak que la inicie. Es decir, está dispuesto a dar al viejo dictador un papel clave en la toma de acuerdos para el futuro de Egipto. Sabemos también que Washington considera que Egipto es un "aliado" clave en Oriente Medio. Le ha dado miles de millones de dólares de ayuda, y quiere sacar provecho de su dinero.
La Casa Blanca dice que Obama hizo una serie de llamadas acerca de la situación durante el fin de semana a algunos líderes extranjeros, entre ellos el Primer Ministro turco, Recep Tayyip Erdogan, el Rey Abdullah de Arabia Saudita y el Primer Ministro británico, David Cameron. Las protestas en Egipto son el primer punto del orden del día de una reunión de ministros de Exteriores de la Unión Europea en Bruselas el lunes. Todos están aterrorizados por el efecto de "contagio" desde Egipto.
El corresponsal de la BBC, John Simpson, dice: "Desde el punto de vista americano, lo mejor que podría ocurrir sería un fin pacífico de las protestas, la jubilación del Sr. Mubarak y la continuación de una parte (al menos) del sistema que él ha creado, despojado, esperemos, de su corrupción". Pero añade una advertencia: "No será fácil y no resultará muy llamativo a los manifestantes, que han condenado toda la estructura política del Sr. Mubarak y quieren derribarlo".
Los estrategas del capital están confiando en el hecho de que la gente se canse, y de que habrá un deseo general de volver a la vida cotidiana, y esto traerá un fin gradual de la protesta. A continuación, el sistema, si no el propio presidente, podría sobrevivir. Pero todo depende de los manifestantes: si resisten, una "transición ordenada" no será posible, y el movimiento podría ir mucho más lejos de lo que nadie sospecha.
Ayer por la noche en las noticias del Canal Cuatro (británico) se produjo un debate entre un estadounidense y un "experto" británico. El americano –un típico tipo torpe de extrema derecha– se mostró optimista acerca de una "transición controlada hacia la democracia". Su homólogo británico no estaba impresionado. "Esta es una situación revolucionaria", respondió con sarcasmo helado. "Usted no puede esperar poder gestionar una situación como esa". No puede haber duda de que la segunda evaluación es la correcta.
Mientras tanto, China ha añadido su voz al coro pidiendo un retorno al "orden". Un portavoz de la cancillería china dijo el domingo: "Egipto es un amigo de China, y esperamos que la estabilidad social y el orden volverán a Egipto tan pronto como sea posible". El régimen chino está interesado en la estabilidad económica mundial, ya que quiere seguir ganando mucho dinero de las exportaciones. Pero también tiene miedo de todo lo que podría proporcionar un impulso a las huelgas y protestas en la propia China. Eso explica por qué el régimen chino ha bloqueado el uso de los motores de búsqueda de Internet para encontrar noticias sobre el desarrollo de los acontecimientos en Egipto.

Las masas luchan, los políticos intrigan

Los estadounidenses están maniobrando desesperadamente entre bastidores. Durante la última semana se han producido intensos debates con altos funcionarios de EE.UU., el Gobierno y la cumbre del ejército. Los militares están preparando el momento de la salida política de Mubarak. Hasta que esto suceda, los disturbios en las calles continuarán. Pero, ¿quién y qué va a tomar su lugar?
La prensa occidental, en su búsqueda de una "transición ordenada", está tratando de promocionar la figura de Mohamed El Baradei. Las cámaras de televisión siempre se las arreglan de alguna manera para localizarlo entre una masa de manifestantes. Sin embargo, trae a la mente la siguiente anécdota. Un hombre fue visto caminando sin rumbo detrás de una multitud de manifestantes. Cuando alguien le preguntó quién era, respondió: "¿Yo? Yo soy su líder".
A pesar de que no desempeñó ningún papel en la organización de las protestas, no obstante, se le presenta como el líder de una misteriosa "coalición de la oposición", que al parecer incluye a los islamistas Hermanos Musulmanes, que tampoco jugaron papel alguno en la organización de las protestas y al principio ni siquiera participaron en ellas. Esta "coalición" está pidiendo que se cree un Gobierno de unidad nacional. ¿Quién va a estar en este Gobierno? Nadie lo sabe. ¿Quién eligió a esta "coalición de la oposición"? Nadie lo sabe. Sin embargo, a espaldas de las masas, estos señores ya están haciendo planes para apoderarse de las riendas del poder.
Los líderes están compitiendo por el poder. La oposición está unida en su odio contra Mubarak, pero dividida en casi todo lo demás. Ya había indicios de desunión dentro de la oposición "unida". Los Hermanos Musulmanes están teniendo dudas sobre su apoyo a la principal figura de Mohamed El Baradei como negociador con el Sr. Mubarak. Un portavoz de los Hermanos Musulmanes, Mohamed Morsy, dijo a la BBC:
"La gente no ha elegido a Mohamed El Baradei para que se convierta en un portavoz de ellos". Eso es muy cierto. La gente no ha elegido a Mohamed El Baradei, pero tampoco han elegido a los Hermanos Musulmanes. No han nombrado a nadie porque no han sido consultados. Ellos están peleando y muriendo en las calles, y su objetivo no es promover las carreras de los políticos oportunistas, sino cambiar sus vidas.
Las revueltas en Túnez y Egipto son en gran medida seculares y democráticas y, a menudo, deliberadamente, excluyen a los islamistas. La creencia convencional de que sólo los Hermanos Musulmanes pueden organizar los movimientos populares de oposición en el Oriente Medio es falsa, al igual que lo es la idea de que es la "única oposición real". Las protestas indican el grado en que los egipcios han rechazado la ideología yihadista. Demuestran que los islamistas no tienen el monopolio de los movimientos de base. Las reivindicaciones básicas de los manifestantes egipcios son por trabajo, comida y derechos democráticos. Esto no tiene nada que ver con los islamistas y es un puente hacia el socialismo, que tiene profundas raíces en las tradiciones de Egipto y otros países árabes.

El momento de la verdad

Las tensiones están creciendo entre el ejército y la policía, y entre la policía y los manifestantes. La revolución ha provocado una crisis en el Estado. Hay informes de una gran confrontación que ha tenido lugar detrás de los telones entre el Ministerio del Interior y el ejército. El ejército debe intentar poner fin a las protestas en las calles, pero no será fácil, ya que las masas han adquirido un sentimiento de su propio poder.
La estructura política del Estado se está desmoronando, lo cual ha obligado al ejército a asumir la responsabilidad directa de la gestión de la sociedad. El ejército se supone que es el garante del Estado. Pero los militares no son una entidad monolítica. El ejército de Egipto no es como el ejército de Gran Bretaña o los Estados Unidos. Los rangos inferiores y medios de la casta de oficiales reflejan la presión de las masas. Toda la historia de Egipto pone la posibilidad de un golpe de Estado de los coroneles en el orden del día. El resultado podría ser un régimen nacionalista como el de Gamal Abdel Nasser, un coronel de las fuerzas armadas, que derrocó a la monarquía respaldada por los británicos en 1952.
En la situación actual, es posible que la historia se repita. Pero cualquiera que sea el gobierno de "transición" que se forme, estará bajo estrecha vigilancia. Sentirá el aliento caliente de las masas en su cuello. La clave de toda la situación es el movimiento de masas. Todas las contradicciones están llegando a un punto crítico. Las próximas horas serán decisivas. El momento de la verdad ha llegado.

Alan Woods
Londres, en la mañana del 01 de febrero 2011

(*) Nota: No hay duda de que Cameron estaba asesorando al Rey de Jordania sobre qué hacer para aplacar a las masas. La última noticia es que el rey Abdullah II de Jordania ha destituido a su gobierno. Esto ha ocurrido después de grandes protestas callejeras inspiradas por las revoluciones en Túnez y Egipto. Esta es la confirmación de que, después de las protestas en Yemen, Argelia y otros países, lo que comenzó en Túnez

miércoles, 2 de febrero de 2011

La suerte de Mubarak está echada


Reflexiones del compañero Fidel

La suerte de Mubarak está echada, y ya ni el apoyo de Estados Unidos podrá salvar su gobierno. En Egipto vive un pueblo inteligente, de gloriosa historia, que dejó su huella en la civilización humana. “Desde lo alto de estas pirámides 40 siglos os contemplan”, cuentan que exclamó Bonaparte en un momento de exaltación cuando la revolución de los enciclopedistas lo llevó a ese extraordinario cruce de civilizaciones.
Al finalizar la segunda Guerra Mundial, Egipto estaba bajo la brillante dirección de Abdel Nasser, quien junto a Jawaharlal Nehru, heredero de Mahatma Gandhi; Kwame Nkrumah, Ahmed Sékou Touré, líderes africanos que junto a Sukarno, presidente de la entonces recién liberada Indonesia, crearon el Movimiento de Países No Alineados e impulsaron la lucha por la independencia de las antiguas colonias. Los pueblos del Sudeste Asiático, el Medio Oriente y el África, como Egipto, Argelia, Siria, Líbano, Palestina, el Sahara Occidental, el Congo, Angola, Mozambique y otros, enfrascados en la lucha contra el colonialismo francés, inglés, belga y portugués con el respaldo de Estados Unidos, luchaban por la independencia con el apoyo de la URSS y de China.
A ese movimiento en marcha, se sumó Cuba tras el triunfo de nuestra Revolución.
En 1956 Gran Bretaña, Francia e Israel, atacaron por sorpresa a Egipto que había nacionalizado el Canal de Suez. La audaz y solidaria acción de la URSS, que incluso amenazó con el empleo de su cohetería estratégica, paralizó a los agresores.
La muerte de Abdel Nasser, el 28 de septiembre de 1970, significó un golpe irreparable para Egipto.
Estados Unidos no cesó de conspirar contra el mundo árabe, que concentra las mayores reservas petroleras del planeta.
No es necesario argumentar mucho, basta leer los despachos informativos de lo que inevitablemente está ocurriendo.
Veamos las noticias:
28 de enero:
“(DPA) - Más de 100 000 egipcios salieron hoy a las calles para protestar contra el gobierno del presidente Hosni Mubarak, pese a la prohibición de manifestaciones emitida por las autoridades…”
“Los manifestantes incendiaron oficinas del Partido Democrático Nacional (PDN) de Mubarak y puestos de vigilancia policial, mientras en el centro de El Cairo lanzaron piedras a la policía cuando ésta intentó dispersarlos con gases lacrimógenos y balas de goma.”
“El presidente estadounidense, Barack Obama, se reunió hoy con una comisión de especialistas para asesorarse sobre la situación, al tiempo que el portavoz de la Casa Blanca, Robert Gibbs, advirtió que Estados Unidos reevaluaría las multimillonarias ayudas que otorga a Egipto según la evolución de los acontecimientos.
“Las Naciones Unidas también emitieron un fuerte mensaje desde Davos, donde se encontraba este viernes el secretario general Ban Ki- moon.”
“(Reuters).- Presidente Mubarak ordena el toque de queda en Egipto y el despliegue de tropas del ejército respaldadas por vehículos blindados en El Cairo y otras ciudades. Reportan violentos choques entre manifestantes y la policía.
“Fuerzas egipcias, respaldadas por vehículos blindados, se desplegaron el viernes en El Cairo y otras grandes ciudades del país para terminar con las enormes protestas populares que exigen la renuncia del presidente Hosni Mubarak.
“Fuentes médicas señalaron que hasta el momento 410 personas resultaron heridas en las protestas, mientras que la televisión estatal anunció un toque de queda para todas las ciudades.”
“Los eventos representan un dilema para Estados Unidos, que ha expresado su deseo de que la democracia se extienda por toda la región. Mubarak, sin embargo, ha sido un aliado cercano a Washington por varios años y el destinatario de mucha ayuda militar.”
“(DPA).- Miles de jordanos se manifestaron hoy tras los rezos del viernes en todo el país pidiendo la dimisión del primer ministro, Samir Rifai, y reformas políticas y económicas.”
En medio del desastre político que estaba golpeando al mundo árabe, líderes reunidos en Suiza meditaron sobre las causas que daban lugar al fenómeno que incluso calificaron como suicidio colectivo.
“(EFE).- Varios líderes políticos piden en el Foro Económico de Davos un cambio en el modelo de crecimiento.”
“El actual modelo de crecimiento económico, basado en el consumo y sin tener en cuenta las consecuencias medioambientales, ya no puede mantenerse por más tiempo pues va en ello la supervivencia del planeta, advirtieron hoy varios líderes políticos en Davos.”
“‘El modelo actual es un suicidio colectivo. Necesitamos una revolución en el pensamiento y en la acción’, advirtió Ban. ‘Los recursos naturales son cada vez más escasos’, agregó, en un debate acerca de cómo redefinir un crecimiento sostenible en el marco del Foro Económico Mundial.
“‘El cambio climático nos muestra que el modelo antiguo es más que obsoleto’, insistió el responsable de la ONU.
“El secretario general agregó que, además de recursos básicos para la supervivencia como el agua y los alimentos, ‘se está agotando otro recurso, que es el tiempo, para hacer frente al cambio climático’.”
29 de enero:
“Washington (AP).- El presidente Barack Obama intentó lo imposible ante la crisis egipcia: cautivar a la población furiosa con un régimen autoritario de tres décadas y, al mismo tiempo, asegurar a un aliado clave que Estados Unidos lo respalda.
“El discurso de cuatro minutos del presidente, la noche del viernes, representó un cauto intento de mantener un equilibrio difícil: Obama sólo podía salir perdiendo si elegía entre los manifestantes que exigen la salida del presidente Hosni Mubarak y el régimen que se aferra con violencia a su posición de poder.
“Obama […] no pidió un cambio de régimen. Tampoco dijo que el anuncio de Mubarak fuera insuficiente.”
“Obama dijo las frases más fuertes del día en Washington, pero no se separó del guión que usaron su secretaria de Estado Hillary Clinton y el vocero de la Casa Blanca Robert Gibbs.”
“(NTX).- El diario The Washington Post pidió hoy al gobierno de Obama usar su influencia política y económica para que el presidente Mubarak abandone el poder en Egipto.”
“‘Los Estados Unidos deberían usar toda su influencia incluyendo los más de mil millones de dólares en ayuda que suministra cada año al ejército egipcio para asegurar el último resultado (la cesión del poder por parte de Mubarak)’, indicó el diario en su editorial.”
“…Obama en su mensaje pronunciado de la noche del viernes dijo que continuaría trabajando con el presidente Mubarak y lamentó que no mencionara unas eventuales elecciones.”
“El diario calificó de ‘no realistas’ las posiciones de Obama y las del vicepresidente, Joe Biden, quien declaró a una radioemisora que no llamaría dictador al presidente egipcio y que no pensaba que debería renunciar.”
“(AFP).- Organizaciones árabes estadounidenses exhortaron al gobierno del presidente Barack Obama a que deje de apoyar a la dictadura de Mubarak en Egipto.” “(ANSA).- EEUU se declaró hoy nuevamente ‘preocupado’ por la violencia en Egipto y advirtió al gobierno de Mubarak que no puede actuar como si nada hubiese sucedido. Fox News dice que a Obama le quedan dos malas opciones respecto a Egipto.
“…advirtió al gobierno de El Cairo que no puede volver a ‘mezclar las cartas’ y actuar como si nada hubiese sucedido en el país.
“La Casa Blanca y el Departamento de Estado están siguiendo muy de cerca la situación en Egipto, uno de los principales aliados de Washington en el mundo, y recipiente de unos 1.500 millones de dólares anuales en ayudas civiles y militares.”
“Los medios de información estadounidenses están dando una amplísima cobertura a los disturbios en Egipto, y vienen señalando que la situación puede resultar, de cualquier forma que se resuelva, en un dolor de cabeza para Washington.”
“Si Mubarak cae, estimó Fox, Estados Unidos, y su otro principal aliado en Medio Oriente, Israel, podrían tener que afrontar un gobierno de los Hermanos Musulmanes en El Cairo, y un giro anti-occidental del país del Norte de África.”
“‘Estuvimos apostando al caballo equivocado durante 50 años’, dijo a la Fox un ex agente de la CIA, Michael Scheuer. ‘Pensar que el pueblo egipcio va a olvidar que nosotros apoyamos dictadores durante medio siglo es un sueño’, completó.”
“(AFP).- La comunidad internacional multiplicó sus llamados para que el presidente egipcio Hosni Mubarak emprenda reformas políticas y cese la represión de las manifestaciones contra su gobierno que este sábado prosiguieron por quinto día.”
“Nicolás Sarkozy, Angela Merkel y David Cameron pidieron por su parte al presidente ‘iniciar un proceso de cambio’ frente a las ‘reivindicaciones legítimas’ de su pueblo y a ‘evitar a toda costa el uso de la violencia contra los civiles’, el sábado en una declaración conjunta.”
“También Irán llamó a las autoridades egipcias a atender las reivindicaciones de la calle.”
“El rey Abdalá de Arabia Saudita consideró en cambio que las protestas representan ‘ataques contra la seguridad y la estabilidad’ de Egipto, llevados a cabo por ‘infiltrados’ en nombre de la ‘libertad de expresión’.
“El monarca llamó por teléfono a Mubarak para expresarle su solidaridad, informó la agencia oficial saudita SPA.”
31 de enero:
“(EFE) Netanyahu teme que caos en Egipto propicie acceso de los islamistas al poder.
“El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, expresó hoy su temor de que la situación en Egipto propicie el acceso de los islamistas al poder, inquietud que dijo compartir con dirigentes con los que ha hablado en los últimos días.”
“…el primer ministro declinó referirse a informaciones divulgadas por medios locales que apuntan a que Israel ha autorizado hoy a Egipto el despliegue de tropas en la Península del Sinaí por primera vez en tres décadas, lo que se considera una violación del acuerdo de paz de 1979 entre las dos naciones.
“Por su parte y ante las críticas a las potencias occidentales como EEUU o Alemania que han mantenido estrechos lazos con regímenes totalitarios árabes, la canciller alemana afirmó: ‘No hemos abandonado a Egipto’.”
“El proceso de paz entre israelíes y palestinos se encuentra paralizado desde el pasado mes de septiembre, principalmente por la negativa israelí a frenar la construcción en los asentamientos judíos en el territorio ocupado palestino.”
“Jerusalén, (EFE).- Israel se inclina por el mantenimiento en el poder del presidente egipcio, Hosni Mubarak, a quien el jefe de Estado israelí, Simón Peres, respaldó hoy al entender que ‘una oligarquía fanática religiosa no es mejor que la falta de democracia’.”
“Las declaraciones del jefe del Estado coinciden con la difusión por los medios locales de presiones de Israel a sus socios occidentales para que bajen el tono de sus críticas al régimen de Mubarak, que el pueblo egipcio y la oposición tratan de derrocar.
“Fuentes oficiales no identificadas citadas por el periódico ‘Haaretz’ indicaron que el Ministerio de Asuntos Exteriores israelí envió el sábado un comunicado a sus embajadas en EEUU, Canadá, China, Rusia y varios países europeos para pedir a los embajadores que hagan hincapié ante las autoridades locales respectivas de la importancia que para Israel tiene la estabilidad en Egipto.”
“Los analistas israelíes señalan que la caída de Mubarak podría poner en peligro los Acuerdos de Camp David que Egipto firmó con Israel en 1978 y la posterior suscripción del Tratado de paz bilateral en 1979, sobre todo si tuviese como consecuencia el ascenso al poder de los islamistas Hermanos Musulmanes, que gozan de amplio apoyo social.”
“Israel ve a Mubarak como el garante de la paz en su frontera sur, además de un apoyo clave para mantener el bloqueo a la franja de Gaza y el aislar al movimiento islamista palestino Hamás.”
“Uno de los mayores temores de Israel es que las revueltas egipcias, que siguen la estela de las tunecinas, alcancen también a Jordania, debilitando el régimen del rey Abdalá II, cuyo país junto con Egipto son los únicos árabes que reconocen a Israel.”
“La reciente designación del general Omar Suleiman como vicepresidente egipcio y, por tanto, posible sucesor presidencial, ha sido bienvenida en Israel, que ha mantenido con el general cercanas relaciones de cooperación en materia de Defensa.”
“Pero el rumbo que siguen las protestas egipcias no permite dar por hecho que la continuidad del régimen esté garantizada ni tampoco que Israel pueda seguir teniendo en el futuro en El Cairo a su principal aliado regional.”
Como puede observarse, el mundo se enfrenta simultáneamente y por primera vez a tres problemas:
Crisis climáticas, crisis alimenticias, y crisis políticas.
A ellas, pueden añadirse otros graves peligros.
Los riesgos de guerra cada vez más destructivos están muy presentes.
¿Dispondrán los líderes políticos de suficiente serenidad y ecuanimidad para hacerles frente?
De ello dependerá el destino de nuestra especie.

Fidel Castro Ruz

Febrero 1º de 2011

7 y 15 p.m.

Compañeros.

Muerte de Salvador Allende.

martes, 1 de febrero de 2011

Uruguay: familias rurales envenenadas por los sojeros


La historia de Jorge Mérola y su esposa, intoxicados tras ser fumigados con agrotóxicos

En el departamento de Durazno, en el corazón de Uruguay, familias rurales sufren agudas afecciones de salud tras ser fumigados por agrotóxicos empleados en el cultivo de soja transgénica, mientras desde el Estado no hay respuesta.
El campo uruguayo sufre este verano una seria sequía que hace escasear el agua para cultivos, rodeos ganaderos y hasta consumo humano, empujando al alza el precio de algunos alimentos básicos que -ya se sabe-, también escasearán en el correr de 2011.
No por anunciada, esta falta de lluvias motivó medidas preventivas, en tanto que el país pierde aceleradamente productores familiares al ahondar su inserción en un modelo productivo donde el cultivo de transgénicos, la forestación y la ganadería en base al latifundio siguen siendo insignias nacionales.
Sin embargo, aunque el agua hace falta, en el departamento de Durazno, 200 kilómetros al norte de Montevideo, donde abundan los cultivos de soja transgénica motorizados por inversión extranjera, la lluvia se ha tornado sinónimo de muerte más que de vida.
Hace exactamente un año atrás, en enero de 2010, Jorge Mérola y su esposa, Laura, realizaban las tareas de campo propias de la producción ganadera en su predio ubicado en el paraje Mariscala, sobre la ruta 14 en las cercanías de Villa del Carmen. Días antes, avionetas fumigadoras trabajaron aplicando agrotóxicos sobre los cultivos de soja transgénica que desde hace algunos años, en época estival, rodean el predio de los Mérola.
Llovía y Laura se refrescó la cara con el desagüe del techo. La reacción fue casi inmediata: a la mañana siguiente Laura amaneció con manchas violáceas en su rostro que se le extendieron rápidamente por el resto del cuerpo, desorientando a los médicos que demoraron en obtener un diagnóstico, comentó a Radio Mundo Real Jorge.
Las lluvias, que “lavan” los pesticidas aplicados en los cultivos, hacen que por una cuestión de costos -la fumigación aérea es sumamente costosa-, los agrotóxicos se apliquen en concentraciones más elevadas de lo común y de lo autorizado. Y un año atrás, las lluvias se sucedían día tras día.
A la semana de la intoxicación de Laura, Jorge recibió un aguacero que sin embargo no lo intimidó y siguió recorriendo campo. Al llegar a “las casas”, comenzó a sufrir una picazón “insoportable” en el cuerpo que, al día siguiente, su médico vinculó sin dudar con los agrotóxicos que los sojeros vecinos venían aplicando en esa época del año.
El uso de agrotóxicos en concentraciones elevadas generaría la condensación de las mismas en las nubes y su caída con las lluvias. “En épocas de lluvias aplican sus productos más concentrados, porque acá no hay quien controle nada y se ahorran así pasadas de avioneta”, comentó Jorge vía telefónica.
La empresa que maneja los campos sojeros en la región es Calyx Agro, de origen argentino, creada en 2007 para la “identificación, adquisición, desarrollo, conversión y venta de tierras en Brasil, Argentina, Uruguay y Paraguay”; realizar “aparcería con operadores agrícolas y grandes operadores agrícolas o propietarios de tierras” y “administración y producción” de “commodities” agrícolas, según su sitio digital.
A un año de los hechos, la salud de Laura no ha logrado recuperarse: se le diagnosticó dermatomiositis, ha perdido un 20% de su capacidad muscular y afronta aplicaciones de quimioterapia. Ha debido trasladarse hacia Villa del Carmen, evitando volver al campo para no repetir la intoxicación. Jorge, en cambio, ha evolucionado favorablemente y a diario viaja a trabajar desde el poblado a su predio.
Además, en el mismo período han aparecido animales muertos, con las mandíbulas y músculos rígidos, por lo que Jorge lo adjudica a idéntica causa.
Vecinos de la zona comentaron asimismo que las avionetas aterrizan en los caminos vecinales, sin previo aviso y que el caso de Laura y Jorge “no es el único”, lo cual fue confirmado por éste último señalando que otros vecinos han sufrido síntomas similares, aunque sin hacerlo público.
“Esto genera mucho dinero, pero las empresas han encontrado ese negocio y contra el dinero es muy difícil, no se puede”, dice Jorge. “El Ministerio no tiene los controles que debería y las empresas emplean productos que están prohibidos en otros países”.
Jorge no obstante no encuentra sentido a denunciar el problema ante instancias estatales. Y explica el motivo: durante esos días lluviosos se denuncia gran mortandad de peces en el río Yí, que fuera “explicada” por la Dirección Nacional de Recursos Acuáticos (Dinara) del Ministerio de Ganadería como resultado de la falta de oxígeno en el agua producto de las precipitaciones copiosas. “Ante ese tipo de actitudes, decidí no denunciar nada”, se resigna.
La superficie cultivada con soja transgénica en Uruguay ha aumentado exponencialmente en el último lustro alcanzando en la zafra en curso unas 900 mil hectáreas. El país ocupa el sexto lugar de los exportadores netos de soja del mundo y octavo en la lista de los mayores productores.
Las principales empresas en este rubro son sociedades de inversiones, fondos de inversión y/o fideicomisos de inversión, con fuerte componente transnacional, atraídas desde Argentina por la ausencia de detracciones a las exportaciones y el menor precio relativo de la tierra.

http://www.radiomundoreal.fm/lluvia-malvenida