lunes, 14 de junio de 2010

Frei Betto: ¡Honduras es solo el principio, alerta Nuestra América!



"Buscamos la solidaridad no como un fin sino como un medio encaminado a lograr que nuestra América cumpla su misión universal."

José Martí

"Creo que, hoy, por primera vez en la historia de América latina, podemos reconocer las señales tangibles que la Nuestra América de José Martí es un mundo mejor posible….pero eso no puede gustarle a los yanquis…..". Quien está diciéndome este concepto, con una expresión seria y preocupada es el fraile dominicano brasileño, también teólogo de la liberación, Frei Betto.
En el lindo salón del Aula Magna de la Universidad de La Habana encontré a este hombre extraordinario, tan grande en sus ideas católicamente revolucionarias como sencillamente humano.
Frei Betto está aquí en Cuba, ha sido invitado al II Coloquio "José Martí: Por una cultura de la naturaleza" que se ha desarrollado en la capital cubana desde el 9 hasta el 11 de junio de 2010, con 300 delegados de 21 países.
"Soy muy feliz porque las raíces de la Revolución Cubana se encuentran en Martí, por su compromiso con la humanidad y con el medio ambiente: siempre me siento orgulloso de volver a esta isla, donde el capitalismo fue derrotado en el lejano 1959", me confiesa el fraile brasileño.
Continúa explicándome su opinión y enumerándome todas las calamidades creadas por la economía de mercado, es decir el hambre, la desnutrición, la falta de agua potable, el trabajo bajo condiciones de esclavitud que alcanza la mayoría de las poblaciones, mientras la riqueza se agrupa en pocas familias.
"Y todo esto nos ha llevado a la crisis mundial de hoy, que demuestra el fracaso del capitalismo como sistema", me dice casi fervientemente y con una luz decidida que demuestra su gran pasión por los más desposeídos.
Mientras charlamos, estamos protegidos por la urna de las cenizas de otro sacerdote revolucionario, Félix Varela, que, es considerado el primero que ha enseñado a pensar a sus compatriotas cubanos, y en este marco Frei Betto me hace notar que América latina está viviendo una etapa muy importante de su historia. En los últimos 50 años, se han sucedido tres fases: la primera ha sido terriblemente caracterizada por las dictaduras militares, la segunda por el neoliberalismo, (ambos derrotados por las fuerzas populares) y ahora es la etapa donde hay una mayoría de gobiernos progresistas, la más luminosa de todos los tiempos.
"En los últimos 10 años, después de la victoria de Chávez en Venezuela, han empezado a vencer en las elecciones gobiernos innovadores, que están a favor de los más débiles. Todas estas revoluciones de las urnas han llevado una fuerza económica y social muy fuerte, que tienen a su disposición asociaciones regionales que molestan al enemigo del Norte, los EE.UU., porque le quitan hegemonía y lo golpean desde el punto de vista económico."
"El ejemplo preocupante de este momento histórico, que para mí es sólo una prueba, es decir, el principio de lo que podría ser una larga serie, es el golpe de estado en Honduras", me confiesa alarmado, e indudablemente está recordando y reviviendo dentro de sí mismo aquellos días tristes que tuvo que vivir en su Brasil, torturado y acosado como prisionero político de una dictadura militar.
"El hecho más preocupante para mí, es que Obama, que no es absolutamente diferente a Bush, sólo más inteligentemente sutil y más listo, con el golpe de estado en Honduras ha querido infundir esperanza y fuerza a la derecha política en la región, tácitamente empujándola a realizar otros golpes de estado. Como si estos 50 años no hubieran pasado, todo es para demostrar la fuerza del imperio, su brutalidad y total falta de respeto a los derechos humanos."
"Es por esta razón que la comunidad internacional tiene que intervenir aislando completamente al gobierno de facto de Honduras y seguir exigiendo el regreso a la democracia, la restitución del presidente Zelaya y sobre todo el castigo a los brutales asesinos del pueblo. Es muy duro admitir que están haciendo de todo para llevar hacia la violencia a un movimiento maravillosamente pacífico, un pueblo atrevido y con una gran dignidad que ha contestado tan fuertemente y de modo contundente a los horrores de la muerte y de la violencia, a pesar de su lucha pacífica."
Y solo para recordar los últimos hechos luctuosos, quiero subrayar que ahora en la mira de los verdugos enviados por los gorilas, están los familiares de los líderes de la Resistencia hondureña: después del horrible homicidio del hermano y del cuñado de Arcadia Gómez, ex ministra de Manuel Zelaya, esta vez han enfriado sin escrúpulos al cuñado de Porfirio Ponche, vicesecretario del Sindicado de los Trabajadores de la industria de las Bebidas y Similares (STIBYS).
"Para salvar la humanidad de la catástrofe de una guerra, adonde parece que los señores de los EE.UU. quieren conducirnos, puesto que ellos sólo saben de armas, de bienes materiales, que están acostumbrados a robar a los pueblos más pobres, y no conocen la palabra solidaridad, tenemos que crear una nueva sociedad donde todo el conjunto de colectividades se transforme en un modelo pedagógico que privilegie sus raíces y así buscar los mismos proyectos."
"Yo creo en Dios, pero no en el mismo en que cree Bush, me avergüenzo cuando los países más imperialistas y colonialistas tienen el ánimo de definirse hegemónicamente cristianos."
"Hoy en día para intentar salvar a la humanidad tenemos que considerar las ideas de José Martí, que pensó en la liberación de todo el continente en dos dimensiones, la emancipación política y la espiritual”, expresó al tiempo que llamó a darle un importante papel a la educación ética de las actuales y nuevas generaciones.
Frei Betto termina la conversación con un llamado de amor por el pueblo cubano y su Revolución, con una preocupación que tenemos todos los pueblos revolucionarios internacionalistas, que sabemos perfectamente que el socialismo en un solo país, aislado de los otros, no puede prosperar: "Ustedes los cubanos no tienen derecho a decepcionar a la humanidad, no tienen derecho a volver atrás en este esfuerzo de construir un pueblo solidario, un pueblo feliz".
Y yo añado: ¡por favor, no os olvidéis del Movimiento de la Resistencia Hondureña!

Ida Garberi

domingo, 13 de junio de 2010

Cuba: según UNICEF país latinoamericano con mejor calidad para la infancia



En los últimos años Cuba alcanzó resultados positivos en importantes indicadores referentes a la protección de la infancia, lo que la convierte en el país de América Latina con mejor calidad de vida para los niños. En el planeta, millones de menores sufren la falta de escolarización y de vacunación contra enfermedades prevenibles, además de ser víctimas de explotación laboral y sexual en las redes internacionales de prostitución, ninguno es cubano, afirmó José Juan Ortiz, representante del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) en la isla caribeña.
Hoy tenemos esos temas pendientes en muchas partes del mundo, y por tal razón no podemos estar satisfechos y debemos seguir denunciando todos los años la vulnerabilidad infantil, dijo.
Por tanto, en los ámbitos cuantitativo y cualitativo puede decirse que la Convención de los Derechos del Niño se aplica muy bien en Cuba, hoy un ejemplo para Latinoamérica, aseguró Ortiz a la televisión local.
Es cierto que todo es perfeccionable y en eso influye el trabajo de la UNICEF en la nación caribeña junto al Gobierno, dijo el funcionario, quien enfatizó que la mayor de las Antillas es el mejor de todos lo países de la región, de ahí que sea el paraíso de la infancia en América Latina.
En su intervención en el III Encuentro Internacional sobre Protección Jurídica de los Derechos del Menor, efectuado en esta capital, Ortiz subrayó que la isla a pesar del subdesarrollo económico es un paradigma en la aplicación de la Convención de los Derechos del Niño.
Ortiz enfatizó que Cuba no es un país rico, pero esto no interfiere en su empeño por garantizar la protección a la infancia, algo posible gracias a la voluntad política de las autoridades de la mayor de las Antillas.
No se trata de una cuestión de recursos financieros, si existe voluntad este compromiso se convierte en prioridad; es así como funciona en la nación caribeña, destacó el funcionario de la UNICEF.
Ortiz recordó que de los más de un millón de menores detenidos en el mundo, a más de la mitad no se le ha efectuado juicio alguno.
Debemos estimular a que todos los gobiernos se comprometan en la protección de los derechos de la infancia; si se violan los derechos de un niño en un país, se viola el derecho de todos los niños del planeta, enfatizó.

Un nuevo Código de la Familia

La protección y respeto a los derechos de los menores y adolescentes sigue siendo hoy una prioridad del Gobierno de Cuba, de ahí que las autoridades trabajen en la modificación del Código de Familia.
Esta norma estará dirigida a adecuar sus preceptos a los principios de la Convención de los Derechos del Niño, y a todo lo establecido por el derecho internacional contra la discriminación de la mujer.
Con este fin se elabora un anteproyecto de Código de Familia; en tal empeño laboran la Sociedad Cubana de Derecho Civil y de Familia, la Unión Nacional de Juristas de Cuba y la Federación de Mujeres Cubanas.
La nueva Ley -explicó- debe establecer expresamente los derechos que tendrían los niños sujetos al régimen de patria potestad, aspecto no contenido de manera explícita en la norma actual.
Entre esos se pueden mencionar el derecho a la protección frente a la violencia sicológica y física, abuso sexual, trato negligente y explotación.
El documento promueve la activa interacción de los niños en la vida familiar y la posibilidad de defender sus criterios, ser escuchados y recibir argumentos convincentes sobre cualquier situación.
Una de las novedades del futuro Código de Familia será una regulación para los padres, con el deber de educar siempre a sus hijos con métodos y maneras moderados, es decir, sin acudir a la violencia física, maltrato psicológico, ni tratos humillantes, enfatizó la funcionaria de la FMC.
El anteproyecto en estudio también establece la remisión a la ley penal a los casos de padres que por diferentes razones incumplan con sus deberes o aquellos que se extralimitan en la corrección de sus hijos.
De acuerdo con la Fiscalía General de la República de Cuba la realidad de los menores cubanos es totalmente ventajosa porque la protección de sus derechos comienza desde la concepción.
El esquema nacional de salud garantiza a todas las madres una atención especializada durante la gestación y después del nacimiento asegura que los infantes sean vacunados de manera gratuita contra más de 10 enfermedades.
Cuba cuenta con el mayor porcentaje de maestros e instructores por habitantes, lo cual permite desde la edad preescolar que los niños asistan a las escuelas y círculos infantiles (guarderías), donde se garantiza su formación integral.

46 años de batallar por la Nueva Colombia.



Lanzando una de las más duras ofensivas de este año las FARC-EP conmemoran 46 años de existencia y lucha guerrillera. En comunicado envíado a la redacción de ABP Noticias, las FARC evocan las causas que dieron origen a su surgimiento, su compromiso histórico con la paz con bienestar para el pueblo; presentan el balance de su crecimiento como fuerza insurgente en contraste con la violenta precipitación de un gobierno que bajo la promesa del exterminio guerrillero cometió los más terribles crímenes contra el pueblo. Sobre el actual debate electoral las FARC-EP afirman: "(...)está signado por la intolerancia y la pugnacidad que impuso la autocracia Uribista", A continuación transcribimos el comunicado de las FARC-EP en su totalidad.

Hace cuarenta y seis años que la oligarquía más reaccionaria, sanguinaria, terrorista y sumisa a la estrategia imperialista de los Estados Unidos en Colombia, decidió empujar a la nación por el pavoroso camino de la guerra, haciendo oídos sordos a las miles de voces que clamaban por el imperativo del dialogo y las salidas políticas por encima de las agresiones militares contra los campesinos de Marquetalia. Y el poder de la violencia y el terror, agitados en la biliosa y provocadora palabra del senador Álvaro Gómez Hurtado quien nunca iría a la guerra, y que obnubilado por el terror de las falanges franquista en España, ambientó, sobre la mentira, la nueva justificación del nuevo ciclo de violencia como metodología para arrasar al opositor político.
La demencia del poder decretó pocas semanas para arrasar la resistencia encabezada por el más grande y sostenido comandante guerrillero de todos los tiempos, Manuel Marulanda Vélez y su naciente Estado Mayor, con Jacobo Arenas, Isaías Pardo, Hernando Gonzales, Joselo Lozada, Ciro Trujillo, Miguel Pascuas, Fernando Bustos y Jaime Guaracas que juntos, con los demás bravos agraristas, que no sobrepasaban las 46 voluntades, enfrentaron al terror bipartidista representado en el excluyente pacto del frente nacional, que engendró esta guerra que ya alcanza el medio siglo.
Desde el inicio de la campaña oligárquica y militarista, auspiciada y planificada por el imperialismo para justificar el terror contra el movimiento agrario de Marquetalia y Riochiquito y hasta el día que iniciaron la agresión, nuestra voz, junto a la de muchas organizaciones y personalidades nacionales e internacionales, vibró de cordura proponiendo salidas incruentas y constructoras de democracia, de desarrollo humano, de fortalecimiento de la producción alimentaria, de equilibrio ambiental, de reconocimiento a la cosmovisión de las comunidades indígenas y a las negritudes, de participación equitativa en la producción y distribución de la riqueza. Pero la ceguera del poder y la genuflexa postura ante las migajas del amo imperial, de la oligarquía criolla, descalificó y silencio estas voces. Su cuento ha sido el enriquecimiento, a cualquier precio, a base del terror y el despojo.
Las FARC-EP, nacimos empujados por la intolerancia, la exclusión y la persecución violenta de las castas que ostentan el poder y establecen los gobiernos, “hemos sido víctimas de la furia latifundista y castrense, porque aquí, en esta parte de Colombia, predominan los intereses de los grandes señores de la tierra y los intereses en cadena de la reacción más oscurantista del país. Por eso nos ha tocado sufrir en la carne y en el espíritu, todas las bestialidades de un régimen podrido que brota de la dominación de los monopolios financieros entroncados con el imperialismo.” manifestamos en el Programa Agrario. No inventamos esta guerra, ni fuimos a ella como aventura para homologar epopeyas redentoras de la pobrería, asumimos con dignidad y seriedad el destino político que le impuso el abominable poder oligárquico a la nación, como lo señalamos en esa época en el Programa Agrario "somos revolucionarios que luchamos por un cambio de régimen. Pero queríamos y luchábamos por ese cambio usando la vía menos dolorosa para nuestro pueblo: la vía pacífica, la vía democrática de masas. Esa vía nos fue cerrada violentamente con el pretexto fascista oficial de combatir supuestas “Repúblicas Independientes” y como somos revolucionarios que de una u otra manera jugaremos el papel histórico que nos corresponde, nos tocó buscar la otra vía: la vía revolucionaria armada para la lucha por el poder".
Así fue que los potentados del terror, nos transformaron en combatientes de la resistencia que la sabiduría del pueblo ha nutrido en este cercano medio siglo de accionar por la dignidad, la paz y la soberanía. Hemos crecido al calor del batallar político-militar, aferrados al legado histórico que nos dejaron las comunidades indígenas en la resistencia contra el invasor español, las luchas contra ese mismo poder por negros y cimarrones, el levantamiento guerrillero de los comuneros con José Antonio Galán, Lorenzo Alcantuz y Manuela Beltrán; de los forjadores de las movilizaciones por la primera independencia del coloniaje Español hace doscientos años con Don Antonio Nariño; por el fuego patriótico y soberano que nos irradia el pensamiento y el ejemplo del libertador Simón Bolívar. Hemos espigado en la experiencia de los guerrilleros de los mil días, en el novecientos, contra el “regenerador” Rafael Núñez. Nos hemos refrendado en la lucha contra la barbarie, o­ndeando la memoria de los asesinados por el ejército oficial al servicio del imperialismo en la masacre de las bananeras, el 6 de diciembre de 1928 en Ciénaga departamento del Magdalena, en el comprometido recuerdo con todos los luchadores victimizados por el Estado y sus estructuras paralelas para el terror. Pero también hemos crecido con la crítica, el reconocimiento, el abrazo, el amor y la ternura de una importante multitud de compatriotas que nos alientan con su propio sacrificio en la lucha por transformar el modelo económico y las costumbres políticas implantadas.
En estos 46 años de ardua lucha, hemos crecido en razones y en el compromiso de lucha con los cada vez más numerosos campesinos sin tierra por el desplazamiento y que ya sobrepasan la infame cifra de los 4 millones por el terror paraestatal; con los millones de destechados y con los más de 20 millones de pobres que se esfuerzan por romper el imperio de la desigualdad; con los más de 20 millones de desempleados condenados al rebusque y con los millones de jóvenes que no tienen acceso a la educación; con la memoria de todas las víctimas del terrorismo de Estado en todos estos años de terror y que a diario claman justicia, así como los más de 2.500 asesinados por la fuerza pública y presentados bajo el eufemismo de “falsos positivos” en este gobierno de Uribe Vélez; con las mujeres que tejen esperanzas de igualdad ante una violencia que les oprime y niega posibilidades de vida digna. Hemos crecido en el fragor del combate y en la experiencia organizativa ante cada arremetida militarista y ante cada ciclo por descalificarnos y exterminarnos. El Plan Colombia no ha disminuido nuestra fortaleza, ni nuestra moral; fracasó ante las inocultables razones del alzamiento y por el violento autoritarismo que sustenta la política de seguridad del gobierno que termina; se estrelló por la mentira, el crimen y la corrupción que constituyen su verdadera naturaleza.
La escalada militar imperialista en nuestra patria, también fracasará ante la capacidad de lucha y resistencia de la insurgencia y la movilización de nuestro pueblo. La defensa de la soberanía patria es un imperativo en este tiempo de reverencia oligárquica ante los intereses del gobierno estadounidense.
Nuestra disposición a construir caminos de paz es un compromiso de siempre; por la salida política nos la hemos jugado con seriedad, con ponderación, sin ilusionar a las mayorías nacionales, sin politiquerías, sin marrullerías en todos los escenarios. Así fue con el gobierno de Belisario Betancur y Virgilio Barco en Casa Verde, o en Caracas y Tlaxcala con Cesar Gaviria, o en el último intento en el Caguan con Andrés Pastrana. Pero la excluyente minoría de políticos, empresarios, latifundistas y narcotraficantes que ostentan el poder, han colocado zancadillas para posicionar sus intereses, solo han buscado abrir espacio para recomponer sus estructuras de represión estatal bajo órdenes y financiación del imperio, como la implantación del fracasado Plan Colombia para imposibilitar cualquier avance de la paz democrática e imponer el lenguaje del terror y el chantaje para descalificar los movimientos de resistencia y liberación nacional, así como desestabilizar la región ante los vientos de cambio y soberanía que acompañan al continente.
El gobierno que agoniza, prometió el aniquilamiento de las FARC-EP, como una irrefutable estrategia de manipulación mediática de la opinión, para excederse en todas las formas en el poder. Y con su extravagante autoritarismo ocultar sus crímenes, sus vínculos con el narcotráfico y el paramilitarismo, así como la corrupción que borbotea por todos los rincones del palacio presidencial. Jamás se borrará de la historia de Colombia este período oscuro y letal del fatuo potentado que culmina su gobierno, con una profunda crisis estructural, y con más de 100 miembros de su bancada parlamentaria comprometidos con la para-política; la Yidis-política y la feria de notarias. Y los escándalos dolosos como Carimagua, Agroingreso Seguro, los decretos de la emergencia social, las zonas francas para incrementar el patrimonio familiar, las persecuciones “chuzadas” del DAS a opositores, sindicalistas y activistas de derechos humanos, la persecución a las cortes, las reuniones palaciegas con narcotraficantes, la obcecación por imponer un fiscal de bolsillo, la agresión al territorio de los países hermanos violando todas las normas del derecho internacional, la amenaza a periodistas independientes, los “falsos positivos” y la entrega del territorio nacional para la operación de fuerzas militares de ocupación norteamericanas.
El debate electoral que culmina su primera vuelta este 30 de mayo, está signado por la intolerancia y la pugnacidad que impuso la autocracia Uribista. Las propuestas, programas y compromisos con la nación han sido remplazados por el ataque grotesco y vulgar, por la propaganda negra en esfuerzo despiadado por presentar a uno u otro de los candidatos, como la opción más reaccionaria y autoritaria que la que encarnó el mandatario saliente. Todos se esfuerzan por demostrar sumisión ante el imperio, asumiendo posiciones chovinistas contra los vecinos y con la rodilla en el suelo ante el imperio del norte, como afirmó Gaitán. Ninguno ha planteado los temas vitales que tienen a la nación en el profundo abismo de las desigualdades y el terror. Todos al unísono prometen más gasto militar y más guerra. Es oscuro el horizonte que delinean estos aspirantes y por estas razones estamos convocando a la abstención, convencidos que solo la fuerza de la movilización de todos los colombianos, podrá imponer un destino cierto de paz y de justicia que retorne a los prisioneros de guerra a sus hogares, libere a guerrilleros y a los miles de presos políticos que se pudren en las cárceles del Estado, reconcilie y reconstruya a Colombia. Solo la lucha organizada de las mayorías levantadas, como hace doscientos años, para lanzar el segundo grito por nuestra definitiva independencia, devolverá la tierra para producción campesina, resolverá la crisis ambiental que genera constantes desastres naturales en cada cambio de estación y la alimentaria que mata a la nación. Y solucionara definitivamente el drama de los desplazados; garantizara el acceso a la educación en todos los niveles, a la salud integral, a la vivienda digna, al empleo bien remunerado y asegurara el ejercicio pleno e integral de los derechos humanos. Solo la unidad de todos los revolucionarios y demócratas de la patria, movilizados junto a las grandes mayorías, nos permitirá sacarla de la horrible noche en que la dejó abatida el Uribismo y redimir a la generación del bicentenario.
En este 46 aniversario, ratificamos nuestro compromiso con la patria grande y el socialismo, con la paz democrática como condición esencial para la reconstrucció n y reconciliació n de todos los colombianos. Con la memoria viva de todos los luchadores por una nueva Colombia, con la fuerza moral del pensamiento de Bolívar, Manuel Marulanda Vélez, Jacobo Arenas, Raúl Reyes, Iván Ríos, y Efraín Guzmán, las FARC-EP ponemos todos nuestros recursos humanos por el acuerdo humanitario y la paz de Colombia.

Compatriotas.

Secretariado del Estado Mayor Central de las FARC-EP
posted by PANFILOV at 11:06 AM

sábado, 12 de junio de 2010

Los perdedores del Mundial. La otra cara del evento deportivo



En la puerta hay un pequeño piquete de vigilancia que pregunta adónde vas. "Tengo una cita con el obispo". "Un momento" responde el improvisado guarda antes de mirar en una lista para comprobar que se espera a un periodista a esta hora. La Catedral Metodista de Johannesburgo es un colosal edificio construido con la mentalidad de mostrar la gloria y poder de su iglesia en el mismo centro de negocios de la ciudad. Pero hoy su tamaño se ha aprovechado para otros fines, pues es capaz de albergar hasta 2.000 refugiados africanos -sobre todo zimbabuenses, aunque también los hay de países como el Congo, Ruanda, Sudán o Somalia- "apadrinados" por el obispo Paul Verryn.
Verryn es un viejo conocido de las luchas sociales sudafricanas desde los años ochenta, cuando era pastor de una pequeña parroquia de Soweto y se dedicaba a oficiar los entierros de los activistas asesinados por la policía. Quizás por que ya las ha visto de todos los colores no se le ve para nada preocupado ante la orden de destitución del Consejo Metodista Sudafricano. "El Consejo se ha doblegado ante las presiones del Gobierno al que le molestan los refugiados -cuenta, a pesar de la prohibición expresa de hablar con la prensa- pero toda la congregación está muy unida en torno a este proyecto y van a fracasar".
Verryn y "sus refugiados", como los llama la prensa local, son en realidad víctimas del Mundial. Y además no son las únicas. Por todo el país hay miles de personas, sobre todo las más pobres, que han sido desplazadas por la construcción de infraestructuras directa o indirectamente relacionadas con el evento, que han visto cómo su forma de vida pasaba a ser criminalizada o que, como en el caso de los refugiados de la Catedral Metodista, sencillamente "molestaban". Se trata de la otra cara del Mundial, de la gente que difícilmente tendrá algo que celebrar aunque la selección de su país lograse llegar a la final y levantar la codiciada copa.
"Hace más de seis años que mantenemos nuestro programa de asistencia a refugiados e indigentes sudafricanos y no sólo nunca hemos tenido ningún problema, sino que hemos recibido numerosas muestras de apoyo por parte del Gobierno", continúa Verryn, pero a medida que se acercaba el Mundial las cosas empezaron a cambiar. "Su argumento es que quieren reducir la inseguridad, ¿pero con esto están diciendo que los pobres son todos criminales? -se pregunta- En realidad lo que pretenden es esconder la pobreza como si fuera polvo que se barre bajo la alfombra. No quieren que el mundo conozca la verdadera Sudáfrica".

Un mercado vivo

Durban, a unos 600 kilómetros al sudeste de Johannesburgo, es el mayor puerto de África oriental y plaza fuerte de la comunidad india que habita el país. Es una ciudad moderna y con una economía dinámica y pujante, cuyas playas son objeto de culto para los amantes del surf de todo el mundo. Como en la mayoría de las grandes metrópolis sudafricanas, tras el fin del apartheid, el centro urbano fue tomado por la población negra que trataba de acceder a un puesto de trabajo allí donde se encontraban. Aquí se encuentra el Early Morning Market -el Mercado de Temprano por la Mañana- el mercado tradicional más grande de esta parte del continente. En él se puede encontrar desde la fruta y la verdura que producen los agricultores locales hasta productos de plástico made in China, pasando por discos y películas piratas, un plato de comida o las hierbas necesarias para preparar remedios tradicionales. Y todo a unos precios asequibles para los más pobres. Aunque ninguna guía lo recomiende -en Sudáfrica todo lo que huele a africanidad rápidamente se asocia a peligroso- un paseo por el mercado es un goce para los sentidos y un verdadero chapuzón de cultura sudafricana. El mercado es un verdadero hormiguero que nunca para y que invade las calles contiguas en un magma sin control aparente. Pero lo que aún es más importante, el Early Morning Market representa el sitio de trabajo de entre 7.000 y 10.000 personas, la mayoría de las cuales difícilmente encontrarían otro empleo. "No se puede subestimar la importancia del mercado -asegura Richard Dobson, coordinador de la ONG Asiye Etafuleni- pues la mayoría de los ingresos que consiguen las mujeres del mercado se gastan luego en los townships [los barrios obligatorios para los negros durante el apartheid] donde viven, convirtiéndose en un dinamizador increíble de la economía de una gran parte de la población de la ciudad".
Pero el mercado -situado en el centro de la ciudad y justo al lado de las estaciones centrales de ferrocarril y autobús- es demasiado estratégico para dejarlo en manos de los pobres. O al menos esto debían de pensar los responsables de Isolenu, un potente grupo inversor que propuso al Ayuntamiento crear un moderno centro comercial para "dignificar" el centro de la ciudad pensando en los miles de turistas que van a visitarla. Obed Mlaba, alcalde de la ciudad, declaró que no se podía "desaprovechar la oportunidad que implicaba la inversión de 400 millones de rands [40 millones de euros]". Para Harry Ramla, presidente de la asociación de vendedores del Early Morning Market todo esto no es más que una excusa para "dejar este espacio fabuloso a un puñado de grandes empresas, aún a costa de que se pierdan miles de empleos y se destruya el edificio centenario" que alberga parte del mercado y está calificado de interés cultural.
"El Mundial se ha convertido en una excusa formidable para imponer planes de desarrollo de consecuencias desastrosas para los más vulnerables -cuenta Pat Horn, coordinadora de StreetNet, una red internacional de vendedores callejeros- y privatizar los centros de las grandes ciudades en beneficio de una economía globalizada que excluye a una mayoría de las personas humildes".

Desalojos cero

En el extremo sur del continente se encuentra Ciudad del Cabo, bastión "blanco" de la nación del Arco Iris. Este es el único gran municipio y provincia que no está gobernado por el Congreso Nacional Africano, sino por la Alianza Democrática (DA, en sus siglas inglesas), el partido heredero de los opositores moderados al apartheid y que hoy agrupa los votos de la minoría blanca.
Ciudad del Cabo es también uno de los centros de peregrinaje de la jet set internacional que acostumbra a dejarse ver en sus restaurantes de lujo y en sus tiendas más exclusivas. Por poner un ejemplo, Victoria Beckham ya ha alquilado un espacioso apartamento con una piscina que cuelga espectacularmente de un acantilado sobre el mar para pasar el Mundial.
Pero aquí también se encuentran los peores "asentamientos informales" -un eufemismo local que designa los campos de chabolas- de todo el país. Se trata de un verdadero anillo de pobreza, violencia y desesperación que literalmente rodea la ciudad formal. En estos barrios no hay alcantarillado, ni agua corriente ni luz eléctrica que no provenga de algunos cables conectados ilegalmente a las torres de alta tensión. A pocos kilómetros de la piscina de Victoria Beckham es imposible encontrar un baño con una cadena.
Un asedio que se ha estrechado tanto que para poder construir el Green Point -el modernísimo estadio en primera línea de mar y con capacidad para 70.000 espectadores edificado exclusivamente para el Mundial a un coste de 440 millones de euros- hubo que desalojar a centenares de residentes. Y los antiguos habitantes de Green Point no son los únicos afectados.
"Los desalojos se han multiplicado en los últimos años -cuenta Tshawe, dirigente comunitario de Joe Slovo, uno de estos "asentamientos" nombrado así en honor al histórico dirigente comunista sudafricano- en parte por el aumento del precio de la tierra y en parte porque el Ayuntamiento no nos quiere tan cerca del centro, donde los turistas pueden vernos. La Campaña Anti Desalojos, una red local que coordina a las diferentes comunidades afectadas, cifra en "decenas de miles" las personas desahuciadas desde el año 2000, cuando se fundó la organización. En el caso de Joe Slovo el "problema" se encuentra en su proximidad a la autopista, que revaloriza los terrenos donde se erigen sus barracas. "Pero es que nosotros tampoco nos instalamos aquí por casualidad. Si nos vamos a un sitio dejado de la mano de Dios, ¿como vamos a poder acceder a un puesto de trabajo?" se pregunta Tshawe.

Tres historias de resistencia

Aunque los antiguos dirigentes de la lucha antiapartheid sean hoy los gestores del Mundial y de una buena parte de los proyectos que dificultan la vida de los más pobres en Sudáfrica, también es cierto que la cultura de la resistencia que creó aquel conflicto sigue hoy profundamente arraigada en la conciencia popular. A menos de un mes para que suene el pitido inaugural tanto los refugiados de la Catedral de Johannesburgo como los vendedores del mercado de Durban, como los residentes de Joe Slovo aún no han sido expulsados y siguen oponiéndose firmemente a los planes que, en nombre del desarrollo, pretenden empeorar sus ya difíciles vidas.
Cantando viejas canciones de lucha los comerciantes del Early Morning se encerraron en su mercado y quemaron neumáticos hasta que la empresa inversora, viendo que ya era imposible inaugurar el centro comercial para el Mundial tiró la toalla, al menos de momento.
El Obispo Paul Verryn también es optimista: "en enero de 2009 ya trataron de asaltar policialmente la iglesia y detener 1.500 personas. Sólo la presión mediática internacional logró pararles los pies. A día de hoy, con más tensión informativa que nunca, ya no se atreverán a dar otro paso similar".
Sudáfrica es hoy el segundo país del mundo con más protestas por habitante. Una extensa red de movimientos sociales y asociaciones comunitarias mantiene vivas las promesas de que con el fin de la segregación la vida sería mucho mejor para todo el mundo. En este sentido el Mundial quizás es una oportunidad para ejecutar planes de desarrollo elitista, pero también lo es para que el mundo vea la capacidad de resistencia del pueblo sudafricano.

Un Mundial neoliberal

"Éste es un país donde sorprenden los niveles de riqueza y pobreza puestos de forma contigua. La Copa del Mundo, lejos de ayudar a cambiar esta situación es sólo una lupa que amplifica todos los defectos de este sistema post-apartheid". Esta frase, contra lo que podría parecer, no proviene de ningún activista social o un académico marxista, sino de Dave Zirin, uno de los periodistas deportivos más famosos de los Estados Unidos. Pero es que Sudáfrica es, desde el año pasado, el país más desigual del mundo y es imposible que a ningún visitante mínimamente curiosos se le escape el contraste entre los hoteles de cinco estrellas y los inmensos barrios de chabolas de cartón y lata. Y a medida que se acercaba el evento deportivo -el más grande celebrado nunca en todo el continente- han ido en aumento las voces que denunciaban que el Mundial ha acentuado aún más estas desigualdades en vez de, como prometía el Gobierno, desarrollar el país y ayudar a la gente a salir de la pobreza.
Según datos ofrecidos por Pravin Gordhan, Ministro sudafricano de Economía, del 2,5% de crecimiento del PIB calculado para 2010 un 0,5 estará relacionado directamente con la organización del Mundial. Pero es que este tirón solo se explica por una colosal inversión pública. En los últimos años el país entero ha hecho una "puesta a punto" y hoy puede presumir de carreteras, aeropuertos, estadios y centros urbanos totalmente remodelados, cuando no directamente nuevos. "El problema es que se ha hipotecado gran parte del presupuesto público en unas infraestructuras que refuerzan el modelo de desarrollo neoliberal en vez de centrarse en una apuesta social y sostenible -cuenta el profesor de economía de la Universidad de Kwa Zulu Natal, Patrick Bond- cuando no se han dedicado directamente a instalaciones totalmente inútiles como son los estadios, que en conjunto han costado 3.000 millones de rands [300 millones de euros]. Y éste es un dinero que ha salido de las partidas para agua potable, vivienda social, sanidad o educación". O tal y como expresaba el recientemente fallecido Dennis Brutus, considerado una de las estrellas deportivas nacionales, "si quieren ayudar al deporte que hagan canchas en los colegios".

Joan Canela i Barrull

viernes, 11 de junio de 2010

El zarpazo al acecho...



El martes 8 de junio, escribí la Reflexión “En los umbrales de la tragedia” en horas del mediodía, más tarde vi el programa televisivo “Mesa Redonda” de Randy Alonso, que se divulga como norma a las 6 y 30 p.m.
Ese día, destacados y prestigiosos intelectuales cubanos que participaban en la Mesa, ante las agudas preguntas del director, respondieron con elocuentes palabras que respetaban grandemente mis opiniones, pero que ellos no creían que habría razón para que Irán rechazara la posible decisión ­—ya conocida— que adoptaría el Consejo de Seguridad la mañana del 9 de junio, en Nueva York ­—sin duda alguna acordada entre los líderes de las cinco potencias con derecho al veto: Estados Unidos, Inglaterra y Francia, con los de Rusia y China.
En ese instante, expresé a personas cercanas que me suelen acompañar: “¡Cómo lamento no haber finalizado mi Reflexión expresando que nadie deseaba más que yo estar equivocado!”, pero era ya tarde, no podía retrasar su envío al sitio Web CubaDebate y al diario Granma.
El día siguiente, a las 10 a.m., conociendo que esa era la hora de la reunión, se me ocurrió sintonizar la CNN en español, que con seguridad daría noticias del debate en el Consejo de Seguridad. Pude así escuchar las palabras con que el Presidente del Consejo presentaba un Proyecto de Resolución, promovido días antes por Estados Unidos, apoyado por Francia, Gran Bretaña y Alemania.
Hablaron también varios representantes de los principales miembros implicados en el proyecto. La representante de Estados Unidos explicó por qué su país lo aprobaba, con el consabido pretexto de sancionar a Irán por haber violado los principios del Tratado de No Proliferación Nuclear. A su vez, el representante de Turquía, una de cuyas naves fue víctima del brutal ataque de las fuerzas élites de Israel, que transportadas en helicópteros asaltaron en la madrugada del 31 de mayo la flotilla que llevaba alimentos para el millón y medio de palestinos sitiados en un fragmento de su propia Patria, manifestó la intención de su gobierno de oponerse a nuevas sanciones a Irán.
La CNN, en el espacio que disponía para noticias, presentó varias imágenes de manos levantadas a medida que expresaban con gestos visibles su posición, entre ellas, la del representante del Líbano, país que se abstendría durante la votación.
La presencia serena de los miembros del Consejo de Seguridad que votaron en contra de la Resolución se expresó con la derecha firme de una mano de mujer, la representante de Brasil, que antes había expuesto con tono seguro las razones por las que su Patria se oponía al acuerdo.
Faltaba todavía un mundo de noticias sobre el tema; sintonicé Telesur, que durante horas satisfizo la incontable necesidad de información.
El Presidente Lula da Silva expresó en la ciudad de Natal, al nordeste del país, dos frases lapidarias: que las sanciones aprobadas eran impuestas por “quienes creen en la fuerza y no en el diálogo”, y que la reunión del Consejo de Seguridad “podría haber servido para discutir el desarme de los que tienen armas atómicas”.
Nada de extraño tendría que tanto Israel como Estados Unidos y sus estrechos aliados con derecho al veto en el Consejo de Seguridad, Francia y Gran Bretaña, quieran aprovechar el enorme interés que despierta el Mundial de Fútbol para tranquilizar a la opinión internacional, indignada por la criminal conducta de las tropas élites israelitas frente a la Franja de Gaza.
Es por tanto muy probable que el zarpazo se dilate algunas semanas, e incluso, se olvide por la mayoría de las personas en los días más cálidos del verano boreal. Habría que observar el cinismo con que los líderes israelitas respondan las entrevistas de prensa en los próximos días, donde serán bombardeados con preguntas. Oportunamente, ellos irán elevando el rigor de sus exigencias antes de apretar el gatillo. Ansían repetir la historia de Mossadegh en 1953, o llevar a Irán a la edad de piedra, una amenaza que gusta al poderoso imperio en sus tratos con Paquistán.
El odio del Estado de Israel contra los palestinos es tal, que no vacilarían en enviar al millón y medio de hombres, mujeres y niños de ese país a los crematorios en los que fueron exterminados por los nazis millones de judíos de todas las edades.
La cruz gamada del Führer, pareciera ser la bandera hoy de Israel. No nace del odio esta opinión, sino del sentimiento de un país que se solidarizó y prestó albergue a los judíos cuando en los días duros de la Segunda Guerra Mundial, el gobierno proyanki de Batista trató de enviar de regreso desde Cuba un buque cargado de ellos, que escapaban de Francia, Bélgica y Holanda, a causa de la persecución nazi.
Conocí muchos miembros de la numerosa comunidad judía radicada en Cuba, cuando triunfó la Revolución; los visité y hablé con ellos en varias ocasiones. Nunca los expulsamos de nuestro país. Las diferencias con muchos de ellos surgieron con motivo de las leyes revolucionarias que afectaron intereses económicos y, por otro lado, la sociedad de consumo atraía a muchos, frente a los sacrificios que implicaba la Revolución. Otros permanecieron en nuestra Patria, y prestaron valiosos servicios a Cuba.
Una etapa nueva y tenebrosa se abre para el mundo.
Ayer, a las 12 y 44 p.m. habló Obama sobre el acuerdo del Consejo de Seguridad.
He aquí algunas notas de lo que expresó el Presidente, tomadas de CNN en español.
“Hoy, el Consejo de Seguridad de la ONU votó por mayoría a favor de una sanción contra Irán por sus repetidos incumplimientos…”
“Esta resolución es la sanción más fuerte que enfrenta el gobierno iraní y envía un mensaje inequívoco sobre el compromiso de la comunidad internacional por frenar la expansión de armas nucleares.”
“Por años, el gobierno iraní ha incumplido sus obligaciones recogidas bajo el Tratado de No Proliferación Nuclear.”
“Mientras los líderes iraníes se esconden detrás de retórica, sus acciones los han comprometido.”
“De hecho, cuando asumí hace 16 meses, la intransigencia iraní era fuerte.”
“Le ofrecimos perspectivas de un mejor futuro si cumplía sus obligaciones internacionales.”
“Aquí no hay doble standard.”
“Irán violó sus obligaciones bajo las resoluciones del Consejo de Seguridad para suspender el enriquecimiento de uranio.”
“Por eso, estas medidas tan severas.”
“Son las más rigurosas que haya enfrentado Irán.”
“Esto demuestra visión compartida de que en Oriente Medio no conviene a nadie desarrollar estas armas.”
Estas frases que he seleccionado de su breve discurso son más que suficientes para demostrar cuán endeble, débil e injustificable es la política del poderoso imperio.
El propio Obama admitió en su discurso de la Universidad Islámica de Al-Azhar en El Cairo que “En medio de la Guerra Fría, Estados Unidos desempeñó un papel en el derrocamiento de un gobierno iraní elegido democráticamente”, aunque no dijo cuándo ni con qué propósitos. Es posible que ni siquiera se recordara cómo lo llevó a cabo contra Mossadegh en 1953, para instalar en el gobierno la dinastía de Reza Pahlevi, el Sha de Irán, al que armó hasta los dientes, como su principal gendarme en esa región del Medio Oriente, donde el sátrapa acumuló una inmensa fortuna, derivada de las riquezas petroleras de ese país.
En aquel entonces el Estado de Israel no poseía una sola arma nuclear. El imperio tenía un enorme e incontrastable poder nuclear. Fue entonces que a Estados Unidos se le ocurrió la aventurera idea de crear en Israel un gendarme en el Medio Oriente, que hoy amenaza a una parte considerable de la población mundial y es capaz de actuar con la independencia y el fanatismo que lo caracterizan.

Fidel Castro Ruz

Junio 10 de 2010

11 y 59 a.m.

martes, 8 de junio de 2010

Israel y el crimen de apartheid



No es una analogía

En los últimos años una cantidad cada vez mayor de personas en todo el mundo ha empezado a adoptar y desarrollar un análisis de Israel como un régimen de apartheid [1]. Esto se puede ver en el hecho de que el movimiento global de apoyo a la lucha anti-colonial palestina está adoptando un carácter claramente en contra del apartheid, como evidenció el crecimiento de la Semana del Apartheid Israelí [2]. Además, gran parte del reciente apoyo diplomático a Israel ha adoptado la forma de denegar que la discriminación racial sea la causa raíz de la opresión de los palestinos, algo que ha llegado a unos nuevos niveles de absurdo en las respuestas occidentales a la Conferencia para la Revisión de Durban de abril de 2009 [3].
Muchos de los artículos procedentes de este análisis se centran en detallar niveles de similitud y diferencia con el Apartheid de Sudáfrica en vez de considerar el apartheid como un sistema que puede ser practicado por cualquier Estado. Esta fuerte insistencia en las comparaciones históricas es en cierto modo comprensible dado que el boicot, la desinversión y las sanciones [a Israel] (BDS) es el centro de la campaña que ha pedido la sociedad civil palestina en solidaridad con la lucha de liberación palestina y se basa en el modelo de la campaña que contribuyó a poner fin al Apartheid sudafricano. Sin embargo, un énfasis excesivo en las similitudes y diferencias confina el uso del término a unos límites estrechos. Con el creciente consenso de que el término “apartheid” es útil para describir el nivel y composición de los crímenes de Israel es importante profundizar nuestro conocimiento de la “etiqueta de apartheid”, tanto como un medio de informar al activismo en apoyo a la lucha anti-colonial palestina, como para usar de forma más eficaz las comparaciones con otras luchas.

La analogía con el Apartheid

Quizá sea comprensible que algunos defensores de los derechos palestinos consideren que la “etiqueta de Apartheid”, en su sentido comparativo, es una herramienta política útil. La lucha del pueblo sudafricano por la justicia y la igualdad alcanzó un cierto estatus sagrado en los ochenta y noventa cuando llegó a su apogeo la lucha contra el Apartheid. Son certeras tanto la reverencia con la que activistas y no activistas consideraron la rectitud de la lucha sudafricana como la ignominia del régimen colonial de Apartheid; los negros sudafricanos lucharon durante siglos, padecieron incontables penalidades incluyendo la cárcel y la muerte, y fueron tachados de terroristas mientras las potencias del mundo permanecían al lado del régimen racista de Apartheid. Permanecieron firmes en su lucha e hicieron que el coste del sistema de Apartheid aumentara hasta que el capital sudafricano consideró que ya no era rentable y las elites políticas blancas consideraron que era imposible de mantener. También se pueden destacar los aspectos ventajosos de la comparación señalando las profundas relaciones históricas entre la OLP y el Congreso Nacional Africano (ANC, en sus siglas en inglés), así como la descarada alianza entre Israel y el régimen sudafricano de Apartheid, que permaneció firme incluso en el momento culminante del boicot internacional contra Sudáfrica.
Un mayor ímpetu para restringir la “etiqueta de apartheid” a una comparación con Sudáfrica es que lo que tienen en común y las similitudes entre las luchas de liberación de Sudáfrica y Palestina son bastante patentes. Ambos procesos implican un proceso de colonialismo por parte de colonos que implica el desplazamiento forzado de la población originaria de sus tierras ancestrales y su concentración en distritos segregados y reservas, la división de la población negra en diferentes grupos con diferentes derechos, unas estrictas restricciones a la movilidad que asfixiaron a los colonizados y el uso de una brutal fuerza militar para reprimir cualquier resistencia real o potencial contra el crimen racista colonial. Ambos regímenes disfrutaron de una impunidad fruto del total apoyo estadounidense y europeo. Además de estas similitudes, hay gran cantidad de detalles asombrosos comunes a ambos casos: ambos regímenes se establecieron el mismo año (1948) tras décadas de dominio británico, el control de aproximadamente el 87% de la tierra estaba fuera del alcance de la mayoría la población colonizada sin un permiso especial, etc. Aunque aquí hablamos en pasado, esto todavía se aplica a la Palestina de hoy.
Mientras ha ido ganando terreno la etiqueta de apartheid israelí, algunos han adoptado el enfoque de describir las diferencias entre ambos regímenes, aunque por diferentes propósitos. En general, Israel no ha legislado los detalles menores del apartheid (la segregación de espacios como cuartos de baño y playas), aunque la legislación israelí forma la base de la sistemática discriminación racial contra los palestinos. Los 1.200.000 ciudadanos palestinos de Israel (aproximadamente el 20% de los ciudadanos de Israel) tienen, de hecho, derecho a votar y participar en las elecciones israelíes, mientras que la mayor parte de la comunidad negra sudafricana no lo tenía. El principio central de la versión sudafricana del apartheid era facilitar la explotación de la mayor cantidad posible de trabajadores negros, mientras que la versión israelí, aunque explota a los trabajadores palestinos prioriza el desplazamiento forzado de cuantos palestinos sea posible más allá de las fronteras del Estado con el objetivo de erradicar la presencia palestina dentro de la Palestina histórica. Los sudafricanos que visitan Palestina han comentado acerca de esto que el uso por parte de Israel de la fuerza es mas brutal del que ellos fueron testigo en el momento de apogeo del Apartheid y, así, varios comentaristas han adoptado la postura de que las prácticas de Israel son peores que el Apartheid, la postura de que la etiqueta de apartheid no es suficiente.

Israel y el crimen de Apartheid

En términos legales, describir a Israel como un Estado de apartheid no se centra en la diferencia y similitud con las políticas y prácticas del régimen de Apartheid sudafricano, y ahí donde Israel es un Estado de apartheid sólo en la medida en que las similitudes son mayores que las diferencias. En 1973 la Asamblea General de la ONU adoptó la Convención Internacional para la Supresión y Castigo del Crimen de Apartheid (resolución 3068 de la Asamblea General [XXVIII] [4], que entró en vigor el 18 de julio de 1976, año del levantamiento de Soweto en Sudáfrica y Día de la Tierra en Palestina) con una definición universal de apartheid no limitada a las fronteras de Sudáfrica. El hecho de que el apartheid es definido como un crimen según el Estatuto de Roma del Tribunal Penal Internacional [5], que entró en vigor en 2002, mucho después de que el régimen de Apartheid fuera derrotado en Sudáfrica, atestigua la universalidad del crimen.
Mientras que la formulación de la definición del crimen de apartheid varía según los instrumentos legales, la esencia es la misma: un régimen comete apartheid cuando institucionaliza la discriminación para crear y mantener la dominación de un grupo “racial” sobre otro. Karine Mac Allister, entre otros, ha proporcionado un contundente análisis legal para la aplicabilidad del crimen de apartheid al régimen israelí [6]. El punto principal es que, al igual que el genocidio y la esclavitud, el apartheid es un crimen que puede cometer cualquier Estado, e instituciones, organizaciones y/o individuos que actúan en nombre del Estado que lo comete o que apoyan su comisión deben afrontar un juicio en cualquier Estado signatario de la Convención o en el Tribunal Penal Internacional. Por consiguiente, es una falacia basar la etiqueta de apartheid israelí en comparaciones con las políticas del régimen de Apartheid de Sudáfrica, con las consiguientes descripciones de Israel como “similar al Apartheid” y caracterizaciones de un análisis del apartheid de Israel como una “analogía del Apartheid”
El reconocimiento por parte de la comunidad internacional de estos crímenes universales a menudo es el resultado de un caso particular, tan atroz que obliga a poner en marcha el oxidado mecanismo de toma de decisión internacional. El Comercio de Esclavos Transatlántico es un ejemplo en el que la esclavización masiva de pueblos del continente africano para trabajar como propiedad privada de los colonos europeos formó una parte importante del marco en el que reflexionaron y actuaron quienes elaboraron los borradores de la Convención Suplementaria de Naciones Unidas para la Abolición de la Esclavitud, de 1956. Un ejemplo todavía más claro es la Convención de Genocidio (que se adoptó en 1948 y entró en vigor en 1951) tras el Holocausto nazi en el que millones de judíos, comunistas, gitanos y discapacitados fueron sistemáticamente asesinados con la intención de acabar con su existencia. No describimos la moderna esclavitud como “similar a la esclavitud” ni examinamos los asesinatos masivos de ruandeses en su mayoría tutsis como una “analogía del genocidio” ruandés.
Dos puntos del análisis legal de Mac Allister sobre el apartheid israelí merecen ser reiterados porque a menudo se confunden o malinterpretan, incluso por parte de abogados palestinos de derechos humanos. En primer lugar, los crímenes y violaciones de Israel no se limitan al crimen de apartheid, sino que el régimen de Israel sobre el pueblo palestino combina de una manera única apartheid, ocupación militar y colonización. Merece la pena señalar que la relación entre estos tres componentes requiere una investigación más profunda. También es digno de señalar el manifiesto estratégico del Comité Nacional de la Campaña Palestina de BDS, “Unidos contra el apartheid, el colonialismo y la ocupación: dignidad y justicia para el pueblo palestino” [7] en el que se subrayan y, en cierto modo, detallan los diferentes aspectos de la comisión por parte de Israel del crimen de apartheid y se empieza a trazar la interacción entre el apartheid, el colonialismo y la ocupación israelíes desde la perspectiva de la sociedad civil palestina.
El segundo punto que vale la pena reiterar es que el régimen de apartheid de Israel no se limita a Cisjordania y Gaza. De hecho, el corazón del régimen de apartheid de Israel se guía por la legislación discriminatoria en los ámbitos de la nacionalidad, la ciudadanía y la propiedad de la tierra, y se empleó fundamentalmente para oprimir y desposeer tanto a aquellos palestinos que fueron desplazados por la fuerza en la Nakba de 1948 (refugiados y desplazados internos) como a la minoría que consiguió permanecer dentro de la “línea verde” y que más tarde se convirtieron en ciudadanos israelíes [8]. El régimen de apartheid de Israel se extendió a Cisjordania y Gaza tras la ocupación de 1967 con el propósito de colonización y de ejercer control militar sobre los palestinos que quedaron bajo la ocupación. Volviendo a utilizar el ejemplo de Sudáfrica, el crimen de apartheid no se limitó a los Bantustanes, todo el régimen estaba implicado y no sólo una u otra de sus manifestaciones racistas.
El análisis de Israel como un Estado de apartheid ha demostrado ser muy importante en varios sentidos. Primero, destaca correctamente la discriminación racial como causa raíz de la opresión israelí de los palestinos. Segundo, uno de los principales efectos del apartheid israelí es que ha separado (conceptual, legal y físicamente) a los palestinos en diferentes grupos (refugiados, Cisjordania, Gaza, dentro de la “línea verde”, etc., con muchas otras divisiones dentro de cada uno), lo que ha tenido como resultado la fragmentación del movimiento de liberación palestino, incluyendo el movimiento de solidaridad. El análisis del apartheid nos permite proporcionar un marco legal y conceptual según el cual podemos entender, transmitir y actuar en apoyo al pueblo palestino y su lucha como un todo unido. Tercero, y con un significado particular para el movimiento de solidaridad, este marco legal y conceptual adopta el papel preceptivo que apuntala el creciente movimiento global de boicot, desinversión y sanciones (BDS) contra Israel hasta que éste acate el derecho internacional.

Colonialismo y el papel de la comparación

He argumentado que la cuestión de si es aplicable el apartheid no se puede determinar por medio de la comparación con Sudáfrica, sino por medio del análisis legal. Sin embargo, esto no significa que el estudio comparativo no sea útil. De hecho, para aquellos que están implicados en la lucha la comparación es esencial para el proceso de aprendizaje de lecciones históricas. Una importancia fundamental de la comparación proviene del hecho de que la lucha sudafricana contra el apartheid fue, como lo sigue siendo para los pueblos originarios de Palestina y de las Américas, una lucha contra el colonialismo.
Centrarse en la dimensión colonial del apartheid israelí y del proyecto sionista nos permite centrarnos en cuestiones realmente importantes, como la adquisición de la tierra, la ingeniería demográfica y los métodos de control politico y económico ejercidos por un grupo racial sobre otro. La comparación con otras luchas contra el colonialismo nos proporciona el recurso principal para entender esta dimensión colonial de la opresión israelí y para obtener algunas de las lecciones que se necesitan para luchar contra ella.
Una de las muchas lecciones de la lucha contra el Apartheid en Sudáfrica proceden del hecho de que los dirigentes del ANC fueron presionados para que transigieran en sus demandas económicas, como la restitución de la tierra. Solo una ínfima proporción de tierra controlada por los blancos en Sudáfrica se redistribuyó a los negros después de 1994. Así, aunque la lucha del pueblo sudafricano derrotó el sistema apartheid político, la lucha contra el apartheid económico continúa en diferentes formas incluyendo los movimientos actuales contra la pobreza y de los sin tierra. Como palestinos y aquellos que luchan con ellos para reconstruir una estrategia y un consenso político sobre cómo superar los retos del periodo post-Oslo, la centralidad de la exigencia de la restitución de la tierra debería destacarse como parte de la exigencia del retorno de los refugiados.
Una segunda lección fundamental viene en respuesta al paradigma que actualmente guía a las principales versiones de cómo lograr la difícil de alcanzar “paz en Oriente Medio”, que es la idea de la partición generalmente denominada “solución” de los dos Estados. En los años setenta Sudáfrica intentó tratar su “problema demográfico” (el hecho de que la vasta mayoría de su población fuera negra pero no tuviera derecho a votar). El régimen de Apartheid reconstruyó Sudáfrica como una democracia formal reinventando las reservas establecidas por los británicos (los Bantustanes) como Estados independientes [9]. Se asignó cada uno de estos diez homelands a una identidad étnica decidida Pretoria y los sudafricanos originarios que no encajaban en una de estas identidades étnicas fueron obligados a encajar para convertirse en nacionales de uno de los homelands. Con esta medida miembros de la población originaria fueron reclasificados como nacionales de uno u otro homeland y entre 1976 y 1981 el régimen trató de hacer pasar los homelands por Estados independientes: Transkei en 1976, Bophuthatswana en 1977, Venda en 1979 y Ciskei en 1981.
A cada uno de estos Bantustanes se le dio una bandera y un gobierno formado por intermediarios indígenas que estaban en nómina de Pretoria, además de todo lo que acompaña a un gobierno soberano, incluyendo la responsabilidad de los servicios municipales y una fuerza de policía para proteger el régimen de Apartheid, pero sin una soberanía real. La idea era que haciendo que se reconocieran internacionalmente como Estados cada uno de estos homelands, el régimen de Apartheid transformaría Sudáfrica de un país con un 10% de minoría blanca en otro con una mayoría blanca del 100%. Puesto que era un régimen democrático dentro de los confines de la comunidad dominante, no habría nada que reprochar a la naturaleza democrática del Estado. Pero nadie cayó en el engaño. El ANC lanzó una potente campaña para contrarrestar cualquier reconocimiento internacional de los Bantustanes como Estados independientes y la trama fracasó miserablemente a nivel internacional, con la notable, aunque quizá no sorprendente excepción de que la única “embajada” de Bophuthatswana se abrió en Tel Aviv.
Israel ha utilizado estrategias similares en Palestina. Por ejemplo, Israel reconoció 18 tribus beduinas palestinas y nombró a un jeque leal para cada una en el [desierto del] Naqab durante los años cincuenta como un medio de controlar a estos palestinos sureños, y obligaron a quienes no pertenecían a una de estas tribus a afiliarse a una para conseguir la ciudadanía israelí [10]. A finales de los setenta el régimen israelí trató de inventar organismos de gobierno palestinos para los territorios ocupados en 1967 en la forma de “federaciones de pueblos” ideadas para que evolucionaran a similares gobiernos no soberanos, una especie de ayuntamientos glorificados. Como en el caso de los Homelands del Apartheid el plan fracasó miserablemente, tanto porque la OLP se había erigido ella misma en único representante del pueblo palestino como porque los palestinos comprendieron perfectamente la trama y se opusieron a ella con todos los medios de los que disponían. La principal lección para Israel fue que la OLP o bien tenía que ser destruida completamente o tendría que ser convertida en el intermediario indígena del apartheid israelí. Durante los años ochenta y principios de los noventa Israel emprendió una campaña masiva para destruir a la OLP. A principios de los noventa y con la desaparición de los principales respaldos de la OLP, como la Unión Soviética e Iraq, Israel sacó provecho de la oportunidad y trabajó para transformar a la OLP de un movimiento de liberación nacional a un proyecto de “construcción del Estado” que se lanzó con la firma de los Acuerdos de Oslo, siete meses antes de las primeras elecciones libres en Sudáfrica.
La campaña por el establecimiento y reconocimiento internacional de un Estado palestino independiente dentro del Bantustán palestino no es diferente de la campaña del régimen de Apartheid de Sudáfrica para lograr el reconocimiento internacional de Transkei o Ciskei. Ésta es la parte esencial de la idea de la “solución de los dos Estados”. La diferencia principal y crucial es que en el actual caso de Palestina quienes también están presionando son la superpotencia mundial y sus aliados en Europa y en el mundo árabe, armados además con la aceptación activa de los intermediarios indígenas de Palestina.

Hazem Jamjoum,
director de al-Majdal, la revista trimestral en inglés del Centro de Recursos Badil para la Residencia y los Derechos de los Refugiados Palestinos (http://www.badil.org/al-majdal/al-majdal.htm) en Belén, Palestina.

Notas:

1 Utilizo la “A” mayúscula en Apartheid para indicar el régimen de superioridad racial institucionaliza implementado en Sudáfrica entre 1948 y1994, y la “a” minúscula para indicar el crimen de apartheid generalmente aplicable.
2 Véase www.apartheidweek.org.
3 Véase Amira Howeidi, "Israel's right not to be criticised", Al-Ahram Weekly, 19-25 de marzo de 2009: http://weekly.ahram.org.eg/2009/939/re2.htm. Véase también la respuesta de la sociedad civil palestina en http://israelreview.bdsmovement.net
4 Texto completo de la Convención: http://www.unhchr.ch/html/menu3/b/11.htm
5 Texto completo del Estatuto: http://untreaty.un.org/cod/icc/statute/99_corr/cstatute.htm
6 Véase Karine Mac Allister, "Applicability of the Crime of Apartheid to Israel", al-Majdal #38, (verano de 2008):
http://www.badil.org/al-majdal/2008/summer/articles02.htm
7 Éste es el manifiesto estratégico de la sociedad civil palestina para la Conferencia para la Revisión de Durban en Ginebra, y se puede descargar en: http://bdsmovement.net/files/English-BNC_Position_Paper-Durban_Review.pdf [Traducción al castellano, http://www.nodo50.org/csca/agenda08/palestina/pdf/BNC-PAPERforDurbanReview-SPANISH.pdf].
8 Para una discusión sobre cómo la legislación de apartheid de Israel sigue afectando a los refugiados y a los ciudadanos palestinos de Israel respecto al control de la tierra, véase Uri Davis, Apartheid Israel: Possibilities for the Struggle Within, London: Zed Books, 2003.
9 El control británico en Sudáfrica estableció en 1913 y 1936 reservas sobre aproximadamente el 87% de la tierra de Sudáfrica con el propósito de segregar a la población negra de los colonos.
10 Para ampliar este punto, véase Hazem Jamjoum, "al-Naqab: The Ongoing Displacement of Palestine's Southern Bedouin", al-Majdal #39-40, (otoño 2008 / invierno 2009): http://www.badil.org/al-majdal/2008/autumn-winter/articles03.htm

domingo, 6 de junio de 2010

El genocidio de la UP en la memoria



25 años: ni perdón, ni olvido

Enmarañados en las elecciones presidenciales del 30 de mayo pasamos por alto una fecha que nunca se nos podrá borrar de la memoria. Una fecha que marca la historia de Colombia y que señala con meridiana contundencia la trágica historia de nuestro país y la brutalidad de esa clase política, empresarial, terrateniente y financiera que hoy se ha sintetizado en el uribismo.
Nos referimos a la fundación de la Unión Patriótica, el movimiento generoso que sin medir riesgos ni posibles desventuras se constituyó para servir como un experimento de paz y de convivencia en medio de los acuerdos de tregua, cese al fuego y paz firmados por el gobierno de Belisario Betancur y la guerrilla de las Farc.
Ilusionados ante la posibilidad de la paz llegamos a pensar y a creer que era cierto lo que habíamos convertido casi que en un dogma. Que “la tregua había llegado para quedarse”. Se nos olvidó la historia de brutalidad de la oligarquía colombiana y no teníamos capacidad de percibir los movimientos criminales. No vimos, por ejemplo, a los criminales israelitas que llegaron a Colombia a adiestrar en el arte de la muerte, de la tortura y el atentado a las bandas paramilitares.
Los que hace muy pocos días masacraron cobarde y miserablemente a brigadistas humanitarios fueron los mismos que adiestraron a los paramilitares y al Ejército colombiano en asaltar caseríos, dinamitar locales, fusilar y descuartizar inocentes y atentar sigilosamente contra dirigentes y activistas de la oposición.
Más de cinco mil militantes de la Unión Patriótica fueron asesinados. Hombres y mujeres generosos. Limpios.
Sus vidas, sus ideas, sus sueños estarán siempre en nuestra memoria.
Y un día, mucho más temprano que tarde la oligarquía colombiana será condenada por este Genocidio.
Lo mismo que algún día lo serán los miserables gobernantes israelitas.

Juan Cendales
Rebelión

sábado, 5 de junio de 2010

El Imperio y la mentira



No me quedó otra alternativa que escribir dos reflexiones sobre Irán y Corea, que explican el peligro inminente de guerra con el empleo del arma nuclear. A su vez, expresé ya la opinión de que uno de ellos podía subsanarse si China decidía vetar la resolución que Estados Unidos promueve en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas. El otro depende de factores que escapan a toda posibilidad de control, debido a la conducta fanática del Estado de Israel, convertido por Estados Unidos a su actual condición de fuerte potencia nuclear, que no acepta control alguno de la superpotencia.
Cuando se produce la primera intervención de Estados Unidos para aplastar la Revolución Islámica en junio de 1953, en defensa de sus intereses y los de su estrecho aliado el Reino Unido, que llevó al poder a Mohammad Reza Pahlevi, Israel era un pequeño Estado que no se había apoderado todavía de casi todo el territorio palestino, parte de Siria y no poco de la vecina Jordania, defendida hasta entonces por la Legión Árabe, de la que no quedó ni la sombra.
Hoy los cientos de cohetes con ojivas nucleares, apoyados por los aviones más modernos que le suministra Estados Unidos, amenazan la seguridad de todos los Estados de la región, árabes y no árabes, musulmanes y no musulmanes, que están al alcance del amplio radio de acción de sus proyectiles, que pueden caer a pocos metros de sus objetivos.
El pasado domingo 30 de mayo, cuando escribí la reflexión El imperio y la droga, no había ocurrido todavía el brutal ataque contra la flotilla que transportaba víveres, medicamentos y artículos para el millón y medio de palestinos sitiados en un pequeño fragmento de lo que fuera su propia Patria durante miles de años.
La inmensa mayoría de las personas invierten su tiempo y luchan para enfrentar las necesidades que les impone la vida ―entre ellas el alimento, el derecho a la recreación y al estudio, y otros problemas vitales de los familiares más allegados―; no pueden detenerse en la búsqueda de información sobre lo que está ocurriendo en el planeta. Uno los ve en cualquier parte con expresiones de nobleza y confiando en que otros se encargarán de buscar soluciones a los problemas que los agobian. Son capaces de alegrarse y sonreír. Alegran de esta forma a los que tenemos el privilegio de observar con ecuanimidad las realidades que nos amenazan a todos.
El extrañísimo invento de que Corea del Norte había hundido la corbeta sudcoreana Cheonan ―diseñada con tecnología de punta, dotada con amplio sistema de sonar y sensores acústicos submarinos―, en aguas situadas frente a sus costas, la culpaba del atroz hecho que costó la vida de 40 marinos sudcoreanos y decenas de heridos.
No era fácil para mí desentrañar el problema. No tenía, por un lado, la forma de explicarme que fuera posible para gobierno alguno, por mucha autoridad que disfrutara, utilizar los mecanismos del mando para dar la orden de torpedear una nave insignia. Por otro lado, no creí por un segundo la versión de que Kim Jong Il diera esa orden.
Carecía de elementos de juicio para llegar a una conclusión, pero tenía la seguridad de que China vetaría un proyecto de resolución del Consejo de Seguridad que sancionara a Corea del Norte. Por otro lado no tenía duda alguna de que Estados Unidos no puede evitar el empleo del arma nuclear por parte del gobierno incontrolable de Israel.
En horas avanzadas del día 1º de junio comenzó a descorrerse el velo de lo que realmente ocurrió.
Escuché a las 10 y 30 p.m. el contenido de un análisis agudo del periodista Walter Martínez, que elabora Dossier, programa estelar de la televisión venezolana. Él llegó a la conclusión de que Estados Unidos hizo creer a una y otra parte de Corea lo que cada una de ellas afirmaba de la otra, con el objetivo de resolver el problema de la devolución del territorio ocupado por la base de Okinawa que el nuevo líder de Japón, haciéndose eco de las ansias del país, demandaba. Su partido obtuvo un enorme respaldo en las elecciones debido a esa promesa suya de lograr el retiro de la base militar allí instalada, que es un puñal clavado desde hace más de 65 años en el corazón del Japón, hoy desarrollado y rico.
A través de Global Research se conocen los detalles verdaderamente asombrosos de lo que ocurrió, gracias al artículo de Wayne Madsen,periodista investigador que trabaja en Washington DC, que divulgó información de fuentes de inteligencia en el sitio web Wayne Madsen Report.
Dichas fuentes ―afirmó― “...sospechan que el ataque contra la corbeta de guerra antisubmarina de la Armada sudcoreana Cheonan fue un ataque de bandera falsa hecho para que pareciera provenir de Corea del Norte.”
“Uno de los propósitos principales para el aumento de las tensiones en la península coreana era aplicar presión sobre el primer ministro japonés Yukio Hatoyama para que cambiara de política sobre el retiro de Okinawa de la base del Cuerpo de Marines de EE.UU. Hatoyama ha admitido que las tensiones por el hundimiento del Cheonan tuvieron una importante influencia en su decisión de permitir que los marines de EE.UU. permanecieran en Okinawa. La decisión de Hatoyama ha llevado a una división en el gobierno de la coalición de centroizquierda, un hecho saludado en Washington, por la amenaza del líder del Partido Socialdemócrata, Mizuho Fukushima, de abandonar la coalición por el cambio de actitud sobre Okinawa.
“El Cheonan fue hundido cerca de la isla Baengnyeong, un lugar del extremo occidental alejado de la costa sudcoreana, pero frente a la costa norcoreana. La isla está altamente militarizada y dentro del alcance de fuego de artillería de las defensas costeras norcoreanas, que está al otro lado de un estrecho canal.
“El Cheonan, una corbeta de guerra antisubmarina, tenía sonar de tecnología de punta, y además operaba en aguas con amplios sistemas de sonar hidrófono y de sensores acústicos submarinos. No existe evidencia sudcoreana de sonar o de audio de un torpedo, submarino o mini-submarino en el área. Ya que no hay casi navegación en el canal, el mar estaba silencioso en el momento del hundimiento.
“Sin embargo, la isla Baengnyeong alberga una base de inteligencia militar estadounidense-sudcoreana y SEALS [fuerzas especiales] de la Armada de EE.UU. operan desde la base. Además, había cuatro barcos de la Armada de EE.UU. en el sector, parte del Ejercicio Foal Eagle EE.UU.-Corea del Sur, durante el hundimiento del Cheonan. Una investigación de las huellas metálicas y químicas del torpedo sospechoso muestra que es de producción alemana.
“Existen sospechas de que los SEALS de la Armada de EE.UU. mantienen una muestra de torpedos europeos con fines de denegabilidad plausible para ataques de bandera falsa. Además, Berlín no vende torpedos a Corea del Norte, sin embargo, Alemania mantiene un programa de estrecha cooperación de desarrollo conjunto de submarinos y armas submarinas con Israel.
“La presencia del USNS Salvor, uno de los participantes en Foal Eagle, tan cerca de la isla Baengnyeong durante el hundimiento de la corbeta sudcoreana, también suscita preguntas.
“El Salvor, un barco civil de salvamento de la Armada, que participó en actividades de colocación de minas por los marines tailandeses en el Golfo de Tailandia en 2006, estuvo presente cerca del momento de la explosión, con un complemento de 12 buzos de aguas profundas.
“Pekín, satisfecha con la afirmación de inocencia de Kim Jong Il de Corea del Norte después de un viaje urgente en tren de Pyongyang a Pekín, sospecha del papel de la Armada de EE.UU. en el hundimiento del Cheonan, asociada a sospechas particulares respecto al papel jugado por el Salvor. Las sospechas son las siguientes:
“1. El Salvor participaba en una operación de instalación de minas en el lecho marino; en otras palabras, colocaba minas antisubmarinas disparadas horizontalmente en el fondo del mar.
“2. El Salvor estaba realizando inspección rutinaria y mantenimiento de minas en el lecho marino, y colocándolas en un modo electrónico activo –disparo por gatillo sensible– como parte del programa de inspección.
“3. Un buzo de los SEALS colocó una mina magnética en el Cheonan, como parte de un programa clandestino con la intención de influenciar la opinión pública en Corea del Sur, Japón y China.
“Las tensiones en la península coreana han eclipsado convenientemente todos los demás puntos de la agenda en las visitas de la secretaria de Estado Hillary Clinton a Pekín y Seúl.”
Así, de forma asombrosamente fácil, Estados Unidos logró resolver un importante problema: liquidar el gobierno de Unidad Nacional del Partido Demócrata de Yukio Hatoyama, pero a un altísimo costo:
1- Ofendió profundamente a sus aliados de Corea del Sur.
2- Destacó la habilidad y rapidez con que actuó su adversario Kim Jong Il.
3- Resaltó el prestigio de la potencia China, cuyo Presidente con plena autoridad moral se movió personalmente y envió a los principales líderes de China a conversar con el Emperador Akihito, el Primer Ministro y otras personalidades eminentes de Japón.
Los líderes políticos y la opinión mundial tienen una prueba del cinismo y la falta total de escrúpulos que caracterizan la política imperial de Estados Unidos.

Fidel Castro Ruz

Junio 3 de 2010

11 y 16 a.m.

Pura agresión criminal sin ninguna justificación



Valoración de Chomsky del ataque israelí contra la Flotilla de la Libertad

El profesor Noam Chomsky, prestigioso analista de política exterior y autor del best seller Hegemonía o supervivencia y, más recientemente, de Esperanzas y Perspectivas (Haymarket Books), realizó las siguientes declaraciones al diario egipcio Al-Ahram en relación con la justificación dada por Israel a su ataque contra las embarcaciones que transportaban ayuda humanitaria a Gaza y, en un contexto más amplio, sobre el bloqueo económico que los activistas a bordo de la flotilla humanitaria trataban de romper. Chomsky, que es judío, fue detenido recientemente por funcionarios de fronteras israelíes que le prohibieron entrar en Cisjordania para impartir una conferencia programada con antelación, lo que provocó un debate internacional e indignación en Israel en torno a la cuestión de la libertad de expresión.
Secuestrar embarcaciones en aguas internacionales y matar a sus pasajeros es, por descontado, un delito grave. Los editores del diario londinense Guardian están en lo cierto al decir que "Si un grupo armado de piratas somalíes hubiera abordado ayer a seis buques en alta mar, matando al menos a 10 pasajeros e hiriendo a muchos más, una fuerza expedicionaria de la OTAN ya estaría surcando las aguas rumbo a la costa somalí".
Merece la pena recordar que el delito no es nada nuevo.
Durante décadas Israel ha venido secuestrando barcos en aguas internacionales entre Chipre y el Líbano, matando o secuestrando a pasajeros, a veces trasladándolos luego a cárceles israelíes, incluso a prisiones/cámaras de tortura secretas, y manteniéndolos a veces como rehenes durante muchos años.
Israel asume que puede perpetrar esos crímenes con total impunidad porque los EEUU se los tolera y porque Europa respalda normalmente las decisiones de EEUU.
Lo mismo ocurre con respecto al pretexto esgrimido por Israel para justificar su último crimen: que la Flotilla de la Libertad transportaba materiales que podrían utilizarse para fabricar búnkers para cohetes. Dejando de lado lo absurdo del argumento, si Israel estuviera realmente interesado en detener los cohetes de Hamas, sabe exactamente lo que debe hacer: aceptar las ofertas de alto el fuego de Hamas. En junio del 2008 Israel y Hamas llegaron a un acuerdo de alto el fuego. El gobierno israelí reconoce formalmente que hasta que Israel rompió dicho acuerdo el 4 de noviembre invadiendo Gaza y matando a media docena de activistas de Hamas, la organización palestina no disparó ni un solo cohete. [Tras la ruptura,] Hamas ofreció renovar el alto el fuego. El gabinete israelí consideró la oferta y la rechazó, prefiriendo lanzar su asesina y destructiva operación Plomo Fundido el 27 de diciembre. Evidentemente, no hay justificación para el uso de la fuerza "en defensa propia" cuando no se han agotado todos los medios pacíficos. En este caso ni siquiera se intentaron, a pesar de que —o tal vez debido a que— había muchas razones para suponer que tendrían éxito. La operación Plomo Fundido fue, por consiguiente, una pura agresión criminal sin ninguna justificación creíble, y lo mismo puede decirse del empleo de la fuerza realizado por Israel contra la flotilla humanitaria.
El asedio de Gaza en sí mismo no tiene la más mínima justificación creíble. Fue impuesto en enero del 2006 por EEUU e Israel para castigar a los palestinos por haber votado "al candidato equivocado" en unas elecciones libres, y se intensificó gravemente en julio del 2007 cuando Hamas derrotó una intentona patrocinada por Estados Unidos e Israel para derrocar al gobierno elegido mediante una golpe militar destinado a instalar en el poder [en la Franja de Gaza] al hombre fuerte de Fatah, Muhammad Dahlan. El bloqueo es salvaje y cruel, está diseñado para mantener a los animales enjaulados apenas con vida, lo justo para aplacar las protestas internacionales, pero poco más. Es la última fase de los planes israelíes de larga data, respaldados por los EEUU., para separar Gaza de Cisjordania.
Estos son apenas los rasgos generales de unas políticas muy feas de las que también Egipto es cómplice.

Noam Chomsky
commonsdreams.org

viernes, 4 de junio de 2010

El para qué de la nueva masacre Israelí



Ni error ni "equivocación" ni "locura": Operación estratégica estudiada. Paralizar la negociación con los palestinos, desestabilizar la política de Obama con el mundo musulmán, quebrar su estrategia "negociadora" en Medio Oriente, complicar la alianza estratégica de Washington con Turquía, motorizar el fracaso de las negociaciones diplomáticas sobre el programa nuclear iraní en la o­nU, y apresurar un desenlace militar USA-Israel contra Irán, Siria, Líbano y Gaza, son los objetivos centrales que guiaron la operación de exterminio militar israelí contra la flota internacional solidaria con Gaza.
La prensa internacional del sistema coincide en un apreciación: La operación militar de Israel contra la flota solidaria complicó la política regional de la Casa Blanca en tres frentes: Las negociaciones de paz con los palestinos, la relación con los aliados árabes, y la alianza estratégica con Turquía.
Este nuevo escenario, tensa y complica más la difícil relación del gobierno de Obama con los halcones de Tel Aviv, y levanta todo tipo de especulaciones sobre el "objetivo oculto" del nuevo exterminio militar israelí que conmocionó al mundo.
Para los expertos, en el momento de decidir el ataque a la flota solidaria turca los halcones del gobierno y del estado mayor israelí no podían ignorar ni dejar de estimar las repercusiones y el rechazo internacional que generaría.
La brutalidad de la operación militar judía, por burda y descarnada, no le cierra como un acto "improvisado" o un "error" a ningún analista estratégico. La mayoría de los expertos militares (aunque no lo dice en público) estima que fue una acción estudiada y planificada orientada con objetivos políticos.
El ataque, como primer emergente, obligó a EEUU a defender y proteger la impunidad del Estado judío en la o­nU poniéndose nuevamente como sus "protector" internacional.
Como resumen, la nueva operación de exterminio militar israelí complica, en primer lugar al frente aliado árabe regional (sobre todo Egipto, Jordania y Arabia Saudita), que debe pronunciarse y adoptar posturas duras contra Israel mientras critica a la Casa Blanca por proteger al Estado judío.
A su vez el ataque perjudica y pone en riesgo el relanzamiento del diálogo de paz o "de aproximación" -como se ha venido llamando- entre palestinos e israelíes.
En un tercer frente, el ataque israelí desacomodó la alianza estratégica de EEUU con Turquía (un aliado clave de Washington en la región) que en los últimos meses dio un giro decisivo aliándose con Irán en materia de política y programa nuclear.
Y como resumen, estos tres frentes emergentes complican la política de "acercamiento" con el mundo musulmán lanzada por Obama el año pasado, y debilita la estrategia de debilitamiento y aislamiento "democrático" de Irán mediante alianzas con aliados árabes en la región.
En síntesis, la operación israelí paralizó la negociación con los palestinos, creo una fisura en la política "dialoguista" de Obama en Medio Oriente, complicó la alianza estratégica de Washington con Turquía, y obligó a la Casa Blanca a salir en defensa de la posiciones militaristas y bélicas del Estado de Israel en la o­nU.
Esta realidad estratégica emergente del ataque contra la flotilla solidaria, es la prueba irrefutable de que la operación fue montada cuidadosamente para producir ese efecto por los halcones del gobierno y de la plana mayor israelí.

Irán en el reloj de los halcones

Pero este "objetivo" del ala "progresista" judeo-norteamericano se encuentra con un problema central: El reloj de arena con Irán funciona de diferente manera para los halcones de Washington (derecha conservadora del Pentágono y del Complejo Militar Industrial) y para los "derechistas" de Tel Aviv (Netanyahu y los halcones militaristas israelíes).
Para los halcones de Tel Aviv y Washington, el desarrollo del poder económico- nuclear-militar de Irán es directamente proporcional a una amenaza a la existencia del Estado de Israel y a la supervivencia de los intereses capital-imperialistas-militares de EEUU y el eje sionista en la región del Medio Oriente y en todo el planeta.
Para los halcones de Tel Aviv y el Pentágono, Barack Obama es un "infiltrado comunista", protege a Al Qaeda y negocia con los "terroristas islámicos", según resumen los "dossier" conspirativos que circulan por las usinas de los republicanos y de la ultraderecha conservadora sionista de EEUU.
Estos mismos "dossier" nutren el pensamiento y la acción de los halcones israelíes que cierran filas con el gobierno de Netanyahu.
Desde principios de año, altos funcionarios y jefes militares judeo-norteamericanos alimentan una nueva escalada belicista con sus declaraciones sobre un posible ataque de Israel como respuesta a los avances claves anunciados por el gobierno de Irán en su programa nuclear.
Por medio de advertencias constantes, el estado mayor militar israelí lanza señales claras de que está dispuesto a lanzar un "hecho consumado" (operaciones simultáneas y sincronizadas) contra el eje Irán, Siria-Libano-Gaza, para implicar a Washington en el conflicto.
En el terreno táctico (y mientras se retrasa el desenlace militar con las estancadas negociaciones en el frente diplomático) Irán y el eje sionista USA-Israel se preparan para una meta esencial: Potenciar su defensa y cubrir todos los flancos débiles frente a operaciones de ataque y contraataque aéreo con misiles que podrían involucrar a Siria, Líbano y Gaza.
La hipótesis de la "triple guerra" -como señalan los expertos- ya se encuentra en el simulador de los halcones judeo-estadounideneses, mientras se agotan y complican las negociaciones en el frente diplomático con un nuevo rechazo de Teherán a la última propuesta nuclear de EEUU y las potencias.
Desestabilizar la política falsamente "dialoguista" de Obama con el mundo musulmán, quebrar su estrategia "negociadora" en Medio Oriente, apresurar el fracaso de las negociaciones diplomáticas sobre el programa nuclear iraní en la o­nU, y apresurar un desenlace militar USA-Israel contra Irán, Siria, Libano y Gaza, son los objetivos centrales que guiaron la operación de exterminio militar de Israel contra la flota internacional solidaria con Gaza.

Manuel Freytas

Palestina como el Vietnam

Cuando se habla del 68 hay que hablar primero de la guerra norteamericana contra el pueblo del Vietnam que apenas si acababa de expulsar al colonialismo francés. Antes de las grandes huelgas que conmovieron parte de Europa y del mundo, tuvieron lugar grandes “movidas” auspiciadas desde de la “nueva izquierda” (los partidos comunistas estaban por la “paz en el Vietnam”, pero no se movilizaban), por el encuentro entre las juventud estudiantil, y las nuevas generaciones obreras. En lugares como Alemania, Francia, Gran Bretaña o Italia, el Vietnam fue un referente de primera magnitud. Como lo fue en América Latina…
Cierto es que los “reparos” a la actuación de los dirigentes vietnamitas fueron muy menores, al menos en relación a los problemas que ha planteado el grupo dirigente palestino. Desde luego, el comunismo militante representado por Ho Chin Minch era –con todos los peros que se quisieran por sus oscuras conexiones estalinistas-, mucho más atractivo que lo que representó Arafat. Desde el otro lado, no había ninguna excusa para el imperialismo norteamericano, aunque este era jaleado desde la prensa adicta al régimen, pero también desde la “liberal” como la que se decía representar La Vanguardia de Barcelona cuyo cronista del Vietnam era un tal Padilla, un enfervorizado partidario del empleo del armamento atómico sobre Vietnam del Norte…
En las últimas décadas, Israel ha podido vestirse con el ropaje del “Holocausto”, sin duda la historia más trágica y estremecedora de la contrarrevolución en el siglo XX…
Lo paradójico ha sido que ese vestido ha sido asimilado por una izquierda institucional que es como la otra mano de la derecha, discretamente instalada en las instituciones, incapaz de movilizar por las cuestiones más elementales, ni tan siquiera por algo tan clamoroso como el “Guernica” de Gaza, y de ahí también que El Temps puede hacer gala de las mejores relaciones con las autoridades sionistas…
El “raholismo” mediático está lleno de complicidades. Su papel de portavoz casi oficialista de la diplomacia sionista –un papel bastante compartido- se expresaba tanto en La Vanguardia como en El País, y lo que era mucho más singular, desde una revista de izquierda catalanista de tradición y abolengo como El Temps, situada entre ERC e IC-EV con aperturas nacionalistas más amplias, la única además dentro del monopolio conservador.
Déjenme que entre de nuevo en una noticia que, por su fuerte carácter simbólico, no merece pasar al olvido. Se trata de la acusación de “judeofobia que en su día se hizo contra el trabajo…”Els republicans i les republicanes en els camps de concentració nazis. Testimonis i recursos didáctics per a l'ensenyament secundari, escrito por Joan Pagès junto con Montserrat Casas, ambos profesores de DCS de la UAB, libro –insisto- que recopila didácticamente los testimonios republicanos en los campos de exterminio, y que por la gracia de “lobby” sionista ha acabado en los sótanos perdidos del Ayuntamiento barcelonés.
Pero quizás lo más simbólico de todo fuese en esta trama, la ausencia de unas cuantas voces con ganas de defender la causa de los republicanos sacrificados por la infame acusación, la misma que se ofrece a diestro y siniestro contra todas las voce que crítica el terrorismo del Estado sionista que representa muchas cosas, pero ninguna de ellas son los judíos exterminados por el nazi-fascismo…
Hemos hablado del “lobby sionista”, que no está solamente ubicado en el área convergente. Tiene sus poderosas ramificaciones con ERC y con el PSC, y de ahí que su principal órgano de expresión, La Vanguardia, aprovechara que el Pisuerga pasa por Valladolid para entrevistar (17-1-09) a uno de sus “barones”, José Zaragoza, secretario de organización, primero para explicar que la "sociovergencia" es posible, pero también para que los periodistas dejaran claro que "Usted no estuvo en la manifestación del sábado bajo el lema "Paremos la masacre en Gaza. Boicot a Israel", a lo que el Señor Zaragoza respondió: “En este tema comparto las posiciones de Joan B. Cullá (defensor de las tesis israelitas). A Cullá le amenazan por lo que dice: Lo sé es, inaceptable". La verdad es que no sé de qué amenazan al Sr. Cullá, un antiguo militante del PSUC ahora convertido en un historiador conservador, más anticomunista que cualquier otra cosa. Zaragoza viene a decir que apoya el “derecho” de Israel a defenderse, lo que es lo mismo que afirmar que apoya el terrorismo de Estado y su total impunidad. El señor Zaragoza se tendría que preocupar de Cullá sí este señor fuera un mero palestino de Gaza.
Leyendo estas cosas, uno se pregunta, ¿pero es que no hay dentro de la intelligentzia catalana nadie que hable por las víctimas? Pues para que no, que no la hay, es más que las plumas que escriben en El Temps no parece diferenciarse de la señora Rahola, y la muestra la tuvimos el 3 de febrero con un articulo (Memòria personal de l´exili) la escritora Marta Pessarrodona, con un “curriculum” cultural de primera como “Poetessa i crítica literària”, autora de una vasta producción literaria que no he tenido tiempo de cultivar, y de la que únicamente guardo en casa un Homenatge a Walter Benjamin (1988), amén de sus biografías de mujeres radicales y emblemáticas, estoy hablando concretamente de Montserrat Roig: un retrat, Maria Aurèlia Capmany: un retrat i Frederica Montseny: un retrat. Trazos que en mi pequeña configuración, me hacía relacionarla con posiciones políticas y sociales avanzadas, aunque la verdad es que dicha memoria data de los setenta, y que luego mis atenciones han pasado por otros lugares.
El tiempo ha sido infame con Marta. Pongo su nombre en el Google, y aparece una entrevista de Marta sobre Doris Lessing, y me encuentro de súbito con unas notas sobre el “comunismo” en la que responde que no se podía decir que fuese comunista porque había denunciado a Stalin en 1962. Deliro cuando además leo que esto entonces no lo hacía casi nadie. Debo de venir de otro planeta, primero porque las denuncias de stalin y desde el estalinismo se dieron ya “en el huevo”, y la Marta debe haber oído hablar en familia de un tal Andreu Nin aunque solamente fuese porque tuvo un efímero y tórrido romance con Mercè Rodoreda, o porque influyó en la evolución de Joan Sales al que, según contaba su viuda en El Temps, informó sobre lo que se estaba convirtiendo la URSS. Y en consecuencia debería saber que ser comunista implica ser antiestalinista al igual que ser cristiano significa ser antifranquista, o ser liberal ser antibush…Al menos en el buen sentido de las palabras.
Joan Benach evocaba el paralelismo entre la genocidio nazi y la ocupación franquista de Barcelona es el 26 de enero, un día antes del día del Holocausto. La entiendo cuando habla de aquel tiempo en el que temía que no se le viera demasiado la estrella de David. Es cierto que no hace tanto tiempo que era tan tabú hablar del franquismo como del genocidio nazi. Ciertamente, bajo el franquismo la judeofobia formaba parte de las tradicionales que se tanto se exaltaban. En mi infancia, sentí muchas veces la expresión “judiada” como equivalente a una canallada sucia, la empleaba mi santa abuelita que no sabía lo que significaba. Nosotros jugábamos a la cántara, un divertimento infantil que encerraba a las víctimas en un círculo en el suelo, y los que quedaban dentro tenían que escapar a los salivazos de los quedaban fuera. Cuando el salivazo le alcanzaba, entonces los de fuera le “chuleaban”: ¡judío, judío, judío¡.
El antisemitismo era una seña de identidad de las tradiciones del régimen, y quizás alguien lo pueda comprobar leyendo la biografía que un joven Pedro Laín Entralgo dedicó a Marcelino Menéndez Pelayo y que estaba en la magnifica colección Austral. No he tenido ocasión de repasar su contenido, pero recuerdo que en sus páginas se exaltaba al ilustre conservador (al final parece que dejó bastante de serlo), al látigo de los heterodoxos, porque ya él había planteado algunas de las ideas que estaban haciendo grande Alemania…
Esta lectura coincidió con mi descubrimiento del holocausto a través del cine, concretamente de dos películas emblemáticas, El diario de Ana Frank, y El juicio de Nüremberg, que aquí se tituló ambiguamente ¿Vencedores o vencidos?. Películas que me dejaron clavados en el asiento, y que me llevaron a la lectura de dos obras sobre la cuestión, de las primeras que llegaron a nuestras librerías: Treblinka, de Jean-François Steiner, y sobre todo, La indagación, de Peter Weiss. En 1966, este sentimiento me llevó a dirigir (sin apenas experiencia teatral) dos capítulos de Terror y miseria en el III Reich, de Brecht, que habían sido editadas por la revista Primer Acto. No fue hasta por entonces que el régimen aflojó un poco la censura, y se pudieron ver películas antinazis, no sin censura. Si echamos un vistazo a algunas producciones cinematográficas “nacional-católicas” como Alba de América, se podrá comprobar el antisemitismo dominante. Marta no olvida aquellas “carracas” con que “picaban en los bancos eclesiásticos, mientras nos predicaban que los judíos eran malísimos, porque habían crucificado a Cristo. La explicación no incluía que Cristo era también judío, claro está”.
Pero sí bien es verdad que lo que contaba Marta va a misa, como lo es que la derecha española se manifestó como negacionista (recuerdo un debate televisivo con ocasión del pase de la serie Holocausto, y la intervención del insigne representante de la “España nacional” Vizcaíno Casas), un discurso que, ¡oh sorpresa¡ ha cambiado radicalmente como ha cambiado el de la Francia antiDreyfus, y ahí están Le Pen y Aznar, admirando el Estado de Israel. Marta pasa por encima de este cambio como sobra ascuas, y sin mayores análisis desemboca en la “judeofobia occidental que padecemos actualmente”, una judeofobia sobre la que no ofrece ninguna precisión, pero que, obviamente, no puede ser la de los gobiernos, de Estados Unidos o de la Unión Europea. No puede referirse a Bush, Berlusconi, Sarkozy o Aznar. Solamente puede referirse a los que se manifiestan contra el “Guernica” de Gaza.
Como una profesional de la política cualquiera, la ilustre biógrafa de Montserrat Roig y Federica Montseny, dice lamentar “el gran número de muertos palestinos en Gaza”, pero indica que los muertos israelitas han sido “silenciados”, lo que me recuerda aquel periodista de la Vanguardia que hablando sobre los muertos de la guerra del Vietnam se había olvidado…de los vietnamitas. Lo mismo es uno que mil. Mark Twain escribió en una ocasión, “Malditos judíos, son tan canallas como nosotros”, y esa es la clave de la cuestión. Hablar de los asesinos de Cristo, o incluso del Holocausto para legitimar el Estado sionista erigido sobre la expulsión de los “fariseos”, me parece obsceno. Primero, porque el Holocausto fue una coproducción europea con el consentimiento del Vaticano y la abierta complicidad de las democracias imperiales. Segundo, porque los palestinos no pusieron ni un grano de arena en su ejecución. Tercero, porque haber sido victima (los que lo fueron, una minoría exigua en la población del actual Israel), no le da derecho a apoderarse de tierras ajenas, y menos a practicar el genocidio.
Marta decía entonces que Israel es un “Estado que hace tres años que soporta ataques que, seguramente, no elevaría ninguno de los nuestros, por decirlo así”. Olvida que los ataques palestinos son una bagatela comparado con la política de gran potencia en la zona, y olvida que ninguno de nuestros Estados se ha compuesto en base a la ocupación. Nadie imagina que os ocupantes de la Alemania derrotada se hubieran quedado y hubieran echado a los alemanes hacia tierras baldías…Efectivamente, estos judíos pueden ser tan canallas como nosotros.
Hay aquí una siniestra confusión. Se olvidan, quieren olvidar que sí en Palestina hay una “estrella de David” es la llevan hoy los palestinos. La de los sionistas es la barra de estrellas del Imperio norteamericano y europeo.
Debemos de luchar por Palestina como antes hicimos en solidaridad con el Vietnam, y para ello es de suma importancia desnudar el discurso sionista, y denunciar a sus cómplices.

Pepe Gutiérrez-Álvarez