martes, 16 de marzo de 2010

Los peligros que nos amenazan



No se trata de una cuestión ideológica relacionada con la esperanza irremediable de que un mundo mejor es y debe ser posible.
Es conocido que el homo sapiens existe desde hace aproximadamente 200 mil años, lo que equivale a un minúsculo espacio del tiempo transcurrido desde que surgieron las primeras formas de vida elementales en nuestro planeta hace alrededor de tres mil millones de años.
Las respuestas ante los insondables misterios de la vida y la naturaleza han sido fundamentalmente de carácter religioso. Carecería de sentido pretender que fuese de otra forma, y tengo la convicción de que nunca dejará de ser así. Mientras más profundiza la ciencia en la explicación del universo, el espacio, el tiempo, la materia y la energía, las infinitas galaxias y las teorías sobre el origen de las constelaciones y estrellas, los átomos y fracciones de los mismos que dieron origen a la vida y la brevedad de la misma, y los millones y millones de combinaciones por segundo que rigen su existencia, más preguntas se hará el hombre en busca de explicaciones que serán cada vez más complejas y difíciles.
Mientras más se enfrascan los seres humanos en buscar respuestas a tan profundas y complejas tareas que se relacionan con la inteligencia, más valdrán la pena los esfuerzos por sacarlos de su colosal ignorancia sobre las posibilidades reales de lo que nuestra especie inteligente ha creado y es capaz de crear. Vivir e ignorarlo es la negación total de nuestra condición humana.
Algo, sin embargo, es absolutamente cierto, muy pocos se imaginan cuán cerca puede estar la desaparición de nuestra especie. Hace casi 20 años, en una Cumbre Mundial sobre el Medio Ambiente en Río de Janeiro, abordé ese peligro ante un público selecto de Jefes de Estado y de Gobierno que escuchó con respeto e interés, aunque nada preocupado por el riesgo que veía a distancia de siglos, tal vez milenios. Para ellos, con seguridad, la tecnología y la ciencia, más un sentido elemental de responsabilidad política, serían capaces de enfrentarlo. Con una gran foto de personajes importantes, los más poderosos e influyentes entre ellos, concluyó feliz aquella importante Cumbre. No había peligro alguno.
Del cambio climático apenas se hablaba. George Bush, padre, y otros relumbrantes líderes de la Alianza Atlántica, disfrutaban la victoria sobre el campo socialista europeo. La Unión Soviética fue desintegrada y arruinada. Un inmenso caudal del dinero ruso pasó a los bancos occidentales, su economía se desintegró, y su escudo defensivo frente a las bases militares de la OTAN, había sido desmantelado.
A la antigua superpotencia que aportó la vida de más de 25 millones de sus hijos en la segunda guerra mundial, le quedó solo la capacidad de respuesta estratégica del poder nuclear, que se había visto obligada a crear después que Estados Unidos desarrolló en secreto el arma atómica lanzada sobre dos ciudades japonesas, cuando el adversario vencido por el avance incontenible de las fuerzas aliadas no estaba ya en condiciones de combatir.
Se inició así la Guerra Fría y la fabricación de miles de armas termonucleares, cada vez más destructivas y precisas, capaces de aniquilar varias veces la población del planeta. El enfrentamiento nuclear sin embargo continuó, las armas se hicieron cada vez más precisas y destructivas. Rusia no se resigna al mundo unipolar que pretende imponer Washington. Otras naciones como China, India y Brasil emergen con inusitada fuerza económica.
Por primera vez, la especie humana, en un mundo globalizado y repleto de contradicciones, ha creado la capacidad de destruirse a sí misma. A ello se añaden armas de crueldad sin precedentes, como las bacteriológicas y químicas, las de napalm y fósforo vivo, que son usadas contra la población civil y disfrutan de total impunidad, las electromagnéticas y otras formas de exterminio. Ningún rincón en las profundidades de la tierra o de los mares quedaría fuera del alcance de los actuales medios de guerra.
Se conoce que por estas vías han sido creados decenas de miles de artefactos nucleares, incluso de carácter portátil.
El mayor peligro deriva de la decisión de líderes con tales facultades en la toma de decisión, que el error y la locura, tan frecuentes en la naturaleza humana, pueden conducir a increíbles catástrofes.
Han transcurrido casi 65 años desde que estallaron los dos primeros artefactos nucleares, por la decisión de un sujeto mediocre que tras la muerte de Roosevelt quedó al mando de la poderosa y rica potencia norteamericana. Hoy son ocho los países que, en su mayoría por el apoyo de Estados Unidos, disponen de esas armas, y varios más disfrutan de la tecnología y los recursos para fabricarlas en un mínimo de tiempo. Grupos terroristas, enajenados por el odio, podrían ser capaces de acudir a ellas, del mismo modo que gobiernos terroristas e irresponsables no vacilarían en usarlas dada su conducta genocida e incontrolable.
La industria militar es la más próspera de todas y Estados Unidos el mayor exportador de armas.
Si de todos los riesgos mencionados se libera nuestra especie, existe uno todavía mayor, o al menos más ineludible: el cambio climático.
La humanidad cuenta hoy con siete mil millones de habitantes, y pronto, en un plazo de 40 años, alcanzará nueve mil millones, una cifra nueve veces mayor que hace apenas 200 años. En tiempos de la antigua Grecia, me atrevo a suponer que éramos alrededor de 40 veces menos en todo el planeta.
Lo asombroso de nuestra época es la contradicción entre la ideología burguesa imperialista y la supervivencia de la especie. No se trata ya de que exista la justicia entre los seres humanos, hoy más que posible e irrenunciable; sino del derecho y las posibilidades de supervivencia de los mismos.
Cuando el horizonte de los conocimientos se amplía hasta límites jamás concebidos, más se acerca el abismo adonde la humanidad es conducida. Todos los sufrimientos conocidos hasta hoy son apenas sombra de lo que la humanidad pueda tener por delante.
Tres hechos ocurrieron en solo 71 días, que la humanidad no puede pasar por alto.
El 18 de diciembre de 2009, la comunidad internacional sufrió el mayor descalabro de la historia, en su intento de buscar solución al más grave problema que amenaza el mundo en este instante: la necesidad de poner fin con toda urgencia a los gases de efecto invernadero que están provocando el más grave problema enfrentado hasta hoy por la humanidad. Todas las esperanzas habían sido puestas en la Cumbre de Copenhague después de años de preparación con posterioridad al Protocolo de Kyoto, que el Gobierno de Estados Unidos -el más grande contaminador del mundo- se había dado el lujo de ignorar. El resto de la comunidad mundial, 192 países, esta vez incluyendo a Estados Unidos, se habían comprometido a promover un nuevo acuerdo. Fue tan vergonzoso el intento norteamericano de imponer sus intereses hegemónicos que, violando elementales principios democráticos, intentó establecer condiciones inaceptables para el resto del mundo de forma antidemocrática, en virtud de compromisos bilaterales con un grupo de los países más influyentes de las Naciones Unidas.
A los Estados que integran la organización internacional se les invitó a firmar un documento que constituye una burla, en el que se habla de aportes futuros meramente teóricos para frenar el cambio climático.
No habían transcurrido todavía tres semanas cuando, al atardecer del 12 de enero, Haití, el país más pobre del hemisferio y el primero en poner fin al odioso sistema de la esclavitud, sufrió la mayor catástrofe natural en la historia conocida de esta parte del mundo: un terremoto de 7,3 grados en la escala Richter, a solo 10 kilómetros de profundidad y a muy corta distancia de la orilla de sus costas, golpeó la capital del país, en cuyas débiles casas de barro vivían la inmensa mayoría de las personas que resultaron muertas o desaparecidas. Un país montañoso y erosionado de 27 mil kilómetros cuadrados, donde la leña constituye prácticamente la única fuente de combustible doméstica para nueve millones de personas.
Si en algún lugar del planeta una catástrofe natural ha constituido una inmensa tragedia es Haití, símbolo de pobreza y subdesarrollo, donde viven los descendientes trasladados de África por los colonialistas para trabajar como esclavos de los amos blancos.
El hecho conmocionó al mundo en todos los rincones del planeta, estremecido por las imágenes fílmicas divulgadas que rayaban en lo increíble. Los heridos, sangrantes y graves, se movían entre los cadáveres clamando por auxilio. Bajo los escombros yacían los cuerpos de sus seres queridos sin vida. El número de víctimas mortales, según cálculos oficiales, superó las 200 mil personas.
El país ya estaba intervenido por fuerzas de la MINUSTAH, que las Naciones Unidas enviaron para restablecer el orden subvertido por fuerzas mercenarias haitianas que, instigadas por el Gobierno de Bush, se lanzaron contra el Gobierno elegido por el pueblo haitiano. Algunos edificios donde moraban soldados y jefes de las fuerzas de paz también se desplomaron, causando dolorosas víctimas.
Los partes oficiales estiman que, aparte de los muertos, alrededor de 400 mil haitianos fueron heridos y varios millones, casi la mitad de la población total, sufrieron afectaciones. Era una verdadera prueba para la comunidad mundial, que después de la bochornosa Cumbre de Dinamarca estaba en el deber de mostrar que los países desarrollados y ricos serían capaces de enfrentar las amenazas del cambio climático a la vida en nuestro planeta. Haití debe constituir un ejemplo de lo que los países ricos deben hacer por las naciones del Tercer Mundo ante el cambio climático.
Se puede creer o no, desafiando los datos, a mi juicio irrebatibles, de los más serios científicos del planeta y la inmensa mayoría de las personas más instruidas y serias del mundo, quienes piensan que al ritmo actual de calentamiento, los gases de efecto invernadero elevarán la temperatura no sólo 1,5 grados, sino hasta 5 grados, y que ya la temperatura media es la más alta en los últimos 600 mil años, mucho antes de que los seres humanos existieran como especie en el planeta.
Es absolutamente impensable que nueve mil millones de seres humanos que habitarán el mundo en el 2050 puedan sobrevivir a semejante catástrofe. Queda la esperanza de que la propia ciencia encuentre solución al problema de la energía que hoy obliga a consumir en 100 años más el resto del combustible gaseoso, líquido y sólido que la naturaleza tardó 400 millones de años en crear. La ciencia tal vez puede encontrar solución a la energía necesaria. La cuestión sería saber cuánto tiempo y a qué costo los seres humanos podrán enfrentar el problema, que no es el único, ya que otros muchos minerales no renovables y graves problemas requieren solución. De una cosa podemos estar seguros, a partir de todos los conceptos hoy conocidos: la estrella más próxima está a cuatro años luz de nuestro Sol, a una velocidad de 300 mil kilómetros por segundo. Una nave espacial tal vez recorra esa distancia en miles de años. El ser humano no tiene otra alternativa que vivir en este planeta.
Parecería innecesario abordar el tema si a solo 54 días del terremoto de Haití, otro increíble sismo de 8,8 grados de la escala Richter, cuyo epicentro estaba a 150 kilómetros de distancia y 47,4 de profundidad al noroeste de la ciudad de Concepción, no ocasionara otra catástrofe humana en Chile. No fue el mayor de la historia en ese hermano país, se dice que otro alcanzó 9 grados, pero esta vez no fue solo un fenómeno de efecto sísmico; mientras en Haití durante horas se esperó un maremoto que no se produjo, en Chile el terremoto fue seguido por un enorme tsunami, que apareció en sus costas entre casi 30 minutos y una hora después, según la distancia y datos que todavía no se conocen con toda precisión y cuyas olas llegaron hasta Japón. De no ser por la experiencia chilena frente a los terremotos, sus construcciones más sólidas y sus mayores recursos, el fenómeno natural habría costado la vida a decenas de miles o tal vez cientos de miles de personas. No por ello dejó de ocasionar alrededor de mil víctimas mortales, según datos oficiales divulgados, miles de heridos y tal vez más de dos millones de personas sufrieron daños materiales. Casi la totalidad de su población de 17 millones 94 mil 275 habitantes, sufrió terriblemente y aún padece las consecuencias del sismo que duró más de dos minutos, sus reiteradas réplicas, y las terribles escenas y sufrimientos que dejó el tsunami a lo largo de sus miles de kilómetros de costa. Nuestra Patria se solidariza plenamente y apoya moralmente el esfuerzo material que la comunidad internacional está en el deber de ofrecerle a Chile. Si algo estuviera en nuestras manos, desde el punto de vista humano, por el hermano pueblo chileno, el pueblo de Cuba no vacilaría en hacerlo.
Pienso que la comunidad internacional está en el deber de informar con objetividad la tragedia sufrida por ambos pueblos. Sería cruel, injusto e irresponsable dejar de educar a los pueblos del mundo sobre los peligros que nos amenazan.
¡Que la verdad prevalezca por encima de la mezquindad y las mentiras con que el imperialismo engaña y confunde a los pueblos!

Fidel Castro Ruz
Marzo 7 de 2010
9 y 27 p.m.

lunes, 15 de marzo de 2010

Chile: ya se fueron los capataces, ahora llegaron los gerentes



¡Ni Piñera, ni la Concertación!

Ni el gobierno de Piñera ni el la Concertación representan los intereses de las grandes mayorías. Piñera es el presidente de los empresarios, el presidente de la minoría de los que mandan para hacerse cada día más rica a costilla de los trabajadores y el pueblo.

¿QUÉ HIZO LA CONCERTACIÓN MIENTRAS MANDÓ?

La Concertación durante sus gobiernos privatizó el agua, carreteras y puertos, y firmó tratados de libre comercio para tragedia de los que viven de un sueldo y consagrar la dependencia económica de Chile respecto de las empresas gigantes y los Estados del llamado "primer mundo". Consolidó también la privatización de los derechos sociales como la salud, la educación, la previsión social y hasta el mar. Y convirtió a Chile en uno de los países más desiguales del mundo.

¿QUÉ PODEMOS ESPERAR DE PIÑERA?

Con Piñera o la Concertación , los chilenos y chilenas somos cada vez más pobres; tenemos menos y peores trabajos; la educación y salud decentes son sólo para los pocos que pueden pagarlas; la inequidad campea; y somos más infelices en todos los planos.
Con la Concertación , Chile quedó más contaminado, más privatizado, más desigual, más represivo, más discriminador. Y Piñera continuará profundizando los males de la mayoría.
Con la Concertación y ahora con Piñera, las leyes castigan a los trabajadores y al pueblo y sólo protegen la gran propiedad privada y al empresariado. En Chile si naciste pobre o medio pobre, ahí te quedarás. Es verdad: en Chile nuestros hijos tienen el futuro asegurado, porque es seguro que tendrán que partirse el alma para vivir, partirse el alma para tener una casa, partirse el alma para educarse, partirse el alma para curarse de cualquier enfermedad.
Da vergüenza terrible el asesinato de mapuche; la tele; la corrupción; que sean puros compadres y primos los que mandan; la destrucción de la naturaleza para llenar los bolsillos de los dueños de la industria forestal, del agua, la minería y del salmón. Dan vergüenza los noticiarios y los reality; las increíbles diferencias sociales; la delincuencia fabricada por la miseria y la ignorancia; el trabajo sin contrato; las coimas y la distancia que hay entre las casitas de Pudahuel y las mansiones de La Dehesa.
En Chile ser pobre o vivir de un sueldo es un castigo peor que el infierno. Endeudarse sólo acarrea más dramas y enfermedades. Hacer un sindicato o tener un empleo digno es más difícil que llegar a la luna en bote. Peor todavía si uno es mapuche, mujer, joven, subcontratado u homosexual.

EL TERREMOTO

Ahora el terremoto demostró la ineficacia de la Concertación , las pocas precauciones en uno de los países más sísmicos del mundo, las pésimas comunicaciones. Y en vez de mandar a los militares a colocarse al servicio de la población más dañada por la catástrofe, ocupan a la tropa para defender las grandes propiedades.

LA HORA DE LOS TRABAJADORES Y EL PUEBLO

Es hora de crear una alternativa política propia de las grandes mayorías, de los trabajadores y los pueblos de Chile. Es hora de levantar cabeza y organizarnos para exigir nuestros derechos, para que mañana todas y todos seamos el gobierno y no los mismos de siempre.

¡Ni Piñera, ni la Concertación !

¡A juntar fuerza y organizarnos para que los trabajadores y los pueblos gobiernen Chile!

Movimiento de los Pueblos y los Trabajadores
www.mpt-chile.cl

domingo, 14 de marzo de 2010

La presencia de Cuba en Haití



Las imágenes de la catástrofe en Haití no dejan de sorprender a la comunidad internacional. Instantáneas que muestran la crítica situación del pueblo haitiano, la ayuda humanitaria de quienes allí laboran y la contrapartida de los militares norteamericanos.
La misión cubana, que hace once años trabaja con el objetivo de mejorar la calidad de vida del pueblo haitiano, pasados solo instantes de que el terremoto de magnitud de 7.3 grados sacudiera la capital, dicho equipo brindó atención medica a los heridos.
Horas más tardes el gobierno cubano enviaba un grupo de especialistas de la salud quienes ya habían tenido experiencias en este tipo de fenómenos naturales. De igual manera autorizó a los estudiantes de esa nación caribeña, quienes se encontraban estudiando aquí, fueran a apoyar con asistencia médica.
Los médicos cubanos trabajan más de diez horas diarias en función de aliviar la situación sanitaria de los ciudadanos. Las áreas de atención que comenzaron siendo hospitales de campaña en estos momentos pertenecen a hospitales de la capital, los cuales fueron condicionados por los cooperante cubanos y voluntarios de otros países.
"El viernes operamos a 15 personas, hoy sábado ya vamos por 17 y no hemos terminado el día, son uno detrás del otro. La severidad de las lesiones es mayor, los casos son extremadamente sépticos" dijo la cirujana Abrahana del Pilar Cisneros en entrevista con Leticia Martínez, enviada especial del periódico Granma.
Además del auxilio que pueden recibir en los hospitales, hay grupo de asistentes trabajando en los principales asentamientos poblacionales que se han creado en las plazas y avenidas de Puerto Príncipe.
Los temblores de tierra continúan, en mayor o menor magnitud, se siguen rescatando personas de entre los escombros y los accidentados aumentan, por lo que se hace evidente y necesaria la permanencia de nuestros cooperantes.

Annet Martínez Y Adianez Márquez

Dos meses después del terremoto en Haití

Entre olvidos, borrones y cuentas nuevas

Se cumplieron dos meses del temblor, dos meses de que esta ciudad quedara en ruinas y sus escombros cercenaran la vida de 300 000 personas. Más de un millón de haitianos continúan apuntando en almanaques, las noches en que concilian el sueño casi a la intemperie y a ras del suelo, los días en que la comida no alcanza y la sed reseca hasta el alma. Mientras, la cola de los que vinieron y ya regresan crece en el aeropuerto. Y el flash de la foto final recuerda cuán pasajera puede ser la ayuda.
Muchos regresan a sus paradisíacos mundos, mientras la tragedia hace su reinado en Haití.
Parece como si las imágenes de los primeros días, cuando Haití volvió a ser noticia luego de tanto silencio, hubieran sucedido hace siglos. Sin embargo, han pasado solo 60 días y las trasnacionales de la información apenas mencionan la catástrofe. Las citas en la Internet decrecen. He aquí una prueba de ayer: luego de escribir la palabra Haití y dar un clic para buscar noticias de última hora, estas no sobrepasaban de seis, la mayoría relacionadas con la grabación de tal canción o la realización de tal concierto por este Haití, que hace muchos días dejó de ser noticia. Y es que la furia de otro temblor, esta vez en Chile, ha girado demasiado la atención.
Solo una nota alarma, y da razón a todos lo que en algún momento alertaron sobre "la fiebre de Haití". Señala la agencia alemana DPA que las contribuciones a esta nación están estancadas, y cita a Elizabeth Byrs, portavoz de la Oficina para la Coordinación de Asuntos Humanitarios de la ONU: "Las donaciones para el paquete de ayuda por 1 400 millones de dólares se encuentran en un nivel casi idéntico al de hace dos semanas. Los primeros 570 millones de dólares pedidos por la ONU se recaudaron de forma casi inmediata. Sin embargo, de la cifra del paquete completo, que incluye desarrollo a más largo plazo, solo logró reunirse un 49%".
Los días van pasando, y con ellos pasa también el apuro por ayudar, esa prisa que en los momentos iniciales hizo colapsar las vías de entradas a Haití, pero que ahora se desvanece como agua entre los dedos. La reciente visita del presidente haitiano René Preval a su homólogo, Barack Obama, vuelve a poner el tema sobre el tapete, pues mientras el mandatario norteamericano decía a Preval que la crisis en Haití aún no terminaba y le aseguraba su apoyo, otra era la historia fuera de la Casa Blanca. En entrevista con el Washington Post, Preval dijo que los líderes del Congreso recibieron apáticamente su pedido de ayuda para superar el déficit presupuestario previsto de 350 millones de dólares.
Días antes, el buque hospital estadounidense Comfort zarpaba de las costas haitianas, pues según informaron las fuerzas armadas de Estados Unidos había completado su misión humanitaria en Puerto Príncipe. Este enunciado fue hecho más de un mes antes del término de la fase de emergencia decretado por el Ministerio de Salud haitiano, durante la cual todos los servicios de salud son gratis. El Comando Sur de EE.UU. dijo que las necesidades de la población haitiana habían declinado en semanas recientes. Así levantaba anclas el muy publicitado Comfort, mientras los hospitales de esta capital continúan abarrotados de enfermos.
A un mes del terremoto, en Haití la catástrofe sigue latente aunque le importe a menos personas, a menos decisores. Estas son algunas cifras de las Naciones Unidas: 1 300 000 damnificados se hacinan en 900 campamentos, de ellos solo el 41% recibe una asistencia suficiente para sobrevivir en condiciones mínimas.
Y mientras muchos foráneos regresan a sus paradisíacos mundos, y voltean el rostro solo para decir adiós a la tragedia, la temporada de lluvias, también de huracanes, se arrima. Quizás cuando los vientos y las lluvias se ensañen de nuevo con este país, volvamos a ver aquí caras conocidas, volvamos a leer grandes titulares sobre este pedacito de isla. Hasta entonces otras ayudas más duraderas seguirán empeñadas en separar dos palabras, hasta ahora prácticamente indisolubles: Haití y catástrofe.

LETICIA MARTÍNEZ HERNÁNDEZ y JUVENAL BALÁN

sábado, 13 de marzo de 2010

Los errores básicos del sistema político cubano



Bien pudiera haber señalado algunos otros, pero destaco en negrita los que a mi juicio resultan más importantes, comparados con los aciertos de nuestra democracia. Es un lamentable error, por ejemplo:
1.- Que el pueblo elija directa y libremente a sus representantes en el Parlamento. En una democracia que se precie de tal, la sociedad debe ignorarlo todo acerca de los aspirantes a diputados. Los diversos colectivos políticos formados por abogados, economistas y empresarios que integran un partido, podrían recibir todo el apoyo mediático y monetario posible, si promovieran un régimen de corte capitalista. La izquierda cercana a la ideología comunista debe ser aniquilada de forma estratégica, para que sus representantes sean simplemente un adorno con el que justificar la libertad de pensamiento. El bipartidismo de derechas es la meta final en un régimen democrático.
2.- Que los Jefes de las Fuerzas Armadas tengan una clara extracción humilde, con un salario equiparable a cualquier profesional de la salud o la educación, cuando lo democrático es que provengan de castas, linajes, familias y colectivos de la nobleza, y sus prebendas estén a la altura de su vivienda, vestimenta y necesidades varias. El Jefe Supremo, en una democracia, deberá percibir, como mínimo, 9.000.000 de euros anuales, para asegurar su buena presencia.
3.- Que las prisiones sirvan realmente para la readaptación social del condenado, apoyando a este en los estudios o trabajo que quisiera efectuar dentro del recinto, cuando lo más democrático es que sean centros donde algunos funcionarios puedan proporcionar a estos su dosis diaria de droga, negándoles la aplicación de determinadas normas de la Ley Penitenciaria (sobre todo las referentes a la reducción de pena por el trabajo por salud quebradiza), para que los allí encerrados sigan delinquiendo, o cayeran víctimas de cáncer, del AIDS o infecciones masivas.
4.- Que la sociedad sea un ejemplo de cultura, serenidad, solidaridad y responsabilidad colectiva, cuando lo más democrático es que sea inculta, agresiva, desconfiada y desencantada de cualquier meta, en la que la moralidad y la ética constituyan elementos sustanciales a la hora de participar en tareas colectivas.
5.- Que las familias sigan unidas emocionalmente a pesar de sus diferencias políticas, cuando lo realmente democrático es confiar en que se maten unos a otros, con la ayuda inestimable de los medios de comunicación y las fuerzas de seguridad, que deben amparar ante todo a los ciudadanos de ideología fascista.
6.- Que la universidad (como la salud) sea gratuita y de libre acceso, cuando lo más necesario y democrático es implantar un sistema como el llamado Bolonia, para que las carreras de humanidades desaparezcan de forma paulatina, dejando a los propios empresarios la inmensa y patriótica de decidir qué estudiantes y qué asignaturas deben ser protegidos, para satisfacer al mercado laboral, promoviendo contratos en los que la obsoleta indemnización quede suprimida.
7.- Que las Fuerzas del Orden tengan prohibido terminantemente ejercer cualquier tipo de violencia contra la ciudadanía, cuando lo realmente democrático es detener a todo aquel que abra la boca, sometiéndole a brutales palizas, con todo tipo de objetos contundentes, sean niños, mujeres, jóvenes o ancianos, para posteriormente ser torturados en los centros de detención, al objeto de recabar información, que será siempre tildada de “enormemente aclaatoria”. Se eliminará tal posibilidad cuando el detenido se confesara adepto al franquismo, al Rey, a los principios de la Falange o al Real Madrid..
8.- Que se permita jugar en las aceras de las calles, bajo la luz de una farola, una partida de ajedrez o dominó, cuando lo democrático es impedir que las personas utilicen esos espacios ciudadanos para su solaz y entretenimiento, obligándoles a abandonar el lugar, siendo primero golpeados y mas tarde multados por ello. De la misma forma, en una verdadera democracia, se aplicarán castigos ejemplares a quienes canten en la vía pública a partir de las 10 de la noche.
9.- Que esté prohibido el desalojo de una familia de su vivienda en casos de morosidad, cuando lo democrático es expulsar del piso o apartamento a todos los miembros de una familia, dejándoles con los enseres en plena calle y urgiéndoles para que abandonen el lugar con todos los muebles, so pena de someterles a la lógica mano de hostias. No se les facilitará otra alternativa que dormir al raso.
10.- Que ante la solicitud para que un ciudadano muestre su carné de identidad a la autoridad, tal demanda se hiciere de forma educada, cuando lo más democrático es colocar contra la pared al inquirido, abrirle las piernas, registrarle los bolsillos, insultarle sobre su condición u origen, amenazando en todo momento su integridad física, sea o no sospechoso, porque en una democracia todo ciudadano debe ser considerado un terrorista en potencia, hasta que se demuestre, tras la pertinente paliza, lo contrario.
11.- Que la interrupción del embarazo sea libre y gratuita en cualquier caso, siempre que la portadora del embrión lo desee. En una democracia representativa como la española, esa posibilidad debe ser relegada hasta el año 2139
12.- Que se mantenga, a pesar del bloqueo y los desastres naturales, un equilibrio en los precios de los alimentos básicos y el salario, sabiendo que las condiciones del embargo impiden satisfacer otro tipo de viandas, cuando en la democracia verdadera se revisan al alza hasta dos veces y tres al año no sólo el precio del pan, la leche o el arroz, sino igualmente los del gas, el agua, la electricidad y el servicio telefónico.
13.- Que ante la aparición de fenómenos como seísmos, huracanes, ciclones e inundaciones, se tenga ante todo en cuenta la vida de las personas y su atención alimentaria y médica, cuando lo verdaderamente útil y democrático es que el ejército se dedique a proteger los comercios y centros privados, deteniendo a todo aquel que, en una clara opción delictiva, roba un paquete de leche o una barra de pan.
14.- Que haya muerto un delincuente común tras una larga huelga de hambre, habiéndole prestado todo tipo de ayuda médica, cuando lo democrático es permitir que se suicide de forma más rápida, como ocurre diariamente en EEUU, Rumania, Polonia, Albania, Colombia, México, Panamá, Guatemala, Honduras, El Salvador, Chile, Argentina, Brasil, etc., facilitando navajas, cuchillos o útiles como cuerdas y maromas a los presos de confianza, para que estos se los entreguen a quienes desean pasar a mejor vida. El número de suicidios en las prisiones democráticas de los países aludidos es ejemplar, ya que oscila entre 35 y 200 al año, lo que evita que los finados pudieran volver a delinquir.
15.- Que la prensa esté en poder de los profesionales, cuando lo democrático es que los empresarios que dirigen lobbys en esa área, aunque defiendan un mismo sistema económico como es el exitoso capitalismo, dirijan a la sociedad y a los partidos políticos, informando de lo que creen debe ser la verdad, aunque ésta no sea tal. La democracia debe afirmar su compromiso con la pluralidad ideológica para garantizar libertad de expresión de todos, menos los de la izquierda, peligroso sector que debe ser sometido a continuos ataques, para evitar que detente radios, prensa y emisoras de televisión.
16.- Que el igualitarismo no sustituya nunca, por injusto e ineficaz, a la verdadera igualdad de la ciudadanía ante los derechos fundamentales del hombre, cuando lo más democrático es considerar que, por encima de todo, los partidos políticos son el cimiento de una sociedad en paz, aunque haya que invadir militarmente países ajenos. Una verdadera constitución democrática debe referirse a todos los derechos, aunque no se pueda cumplir la mayor parte de los referidos a trabajo, educación, vivienda y libertad de expresión, por razones muy largas de explicar. Una autoridad realmente democrática deberá suprimir el derecho a la asistencia letrada en el momento en que se practique una detención, ya que la aplicación del habeas corpus (que se debe permitir cuando el acusado sea una persona de solvencia económica y social), ralentiza gravemente la posibilidad de que las Fuerzas de Seguridad obtengan, aunque sea bajo tratos degradantes, una información necesaria.
17.- Que la televisión sea un medio sin publicidad comercial alguna, dotada de una programación variada, donde se asegure un sano entretenimiento y divulgación cultural, evitando la utilización de lenguaje violento, cuando lo democrático en ese medio es la potenciación de la agresividad, creando espacios donde se desaten las más bajas pasiones e instintos, que son los que más altos beneficios producen al empresario.
18.- Que la libertad condicional se aplique en todos los casos que contempla la ley, independientemente de las posibilidades económicas del condenado, cuando lo más ajustado a un régimen democrático es liberar a aquellas personas que pueden abonar altas cifras, lo que demuestra a las autoridades judiciales la solvencia moral del procesado, su clase social, su inteligencia y su compromiso consigo mismo y su familia.
Resumiendo, un verdadero demócrata como el terrorista Luis Posada Carriles, responsable confeso de la voladura de un DC-8 de Cubana de Aviación, el 6 de octubre de 1976, en el que murieron 178 personas inocentes, es detenido y luego amparado, protegido y puesto en libertad por los jueces norteamericanos; los mismos que condenaron hace ya más de dos lustros, a penas de 30 años y cadena perpetua, a cinco cubanos antiterroristas que informaron puntualmente a las autoridades de USA, sobre las actividades armadas de la Mafia cubano-americana de Florida.
Un verdadero sistema representativo, como la monarquía española, jamás condenará el genocidio y los crímenes de otro demócrata ejemplar, como fue Francisco Franco, y defenderá como necesaria la violencia en sesión continua, ejercida contra todos los terroristas que se niegan a aceptar la victoria final del capitalismo sobre el socialismo real, sobre todo si son de origen árabe o vasco.
La democracia, hoy perfeccionada militarmente por el capitalismo, es el régimen idóneo, insustituible, la mejor forma de solucionar los problemas e ilusiones de un empresario que sólo anhela proporcionar trabajo indigno y mal remunerado a un ciudadano.

Carlos Tena

“La autoridad nacional palestina esta comprada por los Estados Unidos”

Comentarios del sociólogo norteamericano, Prof. James Petras:

Chury: Estamos con el contacto internacional que mantenemos semanalmente con James Petras allí en Estados Unidos, un abrazo muy grande y la bienvenida por aquí. . .
Petras: Bienvenido Chury
Petras: Quiero felicitar a Uruguay por lo menos a la fiscal Ana Tellechea por este acto judicial contra la caducidad de la impunidad. Es un gran salto adelante no sólo para Uruguay también para el mundo, este avance sobre la universalización de los Derechos Humanos : no se puede escapar del castigo.
Chury: Muy bien Petras. La pregunta mía es la de siempre para comenzar que temas en este momento merecen el aborde tuyo para tratar. . .
Petras: Varias cosas. Primero analizando lo que está pasando en Chile con esta combinación de catástrofe natural y catástrofe político y humano. Porque simplemente hablar de terremoto y la escala Richter no es suficiente . Tenemos que analizar el contexto político. Primero la falta de regulación sobre la construcción por parte del gobierno de centro izquierda que no ha adoptado ninguna regulación sobre la construcción, la materia de construcción facilitando los desastres . Segundo la demora en la ayuda humanitaria.
Tercero es el hecho que el gobierno la primera cosa que pensaba era como mandar tropas allá para ocupar los pueblos en vez de enviar comida. Enviaron soldados y después culpan al pueblo porque buscaba comida en los supermercados enfatizando los pocos ejemplos de saqueo . El hecho es la gran mayoría de la gente después de una semana que le falta agua, le falta habitación, tomaran comida para alimentar la familia los ninos ,los ancianos. Cuatro es la quiebra total en el sistema de aviso con la oleada, el tsunami. Dicen que un almirante que no actúa, que titubeaba. Pero eso indica también que para los de centro izquierda collaborar con los militares era como avanzar el capitalismo. Exploitar el mar pero no proteger el pueblo pesquero,. Ninguna preparación en defensa civil. La catastrofia humana tiene una causa política porque este gobierno neoliberal solo se preocupaba para que avanzara el capitalismo, permitir las inversiones y no tenía ninguna preocupación para el pueblo que vive día a día.
Ellos dicen Chile era un modelo, que tenía el nivel de vida más alto en América Latina. Pero como se puede decir una vida tan alta cuando no tenían lo esencial para proteger el pueblo. Los muertos y hambreantes fundamentalmente eran problemas de clase. La primera cosa del gobierno es como proteger a los grandes propietarios cuando los afectados en la gran mayoría son los pobres. Los muertos, los que sufrieron la oleada, los pescadores de la costa. Ningún gran latifundista, banquero sufrió en nada en el grado que sufrieron los pobres . Eso es lo que hay que poner sobre la mesa cuando la gente dice era una “catástrofe natural”. Natural ocurre el terremoto pero las consecuencias son productos de decisiones políticas y con un contexto histórico de descuidar las condiciones de construcción para las casas de los trabajadores con materiales inferiores
Chury: Petras, quería hacerte una pregunta que tiene que ver con Europa y la situación de dos países que en este momento parecen estar en la mira de la Unión Europea, uno es España que está soportando realmente los efectos muy fuertes de la crisis y el otro país es Grecia, ¿como está todo eso en este momento?. . .
Petras: En Grecia quieren cargar al pueblo, particularmente trabajadores del sector público con todo el costo de decisiones y conducta de los capitalistas. En Grecia por muchos años los gobernantes consiguieron préstamos del exterior y pasaron estos préstamos a los banqueros, especuladores, los seudo capitalistas que nunca invirtieran en actividades productivas para pagar los préstamos que recibieran del estado y de los bancos externos. Ya hay una cadena, el gobierno recibe préstamos, presta al sector privado, capital y ellos desvían el dinero a actividades que no van a resultar en pagos. El estado entonces queda con enormes deudas pero sin una base económica para pagar las deudas . Eso no tiene nada que ver con los empleados, sus salarios, el tamaño del estado. Tiene que ver con la cadena económica política. Después de acumular tantas deudas los gobernantes en Europa quieren apretar al pueblo . Pero como en Grecia son muy consientes de esta cadena de pillaje resisten y dicen con toda justicia que los que causaron la crisis deben pagarla y no pasar la cuenta de los platos rotos a los trabajadores, son muy consientes de eso.
La mayoría de los sindicalistas apoyaron este gobierno supuestamente socialista . Ahora están quebrando este lazo con el centro izquierda. Ellos se quedan solo con el respaldo de los bancos externos. Es otra vez una forma que usan los capitalistas los social democratas . Es decir que cuando hay crisis provocadas por la derecha llaman a los social demócratas a imponer la carga sobre el pueblo. Los social demócratas están en el gobierno para ajustar el crises y ponerlos sobre las espaldas de los obreros. Pero en el caso de Grecia los trabajadores no están tan mistificados por ser un gobierno “socialista”. No están mirando el nombre del partido están reaccionando a la política. Dicen ésta política de los socialistas es igual a la de cualquier gobierno de la derecha dura y van a imponer tres ciclos de austeridad, primero congelando salarios, después bajando los salarios, después aumentando el IVA, después aumentando los años para jubilación, después congelándo los pensiones.
Es una cadena que no termina porque una concesión implica otra concesión hasta que la gente, todos los pensionistas, empleados, transportistas, telecomunicaciones están realizando una serie de huelgas generales contra el centro –izquierda de los banqueros.
Chury: Petras, que es esto de que ahora los palestinos aceptaron conversar con Israel a través de la gestión realizada por los Estados Unidos, es difícil de creer todo eso, que pueda tener. . .
Petras: No es difícil si identificamos a los palestinos que están involucrados con la autoridad palestina. Son comprados desde años por los Estados Unidos . Incluso han colaborado con Israel en muchas causas contra el gobierno democrático en Gaza. Han matado opositores de Israel. Han aceptado una serie de intervenciones de Israel principalmente en la parte donde está la Autoridad. Ellos reciben cientos de millones de dólares para cerrar la boca. Toda la dirección de este sector palestino son millonarios, tienen cuentas en Londres, en Zürich, en Nueva York. Son millonarios corruptos dispuestos a aceptar cualquier presión de Estados Unidos a colaborar con Israel. Mientras Israel está extendiendo los territorios ellos se quejan después capitulan.
Es uno de los grupos más corruptos, más traicionero de cualquier grupo que conozco en el mundo. No conozco un grupo tan corrupto, tan dispuesto a aceptar condiciones de colonización en el mundo entero. Hay pocos traidores a aceptar la colonización de su país y desplazamiento de su pueblo . Son el peor tipo de representates de un pueblo oprimido . Por eso no me sorprende nada lo que ellos ofrecen hacer. Cuando tienen millones en las cuentas externas están dispuestos a hacer cualquier cosa para traicionar su pueblo.
Chury: bueno Petras, te agradezco muchísimo todo este análisis amplio que nos has hecho y por suerte el lunes ya estaremos nuevamente en contacto, te mando un gran abrazo
Petras: Un abrazo Chury bienvenido

CX36 RADIO CENTENARIO

Un millonario en La Moneda



La escena transmitida por televisión en que Sebastián Piñera recibe la banda presidencial ha sido para muchos, sin duda, una imagen impensada hasta hace muy poco. El retorno de la derecha chilena al poder Ejecutivo se ha encarnado en éste, un millonario en La Moneda. El nuevo presidente y su equipo deberán enfrentar un momento complejo y difícil para el país, no sólo por el reciente cataclismo y sus repercusiones sino por la mezcla de expectativas que ha generado entre sus simpatizantes y cierta tensa expectación entre sus alicaídos adversarios.
Si bien se hicieron presentes en la transmisión del mando muchas delegaciones diplomáticas del más alto nivel, resultan sintomáticas algunas ausencias. Uno de los ámbitos en los cuales se hará más evidente la “diferencia”, entre a derecha y la antigua administración es, precisamente, en la nueva orientación que ya comienza a insinuarse en el plano internacional. Hay, sin duda, una realineación de Chile en el concierto regional y mundial.
Los recién nombrados ministros y subsecretarios de las diversas carteras indican, también, nuevos énfasis en política interna. Los nombramientos se inscriben en una clara orientación neoliberal que pretende reimpulsar el capitalismo chileno, a partir de un Estado “más eficiente”. Este impulso modernizador anhelado por la derecha ha encontrado un obstáculo en el reciente terremoto, en cuanto posterga muchas realizaciones en aras de la “reconstrucción”. Sin embargo, al mismo tiempo, este evento ha creado un clima emocional y político mucho más propicio al reclamo de “unidad nacional” que ha sido parte importante del discurso oficial desde su triunfo en enero.
En los próximos meses veremos desplegarse en los medios toda la epopeya de la “reconstrucción nacional”, protagonizada por el nuevo equipo de gobierno, y que culminará en el éxtasis de algún partido de fútbol en tierras africanas. Así, una tragedia se transforma simbólicamente en una bandera, consumando la mentada “unidad nacional” y, de paso, limpiando la imagen de nuestra clase empresarial y de la derecha toda. Todo esto ante el silencio de los antagonistas, carentes de medios para expresarse y alejados sideralmente del imaginario social propio de una sociedad de consumidores.
Puede que la llegada de la derecha al poder incomode a ciertos sectores, pero es innegable que la presencia de los “ricos y famosos”, con la promesa fácil de “tiempos mejores”, resulta muy atractiva para el “sentido común” de la sociedad chilena. No olvidemos que durante décadas, nuestra cultura – mediática y publicitaria - ha desplazado el concepto de “ciudadano” por aquel de “consumidor” que transforma, incluso, los reclamos éticos en espectáculo. En una sociedad que ha sido, intencionada y sistemáticamente desmovilizada y desprovista de contenido político, nada tiene de extraño que los ministros sean “gerentes” y el Primer Mandatario, un reconocido multimillonario.

Álvaro Cuadra

domingo, 7 de marzo de 2010

El colmo de los colmos: los que asesinaron en Irak un millón de personas, acusan a Cuba por un suicidio



Hillary Clinton llamó la atención del mundo sobre el fallecimiento del reo y endosó esa muerte al gobierno cubano
La secretaria de Estado Hillary Clinton llamó la atención del mundo sobre el fallecimiento del prisionero cubano Orlando Zapata Tamayo y endosó esa muerte al gobierno cubano.
Andrés Oppenheimer, del Nuevo Herald de Miami, La Nación y el grupo de Diarios de América, siguió esa misma pauta política al escribir su columna del 2 de marzo:”la dictadura militar de Cuba -eso es lo que es, según la definición de cualquier diccionario- está en una posición embarazosa tras la muerte del preso político Orlando Zapata”.
Otro ejemplar del mismo tenor, el ex presidente polaco Lech Walesa, expresó desde Gdansk: “(el fallecimiento) es otra prueba de que el régimen de los hermanos Castro no le hace ningún caso a los llamados de la comunidad internacional al cese de la violación de los derechos humanos, silenciosamente deshaciéndose de los que reclaman la libertad y la democracia”.
En estas afirmaciones se pueden apreciar dos gruesas mentiras y un enorme ocultamiento.
La primera mentira es calificar al fallecido como un preso de conciencia, como lo tenía catalogado Amnistía Internacional junto a otros 55. Importa precisar la cifra, porque los que atacan a la isla hablan de “más de 200 disidentes presos” y los gusanos de Miami directamente los cifran en miles.
Si era un preso político, ¿por qué Zapata no estaba incluido en la nómina que los enemigos del gobierno cubano habían confeccionado en la Comisión de Derechos Humanos de Ginebra, que desapareció en mayo del 2006?
La verdad es que el muerto había ingresado varias veces a las cárceles de su país producto de la comisión de delitos comunes. Al respecto ya han escrito periodistas como los cubanos Enrique Ubieta y Felipe de J. Pérez Cruz, el francés Salim Lamrani y el argentino Atilio Borón.
Ellos han informado que el supuesto mártir comenzó su carrera delictiva en 1990 “procesado y condenado en reiteradas ocasiones por delitos comunes, entre ellos por Alteración del Orden, Daños, Resistencia, dos cargos de Estafa, Exhibicionismo Público, Lesiones y Tenencia de Armas Blancas. Ya en cumplimiento de la sanción de privación de libertad, fue sancionado varias veces por Desorden en Establecimiento Penitenciario y Desacato”. En el 2000 fue autor de lesiones y tenencia de arma blanca con heridas y fractura lineal de cráneo de Leonardo Simón. En 2003 volvió a la cárcel siempre por delitos comunes, al margen de las detenciones que hubo ese año contra Raúl Rivero y decenas de mercenarios pagados por la Sección de Intereses de Norteamérica (SINA) que sí eran reivindicados como “disidentes” por el tipo de prensa que expresan el Miami Herald y “La Nación”.
En el medio, en 2001, Zapata fue captado por la prédica de Oswaldo Payá Sardiñas y Marta Beatriz Roque, asiduos concurrentes a la SINA donde perciben sus haberes. Nuevamente detenido, el devenido en “preso de conciencia” tuvo un pésimo comportamiento, agredió a empleados penitenciarios y agravió su condena. Se declaró en huelga de hambre el 18 de diciembre de 2009, reclamando televisor y cocina en su celda, y teléfono celular, cosa que no disponen los presos, aún los de buena conducta.

La segunda mentira

Contra Cuba se incluyó una segunda mentira, al ubicar a su gobierno como una dictadura y responsable de la muerte del ayunante.
Aunque las autoridades estadounidenses quieran equiparar a la isla con otras dictaduras militares que prohijaron en América Latina y el mundo (Augusto Pinochet y Jorge R. Videla, para nombrar sólo a dos), la realidad indica que una cosa es una revolución social como la que encabezó Fidel Castro en 1959, y otra cosa muy diferente el pinochetismo, el stronismo, el duvalierismo, el somocismo, etc.
La revolución socialista en la Mayor de las Antillas ha dejado como legados propios para toda la humanidad el método de alfabetización “Yo sí puedo”, la “Operación Milagro” para recuperación de la visión y la Escuela Latinoamericana de Medicina (ELAM), por citar tres logros. ¿Qué tuvieron de bueno esas dictaduras fabricadas por la CIA y el Departamento de Estado junto a multinacionales y oligarquías nativas?
Sobre la situación de los derechos humanos, los que calumnian a la patria de José Martí no pueden replicar a Raúl Castro. “En medio siglo, aquí no hemos asesinado a nadie, aquí no se ha torturado a nadie, aquí no se ha producido ninguna ejecución extrajudicial. Bueno, aquí en Cuba si se ha torturado, pero en la Base Naval de Guantánamo, no en el territorio que gobierna la Revolución”, dijo el presidente.
Expresiones similares tuvo Fidel Castro en la reflexión que escribió luego de la visita de Lula da Silva. Lo hizo no tanto en defensa suya o de su hermano sino también del propio Lula, a quien la prensa pro-estadounidense reprochó que hubiera ido a La Habana a despedirse de Fidel.
El brasileño declaró entonces: “conozco prácticamente todas las huelgas de hambre que tuvieron lugar a lo largo de los últimos 25 años en el mundo y no fueron pocas en las que murieron personas que hicieron huelgas de hambre en varios países del mundo”. En forma elegante, estaba cuestionando que justamente a esta huelga de hambre se le diera tan amplia cobertura mundial y no hubiera ocurrido lo mismo con las otras.
El gobierno de la isla procedió con humanismo. Aunque Zapata se negaba a recibir ayuda médica, fue atendido en el Penal donde estaba, luego fue llevado al Hospital Provincial de Camagüey y finalmente al Hospital Nacional de Reclusos de La Habana.
Fue imposible salvarlo. En general cuando una persona enferma tiene decidido suicidarse, es extremadamente difícil impedírselo. Y si el suicida tiene detrás un coro contrarrevolucionario interesado en que se muera para poder usarlo “como bandera política”, es mucho más difícil aún.

Uno no es igual a un millón

Estados Unidos necesitaba de un suceso como el protagonizado por Zapata para tratar de acorralar a su buen vecino.
Lo necesitaba porque le pesaba que mil profesionales cubanos y de otras nacionalidades -recibidos en la ELAM- estuvieran en Haití curando a 100.000 víctimas del terremoto. Esos médicos son amados por la gente, en tanto los 20.000 marines yanquis son repudiados y temidos, nada más.
Washington estaba furiosa contra La Habana luego que el presidente Castro estuviera en Playa del Carmen, México, en la reunión del 22 y 23 de febrero que decidió crear una Comunidad de Países de América Latina y el Caribe, excluyendo a EE UU y Canadá.
La administración Obama sentía que debía hacer algo luego que en diciembre del año pasado fuera detenido en La Habana un agente de la USAID, colateral de la CIA, Alan P. Gross. Este repartía celulares y equipos de comunicación a los mal llamados “disidentes” que laboran al servicio de la superpotencia y justifican el bloqueo de ésta contra su propia nación.
En las actuales sesiones del Consejo de Derechos Humanos en Ginebra (que reemplazó a la desprestigiada Comisión), el canciller cubano alertó contra el contrabando político que se practica con el affaire Zapata. “Se pretende presentar a mercenarios como patriotas, a agentes pagados de los Estados Unidos en territorio cubano como disidentes, a delincuentes apátridas como prisioneros de conciencia”, acusó Bruno Rodríguez.
Detrás de tanto ruido con la muerte del ayunante, el imperio trata de amortiguar el impacto de los verdaderos crímenes de lesa humanidad y genocidio que comete en Irak y Afganistán, pero también con el limbo legal en que están los torturados presos de Guantánamo.
¿Cuántos iraquíes han muerto a manos de la fuerza militar hoy comandada por el general David Petraus? En el sitio web “Conflictos Armados” se lee: “en 2006 la Johns Hopkins University en un estudio publicado en la revista The Lancet, basándose en encuestas familiares, hablaba de más de 600.000 víctimas mortales desde 2003 hasta junio de 2006. A principios de 2008, el centro británico Opinion Research Business sugería que en casi cinco años de conflicto en Irak se superaba el millón de muertos”. ¿A cuántos ascenderán este 20 de marzo, cuando se cumplan siete años de la agresión?
¿Estos genocidas planetarios tiene el tupé de criticar a Cuba por el suicidio de un delincuente común captado por los contrarrevolucionarios? ¿Por qué no se ocupa Washington de la situación en sus cárceles donde mueren cada año 7.000 personas por abusos, crímenes y suicidios?

50 años de una foto universal



El 5 de marzo de 1960 se cumplía el funeral de las víctimas del atentado contra el barco francés "La Coubre" un carguero de armas que Cuba había comprado a Bélgica y que fue atacado, en un atentado atribuido a la CIA, el resultado fue 80 muertos y 200 heridos.
Fidel da un discurso ante un millón de personas en la Habana, que concurrieron a los funerales de la víctimas del atentado. En la tribuna se encuentran otros líderes históricos de la revolución, y personalidades como Simone Beauovoir y Jean Paul Sartre. El CHE en un segundo plano, participaba de la ceremonia al fondo de la tribuna.
Alberto Korda, fotógrafo del periódico "Revolución" presente en la ceremonia, disparaba su cámara hacia diversos objetivos, cuando, sin intención, su lente se encontró con la humanidad del Che, que observa, desde atrás de la tribuna, el desarrollo de los acontecimientos. La expresión del Che llamó la atención del Korda, que sin esperar disparó con su cámara hacia el rostro de Guevara.
Estos son los antecedentes de como fue producida una de las fotos más reproducidas en el siglo XX, y tal vez la foto más famosa del mundo. En ella, el rostro del Che aparece con una mirada perdida, que parece mirar al futuro; es una expresión que retrata la integridad de un hombre en concordancia con sus ideales.
Siete años después de haber sido tomada la instantánea, el Che es asesinado por militares bolivianos con la CIA de nuevo de por medio, la noticia recorre el mundo como reguero de pólvora, Faltrinelli un editor italiano publica un cartel con la foto de Korda, que hará famosa a la imagen. Con el paso del tiempo llegará a ser un emblema de la lucha en todos los rincones del mundo, esta imagen encabezará jornadas de resistencia en muchos países y se transformará en el símbolo de la rebeldía y de la resistencia de miles de movimientos revolucionarios.
Ahora 50 años después he mirado la fotografía con atención, y he encontrado en esa mirada perdida, en esa expresión, la razón de por que su imagen, su ejemplo, su nombre se volvieron inmortales.
Sus enemigos han usado su imagen como un artículo de consumo, han intentado convertir su imagen en un "suovenir" y despojar su naturaleza de hombre revolucionario, intentado vaciar su esencia. No han podido cumplir esta sucia tarea, se han topado con la presencia inmortal de sus ideas y acciones que se multiplican, como su imagen, en todos los rincones del planeta.

Pablo Arciniegas Avila

viernes, 5 de marzo de 2010

Haití y la verdad



Víctimas de un terremoto, los haitianos han muerto en masa. En la década que terminará en diciembre, esta tragedia me parece comparable a la muerte en masa de indonesios y asiáticos por un tsunami, a fines de 2004. Unos y otros han muerto en masa por los cataclismos, pero sobre todo porque sus sociedades no cuentan con medios ni sistemas para defender mejor la vida de la gente. Por otra parte, desde 2003 las fuerzas armadas de Estados Unidos han producido una muerte en masa de civiles no combatientes en Iraq que es mucho mayor que la suma de víctimas causadas por ambos desastres naturales. La verdad es que recibir la muerte en masa es uno de los pocos privilegios que le van quedando al que llamaban Tercer Mundo cuando las ideologías dividieron en dos al mundo regido por el capitalismo.
La palabra “humanitario/a” se instaló y se ha repetido hasta el cansancio en los medios de comunicación y en la prosa oficial. “Ayudas” de los poderosos a los mismos que han despojado históricamente de casi todo, bombardeos contra bodas y hospitales, agresiones a países e intervenciones armadas, han portado el apellido “humanitario/a”. Ellos no han tenido una reacción humanitaria –o al menos humana-- frente a la catástrofe de Haití. Con abismal tacañería y total impunidad se ha hablado de rebajarle el monto de sus deudas internacionales, se ha prometido darle algo, y ya se está dejando de hablar del tema. La verdad es que “humanitario/a” es una de las expresiones más infames de la lengua prostituida y al servicio de la dominación más sucia, que hoy predomina en el sistema totalitario de información y formación de opinión pública que llamamos medios de comunicación, y se repite hasta el cansancio por los cómplices y por los tontos.
Miles de soldados norteamericanos han ocupado militarmente los puntos de Haití que han estimado conveniente, a partir del terremoto. Comentaron que era para combatir estallidos de violencia que no ha habido, pero no se han ido. No le dieron explicación a nadie, ni ellos ni esa sombra internacional llamada Naciones Unidas. En esto también va mal la década que termina. Cuando invadieron Afganistán, hubo una explicación; era mentira, pero la dieron. Cuando invadieron Iraq hicieron una gigantesca campaña de mentiras para justificarlo, pero la hicieron. La verdad es que la soberanía nacional de la mayoría de los Estados no es respetada por los imperialistas, y ha regresado la antigua práctica de hacer ocupaciones militares permanentes de países independientes. La verdad es que se ha perdido gran parte de lo avanzado por el mundo que fue colonizado, saqueado, explotado y avasallado en nombre de la civilización y el progreso, para que el capitalismo se volviera imperialismo y lograra ser la fuerza predominante en el planeta. Avances conquistados sobre todo mediante los sacrificios y los heroísmos de millones de personas, que forjaron sus países y sus regímenes sociales a través de revoluciones. Haití fue el primer país que conquistó su independencia en este continente que desde hace siglo y medio se dio en llamar América Latina.
En Asia, África y América Latina y el Caribe, los imperialistas se están apoderando --por todos los medios que estiman necesarios y sin mayor recato-- de aquellos recursos naturales que han decidido explotar para servirse de ellos, o que han resuelto poseer como reservas para cuando convenga explotarlos a sus negocios y su estrategia. La verdad es que está en curso un proceso de recolonización selectiva de países a escala mundial, que va liquidando incluso el neocolonialismo, aquella forma de dominación de Estados independientes que se volvió determinante después de 1945, y que evidenciaba la madurez del sistema capitalista. Haití posee reservas minerales sumamente valiosas; lo más probable es que le toque en la estrategia imperialista servir como reserva, por ahora.
Poco antes de la famosa y muy publicitada crisis financiera del 2008 se habló de una crisis alimentaria –en realidad, a lo largo del planeta siguen reinando el hambre y la desnutrición, su hermana menor--, de la que se ofrecieron explicaciones sujetadas a una lógica de la ganancia, los precios, la producción y el mercado gobernados por el capitalismo. Después, en este mundo lleno de imágenes, nos forzaron a consumir varios miles de horas con el tema de la salvación de la sagrada institución de los bancos, ejecutada por los Estados. De la crisis alimentaria hubo pocas imágenes, aunque siempre hay: esa es una función de naturalización de las iniquidades, dándoles su pequeño momento público. Así se nutre la creencia en que “todo” aparece en las imágenes, y lo que no aparece es porque no sucedió. Recuerdo una de esas pocas, la de un reparto de alimentos a una multitud de hambrientos desesperados en Haití. Soldados bien armados custodiaban a los repartidores, y una niñita quedaba enredada en una alambrada militar mientras luchaba por alcanzar algo. La verdad es que la idea de desarrollo, que tuvo su apogeo hace casi medio siglo, ha sido abandonada y olvidada, y es sustituida por la filantropía. Esta virtud cardinal laica burguesa --que de paso propicia exención de impuestos-- se une a las donaciones que negocian los Estados y las grandes empresas, y que reparten prósperos administradores. Constituyen el mundo contemporáneo de la limosna, y son un ridículo fragmento de lo que se les ha robado y se les sigue robando a sus destinatarios.
Sin que sea posible evitarlo, este año se ha bautizado como el del bicentenario del inicio de las luchas por la independencia de nuestra América. La verdad es que el bicentenario sucedió en 1991. Doscientos años antes, en Sainte Domingue, la más rica colonia de Francia, comenzó la insurrección popular contra la esclavitud y el colonialismo, y estalló una gran revolución, la primera de este continente. La gente de abajo peleó con una abnegación y un heroísmo ejemplares, derrotó a los franceses, los españoles y los ingleses, y finalmente venció al ejército de Napoleón –el triunfador en Europa--, en la batalla de Vertieres, que no se estudia en las escuelas de nuestro continente. Los revolucionarios aprendieron a considerarse personas completas, a sentir y ejercer la libertad, a procurarse la justicia por sí mismos, a organizarse en ejército y fundar un país, al que nombraron Haití, a constituir una república y dotarse de una Constitución superior a la de los Estados Unidos, que establecía que todas las personas nacen y son libres, y no pueden ser esclavizadas. En vez de celebrar el bicentenario en 1991, reparación histórica que merecía Haití –ya que nunca recibirá la reparación económica a la que tiene derecho por el saqueo mediante el tributo a que fue sometida después de su independencia--, los latinoamericanos nos debatíamos entonces con el engendro del 500º aniversario del “descubrimiento”, o del “encuentro de las culturas” --que es casi lo mismo--, y ganaba terreno la idea espuria de que somos iberoamericanos.
La verdad es que Haití nos viene mostrando desde hace mucho tiempo el precio tan alto que está pagando la humanidad por el dominio del imperialismo norteamericano a escala mundial, por el carácter parasitario, hipercentralizador, excluyente y depredador del medio que está en la naturaleza misma del capitalismo actual, al mismo tiempo que por el retroceso general de las luchas de clases y de liberación nacional. Los descarados que le regatean a Haití la reducción de sus deudas le impusieron la liberalización del comercio que acabó con su producción doméstica de alimentos, obligándolo a gastar la mayoría de sus ingresos en importarlos y llenando las ciudades de menesterosos. En 1802, bajo el régimen de Toussaint, los haitianos produjeron dos tercios del azúcar que producía la colonia; dos siglos después, Haití está obligada a vivir de las remesas que envía la multitud de sus hijos emigrados. Tres de cada cuatro haitianos logran menos de dos dólares diarios para sobrevivir, y la infraestructura urbana es muy escasa o inexistente. Su soberanía nacional ha sido conculcada por la sangrienta ocupación militar norteamericana de 1915-1934 y por el control o la influencia decisiva sobre sus gobiernos a lo largo del siglo y el dominio neocolonial sobre el país. Otra vez Estados Unidos invadió y ocupó Haití en 1994-1996. Después del golpe de estado de 2004, la ONU desplegó allí una fuerza de ocupación militar permanente que no ha ayudado en nada respecto a los gravísimos problemas sociales del país, pero ha cometido crímenes y violaciones contra la población haitiana.
De la época de las cañoneras a la del “poder inteligente” han transcurrido cien años y han cambiado muchas cosas. Pero la verdad es que el recurso a la agresión y la intervención, el uso de la fuerza sin respeto alguno al derecho, son una constante en la política de los Estados Unidos hacia nuestro continente.
El 12 de enero, varios cientos de profesionales de la salud cubanos trabajaban en todo Haití, en labores gratuitas que se ejercen desde 1998 y se extienden a otras áreas de la vida del país. En la Escuela Latinoamericana de Medicina de Cuba, también gratuita, se han graduado ya 543 haitianos y estudian otros seiscientos. Ante el sismo, los cubanos proveyeron la primera atención médica. Todos conocen la entrega incansable de ellos y los que han ido llegando. Casi mil –entre ellos 380 haitianos formados en Cuba-- forman hoy el ejército cubano para la vida que trabaja en Haití. Ya logran una atención integral a los pacientes –más de 50 mil-- y una atención de salud a la población que está creciendo. Cuba ejerce una solidaridad real con su vecino más cercano, una relación entre seres humanos, eficaz, fraternal y respetuosa del gran pueblo que la recibe.
La verdad es que Cuba puede ser solidaria con Haití porque mantiene su revolución socialista, ha formado un pueblo que tiene capacidades extraordinarias y no se deja ganar por el egoísmo y el afán de lucro, posee un nivel de conciencia política realmente admirable y tiene una organización social y estatal muy fuerte. La tarde del 12 de enero, 30 mil personas se trasladaron a lugares altos en menos de una hora en Baracoa, en perfecto orden, en previsión de un posible tsunami. El sistema de defensa civil contra desastres de Cuba es uno de los mejores del mundo, por lo que su población se defiende con éxito de los cataclismos, hoy agravados por los cambios climáticos. El gobierno ha movilizado todo lo que ha estado a su alcance a favor del pueblo haitiano y de una reconstrucción que lo fortalezca realmente, y la sociedad, que participa decisivamente con los esfuerzos de sus hijos, se mantiene al tanto, conmovida, de lo que sucede en Haití.
El ALBA, que también estaba aportando a la salud, la educación y otros sectores de infraestructura y producción en Haití antes del terremoto, respondió con rapidez y eficiencia ante la tragedia, y unió sus recursos al esfuerzo de los cubanos y haitianos por ampliar y sistematizar los servicios de salud. La reunión de su Consejo Político en Caracas, el 24/25 de enero, acordó proponer a Haití un plan más ambicioso en ese campo, y extender las acciones a los niños, el sistema escolar y los alimentos. La Declaración del ALBA es precisa: los esfuerzos de reconstrucción “deberán tener al pueblo y al Gobierno de Haití como principales protagonistas, respetando los principios de soberanía e integridad territorial”.
La verdad que nos hace palpable Haití es que sólo son respetados y salen adelante los pueblos que hacen revoluciones, logran liberarse, cambiarse a sí mismos y constituir poderes populares muy fuertes, para ser capaces de vencer a sus enemigos y de realizar tareas casi imposibles, para ser sociedades viables que repartan entre todos el bienestar y la dignidad. Que del sistema capitalista no se puede esperar otra cosa que explotación, opresión, despojo, agresión, mezquindad y desprecio. Que el imperialismo norteamericano es el campeón mundial en todas esas prácticas. Que sólo la solidaridad internacionalista –como la que brindó Haití a Bolívar hace dos siglos-- les dará fuerzas suficientes a los pueblos de nuestra América para defenderse con éxito y para cambiar el mundo y la vida a favor de las mayorías. Qué tenemos por delante un prolongado camino de combates y arduos trabajos, y sólo la unión de los oprimidos y los poderes populares, y las alianzas entre los que estén dispuestos a conquistar la segunda independencia, nos dará la victoria.
Gracias, pueblo hermano de Haití. Igual que ayer nos mostraste la vía hacia la libertad y la justicia, hoy nos aclaras, con tus entrañas destrozadas pero tu dignidad incólume, las verdades fundamentales que debemos aprender y practicar.

Fernando Martínez Heredia
Cubarte

miércoles, 3 de marzo de 2010

Un favor a propósito del terremoto en Chile



Mi pueblo arde en las plazas públicas y las veredas, aterido por la inclemencia telúrica que cayó como una maldición en medio de la noche del 27 de febrero.
Mi pueblo es noble y sencillo. Como todos los pueblos del mundo. Sus madres persiguen el alimento para sus hijos. Así la noche agazapada huele a calor y hace invisible los terrores infantiles.
Es cierto, mi pueblo no está organizado como el ángulo matemático de las estructuras. Pero paulatinamente de despereza de tantos años de gorilas, primero, y luego de los administradores del egoísmo y la competencia y la concentración de la riqueza.
En medio de mi pueblo hay delincuentes, gente sin salida que busca el dinero perverso con el deseo secreto de ser rica un día –en el sentido de acumular muchas más mercancías que las precisas para vivir decorosamente y también ser famosa y dominar a otros-. Pero mi pueblo, los millones que trabajan sin contrato por un salario que alcanza apenas para endeudarse, son la mayoría. Mi pueblo no es sinverguenza, ni ladrón, ni asesino. Y los que delinquen son una fracción fabricada por la miseria y la ignorancia.
Los medios de comunicación de masas en Chile, especialmente la televisión, están bajo control absoluto de la minoría privilegiada que manda en la economía, en la política y que es dueña del Estado. Por eso mi pueblo siempre aparece en las pantallas como víctima sin vuelta o victimario, y los poderosos como gente de bien. Y la televisión -la recreación más barata que tiene mi pueblo- es el modo de domesticar, construir temor ambiental y opinión pública siempre favorable a la visión de las cosas que tienen los que poseen todo. Al respecto, la iglesia oficial y la educación formal no se quedan atrás.
En Chile los militares son la guardia armada de los intereses del capital y de la propiedad privada. Por eso en la hora de la desgracia y el terremoto, la oficialidad y la tropa ordenada por la oficialidad, es destacada para custodiar los supermercados y no para ponerse al servicio de los dolores de mi pueblo. Siempre resulta una paradoja extraña que la tropa, que es tan pueblo como el que más, se ponga del lado de la minoría.
Chile no es un país desarrollado. El terremoto devastó también el avisaje publicitario edificado por los poderes para el turismo financiero y el inversionismo transnacional. Chile sólo es exportador de cobre, un poco de madera, pecado, uvas y plataforma de negocios para la región. Es despojado de sus recursos naturales por fuerza y decreto. En Chile ni siquiera queda industria textil. El 60 % de los trabajadores vende algo para vivir y está subcontratado o simplemente no tiene contrato, ni seguridad social. El 80 % se atiende en el espanto de los hospitales públicos –cuyos trabajadores son mártires-, y educa a sus hijos, pagando lo que no tiene, a una enseñanza particular privada pobremente subvencionada por el Estado, la cual sólo repite hasta el hartazgo, las distancias de clase. Porque Chile es una sociedad de clases, y una de las más desiguales del planeta.
Pero mi pueblo también apura su armadura cuando las crisis económicas y naturales le golpean el pecho. Entonces se solidariza, se encuentra en la calle, se reconoce de a poco otra vez, se esperanza, se conduele y de tanto buscarse, comienza a espejearse en el otro como un igual.
Mi pueblo tiembla de ternura cuando está en apuros y entonces sus trozos empiezan a reunirse. Mi pueblo es noble y sencillo. Como todos los pueblos del mundo. Y aunque la televisión ensucie su pantalla con saqueos editados convenientemente para los intereses de los pocos, e incluso, aunque una fracción de mi pueblo habite la puerta mugrosa e individual de la delincuencia, hoy estuve en la calle viendo con gente que acampa en las calles de Santiago viejo a cantores populares y aplaudimos un documental proyectado contra una pared sobre unas mujeres colombianas y pobres que se autoorganizan ejemplarmente en ese territorio tan vasto y dolido.
Cuando usted observe o tenga noticias de mi pueblo no olvide, y es un pedido colectivo, que ha sido muy magullado por asuntos bien conocidos, pero que está hecho de materiales sensibles, amorosamente desordenados, igual que el pueblo suyo.

Andrés Figueroa Cornejo

martes, 2 de marzo de 2010

Escándalos por la muerte de un contrarrevolucionario en Cuba y silencio cómplice por los asesinados en Honduras



Una simple cuestión de conveniencia ideológica

Mientras en el día de ayer, 25 de febrero de 2010, cerca de 100.000 hondureños marcharon en Tegucigalpa con el objetivo de manifestar su rechazo a la represión desatada por el gobierno de continuidad golpista, dirigido por Porfirio Lobo, repudiando de la misma manera a la mal llamada “Comisión de Verdad”, nuevos elementos señalan un recrudecimiento de la contraofensiva reaccionaria contra las fuerzas progresistas en ese país centroamericano sin que se levante una sola voz de protesta por estos hechos a nivel internacional.
Los difamadores a sueldo del imperio, empeñados en lanzar diatribas contra Cuba y Venezuela, así como otras naciones progresistas en el área latinoamericana, mantienen un cómplice mutismo con respecto al aumento de las desapariciones selectivas de líderes de la resistencia al golpismo, los asesinatos y torturas que padecen los simpatizantes contra el golpe, así como el incremento de la represión contra el pueblo de esa nación.
No resulta casual el hecho de que la actual campaña anticubana, a causa del lamentable fallecimiento del contrarrevolucionario Orlando Zapata, esté capitaneada por los mismos que se confabularon para perpetuar el golpe de estado del 28 de junio en Honduras, legitimando unas elecciones espurias que llevaron al gobierno a los propios golpistas y que, con un nuevo rostro, han mantenido el histórico statu quo de explotación existente en Honduras desde hace siglos.
La ideología anticomunista, ultraconservadora y pro fascista de unos, convergiendo con lastres perversos de la política de las derechas de otros, en las que pululan la mentira y la difamación, el oportunismo político, las ambiciones a ultranza, el mercenarismo y la falta de pudor, la intolerancia y la ética mafiosa sustentada en la más vil vendetta, hacen que la reacción internacional y su conglomerado mediático sobredimensione ciertos hechos y silencien otros, en correspondencia a sus apetencias ideológicas. Esa es la simple cuestión: callar lo que les conviene y levantar histéricas alharacas contra lo que no les conviene.

El revanchismo de la oligarquía hondureña se ha puesto en marcha

Mientras que el actual gobierno y el tinglado judicial de la oligarquía en Honduras ignoran los crímenes y violaciones constitucionales de los militares golpistas hondureños, exculpándolos de delito alguno, se ha iniciado un vasto proceso judicial contra el depuesto presidente Manuel Zelaya y varios funcionarios de su gobierno.
Solicitando la aprehensión de Zelaya y librando órdenes de captura contra él y varios de sus colaboradores, el fiscal contra la Corrupción, Leonardo Orellana, acusó al ex presidente ante el Juzgado Penal de Tegucigalpa de desviar cerca de $1.5 millones del presupuesto del Fondo de Inversión Social, en septiembre de 2008, destinándolos a gastos de propaganda con vistas a promover la convocatoria a una Asamblea Constituyente. De la misma manera, la acusación por “delitos de fraude, falsificar documentos públicos y abuso de autoridad”, implica a los ex ministros de la Presidencia, Enrique Flores; de Finanzas, Rebeca Santos; del Fondo de Inversión Social, César Salgado; así como al viceministro de Finanzas, Antonio Borjas.
Al cúmulo de delitos presentados contra Zelaya se suman otras acusaciones levantadas durante el mandato del golpista Micheletti, en agosto de 2009, con vistas a amedrentar al entonces asilado ex presidente: “atentar contra la forma democrática de gobierno, traición a la patria, usurpar funciones públicas y abuso de autoridad.”
También han sido acusados el ex ministro de Defensa de Honduras, Arístides Mejía, y la ex gerente de la estatal Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE) Rixi Moncada, sobre quienes pende la acusación de abuso de autoridad y fraude, y son requeridos bajo orden de captura, así como pesa sobre ellos el delito de cometer supuestas irregularidades administrativas en el alquiler de un edificio para unas oficinas de la ENEE, durante el gobierno zelayista.
La aprobación por el Congreso unicameral, en enero pasado, de una dudosa amnistía general que involucra lo mismo a los golpistas y a sus víctimas, marca una clara encerrona a Manuel Zelaya: éste debe presentarse ante los órganos judiciales hondureños y entonces, sólo entonces, se determinará si recibe o no el perdón legislativo. Mientras tanto la cúpula militar, absuelta por la Corte Suprema de Justicia (CSJ) de Honduras el 19 de febrero pasado, y los estamentos legales involucrados en el golpe, siguen en sus cargos manejando la justicia a su antojo.

Los parcializados devaneos de la actual justicia hondureña

Mientras la justicia hondureña se mantiene entretenida en su venganza contra Zelaya y su gobierno, varias demandas realizadas por la población apenas si son atendidas o, simplemente, se hace caso omiso de ellas. Una de estas denuncias ha sido la interpuesta por dirigentes de 90 comunidades del sur hondureño, con vistas a derogar un decreto que favorece la concesión de la hidroeléctrica José Cecilio del Valle a un consorcio de Italia, en detrimento del abasto de agua a más de cien mil pobladores. Este antisocial decreto fue rubricado por el régimen de Micheletti.
Los entes judiciales del actual gobierno también han desoído centenares de acusaciones contra el régimen de facto de Micheletti, las fuerzas armadas y los órganos policiales por violaciones a los derechos humanos y otros actos delictivos, que permanecen en total impunidad.

Desaparición selectiva de los líderes de la Resistencia

En una Carta Abierta del Frente Nacional de Resistencia Popular al Grupo de Rio, reunido hace unos días en Cancún, México, se expone la actual situación que vive el pueblo hondureño y la violación reiterada de los derechos humanos en ese país, acrecentada por la vendetta que están llevando a cabo los órganos represivos dentro del “legitimado” gobierno de Porfirio Lobo. La misiva fue recibida, incluso, por algunos dignatarios que santificaron complacientemente la supuesta transición hacia la democracia en Honduras.
Con total claridad, la carta expresa:
“El régimen dictatorial surgido de la violación de nuestro Estado de Derecho ha manipulado la opinión pública nacional e internacional para ocultar las violaciones a los derechos humanos que se realizan diariamente.”
“Los poderes del Estado siguen conformados por las personas que abiertamente se coludieron para ejecutar y validar el golpe de Estado. Nadie en Honduras ha sido condenado por las violaciones a nuestros derechos, asesinatos, torturas y represión; como prueba de lo anterior, la Corte Suprema de Justicia exculpó y sobreseyó definitivamente a la cúpula militar, actora fundamental de la violación a nuestro Estado de Derecho.”
El Frente Nacional de Resistencia Popular solicita a los dignatarios cinco puntos esenciales: 1. Mantener su posición de no reconocer al régimen de Porfirio Lobo Sosa. 2. Condenar con energía y determinación la violación de los derechos humanos y los crímenes de lesa humanidad en Honduras. 3. Reconocer al Frente Nacional de Resistencia Popular como la representación legitima del pueblo hondureño. 4. Exigir una justicia imparcial y el debido proceso como lo establece la Constitución de Honduras. 5. Exigir la desaparición de sus cargos públicos a los autores materiales e intelectuales del golpe de Estado y que sean juzgados ante una Corte Internacional imparcial.
Las pruebas de la eliminación selectiva de los dirigentes opositores al golpe de estado y su continuismo son varias.
El Comité para la Defensa de los Derechos Humanos en Honduras (CODEH), atendiendo una denuncia del Frente Nacional de Resistencia Popular (FNRP), dio a conocer el asesinato de Claudia Larissa Brizuela, en la colonia Celeo Gonzáles, San Pedro Sula, por sicarios al servicio del gobierno. La víctima ha dejado dos hijos huérfanos.
Unos días antes fueron ejecutados brutalmente otros dos militantes del FNRP: Vanessa Zepeda y Julio Fúnez Benítez, a manos de sicarios uniformados. En el caso de Vanessa Zepeda, activista del Frente y sindicalista de 29 años de edad, el crimen fue perpetrado el propio día 2 de febrero, en horas de la noche. Por su parte, Fúnez, fue asesinado el 15 de febrero, prácticamente frente a su vivienda, por su militancia activa dentro del FNRP y en el Sindicato de Trabajadores del Servicio Nacional de Acueductos y Alcantarillados (SITRASANAAYS). Fúnez dejó una viuda y tres hijos.

Otro militante del FNRP asesinado fue Luis Gradis Espinal

De la misma forma, el pasado 2 de febrero de este año fue secuestrado Manuel de Jesús Murillo junto a Ricardo Vázquez, ambos camarógrafos que trabajaron en la Casa Presidencial en el mandato de Zelaya, a la par que opositores al golpe de estado. Los dos fueron salvajemente torturados por miembros de la Secretaría de Seguridad.
Estos hechos, sin embargo, no son los únicos. El Comité de Familiares de Detenidos Desaparecidos en Honduras (COFADEH) ha registrado varios asesinatos, secuestros y otros muchos hechos violentos contra dirigentes opositores durante el gobierno de Porfirio Lobo.
El 11 de febrero fue asaltado el domicilio de Porfirio Ponce, dirigente del Sindicato de Trabajadores de la Industria de la Bebida y Similares (STIBYS), por varios sicarios encapuchados, quienes sustrajeron su computador personal.
Dos hechos más marcaron la feroz represión que viven los opositores hondureños al continuismo golpista. El 12 de febrero, un representante del Movimiento Amplio por la Dignidad y la Justicia (MADJ) ante el FNRP, Hermes Reyes, fue torturado por agentes al servicio del gobierno con el fin de obtener información sobre la recientemente realizada Primera Asamblea del Frente Nacional de Resistencia.
Otro militante del FNRP en San Pedro Sula, Edgar Martínez, fue igualmente secuestrado junto a sus familiares, siendo todos salvajemente torturados por la policía.
Otra variante de la represión mantenida por el gobierno de Porfirio Lobo lo es la ejecución de desalojos masivos de campesinos en la región del Bajo Aguán, en el departamento Atlántico, según denunció el Movimiento Unificado Campesino del Aguán (MUCA). El propósito de estos desalojos, realizados por la propia policía y el ejército, es defender los intereses de grandes empresarios y terratenientes vinculados al gobierno golpista y a su continuismo, entre ellos Miguel Facussé, René Morales y Reynaldo Canales. La pretensión de los oligarcas es recuperar las tierras entregadas al campesinado por el gobierno de Zelaya.
Al conocer de estos atroces hechos, fundamentalmente dados a conocer a través de medios alternativos en la web, conscientemente silenciados por los poderosos medios de comunicación al servicio del imperialismo y de sus cómplices, no cabe la menor duda que los asesinados en Honduras, carecen de importancia para quienes se vanaglorian de defender a la democracia y los derechos humanos desde sus cómodas oficinas de Washington, Miami, Madrid y otras ciudades europeas.
Salvo honrosas excepciones, no ha habido una crítica enérgica, ni tan siquiera una pálida denuncia, por parte de quienes violentaron la Constitución hondureña y avalaron a los perpetradores del continuismo golpista. No les importa para nada la cruel mascarada impuesta al pueblo hondureño, la mejor solución encontrada por ellos, ni les importan los desmanes que se cometen a diario por su representante de “la democracia” en ese país.
Cuba, sin embargo, está en el centro de su atención. Atacada reiteradamente por detractores y mercenarios a sueldo, cuestionada a partir de infundios y diatribas, es hoy por hoy el objetivo de la más desvergonzada e ignominiosa guerra ideológica.
Una nueva campaña anti cubana se está urdiendo desde la Casa Blanca y el Congreso norteamericano, desde las oficinas de los anticomunistas y conservadores de los partidos de derecha europeos y desde los oscuros antros de los grupúsculos de los mafiosos y terroristas en Miami.
La víctima propiciatoria de la actual alharaca anticubana ha sido Orlando Zapata, estimulado al vano sacrificio por sus congéneres mercenarios del imperio, sabedores que se les acaba la ayuda financiera y había que encontrar, a toda costa, un motivo para que EE UU siguiera desembolsando dinero desenfrenadamente para mantener su negocio contrarrevolucionario.

La actual campaña anticubana y sus objetivos

Los tímidos pasos de acercamiento de la Casa Blanca hacia Cuba, que significan solo pasos insignificantes y la promesa de dar otros, sobre la base de inaceptables condiciones para los cubanos, así como la disposición española de promover la eliminación de la añeja y absurda Posición Común hacia la Isla dentro de la Unión Europea, han puesto en peligro las férreas y absurdas posiciones de la ultraderecha conservadora en EE UU y Europa, así como dentro de la mafia terrorista de Miami.
Al ver en peligro su política de aislamiento hacia Cuba, han tratado de enrarecer la política de Obama y de la UE mediante la más incruenta guerra ideológica, sostenida en falsas acusaciones y calumnias sobre la situación de los derechos humanos y la democracia dentro de nuestro país. La cacareada intención de transformar por arte de magia a sus mercenarios en presos de conciencia y luchadores por la libertad, ha sufrido serios reveses en más de una oportunidad. Por un lado, por el desvío descarado de los fondos para la contrarrevolución por parte del tinglado de aprovechados de la USAID, la NED y otras organizaciones terroristas, así como por la dudosa y desgastada condición de sus mercenarios en Cuba, incapaces de ganar adeptos dentro del pueblo, sus planes han fracasado uno tras otro.
La pequeña e insignificante contrarrevolución interna, sobredimensionada mediante los resortes y la complicidad mediática de los poderosos conglomerados de comunicación, necesitaba urgentemente de los fondos congelados por Obama. Así se lo hicieron ver a Craig Kelly durante su encuentro en la residencia del jefe de la SINA, Jonathan D. Farrar hace unos días. Por supuesto, muchos maniobraron para lograr esos fondos y, para lograrlo, había que buscar un motivo a toda costa.
El motivo apareció no por obra y gracia de la casualidad. Orlando Zapata fue estimulado reiteradamente por los grupúsculos contrarrevolucionarios, los que lo impulsaron a mantener una prolongada huelga de hambre que deterioró su cuerpo y lo condujo a la muerte, convertida en show mediático por los patrocinadores de la contrarrevolución desde el exterior y por los propios mercenarios autóctonos. Fabricado por ellos como preso de conciencia, Zapata poseía, sin embargo, un historial delictivo desde 1990, habiendo sido acusado de varios cargos entre los que se destacaron el de fraude, exhibicionismo público, tenencia ilegal de armas blancas con peligro para otras personas, así como agresión a funcionarios públicos.
El fallecimiento de Zapata, doloroso en sí mismo, se ha convertido en un factor clave para estimular la actividad anticubana en los próximos días, tal como lo esperaron sus socios de contrarrevolución y sus amos. Cuba, por el contrario, no se regodea por esa muerte, sin embargo, los eternos aprovechados dentro del negocio de la contrarrevolución sí esperan pingües dividendos y regalías. Mientras montan histéricas representaciones de burdas tragedias, se frotan las manos solapadamente.
Casi todos los implicados en la actual alharaca por el funesto deceso, son los cómplices de los crímenes en Honduras, pues ellos aprobaron la mascarada anticonstitucional ejecutada por la oligarquía de ese país o, simplemente, se lavaron las manos como Poncio Pilatos, al darle el tiro de gracia a la constitucionalidad en ese país.
Bastaría evaluar algunas de las más histéricas reacciones para comprender que los actuales ataques a Cuba por el caso Zapata, provienen de los mismos que hoy ignoran los crímenes contra el pueblo hondureño, perpetrados por el gobierno bendecido por ellos. Todo, como hemos dicho al inicio, es cuestión de conveniencia ideológica.
Una de las primeras reacciones fue la de la Secretaria de Estado norteamericana, Hillary Clinton, quien expresó en una Audiencia del Comité de Asuntos Exteriores de la Cámara de Representantes, lo siguiente: ''El Gobierno de Estados Unidos lamenta profundamente la muerte de Orlando Zapata Tamayo, y enviamos nuestras condolencias a su familia y reiteramos nuestra fuerte objeción a las acciones del Gobierno cubano''.
Tal declaración la efectuó, sospechosamente, en la referida audiencia en la que se debatía el proyecto de presupuesto de cerca de 53 millones de USD para las actividades de su propia secretaría y de la USAID para el año fiscal 2011. La Clinton estaba consciente que en ese foro se debatía el destino de los fondos para las actividades injerencistas de su Departamento y de la USAID a favor de la contrarrevolución en países como Cuba y Venezuela.
Por supuesto, ni un solo centavo de este presupuesto irá a parar a las manos de la resistencia hondureña (quienes, por supuesto, no la aceptarían), ya que ella lucha contra el gobierno continuista impuesto por EE UU en Honduras y a Hillary, de manera especial, no parecen preocuparle las violaciones de los derechos humanos que existen en ese país o las ignora deliberadamente.
Una nueva provocación se maquinaría en la propia Cámara de Representantes al término de la citada audiencia: varios enconados y ultraconservadores legisladores anticubanos como Ileana Ros Lehtinen, Lincoln Díaz Balart, Mario Díaz Balart, Albio Cires y Christopher Smith, realizaron una vigilia en honor a Orlando Zapata frente a la Sección de Intereses de Cuba en Washington. Casualmente, casi todos ellos apoyaron al régimen de facto de Micheletti y abogaron por la imposición de Porfirio Lobo en unas elecciones anti constitucionales. Tampoco, ninguno ha criticado a los crímenes contra los líderes de la resistencia hondureña.
Mientras tanto, la Unión Europea (UE), cómplice pasiva de los crímenes contra el pueblo hondureño, dijo "lamentar profundamente'' la muerte de Zapata y las “numerosas denuncias de violaciones a los derechos humanos en Cuba”, en la voz de Jerzy Buzek, presidente del Parlamento Europeo. Sin embargo, tampoco ha habido por parte de ellos ni un simple regaño al gobierno de Porfirio Lobo.
El ultraconservador y socio beneficiario de los terroristas de Miami, el ex primer ministro español José María Aznar, también se sumó a los ataques anticubanos, presionando al actual primer ministro español, Rodríguez Zapatero, junto a los medios conservadores, para que endureciera su política hacia la Isla. A través de su partido, el Partido Popular, lo instó a abandonar sus esfuerzos para propiciar el diálogo entre Cuba y la UE. Aznar, sin embargo, sin escrúpulo alguno, apoyó al golpe de estado en Honduras y el continuismo represivo de Porfirio Lobo. Tampoco tuvo escrúpulos para codearse con terroristas en Miami de forma reiterada.
Otra de las primeras voces en arreciar la campaña anticubana fue la del ex presidente de Polonia, Lech Walesa, anticomunista de profesión, quien invitó a los laureados con el Premio Nobel de la Paz a presionar a Cuba para que libere a los contrarrevolucionarios presos por su actividad provocadora y anti patriótica. Pocos serán los que lo apoyen en tan pérfida intención, tal vez solo Obama y Óscar Arias.
No podía faltar en el show mediático la pusilánime Amnistía Internacional (AI), quien poco ha hecho por los hondureños asesinados y torturados, salvo pálidos y mecánicos reclamos, al declarar: "Enfrentado a una prolongada sentencia en prisión, el hecho de que Orlando Zapata Tamayo sintiera que no tenía otra salida que morir de hambre en señal de protesta es una terrible muestra de la continua represión política a los disidentes en Cuba''. (…) "Sin un poder judicial independiente en Cuba, los juicios son rápidos y no cumplen con los requisitos internacionales de un juicio justo''.
Amnistía Internacional parece ignorar lo que sucede en Honduras y la verdadera dimensión de los desmanes del gobierno de Lobo y de la oligarquía contra el pueblo hondureño. Si pusiera un poco del énfasis que emplea para atacar a Cuba en la denuncia contra el continuismo de los golpistas hondureños, tendría mayor calidad ética para juzgar y condenar lo que sea justo y verdaderamente condenable y distinguir con claridad las diatribas de la verdad. Human Rights Watch cometió el mismo error de su socia de correrías y detracción.
Por supuesto, los grupos mafiosos y terroristas de Miami no podían quedarse rezagados dentro de la insidiosa campaña anticubana.
Orlando Gutiérrez Boronat, quien asistió a Honduras en su condición de jefe del Directorio Democrático Cubano, para bendecir a un gobierno que hoy viola impunemente a los derechos humanos en ese país y legalizar las ilegales elecciones del 29 de noviembre de 2009, declaró a través de su virulenta organización: "Los abusos cometidos contra Orlando Zapata Tamayo comprueban que la tortura y el terror contra el pueblo son políticas de Estado bajo el régimen castrista. Esta muerte es una prueba de la práctica del terrorismo de Estado''.
El show mediático alcanzó su parangón cuando supuestamente la mal llamada Radio Martí declaró haber hecho una cobertura en vivo durante las exequias fúnebres de Orlando Zapata, en su ciudad natal de Banes, en la provincia de Holguín.
Otra de las organizaciones de probado historial terrorista e involucrada hasta los tuétanos en la estimulación de la actividad contrarrevolucionaria interna dentro de Cuba, así como numerosos atentados y planes de asesinato, la Fundación Nacional Cubano Americana (FNCA), también se sumó, al show mediático, al convocar para el próximo domingo 28 de febrero una marcha de protesta en la calle 8 de Miami y la realización de una misa en la Ermita de la Caridad.
Con su tradicional oportunismo político, declaro la FNCA en un comunicado: "La muerte de Orlando Zapata Tamayo es un crimen no sólo contra un individuo en particular, sino una afrenta a la libertad y la democracia en todos los confines de nuestro continente''.
Sin perderle pie ni pisada a la FNCA, su clon conocido como Consejo por la Libertad de Cuba (CLC), emitió también un comunicado en el que expresó: "La negativa del régimen castrista de acceder a sus exigencias de respeto a sus derechos, la falta de asistencia médica y el desprecio por la vida humana constituyen un crimen más en el abultado expediente del régimen de los hermanos Castro''.
La supuesta preocupación de la FNCA y el CLC por la suerte de Orlando Zapata no puede ser sincera, en la medida en que varios de sus directivos se involucraron en acciones violentas y terroristas en la década de los noventa, sin demostrar el menor cargo de conciencia por sus potenciales víctimas. ¿Acaso les dolió la muerte de Fabio DiCelmo, a cuyo asesino pagaron a través del terrorista Luis Posada Carriles? ¿Acaso también sintieron la misma piedad y la misma pena por los centenares de estudiantes panameños que morirían en el Paraninfo de la universidad, como consecuencia del plan magnicida contra Fidel Castro, que ejecutarían Posada Carriles y sus cómplices, financiados por ellos?
No por último es más detestable en sus declaraciones otro connotado terrorista, Ramón Saúl Sánchez, presidente del Movimiento Democracia, quien pareció olvidarse de las víctimas a las que asesinó cuando militaba en Omega 7 y en la organización “Los Jóvenes de la Estrella”, cuando se sumó al corrillo anticubano y declarar con respecto a la muerte de Zapata: "Los dos dictadores cubanos, Fidel y Raúl Castro, son directamente responsables de la muerte de este hombre porque en prisión le fue extendida su sentencia hasta 36 años, sin que cometiera ningún acto que lo justificara".

Consideraciones finales

Al analizar la actual campaña anticubana, desatada tras la muerte de Orlando Zapata, no cabe duda de que la misma responde inequívocamente a la permanente guerra ideológica contra la Isla, aupada por el imperialismo y sus acólitos. Ésta es, en esencia, parcializada. Quienes denigran a Cuba, ignoran los crímenes repudiables que existen en Honduras. Sus ojos no ven hacia allá, sino a su propia conveniencia ideológica.
Desgraciadamente, los que hoy se lamentan hipócritamente por la muerte de Orlando Zapata, parecen ignorar que Claudia Larissa Brizuela, Luis Gradis Espinal, Vanessa Zepeda y Julio Fúnez Benítez, luchadores hondureños, también son seres humanos y sus muertes merecen ser denunciadas.

Percy Francisco Alvarado Godoy

lunes, 1 de marzo de 2010

El alcance de los asesinos del Mosad

El 19 de enero, el servicio secreto internacional de Israel, el Mosad, envió un escuadrón de la muerte de 18 miembros a Dubai con pasaportes europeos supuestamente "robados" a ciudadanos israelíes con doble nacionalidad y modificados con fotografías y firmas falsas, para asesinar al dirigente palestino Mahmud al-Mabhuh.
Las pruebas son abrumadoras: la presentación por parte de la policía de Dubai de detallados videos de seguridad de los asesinos fue corroborada por el testimonio de expertos en seguridad israelí y aplaudida por los principales diarios y columnistas de Israel. El Mosad declaró abiertamente que al-Mabhuh era un objetivo de alta prioridad que había sobrevivido a tres intentos de asesinato anteriores. Israel ni siquiera se molestó en negar el asesinato. Además, el sofisticado sistema de comunicación utilizado por los asesinos, la logística y la planificación en torno a su entrada y salida de Dubai y el alcance y la magnitud de la operación, tienen todas las características de una operación estatal de alto nivel.
La política israelí de asesinatos en el extranjero plantea cuestiones profundas que amenazan los fundamentos del Estado moderno: la soberanía, el Estado de Derecho y la seguridad nacional y personal.
Israel ha declarado públicamente una política de violación de la soberanía de cualquier país para matar o secuestrar a sus opositores. Tanto en la proclamación como en la práctica real, la legislación, los decretos y las acciones en el extranjero de Israel remplazan a las leyes y a los organismos que las aplican en cualquier otra nación. Si la política israelí se convirtiera en práctica común en todo el mundo entraríamos en una salvaje selva hobbesiana en la que los individuos quedarían sujetos a determinados asesinos de escuadrones de la muerte extranjeros sin restricciones de leyes nacionales o de las autoridades responsables nacionales. Todos los Estados podrían imponer sus propias leyes y saltarse las fronteras nacionales para asesinar con impunidad a ciudadanos de otras naciones o residentes. De hecho, los asesinatos extraterritoriales de Israel son una burla a la noción misma de soberanía nacional. La eliminación extraterritorial por parte de los servicios secretos de los opositores era una práctica común de la Gestapo nazi, de la GPU [predecesor del KGB] de Stalin y de la DINA de Pinochet y se ha convertido en la práctica consentida de las "Fuerzas Especiales" de EE.UU. en la división clandestina de la CIA. Estas políticas son el sello distintivo de los Estados totalitarios, dictatoriales e imperialistas que sistemáticamente pisotean los derechos soberanos de los pueblos.
La práctica israelí de ejecuciones extrajudiciales y extraterritoriales —ejemplificada por el reciente asesinato de al-Mabhuh en una habitación de hotel de Dubai— viola todos los preceptos fundamentales del Estado de Derecho. Las ejecuciones extrajudiciales ordenadas por un Estado suponen que sus servicios secretos son juez, jurado, fiscal y verdugo sin restricciones por razones de soberanía y del derecho y el deber de las naciones de proteger a sus ciudadanos y visitantes. Pruebas, procedimientos legales, derecho de defensa e interrogatorios se borran del proceso. Patrocinados por el Estado, los asesinatos extrajudiciales minan por completo el proceso debido. La liquidación de opositores en el extranjero es el paso lógico que sigue a los engañosos juicios en el interior de Israel basados en la aplicación de leyes raciales y en decretos de detención administrativa que han desposeído al pueblo palestino y violado las leyes internacionales.
Los escuadrones de la muerte del Mosad operan directamente bajo el primer ministro israelí (que aprobó personalmente el reciente asesinato). La gran mayoría de los israelíes apoyan con orgullo tales asesinatos, sobre todo cuando los asesinos escapan al descubrimiento y a su captura. El funcionamiento sin trabas de los escuadrones de la muerte en el extranjero patrocinados por el Estado que llevan a cabo asesinatos extrajudiciales con impunidad constituye una seria amenaza para todos los críticos, escritores, dirigentes políticos y activistas cívicos que se atrevan a criticar a Israel.
El precedente de Israel matando a sus adversarios en el extranjero establece los límites externos de la represión a través de sus partidarios en el extranjero en las principales organizaciones sionistas, la mayoría de las cuales han apoyado ahora y en el pasado la violación israelí de la soberanía nacional a través de ejecuciones extrajudiciales. Si Israel elimina físicamente a sus opositores y críticos, las 51 principales organizaciones judías estadounidenses reprimen económicamente a los críticos de Israel en EE.UU. Presionan activamente a patronos, a presidentes de universidades y a funcionarios públicos para que despidan a los empleados, académicos y profesionales que se atreven a hablar o escribir en contra de la tortura israelí, de sus asesinatos y de la desposesión sistemática de los palestinos.
Hasta ahora, los comentarios más críticos —en Israel y en otros lugares— del reciente asesinato del Mosad en Dubai se fijan en la “incompetencia” de los agentes, incluido que hayan permitido que sus rostros hayan sido capturados en numerosos videos de seguridad mientras se cambiaban torpemente de pelucas y disfraces ante la mirada de la cámara. Otros críticos se quejan de que el chapucero Mosad “empaña la imagen de Israel” como Estado democrático y da argumentos a los antisemitas. Ninguna de esas críticas superficiales han sido repetidas por el Congreso de EE.UU., por la Casa Blanca o por los presidentes de las principales organizaciones judías estadounidenses, donde reina suprema la regla de la mafia de omerga, o del silencio, y la complicidad criminal es la norma.
Aunque los críticos se quejan del trabajo chapucero del Mosad porque hace más difícil que las potencias occidentales proporcionen cobertura diplomática a Israel para sus operaciones en el extranjero, la cuestión fundamental nunca se aborda: la adquisición y alteración por parte del Mosad de pasaportes oficiales británicos, franceses, alemanes e irlandeses de dos ciudadanos israelíes pone de relieve la naturaleza cínica y siniestra de la explotación israelí de sus ciudadanos con doble nacionalidad para perseguir sus propios y sangrientos objetivos de política exterior. El uso por parte del Mosad de pasaportes auténticos expedidos por cuatro naciones soberanas europeas a ciudadanos propios para asesinar a un palestino en una habitación de hotel de Dubai plantea la cuestión de a quién deben su lealtad los ciudadanos israelíes con doble nacionalidad y hasta dónde están dispuestos a llegar en la defensa o en la promoción de los asesinatos de Israel en el extranjero.
Gracias a la utilización por Israel de pasaportes británicos para entrar en Dubai y al asesinato de un adversario, cada hombre de negocios o turista británico que viaje a Oriente Próximo será sospechoso estar vinculado con los escuadrones de la muerte israelíes. Siendo este un año de elecciones y con los partidos Laborista y Conservador contando considerablemente con los millonarios sionistas para la financiación de sus campañas, falta por ver si el primer ministro Gordon Brown hará algo más que gimotear y encogerse.

James Petras