Declaración Constitutiva
El Movimiento por el Gobierno del Pueblo, lista 99; el Partido Demócrata Cristiano; el Movimiento Blanco Popular y Progresista; el Frente Izquierda de Liberación, el Partido Comunista, el Partido Socialista, el Partido Socialista (Movimiento Socialista); el Movimiento Herrerista, lista 58; los Grupos de Acción Unificadora; el Partido Obrero Revolucionario (Trotskista); el Movimiento Revolucionario Oriental y el Comité Ejecutivo Provisorio de los ciudadanos que formularon el llamamiento del 7 de Octubre próximo pasado, reunidos a invitación del Frente del Pueblo, hemos convenido en formular la siguiente declaración política que constituye el primer documento del Frente Amplio.
El gobierno de la Oligarquía
La profunda crisis estructural que el país padece desde hace décadas, su dependencia del extranjero y el predominio de una oligarquía en directa connivencia con el imperialismo, han ido creando, por un lado, hondas tensiones sociales y por otro, un clima de preocupación colectiva sobre el destino mismo de la nacionalidad oriental. Cuando el deterioro económico desembocó en un proceso inflacionario paralizante de toda posibilidad de desarrollo, la oligarquía encontró, en el gobierno actual, un coherente intérprete político de su propia respuesta ante la crisis. Ambos pretendieron establecer un orden basado en el despotismo; atropellaron las libertades públicas y sindicales; agredieron física y materialmente a la Universidad y a la enseñanza media; empobrecieron a los trabajadores al congelar realmente los salarios y nominalmente los precios; redujeron la capacidad adquisitiva de los ingresos de funcionarios y empleados, jubilados y pensionistas y vastos sectores de capas medias; asfixiaron a modestos y medianos industriales, comerciantes y productores rurales; paralizaron las fuerzas productivas y desalentaron el trabajo; desmantelaron resortes vitales de la economía nacional como los bancos oficiales, el Frigorífico Nacional, los entes energéticos y los servicios de transporte. Enajenaron progresivamente – por la sumisión a las recetas del Fondo Monetario, por el endeudamiento externo, por la contratación de empréstitos lesivos, por la complicidad en la evasión criminal de divisas - la soberanía del país.
Todo ello para mantener intacto los privilegios de una minoría apátrida y parasitaria en alianza con las fuerzas regresivas del poder imperial. La Republica camina hacia la ignominiosa condición de una colonia de los Estados Unidos.
La resistencia popular
El pueblo lúcido, su clase trabajadora y su juventud estudiantil, los creadores y difusores de la cultura, los partidos políticos progresistas, enfrentaron esa conducta antinacional y antipopular defendiendo la existencia de la nación, por hacerlo, sufrieron vejaciones, privaciones de libertad, destituciones, confiscaciones, proscripciones, torturas y crímenes, cercenamiento de derechos y clausura de órganos de expresión, toda una gama de atropellos que parecían relegados a la oscura peripecia de pasados tiempos. Sangre juvenil y obrera regó las calles, porque la voluntad libertaria del pueblo uruguayo, su dignidad y decoro y la creciente comprensión de las causas profundas de este desorbitado ejercicio del poder, exigía una respuesta que no se amilanó ante la saña represiva y fue forjando, en la dura experiencia de lucha, las bases de la unidad popular.
Una polarización inevitable
La coyuntura histórica conducía a una polarización entre el pueblo y la oligarquía que se hubiera cumplido de cualquier modo, ya que los trabajadores, los estudiantes y todos los sectores progresistas resistieron las imposiciones antinacionales. Pero la regresividad y violencia de la política gubernamental, sin precedentes, en el correr del siglo, ofició como un acelerador en el proceso de enfrentamiento, en la conciencia colectiva de cambios urgentes y profundos, en la necesidad de instrumentar un aparato político capaz de aglutinar las fuerzas populares auténticamente nacionales para agotar las vías democráticas a fin de que el pueblo, mediante su lucha y su movilización, realizara las grandes transformaciones por las que el país entero clama.
La unidad política de las corrientes progresistas que culmina con la formación del Frente Amplio –cerrando un ciclo en la historia del país y abriendo, simultáneamente, otro de esperanza y fe en el futuro–, se gestó en la lucha del pueblo contra la filosofía fascistizante de la fuerza. Y esa unión, por su esencia y por su origen, por tener al pueblo como protagonista, ha permitido agrupar fraternalmente a los colorados y blancos, a demócratas cristianos y marxistas, a hombres y mujeres de ideologías, concepciones religiosas y filosofías diferentes, a trabajadores, estudiantes, docentes, sacerdotes y pastores, pequeños y medianos productores, industriales y comerciantes, civiles y militares, intelectuales y artistas, en una palabra, a todos los representantes del trabajo y la cultura, a los legítimos voceros de la entraña misma de la nacionalidad. Porque es un movimiento profundo que enraíza con las puras tradiciones del país, que recoge y venera las construcciones que vienen del fondo de la historia, y tiene, simultáneamente claros objetivos para alcanzar un provenir venturoso, siente que su vertiente más honda lo enlaza con la esclarecida, insobornable y combatiente gesta del artiguismo.
Las bases programáticas de la unidad
En esta dramática circunstancia, consciente de nuestra responsabilidad y convencidos de que ninguna fuerza política aislada sería capaz de abrir una alternativa cierta de poder al pueblo organizado, hemos entendido que constituye un imperativo de la hora, concertar nuestros esfuerzos, mediante un acuerdo político, para establecer un programa destinado a superar la crisis estructural, a restituir al país su destino de nación independiente y a reintegrar al pueblo el pleno ejercicio de su libertades y de sus derechos individuales, políticos y sindicales. Un programa de contenido democrático y antiimperialista que establezca el control y la dirección planificada y nacionalizada de los puntos claves del sistema económico para sacar al país de su estancamiento, redistribuir de modo equitativo el ingreso, aniquilar el predominio de la oligarquía de intermediarios, banqueros y latifundistas y realizar una política de efectiva libertad y bienestar, basada en el esfuerzo productivo de todos los habitantes de la República.
Expresamos nuestro hondo convencimiento de que la construcción de una sociedad justa, con sentido nacional y progresista, liberada de la tutela imperial es imposible en los esquemas de un régimen dominado por el gran capital. La ruptura con este sistema es una condición ineludible de un proceso de cambio de sus caducas estructuras y de conquista de la efectiva independencia de la nación. Ello exigirá, a su tiempo, la modificación del ordenamiento jurídico–institucional, a efectos de facilitar las imprescindibles trasformaciones que procura.
Concebimos este esfuerzo nacional como parte de la lucha por la liberación y desarrollo de los pueblos del Tercer Mundo en general, de la cual somos solidarios, y en particular, de la que tiene por escenario a nuestra América Latina, en donde, como hace mas de un siglo y medio, la insurgencia de sus pueblos, habrá de desembocar en la conquista de la segunda y definitiva emancipación.
Declaración y llamamiento
Por los fundamentos expuestos, hemos resuelto:
1°) Constituir un frente político unitario –Frente Amplio– mediante la conjunción de las fuerzas políticas y de la ciudadanía independiente que firman este documento, para plantear la lucha de inmediato, en todos los campos, tanto en la oposición a la actual tiranía o a quienes pretendan continuarla, como en el gobierno. Este Frente Amplio esta abierto a la incorporación de otras fuerzas políticas que alienten su misma concepción nacional progresista y democrática avanzada.
2°) Contraer en este mismo acto, el formal compromiso de establecer un programa común, ceñirnos a él en la lucha fraternal y solidaria colaboración, así como actuar coordinadamente en todos los campos de acción política, sobre la base de que atribuimos al pueblo, organizado democráticamente, el papel protagónico en el proceso histórico.
3°) Establecer que esta coalición de fuerzas –que no es una fusión y donde cada uno de sus partícipes mantiene su identidad–, ha de estar dotada de una organización con núcleos de base y autoridades comunes, mandato imperativo y demás mecanismos de disciplina que aseguren el cumplimiento efectivo de los compromisos postulados convenidos
4°) Declarar que el objetivo fundamental del Frente Amplio es la acción política permanente y no la contienda electoral; al mismo tiempo afrontará unido las instancias comiciales, con soluciones honestas y claras que restituyan a la ciudadanía la disposición de su destino, evitado la actual falsificación de su voluntad.
En función de estos principios y objetivos convocamos al pueblo a incorporarse al Frente Amplio y a participar activamente en la lucha y en los trabajos que emprendemos.
Montevideo, febrero 5 de 1971
domingo, 8 de febrero de 2009
“FE DE ERRATAS”
A propósito de un libro del comandante Fidel Castro, intitulado La Paz en Colombia.
Jesús Santrich, Integrante del Estado Mayor Central de las FARC-EP.
Primera Parte
Roque Dalton, inolvidable hijo de pulgarcito
No existen los “misterios de la Historia”. Existen las falsificaciones
de la Historia,las mentiras de quienes escriben la Historia.
Roque Dalton.
Esta nota inspirada en el inmensurable amor del poeta salvadoreño Roque Dalton hacia la revolución cubana y hacia la causa de la emancipación y el socialismo, la inicio expresando la profunda admiración que guarda mi corazón guerrillero, fariano, por el heroico pueblo del Apóstol Martí, y el cariño inmenso que desde siempre ha florecido en mi conciencia por el entrañable Comandante Fidel, uno de los indiscutibles conductores de la emancipación continental.
Específicamente, al lado de algunas precisiones necesarias, daré en este texto cordial, algunas opiniones breves, sin mayor profundidad, respecto al libro de reciente publicación titulado La paz en Colombia. El objetivo, contribuir un poco a que se genere un mayor conocimiento entre revolucionarios, que profundice la hermanación que tanto requiere la urgente necesidad de unidad entre los pueblos que luchan contra el imperialismo y por la segunda y definitiva independencia.
En esta ocasión, comienzo por rendir homenaje a todos los revolucionarios que han entregado sus vidas por elevar al cenit de la esperanza los principios comunistas, sobre los que se levanta el ideal de una sociedad sin explotadores ni explotados; especialmente hoy evoco el nombre de Roque Dalton, por sus sueños que aún no hayan sido pero que inexorablemente serán.
En uno de sus militantes versos aguerridos, decía el autor de Alta Hora de la Noche:
Cuando sepas que he muerto no pronuncies mi nombre
Porque se detendría la muerte y el reposo.
Tu voz que es la campana de los cinco sentidos sería el tenue faro buscado por mi niebla.
No será entonces, en vano, que mencione su nombre. Lo hago con orgullo y devoción, porque aunque asesinado por esa escoria inmoral que es Joaquín Villalobos, Roque estará siempre vivo en los corazones insurgentes de quienes compartimos sus sueños.
Pero, aún si muerto fuere, entonces, qué glorioso sería que nos abrace su bruma, y qué satisfacción tendría la pronunciación de sus “sílabas extrañas”; decir “flor, abeja, lágrima, pan, tormenta”.
Seguramente las “once letras” del nombre del poeta le suenen a blasfemia a quienes comparten el pecado del crimen que pretendió anularlo; pero, para quienes le amamos, Roque Dalton es apotegma de la justa rebelión del oprimido, un signo de camaradería…, un eterno paradigma de lucha, a pesar de la infamia de quienes le fusilaron cobardemente; él no sólo seguirá viniendo “desde la oscura tierra” sino desde cada rincón donde el anhelo de la emancipación se mantenga vivo, abonándose, aún con “su silencio”.
Confianza tuve y certeza en su “yo volveré yo volveré”; en que su ceniza, como la del Che, jamás desaparecería con el viento. Porque, “condenado” estaba él, también, a resucitar para quedarse a la izquierda de los hombres exigiéndoles que apresuren el paso por los siglos de los siglos.
Continuaría diciendo, siempre en memoria y honor de Roque Dalton, que aún no entiendo el sentido de su mención en la Introducción al in-prologado libro del Comandante Fidel. No obstante, expreso mi alegría por su remembranza, no sin lamentar profundamente que sus colaboradores y amigos en el continente no le hayan advertido, durante tanto tiempo, sobre de quién era la mano asesina que le cercenó al “Unicornio Azul” su paso sobre la tierra.
Es afortunado que el poeta venezolano Tarek William, hoy gobernador de Anzoátegui, haya puesto en conocimiento del Comandante Castro tal detalle sobre el horrendo hecho, que seguramente es por lo que más detesta la izquierda latinoamericana al fementido Villalobos. Y valga el momento para decir de manera si no concluyente por lo menos enfática, que no murió Roque Dalton, integro revolucionario comunista que abrazó las filas del ERP, “extrañamente asesinado”; que, hace muchos años no es presunto el nombre de su asesino. Fue ese artrópodo infame y desvergonzado al que los yanquis envían por diversos puntos del continente a desmotivar la lucha revolucionaria, ese anuro que hoy pontifica sobre “el arte de gobernar revolucionariamente”, ese gusano que ahora posa de sapientísimo académico de Oxsford, sabandija venal que espeta bazofia tirándoselas de guerrillerólogo, ese rufián vestido de traiciones y maledicencias, ese impúdico elemento que se atreve de manera cínica a decirle a la insurgencia colombiana que “las guerras se ganan en el terreno moral…”, y agrega que “las FARC están moralmente en bancarrota” sin tener la menor idea de lo que ocurre en el seno de la lucha de clases en Colombia; ese gargajo del destino, verdadero agente de la CIA, fue sí, quien asesino a Roque. Y estas afirmaciones no son, ni deben parecer “simples calumnias”. Los dirigentes más excelsos del FMLN podrán dar fe de la aseveración.
Segunda Parte
Cuadernos de Campaña y otros asuntos.
Ahora bien, sobre otras precisiones al libro en comentario, expresaría dos o tres cosas que pudieren motivar la lectura y mayor análisis del mismo y, si fuere posible, la rectificación:
Manuel Marulanda Vélez, el seudónimo tomado por el camarada Pedro Antonio Marín para, como guerrillero, enfrentar al régimen, no correspondía o no había sido tomado “en honor a un colombiano que murió en la guerra de Corea”. El primer Manuel fue realmente un miembro del Partido Comunista de Medellín. Hacia 1936 presidió la Federación de Trabajadores de Cundinamarca hasta su muerte, la cual se produjo como resultado de las torturas que sufrió a manos de agentes del Servicio de Inteligencia del Estado, precisamente en una protesta contra la intervención yanqui en Corea. Al respecto se puede indagar mejor en uno de los libros de Arturo Alape que el mismo camarada Fidel pudo haber consultado para escribir su texto: Arturo Alape, Las vidas de Pedro Antonio Marín, Manuel Marulanda Vélez, Tirofijo, Bogotá: Planeta, 2004, pp. 204-211.
Quizás de manera más amplia está explicada su historia, la del Primer Manuel, en un artículo de la Revista Resistencia, de la comisión Internacional de las FARC-EP (la número 36, de octubre de 2006). En la página 6 se encuentra publicado el artículo de Carlos Hernández Ruiz, titulado “El Primer Manuel, un hombre legendario y emblemático”. De la Revista Resistencia se puede consultar su versión digital pdf en la página Web www.bolivarsomostodos.org , sitio virtual en el que existe una modesta información sobre lo que son y por lo que luchan las FARC-EP.
Sin duda al lado de los libros Cuadernos de Campaña (de Manuel Marulanda Vélez), Diario de la Resistencia , Cese al Fuego , Paz Amigos y Enemigos, Correspondencia Secreta del Proceso de paz, Vicisitudes del Proceso de Paz (de Jacobo Arenas), y esos dos magistrales libros del ya fallecido maestro Arturo Alape titulados: el primero Las Vidas de Pedro Antonio Marín, Manuel Marulanda Vélez, Tirofijo y el segundo, Los Sueños y las Montañas son, seguramente, entre otros que no es del caso mencionar, por el momento, las mejores fuentes publicadas a propósito de la historia de las FARC-EP, que en su amplio espectro aún está por escribirse.
De tal manera que es muy valiosa la recuperación de citas de algunos de los materiales, que para hacer su trabajo consultó el Comandante Fidel. Pero valga decir que si bien en el libro La paz en Colombia se es riguroso en la transcripción de lo citado, atendiendo fielmente a la fuente originaria, el ir dando los necesarios saltos que implica el método escogido, puede suscitar errores involuntarios al dejar, sin advertírselo al lector, la secuencia entre los párrafos de uno u otro documento que hagan parte de capítulos diferentes de un libro aludido; tal como se presenta de bruces en las páginas 63 a la 66 de La Paz en Colombia, por ejemplo, en el sentido que pasa por alto el camarada Fidel que, al iniciar el párrafo 8 su cita corresponde ya a un capítulo que no tiene que ver precisamente con la etapa de los años 50, que es a la que se refieren en esencia los Cuadernos de Campaña.
Estoy describiendo lo que ocurre respecto al capítulo de Cuadernos de Campaña titulado por el camarada Marulanda Vélez como Algunas Reflexiones, en las que el Héroe Insurgente de la Colombia de Bolívar, genio de la guerra de guerrillas, analiza el momento en que se inicia la etapa guerrillera de Marquetalia, circunscrita en su momento cumbre a la resistencia de los años 60. Especifica allí Marulanda algunas razones fundamentales, además, que permitieron mantener la combatividad y que posibilitaron la realización de la Primera Conferencia del Bloque Sur y la Conferencia Constitutiva de las FARC.
En síntesis, el punto de error está en que una vez el comandante Fidel nos lleva en su libro hasta esta nueva etapa de desarrollo de la guerrilla de las FARC, desatiende a que está en un momento que posee sustanciales diferencias de cualificación respecto a las guerrillas inconexas de los años cincuenta. Así, entonces, sin explicación alguna se vuelve de repente a los años cincuenta pegando, a partir del 7° párrafo de la página 65 del libro de Fidel, una cita que corresponde a un capítulo de los Cuadernos de Campaña titulado Documentos, la cual procede del tercer párrafo del texto original, y que en esencia lo que caracteriza es efectivamente la guerrilla de los cincuenta y no la guerrilla que había pasado ya por la Constitución del Bloque Sur y que incluso había establecido el Estado Mayor que convocará la Conferencia Constitutiva del naciente movimiento.
Entiéndase entonces, para ser rigurosos en el análisis, que cuando Marulanda habla de “El defensismo "puro” que llevaba a algunos movimientos a responder a los agresores y nada más” y que “imponía a la vez cierto localismo y en el mejor de los casos regionalismo que impedía considerar, plantear y emprender tareas nacionales con más definido criterio político hacia el derrocamiento de la dictadura”, está aludiendo a las guerrillas liberales de antes de la Operación Marquetalia. Más precisamente indica grupos de los Llanos, Tolima y Antioquia, que teniendo “en su seno los elementos característicos de las causas que los habían hecho nacer” y aún con “su mejor organización en relación con los demás”, tenían en común deficiencias que debían ser resueltas. Y a ellas se refiere muy en breve en el capítulo mencionado. Si se prosigue escrupulosamente la lectura de los Cuadernos de Campaña se observará que es sumamente claro que los grupos sobre los que hace su observación Marulanda son los que para ese momento tienen conducción liberal, pero en el libro de Fidel la alusión que corresponde a los grupos de los años cincuenta, al pegarla como cita queda refiriéndose al núcleo que ya se había cohesionado en la Conferencia del Bloque Sur. Desacierto total, que consistente en confundir etapas de características sustancialmente diferentes; incluso, se confunde lo que fue La Primera Conferencia Nacional del Movimiento Popular de Liberación Nacional realizada en Viotá en agosto de 1952, con la Primera Conferencia del Bloque Sur, convocada por el Estado Mayor de la resistencia que se encontraba en Riochiquito con posterioridad a la muerte en combate del valiente guerrillero Isaías Pardo; es decir, 13 años después.
Esta Conferencia, que es una de las nueve que las FARC-EP cuentan en su historia, a partir de lo que se considera su fecha simbólica de fundación en mayo del 64, fue realizada en el fragor de los combates de 1965.
Por el momento, desearía cerrar esta primera nota referida al importante libro del Comandante Fidel, aceptable intento en cuanto a tratar de formular una valoración de las FARC y del conflicto colombiano, expresando que estoy convencido de que ha sido la falta de conocimiento del recorrido histórico de nuestra organización; la falta de contacto, no mediatizado, con su dirigencia, lo que posiblemente ha impedido que camaradas de otras latitudes entiendan con suficiencia la lógica de nuestras concepciones y nuestras acciones; tal como se nota, verbigracia, en el desafortunado libro Transparencia de Enmanuel, del Embajador de Cuba en Venezuela, el apreciado Profesor Germán Otero, en el que en no pocas ocasiones se toma como fuente el internet para poder recabar datos sobre asuntos cruciales, respecto a los cuales no se pueden establecer criterios si no se tiene información de primera mano. Tremenda incuria conduce a producir un documento ligero, vano en la interpretación de una realidad tan compleja como la colombiana…; pueril en sugestiones que terminan indicando a las FARC como organización innecesariamente intransigente, y hasta necio o insensato cuando bosqueja contextos que sugieren responsabilidad de las FARC en la existencia del narcotráfico.
Me atrevería a sugerir, a quienes deseen introducirse en el conocimiento de esta temática, abordar la lectura del libro de reciente publicación titulado Manuel Marulanda Vélez, el Héroe Insurgente de la Colombia de Bolívar. Pronto estará accesible en el sitio Web antes mencionado.
Finalmente, quizás otros serían los puntos de vista si se supiera sin dubitaciones, que nosotros también actuamos con las mismas convicciones, por ejemplo, plasmadas en la Primera y la Segunda declaraciones de la Habana. Que compartimos, incuestionablemente, aquello de que “frente al hipócrita panamericanismo que es solo predominio de los monopolios yanquis sobre los intereses de nuestros pueblos…” la opción es la militancia en el “latinoamericanismo liberador que late en José Martí y en Benito Juárez…”, y, naturalmente, en las banderas de Bolívar. También “actuamos por libre y absoluta determinación propia”, convencidos de que “la democracia no puede consistir solo en el ejercicio de un voto electoral, que casi siempre es ficticio y está manejado por latifundistas y políticos profesionales”. Plena vigencia tiene la idea de que “La democracia, además, sólo existirá en América cuando los pueblos sean realmente libres para escoger, cuando los humildes no estén reducidos por el hambre, la desigualdad social, el analfabetismo y los sistemas jurídicos, a la más ominosa impotencia”. Que enteramente hemos atendido y seguiremos atendiendo a la convocatoria hecha “a todos los oprimidos y explotados, para que defiendan, por si mismos, sus derechos y sus destinos”. Y que bien hemos asumido y aprendido sobre “el deber de cada pueblo a la solidaridad con todos los pueblos oprimidos, colonizados, explotados o agredidos, sea cual fuere el lugar del mundo en que estos se encuentren… ¡Todos los pueblos del mundo son hermanos!”, más allá de los intereses de Estado.
En fin, fieles a nuestros sentimientos Martianos, hemos llegado a la absoluta disposición, de estar todos los días en peligro de dar nuestras vidas por nuestro país y por nuestro deber…, siempre en función de la América Nuestra y de los pobres de la tierra, junto a quienes queremos nuestra suerte echar.
Nos es impensable, entonces, dejar de alentar a la liberación y a la toma del poder político para los oprimidos, tal como lo hacía la Segunda Declaración de la Habana; nos es impensable no seguir mirando a través del prisma del Mensaje a la Tricontinental.
Sabemos por todas esas enseñanzas que nuestros adversarios tendrán “las peores armas de la represión y la calumnia” contra nosotros.
Pensamos, ineluctablemente, que “Las condiciones subjetivas de cada país, es decir, el factor conciencia, organización, dirección, pueden acelerar o retrasar la revolución según su mayor o menor grado de desarrollo, pero tarde o temprano, en cada época histórica, cuando las condiciones objetivas maduran, la conciencia se adquiere, la organización se logra, la dirección surge y la revolución se produce”. Nada ni nadie nos convencerá de lo contrario; sobre todo, porque nuestra mayor persuasión es que “El deber de todo revolucionario es hacer la revolución”. Y si ese es el deber, pues haremos lo que corresponda, que no es precisamente “sentarse en la puerta de su casa para ver pasar el cadáver del imperialismo…”
Con este espíritu, Camarada Fidel, es que establecemos nuestras relaciones fraternas con el movimiento revolucionario de todas partes, respetando y siendo comprensivos con quienes tengamos divergencias no antagónicas, dispuestos en todo caso, a dar la vida por nuestra causa, y convencidos de que si morimos como los de Cuba, los de Playa Girón…, los de Marquetalia, Palestina…, o los de cualquier latitud del mundo, lo haremos por nuestra única, verdadera, irrenunciable independencia.
Sin embargo, aunque no importa que con muchos de nuestros camaradas en el continente no tengamos el mismo sentido de la “transparencia”, jamás se nos ocurriría develar voluntariamente lo que nos confíen nuestro hermanos de causa; aunque no importa que no compartamos algunas de las soluciones “sui géneris” que de buena fe se nos suele recomendar argumentando la tesis de que hasta “una victoria sería muy difícil de sostener”, jamás quebrantaríamos nuestro juramento de solidaria amistad leal. Claro está, que no admitiremos nunca como “solución decorosa” una salida imbuida de derrotismo. ¡Es nuestra senda, también, la de patria o muerte!
Con nuestro Che Guevara permaneceremos diciendo que “no se trata de desearle éxitos al agredido; hay que correr su misma suerte; acompañarlo a la victoria o a la muerte”. Y con Roque Dalton, con optimismo y eterno compromiso de internacionalismo y solidaridad insobornables, podríamos manifestarle a muchos:
“Habéis despreciado mi amor.
Os reísteis de su pequeño regalo ruboroso.
Sin querer entender los laberintos de mi ternura.
Ahora es la hora de mi turno.
El turno del ofendido por años de silencios.
A pesar de los gritos.
Callad
Callad
Oíd.
Con Bolívar y Manuel, con la ternura de los pueblos de nuestro lado, hemos jurado vencer y venceremos.
Jesús Santrich, Integrante del Estado Mayor Central de las FARC-EP.
Primera Parte
Roque Dalton, inolvidable hijo de pulgarcito
No existen los “misterios de la Historia”. Existen las falsificaciones
de la Historia,las mentiras de quienes escriben la Historia.
Roque Dalton.
Esta nota inspirada en el inmensurable amor del poeta salvadoreño Roque Dalton hacia la revolución cubana y hacia la causa de la emancipación y el socialismo, la inicio expresando la profunda admiración que guarda mi corazón guerrillero, fariano, por el heroico pueblo del Apóstol Martí, y el cariño inmenso que desde siempre ha florecido en mi conciencia por el entrañable Comandante Fidel, uno de los indiscutibles conductores de la emancipación continental.
Específicamente, al lado de algunas precisiones necesarias, daré en este texto cordial, algunas opiniones breves, sin mayor profundidad, respecto al libro de reciente publicación titulado La paz en Colombia. El objetivo, contribuir un poco a que se genere un mayor conocimiento entre revolucionarios, que profundice la hermanación que tanto requiere la urgente necesidad de unidad entre los pueblos que luchan contra el imperialismo y por la segunda y definitiva independencia.
En esta ocasión, comienzo por rendir homenaje a todos los revolucionarios que han entregado sus vidas por elevar al cenit de la esperanza los principios comunistas, sobre los que se levanta el ideal de una sociedad sin explotadores ni explotados; especialmente hoy evoco el nombre de Roque Dalton, por sus sueños que aún no hayan sido pero que inexorablemente serán.
En uno de sus militantes versos aguerridos, decía el autor de Alta Hora de la Noche:
Cuando sepas que he muerto no pronuncies mi nombre
Porque se detendría la muerte y el reposo.
Tu voz que es la campana de los cinco sentidos sería el tenue faro buscado por mi niebla.
No será entonces, en vano, que mencione su nombre. Lo hago con orgullo y devoción, porque aunque asesinado por esa escoria inmoral que es Joaquín Villalobos, Roque estará siempre vivo en los corazones insurgentes de quienes compartimos sus sueños.
Pero, aún si muerto fuere, entonces, qué glorioso sería que nos abrace su bruma, y qué satisfacción tendría la pronunciación de sus “sílabas extrañas”; decir “flor, abeja, lágrima, pan, tormenta”.
Seguramente las “once letras” del nombre del poeta le suenen a blasfemia a quienes comparten el pecado del crimen que pretendió anularlo; pero, para quienes le amamos, Roque Dalton es apotegma de la justa rebelión del oprimido, un signo de camaradería…, un eterno paradigma de lucha, a pesar de la infamia de quienes le fusilaron cobardemente; él no sólo seguirá viniendo “desde la oscura tierra” sino desde cada rincón donde el anhelo de la emancipación se mantenga vivo, abonándose, aún con “su silencio”.
Confianza tuve y certeza en su “yo volveré yo volveré”; en que su ceniza, como la del Che, jamás desaparecería con el viento. Porque, “condenado” estaba él, también, a resucitar para quedarse a la izquierda de los hombres exigiéndoles que apresuren el paso por los siglos de los siglos.
Continuaría diciendo, siempre en memoria y honor de Roque Dalton, que aún no entiendo el sentido de su mención en la Introducción al in-prologado libro del Comandante Fidel. No obstante, expreso mi alegría por su remembranza, no sin lamentar profundamente que sus colaboradores y amigos en el continente no le hayan advertido, durante tanto tiempo, sobre de quién era la mano asesina que le cercenó al “Unicornio Azul” su paso sobre la tierra.
Es afortunado que el poeta venezolano Tarek William, hoy gobernador de Anzoátegui, haya puesto en conocimiento del Comandante Castro tal detalle sobre el horrendo hecho, que seguramente es por lo que más detesta la izquierda latinoamericana al fementido Villalobos. Y valga el momento para decir de manera si no concluyente por lo menos enfática, que no murió Roque Dalton, integro revolucionario comunista que abrazó las filas del ERP, “extrañamente asesinado”; que, hace muchos años no es presunto el nombre de su asesino. Fue ese artrópodo infame y desvergonzado al que los yanquis envían por diversos puntos del continente a desmotivar la lucha revolucionaria, ese anuro que hoy pontifica sobre “el arte de gobernar revolucionariamente”, ese gusano que ahora posa de sapientísimo académico de Oxsford, sabandija venal que espeta bazofia tirándoselas de guerrillerólogo, ese rufián vestido de traiciones y maledicencias, ese impúdico elemento que se atreve de manera cínica a decirle a la insurgencia colombiana que “las guerras se ganan en el terreno moral…”, y agrega que “las FARC están moralmente en bancarrota” sin tener la menor idea de lo que ocurre en el seno de la lucha de clases en Colombia; ese gargajo del destino, verdadero agente de la CIA, fue sí, quien asesino a Roque. Y estas afirmaciones no son, ni deben parecer “simples calumnias”. Los dirigentes más excelsos del FMLN podrán dar fe de la aseveración.
Segunda Parte
Cuadernos de Campaña y otros asuntos.
Ahora bien, sobre otras precisiones al libro en comentario, expresaría dos o tres cosas que pudieren motivar la lectura y mayor análisis del mismo y, si fuere posible, la rectificación:
Manuel Marulanda Vélez, el seudónimo tomado por el camarada Pedro Antonio Marín para, como guerrillero, enfrentar al régimen, no correspondía o no había sido tomado “en honor a un colombiano que murió en la guerra de Corea”. El primer Manuel fue realmente un miembro del Partido Comunista de Medellín. Hacia 1936 presidió la Federación de Trabajadores de Cundinamarca hasta su muerte, la cual se produjo como resultado de las torturas que sufrió a manos de agentes del Servicio de Inteligencia del Estado, precisamente en una protesta contra la intervención yanqui en Corea. Al respecto se puede indagar mejor en uno de los libros de Arturo Alape que el mismo camarada Fidel pudo haber consultado para escribir su texto: Arturo Alape, Las vidas de Pedro Antonio Marín, Manuel Marulanda Vélez, Tirofijo, Bogotá: Planeta, 2004, pp. 204-211.
Quizás de manera más amplia está explicada su historia, la del Primer Manuel, en un artículo de la Revista Resistencia, de la comisión Internacional de las FARC-EP (la número 36, de octubre de 2006). En la página 6 se encuentra publicado el artículo de Carlos Hernández Ruiz, titulado “El Primer Manuel, un hombre legendario y emblemático”. De la Revista Resistencia se puede consultar su versión digital pdf en la página Web www.bolivarsomostodos.org , sitio virtual en el que existe una modesta información sobre lo que son y por lo que luchan las FARC-EP.
Sin duda al lado de los libros Cuadernos de Campaña (de Manuel Marulanda Vélez), Diario de la Resistencia , Cese al Fuego , Paz Amigos y Enemigos, Correspondencia Secreta del Proceso de paz, Vicisitudes del Proceso de Paz (de Jacobo Arenas), y esos dos magistrales libros del ya fallecido maestro Arturo Alape titulados: el primero Las Vidas de Pedro Antonio Marín, Manuel Marulanda Vélez, Tirofijo y el segundo, Los Sueños y las Montañas son, seguramente, entre otros que no es del caso mencionar, por el momento, las mejores fuentes publicadas a propósito de la historia de las FARC-EP, que en su amplio espectro aún está por escribirse.
De tal manera que es muy valiosa la recuperación de citas de algunos de los materiales, que para hacer su trabajo consultó el Comandante Fidel. Pero valga decir que si bien en el libro La paz en Colombia se es riguroso en la transcripción de lo citado, atendiendo fielmente a la fuente originaria, el ir dando los necesarios saltos que implica el método escogido, puede suscitar errores involuntarios al dejar, sin advertírselo al lector, la secuencia entre los párrafos de uno u otro documento que hagan parte de capítulos diferentes de un libro aludido; tal como se presenta de bruces en las páginas 63 a la 66 de La Paz en Colombia, por ejemplo, en el sentido que pasa por alto el camarada Fidel que, al iniciar el párrafo 8 su cita corresponde ya a un capítulo que no tiene que ver precisamente con la etapa de los años 50, que es a la que se refieren en esencia los Cuadernos de Campaña.
Estoy describiendo lo que ocurre respecto al capítulo de Cuadernos de Campaña titulado por el camarada Marulanda Vélez como Algunas Reflexiones, en las que el Héroe Insurgente de la Colombia de Bolívar, genio de la guerra de guerrillas, analiza el momento en que se inicia la etapa guerrillera de Marquetalia, circunscrita en su momento cumbre a la resistencia de los años 60. Especifica allí Marulanda algunas razones fundamentales, además, que permitieron mantener la combatividad y que posibilitaron la realización de la Primera Conferencia del Bloque Sur y la Conferencia Constitutiva de las FARC.
En síntesis, el punto de error está en que una vez el comandante Fidel nos lleva en su libro hasta esta nueva etapa de desarrollo de la guerrilla de las FARC, desatiende a que está en un momento que posee sustanciales diferencias de cualificación respecto a las guerrillas inconexas de los años cincuenta. Así, entonces, sin explicación alguna se vuelve de repente a los años cincuenta pegando, a partir del 7° párrafo de la página 65 del libro de Fidel, una cita que corresponde a un capítulo de los Cuadernos de Campaña titulado Documentos, la cual procede del tercer párrafo del texto original, y que en esencia lo que caracteriza es efectivamente la guerrilla de los cincuenta y no la guerrilla que había pasado ya por la Constitución del Bloque Sur y que incluso había establecido el Estado Mayor que convocará la Conferencia Constitutiva del naciente movimiento.
Entiéndase entonces, para ser rigurosos en el análisis, que cuando Marulanda habla de “El defensismo "puro” que llevaba a algunos movimientos a responder a los agresores y nada más” y que “imponía a la vez cierto localismo y en el mejor de los casos regionalismo que impedía considerar, plantear y emprender tareas nacionales con más definido criterio político hacia el derrocamiento de la dictadura”, está aludiendo a las guerrillas liberales de antes de la Operación Marquetalia. Más precisamente indica grupos de los Llanos, Tolima y Antioquia, que teniendo “en su seno los elementos característicos de las causas que los habían hecho nacer” y aún con “su mejor organización en relación con los demás”, tenían en común deficiencias que debían ser resueltas. Y a ellas se refiere muy en breve en el capítulo mencionado. Si se prosigue escrupulosamente la lectura de los Cuadernos de Campaña se observará que es sumamente claro que los grupos sobre los que hace su observación Marulanda son los que para ese momento tienen conducción liberal, pero en el libro de Fidel la alusión que corresponde a los grupos de los años cincuenta, al pegarla como cita queda refiriéndose al núcleo que ya se había cohesionado en la Conferencia del Bloque Sur. Desacierto total, que consistente en confundir etapas de características sustancialmente diferentes; incluso, se confunde lo que fue La Primera Conferencia Nacional del Movimiento Popular de Liberación Nacional realizada en Viotá en agosto de 1952, con la Primera Conferencia del Bloque Sur, convocada por el Estado Mayor de la resistencia que se encontraba en Riochiquito con posterioridad a la muerte en combate del valiente guerrillero Isaías Pardo; es decir, 13 años después.
Esta Conferencia, que es una de las nueve que las FARC-EP cuentan en su historia, a partir de lo que se considera su fecha simbólica de fundación en mayo del 64, fue realizada en el fragor de los combates de 1965.
Por el momento, desearía cerrar esta primera nota referida al importante libro del Comandante Fidel, aceptable intento en cuanto a tratar de formular una valoración de las FARC y del conflicto colombiano, expresando que estoy convencido de que ha sido la falta de conocimiento del recorrido histórico de nuestra organización; la falta de contacto, no mediatizado, con su dirigencia, lo que posiblemente ha impedido que camaradas de otras latitudes entiendan con suficiencia la lógica de nuestras concepciones y nuestras acciones; tal como se nota, verbigracia, en el desafortunado libro Transparencia de Enmanuel, del Embajador de Cuba en Venezuela, el apreciado Profesor Germán Otero, en el que en no pocas ocasiones se toma como fuente el internet para poder recabar datos sobre asuntos cruciales, respecto a los cuales no se pueden establecer criterios si no se tiene información de primera mano. Tremenda incuria conduce a producir un documento ligero, vano en la interpretación de una realidad tan compleja como la colombiana…; pueril en sugestiones que terminan indicando a las FARC como organización innecesariamente intransigente, y hasta necio o insensato cuando bosqueja contextos que sugieren responsabilidad de las FARC en la existencia del narcotráfico.
Me atrevería a sugerir, a quienes deseen introducirse en el conocimiento de esta temática, abordar la lectura del libro de reciente publicación titulado Manuel Marulanda Vélez, el Héroe Insurgente de la Colombia de Bolívar. Pronto estará accesible en el sitio Web antes mencionado.
Finalmente, quizás otros serían los puntos de vista si se supiera sin dubitaciones, que nosotros también actuamos con las mismas convicciones, por ejemplo, plasmadas en la Primera y la Segunda declaraciones de la Habana. Que compartimos, incuestionablemente, aquello de que “frente al hipócrita panamericanismo que es solo predominio de los monopolios yanquis sobre los intereses de nuestros pueblos…” la opción es la militancia en el “latinoamericanismo liberador que late en José Martí y en Benito Juárez…”, y, naturalmente, en las banderas de Bolívar. También “actuamos por libre y absoluta determinación propia”, convencidos de que “la democracia no puede consistir solo en el ejercicio de un voto electoral, que casi siempre es ficticio y está manejado por latifundistas y políticos profesionales”. Plena vigencia tiene la idea de que “La democracia, además, sólo existirá en América cuando los pueblos sean realmente libres para escoger, cuando los humildes no estén reducidos por el hambre, la desigualdad social, el analfabetismo y los sistemas jurídicos, a la más ominosa impotencia”. Que enteramente hemos atendido y seguiremos atendiendo a la convocatoria hecha “a todos los oprimidos y explotados, para que defiendan, por si mismos, sus derechos y sus destinos”. Y que bien hemos asumido y aprendido sobre “el deber de cada pueblo a la solidaridad con todos los pueblos oprimidos, colonizados, explotados o agredidos, sea cual fuere el lugar del mundo en que estos se encuentren… ¡Todos los pueblos del mundo son hermanos!”, más allá de los intereses de Estado.
En fin, fieles a nuestros sentimientos Martianos, hemos llegado a la absoluta disposición, de estar todos los días en peligro de dar nuestras vidas por nuestro país y por nuestro deber…, siempre en función de la América Nuestra y de los pobres de la tierra, junto a quienes queremos nuestra suerte echar.
Nos es impensable, entonces, dejar de alentar a la liberación y a la toma del poder político para los oprimidos, tal como lo hacía la Segunda Declaración de la Habana; nos es impensable no seguir mirando a través del prisma del Mensaje a la Tricontinental.
Sabemos por todas esas enseñanzas que nuestros adversarios tendrán “las peores armas de la represión y la calumnia” contra nosotros.
Pensamos, ineluctablemente, que “Las condiciones subjetivas de cada país, es decir, el factor conciencia, organización, dirección, pueden acelerar o retrasar la revolución según su mayor o menor grado de desarrollo, pero tarde o temprano, en cada época histórica, cuando las condiciones objetivas maduran, la conciencia se adquiere, la organización se logra, la dirección surge y la revolución se produce”. Nada ni nadie nos convencerá de lo contrario; sobre todo, porque nuestra mayor persuasión es que “El deber de todo revolucionario es hacer la revolución”. Y si ese es el deber, pues haremos lo que corresponda, que no es precisamente “sentarse en la puerta de su casa para ver pasar el cadáver del imperialismo…”
Con este espíritu, Camarada Fidel, es que establecemos nuestras relaciones fraternas con el movimiento revolucionario de todas partes, respetando y siendo comprensivos con quienes tengamos divergencias no antagónicas, dispuestos en todo caso, a dar la vida por nuestra causa, y convencidos de que si morimos como los de Cuba, los de Playa Girón…, los de Marquetalia, Palestina…, o los de cualquier latitud del mundo, lo haremos por nuestra única, verdadera, irrenunciable independencia.
Sin embargo, aunque no importa que con muchos de nuestros camaradas en el continente no tengamos el mismo sentido de la “transparencia”, jamás se nos ocurriría develar voluntariamente lo que nos confíen nuestro hermanos de causa; aunque no importa que no compartamos algunas de las soluciones “sui géneris” que de buena fe se nos suele recomendar argumentando la tesis de que hasta “una victoria sería muy difícil de sostener”, jamás quebrantaríamos nuestro juramento de solidaria amistad leal. Claro está, que no admitiremos nunca como “solución decorosa” una salida imbuida de derrotismo. ¡Es nuestra senda, también, la de patria o muerte!
Con nuestro Che Guevara permaneceremos diciendo que “no se trata de desearle éxitos al agredido; hay que correr su misma suerte; acompañarlo a la victoria o a la muerte”. Y con Roque Dalton, con optimismo y eterno compromiso de internacionalismo y solidaridad insobornables, podríamos manifestarle a muchos:
“Habéis despreciado mi amor.
Os reísteis de su pequeño regalo ruboroso.
Sin querer entender los laberintos de mi ternura.
Ahora es la hora de mi turno.
El turno del ofendido por años de silencios.
A pesar de los gritos.
Callad
Callad
Oíd.
Con Bolívar y Manuel, con la ternura de los pueblos de nuestro lado, hemos jurado vencer y venceremos.
jueves, 5 de febrero de 2009
“Las concepciones guevarianas acerca de las relaciones de distribución en el socialismo cubano.”

Ponencia: Autor: Lic. Olga Lourdes Vila Pérez.
Centro: Escuela Provincial del Partido “Alejandro Nápoles León”. Cienfuegos
Junio 5, 2008.
En el análisis de las relaciones de distribución del socialismo en Cuba, constituye una esencialidad el estudio de la teoría económica de Ernesto Ché Guevara. Su amplia visión del socialismo como proceso, su experiencia vivida desde un país latinoamericano en condiciones de subdesarrollo, su visión humanista y profética, acerca de lo que sería mejor para el Hombre nuevo-que predicaba-lo dejó plasmado en todo su quehacer por la patria de Fidel.
Sus postulados trascendieron desde la formación del dirigente revolucionario, la necesidad de fomentar una nueva conciencia económica, el cambio categorial necesario para un país que transita desde una sociedad heredada con males inherentes, hasta una nueva sociedad que realiza cambios radicales en función del bienestar general.
En materia de distribución, se destaca en este teórico, la conformación de un sistema salarial, la conjugación de los estímulos materiales junto a los morales, su pasión por el acceso a la equidad en cuanto al empleo, la redistribución de ingresos, el alcance de niveles culturales a tono con la creación de la base técnico- material del socialismo, así como, el papel que ejercen las normas para que el trabajo constituya un deber social, como creador de las riquezas materiales y espirituales que caracteriza el nuevo sistema.
Omitir cualquier postulado al respecto nos pudiera llevar a una reversibilidad de nuestro proceso, lo que reafirma una vez más que el pensamiento guevariano, está presente en toda la obra de la revolución. Continuar la construcción del socialismo en Cuba, a las puertas del nuevo siglo, requerirá en gran medida retomar sus postulados y los cambios en la política económica y social que debemos enfrentar estarán enmarcados en base a estas concepciones en el alcance de la Eficiencia.
Es por ello, que esta temática forma parte de esta investigación dejando puertas abiertas a todo el que se considere marxista y trabaje en aras de que un mundo mejor sea posible.
El objetivo que nos proponemos es el siguiente: Argumentar la importancia de las ideas guevarianas acerca de la distribución en el Socialismo y en Cuba para el fortalecimiento de las relaciones de producción socialistas.
INTRODUCCIÓN
Introducir el pensamiento del Ché en un estudio específico, como lo es el de la distribución, se hace necesario aclarar que éste forma parte de un sistema más amplio, que es el de la Construcción del Socialismo. Este proceso él lo pensaba como tridimensional, donde se complementaban: lo económico, la conciencia y lo social. El valor de la comprensión de esta característica de su pensamiento radica en evitar el peligro de la absolutización de un elemento en detrimento de otro.
El Ché como continuador de las ideas marxistas leninistas, parte de sus postulados para estudiar la distribución en las condiciones de la Construcción del Socialismo en Cuba y en este sentido aporta su contribución en las primeras etapas de la sociedad cubana. Cuba, como caso sui géneris en la historia universal, conduce a este marxista a realizar su análisis a partir de una economía subdesarrollada, lo que lo distingue de los teóricos anteriores y constituye un punto de continuidad y ruptura en la forma de asumir y organizar las relaciones de distribución.
Al realizar un análisis crítico acerca de la teoría de la distribución en la construcción del socialismo, el Ché tiene en cuenta diferentes elementos, tales como: la necesidad de la creación de una conciencia social en el tránsito de la humanidad del capitalismo al socialismo. También esbozó diferentes ideas relacionadas con la distribución con arreglo al trabajo y destaca como uno de sus aportes en la teoría de la distribución el papel que juegan las normas, y el trabajo voluntario en el fomento de la creación de una nueva actitud ante el trabajo.
Dada la importancia de las concepciones guevarianas en el estudio y el comportamiento de la distribución en Cuba, nos proponemos el siguiente objetivo: Argumentar la importancia de las ideas guevarianas acerca de la distribución en el Socialismo y en Cuba para el fortalecimiento de las relaciones de producción socialistas.
En este trabajo, los métodos utilizados se exponen a continuación:
Métodos teóricos:
1.Lógico- Histórico.
2.Inducción –Deducción.
3.Análisis-Síntesis.
4.Abstracto-Concreto.
Como resultado del estudio del pensamiento del Ché acerca de la distribución, ha permitido que en la nueva etapa en que se construye el socialismo cubano, sus postulados sean tomados en cuenta en el perfeccionamiento de la política económica, y en específico al empleo con los cambios necesarios en la política laboral y salarial.
En otro orden de cosas, retomar sus concepciones en relación con esta temática repercutirá en la esperada realización de la propiedad y en el sentido de pertenencia en aras de consolidar nuestras relaciones de producción socialistas.
El papel de la conciencia en la sociedad cubana de hoy, constituye uno de los elementos fundamentales a los cuáles el Ché en el período de tránsito del capitalismo hacia el socialismo le prestó gran atención. Por ello, se hace necesario esbozar sus ideas principales en relación con estos aspectos.
Expone, que la transformación de la conciencia humana debía de empezar en la primera fase del período de transición del capitalismo al comunismo, era del criterio de la necesidad de la creación de una conciencia social y por ende, de una conciencia económica en el desarrollo de la base técnica y material del socialismo, la cual había que dedicarle el mismo esfuerzo para avanzar hacia su edificación.
Concibe la conciencia como un elemento activo, un motor impulsor, una fuerza material que junto al hombre permitiría la realización de las nuevas tareas en la sociedad que se engendra, y en ella también incide el fomento de una adecuada política en la distribución, en este sentido expresa: “Si el comunismo descuida los hechos de conciencia puede ser un método de repartición, pero deja de ser una moral revolucionaria. “
Este marxista, acuñaba que los avances y/o retrocesos del desarrollo económico y el desarrollo social, estaban estrechamente vinculados no solo al trabajo político y educación ideológica, sino también a las condiciones materiales imperantes, al conjunto de relaciones materiales de las cuales emanan sentimientos, aptitudes y actitudes, convicciones y valores presentes en la configuración de un nuevo modo de producción que arrastra consigo los antagonismos del régimen capitalista. Es por ello, que uno de sus grandes aciertos lo constituye el desarrollo de la conciencia en este llamado – Hombre Nuevo – y así lo califica en el establecimiento de las nuevas relaciones de producción, que entraña de por sí nuevas relaciones de distribución.
Uno de los elementos al cual el Che le presta gran atención al analizar el principio de distribución socialista conteniendo puntos de coincidencia con los clásicos del marxismo, es la importancia que tiene el trabajo en la creación de la “riqueza social” y en la transformación del hombre, constituyendo ello una de las tareas más importantes a realizar simultáneamente con la socialización de la propiedad.
El pensamiento del Ché, es un desarrollo lógico del pensamiento de Marx, Engels y Lenin y refrenda un grupo de ideas, soluciones y fórmulas socialistas para la construcción de la nueva sociedad, donde el trabajo voluntario, es un ejemplo fehaciente para él, al definirlo como: “Es el que se realiza, fuera de las horas normales de trabajo sin recibir remuneración económica adicional. El mismo puede realizarse fuera o dentro del centro. “ . Por tanto, el carácter del trabajo en el socialismo al eliminar las relaciones de explotación del hombre por el hombre adquiere un nuevo contenido basado en la ayuda mutua y el compañerismo, donde el interés individual no prevalece, sino que este se suma al del colectivo y al de la nueva sociedad “… y va formando esa alta conciencia social que nos permite acelerar el proceso de tránsito.”
A medida que se desarrolla la nueva sociedad se irán dando cambios en las mentes de los individuos y en una actitud comunista hacia el trabajo. Ello no es un proceso corto ni a mediano plazo si no que hay que establecer mecanismos de incentivación de manera tal que “el trabajo ha de ser lo que todavía es hoy, es obligatoriedad compulsiva social, para transformarse en una necesidad social “
En relación con el principio socialista de distribución, el Ché establece un sistema de pago partiendo de un trabajo normado por el sobrecumplimiento de la norma del plan, el establecimiento de una prima por la calidad y por el nivel de calificación de cada trabajador. Estas formas de pago agrupaba a técnicos, trabajadores, administrativos, y dirigentes y se pagaba sobre todo por el tiempo trabajado. Con ello, se propuso incentivar primeramente, a que el trabajador se estimulara no solo por la calidad de la producción o servicio prestado si no por la elevación de su nivel de calificación de esa producción y de esos servicios. Se precisa, que su concepción en aquellos momentos lo constituía, rescatar el nivel cultural de los trabajadores que querían continuar con el proyecto socialista emprendido en el país y atenuar el déficit de técnicos e ingenieros que presenta la economía al iniciar las transformaciones revolucionarias.
Ché, hace un análisis crítico en cuanto a los sistemas de pago que se realizan y añade en este sentido, la necesidad de establecer una correspondencia entre el incremento del salario y el nivel de calificación, pues de no ocurrir así estamos debilitando el esfuerzo por el estudio, por la superación lo que conllevaría a debilitar el colectivo de trabajadores y provocaría distorsiones en la aplicación adecuada del principio de distribución.
En relación a este aspecto, se coincide con el criterio que tenía el Che, en que el nivel de calificación está vinculado al rendimiento del trabajador y estará en correspondencia con el aporte y la remuneración recibida por el mismo. Este indicador coadyuva al mejoramiento de los ingresos de los trabajadores, al incremento de la producción, al crecimiento de la productividad del trabajo y se considera que fue un efecto importante formar en la clase obrera, la idea de una categoría superior, no solo teniendo en cuenta, el esfuerzo físico de los trabajadores por elevar sus ingresos, sino también la necesidad del logro de una jerarquía mayor del trabajo, lograda a través del conocimiento y de la técnica. Ello coadyuva a lograr la idoneidad en el trabajador y al incremento de la eficiencia en el trabajo.
En el desarrollo de este aspecto, el Che enfatiza: “Pero no hay que olvidarse que en los países socialistas el técnico, también tiene una jerarquía superior, es el esfuerzo del hombre que ha logrado adquirir nuevos conocimientos mediante su dedicación la que se precisa. De tal manera que también, es más considerado en cuanto retribución, que los obreros. Y en todo este período que medie en la construcción del socialismo, en la época en que se le paga a la gente según su trabajo, su capacidad, ocurrirá eso”.
Este gran pensador refería que el sistema salarial a implantar, deberá estar en correspondencia con las normas de trabajo a establecer por cada categoría ocupacional, y por cada actividad, viéndose esta última como el deber social al cual debemos contribuir todos en la sociedad, en relación con ello, apuntaba: “… podemos extraer una conclusión muy importante, y es que dentro de la norma, tiene que existir la norma de calidad y la norma, no solo es cantidad, es calidad. Y entonces, la obligación del obrero es producir… de tal calidad…sino no ha cumplido con su deber social”
Producir con mayor calidad constituye un elemento considerado por el Ché esencial en el trabajador y la vincula con la capacidad que tiene el obrero. En el cumplimiento de la misma refería, que existen obreros que aún teniendo voluntad podían o no cumplir con las normas de trabajo establecidas, ya que estas dependen de la capacidad física de los hombres, al plantear que hay debilidades naturales que un obrero no puede vencer por mucho que sea su esfuerzo, - hay imperfecciones físicas- , lo cual también tiene un punto de coincidencia con los postulados de los clásicos anteriores, y pone de manifiesto el principio de la desigualdad que en la distribución señalara Marx.
El Ché parte del criterio de que la norma de trabajo constituye un deber del obrero. Si la norma es bien trazada, no solo será una capacidad más que media sino que será algo que se acerque a la posibilidad de cada obrero de lograrla; por lo tanto cumplir con la norma implica una obligatoriedad social y moral y sirve de instrumento de control y revisión no solo por la cantidad del trabajo realizado sino por la calidad.
El trabajador debe ver la norma no como una meta inalcanzable, porque es lo que producen los que más producen, sino debe ser algo que constituya la medida de su deber social. Y esa, es una concepción que albergaba el Che Guevara y la manifiesta a través de dos ideas fundamentales: La primera, consiste en producir al más bajo costo posible traducido en eficiencia y la segunda, consistía en producir con la calidad necesaria.
Si nosotros partimos del concepto del trabajo como un nivel social, no eliminamos con esto, que quien más trabaje, reciba más, no eliminamos el principio socialista de distribución, pero lo condicionamos a una concepción especifica e individualista del trabajo. Se asume el criterio de que tenemos que darle más, al que más trabaje, pero los trabajadores deben estar concientes de que no solo se trabaja para recibir mayores ingresos sino que tienen que tener la convicción de ser más útil a la sociedad y para eso la sociedad en su conjunto tiene que lograr la imbricación tanto del interés material como colectivo para que los mismos no se conviertan en una contradicción que lejos de asegurar el desarrollo económico social lo retarde.
Las normas de trabajo sirven como medida de la productividad y permiten medir la eficiencia económica social en su conjunto. Cuando un obrero de la sociedad socialista las incumple, está incumpliendo con la cuota que debe entregar a la sociedad y se convierte en un parásito del esfuerzo productivo. El trabajador debe concientizar que independientemente de su aporte a la sociedad, tiene acceso a los servicios sociales gratuitos, los cuales se potenciarán en la medida que su esfuerzo individual sea mayor.
En la etapa correspondiente, desde 1962 hasta 1966 del siglo pasado, se procede en Cuba a crear un nuevo sistema de manera tal que permita sentar las bases para liquidar las desproporciones y la anarquía salarial heredada del capitalismo y estimular con ello, a que los trabajadores obtengan un mayor nivel de calificación estabilidad y efectividad laboral como parte, de los objetivos de la política laboral establecidos en esa época.
La organización del sistema salarial fue una de las contribuciones que realizó el Ché, se refiere concretamente a lo que en un inicio de la revolución se le denominó plus y que luego se llamó salario histórico. Al triunfar la Revolución, existe un grupo de trabajadores que a través de las luchas sindicales y con grandes esfuerzos habían logrado arrancarles a través del movimiento sindical a los patrones de la época pre revolucionaria prerrogativas salariales, que no podían ser aplicadas de forma conjunta a todos los trabajadores. Eran tipos de salarios que en ese momento eran superiores a la media salarial y en relación a ellos el Ché plantea, que el plus fuera lo máximo a lo cual podía llegar un trabajador, en sobrecumplimiento de la norma recibiendo un salario, y si el trabajador sobre cumplía una vez que llegara a lo que le correspondía por el salario histórico ahí quedaba el sobrecumplimiento de la misma. De modo que se ajustó a ese nivel, dado por el salario histórico como nivel superior. Este asunto del salario histórico fue resuelto, pues realmente al ser establecidos por la lucha sindical no todos los sectores privilegiaban a sus trabajadores, por lo que trae como resultado la desviación de la aplicación adecuada del principio de distribución socialista, cuestión que quedó solucionada en principio cuando se redujo a ocho categorías salariales establecidas y este elemento, constituyó un paso decisivo para acercarnos a lo que en aquel momento representaba una correcta aplicación del principio.
Otros aportes que realiza el Ché en cuanto a la organización salarial, son los referidos a la creación de diferentes variantes de estimulación a partir de la necesidad de potenciar el cumplimiento de las normas de producción. Entre las posibles variantes propone:
1.El estímulo material en relación con la escala salarial y el pago de primas por el sobrecumplimiento de la norma o plan.
2.El desestímulo material en relación con los incumplimientos de los indicadores antes mencionados. Como la disminución del salario.
3.El estímulo material como premio colectivo.
4.El incremento de su calidad de vida.
El Ché en el primer período de la lucha por acercarnos al comunismo plantea la necesidad de trabajar cotidianamente día a día, para que el trabajo como lo previó Marx, no sea solo un medio de vida, sino una necesidad vital. El Che define el trabajo como una necesidad moral, cuestión que centra un punto de coincidencia en la concepción con respecto al trabajo que tenían los marxistas que le anteceden.
En el socialismo, el tiempo de trabajo del hombre, en el cumplimiento de su norma adquiere un nuevo sentido. Al trabajar para sí dentro de la colectividad se sientan las premisas para superar la enajenación respecto a su labor y respecto a la sociedad y con ello permite fomentar en los trabajadores, el sentimiento de codueños con respecto a los medios de producción.
El hombre nuevo en Ché, predica al hombre concebido no como una individualidad sino como fuerza social capaz de impulsar el desarrollo humano. Su pensamiento humanista sobrepasa los límites del egoísmo burgués, pues en su concepción acerca de la distribución, es exponente de aquellas personas que producen demasiadas riquezas las cuales deben ser distribuidas entre las personas que poseen poco o no la tienen, razones por las cuales hace énfasis en una mejor redistribución del producto social y la necesidad de producir más como una de las tareas necesarias de la revolución y expresa en este sentido:”… producir con toda la fuerza de la inteligencia y el músculo dedicado a un trabajo , que hay que ver con nuevos ojos, ahorrar, además de ahorrar todo lo posible y organizar”.
Teniendo en cuenta que uno de los principales problemas a que se enfrentaría el nuevo proceso revolucionario a resolver como es la situación del empleo, expresaba la necesidad de que la distribución de la riqueza alcanzara a aquellos que aún no habían podido adquirir un puesto de trabajo o para aquellos que no tenían ocupación laboral para producir y plantea que una de las principales tareas a cumplir por la revolución, en esta etapa, consiste en abolir totalmente el desempleo en Cuba, o lo que es lo mismo asegurar el trabajo para todos.
También en el existía la preocupación por el consumo, si desde el punto de vista político las primeras funciones del estado, consistían en ser dueño de nuestro propio destino, un país libre de injerencias extranjeras y la libertad de comerciar con quien quiera, desde el punto social su primer pensamiento estaba encaminado hacia el mejoramiento del nivel de vida del pueblo, expresado en los bienes de uso y consumo indispensable para la vida humana haciendo que – “todo el mundo coma en Cuba, después que todo el mundo coma todos los días, después, que además de eso todo el mundo se vista y viva decentemente, en Cuba, que todo el mundo, tenga derecho a asistencia médica gratuita y a una educación gratuita”.
A su vez, refiere que la primera función social que un país tiene al entrar en una revolución era la distribución y la redistribución de la riqueza para el beneficio de aquellas personas que todavía estaban en una situación inferior al nivel de la población por lo que precisaba la necesidad de la elevación de los niveles históricos de consumo.
Ché, en todos sus postulados refrenda el socialismo no como un fenómeno económico sino también tiene en cuenta el desarrollo social y el factor conciente del hombre. No solo realizando una distribución más equitativa y más justa de los ingresos entre toda la población sino que también le dio gran importancia a la creación de los artículos de uso y consumo, la necesidad de esparcimiento, de recreación espiritual, crear una sociedad de hombres libres, no asociados a los egoísmos, al consumo irracional, a la enajenación, sino por el contrario, trabajar en la recreación, “…de todo aquello que le de sentido nuevo a la vida “…
El desarrollo económico y por ende social es nada más el medio para lograr el fin, que es la dignificación y la libertad plena del hombre.
Y por último, merece un análisis en toda la teoría económica del Ché esgrimir sus criterios acerca del papel que juega el sistema de incentivación tanto moral como material en la aplicación del principio de distribución socialista.
La estimulación moral y material fue uno de los elementos que se considera constituye la piedra angular de la teoría económica del Ché y que cuando de distribución se trata, un elemento que interviene en el funcionamiento de este proceso, lo representa la estimulación.
La estimulación puede verse en dos vertientes: la moral, constituye el reconocimiento realizado al trabajador por el aporte realizado, contiene la valoración personal y colectiva de la importancia del mencionado trabajo, mientras que la estimulación material, está fundamentada por premiar u ofrecer una recompensa por el trabajo realizado (ya sea en forma monetaria, en producto o en especie, etc.) manifestada en el resultado directo y la productividad del trabajo rendido por el propio trabajador.
El Ché admitía, el interés material como un elemento fundamental al cual había que acomodarse, pero partiendo de la necesidad de luchar por la eliminación del mismo. Estímulo material directo - decía- y conciencia son términos contradictorios en nuestro concepto “…contradicción con la cual tenemos que vivir.” Y en relación a este aspecto, adicionaba: ---“Sin embargo, tiene que haber una inteligente y cualitativamente balanceada utilización de ambos, del estímulo material y del estímulo moral, del estímulo y de la conciencia.”
Este teórico proclamaba la combinación armónica de las dos formas de incentivación por los resultados en el trabajo y en ello, el papel de la conciencia económica constituye un aspecto primordial, pues el socialismo como fenómeno económico no solo radica en la distribución de riquezas, sino que el trabajo político e ideológico en la creación de una conciencia acorde a las exigencias de la sociedad que se viene gestando constituye una esencialidad, en el nuevo modelo socialista que se quiere construir. Este marxista acuñaba, la necesidad de que el estímulo material llegue a la extinción más que a su supresión, la anunciación de una política de incentivación moral no implica la negación total de una política de incentivación material. Reconocía a su vez, la importancia de la estimulación material a inicios de la revolución refiriendo, que no niega la necesidad objetiva de esta forma de incentivación,…”No hay que olvidarse que viene del capitalismo y está destinada a morir en el socialismo.”
En esta última frase, el Ché también tiene puntos de coincidencia con los clásicos que le anteceden al resaltar que su utilización es indispensable, pues constituye un residuo de la anterior sociedad. Por lo que se precisa, que el trabajo con las ideas constituye un trabajo permanente e intenso a enfrentar y dirigido a la formación de una nueva sensibilidad humana.
El estímulo material lo usamos, porque es inevitable, su supresión irá ocurriendo a medida que el esfuerzo por el trabajo sea mejor, será necesario, un mayor desarrollo de las fuerzas productivas , cubrir las demandas racionales de la sociedad , por lo que el estímulo material no solo es importante en la etapa de transición sino que constituye una necesidad y desarrollo para la construcción del socialismo y su tendencia en estos momentos no es a desaparecer, su existencia urge en el desarrollo económico, en la motivación y en la creación de condiciones materiales más propicias que permitan encauzarlo hacia su extinción.
Es obvio, que el bienestar material, no brota automáticamente una nueva conciencia social, ese es un papel que le corresponde a la incentivación moral.
La contradicción producción-conciencia se materializa en un tiempo en que las condiciones materiales y espirituales no son resueltas, donde existan carencias agudizadas, dándole paso a la ambición individual, al egoísmo entre otros elementos nocivos que son revertidos a través de la degradación de los valores humanos, por lo que la educación de las masas es un proceso largo, para el cambio del nuevo estado de cosas.
El estímulo moral es el vehículo idóneo para la formación de una nueva conciencia, es la forma en que debemos pensar y proyectarnos de cómo vamos a realizar el estímulo material, de cómo vamos a planificar y organizar a los trabajadores para que ellos puedan rendir más en función de la sociedad.
El estímulo moral está estrechamente ligado al elemento de racionalidad, de emplear todo tipo de recursos con la optimización necesaria, el no derrochar, independientemente de que es un elemento económico, se traduce en un pivote de la conciencia social, el ser eficiente, es también parte de la estimulación moral, es una actitud que se premia, que se reconoce, es una nueva actitud ante el trabajo y ante la vida. El Ché en una reunión efectuada en el Ministerio de Industrias, afirmaba: …” no hay que caer tampoco en el espejismo de considerar que el estímulo moral es el centro del sistema presupuestario….el estímulo material es la forma predominante que tiene que adoptar el estímulo en la construcción del socialismo, pero la forma predominante que tiene que adoptar el estímulo, es decir, tampoco la forma única “
La estimulación moral permite brindarle una mejor atención al hombre. Si se trata de humanismo, si se trata de que con el cambio de sistema este hombre mejore sus condiciones de vida y satisfaga sus necesidades, produzca no solo cantidad y calidad y sea más útil a la sociedad, este mecanismo de incentivación contribuye al reconocimiento social del hombre por la labor que se realiza., y en este caso, el reconocimiento despierta en el mismo la posibilidad y el deseo de desarrollar sus propias iniciativas , su participación en la toma de decisiones, le permite asegurarse un empleo cuando muestra el desarrollo de sus capacidades y fomentar los valores necesarios para enfrentar las nuevas tareas.
De todo lo anteriormente expresado se colige, la necesidad de una utilización combinada de estos sistemas de incentivación, pues de la exacerbación de uno u otro pudiera ocasionar debilidades, trastornos e incomprensiones en todo el proceso revolucionario que estamos llevando a cabo. Estos mecanismos deben estar condicionados al desarrollo histórico social, en última instancia, este determina que camino tomar. Cualquier decisión arbitraria que se tome constituye un peligro que redunda en la eficiencia económica social.
CONCLUSIONES:
El Che desarrolla sus postulados teóricos teniendo en cuenta la teoría marxista-leninista. por lo cual presenta puntos de coincidencia con los clásicos del marxismo tales como: el carácter que asume el trabajo en una sociedad que se encuentra en el período de tránsito, con la particularidad de que su análisis se enmarca en un país socialista en condiciones de subdesarrollo. Plantea también coincidencia en el desarrollo de la conciencia social y su vínculo con la producción de bienes materiales de la sociedad.
En el caso de la distribución con arreglo al trabajo, es protagonista de un sistema de organización salarial, vinculado al cumplimiento de la normas de trabajo como el deber social de cada trabajador y la correspondencia de su remuneración en relación con su aporte a la sociedad y el nivel de calificación alcanzado.
Entre sus valiosos aportes a la política salarial aplica diferentes variantes en la estimulación, las cuales fueron utilizadas en las primeras etapas de la revolución y sirvieron de práctica para la consolidación del sistema y la creación de nuevos mecanismos de la posterior instrumentación de la política laboral y salarial que se aplicó en el país hasta los años 80 donde se establece la nueva reforma salarial.
Este teórico pronuncia, como una de las tareas inmediatas de la revolución, solucionar los problemas de consumo en la población, de la necesidad de producir artículos para vestir, calzar, de solucionar los problemas de desempleo, así como la necesidad de la elevación del nivel cultural, el desarrollo de la electrificación y en general, llama a la creación de la base material y técnica del socialismo, entre otros. Todo ello, refleja la importancia que le daba el mismo al desarrollo de las dos formas de distribución de manera simultánea, esbozadas por los clásicos anteriores.
Y por último, reconoce en su estudio en que la etapa de transición del capitalismo hacia el socialismo…” hay que dar a cada cual según su trabajo, no a cada cual según su necesidad- es esta una etapa posterior…” y que esta forma distribución es la determinante y decisiva en esta primera fase.
Ello nos permite afirmar que en sus concepciones acerca de la distribución en el Socialismo en general y en Cuba en particular, permiten nutrirnos de un grupo de argumentos que nos permita la realización de nuevas propuestas en esta etapa en que nuestro país proyecta nuevas soluciones, tanto en la política económica como social, en cuanto a relaciones de distribución se refiere.
Consideramos que la continuidad de su estudio es trascendental en el fortalecimiento de las relaciones de producción socialistas.
BIBLIOGRAFÍA:
Castro Ruz, Fidel. Imagen del Hombre Nuevo. Editora Política. La Habana, Cuba, 1987.
Ché Guevara, Ernesto .En Escritos y Discursos. Tomo I al 8. Editorial Casa de las Américas. La Habana, Cuba, 1987.
Discurso pronunciado en la Clausura del Seminario de la Juventud y la Revolución, tomo V p.150.
El Socialismo y el hombre en Cuba. Editora Política. La Habana,1988.
Tablada Pérez, Carlos. El Pensamiento económico de Ernesto Ché Guevara. Editorial Ciencias Sociales, La Habana, Cuba, 1977.
Obras Escogidas, tomo I. Editorial Ciencias Sociales, La Habana, Cuba, 1987.
González Lázaro. El salario. Editorial Ciencias Sociales. La Habana, Cuba, 1985.
Ché Guevara, Ernesto. En selección de aspectos esenciales de la teoría y la práctica económica en el pensamiento de Ernesto Ché Guevara. La Habana, 1990, p.182.
Che Guevara, Ernesto: “Apuntes Críticos a la Economía Política”, Centro de Estudios Che Guevara, Ocean Press (Australia) y Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, 2006, p. 15.
Che Guevara, Ernesto. Reuniones Bimestrales. Obras Escogidas T VI, p. 38.
Teleraña mafiosa
¿Quién logrará desactivar el mecanismo CIA de Miami?
Durante 50 años de agresión contra Cuba, la Agencia Central de Inteligencia ha manteniendo en el Sur de la Florida un mecanismo que montó la fracasada invasión de Playa Girón, intentó asesinar al líder de la Revolución Cubana y participó en el complot para matar a John Kennedy.
La CIA creó organizaciones terroristas, sembró la muerte en Cuba, en los propios Estados Unidos y el resto del mundo, penetró el aparato gubernamental norteamericano y sigue distorsionando su política hacia la Isla.
Lo demuestran investigaciones de comisiones del Congreso estadounidense, miles de documentos hoy desclasificados y decenas de encuestas de especialistas cubanos y norteamericanos que culminan con el reciente libro
Operación Exterminio del ex Jefe de la Inteligencia cubana, Fabián Escalante.
Al igual de todos sus compinches del sur del continente, los elementos más repugnantes de la dictadura de Fulgencio Batista siempre consideraron al Sur de la Florida como el santuario donde lavar el producto de sus robos, invertir en propiedades y retirarse bajo la protección de quien se beneficiaba de su desfachatez.
El propio Batista se exiló en la ciudad de Daytona Beach –terreno de juego de la juventud dorada yanqui– durante ocho años mientras preparaba su regreso al poder. Y a apenas tres semanas del derrumbamiento de su régimen —lo señala Escalante— recibió una propuesta de la CIA, a través de un corresponsal millonario que tenía en la cercanía del tirano, William D. Paley, para asilarse de nuevo en su propiedad floridana de la cual nunca se deshizo.
Si la CIA luego descartó un regreso a este lugar del personaje, por ser demasiado escandaloso, reclutó luego a fondo en el abundante personal de politiqueros descarados y de esbirros sanguinarios que desembarcó en la Florida el día primero de enero de 1959 y en los meses siguientes.
Aparecieron en Miami, con la pistola en el cinturón y cientos de millones de dólares robados al Estado cubano en sus maletas, asesinos tales como Esteban Ventura, Rolando Masferrer, Julio Laurent, Pilar García, quienes durante años se habían dedicado a torturar y desaparecer a jóvenes rebeldes, así como politiqueros batistianos que ya colaboraban con la antena CIA de la embajada norteamericana en La Habana y se dedicaron luego a implementar sus estrategias anexionistas en territorio yanqui.
Tan apresurada se encontraba la inteligencia norteamericana para restaurar un poder pro-yanqui en La Habana que el primer grupo terrorista "anticastrista", la Rosa Blanca, se fundó el 29 de enero, a menos de dos meses de la caída del dictador. Y que —nos recuerda también Escalante— ya en los últimos días de febrero, el oficial de la CIA Frank Bender se reunía con el dictador dominicano Trujillo, entonces huésped de Batista, y el jefe de su inteligencia, coronel Johnny Abbes García, para analizar planes de un intento de invasión que luego fracasó.
Pronto se supo que la agencia ya tenía infiltrados a topos en las filas revolucionarias desde antes de la toma del poder: Frank Sturgis, Pedro Díaz Lanz, William Morgan y John Maples Spiritto son los casos más flagrantes.
De inmediato, con la llegada de las tropas rebeldes a La Habana, la agencia situó de jefe de sus actividades en la capital cubanas a James Noel, quien se encargó entonces —con 30 oficiales— de orientar las primeras conspiraciones para socavar desde dentro a la joven Revolución.
Pronto seleccionó personalmente a los "líderes" de una oposición inventada: Manuel Artime Buesa, Humberto Sorí Marín y Huber Matos Benítez, quienes ya en septiembre de ese mismo primer año de la Revolución se reunían con el primer secretario de la embajada, Edward C. Wilson, para confirmar formalmente su colaboración mercenaria.
Constituyen legiones luego las conspiraciones, los planes asesinos, las marañas subversivas que intentó concretar la agencia de espionaje e injerencia norteamericana. La explosión provocada del barco belga La Coubre en el puerto de La Habana que provocó 65 muertos, la operación Peter Pan que secuestró a 15 000 niños, la creación de decenas de bandas paramilitares asesinas, el abastecimiento en bombas incendiarias de núcleos de agentes cubanos, fueron solo algunas de las pretendidas propuestas de la inteligencia norteamericana en los primeros años de Revolución.
A estas dudosas hazañas cuya procedencia luego se confirmaron sin lugar a la menor duda, se añadieron los innumerables planes de asesinato que se concibieron para eliminar al Jefe de la Revolución cubana y a los principales dirigentes del gobierno revolucionario.
Observada en su conjunto, la intensa actividad de la CIA e incluso su costo multimillonario parece delirante.
En su discurso en la reciente Cumbre de Brasil, el presidente Raúl Castro señaló todo lo infernal de la Operación Mangosta que puso en marcha un programa subversivo y de sabotaje de colosal dimensión concebido, expresamente, para provocar una crisis económica, generar descontento y alcanzar una soñada sublevación. Una orientación que, fundamentalmente, nunca se abandonó.
BUNKER DE LA CONTRARREVOLUCIÓN CONTINENTAL
A finales de 1962, la base JM/WAVE de la CIA se había convertido en una verdadera industria de la contrarrevolución – 4 000 agentes con un presupuesto de 100 millones anuales – que acabará de transformar a la ya retrógrada ciudad de Miami en búnker de la contrarrevolución continental.
Del enorme personal del cual dispone en esta ciudad, la CIA también sacará muchos de los más famosos mercenarios con el cual alimentará su red mundial de intervencionismo encubierto.
Recuerda el investigador José Luis Méndez cómo los cubanoamericanos entrenados para sembrar el terror, torturar y asesinar "sirvieron como soldados de fortuna en el conflicto del Congo ex belga; en la agresión a Vietnam; en la guerra en Centroamérica, que derivó en el escándalo Irán-Contras; en la Operación Cóndor, como asesores de la represión en Venezuela, Argentina, Perú, Bolivia, por solo mencionar algunos casos muy conocidos".
En cuanto al mundo político de Estados Unidos, la CIA desarrolló desde Miami una intensa actividad que culminó con la creación de la Fundación Nacional Cubano Americana (FNCA) por su agente estrella Jorge Mas Canosa, que logró construirse un instrumento de penetración de la escoria batistiana en los órganos más elevados del poder federal.
UNA JAURIA ENCABEZADA POR UN AHIJADO DE BATISTA
Con el respaldo de la FNCA, surgió una jauría de politiqueros, encabezados por el ahijado de Batista e hijo del fundador de la Rosa Blanca, Lincoln Díaz Balart, que lograron consolidar los desacreditados planes de los elementos más obsesionados de la agencia y de la extrema derecha imperial.
El mecanismo CIA de agresión contra Cuba establecido en Miami ha alcanzado, en el curso de estas cinco décadas, una extensión que lo convierte en un pulpo al servicio de todas las oligarquías de América Latina.
Mientras ni uno solo de los asesinos de la dictadura de Batista asilados en Miami fue jamás extraditado como es requerido por las autoridades cubanas, ahí encontraron luego refugio decenas de delincuentes políticos latinoamericanos, desde el agente de la policía política de Pinochet que asesinó al general Prats en Buenos Aires hasta golpistas venezolanos que liquidaron al fiscal Danilo Anderson. Y siguen apareciendo sin interrupción residuos criminales de los gobiernos oligárquicos desmembrados de Bolivia, Ecuador y Nicaragua.
No puede precisarse cuántos narcotraficantes surgidos de la guerra subterránea librada contra la América Latina han encontrado en Miami un lugar seguro para prosperar, invertir su dinero lavado y terminar su carrera criminal.
El mecanismo CIA de agresión contra Cuba establecido en Miami se extiende a todas las esferas de esa ciudad ocupada, desde los establecimientos escolares hasta la alcaldía, desde la policía hasta los tribunales. Mafiosos determinan quien será juez al tribunal supremo estatal, quién manejará la oficina local del FBI, quién se apoderará de los más jugosos contratos federales.
De los 45 millones derrochados en el 2008 en sus guerras sicológicas contra Cuba por la USAID — la agencia para la desestabilización internacional— una dependencia del Departamento orientada por la CIA, la mayoría fue a parar a las manos de representantes de la mafia local vinculados a la agencia.
Hasta el ex jefe de la Sección de Intereses norteamericana en La Habana – encargada de reclutar agentes y estimular la actividad subversiva en la Isla— no titubeó hace poco en ponerse al servicio de esta sulfurosa conexión para recoger personalmente fondos proveídos por un traficante mafioso destinados a sus agentes de la Cuba.
El caso del agente CIA Luis Posada Carriles, terrorista, torturador y asesino, cuya extradición se enfrenta a fuerza de procedimientos dilatorios, es mantenido a distancia de los grandes canales de información.
Más escandaloso aún, el caso de los Cinco cubanos acusados y condenados por espionaje en el país que desde estos 50 años desencadenó su gigantesca agencia de espionaje, con miles de hombres y presupuestos sin límites, en contra de esta pequeña isla caribeña, a la vez que la estrangulaba económicamente, la difamaba y la amenazaba de agresión militar.
¿Quién logrará desactivar el mecanismo CIA de Miami? ¿Quién logrará derrotar a las fuerzas ocultas que desde Washington aseguran, desde hace medio siglo, la sobrevivencia de su maquinaria infernal?
Jean-Guy Allard
Granma Internacional
Durante 50 años de agresión contra Cuba, la Agencia Central de Inteligencia ha manteniendo en el Sur de la Florida un mecanismo que montó la fracasada invasión de Playa Girón, intentó asesinar al líder de la Revolución Cubana y participó en el complot para matar a John Kennedy.
La CIA creó organizaciones terroristas, sembró la muerte en Cuba, en los propios Estados Unidos y el resto del mundo, penetró el aparato gubernamental norteamericano y sigue distorsionando su política hacia la Isla.
Lo demuestran investigaciones de comisiones del Congreso estadounidense, miles de documentos hoy desclasificados y decenas de encuestas de especialistas cubanos y norteamericanos que culminan con el reciente libro
Operación Exterminio del ex Jefe de la Inteligencia cubana, Fabián Escalante.
Al igual de todos sus compinches del sur del continente, los elementos más repugnantes de la dictadura de Fulgencio Batista siempre consideraron al Sur de la Florida como el santuario donde lavar el producto de sus robos, invertir en propiedades y retirarse bajo la protección de quien se beneficiaba de su desfachatez.
El propio Batista se exiló en la ciudad de Daytona Beach –terreno de juego de la juventud dorada yanqui– durante ocho años mientras preparaba su regreso al poder. Y a apenas tres semanas del derrumbamiento de su régimen —lo señala Escalante— recibió una propuesta de la CIA, a través de un corresponsal millonario que tenía en la cercanía del tirano, William D. Paley, para asilarse de nuevo en su propiedad floridana de la cual nunca se deshizo.
Si la CIA luego descartó un regreso a este lugar del personaje, por ser demasiado escandaloso, reclutó luego a fondo en el abundante personal de politiqueros descarados y de esbirros sanguinarios que desembarcó en la Florida el día primero de enero de 1959 y en los meses siguientes.
Aparecieron en Miami, con la pistola en el cinturón y cientos de millones de dólares robados al Estado cubano en sus maletas, asesinos tales como Esteban Ventura, Rolando Masferrer, Julio Laurent, Pilar García, quienes durante años se habían dedicado a torturar y desaparecer a jóvenes rebeldes, así como politiqueros batistianos que ya colaboraban con la antena CIA de la embajada norteamericana en La Habana y se dedicaron luego a implementar sus estrategias anexionistas en territorio yanqui.
Tan apresurada se encontraba la inteligencia norteamericana para restaurar un poder pro-yanqui en La Habana que el primer grupo terrorista "anticastrista", la Rosa Blanca, se fundó el 29 de enero, a menos de dos meses de la caída del dictador. Y que —nos recuerda también Escalante— ya en los últimos días de febrero, el oficial de la CIA Frank Bender se reunía con el dictador dominicano Trujillo, entonces huésped de Batista, y el jefe de su inteligencia, coronel Johnny Abbes García, para analizar planes de un intento de invasión que luego fracasó.
Pronto se supo que la agencia ya tenía infiltrados a topos en las filas revolucionarias desde antes de la toma del poder: Frank Sturgis, Pedro Díaz Lanz, William Morgan y John Maples Spiritto son los casos más flagrantes.
De inmediato, con la llegada de las tropas rebeldes a La Habana, la agencia situó de jefe de sus actividades en la capital cubanas a James Noel, quien se encargó entonces —con 30 oficiales— de orientar las primeras conspiraciones para socavar desde dentro a la joven Revolución.
Pronto seleccionó personalmente a los "líderes" de una oposición inventada: Manuel Artime Buesa, Humberto Sorí Marín y Huber Matos Benítez, quienes ya en septiembre de ese mismo primer año de la Revolución se reunían con el primer secretario de la embajada, Edward C. Wilson, para confirmar formalmente su colaboración mercenaria.
Constituyen legiones luego las conspiraciones, los planes asesinos, las marañas subversivas que intentó concretar la agencia de espionaje e injerencia norteamericana. La explosión provocada del barco belga La Coubre en el puerto de La Habana que provocó 65 muertos, la operación Peter Pan que secuestró a 15 000 niños, la creación de decenas de bandas paramilitares asesinas, el abastecimiento en bombas incendiarias de núcleos de agentes cubanos, fueron solo algunas de las pretendidas propuestas de la inteligencia norteamericana en los primeros años de Revolución.
A estas dudosas hazañas cuya procedencia luego se confirmaron sin lugar a la menor duda, se añadieron los innumerables planes de asesinato que se concibieron para eliminar al Jefe de la Revolución cubana y a los principales dirigentes del gobierno revolucionario.
Observada en su conjunto, la intensa actividad de la CIA e incluso su costo multimillonario parece delirante.
En su discurso en la reciente Cumbre de Brasil, el presidente Raúl Castro señaló todo lo infernal de la Operación Mangosta que puso en marcha un programa subversivo y de sabotaje de colosal dimensión concebido, expresamente, para provocar una crisis económica, generar descontento y alcanzar una soñada sublevación. Una orientación que, fundamentalmente, nunca se abandonó.
BUNKER DE LA CONTRARREVOLUCIÓN CONTINENTAL
A finales de 1962, la base JM/WAVE de la CIA se había convertido en una verdadera industria de la contrarrevolución – 4 000 agentes con un presupuesto de 100 millones anuales – que acabará de transformar a la ya retrógrada ciudad de Miami en búnker de la contrarrevolución continental.
Del enorme personal del cual dispone en esta ciudad, la CIA también sacará muchos de los más famosos mercenarios con el cual alimentará su red mundial de intervencionismo encubierto.
Recuerda el investigador José Luis Méndez cómo los cubanoamericanos entrenados para sembrar el terror, torturar y asesinar "sirvieron como soldados de fortuna en el conflicto del Congo ex belga; en la agresión a Vietnam; en la guerra en Centroamérica, que derivó en el escándalo Irán-Contras; en la Operación Cóndor, como asesores de la represión en Venezuela, Argentina, Perú, Bolivia, por solo mencionar algunos casos muy conocidos".
En cuanto al mundo político de Estados Unidos, la CIA desarrolló desde Miami una intensa actividad que culminó con la creación de la Fundación Nacional Cubano Americana (FNCA) por su agente estrella Jorge Mas Canosa, que logró construirse un instrumento de penetración de la escoria batistiana en los órganos más elevados del poder federal.
UNA JAURIA ENCABEZADA POR UN AHIJADO DE BATISTA
Con el respaldo de la FNCA, surgió una jauría de politiqueros, encabezados por el ahijado de Batista e hijo del fundador de la Rosa Blanca, Lincoln Díaz Balart, que lograron consolidar los desacreditados planes de los elementos más obsesionados de la agencia y de la extrema derecha imperial.
El mecanismo CIA de agresión contra Cuba establecido en Miami ha alcanzado, en el curso de estas cinco décadas, una extensión que lo convierte en un pulpo al servicio de todas las oligarquías de América Latina.
Mientras ni uno solo de los asesinos de la dictadura de Batista asilados en Miami fue jamás extraditado como es requerido por las autoridades cubanas, ahí encontraron luego refugio decenas de delincuentes políticos latinoamericanos, desde el agente de la policía política de Pinochet que asesinó al general Prats en Buenos Aires hasta golpistas venezolanos que liquidaron al fiscal Danilo Anderson. Y siguen apareciendo sin interrupción residuos criminales de los gobiernos oligárquicos desmembrados de Bolivia, Ecuador y Nicaragua.
No puede precisarse cuántos narcotraficantes surgidos de la guerra subterránea librada contra la América Latina han encontrado en Miami un lugar seguro para prosperar, invertir su dinero lavado y terminar su carrera criminal.
El mecanismo CIA de agresión contra Cuba establecido en Miami se extiende a todas las esferas de esa ciudad ocupada, desde los establecimientos escolares hasta la alcaldía, desde la policía hasta los tribunales. Mafiosos determinan quien será juez al tribunal supremo estatal, quién manejará la oficina local del FBI, quién se apoderará de los más jugosos contratos federales.
De los 45 millones derrochados en el 2008 en sus guerras sicológicas contra Cuba por la USAID — la agencia para la desestabilización internacional— una dependencia del Departamento orientada por la CIA, la mayoría fue a parar a las manos de representantes de la mafia local vinculados a la agencia.
Hasta el ex jefe de la Sección de Intereses norteamericana en La Habana – encargada de reclutar agentes y estimular la actividad subversiva en la Isla— no titubeó hace poco en ponerse al servicio de esta sulfurosa conexión para recoger personalmente fondos proveídos por un traficante mafioso destinados a sus agentes de la Cuba.
El caso del agente CIA Luis Posada Carriles, terrorista, torturador y asesino, cuya extradición se enfrenta a fuerza de procedimientos dilatorios, es mantenido a distancia de los grandes canales de información.
Más escandaloso aún, el caso de los Cinco cubanos acusados y condenados por espionaje en el país que desde estos 50 años desencadenó su gigantesca agencia de espionaje, con miles de hombres y presupuestos sin límites, en contra de esta pequeña isla caribeña, a la vez que la estrangulaba económicamente, la difamaba y la amenazaba de agresión militar.
¿Quién logrará desactivar el mecanismo CIA de Miami? ¿Quién logrará derrotar a las fuerzas ocultas que desde Washington aseguran, desde hace medio siglo, la sobrevivencia de su maquinaria infernal?
Jean-Guy Allard
Granma Internacional
martes, 3 de febrero de 2009
Parias multiplicados
El capitalismo desnuda sus esencias en medio de la crisis. Su implacable apuesta por el lucro de unos pocos privilegiados sigue prevaleciendo sobre las grandes necesidades que genera la incertidumbre económica. La irracionalidad y el absurdo imperan para decretar que sobran los seres humanos. La respuesta última del sistema a la crisis es lanzar a las calles a millones de personas.
Imperio del desempleo
Cada día de enero ha amanecido en Estados Unidos con fatales anuncios de nuevos desempleados. En un solo día, el pasado lunes 26, fueron borrados de un plumazo más de 50 mil puestos de trabajo.
Una rápida relación de los comunicados empresariales expresa la magnitud del fracaso económico y social que se está viviendo: Caterpillar, el mayor fabricante mundial de maquinaria de construcción y minería anunció el despido de 20 000 trabajadores; la segunda cadena de tiendas para la venta de electrónicos, Circuit City, certificó su quiebra y dejó en la calle a 30 mil empleados; la gigante de la aviación y la industria militar, Boeing, anticipó el cese laboral a 10 000 asalariados. Anuncios similares han hecho la telefónica Sprint (8 000), la cadena de tiendas Home Depot (7 000), la farmacéutica Pfizer ( 8 000), Motorola (4 000), Starbucks (6 700), Kodak ( 4 500), Conoco Phillip (1 300) y AOL (700).
Hasta el mayor fabricante mundial de software, Microsoft, habló de vulnerabilidad ante la crisis para anunciar el primer recorte de plantilla de sus 30 años de historia, el cual alcanzará a 5 000 empleados, 1 400 de ellos con efecto inmediato. Esto no sucedió en la firma creada por Bill Gates ni siquiera durante el estallido de la burbuja tecnológica en la llamada crisis de los punto com.
Las estadísticas oficiales revelan que el 2008 se fue con una cifra de desempleo no vista en Estados Unidos desde 1945, al final de los años duros de la Segunda Guerra Mundial. Dos millones 660 mil puestos de trabajo se perdieron por la quiebra o las crecientes pérdidas de grandes empresas del sector industrial, la debacle del sector financiero y el recrudecimiento de la crisis global del crédito. La tasa de desempleo oficial ascendió al 7,2%. El número de desocupados reconocidos en la gran potencia supera los 11 millones y una cifra similar compone el ejército de los empleados a tiempo parcial, quienes carecen de seguro médico y derecho a vacaciones.
La recesión que signará a la economía norteamericana durante todo el 2009 multiplicará los despidos y los más conservadores calculan que el índice de desempleo se encaramará en el 8,5 por ciento. La consultora Watson Wyatt estima que 1 de cada 4 empresas norteamericanas prevé suprimir empleos en los próximos 12 meses.
La dura situación alcanza dimensiones de tragedia, como la ocurrida el pasado 27 de enero en Los Angeles, donde un hombre agobiado por la falta de empleo asesinó a su mujer y a sus cinco hijos. Ervin Antonio Lupoe y su esposa habían sido despedidos del hospital Kaiser Permanent y vivían una situación de indefensión y desesperación.
El presidente Barack Obama ha dicho que "es una catástrofe en curso para las familias trabajadoras estadounidenses (…)Es como el sueño americano al revés".
El paradójico ganador de esta crisis es el Pentágono, que ha visto crecer las cifras de reclutamiento militar en los últimos meses. De octubre a diciembre se han incorporado 21 443 nuevos soldados al servicio activo o la reserva, atraídos por el pago seguro, los beneficios adicionales y las posibilidades de superación.
Malas Caras por doquier
Las noticias tampoco son halagüeñas en el resto del planeta. La mayor compañía minera del mundo, la angloaustraliana BHP Billiton, anunció que eliminará casi 6 000 empleos por la crisis. La automotriz alemana Volkswagen AG despidió en México a la totalidad de sus 900 trabajadores eventuales, debido a la baja demanda. En Brasil, General Motors despidió a 1 633 trabajadores de su principal planta productora en aquel país. Las holandesas ING y Phillips anunciaron 7 000 y 6000 despidos, respectivamente.
En España, el desempleo llegó a su nivel más alto en los últimos 8 años, al fijarse en el 13.91% de la población activa. Son 3 207 900 personas sin empleo, el 66% de las cuales fue despedido en el 2008. Una de las grandes consecuencias de esta ola de despido es que hay 827 200 hogares españoles en los que todos sus miembros están desocupados.
También en Gran Bretaña, que se declaró oficialmente en recesión la pasada semana, se ha vivido este mes una oleada de despidos, con el anuncio de 13 500 puestos eliminados en la empresa de telecomunicaciones British Telecom y otros 2 000 de la siderúrgica Corus, la segunda más importante de Europa.
La crisis hizo presa en enero del Mercado Laboral en Alemania. La tasa de desempleo aumentó nueve décimas, hasta el 8,3 por ciento, según datos de la Agencia Federal del Trabajo. Ya son 3 489 000 personas las que permanecen sin trabajo en la principal economía europea. Otros 404 000 empleados han sufrido recortes de su jornada laboral y salarios.
Japón, por su parte, acaba de anunciar el crecimiento del desempleo al finalizar el 2008 hasta un 4,4 por ciento, superando todas las previsiones. El país tiene 2,7 millones de desempleados. Sony encabeza la lista de los mayores despidos.
Las previsiones mundiales para el 2009 alarman. La Organización Internacional del Trabajo pronosticó que el desempleo afectará este año al menos a 51 millones de personas más. Par de meses atrás, sus estimaciones hablaban de 20 millones de cesados.
"Estamos frente a una crisis laboral mundial", dijo Juan Somavia, Director General de la OIT. "Habrá un incremento en la tasa de desempleo en 2009 en todos los escenarios, sobre todo en los países en vías de desarrollo", añadió. "Es evidente que el mundo está frente a una crisis sin precedentes, que hace necesario soluciones creativas".
Bomba de Tiempo
El reciente Foro Social Mundial en Brasil alertó de que el creciente desempleo a escala universal traerá aparejado mayor descontento y estallidos sociales.
Por estos días, Francia ha vivido una jornada nacional de protesta contra la política económica y social del gobierno; la mayor en ese país desde 1995. Los sindicatos galos se pronunciaron contra el apoyo unilateral y generoso que el Estado Francés brinda a los bancos y la industria mientras es remiso a destinar fondos suficientes para ayudar también a los trabajadores y desempleados a afrontar las consecuencias de la crisis financiera y económica.
La Ministra de Economía francesa, Christine Lagarde, admitió este sábado en el Foro Económico Mundial de Davos, Suiza, que la crisis económica puede acabar provocando conflictos sociales. "La situación actual tiene dos grandes riesgos: los conflictos sociales y el proteccionismo", dijo Lagarde. Señaló que ambos riesgos están alimentados por "la caída del crecimiento económico y por el hecho de que los Estados tienen que comprometer el dinero de los contribuyentes" en los planes de rescate y estimulo.
Un sistema insostenible, basado en la codicia, el egoísmo, la exclusión y el engaño, se estremece.
Fidel lo alertó en su Reflexión La Ley de la Selva: "La crisis actual y las brutales medidas del gobierno de Estados Unidos para salvarse traerán más inflación, más devaluación de las monedas nacionales, más pérdidas dolorosas de los mercados, menores precios para las mercancías de exportación, más intercambio desigual. Pero traerán también a los pueblos más conocimiento de la verdad, más conciencia, más rebeldía y más revoluciones".
Randy Alonso Falcón
www.cubadebate.cu | www.elortiba.org
Imperio del desempleo
Cada día de enero ha amanecido en Estados Unidos con fatales anuncios de nuevos desempleados. En un solo día, el pasado lunes 26, fueron borrados de un plumazo más de 50 mil puestos de trabajo.
Una rápida relación de los comunicados empresariales expresa la magnitud del fracaso económico y social que se está viviendo: Caterpillar, el mayor fabricante mundial de maquinaria de construcción y minería anunció el despido de 20 000 trabajadores; la segunda cadena de tiendas para la venta de electrónicos, Circuit City, certificó su quiebra y dejó en la calle a 30 mil empleados; la gigante de la aviación y la industria militar, Boeing, anticipó el cese laboral a 10 000 asalariados. Anuncios similares han hecho la telefónica Sprint (8 000), la cadena de tiendas Home Depot (7 000), la farmacéutica Pfizer ( 8 000), Motorola (4 000), Starbucks (6 700), Kodak ( 4 500), Conoco Phillip (1 300) y AOL (700).
Hasta el mayor fabricante mundial de software, Microsoft, habló de vulnerabilidad ante la crisis para anunciar el primer recorte de plantilla de sus 30 años de historia, el cual alcanzará a 5 000 empleados, 1 400 de ellos con efecto inmediato. Esto no sucedió en la firma creada por Bill Gates ni siquiera durante el estallido de la burbuja tecnológica en la llamada crisis de los punto com.
Las estadísticas oficiales revelan que el 2008 se fue con una cifra de desempleo no vista en Estados Unidos desde 1945, al final de los años duros de la Segunda Guerra Mundial. Dos millones 660 mil puestos de trabajo se perdieron por la quiebra o las crecientes pérdidas de grandes empresas del sector industrial, la debacle del sector financiero y el recrudecimiento de la crisis global del crédito. La tasa de desempleo oficial ascendió al 7,2%. El número de desocupados reconocidos en la gran potencia supera los 11 millones y una cifra similar compone el ejército de los empleados a tiempo parcial, quienes carecen de seguro médico y derecho a vacaciones.
La recesión que signará a la economía norteamericana durante todo el 2009 multiplicará los despidos y los más conservadores calculan que el índice de desempleo se encaramará en el 8,5 por ciento. La consultora Watson Wyatt estima que 1 de cada 4 empresas norteamericanas prevé suprimir empleos en los próximos 12 meses.
La dura situación alcanza dimensiones de tragedia, como la ocurrida el pasado 27 de enero en Los Angeles, donde un hombre agobiado por la falta de empleo asesinó a su mujer y a sus cinco hijos. Ervin Antonio Lupoe y su esposa habían sido despedidos del hospital Kaiser Permanent y vivían una situación de indefensión y desesperación.
El presidente Barack Obama ha dicho que "es una catástrofe en curso para las familias trabajadoras estadounidenses (…)Es como el sueño americano al revés".
El paradójico ganador de esta crisis es el Pentágono, que ha visto crecer las cifras de reclutamiento militar en los últimos meses. De octubre a diciembre se han incorporado 21 443 nuevos soldados al servicio activo o la reserva, atraídos por el pago seguro, los beneficios adicionales y las posibilidades de superación.
Malas Caras por doquier
Las noticias tampoco son halagüeñas en el resto del planeta. La mayor compañía minera del mundo, la angloaustraliana BHP Billiton, anunció que eliminará casi 6 000 empleos por la crisis. La automotriz alemana Volkswagen AG despidió en México a la totalidad de sus 900 trabajadores eventuales, debido a la baja demanda. En Brasil, General Motors despidió a 1 633 trabajadores de su principal planta productora en aquel país. Las holandesas ING y Phillips anunciaron 7 000 y 6000 despidos, respectivamente.
En España, el desempleo llegó a su nivel más alto en los últimos 8 años, al fijarse en el 13.91% de la población activa. Son 3 207 900 personas sin empleo, el 66% de las cuales fue despedido en el 2008. Una de las grandes consecuencias de esta ola de despido es que hay 827 200 hogares españoles en los que todos sus miembros están desocupados.
También en Gran Bretaña, que se declaró oficialmente en recesión la pasada semana, se ha vivido este mes una oleada de despidos, con el anuncio de 13 500 puestos eliminados en la empresa de telecomunicaciones British Telecom y otros 2 000 de la siderúrgica Corus, la segunda más importante de Europa.
La crisis hizo presa en enero del Mercado Laboral en Alemania. La tasa de desempleo aumentó nueve décimas, hasta el 8,3 por ciento, según datos de la Agencia Federal del Trabajo. Ya son 3 489 000 personas las que permanecen sin trabajo en la principal economía europea. Otros 404 000 empleados han sufrido recortes de su jornada laboral y salarios.
Japón, por su parte, acaba de anunciar el crecimiento del desempleo al finalizar el 2008 hasta un 4,4 por ciento, superando todas las previsiones. El país tiene 2,7 millones de desempleados. Sony encabeza la lista de los mayores despidos.
Las previsiones mundiales para el 2009 alarman. La Organización Internacional del Trabajo pronosticó que el desempleo afectará este año al menos a 51 millones de personas más. Par de meses atrás, sus estimaciones hablaban de 20 millones de cesados.
"Estamos frente a una crisis laboral mundial", dijo Juan Somavia, Director General de la OIT. "Habrá un incremento en la tasa de desempleo en 2009 en todos los escenarios, sobre todo en los países en vías de desarrollo", añadió. "Es evidente que el mundo está frente a una crisis sin precedentes, que hace necesario soluciones creativas".
Bomba de Tiempo
El reciente Foro Social Mundial en Brasil alertó de que el creciente desempleo a escala universal traerá aparejado mayor descontento y estallidos sociales.
Por estos días, Francia ha vivido una jornada nacional de protesta contra la política económica y social del gobierno; la mayor en ese país desde 1995. Los sindicatos galos se pronunciaron contra el apoyo unilateral y generoso que el Estado Francés brinda a los bancos y la industria mientras es remiso a destinar fondos suficientes para ayudar también a los trabajadores y desempleados a afrontar las consecuencias de la crisis financiera y económica.
La Ministra de Economía francesa, Christine Lagarde, admitió este sábado en el Foro Económico Mundial de Davos, Suiza, que la crisis económica puede acabar provocando conflictos sociales. "La situación actual tiene dos grandes riesgos: los conflictos sociales y el proteccionismo", dijo Lagarde. Señaló que ambos riesgos están alimentados por "la caída del crecimiento económico y por el hecho de que los Estados tienen que comprometer el dinero de los contribuyentes" en los planes de rescate y estimulo.
Un sistema insostenible, basado en la codicia, el egoísmo, la exclusión y el engaño, se estremece.
Fidel lo alertó en su Reflexión La Ley de la Selva: "La crisis actual y las brutales medidas del gobierno de Estados Unidos para salvarse traerán más inflación, más devaluación de las monedas nacionales, más pérdidas dolorosas de los mercados, menores precios para las mercancías de exportación, más intercambio desigual. Pero traerán también a los pueblos más conocimiento de la verdad, más conciencia, más rebeldía y más revoluciones".
Randy Alonso Falcón
www.cubadebate.cu | www.elortiba.org
domingo, 1 de febrero de 2009
Crisis sin salida del capitalismo
En todas partes el tema principal, dictado por el sentido del momento histórico, es la crisis global. Tema que se recoge en mi libro: CRISIS SIN SALIDA DEL CAPITALISMO, recién editado.
Es continuación de un primer libro intitulado: ESPECULACIÓN FINANCIERA CONTRA ECONOMÍA REAL, editado en 2003, que concentró el trabajo de 20 años, basado en las ideas permanentes del marxismo-leninismo, pero utilizado sin dogmatismo, y el pensamiento de Fidel Castro, no solo como la aplicación a Cuba de esas ideas, sino en el cuerpo central de la teoría, y que además de incorpora también a Bolívar y Martí, está abierto a otros aportes, como los de Gramsci, Rosa Luxemburgo, Mariátegui, Che Guevara, otros muchos pensadores, y convive con los principios humanistas de la Biblia y los valores éticos de los textos sagrados de todas las religiones.
En el libro ESPECULACIÓN FINANCIERA CONTRA ECONOMÍA REAL, se rechaza el criterio académico prevaleciente acerca de que hay dos esferas: la financiera y la productiva. Su idea principal es que la primera se hizo especulación, y ambas esferas forman una sola pirámide invertida, con absoluto predominio de casi 50 a uno, medido en dólares, de la especulación financiera sobre la economía real. Y siguiendo a Fidel advertí que tarde o temprano esa pirámide se vendría abajo. Exactamente lo que ha sucedido.
Tres años más tarde, al comparar la dinámica de dos factores de Estados Unidos sobre los que alertó él precisamente al analizar el 2002: la reducidísima tasa de interés, lo que debilitaba al dólar, y la disminución alarmante de los capitales directos o como créditos que entraron desde el extranjero, llegué a una conclusión. Y ante un colectivo de estudio de los generales del MINFAR, el 5 de Octubre de 2005, en texto escrito que entregué, y que envío como ADJUNTO, sostuve que ello podría provocar, en un año o dos, una crisis que hará pequeña la de 1929, aniquilando pueblos enteros. Como Estados Unidos concentra el 18% del comercio mundial, golpearía a todos los países, sin excepción.
Emisor de la única divisa universal, Estados Unidos es el país que encima de ser el cabecilla, es la base material, militar y cultural del capitalismo, cuya suerte decide la del capitalismo.
Salí entonces hacia países amigos de Cuba en Asia y hacia Venezuela, con el sentimiento de que nadie es profeta en su tierra, y me encontré que tampoco lo era en tierras ajenas.
Por dos motivos. Primero, imposible pensar que los miles de experimentados economistas de bancos, gobiernos, instituciones internacionales, premios Nobel, dejaran de ver ese peligro, que se derivaba de los análisis de Fidel, pues nadie dijo una sola palabra de su inminencia y menos de la fecha a ocurrir. Segundo, que el capitalismo es capaz de adaptarse a todas sus crisis, según demuestra la historia.
Algunas reflexiones de Fidel son aportes indispensables a nuestra doctrina de redención nacional y social. Por ejemplo, que nunca, ni siquiera en el momento comunista del futuro lejano, los bienes materiales pueden ser ilimitados, como lo son los bienes espirituales. O el peligro de que desaparezca la humanidad. Ya no es socialismo o barbarie, como pensaba Rosa Luxemburgo, sino socialismo o nadie. O que el capital humano, que une revolución con ciencia, es más poderoso que todo el capital financiero del mundo. O que patriotismo e internacionalismo forman una unidad y si uno es débil, el otro también, y nuestro pueblo es socialista por ser fuerte en ambos.
El nuevo libro: CRISIS SIN SALIDA DEL CAPITALISMO está dirigido al conjunto del Partido, el Estado y las organizaciones de masas.. Y su síntesis consiste en reflejar el debate entre dos grandes participantes: los partidarios del capitalismo, que atribuyen la crisis a la mala gestión de banqueros y gobiernos, lo cual piensan superar, y los opuestos al capitalismo, que la vinculan a su existencia misma. Entre los segundos hay quienes piensan que es la última de las crisis cíclicas del moderno sistema de explotación, que acabará venciéndola y que incluso lo fortalecerá, no obstante su extrema gravedad, como en 1929, y los que apreciamos que es la crisis integral y final de ese sistema y que el único modo de salir de ella es establecer el modo de producción comunista, cuyo primer momento es el socialismo, al cabo de una vía no capitalista de desarrollo.
Hace mucho sostengo, también con Fidel, que el nombre es lo de menos, y cada pueblo le dará a la sociedad que sustituya históricamente al capitalismo, el que crea conveniente.
El proceso histórico presenta muchas crisis, que son resueltas.
Pero, lo que ocurrió en la historia, ya no tiene que ocurrir, justamente por las muchas veces que sucedió. Objetivamente el régimen burgués está agotado. Por supuesto, en cualquier proceso histórico en el fondo está la economía, pero ese proceso no es exclusivamente económico sino social. Más que ningún otro acontecimiento las crisis abren conciencias y voluntades. De las grandes crisis salen las grandes soluciones, enseña Fidel, y así ha sido y será.
Es indiscutible que todo cambio en Estados Unidos exigirá grandes luchas, como la de los mártires de Chicago o la rebeldía por los Derechos Civiles de los negros o la lucha de estudiantes, artistas, negros, todo el pueblo de Estados Unidos, que aceleró la victoria de Vietnam heroico, dispuesto a perecer antes que rendirse.
El desempleo masivo, la quiebra de un negocio tras otro, la lucha por sobrevivir, el fin de la ilusión de que cada generación vivirá mejor que la anterior, el miedo a todo, no dejarán de empujar los acontecimientos. Y es seguro que los multimillonarios, con el pretexto del terrorismo, llegarán a sembrar el terror dentro de Estados Unidos. Por eso defienden la tortura, el espionaje telefónico, esa fascista Acta Patriótica.
Hay que reconocer que Estados Unidos y otras potencias pueden lograr cierta estabilidad con audaces medidas, pero ellas no son las propuestas por Bush y Obama.
Se trataría de tomar medidas contra las fortunas de los ricos, echando abajo ese Robín Hood al revés, que roba a los pobres para enriquecer más a los ricos, si acaso repartiendo algunas migajas a los primeros.
Pero dicha estabilidad sería transitoria, salvo que se produzcan cambios realmente grandes y permanentes, ajenos a los programas de los dos partidos de la clase dominante de Estados Unidos, que siempre se hacen uno solo en la estrategia imperialista. Así sea honesto y sincero –lo dijo Raúl- es poco lo que pueda hacer Obama. Bueno que quiera salir del infierno de Iraq, malo que busque enviar tres brigadas de combate a Afganistán.
La crisis del capitalismo es integral, abarcando la crisis financiera, la crisis real cíclica, la crisis energética, la crisis del sector alimentario, la crisis ecológica, la crisis de la agresiva política exterior imperialista, la crisis ideológica, la crisis moral, la crisis de gobernabilidad, la crisis del consumismo desenfrenado, la crisis de su Economía Política que mezcla neoliberalismo y recetas de Keynes, antes desechadas. Desde que estas crisis se hicieron una sola, querer examinarlas por separado es el más grave error.
El capital aprecia a los trabajadores como compradores, a los que dicta sus gustos con la industria de los anuncios, pero los esquilma en tanto que vendedores de su fuerza de trabajo, única fuente del valor. Lo que les roba en cada jornada sin darles nada a cambio, se va acumulando y provoca las crisis cíclicas. Hasta llegar la actual dentro de otras y ninguna tiene salida.
El capital no es tanto la ganancia, como el ansia insaciable de acrecentarla. Por ello surgió y no podrá desaparecer, como soñó Keynes, la especulación financiera, que deja de lado los medios de producción para apostar al precio de sus títulos de propiedad y también especula con otros elementos de liquidez, siendo el más líquido de todos, el propio dinero. Es el preferido en liquidar ganancias, salarios, impuestos, deudas, y mide los otros elementos de liquidez. Más que Rey, el dinero es el Dios del capitalismo.
La especulación creó las compras a futuro, los derivados, los paquetes financieros de liquidez, que entremezclan monedas, bonos y otros instrumentos de créditos, y las famosas hipotecas subprime, con lo cual traslada la crisis hipotecaria al exterior. Los bancos prestaban a cualquiera, sabiendo que no podrían pagar para tener esos documentos como títulos de valor. Millones han perdido sus casas al subir la tasa de interés y también se desvalorizan las ya pagadas, porque sobran las casas.
Los sabios burgueses que tanto negaban la posibilidad de la crisis ahora dicen que en cinco años será superada, pero se refieren solo a una economía real hipotética, desligada de la crisis de las hipotecas, del déficit fiscal y el comercial, de la drogadicción que abarca al 10% de la población, de la violencia que lleva a que Estados Unidos tenga más presos comunes que el resto del planeta y llega a numerosas escuelas, de la crisis migratoria con 12 millones de ilegales, de la crisis ética y estafas como la de Madoff, quien presidió el índice Nasdaq, y del gobernador que pone a subasta el cargo de senador que ocupaba Obama.
La crisis cíclica existe pero está incrustada en ese afán demencial de hegemonía de Estados Unidos, a imponer con una moneda que acabará siendo repudiada en todas partes, y con bayonetas y tanques que pueden matar pero no vencer.
También es serio error olvidar que la doctrina de Keynes, cuyo rasgo fue aspirar a que el capitalismo se colocara en la posición de la demanda y dejara la tradicional posición de la oferta, algo imposible, no evitó la crisis del capitalismo, o se habría mantenido por las clases dominantes capitalistas. Es inexacto decir que Keynes utiliza el Estado para regular la economía y el neoliberalismo lo rechaza de modo absoluto.
En todas las Economías Políticas burguesas, incluso la neoliberal, el Estado es el fabricante de la mercancía que mide el valor del trabajo encerrado en las demás y permite su intercambio. En realidad no es el intercambio de productos sino de trabajos. El interés es el precio de esa mercancía. Si lo determinante en cualquier sistema social es el empleo, porque solo del trabajo salen los bienes y servicios de la economía real, en el capitalismo eso se deja de lado y lo más importante, en verdad lo único que importa, es el dinero. Los medios masivos del imperio quieren hacer creer que Estados Unidos puede imprimir más dinero para pagar sus deudas, originadas en vivir bien a costa de los demás y en guerras, tipo Vietnam, que crean el desbalance fiscal, y seguir viviendo por encima de su trabajo nacional, recibiendo un 6% más que su PIB, lo que significa que el resto del mundo entrega ese monto.
Y cuidado, podrán llegar a la hiperinflación, por valer cada vez menos su moneda. Pasa igual que con las fusiones entre monopolios. Son remedios, no soluciones.
Los anuncios de Obama de inversiones para rescatar la industria del automóvil y otros sectores, aunque reanimen los mercados bursátiles, no significan salidas reales. El proteccionismo de una potencia imperialista lleva a lo mismo a sus rivales. El caos económico, condición de las crisis del capitalismo, no hará sino acrecentarse. Mientras exista la plusvalía, o sea, el capitalismo, la producción aplastará al mercado, a la larga o a la corta.
Creer que pueda salir de crisis tan descomunal, es creer eterno el régimen burgués, yendo de crisis en crisis siempre con solución.
El pleno empleo debía ser el ideal del capitalismo, pero crea desempleo mediante el desarrollo tecnológico, el cual monopolio alguno puede abolir por que lo usaría su rival.
En diciembre último la tasa de desempleo llegó en Estados Unidos al 7.2%, el mayor en 16 años. Y en el mundo se perderán al menos 25 millones de empleos en poco tiempo. Por cada porciento de crecimiento que deja de alcanzar, China pierde un millón de puestos de trabajo.
En el examen entre las dos apreciaciones que tenemos los revolucionarios: crisis cíclica o crisis sin salida, deciden, no las citas de los teóricos, sino la práctica, y ella aprecia cómo ninguna de las crisis del sistema puede resolverse.
Combatiente alguno contra el capitalismo cae en la utopía de pensar en su caída automática, sino mediante la lucha más llena de contradicciones, avances y derrotas y más difícil jamás librada por el género humano, que de no vencer acabará desapareciendo.
Con firmeza el Partido Comunista de China, como el de Vietnam, lo mismo que gobiernos no socialistas pero que responden a sus pueblos, toman medidas para proteger al pueblo ante la crisis globlal.
Un ingeniero chino, haciendo lo mismo que uno norteamericano, gana 25 veces menos. Puede decirse que Beijing imita a Estados Unidos en cuanto a desarrollar el consumo interno Es una estupidez acusar a China de esta crisis. Al contrario, y cito pocas cifras. En miles de millones las ventas netas de dólares, actuales o futuros, como créditos, al año suman 118,6, encabezando la lista Gran Bretaña, Japón, Francia y Corea del Sur, mientras China es, al contrario, el mayor comprador neto con 101, y Brasil con 30,2. Datos curiosos: el Caribe compra 21,7, Israel 1,8, Alemania solo 1, en fin, Polonia cero. Si Estados Unidos le vendiera a China alta tecnología, el comercio sería balanceado, pero se niega, e impide que lo haga Europa.
Con la reducción mundial de la demanda de dólares de Estados Unidos, imprimir más “papelitos”, como enseña Fidel, es una locura, sencillamente un callejón sin salida.
Y vienen golpes nuevos a quien se tambalea en las cuerdas:
1. Kuwait estudia desligarse del dólar, iniciando la estampida en el seno de la OPEC , la poderosa agrupación productora de petróleo, y Rusia organiza otra para el gas, en medio de su choque con Ucrania, a la que acusa de robar el que envía a Europa,
2. Otras bolsas de valores habrán de apoderarse de activos norteamericanos, que se abaratan, y sus países tendrán necesidad de comprar menos dólares.
3. Más y más países comercian de hecho con el trueque o “barter”: Argentina y Brasil, y China y Rusia, y los dólares ya nada pintan.
4. Los países de Nuestra América acabarán teniendo su propia moneda.
A la pregunta de cómo hacer la revolución socialista en Estados Unidos, nadie puede responder. Pero la verdadera pregunta es cómo van a mantener allí el capitalismo.
Prueban la significación de esa crisis integral, el fracaso por destruir la Revolución Cubana y la resistencia que se levanta en todo nuestro continente y crecientemente en el mundo contra la hegemonía del imperio del dólar.
Como estudiantes que odiaban la monarquía en su país natal, sumergida en un feudalismo militarista, Marx y Engels estaban dedicados a usar críticamente la filosofía de Hegel, Feuerbach y Kant, eran demócratas revolucionarios. Hasta que estalló la primera crisis del capitalismo, en 1825. Al estudiarla fundaron el marxismo, pues concluyeron que en última instancia determina la economía, y descubrieron el papel de la plusvalía, y que en la lucha de clases triunfarán los trabajadores.
En 1900 una crisis mundial originó el Partido de Lenin para llevar adelante el sueño de sus maestros. A su sombra surgieron los monopolios del imperialismo, estalló la guerra ruso japonesa y la primera revolución soviética. Alemania, reunificada por Bismarck, reclamó las colonias de sus rivales, que antes habían logrado Estados centralizados. De tales pugnas vino la Primera Guerra Mundial. Luego, de la crisis mundial de 1929, surgió el fascismo en el corazón de Europa y Japón y la Segunda Guerra Mundial. Mientras Keynes prevaleció en Estados Unidos con Roosevelt.
Hay que leer, está solo en inglés, “The Great Slump”, el breve ensayo de Keynes sobre el año 1930. Su idea central es que fue el preludio de la Gran Depresión , de la cual se saldría solo militarizando la economía. Los que sueñan con volver a Keynes, olvidan que ya esa militarización se hizo y el problema es hacer las guerras. Y, además, ganarlas o se pierde la inversión. Estados Unidos no puede ganar en Iraq ni tampoco en Afganistán. Menos de atacar Irán o Corea del Norte.
El genocidio de Gaza revela la crisis moral del imperialismo.
En Cuba la crisis mundial condujo al derrocamiento de Machado en 1933 por la insurrección popular, movida por el hambre. Pero no fue posible a nuestro pueblo conquistar una salida revolucionaria, por no entenderse los comunistas, cuyo Partido fue creado por Mella y Baliño en 1925, y las fuerzas socialistas de Guiteras, y faltar el ejército popular.
En 1952, Batista, verdugo traicionero en aquella gesta, provocó con su golpe de Estado una crisis política sin que hubiera crisis económica, aunque sí mucho atraso y miseria y analfabetismo, y sobre todo el predominio del fatalismo más histórico que geográfico: imposible apartarse y menos desafiar a Estados Unidos.
Con Fidel ese mito fue destruido mediante la más desigual guerra popular revolucionaria, conquistando Cuba por primera vez su independencia y soberanía. De modo libérrimo nuestro pueblo decidió iniciar la construcción del socialismo.
Al desaparecer la URSS y el campo socialista europeo, víctimas de graves errores, ingenuidades, traiciones, labor de zapa del enemigo y sabotajes físicos, Cuba padeció la más terrible crisis económica, el Período Especial, nombre exacto por no corresponderse con la naturaleza del socialismo, cuando al máximo Estados Unidos acrecentó el bloqueo genocida.
Con Fidel, Raúl y el Partido al frente, nuestro pueblo venció en una resistencia que asombra al mundo y la simbolizan los Cinco Héroes secuestrados en cárceles del imperio del dólar.
Ahora, utilizando el principio socialista de que cada quien trabaje al máximo de su capacidad y reciba según la cantidad y calidad de su trabajo, Cuba sigue adelante.
Ni para vagos o ladrones del trabajo de los demás, es la Revolución. El ahorro, la sustitución de importaciones, volcarnos a la tierra, potenciar al municipio, cambiar lo que deba ser cambiado, alumbran nuestro siempre épico compromiso con la vida y la verdad.
ADJUNTO.
CUBA EN LA ACTUAL SITUACIÓN INTERNACIONAL
5 Octubre 2005
Intervención de Raúl Valdés Vivó, miembro del Comité Central del PCC y Rector de su Escuela Superior Ñico López, en el concentrado de generales y jefes del aparato central del MINFAR.
En la Escuela Superior del Partido Ñico López consideramos que el problema consiste no sólo en conocer la realidad del mundo, sino las leyes naturales y sociales que la moldean. De ellas dependen sus perspectivas inmediata y mediata, sujetas a cambios incesantes y, consiguientemente, la acción revolucionaria práctica. En nuestro modesto criterio ahora se trata de la idea siguiente:
La tendencia principal en la actualidad es el comienzo del fin del sistema imperialista.
Esa idea recorre todo, de lo económico a lo militar, y requiere un esclarecimiento filosófico previo. A lo largo de su gran obra Marx habla de leyes (valor, plusvalía, acumulación, población, etc) y, en un momento, de tendencias. Porque la ley es lo inexorable, como los ciclones, terremotos, otros procesos naturales al margen del hombre. O sea, algo objetivo. De forma similar, en el pasado, antes de que hubiera una visión científica, la anarquía imperante en la producción social de mercancías hizo creer a los productores que a la hora de comprar y vender había leyes ciegas, como las naturales. Ese prejuicio lo reforzaron las crisis comerciales periódicas, la primera de la cuales ocurrió en 1825. Sin embargo, en El Capital, tomo tercero, el propio Marx aclara que en lugar de ley podría hablarse de tendencia. Ella expresaría mejor que en la sociedad la ocurrencia de los fenómenos depende del factor humano. Es más, cuando sabemos el origen social del catastrófico efecto invernadero, el factor humano aparece relacionado directamente con la naturaleza. En ese ángulo nuevo insiste el Comandante en Jefe. Con esas advertencias podemos usar indistintamente ley o tendencia. La tendencia es la ley con sus circunstancias.
Las tendencias sociales no están dadas de una vez por todas. Dependen de la lucha de clases y otros factores, incluso casuales. La presencia fortuita de esta o la otra personalidad, no puede crear de por sí una determinada tendencia, hija de la época, pero la adelanta o retrasa. En Fidel y Chávez se verifica. Y para ambos el genio está en las masas y es masivo, impulsando proyectos educacionales sin precedentes para cosecharlos.
La ley absoluta del capitalismo, la obtención de plusvalía, que genera la ganancia, a través de la explotación de la fuerza de trabajo, se hace tendencia si media la lucha sindical. O la maniobra divisionista de la gran burguesía de crear la aristocracia obrera, a costa de superexplotar a otros, originando el socialismo burgués anticomunista, según Lenin.
Al tener que invertir más para ganar lo mismo, surge la ley de la cuota decreciente de ganancia, a causa de cambios en la composición orgánica del capital, o correlación entre lo invertido en medios de producción y lo invertido en fuerza de trabajo vivo, único creador del valor y la plusvalía de bienes y servicios. Sin embargo, se torna tendencia al existir los actos de saqueo más inicuos: precios monopolistas, deuda externa, intercambio desigual, especulación financiera y monetaria, impuestos al valor agregado, etc. Tal saqueo en aras de las superganancias, necesita de la violencia cada vez más sistemática, como la del fascismo. Las dos leyes económicas mencionadas son determinantes en las tendencias del capitalismo, en cuyo mantenimiento o destrucción resultan decisivos el Estado y la conciencia social y, por tanto, los medios masivos, la educación, etc.
La tendencia actual comenzó desde su negación, al ocurrir la destrucción, desde dentro, de la Unión Soviética , cuando el gobierno de Estados Unidos se propuso imponer el mundo unipolar, o sea, su más absoluta y eterna supremacía en la economía, la política, la cultura, todo. Remacha esa concepción la doctrina neoliberal, que opera sobre el fondo de la Revolución Científica y Técnica proveniente de la competencia entre monopolios. Es una Revolución paralela (y rival) a la que hace el socialismo gracias a su planificación. Aquí no hay que recordar la incidencia de esa Revolución en la esfera militar. La vencemos con la ciencia de las ciencias: Doctrina de la Guerra de Todo el Pueblo.
Convertida en principal elemento de la economía, la ciencia desequilibra más la composición orgánica del capital. Ese hecho objetivo condena al capitalismo a un callejón sin salida, del que pretende escapar avasallando al máximo a pueblos enteros, con lo cual amplía el número de los obligados a luchar. A la protesta proletaria se suma la no proletaria.
Los avances tecnológicos y la existencia de un solo mercado mundial, retan la economía socialista, al generar problemas como el desempleo, pero ella puede solucionarlos si desecha todo burocratismo y corrupción y aprovecha el inmenso tesoro de las leyes económicas socialistas, con el Partido de maestro y guía.
La disyuntiva mundial está clara. O los pueblos destruyen el poder imperialista, instalan su propio poder y pasan a dueños plenos de la naturaleza –lo cual implica protegerla--, o se produce el fin de la historia. No en el sentido de absurdo yugo eterno del capitalismo de Fukuyama, sino desaparición física del género humano. El dilema ya no es: socialismo o barbarie, sino socialismo o nadie.
Fidel ha sido el primero en alertar que esa amenaza es real. Por la sistemática destrucción ecológica, o la suma simultánea de muchas guerras preventivas del imperio, o la voladura de una central nuclear, por terrorismo o accidente, etc. Pero, además, el neoliberalismo es destructivo. Lanza a la marginalización y muerte prematura a masas de gentes sobrantes. Millones de niños mueren al nacer o a corta edad, pudiendo ser salvados. Y falta lo peor.
La bancarrota de la economía de Estados Unidos, que asume el 18% del comercio mundial, puede producir el estallido, en un año o dos, de una crisis que hará pequeña la de 1929, exterminando pueblos enteros.
Los males y las amenazas del capitalismo sólo habrán de cesar con la victoria popular y la construcción de sociedades más lógicas y justas. Con las particularidades de cada país, y nombres diversos, irrumpe el socialismo del siglo XXI. De luchar como deben, los pueblos echarán abajo la sobrevivencia artificial del capitalismo, motivado fundamentalmente en causas subjetivas.
El hecho de reaparecer la pregunta de Lenin, acerca de quién vencerá a quién, indica el cambio radical que puede vislumbrarse adoptándose las pupilas de Fidel y Chávez. Según Martí el que convence a su enemigo de que no tiene razón, ya lo tiene vencido.
Dos peligros ideológicos están rondando. El primero, subestimar al enemigo y esperar que sus contradicciones lo agoten, cuando en realidad sus sectores más subjetivistas y crueles poseen mucho poderío y son capaces de todos los crímenes. El segundo, subestimar la fuerza de los pueblos, lo que igualmente conduce a la pasividad.
El gobierno de Estados Unidos usa a su pueblo, sobre todo inmigrantes, de verdugo en Yugoslavia, Afganistán, Iraq, y la base ilegal de torturas en Guántanamo, y lo proyecta en el Plan Colombia, pero ya ese pueblo protesta como durante la guerra de Vietnam, en defensa de sus hijos sacrificados por las ganancias de los monopolios.
El pueblo norteamericano irá pasando más y más a reserva del cambio revolucionario mundial.
Y espejo de la crisis moral del imperio es la presidencia de un seguidor, no de Dios, como él dice, sino de Hitler.
Cada vez más China será locomotora de la economía mundial, lo que explica los planes de Bush por arrebatarle Taiwán, Hong Kong, el Tibet, sus regiones con gas.
El cerco de Rusia, pese a su paso al capitalismo, con miras a sacar de su seno 18 países, como escribió Brzezinski, maestro de Condoleezza Rice, llevó a que Moscú decidiera vender energía a China, y a ejercicios militares conjuntos con ella de preparación para una eventual legítima defensa, sin amenazar a nadie.
Los pueblos de Europa, con una crisis económica permanente, algún día dejarán de resignarse al ignominioso rol de cómplice menor del imperio mayor. Lo mismo el pueblo de Japón y el de India. Los países nacionalistas no aceptarán continuar siendo humillados.
Los pueblos africanos se alzarán contra los planes de exterminio mediante el SIDA y las guerras tribales.
Iraq deviene otro Vietnam, y el choque de los palestinos con el Israel en manos fascistas, se ampliará por todo el mundo árabe, pese a burguesías entreguistas similares a las de América Latina. En nuestro continente ahora no es fácil instalar dictaduras militares tipo CIA ni engañar a sus pueblos, ya ingobernables. Pero la izquierda tiene que unirse y ser más decidida para romper cierta parálisis.
Nuestra Revolución prueba que la tendencia principal no es dictada ya por el imperialismo.
Tenemos casi asegurada la invulnerabilidad militar. El Ministro de las FAR dijo que Cuba se ha convertido en una trampa para todo invasor, y para todos los tiempos, sea cual sea éste, y, quien meta una bota en son de guerra aquí, perderá la bota con la pierna adentro. La invulnerabilidad económica requiere superar el despilfarro, rebajar costos, retribuir a cada uno según el trabajo, sin dejar de proteger a todos los integrantes de nuestra sociedad, y ahorrar en todo y para todo. Nuestro socialismo será cada día más humano, justo, eficiente.
El socialismo se hace ciencia en la medida en que aplica todas las ciencias a la economía, la construcción de su sociedad civil y su Estado.
La lucha mundial es por cada conciencia y cada pulgada de tierra, y habrá avances y derrotas, héroes y cobardes. Sin embargo, crecen las razones para creer que no tardará un decenio la victoria de la tendencia que dejará atrás la prehistoria de leyes ciegas y abrirá paso a la historia consciente a escala global. Deja Nuestra América el frente secundario. Tras Bolívar y Martí, Venezuela y Cuba despliegan el ALBA, la integración regional con vocación mundial, para que cada pueblo nuestro tome su propia vía y ritmo de emancipación. La lucha es ahora entre el ALCA, o nueva esclavitud, y el ALBA, o nueva estrategia libertadora.
El ALBA avanza con nuestro maravilloso capital humano, que encarna el hombre nuevo del Che convertido en invencible fuerza social, afianzando la nueva tendencia histórica. Al crearlo Cuba, otros también. Porque es lo que dijo Martí: En los tiempos críticos triunfan, por la ley de tabla del naufragio, los virtuosos. *
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* Tomo 21, p. 384
Raúl Valdés Vivó
Rebelión
Es continuación de un primer libro intitulado: ESPECULACIÓN FINANCIERA CONTRA ECONOMÍA REAL, editado en 2003, que concentró el trabajo de 20 años, basado en las ideas permanentes del marxismo-leninismo, pero utilizado sin dogmatismo, y el pensamiento de Fidel Castro, no solo como la aplicación a Cuba de esas ideas, sino en el cuerpo central de la teoría, y que además de incorpora también a Bolívar y Martí, está abierto a otros aportes, como los de Gramsci, Rosa Luxemburgo, Mariátegui, Che Guevara, otros muchos pensadores, y convive con los principios humanistas de la Biblia y los valores éticos de los textos sagrados de todas las religiones.
En el libro ESPECULACIÓN FINANCIERA CONTRA ECONOMÍA REAL, se rechaza el criterio académico prevaleciente acerca de que hay dos esferas: la financiera y la productiva. Su idea principal es que la primera se hizo especulación, y ambas esferas forman una sola pirámide invertida, con absoluto predominio de casi 50 a uno, medido en dólares, de la especulación financiera sobre la economía real. Y siguiendo a Fidel advertí que tarde o temprano esa pirámide se vendría abajo. Exactamente lo que ha sucedido.
Tres años más tarde, al comparar la dinámica de dos factores de Estados Unidos sobre los que alertó él precisamente al analizar el 2002: la reducidísima tasa de interés, lo que debilitaba al dólar, y la disminución alarmante de los capitales directos o como créditos que entraron desde el extranjero, llegué a una conclusión. Y ante un colectivo de estudio de los generales del MINFAR, el 5 de Octubre de 2005, en texto escrito que entregué, y que envío como ADJUNTO, sostuve que ello podría provocar, en un año o dos, una crisis que hará pequeña la de 1929, aniquilando pueblos enteros. Como Estados Unidos concentra el 18% del comercio mundial, golpearía a todos los países, sin excepción.
Emisor de la única divisa universal, Estados Unidos es el país que encima de ser el cabecilla, es la base material, militar y cultural del capitalismo, cuya suerte decide la del capitalismo.
Salí entonces hacia países amigos de Cuba en Asia y hacia Venezuela, con el sentimiento de que nadie es profeta en su tierra, y me encontré que tampoco lo era en tierras ajenas.
Por dos motivos. Primero, imposible pensar que los miles de experimentados economistas de bancos, gobiernos, instituciones internacionales, premios Nobel, dejaran de ver ese peligro, que se derivaba de los análisis de Fidel, pues nadie dijo una sola palabra de su inminencia y menos de la fecha a ocurrir. Segundo, que el capitalismo es capaz de adaptarse a todas sus crisis, según demuestra la historia.
Algunas reflexiones de Fidel son aportes indispensables a nuestra doctrina de redención nacional y social. Por ejemplo, que nunca, ni siquiera en el momento comunista del futuro lejano, los bienes materiales pueden ser ilimitados, como lo son los bienes espirituales. O el peligro de que desaparezca la humanidad. Ya no es socialismo o barbarie, como pensaba Rosa Luxemburgo, sino socialismo o nadie. O que el capital humano, que une revolución con ciencia, es más poderoso que todo el capital financiero del mundo. O que patriotismo e internacionalismo forman una unidad y si uno es débil, el otro también, y nuestro pueblo es socialista por ser fuerte en ambos.
El nuevo libro: CRISIS SIN SALIDA DEL CAPITALISMO está dirigido al conjunto del Partido, el Estado y las organizaciones de masas.. Y su síntesis consiste en reflejar el debate entre dos grandes participantes: los partidarios del capitalismo, que atribuyen la crisis a la mala gestión de banqueros y gobiernos, lo cual piensan superar, y los opuestos al capitalismo, que la vinculan a su existencia misma. Entre los segundos hay quienes piensan que es la última de las crisis cíclicas del moderno sistema de explotación, que acabará venciéndola y que incluso lo fortalecerá, no obstante su extrema gravedad, como en 1929, y los que apreciamos que es la crisis integral y final de ese sistema y que el único modo de salir de ella es establecer el modo de producción comunista, cuyo primer momento es el socialismo, al cabo de una vía no capitalista de desarrollo.
Hace mucho sostengo, también con Fidel, que el nombre es lo de menos, y cada pueblo le dará a la sociedad que sustituya históricamente al capitalismo, el que crea conveniente.
El proceso histórico presenta muchas crisis, que son resueltas.
Pero, lo que ocurrió en la historia, ya no tiene que ocurrir, justamente por las muchas veces que sucedió. Objetivamente el régimen burgués está agotado. Por supuesto, en cualquier proceso histórico en el fondo está la economía, pero ese proceso no es exclusivamente económico sino social. Más que ningún otro acontecimiento las crisis abren conciencias y voluntades. De las grandes crisis salen las grandes soluciones, enseña Fidel, y así ha sido y será.
Es indiscutible que todo cambio en Estados Unidos exigirá grandes luchas, como la de los mártires de Chicago o la rebeldía por los Derechos Civiles de los negros o la lucha de estudiantes, artistas, negros, todo el pueblo de Estados Unidos, que aceleró la victoria de Vietnam heroico, dispuesto a perecer antes que rendirse.
El desempleo masivo, la quiebra de un negocio tras otro, la lucha por sobrevivir, el fin de la ilusión de que cada generación vivirá mejor que la anterior, el miedo a todo, no dejarán de empujar los acontecimientos. Y es seguro que los multimillonarios, con el pretexto del terrorismo, llegarán a sembrar el terror dentro de Estados Unidos. Por eso defienden la tortura, el espionaje telefónico, esa fascista Acta Patriótica.
Hay que reconocer que Estados Unidos y otras potencias pueden lograr cierta estabilidad con audaces medidas, pero ellas no son las propuestas por Bush y Obama.
Se trataría de tomar medidas contra las fortunas de los ricos, echando abajo ese Robín Hood al revés, que roba a los pobres para enriquecer más a los ricos, si acaso repartiendo algunas migajas a los primeros.
Pero dicha estabilidad sería transitoria, salvo que se produzcan cambios realmente grandes y permanentes, ajenos a los programas de los dos partidos de la clase dominante de Estados Unidos, que siempre se hacen uno solo en la estrategia imperialista. Así sea honesto y sincero –lo dijo Raúl- es poco lo que pueda hacer Obama. Bueno que quiera salir del infierno de Iraq, malo que busque enviar tres brigadas de combate a Afganistán.
La crisis del capitalismo es integral, abarcando la crisis financiera, la crisis real cíclica, la crisis energética, la crisis del sector alimentario, la crisis ecológica, la crisis de la agresiva política exterior imperialista, la crisis ideológica, la crisis moral, la crisis de gobernabilidad, la crisis del consumismo desenfrenado, la crisis de su Economía Política que mezcla neoliberalismo y recetas de Keynes, antes desechadas. Desde que estas crisis se hicieron una sola, querer examinarlas por separado es el más grave error.
El capital aprecia a los trabajadores como compradores, a los que dicta sus gustos con la industria de los anuncios, pero los esquilma en tanto que vendedores de su fuerza de trabajo, única fuente del valor. Lo que les roba en cada jornada sin darles nada a cambio, se va acumulando y provoca las crisis cíclicas. Hasta llegar la actual dentro de otras y ninguna tiene salida.
El capital no es tanto la ganancia, como el ansia insaciable de acrecentarla. Por ello surgió y no podrá desaparecer, como soñó Keynes, la especulación financiera, que deja de lado los medios de producción para apostar al precio de sus títulos de propiedad y también especula con otros elementos de liquidez, siendo el más líquido de todos, el propio dinero. Es el preferido en liquidar ganancias, salarios, impuestos, deudas, y mide los otros elementos de liquidez. Más que Rey, el dinero es el Dios del capitalismo.
La especulación creó las compras a futuro, los derivados, los paquetes financieros de liquidez, que entremezclan monedas, bonos y otros instrumentos de créditos, y las famosas hipotecas subprime, con lo cual traslada la crisis hipotecaria al exterior. Los bancos prestaban a cualquiera, sabiendo que no podrían pagar para tener esos documentos como títulos de valor. Millones han perdido sus casas al subir la tasa de interés y también se desvalorizan las ya pagadas, porque sobran las casas.
Los sabios burgueses que tanto negaban la posibilidad de la crisis ahora dicen que en cinco años será superada, pero se refieren solo a una economía real hipotética, desligada de la crisis de las hipotecas, del déficit fiscal y el comercial, de la drogadicción que abarca al 10% de la población, de la violencia que lleva a que Estados Unidos tenga más presos comunes que el resto del planeta y llega a numerosas escuelas, de la crisis migratoria con 12 millones de ilegales, de la crisis ética y estafas como la de Madoff, quien presidió el índice Nasdaq, y del gobernador que pone a subasta el cargo de senador que ocupaba Obama.
La crisis cíclica existe pero está incrustada en ese afán demencial de hegemonía de Estados Unidos, a imponer con una moneda que acabará siendo repudiada en todas partes, y con bayonetas y tanques que pueden matar pero no vencer.
También es serio error olvidar que la doctrina de Keynes, cuyo rasgo fue aspirar a que el capitalismo se colocara en la posición de la demanda y dejara la tradicional posición de la oferta, algo imposible, no evitó la crisis del capitalismo, o se habría mantenido por las clases dominantes capitalistas. Es inexacto decir que Keynes utiliza el Estado para regular la economía y el neoliberalismo lo rechaza de modo absoluto.
En todas las Economías Políticas burguesas, incluso la neoliberal, el Estado es el fabricante de la mercancía que mide el valor del trabajo encerrado en las demás y permite su intercambio. En realidad no es el intercambio de productos sino de trabajos. El interés es el precio de esa mercancía. Si lo determinante en cualquier sistema social es el empleo, porque solo del trabajo salen los bienes y servicios de la economía real, en el capitalismo eso se deja de lado y lo más importante, en verdad lo único que importa, es el dinero. Los medios masivos del imperio quieren hacer creer que Estados Unidos puede imprimir más dinero para pagar sus deudas, originadas en vivir bien a costa de los demás y en guerras, tipo Vietnam, que crean el desbalance fiscal, y seguir viviendo por encima de su trabajo nacional, recibiendo un 6% más que su PIB, lo que significa que el resto del mundo entrega ese monto.
Y cuidado, podrán llegar a la hiperinflación, por valer cada vez menos su moneda. Pasa igual que con las fusiones entre monopolios. Son remedios, no soluciones.
Los anuncios de Obama de inversiones para rescatar la industria del automóvil y otros sectores, aunque reanimen los mercados bursátiles, no significan salidas reales. El proteccionismo de una potencia imperialista lleva a lo mismo a sus rivales. El caos económico, condición de las crisis del capitalismo, no hará sino acrecentarse. Mientras exista la plusvalía, o sea, el capitalismo, la producción aplastará al mercado, a la larga o a la corta.
Creer que pueda salir de crisis tan descomunal, es creer eterno el régimen burgués, yendo de crisis en crisis siempre con solución.
El pleno empleo debía ser el ideal del capitalismo, pero crea desempleo mediante el desarrollo tecnológico, el cual monopolio alguno puede abolir por que lo usaría su rival.
En diciembre último la tasa de desempleo llegó en Estados Unidos al 7.2%, el mayor en 16 años. Y en el mundo se perderán al menos 25 millones de empleos en poco tiempo. Por cada porciento de crecimiento que deja de alcanzar, China pierde un millón de puestos de trabajo.
En el examen entre las dos apreciaciones que tenemos los revolucionarios: crisis cíclica o crisis sin salida, deciden, no las citas de los teóricos, sino la práctica, y ella aprecia cómo ninguna de las crisis del sistema puede resolverse.
Combatiente alguno contra el capitalismo cae en la utopía de pensar en su caída automática, sino mediante la lucha más llena de contradicciones, avances y derrotas y más difícil jamás librada por el género humano, que de no vencer acabará desapareciendo.
Con firmeza el Partido Comunista de China, como el de Vietnam, lo mismo que gobiernos no socialistas pero que responden a sus pueblos, toman medidas para proteger al pueblo ante la crisis globlal.
Un ingeniero chino, haciendo lo mismo que uno norteamericano, gana 25 veces menos. Puede decirse que Beijing imita a Estados Unidos en cuanto a desarrollar el consumo interno Es una estupidez acusar a China de esta crisis. Al contrario, y cito pocas cifras. En miles de millones las ventas netas de dólares, actuales o futuros, como créditos, al año suman 118,6, encabezando la lista Gran Bretaña, Japón, Francia y Corea del Sur, mientras China es, al contrario, el mayor comprador neto con 101, y Brasil con 30,2. Datos curiosos: el Caribe compra 21,7, Israel 1,8, Alemania solo 1, en fin, Polonia cero. Si Estados Unidos le vendiera a China alta tecnología, el comercio sería balanceado, pero se niega, e impide que lo haga Europa.
Con la reducción mundial de la demanda de dólares de Estados Unidos, imprimir más “papelitos”, como enseña Fidel, es una locura, sencillamente un callejón sin salida.
Y vienen golpes nuevos a quien se tambalea en las cuerdas:
1. Kuwait estudia desligarse del dólar, iniciando la estampida en el seno de la OPEC , la poderosa agrupación productora de petróleo, y Rusia organiza otra para el gas, en medio de su choque con Ucrania, a la que acusa de robar el que envía a Europa,
2. Otras bolsas de valores habrán de apoderarse de activos norteamericanos, que se abaratan, y sus países tendrán necesidad de comprar menos dólares.
3. Más y más países comercian de hecho con el trueque o “barter”: Argentina y Brasil, y China y Rusia, y los dólares ya nada pintan.
4. Los países de Nuestra América acabarán teniendo su propia moneda.
A la pregunta de cómo hacer la revolución socialista en Estados Unidos, nadie puede responder. Pero la verdadera pregunta es cómo van a mantener allí el capitalismo.
Prueban la significación de esa crisis integral, el fracaso por destruir la Revolución Cubana y la resistencia que se levanta en todo nuestro continente y crecientemente en el mundo contra la hegemonía del imperio del dólar.
Como estudiantes que odiaban la monarquía en su país natal, sumergida en un feudalismo militarista, Marx y Engels estaban dedicados a usar críticamente la filosofía de Hegel, Feuerbach y Kant, eran demócratas revolucionarios. Hasta que estalló la primera crisis del capitalismo, en 1825. Al estudiarla fundaron el marxismo, pues concluyeron que en última instancia determina la economía, y descubrieron el papel de la plusvalía, y que en la lucha de clases triunfarán los trabajadores.
En 1900 una crisis mundial originó el Partido de Lenin para llevar adelante el sueño de sus maestros. A su sombra surgieron los monopolios del imperialismo, estalló la guerra ruso japonesa y la primera revolución soviética. Alemania, reunificada por Bismarck, reclamó las colonias de sus rivales, que antes habían logrado Estados centralizados. De tales pugnas vino la Primera Guerra Mundial. Luego, de la crisis mundial de 1929, surgió el fascismo en el corazón de Europa y Japón y la Segunda Guerra Mundial. Mientras Keynes prevaleció en Estados Unidos con Roosevelt.
Hay que leer, está solo en inglés, “The Great Slump”, el breve ensayo de Keynes sobre el año 1930. Su idea central es que fue el preludio de la Gran Depresión , de la cual se saldría solo militarizando la economía. Los que sueñan con volver a Keynes, olvidan que ya esa militarización se hizo y el problema es hacer las guerras. Y, además, ganarlas o se pierde la inversión. Estados Unidos no puede ganar en Iraq ni tampoco en Afganistán. Menos de atacar Irán o Corea del Norte.
El genocidio de Gaza revela la crisis moral del imperialismo.
En Cuba la crisis mundial condujo al derrocamiento de Machado en 1933 por la insurrección popular, movida por el hambre. Pero no fue posible a nuestro pueblo conquistar una salida revolucionaria, por no entenderse los comunistas, cuyo Partido fue creado por Mella y Baliño en 1925, y las fuerzas socialistas de Guiteras, y faltar el ejército popular.
En 1952, Batista, verdugo traicionero en aquella gesta, provocó con su golpe de Estado una crisis política sin que hubiera crisis económica, aunque sí mucho atraso y miseria y analfabetismo, y sobre todo el predominio del fatalismo más histórico que geográfico: imposible apartarse y menos desafiar a Estados Unidos.
Con Fidel ese mito fue destruido mediante la más desigual guerra popular revolucionaria, conquistando Cuba por primera vez su independencia y soberanía. De modo libérrimo nuestro pueblo decidió iniciar la construcción del socialismo.
Al desaparecer la URSS y el campo socialista europeo, víctimas de graves errores, ingenuidades, traiciones, labor de zapa del enemigo y sabotajes físicos, Cuba padeció la más terrible crisis económica, el Período Especial, nombre exacto por no corresponderse con la naturaleza del socialismo, cuando al máximo Estados Unidos acrecentó el bloqueo genocida.
Con Fidel, Raúl y el Partido al frente, nuestro pueblo venció en una resistencia que asombra al mundo y la simbolizan los Cinco Héroes secuestrados en cárceles del imperio del dólar.
Ahora, utilizando el principio socialista de que cada quien trabaje al máximo de su capacidad y reciba según la cantidad y calidad de su trabajo, Cuba sigue adelante.
Ni para vagos o ladrones del trabajo de los demás, es la Revolución. El ahorro, la sustitución de importaciones, volcarnos a la tierra, potenciar al municipio, cambiar lo que deba ser cambiado, alumbran nuestro siempre épico compromiso con la vida y la verdad.
ADJUNTO.
CUBA EN LA ACTUAL SITUACIÓN INTERNACIONAL
5 Octubre 2005
Intervención de Raúl Valdés Vivó, miembro del Comité Central del PCC y Rector de su Escuela Superior Ñico López, en el concentrado de generales y jefes del aparato central del MINFAR.
En la Escuela Superior del Partido Ñico López consideramos que el problema consiste no sólo en conocer la realidad del mundo, sino las leyes naturales y sociales que la moldean. De ellas dependen sus perspectivas inmediata y mediata, sujetas a cambios incesantes y, consiguientemente, la acción revolucionaria práctica. En nuestro modesto criterio ahora se trata de la idea siguiente:
La tendencia principal en la actualidad es el comienzo del fin del sistema imperialista.
Esa idea recorre todo, de lo económico a lo militar, y requiere un esclarecimiento filosófico previo. A lo largo de su gran obra Marx habla de leyes (valor, plusvalía, acumulación, población, etc) y, en un momento, de tendencias. Porque la ley es lo inexorable, como los ciclones, terremotos, otros procesos naturales al margen del hombre. O sea, algo objetivo. De forma similar, en el pasado, antes de que hubiera una visión científica, la anarquía imperante en la producción social de mercancías hizo creer a los productores que a la hora de comprar y vender había leyes ciegas, como las naturales. Ese prejuicio lo reforzaron las crisis comerciales periódicas, la primera de la cuales ocurrió en 1825. Sin embargo, en El Capital, tomo tercero, el propio Marx aclara que en lugar de ley podría hablarse de tendencia. Ella expresaría mejor que en la sociedad la ocurrencia de los fenómenos depende del factor humano. Es más, cuando sabemos el origen social del catastrófico efecto invernadero, el factor humano aparece relacionado directamente con la naturaleza. En ese ángulo nuevo insiste el Comandante en Jefe. Con esas advertencias podemos usar indistintamente ley o tendencia. La tendencia es la ley con sus circunstancias.
Las tendencias sociales no están dadas de una vez por todas. Dependen de la lucha de clases y otros factores, incluso casuales. La presencia fortuita de esta o la otra personalidad, no puede crear de por sí una determinada tendencia, hija de la época, pero la adelanta o retrasa. En Fidel y Chávez se verifica. Y para ambos el genio está en las masas y es masivo, impulsando proyectos educacionales sin precedentes para cosecharlos.
La ley absoluta del capitalismo, la obtención de plusvalía, que genera la ganancia, a través de la explotación de la fuerza de trabajo, se hace tendencia si media la lucha sindical. O la maniobra divisionista de la gran burguesía de crear la aristocracia obrera, a costa de superexplotar a otros, originando el socialismo burgués anticomunista, según Lenin.
Al tener que invertir más para ganar lo mismo, surge la ley de la cuota decreciente de ganancia, a causa de cambios en la composición orgánica del capital, o correlación entre lo invertido en medios de producción y lo invertido en fuerza de trabajo vivo, único creador del valor y la plusvalía de bienes y servicios. Sin embargo, se torna tendencia al existir los actos de saqueo más inicuos: precios monopolistas, deuda externa, intercambio desigual, especulación financiera y monetaria, impuestos al valor agregado, etc. Tal saqueo en aras de las superganancias, necesita de la violencia cada vez más sistemática, como la del fascismo. Las dos leyes económicas mencionadas son determinantes en las tendencias del capitalismo, en cuyo mantenimiento o destrucción resultan decisivos el Estado y la conciencia social y, por tanto, los medios masivos, la educación, etc.
La tendencia actual comenzó desde su negación, al ocurrir la destrucción, desde dentro, de la Unión Soviética , cuando el gobierno de Estados Unidos se propuso imponer el mundo unipolar, o sea, su más absoluta y eterna supremacía en la economía, la política, la cultura, todo. Remacha esa concepción la doctrina neoliberal, que opera sobre el fondo de la Revolución Científica y Técnica proveniente de la competencia entre monopolios. Es una Revolución paralela (y rival) a la que hace el socialismo gracias a su planificación. Aquí no hay que recordar la incidencia de esa Revolución en la esfera militar. La vencemos con la ciencia de las ciencias: Doctrina de la Guerra de Todo el Pueblo.
Convertida en principal elemento de la economía, la ciencia desequilibra más la composición orgánica del capital. Ese hecho objetivo condena al capitalismo a un callejón sin salida, del que pretende escapar avasallando al máximo a pueblos enteros, con lo cual amplía el número de los obligados a luchar. A la protesta proletaria se suma la no proletaria.
Los avances tecnológicos y la existencia de un solo mercado mundial, retan la economía socialista, al generar problemas como el desempleo, pero ella puede solucionarlos si desecha todo burocratismo y corrupción y aprovecha el inmenso tesoro de las leyes económicas socialistas, con el Partido de maestro y guía.
La disyuntiva mundial está clara. O los pueblos destruyen el poder imperialista, instalan su propio poder y pasan a dueños plenos de la naturaleza –lo cual implica protegerla--, o se produce el fin de la historia. No en el sentido de absurdo yugo eterno del capitalismo de Fukuyama, sino desaparición física del género humano. El dilema ya no es: socialismo o barbarie, sino socialismo o nadie.
Fidel ha sido el primero en alertar que esa amenaza es real. Por la sistemática destrucción ecológica, o la suma simultánea de muchas guerras preventivas del imperio, o la voladura de una central nuclear, por terrorismo o accidente, etc. Pero, además, el neoliberalismo es destructivo. Lanza a la marginalización y muerte prematura a masas de gentes sobrantes. Millones de niños mueren al nacer o a corta edad, pudiendo ser salvados. Y falta lo peor.
La bancarrota de la economía de Estados Unidos, que asume el 18% del comercio mundial, puede producir el estallido, en un año o dos, de una crisis que hará pequeña la de 1929, exterminando pueblos enteros.
Los males y las amenazas del capitalismo sólo habrán de cesar con la victoria popular y la construcción de sociedades más lógicas y justas. Con las particularidades de cada país, y nombres diversos, irrumpe el socialismo del siglo XXI. De luchar como deben, los pueblos echarán abajo la sobrevivencia artificial del capitalismo, motivado fundamentalmente en causas subjetivas.
El hecho de reaparecer la pregunta de Lenin, acerca de quién vencerá a quién, indica el cambio radical que puede vislumbrarse adoptándose las pupilas de Fidel y Chávez. Según Martí el que convence a su enemigo de que no tiene razón, ya lo tiene vencido.
Dos peligros ideológicos están rondando. El primero, subestimar al enemigo y esperar que sus contradicciones lo agoten, cuando en realidad sus sectores más subjetivistas y crueles poseen mucho poderío y son capaces de todos los crímenes. El segundo, subestimar la fuerza de los pueblos, lo que igualmente conduce a la pasividad.
El gobierno de Estados Unidos usa a su pueblo, sobre todo inmigrantes, de verdugo en Yugoslavia, Afganistán, Iraq, y la base ilegal de torturas en Guántanamo, y lo proyecta en el Plan Colombia, pero ya ese pueblo protesta como durante la guerra de Vietnam, en defensa de sus hijos sacrificados por las ganancias de los monopolios.
El pueblo norteamericano irá pasando más y más a reserva del cambio revolucionario mundial.
Y espejo de la crisis moral del imperio es la presidencia de un seguidor, no de Dios, como él dice, sino de Hitler.
Cada vez más China será locomotora de la economía mundial, lo que explica los planes de Bush por arrebatarle Taiwán, Hong Kong, el Tibet, sus regiones con gas.
El cerco de Rusia, pese a su paso al capitalismo, con miras a sacar de su seno 18 países, como escribió Brzezinski, maestro de Condoleezza Rice, llevó a que Moscú decidiera vender energía a China, y a ejercicios militares conjuntos con ella de preparación para una eventual legítima defensa, sin amenazar a nadie.
Los pueblos de Europa, con una crisis económica permanente, algún día dejarán de resignarse al ignominioso rol de cómplice menor del imperio mayor. Lo mismo el pueblo de Japón y el de India. Los países nacionalistas no aceptarán continuar siendo humillados.
Los pueblos africanos se alzarán contra los planes de exterminio mediante el SIDA y las guerras tribales.
Iraq deviene otro Vietnam, y el choque de los palestinos con el Israel en manos fascistas, se ampliará por todo el mundo árabe, pese a burguesías entreguistas similares a las de América Latina. En nuestro continente ahora no es fácil instalar dictaduras militares tipo CIA ni engañar a sus pueblos, ya ingobernables. Pero la izquierda tiene que unirse y ser más decidida para romper cierta parálisis.
Nuestra Revolución prueba que la tendencia principal no es dictada ya por el imperialismo.
Tenemos casi asegurada la invulnerabilidad militar. El Ministro de las FAR dijo que Cuba se ha convertido en una trampa para todo invasor, y para todos los tiempos, sea cual sea éste, y, quien meta una bota en son de guerra aquí, perderá la bota con la pierna adentro. La invulnerabilidad económica requiere superar el despilfarro, rebajar costos, retribuir a cada uno según el trabajo, sin dejar de proteger a todos los integrantes de nuestra sociedad, y ahorrar en todo y para todo. Nuestro socialismo será cada día más humano, justo, eficiente.
El socialismo se hace ciencia en la medida en que aplica todas las ciencias a la economía, la construcción de su sociedad civil y su Estado.
La lucha mundial es por cada conciencia y cada pulgada de tierra, y habrá avances y derrotas, héroes y cobardes. Sin embargo, crecen las razones para creer que no tardará un decenio la victoria de la tendencia que dejará atrás la prehistoria de leyes ciegas y abrirá paso a la historia consciente a escala global. Deja Nuestra América el frente secundario. Tras Bolívar y Martí, Venezuela y Cuba despliegan el ALBA, la integración regional con vocación mundial, para que cada pueblo nuestro tome su propia vía y ritmo de emancipación. La lucha es ahora entre el ALCA, o nueva esclavitud, y el ALBA, o nueva estrategia libertadora.
El ALBA avanza con nuestro maravilloso capital humano, que encarna el hombre nuevo del Che convertido en invencible fuerza social, afianzando la nueva tendencia histórica. Al crearlo Cuba, otros también. Porque es lo que dijo Martí: En los tiempos críticos triunfan, por la ley de tabla del naufragio, los virtuosos. *
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* Tomo 21, p. 384
Raúl Valdés Vivó
Rebelión
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