miércoles, 8 de abril de 2026

Alto al fuego en la guerra contra irán: derrota de Trump


Es necesario redoblar la lucha por la derrota del imperialismo y del sionismo. 

Cualquiera sea la forma en que Estados Unidos intente disimular el acuerdo de alto al fuego, lo cierto es que estamos frente a un gran recule del magnate republicano. 
 Luego de sus diatribas y amenazas de un ataque devastador que implicaría la “muerte de una civilización”, Estados Unidos se avino a un alto al fuego de dos semanas, menos de dos horas antes de que venciera el ultimátum que había lanzado Trump para que Teherán reabriera el estrecho de Ormuz. 
 Además de anunciar el fin de las hostilidades de forma “bilateral”, Trump también afirmó haber recibido una propuesta de 10 puntos de Irán para la paz que describió como “una base viable para la negociación”. 
 Muchos de los aspectos del acuerdo de alto el fuego son todavía controvertidos y las versiones que se van difundiendo no son siempre coincidentes. Pero, aún con estas prevenciones, el acuerdo constituye una victoria incontrovertible de Irán al admitir Trump que las condiciones planteadas por Teherán, que la Casa Blanca venía rechazando y consideraba inaceptables, son “viables” para empezar a negociar. 

 ¿Qué exige el plan de 10 puntos de Irán? 

Las condiciones difundidas por el Consejo Supremo de Seguridad Nacional iraní incluyen garantizar la no agresión contra Irán, el levantamiento de todas las sanciones primarias y secundarias, el control iraní sobre el estrecho de Ormuz, la retirada militar estadounidense de Oriente Medio, el fin de los ataques contra Irán y sus aliados, la liberación de los activos iraníes congelados, detener la guerra en todos los frentes de resistencia (incluido el Líbano), pagar las reparaciones de guerra a Irán y una resolución del Consejo de Seguridad de la ONU que haga vinculante cualquier acuerdo” (The Guardian, 8/4). 
 En la versión publicada en persa y difundida por los medios iraníes, Irán también incluye como condición la “aceptación del enriquecimiento” de uranio para su programa nuclear. Sin embargo, esta frase no figuraba en las versiones en inglés que la diplomacia iraní ha compartido con la ONU. 
 Teherán ha dicho que solo aceptará el fin de la guerra si se aceptan las 10 exigencias que ha hecho llegar a la Casa Blanca a través de los mediadores pakistaníes (ídem). 
 Era de esperar que, luego de este desenlace, franjas importantes de la población iraní hayan salido a celebrar el acuerdo en las calles. No se nos puede escapar, de todos modos, que esto no clausura el conflicto. Estamos frente a una tregua precaria que no asegura el fin de la guerra. Varias de las condiciones han sido rechazadas en el pasado de modo tal que pueden terminar empantanando las negociaciones que van a realizarse -a la espera de la confirmación de las partes- el próximo viernes en Islamabad, capital de Pakistán. 

 ¿Qué implica el alto el fuego para Ormuz? 

Irán mantiene el control militar sobre el estrecho de Ormuz. Esta era la condición que ponía sobre la mesa Teherán para aceptar el alto el fuego y Washington ha aceptado según Irán. De acuerdo a algunas informaciones, el plan permite a Irán y Omán cobrar una tasa de hasta 2 millones de dólares (unos 1.710.000 euros) por buque a las embarcaciones que transiten por el estrecho. Estados Unidos también tendrá su papel en el estrecho y “ayudará a mejorar el tráfico” de embarcaciones, según anunció Trump, sin dar más detalles. Trump augura que ganará mucho dinero en la región, pero es Irán el que cobrará el peaje de Ormuz (Infobae, 8/4). 
 Las incógnitas son muchas. Desde Washington, distintas fuentes han salido a desmentir el alcance y el contenido de lo acordado y a plantear que se trata de “fake news” que está propagando el régimen iraní. 
 No olvidemos que hay condiciones en la propuesta de Irán que se han considerado líneas rojas en anteriores negociaciones. Una de ellas es el levantamiento de todas las sanciones impuestas a Irán desde la administración de George W. Bush; es poco probable que el presidente acepte pues ya abandonó el acuerdo nuclear promovido por Obama, en el que Irán renunciaba a su programa nuclear a cambio del levantamiento de sanciones. El plan que ha recibido Trump incluye la condición de que Teherán continúe enriqueciendo uranio -en caso de que se confirme que la propuesta forma parte del plan de 10 puntos de Irán. Sin embargo, parece evidente que la Casa Blanca también rechazará este punto, pues el principal argumento que ha dado para la guerra es eliminar la ambición nuclear iraní. El estrecho de Ormuz es un punto estratégico, de manera tal que es poco probable que admita el control total de ese enclave. 
 Por otra parte, Pakistán asegura que Líbano está incluido, pero Israel lo niega y sigue bombardeando su país vecino. Aun admitiendo el cese del fuego en el Líbano, es muy improbable que el régimen sionista se retire del territorio ocupado al sur del río Litani. De un modo general, los ataques por parte de Estados Unidos e Israel, aún después de anunciado el alto el fuego, han continuado, lo cual ya han hecho en otras oportunidades en el pasado. La violación de los acuerdos es una constante en la política yanqui, sin ir más lejos en el marco del llamado “plan de paz” en Gaza. Habrá que seguir con atención los próximos pasos de Estados Unidos e Israel pero no hay que descartar que las tensiones entre ambos -que se han evidenciado a lo largo del conflicto- se acentúen. Netanyahu sería partidario de prolongar la guerra, lo cual no se compadece con los planes de Washington, al menos en lo inmediato.

 ¿Cómo se ha consumado el pacto?

 Hay diversos factores que hay que tener en cuenta en este alto al fuego. Uno ellos es que Estados Unidos e Israel han tropezado con una resistencia que ha sorprendido a los observadores. 
 Trump ha afirmado que la capacidad militar iraní estaba destruida. Pero Irán ha respondido con misiles y drones que alcanzan a Tel Aviv y objetivos israelíes en todo el territorio ocupado y a 8 países de la región, infligiendo golpes a infraestructura militar yanqui y de los países árabes y poniendo en jaque sus economías. Ha derribado aviones y helicópteros, demostrando que sus defensas antiaéreas funcionan. En Líbano chocó contra las milicias de Hezbollah que siguen lanzando misiles y golpeando al ejercito israelí, aunque Netanyahu había sostenido que estaban destruidas. Los hutíes en Yemen volvieron a retomar sus represalias en el Mar Rojo. 
 Mientras tanto, el cierre del Estrecho de Ormuz disparó el precio del crudo y se ha convertido en una bomba de tiempo. La disparada del petróleo acelera las tendencias inflacionarias y un incremento de las tasas de interés y amenaza con convertir el actual impasse económico capitalista en una recesión mundial. 
 Trump se metió en un laberinto del cual se le ha vuelto cada vez más difícil salir. Necesita terminar la guerra pronto, pero de una forma que no sea humillante. Su esfuerzo por tratar de mostrar una victoria ha resultado infructuoso. La alternativa frente a esta situación sería apelar a una invasión terrestre. Pero una aventura militar de este calibre tiene un desenlace incierto y grandes chances de terminar en un fracaso como ya ocurrió con las ocupaciones de Irak y Afganistán y, antes de ello, en la guerra de Vietnam. 
 Este atolladero es expresión de la decadencia de Estados Unidos como potencia imperialista hegemónica. La escalada militar en la que está embarcado Trump apunta a revertir ese declive pero tropieza con obstáculos que se multiplican y se interponen en su camino. 
 Es necesario no perder de vista que las presiones vienen también desde dentro. La mayoría de los estadounidenses se opone a la guerra y están disconformes por el aumento del precio de la gasolina. Los índices de popularidad de Trump están cayendo, y todo esto podría costarle una derrota en las elecciones de medio término. El descontento ha ido acompañado de movilizaciones multitudinarias, que se vienen replicando en los últimos meses: ocho millones de estadounidenses vienen de ganar las calles con la consigna “No Kings”. 
 En la mediación a contrarreloj de Pakistán, que culminó con el acuerdo, han jugado también actores internacionales. En la retaguardia, China movió los hilos para alentar a Pakistán, socio comercial privilegiado de Pekín, a que encontrara una vía para el alto el fuego. Esto coincide con declaraciones de Trump, quien comentó que creía que Pekín había contribuido a que Teherán se aviniera a negociar buscando salir fortalecida en esta coyuntura. Moscú, a su vez, habría jugado un rol para arribar a un arreglo. Putin pretende utilizar sus buenos oficios en el conflicto de Medio Oriente como prenda de negociación con Washington en torno a la guerra de Ucrania. Por lo pronto, Washington tuvo que recurrir al petróleo y gas rusos, para intentar contrarrestar la sideral disparada de ambos como consecuencia de la guerra. 
 En paralelo, la guerra precipitó una división mayor que la que ya existe en la Otan. Que varios de sus socios (Francia, España, Gran Bretaña) le hayan denegado el uso de sus bases o de su espacio aéreo a Estados Unidos revela hasta qué punto están llegando las tensiones.
 Del panorama aquí expuesto está claro que estamos ante un acuerdo endeble. Las tendencias bélicas responden a una crisis profunda y vertebral del capitalismo, que está alimentando las tendencias a una guerra mundial. La putrefacción capitalista que enfrentamos es un caldo de cultivo de grandes crisis nacionales e internacionales, y, en paralelo, de convulsiones sociales y rebeliones populares. 
 Más que nunca, es necesario redoblar la movilización internacional por la derrota del imperialismo yanqui y del sionismo en la guerra imperialista. 

 Pablo Heller

martes, 7 de abril de 2026

La crisis de la IA da sus primeros síntomas


Sam Altman (CEO de OpenAI).

 Las expectativas en que la emergente industria de la IA podría empujar al capitalismo hacia adelante ya están oficialmente enterradas. 

 La última semana de marzo fue desastrosa para las empresas de servicios de inteligencia artificial. OpenAI (la compañía detrás de ChatGPT) anunció el cierre definitivo de Sora, su herramienta de generación de videos; al mismo tiempo, xAI (sección del imperio de Elon Musk) restringió una función similar de su asistente IA Grok, llamada “Grok Imagine”. 
 De fondo, Meta (de Mark Zuckeberg) cerró su “Metaverso”, proyecto que, si bien no giraba en torno a la IA, había intentado (fallidamente) hibridarse con la producción de gafas equipadas con inteligencia artificial. También, Apple comenzó a tomar medidas para proteger al iPhone contra las aplicaciones programadas con IA.
 Después de meses de debate y especulación al respecto de si el sector estaba generando una burbuja, los capitalistas buscan cómo salvar la ropa seca frente a la tormenta. 

 Hacia la catástrofe 

Veamos el problema estructural detrás de los problemas de Sora y Grok Imagine. Se ha discutido mucho al respecto de si los chats de IA como ChatGPT (Large Language Models – LLM) son nocivos para el medio ambiente o no. Pero lo que es claro es que su consumo de energía genera contradicciones económicas que impactan en los propios capitalistas.
 Los modelos de IA que dominan actualmente el mercado necesitan energía en dos fases distintas: la de entrenamiento y la de uso por parte de los usuarios (llamada “réplica” o “inferencia”). Según Adam Zewe, del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), el entrenamiento de GPT-3 costó más de 1,2 millones de kilovatios por hora; Zewe informa que ese consumo por hora equivale al gasto energético de 120 hogares estadounidenses promedio… en todo un año. Como agravante, el entrenamiento de GPT-4 costó 48 veces el consumo de su antecesor y el de GPT-5 lo multiplicó por 192. 
 El uso cotidiano tal como lo conocemos (“inferencia”) tiene necesidades energéticas aún mayores: los 10 millones de usuarios semanales que alcanzó OpenAI con su GPT-3 gastaba la misma energía que se había usado para entrenarlo solo en dos días y medio. Hoy ChatGPT tiene 800 millones de usuarios activos por semana.
 Hacerle frente a estos gastos para que los servicios de IA sean rentables es un desafío que no encuentra solución. Los LLM más conocidos (ChatGPT de OpenAI, Claude de Anthropic, Gemini de Google, Grok de X/xAI) permiten usar las funciones más sencillas gratis. Así, los planes de pago deberían generar ganancias capaces de subsidiar el peso muerto de la mayoría de los usuarios (gratuitos). No obstante, por el momento no pueden siquiera cubrir sus propios gastos.
 Según los documentos filtrados por el crítico tecnológico Ed Zitron, OpenAI gastó 3.800 millones de dólares en “inferencia” en 2024; para los primeros nueve meses de 2025 ya había superado esa cifra, con 8.650 millones de dólares quemados. Sin embargo, los usuarios de pago de ChatGPT apenas llegan a los 50 millones, menos del 1%. Peor: la mayoría tiene una cuota de solo veinte dólares por mes (Plan “Plus”).
 El caso más brutal parecería ser el de la empresa Anthropic, cuyo LLM Claude se ha hecho popular entre programadores. Según cálculos no oficiales, el plan “Pro”, que cuesta 20 dólares por usuario, permitiría un gasto de servidores equivalente a 163 dólares; el plan “Max 5x”, de 100 dólares, habilitaría más de 1.300 dólares de gasto computacional; el plan “Max 20x”, de 200 dólares, concedería un gasto computacional de más de 2.700 dólares. Ni siquiera un arancelamiento total salvaría a la compañía. 
 Las funciones de video son las primeras en desconectarse (Sora) o restringirse a usuarios pagos (Grok Imagine) porque su costo computacional es marcadamente mayor al de generación de texto. Un “prompt” que slo pida texto puede emplear el equivalente energético a usar ocho segundos un microondas; generar un video equivale a usarlo una hora entera. Elon Musk pospone Marte para seguir viviendo de los negocios del Estado El magnate capitalista teme ser desplazado de los negocios con la Nasa por la competencia de Jeff Bezos. - prensaobrera.com 

En espiral 

Es conocido el dato de que las proyecciones de las “startups” de IA solo avizoraban pérdidas; pero la coyuntura de los números en rojo ya llegó. Según el periódico especializado The Information, los balances internos de OpenAI estiman que en este año tendrán una pérdida de 14 mil millones de dólares. La compañía prevé que generarán ganancia recién en 2029.
 Según Forbes, la valoración financiera de la empresa de Sam Altman acaba de crecer a 852 mil millones de dólares, gracias a que sigue recibiendo inversiones de Amazon, Microsoft, SoftBank y la ahora polémica Nvidia. Éste es el corazón de la sospecha de que todo se trata de una gran burbuja: otros capitales colocan cifras siderales en infraestructura (chips, data centers, energía), pero es poco claro que esa inversión pueda generar ganancias. El financiamiento recibido solo apalanca un colapso mayor si estas compañías no logran despegar. 
 Para empeorar el cuadro, la promesa de una fase ascendente en los balances de OpenAI se basa en números dibujados. El más fraudulento es la proyección de que los nuevos modelos de lenguaje serán más baratos de entrenar, cuando lo que está sucediendo es lo contrario. En tenor similar, ha salido a la luz que Nvidia “presta” montos a OpenAI solo para que ella le compre sus productos de hardware, en un movimiento especulativo circular. La operación condujo a un aumento de precios en cualquier dispositivo que necesite memorias RAM. 

 Barbarie 

La otra gran fuente de ingresos para el circuito, por ahora, han sido los negociados a partir de la guerra imperialista. El Estado de Israel ha sido la punta de lanza de esta barbarie civilizada; emplea IA tanto para la infraestructura administrativa del apartheid como para guiar sus ataques contra civiles y miembros de la resistencia palestina (Lavander, Where’s Daddy, etc.). Se ha acusado a Microsoft y a OpenAI de prestar sus servicios en avanzadas contra los pueblos de Gaza y del Líbano.
 Anthropic obtuvo la atención internacional cuando rechazó que Donald Trump utilice sus servidores para mejorar los drones de guerra y los sistemas de vigilancia contra las masas dentro de las fronteras (dos puntos íntimamente relacionados, en la medida en que el trumpismo necesita regimentar el frente interno primero si quiere ir a un choque bélico total por el dominio del mercado internacional). 
OpenAI avanzó como su reemplazo. 
 Distintos comentaristas señalan que la negativa de Antrhopic solo es una campaña de (falso) “marketing ético” para atraer inversores: la empresa ya había hecho contratos previos con la administración Trump. Claude se utiliza para guiar misiles contra Irán, y ha trascendido que podría haber sido usada en el secuestro de Nicolás Maduro. La crisis en OpenAI y la monetarización de la Inteligencia Artificial Microsoft, Google, Amazon y otros grandes capitalistas compiten por dominar el sector. - prensaobrera.com 

Perspectivas

El enorme progreso técnico que representan los LLM no ha acrecentado la riqueza material de las masas. Por el contrario, sus privaciones y sufrimientos no hacen sino aumentar. Esto es evidente en el uso de estas nuevas tecnologías en la vigilancia y el exterminio, pero también adopta formas más sutiles. La instalación de los faraónicos centros de datos requiere actualizar los circuitos de infraestructura eléctrica, que no dan abasto; el gasto por las renovaciones es trasladado a los vecinos mediante tarifazos. En Estados Unidos, las movilizaciones contra dichos tarifazos, o que nacen de preocupaciones por posibles daños ambientales, ya han comenzado. 
 OpenAI firmó una “carta de intención” con una empresa argentina (Sur Energy), en la cual se contempla la posibilidad, aunque solo sea una posibilidad, de instalar uno de estos centros en territorio nacional. De avanzar el proyecto, estarán dadas las condiciones para que las masas de nuestro país se sumen a un debate que es internacional.
 La lógica de mercado, en su etapa histórica de decadencia, ha llevado a una joven promesa a fase de extremaunción en tiempo récord. Para que sean beneficiosas para la humanidad, las nuevas tecnologías necesitan ser reorganizadas racionalmente: deben ser controladas y colocadas conscientemente al servicio de los intereses de la clase trabajadora.

 Iván Tsarévich

lunes, 6 de abril de 2026

Artemis II y las implicancias del regreso a la Luna


La misión Artemis II está cumpliendo un rol clave en el regreso de los humanos a la Luna. Recordemos que fue lanzada este miércoles 1 de abril desde el centro espacial Kennedy de la Nasa en Florida, llevando como tripulantes a Reid Wiseman, Victor Glover y Christina Koch de la NASA, y el astronauta Jeremy Hansen de la CSA (Agencia Espacial Canadiense). No pisarán la Luna, pero se alejarán de la Tierra más de lo que nadie ha logrado jamás. 
 Una vez que cruce la atmósfera, la nave dará dos vueltas alrededor de la Tierra, y luego rodeará la Luna para finalmente regresar a la Tierra. La misión durará nueve días. 
 Se podría decir que es el gran ensayo general para lo que viene después: en siguientes misiones sí se pisará la Luna y el gran objetivo es establecer una presencia permanente allí. No sólo se trata de sacar ventaja en la carrera espacial, sino de explorar sus recursos y que sea el gran campo de pruebas para el siguiente destino: Marte. La misión que sí pisaría la Luna es Artemis IV. 

 Por qué se tardó tanto en regresar? 

Hay que tener en cuenta varias cuestiones. Cuando se llegó al satélite en 1969 fue por una ambición más política que técnica. Recordemos que el gobierno norteamericano no se había empecinado en llegar a la Luna para lograr un desarrollo desinteresado de la ciencia, sino que se había embarcado en la carrera espacial en el marco de la Guerra Fría contra la Unión Soviética. 
 “Si podemos llegar a la Luna antes que los rusos, entonces deberíamos”, el presidente de EE.UU. John F. Kennedy dijo esto el 21 de abril de 1961. Esta puja por la supremacía fue lo que acicateó a Washington e hizo que el 20 de julio de 1969 Neil Armstrong se convirtiera en el primer hombre en poner el pie en la Luna. Desde entonces y hasta diciembre de 1972 otros once astronautas estadounidenses caminaron sobre la superficie lunar. 
 El hecho de llegar primero a la Luna implicaba demostrar supremacía militar. Habiendo logrado ese objetivo, los gobiernos perdieron el interés y el presupuesto de la Nasa se desplomó. Desde entonces solamente se mandaron astronautas hasta la Estación Espacial Internacional.

 Por qué se reavivó el interés ahora 

Ahora vuelve a haber competencia con otros países, sobre todo con China, que ha dicho “que quiere llegar a la Luna antes de 2030”. El objetivo actual es poder establecer una presencia semipermanente en la Luna, y hasta vuelos regulares. 
 También está la puja por los recursos. “La Luna contiene los mismos elementos que tenemos aquí en la Tierra “, afirma la profesora Sara Russell, científica planetaria del Museo de la Historia Natural de Londres. 
 Un ejemplo son los elementos de tierras raras, que son muy escasos en la Tierra. También hay metales como el hierro y el titanio, y además hay helio. Pero el recurso que más atrae es el agua, lo que es vital si se quiere vivir en la Luna. De hecho, la Luna tiene agua atrapada en algunos de sus minerales. También en los polos y en algunos cráteres donde se acumula hielo. 
 Tanto Estados Unidos como China quieren acceder a las zonas con más recursos, lo que significa hacerse con los mejores terrenos lunares.
 ¿Significa que puedan ser propietarios de esos terrenos? No, en vista del Tratado sobre el Espacio Ultraterrestre de las Naciones Unidas (1967), que dice: “ El espacio exterior, incluyendo la Luna y otros cuerpos celestes, no está sujeto a la apropiación nacional por reclamo de soberanía, a través de uso u ocupación, o por cualquier otro medio”. Sin embargo, no está tan claro si una empresa privada que extrae recursos de la Luna viola esta cláusula de no apropiación. 
 Si bien ha habido tratados posteriores la cuestión no está del todo clara. Por lo pronto, la Luna no se puede poseer, pero sí se pueden explotar sus recursos. Con lo cual tanto Estados Unidos como China van a competir por las regiones lunares más ricas en recursos. 
 También está la cuestión del riesgo que correrían los trabajadores ya que trabajar en condiciones de baja gravedad conlleva riesgos para la salud. Los mineros lunares son más propensos a sufrir pérdida ósea y muscular, osteoporosis, daños renales y cardiovasculares, y alteraciones en la inmunidad. 
 Entonces, el llegar a la Luna es una muestra de lo que puede lograr el ser humano. Únicamente en una sociedad socialista se logrará la unidad y cooperación necesarias para explorar la Luna y el Universo para beneficio de la humanidad. 

 Graciela Rodriguez

domingo, 5 de abril de 2026

Crisis electoral en Estados Unidos: Trump sacrifica a Bondi, oculta los archivos Epstein y busca anular las primarias


Mientras Pete Hegshet, el secretario de Guerra, destituye jefes militares que advierten el ‘peligro’ de escalar la guerra contra Irán, Trump destituye a la fiscal general, Pam Bondi, cuya misión era encubrir al mandatario por sus delitos sexuales en el caso Epstein. Lo que comenzó en febrero de 2025 con una promesa de "transparencia total" sobre la red de Jeffrey Epstein, terminó un año después con una fiscal eyectada por su propia base. Bondi quedó expuesta como la guardiana de una censura selectiva destinada a proteger al corazón del poder imperialista (La Nación, 04/04/2026).
 El debut de Bondi fue una coreografía para las redes sociales: invitó a influencers conservadores a la Casa Blanca para entregarles carpetas "desclasificadas" que resultaron contener material que ya era público. Esta utilización de la comunicación directa para saltarse los controles institucionales no fue un error, sino un intento de gestionar el escándalo mediante el simulacro. 
 Sin embargo, la realidad material de la red Epstein -que conecta al Mossad, al complejo militar-industrial israelí y a las finanzas globales- es demasiado densa para ser tapada con una operación de prensa. El giro de julio de 2025, donde el Departamento de Justicia (DOJ) intentó sellar nuevamente los archivos alegando "protección a las víctimas", fue el momento en que el Estado cerró filas para evitar que la trazabilidad de los contactos llegara a los niveles de decisión estratégica. 
 La presión fue tal que incluso el ala republicana del Congreso tuvo que votar una ley para obligar al DOJ a publicar los archivos en noviembre de 2025. Esto demuestra que la red de Epstein es un factor de desestabilización interna para la propia burguesía: un sector la usa como ariete (Trump contra los Clinton), mientras otro teme que la caída de fichas como el expríncipe Andrés o Leon Black (Apollo Global Management) genere un efecto dominó sobre el sistema financiero y diplomático.
 La "gran oleada" de documentos de enero de 2026, lejos de limpiar el panorama, profundizó la indignación. Mientras se ocultaban nombres clave de la inteligencia y las finanzas, se filtraban datos sensibles de las víctimas de la clase trabajadora. Este es el carácter de clase de la justicia de Bondi: los rostros de las élites se cubren con píxeles y tachaduras, mientras la vida de las explotadas se entrega al morbo público.
 La asunción interina de Todd Blanche, exabogado personal de Trump, no es una solución a la "falta de credibilidad", sino la formalización del DOJ como un bufete privado de la presidencia. Trump no echó a Bondi por ocultar la verdad de Epstein, sino por no haber sido lo suficientemente eficaz en usar esa verdad para encarcelar a sus rivales políticos (James Comey, Adam Schiff). 
 Este cierre de filas en el Departamento de Justicia ocurre mientras el suelo se mueve bajo los pies de Trump. El descontento popular ha alcanzado niveles históricos: las movilizaciones multitudinarias bajo la consigna "No Kings, No ICE, No War" (Ni reyes, ni ICE, ni guerra) han tomado las calles de las principales ciudades, uniendo el rechazo a la intervención militar en Irán con la denuncia a las tácticas criminales del ICE en las comunidades migrantes. Las encuestas de este mes muestran que 6 de cada 10 estadounidenses ya rechazan su política migratoria, percibiendo al ICE no como una fuerza de seguridad, sino como un grupo de tareas.
 Ante la sangría de votos y el temor a una derrota en las legislativas de 2026, Trump ha decidido patear el tablero del estado de derecho. El reciente decreto para nacionalizar el padrón electoral (que en Estados Unidos es responsabilidad de los estados) y restringir el voto por correo -bajo el control directo del Ejecutivo- ha sido denunciado por una coalición de 22 fiscales generales como un intento de eliminar de facto las elecciones primarias y las garantías constitucionales. El mensaje del poder es claro: si no pueden ganar con votos, ganarán con el control del algoritmo electoral y la fuerza de choque federal. No se trata sólo de un fiscal o un decreto, es un proyecto de dictadura pseudoplebiscitaria, es decir de una minoría electoral. 

 Iara Bogado 
 04/04/2026

miércoles, 1 de abril de 2026

Alfredo Zitarrosa: El resplandor oscuro de su voz


Desde hace pocos días circula en redes un breve registro realizado por Álvaro Tuzman de Alfredo Zitarrosa ensayando con sus guitarristas previo al concierto del 12 de mayo de 1984 en el Estadio Centenario. La escena dura apenas unos minutos. Zitarrosa tararea una melodía, canta una frase, detiene el movimiento de las guitarras. “Vos, milonga”, le dice al veterano Walter de los Santos, encargado de llevar el ritmo desde el guitarrón. Entre indicaciones, ceba un mate, enciende otro cigarro, escucha con atención el acompañamiento y vuelve a cantar. Lo que está tomando forma es el arreglo de Milonga de pelo largo, que en 1972 compuso Gastón Ciarlo, Dino.
 El video tiene, entre otras cosas, el valor de mostrar la cocina de un ensayo. Allí no aparece el cantor consagrado ni la figura pública, sino el trabajador. La concepción del trabajo desde la cultura, lo colectivo, la búsqueda paciente de un ritmo preciso, el equilibrio entre la voz y las guitarras, el modo en que una melodía encuentra finalmente su forma. Rigor, escucha y una clara conciencia de lo que implica poner voz a un fenómeno cultural forman parte de su concepción artística y vital, donde queda atrás el gesto espontáneo o lo puramente emotivo. 
 Uno de sus guitarristas más recordados, Eduardo Toto Méndez, solía decir que tocar con Zitarrosa era “jugar en primera”. Cada músico debía estar completamente al servicio del cantor y de la arquitectura sonora que éste imaginaba: escuchar con precisión, anticipar, responder con exactitud. Estar a la altura.
 En una entrevista del 24 de enero de 1967 para el diario El Debate, dejaba en claro la postura que lo acompañaría durante toda su carrera: “Queremos dignificar al artista nacional; si yo no puedo vivir de mi profesión me dedicaré, sin ningún problema, a otra (…) Pero jamás regalaré mi arte a nadie por cuatro vintenes. Cantar es un trabajo social que merece una retribución justa. El artista uruguayo puede y debe vivir de su arte”. 
 A noventa años de su nacimiento, la obra de Zitarrosa permite volver sobre esa relación. Su repertorio suele asociarse rápidamente con el folklore, aunque en realidad pertenece a un universo cultural más complejo. El cancionero que construyó se formó desde las orillas, en barrios atravesados durante décadas por migraciones internas que llevaron hacia el espacio urbano ritmos, memorias y modos de decir provenientes del campo.
 Ese cruce entre tradición y vida urbana explica buena parte de su lenguaje musical. Las formas heredadas —la milonga, por excelencia— aparecen en sus canciones lejos de la estampa rural o de la pieza de museo. Son materiales vivos dentro de una cultura en continua transformación. Allí se fue moldeando un cancionero popular que ya no pertenece únicamente al campo ni únicamente a la ciudad, sino a ese territorio intermedio donde la experiencia social encontraba nuevas formas del decir. 
 Quizás un buen ejemplo de esto —entre tantos posibles— sean dos versos de La desvelada: “Por qué hay tanto campo / vidalita, tanta gente pobre”. Allí se establece una fisura entre el paisaje y sus habitantes. Queda expuesta una tensión que no es consigna ni declaración programática, sino más bien una pregunta que desacomoda la mirada. En lugar de explicar la realidad, la deja expuesta y justamente por eso adquiere una fuerza particular. 
 Durante los años sesenta ese desplazamiento comenzó a hacerse visible en distintos puntos de América Latina, en un clima cultural marcado por el impacto de la Revolución cubana. La Revolución en Cuba instaló en buena parte del continente la idea de que el arte y la cultura podían dialogar de manera directa con los cambios sociales y con las aspiraciones de una época. En ese marco, en Argentina surgía el Movimiento del Nuevo Cancionero, impulsado entre otros por Mercedes Sosa y Armando Tejada Gómez; en Chile se consolidaba la Nueva Canción con figuras como Víctor Jara; mientras en la propia Cuba surgía la Nueva Trova y en Brasil la música popular buscaba una modernidad propia sin romper con su tradición, en el trabajo de compositores como Chico Buarque. No se trataba de un programa único ni de una estética homogénea, pero sí de un momento en el que muchos músicos comenzaron a pensar la canción como una forma de intervenir en la realidad y de situarse frente a su tiempo.
 Zitarrosa participó de ese clima sin perder nunca una voz singular. Su canto se sostuvo siempre sobre una economía expresiva rigurosa, sobre un modo particular de decir que parecía apoyarse tanto en la milonga como en la tradición del tango y ciertas reminiscencias al flamenco. El poeta Salvador Puig, amigo —o “enemigo cordial”, como solían llamarse— escribió en su poema A.Z., publicado en el libro Si tuviera que apostar: “Cante crecido junto / al resplandor oscuro de su voz, / cante amarrado al grave / recinto de su voz”. 
 En una de las Contracanciones, esa serie de textos que dio origen a Guitarra negra, Zitarrosa reflexiona con lucidez y cierta ironía sobre el modo en que se construye su obra: “Esa canción, aquella, cómo pudo hacerla, cuánto tiempo llevó, quiénes me la indujeron, me la prestaron, me la regalaron, la estaban haciendo hasta que yo me avivé y reuní todos los pedazos, a alguien copió ese llanto, ese odio, aquel perdón, esta pena, esta manera de recordar tanta miseria, las uñas rotas, el desconcierto, la voz, el timbre y el color, mi identidad como mis orejas y las puntas de mis dedos, ¿cómo será la canción?”.
 La creación aparece entonces como el resultado de una experiencia compartida. Más allá del talento individual, surge de una trama de memorias, afectos y conflictos que circulan en la vida de una comunidad. Desde esa perspectiva, el cantor trabaja con materiales que ya circulan en la vida social —palabras, recuerdos, conflictos, modos de decir—. La canción aparece así como una forma de organizar esa experiencia dispersa. Al reunir esos elementos y darles forma musical, el cantor vuelve audible algo que pertenece a muchos. Por eso el cancionero popular se construye dentro de una trama más amplia. Trabajo colectivo que, con el tiempo, termina modelando la sensibilidad de una época.
 Tal vez por eso aquel breve ensayo que hoy circula en las redes resulta tan elocuente. En esa escena mínima —un cantor, sus guitarristas, una melodía que busca su forma— se reconoce el trabajo paciente mediante el cual una voz termina transformándose, con los años, en parte de la memoria de todos. 

 Diego Cubelli 
 14/03/2026

martes, 31 de marzo de 2026

Operación Morgan: “Nos quisieron cortar los sueños y no pudieron”


Un día como hoy, hace cincuenta años, la dictadura fascista inició lo que se conoció como “Operación Morgan”. A partir de octubre de 1975 se produce un punto de inflexión en la institucionalización de la dictadura, en su operativa y también en la represión, un cambio en calidad, la dictadura fascista desplegó una operación de aniquilamiento buscando quebrar la resistencia, contra el movimiento popular y la izquierda en su conjunto, pero que tuvo como objetivo central desarticular las estructuras organizativas, propagandísticas y financieras del PCU y de la UJC.
 Fue una operación de carácter nacional. Se persiguió, secuestró y torturó en más de 30 dependencias militares y policiales en los 19 departamentos. Actuaron todas las armas: el Servicio de Información de Defensa (SID), el Organismo Coordinador de Operaciones Antisubversivas (OCOA), el FUSNA, la Dirección Nacional de Información e Inteligencia de la Policía (DNII) y otras reparticiones policiales, Inteligencia del Ejército, de la Armada y de la Fuerza Aérea. Todo con colaboración de la CIA y en el marco del Plan Cóndor. 
 La secretaria de Derechos Humanos del PCU, Graciela Montes de Oca señaló que “trataron, durante todo el período de la dictadura, durante varios años, de buscar las direcciones clandestinas y que el Partido desapareciera; no lo lograron. Hubo muchos compañeros y compañeras del Partido que aguantaron en la resistencia, pero también hubo pueblo que los acompañó”. 
 Es difícil precisar con exactitud los números de una represión de escala nacional en condiciones de clandestinidad e ilegalidad, pero se puede establecer con seguridad que el número de personas torturadas estuvo en el entorno de miles, hubo más de 20 asesinados en tortura y desaparecidos, también las y los que murieron en prisión como consecuencia de las torturas recibidas y las condiciones de detención. A ello hay que agregar los miles de despedidos, perseguidos y obligados al exilio. 
 Un testimonio del horror señala que “solo en el 300 Carlos habían permanentemente cerca de 200 personas interrogadas. Fue tal vez la mayor base de torturas. Lo que los caracterizaba es el alto grado de tecnificación en los medios utilizados tratando de no dejar marcas visibles (…)” 
 Uno de los objetivos de la represión tenía como eje central “hacer desaparecer al comunismo en Uruguay por 50 años”, frase atribuida a un general fascista. Pero, sobre todo, su esencia represiva era quebrar el espíritu de lucha y de resistencia de todo el pueblo uruguayo.
 “Acá está la prueba de lo que fue la resistencia del Partido, ellos se propusieron algo y no lo lograron. Siempre hubo un comunista que si caía uno el otro levantaba esa bandera”, dijo Montes de Oca, entrevistada en la previa del acto del PCU con motivo de su 105 aniversario, mirando a los cientos de compañeras y compañeros que iban llegando al Parque Batlle para festejar un nuevo aniversario.
 Montes de Oca también llamó a todos y todas a ser parte de esta reconstrucción histórica del horror, pero también de la resistencia; haciéndonos cargo de nuestra historia, de nuestros dolores, pero también sabiendo que tenemos una fortaleza que nos permitió resistir y que es lo que nos proyecta hacia adelante para seguir construyendo el camino hacia la pública felicidad. 
 “Nos quisieron cortar los sueños y no pudieron. Nuestros compañeros soñaron con un mundo mejor y ese es el legado que nos dejaron”, concluyó.

 El Popular 
 21/10/2025

Chile: primera movilización contra Kast


El gobierno impulsa un “bencinazo” que hace caer la popularidad del gobierno. 

 En dos semanas de gobierno, el gobierno de Kast comienza a enfrentar las primeras movilizaciones en su contra mientras impulsa un aumento sideral de los combustibles. La imagen positiva del gobierno se ha derrumbado a un 40 % según las encuestas que lo ubicaban hace un mes en el 60 %. La desaprobación alcanza un 49 %, lo que muestra una mayoría disconforme al gobierno que tiene menos de un mes en sus funciones. El principal motivo de disconformidad es el aumento de los combustibles que se sitúan en alrededor de 30 % y el diésel hasta 60 %, en lo que constituye el mayor ajuste en décadas, impulsado por el alza internacional del petróleo en el contexto de la guerra en Medio Oriente.
 La federación de estudiantes secundarios, Asamblea Coordinadora de Estudiantes Secundarios (Aces), fue la primera en tomar la iniciativa y convocar a movilizarse contra el plan antiobrero de José Antonio Kast. La Confederación de Estudiantes de Chile (Confech), que representa a los estudiantes universitarios, se plegó tras varios días de dudas. La movilización, que reunió cerca de 5000 personas en su pico, fue duramente reprimida por los Carabineros, que utilizaron gases y carros hidrantes para dispersar la movilización. Evidentemente, la movilización distó de una masividad pero se llevó la atención nacional en el país andino. Un fuerte operativo policial paralizó el centro de Santiago de Chile y con diversos pretextos impidió a la prensa internacional la cobertura de la movilización. El propio presidente se pronunció sobre la movilización desde la Casa de la Moneda, residencia presidencial, asegurando que bajo su gobierno el derecho a la protesta será respetado, siempre y cuando no moleste al prójimo. Es la típica aseveración de un derechista para asegurar que reprimirá las movilizaciones callejeras.
 Los estudiantes secundarios, que encabezaron la protesta, lo hicieron en repudio al aumento sideral de los combustibles así como el ataque a la gratuidad universitaria a los mayores de 30 años, la persecución judicial a los estudiantes endeudados con el programa de créditos estudiantiles y contra el recorte del 3 % en el presupuesto del Ministerio de Educación. El gobierno había anunciado medidas de“austeridad” el martes 24 de marzo, asegurando que el traslado del aumento de los precios internacionales a los precios locales era una medida necesaria para evitar el endeudamiento del Estado “que pagamos todos los chilenos”. Como medidas paliativas, el gobierno anunció el congelamiento de las tarifas del transporte público y escolar en Santiago, que ya se habían elevado hace un mes, ayudas para taxistas y algunos transportistas y bajada del precio de la parafina de cara al invierno. Sin embargo, el gas que es el principal abastecimiento de la población no está alcanzado por esta medida. El principal temor de la población es el impacto que tendrá en el conjunto de la economía este aumento sideral en un contexto de caída salarial. 
 En este contexto, la principal central obrera del país, la Central Unitaria de Trabajadores (CUT), ha mantenido reuniones con el nuevo Ministro del Trabajo, Tomás Rau. Tras la reunión, el presidente de la CUT, José Manuel Díaz (Partido Socialista), destacó la “disposición al diálogo por parte del Ejecutivo” y manifestaron “la disponibilidad de la central al diálogo social". Es la posición que expuso durante toda la campaña electoral la candidata de la coalición progresista de Boric, Jeannette Jara (Partido Comunista), “seremos una oposición responsable". 
 Durante la jornada del sábado 28 de marzo, se realizará la tradicional movilización en honor a los jóvenes combatientes. Esta jornada históricamente ha servido como una tribuna de denuncia; el gobierno de Kast ha dejado trascender que reprimirá la movilización porque será “utilizada políticamente” para denunciar el ajuste contra los trabajadores. 
 La oposición centroizquierdista se encuentra embarcada en un operativo de contención sobre los trabajadores y, principalmente, la juventud. La movilización de los secundarios ha demostrado que existe un activismo que escapa al chaleco de fuerza de la dirección pequeñoburguesa que gobernó durante 4 años con Boric a la cabeza. 
 La orientación del gobierno de Kast -alineamiento con Estados Unidos en la guerra con Medio Oriente y la firma del “Escudo de las Américas”- expone todo su contenido reaccionario cuando traslada los costos de la guerra a la población trabajadora. El gobierno ha manifestado que pretende rebajar el gasto social en 6000 millones de dólares en solo 18 meses; para eso ha reconocido que atacará todas las políticas que signifiquen un alivio en la vida de las masas. La guerra imperialista demuestra su alcance internacional al sacudir la vida de los trabajadores en todos los rincones del planeta. Manifiesta, también, las contradicciones insalvables del proyecto internacional ultraderechista que hace colisionar sus intereses nacionales. 

 Joaquín Antúnez 
 28/03/2026

lunes, 30 de marzo de 2026

Adam Smith y la centralidad del trabajo humano para crear valor


A 250 años del libro La riqueza de las naciones de Adam Smith 
Publicado en Clarín, 29 de marzo de 2026.

 ¿Cómo apreciaría el filósofo y economista escocés al mundo capitalista dos siglos y medio después de la publicación de La riqueza de las naciones? Para contestar esta pregunta, hay que referirse a su legado. Smith caracterizó a la economía mercantil como la consagración de la libertad humana. El hombre económico, despojado de los lazos de sujeción personal, establecía con sus semejantes un vínculo sólo mediado por el intercambio de los productos de su trabajo. A esta extensión del mercado, Smith la relacionó con la división del trabajo, y el salto fantástico en la productividad representado por la manufactura.  Smith elaborará entonces el gran aporte de la economía política clásica: la centralidad del trabajo humano en la creación de valor. Llegará muy lejos al presentar al beneficio como “una deducción del trabajo”, pero luego retrocederá de esa conclusión crucial. Nos dirá, entonces, que el “valor trabajo” sólo rige plenamente en una economía de productores independientes. Pero cuando existe acumulación de capital, el beneficio es la recompensa de quien supo ser “frugal” para reunir un acervo -o sea, el capitalista. A diferencia de lo que dicen algunos exégetas tardíos de Smith -hoy devenidos en “nacionales y populares”-, el economista escocés no corrió el telón del “mayor valor” o plusvalor. Ello sólo ocurrió un siglo después con la Crítica de la Economía Política de Karl Marx. 
 Smith exaltó, en cambio, al orden social capitalista como la consumación de la naturaleza humana. La riqueza de las naciones constituía el último movimiento en la larga Sinfonía de la historia. La humanidad productora había llegado a una cima de la que jamás descendería. 
 Pero si pudiéramos parar a Smith ante el mundo actual, desde esa “cima” sólo avizoraría vértigo e incertidumbre. La “libertad” del mercado ha parido una nueva sujeción, entre los compradores y vendedores de la fuerza de trabajo, el único bien que el trabajador despojado puede ofrecer en el mercado. El salto extraordinario en la productividad podría, potencialmente, liberar a la humanidad del yugo del tiempo de trabajo. Pero bajo las relaciones sociales fundadas en el beneficio y la competencia, esa revolución de las fuerzas productivas engendra sobreproducción, por un lado, y desempleo masivo, del otro. 
 La “libre” venta de la fuerza de trabajo se ha trastocado en la sórdida incertidumbre del desempleo crónico. Una conquista fantástica, como la IA, amenaza con liquidar millones de empleos y la bancarrota de los capitales aplicados a ella, que no han encontrado la rentabilidad esperada. Las relaciones sociales capitalistas son una envoltura demasiado estrecha para la riqueza social que ellas mismas han engendrado.
 La competencia -el “afán en el empeño propio” que Smith caracterizó como la fuerza motriz de la sociedad- ha devenido en su propia negación, es decir, en las corporaciones monopolistas. Pero lejos de haber cesado, la competencia se ha replanteado en un plano superior y encarnizado. Con corporaciones aliadas a sus respectivos estados nacionales, la disputa por los mercados se traslada al campo de la política y de la guerra. Dos guerras mundiales en el siglo XX marcan a fuego la decadencia de un orden social. Una nueva guerra internacional inaugura al segundo cuarto del siglo XXI. 
 Imaginariamente colocado ante este escenario, Smith debería revisar su premisa histórica fundamental: la perpetuidad del orden social capitalista. Smith se toparía también con las versiones degradadas de sus propias ideas: su teoría del valor basada en un principio objetivo y de carácter social-el trabajo humano ha sido trastocada por el valor subjetivo, fundado en el individuo aislado y en sus insondables “grados de satisfacción”. Del progreso fundado en la manufactura y el desarrollo del comercio mundial pasamos a la especulación con criptomonedas. La “libertad” que exaltan Javier Milei y sus referentes teóricos es el derecho del capital para liquidar a la clase obrera como sujeto colectivo. El espectro de Smith, invocado por ellos, es una impostura.
 Las crisis capitalistas, las guerras, las revoluciones sociales y su marcha contradictoria, son los dolores de parto de una transición histórica que reclama un orden social superior. La “mano invisible” del mercado completó su cometido, dejando un patrimonio material e intelectual edificado, no por la “abstinencia” del empresario, sino por la clase trabajadora que aportó el sudor y el sacrificio de innumerables generaciones. La historia le exige paso a la “mano visible” de esa humanidad trabajadora: el socialismo, el control consciente de la producción social para terminar con la anarquía, el despilfarro y la opresión del hombre por el hombre. 

 Marcelo Ramal 
 29/03/2026

jueves, 26 de marzo de 2026

Soldados israelíes en la frontera con Líbano


Más de 1.000 muertos y un millón de desplazados por la agresión sionista.

 El gobierno de Israel anunció la ocupación por tiempo indefinido del sur del Líbano hasta el río Litani, a unos 30 kilómetros de la frontera entre ambos países. Los funcionarios sionistas le llaman "zona de seguridad", o "zona de amortiguación", como un eufemismo para disimular la invasión. 
 Hasta aquí, son más de 1.000 los muertos por los bombardeos masivos y ataques israelíes en Líbano. Según el Ministerio de Salud de este país, 120 de ellos eran niños, 80 mujeres y 40 trabajadores de la salud. Del lado israelí, murieron dos soldados. Además, hay más de un millón de desplazados internos, lo que equivale a casi un quinto de la población total. Las comparaciones que los funcionarios sionistas hacen con la Franja de Gaza son indicativas de los métodos y la naturaleza de las operaciones. 
 El ministro de Defensa israelí, Israel Katz, informó esta semana que cinco puentes sobre el Litani fueron volados por sus tropas. El pretexto es que eran empleados por Hezbollah, que reanudó sus lanzamientos aéreos hacia Israel tras el asesinato del ayatollah Ali Khamenei en Irán. El resto de los puentes, agregó, quedarán bajo estricto control de las Fuerzas de Defensa Israelíes. Todo esto implica que la población desplazada del sur no podrá volver a sus tierras. 
 Las tropas israelíes se encuentran presentes en el Líbano desde la invasión de 2024. Un cese al fuego pactado en noviembre de ese año estableció el retiro de los efectivos israelíes y el fin de los ataques, y en el caso de Hezbollah, su repliegue al norte del Litani, pero Tel Aviv incumplió sus compromisos. Con el nuevo anuncio del gobierno israelí, la ocupación se amplía e intensifica. 
 Esta invasión, que se presenta oficialmente como una defensa de la población del norte de Israel, forma parte, en verdad, de una ofensiva generalizada en la región (Cisjordania, Gaza, Siria, etc.) que apunta a la conformación de un Gran Israel. En paralelo a los ataques criminales en Líbano, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, afirmó que que la agresión contra Irán está "en pleno apogeo". 
 Israel exige al gobierno del Líbano, encabezado por el presidente Joseph Aoun (un cristiano maronita), que desarme a Hezbollah. Y el gobierno libanés busca congraciarse con el sionismo: acaba de declarar "persona no grata" al embajador que Irán designó el mes pasado para Beirut, por lo que deberá abandonar el país. Además, prohibió el aterrizaje de los vuelos desde Irán, aduciendo que ese Estado auxilia a la milicia chiíta que combate con Israel. En lugar de confrontar con el invasor, el gobierno libanés se enfrenta con Hezbollah. 
 Francia, que es la vieja potencia colonial del Líbano, alienta una negociación entre el gobierno libanés e Israel que aísle a Hezbollah. Mientras tanto, estudia una profundización de su presencia militar en el Mediterráneo Oriental. 
 El horror repetido en el Líbano muestra la barbarie en la que están hundiendo a la región el imperialismo y el sionismo
 Por la derrota de Estados Unidos e Israel. Fuera las tropas israelíes de Líbano, Siria y Gaza. No a la anexión de Cisjordania. Por una federación socialista de Medio Oriente. 

 Gustavo Montenegro

miércoles, 25 de marzo de 2026

Trump finge recular ante el abismo, pero sigue escalando la guerra contra Irán y enviando tropas de ocupación


La guerra de Trump y Netanyahu contra Irán pegó un giro, incuestionablemente fugaz, el domingo 22 por la noche, cuando el tercer protagonista de la guerra, los mercados internacionales, anunciaban para la apertura del lunes un desplome completo de las bolsas y de los mercados de la deuda pública, y un alza fenomenal del precio del barril del crudo, reanudando lo ocurrido el viernes precedente. El presidente de Estados Unidos, un mitómano sin retorno, se vio entonces forzado a publicar en su red social lo siguiente: “Conversaciones muy buenas y productivas (con Irán) relacionadas con una completa y total resolución de nuestras hostilidades”. Con anterioridad a este mentiroso recule había amenazado, junto al criminal de guerra que lo secunda (aunque a veces lo primerea), con destruir toda la infraestructura eléctrica de Irán si no abría el estrecho de Hormuz y no cesaba con los ataques de misiles contra las bases militares norteamericanas en los países del Golfo, sus infraestructuras y el territorio de Israel.
 El mismo viernes, una andanada de misiles iraníes había perforado la infame Cúpula de Hierro del Estado sionista, alcanzando a Dimona, la sede de los arsenales atómicos ‘secretos’ de Israel. ¨El ataque sobre las localidades de Arad y Dimona fue uno de los más potentes contra civiles israelíes en lo que va de guerra, y afectaron a por lo menos 10 edificios, y dejaron 250 personas heridas, algunas de gravedad¨, se limita a informar La Nación. Lejos de una hipotética provocación, este ataque por parte de Irán fue una respuesta al bombardeo del ejército sionista a las instalaciones nucleares de Irán, en Natanz, que habría podido generar un escape radioactivo. Esta sí fue una clara provocación para extender la guerra y llevarla a la frontera de Irán con el Mar Caspio, un puente hacia el Asia Central, como ocurrió asimismo con el bombardeo de la refinería de South Pars, en el norte de Irán. Irán respondió con un ataque al mayor yacimiento de gas del mundo, Ras Laffani, en Qatar, donde Exxon y Shell tienen inversiones de miles de millones de dólares, lo que elevó el precio del fluido en más del ciento por ciento. 
 Detrás del bombardeo a Natanz se encuentra la tentativa de Israel y Estados Unidos de ´abrir una ventana de oportunidad´ para llevar la guerra al campo nuclear. Por otro lado, Irán lanzó dos misiles contra la isla Diego García, una antigua posesión inglesa que cuenta con una poderosa base militar norteamericana situada en el Océano Índico, a cuatro mil kilómetros del escenario de la guerra. La intención no fue dar en el blanco, sino demostrar, con un armamento de este alcance, que las principales ciudades de Europa se encuentran en el radio de una acción potencial de la Guardia Revolucionaria de Irán.
 Las Fuerzas Armadas de Irán han logrado esta elevada performance militar, frente a estados infinitamente más poderos, merced al uso de su arsenal resguardado de misiles y al masivo uso de drones, que han neutralizado los radares de sus enemigos. Es un dato político relevante, porque señala la vulnerabilidad de las grandes proezas tecnológicas de guerra de las potencias mayores. Lo mismo ha ocurrido con la capacidad de intercepción de Estados Unidos e Israel, que han agotado sus reservas en el empeño de neutralizar los drones iraníes. El costo económico de la guerra, para los agresores, es fabuloso: 11.300.000 millones de dólares por semana; Trump ha pedido una ampliación del presupuesto por 200.000 millones de dólares, que podría llegar a los 500.000 millones, un aumento del 50 % de todo el presupuesto 2026. 
 Por sus implicancias financieras y económicas extraordinarias y por su nuevo desarrollo territorial, la guerra no provocada del imperialismo norteamericano y el Estado sionista contra Irán tiene un incuestionable carácter mundial, que se suma a los asaltos militares de Estados Unidos contra Estados caribeños. 
 La ¨tregua¨ insinuada por Trump, por cinco días, no debe entenderse como un TACO, la sigla en inglés con la que sus adversarios políticos han resumido su cobardía: ¨Trump siempre recula como una gallina¨, sino, como está dicho antes, por el temor a un derrumbe financiero. Mientras apretaba la tecla ´send´ de su mensaje, las Fuerzas Armadas sionistas destruían el puente que une el sur y el norte del Líbano, con la intención de anexar y repoblar todo este espacio fronterizo, del cual ha expulsado por completo a sus habitantes históricos. Lo mismo está haciendo con el sur de Siria. Este asalto militar anuncia una extensión de la guerra, la cual involucra a Turquía, que es el patrón del nuevo régimen sirio. Más de un millón de personas se encuentra desalojada en las calles de Beirut, que Israel bombardea como lo hiciera en Gaza. Esta expansión ha sido acordada con Trump, mientras el Pentágono ha estrechado sus lazos militares con la llamada Fuerza de Defensa de Israel. El imperialismo norteamericano ha ido muy lejos en esta guerra como para echarse atrás; se considera forzado a ir hasta el final. Con una reserva: está igualmente forzado a reorganizar la economía y la política de Estados Unidos, para adaptarla y someterla a las condiciones de la guerra. Esto implica una crisis mundial con todos sus rivales geopolíticos. La alternativa es un golpe de Estado contra Trump, pero que no tiene todavía a quien la conduzca. 
 Trump ha publicado su ´tweet', pero no ha interrumpido el envío de tropas para una operación terrestre en Irán: 7500 marines, traslado del destructor USS Tripoli desde el Pacífico y el USS Boxer Amphibiuos Ready Grounp desde California. Tampoco han cesado los asesinatos de los lideres iraníes. El Pentágono está considerando la ocupación de Khrarg Island, la terminal petrolera de Irán. Esta operación de ´asfixia ‘económica de Irán podría llevar el barril a los doscientos o trescientos y más dólares. Los ocupantes podrían ser blanco fácil desde las costas continentales. El Mossad, sin embargo, quiere empalmar esta ocupación con una movilización antigubernamental promovida por sus agentes en el terreno. El aparato de Seguridad de Estados Unidos no ve la situación de la misma manera. Joe Kent, un golpista trumpiano de primera hora, jefe de la sección de contraterrorismo, acaba de renunciar, asegurando que Irán no es un ´peligro inmediato ‘para Estados Unidos, y que Trump está siendo manipulado por Netanyahu y el lobby sionista norteamericano, incluso desde la familia de Trump. El planteo significa que el aparato de Seguridad considera que es la situación interna de EE. UU. la que se encontraría en ´peligro inminente´; es lo que opina también una parte del ´establishment ‘y los imperialismos de la Unión Europea. La superior de Kent, Tulsi Gabbard, secretaria de Seguridad, opinó algo similar a este en una audiencia en el Senado: por ejemplo, que Irán no continuó enriqueciendo uranio desde los bombardeos a sus plantas en junio del año pasado. La iniciativa de enviar tropas al terreno sólo cuenta con una adhesión del 7 % de la población. Netanyahu, sin embargo, ha repetido que ¨una guerra no se gana desde el aire¨. Pero un despliegue de tropas en el terreno señalaría una ocupación por largo tiempo y una repetición de la derrota en Vietnam y de los desastres militares y geopolíticos en Irak y Afganistán. El formato de un acuerdo es desconocido. Trump, de acuerdo a los medios, reclamaría la apertura incondicional del estrecho de Hormuz, el control del armamento iraní y la entrega del uranio enriquecido acumulado por Irán. La Guardia Revolucionaria sostiene, con razón, que el control del estrecho se ha convertido en un derecho adquirido y en una garantía para su seguridad, lo mismo que la reposición de todo el material destruido por la guerra. En el formato eventual no figura el cese del asalto militar a Gaza y al Líbano, ni el fin de la ocupación sionista de Cisjordania, ni el retiro sionista de Siria. Pero estos son asuntos elementales para la vigencia de un cese del fuego en Irán. Lo que está en juego es la crisis interior de Estados Unidos –económica, social y política-, el destino del imperialismo norteamericano. La guerra (como, por otra parte, la revolución) constituye el estallido del conjunto de las contradicciones sociales e históricas del capitalismo. El desarrollo de la guerra expresa las variables de esta ecuación. Por eso solamente puede resolverla la movilización de las masas; fundamentalmente, de la clase obrera. La lucha contra los ajustes y las miserias que provoca la guerra; la lucha contra los gobiernos de la guerra imperialista y sus tentativas de someter a los pueblos a un régimen político de excepción; la lucha contra la entrega de la soberanía nacional de las naciones periféricas (como ocurre en Venezuela, Cuba y toda América Latina); toda esta lucha, con sus reivindicaciones y demandas, debe servir a los fines de forjar una unidad política creciente para derrotar a la guerra imperialista y poner fin al imperialismo y a su base histórica, que es la organización capitalista de la sociedad y el Estado. 

 Jorge Altamira 
 23/03/2026

lunes, 23 de marzo de 2026

"Escudo de las Américas": Noboa militariza Ecuador y Petro denuncia que bombardeó la frontera colombiana


El presidente de Colombia Gustavo Petro denunció el pasado martes que el ejército ecuatoriano bombardeó a campesinos en suelo colombiano, cerca de la frontera, dejando calcinados 27 cuerpos. Adujo que los grupos narcos no bombardean desde aviones y que se encontraron bombas cerca de las familias atacadas. Noboa negó las acusaciones, pero este ataque se da en el contexto de una guerra comercial entre los dos países que ha ido en aumento. 
 Además, este hecho ocurre cuando Daniel Noboa había decretado dos semanas de toque de queda en cuatro provincias de Ecuador y lanzado una militarización de todo el país. Con esto, se restringe la circulación entre las 23 y las 5 de la madrugada en Guayas, El Oro, Los Ríos y Santo Domingo de los Tsáchilas, provincias costeras que concentran 6,5 millones de habitantes, el 35 % de la población y más de la mitad de los homicidios del país. El fascista de Ecuador dice que todas esas operaciones se circunscriben a suelo ecuatoriano pero anteriormente había denunciado a Petro con comenzar a hundir barcazas colombianas a lo Trump. 
 El gobierno ecuatoriano desplegó, con apoyo de Estados Unidos, 75.000 soldados, con la excusa de combatir el crimen organizado. Desde que empezó su mandato en 2024, Noboa ha utilizado reiteradas veces el estado de excepción para regimentar a la población. Desde que llegó al poder, ha firmado 17 decretos de este tipo. El resultado es que se reportan, al menos, 34 denuncias de desapariciones forzadas, es decir, detenciones llevadas adelante por militares, de personas cuyo destino luego se desconoce. Además, durante 2025 hubo 6.700 denuncias de personas desaparecidas en total. 
 Esta vez, las condiciones actuales son más restrictivas que en ocasiones anteriores. Las autoridades no han emitido salvoconductos para empleados de los medios de comunicación, lo que constituye una garantía de impunidad para las fuerzas represivas gracias a la censura de hecho.
 Este bombardeo a Colombia y este reforzamiento represivo se enmarca en el Escudo de las Américas, impulsado por Donald Trump, que reunió a principios de este mes a 17 gobiernos del continente con el objetivo de implementar un régimen fascista y represivo en toda la región, siempre con la excusa de combatir el narcotráfico. Una reedición, al estilo Trump, del Plan Cóndor. Noboa firmó, además, un acuerdo con Trump para instalar una oficina del FBI en Quito. El pedófilo fascista pretende instalar oficinas del FBI y la CIA en todo el continente para controlar de cerca a sus protectorados. Pero los alcances de este nuevo “Plan Cóndor” son aún mayores: el bombardeo de la frontera colombiana es servil al interes de presionar a uno de los gobiernos que no está explícitamente alineado. Noboa comenzó impulsando la guerra comercial con Colombia, la envuelve en una verborragia bélica y la está escalando. De esta manera, Trump esta logrando crearse conflictos Proxy en América latina, trayendo la guerra mundial a la región, como una manera de tener disciplinados a todos los países del continente. Ecuador, como ariete de Estados Unidos, cierne amenazas sobre Colombia, al que se supone en las antípodas pero que ahora parece querer competir por los favores de Trump. Fue el mismo Gustavo Petro el que pidió la intermediación del fascista del norte para que enfriara el conflicto, como si no fuera su orientación política. Desde que Estados Unidos secuestró a Maduro en Venezuela, Petro ha intentado salvar su pellejo y el de sus allegados dándole garantías a Trump de que no piensa oponerse a la supuesta lucha contra el “narcotráfico” y que está a disposición para actividades “conjuntas”. 
 Los puertos de Ecuador son las principales vías por donde transita la droga que llega a Estados Unidos. En barcos bananeros del presidente y empresario Daniel Noboa se encontraron grandes cargamentos de cocaína. Sin embargo, es uno de los principales aliados de Trump en su presunta lucha contra el narcotráfico. De los grupos narcos, los “Choneros” fueron perseguidos y se fragmentaron, lo que benefició a los “Lobos”, quienes ahora lideran a las pandillas. Además, estos grupos se han internacionalizado, creando vínculos con cárteles de México, Colombia y otros países. Desde que Noboa asumió el poder, el narcotráfico y el crimen no han parado de crecer. El año 2025 fue el más violento del que se tenga registro en Ecuador: se contabilizaron 9.216 homicidios. La escalada represiva solo aumenta el crimen, la violencia y el narcotráfico. Mientras se dedica a masacrar pesqueros, el Comando Sur también resulta inocuo frente a los cárteles. 

 Respuesta popular 

Cuando Noboa intentó refrendar el permiso para instalar bases estadounidenses en suelo ecuatoriano, perdió el plebiscito. Sin embargo, el sistema que están implementando ahora es más eficiente para las arcas estadounidenses, ya que Trump se ahorra los marines: los militares ecuatorianos hacen el trabajo por ellos y Estados Unidos solo cubre los gastos de la oficina del FBI que supervisa las operaciones. La movilización popular tuvo un pico en 2025, con huelgas generales y protestas, pero el fracaso parcial llevó a un desgaste. El aumento de la criminalidad también agobia y distrae a las masas del objetivo de enfrentar al narcogobierno de Noboa.
 Esta semana, cientos de personas participaron en una protesta en la ciudad de Quito contra el gobierno, en medio de la crisis económica, social y de seguridad. 
La movilización fue convocada por organizaciones sociales, sindicatos y agrupaciones estudiantiles, que denunciaron el aumento de la violencia y rechazaron medidas del gobierno. Entre los principales reclamos se destacaron el rechazo a la flexibilización laboral, al estilo Milei, y reformas en la política minera que afectan a las comunidades originarias.
 Como Milei en Argentina, el gobierno de Noboa está sostenido únicamente por Trump y el apoyo solapado del nacionalismo burgués al imperialismo estadounidense. No hay masas fascistas que respalden sus medidas de gobierno. 

 Aldana González 
 19/03/2026

domingo, 22 de marzo de 2026

"Los muertos que vos matáis…


La Perla. 

 El hallazgo e identificación de una docena de restos de desaparecidos en el vasto predio de La Perla, la sede del Ejército que funcionó como campo de torturas bajo el mando de Benjamín Menéndez, ha provocado un fuerte impacto en vísperas del 50 aniversario del golpe. 
 La recuperación de sus restos por parte del Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) ha colocado en foco su labor y el desafío que implica hallar el destino de los 30.000 detenidos-desaparecidos de la dictadura. Para tener una medida de ello, basta señalar que La Perla fue uno de los campos de concentración más mortíferos de la dictadura. El Ejército de Videla y Menéndez tenía una política implacable de exterminio. Se cuentan muy pocos casos de sobrevivientes entre quienes cayeron en sus garras.
 En el caso de La Perla, se estima que pasaron por allí entre 2.500 y 3.000 personas. Sobrevivientes, se contabilizan menos de 200. Todos los demás fueron fusilados y enterrados en algún punto de sus 16.000 hectáreas, en fosas comunes. En muchos casos, los cuerpos eran fragmentados, triturados o carbonizados para dificultar su identificación. De no mediar la técnica genética moderna, hubiera sido imposible reestablecer sus identidades. Los forenses del EAAF hablan de este hito reciente como el hallazgo de una aguja en un pajar. Es que no sólo alcanza dar con los restos, es necesario además contar con material genético comparable. De hecho, sobre unos 1.800 esqueletos recuperados a lo largo de 40 años de labor, sólo la mitad fueron identificados. Y esto posible gracias a la articulación con el Banco Nacional de Datos Genéticos, (BNDG) otra ´institución´ de prestigio internacional que fue fundada por el empuje de los familiares de las víctimas; en el caso del BNDG, especialmente por el de "Chicha" Mariani, fundadora de Abuelas de Plaza de Mayo. El ´índice de abuelidad´ fue una verdadera innovación de la ciencia genética, desarrollada con investigadores norteamericanos de primer nivel, resultado de la insistencia, el dolor y la creatividad de Chicha y sus compañeras. En el BNDG se resguardan muestras de familiares que buscan a sus desaparecidos y de restos hallados que todavía revisten como NN. Así fue posible restituir la identidad de los poco más de 140 nietos recuperados. El EAAF no es un ente estatal, sino que se financia, parcialmente, por los honorarios que recibe por convenios con el Ministerio de Justicia, donaciones y servicios periciales a terceros. El BNDG es un ente autárquico que funcionaba en el seno del Hospital Durand, hasta que -bajo los gobiernos K- se dispuso su incorporación al Ministerio de Ciencia y Técnica, a pesar de las dudas y protestas que presentaron las organizaciones de familiares independientes. 
 El hallazgo en La Perla volvió a colocar en la palestra la cuestión de la preservación de los llamados "sitios de memoria" y de todos los edificios y predios militares y dependencias policiales que integraron el circuito represivo de la dictadura. Son testimonio, pero también prueba y objeto de análisis vigente. Bajo la consigna banal de "llevar alegría adonde hubo muerte", el kirchnerismo intentó desnaturalizar la ESMA y convertirlo en un centro recreativo, monopolio de su tribu política, Para la derecha, que no quiere dejar vestigio que recuerde los crímenes de la burguesía, las 16 hectáreas que ocupa la ESMA en la zona norte de la Ciudad es una gema codiciada por el capital inmobiliario. 
 El trabajo del EAAF también echa luz sobre la propia burocracia del aparato represivo y la cuestión de los archivos. Los represores seguían una metodología "ordenada". Los operativos no eran dispuestos al azar sino planificados en torno a objetivos precisos. En muchos casos, dejaban rastros en libros de cementerios, actas de defunción, registros de huellas dactilares y legajos policiales. "Nos pasamos la mayor parte del día con documentos, libros, investigando en la computadora, mirando imágenes. No hay posibilidad de saber o arribar a la identificación si no tenemos una investigación preliminar", explica un integrante del EAAF a La Nación (20/3). Una desclasificación parcial de archivos de la SIDE indica que ésta estaba subordinada al mandato del Batallón de Inteligencia 601. La primera se limitaba a colectar información, mientras que la inteligencia militar tenía el monopolio operativo. Allí revestía el burócrata de la UOCRA Gerardo Martínez, principal interlocutor de la CGT con el Gobierno.
 La mayoría de los hallazgos fueron realizados en cementerios, donde los cuerpos de las víctimas eran ingresados como NN. "Al finalizar la dictadura, se abrieron causas judiciales a partir de las denuncias sobre lo sucedido en muchos cementerios. En el marco de estos expedientes se realizaron exhumaciones sin método científico: las sepulturas fueron removidas y los restos óseos, mezclados, dañados y no registrados adecuadamente como evidencia. En muchos casos, los conjuntos de huesos fueron conservados, aunque de manera desordenada; en otros, fueron trasladados a los osarios de los cementerios, de donde no pudieron ser recuperados. En general, estas exhumaciones no conducían a identificar personas", explica el EAAF en su página web. El Estado argentino ha sido un factor de ocultamiento, no de esclarecimiento de los crímenes de la dictadura. Por último, el EAAF tiene un registro pormenorizado de sus hallazgos. La mayoría de ellos corresponden al área metropolitana, pero el segundo puesto corresponde a Tucumán. No es casual: la provincia fue el escenario del ensayo general de la dictadura, bajo la dirección del gobierno peronista, que ordenó el "aniquilamiento de la subversión" y lanzó el Operativo Independencia, con el pretexto de desarticular un campamento guerrillero del ERP instalado en el monte. Bajo esa cobertura, los milicos del ´gobierno popular´ se ensañaron con la militancia obrera y estudiantil de la ciudad, instalando los primeros campos de tortura y practicando los métodos que poco después generalizarían Videla y Massera. 
 Los crímenes de la dictadura son una hipoteca ilevantable para la burguesía y sus partidos, para el imperialismo que cobijó a los militares y para el clero que los bendijo. Para que "nunca más" no sea sólo una frase, el 24 nos movilizamos contra el estado policial de los Milei y la guerra imperialista. 

 Jacyn 
 21/03/2026

viernes, 20 de marzo de 2026

Kast inaugura un muro en la frontera con Perú


Fascismo trasandino. 

 El primer acto oficial de José Antonio Kast como presidente de la República de Chile fue la inauguración de una zanja y un vallado en la frontera terrestre de Chile con Perú, en la zona de Arica. Junto a un número importante de sus ministros, inauguró su plan “Escudo Fronterizo”, que incluye el despliegue de efectivos de las Fuerzas Armadas. Promete extender este plan a la frontera oeste – el límite con Bolivia.
 Las medidas del gobierno de Kast referidas a la inmigración estaban inscriptas en el “plan de emergencia” que anunció durante la campaña electoral. Consiste en el cierre de fronteras, su militarización y la persecución de más de 330.000 inmigrantes ‘irregulares’. Un proyecto de Ley, ingresado por la bancada oficial prevé la criminalización de la inmigración ilegal (actualmente es una falta) y la cancelación de beneficios sociales y otros derechos. 
 El corazón de este programa reaccionario se asienta en una imagen construida que asocia el aumento (casi insignificante) de la inseguridad callejera a la oleada de migrantes, principalmente venezolanos, que tuvo lugar en los últimos años. Sin embargo, el flujo de migrantes ha descendido a menos del 50% en cuatro años, luego del pico de 2021. El gobierno “progre” de Gabriel Boric, por otra parte, sostuvo toda la legislación derechista en materia migratoria. 
 La zanja tendrá una extensión de 30 kilómetros e incluirá la colocación de vallas de más de 5 metros y un muro de concreto en ciertas zonas consideradas “porosas”. La inspiración del proyecto, presentado en el propio escrito presidencial que justifica la ejecución de la obra, son los muros que ha levantado el sionismo en Gaza y Cisjordania así como los del fascista Viktor Orban en las fronteras húngaras del este europeo. 
 Kast -quien desde hace 20 años habita el parlamento chileno y se ha caracterizado por la intrascendencia de sus proyectos legislativos- ha abusado de la demagogia para asociar a los migrantes al crimen organizado y el narcotráfico. Pero los índices de incidencia de los extranjeros, indocumentados o no, en estos crímenes es marginal. La emergencia de Kast y su “reivindicación soberana” apunta a la regimentación de la vida política y social de los trabajadores chilenos. El ataque a los migrantes sigue la tónica de Trump-Milei y no esconde sus intenciones reaccionarias. De allí se desprenden sus reivindicaciones a la política de seguridad de Nayib Bukele en El Salvador, que ha instaurado la esclavitud en los centros de detención.
 Esta política fronteriza tiene un significado continental. Los anuncios de Kast estuvieron acompañados de una convocatoria a los gobiernos de la región a replicarlas en sus países. El presidente interino de Perú denunció la unilateralidad de la medida. Bolivia, por su parte, no ha emitido una posición oficial. Rodrigo Paz asistió a la asunción de Kast junto con toda la derecha continental. La política de Kast está enmarcada en el acuerdo del “Escudo de las Américas”. 
 La prensa dentro y fuera de Chile se limita a señalar que el combate a la inmigración irregular es ampliamente popular en las encuestas. Kast ha reivindicado la política migratoria de Boric en su discurso en Arica; la agenda del progresismo la ha impuesto la ultra derecha. 

 Joaquín Antúnez
 19/03/2026

Milei y la barbarie de las naciones


De Adam Smith a la banda de $Libra. 

 El homenaje a Adam Smith que protagonizó Javier Milei, acompañado del economista ´libertario´ Adrián Ravier y el profesor Juan Carlos de Pablo, transitó el camino que va de la solemnidad al ridículo. Fue lo que ocurrió con Ravier, cuando parangonó a Milei con Smith y enseguida, consciente del dislate, prefirió recurrir a la broma y asociar a uno y a otro por el hecho de ser solteros. “Ambos se casaron con sus ideas”, dijo, sin advertir que sólo las sectas se “casan con ideas”. En la ciencia, el “casamiento” se enlaza dialécticamente con el divorcio vincular, porque las ideas se construyen y reexaminan en la confrontación con la práctica, la historia y la vida social; la ideología, lo contrario de la ciencia, establece un conchabo a perpetuidad con sus propios prejuicios. Smith indagó al capitalismo de la manufactura, hasta cierto punto, con rigor científico. Gracias a ello, encontró razones objetivas para explicar las leyes del intercambio, donde los bienes tienen como atributo común el trabajo humano. En esa búsqueda, el autor de “La Riqueza de las Naciones” llegó a establecer que la ganancia del capital era una “deducción del trabajo”, de la cual el capitalista “merecía” apropiarse por haber practicado la prudencia y austeridad en sus consumos. 
 Milei, a diferencia de Smith, pertenece a la corriente que atribuye el valor de lo producido a la “utilidad” o “satisfacción” individual que las cosas reportan al consumidor. Con este prejuicio anticientífico, se han “casado” el 90% de los economistas de nuestro tiempo. No es una teoría, es un fetichismo. Naturalmente, es un pensamiento funcional a los dueños del capital, pues, por un lado, les sirve para negar a la clase obrera como creadora de la riqueza social; y, por el otro, para darle sustento a los beneficios del capital ficticio, que no solamente se reproduce en el campo de la especulación financiera sino también en el comercio de las armas, la trata de personas y de niños. Milei le ha prodigado elogios a todos estos “filones” de negocios. La apropiación de la plusvalía de la fuerza de trabajo, por parte de esta casta parasitaria, no es el resultado de la austeridad y prudencia que Smith atribuía al origen del capital, sino del derroche, de la estafa y de todas las formas de la delincuencia económica – estamos ante “La Barbarie de las Naciones”. 
 Ravier, el presentador libertario, extendió el paralelismo entre los solitarios Smith y Milei, al sostener que ambos estaban unidos “sobre todo a sus amigos”. Pero en este caso, las comparaciones son todavía más odiosas. El mejor amigo de Smith era el filósofo liberal David Hume, un ateo ferviente, vetado como profesor universitario con el argumento de que “no era una buena influencia sobre los jóvenes”. Milei es admirado por Mauricio Novelli, Hayden Davis y Manuel Adorni, y también por Trump, el ‘good fellow’ del proxeneta Epstein. En “El Capital”, Carlos Marx caracterizaba a esta fauna como una “agradable mezcla de estafadores y profetas” -Un siglo y medio antes de $Libra, el fundador del socialismo científico encontró una definición que le cae como un traje a medida al colectivo “libertario”. 
 En la Universidad de Glasgow, Smith explicaba el vínculo entre la economía mercantil y la ruptura de los lazos de sujeción directa entre las personas. El mercado, para el economista escocés, o sea la conversión del siervo en mercancía, era la manifestación más elevada de la libertad humana. Tuvo que venir Marx y su “crítica de la economía política” para desentrañar a la última manifestación histórica de la esclavitud: lo que había puesto en pie el libre intercambio era una nueva y aguda sujeción, entre los dueños de los medios de producción y los que sólo pueden vender su fuerza de trabajo. La persona como mercancía es todo lo contrario a la libertad. La economía política, que Smith contribuyó decisivamente a fundar, tuvo que encubrir esa relación social de explotación, luego de haber puesto en evidencia a sus polos antagónicos.
 En cuanto a Javier Milei, su foja académica consiste en la enseñanza de maniobras financieras por internet, en la turbia escuela de especuladores regenteada por su amigo Novelli. Allí, Milei explicaba (¿o explica?) el deporte preferido de la claque libertaria: cómo vivir sin trabajar, o mejor dicho, del trabajo de otros, explotando las oscilaciones de la gigantesca masa de capital ficticio que ronda por la economía mundial -por caso, con las criptomonedas. Los beneficios de las bitcoins o los títulos de deuda pública no son un “premio futuro por sacrificar consumos presentes”, como dicen los economistas que Milei ha leído en las solapas de libros. El interés financiero es una detracción de la ganancia del capital industrial, es decir, del trabajo no retribuido a los obreros. 
 Es cierto que a Milei y Smith los separa un abismo, en términos intelectuales tanto como morales. La sola comparación esta fuera de lugar. Lo que importa es la diferencia en la época histórica que transitaron, uno como científico, y el otro como tarotista. 
Smith encarnaba al pensamiento de la burguesía en ascenso, Milei, por el contrario, es un predicador alucinado del capitalismo de la decadencia. Smith fue el filósofo y economista del nacimiento y pujanza del capitalismo industrial. La reivindicación de la libertad humana expresaba el afán de la burguesía por emanciparse de las ataduras heredadas del régimen social anterior, en el plano económico y político. Milei, en cambio, deambula entre cuevas y festicholas, en la declinación del modo de organización social del capital. La “libertad” que defiende, es la que reclama la clase capitalista para explotar sin límites a los trabajadores. 
 En el CCK, Milei reivindicó a otro austriaco -Schumpeter- que acuñó el concepto de “destrucción creadora”, para referirse a la aceleración de la obsolescencia del capital con la aparición de inversiones en nuevas tecnologías. Milei, sin embargo, no es un ‘schumpeteriano”, porque la destrucción de capital industrial en Argentina está vinculada a la hipoteca de la deuda pública y al default a repetición, no a un salto tecnológico. De un modo general, las crisis que se adjudican a las innovaciones tecnológicas obedecen a la anarquía de la producción de toda economía de mercado. Ahora mismo, la Inteligencia Artificial amenaza llevar a la quiebra a los monopolios que han invertido en ella, financiados por fondos y bancos. Embarcados en una competencia despiadada entre ellos, no han obtenido resultados que remuneren y amplíen esa inversión. Los pronósticos agoreros ocupan cada vez un mayor espacio en los titulares financieros. Schumpeter, un economista de las grandes crisis de entreguerras, prometió que se podría llegar a “la otra orilla” de esas crisis, pero no ofreció pruebas de ello. Solo el inicio de la segunda guerra mundial y cien millones de muertos desarrollaron la destrucción que emergería como “creativa” después de la guerra, en una Europa y Asia en ruinas. 
 Una reconversión tecnológica sin desocupación en masa exige la supresión de las relaciones sociales de explotación, y una planificación democrática por parte de los trabajadores desde la dirección política del Estado. Antagónicamente, la competencia entre capitales -y los Estados que los amparan- conduce a la anarquía, al despilfarro de fuerzas productivas -desempleo incluido- y a la guerra internacional. Es el carro al que se ha subido Milei, el carro de Trump y Netanyahu. 
 Naturalmente, la “libre” explotación de la fuerza laboral, e incluso su liquidación física en el marco de la guerra, exige un cambio de régimen político -la liquidación de libertades y la instauración de un estado policial. El presentador de Milei, Adrián Ravier, cuenta con una página web -Punto de Vista Económico.com - donde reivindica el apoyo brindado por el economista austríaco Frederick Hayek -otro de los ídolos de Milei- a Pinochet, a quien visitara en los tempranos años 80. A la prensa chilena de entonces, Hayek le dijo que “la dictadura era un sistema político necesario bajo un período de transición”. Ravier le da la razón a Hayek, y saluda al gobierno que, en nombre de la “Libertad”, está creando un estado policial en la Argentina. Lo mismo pasa con Kast, en Chile. Los tardíos exégetas de Smith quieren terminar con las manifestaciones y el derecho de huelga, y legalizar las detenciones de los servicios de inteligencia sin orden judicial. En Milei y sus socios, el liberalismo histórico es la mascarada de un fascismo en grado de tentativa. 

 Marcelo Ramal
 19/03/2026

miércoles, 18 de marzo de 2026

La Agenda Setting: el monopolio de la desesperanza


 Lograr la descomposición de debates legítimos y críticas necesarias es una misión permanente de la subversión contra Cuba en redes sociales. Foto: Caricatura de Ángel Boligán 

La sofisticada maquinaria mediática que opera fuera de Cuba buscando influir en la percepción sobre la realidad de la Isla, constituye un caso de manual de manipulación de agenda redes sociales. 

Si el Gaslighting opera en el plano interpersonal, la Agenda Setting (Establecimiento de la Agenda) opera en el plano mediático. Acuñada por los profesores Maxwell McCombs y Donald Shaw, en la década de 1970, esta teoría sostiene que los medios de comunicación de masas no nos dicen qué pensar, sino sobre qué pensar. 
 Es decir, los periódicos, televisoras y portales digitales ejercen un enorme poder, al seleccionar y ponderar los temas del día. Al conceder portadas y horas de debate a un asunto, lo convierten en el centro de la conversación nacional. Al ignorar otro, lo condenan al ostracismo. 
 La sofisticada maquinaria mediática que opera fuera de Cuba, cuyo objetivo es influir en la percepción pública nacional e internacional sobre la realidad cubana, constituye un caso de manual de manipulación de agenda. 
 Uno de sus puntos o ejes principales manipula las consecuencias del bloqueo económico impuesto por EE. UU. para culpar al Gobierno cubano. El mecanismo es perverso pero efectivo: 1) El bloqueo genera escasez de combustible, medicamentos y alimentos. 2) Medios financiados por agencias estadounidenses denominados «independientes» amplifican el descontento resultante de esa escasez. 3) La agenda mediática se satura de noticias sobre las colas, la falta de productos o las averías del transporte, atribuyendo la causalidad exclusivamente a la «mala gestión interna» y omitiendo el contexto del cerco que ellos mismos patrocinan. 
 Por otro lado, se impulsa a figuras con poca representatividad real dentro de la Isla, otorgándoles un estatus de «líderes de opinión», «activistas» o «expertos». Al darles espacio en sus agendas, los medios internacionales los legitiman como interlocutores válidos. 
 Se presenta la realidad cubana como inherentemente hostil a causas como la lucha contra la discriminación racial o la igualdad de género, para sostener un relato prefabricado de opresión. De esta forma, se intenta alinear la agenda de los defensores de derechos humanos internacionales con la agenda de desestabilización política.
 Mientras que los medios públicos cubanos operan con una lógica de servicio y desarrollo social, la maquinaria mediática externa opera con lógica de guerra, financiada con presupuestos multimillonarios y sin límites éticos en la difusión de desinformación. 
 Frente a esta estrategia, la respuesta no puede ser meramente defensiva. Se requiere una acción proactiva para devolver a los medios nacionales su rol de fuente primaria y confiable. Desplegar una política comunicacional eficaz, para colocar en la agenda global los atributos reales de la sociedad cubana: sus logros científicos, su estabilidad social y su cultura, rompiendo el monopolio del relato de la desesperanza. 
 Comprender que la manipulación mediática no es un efecto colateral, sino una política de Estado diseñada para desgastar a la Revolución desde dentro, utilizando la información como arma. La batalla por la agenda es, en última instancia, la batalla por la conciencia y la soberanía.

Raúl Antonio Capote | internacionales@granma.cu 
 18 de marzo de 2026 07:03:58 

Fuentes: La Jiribilla, scielo.sld.cu USA.unir.net, Revistas uned. es, profesionaldelainformación.com.