sábado, 30 de noviembre de 2024
viernes, 29 de noviembre de 2024
Tres claveles rojos para Sendic
Sendic fue un ejemplo de coherencia revolucionaria, de pensamiento y acción a la par. Nunca se rindió hasta que lo hirieron de un disparo que le deformó la cara. Estudió derecho pero le bastó con llegar a procurador. No quiso alcanzar el título de abogado para evitar que lo llamaran doctor. Rechazó ser diputado nacional por el partido socialista y se proletarizó en el campo. Asesoró al sindicato de zafreros de Bella Unión. Perseguido por la policía y terratenientes que habían puesto precio a su cabeza, pasó a la clandestinidad. Hasta que se transformó en máximo referente del Movimiento de Liberación Nacional (MLN).
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El día que sepultaron sus restos en el cementerio del barrio montevideano La Teja, miles de uruguayos siguieron a pie el cortejo fúnebre. El auto porta-coronas se hundía en el asfalto de tantas flores que llevaba, como los claveles rojos que hoy lo acompañan. A Sendic lo despidieron en respetuoso silencio, solo cortado por la consigna que entonaba la multitud: “MLN, Tu/pa/maros...”.
El diputado Gabriel Otero, del Movimiento de Participación Popular (la continuidad ampliada del MLN), busca el nicho del Bebe y lo encuentra muy rápido. Va guiado por su conocimiento de ese lugar de peregrinación donde descansan otros orientales ilustres. En el cementerio de La Teja o Paso Molino están Tabaré Vázquez, dos veces presidente del país por el Frente Amplio; su esposa María, su vice Danilo Astori, el militante detenido-desaparecido y profesor de derecho, Fernando Miranda Pérez y el célebre relator de fútbol Carlos Solé.
“Yo creo que lo que más lo unió con el Che fue la acción, sin duda y esa cuestión de la libertad del Che, esa cuestión profunda de buscar la libertad, del bocho propio. Los Tupamaros decimos bocho propio. Todo lo que vos quieras, pero bocho propio. No alienación”, cuenta sobre Sendic y la idiosincrasia del movimiento el diputado Otero, hijo de dos tupamaros y detenido junto a su madre cuando era niño. Entre las crueldades que hacían los militares de la dictadura soportó que lo bañaran con agua fría o no le dieran suficiente comida. Era un plan sistemático de tortura física y psicológica.
Con el Bebe o Rufo --su nombre de guerra-- se ensañaron durante doce años de cautiverio. Contaba el defensor de cañeros, aunque uno más entre ellos, que había pasado “cinco años seguidos con una luz encendida día y noche sobre mí”. Cayó preso el 10 de septiembre de 1972 en la ciudad vieja de Montevideo. Los militares lo monitoreaban agazapados hasta que pudieron atraparlo. Cuando lo detuvieron estaba con su pareja de ese momento, Xenia Itté y otro compañero, Jorge Ramada Piendibeni.
Antes había sido detenido al menos dos veces. La primera ocurrió en 1964, en la provincia de Corrientes, a orillas del río Uruguay. La segunda en Montevideo, el 7 de agosto de 1970. Terminó en la cárcel de Punta Carretas, hoy transformada en un shopping. Pero se fugó junto a otros 105 tupamaros y cinco presos comunes el 6 de septiembre de 1971 después de que la organización guerrillera cavara un túnel durante meses. “Teníamos que hacerlo en el menor tiempo posible”, dice José López Mercao, en el documental Raúl Sendic: tupamaro de Alejandro Figueroa.
Durante el escape de la prisión construida en 1915 y cerrada en 1986, el barrio de La Teja donde fue enterrado el guerrillero resultó un lugar clave en la estrategia de distracción del MLN. Se quemaron ómnibus y como recuerda el escritor Mauricio Rosencof, hoy con 91 años, “sacamos de circulación al 60 por ciento de los vehículos enviados por la policía con clavos miguelito”.
Alguna vez Mario Benedetti, amigo cercano de Sendic, le permitió ocultarse en los ’60 en el departamento donde escribía de la avenida 18 de Julio. También le dedicó Todos conspiramos. En un extracto del texto se lee: “estás solo o con pocos que estás contigo mismo y es bastante porque contigo están los pocos muchos que siempre fueron pueblo y no lo saben/ qué bueno que respires que conspires en esta noche de podrida calma bajo esta luna de molicie y asco/ quizá en el fondo todos conspiramos/ sencillamente das la señal de fervor la bandera decente con el asta de caña pero en el fondo todos conspiramos...”.
El jefe guerrillero había nacido en el paraje rural de Chamangá, en el departamento Flores, donde se había instalado su familia de origen vasco francés. El “antihéroe que no hacia alarde de sus virtudes”, según Eduardo Galeano, el justiciero, el que no dudó un instante en vivir entre cañaverales junto a sus “peludos” --los trabajadores de la zafra que concientizó y acompañó en sus luchas--, el defensor de la Unión de Trabajadores Azucareros de Artigas (UTAA), el que se ocultaba de casa en casa, de monte en monte; el que cruzaba la frontera con Brasil hacia Sant’Ana do Livramento cuando estaba cercado, el que se formó leyendo a Marx, Lenin y Rosa Luxemburgo, el que fue atendido en Cuba de su enfermedad antes de morir en París.
Sendic, el hombre de pocas palabras pero convicciones irrenunciables, todavía está marchando por las tierras campesinas reclamadas como la primera vez en 1964.
Gustavo Veiga
28 de noviembre de 2024 - 00:52
gveiga@pagina12.com.ar
jueves, 28 de noviembre de 2024
Milei anuncia “un memorando de entendimiento” con Netanyahu, un reo por crímenes de guerra de la Corte Penal Internacional
Javier Milei ha anunciado la decisión de firmar un “memorando de entendimiento” con el Estado de Israel para combatir “el terrorismo y las dictaduras”. Se trata, en estos términos, de un acuerdo internacional para, por un lado, militarizar la represión interior y, por el otro, para organizar intervenciones militares en el extranjero y contra otras naciones. En una breve columna de Clarín (24/11), la columnista a cargo de los temas relativos al sionismo, Natasha Niebieskikwiat, añadió que “ya hay una profunda interacción en materia de Seguridad e Inteligencia” y el propósito de “aumentar el nivel de relación en Defensa”. Esta observación es muy interesante en momentos en que el Ejecutivo ha iniciado otra purga en el Ejército y nuevos episodios en el conflicto entre la vicepresidenta y los hermanos Milei. Para completar el cuadro político, varios bloques del Congreso, incluidos los de Pichetto y Massa, han coincidido en un proyecto de “juicios en ausencia”, con la intención de aplicarlo contra Irán, a quien atribuyen los atentados contra la embajada de Israel y la AMIA. La Justicia de Argentina, incluida la Corte Suprema, no ha podido probar la intervención del régimen persa en esos atentados, mientras al mismo tiempo apartó de la causa a la conexión interna, o sea, a los servicios de seguridad. Es claro que una mayoría del Congreso y la camarilla liberticida coinciden en apoyar la guerra de masacre del pueblo palestino por parte del sionismo, que en estos mismos momentos ha comenzado con la “la limpieza étnica” en el norte de Gaza, para extenderla próximamente a toda la Franja. La cuestión de la “seguridad” y la “defensa” son la piedra polémica entre los hermanos Milei y Villarruel, que esta última quiere poner al mando de su tropa.
La oportunidad elegida por Milei para anunciar el mencionado “entendimiento” es típica del personaje: la orden internacional de arresto impartida por la Corte Penal de Justicia contra Benjamín Netanyahu, el primer ministro de Israel, y su exministro de Guerra, Yohav Gallant, por la comisión de crímenes de guerra. El liberticida adicto a Donald Trump se prepara para acompañar al norteamericano en el apoyo a la anexión de Gaza y ulteriormente de Cisjordania, que es el objetivo político del acusado por crímenes de guerra. La falacia de “la defensa propia” a la que recurren los jefes sionistas y Milei salta rápidamente a la vista de cualquiera, porque la envergadura criminal de la respuesta no guarda proporción con el ataque que se habría cometido contra la población israelí hace un año, en octubre de 2023. A esto hay que añadir varias sospechas: que Netanyahu y sus servicios conocían de antemano que ocurriría este ataque; que la demorada represión israelí no hizo distinción entre atacantes y secuestrados (la llamada doctrina Hannibal); que en ningún caso, por último, puede ponerse en el mismo plano la destrucción que causa la rebelión de un pueblo oprimido que ha sufrido masacres durante largas décadas, con los crímenes de guerra de un Estado opresor.
Todo el mundo ha advertido la ironía de que un Tribunal creado por los Estados imperialistas para criminalizar la lucha de los pueblos sometidos, o de los rivales circunstanciales de las grandes potencias, haya librado la orden para que Interpol detenga a una figura de ese mismo imperialismo. Esto sólo dimensiona la envergadura de la criminalidad de los imputados. Ese Tribunal tiene emitida también una orden de arresto contra Vladimir Putin por infracción a las leyes de la guerra (secuestro de niños -Netanyahu se ha ahorrado el secuestro por el asesinato-, bombardeo a civiles), que es llevada adelante en el marco de una sostenida agresión de los estados de la OTAN de varios años de antelación. En definitiva, el Tribunal Internacional (creado en 2002 para asumir las funciones de los tribunales penales especiales creados a partir de 1990) carece de condiciones de independencia y es financiado por los estados adherentes, en especial Gran Bretaña, Australia, Canadá, Francia, Alemania y Japón, que apoyan la guerra genocida del sionismo y son los proveedores internacionales de su sofisticado armamento. Pocas veces se han reunido las condiciones para un fallo penal tan libre de toda sospecha. Estados Unidos no ha aceptado integrar el Tribunal para, según dice el Consejo Editorial del Financial Times, otro insospechable, “evitar el juzgamiento de sus soldados”. Estados Unidos goza también de preferencia judicial en los países en que instala sus bases militares. La Corte norteamericana dictó un laudo que exime a los responsables de acciones contra el terrorismo de comparecer ante la Justicia civil. Esto incluye a los contratistas de las fuerzas armadas, y tuvo su efecto con las torturas en Abu Graib (en Irak) y en las cárceles clandestinas distribuidas por toda Europa. Tampoco Israel o Rusia admiten la jurisdicción de la Corte Penal Internacional.
No es, sin embargo, el caso de Argentina. En cuanto tratado internacional, es de obligado cumplimiento constitucional. El “entendimiento” de Argentina con Israel, que promete firmar Milei, es lesivo de la Constitución y causal de juicio político; los parlamentarios, sin embargo, la emprenden contra Irán, declarado enemigo existencial por parte de Israel, sin la menor prueba material.
Milei busca imponer en Argentina un plan siniestro, que es el establecimiento de un poderoso aparato de espionaje, infiltración y represión, bajo la tutela del sionista Mossad y la CIA norteamericana. En esto consiste “el entendimiento”. Es lo que el sionismo ha impuesto en Estados Unidos, un poderoso lobby, Aipac (Comité americano-israelí de asuntos públicos), que domina a republicanos como a demócratas. Fue este lobby el que impuso a la familia Bush y al tercermundista inglés Tony Blair la invasión y destrucción de Irak. Cuando alude a la ‘lucha’ contra “las dictaduras”, Milei apunta, como bajo el último régimen militar, contra países designados –Venezuela, Cuba, Nicaragua y, entrecejas, a la clase obrera y la izquierda de Brasil-. La Justicia brasileña ha reclamado la extradición de más de cien bolsonaristas que se encuentran en Argentina, por su participación en el golpe del 8 de enero de 2023. La “dictadura” que Milei tiene, sin embargo, en vista es, por sobre todo, Irán, contra quien Netanyahu prepara un ataque militar de enormes proporciones. El Congreso acompaña. Hace 24 horas, Patricia Bullrich ha enviado un proyecto de “agentes encubiertos” para operar contra la privacidad y libertad de los ciudadanos, además de convertir al Poder Judicial en alcahuete y en instrumento de los servicios de Inteligencia. Es con este propósito que han sido “reeestructuradas” la ex Afip y la ex Afi, convertidas en SIDE y Acara. Todo esto pone en un contexto más concreto y definido a la banda de las “Fuerzas del Cielo”, autodeclarado “brazo armado” de los liberticidas.
El “entendimiento” ata a Argentina a la guerra mundial que avanza inexorablmente como resultado del estallido de las contradicciones históricas del capitalismo. La barrera contra este genocidio final sólo la pondrá la clase obrera internacional, mediante una acción histórica independiente.
Jorge Altamira
25/11/2024
miércoles, 27 de noviembre de 2024
La guerra mundial en el Medio Oriente
Hezbollah se unió a la Guerra de Gaza desde el 8 de octubre del año pasado. Nasrallah no citaba un casus belli particular al Líbano sino solidaridad con el pueblo palestino en Gaza. Esto último es muy importante respecto al posicionamiento de las fuerzas políticas proccidentales ante el acuerdo en cuestión, pero volveremos a esto luego. Estratégicamente, Hezbollah conformó un frente de apoyo a Gaza. Mediante fuego esporádico a través de la frontera (y la amenaza latente de realizar su propia incursión terrestre), su rol era retener la mayor cantidad posible de fuerzas y recursos israelíes para que no estuvieran disponibles para ser desplegadas contra Hamás.
En paralelo al esfuerzo principal realizado para la destrucción de Gaza, las FDI han llevado adelante una campaña sistemática contra Hezbollah que se extendió un año antes del comienzo de la incursión terrestre el primero de octubre del año corriente y se intensificó significativamente bajo la denominación “Operación Flechas del Norte”, desde que Israel llegó a la conclusión que Hezbollah no firmaría un alto al fuego por separado para el Líbano. Esta operación se proponía someter a Hezbollah a una presión militar creciente hasta la concreción de los objetivos políticos.
La campaña aérea tiene efectos de erosión muy evidentes sobre las capacidades de Hezbollah. Hace muchos años que Hezbollah dejó de ser una simple “guerrilla”. Adquirió capacidades complejas propias de los ejércitos regulares y llegó a ser más poderoso que los ejércitos de varios países. Para operar esas capacidades, necesita de especialistas y una cadena de mando compleja también -personal que no es sencillo de reemplazar y menos aún de manera continua. Los israelíes se enfocaron en neutralizar las capacidades que más les preocupaban de la milicia libanesa: los misiles guiados de precisión y la fuerza de maniobra élite ´Radwan´, que habría sido la encargada de incursionar por tierra en el norte de Israel. Mediante bombardeos sistemáticos destruyeron instalaciones con equipo militar complejo, los arsenales de misiles guiados y la cadena de mando (incluídos los episodios más mediáticos como el asesinato de Nasrallah o las bombas escondidas en los bipers usados por la organización). La campaña de eliminación de comandantes se extendió a los reemplazantes y los reemplazantes de los reemplazantes hasta que las unidades o capacidades se volvieron inoperables en gran medida. Eso explica la virtual ausencia del uso de armamento de precisión o fuerzas de élite contra Israel a pesar de todo el curso de provocaciones, escalada y finalmente incursión terrestre llevada adelante.
La fase terrestre es, a todas luces, el opuesto exacto del fiasco de 2006, que fue la base de la versión israelí del “síndrome de Vietnam”. En 2006 israel se vio arrastrado a la guerra por iniciativa de Hezbollah y su conducta se caracterizó por la improvisación estratégica y operacional. Durante la mayor parte de la guerra las unidades cruzaron varias veces la frontera sin establecer control sobre el terreno y finalmente en los últimos días se intentó un avance masivo en profundidad con la intención de llegar hasta el Río Litani y que desembocó en la famosa Batalla de Wadi Salouki, ejemplar de todos los problemas y fracasos del lado israelí. Las unidades de combate locales de Hezbollah, con base en cada uno de los poblados de la zona, están preparadas asumiendo que combatirán rodeadas por avances mecanizados israelíes, por lo que avances rápidos en profundidad no son efectivos para lograr una derrota de estas milicias locales. En esta ocasión no sólo las unidades estuvieron bien pertrechadas y preparadas: todo el concepto operacional fue distinto. Los objetivos de la guerra fueron concretos y limitados. Las unidades israelíes no intentaron estocadas profundas sino que realizaron un avance a lo largo de toda la extensión de la frontera convertida en frente gradual y sistemático sin prisas. Para el autor de estas líneas, el modus operandi guarda más similitudes con el avance sistemático pero lento que hacen los rusos en Ucrania que con las rápidas y espectaculares maniobras del ejército norteamericano contra los restos del ejército iraquí de Saddam Hussein. Esto les permite a las unidades de maniobra israelíes trabar combate con las unidades locales de Hezbollah y derrotarlas a cada una de manera aislada antes de avanzar más profundo en territorio libanés. Se conocen pocas oportunidades en que las guerrillas libanesas hayan conseguido quedar detrás de las líneas israelíes.
En números, antes del comienzo del operativo terrestre, Hezbollah había logrado provocar 20 muertos entre los militares israelíes antes del comienzo de la operación terrestre y 52 adicionales a partir de esta. Del mismo modo, Hezbollah reconoce con nombre y apellido unos 450 muertos propios antes del comienzo de la incursión israelí y dejó de reportar sus propias bajas luego. Según las fuentes de las FDI (sin mostrar evidencia), la ofensiva terrestre provocó “miles” de muertos entre los combatientes libaneses.
Todo esto sería completamente superfluo si no consideráramos los resultados políticos de la guerra. La victoria en la guerra consiste en la imposición de la voluntad propia al enemigo. Hasta recientemente, Hezbollah se comprometió a proseguir las acciones contra Israel en apoyo a Gaza, poniendo como condición para cualquier cese al fuego un acuerdo más general que incluya a la Franja. A su turno, Hamás conserva como única palanca en esas negociaciones a una centena de rehenes o sus cuerpos. ¿Con cuál objetivo Israel condujo la guerra contra Hezbollah? No lo hizo con el objetivo de liquidar a la organización in toto o su capacidad militar (como sí lo plantea para con Hamas) y tampoco para arrebatarle el control territorial directa o indirectamente (a diferencia de lo que está aconteciendo en Gaza). Destruir a Hezbollah necesitaría ni más ni menos de una nueva guerra civil en el Líbano y recursos que hoy en día Israel no tiene en disponibilidad al menos mientras continúe con la guerra en Gaza. El estado actual de la organización alcanza para que la oposición libanesa de tenoccidentales se ilusione con un futuro desarme o un cambio de régimen que eyecte a la organización de los resortes del aparato estatal (Reuters 14/11).
De boca de Netanyahu, el objetivo de llevar a la guerra al Líbano era divorciar a Hezbollah con respecto al desarrollo de los hechos contra Gaza, separar a los dos frentes y quitarle al último su principal apoyo. Esto podía adoptar dos formas que no son mutuamente excluyentes. O bien degradar las capacidades militares de Hezbollah al punto de que pasar a ser militarmente irrelevante e incapaz de continuar con su apoyo al frente de Gaza, o someterlo a tal presión que su dirigencia se viera obligada a optar por un cese al fuego por separado e independiente de la continuidad de las acciones israelíes en la Franja. Ésto último es lo que se ha producido y este solo hecho debería bastar para desmentir las versiones triunfalistas acerca de un “fracaso” o “colapso” israelí en el Líbano. Puede gustar o no pero cualquier análisis de la realidad requiere, como premisa, no contradecirla. Israel sale del Líbano victorioso y con las manos libres para continuar con su campaña contra Gaza mientras Hezbollah está fuera de combate hasta próximo aviso. Las condiciones del cese al fuego también son estratégicamente favorables a Israel: Hezbollah retirará sus fuerzas del sur del Líbano, cruzando el río Litani e Israel se retirará del Líbano también. El territorio pasaría al control efectivo del ejército libanés. Esto ya estaba estipulado en la resolución de la ONU 1701 pero la diferencia es que en esta ocasión se estipulan mecanismos concretos para que Hezbollah no retorne a esta región mientras que se habilita a Israel a violar la soberanía libanesa, previa aprobación de EE.UU.
Netanyahu da por sentado que el regreso de Trump creará las condiciones políticas para las próximas escaladas. En la mira se encuentra primero concretar la destrucción de Hamas en Gaza y la neutralización militar de la Franja. Israel ha tenido éxito en destruir el aparato semiestatal allí e imponer el caos y la catástrofe social mientras que Hamás se ha visto reducido de una compleja organización militar a una serie de grupos que solo logran actuar en las zonas de la Franja donde los israelíes creen que podrían haber rehenes (Ynet 21/11). En el resto de la Franja, reina la anarquía y, bajo el amparo de las fuerzas israelíes, han crecido bandas de crimen organizado que rivalizan con Hamás en el control territorial y reparto de ayuda humanitaria (Washington Post 18/11). Quizás entre los planes israelíes figure formar una futura administración civil de la Franja a partir de esta ´lumpen-burguesía´ en reemplazo efectivo de Hamas, que crece y se enriquece con la catástrofe de los palestinos.
En la mira de Netanyahu y Trump el siguiente objetivo es el programa nuclear iraní, retomando la política trumpista de “máxima presión”. Queda por ver si la capacidad de la guerra económica contra Irán conserva las mismas posibilidades que hace cuatro años. En cualquier caso, la victoria israelí en el Líbano es una parada más de la ruta de la guerra mundial.
Leib Erlej
26/11/2024
martes, 26 de noviembre de 2024
Balotaje 24N. Ganó el Frente Amplio y Yamandú Orsi será el nuevo presidente uruguayo
Finalmente el Frente Amplio logró ganar las elecciones nacionales.
Aunque las encuestas previas al balotaje señalaban una gran paridad y prácticamente un empate técnico, la fórmula de Yamandú Orsi y Carolina Cosse logró el primer lugar, con casi el 50% de los votos, ganando con cierta holgura frente a la fórmula del Partido Nacional de Alvaro Delgado y Valeria Ripoll, que estuvo cerca del 46%.
Aún falta contabilizar los últimos datos definitivos pero la unanimidad de las encuestadoras apenas terminada la veda, instaló inmediatamente la certeza de que había ganado el frente amplio.
Inmediatamente la algarabía y alegría tomó las calles de Montevideo, miles de manifestantes se dirigieron a la Rambla Gran Bretaña esquina Misiones, en las inmediaciones del NH Columbia en la Ciudad Vieja, lugar elegido por el FA para los festejos.
A las 21 40 la vicepresidenta electa Carolina Cosse fue la primera en dirigirse a la multitud, para en primer lugar, enviar sus saludos a los que no los votaron, y de esa manera remarcar la unidad nacional por encima de las diferencias.
A su turno el flamante nuevo presidente Yamandú Orsi resaltó “voy a ser el presidente que convoque una y otra vez al diálogo nacional para encontrar las mejores soluciones…”; su discursó tendió puentes al dialogo y al acuerdo con la futura oposición.
Mientras tanto en Plaza Varela unos minutos antes, la formula perdedora reconoció la derrota enviando sus saludos a la fórmula ganadora y diciendo que perdieron una elección pero no están derrotados. Ya anteriormente el actual presidente Luís Lacalle Pou se había comunicado con el presidente electo para felicitarlo por el resultado del balotaje.
¿El cambio seguro?
Orsi y los principales integrantes del futuro gobierno han dado señales de cómo imaginan el próximo gobierno.
Más que cambio seguramente prevalecerá la continuidad, y los llamados a acuerdos y unidad nacional van en esa línea: el debate, los programas, las declaraciones muestran que no habrá cambios profundos, y que lo central del modelo no será cambiado.
Como venimos planteando desde La Izquierda Diario Uruguay y la CTS, no hay grandes diferencias entre ambos candidatos.
Yamandú Orsi representa un proyecto político absolutamente moderado, del que el futuro ministro de economía Gabriel Odonne es su garantía. Como lo anunciaron será un gobierno respetuoso del status quo.
La Izquierda Diario Uruguay
lunes, 25 de noviembre de 2024
Bolsonaro es acusado por intento de golpe de Estado
Esta semana, la Policía Federal acusó formalmente al expresidente brasileño Jair Bolsonaro, a dos generales y a 34 personas más por intento de golpe de Estado en Brasil.
Según la investigación, el plan urdido por el expresidente contra Lula fue abortado a último momento debido a que los jefes del Ejército, Marco Antonio Freire Gomes, y de la Fuerza Aérea, Carlos de Almeida Baptista, rechazaron sumarse a la asonada. En cambio, el entonces comandante de la Marina, el almirante Almir Garnier, suscribió el golpe y ofreció a sus marineros para llevarlo adelante.
Los 37 sospechosos están acusados de “abolición violenta del Estado democrático de derecho, golpe de Estado y pertenencia a organización criminal”. La Fiscalía General del Estado es la que debe decidir si le va a dar curso al proceso, si desestima las acusaciones o pide nuevas investigaciones.
Ambos jefes, el del Ejército y el de la Fuerza Aérea, implicaron a Bolsonaro en el entramado. Atestiguaron que el entonces Presidente los convocó a reuniones en su residencia del palacio de la Alvorada, en Brasilia, donde les mostró un borrador del documento para declarar el estado de sitio para evitar que Lula asumiera el poder.
Entre los acusados resaltan dos generales retirados del ejército que fueron ministros muy cercanos a Bolsonaro durante su gestión. Walter Braga Netto fue ministro de la Presidencia, de Defensa y candidato a vicepresidente en las elecciones de 2022. Augusto Heleno fue ministro de Seguridad Institucional, encargado de la protección de la Presidencia.
Además, la Policía Federal de Brasil detuvo a 4 soldados del Ejército y 1 policía investigados por su participación en un plan para asesinar a Lula, al vicepresidente Geraldo Alckmin y a Alexandre de Moraes, ministro de la Corte Suprema y en ese entonces titular del Tribunal Superior Electoral.
Según la investigación, la intención era matar a Lula mediante envenenamiento o utilizando productos químicos para provocar un colapso orgánico. A su vez, Geraldo Alckmin sería asesinado para que no hubiera ninguna posibilidad de que se convirtiera en presidente. Alexandre de Moraes, considerado uno de los mayores enemigos de Bolsonaro, sería primero detenido y luego ejecutado.
Según el plan, su muerte sería causada por una bazuca (la AT-4) que se utiliza para destruir vehículos blindados u objetivos muy fortificados, como edificios. (LPO, 21/11)
El plan debía ser llevado a cabo por soldados conocidos como "Black Kids", las fuerzas especiales del ejército brasileño. Tras el asesinato del candidato ganador, Bolsonaro firmaría un decreto que establecería el Estado de Defensa en Brasil (Idem) y nombraría un Gabinete de crisis encabezado por los dos principales militares acusados.
Según la Policía, los asesinatos de Lula, Alckmin y De Moraes estaban planificados para el 15 de diciembre de 2022, 45 días después de que la fórmula del PT resultara electa por el 51% en las elecciones presidenciales.
Otro de los principales testigos es Mauro Cid, el secretario personal de Bolsonaro, el militar que le llevaba el móvil mientras fue presidente y lo acompañaba en todos los actos. El “arrepentido” aceptó colaborar después de pasar unos meses en una prisión castrense.
El documento presentado por la Policía Federal se dio a conocer mientras se desarrollaba la cumbre del G7 en Río y unos días después de que un bolsonarista se hiciera explotar frente al Tribunal Supremo de Justicia, luego de que no lograra entrar al edificio. Mientras, Bolsonaro se sigue proclamando candidato a presidente e intenta postular a su hijo como vice en las próximas elecciones.
Los vínculos con Argentina
Entre los acusados hay un argentino, el dueño de la Derecha a Diario y actual asesor de Milei, Juan Cerimedo, quien podría ser condenado a 30 años de prisión por participar de la conspiración golpista. Cerimedo era el encargado de convocar manifestaciones a la puerta de los cuarteles y difundir las face news sobre fraude electoral para debilitar a Lula y promover la asonada.
En la Argentina hay una causa espejo a la de Brasil, en el tribunal del Juez Lijo. Malena Galmarini denunció a Cerimedo por formar una organización criminal de Trolls para desprestigiar y amedrentar a dirigentes políticos y figuras públicas a través de face news. Pero además, por organizar “amenazas coordinadas o la exposición de datos personales ("doxeo") con la finalidad de fomentar que otros usuarios más espontáneos adhieran o repliquen la amenaza o el insulto", según señala la denuncia. El uso por parte de los libertarios de datos personales y comerciales para atacar a los blancos elegidos, apunta también a Santiago Caputo quien controla a la Side y la división de inteligencia fiscal de la AFIP.
Además, está la causa por el ataque al Palacio del Planalto, ocurrido el 8 de enero de 2022, una semana después de que asumiera Lula su tercer mandato. Esta causa cuenta con 200 condenados, quienes, estando en prisión domiciliaria, al unísono rompieron sus tobilleras y escaparon. Muchos de estos buscaron refugio en la Argentina y pidieron asilo político.
Paradójicamente, fue la Libertad Avanza quien modificó las normas que regulan el asilo en Argentina para negárselo a los condenados por actos delictivos. El pedido de extradición a Brasil está siendo tratado por el Juez Rafecas quien ya emitió hace una semana una orden de arresto a la Interpol sobre 61 bolsonaristas alojados en la Argentina. Por lo menos fueron detenidos dos hasta ahora sin que se conociera ninguna intervención del gobierno para impedirlo. Tampoco, para agilizar la búsqueda.
Asimismo, mientras fue canciller, Diana Mondino se negó a reunirse con el abogado de los bolsonaristas, por lo que, pese a tanta pantomima fascista y reuniones de la ultraderecha mundial, el pragmatismo sigue pesando más para el gobierno argentino, por lo menos a lo que hace a demostraciones públicas, a pesar de los reiterados pedidos de Jair por asilo para sus seguidores.
Así también lo mostró Milei al seguir suscribiendo al acuerdo de París y al documento del G7, ambos plagados de los principios ‘wok’ que le dan alergia.
El poder en Brasil
Los que ponen a Bolsonaro contra las cuerdas son la Policía Federal y el Tribunal Supremo, que es el que está demostrando por ahora decisión política de continuar el proceso y avanzar con las condenas, aunque hasta ahora no hay ningún financista en el banquillo de los acusados. Fue el mismo Ministro de Moraes una pieza clave en la derrota del golpe al ordenar la intervención de Brasilia para quitar del gobierno al bolsonerista Rocha que impedía el desalojo de las manifestaciones en los cuarteles aclamando un golpe.
Pero hay que recordar que la Policía Federal inició el lava jato y el Tribunal Supremo convalidó él golpe institucional contra Dilma Roussef y cada una de las reformas antiobreras que llevó adelante Bolsonaro y que aún continúan vigentes. De Moraes fue designado por Temer, y antes fue abogado de uno de los promotores del juicio político a Dima Roussef y, como Secretario de seguridad, ordenó el uso de tanques israelíes para reprimir las movilizaciones. Los resultados de las recientes elecciones en Brasil, en las que la derecha superó al PT, debilitaron aún más a un Lula qué llegó a su tercer mandato condicionado por sus propias componendas con los mismos partidos que impulsaron el lava jato y lo metieron preso. En marzo de este año, al cumplirse el 60 aniversario del golpe militar en Brasil, Lula vetó la asistencia de cualquier miembro de la secretaría de Derechos Humanos a los actos de conmemoración en un claro compromiso con las mismas fuerzas Armadas que participaron en el intento de golpe a su tercer gobierno.
Bolsonaro fracasó en el intento, e incluso hoy puede ir preso, porque ya cumplió con las tareas que la burguesía afincada en Brasil requería y, de momento, le resulta más útil el progresismo democratizante, -hoy impotente, incapaz de restaurar los derechos previos al gobierno de Bolsonaro- hasta que se vuelva a consolidar una derecha menos lumpen qué Jair.
Esto explica la postura de los dos generales “antigolpistas” y del Tribunal Supremo, a quien, sin embargo, se le puede reconocer algo de coraje -teniendo en cuenta lo que pasó en Estados Unidos en una situación completamente análoga como es el asalto al Capitolio, en donde el golpista Trump no solo salió impune, sino que hoy es presidente y avanza en imponer un estado policial. Quizá la falta de iniciativa corresponda achacarse a la burguesía norteamericana, que habiendo financiado a Kamala Harris permitió que un golpista lleno de causas como Trump se presentará como candidato.
La condena a los golpistas no puede depender del Tribunal Supremo -hoy antigolpista, ayer garante del impeachment- completamente funcional a los intereses momentáneos de la burguesía brasilera. Requiere de la movilización independiente de los trabajadores.
Como ocurrió en la Argentina, como puede ocurrir en Bolivia, la ultraderecha es abonada por el derrumbe del progresismo nac&pop y la burguesía va cambiando los huevos de canasta según le conviene.
Aldana González
24/11/2024
domingo, 24 de noviembre de 2024
Denuncias del Frente Popular para la Liberación de Palestina frente al genocidio en Gaza y el abandono de los gobiernos de Medio Oriente
El FPLP denuncia la “vergonzosa decepción árabe”, que ha desertado del apoyo a la lucha del pueblo palestino, refiriéndose en primer y fundamental lugar a los gobiernos y regímenes árabes que adoptan conductas proimperialistas y de conciliación con el terrorismo genocida sionista. Llaman a las masas árabes a ganar las calles contra sus propios regímenes, cómplices de Israel.
En la Argentina pasa lo mismo. Los movimientos -como el peronismo- que se reclaman nacionalistas burgueses y a veces coqueteaban con fraseología antiimperialista, le han dado la espalda a la lucha palestina. Boicotean todo tipo de movilización contra el genocidio que el sionismo está ejecutando contra el pueblo palestino. E influyen sobre las comunidades árabes frenando todo apoyo a las movilizaciones por el retiro de las tropas sionistas.
Llamamos a la juventud árabe, judía y argentina, a romper con esta pasividad cómplice del genocidio y enfrentar al gobierno de Milei, al sionismo y al imperialismo: a ganar las calles –como se está realizando en numerosos países: EEUU, Gran Bretaña, etc. Abajo la guerra sionista/imperialista en Gaza, Cisjordania, Jerusalén, El Líbano, Siria, Yemen, Irán. Solidaridad militante con la resistencia palestina y libanesa.
Gaza enfrenta una guerra global de exterminio impulsada por la plena asociación estadounidense y la vergonzosa decepción árabe.
En las últimas horas, el enemigo sionista ha cometido horribles masacres que han tenido como objetivo todo un barrio residencial cerca del hospital Kamal Adwan en el norte de Gaza y un edificio residencial en el barrio Sheikh Radwan en la ciudad de Gaza, causando la muerte y heridas a centenares de personas, incluidas decenas de niños y mujeres. El ataque también tuvo como objetivo una tienda de campaña que albergaba a personas desplazadas en la zona de Al-Mawasi, al oeste de Khan Yunis, al sur de la Franja de Gaza, lo que provocó decenas de mártires y heridos.
– A la luz del ataque sistemático a hospitales, los más recientes de los cuales son el hospital Kamal Adwan y el hospital Al-Awda en el norte de la Franja de Gaza, y la destrucción del hospital Abu Youssef Al-Najjar en Rafah, las características de un plan sionista para aniquilar completamente elementos de la vida palestina, se está implementando en un contexto de hambruna sistemática que ha dejado a nuestro pueblo sin alimentos ni agua, y en un silencio internacional que refleja un estímulo para que continúe la ocupación y la agresión sionista. Estos crímenes se encuadran en el marco de una guerra global de genocidio llevada a cabo con la plena colaboración estadounidense, expresada en el veto estadounidense al proyecto de resolución del Consejo de Seguridad que siguió pocas horas después de Poco, escalada y expansión de masacres en el norte del país, Franja de Gaza, en la zona de Sheikh Radwan, en los campamentos de Nuseirat y Mawasi Khan Yunis.
– Estados Unidos no se contenta con apoyar políticamente al enemigo, sino que también participa de manera concreta en los crímenes cometidos contra nuestro pueblo, armando el sistema de matanza y brindándole protección internacional.
– El Frente Popular afirma que esta brutal agresión respaldada por Estados Unidos representa una prueba para la conciencia humana global, y pide un amplio movimiento popular internacional para presionar a los gobiernos y regímenes para que detengan esta guerra genocida total, y pide contactos amistosos entre los partidos y que las instituciones internacionales pertinentes sigan ejerciendo presión para que los criminales de guerra sean llevados ante la justicia. Los sionistas y sus partidarios ante tribunales internacionales.
– El Frente subraya que la debilidad del movimiento popular árabe, además del deterioro de las posiciones oficiales, alienta a la ocupación sionista a persistir en sus crímenes. Por lo tanto, las masas de la nación árabe están llamando a un despertar popular y un levantamiento amplio que rechace la normalización y el silencio respecto de la guerra de exterminio y afirme su pleno apoyo a la firmeza de nuestro pueblo en Gaza.
• El Frente confirma que Gaza, con su resistencia y su valiente pueblo, no ha sido ni será derrotada, a pesar de la continuación de los crímenes sionistas, el apoyo ilimitado de Estados Unidos, el silencio internacional y la terrible decepción árabe.
Es hora de unir los esfuerzos populares e internacionales para detener esta guerra genocida global sionista-estadounidense.
Frente Popular para la Liberación de Palestina
Departamento Central de Información
21 de noviembre de 2024
sábado, 23 de noviembre de 2024
La orden de arresto contra Netanyahu de la Corte Internacional:
La Corte Penal Internacional emitió el jueves órdenes de arresto contra el primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, y su ex ministro de Defensa, Yoav Gallant, por presuntos crímenes de guerra en Gaza. También acusó a tres dirigentes de Hamas pero todos ya fueron asesinados por Israel.
Las órdenes de detención acusan a Netanyahu y Gallant como coautores de los crímenes de guerra por hambruna y de dirigir intencionadamente ataques contra la población civil; de los crímenes de lesa humanidad de asesinato, persecución y otros actos inhumanos, como parte de un ataque generalizado y sistemático contra la población civil de Gaza; de privar «intencionadamente y a sabiendas» a la población civil de Gaza de alimentos, agua, medicinas y suministros médicos, así como de combustible y electricidad. Y alega que bloquearon y condicionaron ilegalmente la ayuda humanitaria a la población asediada de Gaza.
Aunque la resolución no habla de “exterminio”, sí acusa a Netanyahu y Gallant de haber «creado condiciones de vida calculadas para provocar la destrucción de parte de la población civil de Gaza», un lenguaje jurídico que abre las puertas a las acusaciones de genocidio.
Netanyahu calificó a la decisión de la CPI como antisemita y la comparó con un “moderno juicio a Dreyfus, y también terminará así”, en alusión a la sentencia judicial en Francia contra el capitán Alfred Dreyfus en 1898, cuestionada por antisemitismo.
Netanyahu insistió en que “ninguna resolución antiisraelí impedirá que el Estado de Israel proteja a sus ciudadanos. No cederé a la presión, no retrocederé y no me retiraré hasta que se cumplan los objetivos bélicos”.
En la misma línea, el presidente Isaac Herzog, tildó de “día oscuro para la justicia y para la humanidad” la decisión de la CPI que “convierte la justicia universal en un hazmerreír universal”. “Es una burla al sacrificio de todos aquellos que luchan por la justicia, desde la victoria aliada sobre los nazis hasta hoy”, se atrevió a exagerar en un comunicado oficial.
Las órdenes de detención de un proceso que comenzó en 2021 –mucho antes de la última invasión a Gaza- se emitieron “tras el mayor retraso en la historia de la Corte, durante el cual la persecución israelí y estadounidense de la Corte, la calumnia contra la Corte por parte de los medios de comunicación sionistas y los grupos de presión, y los cambios de personal, tampoco tuvieron precedentes”. (Mondoweiss 22/11)
La orden de arresto significa que Netanyahu y Gallant no podrán viajar a ninguno de los 120 países del mundo que reconocen la jurisdicción del tribunal internacional. Por ejemplo, Reino Unido, todos los Estados miembros de la Unión Europea, Australia, Canadá, China, Japón y otros. Podrán visitar Estados Unidos e India -dos importantes aliados de Israel-, pero eso es todo.
La paranoia ganó también a muchos israelíes, desde oficiales de alto rango hasta soldados rasos que participaron o participan de la limpieza étnica en Gaza, y temen que si salen al extranjero les dicten órdenes de detención (ídem).
Netanyahu y Gallant confían en que Donald Trump “declare la guerra total a la Corte Penal Internacional”; algunos legisladores republicanos ya han propuesto sancionar a la Corte, la fiscal y a todos los que intervinieron en el juicio prohibiéndoles el ingreso a Estados Unidos o a través de sanciones económicas. La CPI no cuenta con policías para hacer cumplir las órdenes de arresto, por lo que depende de la cooperación de sus estados miembros.
La prensa israelí supone que Netanyahu tratará de conseguir que Trump presione a la CPI a través de terceros países para que cancele las órdenes judiciales. O presione a esos países para que ignoren las órdenes de detención.
La decisión, opina Haaretz 22/11 no solo “supone un duro revés” para Israel sino que “puede decirse que es el punto más bajo de la historia del país en su batalla por la legitimidad y el apoyo internacionales”.
El tardío fallo de la Corte no frenará el genocidio sionista, que exige redoblar la movilización obrera internacional.
Olga Cristóbal
22/11/2024
A la espera de Trump, escala la guerra entre la OTAN y Rusia
La transición política de Biden a Trump nunca iba a ser indolora. Entre un presidente cojo y un otro sin las riendas del poder en sus manos todavía, el alcance explosivo de las contradicciones presentes debía irrumpir de un modo u otro. La decisión del magnate de los reality shows de gobernar por decreto y designar por esa vía a funcionarios que necesitan confirmación del Congreso, ya ha provocado diversos choques políticos, en especial cuando la mayoría de ellos son infractores de la ley o se han comprometido a gobernar por medios de excepción. Uno de los más relevantes es la intención de efectuar una purga en el alto mando de las fuerzas armadas y de los organismos de seguridad; el otro es la entrega de una parte significativa del poder al multibillonario Elon Musk, el principal contratista del Estado y de la recepción de subsidios públicos.
Es, sin embargo, en la cuestión de la guerra de la OTAN contra Rusia donde la carga explosiva es mayor. Desde hace ya varios meses que la política de la OTAN consiste en desarrollar una andanada de provocaciones contra Rusia para llevarla a una mesa de negociación, en momentos en que se derrumba la capacidad de resistencia militar de Ucrania para contener el avance de Rusia para ocupar el conjunto de la región sudeste del Donbass y la mayor parte de la costa del Mar Negro. Es, naturalmente, en estas condiciones que hace aparición el ‘pacifismo’ de Donald Trump, dispuesto a concretar un alto el fuego e incluso un armisticio que admita la situación creada en el terreno. De acuerdo a una información del Washington Post, que luego fue desmentida por todo el mundo menos por el diario mismo, Trump le reclamó a Putin que cese o modere el avance militar de Rusia a la espera de la fecha de asunción de la Presidencia. Lo ocurrido ha sido obviamente lo contrario. Putin, por su lado, obtuvo el concurso de más de diez mil tropas norcoreanas para despejar la región de Kursk, en territorio ruso, que había sido ocupada por Ucrania para ofrecerla como una moneda de cambio en una eventual negociación territorial. Muy importante también, el gobierno de la oligarquía rusa desató un ataque demoledor a la infraestructura eléctrica de Ucrania, para obligarla a rendirse cuando se sienta el rigor del invierno en el país. Biden y los jefes de gobierno de Gran Bretaña y Francia, por el otro lado, dispusieron la entrega de misiles de largo alcance a Zelensky los Atcams norteamericanos y los Shadow Secret y los Scalp, del Reino Unido y Francia, respectivamente, para atacar activos militares en el interior de Rusia, hasta 350 kilómetros desde la frontera. Olaf Scholz, el canciller alemán, él también en transición porque perderá las elecciones generales previstas para febrero, se ha negado a entregar los poderosos Taurus a Ucrania, lo que desató la oposición de la coalición que ganaría esos comicios, convirtiendo a la guerra de la OTAN en el tema número uno de la campaña electoral. Trump, por último, un twittero recalcitrante y dueño de una red propia, no ha abierto la boca ante el agravamiento alcanzado por el enfrentamiento. El período de transición presidencial norteamericano es objeto, por supuesto, de negociaciones paralelas, lo que significa que hasta el momento han fracasado y que han dejado al plan de Trump, si es que existe, en el limbo. La guerra se enlaza, entonces, con dos grandes crisis políticas, en EEUU y en Alemania. Un avance ruso-norcoreano en la región de Kursk, por último, colocaría a Rusia a las puertas de Kharkov, una ciudad de 700 mil habitantes, la segunda en importancia luego de Kiev. El escenario de la negociación de un armisticio se ha convertido en objeto móvil que opera a toda velocidad.
El estadio de la crisis en esta etapa de la guerra tiene, asimismo, otras dimensiones, porque, de acuerdo a una mayoría de opiniones, Zelensky se niega a aceptar concesiones territoriales. La escalada actual, por otra parte, lo excluye como negociador confiable para el gobierno de Rusia, que siempre ha reclamado, además, la ‘erradicación del nazismo” en alusión a la camarilla gobernante ucraniana. Es por esto, cabe suponer, que en Ucrania se ha comenzado a hablar de elecciones, dado que el mandato de Zelensky está largamente vencido. No se excluye por esto medidas de fuerza y se vuelve a hablar del general, ahora retirado, Zalunin, para encabezar un nuevo gobierno. Putin reclama el reconocimiento de la soberanía de Rusia sobre el conjunto del Donbass, que incluye provincias que no ha ocupado, pero también un poder de veto sobre el gobierno que se haría cargo del resto, un 80%, de Ucrania. Como se aprecia, las posiciones sobre un armisticio no convergen, sino que, por el contrario, divergen. Como coletazo de esta situación, Rusia ha desplazado tropas a las alturas del Golan, un territorio de Siria ocupado por Israel, en prevención de una entrada de tropas sionistas a Siria. El terreno de la guerra avanza en diversas direcciones.
Esta confusión de características extraordinarias podría derivar en un desplome del frente ucraniano en las regiones en guerra directa, y del gobierno ucraniano mismo. Ucrania quedaría a la deriva – una papa caliente de la que ni Putin ni la OTAN querrían hacerse cargo. Semejante situación podría llevar a Polonia, una vieja potencia colonial en cuanto a Ucrania, a hacerse cargo, en compañía de países como Estonia y Finlandia. La ‘victoria’ de Putin metería a Rusia en un pantano enorme. Pero incluso si se excluye este caso extremo, la coexistencia de Ucrania y Rusia en Ucrania, sería altamente inestable. Por ese motivo Putin demanda condiciones de seguridad que nacerían muertas desde el papel. Un ejemplo. El fondo BlackRock, el tutor de Luis Caputo, tiene puestas las fichas en una reconstrucción inmobiliaria y de infraestructura de la Ucrania amputada (lo mismo quiere hacer el yerno de Trump en Gaza), marcando una crisis fronteriza indudable en un escenario de guerras comerciales, financieras, geopolítica y militares. En adelanto a una probable confrontación económica y política entre Trump y la Unión Europea, esta última se ha lanzado a un gran plan de rearme, que sería financiado por un mega bono de deuda de la UE. La fusión de las finanzas y la guerra alcanzaría el punto más alto que se conozca, aunque no el último.
Un triunfo de Putin sería entonces una victoria a lo Pirro; Rusia saldría perdiendo. La conclusión constituye una inculpación final a quienes han abogado por la “victoria militar de Rusia”, a igual título de quienes lo han hecho por “la democracia”. Con independencia de los vaivenes militares, la tendencia de la guerra mundial tiende a profundizarse, y por lo tanto las crisis económicas, los ‘ajustes’ y las crisis políticas. La agenda de la revolución socialista internacional volverá a ocupar el centro de la política mundial.
Jorge Altamira
21/11/2024
viernes, 22 de noviembre de 2024
La orden de arresto de la Corte Penal Internacional contra Netanyahu y sus repercusiones
El tribunal lo acusó por crímenes de lesa humanidad en la Franja de Gaza, pero Milei insiste en respaldar a Israel
La Corte Penal Internacional (CPI) ordenó este jueves 21 el arresto del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, y de su exministro de Defensa, Yoav Gallant (apartado de su cargo hace un par de semanas, debido a diferencias internas en el gobierno) por crímenes de guerra y de lesa humanidad cometidos en la Franja de Gaza desde el 8 de octubre de 2023.
En mayo de este año, el fiscal del organismo, Karim Khan, había solicitado, tras una ardua investigación de su equipo, las detenciones resueltas ahora por el tribunal. Israel y Estados Unidos ejercieron una fuerte presión política y judicial para impedirlo, pero no tuvieron éxito.
A pesar de que la resolución de la CPI no implica la detención automática de Netanyahu-Gallant, dado que Israel no reconoce la jurisdicción del tribunal ni forma parte de la Corte (son 125 países en total los que sí están adheridos, incluyendo a los de la Unión Europea), se trata de un golpe político para el sionismo, ya que queda aún más en evidencia para el mundo el carácter criminal de las operaciones en curso en Gaza, donde la cifra de muertos oficiales ya supera los 44 mil y entre el 80 y 90% de la población se encuentra desplazada de sus hogares.
El texto de los jueces de la CPI considera que el tándem Netanyahu-Gallant privó en forma consciente al pueblo gazatí de agua, alimentos, combustibles y medicinas; que empujó a los médicos del enclave a operar sin anestesia; y que atacó deliberadamente a civiles, que son la mayoría de las víctimas de los ataques.
Repercusiones
Tras conocerse el fallo, el gobierno de Netanyahu acusó a la CPI de “antisemita”, lo que, en su boca, se ha vuelto un latiguillo para desestimar (y perseguir) cualquier crítica o denuncia de los crímenes del Estado de Israel.
El rechazo no se restringe al mandatario ni a sus ministros más recalcitrantes, ya que el presidente Isaac Herzog (procedente del laborismo) y el principal referente de la oposición, Yair Lapid, también atacaron a la CPI -una advertencia para aquellos que consideran al primer ministro y sus alfiles más derechistas como unos extremistas aislados. En verdad, todo el arco político israelí ha cerrado filas con los crímenes de Netanyahu.
El gobierno norteamericano, que proporciona las bombas que caen sobre los palestinos, también criticó la resolución del tribunal. Y un senador republicano electo, John Thune, que podría convertirse en el jefe de la cámara alta bajo la gestión de Donald Trump, amenazó con sanciones a la CPI si no retrotrae las órdenes de captura. En cambio, cuando la CPI dictó una orden de arresto contra el presidente ruso Vladimir Putin, en 2023, debido a la invasión de Ucrania, Washington (que ni siquiera reconoce la soberanía del tribunal) hizo un profuso aprovechamiento político de la misma, e incluso cuestionó públicamente a Mongolia por no arrestar al líder ruso cuando visitó ese país. Es la típica doble vara de la Casa Blanca.
El gobierno argentino, confirmando su alineamiento con Estados Unidos e Israel, defenestró el fallo de la CPI, argumentando que castiga el derecho a defensa de Israel. Pero el que en verdad se está defendiendo de una política de colonización y limpieza étnica que lleva décadas es el pueblo palestino. La operación de Israel en Gaza, en cambio, es una ofensiva de características genocidas que busca rediseñar la región en función de esos apetitos colonizadores.
El tribunal con sede en La Haya también dispuso una orden de arresto contra Mohammed Deif, uno de los ideólogos del operativo de Hamas y la resistencia palestina del 7 de octubre de 2023, acusándolo por el asesinato de civiles israelíes. De todas maneras, no está claro que Deif permanezca con vida y, de hecho, Israel lo da por muerto en uno de sus ataques. En el caso de Yahya Sinwar e Ismael Haniyeh, los dos últimos máximos dirigentes de Hamas, cuyas muertes sí están confirmadas, quedaron fuera de la orden de captura por obvios motivos. El mayor límite del fallo de la CPI es que coloca en un mismo andarivel los crímenes del gobierno sionista y las acciones de las organizaciones armadas palestinas, en una especie de “teoría de los dos demonios”.
No al genocidio
Desde que el equipo del fiscal Khan solicitó la captura de Netanyahu, en mayo, las operaciones de Israel han ganado en extensión, como lo muestra la invasión de Líbano, donde ya hay más de 3 mil muertos.
Redoblar la movilización contra el cese de la agresión sionista contra Gaza, Líbano, Siria, Yemen e Irán es una tarea fundamental. No al genocidio del pueblo palestino. Repudio al alineamiento de Milei con Estados Unidos y el sionismo. Por la ruptura de relaciones diplomáticas con Israel.
Gustavo Montenegro
jueves, 21 de noviembre de 2024
Gaza: miles de gazatíes mueren por inanición en el Norte mientras delincuentes amparados por Israel roban camiones de comida en el Sur
Esa noche, decenas fueron asesinados también en un segundo ataque, alrededor de la medianoche en Jabaliya, en el norte. Más de un centenar, muchas mujeres y niños, fueron asesinados en un bombardeo a un edificio residencial de Beit Lahia. El personal del hospital Kamal Adwan sacó los heridos y los cadáveres que pudo con sus manos. Solo les brindará primeros auxilios, no hay cirujanos ni antibióticos ni analgésicos. El día antes Israel bombardeó por enésima vez al hospital, incluidos la sala de medicamentos y el área de oxígeno, además de secuestrar a unos 50 médicos y pacientes. Hay fotos de los prisioneros, desnudos y con los ojos vendados, siendo subidos a los camiones de “la única democracia de Medio Oriente”
La Corte Penal Internacional ha emitido órdenes de arresto contra el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, y el ex ministro de Defensa, Yoav Gallant, por crímenes contra la humanidad y crímenes de guerra. La CPI sostiene que habían "privado intencional y conscientemente a la población civil de Gaza de objetos indispensables para su supervivencia, incluidos alimentos, agua, medicinas y suministros médicos, así como combustible y electricidad".
Efectivamente, el gobierno de Netanyahu continúa literalmente matando de inanición a los habitantes del Norte de Gaza. No los deja salir y tampoco dejan que entren alimentos ni medicación. Todo con el visto bueno de los Estados Unidos y los “demócratas” de la Unión Europea. Los mismos que confundieron a las hordas del Maccabi de Tel Aviv con víctimas de un pogromo en Ámsterdam cuando los holandeses le pararon en carro. Ni pestañean ante la utilización de la hambruna como arma de guerra. Cuando se calcule el número de asesinados por hambre, serán decenas de miles, dice Naciones Unidas que, sin embargo, no ha expulsado al estado de Israel.
Asesinado por hambre no es una exageración: hasta octubre del año pasado, a pesar del bloqueo, de los cortes de luz y agua decididos desde Tel Aviv, a pesar de los puestos del ejército que dificultaban el acceso a los hospitales, en la Franja de Gaza los niveles de desnutrición aguda eran inferiores al 1% y la mortalidad general era sólo una cuarta parte de las tasas habituales en países como Somalia y Sudán del Sur.
“Producto del bloqueo, muchos niños tenían carencias de micronutrientes, pero pocos tenían un peso inferior al normal. Después del 7 de octubre, los indicadores de crisis alimentaria aguda se precipitaron por un precipicio, con una rapidez sin precedentes”, afirma el blog Euronics.
En las últimas semanas a la prohibición del ingreso de la ayuda humanitaria se suma la irrupción cada vez más frecuente de bandas armadas que, cuando los camiones logran pasar, les cobran peaje a los conductores para que puedan avanzar. O directamente asaltan los camiones.
Este fin de semana hombres enmascarados asaltaron un convoy de más de 100 camiones, el mayor robo hasta la fecha, según informó la agencia de la ONU para los refugiados de Palestina (UNRWA, por sus siglas en inglés).
Hay fuertes indicios de que los delincuentes actúan con el aval de Israel: el convoy asaltado debía entrar a Gaza el domingo, pero el ejército le ordenó salir en la mañana del sábado, con poca antelación y a través de una ruta desconocida, según detalló el portavoz del secretario general de la ONU, Stéphane Dujarric.
El ataque ocurrió apenas los 109 camiones entraron en el sur de Gaza. 97 vehículos fueron detenidos por los delincuentes y los conductores -muchos están desaparecidos- fueron forzados a descargar la ayuda. Solo 11 camiones llegaron a destino.
Los medios occidentales describieron estos sucesos como “una situación caótica” y “la ruptura de toda autoridad” en la Franja.
Sin embargo, el Ministerio del Interior de Gaza, controlado por Hamás, informó que su personal de seguridad mató a más de 20 integrantes de las bandas implicadas en el saqueo, según Reuters. La operación se llevó a cabo en colaboración con "comités tribales", la misma red de clanes familiares tradicionales que infructuosamente los sionistas han tratado de cooptar.
En marzo, Israel intentó debilitar el ascendiente de Hamas sobre la población gazatí arrebatándole la custodia de los camiones, cuyo contenido distribuía la UNRWA. Para ello Israel asesinó a choferes y custodios e intentó transferir la distribución de alimentos a clanes tribales gazatíes. La maniobra fracasó porque los clanes no se plegaron a colaborar con los genocidas.
Otra intentona fue armar una distribución bajo su control en detrimento de la UNRWA. Para eso apelaron a permitir el ingreso de un cordón humanitario que partía desde Chipre e ingresaba a Gaza por el mar.
La estratagema se vio frustrada porque en abril ellos mismos mataron “inadvertidamente” a siete voluntarios de World Central Kitchen (WCK) bombardeando un convoy claramente identificado. "El equipo de WCK viajaba en una zona desescalada, con autorización del ejército, en dos vehículos blindados con el logo", precisó un comunicado de la organización. Tras el ataque, varios barcos con ayuda humanitaria internacional decidieron alejarse de la zona.
El surgimiento de estas bandas capaces de ejecutar grandes saqueos “plantea dudas sobre la actuación y las intenciones del ejército israelí, que a efectos prácticos controla todo el territorio” -puntualiza el diario El País-.
La zona en la que actúan, en el sudeste de la Franja, se encuentra “cerca de puntos con presencia de tropas israelíes, que en el último año se han mostrado mucho más contundentes a la hora de atacar a agentes del orden público que a frenar bandas criminales”. Israel les ofrece una zona liberada.
“Permítanme poner la situación del pueblo palestino, tal y como es ahora, en nuestras mentes. En Gaza, durante 401 días, hemos visto cómo los constantes bombardeos, disparos y fuego de artillería de Israel no perdonan nada ni a nadie. La guerra ha mostrado su cara más despiadada. Bombardeos indiscriminados a gran escala; el uso de sistemas de selección de objetivos basados en inteligencia artificial; la vigilancia constante de drones no tripulados; francotiradores que disparan a la gente mientras compran en los mercados, recogen agua, buscan ayuda médica o incluso mientras duermen en tiendas de campaña; soldados acantonados en tanques que atacan a civiles desarmados. Quemados vivos; abandonados a una muerte agonizante y lenta bajo los escombros; generaciones enteras de familias, hacinadas en hogares que son bombardeados y arrasados en un solo instante; hospitales y campos de refugiados convertidos ahora en cementerios, llenos de periodistas, estudiantes, médicos, enfermeras, personas con discapacidad, que una vez habitaron estas tierras ahora diezmadas».
La descripción es de Francesca Albanese, una jurista de renombre internacional y relatora de derechos humanos de Naciones Unidas. Israel ha prohibido su entrada a los territorios ocupados y reclamó que se le prohíba ingresar a los campus universitarios de Estados Unidos y Europa.
Olga Cristóbal
21/11/2024
miércoles, 20 de noviembre de 2024
Trump prepara un Estado policiaco-militar
Mediante la red social Truth Social, de su propiedad, el propio Trump ha asegurado que pondrá en marcha un plan masivo de deportación contra los inmigrantes irregulares. Según diversas estimaciones, es una población cercana a los once millones de personas.
Estas deportaciones serían financiada por un “plan de emergencia nacional” – un fondo discrecional que no requiere la aprobación del Congreso. En su primer mandato, había utilizado fondos del Pentágono para cerrar la frontera con México y pagar por el muro que no concluyó. Ahora sonó más envalentonado: “El primer día lanzaré el mayor programa de deportación de criminales en la historia de Estados Unidos” (La Nación, 20/11). En su ejecución anterior, las deportaciones separaron familias enteras; en el caso de los bebés, no se pudo establecer luego a qué familias pertenecían. Para su empresa, Trump reclamará a los Estados la convocatoria a las guardias nacionales, con la reserva de llamar a las Fuerzas Armadas (Clarín, 19/11)
Tom Homan, “el zar de la frontera”, ex director del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) bajo el gobierno trumpista 2017/21, declaró a Fox News: “El presidente Trump ha dejado en claro que priorizaremos las amenazas a la seguridad pública y a la seguridad nacional. Y en eso debemos centrarnos”. Se trata de 1,5 millones de personas, según Homan, de “delincuentes extranjeros convictos”, a los que incorpora a 425 mil inmigrantes ilegales prófugos de la justicia. En su entrevista apuntó a “todos aquellos que entraron al país de forma ilegal (que) no deberían sentirse cómodos, debido a que han cometido un delito (La Nación, 20/11).
Para toda esta batería de medidas xenófobas, Trump ha resucitado la Ley de enemigos extranjeros de 1798: “todos los nativos, ciudadanos, residentes o súbditos de la nación o gobierno hostil” que tengan al menos 14 años y no se hayan naturalizado como ciudadanos estadounidenses “serán susceptibles de ser aprehendidos, restringidos, asegurados y removidos como enemigos extranjeros”. Estados Unidos, obviamente no se encuentra en guerra en forma oficial ni hace frente a una invasión del territorio. Este paraguas sirvió para construir campos de concentración para los habitantes de origen japonés en la segunda guerra mundial. (CNN, 14/11).
La administración republicana pretende retomar, asimimso, la construcción del muro con México; contratar a 10.000 efectivos dedicados exclusivamente al control fronterizo; reanimar el protocolo Quedate en México que obliga a los migrantes a esperar el resultado de su petición de asilo en ese país; y dar de baja la aplicación CBP One, que permite programar el cruce de la frontera a los solicitantes. Otros programas que corren riesgo son el Parole Humano, enfocado en migrantes procedentes de Cuba, Venezuela y Nicaragua, así como beneficiarios del Status de Protección Temporal (TPS, por sus siglas en inglés), ofrecido a personas desplazadas de sus países por circunstancias extremas.
La verborragia belicista contra China tendría como primeros damnificados a migrantes irregulares en Estados Unidos. Según fuentes cercanas al gabinete trumpista, la NBC ha señalado que toda persona de origen chino en edad militar que no haya podido regularizar su situación será expulsada del país. .
La política antimigratoria supondría un golpe a la economía estadounidense, para algunos especialistas. No solo por los costos que conlleva la puesta en pie de todo este sistema de deportación masiva, sino también por la falta de mano de obra y los salarios de miseria que remuneran a estos trabajadores sin papeles, en labores que no encuentran oferentes. El magnate cuenta con una Corte Suprema adicta y mayoría en ambas cámaras y la decisión de gobernar por decreto, pero no ha abolido al Poder Judicial en cuanto tal. Estados Unidos ingresa a un régimen político donde rige la excepción a lo establecido constitucionalmente.
Joaquín Antúnez
20/11/2024
Biden: ¿una despedida criminal?
El pretexto de tal decisión sería la versión –que esos mismos medios presentan como un hecho comprobado– de que hay tropas de Corea del Norte reforzando a las rusas, particularmente en la zona de Kursk, por más que esa circunstancia bien podría ser una de las fabricaciones habituales de Estados Unidos para emprender nuevas guerras, como lo fue en 2003 la pretendida posesión de armas de destrucción masiva por parte de Irak, algo que sólo existió en la mente de los fabricantes de propaganda de Washington.
De confirmarse la autorización referida, el mundo estaría en las puertas de una confrontación entre las mayores potencias nucleares, un escenario obligadamente catastrófico no sólo para Ucrania, Estados Unidos y la Federación Rusa, sino para todo el continente europeo y para la humanidad en su conjunto.
Debe tenerse en cuenta que el próximo ocupante de la Casa Blanca, el republicano Donald Trump, se ha referido en diversas ocasiones a su determinación de procurar un final rápido para el conflicto entre Kiev y Moscú. En tal circunstancia, resultaría insólito y perverso que a menos de dos meses de dejar el poder, Biden adoptara un decisión que heredaría a su sucesor un escenario bélico mucho más violento, complicado y peligroso que el actual.
El bombardeo de objetivos rusos con esa clase de armamento –que tiene un alcance de 300 kilómetros– podría dar lugar a una respuesta devastadora contra la propia Ucrania. Desde la perspectiva de Occidente, el seguir azuzando la escalada militar entre ambas naciones eslavas ha dejado de tener sentido, si es que alguna vez lo tuvo, y se presenta más bien como una ruta disparatada. Así han empezado a reconocerlo a regañadientes diversos gobiernos europeos y sus diplomacias se lo han hecho saber al propio Volodymir Zelensky.
Resulta obligado preguntarse, entonces, si la información comentada es un simple globo sonda –práctica habitual entre los hacedores de política exterior estadounidense– y, en caso de ser cierta, qué propósitos podría tener, fuera de incrementar el riesgo, de suyo elevado, de iniciar una tercera guerra mundial. La respuesta bien podría provenir de donde han provenido casi siempre las iniciativas belicistas de Estados Unidos: de su propio complejo militar industrial, siempre ávido de crear y de expandir mercados para sus productos de destrucción y muerte.
Si Biden ha decidido complacer la avidez de ganancias de ese sector, estaría rubricando su despedida de la presidencia con un crimen de escala global. Cabe esperar, por el bien de toda la comunidad internacional, que se trate de una información falsa.
Editorial de "La Jornada" | 19/11/2024
El G20, entre la crisis mundial, guerras y hambrunas
El presidente brasileño Lula Da Silva resumió: “Me he propuesto no traer la guerra al G20 porque, si no, no discutiríamos otras cosas importantes para los pueblos que no están en guerra. Los invisibles del mundo”.
Toda la cumbre estuvo llena de discursos llenos de hipocresía, donde se hablaba de la paz, destacando que se acogía “con satisfacción todas las iniciativas pertinentes y constructivas que apoyen una paz global, justa y duradera”, mientras EE.UU. y la Unión Europea daban el visto bueno a Ucrania para el uso de misiles de largo alcance contra el territorio ruso, y Putin, por su parte, anunciaba nuevas disposiciones para el uso de armas nucleares a modo de respuesta.
De la misma manera se invocó “la urgente necesidad de ampliar el flujo de ayuda humanitaria y reforzar la protección de los civiles y exigimos que se levanten todas las barreras a la prestación de ayuda humanitaria a escala”, en el caso de Gaza, mientras el gobierno sionista se ha ensañado en atacar a los convoyes encargados de trasladar esa ayuda y bombardear los campamentos de refugiados. Los mandatarios se escandalizaron por la creciente desigualdad social y por el hecho de que 700 millones de personas vivan subnutridas, mientras se producen 6.000 millones de toneladas de alimentos
Ante una propuesta de Lula, el G20 estableció su apoyo a la “tributación progresiva” para que los ricos paguen impuestos de forma más efectiva y se comprometieron a proseguir sus discusiones en torno a la propuesta brasileña para la posible creación de un impuesto global a los superricos. Según la iniciativa brasileña, si los 3.300 multimillonarios que habitan el mundo pagaran un impuesto global equivalente al 2% de sus riquezas en cualquier país donde estén asentados, es posible recaudar anualmente entre 200.000 y 250.000 millones de dólares para financiar proyectos de combate a la pobreza, el hambre y el cambio climático. Mientras tanto, los gobiernos -sean derechistas o ´nacionales y populares´- no vacilan, en el marco de la creciente crisis capitalista, en imponer una política de ajuste de los salarios, precarizando las relaciones laborales, hundiendo las jubilaciones y las ayudas alimentarias Se resolvió -a iniciativa del gobierno de Brasil- poner en pie “la alianza contra el hambre y la pobreza”. Se presume que Donald Trump podría retirarse del grupo cuando asuma el 20 de enero próximo.
Milei en el G20
El presidente argentino firmó el documento final, pero hizo una serie de salvedades.
Milei reiteró en Brasil que respalda a Israel frente al grupo terrorista Hamas, condenó la invasión de Rusia a Ucrania y rechazó la posibilidad de aplicar un impuesto extraordinario a los denominados “super ricos”, la limitación de la libertad de expresión en redes sociales -especialmente en X, propiedad de Elon Musk-, el esquema de imposición y vulneración de la soberanía de las instituciones de gobernanza global, el trato desigual ante la ley y especialmente, contra “la noción de que una mayor intervención estatal es la forma de luchar contra el hambre”.
Milei destacó que, con la asunción de Trump, se darían la condiciones para avanzar en un Tratado de Libre Comercio (TLC) con EE.UU. Argentina y EE.UU. no tienen antecedentes de negociaciones para un acuerdo comercial desde la IV Cumbre de las Américas de 2005, realizada en Mar del Plata, cuando EE.UU. intentó impulsar, sin éxito, la creación del Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA). En un sentido contrario, bajo el primer gobierno de Trump, (2017-2021), se aumentaron los aranceles a las exportaciones argentinas de biodiésel a EE.UU.
Macron, sin pelos en la lengua, ha señalo que Francia hará todo lo posible para bloquear el acuerdo del Mercosur con la Unión Europea. En enero de este año, los agricultores franceses organizaron protestas masivas con tractores que cortaron calles, rutas y autopistas en París, en rechazo a las políticas de Macrón y de la U.E. Estas protestas han recomenzado en repudio al posible TLC con el Mercosur.
Macrón reconoció que el preacuerdo puede concretarse sin el respaldo de Francia, pero ejercerá presión para bloquearlo en la segunda etapa, cuando se deba aprobar la parte institucional y necesite la ratificación de los 27 parlamentos de los países de la Unión Europea.
El G20 fue la oportunidad para que Argentina firmara un Memorando de Entendimiento (MOU) con Brasil para que el gas natural de Vaca Muerta pueda llegar al país vecino a través del desarrollo de la infraestructura de gasoductos. Los envíos comenzarán en 2025, con 2 millones de metros cúbicos diarios y se prevé alcanzar los 30 millones diarios de exportación en cinco años. De este modo, Argentina reemplazará a Bolivia -cuyas reservas se agotaron- como el principal proveedor de energía de Brasil.
Pero para conseguir llegar a ese objetivo no alcanza con la primera etapa de Reversión del Gasoducto Norte, inaugurada hace unas semanas. Es necesario encarar una segunda etapa con loops (ducto paralelo) y plantas compresoras para conseguir un excedente mínimo de 15 millones de metros cúbicos que tardaría hasta 2026, por lo menos. Como se ve, en lo inmediato, el gobierno no ha podido conseguir una vía que le permita obtener fondos imprescindibles para el 2025, cuando se avecina vencimiento por 25 mil millones de dólares.
Esto mismo, lo obligó a mantener las relaciones financieras -o sea mantener el swap chino depositado en el Banco Central y comerciales con China- y como contrapartida relanzar la construcción de las represas en el sur y las centrales nucleares en Buenos Aires, o sea una política que colisiona con la política internacional de Trump.
Milei está metido en un verdadero Zugzwang.
Daniel Blanco
19/11/2024
martes, 19 de noviembre de 2024
lunes, 18 de noviembre de 2024
Un argentino suelto en Palm Beach
El fascistoide Trump calificó como un honor tener a Milei entre los concurrentes del mitin y desde el escenario felicitó al mandatario argentino “por el trabajo que has hecho, de hacer la Argentina grande de nuevo. Es increíble cómo la estás arreglando.” Los dichos de Trump, que sin bien no abreva de los postulados de la escuela austriaca, son la manifestación de la afinidad política estratégica entre ambos y coloca al gobierno argentino, salvando las contradicciones particulares de cada país, como un modelo a seguir.
Mientras Milei ha gobernado estos once meses a base de un régimen por decreto y camarilla, con un fuerte soporte represivo, Trump se apresta a instaurar un régimen de excepción. Al igual que el liberticida argentino, Trump ha anunciado una depuración de la burocracia estatal de carrera, que será reemplazada por funcionarios advenedizos y personajes siniestros acusados de todo tipo de delitos, que responda sin objeciones a las iniciativas presidenciales, permitiéndole instaurar un régimen de poder personal. El gabinete elegido por Trump, un rejunte ultra reaccionario y oscurantista, debe ser confirmado por el Senado. Trump ha dicho que pondrá en funciones a los designados, en comisión, para convertirlos en un hecho consumado.
Milei fue uno de los oradores de la cumbre de inversores de la Conferencia Política de Acción Conservadora (CPAC). Antes de ser bajado de apuro del escenario cuando Trump se hizo presente, lanzó diatribas de todo tipo: “En 1848, [Karl] Marx comenzó aquel panfleto siniestro, que fue su Manifiesto Comunista, diciendo que un fantasma recorría Europa: el del comunismo. Hoy, uno distinto recorre el mundo: el de la libertad. Un fantasma que viene a terminar con el modelo de servidumbre que reina en el mundo libre". Autopercibiéndose como uno de los líderes de la internacional derechista convocó a los presentes a la conformación de “una alianza de naciones libres, custodios del legado occidental, estableciendo nuevos lazos políticos”, que en principio estaría integrada por EE. UU, Italia, Israel y la Argentina. Milei pone a la Argentina al servicio de las guerras imperialistas.
Antes de su viaje a Estados Unidos, Milei celebró el fallo condenatorio sobre la expresidente Cristina Fernández de Kirchner como una muestra del buen funcionamiento de las instituciones argentinas. Esto no privó a Milei de juntarse con Trump, quien fue declarado culpable de 34 cargos, la mayoría de ellos por falsificación de registros comerciales y mercantiles, convirtiéndose en el primer reo en ganar una elección presidencial en EE. UU, y que recibirá sentencia el próximo 26 de noviembre en uno de los juicios.
El “republicano” Milei tampoco ha repudiado el intento de golpe de Estado llevado adelante por Trump el 6 de enero de 2021. Mas de 1500 personas, considerados como “patriotas” y “presos políticos” por Trump, han sido acusadas del asalto del Capitolio con el objetivo de impedir la ratificación de la victoria electoral de Biden. El propio Trump fue acusado por el fiscal especial, Jack Smith, de conspiración para anular los resultados de las elecciones de 2020. Durante la campaña electoral Trump ha manifestado que indultará a la mayoría de los presos.
Lucas Giannetti
16/11/2024
domingo, 17 de noviembre de 2024
Donald Trump arma a toda velocidad un régimen político de excepción
Los funcionarios que ha anunciado para su próximo gabinete no sólo han sido reclutados de la cohorte ultraderechista. Para decirlo con palabras del New York Times, son “figuras marginales, teóricos de la conspiración y aduladores”. Excluye o relega a burócratas de carrera, para ampliar el margen de arbitrariedad personal sobre arribistas designados a dedo. A pesar de la mayoría oficialista que tiene en el Congreso, ha dejado en claro el propósito de saltar el control parlamentario en cuanto a decisiones que se lo impiden las normas constitucionales. Ha advertido que pretende convertirse en “dictador por un día”, cuando, ya en la primera jornada de gestión, dará a conocer un torrente de “órdenes ejecutivas”, como se designa en Estados Unidos a los decretos presidenciales. Pretende valerse de los períodos de recesión del Congreso para efectuar nombramientos o tomar decisiones que requieren la autorización calificada del Senado, e incluso reclamar al presidente de esa Cámara la declaración de recesos parciales (información de CNN).
De entrada, Donald Trump se propone realizar una purga en los altos mandos de las Fuerzas Armadas: con esa finalidad, anunció el establecimiento por decreto de un Consejo Guerrero, compuesto por generales retirados. que le permita eludir el régimen de promoción militar. El blanco de esta purga, de acuerdo al derechista Wall Street Journal (12/11), sería el brigadier (general de aviación) CQ Brown (h), que es en la actualidad el Jefe del Estado Mayor, que cuenta en su legajo con una valoración positiva del movimiento contra la violencia policial contra los negros (Black Lives Matter). Durante su mandato anterior, Trump acabó despidiendo a jefes importantes del Pentágono, como John Mattis, John Kelly, que lo acusó de fascista, y Mark Milley, que se opuso a la tentativa de golpe. Trump quiere derogar la cláusula que compromete a los militares norteamericanos a no acatar órdenes ilegales, lo cual eliminaría la responsabilidad de los comitentes de esos delitos y facilitaría el indulto presidencial. La finalidad última de todo esto es autorizar la intervención de las FFAA en los llamados conflictos internos, cuando Trump se apresta a deportar a diez millones de inmigrantes ‘irregulares’, que deberán pasar antes por los campos de concentración que se construirán a ese fin. Trump ‘ajusta’ el régimen político de Estados Unidos a las condiciones de guerra geopolíticas y militares que no cesarán de reforzarse en el período próximo.
Para la Secretaría de Estado, Trump tiene listado a Marco Rubio, un legislador “gusano’ del estado de Florida. El pergamino ultraderechista de este descendiente de cubanos exiliados, es larguísimo. De este personaje, hay tres puntos insoslayables: es partidario de una guerra ‘geopolítica’ sin concesiones contra China. Cuestiona, por de pronto, la soberanía de China sobre Hong Kong, establecida hace más de cuarenta años. Fanático sostenedor del régimen de Taiwán, enfrenta el contratiempo de que Trump le ha declarado la guerra a TSMC, la empresa taiwanesa número uno en la provisión de chips a las norteamericanas Nvidia y Apple, para que se instale en Estados Unidos. Rubio es un ‘halcón’ en cuanto a una guerra contra Irán, una extorsión que Trump pretende usar para obligar a ese país a un cambio completo de política y en última instancia de régimen estatal. Rubio ha propiciado un asalto militar contra Venezuela, cuando EEUU quiso imponer a Juan Guaido como presidente títere de Venezuela. Rubio es un perro de presa contra Cuba y, como es obvio, contra el avance de China en América Latina. Las divergencias que aún lo separan de Trump han llevado a los medios a destacar que el nombramiento del “gusano” todavía no ha adquirido un carácter ‘oficial’.
Otros nombramientos son incluso más representativos de los objetivos políticos y de los métodos de gobierno de Trunp. Peter Hegseth, como Secretario de Defensa, es un ultraderechista que promueve a los “Veteranos Concientes de América”, ligada al grupo empresario militarista de los hermanos Koch. La prensa le cuestiona su ignorancia en asunto militares, porque no ha pasado de la condición de Mayor. De jefe de pelotón, pasará a dirigir el Pentágono, la mayor fuerza militar del mundo, que terceriza con 650 mil contratistas. Integró las fuerzas de contrainsurgencia (espionaje y torturas) en Afganistán. Respalda el Consejo de Guerreros, para indultar a los criminales de guerra de Estados Unidos, acusados de disparar primero y preguntar después.
Mark Gaetz, nominado para Secretario de Justicia, es un asociado de Steve Bannon, el promotor de la internacional fascista, que ha pasado ocho años preso por delitos comunes. Gaetz es el individuo más asociado al golpe de enero 2021, cuando Trump intentó impedir la certificación por el Congreso de la victoria de Biden. Está acusado de abuso sexual de niñas y de tráfico sexual. Absuelto en sede judicial, una comisión del Congreso continúa investigando esos crímenes. Gaetz tipifica al desclasado social que revista como recluta de Trump. Otra designación siniestra es la de Mike Huckabee como embajador en Israel. Huckabee ha declarado que “Palestina no existe”, para justificar las masacres sionistas. El personaje deberá modificar en alguna poca medida ese principio, porque Trump se propone revitalizar el reconocimiento de Israel por parte de Arabia Saudita, cuyas autoridades solicitan el pseudo reconocimiento de un mini estado que sólo tendrá de palestino el membrete.
El nombramiento más relevante es, por supuesto, el del magnate Elon Musk, para una secretaría de estado paralela, el Departamento de Desregulación del Estado. Las acciones de Tesla, la empresa de Musk, subieron un 15 % con la noticia de los resultados electorales. X, la red social de Musk, desempeñó un rol decisivo en la victoria de Trump. El Financial Times señala que Musk “inyectó información sesgada en el algoritmo de la plataforma (X) y amplificó la narrativa de la extrema derecha” (12/11). La compra de Twitter por Musk marcó un punto de inflexión en la comunicación social. El propósito de Musk es abrir el Pentágono y los servicios de Inteligencia a las compañías de Silicon Valley. “Un marco regulatorio más amistoso con sus empresas”, señala el NYT. Musk reclama una purga de envergadura en el servicio civil del Estado. Pero las empresas de inteligencia satelital y espionaje de Musk no solamente gozan de subsidios y contratos preponderantes del Estado – son estratégicamente decisivas en el escenario de una guerra mundial. Musk se ha convertido en el principal agente de la burguesía norteamericana y del estado para la tarea de reorganizar la OTAN y forzar a sus socios a financiar la campaña armamentista que reclama esta guerra. Desde fuera del organigrama del Estado, Musk se ha convertido en el director de la guerra económica, geopolítica y militar del imperialismo norteamericano. El conglomerado de Musk y sus asociados de la tecnología de la información han ganado la delantera de la burguesía norteamericana que tiene por referencia a la Bolsa de Nueva York. En este cuadro se ubican los deseos de “éxitos” que Biden y los dirigentes del partido Demócrata han enviado a Trump. "
"Trump ganó un mandato para dejar de lado las limitaciones constitucionales que lo inhibieron para cumplir su programa durante su primer término de gobierno”, seńala un analista de Estados Unidos. Pero esto significa también la ruptura del sistema constitucional mismo. En este caso, Estados Unidos estaría atravesando la transición a un régimen político diferente, de naturaleza bonapartista y de dictadura personal. En el caso de Estados Unidos, la potencia imperialista hegemónica, sería la transición a un régimen político imperial, porque no tendría sustento dentro de las fronteras nacionales. La afirmación de un régimen político de poder personal rompe los restos del equilibrio internacional de fuerzas que ha sobrevivido a varias crisis mundiales y a la guerra en desarrollo. El escenario que emerge es todo lo contrario al relato ‘pacifista’ de Trump.
El bonapartismo, en la época de la decadencia capitalista, constituye un puente hacia el fascismo. Abre una crisis entre el sufragio universal, por un lado, y las libertades democráticas, por el otro. Esta contradicción sólo puede ser resuelta por medio de la acción directa –revolucionaria o contrarrevolucionaria-. Las consecuencias de la elección de Estados Unidos se trasladarán a Europa, que volverá a convertirse en el epicentro de la crisis política internacional.
Jorge Altamira
15/11/2024
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